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Etiquetas: [El neoliberalismo y sus perspectivas]  [Milton Friedman]  [NeoLiberalism and its Prospects]  
Fecha Publicación: 2022-03-21T22:48:00.011-05:00

Escribe: Milton Friedman
Milton Friedman (1912 - 2006)

En su magnífico libro Law and Public Opinion, A. V. Dicey distinguió entre la tendencia de la legislación por un lado y la tendencia de la opinión pública por el otro. La legislación, él argumentó, está dominada por la corriente de opinión subyacente, pero solo después de un retraso considerable. Los hombres legislan sobre la base de la filosofía que imbuyeron en su juventud, por lo que pueden transcurrir unos veinte años o más entre un cambio en la corriente de opinión subyacente y la alteración resultante en la política pública. Dicey establece de 1870 a 1890 como el período en el que la opinión pública en Inglaterra se alejó del individualismo (liberalismo de Manchester) y se acercó al colectivismo; sin embargo, señala que la legislación económica no se vio fuertemente afectada por la nueva corriente de opinión hasta después del cambio de siglo.

En la mayor parte del mundo, la legislación todavía está dominada en gran medida por la tendencia de la opinión hacia el colectivismo que Dicey documentó hace unos cuarenta años. Es cierto que recientemente ha habido toda una serie de elecciones en las que la derecha ha ganado a expensas de la izquierda, en Australia, Inglaterra, Estados Unidos y la Europa continental. Pero incluso si se desarrollara una tendencia política hacia la derecha a partir de estos pequeños comienzos, lo cual no es seguro, probablemente significaría simplemente una legislación colectivista de un tipo algo diferente que sería administrada por diferentes personas. Los hombres de los partidos conservadores, no menos que los de izquierda, se han visto afectados por la corriente de opinión subyacente. Los hombres pueden desviarse en énfasis de los valores y creencias sociales básicos, pero pocos pueden sostener una filosofía completamente diferente, pueden dejar de ser infectados por el aire intelectual que respiran. Según los estándares del individualismo del siglo XIX, todos somos colectivistas en mayor o menor medida.

Una serie de pequeños incidentes ilustrarán mi punto de que una tendencia política hacia la derecha de ninguna manera es sinónimo de una inversión de la tendencia hacia el colectivismo. Hace unos años, me encontraba en Inglaterra cuando el gobierno laborista propuso un impuesto especial más alto sobre el tabaco como medio para reducir las importaciones de tabaco. Al informar sobre esta decisión, el portavoz del gobierno deploró la necesidad de utilizar un impuesto para reducir el consumo y lo justificó con el argumento de que el racionamiento directo de los productos del tabaco se había considerado demasiado difícil desde el punto de vista administrativo. Lejos de aplaudir al gobierno laborista por utilizar el sistema de precios en lugar de los controles directos, los conservadores se apresuraron a condenar al gobierno por racionar “por la billetera” en lugar de hacerlo directamente.

Más recientemente, en los Estados Unidos, el presidente solicitó al Congreso poderes económicos de emergencia para hacer frente a los problemas planteados por el rearme. No solicitó poderes para controlar precios y salarios. Sin embargo, el Congreso insistió en otorgarle esos poderes, y muchos republicanos estuvieron entre los que insistieron que debería tenerlos. Si se me permite volver a hablar de mi propio país, los republicanos profesan estar a favor de la libre empresa y se oponen firmemente al cambio hacia el socialismo. Sin embargo, su programa publicado favorece los aranceles protectores, los subsidios agrícolas y el apoyo a los precios de los productos agrícolas, así como una serie de otras medidas que pueden calificarse con justicia de colectivistas en sus implicaciones.

No pretendo argumentar que no importa qué partido sea elegido, qué lado gane votos. Claramente marca una diferencia de grado, si no de clase, y ofrece la oportunidad de iniciar un cambio en una nueva dirección. Lo que quiero decir es más bien que la dirección que tome este cambio no estará determinada por los cambios diarios en el poder político o los lemas de los partidos o incluso sus plataformas, sino por la corriente de opinión subyacente que ya puede estar —si tan solo podría penetrar sus misterios determinando una nueva dirección para el futuro.

Si bien la tendencia de la legislación todavía se inclina fuertemente hacia el colectivismo, tengo la sensación de que esto ya no es cierto para la tendencia de opinión subyacente. Hasta hace unos pocos años, había una creencia generalizada, aunque ingenua, incluso entre las clases intelectuales, de que la nacionalización reemplazaría a la producción con fines de lucro con la producción para el uso, cualquiera que sea el significado de estos lemas; que la planificación centralizada reemplazaría el caos no planificado con una coordinación eficiente; que sólo era necesario darle más poder al Estado para resolver la supuesta paradoja de la pobreza en medio de la abundancia y para evitar que los “intereses egoístas” explotaran a las masas trabajadoras; y que debido a que los socialistas favorecían la paz y la amistad internacional, el socialismo, de alguna manera no especificada, promovería estos objetivos. La experiencia de los últimos años ha sacudido, si no hecho añicos, estas creencias ingenuas. Ha quedado muy claro que la nacionalización no resuelve problemas económicos fundamentales; que la planificación económica centralizada es consistente con su propio tipo de caos y desorganización; y que la planificación centralizada puede levantar barreras mucho mayores para el libre comercio internacional de lo que jamás hizo el capitalismo no regulado. Igualmente importante, el creciente poder del Estado ha traído consigo un reconocimiento generalizado de la medida en que el control económico centralizado puede poner en peligro la libertad individual.

Si estos juicios son correctos, nos encontramos actualmente en uno de estos períodos en los que lo que Dicey llamó las “corrientes encontradas” de la opinión pública están en su punto máximo, un período en el que la opinión subyacente es confusa, vaga y caótica. Las mismas creencias todavía son en gran parte mantenidas por las mismas personas, pero ya no hay la misma aceptación irreflexiva de ellas. La terquedad y la falta de voluntad para renunciar a una fe que una vez se mantuvo ciegamente están tomando el lugar del fanatismo. El escenario está listo para el crecimiento de una nueva corriente de opinión que reemplace a la antigua, para proporcionar la filosofía que guiará a los legisladores de la próxima generación aunque difícilmente pueda afectar a los de esta.

Las ideas tienen pocas posibilidades de avanzar mucho contra una marea fuerte; su oportunidad llega cuando la marea ha dejado de correr fuerte pero aún no ha cambiado. Este es, si no me equivoco, un momento así, y brinda una rara oportunidad para aquellos de nosotros que creemos en el liberalismo para afectar la nueva dirección que toma la marea. Tenemos una nueva fe que ofrecer; nos corresponde dejar claro a todos y cada uno lo que es esa fe.

El mayor defecto de la filosofía colectivista que ha dominado el mundo occidental no está en sus objetivos: los colectivistas han querido hacer el bien, mantener y extender la libertad y la democracia, y al mismo tiempo mejorar el bienestar material de las grandes masas de gente. La culpa ha estado más bien en los medios. La falta de reconocimiento de la dificultad del problema económico de coordinar eficientemente las actividades de millones de personas condujo a la disposición a descartar el sistema de precios sin un sustituto adecuado y a la creencia de que sería fácil hacerlo mucho mejor con un plan central. Junto con una sobreestimación del alcance del acuerdo sobre objetivos detallados, llevó a la creencia de que se podía lograr un acuerdo generalizado sobre un “plan” expresado en términos precisos y, por lo tanto, evitar los conflictos de intereses que solo podían resolverse mediante la coerción. Los medios que los colectivistas buscan emplear son fundamentalmente incompatibles con los fines que pretenden alcanzar. Un Estado con poder para hacer el bien por la misma razón está en posición de hacer daño; y hay muchas razones para creer que el poder, tarde o temprano, caerá en manos de aquellos que lo usarán para propósitos malvados.

Sin embargo, la creencia colectivista en la capacidad de la acción directa del Estado para remediar todos los males es en sí misma una reacción comprensible a un error básico en la filosofía individualista del siglo XIX. Esta filosofía no asignó casi ningún papel al Estado más que el mantenimiento del orden y la ejecución de los contratos. Era una filosofía negativa. El Estado sólo podía hacer daño. El laissez-faire debía ser la regla. Al tomar esta posición, subestimó el peligro de que individuos particulares pudieran usurpar el poder a través del acuerdo y la combinación y limitar efectivamente la libertad de otros individuos; no vio que había algunas funciones que el sistema de precios no podía realizar y que, a menos que estas otras funciones estuvieran provistas de algún modo, el sistema de precios no podría cumplir con eficacia las tareas para las que está admirablemente preparado.

Una nueva fe debe evitar ambos errores. Debe dar lugar a una severa limitación del poder del Estado para interferir en las actividades detalladas de los individuos; al mismo tiempo, debe reconocer explícitamente que existen importantes funciones positivas que debe realizar el Estado. La doctrina a veces llamada neoliberalismo que se ha estado desarrollando más o menos simultáneamente en muchas partes del mundo y que en Estados Unidos se asocia particularmente con el nombre de Henry Simons es una de esas creencias. Nadie puede decir que esta doctrina triunfará. Sólo se puede decir que existen muchas formas ideales para llenar el vacío que me parece que se está desarrollando en las creencias de las clases intelectuales de todo el mundo.

El neoliberalismo aceptaría el énfasis liberal del siglo XIX en la importancia fundamental del individuo, pero sustituiría el objetivo decimonónico del laissez-faire como medio para este fin, por el objetivo del orden competitivo. Buscaría utilizar la competencia entre productores para proteger a los consumidores de la explotación, la competencia entre empleadores para proteger a los trabajadores y propietarios, y la competencia entre consumidores para proteger a las propias empresas. El Estado vigilaría el sistema, establecería condiciones favorables a la competencia y evitaría el monopolio, proporcionaría un marco monetario estable y aliviaría la miseria y la angustia agudas. Los ciudadanos estarían protegidos contra el Estado por la existencia de un mercado privado libre; y unos contra otros por la preservación de la competencia.

El programa detallado diseñado para implementar esta visión no se puede describir en su totalidad aquí. Pero puede ser bueno extenderse un poco sobre las funciones que ejercería el Estado, ya que éste es el aspecto en el que más se diferencia tanto del individualismo como del colectivismo del siglo XIX. Por supuesto, el Estado tendría la función de mantener la ley y el orden y de participar en “obras públicas” de la variedad clásica. Pero más allá de esto, tendría la función de proporcionar un marco dentro del cual podría florecer la libre competencia y el sistema de precios operar de manera efectiva. Esto implica dos tareas principales: primero, la preservación de la libertad para establecer empresas en cualquier campo, para ejercer cualquier profesión u ocupación; segundo, la provisión de estabilidad monetaria.

El primero requeriría evitar la regulación estatal de entrada, el establecimiento de reglas para la operación de empresas comerciales que harían difícil o imposible para una empresa mantener fuera a los competidores por cualquier medio que no sea vender un mejor producto a un precio más bajo, y la prohibición de combinaciones de empresas o acciones de empresas que restrinjan el comercio. Creo que la experiencia estadounidense demuestra que una acción en este sentido podría producir un alto grado de competencia sin ninguna intervención amplia del Estado. No cabe duda de que las leyes antimonopolio de Sherman, a pesar de la falta de aplicación estricta durante la mayor parte de su existencia, son una de las principales razones del grado mucho mayor de competencia en los Estados Unidos que en Europa.

La provisión de estabilidad monetaria requeriría una reforma del sistema monetario y bancario para eliminar la creación privada de dinero y sujetar los cambios en la cantidad de dinero a reglas definidas diseñadas para promover la estabilidad. La provisión de dinero, a excepción del dinero puramente mercantil, no puede dejarse a la competencia y siempre se ha reconocido como una función apropiada del Estado. De hecho, es irónico y trágico que las consecuencias del fracaso de la planificación gubernamental en esta área —y, en mi opinión, tanto las inflaciones extremas como las depresiones profundas son tales consecuencias— deban formar una parte tan importante del supuesto caso contra la empresa privada, y ser citadas como razones para otorgar al gobierno el control de otras áreas.

Finalmente, el gobierno tendría la función de aliviar la miseria y la angustia. Nuestros sentimientos humanitarios exigen que se hagan algunas provisiones para aquellos que “desafortunados en la lotería de la vida”. Nuestro mundo se ha vuelto demasiado complicado y entrelazado, y nos hemos vuelto demasiado sensibles, para dejar esta función enteramente a la caridad privada o a la responsabilidad local. Es esencial, sin embargo, que el desempeño de esta función implique la mínima interferencia con el mercado. Hay una justificación para subsidiar a las personas porque son pobres, ya sean agricultores o habitantes de la ciudad, jóvenes o ancianos. No hay justificación para subsidiar a los agricultores como agricultores y no porque sean pobres. Está justificado tratar de lograr un ingreso mínimo para todos; no hay justificación para fijar un salario mínimo y con ello aumentar el número de personas sin ingresos; no hay justificación para tratar de lograr un consumo mínimo de pan por separado, carne por separado, etc.

Estos son amplios poderes y responsabilidades importantes que el neoliberal le daría al Estado. Pero lo esencial es que todos son poderes de alcance limitado y susceptibles de ser ejercidos por reglas generales aplicables a todos. Están diseñados para permitir el gobierno por ley en lugar de por orden administrativa. Dejan margen para el ejercicio de la iniciativa individual por parte de millones de unidades económicas independientes. Dejan a la eficiencia sin precedentes del sistema impersonal de precios la coordinación de las actividades económicas detalladas de estas unidades. Y sobre todo, al dejar la propiedad y explotación de los recursos económicos predominantemente en manos privadas, preservan al máximo la libertad y la libertad individual.

Incluso si tengo razón en mi creencia de que la tendencia subyacente de la opinión hacia el colectivismo ha llegado a su punto máximo y se ha revertido, aún podemos estar condenados a un largo período de colectivismo. La tendencia de la legislación todavía va en esa dirección; y, desafortunadamente, es probable que el colectivismo resulte mucho más difícil de revertir o cambiar fundamentalmente que el laissez-faire, especialmente si llega a socavar los elementos esenciales de la democracia política. Y esta tendencia, que estaría presente en cualquier caso, seguramente será radicalmente acelerada por la guerra fría, y mucho menos por la alternativa más terrible de una guerra a gran escala. Pero si estos obstáculos pueden ser superados, el neoliberalismo ofrece una esperanza real de un futuro mejor, una esperanza que ya es una fuerte corriente de opinión y que es capaz de captar el entusiasmo de los hombres de buena voluntad en todas partes, y así convertirse en la principal corriente de opinión.

Fuentes

Dicey, Albert Venn. 1905. Lectures on the Relation Between Law & Public Opinion in England During the Nineteenth Century. London: Macmillan and Co. Ltd.

Friedman, Milton. 1951. Neo-Liberalism and its Prospects. Farmand (The Trade Journal of Norway). Oslo: 17 de febrero de 1951, pp. 89-93. Incluido en The Collected Works of Milton Friedman, compilados y editados por Robert Leeson y Charles G. Palm.

Traducción

Traducido al español por Google Translate. La traducción fue verificada por César Vásquez Bazán.

Marzo 21, 2022

Escribe: César Vásquez Bazán
(Este artículo se encuentra en edición.)

Según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística e Informáticaen el año 2020 la pobreza monetaria total en el país afectó a cerca de diez millones de personas.

En el año 2020, la línea de pobreza monetaria total en el Perú ascendió a 360 soles corrientes mensuales por persona (12 soles diarios); la línea de pobreza extrema en ese mismo año fue de 191 soles corrientes mensuales por persona, es decir S/. 6.37 diarios (INEI 2021c, 7).

Relación de los burócratas que dan fe de la calidad de los documentos del INEI sobre pobreza monetaria que afirman que un 
peruano no es pobre si ese peruano gasta doce soles diarios en una canasta de consumo. Estimamos que todos estos funcionarios deben encontrarse excelentemente remunerados por las instituciones a las que se encuentran afiliados.

Miseria en Lima Metropolitana

Desde hace un cuarto de siglo, circula entre los medios de manipulación de la opinión pública en el Perú la afirmación que se viene operando en el país una sustancial reducción de la pobreza. Asociada con esta supuesta reducción se desliza la idea que dicha reducción obedece a que desde 1990 se aplican políticas económicas neoliberales. 

¿Es esta declaración correcta? 

Para responder esta pregunta se utilizará las cifras oficiales de pobreza medida a través del gasto para el año 2020, que son las últimas preparadas sobre el tema por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Ese año, la población total peruana se estimaba en 32,625,948 habitantes. En 2022, la población peruana asciende a 33,396,698 habitantes (INEI 2019, 41-42).

Pobreza monetaria total

Entre las diversas definiciones existentes de pobreza, el INEI calcula la denominada pobreza monetaria. Con ese fin define la línea de la pobreza monetaria total que se obtiene sumando el costo de ciertas cantidades de los artículos integrantes de una canasta básica de consumo de alimentos y de otros artículos (no alimentos), entre los que se menciona los gastos en vivienda, vestido, educación, salud y transporte.  En 2020 el costo de dicha canasta fue S/. 360 (US$100) mensuales por habitante y S/. 1,440 (US$400) en el caso de una familia de cuatro miembros. Según el INEI, en 2020 la pobreza monetaria total afectó al 30.1% de la población del país, es decir a 9,820,410 peruanos, cuyo gasto fue inferior a 360 soles mensuales ó 12 soles diarios (US$3.33).



La Canasta Básica de Consumo de Alimentos según el INEI
expresada en gramos por persona al día
(INEI 2021a, 209-212)

Pobreza monetaria extrema

Además de la línea de pobreza monetaria total, el INEI calcula la línea de pobreza extrema equivalente al costo de la canasta básica de consumo de alimentos, excluyéndose la canasta de no alimentos. En 2020 dicho costo fue de S/. 191 (US$53) mensuales por persona y S/. 764 (US$212) mensuales para una familia de cuatro miembros. Según INEI, en 2020 la pobreza extrema afectó al 5.1% de la población peruana, es decir a 1,663,923 personas, cuyo gasto fue inferior a 191 soles mensuales ó S/. 6.37 diarios (US$1.77).


En la presentacion del  jefe del INEI Dante Carhuavilca sobre la pobreza monetaria en el año 2020 no se incluye cifras sobre los millones de peruanos pobres. Unicamente se mencionan porcentajes, que encubren la real magnitud de la pobreza.

Obras citadas

Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). 2022. Condiciones de vida en el Perú. Octubre - Noviembre - Diciembre 2021. Informe técnico. Lima.

Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). 2019. Perú: Estimaciones y proyecciones de la población nacional, 1950 - 2070. Boletín de Análisis Demográfico No. 38. Lima.

Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). 2021a. Evolución de la pobreza monetaria 2009-2020. Informe técnico. Lima.

Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). 2021b. Pobreza monetaria alcanzó al 30,1% de la población del país durante el año 2020 (Nota de prensa) Lima.

Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). 2021c. Perú: Pobreza monetaria 2020. (Principales resultados) Lima.

© César Vásquez Bazán, 2022
Todos los derechos reservados
Marzo 20, 2022
Etiquetas: [David Huamaní]  [miseria en el Perú]  [miseria en Lima]  [Muro de la Vergüenza]  [pobreza en el Perú]  [pobreza en Lima]  [Rodrigo Abd]  
Fecha Publicación: 2022-03-20T00:12:00.001-05:00
Recopilación: César Vásquez Bazán

La pobreza en Lima
Reportaje: Patricia Wiesse 
Cámara: Alfredo Loayza 
Edición: Susan Barrientos

La extrema pobreza en el Perú

Pueblo marginal en Lima Metropolitana

Falta de agua potable en los pueblos pobres de Lima

Miseria en Lima Metropolitana

EL MURO DE LA VERGÜENZA EN LIMA

El denominado Muro de la Vergüenza en Lima, Perú, separa el barrio rico de Las Casuarinas del pueblo joven Pamplona Alta.
Foto de David Huamaní, La República, Lima, 31 de diciembre de 2015

Muro de la Vergüenza en Lima, Perú

Muro de la Vergüenza en Lima, Perú

Muro de la Vergüenza en Lima, Perú

LA POBREZA AYER

La pobreza en Lima (Chorrillos) en 1870
Barriada de inmigrantes a Lima a los que se llamaba "cholos pata-calas" ("cholos pata en el suelo"), residentes precarios de Chorrillos, exclusivo balneario de los millonarios peruanos alrededor de 1870. La fotografía pertenece a la colección de Carlos Milla Batres.

La pobreza en Chincha en 1865
Pueblo joven en la Isla Norte de Chincha en 1865. En esta barriada vivían los trabajadores que extraían el guano, la mayor riqueza del Perú en esa época. 

La pobreza en Tarapacá en 1863
Viviendas de los trabajadores de las salitreras de Pampa del Tamarugal, en Tarapacá, el departamento que era la mayor fuente de riqueza del Perú en 1863

Foto: William Letts Oliver
Colecciones Fotográfícas de la Familia Oliver
Colección Keystone-Mast, UCR / Museo de Fotografía de California
Universidad de California en Riverside

LA POBREZA HOY

La pobreza en el centro de Lima
Jorman Vargas, de siete años de edad, juega con una sombrilla en el cuarto de la destartalada casa que comparte con varias familias en el centro de Lima. 

Fecha: Octubre 16, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La pobreza en el centro de Lima
Mailing del Carmen Aguilar, de cinco años de edad, mira la precaria escalera de la ruinosa casa en que vive, con muchas otras personas, en el centro de Lima. 

Fecha: Octubre 16, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La pobreza en el centro de Lima
Un residente baja la escalera de una casa precaria en el centro de Lima.

Fecha: Octubre 16, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La pobreza en el centro de Lima
Hacinamiento de casas en una ladera en el distrito del Rímac

Fecha: Noviembre 5, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La pobreza en el centro de Lima
Anciana camina por una calle sin pavimentar cerca del río Rímac, en el centro de Lima

Fecha: Octubre 16, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La miseria en San Juan de Lurigancho
Alma Ticona y su esposo en la vivienda precaria que ocupan en San Juan de Lurigancho

Fecha: Octubre 17, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La miseria en San Juan de Lurigancho
Natalí, de 10 años de edad, Fiorela de 9, y Milady de 8, juegan cerca de su vivienda en los arrabales de San Juan de Lurigancho

Fecha: Octubre 17, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La miseria en San Juan de Lurigancho
En primer plano, un peruano pobre no identificado. Al fondo, Doris Morante y su hija Galia de seis años de edad, paradas frente a su vivienda precaria en una ladera de San Juan de Lurigancho.

Fecha: Octubre 17, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La miseria en Comas
Colgando ropa para secar en Comas.

Fecha: Octubre 19, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La miseria en Comas
Chozas para la venta en una ladera de Comas

Fecha: Octubre 19, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La miseria en la Nueva Rinconada (San Juan de Miraflores)
Los caminos trazados por el diario andar de los pobladores de la cima de una montaña en la Nueva Rinconada

Fecha: Noviembre 26, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La miseria en la Nueva Rinconada (San Juan de Miraflores)
Jaime Arévalo levantando una nueva choza en la cima de una montaña en la Nueva Rinconada

Fecha: Noviembre 26, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La miseria en la Nueva Rinconada (San Juan de Miraflores)
Rústicas viviendas en la Nueva Rinconada y su privilegiada vista de los distritos más ricos de Lima, como La Molina

Fecha: Noviembre 26, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

La miseria en la Nueva Rinconada (San Juan de Miraflores)
Choza de la Nueva Rinconada. Al costado se observa un "baño", con puerta, para asegurar la privacidad de los usuarios. Los residentes usan el hueco existente en ese sitio para cumplir sus necesidades fisiológicas.

Fecha: Noviembre 26, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press
La miseria en San Juan de Miraflores
Viviendas precarias en San Juan de Miraflores

Fecha: Noviembre 26, 2012
Fotógrafo: Rodrigo Abd
Agencia: Associated Press

Tras observar la anterior serie de imágenes, el lector podrá contestar la siguiente pregunta:
¿Ha progresado la sociedad peruana en la lucha contra la pobreza en los últimos ciento cincuenta años? 

Enero 5, 2013
Etiquetas: [miseria en el Perú]  [miseria en Perú]  [Míseros ancianos sin dientes responden a García Pérez]  [neoliberalismo]  [pobreza en Perú]  
Fecha Publicación: 2022-03-18T16:59:00.012-05:00

 

 

¿Qué en el Perú ahora hay menos pobres y menos pobres extremos? Esa afirmación de García sólo la aceptan él y sus cómplices, que han sido sacados de la extrema pobreza gracias al usufructo de la política. Aquí les presentamos los testimonios personales de cuatro ancianos pobres del Perú.

En el primer vídeo, el ayacuchano Sabino de 83 años de edad, exhibiendo esa marca de la miseria que es el carecer de dientes, nos presenta la realidad de un ser humano de avanzada edad que para poder comer debe trabajar vendiendo periódicos en la Plaza Manco Cápac en La Victoria.

En el segundo documento aparece Nicolás, de 76 años de edad, quien vende baratijas en el jirón Lampa de la capital, muy cerca de Palacio de Gobierno. Expone apesadumbrado que a los ancianos en condición de extrema pobreza el Estado no los ayuda en nada.

En el tercer vídeo una anciana de 94 años de edad vende fósforos y pasta de dientes en el jirón Miró Quesada de Lima. La señora ha perdido la visión del ojo izquierdo. Pide ayuda para comprar un medicamento y poder calmar los dolores que sufre.

En el último testimonio, Nicolás Vera de 90 años de edad vende imperdibles, hilos para coser y ganchitos para el pelo. Explica que está lisiado, pero que si estuviera sano iría a la guerra para defender al Perú. En medio de su amargura de saberse abandonado por la sociedad, se reconforta recordándonos a todos que "Así es el Perú..."

En esta oportunidad, han sido cuatro ancianos peruanos que han revelado la realidad de la pobreza que García Pérez se esfuerza en encubrir.

Los anteriores vídeos son de la autoría de Dimas Osorio (DimasJack), usuario de YouTube, y pueden obtenerse en la siguiente dirección: http://www.youtube.com/user/DIMASJACK.

© César Vásquez Bazán, 2009
Todos los derechos reservados
Octubre 2009

Etiquetas: [desempleo]  [El peruano y los problemas económicos del país]  [neoliberalismo]  [política económica peruana]  [problemas peruanos]  
Fecha Publicación: 2022-03-18T16:58:00.000-05:00
http://goo.gl/8QBjuo
Escribe: César Vásquez Bazán
Miseria en San Juan de Lurigancho. Alma Ticona y su esposo en la vivienda precaria que ocupan en ese distrito de Lima.
(Foto de Rodrigo Abd)

1. El organismo humano es susceptible de padecer distintas enfermedades debiendo enfrentar múltiples condiciones que afectan a la salud. Entre las más comunes pueden señalarse los problemas de presión arterial, las afecciones cerebrales, problemas del aparato respiratorio o digestivo, enfermedades del sistema nervioso, anemia, tuberculosis, etc.

2. Al igual que el organismo humano, una sociedad puede padecer diversos problemas económicos. Un país puede afrontar problemas de inflación, carestía de la vida, recesión, depresión, desempleo y subempleo, pobreza, pobreza extrema, falta de capitales de inversión, elevadas tasas de interés, concentración de la riqueza en manos de pocas personas, distribución preferencial del ingreso a los sectores más ricos del país, elevado endeudamiento con entidades del exterior (empresas, bancos y gobiernos extranjeros), etc.

3. Un país atrasado como el Perú adolece de diversos problemas económicos que coexisten simultáneamente. Es importante resaltar que la gravedad de los problemas económicos peruanos se agudiza por su simultaneidad. ¡Perú tiene muchos problemas económicos graves y para colmo de males ellos se presentan juntos!

4. Muchas veces, las medidas de política económica que se adoptan para afrontar un problema específico agudizan otros problemas. Ejemplos:

a) Para combatir la inflación se despide a cientos de miles de empleados públicos, lo que reduce el déficit fiscal y reduce la inflación, pero la medida antiinflacionaria agudiza el problema del desempleo. En resumidas cuentas, con esta medida se lucha contra la inflación pero se agrava el desempleo.

b) Para combatir la inflación se sube drásticamente el precio de las cosas (por ejemplo, a través del fujishock). Como habrá menos gente que pueda comprar, los dueños de negocios no podrán subir sus precios. La demanda será insuficiente. En lenguaje popular los comerciantes dirán: “la gente está sin plata”, “nadie compra”. Con esta medida, tras el shock inicial inflacionario, se detendrá la inflación, pero los precios quedarán establecidos a un nivel muy alto con relación a los ingresos del pueblo. Resultado: el shock económico combate la inflación pero genera carestía de la vida.

5. Es evidente que la inflación es un problema económico grave que debe enfrentarse exitosamente. Sin embargo, no es el único problema exisatente en naciones como el Perú. Junto a la inflación se presentan muchos de los problemas señalados en el párrafo 2.

6. El neoliberalismo gusta discutir el problema de la inflación como si los demás problemas económicos no existieran. A los neoliberales, que por supuesto tienen trabajo, riqueza y buenos sueldos burocráticos, no les gusta hablar de recesión, desempleo o carestía de la vida, mucho menos de concentración de la riqueza o del ingreso. Como miembros de los sectores acomodados del país, los neoliberales tratan sólo de discutir la inflación. No conviene a sus intereses que se discutan los otros problemas. Por ejemplo, para los neoliberales no tiene sentido político tratar la cuestión del desempleo o la injusta concentración de la riqueza porque esa discusión puede terminar recomendando aplicar medidas para corregir la injusticia social, lo cual podría perjudicarlos.

7. La inflación es como padecer de presión alta. Es cierto que si no nos cuidamos puede sobrevenir un infarto cardiaco y podemos morir. Sin embargo, el problema del Perú es que simultáneamente tenemos otras enfermedades que nos pueden inhabilitar. (Esto es algo así como tener la presión alta y, además, tener diabetes, tuberculosis, antecedentes de embolia cerebral en la familia, problemas de visión, la dentadura malograda, osteoporosis y úlceras en el estómago.) Sin duda, tenemos que combatir la presión alta (inflación), pero también tenemos que combatir las otras dolencias simultáneas que padece el organismo económico.)

8. En resumen:

a) El Perú tiene varios problemas económicos muy serios que actúan simultáneamente.

b) Uno de esos problemas es la inflación. Sin embargo, no es el único problema económico serio del país.

c) Problemas tan o más graves que la inflación son la carestía de la vida, el desempleo y subempleo, la recesión, la depresión, la pobreza, la pobreza extrema, la falta de capitales de inversión, las elevadas tasas de interés, la concentración de la riqueza en manos de pocas personas, la distribución preferencial del ingreso a los sectores más ricos del país, la elevada deuda externa, etc.

d) La inflación no debe enfrentarse prescindiendo tratar los otros problemas. Si esto se hace, los demás problemas económicos se agudizarán.

e) Una medida que se adopta para luchar contra uno de los problemas del país puede afectar negativamente a otra parte del organismo económico.

9. Decida Ud. mismo cuáles son los problemas más graves del Perú. ¡Haga Ud. mismo la priorización! Doce de los principales problemas económicos del país han sido colocados en orden alfabético. Junto a ellos se incluye una definición sencilla de dichos problemas. Su tarea es indicar, según su apreciación personal, cuál es el orden de gravedad de los problemas. El problema más grave deberá señalarse con el número 1; el problema menos grave con el número 12. Los otros problemas con los números 2, 3, etc.

Los interesados en la discusión deben enviar su lista de respuestas a este blog. Si tiene tiempo, puede añadir las razones que sustentan su opinión.

(____)   Carestía de la vida: Precio subido de las cosas de uso común con respecto al salario o ingresos de la persona. No debe confundirse con la inflación. En el Perú actual, la tasa de inflación es baja, pero existe carestía de la vida.

(____)   Concentración del ingreso en los sectores más ricos: La mayor parte del ingreso nacional es recibida por los más ricos del Perú.

(____)   Concentración de la riqueza en pocas manos: La mayor parte de la propiedad del capital, los recursos naturales y el trabajo calificado se encuentra en propiedad de pocas manos.

(____)   Depresión económica: Varios años seguidos de recesión.

(____)   Desempleo y subempleo: Importantes sectores de la población no tienen trabajo o si tienen trabajo, no llegan a ganar el salario mínimo.

(____)   Elevada deuda externa: El país debe mucho a bancos, empresas y gobiernos poderosos del exterior.

(____)   Elevadas tasas activas de interés: Las tasas activas de interés son muy elevadas respecto a las tasas de interés que deberían regir para asegurar  niveles reducidos de desempleo.

(____)   Falta de capitales de inversión: Carencia de recursos financieros, equipo de capital y trabajo altamente calificado necesarios para el crecimiento económico del país.

(____)   Inflación: Crecimiento continuo e incesante de los precios. Sus efectos depresivos sobre el poder adquisitivo del consumidor pueden aminorarse si es que los salarios crecen en forma proporcional.

(____)   Pobreza: Importantes sectores de la población no pueden satisfacer sus necesidades básicas.

(____)   Pobreza extrema: Importantes sectores de la población no tienen qué comer o no ingieren el mínimo necesario de proteínas y calorías.

(____)   Recesión: Reducción de la actividad económica con relación al año anterior.

© César Vásquez Bazán, 2006
Todos los derechos reservados
Mayo 15, 2006
Etiquetas: [BID]  [clase media en el Perú]  [falacia de equivocación del BID]  [falso crecimiento de la clase media en Perú]  [pobreza en Peru]  
Fecha Publicación: 2022-03-18T16:53:00.000-05:00
Escribe: César Vásquez Bazán

Siete consideraciones sobre la falsedad del crecimiento de la clase media en el Perú

Para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) si un peruano gana diariamente US$12.40 o más (alrededor de 45 soles) ya es miembro de una sui generis clase media.

¿Cuál es el mito del crecimiento de la clase media en el Perú?

Hace ya más de un quinquenio que organismos del capitalismo internacional como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo mantienen una campaña publicitaria para introducir en la mentalidad de los latinoamericanos la idea de un supuesto crecimiento de la clase media en la región. De acuerdo con este esfuerzo propagandístico, millones de personas que diariamente viven sumergidas en la miseria no deben considerarse pobres. Por el contrario, sin saberlo, dichos individuos son miembros de una creciente nueva “clase media”. Llamaremos a esta nueva “clase media” la “falsa clase media”.

¿Cómo se determina quién pertenece a la “falsa clase media”?

De acuerdo con los bancos antes citados la clase media no se define en términos cualitativos sino que se delimita según los niveles de ingreso de la población. Tratándose de los países de América Latina y el Caribe si una persona percibe diariamente doce dólares y cuarenta centavos o más (esto es alrededor de 45 soles), esa persona no se encuentra en pobreza extrema ni tampoco es pobre. Este afortunado individuo es miembro de la “falsa clase media” compuesta por aquellas personas que ganan diariamente más de US$12.40 y menos de US$62. Esos son los umbrales de ingreso diario por habitante que determinan, en opinión del BID, quiénes son pobres, vulnerables, clase media y clase alta en nuestros países.

¿Cuál es la metodología de los organismos internacionales para cuantificar el número de miembros de la “falsa clase media”?

Ni el Banco Mundial ni el Banco Interamericano de Desarrollo están muy interesados en exponer públicamente cómo llegaron a calcular  los umbrales de ingreso diario por habitante que determinan la pertenencia a la clase media. Tampoco se conoce de personas que hayan cuestionado los guarismos o pedido explicaciones al respecto. De acuerdo con la visión de Washington, ésas son las cantidades monetarias que señalan los límites inferior y superior de pertenencia a la “falsa clase media” and that’s it!

Según los organismos internacionales, ¿cuál es el tamaño de la “falsa clase media” en Perú?

En 2019 El Comercio informó que de acuerdo con los umbrales de ingreso determinados por el BID, 14,029,125 peruanos 42.9% de la población– componía la “falsa clase media”.  Est“falsa clase media” llevaría cinco años seguidos de expansión y sería la más numerosa del país.

El Comercio informó sobre el supuesto crecimiento de la clase media en el Perú en 2019

¿Es la definición de la “falsa clase media” la misma definición de clase media aceptada generalmente?

No; se trata de dos conceptos distintos. Ya se ha indicado que la definición de la  “falsa clase media” se efectúa según los niveles de ingreso de la población. En cambio, la definición de clase media aceptada generalmente es de carácter cualitativo y designa a un sector heterogéneo de la sociedad que está integrado por pequeños empresarios, comerciantes e industriales; personal de mando medio y supervisores de medianas y grandes empresas; profesionales universitarios y trabajadores intelectuales de ingresos moderados; técnicos; empleados de ingresos moderados de las medianas y grandes empresas; oficiales de las fuerzas armadas y policiales; empleados públicos y obreros calificados que obtienen ingresos moderados y altos; artesanos calificados y agricultores acomodados. Los anteriores grupos tienen en común habitar generalmente en zonas urbanizadas no marginales. Sus viviendas cuentan con servicios de agua potable, electricidad e internet. Consumen ciertos bienes superiores, cultivan similares aspiraciones de vida familiar, costumbres, cuidado personal e intereses recreativos y tienen una elevada valoración de la educación en todos sus niveles.

¿Existen indicios de falta de realismo en los umbrales usados por los organismos internacionales para calcular el tamaño de la “falsa clase media”?

Supongamos un hogar en Lima conformado por un matrimonio con dos hijos en edad escolar.  Cada uno de los padres gana US$12.40 diarios, es decir US$385 mensuales. En este caso el hogar tiene un ingreso total de US$ 770. Sólo en el pago de alquiler de un departamento de sesenta metros cuadrados y dos dormitorios el matrimonio gastaría alrededor de US$420, es decir 55% del ingreso familiar. El hogar de cuatro personas dispondría únicamente de US$350 en el mes para atender sus necesidades de alimentación, vestido, transporte, atención de la salud, educación, cuidado personal y entretenimiento, cantidad que puede considerarse insuficiente en la segunda ciudad más cara de América del Sur.

La insuficiencia de ingresos sería aún mayor si se trata de alcanzar el nivel de vida de una familia de clase media entendida según la definición de clase media aceptada generalmente. A este respecto debe mencionarse que, en términos generales, el nivel de precios observado en Lima es similar al nivel de precios internacionales en tanto que el nivel de salarios es reducido por la elevada magnitud de oferta de mano de obra no calificada y calificada.

¿Cuál es la falacia lógica que cometen los organismos internacionales en su definición del concepto clase media?

En su cuantificación de la clase media  y en sus conclusiones sobre el supuesto crecimiento de la clase media en los países de América Latina y el Caribe, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo incurren en la falacia lógica conocida como la falacia de equivocación. Esta falacia se comete cuando aprovechando de la ambigüedad del lenguaje, los organismos internacionales alteran sustantivamente el significado del concepto clase media al utilizar una definición basada en umbrales de ingreso en vez de ceñirse a la definición cualitativa usualmente aceptada. Sólo incurriendo en la falacia de equivocación es que el Banco Mundial y el BID pueden declarar que la clase media en el Perú está creciendo. La intención de defender esta afirmación equivocada probablemente radique en la necesidad que tienen ambos organismos de señalar el supuesto crecimiento de la clase media como demostración de la discutible excelencia del modelo neoliberal aplicado en el Perú desde 1990.

Referencias 

Banco Interamericano de Desarrollo. Sociómetro-BID. Estadísticas de pobreza y desigualdad de ingresos en 18 países de América Latina y el Caribe (ALC). Consultado el jueves 3 de diciembre de 2020.

El Comercio. Casi 600,000 peruanos se unieron a la clase media el 2019. Lima, 25 de mayo de 2020.

© César Vásquez Bazán, 2020
Todos los derechos reservados
Diciembre 4, 2020
Etiquetas: [Adam Smith]  [David Ricardo]  [hombre económico]  [Homo Economicus]  [John Stuart Mill]  [neoliberalismo]  
Fecha Publicación: 2022-03-14T23:43:00.014-05:00


El economista inglés John Stuart Mill creó en 1844
el concepto del hombre económico

El concepto del hombre económico es el supuesto más importante de la economía neoliberal. Fue desarrollado por la Escuela Clásica Británica de Economía Política, específicamente por John Stuart Mill (Ensayos sobre algunas cuestiones no resueltas de Economía Política, 1844); David Ricardo (Principios de Economía Política y Tributación, 1817) y Adam Smith (La riqueza de las naciones, 1776).

El hombre económico

Para comprender la conducta económica de los individuos en la sociedad y entender su comportamiento como consumidores y empresarios, los economistas neoliberales no observan directamente el mundo real. En lugar de la investigación empírica se abstraen de la realidad y asumen que en materia económica los hombres son perfectamente racionales: ésta es la hipótesis del hombre económico (homo economicus), un individuo cuya personalidad es estrictamente económica.

Para construir sus modelos hipotéticos los economistas neoliberales “dialogan” con el hombre económico y le preguntan cómo se comportaría en las circunstancias bajo análisis. Este ejercicio de autocuestionamiento conduce a la obtención de conclusiones y es un ejemplo de aplicación de la metodología deductiva usada hace dos siglos por el economista inglés David Ricardo.

Objetivo y características del hombre económico

El objetivo del hombre económico como agente económico racional es alcanzar el máximo grado de riqueza posible. Como consumidor busca maximizar su satisfacción o utilidad y como productor busca maximizar su beneficio o ganancia.

El hombre económico se caracteriza por los siguientes rasgos constitutivos:

a) El hombre económico es egoísta; siempre busca su propio interés. Adam Smith argumentó que la sociedad alcanza el grado óptimo de bienestar como consecuencia de la búsqueda del interés personal por sus miembros. Como si hubieran sido guiados por una mano invisible, los individuos buscando su propio interés generan el mejor orden económico posible.

b) El hombre económico dispone de información perfecta, es decir información completa, instantánea y gratuita sobre las condiciones y oportunidades del mercado.

c) De manera consistente el hombre económico busca maximizar su satisfacción o utilidad buscando los precios y cantidades más convenientes en las condiciones existentes. Para ello cuenta con una inmejorable capacidad de cálculo. Si se produce un cambio en los precios y cantidades vigentes en el mercado el hombre económico modificará sus elecciones iniciales y adoptará decisiones que aseguren maximizar su riqueza.

d) El hombre económico es una criatura amoral. Su comportamiento nunca se ve afectado por valores como la justicia, igualdad, solidaridad, responsabilidad social, compasión o altruismo.

e) El hombre económico es un ciudadano del mundo. No acepta limitaciones relacionadas con nacionalidades, patriotismos, regionalismos o provincialismos.

Sociedad en la que se desenvuelve el hombre económico

En la búsqueda del objetivo de obtener y maximizar su riqueza, el hombre económico forma parte de una sociedad en la que rige la libertad y en la que sus integrantes:

a) Acumulan riqueza y la invierten para acrecentar la producción de riqueza adicional.

b) Reconocen la institución de la propiedad privada.

c) Establecen un sistema legal para asegurar que todos los miembros de la sociedad respeten la propiedad de sus semejantes y para impedir la usurpación de esa propiedad por la fuerza o el fraude.

d) Aplican adelantos técnicos para aumentar la productividad de su trabajo.

e) Aceptan dividir el producto de acuerdo con las leyes d
el mercado competitivo.

f) Reconocen la necesidad de utilizar recursos como el dinero o el crédito para facilitar la distribución del producto.

Stuart Mill y el hombre económico

El economista inglés John Stuart Mill (1844: 137-141) describió al hombre económico en sus Ensayos sobre algunas cuestiones no resueltas de Economía Política. Aborda el tema específicamente en el quinto ensayo titulado Sobre la definición de Economía Política; y sobre el método de investigación que le es apropiado (London: John W. Parker, West Strand). El texto de Mill es el siguiente:

“Lo que ahora se entiende comúnmente por el término Economía Política no es la ciencia de la política especulativa, sino una rama de esa ciencia. No trata de toda la naturaleza del hombre modificada por el estado de la sociedad, ni de toda la conducta del hombre en sociedad. Se refiere a él únicamente como un ser que desea poseer riquezas y que es capaz de juzgar la eficacia comparativa de los medios para obtener ese fin. Predice sólo los fenómenos del estado de la sociedad que tienen lugar como consecuencia de la búsqueda de la riqueza. Hace abstracción total de cualquier otra pasión o motivo humano; excepto aquellos que pueden considerarse como principios perpetuamente antagónicos al deseo de riqueza, a saber, la aversión al trabajo y el deseo del disfrute presente de indulgencias costosas. Estos los incluye en sus cálculos hasta cierto punto, porque no sólo como otros deseos entran en conflicto ocasionalmente con la búsqueda de la riqueza, sino que la acompañan siempre como un lastre o un impedimento, y por lo tanto están inseparablemente mezclados en la consideración de la búsqueda de la riqueza.

La Economía Política considera al hombre ocupado únicamente en adquirir y consumir riquezas y apunta a mostrar cuál es el curso de acción al que la humanidad, viviendo en un estado de sociedad, se vería impulsada, si ese motivo excepto en el grado en que es frenado por los dos motivos perpetuos contrarios antes advertidos fuera gobernante absoluto de todas sus acciones.

Bajo la influencia de este deseo, muestra a la humanidad acumulando riqueza y empleando esa riqueza en la producción de otra riqueza; sancionando de común acuerdo la institución de la propiedad; estableciendo leyes para evitar que los individuos usurpen la propiedad de otros por la fuerza o el fraude; adoptando diversos artilugios para aumentar la productividad de su trabajo; acordando la división del producto bajo la influencia de la competencia (la competencia misma se rige por ciertas leyes, leyes que son, por lo tanto, las reguladoras últimas de la división del producto); y empleando ciertos recursos (como dinero, crédito, etc.) para facilitar la distribución.

Todas estas operaciones, aunque muchas de ellas sean realmente el resultado de una pluralidad de motivos, son consideradas por la Economía Política como derivadas únicamente del deseo de riqueza. La ciencia procede entonces a investigar las leyes que gobiernan estas diversas operaciones, bajo el supuesto de que el hombre es un ser que está determinado, por necesidad de su naturaleza, a preferir una mayor porción de riqueza a una menor en todos los casos, sin otra excepción que la constituida por los dos motivos contrarios ya especificados.

No es que algún economista político haya sido alguna vez tan absurdo como para suponer que la humanidad está realmente constituida así, sino porque éste es el modo en que la ciencia debe proceder necesariamente. Cuando un efecto depende de una concurrencia de causas, esas causas deben estudiarse una a la vez, y sus leyes deben investigarse por separado, si deseamos, a través de las causas, obtener el poder de predecir o controlar el efecto; ya que la ley del efecto se compone de las leyes de todas las causas que lo determinan. La ley de la fuerza centrípeta y la de la tangencial debieron conocerse antes de poder explicar los movimientos de la tierra y de los planetas, o poder predecir muchos de ellos.

Lo mismo ocurre con la conducta del hombre en sociedad. Para juzgar cómo actuará bajo la variedad de deseos y aversiones que simultáneamente operan sobre él, debemos saber cómo actuaría bajo la influencia exclusiva de cada uno en particular. Quizá no haya acción en la vida de un hombre en la que no esté bajo la influencia inmediata ni remota de ningún impulso que no sea el mero deseo de riqueza. La Economía Política no pretende que sus conclusiones sean aplicables a aquellas partes de la conducta humana en las que la riqueza no es el objeto principal. 

Pero también hay ciertos aspectos de los asuntos humanos en los que la adquisición de riquezas es el fin principal y reconocido. Sólo de éstos toma nota la Economía Política. La manera en que necesariamente procede es la de tratar el fin principal y reconocido como si fuera el único fin, que, de todas las hipótesis igualmente simples, es la más cercana a la verdad. El economista político se pregunta cuáles son las acciones que produciría este deseo, si, dentro de los aspectos en cuestión, no estuviera impedido por ningún otro. De esta manera se obtiene una aproximación más cercana de lo que sería practicable de otro modo al orden real de los asuntos humanos en esos aspectos.

Luego, esta aproximación debe corregirse teniendo debidamente en cuenta los efectos de cualquier impulso de una descripción diferente, que puede demostrarse que interfiere con el resultado en cualquier caso particular. Sólo en unos pocos de los casos más llamativos (como el importante del principio de población) se interpolan estas correcciones en las exposiciones de la propia Economía Política; la rigurosidad de la disposición puramente científica se aparta un poco de ello en aras de la utilidad práctica. En la medida en que se sabe, o puede presumirse, que la conducta de la humanidad en la búsqueda de la riqueza se encuentra bajo la influencia colateral de cualquier otra propiedad de nuestra naturaleza que no sea el deseo de obtener la mayor cantidad de riqueza con el menor trabajo y abnegación, las conclusiones de la Economía Política no serán aplicables a la explicación o predicción de hechos reales, hasta que sean modificadas por una justa consideración del grado de influencia ejercido por la otra causa.

La Economía Política, entonces, puede definirse de la siguiente manera y la definición parece estar completa: 
La ciencia que traza las leyes de los fenómenos de la sociedad que surgen de las operaciones combinadas de la humanidad para la producción de riqueza, en la medida en que esos fenómenos no se modifican por la búsqueda de ningún otro objetivo.

Pero mientras ésta es una definición correcta de la Economía Política como una porción del campo de la ciencia, el escritor didáctico sobre el tema combinará naturalmente en su exposición, con las verdades de la ciencia pura, tantas de las modificaciones prácticas como quiera, que en su estimación, sean más conducentes a la utilidad de su obra.

Obras citadas

Stuart Mill, John. 1844.  Essays on some unsettled questions of Political Economy. London: John W. Parker, West Strand.

© César Vásquez Bazán, 2022
Todos los derechos reservados
Marzo 14, 2022

Fecha Publicación: 2022-02-19T20:56:00.007-05:00

https://bit.ly/34U3Mqb 

En El Comercio el 5 y 6 de abril de 2009, Dionisio Romero, el plutócrata dueño del Banco de Crédito, se declaró hombre de centro-izquierda. Dijo también que el político que más lo había llamado fue García Pérez en su primer gobierno. Una de esas llamadas fue para coordinar la reelección.

© César Vásquez Bazán, 2022
Todos los derechos reservados
Febrero 19, 2022

Escribe: César Vásquez Bazán
Pontificia Universidad Católica del Perú
Certificado de Estudios de Alan García Pérez en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas
El documento muestra las materias y calificativos obtenidos por Alan García Pérez en el primer y segundo años de estudios de Letras, cursados en 1965 y 1966.

García Pérez en la Universidad Católica (1965-1969)

De acuerdo con los certificados de estudios que se acompañan, Alan García Pérez estudió en la Universidad Católica de Lima entre los años 1965 y 1969. En 1965 y 1966 cursó el primer y segundo año de Letras y en 1967, 1968 y 1969 estudió los tres primeros años de Derecho. Estos son todos los estudios que pueden considerarse completados legalmente por García a lo largo de su vida: dos años de Letras y tres años de Derecho en la Universidad Católica de Lima entre 1965 y 1969.

Sorprenderá a algunos lectores los bajos calificativos de García, en especial los dos primeros años cursados en la Facultad de Letras. La realidad de estas notas está relacionada con el escaso interés por estudiar demostrado por García desde sus épocas de alumno en el Colegio Eguren. El artículo Alan García Pérez: No una sino dos veces, publicado en el diario La República el 11 de marzo de 2006, recogió esa característica: En el colegio Eguren... lo recuerdan como un muchacho muy inteligente que no necesitaba estudiar para sacarse buenas notas. A decir de sus compañeros en el Eguren, García no llevaba maletín al colegio. Solo portaba un cuaderno en el cinto del pantalón. Tampoco escribía dictados. Nada más se concentraba en la clase y hacía eventuales apuntes. Y cuando había un tema que realmente le interesaba, se sentaba atrás, en los pupitres vacíos, donde podía concentrarse mejor. Evidentemente, García en la Universidad Católica quiso seguir obteniendo buenas notas sin estudiar, pero el método del Eguren no funcionó.

Al terminar el tercer año de Derecho Alan García terminó de aceptar que no le interesaba estudiar en la Universidad ni seguir la carrera de Derecho. Lo suyo era la bohemia, tocar la guitarra y cantar. Pensó hacer su carrera musical en Europa por lo que a Madrid se fue en 1971.

Pontificia Universidad Católica del Perú
Certificado de Estudios de Alan García Pérez en la Facultad de Derecho
El documento muestra las materias y calificativos obtenidos por Alan García Pérez en el primer y segundo años de estudios de Derecho, cursados en 1967 y 1968.

Pontificia Universidad Católica del Perú
Certificado de Estudios de Alan García Pérez en la Facultad de Derecho
El documento muestra las materias y calificativos obtenidos por Alan García Pérez en el tercer año de estudios de Derecho, cursado en 1969.

El artículo Alan García Pérez: No una sino dos veces, publicado en el diario La República el 11 de marzo de 2006 describe la escasa inclinación al estudio demostrada por García en el Colegio Eguren de Barranco.

García Pérez en la Universidad de San Marcos

Alan García afirma haber estudiado en la Universidad de San Marcos y haber obtenido el bachillerato en Derecho en 1971 y el título profesional de abogado en 1972. De ser esto cierto, el traslado de la Universidad Católica a San Marcos debe haberse producido después de 1969 porque hasta esa fecha García fue alumno de la Católica. Aparentemente, García se habría trasladado a San Marcos en 1970¿Cómo efectuó ese traslado externo de una universidad particular o privada (PUCP) a una universidad pública (UNMSM) en 1970? ¿Era posible legalmente realizar ese traslado externo? ¿Cumplió con todos los requisitos legales de admisión a la UNMSM?

En un tweet fechado el 22 de julio de 2014, García Pérez informó que era abogado titulado desde 1972.

Entre 1970 y 1971 habría cursado el cuarto y quinto años de Derecho, según se deduce del documento que García llama su tesis de bachillerato, texto fechado en 1971. ¿Qué malabares hizo García para estudiar cuarto año de Derecho en 1970 y luego quinto año de Derecho en 1971 y, en añadido, preparar la tesis en 1971, años durante los cuales San Marcos sufría tomas de locales, huelgas, paros y recesos, mañana, tarde y noche, que interrumpían constantemente las actividades académicas? ¿Cómo estudió García Derecho en San Marcos en 1971 cuando a él lo único que le interesaba ese año era irse al Viejo Continente a vivir la vida loca, bajo la apariencia de estudiar en Madrid o París? ¿Cómo pudo García asistir a clases en San Marcos cuando viajó a Europa a mediados de 1971 y, por lo tanto, era imposible que pudiese estar presente en las clases aún así lo hubiera querido? ¿Hizo quizá el quinto año de Derecho por correspondencia? 

Por lo anteriormente expuesto, existen muy serias dudas que García haya estudiado y aprobado en San Marcos las materias de los dos últimos años de Derecho. Los militantes apristas que ingresamos a San Marcos en 1969 y estudiamos en la primera mitad de la década de los setenta entre los que me incluyo no recordamos haber visto a García en la Universidad ni alternado con él. Si sus compañeros de clase pudieran acordarse de García probablemente indicarían que era un turista, denominación usada en la universidad para aquellos que no asistían a clases. Alan no asistía a clases, no entregaba trabajos, ni se presentaba a exámenes, sean éstos parciales o finales. Así lo reafirmó el doctor Jorge Rendón Vásquez, quien fuera profesor de García en los cursos de Derecho del Trabajo Individual y Colectivo y Derecho de la Seguridad Social. En el artículo Alan García: ¿otro doctor bamba? publicado por el Diario Uno de Lima el miércoles 16 de julio de 2014, Rendón explicó: Casi nunca asistió a mis clases y no dio los exámenes parciales ni el final, lo que hice constar en las actas. Años después me enteré que García Pérez tenía nota en mis cursos. Averigüé. Se había hecho tomar indebidamente los exámenes con un profesor de simpatías apristas que dictaba en las mañanas. ¿Dio, en realidad, los exámenes? Ese profesor ha fallecido hace muchos años.

El incidente relatado por Rendón es una muestra del fraude cometido por García en San Marcos, ilegalidad que fue permitida y facilitada por algunas autoridades, profesores y empleados, probablemente simpatizantes apristas, en el Programa Académico de Derecho de la UNMSM entre 1971 y 1972. Luis Bramont Arias fue el Director del Programa Académico de Derecho en esos años. Tras reprobar los cursos de Derecho del Trabajo Individual y Colectivo Derecho de la Seguridad Social con su profesor Rendón Vásquez, y seguramente otros cursos con otros profesores, García obtuvo ilegalmente, meses después, calificativos aprobatorios firmados por otros catedráticos, esta vez de filiación aprista, según narró Rendón Vásquez en su artículo.

Perú. com se refirió al artículo Alan García: ¿otro doctor bamba? escrito por el doctor Jorge Rendón Vásquez, catedrático sanmarquino y profesor de García


Artículo de Jorge Rendón Vásquez, catedrático sanmarquino y profesor de García, titulado Alan García: ¿otro doctor bamba? publicado por el Diario Uno el miércoles 16 de julio de 2014

Legajo de García desaparecido en San Marcos

El doctor Rendón Vásquez también recuerda que el legajo personal de García Pérez desapareció sospechosamente de San Marcos en 1985. Esa mención la efectúa Rendón al discutir el supuesto bachillerato en Derecho obtenido por García en San Marcos. Rendón escribió al respecto: ¿Se recibió Alan García de abogado? En ese tiempo era obligatoria la tesis de bachillerato. ¿La hizo y la sustentó? El legajo personal de Alan García en los archivos de la Universidad de San Marcos desapareció en 1985, poco después de haber sido elegido Presidente de la República.

En un país organizado y en una universidad o empresa organizadas no se producen desapariciones de legajos. Pueden perderse los archivos pero siempre existen copias de respaldo (backup) para enfrentar tales eventualidades. El hecho que la documentación sustentatoria de un grado académico o un título profesional desaparezca” es un indicador de la posible ilegalidad o irregularidad de dicho grado o título. Se hace, pues, necesario llevar adelante una auditoría académica y administrativa sobre los supuestos grados académicos de García Pérez en San Marcos.

Auditoría de los supuestos grados y títulos de García en San Marcos

La desaparición del legajo personal de García Pérez hace algo difícil auditar académica y administrativamente la legalidad del grado de bachiller en Derecho y título profesional de AGP pero, afortunadamente, es posible reconstruir el legajo reponiendo sus principales documentos componentes. Al respecto existen, por lo menos, cuatro posibles procedimientos a seguir.

1.  Rastreo a partir de las Resoluciones Rectorales de ratificación del grado o título

Todo grado académico o título profesional emitido por los diversos programnas académicos de la Universidad de San Marcos debe ser ratificado por una Resolución Rectoral (R.R.).  ¿Fueron ratificados por el Rectorado de San Marcos el supuesto grado académico de bachiller en Derecho y el supuesto título profesional de abogado de García Pérez? Para contestar la pregunta debe obtenerse los números y fechas de las resoluciones rectorales que habrían ratificado el grado y el título de García.

Resolución Rectoral 34555 de la Universidad de San Marcos, fechada el 11 de octubre de 1971, a través de la cual se confiere el grado académico de bachiller en Derecho a García Pérez. Nótese la responsabilidad del en ese entonces Director del Programa Académico de Derecho en la festinación de este grado irregular para un estudiante que no asistía a clases y que rendía exámenes en la oficina de la citada autoridad.

En la década de los setenta, la Universidad de San Marcos publicaba anualmente el Boletín Informativo que hacía de conocimiento público la relación de grados académicos y títulos profesionales conferidos durante el año previo. García mismo parece no recordar con exactitud la fecha en que se graduó en San Marcos: algunas veces indica que fue en 1971, otras veces en 1972.

Con respecto al bachillerato se ha encontrado en el Boletín Informativo del 31 de enero de 1972, dedicado a los graduados el año 1971 la noticia que García habría recibido el grado académico de bachiller en Derecho conferido a través de la Resolución Rectoral 34555. Aparece con el número 118, que se supone refleja el orden cronológico de emisión del grado.

Boletín Informativo de la Universidad de San Marcos con la Relación general de grados y títulos expedidos en 1971

Página del Boletín Informativo de la Universidad de San Marcos con la relación de graduados del año 1971 en la que se indica que García recibió el grado académico de bachiller en Derecho con Resolución Rectoral 34555.

Página del Boletín Informativo de la Universidad de San Marcos con la relación de titulados del año 1972 en la que se indica que García recibió el título profesional de abogado con Resolución Rectoral 35456.

A manera referencial, debe indicarse que también se graduaron de bachilleres y abogados en San Marcos entre 1971 y 1972, el principal cómplice de García desde esos años, el informante de la CIA Luis Gonzales-Posada Eyzaguirre, el simpatizante y abogado alanista Genaro Vélez Castro, y los políticos Francisco Diez-Canseco Távara y Elena Tasso Heredia de Humala.

De manera que se tiene conocimiento de los números y fechas de las dos Resoluciones Rectorales de San Marcos que habrían ratificado la una el grado de bachiller en Derecho y la otra el título de abogado de García. A partir de dicha información debe continuarse la investigación y examinar las actas y calificativos obtenidos por García en las aproximadamente veinte materias semestrales de cuarto y quinto año de Derecho que debió haber cursado en San Marcos entre 1970 y 1971 para poder graduarse de bachiller en 1971.

En esta instancia, el investigador debe recordar que las notas de García Pérez se cambiaban en la mesa”. Según los antecedentes expuestos, en especial la declaración del doctor Rendón Vásquez, García era un turista: no iba a clases, no entregaba trabajos, no daba exámenes parciales ni finales. Sus calificativos eran cambiados a posteriori, meses después de haber cursado la materia, como expone el catedrático sanmarquino.

En cuanto a la supuesta tesis de bachiller en Derecho de García Pérez, cabe preguntarse:  ¿habrá escrito García la tesis que dice haber escrito o la habrá encargado a un ghost-writer o autor-reciclador de trabajos universitarios cortos, que por una módica suma lo sacó del paso. En entrevista televisada, García demostró conocer ampliamente esa opción.

La auditoría de la supuesta tesis debe ser meticulosa e incluir la verificación del plan de tesis, el nombre del asesor, los nombres del jurado de tesis, la fecha y lugar de la sustentación, el calificativo obtenido y cualquier observación formulada por los jurados.

El principal escollo que debe superarse es la inexistencia en San Marcos de la supuesta tesis de bachiller de García, documento cuyo extravío forma parte de la desaparición del legajo de AGP en la UNMSM. Curiosamente, García Pérez hizo llegar a El Comercio una copia de la supuesta extraviada tesis, la misma que fue publicada por dicho diario el 11 de febrero de 2016. 
Alan García explica cómo operan los autores que escriben tesis universitarias por encargo

Portada de La novación constitucional en la historia del Derecho Peruano, la supuesta (y sospechosamente extraviada) tesis presentada por Alan García en San Marcos en 1971. La copia que se muestra fue proporcionada por García al diario El Comercio el que la publicó el 11 de febrero de 2016.


2.  Presentación pública por García Pérez de sus supuestos diplomas de bachiller y título profesional y de sus certificados de estudios en San Marcos

Un segundo procedimiento para verificar la legalidad del bachillerato en Derecho y título profesional de abogado de García Pérez es el sugerido por el doctor Jorge Rendón Vásquez en el artículo del Diario Uno citado anteriormente. García debería presentar los dos diplomas de bachillerato y título profesional que supuestamente le habría conferido la Universidad de San Marcos. Ambos documentos registran importante información que permite rastrear la legalidad y validez del grado y título. Todo diploma ostenta en la sección inferior izquierda el número de hoja y el número de libro en que se registra el grado o título en el Rectorado/Secretaría General de la Universidad. De igual manera, en la sección inferior derecha el diploma especifica el número de hoja del libro de la Facultad en el que se registra el grado o título. Finalmente, los diplomas mencionados incluyen al centro de la sección superior la fecha de sustentación o fecha del examen correspondiente. Como ejemplo, presento mi propio diploma en el que pueden observarse los datos referidos.

De acuerdo con lo sugerido por el doctor Rendón Vásquez, Alan García debería mostrar los supuestos dos diplomas que le habría conferido la Universidad de San Marcos. Al requerimiento del catedrático sanmarquino aunamos nuestro pedido en el sentido que García debería entregar los certificados de estudios que acrediten haber aprobado todas las materias correspondientes al cuarto año y quinto año de Derecho en San Marcos.

El país desea investigar y comprobar la legalidad de su supuesto grado de bachiller y de su supuesto título profesional de abogado. Si García Pérez decide no entregar dichos diplomas las autoridades pertinentes deberían considerar ambos documentos como inexistentes y proceder a anular el supuesto grado de bachiller y el supuesto título de abogado que García dice poseer. Estaríamos ante una situación en la que Alan García no podría ser considerado ni siquiera egresado universitario. Cualquier otro grado académico posterior por ejemplo, maestríaque García dijera poseer quedaría invalidado debido a que no ostenta el grado académico de bachiller exigido como requisito para estudiar una maestría. Peor aún, García ni siquiera alcanza a obtener la condición de egresado universitario.

Diploma de la Universidad de San Marcos en la década de los setenta, incluyendo la información que permite verificar la legalidad y validez del documento

3.  Investigación por el Colegio de Abogados de Lima (CAL) sobre la legalidad y validez de los supuestos diplomas de bachiller y título profesional de García Pérez

Alan García es miembro del Colegio de Abogados de Lima. Posee el registro de matrícula No. 05038. Para inscribirse en el Colegio de Abogados, entre otros requisitos, García debió presentar copia de la Resolución Rectoral que ratificó su supuesto título de abogado, el correspondiente título original (luego devuelto por el CAL en ceremonia protocolar) y copia simple del título con los respectivos sellos. Además, debió entregar copia legalizada del diploma de bachiller.

Es conocido que el Colegio de Abogados de Lima no audita la legalidad de los diplomas presentados por los solicitantes y confía ciegamente en las certificaciones de los documentos del solicitante provistas por el organismo supervisor de las universidades del país. Sin embargo, en este caso se amerita que el CAL dé a conocer los diplomas y la Resolución Rectoral de ratificación por la Universidad de San Marcos presentados por García al pedir su afiliación al Colegio. Dicha información permitiría realizar la auditoría de los diplomas de García.

Alan García es miembro del Colegio de Abogados de Lima con matrícula No. 05038.

4.  Investigación por la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU) sobre la legalidad y validez de los supuestos diplomas de bachiller y título profesional de García Pérez

Teniendo en consideración que García Pérez oficia como Director del denominado Instituto de Gobierno y Gestión Pública perteneciente a la Universidad San Martín de Porres, y que dicha agencia otorga maestrías y doctorados, la SUNEDU debería efectuar una rigurosa auditoría académica y administrativa de la legalidad y validez del bachillerato en Derecho y título profesional de abogado que el director García Pérez viene ostentando. De carecer del bachillerato universitario, García no podría continuar al frente del IGGP y debería ser denunciado por los alumnos de dicho Instituto ante una corte de justicia por los delitos de estafa, falsedad genérica y contra la fe pública.

Supuestos doctorados y otros grados obtenidos en Europa

En demostración de la osadía sin límite que lo caracteriza, el ni siquiera egresado universitario García Pérez se presenta como doctorado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid e, inclusive, afirma tener un grado académico de Sociología conferido por la Sorbona de París. Así se presentó García, por ejemplo, en el Parlamento Europeo en el año 2009. La biografía de Alan García que envió e hizo publicar a esa institución se muestra más abajo e incluye el doctorado en la Complutense y el grado en sociología de la Sorbona, siendo ambos grados falsos de toda falsedad.

Biografía de Alan García en el Parlamento Europeo indicando que cuenta con un doctorado en la Complutense y un grado de sociología en la Sorbona

La historia del seudodoctorado de García Pérez en la Universidad Complutense de Madrid es una vieja patraña puesta en circulación hace más de tres décadas. Una de las más antiguas versiones del falso doctorado de García en ese centro de estudios puede encontrarse en el artículo titulado Alan García Pérez publicado en la revista Third World QuarterlyVol. 8, No. 4 (Oct., 1986), pp. 1125-1134. En dicho texto, el autor Altaf Gauhar entrevista a García Pérez y en una breve nota biográfica inicial da a conocer que García obtuvo su doctorado en Leyes en la Universidad Complutense de Madrid.

 Nota biográfica sobre Alan García Pérez publicada por Third World Quarterly, Vol. 8, No. 4 (Oct., 1986), p. 1125.

Por supuesto, la información de Third World Quarterly es inexacta puesto que García Pérez nunca obtuvo doctorado alguno. 

El 18 de julio de 2014, la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) informó que García Pérez no tenía registrado ningún doctorado ni grado académico en Sociología en el extranjero. Ese mismo día los medios de prensa transmitieron la noticia, entre ellos América TV.


El propio García se vio obligado a reconocer que no tenía el grado de doctor, según consta en nota del diario El Comercio del 23 de julio de 2014.


Universidad Complutense de Madrid niega la existencia de doctorado alguno de Alan García Pérez

También en julio de 2014, el Servicio de Tesis Doctorales y Publicaciones Académicas  de la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla de la Universidad Complutense de Madrid negó la existencia de tesis alguna de doctorado de Alan García Pérez. Lo hizo a través de un correo electrónico que se reproduce a continuación enviado al investigador Max Chávez (@outlook.com), fechado el 29 de julio de 2014.


La supuesta Maestría de García en la Universidad Particular San Martín de Porres

El 12 de agosto de 2014, el periodista Ramiro Angulo publicó en el Diario Uno un extenso informe sobre la irregular maestría que fue otorgada a García Pérez por la Universidad Particular San Martín de Porres. Transcribo a continuación en su integridad el artículo de Ramiro Angulo que pone al descubierto esta nueva patraña de García.

Escribe: Ramiro Angulo, Diario Uno


“Una fuente, que trabajó en la Facultad de Ciencias Contables Económicas y Financieras (FCCEF) de la Universidad de San Martín de Porres (USMP), dijo a Diario UNO que el grado de magíster en Economía que el expresidente Alan García recibió de esta casa de estudios carece de validez porque éste nunca asistió a clases de manera regular.

Reveló que José Antonio Chang, rector de esta universidad, le solicitó al actual decano de la referida facultad, Domingo Sáenz Yaya, otorgar el grado de magíster en Economía al expresidente pese a que éste no cumplía con los procedimientos académicos y administrativos exigidos por ley para obtener el grado en mención.

Manifestó que el planteamiento administrativo propuesto para emitir la resolución con el grado de magíster para García fue la de utilizar los documentos que éste había obtenido en otra universidad para hacer una convalidación de cursos y emitir el título infringiendo así los estatutos y el reglamento de esta casa de estudios.

Señaló que en la época (inicios del 2003) en que tuvo conocimiento de la información que ahora revela, Sáenz Yaya, ocupaba el cargo de director de la Escuela Profesional de Economía de la FCCEF y que en ese entonces el decano de la Facultad era Juan Amadeo Alva Gómez, tal y como consta en la información sobre los antecedentes históricos de la propia página web de la USMP.

“Se resolvió aprobar por unanimidad la fusión de la Facultad de Ciencias Financieras y Contables y la Facultad de Ciencias Económicas, la misma que a partir de la fecha se denomina: Facultad de Ciencias Contables, Económicas y Financieras, integrada por las siguientes Escuelas Profesionales: Escuela Profesional de Contabilidad y Finanzas y Escuela Profesional de Economía”.

“Encargando, según Resolución Rectoral N° 781-2002-CU-R-USMP de fecha 17 de julio del 2002, el Decanato de la Facultad de Ciencias Contables, Económicas y Financieras al doctor Juan Amadeo Alva Gómez, hasta la elección de los órganos de gobierno de la Facultad y la correspondiente elección del Decano titular”.

Actualmente Alva Gómez es director de la Escuela Profesional de Contabilidad y Finanzas de la FCCEF.

Los cuestionamientos y dudas sobre la legitimidad del título de magíster en Economía de García crecieron luego de las reacciones que generó su tuit del martes 22 de julio admitiendo que no poseía el grado de doctor con el que el Instituto de Gobierno y de Gestión Pública (IGGP), que éste dirige, lo publicitaba.

Según han denunciado diversos analistas políticos y parlamentarios el otorgamiento del título de magíster parece más una ayuda de Chang para que García pueda dirigir el IGGP, ya que en el año en que habría empezado a estudiar la maestría (2001) lo designaron director del Instituto en mención. Hecho que genera dudas sobre la legitimidad de la maestría en cuestión ya que en el año 2001 García se encontraba en plena campaña electoral tentando la Presidencia de la República para el periodo 2001-2006.

Si en el año 2001 García se encontraba en plena campaña electoral tentando la Presidencia de la República para el periodo 2001-2006 ¿habría tenido el tiempo para dedicarse a estudiar un posgrado en economía? ¿Si en el año 2001 fue designado como director del IGGP podría haber firmado títulos con el grado de magíster sin contar con uno?

Según la Ley Universitaria un director de instituto que ofrece maestrías debe poseer el mismo grado académico para poder otorgarlo y al momento de la creación de dicha institución García aún no poseía el grado.

Si el expresidente cumplió con el reglamento y los estatutos de la USMP para obtener el grado de magíster, las autoridades de esta casa de estudios deberían contar con un expediente del exmandatario en donde estén cada uno de los documentos que acrediten que éste sí asistió a clases de manera regular y cumplió con todos los procedimientos administrativos y académicos establecidos.

¿Cumplió los requisitos?

Si consideramos el comunicado que la USMP emitió el martes 22 de julio señalando que el expresidente obtuvo el grado de magíster en el año 2003, García debió haber estudiado la maestría los dos años anteriores a la obtención del título, es decir, durante los semestres académicos de marzo a julio y de agosto a diciembre de los años 2001 y 2002.

Si fuese así la universidad debería tener un expediente que contenga las constancias de matrícula, las actas que registren la asistencia a clases, un certificado de notas de los cuatro ciclos académicos estudiados y una ficha de inscripción en el Programa de Preparación y Presentación de tesis concluida para optar por el grado de maestro.

También debería tener un acta en la que conste la designación de un asesor metodológico y temático, la designación de los jurados dictaminadores, la fecha y hora en la que García sustentó la tesis, la calificación de ésta, la solicitud del grado académico de maestro de parte del egresado, seis ejemplares anillados de la tesis y un CD con la tesis en versión virtual.

Parte de la información en mención debería estar en la Oficina de Grados y Títulos a cargo de Víctor Loret de Mola Cobarrubias, en la Oficina del secretario general y director de la Sección de Posgrado, Augusto Blanco Falcón o en la Oficina de Registros Académicos que está a cargo de Belinda Quicaño Macedo, todas estas dependencias de la FCCEF.

Según información de la página web de la USMP la primera de estas oficinas se encarga entre otras cosas de “canalizar el proceso de Graduación y Titulación de los egresados de la Facultad”, la segunda se encarga de “certificar los actos académicos de los estudiantes de pregrado, posgrado y egresados de la facultad” y la última de “dar curso a diversos trámites que solicitan los alumnos como emisión de Certificados de Estudios y constancias diversas”.

Luego de que el 22 de julio García confirmara vía Twitter no tener el grado académico de doctor la repercusión mediática del tema fue grande lo cual, según nuestra fuente, hizo que el expediente del exmandatario desaparezca de las oficinas de la FCCEF. Según refiere, el archivo de García ahora se encuentra en la oficina del rector José Chang, quien fue ministro de Educación y expremier durante el último gobierno aprista.

¿Dónde está la tesis?

Ni en el link de búsqueda en línea del Sistema de Bibliotecas de la USMP, en donde deberían estar catalogados los autores de libros que tiene esta casa de estudios, ni en el link Cybertesis aparece el nombre del trabajo de tesis del expresidente cuando uno ingresa su nombre completo. El resultado es el siguiente: “la búsqueda no ha producido resultados”.

El link Cybertesis conduce a una página que lleva como título “Repositorio académico – USMP” y en ésta se puede leer que se trata de un “portal para la publicación, difusión y conservación de tesis de pregrado y posgrado generadas por la USMP en texto completo a través de un sistema de información en formato digital”, pese a esta información la biblioteca central de esta casa de estudios no tiene registrado el trabajo en cuestión.

En el link de búsqueda en línea aparecen 35 referencias al nombre del expresidente García. Entre los libros de su autoría que figuran están, “Pida la palabra: por la libertad, la plenitud y el éxito”, “El mundo de Maquiavelo: drama y comedia de una dictadura” entre otros, pero ninguno de ellos es su tesis de maestría.

¿Qué hacía en el 2001?

García habría podido cumplir con todos los procedimientos académicos y administrativos para obtener el grado de magíster y culminar adecuadamente el proceso para la obtención del grado de maestro, pero, como ya lo preguntamos, ¿cómo podría haberlo hecho si en el año 2001, cuando supuestamente estudiaba, éste se encontraba en plena campaña electoral tentando la Presidencia para el período 2001-2006?

¿Cómo pudo haber tenido el tiempo para cumplir con las exigencias académicas y obtener el grado en cuestión en el año 2003 tal y como lo señaló el comunicado de la USMP el último 22 de julio?

Más cuestionamientos

Otro de los cuestionamientos que pesan sobre la legitimidad del título obtenido por García es que éste no incluyó la mencionada maestría en la declaración jurada que hizo ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) cuando fue candidato presidencial en el año 2006, y solo incluyó los estudios de derecho que hizo en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y los cursos que siguió en la década de 1970 en París y Madrid.

Lo curioso es que la maestría en Economía Comercio y Finanzas Internacionales sí está registrada en la página web de la extinta Asamblea Nacional de Rectores (ANR).

Cuando las universidades ofrecen programas de maestría establecen cuáles son los estudiantes que pueden acceder a éstas según el nivel de afinidad con los estudios que realizaron previamente.

De ahí algunos cuestionamientos sobre la afinidad que existe entre los cursos de derecho, humanidades y ciencias políticas que siguió García en el Perú en la década del ‘70 en Europa con una especialización en Economía, Comercio y Finanzas Internacionales que requiere como mínimo un nivel medio de conocimientos matemáticos.

Si bien en la página web de la USMP ni en la de la FCCEF existen rastros de la maestría que siguió el expresidente en Internet aparece la información sobre esta especialización y en ella se establece con claridad que las carreras relacionadas con la maestría que habría seguido el expresidente son Comercio Exterior, Economía y Finanzas y en ninguna parte aparecen los estudios de derecho, sociología o ciencias políticas como carreras afines a los estudios de posgrado que habría seguido el exjefe de Estado.

En el ítem referido al perfil de estudiante se señala lo siguiente: “Profesionales vinculados con la contabilidad, finanzas, auditoría y tributación. Docentes universitarios que tienden al intercambio de conocimientos y difusión de las nuevas doctrinas contables. Bachilleres de las diversas especialidades que deseen perfeccionarse en las áreas del mundo de los negocios”.

Buscamos a Chang

El 24 de julio último buscamos al exministro de García y actual rector de la USMP en la ceremonia de inauguración de laboratorios de odontología que se realizó en el campus universitario de Santa Anita. Cuando lo abordamos por primera vez y le consultamos sobre los cuestionamientos a la legitimidad del grado de magíster que García obtuvo nos contestó que estábamos en plena ceremonia y que nos respondería cuando ésta acabara.

Al finalizar el evento nos volvimos a acercar y luego de hacer la misma pregunta evitó responder diciendo que la ceremonia aún no había terminado y reiteró que cuando ésta finalizara nos respondería.

Lo esperamos en la puerta del recinto en donde se ofreció el cóctel en el que brindaron las altas autoridades de la USMP, pero al finalizar salió por la puerta trasera y nunca respondió nuestras preguntas.

Asimismo en reiteradas oportunidades intentamos comunicarnos con la oficina del decano de la FCCEF, Domingo Sáenz Yaya, para obtener su versión sobre la denuncia en cuestión pero hasta el cierre de esta edición esto no fue posible.

¿Otro título bamba?

El uso de títulos cuestionados en la USMP no es algo ajeno para las autoridades de esta universidad. Según el libro Premio al delito: Ministro y Premier de Jimmy Calla en 1994 Rodolfo Gavilano Oliver, entonces y actual secretario general de esta casa de estudios junto con el exrector Carlos Vílchez Vera firmaron la resolución directoral (N° 446–94–SMP) en la que se autorizaba el viaje del Ing. José Chang para seguir un curso de capacitación en Informática y Sistemas en la Universidad de Hartford en Estados Unidos.

De esta casa de estudios, Chang obtuvo una certificación que presentó como una maestría para poder acceder al cargo de rector en 1996; sin embargo, en el 2001, una subcomisión del Congreso que investigó a la USMP cuestionó la legitimidad de Chang como rector ya que según estableció éste usó una certificación de unos estudios que duraron un mes como si se tratara de una maestría cuando este tipo de estudios dura un aproximado de cuatro semestres académicos, es decir dos años.

¿2003 ó 2004?

García escribió el 22 de julio en su Twitter que obtuvo el grado de magíster en el año 2004, la USMP en febrero del 2003. La contradicción entre la USMP y el expresidente es evidente.

Lo que decía la USMP sobre la maestría 

“La maestría en Economía con mención en Comercio y Finanzas Internacionales que ofrece la Escuela de Economía de la Universidad de San Martín de Porres, tiene como objetivo formar líderes gerenciales con sólidos conocimientos en Comercio y Finanzas Internacionales y Banca y Finanzas”.

Perfil del participante: Profesionales vinculados con la contabilidad, finanzas, auditoría y tributación; Docentes universitarios que tienden al intercambio de conocimientos y difusión de las nuevas doctrinas contables; Bachilleres de las diversas especialidades que deseen perfeccionarse en las áreas del mundo de los negocios.

Reglamento de posgrado

Según el artículo 22 del reglamento de la Oficina de Posgrado de la USMP los ciclos académicos tienen dos periodos, el primero de éstos va de marzo a julio y el segundo de éstos de agosto a diciembre. Asimismo, señala que la asistencia a clases teóricas y prácticas es obligatoria y que de las 17 semanas de cada ciclo los alumnos solo pueden faltar tres sesiones”.

Anexos

Solicitud al Rector de la Universidad de San Marcos para que haga públicos los diplomas de bachiller en Derecho y abogado, supuestamente expedidos en favor de Alan García Pérez en 1971 y 1972.

Solicitud a la Decana del Colegio de Abogados de Lima (CAL) para que haga públicos los diplomas de bachiller en Derecho y abogado utilizados por Alan García Pérez para colegiarse en el CAL


© César Vásquez Bazán, 2018
Todos los derechos reservados
Diciembre 27-30, 2018
https://goo.gl/NJUngc
Recopilación: César Vásquez Bazán

Programa Máximo de la Alianza Popular
Revolucionaria Americana (APRA)
(Haya de la Torre 1984a, 4: 73-74)

El Programa Máximo internacional del APRA consta de cinco puntos generales que sirven de base para los programas de las secciones nacionales de cada país latinoamericano. Los cinco puntos generales son los siguientes:

1º –  Acción contra el imperialismo yanqui (*).
2º –  Por la unidad política de la América Latina.
3º –  Por la nacionalización de tierras e industrias.
4º –  Por la internacionalización del Canal de Panamá.
5º –  Por la solidaridad con todos los pueblos y clases oprimidas del mundo.

Nota de Haya de la Torre:

(*) Este postulado ha quedado convertido en sólo “Acción contra el imperialismo” entendiéndose que el APRA combate contra todos los imperialismos.

Vale advertir que el texto de este postulado no implica que la lucha antiimperialista del APRA esté circunscrita a combatir el imperialismo yanqui y no a otros imperialismos como el británico, por ejemplo. Ocurre que habiéndose formulado los cinco lemas del APRA por primera vez en México en 1924, su inmediata propagación se inicia en el sector de pueblos indoamericanos del Caribe, en los que predomina agresivamente el imperialismo de los Estados Unidos. Por eso se agregó para mayor objetividad el vocablo “yanqui” al primero de los postulados apristas. Así se mantuvo el lema por algún tiempo, pero como los comunistas criollos se prendieran de él para afirmar que la palabra “yanqui” era, en el programa aprista, cábala siniestra de misteriosas concomitancias del APRA con el imperialismo británico, hice muchas veces la aclaración, y en todos mis libros –especialmente en Impresiones de la Inglaterra Imperialista y de la Rusia Soviética (Buenos Aires, 1932)–, la posición aprista queda bien esclarecida. Además, para la mayoría de nuestros pueblos, “el imperialismo yanqui” es el imperialismo capitalista moderno por antonomasia. Porque no sólo es el que hegemoniza y amenaza cada día más en Indoamérica, sino también el que ha hecho del “monroísmo” su doctrina y del “panamericanismo” su política. Por ende, es el imperialismo en su más típica y completa expresión contemporánea. Pero el APRA tiene bien planteada su posición de beligerancia antiimperialista sin distinciones.

Unas palabras sobre el Plan de Acción Inmediata o
Programa Mínimo del Partido Aprista Peruano
Escribe: César Vásquez Bazán

El jueves 20 de agosto de 1931 se inauguró en el Teatro Lima de la capital peruana el Primer Congreso Nacional del Partido Aprista Peruano (PAP), al cual asistieron delegaciones de los comités departamentales y provinciales y de los sindica­tos de trabajadores manuales e intelectuales identificados con el movimiento fundado por Haya de la Torre. El Primer Congreso Nacional fue precedido por congresos provinciales, departamentales y regionales.

Como suprema autoridad partidaria, el Primer Congreso Nacional Aprista debatió y formuló el progra­ma de gobierno del PAP, al que se denominó Plan de Acción Inmediata o Programa Mínimo. El Plan representó una verdadera obra de ingeniería política, cuya redacción estuvo a cargo de una comisión central nombrada por el Primer Congreso para integrar y armonizar las diversas alternativas. Al trabajo de esta comisión contribuyeron decisivamente los compañeros Manuel Seoane Corrales y Manuel Rospigliosi Gómez Sánchez, éste último uno de los militantes más valiosos de la etapa inicial del movimiento aprista. Debe anotarse también que Haya de la Torre no participó en la elaboración del Plan por encontrarse cumpliendo una extensa gira nacional como candidato presidencial del aprismo para las elecciones del 11 de octubre de 1931.

Las conclusiones del Primer Congreso fueron expuestas por los compañeros Manuel Seoane y Luis Alberto Sánchez en la demostra­ción pública que tuvo lugar en la Plaza de Toros de Lima (Plaza de Acho), el 20 de setiembre de 1931. En aquella oportunidad, el Plan de Acción Inmediata fue glosado y leído. En forma paralela, el Programa también fue hecho público en Loreto, en una manifestación proselitista presidida por Haya de la Torre.

Semanas después, el 9 de octubre de 1931, el Comité Ejecu­tivo Nacional del PAP entregó formalmente el Programa Mínimo a Haya de la Torre, ante una asamblea de más de ochenta mil apristas reunidos en la Plaza San Martín de Lima. Fue aquella la primera vez en el Perú que un partido definió el plan de gobierno que debería guiar las decisiones ejecutivas de su candidato presidencial.

El Plan de Acción Inmediata no es una relación de promesas fáciles ni tampoco constituye una lista de lavandería. Por el contrario, es un programa orgánico extenso: incluye catorce secciones y un total de ciento noventa puntos programáticos. Como recuerda Jorge Basadre en sus Notas sobre la crisis política, económica y social de 1930-1933, “hay allí tarea para varias generaciones”. Justamente porque su cumplimiento implica un esfuerzo de largo aliento, que debe inspirar la acción de gobierno del PAP en el siglo XXI, presentamos la edición electrónica del Programa Mínimo y la dedicamos a los Mártires de la Revolución de Trujillo de 1932, humildes y desinteresados militantes que emprendieron el viaje sin retorno soñando con llevar a la práctica este Primer Plan del Aprismo, paso inicial en el largo camino de la Gran Transformación.

Plan de Acción Inmediata o Programa Mínimo
del Partido Aprista Peruano (PAP)
Aprobado por el Primer Congreso Nacional del Partido Aprista Peruano
el 23 de agosto de 1931
(Haya de la Torre 1984b, 5: 7-29)

I. Estructura económico-político-social del Estado

1. Investigaremos la realidad económica del país, mediante un nuevo censo general de la república, la creación de un Departamento Nacional de Estadística y la celebración de un Congreso Nacional de Economía, con el concurso de todos los productores de la riqueza.

2. Introduciremos modificaciones en la demarcación política del territorio de la república, con criterio fundamentalmente económico.

3. Propiciaremos la organización funcional del parlamento y las municipalidades.

4. Daremos autonomía administrativa y económica a las regiones en que se divide el país. Por la descentralización administrativa, cada uno de los poderes regionales, organizados funcionalmente, asumirá las facultades administrativas que actualmente ejerce el ejecutivo, en los asuntos que atañen exclusivamente a la circunscripción que representan. Decidirán las cuestiones administrativas sin que el poder central revise sus actos y designarán su personal burocrático. El po­der central conservará la facultad de decidir en los asuntos que interesan a dos o más regiones y en los que atañen a todo el país. Para la descentralización económica la ley fijará las rentas que corresponda recaudar y percibir a las regiones y las que correspondan al poder central. El poder coercitivo será ejercitado por las autoridades políticas de la circunscripción, como delegados del ejecutivo central, y sus actos serán revisados en los casos que las leyes determinen.

5. Declararemos el derecho de todo individuo a ser educado gratuitamente por el Estado hasta el límite que marquen sus capacidades.

6. Consideraremos que en todo conflicto que se presente entre el derecho individual y la apremiante necesidad de la colectividad, serán privilegiados el derecho a la necesidad de las mayorías.

7. Fijaremos como finalidades del Estado, garantizar la vida, salud, bienestar moral y material, la educación, la libertad y la emancipación económica de las clases trabajadoras, procu­rando abolir, según lo permitan las circunstancias y de una manera gradual y paulatina, la explotación del hombre por el hombre.

8. Organizaremos el seguro social para amparar a todo ciudadano que vive de su esfuerzo personal, contra las vicisitudes que le impidan cumplir sus fines individuales y de fami­lia; y haremos gratuito el seguro para quienes sólo perciben salario o sueldo mínimo.

9. Consideraremos como atentado punible contra la solida­ridad social, la utilización de servicios personales que no se paguen conforme a la ley y la contravención de las leyes que protejan o beneficien a los indígenas, menores y mujeres.

10. Reconoceremos los derechos políticos a la mujer y su facultad para desempeñar todos los cargos públicos obtenibles por elección o nombramiento.

11. Estableceremos la independencia de la mujer, en el ejer­cicio de los derechos civiles dentro del matrimonio.

12. Estableceremos la igualdad ante la ley de toda clase de hijos.

13. Crearemos los siguientes ministerios: 1) Trabajo e Indus­tria; 2) Agricultura, Minería y Obras Públicas; 3) Educación; 4) Higiene y Asistencia Social. Al actual Ministerio de Hacienda lo denominaremos de Economía y Finanzas y anexaremos el Ramo de Justicia al de Relaciones Exteriores, desapa­reciendo el Ministerio de Fomento, cuyas direcciones actuales se repartirán en la nueva organización. En cada uno de los ministerios que deben tratar las cuestiones indígenas crearemos oficinas especiales con este objeto.

14. Separaremos la iglesia del Estado y garantizaremos la neutralidad del Estado en materia religiosa.

15. Fijaremos para la adquisición de la ciudadanía la edad de dieciocho años.

16. Mantendremos la conquista popular del voto secreto.

II. El Perú ante América y el mundo

17. Procuraremos una estrecha vinculación económica e intelectual entre los pueblos de América Latina por medio de la celebración de tratados de comercio y congresos destinados a unificar los principios básicos de la legislación económica y civil; la creación de una institución de unión latinoamericana que auspicie la realización de conferencias y congresos de economía, pedagogía, etc., con sede rotativa en los pueblos componentes de la unión; el intercambio bibliográfico, de maestros y alumnos, creando becas para éstos; auspiciando el hogar universitario latinoamericano para los estudiantes becados y para los maestros y alumnos visitantes.

18. Defenderemos la ciudadanía peruana declarando que ésta no se pierde por naturalización en el extranjero; y propugnaremos la ciudadanía latinoamericana.

19. Solucionaremos la cuestión de límites pendientes con el Ecuador sobre bases de equidad y justicia nacionales.

20. Solucionaremos los problemas creados al oriente perua­no por el tratado de límites con Colombia.

21. Celebraremos un pacto con los pueblos latinoamericanos para la defensa de cualquier peligro imperialista.

22. Propondremos la formación de un tribunal de arbitraje latinoamericano.

23. Mantendremos relaciones amistosas con todos los países del mundo.

III. Administración pública

24. Fijaremos por la ley las normas básicas que deben regir la administración regional y central.

25. Proveeremos por concurso y serán inamovibles los cargos públicos que tengan como función la presentación de opinión por escrito, en los expedientes administrativos.

26. Proveeremos por concurso y serán inamovibles todos los cargos públicos de carácter técnico, y reglamentaremos el ascenso en los mismos, creando el escalafón de empleados públicos.

27. Organizaremos la carrera diplomática y consular, suprimiendo todos los gastos superfluos.

28. Consideraremos en los concursos para proveer cargos públicos, el tiempo de servicios prestados en el ramo administrativo cuya plaza se trate de proveer, como factor para ser apreciado junto con los demás que las leyes determinen.

29. Preferiremos, en iguales condiciones de aptitud, para ocupar los cargos públicos, a las personas que carecen de rentas u otros medios de vida distintos del trabajo personal.

30. Estableceremos como requisito previo para el desempeño de un cargo público, obtenido por elección o nombramiento, la declaración y constatación por escritura pública, del monto exacto y detallado de los bienes que posee el nombrado o elegido, declaraciones que se renovarán al cesar en el cargo o ser promovido a otro; y se publicarán en el órgano oficial del Estado.

31. Fijaremos el período de tiempo que deberá permanecer en el país toda persona que haya desempeñado un cargo público, a fin de que puedan producirse las denuncias a que diera lugar su actuación.

32. Dictaremos leyes especiales que garanticen sanción severa, rápida y eficaz para los que delincan en el desempeño de un cargo público.

33. Estableceremos sobresueldos para los empleados públicos que perciban haberes bajos, en relación con el número de hijos que tengan bajo su patria potestad.

34. Daremos al órgano oficial del Estado, la exclusiva de la publicación de todos los avisos oficiales, sin excepción alguna, diario que tendrá una tendencia educativa, no política.

35. Organizaremos los cuerpos consultivos de la administración, sobre bases que garanticen la emisión de opinión técnica e independiente.

IV. Economía y finanzas

36. La investigación de la realidad económica del país permi­tirá que el Estado apoye decidida y conscientemente el desenvolvimiento de la economía nacional. La agricultura, la minería, la industria y el comercio nacionales gozarán de la cooperación del Estado, si ella es necesaria, en el orden técnico, instrumental y económico, a cambio de pagar esa contribución en acciones y garantizar un régimen justiciero de jornales y jornadas a los empleados y obreros. Esta intensificación científica de la producción, además de las otras obras que el Estado emprenda, significará la curación radical y permanente del grave problema de los desocupados.

37. Reformaremos integralmente la legislación tributaria, con tendencia a la supresión de los impuestos indirectos que encarecen los consumos del pueblo, tales como los que pesan sobre los artículos de primera necesidad, arbitrios municipales de las ferias y mercados, los que gravan el pequeño comercio, las profesiones y las aplicaciones útiles del capital no trustificado [no asociado en monopolios], reemplazando el actual rendimiento de éstos por los impuestos directos sobre las herencias, donaciones, legados y el mayor valor del suelo rural y urbano y la renta sin excepciones, sal­vo sueldos y salarios bajos.

38. Estableceremos las escalas de los impuestos progresivos sobre la renta en relación con la procedencia de esta y su destino, legislando sobre el ausentismo.

39. Gravaremos fuertemente los artículos de lujo.

40. Gravaremos progresivamente el capital inerte.

41. Reglamentaremos los alquileres, condicionando la merced conductiva al valor de los inmuebles.

42. Revisaremos las tarifas de los servicios públicos y pri­vados.

43. Reformaremos las tarifas de los servicios públicos y privados.

44. Reformaremos la legislación aduanera y crearemos un organismo integrado en forma funcional, con determinadas facultades de reglamentación, en lo relativo a aduanas y aranceles.

45. Organizaremos la recaudación directa por el Estado, de sus rentas.

46. Estableceremos organismos integrados en forma funcio­nal para el control tutelar de las actividades del comercio y de la industria, con revisión de las pautas legales que norman su desenvolvimiento.

47. Fomentaremos la industrialización del país, por medio de aranceles proteccionistas, coordinados con el control de la producción, precios de venta y utilidades.

48. Dictaremos una legislación represiva para las maniobras y especulaciones de los trusts [monopolios].

49. Anularemos los monopolios concedidos a los particulares y los contratos lesivos para la soberanía nacional.

50. Gestionaremos condiciones menos onerosas para el servi­cio de los empréstitos que pesan sobre nuestra economía y procuraremos el reajuste de nuestra deuda externa.

51. Depuraremos la deuda flotante.

52. Fomentaremos las cooperativas de crédito, de producción y de consumo.

53. Organizaremos industrias de carácter básico por el Estado.

54. Nacionalizaremos progresivamente los medios de transporte.

55. Nacionalizaremos progresivamente el seguro.

56. Mantendremos una moneda sana y estable.

57. Fundaremos un Banco de la Nación, con filiales industrial, minera y agrícola, que atenderá preferentemente al pequeño productor nacional.

58. Estudiaremos la reforma que requiera la legislación bancaria.

59. Controlaremos y restringiremos la exportación de capi­tales.

60. Convertiremos en municipales las casas de préstamo.

61. Fomentaremos el ahorro en la clase proletaria, mediante la creación de una institución apropiada.

62. Dictaremos legislación especial sobre inversiones y ren­tas del capital extranjero.

63. Reformaremos la organización consular.

64. Dictaremos un presupuesto científico, con fijación obli­gada de un porcentaje destinado a fomentar la explotación de la riqueza nacional.

V. Cuestiones agrarias

65. Prestaremos preferente atención a nuestros problemas agrarios por ser básicos en nuestra economía.

66. Apoyaremos a la producción agraria nacional, en todas sus categorías, mediante el servicio informativo que creará el Estado respecto a los mercados de producción y consumo, nacionales e internacionales, el suministro gratuito de elementos técnicos de información y aun el apoyo instrumental y econó­mico si fuere necesario, a cambio de una correspondiente par­ticipación del Estado.

67. Expropiaremos, pagando su valor justipreciado, a aque­llos fundos que el Estado estime conveniente, sea por excesi­va extensión, explotación indirecta, hipotecas no redimibles, ubicación inmediata a los grandes centros de consumo, etc., y los dedicaremos preferentemente, a la producción de los artículos que reclame el mercado interno.

68. Fomentaremos la pequeña propiedad y la creación de haciendas colectivas y cooperativas agrarias, con el reglamentado apoyo técnico y económico del Estado.

69. Reglamentaremos los pactos celebrados entre los propietarios de los fundos con los yanaconas, subarrendatarios o copartícipes, dando intervención al Estado en dichos pactos.

70. Contemplaremos la conveniencia de obligar a los propietarios de fundos de gran extensión, a arrendar un porcentaje de sus tierras a pequeños agricultores.

71. Fijaremos la merced conductiva que deben abonar los pequeños agricultores por las tierras.

72. Estableceremos la obligación de recabar del Ministerio de Agricultura, autorización para celebrar contratos de compra­venta de tierras y capitales de la extensión que se señale.

73. Estableceremos la obligación de los agricultores de tierras de cierta magnitud, de llevar la contabilidad debidamente legalizada.

74. Estableceremos el derecho del Estado a inspeccionar en cualquier momento los negocios agrícolas y ganaderos.

75. Gravaremos las tierras de cultivo que permanezcan ociosas y se contemplará la forma de permitir su adquisición por denuncio.

76. Revisaremos el régimen de distribución de las aguas de regadío.

77. Daremos inmediata y preferente atención a las obras de irrigación que tengan por objeto regularizar la descarga de agua de los ríos de régimen discontinuo.

78. Estudiaremos las posibilidades de las tierras de montaña.

79. Declararemos al paludismo enfermedad profesional en las zonas de cultivo que hayan sido saneadas.

80. Agruparemos y ordenaremos las disposiciones legales de las tierras y de las aguas, en un código de agricultura.

81. Crearemos un cuerpo consultivo para el Ministerio de Agricultura.

82. Fomentaremos las estaciones de experimentación y extensión agrícola y ganadera.

83. Organizaremos el seguro agrícola integral.

VI. Minería

84. Orientaremos nuestra política en forma de alcanzar, en un futuro próximo, la nacionalización de la industria extractiva.

85. Protegeremos a la minería nacional en todas sus catego­rías, mediante el servicio informativo del Estado respecto a los mercados de producción y de consumo, nacionales e internacionales; el suministro gratuito de elementos técnicos de información; y aun el apoyo económico e instrumental del Estado, si fuese necesario, a cambio de su correspondiente participación.

86. Estableceremos la obligación de que un porcentaje de las utilidades de las empresas mineras sea invertido en la creación de nuevas industrias nacionales o en acciones del Banco de la Nación.

87. Procuraremos la inmediata nacionalización de la indus­tria de algunos metales, tales como el vanadio y el oro, comenzando por la reserva de las zonas que los contienen.

88. Estudiaremos la practicabilidad [viabilidad] del establecimiento de una planta de afinado de la plata y el aprovechamiento industrial de este metal.

89. Reservaremos los yacimientos de las sustancias no metálicas cuya explotación no se haya emprendido en el Perú; iniciaremos el estudio inmediato de los yacimientos para su posi­ble utilización industrial.

90. Estableceremos el cooperativismo minero con la implantación de centrales de beneficio y oficina central de consignación de minerales.

91. Obligaremos a los concesionarios de fuerza hidráulica de gran capacidad para usos mineros, a vender un porcentaje de la fuerza generada; y a los concesionarios de haciendas de beneficio, a tratar los minerales de los pequeños mineros, se­gún las tarifas aprobadas por el Estado.

92. Enfocaremos el desarrollo de la explotación del carbón, construyendo preferentemente las vías de comunicación que faculten su consumo.

93. Limitaremos el tiempo de goce de las concesiones mineras.

94. Gestionaremos la revisión de la cuestión Brea y Pariñas.

95. Solucionaremos la cuestión de los humos de La Oroya y fijaremos normas que impidan la repetición del caso.

96. Estudiaremos el establecimiento de una refinería con el fin de abaratar los derivados del petróleo.

VII. Trabajo

97. Estableceremos la efectividad de la jornada máxima de ocho horas para todos los ramos de la actividad humana, con las excepciones que se detallan: la duración del trabajo de dieciséis horas para las labores que por su índole exijan la permanen­cia del obrero por más de ocho horas consecutivas; la reglamentación del trabajo a destajo; el descanso obligatorio de un día, después de seis días de actividades; las vacaciones anuales de siete a quince días de duración, con goce de salario o sueldo; la jornada máxima de seis horas para los trabajadores menores de dieciséis años de edad; la duración máxima del trabajo nocturno de siete horas; la jornada máxima de siete horas para el trabajo del subsuelo y las industrias nocivas; la prohibición de trabajar de noche o en labores peligrosas o insalubres a los menores de dieciséis años y a los mayores que no gocen de completa salud.

98. Estableceremos el salario y sueldo mínimos según las condiciones de cada región, que serán fijados por comisiones en que intervengan el Estado, los trabajadores y los patrones.

99. Obligaremos al más exacto cumplimiento de las leyes que amparan los derechos de los hombres de trabajo y garantizaremos su efectividad para los habitantes de todas las regiones del país designadas por sus propios sindicatos.

100. Obligaremos a las empresas industriales, agrícolas, mineras y de transporte interurbano a proporcionar a sus trabajadores la habitación mínima, escuelas, servicios sanitarios, enfermerías, que fijen los organismos técnicos del Estado.

101. Estableceremos que nadie podrá jubilarse en condiciones de poder seguir trabajando, sin perjuicio para su salud. El monto de la pensión de jubilación que garantice el seguro social tendrá límites mínimo y máximo. El límite mínimo asegurará lo suficiente para la vida, variando según el estado civil y los deberes que como jefe de familia tenga cada ciudadano. El límite máximo no podrá sobrepasar la cantidad necesaria para hacer una vida cómoda.

102. Crearemos un instituto de orientación profesional que considere las aptitudes físicas, las condiciones psicológicas y la vocación de todo hombre para orientarlo en la lucha por la vida, de modo que cada ciudadano rinda a la sociedad sin perjuicio de su salud, lo mejor y más que sea posible.

103. Garantizaremos el derecho de la mujer a ganar el mismo salario o sueldo que el varón, en análogas labores.

104. Ampliaremos la protección a la madre que trabaja dándole el derecho a descanso con goce de sueldo o salario, antes y después del parto.

105. Crearemos las bolsas municipales de trabajo.

106. Defenderemos al trabajador doméstico.

107. Fijaremos la obligación de los patronos de pagar a los servidores nacionales el ochenta por ciento del monto de sus planillas de personal de empleados.

108. Garantizaremos las leyes que amparan y benefician a los empleados.

VIII. Educación


109. Estudiaremos la reforma integral de la educación, con tendencia a la escuela unificada desde el kindergarten a la universidad, a base de los postulados de la Primera Convención Internacional de Maestros reunida en Buenos Aires, el 8 de enero de 1928.

110. Fomentaremos el mutualismo escolar.

111. Estableceremos tarifas especiales en los servicios de transporte que utilicen los estudiantes para concurrir a la escuela.

112. Mejoraremos la condición económica de los maestros.

113. Crearemos granjas-escuelas, institutos de comercio e industrias, universidades populares, escuelas nocturnas y dominicales, editoriales pedagógicas, bibliotecas populares fijas y ambulantes; misiones ambulantes para la difusión de los conocimientos elementales de agricultura.

114. Sistematizaremos científicamente la edificación escolar.

115. Atenderemos al incremento de los medios educacionales del Instituto Pedagógico Nacional, con el objeto de que cumpla los fines de su creación.

116. Crearemos en las diversas regiones del país institutos de enseñanza superior, acordes con sus necesidades específicas.

117. Fomentaremos la cultura física del estudiantado.

118. Estudiaremos el plan integral de reforma de la enseñanza agrícola, atendiendo a la especialización que exige nuestra realidad nacional.

119. Crearemos centros de enseñanza agrícola secundaria y estableceremos el estudio de ciertos cursos teórico-prácticos sobre agricultura en las escuelas primarias.

120. Conservaremos la autonomía de las universidades y escuelas técnicas superiores.

121. Mantendremos los principios de la reforma universitaria iniciada por el alumnado.

122. Gestionaremos la validez de los títulos profesionales otorgados por nuestras universidades y escuelas en todos los países latinoamericanos.

123. Dedicaremos a la educación un alto porcentaje de los ingresos nacionales.

IX. Redención del indio

124. Incorporaremos al indio a la vida del país.

125. Legislaremos en pro de la conservación y modernización de la comunidad indígena.

126. Protegeremos también a la pequeña propiedad.

127. Fomentaremos las pequeñas industrias indígenas.

128. Fomentaremos el arte indígena.

129. Estableceremos las causales específicas que determinan la revisión de los pactos y contratos celebrados por los indígenas y los terratenientes.

130. Respetaremos las peculiaridades de cada región indígena, dentro del plan general y rumbo unificador de la educación.

131. Formaremos maestros indígenas.

132. Estableceremos la escuela rural indígena.

133. Educaremos al indio usando su propio idioma, además del castellano.

134. Introduciremos el cooperativismo agrario entre los propietarios indígenas de tierras.

135. Emprenderemos una enérgica campaña contra el abuso del alcohol y de la coca.

136. Crearemos el hogar agrícola indígena.

X. Justicia

137. Reorganizaremos el poder judicial dándole autonomía orgánica y económica.

138. Fijaremos una remuneración adecuada para todos los funcionarios y empleados del poder judicial.

139. Extenderemos progresivamente a todo el país la institu­ción de los juzgados de paz letrados.

140. Estableceremos cortes de policía que actúen con criterio jurídico.

141. Reduciremos los gastos que origina la consecución de la justicia.

142. Comisionaremos a los letrados especialistas para el estudio de la reforma de los códigos y codificación de las leyes.

143. Dictaremos medidas enérgicas para obtener la abrevia­ción de los trámites judiciales.

XI. Higiene y asistencia social

144. Crearemos un instituto endemo-epidemiológico, con dependencias regionales, para la lucha contra las epidemias y endemias que azotan nuestro suelo y para el estudio de dichas enfermedades y su investigación.

145. Intensificaremos y reorganizaremos la lucha contra el paludismo, la tuberculosis, la sífilis, enfermedades venéreas, lepra, cáncer, verruga, etc., mediante organismos adecuados por personal eficiente.

146. Crearemos hospitales regionales, casas de salud, dispensarios y sanatorios.

147. Organizaremos la lucha contra el alcoholismo, las toxicomanías y crearemos centros regionales de profilaxis mental.

148. Ampliaremos y crearemos las dependencias del Ministe­rio de Higiene para aplicar debidamente los modernos postulados de la higiene escolar.

149. Protegeremos al niño en todas sus edades.

150. Sanearemos todas las poblaciones del país.

151. Contribuiremos a la formación de la conciencia sanitaria en el país.

152. Incorporaremos las sociedades de beneficencia pública al Estado, conservando el actual personal técnico administrativo de esas sociedades, que el servicio exija, dentro del Ministerio de Higiene y Asistencia Social.

153. Ampliaremos el cuerpo médico del Estado para que lle­gue a las más apartadas localidades los beneficios de la ciencia.

154. Crearemos la carrera sanitaria.

155. Fomentaremos el deporte.

156. Reorganizaremos las instituciones deportivas sobre bases democráticas y descentralizadoras, auspiciando que esta actividad se desenvuelva en completa autonomía con la represen­tación directa de los clubes o instituciones que lo practiquen.

157. Intensificaremos la asistencia dental por el Estado.

158. Estableceremos la codificación farmacéutica y elaboraremos la farmacopea peruana con intervención del gremio de farmacéuticos.

159. Controlaremos directamente por el Estado la venta de narcóticos.

XII. Obras públicas

160. Estableceremos que el estudio técnico y el planeamiento de las obras públicas, se hará exclusivamente en las oficinas del Estado. Las concesiones y explotaciones de obras públicas se harán sobre la base de recuperación de capitales invertidos y previa licitación pública.

161. Crearemos juntas técnicas regionales que controlen científica y económicamente la construcción, conservación y administración de las obras públicas.

162. Fomentaremos la creación de una o varias compañías de base cooperativa con participación del Estado, las cuales mediante la licitación de las obras públicas, se encarguen de su realización.

163. Revisaremos las tarifas de los ferrocarriles y las de peaje de los caminos a fin de establecerlas sobre bases económicas justificadas, y en moneda nacional, no sujeta a las fluctuacio­nes del cambio.

164. Estudiaremos un doble plan caminero que satisfaga las necesidades locales, uno; y el otro, destinado a servir las de las regiones económicas del país.

165. Construiremos muchos caminos baratos, susceptibles de ser mejorados, y no pocos [caminos] irreprochables pero excesivamente costosos. No toleraremos la explotación comercial de las vías de comunicación.

166. Construiremos obras de agua potable y desagüe, que estén de acuerdo con las necesidades locales del presente y de un futuro próximo.

167. Daremos leyes de urbanismo que sirvan de norma gene­ral para el desarrollo de nuestras ciudades.

168. Declararemos público todo camino existente en el territorio nacional.

169. Realizaremos todas las reformas y proyectos de obras públicas de carácter regional y local, aprobadas por los congresos departamentales del Partido, que no estén en desacuer­do con el presente programa nacional.

XIII. Inmigración

170. Estudiaremos un plan científico de colonización de montaña, investigando la realidad de nuestro oriente.

171. Impediremos la entrada de inmigrantes, con destino a la costa y la sierra, mientras se organiza un plan de inmigración, atendiendo a las cualidades culturales y afinidades con nuestros pobladores y se encauce la reconstrucción económica del país.

XIV. Ejército, armada, policía y aviación

172. Garantizaremos el apartamiento del ejército, la armada, la policía y la aviación de la política y de la política en sus institutos.

173. Defenderemos el criterio ampliamente democrático del servicio militar obligatorio general, reduciendo su actual pla­zo y asegurándole una duración variable, según el grado de preparación anterior al reclutamiento del individuo.

174. Prepararemos y orientaremos la defensa nacional de acuerdo con un plan elaborado por un consejo de defensa y una junta superior que sirvan de asesores al ejecutivo en lo que se relaciona con la política y técnica militares y que resuelvan lo referente a los ascensos, sin intervención de ninguna auto­ridad extraña a los institutos armados, de acuerdo con las leyes y los reglamentos orgánicos.

175. Construiremos cuarteles cómodos e higiénicos.

176. Estableceremos escuelas elementales en los cuarteles, atendidas por pedagogos.

177. Fomentaremos colonias militares en la montaña a base de personal militar rotativo y con el concurso de maestros, ingenieros agrónomos e industriales.

178. Estableceremos una prima de licenciamiento, que deberá ser, cuando menos, de cien soles por cada año de servicio.

179. Conservaremos e incrementaremos la eficiencia de la institución policial, asegurando su respetabilidad mediante ascensos por mérito.

180. Estableceremos un puerto militar que sirva de base a la armada, dotado de defensas técnicas completas, diques, almacenes, talleres apropiados para llenar las necesidades de la marina de guerra y mercante.

181. Organizaremos eficientemente la marina mercante, el servicio hidrográfico y el practicaje en la costa y en los ríos navegables.

182. Estudiaremos la reforma de la ley orgánica de la armada.

183. Repararemos y modernizaremos los elementos de la escuadra.

184. Atenderemos a la especialización de los oficiales y del personal subalterno del ejército, armada, aviación y policía.

185. Sostendremos un pensionado en el extranjero para el perfeccionamiento técnico del personal sobresaliente en méritos del ejército, armada, policía y aviación.

186. Extenderemos los beneficios del seguro social al ejército, la armada, aviación y policía.

187. Daremos la ley orgánica del cuerpo de aviación, garantizando su independencia institucional y contemplando sus dos actividades, como elemento de defensa y como elemento co­mercial.

188. Cooperaremos a la formación de pilotos civiles.

189. Reglamentaremos con carácter nacionalista las activida­des de las compañías extranjeras de aviación.

190. Propenderemos a la ampliación de las líneas aéreas en actual servicio y a la implantación de otras nuevas, en forma que paulatinamente todas las regiones del país perciban los beneficios que ellas llevan consigo.

RESOLUCIONES DE LA PRIMERA CONVENCIÓN INTERNACIONAL DE MAESTROS

Buenos Aires, Argentina, 7-17 de enero de 1928

La Primera Convención Internacional de Maestros fue promovida y auspiciada por la Asociación General de Profesores de Chile. Estuvieron representados en la Convención los siguientes países: Argentina, Bolivia, Cuba, Chile, Ecuador, Francia (Internacional de los Trabajadores de la Enseñanza), Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay. Asistió como observador un representante de la Oficina Internacional de Educación en Ginebra.

La Convención adoptó resoluciones relativas a los derechos del niño y finalidades de la nueva educación; unidad del proceso educativo en todos los grados; relaciones de la escuela con el Estado; contribución del magisterio en favor de la paz y de la justicia social (orientación de la enseñanza hada el principio de la fraternidad humana, basada en una más justa distribución de la riqueza, etc.); organización nacional e internacional del magisterio (creación de la Internacional del Magisterio Americano, conveniencia de establecer una organización mundial, etc.; alianza de los trabajadores manuales e intelectuales; actitud de los maestros ante el fenómeno del imperialismo y las dictaduras actuales; mensaje de protesta contra el imperialismo yanqui y de solidaridad con Nicaragua; etc.















Obras citadas

Centro de Estudiantes y Colegio de Graduados de la Facultad de Ciencias Económicas de Buenos Aires. 1928. Resoluciones de la Primera Convención Internacional de Maestros. Año XVI, Serie II, Nos. 80-81, marzo - abril. Buenos Aires.

Haya de la Torre, Víctor Raúl. 1984a. El Antimperialismo y el APRA. En Obras Completas, Volumen 4. Lima: Librería- Editorial Juan Mejía Baca.

Haya de la Torre, Víctor Raúl. 1984b. Política Aprista. En Obras Completas, Volumen 5. Lima: Librería- Editorial Juan Mejía Baca.

Septiembre 26, 2006
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Fecha Publicación: 2022-02-05T12:38:00.000-05:00
https://goo.gl/3b1MFS
Escribe: César Vásquez Bazán

La candidata del Partido Japonés a la presidencia del Perú, 藤森 恵子 (Fujimori Keiko), hija del exdictador 藤森 謙也 (Fujimori Ken'ya), sigue haciendo público el pobre nivel de preparación intelectual y política que la caracteriza.

En una entrevista transmitida por CNN en Español, la súbdita asiática informó que su "ley más importante" como congresista en el período 2006-2011 fue la signada con el número 29168.

Este dispositivo eliminó el impuesto municipal a los espectáculos públicos no deportivos, que gravaba con una tasa del 15% el valor de la entrada a los "conciertos" de música. Además, la ley rebajó del 30% al 15% la tasa del impuesto a la renta aplicable a dichos espectáculos.

La candidata japonesa 藤森 恵子 (Fujimori Keiko) afirmó que por ese motivo se pudieron realizar "mayor cantidad de eventos" en el país: 60 megaconciertos en el año 2008 y un número similar en el año 2009.

Como lo demuestra su respuesta a CNN, la desubicada candidata del Sol Naciente no tiene la más mínima idea de cuáles son los problemas fundamentales del Perú. Para ella, su acción más importante en el Congreso ha sido la de eliminar el impuesto municipal que grava los conciertos de rock.

¡Qué reforma de la salud, o de la educación, o del Estado! ¡Que mejora en el régimen laboral y en el trato a los trabajadores! Cojudeces, mis estimados televidentes, cojudeces...

Para 藤森 恵子 (Fujimori Keiko) la cosa es más directa y más sencilla. El Perú progresará si se desgrava de impuestos municipales los conciertos de rock. Tal la "mejor ley" de esta semianalfabeta política en el Congreso 2006-2011.

Los peruanos conscientes nos preguntamos: Si una persona tan limitada de raciocinio como la ciudadana nipona 藤森 恵子 (Fujimori Keiko) llega a ocupar la presidencia del Perú, ¿quiénes serían los verdaderos gobernantes de nuestro país? ¿Qué intereses representaría este poder oculto?

© César Vásquez Bazán, 2011
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Abril 16, 2011
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El Ministerio Vásquez Bazán

César Vásquez Bazán, ministro de Economía y Finanzas del Perú
(Mayo 15, 1989 - Julio 28, 1990)

César Alejandro Vásquez Bazán (Bellavista, Callao, 4 de abril de 1952) es un economista, profesor universitario y político peruano. Entre mayo de 1989 y julio de 1990 fue el sexto y último Ministro de Economía y Finanzas durante el primer gobierno de Alan García Pérez.

En 1958 ingresó al Colegio San Andrés de Lima para cursar la educación primaria y secundaria. Al graduarse en 1968 recibió las dos más altas distinciones entregadas por el San Andrés, el premio Bentinck Shield, por aprovechamiento, y la Caledonian Cup, por cooperación con el Colegio. En 1969 fue admitido al Programa Académico de Economía de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde continuó su formación, graduándose como bachiller en economía (1974), y recibiendo luego el título profesional de economista (1975). Cursó estudios de postgrado en Alta Administración de Instituciones Financieras (Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima, 1980) y en Desarrollo, Planificación y Políticas Públicas (Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social, ILPES, Santiago de Chile, 1986). En la University of Denver (Colorado, EE.UU.) recibió la maestría (MA, 1993) y el doctorado en International Studies (PhD, 2003).

Vásquez se enorgullece de ser bisnieto por línea materna de Teodomiro Gutiérrez Cuevas, el legendario Rumi Maqui, Sargento Mayor de Caballería del Ejército Peruano y luchador social por los marginados del Perú profundo. Miembro de una familia de clase media pobre, identificada desde los años treinta con el ideal aprista, Vásquez ingresó a la Juventud Aprista Peruana del distrito de Pueblo Libre, en Lima, en 1967. Prosiguió su militancia en el Comando Universitario Aprista (1969) y en el Partido Aprista Peruano (1973). Entre 1983 y 1985 tuvo una destacada participación en la Comisión Nacional de Plan de Gobierno del APRA (CONAPLAN), donde fue miembro de la Comisión Central encargada de la formulación del Plan de Gobierno para el período 1985-1990. Entre el 15 de mayo de 1989 y el 27 de julio de 1990, por un período de un año y dos meses, fue el sexto y último ministro de economía y finanzas del Perú durante el régimen constitucional que presidió Alan García.

En el Perú se desempeñó como profesor asociado de economía en la Universidad de Lima y entre 1988 y 1989 fue director del Centro de Investigaciones Económicas y Sociales (CIESUL) de esa Universidad. En Estados Unidos trabajó como profesor visitante de Economía en la Graduate School of International Studies y en el University College de la University of Denver, en el Community College of Aurora, y en Red Rocks Community College. En la actualidad dicta el curso Managerial Economics en el Programa Master on Business Administration de Webster University, en Denver, Colorado.

Sus principales áreas de interés profesional se encuentran en los campos de las políticas económicas y sociales, la teoría económica, la economía política peruana y la historia económica y social del Perú.

Su disertación doctoral versó sobre El neoliberalismo autocrático y el dilema peruano: La economía política de la década de Fujimori (2003). Ha escrito Respuesta a una infamia (1991), La propuesta olvidada (1987), Tendencias demográficas, condiciones de vida y política de población en el Perú (1987), Cien días: bases para un plan económico de emergencia (1985) y Congreso Económico Nacional (1982).

Si bien acepta que desde siempre se sintió atraído por la tecnología, eso no significa que Vásquez no guste de las cosas sencillas. Reconociendo la influencia personal de Haya de la Torre en los años setenta, su principal característica de personalidad es la pugnacidad, la determinación de no darse por vencido ni aún vencido, y el compromiso de luchar hasta el final. Siente en lo más hondo las injusticias cometidas contra cualquiera en cualquier parte del mundo y sufre al pensar en la manera cómo son aniquiladas millones de personas y destruidos países en su integridad por la ambición última de dominarlos y explotar sus recursos naturales y mercados. Considera que una de las mayores injusticias del mundo contemporáneo es el exterminio humano y el despojo territorial sufridos por el pueblo palestino y la manera cómo se han burlado, con distintas excusas, sus aspiraciones reivindicativas. En otro plano, y de igual manera, es afectado por el trato sin compasión y por los abusos a los que se somete a los animales y la Naturaleza en general

Desde temprana edad ha trabajado en provecho de la educación de los jóvenes y de los más necesitados. Aborrece la manera cómo se mantiene en la ignorancia y se engaña en materia política a la mayoría del pueblo y enfrenta esta manipulación divulgando los conocimientos y las ideas que permitan ampliar las perspectivas de cada persona. Los defectos que más detesta son la sumisión, el servilismo, y la traición a los ideales abrazados en la juventud.

Vásquez es casado y tiene una hija que en mayo de 2020 se graduó en Biología y Antropología (Summa Cum Laude) en la University de Colorado en Boulder.

I.  LA HETERODOXIA ECONÓMICA

El Perú heterodoxo: un modelo económico

Portada del libro El Perú heterodoxo: un modelo económico, obra de Javier Pocho Tantaleán Arbulú, Daniel Carbonetto y Gustavo Saberbein, apoyados por M. Inés C. de Cabellos, Óscar Dancourt, César Ferrari, Daniel Martínez, Jaime Mezzera y Pierre Vigier. Fue publicado por el Instituto Nacional de Planificación en julio de 1987. Los autores de El Perú heterodoxo fueron los responsables del diseño e implementación de la política económica seguida entre julio de 1985 y septiembre de 1988. 

La heterodoxia económica, folleto de divulgación publicado en 1988 por el Instituto Nacional de Planificación

Entre 1985 y 1988, el régimen que presidió Alan García Pérez puso en práctica la política económica que se denominó heterodoxia.

Contrariamente a lo que se cree, las medidas iniciales del primer régimen de García no constituyeron aplicación del pensamiento del Partido Aprista Peruano ni de su publicitada Comisión Nacional de Plan de Gobierno (CONAPLAN). Los heterodoxos no eran apristas; se consideraban políticamente independientes. Por el tipo de medidas de política económica que acostumbraban aconsejar y poner en práctica se autodenominaron los audaces. 

La base conceptual de la estrategia heterodoxa provino de las canteras del Centro de Estudios para el Desarrollo y la Participación (CEDEP), organismo creado en 1977 por el finado Carlos Franco y un grupo de exfuncionarios velasquistas del Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS). En 1983 se formó en el CEDEP un grupo de trabajo dirigido por Daniel Carbonetto al que se le dio el encargo de proponer una política económica alternativa para frenar la recesión e iniciar la reactivación productiva. En marzo de 1984 el equipo mencionado presentó los resultados de su trabajo en un artículo aparecido en Socialismo y Participación, la revista del CEDEP. En el grupo tuvieron destacada actuación Daniel Carbonetto, Javier Tantaleán y Gustavo Saberbein.

Entre abril y julio de 1985, conocidos los resultados de los comicios presidenciales, Carbonetto, Tantaleán, Saberbein y sus asociados del CEDEP expusieron y discutieron éxitosamente sus propuestas con el presidente electo Alan García. A partir de agosto de 1985 el nuevo gobierno implementó la política económica heterodoxa que, en gran medida, fue la sugerida por el CEDEP.

Dos párrafos de la página 14 del libro El Perú heterodoxo: un modelo económico proporcionan luces sobre los autores del modelo de heterodoxia económica seguido entre julio de 1987 y septiembre de 1988.

Dos párrafos de la página 15 del Perú heterodoxo confirman la paternidad de los autores del modelo económico seguido entre julio de 1987 y septiembre de 1988.

El rol de Javier Pocho Tantaleán

El miembro del CEDEP Javier Pocho Tantaleán, amigo desde París y asesor personal de Alan García Pérez, fue el organizador y coordinador del circo heterodoxo alanista, conformado a su vez por sus patas del CEDEP.

Tantaleán militó en el APRA en los años sesenta, cuando fue alumno de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Bajo la influencia de Luis Felipe de las Casas Grieve, profesor de la Escuela de Economía de esa Universidad, Tantaleán integró la tendencia casista, que se separó del PAP y luego apoyaría al régimen del general Juan Velasco Alvarado. A comienzos de los años ochenta se acercó nuevamente al APRA, participando en CONAPLAN pero sin pertenecer a ninguna base del PAP. 

Pocho trabajó como burócrata internacional en  la Junta del Acuerdo de Cartagena (JUNAC), también conocida como Pacto Andino. En los años iniciales de la década de los ochenta, Tantaleán impartía clases personales de Macroeconomía a García Pérez, quien luego sustentaba conferencias magistrales sobre el tema que le acababa de enseñar el buen Pocho. Tras escuchar a Javier Tantaleán, Alan salía a la televisión a repetir lo que había oído, como aquella exposición, hoy olvidada por García, sobre la pirámide de ingresos.

En premio por sus servicios, durante el régimen 1985-1990 Pocho fue nombrado jefe del Instituto Nacional de Planificación (INP). Desempeñó el cargo por cuatro largos años, administrando con singular sapiencia los dólares de la cooperación internacional. También fue el coordinador del denominado SITOD, un supuesto Sistema de Toma de Decisiones de la Presidencia de la República, con el cual, y como siempre tras el correspondiente chamulloPocho ganó sus muy buenos cobres.

Y, casualidad de casualidades, mientras en 1988-1990 una partida de cojudos apristas poníamos la cara y tratábamos de enfrentar la crisis económica, generada en parte por la política económica heterodoxa impulsada por la gente del CEDEP y los amigos de Pocho, Tantaleán sufría un supuesto surmenage, por lo que se le aconsejó someterse a un reparador descanso, bien rentado, faltaba más. Tantaleán renunció al INP, siendo nombrado Embajador representante permanente del Perú ante la FAO en la ciudad de Roma (por si acaso, no en  la Roma de Casagrande, en La Libertad, sino en la Roma de Italia). Como era de esperarse, el cargo vino acompañado de una generosa mesada de miles de dólares mensuales.

Cuando se escribió inicialmente este artículo (julio de 2006), Tantaleán desempeñaba el enigmático pero bien aprovisionado cargo de Jefe de la Unidad Administradora del Programa de Fortalecimiento Institucional del Congreso de la República.

Sensiblemente, Javier Pocho Tantaléan falleció en agosto de 2011.

Javier Tantaleán Arbulú
Asesor personal de Alan García Pérez
Jefe del Instituto Nacional de Planificación
Embajador representante permanente del Perú ante la FAO (Roma, Italia)
Jefe de la Unidad Administradora del Programa de Fortalecimiento Institucional del Congreso de la República

La propuesta heterodoxa

El proyecto heterodoxo seguido por el régimen de García Pérez entre 1985 y 1988 quedó reflejado en publicaciones como el libro El Perú heterodoxo: un modelo económico y el folleto La heterodoxia económica. Ambos documentos fueron editados por el Instituto Nacional de Planificación bajo la jefatura de Javier Tantaleán.

El Perú heterodoxo fue escrito por Javier Tantaleán y los heterodoxos Daniel Carbonetto y Gustavo Saberbein, apoyados por M. Inés C. de Cabellos, Óscar Dancourt, César Ferrari, Daniel Martínez, Jaime Mezzera y Pierre Vigier. La mayor parte de ellos eran funcionarios internacionales muy bien rentados en dólares y tenían en común ser amigos o compañeros de trabajo de Pocho, quien los introdujo al círculo interior del candidato García Pérez. 

Daniel Carbonetto era un economista argentino, miembro del CEDEP y funcionario de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Ostentó el primoroso título de Asesor Económico del Presidente de la República del Perú.

Daniel Carbonetto Tortonessi
Asesor Económico del Presidente de la República del Perú

Durante el gobierno militar en su primera y segunda fase, Gustavo Saberbein Chevalier fue funcionario del Instituto Nacional de Planificación (INP). Ingresó al INP en 1973, desempeñando los cargos de subdirector de análisis económico y director de investigación económica. Entre 1976 y 1978 Saberbein pasó a prestar sus servicios en el Ministerio de Industria y Turismo, en el cual fue asesor económico y director de planificación industrial y cooperación internacional. Además, en 1977 fue nombrado director de Industrias del Perú y en 1978 fue designado director de Electroperú.

Al concluir sus servicios al gobierno militar Saberbein estableció el Centro de Investigación Económica para la Acció(CIEPA), una pequeña oficina de asesoría económica vinculada con el empresario Luis León Rupp. Actuó como asesor de Luis Alva Castro en la comisión bicameral de presupuesto del congreso en el período 1980-1985. Paralelamente fue invitado por el citado dirigente aprista a participar en la Comisión Nacional de Plan de Gobierno” (CONAPLAN) del PAP. El 28 de julio de 1985 fue nombrado viceministro de economía integrando el ministerio Alva Castro. Paralelamente fue designado presidente del comité negociador de la deuda externa y miembro del directorio del Banco de la Nación y del Banco de los Andes y España. Fue nombrado ministro de economía el 29 de junio de 1987, en reemplazo de Luis Alva Castro.

Apremiado por la agudización de la crisis económica, Saberbein renunció al ministerio en mayo de 1988 tras participar en la elaboración de la política económica del régimen 1985-90 a lo largo de casi tres años, entre julio de 1985 y mayo de 1988.

Gustavo Saberbein fue el principal responsable del denominado “shock heterodoxo” política basada en la congelación de precios y el control de costos. Se hizo célebre por sus explicaciones a los periodistas sobre la inflación en las que utilizó los conceptos de inflación bruta e inflación neta. Dicha terminología sería luego manejada por la oposición y la prensa para mofarse del ministro Saberbein, de la política económica y del gobierno. Junto con Enrique Cornejo Ramírez, su mozo de estoques en el CIEPA, fueron los únicos heterodoxos que al culminar la experiencia de gobierno 1985-1990 se inscribieron y participaron en el PAP.

Gustavo Saberbein Chevalier
Viceministro de economía entre el 28 de julio de 1985 y el 28 de julio de 1987 y ministro de economía y finanzas entre el 29 de junio de 1987 y el 16 de mayo de 1988

Con respecto al licenciado francés Pierre Vigier, gran amigo y colega de Javier Tantaleán, fue el principal responsable como “director internacional de esa cojudez llamada Sistema de toma de decisiones de la presidencia de la república” (traducido a jerga burocrática Proyecto SITOD-INP-Presidencia de la República). El citado proyecto fue una especie de tragamonedas burocrático, que recibió financiamiento del precario peculio del Estado Peruano y por su inefectividad, desapareció en el recuerdo de los años iniciales de la heterodoxia.

M. Inés C. de Cabellos era una físico-matemática argentina, miembro del CEDEP, y funcionaria de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Óscar Dancourt provenía del cuerpo profesoral del postgrado en Economía de la Universidad Católica de Lima.

El doctor César Ferrari también había egresado de la Universidad Católica. Fue subjefe del Instituto Nacional de Planificación y Gerente General interino del Banco Central de Reserva del Perú. Junto con Saberbein fueron los principales defensores del “shock heterodoxo” política basada en la congelación de precios y el control de costos. 

César Ferrari Quiñe
Subjefe del Instituto Nacional de Planificación
Gerente General a.i. del Banco Central de Reserva del Perú

El ex-cura Daniel Martínez era un sociólogo español miembro del CEDEP, funcionario de proyectos de OIT-PNUD y asesor del Ministro de Agricultura.

El economista uruguayo Jaime Mezzera era funcionario de la OIT y del Programa Regional de Empleo para América Latina y el Caribe (PREALC).

Javier  Pocho Tantaleán y su patota de amigos, unos gente del CEDEP y otros burócratas internacionales con sueldo en dólares, fueron los que montaron la tragicomedia heterodoxa que se escenificó entre 1985 y 1988. A partir de ese último año, la mayor parte de ellos hizo mutis por la derecha del actor, en tanto que el Partido Aprista Peruano, representado por militantes de décadas, que no habían tenido ninguna relación con el diseño y ejecución del experimento heterodoxo, que no pertenecían al CEDEP, y que no habían sido ni eran burócratas internacionales, debieron asumir la cartera de Economía y Finanzas. Ellos fueron César Robles Freyre (mayo - septiembre de 1988), Abel Salinas (septiembre - noviembre de 1988), Carlos Rivas Dávila (noviembre de 1988 - mayo de 1989) y quien escribe estas líneas (mayo de 1989 - julio de 1990), apristas que cargaron con el muerto y enfrentaron las llamas del incendio económico heterodoxo.

II. EVOLUCIÓN ECONÓMICA DEL PRIMER GOBIERNO DE ALAN GARCÍA
(JULIO DE 1985 - MAYO DE 1989)

1.  Los “baches económicos pasajeros” de 1986

Alan García y los baches económicos pasajeros de 1986

El 8 de enero de 1986, al comenzar el sexto mes de su primer mandato, el presidente Alan García reconoció la existencia de lo que llamó “baches económicos” en la gestión gubernamental. Los “baches” a los que se refirió el presidente eran los problemas de abastecimiento de algunos productos de primera necesidad. García calificó los “baches” como “recaída de la grave enfermedad que tiene el país”. Les atribuyó carácter pasajero y advirtió que en el futuro podían presentarse algunos “baches” más.

Los problemas de desabastecimiento originaron la renuncia del ministro de Agricultura y Alimentación, Mario Barturén Dueñas. Al desenlace contribuyeron las manipulaciones de Remigio Morales Bermúdez. Remigio, “amigo” de García, día a día serruchaba el piso de Barturén, hasta que logró su objetivo de hacerlo caer y hacerse nombrar nuevo ministro de Agricultura.

Las declaraciones de García fueron prestadas en el patio posterior de Palacio de Gobierno. Junto al presidente aparece el viceministro de Economía Gustavo Saberbein Chevalier. No aparece en la foto el ministro de Economía y Finanzas de ese momento, Luis Alva Castro.

2.  Gustavo Saberbein y su explicación de la inflación mensual (1988)

En abril de 1988 el ministro de Economía y Finanzas Gustavo Saberbein Chevalier intentó explicar la tendencia al alza de la tasa mensual de inflación usando los conceptos de “inflación bruta” e inflación neta. Saberbein estuvo a cargo del MEF entre el 28 de julio de 1987 y el 16 de mayo de 1988.

Caricatura de de Eduardo Rodríguez (Heduardo), aparecida en la revista Caretas sobre Gustavo Saberbein y sus conceptos de inflación bruta e inflación neta

3.  “Paquetazo” del ministro Abel Salinas, protestas callejeras, y rumores de golpe militar (septiembre de 1988)

Abel Salinas y Ricardo Lago, dos de los paqueteros del último trimestre de 1988, en foto de septiembre de 2009 en el Banco Central de Reserva
Ricardo Lago fue el comisario que envió el Banco Mundial para reinsertar la economía peruana en la comunidad financiera internacional”. Le decía suavemente a Salinas lo que tenía que hacer como ministro. El brutal “paquetazo” de septiembre de 1988 –un acto de verdadero terrorismo económico también contó con la participación de comisarios del Banco Mundial (el español Ricardo Lago), Pedro Coronado Labó, presidente del Banco Central de Reserva, y eminentes economistas” como Luis Alberto Arias, Javier Abugattás y el gerente general del Banco Central, Santiago Antúnez de Mayolo (Foto: Ricardo Lago).

Abel Salinas fue el primer ministro de Economía y Finanzas de García Pérez que puso en práctica un programa de ajuste cuyo objetivo fue recuperar reservas internacionales. El programa, de visible orientación fondomonetarista, fue bautizado como “Salinazo” y se perpetró en septiembre de 1988, a los pocos días de la llegada de Abel Salinas al MEF. Su implementador lo calificó de corrección severa en la economía. Supuestamente, evitaría mayores problemas en el futuro”.

El programa de política económica que le habían preparado “los técnicos paqueteros” a Abel se basaba en suponer que “superadelantando” de un cocacho el tipo de cambio y subiendo drásticamente los precios de los productos controlados, para luego congelarlos, se corregirían los desequilibrios cambiarios, fiscales y monetarios, se ganaría rápidamente reservas, y la economía peruana podría resurgir.

El “Salinazo” en cifras

El “Salinazo” y la super-devaluación de la moneda peruana

La primera medida clave del “Salinazo” se basó en la violenta devaluación de la moneda peruana. El “paquetazo” de Salinas pagaría más intis por cada dólar entregado por los exportadores; a la vez, el dólar caro desalentaría las importaciones. Examinemos lo que sucedió con la devaluación.

Salinas fue nombrado ministro de Economía y Finanzas en septiembre de 1988. En los días anteriores a su toma de posesión, la cotización oficial del dólar se encontraba en 33 intis y el precio del dólar en la calle (el denominado “dólar paralelo”) era 284 intis. Intentando llevar el precio del dólar oficial al mismo nivel que el precio del dólar paralelo, el “Salinazo” devaluó drásticamente la moneda peruana. De 33 intis por dólar oficial se pasó a pagar 250 intis por dólar oficial.

Lo terrible fue que al subir la cotización del dólar oficial a 250 intis por dólar, el dólar paralelo no se quedó quieto y paso a cotizarse en 425 intis. Un mes después, en octubre de 1988, el dólar paralelo había vuelto a subir de precio, esta vez a 505 intis por dólar, el doble de la cotización del dólar oficial.

Como el adelanto cambiario “ganado” con el “Salinazo” se había perdido, Abel Salinas procedió a encajarle al país un segundo “paquetazo”. Esto sucedió el 22 de noviembre de 1988 e incluyó una segunda devaluación traumática, en la que se duplicó el precio del dólar oficial, el cual pasó a 500 intis, para que reflejase nuevamente la cotización del dólar paralelo. Otra vez, el dólar paralelo no se quedó quieto y pasó a cotizarse en 690 intis.

Curiosamente, el anuncio del segundo “paquetazo” coincidió con la salida de agua fétida en la ciudad de Lima.

En estas circunstancias, a fines de noviembre de 1988, el descontrol cambiario obligó a renunciar al ministro Salinas. En realidad no había fracasado Salinas como hombre de confianza de García; lo que había naufragado era la política paquetera, fondomonetarista, de shock que “prestigiosos economistas” habían elaborado para él y que Salinas implementó como si fuese suya. Entre estos asesores neoliberales figuraron Ricardo Lago, comisario español enviado por el Banco Mundial para supervisar la preparación de un paquete de medidas de ajuste macroeconómico, Pedro Coronado Labó, presidente del Banco de Reserva, Santiago Antúnez de Mayolo, gerente general del BCR, y Luis Alberto Arias, Javier Abugattás, y Alfredo Jalilie del MEF.

Un mes después de la renuncia de Salinas, en diciembre de 1988, la cotización del dólar oficial seguía en 500 intis, pero el tipo de cambio paralelo se cotizaba ahora en 1,700 intis.

Alza de precios de combustibles y bienes controlados y el fracasado congelamiento de precios del “Salinazo”

El “paquetazo” de septiembre de 1988 no sólo incluyó una devaluación traumática de la moneda peruana. También comprendió fuertes incrementos de precios en los combustibles (300%), en la electricidad y en los alimentos con precio controlado (150%). Para paliar en algo la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores, el salario mínimo fue elevado en 150% y los sueldos de empleados privados y públicos fueron aumentados en 95%.

Se dispuso la congelación de los precios y tarifas de los productos controlados por un período de cuatro meses. Se concedió a las empresas un plazo de diez días para recalcular sus costos incorporando el efecto de las medidas anunciadas.

Dada la magnitud devaluatoria y el grado de conflicto político existente entre el gobierno y la banca, los empresarios acentuaron aún más sus prácticas especulativas. Con el fin de maximizar los rendimientos de sus inversiones en el corto plazo, los empresarios elevaron sus precios en forma sustantiva, conducta de sobreadelanto de precios que fue mantenida y acrecentada en los meses siguientes (overshooting). En octubre de 1988, en vista del desorden generado por un programa de ajuste diseñado sobre supuestos ingenuos e implementado de manera insuperablemente torpe, Salinas dio marcha atrás en el control de precios y permitió la libre fijación de éstos.

Con las medidas de política económica del Salinazo” se terminó de “burdelizar” la economía peruana, de anarquizarla, de sacarla de quicio. 

Evaluación del “Salinazo”

Saquemos las cuentas del “Salinazo”. En el último trimestre de 1988, el dólar oficial multiplicó su precio por un factor de 15, pasando de costar 33 intis a 500 intis. El dólar paralelo multiplicó su precio por un factor de 6, pasando de costar 284 intis a 1,700 intis. No obstante, lo peor de todo es que en diciembre de 1988 la cotización del dólar oficial (500 intis) seguía estando “atrasada” con respecto al dólar paralelo (1,700 intis).

La inflación acumulada en el período agosto-noviembre de 1988 ascendió a 275%.

¿Se ganaron reservas con este brutal experimento de un grupo de aprendices de brujo? A fines de septiembre de 1988, las reservas internacionales netas eran negativas en 258 millones de dólares. En diciembre de 1988, las RIN eran aún más negativas: ascendían a –317 millones de dólares.

Por supuesto, los efectos recesivos del “Salinazo” se observaron con claridad el último trimestre de 1988 y el primer trimestre de 1989. La recesión alcanzó en ambos trimestres la cifra récord de 21%, medida con respecto al mismo trimestre del año anterior.

¿Por qué fue el “Salinazo” una brutalidad de política económica?

Afirmamos abiertamente que el “Salinazo” fue una bestialidad porque no tomó en consideración las prácticas especulativas de los agentes económicos con poder oligopolístico en los mercados cambiarios y de productos, es decir los grandes banqueros y empresarios.

Pregúntese el lector: ¿Qué agentes económicos pueden afectar de manera más significativa la cotización del dólar paralelo? ¿Los hijos de vecino que compran cincuenta o cien dólares al mes para proteger sus ahorros de la devaluación de la moneda nacional? ¿O los grandes empresarios y banqueros que transan en el mercado cambiario millones de dólares al día?

Con el “Salinazo”, los grandes banqueros –los reyes del dólar, los reyes del negocio cambiario– encontraron la oportunidad de tomar revancha del gobierno que había intentado nacionalizarles los bancos un año antes. Con este fin, y sin abandonar sus afanes de maximizar ganancias financieras, los grandes banqueros y empresarios acentuaron sus maniobras de manipulación y especulación cambiaria.  

Informe sobre el “Salinazo”

El vídeo de la periodista María Luisa Martínez para el noticiero de Univisión, la cadena de televisión hispana en EE.UU., muestra el desconcierto económico vigente a finales de 1988, el anuncio del “paquetazo” por el ministro Abel Salinas, las consecuencias del “Salinazo” en materia de desborde de precios y recesión y las protestas comunales y sindicales. También se recuerda la amenaza latente de golpe militar y las acciones destructoras de vidas y activos físicos ejecutadas por Sendero Luminoso.

Al final del vídeo aparece el ministro de Agricultura y Alimentación, Remigio Morales Bermúdez, quien sería denunciado por su participación en la importación fraudulenta de carne podrida. Un anciano reclama comida a Morales Bermúdez quien parte sin contestar en su vehículo Mercedes Benz.

Ministro Abel Salinas anunciando el “paquetazo” de septiembre de 1988
El vídeo presenta elementos de la crítica coyuntura peruana en septiembre de 1988, siendo ministro de Economía y Finanzas el ingeniero Abel Salinas Izaguirre. El finado compañero Abel Salinas fue un político aprista por quien Alan García guardó especial consideración. En el régimen 1985-1990 se desempeñó como ministro del Interior entre 1985 y 1987, ministro de Energía y Minas entre 1987 y 1988, ministro de Economía y Finanzas entre el 2 de septiembre y el 27 de noviembre de 1988 (dos meses y veinticinco días) y negociador de la deuda externa del Perú con el FMI, el Banco Mundial y el BID entre 1989 y 1990. 

4. “Paquetazos”, saqueos y protestas callejeras con el ministro Rivas Dávila 

Situación en enero de 1989

El vídeo presenta al ministro de Economía y Finanzas, Carlos Rivas Dávila, anunciando un “paquetazo” de medidas económicas en enero de 1989. También se registran las protestas sindicales de los maestros y trabajadores estatales y las declaraciones de humildes madres de familia, que reconocen haber saqueado por necesidad una tienda del Ministerio de Agricultura y Alimentación, entidad cuyo titular era Remigio Morales Bermúdez.

Alan García Pérez: Así fue su primer Gobierno (1985-1990)
Vídeo: Agencia Perú
Reportaje: María Isabel Torres
Edición: César Hildebrandt Chávez

Al margen de algunas observaciones incompletas o sesgadas hechas por los periodistas de Agencia Perú, el anterior vídeo muestra los resultados de la política económica heterodoxa obtenidos entre julio de 1985 y fines de 1988, de mejor manera que otros vídeos preparados por publicistas de orientación neoliberal. Sin embargo existen omisiones notables que deben precisarse:

1.  El vídeo no menciona los errores más importantes de la política económica heterodoxa.

El primero de estos errores fue el mantenimiento de prolongados congelamientos del tipo de cambio, seguidos por devaluaciones abruptas y traumáticas, que usualmente creaban la necesidad de incrementar los precios de los bienes y servicios consumidos en el mercado interno los denominados paquetazos– generando mayores presiones inflacionarias y expectativas negativas. La heterodoxia prefirió la congelación de la cotización del tipo de cambio al sistema más racional representado por una política de minidevaluaciones diarias (crawling peg).

Al congelamiento del tipo de cambio se agregó la liberalidad con la que se administraron las divisas –recurso escaso por excelencia entre 1985 y 1988. El país siguió adquiriendo del exterior bienes no indispensables cuya importación debió haberse reducido desde agosto de 1985 si es que se deseaba prevenir el problema inminente de flujos netos negativos de moneda extranjera.

Congelamiento del tipo de cambio y falta de previsión en cuanto al uso de las divisas políticas ambas practicadas desde agosto de 1985 fueron estrategias suicidas, irresponsables, en un país que carecía de perspectivas positivas en cuanto a la evolución de precios de sus materias primas de exportación y, peor aún, que no contaba con financiamiento externo de la banca y de los organismos internacionales.

Otro error fundamental de la heterodoxia fue aceptar la vigencia persistente de un creciente déficit fiscal que tendría que financiarse, a la corta y a la larga, con recursos del Banco Central de Reserva, dada la imposibilidad de recurrir a la imposición directa y al financiamiento externo. La heterodoxia 1985-1988 se negó a poner en práctica una reforma tributaria basada en la recaudación de mayores ingresos directos, medida que para Carbonetto, Tantaleán, Saberbein y sus asociados del CEDEP afectaría al sector empresarial, supuesto aliado del Gobierno en materia de reactivación económica.

Debo precisar que las anteriores observaciones a la política heterodoxa no son de hoy. Entre julio de 1985 y mayo de 1989 señalé las carencias y errores del accionar gubernamental y mantuve públicamente una posición discrepante frente al manejo económico del régimen.

2.  El vídeo no especifica responsabilidades respecto a la definición de la política económica heterodoxa puesta en marcha en agosto de 1985.

La implementación de la heterodoxia corrió a cargo de políticos y economistas asociados con el Centro de Estudios para el Desarrollo y la Participación (CEDEP), organismo creado por Carlos Franco y un grupo de exfuncionarios del Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS). Al nombre de Carlos Franco, debe agregarse los de Daniel Carbonetto, Javier Tantaleán y Gustavo Saberbein, exfuncionarios del Gobierno Militar.

Como reconocimiento al rol jugado por el CEDEP en la definición de la política económica, Alan García nombró a Carlos Franco como “Asesor Externo del Presidente de la República” en tanto que a Daniel Carbonetto le confirió el cargo de “Asesor Económico del Presidente de la República del Perú”. Carbonetto confirmó en el año 2003, en entrevista publicada por el diario argentino La Nación cuán determinante fue su cargo al mencionar que él era ministro de García “a pesar de ser extranjero”. Javier Tantaleán fue nombrado jefe del Instituto Nacional de Planificación (INP), puesto que detentó hasta junio de 1989. Gustavo Saberbein fue designado Viceministro de Economía (julio de 1985 - julio de 1987) y luego Ministro de Economía, entre julio de 1987 y mayo de 1988.

Carátula de Respuesta a una infamia 
(Lima: Economía y Política Editores, abril de 1991)

IV. EL MINISTERIO VÁSQUEZ BAZÁN
(MAYO DE 1989 - JULIO DE 1990)


Presidente García con ministro Vásquez se despiden en la puerta posterior de Palacio de Gobierno tras una reunión dominical de revisión de la política económica (junio de 1989)

Por considerar que reviste interés para el estudio de la historia económica reciente del Perú, se publica el siguiente análisis de la gestión de la política económica en el Perú durante el Ministerio Vásquez Bazán. Constituye una respuesta a las falsedades y medias verdades que divulga el poder económico en el Perú a través de la prensa de su propiedad.

Entre el 15 de mayo de 1989 y el 28 de julio de 1990, por el lapso de un año y dos meses, desempeñé las funciones de sexto y último ministro de economía y finanzas del régimen constitucional 1985-90, integrando los gabinetes presididos por Luis Alberto Sánchez y Guillermo Larco Cox.

Con anterioridad al 15 de mayo de 1989 no tuve participación profesional ni política en la primera Administración aprista presidida por Alan García. Mi actividad se circunscribió a continuar con mi trabajo académico como profesor asociado del Departamento de Economía de la Universidad de Lima y Director del Centro de Investigaciones Económicas y Sociales (CIESUL) de dicho centro de estudios.

Diré algo más. Entre julio de 1985 y mayo de 1989 mantuve públicamente una posición discrepante frente al manejo económico del régimen. En ese tiempo señalé lo que pensaba constituían graves carencias y errores del accionar gubernamental. Puedo mencionar como ejemplos dos de esas críticas con las respectivas recomendaciones:

1.  La incompetencia del sistema tributario y la necesidad de iniciar una reforma impositiva basada en la percepción de mayores ingresos directos y en la dinamización de las acciones de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria.

2. La ineficacia de la política cambiaria, basada en el mantenimiento de prolongados congelamientos del tipo de cambio con rupturas abruptas y traumáticas, sistema preferido por el gobierno al más racional representado por una política de minidevaluaciones (crawling peg).  

Debo hacer explícito que, a pesar de ser miembro del Partido Aprista Peruano desde 1967 y de haber integrado la Comisión Central de Plan de Gobierno del PAP desde 1983 hasta la fecha de mi forzado e involuntario alejamiento en junio de 1985, no participé en el Gobierno sino hasta el 15 de mayo de 1989. Por ello, es inexacto atribuir a mi responsabilidad las condiciones económicas vigentes en el país en la fecha que asumí la función ministerial. Obviamente no puedo decir lo mismo del desempeño económico del país en el período de un año, dos meses y quince días comprendido entre el 15 de mayo de 1989 y el 28 de julio de 1990 en que tuve a mi cargo la responsabilidad del MEF.

El artículo es la continuación de aportes sobre el tema que se remontan a los años noventa y que se iniciaron en abril de 1991 con la publicación de mi Respuesta a una infamia (Lima: Economía y Política Editores). A lo largo de esa década, Caretas publicó algunas cartas mías con la entendible brevedad que debe tener toda misiva al director de una revista. También en los noventa apareció una cincuentena de artículos en mi columna El rincón de las respuestas publicada en la lista de correo electrónico Tumi. Continué mi empeño con envíos a la lista de correo electrónico APRA Global y con artículos en este blog, documentos que en este último caso pueden ser consultados.

El esquema que se sigue en este artículo incluye la presentación de las cifras económicas, mostrándose para efectos comparativos los datos de períodos anteriores y posteriores. Al igual que en ocasiones previas, en esta oportunidad las fuentes estadísticas utilizadas provienen de los bancos de datos del Banco Central de Reserva del Perú y el Instituto Nacional de Estadística e Informática que el lector puede visitar en los respectivos sitios web.

El Gabinete Sánchez
Palacio de Gobierno, Salón Dorado, agosto de 1989

De izquierda a derecha:
Willy Harm Sparza, Ministro de Pesquería
Juan Manuel Coronado Balmaceda, Ministro de Agricultura
Carlos Raffo Dasso, Ministro de Industria, Comercio, Turismo, Integración y Negociaciones Comerciales Internacionales
Mario Samamé Boggio, Ministro de Energía y Minas
Luis Heysen Zegarra, Ministro de Transportes y Comunicaciones
David Tejada de Rivero, Ministro de Salud
César Vásquez Bazán, Ministro de Economía y Finanzas
Julio Velásquez Giacarini, Ministro de Defensa
Guillermo Larco Cox, Ministro de Relaciones Exteriores
Alan García Pérez, Presidente de la República
Luis Alberto Sánchez Sánchez, Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de la Presidencia
Máximo Agustín Mantilla Campos, Ministro del Interior
Mercedes Cabanillas Bustamante, Ministra de Educación
Orestes Rodríguez Campos, Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo
Raúl Arístides Haya de la Torre, Jefe del Instituto Nacional de Planificación
Antenor Orrego Spelucín, Ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento
César Delgado Barreto, Ministro de Justicia
Rodolfo Beltrán Bravo, Jefe del Instituto de Comercio Exterior

Problemas económicos priorizados por el Ministerio Vásquez Bazán

La situación económica que encontramos al asumir el cargo el 15 de mayo de 1989 puede resumirse en la existencia simultánea de cuatro graves problemas:

1.  Inflación muy elevada (“hiperinflación”)
2.  Depresión productiva, a la que por analogía calificaremos como “hiper-recesión”        
3. Creciente desocupación y subempleo de la fuerza laboral y la capacidad productiva instalada
4.  Reducción del poder adquisitivo de las remuneraciones

En nuestra opinión, los problemas identificados implicaban igual necesidad de acción correctiva, por lo que se establecieron los siguientes objetivos de gestión ministerial:

1.  Reducir la elevada tasa de inflación, desacelerando el proceso de crecimiento de los precios.
2.  Superar la hiper-recesión promoviendo el crecimiento productivo.
3.  Incrementar los niveles de empleo de la fuerza laboral y la capacidad instalada.
4.  Detener la reducción del poder adquisitivo de las remuneraciones e iniciar su recuperación progresiva.

A diferencia de lo que haría luego el gobierno de Fujimori, los objetivos de la política económica no se centraron en una finalidad única, como la de reducir la tasa de inflación a niveles internacionales. Creímos necesaria la obtención de los objetivos de política económica antes señalados, luego de considerar el deterioro económico y social del país y el conflicto político existente, que involucraba tanto la acción desestabilizadora de la derecha como la de los grupos guerrilleros que operaban en el Perú.

A continuación presentamos las cifras referentes a la hiperinflación que afectaba al país en mayo de 1989, es decir desde antes del inicio del Ministerio Vásquez Bazán. Asimismo, se incluyen con fines comparativos los datos estadísticos de los ejercicios anteriores y posteriores.

Lucha contra la inflación

Inflación 1981-1990: Tasas mensuales y acumuladas a diciembre de cada año
(Memoria 1990 del Banco Central de Reserva del Perú, p. 146)

Inflación anualizada en el Perú entre 1984 y 1992. El recuadro muestra el comportamiento de la inflación durante el Ministerio Vásquez Bazán.
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Algunas personas piensan que cuando se nos encargó la responsabilidad de la cartera de Economía y Finanzas, el 15 de mayo de 1989, la inflación no existía en el país. Desafortunadamente, ése no fue el caso. Por el contrario, en mayo de 1989, el ritmo de crecimiento de los precios era muy elevado. Medido a través de la variación anual de precios en los doce meses comprendidos entre mayo de 1988 y mayo de 1989, la inflación anualizada en el Perú llegó a 5,149%. Peor aún, la tendencia de la inflación era a acelerarse y no a estabilizarse o reducirse.

La situación era delicada. Entre diciembre de 1988 y mayo de 1989, siendo ministro Carlos Rivas Dávila, se observó un sustancial incremento del ritmo inflacionario. En el periodo indicado, la tasa mensual de inflación fluctuó entre 40 y 50%. El mes anterior al cambio ministerial –abril de 1989– la tasa de inflación fue 49%. En términos de inflación anualizada, ésta se disparó en una verdadera escapada inflacionaria, superando 2,000% en enero de 1989 (2,281%); 3,000% en marzo de 1989 (3,414%), 4,000% en abril de 1989 (4,329%) y 5,000% en mayo de 1989 (5,149%).

La violenta aceleración de la inflación observada en el breve período de los cinco meses anteriores al inicio de nuestra gestión en el MEF fue el preocupante legado que recibimos del ministro Rivas Dávila en materia de crecimiento de precios.

Sin embargo, dicha herencia no puede atribuirse totalmente a la aplicación de la política económica de ajuste seguida por Carlos Rivas Dávila. Es necesario recordar que desde septiembre de 1986 –decimocuarto mes de la gestión de Luis Alva Castro en el MEF– y hasta mayo de 1989, es decir durante treinta y dos meses consecutivos, la inflación anualizada se mantuvo en permanente y acelerado ascenso, como puede apreciarse en el cuadro Perú: Inflación Anualizada 1984-1992 y en las cifras que copiamos a continuación:


En el recuento de la evolución de la inflación durante la primera presidencia de Alan García, no puede soslayarse el efecto del denominado “Salinazo” de septiembre de 1988, oportunidad en la cual el ministro Abel Salinas puso en ejecución un drástico paquete de medidas de ajuste económico que dio como resultado que la tasa de inflación de ese mes llegase a 114%.

El “paquetazo” de septiembre de 1988 dispuso la congelación de los precios y tarifas por un período de cuatro meses. Se concedió a las empresas un plazo de diez días para recalcular sus costos incorporando el efecto de las medidas anunciadas. Dada la magnitud del ajuste y el grado de conflicto político existente, los empresarios acentuaron sus prácticas especulativas. Con el fin de maximizar los rendimientos de sus inversiones en el corto plazo, los empresarios elevaron sus precios en forma sustantiva, conducta de sobreadelanto de precios que fue mantenida y acrecentada en los meses siguientes (overshooting). En octubre de 1988, en vista del desorden generado por un programa de ajuste diseñado e implementado de manera inadecuada, la administración García dio marcha atrás en el control de precios y permitió la libre fijación de éstos.

¿Qué sucedió con la inflación en el Ministerio Vásquez Bazán?

Entre junio de 1989 y abril de 1990 se puso en marcha un proceso de desaceleración inflacionaria, que originó la reducción de la tasa de inflación anualizada. Del registro de 5,836%, el punto inflacionario más elevado verificado en junio de 1989, se logró reducir la inflación anualizada a 1,903%, en abril de 1990.

Sin embargo, en mayo, junio y julio de 1990 se registró un incremento de la inflación anualizada. Influyó en este comportamiento el hecho que el favorito de la prensa para ganar los comicios de ese año fuera un candidato que anunció en innumerables oportunidades durante su campaña electoral, la inmediata implementación en su futuro gobierno de una política económica de choque, que devaluaría aún más la moneda, eliminaría los subsidios a los productos de primera necesidad, subiría el precio de los combustibles y despediría a cientos de miles de empleados públicos.

Los empresarios asimilaron a sus estructuras de costos los puntos centrales del mensaje del candidato mimado por la prensa y procedieron a transferir a los precios de sus productos las expectativas alcistas generadas por sus anuncios de política económica.

Similar comportamiento fue observado en junio y julio de 1990. En este caso, el promotor del desborde de expectativas empresariales fue el funcionario designado como presidente del Consejo de Ministros del gobierno electo. En sucesivas apariciones por televisión y en entrevistas en medios de prensa, el ingeniero Hurtado Miller fue bosquejando las medidas del Fujishock que la nueva Administración pondría en vigencia inmediata respecto al tipo de cambio, los precios de los combustibles y las tarifas públicas.

La respuesta del Sector Privado ante el inminente choque económico anunciado por Hurtado Miller y diseñado por técnicos allegados al Fondo Monetario Internacional, fue calcular sus costos de reposición en función de los efectos del futuro “paquete” fujimorista de política económica, con lo cual se intensificó el overshooting de precios mantenido desde septiembre de 1988. Además, los agentes económicos buscaron transferir poder de compra en el tiempo, con lo cual aceleraron el proceso de dolarización de la economía y estimularon el alza de la cotización del dólar en el mercado paralelo.

A pesar de las inevitables interferencias surgidas de la transición electoral democrática al nuevo gobierno, al culminar la gestión del Ministerio Vásquez Bazán, la tasa anualizada de inflación se había reducido de 5,149%, el 15 de mayo de 1989, a 3,040% en julio de 1990. Si bien el registro final es elevado, no es poca cosa haber reducido en 41% la tasa de inflación anualizada existente al asumir la conducción del MEF, más aún cuando de manera simultánea se había reactivado la deprimida economía peruana y detenido las tendencias decrecientes en materia de empleo y poder adquisitivo de los salarios, como se describirá en los artículos siguientes.


Caricatura de Alfredo en su espacio El país de las maravillas. La observación de Alfredo refleja el grado de conflicto político existente en el Perú de comienzos de 1990 y las discusiones entre el gobierno y los grandes empresarios (La República, Lima, 5 de marzo de 1990)

La inflación generada por el Fujishock que se atribuye tendenciosamente al Ministerio Vásquez Bazán

Cuando se consultan algunos textos o artículos de prensa en relación a la coyuntura inflacionaria existente en 1990, se encuentran menciones que describen a Fujimori recibiendo el 28 de julio de 1990 una inflación anualizada de 8,000 ó 12,500%, la cual se atribuye a la Administración anterior. Como se aprecia en el cuadro que acompaña al presente artículo, la tasa de inflación anualizada encontrada por Fujimori fue 3,040% y no 8,000% ó 12,500%. ¿De dónde surgen entonces las cifras de inflación anualizada de 8,000 ó 12,500%?

La primera magnitud proviene de la confluencia de dos factores: (1) la inflación generada por el Fujishock de agosto de 1990, que llevó la tasa de inflación de ese mes a la cifra récord de 397%; y (2) el redondeo al millar superior de la tasa de inflación anual medida entre diciembre de 1989 y diciembre de 1990, la que ascendió a 7,650%.

Las personas que atribuyen al gobierno aprista el 7,650% de inflación de todo el año 1990 olvidan que el régimen de Fujimori asumió sus funciones el 28 de julio de ese año. Resulta incorrecto endosar a la Administración que cesó en esa fecha la responsabilidad de lo sucedido entre agosto y diciembre de 1990, cinco meses y días durante los cuales la política económica estuvo en manos de funcionarios fujimoristas.

La cifra de 12,000% –exactamente 12,377%– es la tasa de inflación anualizada observada entre agosto de 1989 y agosto de 1990. Nuevamente, en forma errónea, se atribuye la inflación registrada en agosto de 1990 al régimen cesante, cuando esta Administración ya había concluido sus funciones un mes antes. Como se ha indicado, en agosto de 1990 se puso en práctica el Fujishock que arrojó para ese mes una tasa inflacionaria de 397%.

Declaraciones demagógicas del senador Sandro Mariátegui al diario El Comercio sobre la inflación (julio de 1990)

Supuesta inflación de uno o dos millones por ciento observada entre julio de 1985 y julio de 1990

Hubieron políticos del Fredemo, como el senador Sandro Mariátegui, que llegaron a afirmar demagógicamente que la inflación pasaría del 1,500,000% al término de la Administración 1985-1990. ¿De dónde surgió esta cifra millonaria, cuando las tasas registradas en esos años muestran inflaciones elevadas pero ninguna en el orden del millón por ciento?

La declaración de Mariátegui muy usada para fines electorales por los partidarios de Vargas Llosa fue el producto efectista de acumular la inflación observada entre julio de 1985 y julio de 1990. La cifra se obtiene debido al peso distorsionante de las elevadas inflaciones registradas en 1988, 1989 y primeros siete meses de 1990. Usualmente, por inducir a conclusiones equivocadas, las tasas de inflación no se acumulan por varios años.

Para mostrar los errores conceptuales que pueden cometerse cuando se acumulan inflaciones por períodos mayores a los de un año, puede seguirse el ejemplo del senador Mariátegui y calcularse la inflación acumulada entre julio de 1980 y julio de 1990, cifra que asciende a 57,000,000%. Obtenido este resultado, podría afirmarse que siendo 57,000,000% la inflación acumulada durante toda la década 1980-1990 y siendo 1,500,000% la inflación acumulada durante la Administración 1985-1990, la diferencia de 55,500,000% debería atribuirse a la Administración 1980-1985, lo cual, por supuesto, sería equivocado. La inflación acumulada entre julio de 1980 y julio de 1985 ascendió a 3,584.4% y no a 55,500,000% y, al igual que la inflación acumulada entre 1985-1990,  no tendría mayor sentido utilizarla para fines de análisis.

En años recientes, el diario El Comercio llegó a afirmar que terminé mi gestión con una inflación acumulada de 2,178,482%. El tendencioso comentario incluyendo la indicada cifra ostensiblemente falsa apareció en el artículo Los ministros de economía durante la hiperinflación en la década de los 80 publicado por El Comercio en su edición del miércoles 11 de septiembre de 2013. Nadie en el indicado periódico se tomó el trabajo de verificar la información proporcionada, ni la fuente, ni el procedimiento de cálculo. Nadie tampoco intentó entrevistar a los ministros de Economía sobre los que se escribió el citado artículo. Las pautas de conducta periodística seguidas por El Comercio son una muestra representativa del concepto de libertad de prensa con el que se manejan los medios de comunicación oligárquicos en el Perú.

El Comercio y la supuesta inflación acumulada de 2,178,482%

El Comercio no informó a sus lectores las cifras verdaderas de inflación. La inflación de todo el año 1989 fue de 2,775.3%; la de los primeros siete meses de 1990 fue 854.0% y la tasa acumulada julio 1989 - julio 1990 fue 3,039.8%

¿Era muy complicado detener la inflación en el marco de un régimen democrático?

Mientras desempeñé la función ministerial, entre el 15 de mayo de 1989 y 28 de julio de 1990, siempre afirmé que detener una inflación elevada es difícil en democracia, pero no es imposible.

Si bien la inflación en el Perú a finales de los años ochenta tenía una explicación económica, dentro de ella revestía una gran importancia el comportamiento de los empresarios, políticos de derecha, medios de prensa y sindicatos.

En su búsqueda por imponer salidas a la crisis que fueran convenientes para sus intereses comerciales, financieros y bancarios, el primer grupo –los “hombres de negocios”– ejercía una influencia marcada. Además de fijar los precios de sus productos en mercados escasamente competitivos –que por esta razón los empresarios estaban acostumbrados a manipular– y de desarrollar operaciones especulativas en moneda nacional y extranjera, los grandes capitalistas controlaban la línea editorial de los medios de prensa, la radio y la televisión, influenciaban la manera como se presentaban las “noticias” y muchas veces determinaban qué “noticias” deberían publicarse.

Existía un segundo grupo, aliado del primero –los políticos de derecha– que con el fin de obtener dividendos en las elecciones presidenciales de 1990, echaban diariamente leña al fuego, en una tarea que parecía producirles un inmenso placer. Vargas Llosa, sus cómplices políticos y sus aliados empresariales, con el apoyo de la prensa de la que eran dueños o que alquilaban, sembraban “noticias” que buscaban desestabilizar la débil economía del país. Que el precio del dólar subiría a tantos miles de intis antes de fin de mes, que la inflación alcanzaría tantas decenas, centenas o millares por ciento a final de año, que el Perú sería expulsado del Fondo Monetario Internacional, que se nacionalizaría la Southern Peru Copper Corporation y que el gobierno se apoderaría de los ahorros de la población son sólo algunos ejemplos de los rumores desestabilizadores sembrados por la derecha.

En cuanto a los sindicatos, un nuevo gobierno pudo haber usado en su favor la legitimidad electoral recién ganada para negociar con ellos sobre la base de la realidad existente. Por ejemplo, entre mayo de 1989 y julio de 1990, mientras por un lado el gobierno no contaba con los recursos para pagar la planilla pública, por el otro las uniones sindicales estatales exigían aumentos imposibles de financiar. Organizados en la Confederación Intersectorial de Trabajadores Estatales (CITE) se lanzaban democráticamente a las calles a protestar y exigir. En distintas oportunidades se informó a los dirigentes de esa organización sindical que un futuro gobierno simplemente procedería a ponerlos de patitas en la calle, predicción que se negaron a aceptar. Meses después, el régimen fujimorista despidió a centenares de miles de empleados públicos e implantó severas medidas de represión con lo que terminaron las protestas democráticas y, con ellas, también la CITE.

Un nuevo gobierno pudo replantear políticas y a la vez exigir a los grandes empresarios el abandono de su papel como terroristas económicos. Pudo requerir a la prensa asumir un rol menos parcializado, menos virulento, y pudo negociar con los sindicatos, en vez de reprimirlos e ignorarlos. ¿Complicado? Sí, por supuesto, recontracomplicado, más aún en un ambiente en que Sendero Luminoso seguía asesinando, destruyendo torres eléctricas, y atacando edificios privados y públicos. Pero enfrentar esas dificultades razonando y dialogando de manera conjunta es lo que distingue a los gobiernos realmente democráticos.

En síntesis, al hacerse cargo Vásquez Bazán del MEF el 15 de mayo de 1989 la inflación anualizada entre mayo de 1988 y mayo de 1989 ascendía a 5,149%. Un mes antes, en abril de 1989, la inflación mensual fue de 48.6%. Un año después, en mayo de 1990, la tasa de inflación mensual era aún alta pero se había reducido a 32.8%. La inflación anualizada entre julio de 1989 y julio de 1990 también decreció y se encontraba en 3,040% (1).

Salarios reales

De acuerdo con las series proporcionadas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática, en abril de 1989 los salarios reales en Lima Metropolitana ascendían a 18.71 nuevos soles de 1994, algo más de la mitad de lo que habían sido en julio de 1985 y sólo 35% de lo que habían representado en su mejor momento (agosto de 1987), cuando registraron el valor de 54.14 nuevos soles de 1994. En julio de 1990 los salarios reales en Lima Metropolitana llegaban a 30.42 nuevos soles de 1994, es decir se había producido una mejoría respecto a la cifra de abril de 1989. A pesar que el nivel alcanzado no se acercó al de julio de 1987, la gestión de Vásquez en el MEF detuvo la reducción del poder adquisitivo de las remuneraciones e inició su recuperación progresiva.

Empleo

Durante la gestión de Vásquez Bazán en el MEF pudo contenerse el proceso de pérdida acelerada de empleos que se había registrado entre diciembre de 1987 y abril de 1989. En este último mes, el empleo en Lima Metropolitana en empresas de cien y más trabajadores fue 10% inferior del que fue en su mejor momento (diciembre de 1987). En mayo de 1989 los índices de empleo en empresas de cien y más trabajadores de los sectores industria, comercio y servicios de Lima Metropolitana eran de 102.7, 102.4 y 100.9, respectivamente (2). En julio de 1990 esos mismos índices eran levemente inferiores (100.4, 100.8 y 100.4) (3). Sin embargo, estos niveles de empleo pueden compararse favorablemente con la pérdida de puestos de trabajo que se inicia con la toma de poder de Fujimori en julio de 1990 y continúa todo el sexenio 1991-1996. Mientras Vásquez Bazán estuvo en el MEF los niveles de empleo fueron superiores a los observados en cada uno de los meses del período de seis años y medio posteriores al 28 de julio de 1990. Como consecuencia de la política de ajuste mantenida por Fujimori, en diciembre de 1996 los índices de empleo en empresas de cien y más trabajadores de los sectores industria, comercio y servicios de Lima Metropolitana sólo ascendieron a 75.2, 76.8 y 92.3, respectivamente (4).

Reactivación productiva
Se hacen necesarias unas palabras en cuanto a la reactivación productiva que se produjo durante nuestra gestión ministerial, entre octubre de 1989 y julio de 1990. También mencionaré la posterior recesión económica de los años noventa, a la que fue llevado el país como consecuencia de las políticas de choque del régimen fujimorista. Utilizaré para este artículo las Estadísticas Macroeconómicas Trimestrales desde 1980, publicadas por el Banco Central de Reserva del Perú y que pueden consultarse haciendo clic aquí. Los cuadros 6 y 7 de las mencionadas Estadísticas han servido para preparar el resumen que se presenta al comenzar este artículo.

Es sabido que la economía peruana evolucionó positivamente hasta el último trimestre de 1987, año en que el crecimiento del PBI ascendió a 7.7%. Sin embargo, a partir del primer trimestre de 1988, la economía de la nación ingresó a un serio período recesivo. Testimonio de ello son las tasas negativas de crecimiento trimestral del PBI durante 1988: –1.2%, –3.4%, –10.8% y –20.6%, respectivamente. La caída del PBI ese año llegó a –9.4%. La recesión productiva continuó en 1989, registrándose tasas negativas de crecimiento del PBI de –20.9%, –20.2%, y 13.4% durante el primer, segundo y tercer trimestres de ese año.

A mediados del segundo trimestre de 1989 –específicamente el 15 de mayo de 1989– me hice cargo del Despacho Ministerial de Economía y Finanzas. A partir de mayo de 1989 el equipo económico del MEF puso en práctica una política de reactivación, que comenzó a rendir sus frutos en el último trimestre de dicho año, cuando la tasa de crecimiento del PBI volvió a ser positiva (2.2%). La tendencia a la recuperación continuó en los dos primeros trimestres de 1990, períodos en los que el crecimiento del PBI fue nuevamente positivo: 14.7% y 1.0% en el primer y segundo trimestres, respectivamente. Si se consideran variaciones semestrales, el crecimiento del PBI en el primer semestre de 1990 respecto al primer semestre de 1989 ascendió a 7.4%.

El 28 de julio de 1990 el régimen presidido por Fujimori implementó las recomendaciones de política económica diseñadas por la derecha, Vargas Llosa y el Fredemo. Los peruanos tuvimos oportunidad de constatar en carne propia los efectos depresivos de la política de choque neoliberal. Como puede apreciarse en las cifras del Banco Central de Reserva, el PBI de los once trimestres comprendidos entre julio de 1990 y marzo de 1993 (con los ministros Hurtado Miller, Boloña Behr y Camet en su primer trimestre) fue permanentemente inferior al registrado trimestralmente entre octubre de 1989 y junio de 1990, período en el cual desempeñé la Cartera de Economía y Finanzas.La economía peruana evolucionó positivamente hasta el último trimestre de 1987, año en que el crecimiento del PBI ascendió a 7.7%. A partir del primer trimestre de 1988 la economía peruana ingresó en recesión: la caída del PBI de 1988 llegó a –9.4%. La recesión productiva continuó en 1989 registrándose tasas negativas de crecimiento del PBI de –20.9%, –20.2%, y –13.4% durante el primer, segundo y tercer trimestres de ese año.

Desde mayo de 1989 el equipo económico del MEF puso en práctica una política de reactivación productiva que comenzó a rendir sus frutos en el último trimestre de 1989, cuando la tasa de crecimiento del PBI volvió a ser positiva (2.2%). La tendencia a la recuperación continuó en los dos primeros trimestres de 1990, períodos en los que el crecimiento del PBI fue nuevamente positivo: 14.7% y 1.0% en el primer y segundo trimestres, respectivamente. Si se consideran variaciones semestrales, el crecimiento del PBI en el primer semestre de 1990 respecto al primer semestre de 1989 ascendió a 7.4%.

A partir de agosto de 1990 los peruanos tuvieron oportunidad de constatar los efectos depresivos del Fujishock sobre la producción. El PBI de los once trimestres comprendidos entre julio de 1990 y marzo de 1993 (con los ministros Hurtado Miller, Boloña Behr y Camet en su primer trimestre) fue permanentemente inferior al registrado trimestralmente entre octubre de 1989 y junio de 1990, durante la gestión de Vásquez Bazán (5).

Reservas internacionales

Reservas internacionales 1981-1990
(En millones de dólares)
(Memoria 1990 del Banco Central de Reserva del Perú, p. 169)

El cuadro siguiente presenta información sobre las reservas internacionales del Banco Central de Reserva del Perú, específicamente los montos existentes en activos totales y líquidos en el BCR el 15 de mayo de 1989, primer día de mi gestión en el Ministerio de Economía y Finanzas, y el 26 de julio de 1990, último día útil durante la Administración 1985-1990 para el cual el BCR reportó datos. Se observa que entre ambas fechas se produjo un incremento de 34.9 millones de dólares en los activos totales y 55.2 millones de dólares en los activos líquidos.


Los activos totales del Banco Central muestran el valor de sus tenencias de oro (good delivery, oro refinado, oro en medallas y otras tenencias); las tenencias de plata y el stock de divisas. Debe recordarse que dentro de los activos totales no se contabiliza la suscripción en oro al Fondo Monetario Internacional (FMI) ni tampoco los depósitos a plazo que no puedan ser retirados en forma inmediata.

Los activos líquidos del BCR reflejan con mayor exactitud la posición efectiva de reservas del país debido a que únicamente incluyen aquellos compromisos o pasivos que deben atenderse obligatoriamente en el corto plazo. En 1990, la cifra de activos líquidos se obtenía deduciendo de los activos totales las divisas comprometidas para la atención de los Certificados de Libre Disponibilidad en circulación y aquellas que debían destinarse al pago de importaciones realizadas al tipo de cambio MUC.

Mientras desempeñé la responsabilidad del MEF, cada vez que se discutió el tema reservas internacionales siempre hice uso del concepto activos totales y, en especial, el de activos líquidos en poder del BCR. Nunca me referí a las denominadas reservas internacionales netas (RIN), porque éstas, definidas en el sentido usual del término, no representan un índice adecuado de la liquidez internacional de corto plazo del Perú por las razones siguientes:

a)  En teoría, las RIN son la diferencia existente entre los activos y pasivos internacionales de corto plazo. Sin embargo, por convención contable inspirada por el Fondo Monetario, los pasivos internacionales de corto plazo contabilizados en las RIN incluyen el íntegro de las obligaciones pendientes con el FMI, sea que éstas se paguen en el corto plazo (durante el año corriente) o en el mediano plazo (en años posteriores, es decir más allá del año corriente).

b)  Al constituir los pasivos internacionales de mediano plazo desembolsos a efectuarse en dos o tres años, su efecto negativo sobre las reservas internacionales genera la apariencia que el país cuenta con una liquidez internacional menor de la que realmente tiene. Por la imagen distorsionada que transmite el concepto de reservas internacionales netas, Richard Webb, ex-Presidente del BCR, sugirió el uso del término RIN ajustadas, prescindiendo de incluir en él los pagos que deberían efectuarse al FMI en el mediano plazo.

Por otro lado, la decisión política de atender el pago de las obligaciones del Perú con el FMI sólo a partir de los vencimientos de septiembre de 1989 permite afirmar que el monto del servicio suspendido an­terior a esa fecha tampoco constituía desembolso a ser ejecutado en el corto plazo, al menos hasta el 28 de julio de 1990.

En síntesis, al tocarse el tema reservas internacionales, utilicé el concepto de activos líquidos por ser el que mejor y más realistamente refleja la capacidad del país para atender sus obligaciones de corto plazo con el exterior.

El 15 de mayo de 1989 los activos internacionales totales del Banco Central de Reserva del Perú ascendían a 917.7 millones de dólares en tanto que los activos internacionales líquidos llegaban a 725.3 millones de dólares. El 28 de julio de 1990, último día útil durante la Administración 1985-1990 para el cual el BCR reportó datos, los activos internacionales totales ascendían a 952.6 millones de dólares en tanto que los activos internacionales líquidos llegaban a 780.5 millones de dólares. Entre ambas fechas se produjo un incremento de 34.9 millones de dólares en los activos totales y 55.2 millones de dólares en los activos líquidos (6).

Contestando la pregunta ¿Son las RIN en poder del Banco Central un buen indicador de liquidez a corto plazo? el BCR explicó: “Es importante remarcar que todos los activos y pasivos internacionales que componen las RIN son por definición, de corto plazo (menores a un año), con la única excepción de lo que se tiene adeudado al FMI. Por ello, si se deseara usar las RIN como un indicador de liquidez a corto plazo, se debería considerar en los pasivos internacionales solamente aquella parte de los préstamos del FMI a ser reembolsada en los siguientes doce meses, así como los otros pasivos a corto plazo.

De esta manera, se tendría un concepto de RIN “ajustado”, que si bien difiere del comúnmente utilizado, es más apropiado puesto que excluiría las obligaciones a ser amortizadas en años posteriores y que evidentemente no son relevantes si se quiere evaluar la capacidad de un país para cumplir con sus compromisos a corto plazo” (7).

El Banco Central de Reserva (1982, 51) calificó como más apropiado el uso del concepto “ajustado” de reservas internacionales netas (RIN) como indicador de liquidez internacional a corto plazo.

V.  VÁSQUEZ EN EL MEF Y LA REACCIÓN DE LA DERECHA

Desde el primer día de gestión en el MEF, la derecha se le fue encima a Vásquez Bazán

Desde el mismo 15 de mayo de 1989, fecha de la juramentación del Gabinete Sánchez, los representantes de los grandes empresarios arremetieron contra el ministro Vásquez Bazán. En el anterior vídeo, Herless Buzzio Zamora, vicepresidente de la Confederación Nacional de Comerciantes (CONACO) y de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP), pone en evidencia la posición desestabilizadora de la derecha, exactamente la misma que luego sería levantada por el vargasllosista Frente Democrático (FREDEMO).

El vídeo que comentamos fue propalado el lunes 15 de mayo de 1989 en la edición nocturna del Noticiero 90 Segundos de Frecuencia Latina, Canal 2 de Televisión de Lima, Perú. En él, Herless Buzzio sugiere que la designación de Vásquez en el Ministerio de Economía y Finanzas pareciera ser expresión de “una mano oculta que nos lleva al despeñadero”, es decir, de una “mano invisible que nos lleva a la catástrofe”.

Igualmente, Vásquez Bazán en el MEF era la cabal demostración de la existencia de “un plan secreto para exterminar a la clase media en el país”. Igualando a dicho sector social con la economía capitalista, el dirigente de los grandes empresarios Buzzio Zamora llegó a sugerir la existencia de “un plan secreto para exterminar aquellos reductos que signifiquen capitalismo y dejarnos desguarnecidos ante lo que venga”.

Para finalizar su tarea, Herless Buzzio llegó a contrastar la posición política de Vásquez con la de los demás miembros del gabinete. Éstos últimos, a diferencia de Vásquez, eran según Buzzio, “honorables señores y caballeros de la política, que quieren a su país…”

El vídeo evidencia las maneras sibilinas con las que operó políticamente la derecha en el Perú entre el 15 de mayo de 1989 y el 28 de julio de 1990.

Presentación del Gabinete presidido por el Dr. Luis Alberto Sánchez en el Congreso de la República
Exposición del Ministro de Economía y Finanzas
6 de junio de 1989

En mayo de 1990, publicaciones económicas de la derecha como la revista 1/2 de Cambio incitaban a los empresarios a no pagar impuestos.

Estado Plurinacional de Bolivia. Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima, Silala y Recursos Hídricos (DIREMAR). 2002. La Guerra del Pacífico. La Paz: DIREMAR. 

Ochoa, José Vicente. 1881. Semblanzas de la Guerra del Pacífico. La Paz: Imprenta de la Unión Americana.

Daza Grosellé, Hilarión. 1881. Manifiesto del General Don Hilarión Daza a sus conciudadanos. París: Jules Le Clere, Imprimeur.

Camacho, Eliodoro. 1880. Manifiesto del Coronel Eliodoro Camacho, sobre el acto del 27 de diciembre de 1879. Tacna: Imprenta de El Comercio.
Nota: No se han podido ubicar cuatro páginas de este Manifiesto (páginas 19, 20, 21 y 22).

República de Bolivia. Ministerio de Relaciones Exteriores. 1888. Memorándum acerca de los motivos que dificultan el ajuste de paz con Chile, presentado al Congreso Nacional de 1883. La Paz: Imprenta de La Industria de Aramayo Hermanos.
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Pinto, Manuel María. 1902. Bolivia y la triple política internacional (anexión - conquista - hegemonía). Buenos Aires (?).

Salinas Vega, Luis. 1881. Mi defensa. Tacna: Tipografía de Andrés Freyre.

Ugarte, Ricardo. 1882. Efemérides de la Guerra del Pacífico. La Paz: Tipografía de La Tribuna.

TEXTOS CHILENOS

República de Chile. 1879. El Derecho de la Guerra según los últimos progresos de la civilización (recopilación oficial). Santiago: Imprenta Nacional.

Declaración de Bruselas de 1874. Declaración Internacional relativa a las leyes y usos de la guerra. Extraída de la publicación editada en 1879 por el Gobierno de Chile con el título El Derecho de la Guerra según los últimos progresos de la civilización (recopilación oficial), pp. 12-21. Santiago, Imprenta Nacional.

Vitale, Luis. La Guerra del Pacífico en Interpretación marxista de la historia de Chile. volumen IV, Ascenso y declinación de la burguesía chilena 1861-1891. De Pérez a Balmaceda. capítulo 6, páginas 88-105.

Espionaje y servicio de información de Chile en la Guerra del Pacífico

Oficina Hidrográfica de Chile. 1879. Noticias del Departamento Litoral de Tarapacá i sus recursos. Santiago de Chile: Imprenta Nacional.
Oficina Hidrográfica de Chile. 1879. Departamento de Tarapacá i sus recursos. Aspecto general del terreno, su clima i sus producciones. Segunda Edición. Santiago de Chile: Imprenta de la República.
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Oficina Hidrográfica de Chile. 1879. Noticias de los Departamentos de Tacna, Moquegua i Arequipa i algo sobre la Hoya del Lago Titicaca. Santiago de Chile: Imprenta Nacional.
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Oficina Hidrográfica de Chile. 1880. Noticias sobre las provincias litorales correspondientes a los Departamentos de Arequipa, Ica, Huancavelica i Lima. Santiago de Chile: Imprenta Nacional.
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Oficina Hidrográfica de Chile. 1879. Noticias sobre las provincias del litoral correspondiente al Departamento de Lima i de la Provincia Constitucional del Callao. Santiago de Chile: Imprenta Nacional.
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Oficina Hidrográfica de Chile. 1880. Datos  sobre los recursos y las vías de comunicación del litoral de las provincias de Chancay i de Lima. Santiago de Chile: Imprenta Nacional.
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Vidal Gormáz, Francisco. 1880. Estudio sobre el puerto de IquiqueSantiago de Chile: Imprenta Nacional.

Oficina Hidrográfica de Chile. 1879. Jeografía náutica y derrotero de las costas del Perú. Arreglado según los documentos más modernosSantiago de Chile: Imprenta Nacional.
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Oficina Hidrográfica de Chile (Ramón Vidal Gormaz). 1879. Jeografía náutica de Bolivia. Segunda Edición. Anotada y con una cartaSantiago de Chile: Imprenta Nacional.

Ahumada Moreno, Pascual. 1884. Guerra del Pacífico. Recopilación completa de todos los documentos oficiales, correspondencias i demás publicaciones referente a la guerra que ha dado a luz la prensa de Chile, Perú i Bolivia conteniendo documentos inéditos de importancia. Tomo I. Valparaíso: Imprenta del Progreso.

Ahumada Moreno, Pascual. 1885. Guerra del Pacífico. Recopilación completa de todos los documentos oficiales, correspondencias i demás publicaciones referente a la guerra que ha dado a luz la prensa de Chile, Perú i Bolivia conteniendo documentos inéditos de importancia. Tomo II. Valparaíso: Imprenta i Librería Americana. 

Ahumada Moreno, Pascual. 1886. Guerra del Pacífico. Recopilación completa de todos los documentos oficiales, correspondencias i demás publicaciones referente a la guerra que ha dado a luz la prensa de Chile, Perú i Bolivia conteniendo documentos inéditos de importancia. Tomo III. Valparaíso: Imprenta i Librería Americana. 

Ahumada Moreno, Pascual. 1888. Guerra del Pacífico. Recopilación completa de todos los documentos oficiales, correspondencias i demás publicaciones referente a la guerra que ha dado a luz la prensa de Chile, Perú i Bolivia conteniendo documentos inéditos de importancia. Tomo V. Valparaíso: Imprenta i Librería Americana. 

Vicuña, Manuel José. 1881. Carta política [sobre la Guerra Chileno-Peruana]. Lima: Imprenta de La Actualidad

Le Léon, Eugène. 1883. Souvenirs d’une mission a l’Armée Chilienne. Paris: Librairie Militaire L. Baudoin et Co.

Penton, Edwin John. 2017. Diario de Edwin John Penton a bordo de la fragata blindada Cochrane 1878-1882. Transcripción del original de Roger D. Clark. Traducción, adaptación y comentarios de Andrés Contador Zelada. Valparaíso: Corporación Patrimonio Marítimo de Chile / Imprenta de la Armada.

Nazer Ahumada, Ricardo. 2000. La fortuna de Agustín Edwards Ossandón: 1815-1878. Revista Historia, Vol. 33, 369-415. Santiago: Instituto de Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile.
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República de Chile. 1880. Arturo Prat y el combate de Iquique. Santiago: Imprenta Gutenberg.
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Cabrera Gacitúa, Juan. 1880.  El combate de Iquique (21 de mayo de 1879) por uno de los tripulantes de la Esmeralda. Santiago: Imprenta de los Tempos.

Donoso, Salvador. 1881.  Oración fúnebre por los jefes, oficiales i soldados chilenos muertos en los combates de Chorrillos y Miraflores. Lima: Imprenta de “La Actualidad.
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Baquedano, Manuel. 1881. Partes oficiales de las batallas de Chorrillos y Miraflores libradas por el ejército chileno contra el peruano en los días 13 y 15 de enero de 1881. Santiago de Chile: Imprenta Nacional.

Ulloa C., Francisco. 1879. La Penitenciaría de Santiago [de Chile]. Lo que ha sido, lo que es i lo que debiera ser. Santiago de Chile: Imprenta de Los Tiempos”. 

Bunster, Enrique. 2003. Bala en boca. Buenos Aires: Biblioteca Virtual Universal. Editorial del cardo.

TEXTOS DE ESTADOS UNIDOS

United States Department of State. 1882. Message from the President of the United States, Transmitting Papers Relating to the War in South America, and Attempts to Bring About a Peace. Washington: U. S. Government Printing Office.
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United States Department of State. 1882. Diplomatic Correspondence Relative to War Between and Affairs in Chile, Peru and Bolivia. Washington: U. S. Government Printing Office.

Stewart, Watt. 1938. El trabajador chileno y los ferrocarriles del Perú. En Revista Chilena de Historia y Geografía. Tomo LXXXV, julio - diciembre de 1938, pp. 138-171. 

Marzo 25, 2020
http://bit.ly/2YVsrSy
Escribe: César Vásquez Bazán
Carta de la hoya del lago Titicaca y de las vías de comunicación con la costa del océano Pacífico. Desde antes de la Guerra del Pacífico, Chile recopiló información sobre los territorios del sur peruano que serían el objetivo de su agresión.

 Antes de declarar la guerra al Perú y Bolivia, Chile definió con claridad los objetivos que buscaba alcanzar con el conflicto. 

El documento Noticias de los departamentos de Tacna, Moquegua y Arequipa y algo sobre la hoya del lago Titicaca (Con una carta geográfica) hechura de la Oficina Hidrográfica de Chile, proporciona una prueba de las intenciones de ese país de invadir el Perú para apoderarse de las riquezas naturales de Moquegua, Tacna y Arica.  

A manera de ejemplo, en las siguientes páginas podrá usted leer las descripciones de los territorios peruanos de Tacna y Arica, en las que se precisan las riquezas y recursos de la zona, así como las características y limitaciones del terreno (página 8).

Descripción de la provincia de Arica incluyendo la quebrada de Camarones  (página 9).

Continúa la descripción de la provincia de Arica. Incluye información sobre la quebrada de Azapa (página 10)

Descripción de la ciudad de Arica, que cumple el papel de puerto de Bolivia. “Arica ofrece abundantes provisiones de toda especie [...] Se puede obtener carbón de piedra y toda especie de recursos para la marina” (página 11).

Información sobre el armamento peruano: “Actualmente se han instalado en Arica dos baterías; una en el morro, y otra batería provisional al norte de la ciudad (página 12).

Descripción de la provincia de Tacna

“En los Andes se encuentran abundantes y ricas vetas de cobre, plata, fierro y plomo; algunas que se trabajan muy en pequeño, producen hasta el ochenta por ciento. Todas las vetas de cobre contienen plata, hasta 8 marcos por cajón. En otras como en las de Ilabaya, el cobre está tachonado con oro. El azufre puro se encuentra en grandes cantidades  en las faldas del Tacora. En algunos cerros de la costa se encuentran también ricas vetas de cobre.

Sin embargo, la verdadera riqueza de esta provincia, como la del departamento entero, consiste en su comercio de tránsito con Bolivia, poderosamente auxiliado por el ferrocarril de Arica a Tacna.” (página 13).

Sobre el indio de la meseta de Bolivia: “Cada caravana de llamas lleva su partida de indios auxiliares, cuya ocupación es no sólo cargar y descargar y atender al rebaño, sino a veces servir de bestias de carga ellos mismos” (página 14).

Información sobre comunicaciones: “Como este puerto [de Arica] tiene oficina del cable submarino, se halla en relación telegráfica con el mundo entero” (página 15).

Inicio de la descripción de la provincia de Tarata (página 16).

“Esta provincia [Tarata] abunda en minas de plata, cobre y otros metales” (página 17).


Fuentes citadas

Oficina Hidrográfica de Chile. Mayo de 1879. Noticias de los departamentos de Tacna, Moquegua y Arequipa y algo sobre la hoya del lago Titicaca. Santiago de Chile: Imprenta Nacional. 44 páginas. Además incluye una carta geográfica del territorio comprendido entre los paralelos 14º 30’ y 19º 30’, páginas 8-17.

Septiembre 4, 2011
Escribe: César Vásquez Bazán

Espionaje chileno para la Guerra del Pacífico

La Historia de la Guerra del Pacífico de Diego Barros Arana, la historia oficial chilena de la Guerra de 1879, informó sobre las publicaciones de la Oficina Hidrográfica hechas en 1879 y 1880 y relacionadas con la geografía de las costas de Perú y Bolivia. Ellas fueron el resultado del espionaje de Chile sobre ambos países.
(Barros Arana 1880, 112-114)

Una de las pruebas objetivas que puede ofrecerse sobre la premeditación del ataque de la rapiña chilena en contra de Perú y Bolivia en la Guerra del 79 es la excelente cartografía de las costas peruana y boliviana con la que contaba el gobierno de Chile.

Con años de anticipación, Chile planificó el asalto de Perú y Bolivia. Utilizó para ello la información proporcionada por ingenieros y operarios chilenos que trabajaron en los ferrocarriles tendidos por Henry Meiggs en nuestro país. Meiggs construyó las vías férreas en el Perú empleando a miles de trabajadores chilenos a quienes conoció cuando realizó trabajos similares en Chile. Don Enrique contrató a estos obreros, que laboraron en el Perú percibiendo excelentes jornales. Una vez de vuelta en Chile, ingenieros y obreros proporcionaron a su gobierno cuantiosa información sobre la geografía del Perú.

Los invasores también hicieron uso de datos de viajeros chilenos que se desplazaron ex-profeso en las costas del Perú y Bolivia y espías comisionados para el efecto.

Barros Arana escribió al respecto en su Historia de la Guerra del Pacífico (1879-1880): “La oficina hidrográfica [de Chile] preparó así excelentes mapas de aquellos lugares [las costas de Perú y Bolivia], y tratados descriptivos de la más perfecta claridad en que, a manera de los libros llamados ‘Guías del viajero’, se agrupaban noticias acerca de los accidentes del terreno, de sus recursos, de las dificultades que había que vencer y de los medios de subsanarlas. Los autores de esos escritos reunieron con este objeto todos los datos seguros que hallaban en los libros y en los documentos y los completaron con las noticias que podían suministrar los ingenieros que habían recorrido ese territorio. Los escritos y los mapas salidos de la oficina hidrográfica, que son ahora lo mejor que existe sobre la geografía de las costas del Perú, y de todo el territorio vecino al litoral, fueron impresos en un considerable número de ejemplares, y distribuidos en el ejército y la escuadra para que cada oficial, cada sargento que tuviese que desempeñar alguna comisión, conociera de antemano y con bastante exactitud las condiciones del terreno que tenía que recorrer. De aquí resultó más adelante que el ejército chileno conocía el país invadido mejor aún que los soldados que lo defendían”.

Las publicaciones de la Oficina Hidrográfica de Santiago sobre la geografía de Perú y Bolivia no fueron destinadas para fines científicos sino para uso militar. Preparadas con anticipación, evidencian la forma como Chile se preparó para la Guerra del 79.

Entre los documentos elaborados se encuentran geografías náuticas del Perú y Bolivia, derroteros de las costas del Perú, memorias descriptivas y cartas geográficas de Tarapacá, Tacna, Moquegua, Arequipa, Ica, Huancavelica, el lago Titicaca, el departamento de Lima, Callao, Chancay y hasta un plano de la ciudad de Lima y sus alrededores. Dichas publicaciones son las siguientes:

1. Geografía náutica de Bolivia. Santiago, marzo de 1879. Incluye una carta geográfica del desierto de Atacama entre los paralelos 22º y 25º 35’.

2. Noticia del desierto de Atacama y sus recursos. Santiago, marzo de 1879. Incluye una carta geográfica.

3. Geografía náutica y derrotero de las costas del Perú. Santiago, abril de 1879. Volumen de 191 páginas.

4. Noticias del departamento litoral de Tarapacá y sus recursos. Santiago, abril de 1879. Incluye una carta geográfica del territorio comprendido entre los paralelos 19º 30’ y 24º.

5. Noticias de los departamentos de Tacna, Moquegua y Arequipa y algo sobre la hoya del lago Titicaca. Santiago, marzo de 1879. Incluye una carta geográfica del territorio comprendido entre los paralelos 14º 30’ y 19º 30’.

6. Noticias sobre las provincias del litoral correspondientes al departamento de Lima y de la provincia constitucional del Callao. Santiago, 1879. Incluye un plano estratégico del territorio comprendido entre los paralelos 11º 3’ y 12º 22’.

7. Noticias sobre las provincias litorales correspondientes a los departamentos de Arequipa, Ica, Huancavelica y Lima. Santiago, 1880. Incluye una carta geográfica del territorio comprendido entre los paralelos 13º 30’ y 17º.

8. Datos sobre los recursos y las vías de comunicación del litoral de las provincias de Chancay y de Lima. Santiago, 1880. Incluye una carta geográfica del territorio a que se refiere.

9. Plano de Lima y sus alrededores. Santiago, 1880.

Luego de leer este artículo reflexione sobre cuánto bien traerá al Perú el hecho que, en la actualidad, una línea aérea propiedad de capitalistas chilenos y con aviones pilotados por personal vinculado a la Fuerza Aérea de Chile, vuele y recoja información en todo nuestro país, fina cortesía de ignorantes de la Historia, vendepatrias y ladrones, émulos de Mariano Ignacio Prado, como los extranjeros Fujimori y Kuczynski, el maníaco-depresivo García Pérez y los pobres diablos Toledo y Humala.

Fuente chilena

Barros Arana, Diego. 1880. Historia de la Guerra del Pacífico (1879-1880). Santiago: Librería Central de Servat y Compañía, 

© César Vásquez Bazán, 2010, 2020
Todos los derechos reservados
Noviembre 9, 2010; agosto 9, 2020

http://goo.gl/NKAtcB

CAUSAS DE LA GUERRA DEL PACÍFICO

Escribe: Dr. César Vásquez Bazán
PhD, International Studies, University of Denver
Economista, Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima

Correspondencia: cesar.vasquez@yahoo.com


Aspecto de la rada de Iquique (Tarapacá, Perú), el 5 de abril de 1879, día inicial de la Guerra del Pacífico, al presentarse la escuadra chilena para declarar el bloqueo
Dibujo de Jaime Puig y Feliciano Batlle (La Ilustración Española y Americana