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Etiquetas: [Vestigios]  
Fecha Publicación: 2020-01-25T21:19:00.000-05:00


Todos los músicos de Argentina festejan un veintitrés de enero. Festejan la vida, festejan el talento, festejan la satisfacción de hacer lo que más les gusta, y siendo aún más placentero, el vivir de ello. Todos los músicos, de todos los géneros, todos sienten que es una fecha especial, tan especial como recordar a los grandes músicos que ya no están, pero que su legado sigue en las radios, en el pensamiento y en el corazón, sensación que provoca un respiro tan intenso, como si fuese el primero que damos al venir a este mundo, como lo dio Luis Alberto Spinetta, haciendo paso por este mundo y dejando su legado. En su honor, los veintitrés de enero, siempre serán especiales.

Spinetta fue un poeta y la música fue un vehículo para poder transmitir sus composiciones, un poeta y músico tan completo como Alberto Cortez, como Pedrito Aznar, como Sabina, como Dylan.

Durante toda su carrera, compuso trescientas setenta y seis canciones, por supuesto, alguna debe rondar por ahí, perdida en una alguna sala de grabación, digna de ver la luz, algún día.

Cantaba tango desde los cuatro años, por influencia de su padre, quien era un cantante aficionado, la música siempre acompaño a su familia. Algunos de sus tíos cercanos trabajaban en el sello discográfico Columbia, lo que le permitía desde muy chico tener fácil acceso a la música nueva y buena. Así conoció a los Beatles, se enamoró de su música, de su estilo, de sus letras a tal punto que hacia canciones antes de saber tocar algún instrumento. Desde muy chico componía sambas y rock en inglés y español.

En su adolescencia formo parte de Almendra, banda destinada a ser un éxito. Sus primeros dos discos, se editaron entre el sesenta y siete y el setenta (Los otros dos fue en su reencuentro del ochenta).

El primer disco de almendra es considerado por muchos como el mejor del Rock Argentino. En la portada se encuentra un dibujo hecho por el mismo Flaco, un dibujo que la disquera no quiso poner, pero que por insistencia de Spinetta salió a la luz, con un significado poco explícito, pero con muchos detalles importantes:




La canción “muchacha, ojos de ángel”, compuesta por El Flaco fue la más destacada del disco, dedicada a Cristina Bustamante, su primer amor; sin embargo, cuando la relación terminó, Spinetta renegó bastante con esa canción, siempre se la pedían en los recitales. Durante muchos años la sacó de su repertorio, integrándola mucho tiempo después, ya en su última etapa. Almendra fue la primera banda argentina que tocó en el exterior, y fue en Perú, en mil novecientos sesenta y nueve, en el Festival de Ancón.

En el setenta y ocho, editó su primer y único libro llamado Guitarra Negra, lleno de poesía surrealista. Alguna vez dijo de aquella publicación que: “Cierta violencia interna se disparó sobre mí al escribir esos textos”. La portada original es una foto fantasmagórica del rostro de Spinetta invertido sobre fondo negro.

Meses después de su muerte en el dos mil doce, Javier Malosetti, amigo del Flaco, publicó una foto con su último poema:

"Nací, como nace un capullo, como nacemos todos junto al amor de los míos, que me dieron el sentido y el cuidado crecí día a día, como lo hemos hecho todos y al abrigo del hogar fui empezando a entender, por momentos jugando vi a las cosas perfectas, y el mundo, infinito ahora comprendo que el infinito no ha cambiado está presente cuando miramos al cielo a los que amamos".

Para terminar, quiero recordar las palabras de Andrés Calamaro, publicadas en su libro Paracaídas y Vueltas, que escribió para El Flaco, un nueve de febrero del dos mil doce, días después de su muerte:

“Hoy le conté a mi hija quien fuiste, pues me vio escribiendo ensimismado y mi emocionada concentración le llamo la atención. Dibujé una Rayuela terminada en cielo, inventamos canciones y buscamos el sol en el agua para mirar el cielo atardeciente y contarle a la niña que estabas brillando entre las nubes, haciendo lo de siempre; iluminando con tu luz y calor nuestras clorofilas, con un brazo para dar amor y amistad por delante. Esa luz tuya que va a brillar con el sol todos los días, Flaco”.



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Fecha Publicación: 2019-12-22T10:59:00.000-05:00


Cuenta La Fontaine que un león de alta estirpe, al pasar por cierto prado, vio a una linda pastora, de la que se enamoró al instante. Esto ocurrió una mañana, y en la misma tarde de ese día, el león estaba platicando con los padres de la pastora y la pedía en matrimonio.

El padre hubiese preferido un yerno menos formidable y temible. Era duro y hasta doloroso concederle su hija a semejante bestia melenuda; pero no concedérsela era poco seguro y hasta peligroso. Además, una negativa hubiese originado tal vez un casamiento clandestino; y ello porque la muchacha se inclinaba por los arrogantes y se enamoraba fácilmente de los que lucían hermosa cabellera.

El padre no se atrevió, pues, a denegar la petición del fiero pretendiente, pero muy sagazmente y con muchas precauciones le dijo: “Mi hija es tímida y delicada. Si vais a acariciarla con esas garras, entonces sin duda la lastimaréis. Dejad, pues, que os corten las uñas, y al mismo tiempo permitid que os limen, y muy bien, los filudos dientes que tenéis. Así vuestros besos serán dulces y suaves y no causarán daño a mi hija”. El león consintió que le hicieran todo, tan enamorado estaba de la bella pastora.

Lo dejaron, pues, sin uñas y sin dientes, y parecía una fortaleza desmantelada. Entonces le soltaron una jauría de perros y el león inválido apenas pudo defenderse. Los canes acabaron con él muy rápidamente y del Rey de la Selva sólo quedó el recuerdo.

¡Ay, amor! Cuando caemos en tus manos, cuando te adueñas de nosotros, bien podemos decir entonces: ¡Adiós, prudencia, adiós, cautela, adiós, sensatez!

Un León Enamorado.
(18 de febrero del 2018).


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Fecha Publicación: 2019-12-20T00:18:00.000-05:00

Una universitaria del último semestre de ciencias de la comunicación me acaba de confesar que jamás leyó nada de César Vallejo.

-En el colegio no me lo pidieron –dijo-.
-Y en la universidad, ¿tampoco? –pregunté-.
-Para nada –contestó-.
- ¿Y tus compañeros, están en lo mismo?
-Supongo. Nunca hemos hablado del tema.

Es como si los egresados de la secundaria en Cardiff, País de Gales, no supieran quién es Dylan Thomas (aunque sea cierto que Richard Burton siempre será más famoso que Thomas). O como si en la Universidad de Buenos Aires se ignorara a Leopoldo Lugones. O en la de Concepción a Pablo Neruda. O en la de Managua a Rubén Darío.

Que nuestra educación es un remedo y muchos catedráticos y maestros unos impostores y algunos decanos unos jubilados de la cabeza, eso como que ya me lo sabía ¿Pero que una niña salga virgen de Vallejo después de toda la secundaria y de cinco años de universidad?
Y si es virgen de Vallejo, imagino que Martín Adán no la habrá tocado ni con el pétalo de una rosa de la espinela. Y puedo apostar también que está invicta de Moro, ilesa de Westphalen, sana y sagrada respecto de Washington Delgado.

Y esta señorita es periodista inminente. Y ha estudiado en una universidad privada y cara.
Se diría que, en el Perú, por lo general, la incultura se cultiva y lo culto se entierra.

(…)

Vallejo en la Calle (La Primera, 07 de enero de 2009).
Una Piedra en el Zapato.

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Fecha Publicación: 2019-08-06T23:55:00.000-05:00

Transcurría marzo de 1971 y Víctor Raúl Haya de la Torre recibía en su domicilio a un joven César Hildebrandt. ¿Se siente un revolucionario? Preguntó el periodista. “Ah sí, naturalmente. Creo que esa será mi filiación cuando… Cuando se muere la gente, entonces ya no se le discute. Yo sí me siento firme en mis ideas porque –no sé si será una ilusión- pero cada día que pasa las confirmo más… Creo que no me he equivocado en cuanto al destino de la humanidad…” ¿Cuál destino? (Interrumpe César) “El destino de la coexistencia pacífica. El otro es la guerra, y ese es el suicidio universal. Lo dijo Einstein…”.

Aun siendo un joven estudiante universitario, Víctor Raúl se fue del Perú en 1923, llegando a Europa. Ese paso en Europa fue muy enriquecedor para él, sobre todo el conocer Alemania. Allí tuvo la oportunidad de conocer al científico Albert Einstein.

Víctor Raúl contó en sus memorias de aquella etapa europea que el primer encuentro fue casual, en una estación del tren interurbano. El segundo fue en un concierto benéfico donde Einstein tocó el violín en la sinagoga mayor de la vieja Monbijoustrasse de Berlín en 1930. El tercer encuentro fue durante una disertación de Albert Einstein ofrecida en la Conferencia Mundial sobre Energía, en la que expuso su teoría del espacio y tiempo. Fue la genialidad de Einstein que emocionó a Víctor Raúl aquella noche.

El contacto que estos dos personajes tuvieron en Europa, nunca se perdió. El Historiador Hugo Vallenas Málaga nos cuenta parte del gran aprecio que Einstein tenia a Víctor Raúl. Una muestra de ello fue aquella carta al dictador Sánchez Cerro, donde Einstein clamaba por la liberación de Víctor Raúl en 1932. La misiva decía: “Destrucción ilustres personas es detrimento e ignominia para colectividades nacionales y universales. Vosotros asumís grave responsabilidad sobre suerte Haya de la Torre”. No sabemos si la referida comunicación fue determinante para que Víctor Raúl fuese liberado; sin embargo, la voz del genio alemán se plegó a la de otros grandes personajes mundiales como Rabindranath Tagore (Nobel en 1913), Romain Rolland (Nobel en 1915), José Ortega y Mahatma Ghandi entre otros.

Víctor Raúl también contó aquel marzo de 1971 que Einstein le dijo: “Estoy completamente de acuerdo con que los rusos –robada o no- se hayan llevado la energía atómica porque solo así tendremos la posición competitiva, el conocimiento de los riesgos. Por eso es que no ha habido una guerra hasta el momento”. Cuanto alivio siento al saber a través de Víctor Raúl Haya de la Torre, que hasta ahora, Einstein tiene razón.



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Fecha Publicación: 2019-08-03T14:02:00.000-05:00

En esta bitácora, el arte tiene un lugar especial. En mi intento por agrupar parte del arte que me encanta, como la literatura, la música, el cine, encontré ejemplos de personas que en el mundo tuvieron la misma idea y fueron mezclando sus pasiones. Así, a lo largo del tiempo he visto muchas películas basadas en libros; pero, lo que corresponde hoy, es conocer una canción hecha por Andrés Calamaro, basada en el argumento de una novela.

En 1989 nació “Nadie sale vivo de aquí”, el álbum N° 04 de Calamaro. Ese disco, aparte de contar con una colaboración de Gustavo Cerati y Fito Páez en "Vietnam", aparte de las canciones que posteriormente serían interpretadas por “Los Rodríguez”, cuenta con una novela hecha canción, que resulta ser lo mejor del disco, llamada “Dos Romeos”, una historia que, de ser escuchada, sin duda atrapa a más de uno. Esta es la letra:

" ...sino terminamos juntos"
El nació en una casa de cemento como vos y como yo
En un barrio común de casas bajas y lluvia
En el país es importante el material y todo eso,
La casa era propia...
Pero la diferencia si queres era brutal,
Él nació pegado a su hermano siamés
Y una tercera cabeza que habían sumaban tres,
Y juntos fueron estrellas de rock
Pero la tercera cabeza no tenía relación
Con los dos hermanos Barry y Tom
Y había que torcerse para no tocarse.
Dos Romeos son, dos Romeos pegados
Y alguna que otra Julieta hay
Dos Romeos,
Dos Romeos eran más, que cualquier Romeo individual
De una vez Barry y Tom son separados, pero sin sangre
Están casi muertos en una habitación de hotel.
La mucama repugnada se robó hasta la almohada y fueron tres
Partiéndose en dos.
La operación se llevó a cabo en el cuarto del hotel
Y el cirujano maldito no se dio a conocer.
Pero la intervención final fue un éxito total
Ya que los Bang-Bang ahora son dos o tres
Dos Romeos son, dos Romeos raros
Y alguna que otra Julieta hay
Dos Romeos raros, dos Romeos son más
Que cualquier Romeo individual.
Las dos cabezas juntas en la almohada están soñando,
Que una corbata normal están usando
Cuando volvía de Aeróbic me encontré que los Bang-Bang
Ya separados, con un tema habían pegado que decía así:
"Bajo el signo de Géminis incubado 69 es el numero dorado,
Somos 2 en 1, un todo formamos, con doble cañón la carga disparamos
Hummmmmm
De los dos hermanos uno está vivo, creo que ese es Tom… creo,
El otro sobrevive con un corazón artificial de cartón.
Pero no resistieron la siguiente operación
Y las tres cabezas en un nudo, descansan para siempre...
Desde esa retorcida posición un ojo mira el cielo de la mañana
Pero eso ya es cosa del pasado.
A veces, todavía escucho los discos de Bang-Bang
Que son más que un Romeo normal
Que son más que un Romeo individual (x2).

“Dos Romeos”. Con ritmo y poesía, Calamaro resume el argumento de la novela “Bang, bang” (Brothers of the Head), escrita por el inglés Brian Wilson Aldiss, publicada en 1977. Alguna vez, Calamaro contó respecto a “Dos Romeos” que "Alejandro Schanzenbach me regaló el libro de Brian Aldiss, uno de los autores preferidos de Leo Masliah y de Stanley Kubrick y armé esta canción, que quizá tiene un aire a las grabaciones de Lou Reed en el disco New York. Usé afinación abierta en sol. Casi nunca la tocamos en vivo. Una navidad la tocamos en Palermo Viejo, ya era de día y dos se agarraron mal, a trompadas".

Después de leer la letra, corresponde escuchar la canción. Corresponde también leer el libro, pero, mientras intente conseguir un ejemplar en algún lugar, los dejo con la tonada de “Dos Romeos”, que son más que un Romeo normal, que son más que un Romeo individual…


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Fecha Publicación: 2019-07-09T22:58:00.000-05:00




Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez fueron muy parecidos en ciertos aspectos. Ambos compartían una pública devoción por William Faulkner, en su momento, ambos fueron dos simples latinoamericanos vagando por Europa, ambos fueron criados por sus abuelos maternos, ambos mantuvieron una relación conflictiva con sus respectivos padres, ambos fueron parte de aquella corriente noventera y deslumbrantemente literaria llamada “El boom latinoamericano”, ambos ganaron el premio nobel; sin embargo, tanto parecido no resultó ser nunca un eximente de ciertas diferencias.

Fue un 12 de febrero de 1976, los escritores se encontraban en México D. F, fueron invitados al estreno de “Supervivientes de los Andes”, la famosa película que recreaba el accidente de avión de un equipo de rugby y los episodios de canibalismo para poder sobrevivir hasta que eran rescatados. En un determinado momento, mientras Vargas Llosa andaba en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes, García Márquez se acercó a saludarlo. Cuando se tuvieron frente, el uno al otro, el escritor colombiano recibió un puñetazo en la cara por parte del escritor peruano.

Al día de hoy, no existe una explicación certera de la reacción de Vargas Llosa, pues ambos protagonistas durante el paso de los años han eludido con gran astucia cualquier pregunta de aquella noche, sin embargo, el británico Gerald Martin en la biografía que escribió de Gabriel García Márquez, señala que el escritor peruano, tan sólo le dijo a Gabo: “¡Esto, por lo que le hiciste a Patricia en Barcelona!”.

Es sabido que, por esos años, Mario vivía una crisis de pareja con su mujer de entonces, Patricia Llosa. Es sabido también que, por la cercanía de ambos escritores, ella encontró una amistad en Gabo y Mercedes Barcha, su mujer. Hubo, quizás, malos entendidos que llevaron a los celos, pero eso siempre fue un misterio, hasta para el mismo García Márquez, pues alguna vez manifestó al periodista Óscar Alarcón del diario Correo lo siguiente: “Cuando me vi con Mario, me pareció verlo sonreír y que trataba de abrazarme. A esto se debió que cuando me pegó estaba completamente indefenso y con los brazos abiertos, de lo contrario me hubiera protegido por lo menos la cara”.

Lo más parecido a una reconciliación, fue lo que ocurrió al publicarse la edición conmemorativa de “Cien años de soledad” por parte de la Real Academia Española. Ahí, Vargas Llosa dio permiso para que se publicara en el prólogo “Cien años de soledad, realidad total, novela total”, su análisis completo a la obra de Gabo; sin embargo, antes ya había escrito sobre él en “Historia de un deicidio”. Al hablar de Cien años de soledad, Vargas Llosa recordó cómo el libro de Gabo lo deslumbró. “Pensé que por fin América Latina tenía su novela de caballerías, una narración en la que primaba lo imaginario sin que desapareciera el sustrato real. Tiene además la virtud de pocas obras maestras: la capacidad de atraer a un lector exigente preocupado por el lenguaje y, a la vez, a un lector elemental que solo sigue la anécdota”.  También dijo que, para él, la novela más floja de Gabo es El otoño del patriarca. “Parece una caricatura de García Márquez, la novela de alguien que se está imitando a sí mismo”.

Cuando Gabo falleció, Vargas Llosa recibió la noticia con profunda tristeza, quizás con la misma tristeza que recibió la muerte de Fernando de Szyszlo, la muerte de Cortázar o la de Carlos Fuentes.

Vargas Llosa actualmente tiene 83 años y es el sobreviviente del llamado Boom latinoamericano, aquel movimiento que mencione en un principio, aquel que cambio el arte en letras del mundo, otorgándonos un lugar, donde no existe espacio para las rencillas pues importan poco y nada, un propósito más de la cultura que emerge para disolver las diferencias.



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Fecha Publicación: 2019-02-19T23:27:00.000-05:00



Quien, leyendo el título de esta publicación, piense en la autógrafa idea de rechazar alguna vez un galardón de tal magnitud en el mundo literario, puede sentirse tranquilo: no me refiero a nada parecido; sin embargo, procederé a contar quienes sí lo hicieron, profundizando en uno de los más recordados de la categoría de Literatura.

El Premio Nobel se entrega desde el año 1901 en las categorías de Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura, Paz y a partir de 1968 el seudo premio de Economía (instituido por el Banco de Suecia, no siendo voluntad de Alfred Nobel).

Por presiones del régimen Nazi tres alemanes galardonados en sus respectivas categorías fueron obligados a rechazar el premio. En el año de 1938 Richard Kuhn ganó el premio Nobel de Química por sus investigaciones sobre las vitaminas; terminada la segunda guerra mundial, pudo recibir su galardón en 1948. Lo mismo sucedió con Gerhard Domagk y Adolph Butenandt en 1939. A Domagk se le otorgó el premio de medicina por el descubrimiento del prontosil, el primer fármaco de síntesis con acción bacteriana amplia. Pudo recibir su premio en 1944. Por su parte Butenandt fue ganador en la categoría de Química por su trabajo con las hormonas sexuales; pudo recibir su premio en 1949.

BORIS PASTERNAK

En 1958, el poeta y novelista ruso Boris Pasternak, ganó el Premio Nobel de Literatura por su polémica novela “Doctor Zhivago” después de ser nominado hasta en 6 oportunidades; sin embargo, se vio obligado por el gobierno a renunciar al premio amenazado con ser expulsado de la Unión Soviética. Mucha polémica despertó la publicación de su novela. Los políticos la censuraron sin leerla considerándola reaccionaria y provocadora hacia el gobierno soviético. La novela no pudo ser publicada en la patria del escritor hasta 1988. Pasternak, respondió a la academia con una carta en la que argumentaba: "Considerando el significado que este premio ha tomado en la sociedad a la que pertenezco, debo rechazar este premio inmerecido que se me ha concedido. Por favor, no tomen esto a mal".

JEAN-PAUL SARTRE

En 1964, el escritor francés, teórico de izquierda y representante del existencialismo, ganó el premio Nobel de Literatura. A diferencia de los antes mencionados, el autor de la obra filosófica "El Ser y la Nada", rechazó el premio por motivos personales. Tras filtrarse la información y enterarse que sería galardonado, el 14 de octubre de 1964, Sartre, envió una carta a la Academia pidiendo que no se le concediera el premio; sin embargo, los miembros hicieron caso omiso a su petición y días después lo anunciaron como ganador de Nobel de Literatura de aquel año. Al día siguiente del anuncio oficial, Sartre publicó una carta en el diario “Le Figaro” diciendo entre tantas cosas lo siguiente:

“(…) Mis razones para rechazar el premio no se refieren a la Academia Sueca ni al Premio Nobel en sí, como expliqué en mi carta a la Academia. En ella, aludí a dos tipos de razones: personales y objetivas. Las razones personales son estas: mi rechazo no es un gesto impulsivo, siempre he rechazado los honores oficiales. En 1945, después de la guerra, cuando me ofrecieron la Legión de Honor, la rechacé, aunque simpatizaba con el gobierno. Del mismo modo, nunca he tratado de ingresar al Colegio de Francia, como sugirieron varios de mis amigos. Esta actitud se basa en mi concepción de la empresa del escritor. Un escritor que adopta posiciones políticas, sociales o literarias debe actuar solo con los medios que le pertenecen, es decir, la palabra escrita. Todos los honores que reciba pueden exponer a sus lectores a una presión que no considero deseable. Si me firmo a mí mismo Jean-Paul Sartre, no es lo mismo que si me firmara a mí mismo Jean-Paul Sartre, Premio Nobel. El escritor que acepta un honor de este tipo involucra, así como a sí mismo, la asociación o institución que lo ha honrado. Mis simpatías por los revolucionarios venezolanos solo me comprometen a mí, mientras que si Jean-Paul Sartre, ganador del Premio Nobel de la resistencia venezolana, también compromete todo el Premio Nobel como institución. Por lo tanto, el escritor debe negarse a dejarse transformar en una institución, incluso si esto ocurre en las circunstancias más honorables, como en el presente caso. Esta actitud es, por supuesto, totalmente mía, y no contiene críticas de quienes ya han recibido el premio. Tengo un gran respeto y admiración por varios de los galardonados a quienes tengo el honor de conocer”.

La carta completa puede leerse traducida al español aquí,una publicación de “Las Noticias de Última Hora”, el 13 de diciembre de 1964, digitalizada por la Biblioteca Nacional de Chile.

Lo anecdótico del rechazo de Sartre al premio nobel de Literatura, fue que después de 11 años, intentó obtener el dinero correspondiente al premio, esto causó mucha molestia en sus seguidores, sin embargo, nunca le entregaron monto alguno; tal como sucedió con Bernard Shaw en 1926 -aceptó el galardón, pero rechazó el importe monetario- las retribuciones rechazadas por los premiados pasan directamente al Fondo Nobel.

Finalmente, terminando con esta historia de rechazos a los reconocimientos ya sean por motivos provocados o personales, en 1973 Le Duc Tho, el político vietnamita, rechazó el premio Nobel de la Paz en 1973, concedido junto a Henry Kissinger por los esfuerzos en los acuerdos que pusieron fin a la Guerra de Vietnam. Para Le Duc Tho, Vietnam aún no estaba en paz y no tenía sentido aceptar algún reconocimiento.

NOTAS:

Apartándome totalmente del tema en cuestión, les recomiendo visitar la web de la Biblioteca Nacional Digital de Chile, que reúne una recopilación de sus archivos en formato digital desde sus soportes originales. Esta relevante iniciativa data desde agosto de 2013, en el marco de las celebraciones del bicentenario de la Biblioteca Nacional de Chile. No voy a entrar en comparaciones banales entre países pero sería estupendo aplicar ese trabajo también en Perú, pues tenemos mucha historia digna de inmortalizar.



Etiquetas: [Vestigios]  
Fecha Publicación: 2019-02-16T21:11:00.001-05:00


1. “Podemos recuperar el terrero perdido. El tiempo perdido, no” - Napoleón Bonaparte (político francés).

2. “El secreto de su fuerza está en la fuerza de sus deseos” - Sigmund Freud (neurólogo austriaco).

3. “En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe” - Eric Hoffer (escritor estadounidense).

4. “Ninguna fuerza abatirá tus sueños, porque ellos se nutren con su propia luz. Se alimentan de su propia pasión” - Atahualpa Yupanqui (músico argentino).

5. “Prepárate para mañana trabajando bien hoy” - Norman Vincent Peale (escritor estadounidense).

6. “Olvidar es convertir una herida en un recuerdo” – Marwan (compositor español).

7. “Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición” - Steve Jobs (empresario estadounidense).

8. “Nuestras mentiras revelan tanto sobre nosotros como nuestras verdades” - J. M. Coetzee (escritor sudafricano).

9. “La vida es simultáneamente trágica y cómica, al mismo tiempo absurda y profundamente significativa” - Paul Auster (novelista estadounidense).

10. “La fuerza no proviene de la capacidad física sino de una voluntad indomable”- Mahatma Gandhi (político indio).


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Fecha Publicación: 2019-02-14T22:48:00.002-05:00




Hoy, terminando ya el día de San Valentín, ofrezco una reedición de una carta que constituye uno de mis primeros escritos que datan del año 2007 aproximadamente. Espero disfruten.

Hola:

Antes de leer mi carta, imagínate mi voz, esa que te charla y charla al teléfono, esa voz que repetidas veces solo te hablo de una cosa, esa voz que quisiera que no olvides. Imagínatela pronunciando todo lo que estás leyendo. Sitúate en un ambiente tranquilo, como para el momento más sublime en el que te puedas encontrar; después, nada, solo lee…

A mis doce años soñaba con ser un escritor, pero mi problema fue que no sabía que escribir, no sabía cómo empezar una historia, ninguna línea de inspiración. Ha pasado mucho tiempo y creo tener un buen compendio de historias que contar, involucrando todos los aspectos de mi vida. El motivo por el cual te escribo, es porque tú formaste parte de muchos de ellos. Quisiera que lo tengas en cuenta y sepas que tu sola presencia, amerita de mi parte respeto, por una mujer que nunca dejó de serlo, por sobre todas las cosas, una mujer ante todo.

Amo a la mujer, desde que la contemplaba llorar, desde que sentí sus labios por primera vez, desde que escuchaba en sus canciones y letras un sentimiento sincero.

Aunque suene un poco atrevido, me gustaste desde que entraste a mi vida. Tu normalidad, sencillez, y demás características que emanaban de ti, me enamoraron. Las tareas siempre resultaron ser buenas excusas para verte. Después, con más confianza y determinación, fui convirtiéndome en un amigo tuyo. Siempre me preguntaste ¿Por qué yo? mi simple respuesta fue que nadie elige de quien enamorarse. Quizás fue tu dulzura y cortesía lo que se apoderó del sentimiento más tierno que pueda sentir. Con el tiempo yo manipulaba la idea de ser algo tuyo, nunca me atreví a contarte lo que pasaba en mi interior. Una noche te confesé todo. Como era de esperarse solo obtuve como respuesta una risa tuya, siendo esta una respuesta muy positiva pues posteriormente las cosas entre nosotros caminaban muy bien. Para las personas yo estaba demente; era el idiota enamorado, el inepto ilusionado por haber hecho lo que hice. Quizás por lo que decían nunca comprendieron mi actuar hacia ti ¡yo te quería! y quería amarte de muchas formas (y no digo una cantidad pues no conocía muchas), quería que tengas a un chico que en su manera te de todo, sin pensar que tú ya lo tenías.

Nos fuimos conociendo más; soñabas conmigo de muchas formas las cuales desconozco; dicen que los sueños lindos son presunciones de la perfecta realidad que uno desea, conversábamos, nos reíamos, meditábamos, nos apodábamos, nos besábamos, en fin; situaciones que en la medida de los hechos convenían a nuestra relación. No sé cuándo se atenuó el cariño que alguna vez compartimos, me lo pregunte muchas veces y nunca obtuve respuesta, pese a que la tenga ahora, no creo que cambie mucho la historia; de lo que tengo certeza es que algo en tu corazón te hace estimarme más que a cualquiera.

Hace poco, con exactitud hace un mes, cuando todo parecía perfecto, me llamaste para conversar; el tono de tu voz no avizoraba que fuese algo bueno. Sin titubeos me comunicaste la noticia: Ya no estarías para mis momentos de felicidad, ya no estarías en casa, ya no estarías más en la ciudad y nada podía evitarlo. Desubicado y perplejo ante la inesperada noticia, mantenía la mirada fija en el suelo, incrédulo ante lo que escuchaba. No quise comprender nada, mis cuestionamientos y la disputa era inevitable. Tu respuesta, algo que no esperaba, no tenía defensa para enorme golpe bajo ¡Lo mejor hubiese sido que no pase nada! fue tu afirmación. Me quebraste, no lo esperaba y por tu reacción creo que tú tampoco. Salí de aquella habitación muy contrariado, pues por lo que vivimos pensé haber logrado más de lo que podía lograr con una mujer.

Hoy, sentado, muy pensativo en casa, tratando de entenderte, creo que tenías la razón, me hiciste comprender que como van las cosas no llegaríamos a nada y que no te cambiaría el modo de pensar. Tomé muy en cuenta tu respuesta y comprendí que el fin de esta historia estaba cerca ¡y aquí estas! leyendo un texto motivado por tus locas razones. El destino quiso que te lleves una linda experiencia a miles de kilómetros de donde nos conocimos. Siempre te di mi apoyo incondicional como un amigo para que todo te vaya bien. Esta vez no será la excepción, quiero que sepas que todo lo que hoy escribo, con dolor pero con franqueza, está destinado a desearte lo mejor; creo que todo lo que te expreso en estas líneas lo tendrás en cuenta, tu eres libre de hacer lo que quieras sin limitaciones, no puedes nunca someterte a la voluntad de las personas y no podías dejar algo inconcluso.

En todo este tiempo me enteré de muchas cosas muy tuyas, comentarios muy estúpidos de la sociedad, ellos herían mi situación para contigo; nunca los acepte, nunca. Siempre hice oído sordo y vista gorda a comentarios y situaciones que no vale la pena mencionar. Siempre me dijiste que tus ojos son la mejor prueba para nuestras afirmaciones, apoyo la idea, pero ten en cuenta que a veces “no creemos lo que vemos ni vemos lo que creemos”.
Debes saber que nunca hice un escrito a alguna mujer y no sé si alguien te lo hiso alguna vez, eres la persona más bella que fuera de mi hogar he conocido. Tienes razón en decir que necesito reflexionar y superar lo vivido. Ahora me tocará quererte en silencio sin hacértelo notar por lo menos hasta que se me vaya la idea y a ti te tocará ser feliz de la manera que tú elijas lejos de aquí. Preguntarás ¿Por qué hago esto? Bueno, si comprendes lo que escribo aquí, quizás ya lo sepas. Hay muchas cosas que por el tiempo no te he dicho, no salen cuando deben y están aquí. Disculpa las situaciones incomodas, y por no vislumbrar tus ideales de superación por mi insistencia. realmente espero comprendas. Ten en cuenta que soy tu amigo y estaré cuando tú me necesites y quieras, no hay forma de negarle algo a “mi chica”.

Nunca nos dijimos, te amo. Quizás no llegamos a conocer el significado de esa palabra, personalmente pensé hacerlo pues sentí estarlo. Lastimosamente, un sentimiento no se quita con un adiós sino con el tiempo. Si nos vemos más adelante, quiero que me veas como todo un caballero, como me comporte siempre ante ti y me considero porque te respeté desde mi primer diálogo contigo y te respetaré hasta que la vida me regale la dicha de despertarme cada mañana por los siguientes días.

Esta historia ha terminado sin un final feliz y eso porque no es un cuento, sino porque es la vida real en la que estas cosas siempre suelen pasar. Me despido, solo porque tengo que hacerlo, no porque lo quiera.

Adiós

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Fecha Publicación: 2019-02-12T23:33:00.000-05:00



"Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos" – Julio Cortázar (Rayuela)

Un día como hoy, hace treinta y cinco años, dejó este mundo Julio Cortázar; un hombre sencillo, amable y culto, un escritor como ninguno, digno representante latinoamericano del arte en palabras. Es innegable mi admiración hacia él y su trabajo, prueba de ello son las innumerables menciones sobre sus opiniones y anécdotas que en este blog se han escrito. Por estas razones, doy rienda suelta a este compendio de elogios bien merecidos.

Cortázar nació en Bruselas, sin embargo, vivió durante toda su infancia y juventud en Argentina. Desde muy pequeño contaba con una precoz vocación literaria. Su madre alguna vez le contó que tenía que cogerlo del cuello para que salga de casa a tomar el sol, pasaba tanto tiempo leyendo y escribiendo que incluso un médico le recomendó a su madre que le prohíban los libros.

Escuché de Cortázar hace unos cuatro años aproximadamente y desde ahí nunca dejo de leerlo. De primera mano y en forma automática, al terminar de ver una entrevista de Mario Vargas Llosa en el programa A FONDO de los años cincuenta, se reprodujo la entrevista a Cortázar, esta sería después de tanto, una de las entrevistas más recordadas brindadas por el argentino.

Cortázar empezó a publicar su bibliografía mucho después que empezará a escribir en serio, ello por contar con un nivel de exigencia superior a cualquier escritor de nuestros tiempos, era pues, un autocrítico riguroso, básicamente para no arrepentirse después, sin llegar a confundir estas imposiciones personales con vanidad y suficiencia. También se consideraba un indisciplinado al escribir, quizás eso fue un acierto para Rayuela, su obra maestra, aquella que la concibió con verdadera pasión literaria, tanto así que perdió la noción de tiempo, pues cuando la terminó de escribir, no sabía si era de día o de noche debido a la máxima concentración.

También era un amante del jazz. No es casual que en La vuelta al día en ochenta mundos, dejara en claro su identificación con el referido estilo de música. “A mi tocayo debo el título de este libro y a Lester Young (músico de jazz) la libertad de alterarlo sin ofender la saga planetaria de Phileas Fogg”.

Mario Vargas Llosa señala en Cartas a un Joven Novelista, que Julio Cortázar en sus últimos años siempre decía escribir “Cada vez más mal”, pues le costaba encontrar formas de expresión en sus cuentos muchas veces desafiando la lengua; sin embargo, para Vargas Llosa, Cortázar siempre escribía muy bien, siendo muy claro y fluido, es decir, llegando al lector sin ser denso.

Lo único que se necesita es tiempo para leer las enseñanzas que Julio Cortázar dejó en palabras escritas y verbales. Obstinadamente y sin mucho éxito he buscado El Examen, aquella novela póstuma negada a editarse por su estilo y su redacción en lenguaje lunfardo. La correspondencia cortazariana, un compilado de sus cartas en tres tomos de 1835 páginas en total, cuya edición estuvo a cargo de Aurora Bernárdez, viuda y albacea del escritor. Este libro sería un perfecto regalo de cumpleaños para mí.

Carles Álvarez Garriga es un filólogo apasionado por Julio Cortázar, por esas razones editó en dos ocasiones los regalos que el maestro dejo en vida. Garriga, señala que las lecciones de literatura dictadas por un escritor consagrado son casi un género aparte, por eso editó Clases de Literatura, el curso que dio Julio Cortázar en Berkeley un octubre y noviembre de 1980, aquel donde el escritor estableció un diálogo con sus alumnos y se habló no sólo de literatura, sino también de política, de música, de cine, entre otras cosas. El libro que conseguí y que también fue editado por Carles Álvarez Garriga y su albacea, fue Papeles Inesperados –no les miento, soy feliz por contar con un ejemplar-, una colección de textos escritos por Julio Cortázar a lo largo de toda su vida, encontrados en su casa de París.

Alguna vez Marco Aurelio Denegrí, contó que cuando le preguntaron a Jorge Luis Borges sobre Cortázar, respondió: “Es indudablemente un gran escritor, pero no puedo admirarlo porque es comunista”, Cortázar, en cambio, consideraba a Borges como un maestro de su generación. Admiraba mucho a Julio Verne y se consideraba un cuentista más que un novelista.

Hay mucho que aprender de los escritores e intelectuales cuyos trabajos suelen parecer poco terrenales. Cortázar es uno de ellos; para quien no lo haya leído, entienda que vale la pena. Ya terminando de escribir este post, me doy cuenta que Julio Cortázar nunca murió, siempre está entre nosotros, entre los escritores, entre los cuentistas, entre los jóvenes de todas las generaciones que no lo vieron en vida, pero que sí leyeron sobre él; eso, lo convierte en un personaje memorable.



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Fecha Publicación: 2019-02-09T23:36:00.000-05:00



El festival de Woodstock es considerado para muchos de los amantes del rock como la máxima expresión del género. Todo empezó a finales de los años 60 en Estados Unidos con la presentación de muchos artistas de la época, convocados por una congregación hippie. Desde su primera incursión y tras convertirse en un festival, se organizaron ediciones en los años 1979, 1989, 1994, 1999 más un recordatorio en 2009.

El día de hoy recordaremos un acontecimiento de la edición de 1994.

Habían transcurrido 25 años desde el primer festival y el cartel de artistas era muy renombrado. Los que participaron en esta edición fueron Sheryl Crow, Collective Soul,  Joe Cocker, Metallica, Aerosmith, The Cranberries, Spin Doctors, Bob Dylan, Red Hot Chili Peppers, Santana, entre otros.

Una de las bandas que también participó en este festival fue el grupo punk Green Day. La fama de Billie Joe, Mike Dirnt y Tré Cool recién se estaba consolidando, sin embargo, esa no fue excusa para que el público no termine complacido –y enloquecido- tras su presentación, pues sus producciones fueron estupendas.

Durante casi todo el festival llovió por horas, como consecuencia de ello el terreno donde se encontraba el público se convirtió en lodo. El 14 de agosto, mientras Green Day terminaba de tocar su segunda canción, los integrantes del grupo se percataron que el público se arrojaba lodo y algunos lo hacían al escenario. Todo explotó con la canción F.O.D. del disco Dookie (febrero de 1994), los asistentes empezaron a descontrolarse, la seguridad del festival se vio obligada a intervenir.

El último tema que tocó Green Day en Woodstock 94 fue Paper lanterns del EP Slappy (1990), canción incluida en álbum recopilatorio 1,039/Smoothed out slappy hours (julio del 1991), además de un intento de We're Not Gonna Take It de la banda Twisted Sister.

A continuación comparto con ustedes el concierto completo. Si desean ir directo a la lluvia de lodo pueden reproducir el video desde el minuto 23:


BONUS:

Según Cucho Peñaloza, comunicador de rock en nuestro país, considera que la lluvia de lodo más intensa fue en ese mismo festival pero con la banda Nine Inch Nails pues su vocalista Trent Reznor provocaba al público. Aquí el video completo:





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Fecha Publicación: 2019-02-07T23:37:00.001-05:00



Son las cuatro y cuarenta de la madrugada y Fátima ha despertado de un terrible sueño. Trata de volver a dormir, pero al cerrar los ojos, lo único que encuentra son las imágenes de esa pesadilla. Coge su teléfono, quiere hablar con alguien, no sabe a quién llamar. Piensa, toma los audífonos que están en el cajón de su velador, “si no tengo quien me escuche, yo tendré a quien escuchar”, busca a Nuria Saba, suena Atmósfera, Fátima sabe que será una de esas madrugadas, esas de las que no quiere hablar. Amaneceres en las que se ve obligada a mantener los luceros de sus ojos encendidos.

Vestida con un pijama bordado por su abuela, invade su cocina, sobre su taza blanca se prepara un café, mientras lo disfruta a cada sorbo, recuerda a su padre. Recuerda que el amor al café lo heredo de él. En verdad, de su padre heredó muchas cosas, el amor al ajedrez, el amor a nadar, el amor al jazz, entre otras cosas; sin embargo, también le duele pensar que heredó un mal incurable, ese que la alejó de su familia.

Al terminar su café, Fátima regresa a su dormitorio, mira lo abandonados que están sus libros, mira que desde hace mucho no se envuelve en alguna historia desconocida, mira que aquella vieja estantería manifiesta repudio por la gente floja y desordenada. Se para frente a ella, mira cada libro, los mira uno por uno, detrás de ellos existen muchos relatos. Encuentra una edición de El retrato de Dorian Gray, la novela que hurtó de su biblioteca familiar. Sigue mirando cada libro, se encuentra una edición de María, aquella novela de Jorge Isaacs que con mucho amor su madre le regalo alguna vez, “Como no recordar a María”, piensa, aquella historia de amor que por primera vez ella adoró.

Regresa a la cama y prende la Tv, hace zapping hasta que encuentra Friends, la serie favorita de Sofía, su hermana. Extraña a Sofía, extraña esas conversaciones tan privadas y secretas, extraña esa complicidad que albergaba sus tardes escuchando los discos de Big Mountain.

¿Por qué Fátima piensa tanto en ellos? la respuesta es sencilla, porque sabe que nunca más podrá verlos. De pronto, Fátima observa sus ventanas húmedas que proyectan una sensación de tristeza, ya está amaneciendo, muy rápido amanece y unas luces incandescentes queman sus cortinas, el resto es historia…

Lo que entenderán ahora es que ese sueño no era el de Fátima, era un sueño de Sofía, y que las ventanas eran sus ojos, y que la brisa eran sus lágrimas, y que el amanecer era su despertar y que el pensar de Fátima fue el pensar de Sofía, y que Fátima en el sueño de Sofía era Fátima, aquella hermana que nunca más podrá ver, aquella amiga que una noche, vestida con un pijama bordado por su abuela, se dispuso marchar de sus vidas, al sufrir un ataque incontrolable de esa enfermedad incurable, aquella que terminó alejándola de este mundo; sí, como a su padre, como si fuera la protagonista de la novela que le regaló su madre, María


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Fecha Publicación: 2019-02-05T23:34:00.000-05:00



"Un escritor norteamericano que escribe sobre América Latina y un escritor latinoamericano que por casualidad escribe en inglés”. Así se califica Daniel Alarcón, un escritor nacido el año de 1977 en Perú, pero criado en Alabama desde los tres años de edad.   

Desde muy chico fue testigo del trabajo que desempeñaba su padre como narrador de partidos de futbol en Arequipa, a partir de esas memorias le nació la inspiración para escribir Radio ciudad perdida, su primera novela publicada en el año 2007.

Radio ciudad perdidacuenta la historia de un pueblo sin nombre que aqueja la violencia de un grupo subversivo. En ese lugar vive Norma, una locutora de radio que sufre los problemas sociales de su comunidad. Un día mientras Norma hacía radio, un niño llamado Víctor se presenta en la emisora, su aparición desencadena una serie de hechos que arrastran a la protagonista hacia un pasado que, quizás, hubiera preferido no conocer.

A raíz de la publicación de Radio Ciudad Perdida, la BBC de Londres invitó a Daniel para formar parte de un documental sobre la migración andina a Lima. Daniel recuerda que en la edición del documental, los directores decidieron quitar muchas de las partes habladas en español, pensó que fue un tema de estética; sea cual sea la razón, Daniel era consiente que la voz de muchos latinoamericanos debía ser escuchada; así nació Radio Ambulante, un espacio para que las historias, relatos y experiencias de los latinos tengan un lugar y sean expuestas al mundo de una manera particular, la crónica en formato podcast.

El funcionamiento de Radio Ambulante es totalmente innovador. Todo inicia con la propuesta de una idea ¿A quiénes vas a entrevistar? ¿Qué historia vas a contar? ¿Cuál es el contexto que le da interés a la historia? A partir de ahí se seleccionan los audios interesantes, se elabora el guion, el periodista narra la voz en off y lo editan en un estudio. Este procedimiento convierte a Radio Ambulante en una nueva manera de narrar y contar una historia.

Para Daniel, Radio Ambulante es la extensión de su trabajo literario –con el apoyo de un equipo- que no remplaza en nada a la literatura. Para él, lo que importa es la historia, el cuento; sin embargo, es consiente que existen muchas diferencias bien marcadas. Las novelas son más lentas de producir, es compleja y en ocasiones elitista, por otro lado, una producción de radio es un desafío narrativo, su impacto es inmediato, mayor y global. Más allá de ello Daniel señala en muchas entrevistas que pone el mismo empeño a sus guiones de radio, a sus cuentos y novelas, mismo esfuerzo, mismo cuidado.

Es verdad que las novelas y cuentos en general son cada vez menos leídos, es verdad que en un mundo con mayor cantidad de acceso a la información, las personas definen sus prioridades a través de gustos personales. Los podcast de Radio ambulante –y los podcast en general- son una buena opción para las personas que quieren disfrutar de historias impresionantes, que muchos de los medios ignoran y que en ocasiones las quitan en edición.

Es satisfactorio tener a un escritor como Daniel Alarcón piloteando a un equipo de profesionales para crear un contenido tan digerible para cualquier persona, contenido que no se aparta de su función literaria. Los interesados en escuchar los podcast pueden hacerlo a través de la web de Radio Ambulante: http://radioambulante.org/.


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Fecha Publicación: 2019-02-02T21:18:00.000-05:00



Robert Johnson fue un guitarrista excepcional. Su talento a corta edad lo colocó en lo más alto de los representantes del mundo del blues.

Como consecuencia de la poca documentación que existe sobre la vida de Robert (murió a los 27 años) siempre se habló de múltiples leyendas que pretenden explicar su genialidad. Una de ellas es el presunto pacto que hizo con el diablo para ser el mejor guitarrista de blues, sin embargo, la referida leyenda pertenece a la historia de Tommy Johnson, según el historiador David Evans.

La película Crossroads, toma parte de la historia atribuida a Robert Johnson.

Eugene Martone es un destacado alumno del conservatorio Julliard, su sueño es convertirse en el mejor guitarrista de todos los tiempos y tener tanto éxito como su ídolo Robert Johnson. Según la documentación de Eugene, las composiciones de Robert fueron 30 y no 29 como realmente existen. Por ello decide buscar esa melodía perdida.

En su búsqueda Eugene averigua el paradero de un viejo amigo de Johnson, el armonista de blues Willy "Blind Dog" Brown. El armonista asegura a Eugene que conoce la melodía Nº 30 de Robert Johnson, promete enseñársela siempre que lo saque del geriátrico donde se encontraba y lo lleve al Punto Fulton en Missisipi, su hogar.

Eugene huye con el viejo Willy Brown con destino a Missisipi. En medio camino conocen a Francis una bailarina que mantiene un breve romance con Eugene, sin embargo, ella lo abandona para seguir con sus sueños, después de eso Willy Brown reconoce sus mentiras a Eugene, le dice que la melodía Nº 30 de Robert Johnson no existe.

En la película Willy Brown y Eugene Martone llegan a La Encrucijada o el cruce de caminos de la Ruta Nº 61. Hace muchos años en ese lugar un joven Willy Brown vendió su alma al diablo para tocar la armónica de forma virtuosa, pero estaba arrepentido de ese trato que lo llevo a tener una vida miserable, conociendo el éxito y con ello un mundo bohemio de los músicos. El diablo se les aparece y Willy le pide romper el contrato firmado años atrás, pero satanás propone hacerlo solo si Eugene derrota en un duelo a Jack Butler (interpretado por Steve Vai, el mítico guitarrista del legendario músico, productor y compositor Frank Zappa).

Lo que sucedió después es la razón de esta publicación. No podría describir con palabras la genialidad que se expresa en los minutos finales de Crossroads. Vea usted el duelo entre Jack y Eugene, compruebe el desborde de talento del que hablo. Es importante precisar que en el duelo Steve Vai interpretó sus propios acordes, la parte de Eugene Martone -Ralph Macchio, instruido por Arlen Roth- fue interpretada por Ry Cooder, situado por la revista Rolling Stone en el puesto Nº 8 en la lista de los 100 guitarristas más grandes de todos los tiempos, liderada por Jimi Hendrix. A continuación, el duelo…


La interpretación con la que Eugene Martone ganó la competencia, fue compuesta por el Steve Vai. Su nombre es “Eugene's Trick Bag” y forma parte de su álbum “The Elusive Light and Sound, volume 1”.



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Fecha Publicación: 2019-01-31T21:58:00.000-05:00


Esta historia es la continuación de El Mesero del Sinatra” …

Sí, el padre de Marcelo era un escritor. Durante el día se dedicaba a refaccionar artefactos antiguos, durante las noches se sentaba en su viejo escritorio a la luz de una pantalla, aquella lámina opaca de metal que lo acompañaba desde que Marcelo tenía uso de razón; ahí su padre compaginaba muchas de las hojas de papel que había escrito.

Durante el último año de existencia de su padre –antes de su accidente-, Marcelo lo recuerda riéndose solo en su escritorio, lo recuerda exclamar: “Sobre ellas, yace la más grande historia que haya escrito” todo hacía pensar que preparaba algo grande, tal vez una novela, lo recuerda leyendo lo que alguna vez ya había escrito, lo recuerda digitando ferozmente una vieja máquina de escribir que para la época ya se encontraba obsoleta.

Marcelo también recuerda que, por esos días, su padre desapareció durante casi veinte horas, no lo encontraba en ningún lugar, hasta que buscó en el bar “Cordano”, lugar del cual alguna vez le había hablado. Esa noche, mientras Marcelo regresaba con su padre en el taxi, lo escuchó pronunciar con una voz enérgica: “Ya está hijo. Solo es cuestión de tiempo para que el mundo conozca el poder de mi pluma que con muy poco, hizo mucho”. Tres meses después, su padre murió. Fue un fatídico sábado 19 de febrero, mientras regresaba a casa después de trabajar, atropellado en la Av. Abancay por un vehículo particular, el conductor se dio a la fuga y con la demora de la ambulancia el viejo escritor murió antes de llegar al nosocomio.

Marcelo puso la carta de la editorial “Éxodo” que había encontrado, en su mochila, estaba dispuesto a buscar la novela de su padre, aquella obra que nunca su autor llegó a recoger, que nunca vio impresa, que nunca vio la luz, aquella historia negada por el destino y que yace en los archivos de una imprenta sabrá dios en qué condiciones, esperando que alguien la ponga en una estantería, el lugar en el que hubiese soñado verla su autor.

Antes de dormir, Marcelo se atrevió a revisar los viejos manuscritos de su padre, los respetaba mucho, sin embargo, esa noche los leyó en parte:

(…)

En abril, hace ya unos 40 años, mientras me encontraba en el salón de clase retraído ante la algarabía de mis compañeros, yo no estaba muy cómodo. Siempre fui muy solitario, actitud de la cual hoy me arrepiento pues nunca compartí nada con nadie. Como de costumbre y por mi comportamiento dentro de la escuela, la silla de mi costado estaba desocupada. Al sonar el campanazo de ingreso todos nos acomodamos en nuestros pupitres, la maestra ingresó al salón de clases, de sus manos la cogía una niña. Noelia llegó a mi vida para quedarse siempre.

(…)

Es curioso como la inocencia se da lugar en nuestras vidas para marcarlas con recuerdos de nunca olvidar. La inocencia siempre te hace creer lo increíble, soñar lo imposible, confiar en quien no debes, hacer cosas que guiado por la inexperiencia y la poca madurez, terminan marcándote por el resto de tus días. Si la inocencia te hace confiar en quien no debes, la traición está de por medio y esa fue la enfermedad que adquirieron mis amigos.

(…)

Sus padres cuentan que antes de salir, discutieron, ella siempre hizo lo que quiso, ella era rebelde decían, lo peor fue que yo siempre fui testigo de esa actitud, siempre convenimos hacer las cosas diferentes. Si hubiera sabido que su rebeldía seria la causa de su muerte, nunca se lo hubiese permitido. Por esas actividades libertinas. Hoy, después de haberla conocido estoy al frente de su féretro. Hoy, algo me obliga a tener que expresarme este día, antes de su entierro.

(…)

Los escritos de su padre le parecieron melancólicos y tristes. Después de leer esos tres textos, tan desaventurados y trágicos, se imaginaba que la novela de su padre seria más de lo mismo, sin embargo, a Marcelo eso no le importaba, él debía sincerarse, su objetivo era lucrar con la obra de su padre, pero no indebidamente. Marcelo quería cumplir su sueño de estudiar derecho, ayudar a su madre, contribuir con la educación de Rodrigo (8) y Carlos (15), sus hermanos, y que solo con un poco de suerte, su padre vuelva a ser el sustento familiar después de muerto.    

A la mañana siguiente, al terminar de asistir a su madre –sin decir nada de la novela perdida de su padre- y antes de ir al “Sinatra”, Marcelo se dirigió hacia la editorial “Éxodo”. El bus lo dejó a unas cuantas cuadras, “Es momento que el mundo conozca el poder de tu pluma y ver si con muy poco, hiciste mucho, papá”, pensó mientras caminaba al referido lugar.



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Fecha Publicación: 2019-01-30T23:35:00.000-05:00


A mediados de agosto del año pasado, como todos los sábados recibí en casa la revista Somos (Nº 1654) que acompaña la edición sabatina de El Comercio. En la sección de libros dirigida por Dante Trujillo, se encontraba una brevísima nota sobre Archivo de Recortes. La nota decía lo siguiente:

“Rabí, notable periodista cultural, ha reunido un buen puñado de crónicas y semblanzas literarias escritas desde los noventa en diversos medios. El resultado es sabroso: con más curiosidad de lector que “intelectualismo”, se adentra en la vida y milagros de Wilde, Salinger, Hemingway, Ribeyro, Levrero y más, así como en los cafés donde se charla, la historia de amor epistolar de Juan Ramón Jiménez o las aventuras limeñas de Allen Ginsberg”.

Escuché de Alonso Rabí en alguna oportunidad cuando dirigió el suplemento El Dominical del diario El Comercio, escuché más de él cuando junto a José Carlos Yrigoyen conducían el programa “Entre Libros” en Tv Perú, y supe de él mucho más cuando renunció a ese canal en señal de protesta por el indulto a Alberto Fujimori a finales del 2017.

Dicho esto, con todas las referencias y esos nombres sumamente notables que adornaban la portada de Archivo de Recortes me interesé con demasía en obtener un ejemplar del mismo, fue ahí donde me contacté con Alonso y pude conseguir de sus manos tan interesante compendio de historias inimaginables detrás de sus protagonistas.

En ciento cuarenta y dos páginas, Archivo de Recortes desarrolla bastantes sucesos, todos contados desde la percepción personal de su autor, consolidando una serie de datos que fue adquiriendo con el pasar del tiempo como un asiduo lector, en primer lugar. Alonso refiere en una breve nota antes de su primera crónica, que el libro fue haciéndose solo, al paso del tiempo, y que el azar y su obstinación se encargaron de reunir.

Hace mucho, en mi intento por conocer aquellas historias que se cuentan a expensas de los más grandes personajes y letrados que nuestra humanidad haya tenido, me crucé con un Chocano criminal, con un Borges simpatizante alguna vez por la dictadura en Argentina, llegué a conocer el caso Padilla y también conocí el conflicto mediático entre Arguedas y Cortázar. Al leer cada crónica de Archivo de Recortes me resultó imposible no tomar apuntes que sin duda serán materia de investigación de mi parte teniendo como punto de partida, los anales que ahí se cuentan.

Archivo de Recortes despertó mi interés por indagar sobre el periodismo gonzo de Hunter S. Thompson, por la novela que Julio Verne hace transcurrir en Lima, por la deslealtad de Max Brod con Kafka, por Pedro Camacho en la primera versión de La tía Julia y el Escribidor de Mario Vargas Llosa, por los pareceres literarios de Clemente Palma y como no indagar más acerca de los últimos días de García Lorca. Me resulta imposible también, no hacer referencia la enorme bibliografía que acompaña al libro, obras que desde luego, estoy dispuesto a adquirir como aquellos buscadores desenfrenados, al rastro de algún tesoro escondido entre las estanterías a los que Alonso menciona en su primera historia.

Después de haber disfrutado estas crónicas en tono menor, como Alonso las llama, me atrevería a decir que no será la última vez que tenga un separador de páginas en Archivo de Recortes. Comprometido estoy con Alonso por su generosidad al regalarme estos textos, la misma que sabré retribuir haciéndole saber mis pareceres de su obra a la brevedad posible.


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Fecha Publicación: 2019-01-29T23:32:00.000-05:00



Recibí mi cumpleaños número veintisiete en un avión con destino a Lima. Todo indicaba que este sería un veinte de octubre diferente, y así fue. Esa noche vi a mis bandas de rock favoritas compartir escenario, Mar de Copas y Amén. Al día siguiente, aprovechando mi corta estadía en esa ciudad, me contacté con Alonso Rabí, de quien recibí un ejemplar de su libro “Archivo de Recortes”. Ese veinte de octubre, también fue la última vez que hice una publicación para este blog, me he tomado mucho tiempo -hasta hoy- para retomar aquellas publicaciones que me mantienen en contacto con la lectura y fortalecen mi voluntad literaria.

Alguna vez Renato Cisneros contó en una entrevista las razones por las cuales se fue a vivir a España. Bastantes sectores de la prensa especulaban que el motivo principal de la migración forzada de Renato era la publicación de su libro “La distancia que nos separa”, obra en la que cuenta bastante de “El Gaucho”, su padre; sin embargo, las verdaderas razones estaban lejos de ser una huida mediática. Cuenta Renato que su novia, médico de profesión tenía la oportunidad de hacer una residencia en Madrid, él decidió acompañarla, dejando todo en su país y en búsqueda de nuevos horizontes, para vivir a expensas de un departamento en alquiler y su columna de diario “La República”.

Renato arribó a Madrid en plena crisis española, el miedo lo albergó desde que piso ese país, ese miedo le permitió tomar en serio la literatura; como él dice, escribir novelas, inaugurar una nueva vida, generarse una incomodidad y asumir riesgos es saludable.

Mientras volaba aquella noche del veinte de octubre, pensaba en cuanto han cambiado las cosas desde que me decidí ser un profesional a tiempo completo, y cuando digo esto me refiero a las horas que le dedico a mi carrera y las que dedico a mis aficiones. Al igual que a Renato, la rutina del trabajo y el aburguesamiento cotidiano al pasar de los días, me han generado la necesidad de cambiar, reinventar los hábitos, tener un plan, partiendo de lo que busco y pensando también en lo que me quiero dedicar el resto de mi vida; en síntesis, generarme una incomodidad saludable, riesgo que me he dispuesto a asumir a partir de este año. Este blog sin duda forma parte de ese plan, forma parte de esa reinvención.

ACTUALIDAD EN LETRAS es un blog al que le tengo mucho cariño, en líneas generales, aquí en esta bitácora se alberga mucho de lo que aprendo y he aprendido todos los días de los artículos, crónicas, reportajes y al coger los libros de mi estantería que por cierto no es muy numerosa, pero si muy sustancial. Como lo describo en el mensaje “AL LECTOR”, este blog constituye un cuaderno de anotaciones, páginas imborrables de mi memoria, eso porque mientras sueñe con escribir una editorial en El Dominical, mientras sueñe con hacer radio y hablar de música, mientras sueñe con publicar una novela y que esta sea criticada por Michiko Kakutani, ahí estará ACTUALIDAD EN LETRAS, soportando cada sueño hasta que estos puedan hacerse realidad.

El blog fue encontrando su camino, las secciones también fueron mutando y evolucionando, todo esto guiado progresivamente por mis deseos e impulsos al escribir. En sus inicios hace más de tres años, las publicaciones tenían fines informativos, temas culturales de actualidad que oscilan en los suplementos de domingo, a los que pocos tenemos acceso los fines de semana; de hecho, el título otorga al lector la idea de un blog con artículos de actualidad. Como es de verse, hoy en día el contenido no tiene nada que ver con el título del blog, el cual he decidido mantener por simple gusto personal.

En el 2018 las publicaciones de esta bitácora han superado en número todo lo que hice en los dos años anteriores y eso es confortante, es una satisfacción increíble. En el 2019 las metas personales son mayores, estas solo se conseguirán con mucho trabajo y dedicación, eso se verá reflejado a partir de ahora en este blog, el único espacio dedicado a mis pasiones que deseo compartir con quien lo permita.

Siéntase estimado lector, parte de esta iniciativa, en la plena libertad de expresar sus ideas respecto a las siguientes publicaciones de este blog y hacérmelo saber, pues eso me ayudará. Créame que haré todo cuanto de mi dependa para no defraudarlo.