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Fecha Publicación: 2022-09-20T05:19:00.001-07:00

Congreso "La Santidad hoy": Una reflexión sobre el significado de la "heroicidad" cristiana

Presentado esta mañana el Congreso de Estudio sobre la santidad organizado por el Dicasterio para la Causa de los Santos y que tendrá lugar del 3 al 6 de octubre próximo.

Vatican News

"Desde los primeros siglos, la Iglesia ha apreciado en primer lugar la memoria de sus mártires y luego también la de sus "confesores", como verdaderos "héroes" de la fe. Ahora se trata de entender qué significa hoy la heroicidad, sobre todo en relación con el ejercicio de las virtudes, el martirio y la ofrenda de la vida". Así lo expresó el cardenal Marcello Semeraro al presentar, esta mañana, en la Oficina de prensa de la Santa Sede, el Congreso de Estudio "La Santidad hoy", promovido por el Dicasterio para las Causas de los Santos, que se celebrará en Roma, en el Instituto Patrístico Augustinianum, del 3 al 6 de octubre de 2022.

"El de la santidad es un tema muy querido por el Santo Padre", afirma el Prefecto del dicasterio para la Causa de los Santos y resalta además cómo ha crecido el número de santos canonizados durante su pontificado sino las numerosas exhortaciones a la "llamada a la santidad en el mundo contemporáneo".

Poner en diálogo el mundo de hoy y la santidad

La Conferencia "La santidad hoy" nace de la necesidad de ponerse en diálogo con el mundo de hoy", que no es otra cosa que plantear los temas en los que diariamente trabaja el dicasterio, dice el cardenal Semeraro.  Por eso, la conferencia es una tarea de investigación y profundización, capaz de implicar a expertos en teología y espiritualidad, sociedad y comunicación, para llevar a cabo su "servicio" de forma más completa. Y aunque ya este tipo de encuentros se han realizado en el pasado se espera que ahora sean más "regulares", porque la "tarea del Dicasterio no es 'gestionar' la santidad, sino reconocerla a través de etapas específicas y coordinadas de discernimiento", especialmente en las causas de beatificación y canonización.

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La fama de santidad y la heroicidad

 El Congreso de estudio se orientará sobre dos aspectos: La "fama de santidad" y la "heroicidad cristiana".  El primer aspecto, el de la "fama de santidad", que debe comprobarse antes de la instrucción de cualquier investigación diocesana sobre un Siervo de Dios, explica el purpurado, combina dos matices: por un lado, la convicción de los fieles sobre la santidad de una persona, convicción que nace de la percepción de una excepcionalidad y que tiene como consecuencia la petición de intercesión por las necesidades propias o ajenas; por otro lado, la capacidad de que esta excepcionalidad despierte en el Pueblo de Dios la conciencia de estar todos llamados a ser santos.

En relación con este primer aspecto está el segundo, es decir, el significado de la "heroicidad" cristiana. "Desde los primeros siglos - añade el cardenal Semeraro - la Iglesia ha apreciado en primer lugar la memoria de sus mártires y luego también la de sus "confesores", como verdaderos "héroes" de la fe. Ahora se trata de entender qué significa hoy la heroicidad, sobre todo en relación con el ejercicio de las virtudes, el martirio y la ofrenda de la vida.

"Es fácil comprender que una definición de heroísmo cristiano tiene una resonancia muy especial en el contexto cultural actual, donde tantas veces lo relativo parece prevalecer sobre lo verdadero y la inestabilidad se impone a cualquier proyecto de vida valiente", concluye el prefecto del dicasterio para la Causa de los Santos, quien espera que la Conferencia sobre "La santidad hoy" marque un momento importante de reflexión sobre las causas de beatificación y canonización y la repercusión que inevitablemente tiene en la conciencia creyente del Pueblo de Dios.

Programa del Congreso

Sobre el programa del Congreso de Estudio, monseñor Fabio Fabene, arzobispo Secretario del Dicasterio para las Causas de los Santos adelantó que en los cuatro días previstos se realizarán 11 ponencias, 5 comunicaciones y 2 mesas redondas. Además del cardenal prefecto, tomarán la palabra el arzobispo Bruno Forte y el arzobispo Orazio Francesco Piazza. También intervendrán religiosos y religiosas, así como profesores universitarios y personalidades de la comunicación. La conclusión de la conferencia será la audiencia con el Papa Francisco el jueves 6 de octubre.

Luego de presentar en detalle el programa, los principales temas y los conferencistas, monseñor Fabene afirmó que, si bien se trata de un programa intenso, no se quiere agotar el tema, sino ofrecer ideas para seguir estudiando y reflexionando las cuestiones que guían el trabajo del Dicasterio para las Causas de los Santos. Personalmente, el prelado vaticano precisó que el tema de la cultura es decisivo, es decir, el reto es encontrar la manera de que la Iglesia y el mundo puedan compartir un código religioso y ético, de conceptos y experiencias.

Los santos hacen historia

Por su parte, la doctora Cecilia Costa, profesora de Sociología de los Procesos Culturales y Sociología de la Educación en la Universidad de Roma Tre, quien intervino en la rueda de prensa de presentación del Congreso, explicó que cada época ha propuesto sus propias interpretaciones de la vida y la muerte, el bien y el mal, la eternidad y la verdad, por lo tanto, cada contexto histórico ha generado sus propios santos, incluso en nuestra avanzada modernidad.

Tras hacer una breve reflexión sociológica de la santidad y la contemporaneidad afirmó: "Los santos no son una herencia del pasado, sino un proyecto de futuro, porque siempre han sido los "héroes" del amor altruista y creativo que, como señaló Sorokin, tiene como "modelo sublime el Sermón de la Montaña".

"Los santos están en la historia, pero también hacen historia y su "historia santa" puede hacer posible una "conversión" cultural, social e individual del egoísmo al altruismo que puede devolver al mundo la armonía, la solidaridad, la fraternidad y la bondad", concluyó Costa


Fecha Publicación: 2022-09-18T20:32:00.001-07:00

 Editorial: McGraw-Hill Interamericana de España, Colección: Aula Magna. Proyecto Clave, Madrid, 2022, pp.,282

¡Qué gran acierto recoger en la presente obra, los siempre sustanciosos y bellamente 33 artículos sobre la muerte publicados en la revista "Adiós" a lo largo de 15 años! Gracias por tanta sabiduría clásica compartida y tan bien comunicada. Sin olvidar el tema capital: la muerte.

El prólogo resulta sugestivo y motivador al reflexionar sobre el amor y la muerte, la muerte y el amor, como las dos caras de una misma moneda, la vida misma. "Ahí están Eros y Tánatos danzando anudados un baile multisecular, una danza gloriosa y casi macabra al mismo tiempo que atraviesa la historia de la humanidad" (p.14)

Javier del Hoyo (Burgos 1959) es catedrático de Filología Latina en la Universidad Autónoma de Madrid. Su principal línea de investigación es la epigrafía latina, temática de la que ha publicado más de ciento veinte trabajos especializados. Profesor de Mitología clásica desde hace años (ha traducido Fábulas de Higino para Gredos, 2009), y de Latín medieval (Anales del Imperio Carolingio, Madrid 1997), ha hecho incursiones asimismo en el lenguaje con dos libros sobre etimologías: Etimologicón (2013) y Eponimón (2016), publicados por Ariel (grupo Planeta). Es amante del senderismo, el cine y los perros, con quienes juega mientras espera a Tánatos con cierta curiosidad.

Nos indica el autor -y les invito a verificarlo disfrutando de su lectura- que su libro versa sobre la muerte desde "un punto de vista cultural y antropológico; no biológico, médico o técnico" y que "han sido compuesto a partir de las mimbres que el autor está acostumbrado a manejar: las fuentes clásicas, especialmente la mitología y la epigrafía latina. No se recrea con la muerte, sino que la saluda, y, de paso, contempla a quienes fueron visitados por ella hace dos mil años". Con un gran abanico temático nos presenta el suicidio en la Antigüedad hasta el panteón, pasando por muertes singulares, como las de Sócrates y Julio César

El autor aúna magistralmente, erudición con sencillez, profundidad con ironía no exenta de buen humor. Comparto su últimas palabras introductorias: "Ojalá que este libro te enganche y te libere (si aún lo tienes) del temor a la muerte. Hoy día, en que ciertos sectores de nuestra sociedad muestran un verdadero pavor por ella y no pueden ni oírla nombrar (de donde todos esos eufemismos utilizados para evitar nombrarla, desde los piadosos «pasar a mejor vida, estar en la casa del Padre», hasta los más castizos: «diñarlas», «espicharlas», «cascarlas», «estirar la pata»), se ha iniciado a su vez una asimilación de una realidad que es universal. Por ello van surgiendo desde las visitas guiadas a cementerios históricos, hasta concursos literarios de tanatocuentos, pasando por el desarrollo del duelo, la labor de explicar a los niños qué ha ocurrido exactamente cuando han desaparecido los abuelos o personas muy allegadas que nos dejan…Y es que como dijo J.L. Martín Descalzo, "morir se acaba; es una hoguera fugitiva; es cruzar una puerta a la deriva y encontrar lo que tanto se buscaba" (pp.21-22).

Mi felicitación y mi gratitud por el generoso detalle de enviármelo desde España al Perú.


Fecha Publicación: 2022-09-11T17:45:00.000-07:00

OTRO PULMÓN ESPIRITUAL CON LA ZARZA ARDIENDO EN LA AVENIDA BRASIL

Me llegó la invitación como un e-mail más, a golpe de clik, uno más en la bandeja de entrada "recibidos" navegando en el océano de internet, candidato también a ser enviado a la "papelera" y ser eliminado. Una voz interior me sopló que había que salvarlo del naufragio, ponerle atención y me inscribí y asistí al "retiro sinodal", "caminando a la escucha" convocado por el Monasterio de la Encarnación de las celosas Madres Agustinas.

Después de dos años de pandemia nos urge la presencialidad y estuve presente. Desde el primer momento se nos invitó a "escuchar la voz de Dios". ¿Nos creemos de verdad que Él nos habla? Pues yo les digo, de entrada, que a mí me habló a través de esta invitación, con la viva liturgia de entrada, las encendidas palabras de Madre Carmen invitándonos a "escuchar la Creación", en la activa contemplación por la huerta, escuchando los pájaros, dejándome acariciar por el viento,  sorprendiéndome con el gigantesco tronco seco carcomido y las miles de flores y plantas, canturreando nuevos salmos para la caótica pero ensantada Lima…Vaya si escuché , me parecía revivir la experiencia de san Ignacio de Loyola, cuando al contemplar la belleza de las noches estrelladas y el colorido de las flores de la Casa de Roma, exclamaba "¡No me gritéis tanto!". Pues sí, El Señor no está mucho, nos habla de mil maneras, hoy en nuestro Retiro, en la liturgia, en la creación, en la Palabra (Lc 15), saboreada y compartida por la Hermana en la "Lectio divina" llena de vida.

Aunque no he podido estar la jornada completa, he sentido la zarza ardiendo, oxigenar los pulmones del espíritu, resucitar el ánima.

Aprovecho para agradecer y aplaudir la iniciativa de las Hermanas Agustinas de invitarnos a caminar sinodalmente, escuchando la Creación y la Palabra, desde el silencio de su claustro abierto para nosotros. Desde su jardín podíamos contemplar el anuncio gigante sobre un vecino rascacielos: "Elige ser feliz" (San Charbel). Sí, este oxígeno espiritual de la oración es el que Perú necesita para respirar y resucitar como Dios manda.

Quedan invitados y me apunto para el próximo. Bendiciones

https://www.facebook.com/monasteriodelaencarnacionagustinas.lima/


Fecha Publicación: 2022-09-08T13:36:00.001-07:00

 

ROSA de SANTA MARÍA, DE LIMA, DEL PERÚ Y DEL MUNDO

José Antonio Benito

Ante el Proyecto de ley (N° 2904-2022-PE) por parte del Presidente Pedro Castillo, que busca declarar el 30 de agosto, Fiesta de Santa Rosa de Lima, como el "Día Nacional de las Personas Desaparecidas durante el período de Violencia 1980-200" me sumo a la Presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana en su rechazo, puesto que una conmemoración paralela el mismo día, afectaría directamente la celebración de esta expresión de religiosidad popular extendida por todo el Perú.  Rosa de Lima, en la actualidad, representa al Perú como quizá ninguno de sus personajes. En América, Filipinas, en buena parte del mundo, tiene calles, instituciones, monumentos, universidades, pueblos…Desde 1671 -por la bula del Papa que lo canoniza- se celebra su fiesta el 30 de agosto. A pesar de que en 1971 por las reformas litúrgicas del Vaticano II su fiesta pasa al 30, la Iglesia y nación peruana solicitaron de la Santa Sede mantener el día y así se concedió en virtud de llevarse celebrando durante 300 años por toda la geografía peruana.

1.      Rosa, la primera santa de la Tierra ensantada del Perú

 El Papa Francisco, en su reciente visita a nuestro país, mencionó que el "Perú es una tierra "ensantada". No le falta razón. Hemos sido bendecidos con grandes santos que han nacido o se han santificado en estas tierras. Una de ellas es Santa Rosa de Lima, la primera santa de América, cuya solemnidad celebramos el 30 de agosto. Isabel Flores de Oliva nació en la Ciudad de los Reyes, un 20 de abril de 1586 y falleció el 24 de agosto de 1617.

Rosa de Lima, primera mujer en encarnar el ideal de la santidad en las tierras recién evangelizadas, nació y vivió en Lima, en un ambiente de florecimiento de la santidad del nuevo mundo, con figuras como Santo Toribio de Mogrovejo, san Francisco Solano, san Martín de Porres, san Juan Macías.

La devoción a esta santa peruana, Patrona del Perú, de América y de las Filipinas, se ha extendido por todo el mundo, no es raro encontrar alguna imagen de ella en las iglesias de las capitales del mundo. De hecho, los milagros de la canonización fueron registrados en Italia. Las razones de la devoción a esta gran santa son variadas, una de ellas creo está en que es la primera santa nacida en el continente americano, continente de la esperanza, como lo suelen llamar los Pontífices.

Demostración palmaria del popular atractivo de Rosa es la afluencia masiva de fieles al santuario levantado como memoria del lugar donde nación, en la avenida Tacna de Lima, sobre todo en los días próximos a su fiesta a fines de agosto, cuando se forman interminables colas, y acuden presurosos a depositar su carta en el pozo, a confesarse y comulgar, a rezarle, a celebrar y beneficiarse del perfume de su santidad. Podemos afirmar en pleno Bicentenario patrio con el gran poeta L. F. Cisneros: "Hace trescientos años que el jardín florecía y lleno de perfumes florece todavía".

 

2.      Defensora de Lima y del Perú

Será contemplativa pero muy activa. Con gran ímpetu, Rosa vive su entrega a la Iglesia y al Perú, dispuesta a morir en su defensa ante el ataque del pirata. Viene a ser la Juana de Arco del Perú.

En 1615, el pirata Jorge Spilbergen penetró en el Pacífico con cuatro bajeles armados; en Cañete, salió la armada española a las órdenes de Rodrigo de Mendoza y los navíos holandeses siguieron, presentándose el pirata a la vista del Callao, víspera del 22 de julio. Cundió el pánico en la ciudad y el virrey Marqués de Montesclaros mandó aprestar las milicias y ordenó se dirigiesen al puerto todos los hombres de armas y caballero principales para evitar su desembarco. Parece que el pirata se contentó con disparar dos de sus piezas contra el recinto del puerto, levó anclase e izando las velas se alejó rumbo al norte. Entre tanto, en la Iglesia de Santo Domingo se expuso a la adoración de los fieles el Santísimo sacramento y Rosa, voló ante el santísimo, permaneciendo inmóvil, acompañada de otras mujeres, entre las que se encontraban su madre y alguna de sus hermanas. Rosa temía que los herejes ingresasen en la ciudad y profanasen los vasos; de ahí que fuese al templo no sólo para adorar sino para defender con riesgo de su vida el Sacramento; así, llevó consigo las tijeras que le sirvieran para cortar como lo hizo los bajos del hábito para acercarse al altar y librar las sagradas especies de caer en manos impías. Cuando cundía el pánico, Rosa, desde la capilla de San Jerónimo elevaba sus súplicas al cielo, y exhortó a sus compañeros a dar la vida en defensa del Sacramento.

En 1881, durante la guerra del Perú con Chile, Lima se salvó del saqueo por intercesión de santa Rosa. El 15 de enero de ese año entraron en Lima las tropas chilenas pacíficamente y en ella permanecieron hasta 1884. Dios se sirvió del contralmirante francés Abel Bergasse Du Petit Thouars, jefe de la escuadra neutral concentrada en el Callao, para poder negociar la rendición pacífica con el general chileno Baquedano.

3.      Frente a tantas desgracias fue profeta de esperanzas.

Siempre tuvo visión de futuro. Creyó contra toda esperanza que habría un monasterio de dominicas y que una de ellas sería su propia madre como así fue. Fue apóstol y madre de apóstoles que lanza continuamente a la acción. No se cansa de espolearlos para que vivan su Bautismo siendo misioneros. La santa se siente madre de hijos que ha engendrado en la fe y en el amor. Rosa ejercerá pronto un liderazgo espiritual sobre las jóvenes limeñas que pronto ingresarán en conventos con el fin de seguir de cerca de Jesús tras los pasos de Rosa. A su muerte, "toda la Ciudad se conmovió", nos dicen los cronistas.

Santa Rosa de Lima fue una mística que se santificó desde el calor de su hogar. Una mujer laica que vistió el hábito de la tercera orden de los dominicos. De personalidad alegre, buscaba la intimidad con Dios en la soledad y en el servicio a los demás, sobre todo a los más necesitados. Mujer de oración continua, vivió la liturgia de la vida cotidiana: oración y acción hechas vida. Acostumbraba hacer vestidos espirituales a Jesús y a la Virgen María, bordados con oraciones, ayunos y disciplinas.

Ella decía "no debemos cansarnos de ayudar a nuestro prójimo, porque en ellos servimos a Jesús". Su amor a Jesús, tan fino y generoso, la llevó a identificarse con el buen samaritano y hacer en su casa una enfermería para atender a los más necesitados. Su caridad no tenía límites y buscaba siempre la salvación y la santidad de los demás a través de su oración y mortificación.

El atractivo de su personalidad hizo que bien pronto, en la ciudad del Misti, se fundase el monasterio de santa Rosa para albergar a jóvenes deseosas de seguir su vida. Y así, desde 1740, cientos de mujeres se han dedicado a la oración y al trabajo, a la educación y al servicio, en una vida sencilla y feliz.

A pesar de su corta vida, Rosa de Santa María tuvo insospechados seguidores, como refiere el antropólogo Luis Millones en su libro sobre la santa llamado 'Una partecita del cielo'. En nombre de Santa Rosa, en 1759 el indígena Antonio Calvo seducía a sus congéneres diciéndoles que Santa Rosa había pronosticado que "en el año 50" volvería el Imperio del Perú a sus legítimos dueños

4.      Rosa de América y del mundo.

            En el año 1669 se termina de construir la primera iglesia dedicada a Santa Rosa, adosada a la casa donde nació y vivió. El 2 de enero de ese mismo año es declarada patrona de Lima y del Perú. Un grupo de beatas, devotas de santa Rosa, llamadas "beatas Rosas" consiguieron que por cédula real del 26 de enero de 1704, que se les  concediera autorización para construir este convento en lo que fue la casa del contador Gonzalo de la Maza. La fundación tuvo lugar en 1708  propiamente.

Su devoción se irradiará por dentro y hacia fuera del Perú. Un ejemplo de dentro: el pueblo de la provincia de Oyón, diócesis de Huacho, a 4.120 mts de altitud. El centro poblado menor de San Cristóbal de Rapaz está ubicado a un día de viaje al noroeste de Lima y es cabecera de la cuenca del Río Checras. Sus habitantes suman unos 900, siendo la mayoría de ellos agropastoralistas productores de tubérculos andinos, lácteos, carne, lana de oveja y camélido. La Comunidad Campesina de Rapaz fue reconocida en 1937. Sigue controlando grandes extensiones de pasto natural en la puna y sementeras (algunas con riego) bajo un sistema de barbecho sectorial. Los pobladores con más de 30 años de edad generalmente son bilingües entre español y el Quechua "Ancash-Huaylas" (un miembro del grupo Quechua I o Quechua B, típico del Perú central). Entre los numerosos atractivos, debe citarse la custodia de uno de los mejores quipus. Allí se celebra a Santa Rosa con las pallas, acompañantes musicales del tiempo de los incas, bailes, corrida de toros, oraciones, santa misa…La imagen luce espléndida con numerosos vestidos y gran variedad de flores.

El antropólogo Julio Villanueva (1996) trata de aclarar la metamorfosis sufrida en una mística colonial que deviene en una de las imágenes favoritas de la religión popular andina, como se vive en la comunidad de Carhuamayo, donde cada 30 de agosto se le rinde culto como contraparte femenina de la figura del Inca. Ya en el lejano 1922, existían en el Perú 72 pueblos y parajes con su nombre. Su imagen preside ciudades, iglesias, delegaciones de policía, barrios y hasta mesas de curanderismo, y aparece en libros, estampas, cuadros, billetes de lotería y estampillas.

J. A. del Busto en su vida destaca que gracias ella, "desde un ángulo nuevo, desconocido, se unificó el Perú...Fue la primera gran unidad que hemos tenido. El orgullo criollo y mestizo, así como el de los indios y de los negros, fue el factor preponderante de todo ello. España lo reconoció y Roma hizo el resto. Rosa de Lima, si no fue mestiza de raza –lo que no es un imposible (véase el testimonio de Fray Gonzalo Tenorio que habla de que sus abuelos "maternos fueron indios" -, fue mestiza por aclamación"[1]. La doctora Ibeth Arias que ha investigado acerca de su devoción en México y Lima, constata que las dos primeras cofradías de Santa Rosa en Lima fueron de indígenas, la tercera de negros y ya después dos de españoles.

Nadie tan universal como Rosa. Difícilmente se puede concebir Lima sin ella. Lo vemos hasta en el entrañable nombre que los limeños han dado a las golondrinas que con sus plumas blanquinegras recuerdan el hábito de Rosa: las "santarrositas".

5.      ¿Por qué el 30 de agosto en Perú cuando en el mundo es el 23?

Rosa falleció poco después de las doce de la noche del 23, al empezar el 24 de agosto, día de San Bartolomé. Pero, según la Bula de canonización del Papa Clemente X, 12 de abril de 1671, se prescribe que su fiesta sea de precepto "mandando y estableciendo que su memoria deba ser celebrada cada año entre las santas vírgenes por la Iglesia Universal el día 30 de agosto".

El Concilio Vaticano II promueve la reforma litúrgica y la celebración de las fiestas en honor de los santos de modo coherente. El documento clave es sacrosanctum-concilium.  

Fiestas de los santos 111. De acuerdo con la tradición, la Iglesia rinde culto a los santos y venera sus imágenes y sus reliquias auténticas. Las fiestas de los santos proclaman las maravillas de Cristo en sus servidores y proponen ejemplos oportunos a la imitación de los fieles.

Para que las fiestas de los santos no prevalezcan sobre los misterios de la salvación, déjese la celebración de muchas de ellas a las Iglesias particulares, naciones o familias religiosas, extendiendo a toda la Iglesia sólo aquellas que recuerdan a santos de importancia realmente universa[2]l

Terminado el Concilio Vaticano II,  el 14 de febrero de 1969, el Vaticano publicaba el motu proprio Mysterii Paschalis, de Pablo VI, por el cual se reorganizó el año litúrgico del rito romano de la Iglesia católica, aprobando el decreto Anni liturgici, del 21 de marzo de 1969, que estableció la entrada en vigor del nuevo calendario litúrgico para el 1 de enero de 1970. Uno de los principios será que la fiesta corresponda al día de la muerte, salvo que la Conferencia Episcopal decida celebrarlo en otra fecha, es lo que efectuó con Santo Toribio y Santa Rosa, que a pesar de morir el 23 de marzo o el 23 de agosto, se mantienen el 27 de abril y el 30 de agosto.

El caso de santa Rosa parece que se debió porque era el día más próximo a su muerte y que estaba libre de día de fiesta; el 24 era San Bartolomé, 25 de agosto: San José de Calasanz, el 26 de agosto: San Eleuterio de Auxerre, San Alejandro de Bérgamo, San Anastasio, San Melquisedec Rey, San Víctor de Mauritania; el 27 de agosto: Santa Mónica, el 28 de agosto: San Agustín, el 29 de agosto: San Juan Bautista, el 30 se asigna a Santa Rosa. Desde 1671, por tanto, se viene celebrando su fiesta el 30 de agosto.

6.      Rosa de Santa María

Y no olvidemos que su nombre auténtico es el de Rosa de Santa María. Así lo declaró su madre María de Oliva en el proceso de beatificación: "y estando en casa dijo a esta testigo, la dicha bendita su hija, no hay sino llamarme Rosa de Santa María, apriesa, porque mientras más me oyere nombrar de este nombre, será siempre traerme a la memoria, que mi alma es una rosa de la Madre de Dios. Y con esto tendré yo cuidado de tenérsela siempre fresca y limpia, para cada y cuando me pida cuenta de ello, la Madre de Dios, lo cual decía la bendita Rosa con muy grande afecto y mostraba grandísimo gusto, cuando la llamaban con todo el nombre Rosa de Santa María". Que resulta un eco en Rosa, de lo que profetizó la Virgen María: "¡Todas las generaciones me llamarán Bienaventurada!". También Rosa de Santa María florece todavía y sigue siendo proclamada ¡bienaventurada!



[1] DEL BUSTO, José A. Santa Rosa de Lima. Lima, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú 2006, p.15.


Fecha Publicación: 2022-09-08T05:06:00.001-07:00


LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS DE SOCABAYA (Arequipa) PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN

RVM 102-2022-VMPCIC/MC. Informe N° 000244-2022-DPI/M

Socabaya es uno de los 29 distritos de la provincia de Arequipa, departamento de Arequipa. Con una
elevación promedio de 2,300 metros sobre el nivel del mar, Socabaya constituye un pequeño valle
circundado de una cadena de cerros rocosos. Las evidencias más remotas de su poblamiento, se
encuentran en las antiguas ocupaciones humanas de Pillo y Maucallacta, sitios del periodo Formativo. La
existencia de numerosos enterramientos prehispánicos, al decir de la información consignada en el
expediente, serían el motivo para la designación toponímica del distrito. Al respecto, Juan Domingo de
Zamácola, clérigo e historiador en su obra Historia de la fundación del nuevo pueblo de San Fernando de
Socabaya
, sostiene que el propio nombre de Socabaya era Succa-aya, que quiere decir campo de
sepulcros. Tras el establecimiento del sistema de encomiendas, Socabaya y Porongoche fueron asignadas
a Martin Pérez de Lezcano y a Andrés Jiménez en 1540. Pasarían luego a Andrés Jiménez y Ana Jiménez
y, en 1561, a Juan de Castro Figueroa. Las etnias asentadas en la zona fueron los Collas en Porongoche,
y los Chichas en Bellavista, Huasacache, Tingo y probablemente Socabaya.
La temprana presencia española en Socabaya motivó una paulatina apropiación de las tierras de los
indígenas y su desplazamiento. Los desastres naturales sucesivos, como el terremoto de enero de 1582,
la erupción del volcán Huaynaputina en 1600, y un nuevo terremoto en 1604, junto con la mortandad
ocasionada por epidemias de viruela, sarampión y escarlatina, propiciaron el despoblamiento del pueblo de
Maucallacta y toda el área, con el consecuente incremento de la presencia hispana. Actualmente, la
población del distrito de Socabaya, de acuerdo a los resultados de los Censos Nacionales 2017 a cargo del
INEI – Instituto Nacional de Estadística e Informática, asciende a 75,351 habitantes.
La advocación mariana del Remedio, del Buen Remedio, o de los Remedios se originaría en Francia, a
fines del siglo XII, inspirada según la tradición católica en el socorro que la Virgen María le habría prestado
a San Juan de Mata, fundador de la Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos, para liberar a los
cristianos que se hallaban cautivos en manos de moros, pagando un rescate que le habría proporcionado
la misma Virgen María hasta en dos oportunidades. Desde entonces, se la asocia al auxilio y socorro del
alma y el cuerpo.
Durante el Virreinato su devoción se extendió a América a través del proceso de evangelización, siendo
promovida por diferentes órdenes religiosas entre la población indígena. En el Perú, su culto fue introducido
en 1551 por los agustinos que a su llegada a Lima crean la provincia agustiniana de Nuestra Señora de la
Gracia
, nombre con que también se conocía a la advocación mariana de la Virgen de los Remedios.
La introducción del culto a la Virgen de los Remedios en Arequipa, refiere el expediente, no fue realizada
por clérigos sino por los propios vecinos de la ciudad. Hacia 1552, se fundaba en esta un hospital que
atendía españoles pobres, indígenas y esclavos, establecimiento formalizado en 1558 y que contaba con
una capilla y un capellán. El Cabildo de la ciudad determinó, en 1561, nombrar Patrona del Hospital a
Nuestra Señora de los Remedios, y que su fecha de celebración fuese el 18 de diciembre coincidiendo con
el día de Nuestra Señora de la O.
Hacia inicios del siglo XVII, como anotó en 1649 el deán de la Catedral del Cusco Vasco de Contreras y
Valverde, Arequipa contaba con dos monasterios de monjas dominicas de clausura, uno advocado a Santa
Catalina de Siena y otro a Nuestra Señora de los Remedios. Este último habría sido severamente afectado
por el sismo de 1604, motivo por el que sus monjas de clausura fueron trasladadas a la ciudad de Cusco
en 1605. Por otro lado, la beata arequipeña Sor Ana de los Ángeles Monteagudo, monja del monasterio de
Santa Catalina de Siena, habría sido la responsable de la colocación de la imagen de la Virgen de los
Remedios
en el mencionado cenobio, así como de promover su culto en la ciudad de Arequipa. La
incorporación de la imagen en ese claustro debió producirse entre 1647 y 1652, durante el episcopado de
monseñor Pedro Ortega de Sotomayor.
Así, la devoción a la Virgen de los Remedios del convento de Santa Catalina se volvió parte de las
festividades religiosas tradicionales de la ciudad de Arequipa, siendo comúnmente invocada en momentos
de peligro o tras la ocurrencia de epidemias y desastres naturales como sismos, sacando su imagen en
procesión.

Sobre el inicio del culto a la Virgen de los Remedios en Socabaya, es importante referirse a la
administración eclesiástica del territorio. Hacia finales del siglo XVIII el patrón poblacional en Socabaya era
disperso y su composición considerada mayoritariamente de "españoles", fuesen criollos o mestizos,
quienes no respondían a las convocatorias de los sacerdotes de las parroquias de indígenas de Characato
y Paucarpata. Ante ello, el obispo de Arequipa Manuel Abad Yllana creó en 1772 las vice parroquias del
Sagrario en Sabandía, Tío y Uchumayo, propiciando posteriormente su elevación en 1778 a curatos. Si
bien Sabandía comprendía a Socabaya, su sede no fue establecida en este último pueblo debido a la
ausencia de un templo.
Fue el fraile dominico Juan de Sangüeza quien determinó la necesidad de un templo para Socabaya y
emprendió su construcción en 1778, no pudiendo completarse más allá de sus bases por falta de recursos.
El referido clérigo encargó entonces al indígena Felipe Santos Llamosas la tarea de recabar fondos pidiendo
limosnas y dándole una imagen de la Virgen para tal fin. Así, logró construir con lo recolectado las paredes
del presbiterio y el cerramento de la bóveda. Ya en 1794, el intendente Antonio Álvarez y Jiménez encargó
al licenciado Juan Domingo de Zamácola la administración de la parroquia de Sabandía y la culminación
de la construcción de la iglesia de Socabaya, lo que se alcanzó en 1795.
El obispo Pedro José Chaves de la Rosa determinó, entonces, que la patrona de aquella iglesia fuese la
Virgen María bajo la advocación de los Remedios en su misterio de la Natividad. E, igualmente, que tanto
el templo como el pueblo fuesen advocados a Fernando III Rey de Castilla, tomando el nombre de San
Fernando Rey de España
o templo de San Fernando de Socabaya. Esta designación dada por el obispo
habría estado motivada por su procedencia, siendo él natural de Chiclana de la Frontera en Cádiz (España),
donde es patrona la Virgen de los Remedios. Un dato que refuerza lo anterior es que una de las campanas
del templo, donada por el prelado, está dedicada a la Virgen, y consigna el año 1796. El primer inventario
del templo correspondiente a 1795
1 refiere que en el cuerpo principal del retablo, en su camarín, se colocó
una efigie de Nuestra Señora con el título de los Remedios, en el misterio de la Natividad. Las fiestas de
dedicación del nuevo templo de Socabaya tuvieron lugar el 25 de mayo de 1795, siendo este uno de los
primeros antecedentes a las actuales festividades en torno a la Virgen de los Remedios.
La devoción a la Virgen de los Remedios en el distrito de Socabaya ya había cobrado importancia hacia
1880. El inventario realizado aquel año por el sacerdote de la vice parroquia de Socabaya, D. Ricardo F.
Reyes, daba cuenta de que la imagen contaba con anillos, pectoral, collar, prendedores, sitial, ángeles,
corona, media luna y cetro, todo en plata con pedrería, y un ajuar en mantos de brocatel de seda, entre
otros. Posteriormente, en 1883, se crearía la parroquia de Socabaya, separándose de la de Sabandía.
Muchas obras y acciones han emprendido los clérigos al servicio de los feligreses de Socabaya, entre ellas
la construcción del mencionado templo y sus reconstrucciones, debido a los daños generados por los
sismos que afectaron la región.
La imagen alrededor de la cual se estructura el culto y la Festividad de la Virgen de los Remedios de
Socabaya
es una talla de madera de 141 cm que representa a María en pie, llevando al Niño Jesús en su
brazo izquierdo y un cetro en la otra mano. La imagen del Niño está hecha de maguey y lleva un globo
terráqueo. No existe precisión sobre la procedencia y el autor de la imagen, misma que ha tenido varias
restauraciones. Se encargan de su custodia y cuidados personas devotas que voluntariamente asumen
ese papel. Cabe mencionar que, en 2010, fue creada la Guardia de Honor de Nuestra Señora de los
Remedios
, conformada por jóvenes que asumen el cuidado de la imagen.
En el pasado, la participación de familias devotas que asumían diversas actividades de la festividad
garantizaba su realización. Sin embargo, el agotamiento del modelo se debió a la concentración indefinida
de estas. En la actualidad, la organización de las actividades que comprenden la festividad de la Virgen es
asumida por diferentes comités de feligreses que representan a familias tradicionalmente devotas a la
Virgen. Se denominan según la actividad que realizan, del Convite, de Arrancada de Ccapo, de Entrada de
Ccapo
, Virgen de los Remedios de Socabaya, de la Octava, del Cierre de Fiesta, etc.
También se forman comités según los denominados pueblos tradicionales (anexos o sectores) que
participan en las actividades festivas, y que son los siguientes: El Pueblo,
2 Alto Buena Vista, El Pasto – Las
Peñas
, Pueblo Viejo – La Pampa – La Calle, Lara. Existe además un Comité Central Pro Festividad de la
Virgen de los Remedios
que coordina con los comités, autoridades y párroco el conjunto de actividades,
elaborando la programación general.
Si bien la festividad era tradicionalmente realizada el 8 de setiembre, como se ha mencionado
anteriormente, dicha fecha fue cambiada a inicios del siglo XX debido a que se superponía con las
festividades en honor a la Natividad de la Virgen en Chapi. Así, la celebración de la Virgen de los Remedios
se trasladó originalmente a la segunda semana de setiembre. No obstante, esto hacía que se superpusiese
con las festividades del Señor de Huanca y el Señor de Locumba, ambos con numerosos devotos. A causa
de ello, la celebración principal de la Virgen de los Remedios de Socabaya se estableció definitivamente
en la tercera semana de setiembre. Estos cambios, sin embargo, generaron que la Natividad de la Virgen
de los Remedios no fuese conmemorada, motivo por el cual un grupo de devotos se organizó en 1930 para
llevar a cabo actividades celebratorias cada 8 de setiembre incluyendo su respectiva víspera.
El tiempo festivo inicia el 30 de agosto con la realización de la Entrada de Ceras de Lara y el Convite,
proseguida de la realización de una novena, la celebración de la Natividad de la Virgen que tiene como día
central el 8 de setiembre, para finalmente proseguir con los actos de la Fiesta Principal que tienen lugar el
tercer domingo del mes. Posteriormente, el cuarto domingo de setiembre se lleva a cabo la octava de la
Virgen. Las actividades festivas culminan el 30 de setiembre.
Los actos festivos del 30 de agosto comienzan con la Entrada de Ceras de Lara, organizada por el Comité
de fiesta de la Virgen de los Remedios de Lara
y con la presencia de la imagen del Niño Jesús. Este acto
festivo responde a que antiguamente Socabaya no contaba con alumbrado eléctrico, motivo por el cual los
devotos de Lara se organizaron para llevar un gran número de velas y cirios para poder alumbrar el templo.
En agradecimiento, la imagen del Niño Jesús les era prestada para que recorriese las calles y viviendas
del anexo. Hoy en día, si bien la imagen original, a la que conocían como Doctorcito, ya no es prestada por
su valor patrimonial, se emplea una réplica que encabeza el recorrido que los devotos inician desde Lara
hacia el templo de San Fernando de Socabaya, arribando a las once de la mañana para la celebración de
la misa y colocándose la imagen del Niño en un altar para su veneración.
El Convite, por otro lado, tiene lugar en la plaza principal de Socabaya y consiste en el anuncio del inicio
de las actividades festivas en honor a la Virgen de los Remedios, y la invitación a los devotos y a la ciudad
de Arequipa a sumarse a estas. Los recursos necesarios para la realización del Convite eran costeados
por familias devotas que alternaban su participación anualmente, hasta que en 1988 se establece el Comité
Pro Convite Virgen de los Remedios Patrona de Socabaya
también conocido como Comité del Convite y
que reúne a la fecha más de 60 aportantes. El primer acto del Convite es el izamiento de la bandera celeste,
propia de la festividad, en el techo del templo de Socabaya, seguida de una romería en el cementerio local.
Esta se inició en 2016, a raíz del fallecimiento de uno de los miembros fundadores del Comité Pro Convite,
y hoy en día se hace en homenaje a todos los devotos ya fallecidos de la Virgen. Luego, tras la Entrada de
Ceras de Lara
, todos los devotos se reúnen en el templo para la denominada Misa de Convite que tiene
lugar a la una de la tarde.
Seguidamente, la imagen de la Virgen de los Remedios sale en procesión por primera vez recorriendo la
plaza de Socabaya, acompañada de un gran número de devotos y una banda de músicos denominados
ccaperos, compuesta por seis a ocho intérpretes de bombo, tarola, trompeta, saxofón, acordeón, platillos,
etc. La imagen es ingresada de retorno al templo con muestras de júbilo por parte de los concurrentes,
quienes aplauden al mismo tiempo que se encienden salvas de fuegos artificiales. Luego, acompañados
2 Se refiere a la capital del distrito de Socabaya, conocida así por los foráneos. No obstante, los residentes locales la identifican como El Pueblo,
siguiendo su uso y costumbre.
de la música de la banda, bailan y se dirigen a compartir la comida y bebida que el Comité Pro Convite ha
preparado, lanzándose en simultáneo los denominados arranques de cohetes. Tras degustar lo ofrecido,
se rinde cuentas de lo gastado en la actividad, mientras que los asistentes comienzan a bailar al ritmo de
la banda de músicos. La celebración continúa hasta las seis de la tarde, hora en que los devotos van a la
iglesia y se despiden de la Virgen.
Los festejos por la Natividad de la Virgen inician con su víspera el 7 de setiembre, fecha en la que se realiza
la primera Entrada de Ccapo a cargo de un grupo de devotos conocido como Los Amigos de Socabaya así
como el Comité Virgen de los Remedios de Socabaya. El ccapo, que se extrae días antes, es propiamente
un conjunto de arbustos de carácter resinoso que desprenden una fuerte fragancia al ser quemados.
Destacan la tola, el pincopinco, la chilca y el callacas. La Entrada de Ccapo consiste en el acarreo en recuas
de burros y mulas de estos arbustos, que serán quemados durante la noche de víspera para brindar calor
a los concurrentes. La Entrada de Ccapo requiere la especial participación de varones que cortan los
arbustos para atarlos y cargarlos en las recuas de burros, y que son adornados con banderas, jáquimas
festivas hechas de paños rojos, esquilas o cencerros. La atención a los participantes implica el compartir
de chicha y comida. La preparación del ccapo se inicia con ofrendas a la tierra, y la Entrada de Ccapo como
tal inicia por la tarde antes que el sol se oculte acompañada por los músicos o ccaperos. Cabe mencionar
en la víspera de la fiesta central se producirá otra Entrada de Ccapo.
El 8 de septiembre se celebra el día central de la Natividad de la Virgen. Al mediodía se realiza la Misa
Central
o de Fiesta, tras lo cual se lleva a cabo la procesión de la imagen, con acompañamiento de banda
de músicos y salvas de cohetes al inicio y final de la procesión.
En el tercer domingo de septiembre tendrá lugar el día central de la Fiesta Principal, la cual tiene su propia
víspera que inicia el viernes previo con la Arrancada de Ccapo. Este evento es liderado por los
descendientes de una familia tradicional de Socabaya, con el apoyo de varios devotos, quienes se dirigen
a los cerros de los distritos vecinos de Pocsi y Polobaya con la previa autorización de sus comunidades
para cortar, acopiar y formar atados de ccapo conocidos como tercios, los que serán trasladados en
camiones hacia el anexo de La Pampa. Una vez ahí, los arrancadores son agasajados con un almuerzo y
bebidas.
Al día siguiente, el sábado de la víspera central, las actividades festivas inician por la tarde con la Entrada
de Ceras
desde El Pasto, evento organizado por los descendientes de otra familia tradicional de Socabaya.
En este, una comitiva parte llevando velas y cirios hasta el templo de San Fernando acompañada por una
banda de músicos. De otro lado, se lleva a cabo la gran Entrada de Ccapo para lo cual varios devotos se
concentran en La Pampa trayendo burros y mulas que serán cargados con los atados de ccapo acopiados
el día anterior, para luego partir hacia la plaza principal de Socabaya acompañados por una banda de
ccaperos que interpretan diversas melodías como marineras, pasodobles, huaynos y valses. Esta comitiva
es presidida por jinetes a caballo, uno de los cuáles porta el Guión de la Festividad, que son recibidos con
una gran salva de cohetes que se inicia cerca de La Quebradilla y se prolonga hasta cerca de las
inmediaciones del templo.
Al hacer su ingreso a la plaza, los grupos de devotos a caballo se alternan con los grupos de burros y
mulas. Una vez realizada la Entrada de Ccapo, sus participantes descargan el ccapo a un costado del
templo para luego saludar y orar antes la virgen, así como cubrirse con su manto. El día continúa con el
rezo del Santo Rosario y a las ocho la celebración de la Misa de Víspera, seguida por la quema de fuegos
artificiales, el compartir de ponche y diana, y la serenata a la Virgen de los Remedios a cargo de un grupo
de mariachis, música criolla y la banda de ccaperos. La organización de estas actividades se alterna, año
tras año, entre los pueblos tradicionales de Socabaya.
El día central de la festividad, el cual coincide con el tercer domingo de setiembre, también es conocido
como Primer día de Fiesta. Inicia a las seis de la mañana con el Alba de Buenos Días, una reventazón de
cohetes, con el acompañamiento de la banda de músicos, que expresan la alegría de la festividad, luego
de lo cual los devotos saludan a la Virgen y se retiran a degustar el adobo arequipeño. La Misa de Fiesta

se realiza al mediodía con una masiva concurrencia de feligreses y devotos, en un ambiente festivo, acto
religioso al que se suman autoridades eclesiásticas y políticas de la región Arequipa. A las tres de la tarde,
la procesión de la Virgen es anunciada con salva de cohetes y repique de campanas. Para esta ocasión se
han levantado cuatro altares en las esquinas de la plaza principal, cada altar a cargo de los siguientes
pueblos tradicionales: El Pueblo, Lara, Alto Buena Vista, y El Pasto – Las Peñas.
Los altares son construidos con cuatro maderos plantados al suelo y tablas cruzadas. Esta estructura es
forrada con tela roja, formando 6 o 7 escalones junto a paredes adornadas con imágenes de santos
católicos, Jesucristo y la Virgen María. El inicio de la construcción de estos altares se remontaría a la
primera procesión de la Virgen de los Remedios acontecida en 1795 tras la inauguración del templo,
siguiendo el relato del sacerdote Juan Domingo de Zamácola quien describe cómo la imagen de la Virgen
hacía pausas en los altares que se habían erigido en las cuatro esquinas de la plaza. El altar de El Pasto –
Las Peñas
se arma al suroeste de la plaza principal, y lleva en su cima la imagen de San Isidro, patrón de
los agricultores. El altar de Lara, se arma en la esquina noroeste de la plaza, lleva en su cúspide la imagen
del Niño Jesús que encabezó la Entrada de Ceras de Lara hacia el 30 de agosto. El altar de El Pueblo y La
Quebradilla
se encuentra al noreste de la plaza, mientras que el de Alto Buena Vista se arma al sureste de
la plaza. Ambos llevan en su cima cuadros de la Virgen de los Remedios.
Una particularidad de la procesión de la Virgen de los Remedios de Socabaya es que cada año su recorrido
varía, pues además de la plaza se visita a una de las cinco localidades de manera rotativa cada año, tras
lo cual la imagen retorna a su templo. Esta modificación fue acordada en 1995, conformándose una ronda
de cinco años en el siguiente orden: El Pueblo y La Quebradilla, Alto Buena Vista, Pueblo Viejo – La Pampa
– La Calle
, Lara, y El Pasto – Las Peñas. Debido a las distancias entre Socabaya y las demás zonas
mencionadas, la imagen es trasladada en un vehículo motorizado para acelerar la marcha. Al llegar a cada
poblado se agasaja a los acompañantes de la procesión, se realiza una paraliturgia, y se departe al son de
la música de los ccaperos y el tronar de cohetes. Tras ello, la procesión retorna al templo de Socabaya al
cual la imagen de la Virgen ingresa en medio de fuegos artificiales. Es responsable de la organización el
Comité correspondiente a cada poblado que la imagen visita.
El día siguiente, lunes o también conocido como Segundo día de fiesta, se desenvuelve de forma similar al
día anterior, con la diferencia que ahora el responsable de las actividades es uno de los anexos, cargo que
se asume anual y rotativamente entre los cinco pueblos. El Alba se realiza a las seis de la mañana, seguida
de la Misa de Fiesta al mediodía. A las cuatro de la tarde sale la procesión hacia Lara, específicamente al
sector La Puente, cruzando el río Socabaya por el puente denominado Virgen de los Remedios, en medio
de la algarabía de sus feligreses, con salva de cohetes y música de los ccaperos. Al llegar al sector La
Puente
la concurrencia es agasajada y, luego de algunos rezos, la procesión retorna al templo de San
Fernando conducida por el sacerdote de la parroquia y acompañada por una banda de músicos. El ingreso
de la procesión al templo se hace en medio de fuegos artificiales y repique de campanas. El día martes, o
Tercer día de fiesta, se produce la Misa de Fiesta a las diez de la mañana, a cargo de una familia devota
quien realiza además un compartir con los asistentes.
La Octava de la festividad se realiza el fin de semana siguiente. El sábado se produce, también, la Entrada
de Ccapo
, la Entrada de Cirios junto con ofrendas florales y la Misa de Vísperas, con quema de fuegos
artificiales y participación de banda de músicos. La celebración del día central de la Octava se encuentra,
desde 1937, a cargo de una familia devota, realizándose la Misa de Fiesta a las once de la mañana. Luego,
la imagen sale en procesión por la plaza del pueblo, acompañada por la banda de músicos y salvas de
cohetes.
El 30 de septiembre se produce la despedida de la festividad. Al mediodía se hace el repique de campanas
y se convoca con arranque de cohetes a la Misa de Fiesta, que inicia a la una de la tarde, y tras la cual se
realiza la última procesión por la plaza. De regreso en el templo, el sacerdote agradece a devotos y
colaboradores y se hace la entrega de cargos para el año siguiente, seguido de un compartir de alimentos.
Por la noche los devotos y demás acompañantes se acercan al templo para la despedida final, luego se
realiza quema de fuegos artificiales, con lo que se cierra festividad. Cabe mencionar que, a lo largo de

todos los actos festivos, este es el único momento en que se venden los pasteles dulces llamados
colaciones o trancas.
La devoción y culto a la Virgen de los Remedios en el distrito de Socabaya, practicada desde 1795, ha
contribuido a la integración de sus componentes territoriales y ha modelado la identidad cultural y religiosa
del pueblo de Socabaya, generando lazos de cooperación y solidaridad para acometer las diversas tareas
que demanda la festividad, propiciando una amplia participación de sus vecinos para solventar las
necesidades de la misma.
Se han formado, en diferentes momentos, una serie de instituciones que se encargan del culto y la
preservación de las tradiciones asociadas a la Virgen de los Remedios de Socabaya. Es el caso de la
Cofradía de la Virgen de los Remedios (1984) y la Asociación Socio Cultural Virgen de los Remedios (1988).
También debe citarse, en ese sentido, a la Empresa de Transportes Nuestra Señora Virgen de los
Remedios de Socabaya
(1992), de activa participación en la fiesta. A nivel de la sociedad civil local,
destacan por sus fines y actividades dentro del distrito las Aulas María de los Remedios de Socabaya
(1985), el Club del Adulto Mayor "Virgen de los Remedios de Lara" (2003), y el Comedor Popular Virgen de
los Remedios de Alto Buena Vista (1995). En ese sentido, la presencia de la Virgen se ve reflejada en las
instituciones y organizaciones sociales del distrito.
Por otro lado, también es posible observar la influencia de la Virgen de los Remedios en el ámbito cultural
de Socabaya, a través de eventos tales como el Concurso de Danzas Virgen de los Remedios que
promueve bailes típicos tanto al interior como afuera del distrito. Se le ha compuesto, a su vez, una serie
de versos de métrica variada. Del mismo modo, se le canta en diferentes géneros musicales a través de
las voces del Trío Socabaya.
Los componentes de su festividad se han modelado en el largo periodo de su vigencia, algunos de ellos se
reconocen de larga data como la procesión alrededor de la plaza y frente a los altares, la Entrada de Ccapo,
las vísperas con participación de bandas de músicos denominados ccaperos, los actos litúrgicos de la
víspera y del día central, entre otras. Una característica peculiar contemporánea es la organización y
participación de la población a través de Comités o agrupaciones que asumen actividades específicas de
la festividad, lo que amplía la participación y la hace sostenible.
La devoción y festividad en torno a la Virgen de los Remedios es identificada como la más relevante y
antigua del distrito de Socabaya. En ese sentido, ha moldeado la identidad y religiosidad de los residentes
del distrito, contribuyendo a su cohesión social e integrando a sus diferentes componentes territoriales. Por
todo lo expuesto, esta Dirección recomienda que la Festividad de la Virgen de los Remedios del distrito de
Socabaya, provincia de Arequipa, departamento de Arequipa, sea declarada Patrimonio Cultural de la
Nación.


Fecha Publicación: 2022-09-07T17:48:00.000-07:00

500 AÑOS DE LA PRIMERA VUELTA AL MUNDO. ELCANO Y SUS COMPAÑEROS DE LA NAO VICTORIA AGRADECEN LA HAZAÑA A SANTA MARÍA

Juan Sebastián Elcano fue un marino español que capitaneó la nave que dio la primera vuelta al mundo, continuando la empresa iniciada por Fernando Magallanes.

Parece que Elcano, casi todas las noches del verano de 1519 -antes de partir- pasaba un buen rato de ora­ción ante el tabernáculo de Nuestra Señora del Coral en la Parroquia de San Ildefonso de Sevilla. Después de tres años vuelve a Sevilla entre vítores y aclamaciones en su nao «Victoria» y 17 escuálidos hombres. Según narra uno de ellos, el cronista Pigafetta, el hambre había sido tal que las ratas se habían convertido en un manjar solicitado por la tripulación. Dos días más tarde, tras ingresar a remolque por el río, la nao Victoria arribó a Sevilla.

"Disparamos toda la artillería. El martes saltamos a tierra en camisa y descalzos, con un cirio en la mano, fuimos a la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria y a la de Santa María de la Antigua, como lo habíamos prometido en momentos de angustia".

Lo primero que hace es acudir ante la Señora y llevarle flores, conchas y corales recogidas durante su viaje, para darle gracias. Cuentan que elevando sus ojos llenos las lágrimas hacia el tabernáculo de la Virgen, alzó la voz conmovida y dijo:

"¡Con María, nada es imposible! ¡Sin María, todo se malogra!»

El óleo sobre lienzo (254 x 239 cm) fue pintado en 1919 por Elías Salaverría Inchaurrandieta (1883-1952) y donado al Museo Naval el 29 de septiembre de 1971 por doña Igone Salaverría de Baladíez, marquesa de la Conquista Real, hija del autor. Representa al capitán, Juan Sebastián de Elcano, piloto, Francisco Alb, maestre, Miguel Rodas, contramaestre, Juan de Acuario, marino, Martín de Yudícibus, barbero, Hernando de Bustamente, condestable, Aires: marineros: Diego Gallego, Nicolás de Nápoles, Miguel Sánchez de Rodas, Francisco Rodríguez, Juan de Huelva y Antón Hernández Colmenero; grumetes: Juan de Arratia, Juan de Santander y Vasco Gómez Gallego; paje, Juan de Zubileta; sobresaliente, Antonio Lombardo (Antonio Pigafetta); además, trece indios que embarcaron en Tidore.

El Emperador Carlos (I de España y V de Alemania) ordenó a Elcano que fuera a verle a Valladolid con dos de sus compañeros, donde le premió cediéndole el quinto real o el 20 por ciento del valor de la mercancía traída para los marineros (incluidos los prisioneros de Cabo Verde) y nombró caballero a Elcano, otorgándole un escudo que rememoraba su hazaña: estaba dividido en dos cuarteles; en el superior habría un castillo sobre campo rojo; en el inferior dos palos de canela, tres nueces moscadas en aspa y dos clavos de especie, representados sobre campo dorado. Como cimera, un yelmo cerrado sobre un globo terráqueo con la leyenda "Primus circumdediste me". Luego, por cédula de 23 de enero de 1523, le otorgó la merced de quinientos ducados de oro anuales y vitaliciamente sobre los fondos de la Casa de la Contratación de La Coruña, que acababa de crearse.

https://cvc.cervantes.es/actcult/museo_naval/sala8/personajes/personaje_13.htm

 

Una buena biografía, por lo sencilla y completa,  la brinda el historiador Manuel Lucena en https://dbe.rah.es/biografias/6481/juan-sebastian-elcano

Por su parte, EY, como tiene acostumbrado ofrece una obra de rico contenido y atractivo formato con la autoría del historiador Rodrigo Moreno Jeria MAGALLANES Y ELCANO La empresa de la primera circunnavegación del mundo(Lima, 2017, 139 pp) https://www.ey.com/es_pe/growth/la-historia-en-ey

CUANDO ELCANO DEDICÓ SU "VICTORIA" A SANTA MARÍA hace 500 años - Perú Cristiano (peru-cristiano.blogspot.com)

https://www.religionenlibertad.com/blog/652675176/Los-otros-circunnavegantes-que-no-llegaron-con-Elcano.html

https://www.religionenlibertad.com/video/116953/Munilla-sobre-Juan-Sebastian-Elcano.html


Fecha Publicación: 2022-09-06T20:32:00.001-07:00

MARÍA JACINTA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD Y SUS COPLAS

Dra. Rosa Carrasco Ligarda

 

María Jacinta Montoya de la Santísima Trinidad (1644-1710) era natural del pueblo de Pausa, provincia de Páucar del Sara Sara (departamento de Ayacucho, al sur del Perú) y era hija de Antonio Montoya (español) y de María Rosario (mestiza). De corta edad, la acogieron en su hogar en Lima Francisco de Arteaga y su esposa Catalina de Carvajal junto con algunas otras doncellas huérfanas y pobres. Por un tiempo fue internada en el Convento de la Encarnación hasta que salió para casarse, cuando tenía los 14 años. Contrajo matrimonio, luego de una larga y penosa enfermedad, con el indio Nicolás Ayllón o Nicolás de Dios (1632-1677) perteneciente a una estirpe noble, natural de Chiclayo y sastre de profesión. Tuvieron una hija y un hijo, pero fallecieron. Ambos esposos, de común acuerdo después de más de diez años de matrimonio, hicieron voto de castidad25 e iniciaron en su hogar un espacio de acogida para doncellas pobres y virtuosas en 1669. Cuando Nicolás Ayllón falleció, María Jacinta quedó a cargo del recogimiento en el que había admitido hasta la fecha a siete doncellas y tenía autorización del arzobispo Melchor Liñán de Cisneros de ampliarlo hasta doce26.

Más adelante, en 1678, la casa de acogida de jóvenes se convirtió en beaterio. Siete años después, María Jacinta inició gestiones para elevarlo a monasterio y solicitó se sujete a la orden capuchina por ser similar en su forma vida. Para el efecto, requería, además de la licencia local, la del rey y de la Santa Sede, y, en su caso, también la del arzobispo de Toledo, bajo cuya jurisdicción se encontraban las capuchinas de Nápoles que fue el primer convento de esa orden. Luego de numerosas gestiones, el 31 de diciembre de 1698, por cédula real de Carlos II se otorgó la licencia de fundación del monasterio que fue confirmada por Felipe V en 1707. Dos años después, el obispo de Madrid designó a cinco religiosas del monasterio capuchino madrileño para viajar a Lima. Con la llegada de las religiosas, el convento de Jesús María y José fue consagrado como monasterio de clarisas capuchinas el 14 de mayo de 1713 durante el gobierno del virrey Diego Ladrón de Guevara27.

María Jacinta escribió varios cuadernos sobre asuntos espirituales y otros sobre la vida de su esposo, tres de ellos

todos de la letra de la dicha Maria Jacinta: los dos de a folio, el uno forrado en pergamino con treinta y seys foxas escriptas, y el otro con cubierta de papel blanco, escriptas cincuenta y cinco foxas, y el tercero también de a quatro con cubierta de pergamino escritas ciento, y noventa y nueve foxas28.

Dada la desconfianza que despertaban en la época las prácticas piadosas de las mujeres, el arzobispo Melchor de Liñán los mandó recoger en 1696


25 ESPINOZA RÚA, C. A., "Un indio camino a los altares: santidad e influencia inquisitorial en el caso del «siervo de Dios» Nicolás de Ayllón", en Histórica (Lima), 36 (2012) 135-180.

26 SARTOLO, B., Vida admirable y muerte prodigiosa de Nicolás de Ayllón, Barcelona 1689, p. 100.

27 Elvira García García presenta algunos datos biográficos de María Jacinta de Ayllón, ver

p. 137. La mujer peruana a través de los siglos, Lima 1924, t. II.

28 AAL, Informacion sumaria que mando hacer su Excelencia Ilustrissima en orden de averiguar las virtudes y algunos casos que se desian milagros de Nicolas de Dios (alias) Nicolas Ayllon indio natural de Chiclayo que murio en esta ciudad, 1701-1710, f. 1.

con el maestro capellán Dionisio Granado, calificador del Santo Oficio de la Inquisición, con "secreto y silencio"29 para que se hiciese una investigación del contenido. Los textos relataban "varios sucessos milagrosos, y muchos de los fauores, que haze Dios a las almas espirituales y contemplativas"30. Uno de esos cuadernos fue un "libro prohibido" sobre la vida de Nicolás Ayllón.

 

María Jacinta de la Santísima Trinidad escribió otros textos como la Relación del origen y fundación del beaterio de Jesús, cuyo manuscrito obra en su monasterio; además, según Ella Dunbar Temple fue autora de unos ejercicios [espirituales]. También cultivó la composición literaria y escribió poemas, uno de los cuales tratamos a continuación.

 

Después de una vida virtuosa y de entrega a Dios, María Jacinta de la Santísima Trinidad falleció el 25 de diciembre de 1610, antes de ver concretado su sueño de la fundación del monasterio de Jesús, María y José bajo la advocación de las capuchina, por el que había trabajado tanto poniendo los cimientos.

 

CON FE VIVA Y ESPERANZA

 

Con fe viva y esperanza, mi amado, te he de seguir, y entre las dificultades nada me ha de pervertir

Porque quien de veras ama,            5

y te pretende seguir no se le pone delante lo que le puede venir

Solo en ti confiar quiero

y espero de tu poder                      10

que has de obrar una gran cosa para avivarnos la fe.

Y quien se ha entregado a ti no puede desconfiar,

Señor, de vuestra palabra,              15

que no nos puede faltar. Y pues que la tienes dada,

29 AAL, Información..., f. 2.

30 AAL, Información..., f. 1.

he de seguirte hasta ver las grandezas de tus obras

y de tu grande poder                      20

vencerás dificultades para darnos a entender

que tu grande providencia no puede descaecer.

Todas son contradicciones             25

viendo lo que pretendemos, pero ¿quién podrá, Señor, escudriñar tus secretos?

Pues muchas veces escoges

los más viles instrumentos             30

para las mayores obras

de vuestro poder inmenso,

todas las almas confíen que lo han de llegar a ver,

aqueste grande milagro                 35

de Jesús, María y José.

Con ferviente caridad y con escondido celo procura esta santa casa,

según el santo Evangelio               40

seguir a nuestro Señor, deseamos y pedimos desnudas de lo terreno

y estos son nuestros designios.

Mas ¡ay dolor! Jesús mío,              45

que están los hombres tan ciegos que hay muy pocos que conozcan este tesoro del cielo.

Para que vean los hombres,

Rey soberano y eterno,                  50

lo que obras en las mujeres siendo de tan frágil sexo,

aquesta dichosa casa

y congregación del cielo

de la primitiva Iglesia                    55

es un dechado perfecto;

Pues toda en caridad

por Dios y en Dios nos queremos y siendo más de veintiuna

una voluntad tenemos.                   60

Que ha de haber contradicciones no lo dudo yo, Bien nuestro; pero la fe me asegura

que tu poder es inmenso.

Alentémonos hermanas                 65

a seguir la perfección, que siendo fieles nosotras no puede faltarnos Dios.

Y pues experimentamos

los prodigios y finezas                   70

tan a las claras hasta hoy de nuestro dueño y Señor,

no hay que temer los trabajos hermanas, valor, valor

que este es el camino real              75

de los amigos de Dios.

Y pues nuestro buen Jesús padeció por nuestro amor, que padezcamos nosotras

no es mucha admiración.               80

Grande será nuestra dicha, amadas mías en Dios,

si estuviéramos constantes en la mayor aflicción.

En vuestra gran Providencia          85

vivo, mi Dios confiada

que aunque me falten los hombres no faltará tu palabra.

Y pues me mandas que solo

busque los bienes del alma,            90

espero que lo demás

me lo habrá de dar de gracia.

Esto me enseña la fe

y me alienta la esperanza:

que aunque haya dificultades         95

no faltará tu palabra.

No temo que los trabajos Dueño y Señor de mi alma vengan, pues que la pobreza

Siempre los busca, y los halla.       100

Y aunque pudiera temerlos, por ser una mujer flaca.

en vuestra ayuda y favor tengo puesta mi esperanza.

No quiero Señor tener                   105

bienes, tesoro ni plata; pues en ti tengo mis rentas que esas duran y no faltan.

Y pues esta casa es vuestra

y tienes hecha la planta,                 110

acabad ya el edificio para vuestras alabanzas.

Parece que me respondes, dulce Jesús de las almas

y me dices que he de ver               115

logradas mis esperanzas.

Y que esta casa ha de ser una religión sagrada donde tus castas esposas

estén en ti consagradas.                 120

No lo dudo yo, bien mío, Padre amoroso de mi alma, pues me asegura la fe

que son firmes tus palabras.

Y así os suplico Señor                   125

de lo profundo de mi alma, que vuestro inmenso poder permanencia a esta casa.

Y que pues es obra vuestra

nunca se vea relajada                     130

para que conozca el mundo el poder de vuestra gracia,

Para que con este ejemplo de una vida justa y santa

todos te sirvan y alaben                 135

que esto desea mi alma.

Y así Señor y Dios mío

yo os entrego aquesta casa gobernadla, Rey eterno

pues casa vuestra se llama.31          140

 

El poema Con fe viva y esperanza de María Jacinta de la Santísima Trinidad está conformado por 140 versos distribuidos en 35 coplas octosílabas en las cuales se aplican licencias poéticas y la ley de los acentos finales. La rima es asonante en los versos pares, excepto los versos 70 y 72; sin embargo, si en el verso 70 ("Los prodigios y las finezas") se conmutan los sustantivos por "las finezas y los prodigios"; la rima con "Señor" (v 72) mantendría su fórmula.

 

El poema es confesional y las palabras liminares "con fe", intensificadas por el epíteto "viva", traducen la actitud vital del yo hacia la divinidad. Esa fe, que de acuerdo al lenguaje cotidiano "mueve montañas", imprime fortaleza, más allá de las expectativas usuales. Asimismo, es el germen de la obra y justifica el abandono en la providencia divina: "la fe me asegura, / que tu poder es inmenso." (vv. 63-64) que ratifica la certeza imperecedera de promesas consideradas ciertas, manifiestas través de la personificación de la fe. Se coadyuva con un diálogo interior (oración) "Que son firmes tus palabras." (vv. 123) cimentando las proyecciones del quehacer "Porque quien de veras ama, / y te pretende seguir / no se le pone delante / lo que le puede venir (vv. 5-8)". Así, el yo encuentra su derrotero en el amado (Dios) como santa Teresa de Jesús.


31 VARGAS UGARTE, R., Viaje de cinco Religiosas Capuchinas desde su convento de Madrid hasta la ciudad de Lima, donde fueron a fundar, pasando por Buenos Aires y Santiago. Sucesos del mismo y orden del observante monasterio de Jesús, María y José, 1710-1722, en Relaciones de viajes (siglo XVI, XVII y XVIII), Lima 1947, t. V, pp. 224-227.

La proximidad entre el yo y la divinidad tiene una riqueza dialógica; lo connota el vocativo "mi amado", que apela al receptor con una aparente horizontalidad; sin embargo, si el determinante 'mi' ratifica proximidad, el sentido no es posesivo, sino reverencial32. En consecuencia, a diferencia del amor humano que iguala, aquí el yo se supedita y a través de esa corriente de proximidad afectiva encuentra escucha/respuesta: "Parece que me respondes" (vv. 113). La vacilación que entraña "Parece", como eufemismo de modestia atenúa la revelación, pero lo desmienten otras afirmaciones como "no lo dudo yo, bien mío" (vv. 121). Evidente en una conexión milenaria en promesas asumidas "no faltará tu palabra" (v. 96 y v. 88), y la 'palabra' en la Biblia se revela como luz, y en el Nuevo Testamento la Palabra es Dios33.

 

El tono del poema es optimista y decidido. Se ofrece la "casa" (obra) a la divinidad, metáfora de permanencia, de ser núcleo de fe y eje de irradiación religiosa que rebasa los límites de la existencia de la(s) fundadora(s): "yo os entrego aquesta casa / gobernadla Rey eterno / Pues casa vuestra se llama" (vv. 138-140).

 

Conexión con la obra de María Jacinta de la Santísima Trinidad

 

Lo expresado en el poema tiene consonancia con la vida y obra de la autora María Jacinta de la Santísima Trinidad que supera todas las contradicciones para concretar su proyecto de fundación: "confíen / que lo han de llegar a ver, / aqueste grande milagro / de Jesús, María y José" (vv. 33-36) con la certeza de que sería semillero de santidad.

 

Contrasta en el poema un empleo significativo de la primera persona en singular y en plural: "te he de seguir" (v. 2), y, a partir del duodécimo se perfila una integración del yo con nosotras: "para avivarnos la fe" (v. 12) como expresión de la vida en comunidad, propia de los monasterios. Esto explica la relación estrecha y conmutable de objetivos de vida entre el yo y el nosotras que se empodera en la fuerza colectiva: "una sola voluntad tenemos" (v. 60). El juego verbal 'yo'/'nosotros' también se halla en un mismo verso, como expresión de identidad compartida "no lo dudo yo, bien nuestro" (v. 62). Históricamente, en la amalgama 'nosotras(os)' (la fundadora y las aspirantes) se fortalece el germen y la praxis de una visión de vida en el monasterio.


32 Véase el texto de RODRÍGUEZ BARREIRO, A., "La sintaxis del posesivo en castellano medieval: una construcción característica":

https://resdiachronicae.files.wordpress.com/2013/12/volumen-2-35_rodriguez_barreiro.pdf

33 El Evangelio de San Juan dice "En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios, y la palabra era Dios", Jn 1: 1.

La imagen de la mujer en el poema

 

Es significativa la imagen de mujer que se configura en el poema, aunque para la autora era una situación natural. El sujeto femenino se reconoce indigno "Pues muchas veces escoges / los más viles instrumentos / para las mayores obras" (vv. 29-31), -que recuerda el perfil modesto de los discípulos de Cristo-, "viles" señala una catalogación humana de pequeñez; a diferencia del plano humano, en el divino, Dios calibra las potencias interiores. Así los epítetos "viles"

/ "mayores" contrastan la distancia entre la calidad personal y la magnitud de los resultados gracias al desarrollo de la vida espiritual. Con mayor énfasis, si el sujeto (me refiero a la mujer) en quien se delega esa responsabilidad está estigmatizado por una tradición que señala sus falencias morales, y esa condición la ha asumido: "por ser una mujer flaca" (v. 102). La reivindicación de la mujer se hace posible a través de la vida consagrada al escoger Dios la fragilidad de la mujer para su obra: "Para que vean los hombres / Rey soberano y eterno / lo que obran las mujeres / siendo de tan frágil sexo" (vv. 49-52). Ese cambio de paradigma es evidente en los epítetos que caracterizan a la mujer como "viles instrumentos", "frágil sexo", "mujer flaca" para redimensionarla en conjunto con una imagen nueva: "castas esposas".

 

Uso del pronombre 'tú / vos'

 

A través del poema se alude a Dios con los pronombres de tuteo o voseo, reflejo de distintas formas de invocación: "te", "ti", "tus", "tu", "os" y el 'vos/vuestro'. Aparecen en algunos versos con una aplicación diferenciada: "mi amado, te he de seguir" (v. 2), "Sólo en ti confiar quiero" (v. 9), "y de tu grande poder" (v. 20), "donde tus castas esposas" (v. 119), "de vuestro poder inmenso" (v. 32), "Y así os suplico Señor" (v. 125), "El poder de vuestra gracia." (v. 132) y "yo os entrego aquesta casa / gobernadla rey eterno / pues casa vuestra se llama." (vv. 138-140). Sin embargo, en los versos 109- 112 se combinan ambas formas pronominales: "Y pues esta Casa es vuestra / y tienes hecha la planta / acabad, ya el edificio / Para vuestras alabanzas". Es signo del tránsito del "vos" al "tú" en ciertos sectores, probablemente para Lima era formal el tuteo, pero faltan estudios sobre este tema en el Perú34.


34 Carlos Arribazalaga señala que actualmente "En Perú apenas se registra voseo: vos cantas, vos tienes en puntos lejanos de la sierra norte y sur, por lo que no es extraño que apenas haya trabajos dedicados a las formas de tratamiento. Javier Sologuren presentó tempranamente un registro de fórmulas de tratamiento, mientras que el trato de "su merced" en la sierra sur fue estudiado por Germán de Granda." Lingüística peruana. Introducción bibliográfica, Piura 2017, p.

89. También se trata sobre el tema Martín Hummel "El estudio de las formas de tratamiento en el Perú", en Formas y fórmulas de tratamiento en el mundo hispánico, México D.F. 2010, pp. 375-398.

Aunque se prefiera el tuteo, no se descarta la posibilidad de que sea un recurso al que se acuda por una necesidad de lograr una unidad métrica y una cadencia sonora en el poema.

 

El poema de María Jacinta expresa con sencillez la fuerza de su fe y el compromiso que anima su vida entregada al servicio del bien.

 


Fecha Publicación: 2022-09-06T17:06:00.001-07:00

PADRE VÍCTOR CÉSAR DIAZ ALEMÁN (Cayaltí, 6.9.1947-27.9.2010)

 

Tuve la suerte de conocerlo y gozarlo en los congresos de Catequesis Familiar en los que destacó por su servicialidad, por su alegría, por su celo pastoral. Lo recordamos a los doce años de su viaje eterno. Fue vicario pastoral de la Diócesis de Chiclayo y párroco de la ciudad de Reque. Su muerte "remeció el año pasado a la feligresía católica de la región Lambayeque, pero en especial a la de la parroquia San Martín de Tours del distrito chiclayano de Reque, donde era el guía espiritual, y del distrito de Cayaltí, su tierra natal. El padre Víctor Díaz fue propulsor de la hoy famosa escenificación de la Vía Crucis en Semana Santa en el distrito de Reque, celebración que ahora ya figura en el calendario turístico religioso del Promperú" (Juan Cabrejos, 1.10.2011).

 

Nació el 6 de septiembre de 1946 en la llamada "época dorada" de la Hacienda Cayaltí, sus padres fueron don Manuel Díaz Medina y la Señora Laura Alemán Caballero. Fue el quinto de nueve hermanos, una de las cuales es Sor Melanie.

Desde pequeño, Víctor César tuvo mucha inclinación al clero, siempre se le veía ayudando en las misas como acólito, y a la edad de 14 años, siguiendo su vocación, ya ingresaba a estudiar en el Seminario Menor de Trujillo, posteriormente continuaría estudios en el Seminario Mayor Santo Toribio.

El 8 de febrero de 1975 se ordenó sacerdote en la Iglesia Santa María Catedral de Chiclayo, realizando su primera misa en la iglesia Cristo Rey de Cayaltí... Pocos meses después, le encargan única y definitivamente la parroquia "San Martín de Tours" de Reque, donde haría vida sacerdotal por un lapso de más de 35 años.

Padre Víctor fue toda una inspiración para el sacerdocio, siempre oraba por el perdón de los pecados de sus semejantes, hacía grandes obras humanitarias en bien de los pueblos, así como lo ordena Nuestro Señor Supremo.

Siempre estuvo al servicio de sus familiares y amigos de este su pueblo que lo vio nacer, cuidándonos de cerca y de lejos... Decía nunca olvidarnos, y siempre en sus oraciones y en la Eucaristía como primera misión de un sacerdote, se daba con entrega total por su pueblo de Cayaltí.

Para la evangelización del pueblo de Reque, Padre Víctor organizó una comunidad cristiana sólida..., Cada grupo, unido a su vida de reflexión, fraternidad y oración, tenía un trabajo de proyección evangelizadora y contaba con pequeñas comunidades en diversos sectores.

Obediente al mandato divino de formar en la fe y de preocuparse por las necesidades del prójimo, hizo gestiones hasta lograr que la comunidad de Reque contara con comedores infantiles, una panadería, botiquín, taller de costura y una biblioteca... También cabe mencionar que él cristalizó el sueño de la construcción del Centro Parroquial y fue además el impulsor de la hoy famosa "Semana Santa en Reque".

Por todas esas virtudes, fue muy querido y respetado por la comunidad de Reque y otras comunidades católicas, incluso por los hermanos que no profesan nuestra fe... ¡Que dignísimo es recordar! Que en una oportunidad el Obispado de Chiclayo quiso transferirlo a otra parroquia, pero el pueblo de Reque en pleno se resistió a aceptar tal transferencia y concurrieron masivamente al Obispado, logrando que el Monseñor decline de su decisión.

Así transcurrió su diario peregrinar por más de 35 años, señalando a los hombres el camino de Dios, que es lealtad y amor al prójimo.

Los fuertes vientos, y una torrencial lluvia, hicieron más triste la fría tarde del lunes 27 de setiembre del 2010, cuando el pueblo de Cayaltí veía partir en una oscura camioneta el cuerpo inerte de un gran hombre al que vio nacer, aquel, su hijo más querido, y que después de una corta agonía, se despedía para siempre y se iba a descansar eternamente en la hermana ciudad de Reque, tierra fértil y prodigiosa, así como nuestro Cayaltí, dulce y generoso.

Paisano, hermano, amigo, Padre Víctor, Padre Alemán, "Padre Pinocho" te recordaremos toda la vida… ¡Pero toda la vida!

(APUNTES BIBLIOGRÁFICOS: José Segundo Villanueva Olano)MUNICIPALIDAD DISTRITAL DE CAYALTÍ

Tomado de https://www.facebook.com/nivardo.cordova

https://www.facebook.com/RPVictorCesarDiazAleman

https://rpp.pe/peru/actualidad/a-un-ano-de-la-partida-del-recordado-padre-victor-diaz-aleman-noticia-408968

 


Fecha Publicación: 2022-09-04T14:50:00.001-07:00

" ROMPIENDO UNA LANZA " POR SANTA ROSA DE LIMA

Un historiador y amigo me envió el siguiente enlace cibernético, que les copio porque les será de utilidad para entender el título de este post (rompiendo una lanza...): 

http://descreidos.utero.pe/2016/08/30/bajo-los-petalos-de-la-rosa-excelsa-santidad-o-simple-locura/

Y me pide "un comentario desde la profesionalidad" (sic). Esta petición tiene como antecedente un artículo, que compartí con él, y que escribí sobre "Santa Rosa de Lima, más allá de la mitología", a petición del entonces director del CAPU de la Universidad Católica. (https://peru-cristiano.blogspot.com/2020/08/santa-rosa-de-lima-mas-alla-de-la.html)

A este historiador-amigo le respondí que lo haría pero, antes, iba a releer atentamente la ponencia para no incurrir en similares errores de sesgo que en la ponencia, desde el título, ya se expresan ("bajo... excelsa santidad o simple locura").  En síntesis: si no entendemos a algunas personas en sus expresiones, en su ideología o en sus conductas ¿es porque están locas o porque nosotros tenemos rasgos psicóticos  (en el mejor de los casos) que proyectamos sobre ellas? Explicaré, "profesionalmente", las razones de mi interrogante, habida cuenta del contenido del link que les dejo, líneas arriba.

La primera afirmación de la ponencia: "Isabel F de O (Rosa) muere víctima de la impiedad e ignorancia de los religiosos que la acompañaban" Esta afirmación, apodíctica, carece de objetividad y, por lo mismo, proyecta ignorancia histórica de los niveles socio-cultural-religiosos del siglo XVII e ignorancia del nivel científico médico de ese tiempo.  Isabel Flores de Oliva (Rosa) muere de tuberculosis, enfermedad que se conoce existente desde 30 siglos antes de Cristo y que no ha tenido contención en la humanidad hasta el siglo XX. Hasta entonces no se han conocido la Isoniacida y la Refampicina que han contenido esta forma de epidemia social.  Los enfermos esquizofrénicos (locos en cuya categoría se incluye a I F de O, desde el título y más adelante en el análisis) mueren de deficiencias y limitaciones orgánicas y no de sus limitaciones emocionales, afectivas o erótico-sexuales... como así se atribuyen a I F de O en esta disertación.

Las afirmaciones sobre ignorancia respecto de la vida espiritual y religiosa, atribuida a los religiosos que rodearon a I F de O, es juzgar desde hoy lo que no vivimos del ayer histórico. IF de O vivió en tiempo aciago, en lo cultural y religioso, entre fines del pelagianismo e inicio del jansenismo; ambas corrientes filosófico-religiosas asumieron el maniqueísmo (cada una a su manera) de la lucha antagónica entre el cuerpo y el alma... de lo que aún conservamos resabios en nuestro siglo XXI.  Hacer afirmaciones nuevamente apodícticas con la base de interpretaciones seudo-psicoanalíticas, de hechos de la historia, es una grave expresión de incorrección en el uso del método científico historiográfico. La historia de la humanidad en todas sus manifestaciones (filosóficas, religiosas, culturales, científicas, sociológicas) ha avanzado en zig-zag y casi con isocronismos pendulares. Por estas razones, valorar la bondad o no bondad de la vida y muerte de una persona, como es el caso de IF de O, sin tener en cuenta estos parámetros,  es un grave error de sesgo metodológico (o prejuicios) que anula la validez de toda conclusión. La historia no se puede enjuiciar desde "supuestos subjetivos" ni sobre frases más o menos felices de quien anteriormente ha incurrido en el mismo error porque no por mucho repetir un error, éste se transforma en verdad.

Presumir de interpretaciones psicoanalíticas para buscar explicaciones a los comportamientos sociológicos en el vestir y en las expresiones expiatorias de carácter religioso y suponer que IF de O fuera objeto de abusos pedofílicos o paidóficos es incurrir en 2 errores graves en el orden de la metodología científica de la historiografía.  El primero es otorgar al psicoanálisis la capacidad de interpretar la veracidad o falsedad de los conceptos teológicos y espirituales.  Se puede afirmar, sí, que los comportamientos expiatorios (mortificaciones físicas) carecen de fundamento en el evangelio de Jesús de Nazaret, porque Dios no necesita de nuestras expiaciones ni le agradan, a tenor de textos del antiguo y del nuevo testamento; pero de ahí a decir que las expiaciones encubren culpabilidades infantiles a consecuencia de haber sufrido violaciones o abusos sexuales es una proyección de anacronismo freudiano: hoy está tan de moda este macabro tema del abuso sexual infantil, que "viste bien" estar actualizados y proyectar nuestras fantasías intelectualoides hacia el pasado, pero "aunque la mona se vista de seda..." este apunte no deja de ser un craso error.  Y el segundo es afirmar como "certeza de verdad" una interpretación psicoanalítica sin tener como base para tal afirmación, dato alguno objetivo; dígase, manifestaciones explícitas de las personas (de IF de O) o al menos de coetáneos. Afirmar que alguien anteriormente dijo (Iwasaki) tal o cual cosa porque así se le ocurrió sin referentes objetivos, es dar por cierto lo que no deja de ser una fantasía o un error, en el mejor de los casos. Nada serio ni digno de ser tenido en cuenta.

Por último, diagnosticar de locura (comportamientos esquizoides, esquizofrénicos) a las expresiones verbales de adolescencia espiritual (de revelaciones, visiones religiosas y del futuro y a percepciones de auto-identidad esponsal de IF de O) y los comportamientos piadosos y expiatorios de IF de O, es desconocer la totalidad de la vida de esta persona. ¿Cuándo, clínicamente se ha registrado y publicado en el DSM o en el CIE que una persona loca (esquizofrénica) o un psicópata (psicopaticidad aguda) se entrega, como expresión de su de su locura, alucinaciones y delirios y como forma habitual de vida adulta, sin recibir compensación económica a:  servicio de los enfermos en los hospitales de la época (fuente de contagio seguro de la tuberculosis, a causa de la cual murió y éste sí es un dato objetivo que permite interpretar);  al auxilio de hospitalidad a mendigos que ha habido en Lima a causa de la emigración constante de la historia; a la defensa, por la denuncia (ante autoridades civiles y religiosas), de los explotados en las minas de Quives de las que su padre era administrador; a colaborar en la economía familiar (12 hermanos) y, al mismo tiempo, tener capacidad de inmersión y de protagonismo conceptual en todas las capas sociales, políticas y religiosas de su tiempo? 

De lo dicho, anteriormente, es un signo de verdad la movilización social-masiva que produjo su muerte y que impidió su enterramiento por una semana. ¿Es que toda la sociedad limeña y especialmente los estratos socioeconómicos bajos... eran masivamente tontos?

De Santa Rosa de Lima se pueden desvalorizar, para nosotros y nuestros días, muchos de sus comportamientos porque desde el siglo XVII hasta el siglo XXI hemos progresado, pero afirmar locura en Santa Rosa, amerita que hagamos un serio diagnóstico de nuestro pretendido equilibrio emocional, intelectual y espiritual (incluyendo, o no,  nuestra vivencia religiosa).

Julián Aparicio, psicólogo

https://dialogandojuntos.blogspot.com/2022/09/rompiendo-una-lanza-por-sta-rosa-de-lima.html?spref=fb&fbclid=IwAR3bWDJ0lbwz-kXH08jGGESU3VivuaYpBY770MnQIoLjCc7cdj1bZdg5988


Fecha Publicación: 2022-09-03T14:49:00.001-07:00

Francisco beatifica este domingo a su predecesor Juan Pablo I, el Papa de la sonrisa

Abolió la silla gestatoria y el uso del plural mayestático, pero la Iglesia elogia también lo que hizo antes de convertirse en Pontífice

Javier Martínez-Brocal

JAVIER MARTÍNEZ-BROCAL

Corresponsal en el Vaticano

03/09/2022 a las 12:26h.

Francisco beatifica este domingo a Juan Pablo I (1912-1978), para reconocer la huella que este Papa dejó en la Iglesia en sólo 33 días de pontificado. La misa se celebrará el domingo por la mañana en la plaza de San Pedro, la misma a la que el nuevo beato se asomó el 25 de agosto de 1978. Su primera reliquia es un folio en el que trazó en 1956 una explicación sobre las tres virtudes teologales, que utilizó años más tarde en sus tres únicas audiencias generales.

Albino Luciani, mejor conocido como Juan Pablo I, tiene muchos primados. Es el Papa que en pocos segundos conquistó al mundo con su espontánea sonrisa, que aparcó para siempre la silla gestatoria y que canceló de un plumazo el uso del plural mayestático «nos» en sus discursos para usar sólo el «yo». Ese nuevo estilo abrió la puerta a la elección de Juan Pablo II, primer pontífice no italiano en casi medio milenio.

El cardenal Beniamino Stella, que fue ordenado sacerdote por él, recuerda su instinto para usar un lenguaje sencillo. «En el seminario le dijeron: 'Cuando hables, debe entenderlo hasta la última vieja del último banco'. Aplicó siempre esta regla y supo hacerse entender por todos», explica.

Stella, que es también el postulador de esta causa de beatificación, lo describe como una persona de «enorme serenidad interior, gran bondad y timidez, que cultivaba la amistad con todos». «Era un obispo que cuando había un problema, rezaba, y reflexionaba mucho antes de tomar una decisión», añade.

Dice que con su vida mostró «el rostro de una Iglesia humilde, laboriosa, serena, preocupada de seguir a Jesús, lejana de la tentación de medir el valor del Evangelio según lo que opina la gente sobre él».

La número dos de la postulación, la periodista e historiadora italiana Stefania Falasca, lamentaba este viernes en el Vaticano que las circunstancias de su muerte hayan «neutralizado la consistencia y el peso de un personaje gigante». Con la beatificación, «la Iglesia reconoce toda su vida, no sólo su papado», subrayó.

Ella ha revisado el historial médico del Pontífice, las declaraciones de los dos médicos que examinaron su cadáver, y de las personas del Instituto de Medicina Legal de la Universidad La Sapienza que en 1978 trabajaron para prepararlo para los días que estuvo expuesto antes del funeral.

En aquel entonces «los médicos del Papa no consideraron necesario hacer una autopsia porque no encontraron nada sospechoso. Tenían claro que se había tratado de un infarto. Muerte imprevista, y por lo tanto, natural», asegura Falasca, que revela que la noche anterior el Papa tuvo un dolor en el pecho, pero no le dio peso porque lo consideró reumatismo.

Para la beatificación, la postulación ha tenido que demostrar un milagro realizado por la intercesión de Juan Pablo I. En este caso, se trata de una curación médicamente inexplicable y repentina que tuvo lugar el 23 de julio de 2011 en Buenos Aires. La paciente era una niña de doce años completamente desahuciada. Ya pesaba sólo 19 kilos a causa de una 'grave encefalopatía inflamatoria aguda', crisis epilépticas diarias y 'shock' séptico por una infección broncopulmonar. Completamente recuperada, iba a estar este domingo en la ceremonia, pero hace unos días se lesionó en el gimnasio y los médicos le han prohibido el viaje en avión para evitar trombos.

Un cónclave exprés

Elegido el 26 de agosto de 1978 en la tercera votación en un cónclave de menos de 24 horas, el hasta entonces patriarca de Venecia Albino Luciani tomó una primera decisión sorprendente, unir el nombre (y así, las prioridades) de los dos gigantes que lo habían precedido, Juan XXIII y Pablo VI.

Albino había nacido en 1912 en una pequeña localidad cerca de Belluno (Italia) llamada Forno di Canale. Su padre era un obrero socialista emigrado a Alemania y Argentina, que regresó a Venecia y trabajó en la industria del vidrio de Murano. Tras ordenarse sacerdote a los 22 años, enseñó Religión en un centro de preparación técnica de mineros. Hablaba con gestos. Dos años antes de ser Papa, había vendido su cruz pastoral de oro, para destinar los fondos a un centro de ayuda para personas con síndrome de Down.

En el momento del cónclave, su hermano Edoardo, que había sido maestro, ya estaba jubilado. Su hermana Nina era un ama de casa casada con un albañil. En el Vaticano contó sus historias Lina Petri, hija de Nina. «Cuando él era cardenal, yo estudiaba Filosofía en Roma y cuando él venía a esta ciudad, me llamaba para comer juntos», asegura. «Se interesaba por mí, me preguntaba si me gustaba más San Agustín de Hipona o Santo Tomás de Aquino. Yo no los conocía mucho. Él me explicaba que sentía más cercano a San Agustín porque de pecador, pasó a ser converso», evoca. «Era muy optimista: no buscaba condenar, veía siempre lo bueno de las personas», añade.

«Durante el cónclave con mi hermano bromeábamos: 'No prepares la cena, iremos al restaurante porque harán Papa a nuestro tío'», recuerda. «Cuando tras la fumata blanca mi madre escuchó su nombre en latín, 'Albinum', cayó de rodillas. Repetía: 'Pobrecillo, pobrecillo'. Con todo el lío, se nos olvidó cenar», asegura.

Sobre el fallecimiento de Juan Pablo I, la sobrina del Papa es tajante: «En nuestra familia no hemos creído en los complots, jamás hemos tenido ninguna sospecha. Pienso que es un insulto a la inteligencia insinuar que fue asesinado», repite.

https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2022-09/papa-luciani-beatificacion-conferencia-prensa-vaticano.html

Papa Luciani: "Una beatificación sin descuentos"

En la Oficina de Prensa vatican la presentación de la beatificación de Juan Pablo I que el Papa Francisco celebrará el 4 de septiembre en la Plaza de San Pedro. Junto con el postulador, el Cardenal Stella y la postuladora adjunta Stefania Falasca, los recuerdos de la sobrina Lina Petri y de Sor Margherita Marin, la primera en encontrar el cuerpo sin vida del Pontífice, y el testimonio del Padre Dabusti, el sacerdote brasileño que rezó por la curación de la niña milagrosamente curada por Luciani

Salvatore Cernuzio - Ciudad del Vaticano

Ha pasado a la historia como el Papa de los 33 días de pontificado, o más banalmente como el "Papa de la sonrisa" o, peor aún, como el Papa protagonista de una leyenda noir de muerte repentina alimentada por libros y periódicos. La inminente beatificación ayuda a conocer mejor y también a descubrir la inmensa figura de Juan Pablo I. El magisterio, la profundidad espiritual y humana, la cultura patrística, moral, histórica y dogmática.

La causa de canonización y los recuerdos personales

Una oportunidad preciosa para profundizar, de cara a la celebración que presidirá el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro el 4 de septiembre, ha sido la rueda de prensa de esta mañana en la Sala de Prensa vaticana. Presentes los actores de la causa de canonización, el postulador, el cardenal Beniamino Stella y la vicepostuladora Stefania Falasca. De su parte, no sólo un excursus de la causa de canonización, que duró 19 años, sino también recuerdos y experiencias personales. Por ejemplo, Stella recuerda a su madre que "en relación con la pobreza solía citar a Monseñor Luciani, para decir que el sacerdote no debebía tener cuentas bancarias ni libretas de cheques". O la emoción de Falasca que, instada por los reporteros, relató las décadas pasadas, entre estudios y viajes, ahondando en la figura del que calificó como "uno de los Papas más geniales del siglo XX".

Los ponentes de la rueda de prensa por la Beatificación del Papa Luciani
Los ponentes de la rueda de prensa por la Beatificación del Papa Luciani

La sobrina Lina: "Ayudó a los judíos durante la guerra"

En la onda de este ambiente casi íntimo, inusual para una conferencia de prensa, los testimonios de dos mujeres que conocieron de cerca a Albino Luciani despertaron una gran emoción en la sala. Sor Margherita Marin, la monja de la Congregación de las Hermanas del María Niña, asistente en el departamento papal, quien fue la primera, junto con Sor Vincenza Taffarel, que encontró el cuerpo sin vida del Pontífice. A continuación, la sobrina Lina Petri, hija de la hermana Antonia, que recordó las postales desde Roma "de su tío", los consejos, las charlas sobre San Agustín y Santo Tomás, las llamadas telefónicas con su hermana, como aquella en la que hablando del encuentro en Belluno entre Hitler y Mussolini dijo en dialecto: "¡Estamos en manos de dos locos!". Lina Petri también contó la ayuda ofrecida por su tío a las personas con dificultades durante la guerra, especialmente a los judíos, o el día en que los obispos de Friuli le pidieron consejo sobre si debían celebrarse funerales católicos públicos por Pier Paolo Pasolini, asesinado en una "muerte escandalosa". "Lo autoricé enseguida, no tuve dudas", le confió a su sobrina, "le expliqué que todos necesitamos la misericordia del Señor. Pasolini en Friuli, de adolescente, estaba unido a la iglesia y lo pongo como base'. "Él era así... No hacía juicios condenatorios, sino que partía de lo que había de bueno en las personas".

La deposición de Benedicto XVI

Los testimonios de la religiosa y de la sobrina fueron algunos de los muchos que, en el transcurso del proceso, permitieron reconstruir pieza a pieza la obra y la vida, incluidos los últimos momentos, del Pontífice veneciano. Entre las deposiciones extraprocesales, destaca la de Benedicto XVI: un testimonio, señaló Stella, que representa "un unicum histórico, ya que es la primera vez que un Papa da testimonio de visu sobre otro Papa".

Una investigación exhaustiva y minuciosa

El proceso, que ha sido impulsado desde la Iglesia brasileña hasta la argentina, ha avanzado lentamente, llegando a la fase de beatificación 44 años después de su muerte en 1978, que ha quedado grabada en la memoria colectiva como "el año de los tres Papas". Sin embargo, es precisamente esta lentitud la que ha permitido llevar a cabo un trabajo meticuloso. "La causa del Papa Luciani", subrayó el postulador, "no fue más larga que otras, ni más corta y fácil que otras. Ha sido una investigación sin descuentos: precisa, concienzuda, escrupulosa, llevada a cabo con método histórico-crítico, sobre la base de una seria investigación de las fuentes archivísticas, de una búsqueda bibliográfica dirigida y de un rico panorama testimonial".

El pontificado punta de un iceberg

Y es precisamente la adquisición de las fuentes y de una impresionante masa de documentos, ahora recopilados por la Fundación Vaticana que lleva el nombre del Papa beato, lo que ha permitido la "excavación analítica" gracias a la cual, dijo Falasca, "se ha podido poner en marcha un proyecto de reconstrucción histórica que no es extemporáneo". "A nivel de interés historiográfico", subrayó el vicepostulador y vicepresidente de la Fundación Vaticana Papa Luciani, "Juan Pablo I ha tenido un espacio modesto. Su obra, su personalidad y su pensamiento han recibido poca atención". La causa de canonización ha prestado, por tanto, "un servicio a la verdad histórica, adquiriendo toda la documentación para hablar realmente de Juan Pablo I". Y sobre todo "reconstruir con plenitud un itinerario del cual el pontificado fue la punta de un iceberg".

La pequeña parroquia de montaña

De hecho, la santidad de Luciani tiene raíces lejanas, que se hunden en Canale d'Agordo, el pequeño pueblo del Véneto que lo vio nacer. "A pesar de muchos comentarios, que con demasiada frecuencia han ensalzado la humildad y el provincianismo de la ciudad natal", observó don Davide Fiocco, miembro de la Fundación y director de la casa de espiritualidad "Centro Papa Luciani", "las investigaciones históricas hablan de la vitalidad de una tierra fronteriza, que fue sede de iniciativas económicas y sociales que presumían de primogenitura incluso a nivel nacional y, sobre todo, fue forjadora de personalidades de cierta importancia". No es casualidad que durante el Concilio Vaticano II (quizás un caso único en el mundo) esta pequeña parroquia de montaña contara con hasta tres prelados, además de Monseñor Luciani, entre los Padres Conciliares.

Las mentiras sobre la muerte

Gracias a la investigación científica, pues, se ha podido desmontar la noticia falsa sobre la muerte por envenenamiento que "duró mucho tiempo". Una mentira histórica que, para Stefania Falasca, "ha fagocitado la consistencia y el calibre magistral de este hombre y de este Papa durante tantos años". "Es increíble que 44 años después de su muerte todavía nos preguntemos por qué fue asesinado", exclamó la periodista. Para contrarrestar lo que calificó de "basura publicitaria" están, precisamente, las fuentes: "Y cuando hay fuentes, la historia habla de verdad".

Informes e historiales médicos

En el caso de la muerte de Luciani, se habla de la adquisición de historiales médicos, declaraciones procesuales, partes médicos, los informes de los médicos -el arquíatra pontificio Mario Fontana y el médico Renato Buzzonetti- que habían redactado la causa y el estado clínico, la anamnesis, el expediente y dispuesto la conservación del cadáver. "Algunas personas se preguntan por qué no se realizó una autopsia. Entonces no estaba la ley, Juan Pablo II la introdujo en 1983. Además, la autopsia se solicitó por sospecha y Fontana y Buzzonetti, en el informe de la muerte, escribieron que no la consideraban necesaria', dijo Falasca. La visión del cadáver, la descripción de las manchas que permitieron restablecer el momento de la muerte, llevaron a los dos profesionales a decretar la de Luciani como "muerte súbita". Y "cuando se escribe así en medicina forense, siempre es muerte natural", subraya el periodista: "Fue un infarto".

El mismo Luciani, que gozaba de "buena salud a pesar de tener algunos antecedentes médicos", había visto signos de ello la noche anterior, con un dolor en el pecho que confundió con un dolor intercostal. No le dio demasiada importancia y se fue a la cama despidiéndose de las monjas como cada noche y diciéndole a sor Margherita su última frase: "Mañana nos vemos, si el Señor quiere todavía, y celebramos la misa juntos".

Sor Margherita Marin en la Oficina de Prensa vaticana
Sor Margherita Marin en la Oficina de Prensa vaticana

Los recuerdos de sor Margherita Marin

La religiosa evocó estos fuertes recuerdos con voz tenue, junto con pequeñas pero significativas anécdotas que devuelven la imagen del hombre Albino Luciani. Por ejemplo, aquella vez por la tarde, que viendo a la monja planchando, el Papa, que iba de un lado a otro con papeles en la mano, le dijo: "Hermana, te hago trabajar tanto... Pero no planches tan bien la camisa porque hace calor, sudo y tengo que cambiarla a menudo. Plancha sólo el cuello y los puños, el resto no se ve".

La reliquia: una hoja de papel amarillenta con notas sobre las virtudes teológicas

Papeles en la mano, Juan Pablo I, los tenía siempre. Siempre. Una hoja de papel lo tenía incluso en sus manos cuando murió: notas sobre la virtud de la prudencia en el centro de la catequesis de la audiencia general del miércoles siguiente. En los archivos de la Fundación -que abarcan un periodo de tiempo que va de 1929 a 1978- se han recuperado diarios, cuadernos, notas, transcripciones que muestran cómo todo lo que decía Luciani "nunca se dejaba a la improvisación". De este "sanctum sanctorum" se extrajo la reliquia que será presentada al Papa el domingo: no un fragmento de hueso o parte del cuerpo, como siempre fue el caso, sino un trozo de papel. Una hoja blanca, amarillenta por el tiempo, de unos diez centímetros de grosor, en la que el Papa dibujó un esquema de reflexión espiritual sobre las tres virtudes teologales que recuerda el magisterio de las audiencias generales. Una novedad absoluta, llena de significado: "Es el emblema de lo que es toda su espiritualidad y su búsqueda de las siete lámparas de santificación", dijo Stefania Falasca, "el programa de su pontificado".


Fecha Publicación: 2022-09-03T14:41:00.001-07:00

MANUELITA SÁENZ, LA "LIBERTADORA DEL LIBERTADOR" (Quito, Ecuador), 27.XII.1795 – (Paita, Perú), 23.XI.1856.

Manuelita Sáenz -compañera de Bolívar- libertadora del Libertador, va cobrando su auténtico rostro y rol a medida que se avanza en la investigación histórica. A pesar de ser uno de los personajes más novelados y hasta llevados al teatro y cine, todavía pesa la imagen unilateral de ser una de las amantes de Bolívar.

Al visitar la "Casa Museo Manuela Sáenz" de Pueblo Libre, uno siente su presencia y nota la fuerza histórica de una de las protagonistas de la Independencia de América y que puede aleccionarnos en el Bicentenario. La Casa pretende guardar su memoria, brindando un acogedor lugar histórico donde todavía se notan los ambientes de inicio de república gracias a la iniciativa de don José Zumaita Cevallos, director, quien la ha puesto en valor y, gracias a imágenes y textos, recuerda la heroína y permite el uso de su morada para importantes eventos culturales. Gracias a las nuevas semblanzas, especialmente la de Carlos Álvarez Saá a través de Los diarios perdidos de Manuela Sáenz y otros papeles, podemos valorar de modo más integral su vida y misión.

Manuela Sáenz nació el 27 de diciembre de 1795 en Quito, hija ilegítima del burgalés Simón Sáenz, funcionario de la Real Audiencia de Quito, y la joven quiteña Joaquina Aizpuru, quien muere al mes de dar a luz. Por esta razón, fue criada y educada en el Monasterio de las Monjas Conceptas de Quito por la Madre Josefa del Santísimo Sacramento. Cuatro años después, la llevan a su casa, donde Manuela se gana el cariño de su madrastra, a quien llama «mamacita», Juana del Campo Larraondo y Valencia, ilustre dama de Popayán, con quien tuvo varios hijos, hermanastros por tanto de Manuela. En la Hacienda Cataguango, propiedad de su tío Domingo Aizpuru, clérigo y cura de Yaruquí , siempre recibirá de ella un trato cariñoso y maternal.  Su padre le obsequia con dos esclavas negras Natán y Jonatás, niñas de su edad, para que jugaran y la cuidaran, iniciándose una amistad de por vida; en la casa paterna nació además un profundo lazo de amor con su hermano de padre, José María Sáenz de Vergara. Se sabe que, por sus talentos y dones especiales, fomentó su interés por la lectura y le enseñó buenas costumbres. Joven hermosa e inteligente, fue lectora de los clásicos griegos y autores franceses; aprendió francés y más tarde inglés. En la tranquila y libre vida de campo se convirtió en una excelente amazona.

Su padre, en el afán de asegurar el futuro de Manuela, concertó por su cuenta su matrimonio con un comerciante inglés, residente en Lima, Jaime Thorne a quien además le entregó 8000 pesos como dote. Por obediencia filial, aceptó la decisión del padre, cuando ella había abrazado ya la causa de la libertad. El matrimonio se efectuó en Lima en 1817. Allí, en contactos con patriotas y gracias a su medio hermano José M. Sáenz, que llegó en el batallón realista Numancia, logró que su hermano con todo el batallón se pasara a las filas rebeldes. Tal acción le valió ser condecorada por el general San Martín, con la Orden del Sol. Fue la época en que Manuela conoce y, por su coincidencia y comunión de ideas libertarias, hace estrecha amistad con Rosa Campuzano, íntima de San Martín. Gracias a esta relación, Manuela se entera de muchas particularidades del carácter y costumbres del Protector, que oportunamente revelará a Bolívar, quien, a su vez, aprovechará esa información para salir airoso en «el asunto de Guayaquil», porque le permitió conocer mejor a su oponente".

Por aquellos días se concreta la separación de su esposo y marcha a Quito, donde apoyó a la independencia de Ecuador en mayo de 1822. Fue allá, donde Bolívar, después de liberar a Venezuela y Colombia, llegó, triunfante, a Quito en junio de 1822 y donde conoce a Manuela, quien se convirtió en la compañera de luchas, consejera política y amante. Claro que amante muy especial, más allá de los múltiples y fugaces amoríos del Libertador, durante ocho años: desde 1822 hasta 1830, fecha en que muere Bolívar. Como anota Carlos Álvarez Saá: "Ningún detractor ha podido comprobar, que Manuela tuviese un romance y peor un desliz antes de conocer a Bolívar, o mientras mantuvo relaciones afectivas con él. Y aún muerto, ella le fue fiel. Las difamaciones de que fue objeto no pudieron comprobarse, motivadas, como estaban, solo en la envidia o en el odio". Ella fue la única mujer, que logró ejercer una cierta influencia sobre Bolívar, después de su legítima esposa, María Teresa del Toro y Alaysa, quien falleció cuando él tenía sólo 19 años y ella 22.

El alto parecer que Manuelita tenía de Bolívar está en sus palabras escritas en el Diario de Paita:

Él era un hombre solitario, lleno de pasiones, de ardor, de orgullo, de sensibilidad. Le faltó tranquilidad. La buscaba en mí siempre, porque sabía de la fuerza de mis deseos y de mi amor para con él. Simón sabía que yo le amaba con mi vida misma. Al principio ¡Oh amor deseado... tuve que hacer de mujer, de secretaria, de escribiente, soldado húsar, de espía, de inquisidora como intransigente. Yo meditaba planes. Si, los consultaba con él, casi se los imponía; pero él se dejaba arrebatar de mi locura de amante, y allí quedaba todo. Como soldado húsar fui encargada de manejar y cuidar el archivo y demás documentos de la campaña del Sur. De sus cartas personales y de nuestras cartas apasionadas y bellas. Mi sin par amigo dejó en mi una responsabilidad inmensa que yo, agradecida, cumplí a cabalidad con mi vida misma… Sí, su amor sigue aquí en mi corazón, y mis pensamientos y mi amor por él están con él en la eternidad. Qué señor mío este Simón, para robar todos mis pensamientos, mis deseos, mis pasiones... Lo amé en vida con locura; ahora que está muerto lo respeto y lo venero".

 En octubre de 1823, Manuela Sáenz se domicilia nuevamente en Lima, donde por un tiempo se encargó del archivo personal del Libertador. Hacia 1825,  los dos se reúnen en la quinta «La Magdalena», en Lima, sede del Gobierno y residencia del Libertador. Manuela goza de la gloria y del poder, admirada y mimada por el pueblo. Las reuniones sociales mirada y mimada por el pueblo. Las reuniones sociales eran casi diarias, con gran derroche de alegría y lujo.  Al producirse en Lima, el 25 de enero de 1827, una rebelión contra la Constitución de Bolívar, se instaló un nuevo Gobierno, que la intimó a abandonar el Perú. Varios generales colombianos y venezolanos son tomados presos y Manuela interviene con la intención de defender la estabilidad de la República, pero es detenida y recluida en el Monasterio de las Carmelitas; su inquietud y arrojo la llevan a intentar la evasión, sin lograrlo, por lo que recibe el ultimátum de «... salir inmediatamente del Perú o ser definitivamente confinada en una cárcel...». y fue así, que Manuela Sáenz se vio obligada a trasladarse a Bogotá.

Después sobrevinieron los años trágicos. Se avivó la lucha tenaz del general Santander, contra Bolívar. Manuela con arrojo y valentía salvó a Bolívar de dos atentados y vino la llamada "noche septembrina" -25 de septiembre de 1828- en la que Manuela con inteligencia y valor enfrentó a los militares que llegaron a asesinar a Bolívar. Al siguiente día Bolívar la proclamó "La Libertadora del Libertador". Bolívar renunció a la presidencia de Colombia y decidió abandonar el país. Enfermo avanzó hasta San Pedro de Alejandrina, cerca del puerto de Cartagena, donde murió en Santa Marta el 17 de diciembre de 1830. A Manuela se le impidió acompañarle.

Después de la muerte de Bolívar y ante el temor del gobierno de que Manuela encabezase la oposición, fue expulsada de Colombia. Más tarde, ya en tierra ecuatoriana, también fue expulsada de Ecuador por iguales temores del gobierno. Cuando le preguntaron sobre su futuro, dijo: "En vida adoré a Bolívar, ahora le venero".

Frente a las calificaciones de revolucionaria, de mujer liberada, de precursora del feminismo en la América Latina . De un examen detenido de la documentación existente de y sobre esta encantadora dama emerge, sin embargo, una personalidad distinta, con marcados matices religiosos incluso. Bolívar siempre reconoció su talento como manifiesta en la carta al general Córdova: «Ella es también Libertadora, no por mi título, sino por su ya demostrada osadía y valor, sin que usted y otros puedan objetar tal. [...] De este raciocinio viene el respeto que se merece como mujer y como patriota». Bolívar valoraba de ella su fidelidad, pues nunca deseaba nada para sí, por eso cada vez se fue confiando más a ella, hasta dejarla encargada de su archivo. En ausencia de Bolívar era ella quien despachaba la correspondencia con los generales y medía la temperatura moral del ambiente.

En la obra de Ramón Vinke La Devoción a la Virgen de los Próceres de la Independencia:  Belgrano,  San  Martín, O ́Higgins, Rivas, Bolívar, Sucre y otros[1] se rescatan algunas facetas de su humanidad y religiosidad, especialmente vividos en los largos y dolorosos días en Paita, pequeña población de Perú, en donde murió víctima de la epidemia de difteria. Un tanto tardíamente Ecuador ha rendido homenaje a la heroína. Pablo Neruda le dedicó un bello poema titulado "La insepulta de Paita", Canto General en la que enfatiza su vocación americana «¿Quién vivió? ¿Quién vivía? ¿Quién amaba? / Manuela, brasa y agua, columna que sostuvo / no una techumbre vaga sino una loca estrella. / Hasta hoy respiramos aquel amor herido, / aquella puñalada de sol en la distancia»

Estando en Bogotá, en el año 1829, se unió a la Cofradía de Jesús, María y José de la Peña, situada en la Capilla extramuros de Bogotá. Ello le permite "gozar de las indulgencias plenarias, y remisión de todos sus pecados, concedidas por la Santidad del Señor Benedicto XIV; en este día, en el artículo de la muerte invocando el Dulce Nombre de Jesús, …Por el ejercicio de cualquier obra de misericordia, o caridad; por acompañar a Su Majestad cuando sale a visitar algún enfermo, o si no pudiere rezará cinco Padrenuestros, y cinco Avemarías, por su salud".

El historiador colombiano Camilo Delgado refiere los desórdenes, que se produjeron en Turbaco, cerca de Cartagena, en marzo de 1834, a raíz de la llegada de Manuela Sáenz, quien había sido expulsada de Colombia por el Gobierno del Presidente Santander. En su exilio se dirigió a Jamaica y en octubre de 1835 hizo el intento de volver a Quito. En tal pobreza, que se ve obligada a realizar menesteres humildes para ganarse el sustento. Se dedica a envolver cigarrillos y, como eso no es suficiente, comienza a vender sus pertenencias.

Fue así, que en 1836 se estableció en Paita, al norte del Perú, donde fue recibida con cariño y afecto por sus habitantes, quienes inclusive organizan en su honor diversos festejos populares; además, de la entrega de un pergamino conmemorativo firmado por los principales de ese puerto. Allí,  realiza grandes esfuerzos para sobrevivir, recurriendo a la preparación de dulces y confites, al tejido de crochet, a la venta de cigarrillos, a las tramitaciones aduaneras y a las traducciones inglés-español. Manuela sigue siendo una mujer extraordinaria, y no le es difícil incorporarse a la vida cotidiana en Paita. Fue madrina de muchos niños, a condición de que se les bautizara con los nombres de Simón o Simona. Afirma su biógrafo Carlos Álvarez Saá que "Manuela no realizó acto alguno que la avergonzara o ridiculizara ante el Libertador. Mientras estuvo en Paita, donde transcurrió la última etapa de su vida, fue ejemplo de dignidad y corrección para todos aquellos que la conocieron". Rescatamos de su Diario textos significativos:

Sí, su amor sigue aquí en mi corazón, y mis pensamientos y mi amor por él están con él en la eternidad. Qué señor mío este Simón, para robar todos mis pensamientos, mis deseos, mis pasiones...Lo amé en vida con locura; ahora que está muerto lo respeto y lo venero… Nunca permití que Simón pensara en nuestro amor como una aventura; lo colmé de mis favores y mis apetencias y casi olvidó su acostumbrado filtreo donjuanesco. Además, había en los dos emoción y dicha que no se destruiría jamás, que serían perdurables hasta el fin. ¡Amar y ser amada intensamente! Él por su parte halló en mi ¡TODO! y yo, lo digo con orgullo, fui su mejor amiga y confidente. Para unificar pensamientos, reunir esfuerzos, establecer estrategias. Dos para el mundo. Unidos para la gloria, aunque la historia no lo reconozca nunca…Yo tuve razones muy poderosas para unirme con él: convicción de patriota, juntos, a costa de todo. Mi firmeza y mi carácter, debido a que estaba convencida de que Simón sería único en la historia del mundo, como Libertador de una nación grande y soberana. Cuando surgió el asunto de Guayaquil, yo ya conocía bien al general San Martín, y usé mi amistad con algunos de sus devotos; especialmente con Rosita, para averiguar cosas necesarias a la causa de la anexión de Guayaquil a Colombia...Le manifesté a S.E. que yo conocía muy bien las debilidades del señor General San Martín, que me había condecorado como «Caballeresa del Sol»…"A San Martín le interesaba Guayaquil, claro; pero no lo merece. Es ceñudo. Está siempre preocupado por la responsabilidad de él. Más parsimonia no se halla en otro cuando habla. Es flemático lo mismo que cuando escribe. Además, es masón (yo hasta aquí no sabía que Simón también). Además de todo, el general San Martín es ególatra y le encanta la monarquía, y es mojigato. Disponga entonces usted de cualesquiera de estos atributos, además de que él presentará la dimisión por su propia cuenta». Así que mi señor General y Libertador fue a Guayaquil. Se encontró con el «Protector», que se quejó de que los oficiales de S.E. le recibieron con un saludo de bien venida «a Colombia». Además de que no soportó ni la conferencia ni la fiesta (se preparó gran alboroto con ese fin). Pues este señor es seco y sombrío. Y se retiró con su ambicioso plan. Simón prometió que al volver a mí, sería todo él mi propiedad. Luego «El garzal»: amor y placer que no conocía; paz y dicha que no tuve antes…Los dos escogimos el más duro de los caminos. Porque a más del amor, nuestra compañía se vio invadida por toda suerte de noticias; guerra, traición, partidos políticos, y la distancia, que no perdonó jamás nuestra intimidad. Juntos soportamos el allanamiento a nuestras vidas. Hicimos un pacto de respeto a las ideas ajenas, muy por encima del respeto que debió dárseles a las nuestras…Me tratan de orgullosa, ¿lo soy? Si, lo confieso y más. Saberme poseída por el hombre más maravilloso, culto, locuaz, apasionado, noble. El hombre más grande, él que libertó al Nuevo Mundo Americano. Mi amor fue siempre suyo y yo su refugio y donde había el reposo de sus angustias. Y los desvelos por la Patria de él. Simón; mis pensamientos y mis consejos siempre fueron tuyos, aun en el desorden de mis ideas

En Paita la encontró en 1850 el célebre revolucionario italiano Giuseppe Garibaldi, cuando navegaba por las aguas del Océano Pacífico. Anotará -nostálgica- en su diario, dirigiéndose a Bolívar siempre presente: Qué contraste Simón: de reina de La Magdalena, a esa vida de privaciones. De Caballeresa del sol a matrona y confitera; de soldado húsar a suplicante; de Coronel del ejército a encomendera...

De igual manera, en 1856 Ricardo Palma, el célebre recopilador de tradiciones peruanas, ya algo envejecida, tullida, sentada en un sillón de ruedas: "sus ojos, un tanto abotargados ya por el peso de los años, chispeaban de entusiasmo al declamar los versos de sus vates predilectos. En la época en que la conocí, una de sus lecturas favoritas era la hermosa traducción poética de los Salmos por el peruano Valdés; Doña Manuela empezaba a tener ráfagas de ascetismo, y sus antiguos humos de racionalista iban evaporándose". Se refiere al "Salterio Peruano o paráfrasis de los ciento cincuenta Salmos de David y de algunos Cánticos sagrados en verso castellano, para instrucción y piadoso ejercicio de todos los fieles, y principalmente de los peruanos". Imaginamos a la anciana Doña Manuela Sáenz, sentada en su sillón de ruedas, abismada en sus recuerdos, sus desvelos y devaneos, recordando su primera infancia con la salmodia del claustro concepcionista, sus luchas, sus amores, sus sueños y frustraciones, saboreando y recitando los salmos.  El primero de ellos, versificado en ocho estrofas de cuatro versos endecasílabos por el Dr. José Manuel Valdés: "Feliz el hombre que jamás admite de los necios impíos el consejo: "Que de los pecadores el camino anchuroso y florido deja presto".

Manuela Sáenz falleció el 23 de noviembre de 1856, a punto de cumplir los 59 años de edad, durante una epidemia de difteria que azotó la región. El 5 de julio de 2010, en el marco de los actos del 199º aniversario de la firma del Acta de la Independencia de Venezuela, fueron llevados al Panteón Nacional —después de haber atravesado por tierra Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela— unos restos simbólicos de Manuela Sáenz, es decir, tierra del puerto de Paita, depositada en un cofre.


Fecha Publicación: 2022-09-01T17:36:00.000-07:00

Un rinconcito de Cielo, un momento de paz en medio del caos, un espacio para el silencio en medio del estrépito, un horizonte interior para contemplar la belleza a través del patrimonio artístico presentado con esmero, una posibilidad de revisar tu vida mediante la confesión y acompañamiento espiritual, un lugar para desacelerar y sumergirse en la eternidad y descansar, sin hacer nada, reposar, amar y saber que el Amor está aquí y ahora amándote. No se lo pierdan, vayan al Centro histórico de Lima, por la Avenida Abancay, bájense en el paradero de Hiraoka o Ucayali, junto a la Biblioteca Nacional y caminen, como peregrinos en esta Tierra Ensantada del Perú, a cinco minutos, puertas abiertas, limpieza, orden, espíritu, como en los tiempos de Santa Rosa cuando iba a confesarse con el P. Diego Martínez, o los del P. Francisco del Castillo…Entre despacio, sereno, de puntillas, SAN PEDRO le abre las puertas, el Corazón de Jesús le da la bienvenida, no tenga prisa en salir, goce, el suelo se convierte en Cielo.

Fecha Publicación: 2022-09-01T14:23:00.001-07:00

Muestra "Cumbre circuncisa"  Ofrenda a La Mano Desasida de Martín Adán. Cuadernos de viaje de Ángel Valdez en el Centro Garcilaso de la Vega, del 17 de agosto al 2 de octubre 2022.  https://www.ccincagarcilaso.gob.pe/actividades/cumbre-circunscisa-ofrenda-a-la-mano-desasida-de-martin-adan/

Mi visita a la muestra me ha brindado un tiempo de paz y gozo en el caótico centro de Lima, justo tras disfrutar de un sosegado momento delicioso espiritual en el templo de san Pedro, que está al lado del Centro Garcilaso. Cordialmente invitados


Canto a Machu Picchu, por Martín Adán

La Mano DesasidaCanto a Machu Picchu, de Martín Adán (1908-1985), es uno de los más bellos poemas escritos sobre esta obra maestra andina y universal. Las palabras del poeta y las imágenes del monumento inca, nos llevan por los caminos impenetrables de la contemplación de la belleza: "¿Qué palabra simple y precisa inventaré para hablarte Mi Piedra?". "¿Por qué lloro, a tu piedra pegado, Como si acabara de nacer?". "La Soledad es absoluta: Es el fin del afán. El azul raro del mismo cielo, El agua helada de la morrena… La montaña es un delirio, Y la palabra es una sorpresa."
El pintor Ángel Valdez acude a la poesía de M. Adán para componer un contrapunto entre la imagen poética y la imagen visual. En esta propuesta museográfica se enfatiza, primero, una gran diferencia: Martín Adán nunca llegó a Machu Picchu a finales de los cincuenta, cuando viajó al Cusco. Ángel Valdez lo ha visitado en promedio doce veces al año durante las últimas dos décadas. Adán nos dejó un poema épico y Valdez nos muestra inusitadas vistas o rincones.

La Mano Desasida
Canto a Machu Picchu. [edición de 1964].

A Gonzalo Ortiz de Zevallos y a Juan Mejía Baca

Si no eres nada sino en mí mi sima,
Si no eres nada sino mi peligro,
Si no eres nada allá sino mi paso,
Que vengan todos, con su hedor y siglo
¡Que venga el extranjero que me extraña!
¡Que venga el mal hallado!
¡Que baje el buey subido desde arriba
El del belfo verde, desde humano vacío!
Y que ronca y remira porque nace
De vientre ajeno, que jamás es mío.
¡Aquí estoy muriéndome!
¡Así es toda vida!
¡De buey que rumia y que remira
Y de yo que agoniza, que agonizo!
Tú no eres bello porque no soy bello,
Yo Mismo. Eres apenas profundo estar arriba
De todo un vuelo interminable
Y que bate todavía.
Eres el ala que voló.
Cuando tú mueras, morirá el Hongo
Y morirá el Aire. Y morirá el Día.
¡Pero será la Noche, el otro tiempo
De vivir la vida!
¿Y cuándo volveré a donde nunca estuve?
¿En transporte de orgasmo y alegría?
¿Cuándo será mi ser? ¿Cuándo mi mano
Ha de asir su ventura fortuita?

Pero tú, Machu Picchu,
Te yergues sobre mi, porque vacilas.
Ante esta roca, que te está mirando
Y que te ve;
Y que te ve, tremenda por un solo ojo
De mil pies;
Ante esta roca, huir es imposible
Y hay que desnacer y renacer.
Porque ser es necesario.
No hay otro modo de no ser y renacer.
¿Y si no eres, qué eres, qué serás, qué dios,
Qué intenso ser
Te arrastrará en su furia?
¿Qué es la inteligencia del no saber?
¿Qué sabes tú de lo que no sabes?

Machu Picchu sabe lo de después.

LA SORPRESA

Todo era exacto bajo el estupor,
Muerte sobre la vida,
Piedra sobre la piedra,
Pero yo estoy al otro lado,
Yo no sé nada de conciencia.
La tristeza es realidad,
Es como el perro o el mendigo en la calle
Es como tú eres una montaña
Y alguna mano de los tantos pares.

Cuando tú mueras, Machu Picchu,
Piedra desigual entre las iguales;
Cuando huya el Hombre;
Cuando huya el Angel;
Cuando todo sea como que yo pienso,
Por quien me afano entre los afanes,
Algo ha de ser entre golpe y golpe,
Algo de entre la camisa y la carne.

Cuando todo sea verdaderamente

Machu Picchu, tu ven a buscarme.
¡Ser, sólo ser, y siempre ser,
Uno solo ante el Universo!…
¡Lejos del Otro!…
¡Lejos del Tiempo!…
Ser como yo nací
Ser como yo lo siento
Serme sin rosa alguna
Serme eterno…
¡Ah, piedra podrida,
Cómo me estoy muriendo!
Machu Picchu,
Olvido y presencia,
Muerte que murió, y otra vida,
Y mi oración y mi piedra
Simple callar mió ante la cosa,
Y la cosa humana, sobrehumana y cierta.
¡Cierta actitud de Dios,
Ante su naturaleza!
Y el agua por debajo
Y la nube sobre la cabeza.
¡Exactitud sublime!
¡Expresión tremenda!
¡Existir es huir!
¡No eres nada si te quedas!
¡Machu Picchu, si lo discurro, no exists!
¡No es más que mi alma y una piedra,
De río que corre por entre mis pies
Y el cielo sobre mi cabeza
Y mi casa que me hice en mi mundo
Deshabitada hasta de la ausencia!
La alegría, terrible ser de fuera
Que en mí se entra y en mí agoniza,
Desde la vez hasta la vez, desde la voz a la voz
Cubriéndose del llanto con mi cuerpo,
Huyendo de su muerte con mi vida,
Yo la descubrí, tú lo recuerdas,
Desde mi instante a mi día
Desde mi tiempo a mi encierro,
Estante apenas a tu cara lítica,
Como el judío que llora en la parábola,
Me topa viva,
Desterrada de todo, ahí incrustada,
Victoria desalada y vencida.
¡Ay, Machu Picchu, el de la lección,
De la Desesperación y su delicia!
Poesía es esto,
Lo que eres en mi verdad y desatino:
Dar el cuerpo a un alma

Dar forma a lo infinito,
Dar una hora al tiempo y al grito,
Y por debajo
Irse con el gordo río
A no sé dónde,
Acaso al precipicio.
Sí, primero fue el Tacto
La Sabiduría era después.
¿Pero qué es eso,
El palpar y el saber?
¿Dónde me sé, Machu Picchu?
¿Cuándo?… ¿Por qué?…
¿Cómo me muero, Tú, para vivirte?
¿Dónde agarro para mi querer?
¿Cuándo yo dé con mi deseo
Me huí el cuerpo y espina en la sien?
¿Por qué lloro, a tu piedra pegado,
Como si acabara de nacer?

¡Ay, piedra exacta y maldita,
Echa, por fin, tu agua de miel!
Yo te era necesario, Dios Mío,
Por eso me creaste,
Y me creaste después de la piedra,
Y antes de las necesidades.
Todo lo que es vano y superfluo
Va en tu soplo a tus moldes infernales
Y por esto estoy entre tus rocas
Labradas por mis manos y tus ángeles.

Mi deidad es como yo,
Perecedera, miserable…
Va preguntando y va errando
Por entre el hueso y la sangre,
Por entre el deslumbramiento y el desengaño
Por entre el volumen y la imagen
Por entre el llanto y el espejo
Por entre lo que agarra y lo que sabe;
Por entre el tiempo y la memoria,
Por entre la luz y el ave.
Todo era entonces como es ahora:
Todo era cielo,
Todo era un no ver, todo de imagen
Echada por exceso.
Pero tú estabas, material,
Sensible, imperfecto.

¿Qué eres tú, Machu Picchu,
Almohada de entresueño?…
¿Yo Mismo,
Si me acuerdo y no me acuerdo?
Era caudal de piedra,
Detenido.

Toda madre verdaderamente natural
Quiere contener el otro río.
La flor se puso verde de terror y de tierra
Y dejó pasar a cualquier gringo.
Y yo no soy y no seré nunca
Sino apenas un curso y mi sitio.
¡Sálvame, sálvame Machu Picchu!
¡Sálvame, y no te huyas de mi peligro!
¡Ah, sí, Dios vive todavía!

LA PRESENCIA

¿Qué es la presencia, Machu Picchu?
¿Eres la roca o el aluvión?
¿Eres el tejado o el gato?
¿Eres mi cuerpo o mi amor?
Cuando yo baje por tu madre sabida,
¿Quién seré yo?

Sí, todo era como entonces,
Todavía antes del principio
Eran roca y ser, de donde aún nace
Y sangra el deliberado sacrificio.
Todo eres
Como el labio del recién nacido,
Desdentado o como el del viejo
De la parábola del cigarrillo.

¿Cuándo y cómo eres humano,
Yo el solo humano, y tú humano y mío?
¿Y qué diré si la palabra
Que pesa y pasa tan poco como tu equilibrio?
¿Qué diré sobre tu edad?
¿Qué diré sobre tu río?
¿Qué diré de la indiecita adolescente
Que se baña en chorro, planta de alarde sin sentido,

Desnudez sin amor y sin odio,
Exacto y superfluo y hediondo y oscuro río?

Pero tú estás, piedra de cerco
De todo, límite enorme y exiguo,
Palabra precisa,
La que yo rehuyo y persigo,
Celestía, concreta, duro abatimiento,
Signo…
Carne fétida que dice que es la vida,
Y la vida eres tú, piedra sucia e inodora
Y en tu modo de mirarme, bruta y lírica;
Piedra humana, tremendamente humana,
Toda de terror y de delicia…
¡Tú que bajas del piso quincuagésimo,
Tú, par de ojos de estupor y malicia,
Tú que traes en el maletín,
Tu muerte y tu vida
Y tu imagen y tu Kodak,
Y tu verdad y tu mentira!…
¡Tú, manera de ser ante lo eterno,
Fotograbado y melancolía,
Y enterarme de aquello de que dudo,
Y seguir adelante con el guía!…
¿Cuándo, Machu Picchu, cuándo
Montaña, llegaré a la orilla?
Pero cuando tu mueras, Machu Picchu,
Dónde me iré, con qué iré, con mi sonrisa
Y con mi carne y con mi hueso y con mi casa
Y con mi herejía,
Y con mi traducir lo del latín gorrión,
Y con mi misa,
Y con no sé qué porque me llegó tarde el ser
Al no ser la hora
Al caerse de abajo la vida.
¡Y este no ser nada sino hablar ante el verso!…
¡Y este temblar ante Dios que es la vida!
¡Y este mirarte y muerte, Piedra
De allá arriba!…
¡Este sentirse uno Dios ante la propia conciencia
Y ante la propia herejía!…
¡Este haberte hecho un humano como yo,
Que no era el profeta de la Biblia,
Ni el hombre de las Nieves,
Ni el Gorila!…
¡Este tu ser a mi medida humana,
Sin suelo, sin habitantes y con sola tu agonía!

¡Ay, Machu Picchu, cómo me matas y me vives!
¡Cómo me cae tu inmóvil piedra, como me cae mi eterna vida!

Todo es la verdad si no es la historia.
Todo es la vida si es la vida,
Y así es mi verdad, mi vida.
Tú eres sólo la forma sobre el abismo,
Y así será siempre mi sabiduría,
La de la Academia,
La de la Antología,
La del que vive porque está muriendo y escribiendo

Para su propia policía,
Y se entretiene,
En su agonía,
Estimando y describiendo,
Riéndose porque ya no acierta a llorar,
La maravilla.
¡Desolación, madre mía,
Dame tu firmeza!
¡Que mi pie pise en el nervio que vibra quebrado!
¡Que mi mano palpe en piel que pela!
¡Que yo baje desde el éxtasis de espanto y dios,
A mi carne, a mi hueso, a mi enervada idea!
¡Déjame bañarme con la india desnuda,
Dónde sólo alguna agua me vea!

¡Déjame asirme a agua írrita,
Adonde mi meandro inmaterial me lleva!
¡Déjame con la imagen,
Déjame, deja!
¡Déjame ser la montaña de sueño,
Infinitud incompleta!
¡Déjame ser sin despertar!
¡Que lo que soy, si soy, sea vida entera, eterna!
¡Tú, Realidad, que me pariste ahora para ahora,
Déjame rodar y morir por la ladera!
Yo me abalanzo, pero no lo alcanzo,
Lo que tú eres y no eres, losa Mía.
Esa forma, ese ingenio, esa ternura;
¡Ay, ese irse y desprenderse de mi vida!…

¡Tú, la manera de descalabrarse por allá en el cielo…
Tú, la manera de mirar desde la roca del río…
¡Tú, lo humano
Que huye de sí mismo!
Y vaga por lo que creó
Y le ahorca la dura y áspera cuerda de lo divino!
¡Otra de las creaturas del Hombre
Para su divinización y su martirio!…

Eres la duda cierta y la misma vida,
Eres lo humano y macizo del cielo y nube,
Eres lo infinito que se está,
Y eres la palabra que huye.

Ante ti fuga la razón, Perfecto,
Porque la Esencia su ceño frunce.
¡Ay, no sé qué eres, Machu Picchu,
Si yo mismo, o tu piedra o la nube!
Todo es cierto
Menos la vida.
Toda apariencia está resucitando, dudando y recreando.

Sólo es realidad la Poesía.
Si tu mano toca,
Huye la Muerte y te mata la Vida.

Cáete, si eres, Machu Picchu,
Cáete conmigo. Te lo digo: no sigas
Presidiendo las cosas
Y los cielos, con tus piedras caedizas.
Muramos porque es el tiempo,
El tiempo de la agonía y la ironía.
¡Muramos, que nos caemos!
¡Muramos, que nos cerca la vida!

¡Cáete conmigo
Y con la Arqueología y la Filosofía!
¡Ay, lo que grita el que está debajo,
Machu Picchu, la presunta realidad y la estupefaciente circunstancia!
"Yo solo tuve mi terreno
Y me lo robaron". Lo dicen, bajo de ti, ansia
Palpable de infinitud. Lo dice el indio elemental
Y la redicha palabra.
¡Ay, Machu Picchu, horror de horrores,
Piedra que se cae, piedra que se abalanza,
Muerte que discurre relativamente,
Cielo de nube oscura, fría y alta!
¡Porque soy mi cuerpo humano
Y mi divina alma!…
¡Porque nada de espíritu ya tengo,
Porque materia alguna ante ti se me alcanza!…
Eres perfecto porque eres mortal,
Si no lo fueras, fueras dios e ironía,
El remirar a la rosa,
El acariciar a la niña.
¡Si fueras muerte, serías lo cierto en cierto modo,
Si fueras muerto, sería la Arqueología!

¡Machu Picchu,
Sigue agonizando todavía!
¡No hay otro verdadero!
¡No hay otra eterna vida!
¡Sólo tú, piedra y mi angustia,
Lo de mi vida!…
¡Lo de siempre jamás,
Lo de nunca jamás todavía!…
Morir es tan difícil contigo
Como vivir! Eres el ser.
Estar junto a ti es buscar el grito
No es el eterno quién.
Tú no eres el muro
Del no pasar y del padecer.
¿Quieres que yo vomite o que me calle?
¡El ser es tu ser,
Que es una piedra sobre otra piedra
Y toda quién!

¡No, nada somos sino la conciencia,
Este mirar lo futuro
Entrañable, que nos mata
Y nos da gusto!
¡La vida es muerte relamida,
La vida es Juana o Augusto,
La vida es todo lo que con nosotros
Va a la muerte y a lo justo!
Pero tú, lejos de la música,
Aun lejos de la imagen aparente,
Tú, piedra sucia, fuente de mi vida,
Eres lo que eres.

Eres lo real, lo verdadero,
Aquello por lo cual se vive y muere.
¡Sí, pero la tristeza estaba en ti,
Eras tú, simplemente!
¡Esta tristeza de nacer humano,
De haber nacido humano, lo de siempre!
Y cada vez que nazco soy el mismo,
Yo soy el mismo de las estrecheces,
Las de ser yo uno solo
Y la del sexo y del amor y las mujeres
Y la de ir por camino
Real e inverosímil de la Muerte;
Ya te lo dije yo, Machu Picchu,
Piedra sin horizonte de entreverse.
Pero Machu Picchu, amigo,
No es otra cosa que un verso,
Algo, yo, de mi figura,
Algo que yo estoy haciendo.
Si yo me aparto de mi obra,
Ya soy porque no creo.
¡Sí, mi cuerpo es esta mano
Esta con que a tí me atengo
Con la que te hice hace siglos
En un instante del Tiempo,
Piedra fea, piedra mala,
Piedra de mi pensamiento!
¡Cállate, que estoy dudando!
¡Cállate, que mi silencio
Me está cubriendo de sombra
Como la noche del muerto!
¡Calla, que yo quiero el valle
Con su verde y su jilguero!
¡Cállate, que soy humano,
Tú, la piedra del agüjero!
¡Sí, aquí estoy, en este espacio,
Adonde no cabe el tiempo,
En donde la mano mía
Sigue haciendo y sigue haciendo,
Y sigue haciendo la ruina
Y el muro y el sentimiento!
¡Ay, Machu Picchu maldito!
¿Por qué me sigo naciendo?
¿En dónde mato el que ni vivo,
Para ser el que no muero?

¿En dónde estás, Machu Picchu?
¿Dónde estás, que no te veo?
¿Estaré vivo?
¿Habré muerto?
¿Cómo es la muerte? ¿Cómo es la vida?
¿Dónde estoy en tu misterio?
¡Todo era provincia, todo,
Todo, todo, Dios Exceso!
¡Todo extralimitación!…
Y no mi brazo o su cuerpo.
¡Nada era a su medida!
Nada sino el pensamiento!…
Todo era mi estarse afuera,
Ya sin cosa, ya sin beso.
¡Ay, todo, todo, todo yo!
¡Sí, yo era todo eso!

¡No, Machu Picchu no es nada!
¡Toda cosa es un secreto!
¡Es una cosa y figura,
Porque yo no estaba lejos!
¡Todo es verdad, y la Muerte
Está naciendo y está haciendo!
Si se muere Machu Picchu,
Ay, ya nunca viviremos.
Todo será aquella nube
¡Y acaso no será eso!
¡Aquí, en ti, Machu Picchu,
Donde la Nada es una mole tangible, gris y verde;
Adonde golpea mi mano desasida,
Como dice mi lengua
Cuando no se mueve!
Y la pintura de mis ojos
Ya no puede!
Porque soy tu Espíritu,
Que te agarra porque te quiere
Porque mi alma, tú, estás en tormenta
Ya, siempre
¡Teme! Sin términos
Ya, siempre
Sin rayo,
Sin nieve,
Sin peso alguno,
De prójimo o mujeres,
Sin ninguna palabra,
Sin medida de medidas, sin metro, breve!…

Eres como la palabra:
Cierta dureza ante el Destino y lo infinito
No parece filosofía ante tu piedra,
Sino, por debajo, lo que miro río
Donde la que siento india
Hace beber al que creó su hijo
¿Pero cree? ¿Pero soy?
¡No te me vuelvas, Machu Picchu, mío!
¡Vete, Machu Picchu, vete!
¡Tú no eres el jardinero!
¡Porque si me estoy contigo
O no me olvido o recuerdo!
¡Todo fue antes del principio
Todo es de más o de menos!
Ay, alma que yo me soy
Esa que nos hace el cuerpo.

Y al pie de nosotros
La quena suena
Gemido sin suicida
Ninguno que yo sea.
El arduo ruiseñor
Sigue en mi coche perpetua
Sigue ya ronco, ya silbante,
Ya sin aliento, ya sin rama que le sostenga,
Ya sin ala que lo salve…

Difluente bulto del asma eterna…
Y eres eterno por inhabitable,
Porque estás dentro de mí mismo,
Royéndote la uña imaginaria
Con el hambre y con el colmillo
Mío porque llegué tarde o nunca a toda presa
Posible de mi designio.
Y eres lo mortal, porque desesperas
Y por que aúlla como perro el río,
Todo es mitología del Otro, no
Sino el Yo, el Tú y el Infinito.
La Tristeza no trae el verso.
La Tristeza es interminable.
Puede parar en una lágrima,
O en una piedra, pero sigue adelante.
Tú eres un camino
Dificilísimo que sube a valle
En donde el aluvión de lo divino,
De eso de divino que tú sabes,
Soltó los sueños crueles
Y rompió las cosas reales.

Yo no subí a llorar tu llanto,
Sino por tus paredes y verdades.

¡Ser exacto, humanísimo
Y trascendental, ampárame!
¡Machu Picchu, mi cuerpo,
Estáteme!
Cuando tú hables, dilo sin secreto
Yo Mismo o, simplemente, calla.
Si hablaste, se hizo la teoría.
Si callaste, se hizo la muralla.
No te asustes. Mi Genio,
No te asustes, Mi Gramática,
No te asustes, Mi Mano,
Si hubo consonancia.
Todo es real, hasta la Muerte,
Que por de fuera y dentro nos anda.
¡Prosigue sereno, Yo Mismo!
¡La Vida es esta ansia!
Poesía es la idea sin objeto,
El rabo de la rata.
Poesía es lo que me sobra,
Poesía es lo que me falta.
Poesía es la cosa dura,
O, solamente, una palabra.
Poesía es el dios que hiede
O la mujer que arrastra.
¡Ay, Poesía, Machu Picchu,
Es mi sentido de que no soy nada!
Para llegar a Ti, ¡cuánto camino
Hube de andar a saltos!
Por fin estás ahí, en tu figura
De desnudez y desengaño,
Hondo en mí mismo, diciéndome
Como al Sordomudo, con mi cuerpo y mi abrazo,
Con mi placer,
Con mi espanto,
¡Dios Mío!
¿Por qué tardaste tanto?
Yo sabía morir, y me olvidé.
Tú sabes morir, Piedra, todavía.
Morir es un eterno estarse
En la una y en la otra vida.
¿Cuántas vidas hay?
El Gato mira y remira,
Y dice…(el gato del albergue,
Ininteligible, con la pupila)
¿Cuándo seré yo sin mundo ni prójimo?
¿Cuándo será mi verdadera vida?
Todo era creer o consentir.
Sí, sin duda, todo era.
Todo, todo,
Pero no tu piedra.
Era la exactitud en este mundo,
La verdad fea…
Y están los extraños, recién bañados
De las universidades europeas.
Estaban tristísimos,
Ante tu horrorosa belleza.
¡La emoción de volver a ser paridos,
Pero por la Conciencia!…
Una mano sobre otra mano
Y una palabra sobre otra palabra
Y una piedra sobre otra piedra
Y una distancia tras de otra distancia…

¡Di lo último! ¡Di lo último!
¡Que sea a tu gana!
¡Dilo, que no hablarás ya nunca!
¡Apurate, que la Vez y la Voz escapan!
¡Muérete ahora, que la Muerte,
Que la muerte eres tú mismo, y no es nada
Sino tu vida y tu cuerpo
De gusano y desgana!…

Como todo lo tangible,
Toco en ti el instante y la piedra.
Nada me está distante a tu sombra
Eres lo que es y lo que era,
Y lo que será si el tiempo dura
Y nunca fue lo que se sueña.
¡Yo no quiero parar! ¡Yo soy el río
Que por debajo te roe y distrae!
¡Soy lo mío de humano
Ante lo tuyo de inmutable!
¡Soy el que no seré, pegado a tu muro
De granito y siglo, dentro de un instante!
¡Humíllateme, Machu Picchu!
¡No seré nada, y tú vacío y grande!…
¡Soy más que tú, porque te hice un día
Y ya tus cuándos y cálculos se te caen!
¡Y yo puedo llorar ante la Piedra
Todavía como ante la Madre!
Aquí, donde edifica el olvido…
Donde el olvido está presente, patente…
Donde el olvido es de granito, no del tacto…
Donde el olvido es de cuanto tú eres…
Donde el olvido es de millón.
De piedras
En equilibrio trágico… Donde asciendes
A no sé qué dónde, que así es el olvido,
Cualquier olvido: no el que tú apeteces…
Sí, aquí, Machu Picchu,
Olvido macizo, peso de las sienes…

¡La Eternidad es una cosa
Tan lenta y dulce y ciegamente miserable!
La Eternidad nunca fue, ella misma, nunca,
La Eternidad nunca fue antes.
Nunca será después. Viene contigo,
Poeta, Vaga, desde tu hueso y tu carne
Viene sin que la sientas
Por ningún sentido. Pisa sin estarse.
Y de pronto es una momia de morada
Como el vientre vacío de la madre.
La Poesía hizo tanto
Que ya no cabe
Ningún mundo, el de cada ciencia… tanto
Que la mano adolorida se me cae.
Has de ser un humano y su sombrero
Si no eres un dios, no eres nadie.
¡Ninguno, nada… no esa muerte
Que yo me hice a la medida de mis ansiedades!…
¡Todo será otra vez, que en nacimiento
Consiste toda eternidad durable, deplorada!
¡Que pensamiento soy, y no otra cosa
Ni de la cosa ni del ansia!

Créeme tú, Machu Picchu,
Haz que yo crea… horrorosa flora.
Nada es real sino lo que pones
Por debajo de lo que tocas.
Nada es real sino tu ceño
Y una roca
Y alguna mano humana que va haciendo
La vista, la cosa, la forma…
Y la divinidad de lo inmediato,
Y el instante del sentido, y el abismo en sombra.

Piedra, escúchame:
Yo te quiero enseñar y engañar.
La Soledad es una cosa
Como las que encierras, y no es más.
La Soledad es como tu cielo,
Que no es tu ser… acaso, sí, tu estar.
Un estar sin adónde, ya sin paso
A su siempre allá,

La Soledad es absoluta:
Es el fin del afán.
El azul raro del mismo cielo,
El agua helada de la morrena…
La montaña es un delirio,
Y la palabra es una sorpresa.

http://biblioteca.pucp.edu.pe/martin_adan/tex_man.htm


Fecha Publicación: 2022-09-01T03:43:00.001-07:00

UN CIENTÍFICO JESUITA Jean-Baptiste Kikwaya Y LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES

Jean-Baptiste Kikwaya, SJ - Provincia de África Central
[De "Jesuitas 2022 - La Compañía de Jesús en el mundo"]

Vivir la ciencia en estado de apertura a la dimensión espiritual para entrar en relación con Dios.

Soy astrónomo. Una vez, durante una entrevista en Los Ángeles sobre la asignación de nombres jesuitas a cráteres y formas geográficas particulares en la Luna, un periodista me hizo una pregunta que enfocó mi mente en mi identidad no solo como científico sino sobre todo como jesuita: "¿Por qué tantos nombres jesuitas vinculados a la luna? Un periodista católico francés también me hizo la siguiente pregunta, en el mismo sentido: "Los jesuitas siempre han sido una presencia importante en el campo de la astronomía. ¿Cómo explicas eso?" Lo que surgió claramente de ambas preguntas fue el vínculo entre la ciencia y la identidad jesuita. Entonces, ¿hay un enfoque jesuita para ser científico?

No creo que haya una manera particularmente "jesuítica" de ser científico o de realizar cualquier otro tipo de actividad. La ciencia ciertamente tiene sus propios métodos que deben ser respetados. Sin embargo, en mi humilde opinión, lo que sí tiene un jesuita es una actitud o disposición interior única que define cómo ejerce su profesión, y que se aplica, por tanto, a la ciencia.

 

En respuesta a la primera pregunta, me referí al sentido de realidad y verdad que aporta la experiencia al proceso de adquisición del conocimiento. Ambas cosas van más allá del conocimiento mismo para abrir otras dimensiones de la vida. La experiencia que adquiere alguien cuando su punto de partida es el conocimiento de la ciencia y el conocimiento de su fe cristiana le aporta cierto consuelo y razones para vivir. Este es el punto donde se hacen evidentes las diversas intersecciones entre la experiencia de conocer a Dios y la experiencia en términos de conocimiento científico. De hecho, si te dedicas a adquirir conocimiento de la ciencia y de tu fe en profundidad, descubrirás que no te enfrentas a una elección de "o lo uno o lo otro". En cambio, ambos te ayudarán a obtener una mejor comprensión del mundo que te rodea y de tu propia vida. La experiencia que ganas, ya sea en el campo de la ciencia o en relación con la fe, te permitirá comprenderte a ti mismo, comprender a otras personas y también comprender el mundo. Lo que observo en el enfoque de la ciencia de un jesuita es, por lo tanto, una apertura hacia la cuestión de la trascendencia en otras áreas de la vida.

En cuanto a la presencia de los jesuitas en la astronomía, en primer lugar expliqué que los jesuitas no solo están involucrados en la astronomía sino también en otros innumerables campos del conocimiento. Creo que esto se deriva de la importancia que se le da al "saber" en la formación de los jesuitas. Pero esto no significa solamente "saber" en el sentido de estudiar o adquirir conocimiento por el conocimiento mismo. Eso sería un proceso demasiado externo. En la formación jesuita, el conocer es ante todo la experiencia compartida de "vivir", "ser compañero" y "sentir". Cuando un jesuita anhela conocer a Dios, no trata de estudiarlo desde afuera. Su objetivo es entrar en relación con Dios y vivir y articular esa relación. Lo mismo es cierto para todos los demás campos del conocimiento, desde la humanidad hasta el universo. Este tipo de conocimiento está íntimamente relacionado con una experiencia, que a su vez enriquece el conocimiento. La pregunta a hacerse es ¿cuál es la fuente para un jesuita de este enriquecimiento?

 

La respuesta está en los Ejercicios Espirituales, el legado de San Ignacio a nosotros los jesuitas, pero también a la Iglesia y al mundo. De hecho, en la primera semana de los Ejercicios, San Ignacio invita al ejercitante a considerar la realidad de su pecado y la misericordia restauradora de Dios. Una vez hecha una nueva creación, el ejercitante puede responder al llamado de Jesús, quien lo invita a compartir su vida y seguirlo. Pero es imposible escuchar este tipo de llamada a menos que pases mucho tiempo en la presencia de Jesús, llegando a conocerlo íntimamente a través de las meditaciones y contemplaciones, y así acostumbrarte a su "estilo".

Este proceso de intimidad tiene lugar en un entorno conversacional. El ejercitante no debe tratar de acercarse a Jesús de una manera "intelectual", viéndolo como un tema a dominar y luego transmitir a otras personas. En cambio, es más parecido a una conversación durante la cual el participante del retiro revela la verdad de quién es él o ella: su trasfondo cultural, historia personal, conocimiento y preguntas. Así es como él o ella está llamado a "experimentar a Jesús", algo que luego puede convertirse en la base de su vida espiritual.

El jesuita, por su parte, estructura su vida en torno a esta experiencia de relación íntima con Jesús, que inspira todo lo que hace, incluido su apostolado, sus relaciones con el pueblo de Dios y sus estudios. Así, como científico y jesuita sostenido por los Ejercicios Espirituales, lo que me interesa es la experiencia que adquiero en el ejercicio de mi profesión. Esto trasciende cualquier conocimiento "externo" de mi campo de investigación o los resultados que pueda arrojar para ubicarme en un contexto más universal que abarca todos los demás aspectos de la vida. Estos incluyen el respeto y el amor por Dios, por los seres humanos, el mundo y la naturaleza, y mi compromiso de ser lo que soy, un jesuita y un científico. Y eso es precisamente lo que me atrevo a esperar que perciban en mí todas las personas con las que entre en contacto, ya sean mis colegas, estudiantes, feligreses,

https://es.aleteia.org/2019/09/13/dios-no-retrocede-ante-los-avances-de-la-ciencia/


Fecha Publicación: 2022-08-30T11:10:00.000-07:00

LOS MILAGROS DE SANTA ROSA

José Antonio Benito

En estos tiempos de pandemia en que hasta el recuerdo del bicentenario patrio peligra, bueno es evocar la memoria de nuestros santos y contar con su intercesión. Ellos vivieron en el Perú, oraron, amaron y se comprometieron por su patria, especialmente en tiempos difíciles. De Toribio Mogrovejo, segundo prelado limeño y patrono de todos los obispos de América, quien confirmó a Rosa se lee que- "en el tiempo de las viruelas, que fue peste general en aquel Reino, proveyó de botica y médico y barbero a todos los pobres  y al hospital de san Lázaro, de todo lo necesario; En especial, en el tiempo de las viruelas y peste general que hubo en este reino, que por estar todos los indios en sus casas caídos con la dicha enfermedad, se andaba el dicho señor Arzobispo de casa en casa, a confirmarlos, sufriendo el hedor pestilencial y materia de la dicha enfermedad".

Rosa de Lima "curaba a todos los que podía y para este efecto, los traía a su casa doliéndose de sus enfermedades, sin reparar que fuesen negros o indios, ni de enfermedades asquerosas".

Este es el auténtico milagro, el de nuestros santos del Perú ensantado, es el milagro de la caridad, como acaban de decir nuestros obispos "tender puentes y trabajar unidos en fraternidad y amistad social, por el bien común, el desarrollo humano integral y para fortalecer nuestra frágil democracia. Que el Señor de los Milagros bendiga al Perú". El que nos pidió el Papa Francisco en su visita al Perú: Unidos en la esperanza.

Lo que todos los procesos de beatificación buscan es destacar la vivencia del amor de Dios y la caridad con el prójimo, lo cual viene garantizado con un milagro o con el martirio.

De nuestra santa se contaron en vida, en muerte y posteriormente por centenas. Los conocemos por las biografías, documentales, películas, en las tradiciones de Ricardo Palma

El proceso de nuestra Rosa comenzó enseguida de la muerte. El mismo día de su muerte Lima vivió el "milagro" de agolparse ante el cadáver y su entierro multitudinario. El proceso ordinario de beatificación durante los años 1617-1618; continúa el primer proceso apostólico limense de 1630-1632, se interrumpe de 1634-1663 debido al decreto, Coelestis Ierusalem, del Papa Urbano VIII, de 5 de julio de 1634, por el cual prohibió el inicio del procedimiento para establecer la santidad hasta que hubieran transcurrido 50 años desde la muerte de la persona en la que se buscaba la candidatura. La causa se reabre en 1663-1667 y logra el decreto de beatificación con el Papa Clemente X en 1670.

 

Muchas veces el Señor le concedía gracias extraordinarias y muchos momentos de su oración los pasaba en éxtasis o arrobamientos, disfrutando de alegrías celestiales.

 

Con frecuencia, veía al niño Jesús. Acontecía, algunas veces, en medio de la labor de sus manos, aparecérsele Nuestro Señor en forma de niño sobre la almohadilla de su costura, causando con esto en su alma inefables goces

Veía cambiar el rostro de la imagen de la Virgen del Rosario o del Niño Jesús y así sabía cuándo estaban contentos y le concedían lo que pedía o cuándo estaban tristes y no querían conceder sus peticiones a causa de los pecados de los interesados.

Según declara el padre Lorenzana, tenía el don muy grande que el apóstol san Pablo llama "discretio spirituum" (discernimiento de espíritus), que es saber distinguir y conocer cuándo las hablas interiores o visiones son del espíritu bueno o del espíritu malo, Sabiduría, un don extraordinario que manifestó a lo largo de su vida fue el don de sabiduría.

Profecía También tuvo el don de la profecía. La señora María Eufemia de Pareja fue un día con doña María de Uzátegui a la casa de sus padres. Y esta testigo (María Eufemia) entró sola con la dicha bendita Rosa en su celdita y, ambas sentadas, junto a la puerta de la celdita, le dijo que encomendase a Dios a Rodrigo, su hijo…, pues deseaba fuese religioso, porque andaba muy distraído. La bendita Rosa estaba mirando al cielo y se volvió luego a esta testigo y le dijo: "Don Rodrigo será religioso sin duda ninguna y, más le digo, que no ha de ser de la Compañía". Y, afligiéndose esta testigo… le respondió que le avisaba con tiempo para que hiciese el corazón ancho y consolase a don Juan (su esposo) y no importunasen a Nuestro Señor, que dejasen hacer lo que era su divina voluntad… Y su hijo negoció entrar por religioso en san Francisco, donde hará ocho meses que tomó el hábito.

La señora María de Uzátegui nos declara : "Esta noche me hallé casada. Madre, (la trataba de madre), esta noche me casaron con un cantero. No sé cómo fue, pero me hallé casada… Soñé que estaba en casa de mi madre, donde me habían casado con el cantero. El cual me mostró unas piedras y me dijo que tuviese cuidado de labrarlas que él tendría (cuidado) de mis padres".  Mons. Castillo, su compromiso con los obreros en la mina, pero también lo que serían los conventos de dominicas

En otra ocasión, que fue la cuaresma pasada…, le dijo a esta testigo y al dicho contador su marido, que se desposaba la mañana de Pascua de resurrección. Y preguntándole esta testigo qué desposorio era aquel, les dijo lo que había pasado y había ordenado hacer, y era que el domingo de Ramos por la mañana, estando en Santo Domingo, después de la bendición de ramos y saliendo a la procesión, no le habían dado palma ni ramo, como solían otros años, y ella lo sintió naturalmente mucho y, pareciéndole que había hecho mal, se volvió a Nuestra Señora y le dijo con grande ternura: "No, Señora mía, no quiero palma de los hombres"… Y con el afecto que le estaba mirando, vio que la Reina de los ángeles volvió su santísimo rostro a su hijo precioso, muy encendida y muy alegre y que luego el niño Jesús la volvió a mirar a ella, también con el rostro muy alegre y le dijo: "Rosa de mi corazón, sé mi esposa"; El desposorio tuvo lugar en el domingo de Pascua de 1617

Hechos extraordinarios o milagrosos vinculados con Lima, por eso se la representa con el ancla. En 1615, el pirata Jorge Spilbergen penetró en el Pacífico con cuatro bajeles armados; en Cañete, salió la armada española a las órdenes de Rodrigo de Mendoza y los navíos holandeses siguieron, presentándose el pirata a la vista del Callao, víspera del 22 de julio. Cundió el pánico en la ciudad y el virrey Marqués de Montesclaros mandó aprestar las milicias y ordenó se dirigiesen al puerto todos los hombres de armas y caballero principales para evitar su desembarco. Parece que el pirata se contentó con disparar dos de sus piezas contra el recinto del puerto, levó anclase e izando las velas se alejó rumbo al norte. Entre tanto, en la Iglesia de Santo Domingo se expuso a la adoración de los fieles el Santísimo sacramento y Rosa, voló ante el santísimo, permaneciendo inmóvil, acompañada de otras mujeres, entre las que se encontraban su madre y alguna de sus hermanas. Cuando cundía el pánico, Rosa, desde la capilla de San Jerónimo elevaba sus súplicas al cielo, y exhortó a sus compañeros a dar la vida en defensa del Sacramento.

Se sabe también que en la Guerra del Pacífico Miguel Grau había colocado en su camarote del Huáscar una estampa de la santa, de quien era devoto, Miguel Grau guardaba en su camarote esta estampa de Santa Rosa de Lima que había recibido del Monseñor Manuel Roca y Boloña en 1879 con esta dedicatoria al reverso: " Miguel: que está Santita nuestra te acompañe y si no te regresa con vida que te traiga lleno de gloria " Cuando los chilenos tomaron posesión del monitor hallaron la lámina manchada de sangre y con cinco perforaciones de bala como puede comprobarse en el Museo del Santuario.

En 1881, durante la guerra del Perú con Chile, Lima se salvó del saqueo por intercesión de santa Rosa. El 15 de enero de ese año entraron en Lima las tropas chilenas pacíficamente y en ella permanecieron hasta 1884. Dios se sirvió del contralmirante francés Abel Bergasse Du Petit Thouars, jefe de la escuadra neutral concentrada en el Callao, para poder negociar la rendición pacífica con el general chileno Baquedano.

Varios sucesos extraordinarios tienen que ver por su amor a la naturaleza, el huerto o jardín en el que vivía con su familia. Estaba constituido por arbustos y árboles. Tenía matas de flores como claveles y clavelinas con abundancia de mosquitos. Una arboleda en donde destacaba en él un naranjo y un limonero. El huerto ocupaba más de la mitad del terreno en que estaba construida la casa paterna. Rosa "hablaba a los árboles y les decía que alabasen al Creador". En verano con la muchedumbre de mosquitos en la celdita ella les decía: "Hermanos mosquitos, alabemos todos a Dios; y no la picaban ni ella los echaba de allí".

El tronco seco del limonero y el ataque del demonio.- Rosa llamaba al demonio "patón" o "tiñoso" y se le presentó en forma de perro mastín. El demonio furioso de que Rosa lo menospreciase por su condición de ser padre de la mentira secó el limonero que siguió dando frutos. La gente luego fue arrancando las ramas de este árbol como reliquias. Aún se conservan un par de ramas de aquel árbol.

En este huerto ocurrió el misterio de las clavellinas. Rosa tenía costumbre de adornar todos los años la imagen y las andas de su patrona Santa Catalina de Siena. La víspera de la fiesta de la santa ambas amigas fueron al huerto a buscar flores adecuadas para ornamentar el anda, pasaron por todas las matas de los claveles pero no encontraron ni siquiera un solo botón porque no era tiempo de ellos. Rosa dijo "¿Si Dios Nuestro Señor nos diese la honra de la Santísima Trinidad, tres clavellinas, para que la santa imagen fuera del todo galana?". Cuando Rosa le pide a su amiga que vaya en busca de las clavellinas, ésta va a regañadientes porque ya habían buscado la noche anterior…la beata quedó estupefacta cuando halló tres clavellinas rojas muy hermosas que adornaron la imagen que salió en procesión.

 

Cura a Catalina de santa María de su dolor de oídos. Lo cuenta ella misma, indicando que, estando ayudándole a la santa Rosa en su casa a hacer ramilletes con un grave dolor de oídos, que estaba esta testigo como desatinada, que no le dejaba hacer nada, la dicha santa Rosa se compadeció de esta testigo y le hizo en el oído que le dolía, estando hincada de rodillas, la señal de la cruz, le echó la bendición y le dijo ciertas palabras, de las que alcanzó a oír: "Jesús y María". Y, en acabando de decirlas, se halló buena y sana y nunca más le ha vuelto aquel dolor.

 

Milagro del santo rostro Ocurrió el 15 de abril de 1617 a las siete de la noche, estando Rosa en casa del contador Gonzalo de la Maza, que tenía en su oratorio una imagen del Rostro de Cristo o Ecce homo, obra del pintor Angélico Medoro. En ese momento, estaba orando el matrimonio con sus dos hijas, Micaela y Andrea, y con Rosa. Rosa hablaba en voz alta con fervorosas oraciones. Salió el matrimonio y quedaron las dos niñas con Rosa. En un momento, se acercó Micaela, para despabilar las velas, y vio que el rostro, cabello y barba de la dicha santa imagen estaba mojado, como llovido de rocío. El rostro del Señor estaba sudando milagrosamente.

 

Después de la muerte.

El padre Francisco Nieto cuenta que un alférez tenía una pierna hinchada como una bota y, oyendo decir los milagros de la santa, se encomendó a ella y, tomando un poco de la tierra de su sepultura y refregándose la pierna con ella, milagrosa y repentinamente quedó sana; y esto fue público a todos fuera de que el dicho alférez, confesándose con este testigo, se lo dijo.

 Fray Blas Martínez nos refiere: Un negro mayordomo de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario…, al cual vio este testigo manco de la mano derecha desde muchos años, y la traía sin poderla menear; el día octavo del entierro de la dicha Rosa, metió el brazo en la tierra de su sepultura, invocando a la sierva de Dios. Y sucedió lo que era de esperar; a poder de ruegos, logró la gracia, pues salió sano de la manquera y le llevaron con "Te Deum laudamus" a la capilla de Nuestra Señora del Rosario; y después le conoció muchos años sano y bueno de la dicha manquía.

María de Oliva, la madre Rosa declara que un día vio, después de la muerte de la bendita Rosa, que habiendo venido el procurador general de santo Domingo con un fraile, llamado fray Juan García, le dijo que entrase a la celdita de la bendita Rosa y sacase la sillita que la bendita Rosa tenía; y el dicho padre entró y, en lugar de sacarla, empezó a cortar de la madera de ella y, por cortarla, se cortó la mano, una buena herida hacia la muñeca, que se cortó cuero y carne y le salió mucha sangre, que se le corría por la palma de la mano; lo cual vio esta testigo… Y el padre respondió: "Aquí tengo yo con qué curarme". Y sacó del seno, un pedacito de hábito de la santa Rosa y se lo puso en la herida y le parece que también se puso un poco de tierra de la celdita. Y de allí a poco, habiéndose entretenido hablando, que le parece a esta testigo que no había pasado una hora, miró la herida y la halló sana y lo mostró a todos; y esta testigo vio la llaga y herida después, antes que pasase una hora, y la vio sana

 

Stephen M. Hart, Santa Rosa de Lima, la evolución de una santa (Editorial Cátedra Vallejo, 2017) indica que  los criterios para determinar la evidencia de un milagro se habían vuelto más estrictos luego del Concilio de Trento (1545-1563), sobre todo desde el edicto de Urbano VIII en 1634:

1)     Todos eran ejemplos de curaciones profilácticas con precedentes bíblicos

2)     La enfermedad del paciente había sido diagnosticada por un médico y el paciente había sido desahuciado por la ciencia médica

3)     Después de la invocación de la ayuda a Rosa se hacía inmediata la curación y la salud era verificada por un médico

4)     La curación se mantenía durante un periodo de tiempo

En el segundo proceso apostólico de Palermo de 1670" que nos explica cómo tratan de resolver los problemas aducidos por miembros del Tribunal como Petrus Franciscus de Rubeis, el Cardenal Azzolino y Joannes Migetius que básicamente tenían que ver con los testimonios científicamente válidos para la medicina del momento acerca de la condición del paciente antes y después de la curación, que había llevado a rechazar 91 de los 119 pretendidos milagros recogidos en el proceso de Lima.

Milagros peruanos

 

1)   Una niña de 9 años, María Sánchez, que ya no podía caminar debido a una caída, fue curada milagrosamente como resultado de una novena realizada por sus padres ante la tumba de Santa Rosa.

2)   Una mujer que estaba tullida de un brazo, llamada doña Isabel Durán, viuda de Jácome Carlos, aquella mañana que estaba el cuerpo de la bendita santa en la capilla mayor, teniendo el brazo tullido, se llegó a la santa con viva fe, se encomendó a ella pidiéndole que alcanzase de Nuestro Señor la sanación de aquel brazo tullido; tocó a la santa y quedó buena y sanó repentinamente. Un sacerdote fue testigo del hecho.

 

 

3)   La curación del brazo derecho inválido de Mauro Diego de Ayala. Este recuperó plena salud tras encomendarse a Santa Rosa, ante su sepulcro en la Iglesia de Santo Domingo.

4)   Magdalena Chamiso, mujer cacica, de "la nobleza india" del Perú, obtuvo la movilidad de sus piernas lisiadas cuando echó sobre estas tierra de la sepultura de Santa Rosa y algunas reliquias.

5)   María de Vera, una mujer desahuciada por su médico, se curó de la fiebre que la quejaba luego de invocar a Rosa y sostener una estampa de esta. Se quedó dormida y al día siguiente estaba sanada.

 

Milagros italianos del Proceso de Palermo

 

6) Ioannis Zelilli, de Sessa, tenía fiebre y tosía sangre. Tres doctores lo declararon moribundo, pero imploró ayuda de Rosa y bebió agua mezclada con tierra de su tumba. De pronto recuperó la salud.

 

7) Cándida Roseta, de Sessa, tuvo un parto accidentado que la dejó al borde de la muerte. Padeció durante varios días y quedó totalmente curada cuando colocó una imagen de Rosa sobre su barriga.

 

8) Serafino Puglisi, en Palermo, cayó enfermo de fiebre en 1669 y perdió la vista y el oído. Se le declaró moribundo pero fue sanado al invocar a Rosa. En su testimonio, la santa se le apareció y le dijo que "lo refrescaría".

 

9 Angela Cibasa, en Palermo, se le diagnosticó un doble ataque de fiebre terciana, que sufrió por 26 días. Se le administró la extremaunción. Luego de encomendarse a Rosa experimentó un milagro y fue sanada.

Ojalá que el recuerdo de estos milagros nos ayude a conocer mejor a Rosa y sobre todo seguir sus huellas de amor a Cristo, la Iglesia y el Perú. Bendiciones


Fecha Publicación: 2022-08-28T09:52:00.001-07:00

Amigos: Me complace adelantarles con sumo gusto el prólogo firmado por Monseñor Miguel Cabrejos a quien agradezco por su texto. Para dar idea de su contenido les brindo el índice. Espero que llegue pronto a las librerías. Bendiciones  

LOS SANTOS FORJADORES DE LA PERUANIDAD

Todos los peruanos recordamos con gratitud la visita del Papa Francisco, quien en enero del 2018 nos alentó a seguir su huella en esta tierra que -bellamente- denominó "tierra ensantada": "la reserva más linda del pueblo peruano son los grandes santos que marcaron Latinoamérica, construyendo la Iglesia, trabajando por la unidad y en esperanza".

¿Qué significa que Santa Rosa de Lima y San Martin de Porras marcaron la fe de América Latina? Que sus vidas han servido de ejemplo para millones de personas. Rosa y Martín encarnaron a Cristo de modo sencillo y gozoso. Sus imágenes, sus nombres siembran la geografía de América Latina facilitando en los fieles su devoción. A través de cofradías, asociaciones, instituciones, los valores personificados en ellos como la coherencia, la hermandad, la alegría dinamizan la vida de un continente impregnado por la fe y la caridad cristianas.

Desde el siglo XVII han trascendido las fronteras nacionales del Perú que los vio nacer o actuar. Rosa fue la primera santa de América, Toribio de Mogrovejo es patrono de todos los obispos de América, Martín es patrono mundial de la justicia social, Francisco Solano vivió en Bolivia y Tucumán, y tiene gran arraigo en el mundo franciscano y artístico musical, hasta el de perfil más bajo como Juan Macías tiene miles de devotos entre los emigrantes del mundo. Rosa fue proclamada por el Protector José de San Martín la patrona de la Orden del Sol en 1821 con el fin de servir de referencia a los patriotas distinguidos con tal título.

Nuestros santos impactaron también a San Juan Pablo II que, en su visita al Perú en 1985 y ante más de un millón de jóvenes, los invitó a ser protagonistas del Perú, culminando con este mensaje final: "A ejemplo de la joven Santa Rosa de Lima, empeñad vuestras energías en construir un Perú donde brille la santidad, donde se plasmen las bienaventuranzas del reino. Construid un Perú más fraterno y reconciliado. Construid un Perú mucho más justo. Construid un Perú sin violencia, siempre anticristiana. Construid un Perú donde reinen la honestidad, la verdad, la paz. Construid un Perú más humano, donde el misterio de cada hombre se viva a la luz del misterio de Dios".

Al igual que hay personajes universales que marcan la trayectoria histórica, los santos son los hitos, los referentes, los paradigmas del cristianismo en el Perú; en ellos, encuentran sus connacionales el modo concreto de ser discípulo y misionero de Cristo, de amar a Dios por entero y al prójimo hasta el extremo.

Necesitamos ponerle rostro a los discípulos y misioneros ejemplares, nuestros santos, como guías seguros del Evangelio hecho carne y vida en el tiempo del Bicentenario patrio.

Guardo con especial emoción el reciente momento de la beatificación de la Hermana Aguchita en el Centro Poblado de La Florida, Junín, Vicariato de San Ramón, el 7 de mayo de 2022. Allí recordé a las otras seis personas que también fueron asesinadas por aquellos terroristas y rezamos para que su sangre derramada en el mismo suelo, sangre como la de Abel, los uniese al coro de los que siguen al Cordero Vencedor entre los santos del Paraíso.

En este tiempo sinodal que vive nuestra Iglesia invito también a renovar la pasión por Jesús, la pasión por su Evangelio, la pasión por su pueblo, pueblo Santo de Dios, pidiendo a la nueva Beata numerosas y santas vocaciones sacerdotales, religiosas y laicos comprometidos en la evangelización, en una Iglesia en salida y más sinodal.

Agradezco al profesor José Antonio Benito, director de la Comisión Bicentenario de la CEP, por el esfuerzo en compartirnos de modo accesible la vida de los santos, beatos y siervos de Dios del Perú. Les animo a su lectura y encomiendo a nuestra Virgen Santísima para que sigan sus huellas. Con mi bendición.


Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM.

Arzobispo Metropolitano de Trujillo

Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana

Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano – CELAM

(Prólogo pp. 5-7 de la obra de José Antonio BENITO Perú, Tierra ensantada: Santos, beatos, siervos de Dios, Lima, CEP, 2022,. 165 pp

 

 ÍNDICE DE SANTOS. BEATOS. VENERABLES Y SIERVOS DE DIOS

I.                 SANTOS

1.  San José, Patrono del Perú.

2.  Rosa de Santa María. 1586-1617

3.  Martín de Porres. 1579-1639

4.  Francisco Solano. 1549-1610

5.  Juan Macías. 1585-1645

6.  Toribio Mogrovejo. 1538-1606

7.  Narcisa de Jesús. 1833-1869

 

II.   BEATOS 

1. Ana de los Ángeles.1602-1686

2. Luis Tezza.1841-1923

3.  José de Calasanz. 1872-1936

4.  Ascensión Goñi. 1868-1940

5.  Mártires de Chimbote: Miguel Tomazek, + 1991

6.  Zbigniew Strzalkowski: + 1991

7.  Sandro Dordi: 1931-1991

8.  Augusta Rivas. 1920-1990

 

Mártires dominicos peruanos en la Guerra española del 36

9.  Fray Vicente Álvarez Cienfuegos

10.    Fray José Luis Palacio

11.   Fray Jacinto García Riesco

12.   Fray Manuel Gutiérrez Ceballos

 

III.                       VENERABLES

1.  Alonso de Barzana, S.J. (1530-1598)

2.  Pedro Urraca.1583-1657

3.      Francisco Camacho.1629-1698

4.      Rafaela de la Pasión Veintemilla. 1836-1918

5.  Teresa de la Cruz Candamo. 1875-1953

6.  Octavio Ortiz Arrieta.1879-1958

7.  Martín Fulgencio Elorza Legaristi. 1899-1966

 

IV.  SIERVOS DE DIOS

1.   Diego de Ortiz .1532-1571

2.   Luis López de Solís.1535-1606

3.   Gundisalvo (Fray Gonzalvo) Díaz de Amarante.1540- 1618

4.   Diego Martínez, SI. 1542-1626

5.   Juan Sebastián de la Parra. 1550-1622

6.   Juan de Alloza SI. 1597-1666

7.   Gaspar Báez, SI, 1604

8.   Francisco del Castillo.1615-1673

9.   Nicolás de Dios Ayllón.1618

10.       Luisa de La Torre, Beatita de Humay. 1819-1869

11.        15  Alfonso María de la Cruz Sardinas, 1842-1902

12.       Pío Sarobe Otaño. 1855-1910

13.       Clara del Corazón de María (1860-1924)

14.       Emilio Lissón Chávez, CM. 1872-1961

15.       José Álvarez, OP (Apaktone) 1890-197)

16.       Melchora Saravia Tasayco, la Melchorita. 1895-1951

17.       Juan J. McKniff, OSA, 1905-1994

18.       Mateo Crawley-Boevey 1875-1960

19.       Andrés Aziani, 1953-2008

20.       Federico Kaiser (1903-1993)

21.      Luis Bolla SDB (1932-2013

22.       Eusebio Arróniz, CMF, 1885-1959 (Pendiente de aprobación)

23.       M. del Pilar de Jesús, OCD, 1917-1997 (Pendiente de aprobación)




Fecha Publicación: 2022-08-26T17:55:00.001-07:00

Dr. José de Silva y Olave (1747-1816), rector del Seminario de Santo Toribio ( 1811-13), obispo electo de Huamanga

José Antonio Benito

Nació en Guayaquil (Ecuador), 15.IV.1747 y murió en Ninabamba (Perú), 26.X.1816. Realista, obispo, diputado de Ultramar a la Junta Central de Sevilla en 1810. Fue hijo del capitán Jacinto Pérez de Silva y Avilés, alcalde ordinario de Cabildo, y de María Jacinta de Olave y Salavarría, ambos guayaquileños. En 1754 ingresó al Colegio Jesuita de San Ignacio y terminados sus estudios preparatorios se trasladó a la Universidad de Santo Tomás de Aquino en Quito hasta doctorarse en Teología en 1767. Entonces su padre lo envió al Seminario de Santo Toribio en Lima para que siguiera la carrera religiosa y tras aprobar los cursos recibió el título de maestro en 1777, ejerciendo la docencia por cuatro años en la cátedra de artes.

En 1785 pasó al Convictorio Carolino regentado por el renovador Toribio Rodríguez de Mendoza. Aquí fue nombrado catedrático de artes y ejerció como capellán y en algunos periodos como vicerrector. En 1792 fue electo canónigo magistral de la Catedral de Lima. De modo transitorio fue rector del Colegio del Príncipe de 1793 a 1802[1]. A partir del 1794 fue tutor de su sobrino el joven estudiante José Joaquín de Olmedo, quien sería uno de los grandes políticos y poetas del Ecuador. En 1805 el arzobispo de Lima, Juan Domingo González de la Reguera enfermó gravemente y, poco antes de morir. le encargó la Arquidiócesis, misión que Silva desempeñó durante varios meses y a la llegada del sucesor -Bartolomé de las Heras en marzo de 1806- fue ascendido a chantre de la Catedral.

En julio de 1806, con motivo de la entrada pública del Virrey Abascal, Silva fue comisionado por parte del Cabildo para recibirle en Lurín, y en agosto del mismo año para recibir en Ica al nuevo Arzobispo, De las Heras. En 1807 fue designado como vicerrector de la Universidad de San Marcos. De 1808 a 1809 fungió como catedrático de Nona de Teología, a la vez que fue elegido como rector de la Universidad Mayor de San Marcos.

Al enterarse de la revolución quiteña del 10 de agosto, dirigió una exhortación a permanecer fieles a la obediencia del príncipe Fernando, mientras tanto Napoleón había hecho nombrar Rey de España a su hermano José Bonaparte y las ciudades españolas formaban una Junta Central de España e Indias con sede en Sevilla, que convocó de urgencia a los delegados de las provincias peninsulares y de Ultramar. Silva fue electo por sorteo para representar al Perú. Ante los movimientos independentistas de Quito redactará un ardoroso manifiesto solicitando a la población quiteña la más firme fidelidad al Rey. Con solemnes palabras les amonesta advirtiéndoles del valor de la Junta Central de la que él mismo es su representante y del error de juntas paralelas amparadas por el invasor francés Napoleón.:

"¿Es posible que la noble, ilustre ciudad de Quito haya levantado la cuchilla cruel y antipatriótica para cortar el santo lazo que nos unía con nudos más gratos que la vida?¿ Cómo han de poner los hijos de los primeros hombres de la España este borrón a las glorias heredadas de sus padres? [2].

Silva fue electo por sorteo para representar al Perú. El 11 de octubre salió del Callao en compañía del joven presbítero Isidro Ignacio Figuerola de la Peña. En Guayaquil visitaron a los familiares. En diciembre siguieron a Acapulco con sus sobrinos Francisco de Ycaza Silva y José Joaquín de Olmedo Maruri, a quien había designado su secretario. Se dispuso para viajar a España por México; mientras la comitiva se hallaba en México se interrumpió la comisión al disolverse la Junta Central de Sevilla, hostilizada por la presencia de los Ejércitos franceses. Silva conceptuó la inutilidad de su viaje y regresó a Lima en septiembre de 1810, pero Olmedo consiguió asistir a las Cortes reunidas en Cádiz en 1812, desde donde le envió el nombramiento de obispo de Huamanga.

En su época de rector interino del Seminario, contará con el apoyo del prelado diocesano, D. Bartolomé María de las Heras, a quien recibió en Ica a su llegada al Perú, el que había visitado el Seminario en abril de 1810, brindándole su apoyo incondicional. Elocuente testigo es el inventario de su donación de libros para la Biblioteca. Vuelto a España, redactó a ruegos del Nuncio en Madrid, un Informe sobre el estado de la arquidiócesis, dirigido a su Santidad Pío VII, y en el que recuerda con afecto al Seminario:

"Fundó el Señor Santo Toribio el Seminario Conciliar; estableció en él una arreglada constitución, mas, habiendo variado muchas cosas en el discurso de los siglos, en la visita que hice se alteraron algunos artículos y se formó un nuevo método de estudios que la experiencia ha acreditado en sus buenos efectos: florecen las ciencias sagradas en esta casa y los ejercicios y tesis (sic) públicas de los Seminaristas admiran a los literatos: hay de 70 a 80 alumnos, con el competente número de pasantes, maestros y catedráticos: la mayor parte de los instruidos que se ven en la diócesis son hijos de este Colegio: siempre han vivido con una buena conducta hasta que por los años 20 y 21 principiaron a extraviarse con la cercanía y entrada del General San Martín y con las máximas de libertad e independencia que inflamaron sus espíritus... "[3].

Le tocó actuar en relación con las reformas introducidas por el Arzobispado en el Reglamento y que provocó la protesta de los seminaristas. Éstos presentaron un escrito respetuoso pidiendo ser escuchados. Las Heras pidió informe al Rector y éste respondió el 8 de Mayo de 1811 manteniendo la disposición anterior de salir a sus casas los días festivos a las 9.00 am. y no sólo por la tarde como se pretendía; debería hacerlo, además, en traje talar y llevando compañero.

Desde la reforma de los estudios, decretada por el Virrey Amat y la extinción de los Colegios de San Martín y de San Felipe, el Seminario se dividió con el Convictorio Carolino a los jóvenes estudiantes que encontrarán en sus aulas la satisfacción de sus anhelos de compromiso intelectual con la Patria. Fue el caso de D. Vicente Morales Duárez, Presidente de las Cortes de Cádiz. Cuando de forma repentina muere en aquella ciudad, se le rindieron los honores correspondientes.

Conocemos también para esta fecha un certificado de la jura de la Constitución Política de la Monarquía Española de 1812, firmada por Silva como rector y obispo electo de Huamanga, así como Juan Manuel Nocheto, vicerrector y secretario:

En este Real Colegio Seminario del Sr. Santo Toribio hoy 4 de octubre de 1812, habiéndose recibido por conducto del Ilmo. Sr. Arzobispo de esta metrópoli Dr. Bartolomé María de las Heras, nuestro dignísimo prelado, un oficio del Excmo. Sr. Ministro de Gracia y Justicia acompañado de la Constitución Política de la Monarquía Española sancionada por las cortes generales y extraordinarias de la nación y Reales Ordenes de 18 de marzo sobre su publicación y forma con que debe ejecutarse el juramento para su observancia, se tocó la campana de uso y costumbre para la congregación de los alumnos y juntos en la capilla interior de este Real Colegio se leyó íntegra la constitución con los referidos Reales Decretos y puestos todos de rodillas y teniendo delante una imagen de Cristo Crucificado y el libro de los Santos Evangelios se les hizo hacer le juramento en la forma prevenida: "¿Juráis por Dios y por los Santos Evangelios guardar la constitución política de la Monarquía Española sancionada por las Cortes Generales y extraordinarias de la nación y ser fieles al Rey? Respondieron todos los concurrentes: "Sí, juramos". Concluido este acto y hecha un breve exhortación para su observancia se entonó el cántico Te Deum Laudamus, celebrándose después una Misa solemne de acción de gracias. Y el Ilmo. Sr. Rector de este colegio Dr. D. José de Silva y Olave, obispo electo de la diócesis de Huamanga, ordenó se extendiese por acta en los libros y que se sacasen 3 copias autorizadas para dar cuenta con ellas de lo actuado y lo firmó de su mano de que certifico. José Vicente, Obispo electo de Huamanga. Vicerrector y Secretario: Juan Manuel Nocheto[4].

Un sobrino suyo fue el sacerdote José Ignacio Moreno, célebre Arcediano de Lima y, sin duda alguna, el escritor más eminente que poseyó esta Iglesia y cuya obra sobre la Supremacía del Papa, editada varias veces, llamó la atención aun en los centros intelectuales de Europa. Moreno vino a Lima muy joven traído por su tío Silva y Olave, con cuyo patrocinio pudo emprender sus estudios.

Como indicamos, el 22 de febrero de 1812 D. José Silva fue electo Obispo de Huamanga, razón por la cual se puso en viaje a Lima, a fin de consagrarse. Salió a su diócesis en 1814 aún sin consagrarse, parece que en mitad del viaje se enteró de la interrupción de los caminos debido a la revolución de los patriotas independentistas encabezados por Manuel Hurtado de Mendoza, que ocupaba Huamanga. Hemos visto que Silva era conciliador, pacifista pero declarado realista y fiel al monarca Fernando VII por lo que decidió regresar a Lima. En tales ajetreos pasaron dos años hasta que le sorprendió la muerte en la pequeña población de Ninabamba el 26 de octubre de l816, a los sesenta y nueve años de edad, sin haber tomado posesión de su jurisdicción episcopal.

P.D. Agradezco el generoso envío de la foto por parte del P. Martín Laurente



[1] TAURO DEL PINO, Alberto "Rectores de la Universidad Mayor de San Marcos en el siglo XIX Separata de la Revista SAN MARCOS, No. 18. Lima, 1977

 

[3] Pedro Leturia Relaciones entre la Santa Sede e Hispanoamérica II, p.206, Roma 1960.

[4] Libro en que se sientan las partidas de los colegiales recibidos en este Real Colegio de Santo Toribio y sus actuaciones Año de 1800. p.172 . AAL, Causas del Seminario. V:68


Fecha Publicación: 2022-08-21T09:40:00.000-07:00

Armando Medina Vargas. La relación de don recíproco Clave interpretativa de la Teología del cuerpo de S. Juan Pablo II. Roma 2022

 

Amigos: Les comparto la síntesis elaborada por el propio autor acerca de su tesis doctoral sustentada el 11 de marzo del 2022 en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma. Con el título: La relación de don recíproco Clave interpretativa de la Teología del cuerpo de S. Juan Pablo II.

Afortunadamente ya se publicó -como vemos en la foto de portada- con el título El amor trinitario, fuente y culmen del amor humano. Lectura de la teología del cuerpo de S. Juan PABLO II,  a la luz de la clave interpretativa relación de don recíproco (IF PRESS, Roma, 2022 ).

El autor es de la diócesis del Callao,  egresado de la Facultad de Teología Redemptoris Mater del Callao, magíster en bioética y biojurídica por la USAT (Chiclayo) y doctor en Teología por Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma. En la actualidad es vicedirector del monasterio Domus Galilaeae y docente en el Studium Theologicum Galilaeae, en el Monte de las Bienaventuranzas

 

Introducción. Objetivos

La obra es fruto de varios años de lectura, estudio y meditación, iniciados con el ciclo de licencia en Sagrada Teología, con la Tesina titulada: «El hombre, ser relacional, en el matrimonio y la familia cristiana, imagen de Dios uno y trino», y que posteriormente ha enriquecidos con la lectura y el análisis de la Teología del Cuerpo de S. Juan Pablo II.

Se quiere ofrecer un nuevo aporte científico a la antropología Teológica a través del análisis y la lectura de las catequesis de la Teología del Cuerpo, proponiendo a los lectores un nuevo enfoque que consideramos un punto neurálgico en la comprensión de la obra de K. Wojtyla: La relación de don recíproco. Siguiendo las catequesis de la Teología del Cuerpo, evidencia que la persona solamente alcanza la plenitud de su ser a través de la relación de don recíproco. En virtud de ello, demuestra que S. Juan Pablo II ha elaborado las catequesis de la Teología del Cuerpo considerando la categoría ontológica relación de don recíproco, como uno de sus ejes centrales. El estudio se centra en los ciclos de catequesis correspondientes a la antropología adecuada.

 

La Tesis está dividida en cuatro capítulos:

Primer capítulo. Dos aspectos fundamentales del concepto relación (persona- Communio personarum) en el pensamiento filosófico y teológico.

Segundo capítulo. Análisis de los conceptos fundamentales (categorías ontológicas) inscritos en el primer ciclo de catequesis, que el Papa denomina el principio. En el análisis usa la categoría ontológica relación de don recíproco, como clave interpretativa de todas y cada una de las categorías ontológicas. El hombre creado por Dios en el principio, como varón y mujer, lleva inscrito en su ser la dimensión del don, y se realiza plenamente viviendo en y para el otro

Tercer capítulo. Ciclo titulado la Redención del corazón. A causa de la concupiscencia, que toma posesión del corazón, como consecuencia del pecado original, «la relación de recíproco don se ha transformado en una relación de apropiación». Para restituir la relación de don recíproco en el ser del hombre, Dios Padre ha enviado a su Único Hijo. Gracias al Misterio Pascual y al envío del Espíritu Santo, como dice S. Juan Pablo II, «el cristiano recibe nuevamente su propio ser como don de Dios».

 

Cuarto capítulo. Análisis del último ciclo de la antropología adecuada, titulado la resurrección de la carne. En el análisis que realiza S. Juan Pablo II se identifican dos elementos que expresan la nueva existencia de la persona (el hombre celeste), en la cual la relación de don recíproco alcanzará la plenitud de su perfección: En primer lugar, la visión de Dios cara a cara por parte del hombre producirá un amor de tal profundidad y fuerza que absorberá completamente su entera subjetividad psicosomática, y el hombre responderá al recíproco don de sí mismo a Dios, con la virginidad, entrando a la plena participación en la Vida Trinitaria de Dios. En segundo lugar, la relación del don recíproco entre las personas encarnadas se realizará plena y definitivamente en el otro mundo en la resurrección final, en la que tendrá lugar la comunión plena y perfecta de todos los santos.

 

Contribución y conclusiones de la Tesis

Un descubrimiento cada vez más profundo del legado que S. Juan Pablo II ha dejado a la Iglesia y a toda la humanidad a través de su Teología del Cuerpo. Para ello, se ofrece una nueva clave interpretativa: La relación de don recíproco.

 

1. El hombre, varón y mujer, imagen de Dios: Primera clave hermenéutica de la Teología del Cuerpo.

Es imprescindible considerar la cita del Génesis «Creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, y los creó varón y mujer» (1, 27). A través de esta cita S. Juan Pablo II nos ofrece una primera clave hermenéutica de la Teología del Cuerpo: El hombre es creado varón y mujer a imagen de Dios. Por tal razón el Papa afirma: «El Creador parece detenerse antes de llamarlo a la existencia, como si volviese a entrar en sí mismo para tomar una decisión: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza" (Gén 1, 26)». De esta manera, «el relato de la creación del hombre, en el capítulo primero, afirma desde el inicio y directamente que el hombre ha sido creado a imagen de Dios en cuanto varón y mujer» para la relación del don recíproco. Esta primera clave hermenéutica, constituye la base teológica sobre la cual hemos construido nuestro análisis, y se apoya en dos argumentos que exponemos a continuación:

 

1.1 El varón y la mujer, imagen de la comunión divina de Personas.

En un acto de amor expansivo, Dios decidió crear al hombre, para que participara plenamente de su Vida Trinitaria. Ahora bien, S. Juan Pablo II afirma que «la función de la imagen es la de reflejar a quien es el modelo, reproducir el prototipo propio». Según el pensamiento del Papa, el varón y la mujer son la imagen en la tierra de la Communio personarum, del Dios, uno y trino. Por tal razón afirma: «El relato del capítulo segundo, […] revela, según su modo propio, que la completa y definitiva creación del "hombre" […] se expresa en dar vida a esa "Communio personarum" que el varón y la mujer forman».

 

1.2 El varón y la mujer participan de la vida trinitaria, como personas.

Ddesde el principio, el hombre fue creado como persona, capaz de recibir y responder al amor donativo de Dios y de alcanzar su plenitud en la comunión personal cara a cara con Dios, a través de la cual experimentaba la perfecta relación del amor de donación con su Creador, participando en la vida trinitaria de las Tres Personas divinas. El diseño primordial de Dios inscrito en el principio consistió en que el hombre pudiera conocer a través de la experiencia, la verdad de la esencia de su ser, imagen de Dios, constituido persona, cuya plenitud es la relación del don recíproco. De este modo, el hombre, habiendo conocido a través de la experiencia el don que Dios le había hecho, lo pudo acoger, participando de esta manera en la vida divina de la comunión de personas. Ese fue el misterio de la creación del hombre del principio a imagen y semejanza de Dios.

 

2. La «relación de don recíproco», fundamento de la antropología adecuada.

Siguiendo el análisis de S. Juan Pablo II en la Teología del Cuerpo, hemos realizado un examen de las categorías ontológicas de la antropología adecuada, usando la clave interpretativa relación de don recíproco. Dichas categorías se encuentran presentes en el hombre del principio, el hombre histórico y el hombre celeste. En este sentido, pensamos que los dos polos, es decir, el hombre del principio y el hombre celeste, son los que mejor nos ayudan a definir estas categorías antropológicas en su radicalidad ontológica. La categoría ontológica que expresa en sí todas las otras categorías es la persona, y la relación de don recíproco es la clave interpretativa que nos permite conocer su verdadero significado.

 

2.1  La «relación del don recíproco», clave interpretativa de la categoría persona.

En esta investigación defendemos que la relación de don recíproco es fruto de una larga y laboriosa formulación Teológica sobre la Trinidad.

Cuando S. Juan Pablo II hace referencia a la categoría "relación" en sus catequesis del principio, directa o indirectamente se está refiriendo a la relación entre personas: relación de las Personas de la Trinidad, relación del hombre con Dios y, la relación del varón con la mujer: la relación varón-mujer; «la relación varón-mujer, feminidad- masculinidad»; «relación que se establece entre ellos». Por tanto, afirmamos que la relación es una categoría ontológica, radical, nuclear de la ontología propia de la persona.

 

La ontología cristiana considera que la esencia radical, constitutiva de la persona es la relación del don recíproco. Es decir que el hombre se realiza como persona solamente si se dona a otra persona, si se ofrece a otra persona como un don. El Concilio Vaticano II en la célebre frase de la Gaudium et Spes, que S. Juan Pablo II cita reiteradamente en sus catequesis, afirma: «El hombre es el único ser en el universo al que Dios ha querido por sí mismo y no encuentra su plenitud más que en el don sincero de sí a los demás» Y también: «Ese misterioso don hecho a lo más íntimo del hombre al "corazón" humano que permite a ambos, varón y mujer, existir desde el "principio" en la recíproca relación del don desinteresado de sí».  En esa entrega de amor a otra persona, el donante desea conseguir que la otra persona se realice también como persona, aceptando el don que se le ofrece y respondiendo también ella con el amor de donación. Por tanto, se podría concluir que la donación no pretende únicamente la propia realización, sino el bien de la otra persona, la cual se realiza plenamente respondiendo al don recibido, a través de la entrega de sí.

Afirmamos también que todo hombre, desde el inicio de su concepción es persona. Es persona porque Dios, desde el principio de su existencia, la ha querido por sí misma. Es el amor de Dios el que la constituye ontológicamente como persona, y ella haciendo uso de su libertad, puede aceptar ese don y responder, donándose. Solamente la aceptación del don y su respuesta a través del don, permiten a la persona alcanzar la plenitud de su ser. Sin embargo, esto no altera en ningún modo, la dignidad de persona que Dios le ha conferido, amándola por sí misma. Por tanto y como consecuencia, la única y adecuada relación que se debe establecer con ella es el amor de donación.

S. Juan Pablo II ha expresado el significado de la categoría relación de don recíproco en las catequesis de la Teología del Cuerpo, a través de los siguientes términos: la «adecuada relación "a la" persona»; «relación recíproca de las personas»; relación con el segundo yo. Y esta relación que analiza el Papa en sus catequesis del principio entre «el varón y la mujer» la califica con varios adjetivos: «relaciones mutuas»; «mutua relación de que habla el Gn 2, 23-25»; «la relación recíproca»; «la relación conyugal del varón y la mujer».

Al mismo tiempo es importante señalar que el término don aparece en las catequesis del principio 141 veces. De este modo el Papa testifica la importancia que tiene para él; relacionándolo muchas veces implícitamente, con los términos relación y persona.

Ahora bien, con el fin que se pueda realizar la relación de don recíproco, son fundamentales en la persona: la racionalidad y la libre voluntad. Una racionalidad capaz de conocer la verdad de su ser persona, ser para la relación del don recíproco, acompañado de una voluntad libre. En el principio, el hombre poseía la capacidad de auto posesión y autodominio.

 

2.2  Origen Trinitario de las categorías «persona» y «relación de don recíproco».

El término persona ya se utilizaba en Grecia y en Roma, pero no tenía el significado de relación de don recíproco.  En Grecia se empleó el término persona como πρόσωπον. Su significado estaba circunscrito al teatro, tan característico de la cultura griega clásica, como personaje que representaba la máscara que el actor portaba en cada escena de la obra teatral. En Roma, cuna del derecho, persona tenía un significado jurídico: ser humano sujeto de derechos y deberes.

La categoría relación en el pensamiento griego es accidental. Lo uno, lo inmutable son realidades esenciales del ser, la pluralidad, la relación entre los seres son categorías accidentales. Por eso lo divino es lo uno y lo inmutable. La filosofía platónica y la filosofía aristotélica se fundaron en la categoría substancia, una e inmutable, considerando la categoría relación como un accidente secundario en la ontología y la antropología.

En el pensamiento platónico, el cuerpo y la sexualidad fueron relegadas. Según Platón, el cuerpo no es constitutivo del ser del hombre: «somos almas y tenemos un cuerpo», y como el sexo es propio del cuerpo, no del alma, porque «el alma está sencillamente encadenada y apresada dentro del cuerpo», no existen ni se pueden establecer diferencias entre el varón y la mujer, dado que el sexo no es parte esencial de ellos. Por lo que, Platón considera que no se puede afirmar que el hombre sea esencialmente varón y mujer.

En el pensamiento Aristotélico, es evidente que al constatarse la ausencia del concepto persona, la categoría relación, como esencia de esta, sería igualmente desconocida como categoría ontológica. La relación es la cuarta categoría, categoría accidental de la entidad, "ousia" o "substancia". Las categorías son accidentes, dicen del ser lo que es ser, pero sin formar parte de su entidad y su esencia.

Fueron los filósofos y teólogos cristianos quienes, en su trabajo de profundizar en la esencia del Dios cristiano, uno y trino, describieron la esencia de la persona: ser en relación. Inicialmente, esta categoría ontológica sólo fue utilizada para las Tres Personas de la Trinidad. La categoría relación se fue construyendo, hasta llegar a ser considerada ontológica, gracias a la filosofía cristiana.

Los Santos Padres, desde la antigüedad, ya resaltaban la relación como la esencia de las personas divinas y evidenciaban que esa relación era la del amor de donación recíproca.

Ha sido mérito de los Padres Capadocios, afirmar que la esencia de las Tres Personas de la Trinidad es relacional: la relación del Padre es la paternidad; la del Hijo, la filiación; la del Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo, el soplo, espiración del Padre y soplo, inspiración del Hijo.

En la Edad Media, la escuela de San Víctor, Ricardo y Hugo de San Víctor, explicaron la Santísima Trinidad, recurriendo a la relación en el amor existente entre las tres Personas que la conforman: el Padre es el Amante, el Hijo es el Amado, y el Espíritu Santo el Amor en Persona que les une. Cada una de las Personas Divinas, unidas en el amor inefable, son ese amor pleno y perfecto. De esta manera, queda reforzada la comprensión de que la relación entre personas es relación de amor.

San Buenaventura pensaba que la relación es un constitutivo esencial no solo en Dios, sino también, por analogía, de la persona humana. La persona se podría definir usando la categoría relación, pero si esto fuera así, persona y relación serían definiciones idénticas. Y Duns Scoto afirmaba que la relación es constitutiva de la persona humana. La analogía de persona y de relación en el seno de la Trinidad se aplica a la antropología.

Posteriormente, en el Siglo XX, X. Zubiri señaló la confluencia ontológica entre Persona y relación.  X. Zubiri definió a la persona a partir de los verbos existir con, definiendo la esencia de la persona a partir de la relación y apertura hacia el otro. De esta manera relación y apertura no serían consideradas, para X. Zubiri, como accidentes, sino como categorías ontológicas esenciales del ser persona. Y L. Polo llega a definir persona como ser para el otro, señalando con firmeza que lo constitutivo de la persona es ser don, para las otras personas.

En el pensamiento de G. Greshake y J.  Ratzinger se consolida la categoría de relación de amor y donación recíproca. De esta manera ellos enfatizan el carácter fundamental de la Communio personarum, en cuanto constitutiva de la persona, divina y humana.

G. Greshake afirma que el único Dios es una unidad de relación de amor donativo, no una sustancia suprema. Dios uno y trino es relación y «el Ser supremo divino es comunidad de tres personas». Dios uno y trino es «Communio». «Dios es una unidad originaria de relación amorosa, y el hombre como persona fue creado primigeniamente ser con los demás y ser para los demás». Y añade la afirmación: «Sólo la relación con el otro me permite acceder a la propia y plena condición personal».

J. Ratzinger en su libro Introducción al cristianismo sostiene que la fe cristiana profesa que Dios es persona. La afirmación de Ratzinger incluye necesariamente que Dios es relación, porque no existe la persona en absoluta singularidad, dado que la relación es constitutiva de la persona. Ratzinger afirma también que la relación tiene que ver con la pluralidad, al menos dos en mutua relación, y, por tanto, que la Trinidad no habría que buscarla en el plano de la sustancia sino en el plan de la relación. Porque la relación entre las Tres Personas es el amor de donación, y persona es su peculiar acto del don. No se trata del que da, sino del acto de dar. Llegando a afirmar: «El omnímodo dominio del pensar substancia queda destruido; la relación se concibe como una forma primigenia de lo real, del mismo rango que la substancia».

 

3. El gran aporte de S. Juan Pablo II.

S. Juan Pablo II asume el legado teológico precedente, y lo expone en la Teología del Cuerpo, utilizando las siguientes palabras:

La función de la imagen es la de reflejar a quien es el modelo, reproducir el prototipo propio. El hombre se convierte en imagen de Dios no tanto en el momento de la soledad, cuanto en el momento de la comunión. Efectivamente, él es "desde el principio" no sólo imagen en la que se refleja la soledad de una Persona que rige al mundo, sino también y esencialmente, imagen de una inescrutable comunión divina de Personas.

El Papa señala que la relación aparece en el misterio mismo de la creación, de forma que, debería considerarse como constitutiva de la persona:

El concepto «donar» no puede referirse a una nada. Ese concepto indica al que da y al que recibe el don, y también la relación que se establece entre ellos. Ahora, esta relación surge del relato de la creación en el momento mismo de la creación del hombre.

K. Wojtyla se une a la tradición de la teología iniciada por los Padres Capadocios, y a sus contemporáneos G. Greshake y J. Ratzinger, resaltando en Dios uno y trino la Persona-don, la Persona-amor y la relación personal del amor de donación:

Dios, en su vida íntima, «es amor», amor esencial, común a las tres Personas divinas. El Espíritu Santo es amor personal como Espíritu del Padre y del Hijo. Por esto «sondea hasta las profundidades de Dios», como Amor-don increado. Puede decirse que en el Espíritu Santo la vida íntima de Dios uno y trino se hace enteramente don, intercambio del amor recíproco entre las Personas divinas, y que por el Espíritu Santo Dios «existe» como don. El Espíritu Santo es pues la expresión personal de esta donación, de este ser-amor. Es Persona-amor. Es Persona-don. Tenemos aquí una riqueza insondable de la realidad y una profundización inefable del concepto de persona en Dios, que solamente conocemos por la Revelación.

El Papa introduce también la categoría Communio personarum: «"Communio" […] se deriva, en cierto sentido, del hecho mismo de existir como persona "junto a" una persona». «Al mismo tiempo "comunican" según esa comunión de las personas, en la que, a través de la feminidad y masculinidad, se convierten en don recíproco el uno para el otro». En la que la «comunión de las personas, significa existir en una relación de don recíproco».

Concluimos este apartado recordando que la antropología cristiana, se fundamenta en una larga y laboriosa formulación de la Teología de la Trinidad, gracias a la cual se han definido las categorías ontológicas de Dios: «persona» en «relación de amor y donación recíproca», un acontecimiento de «Communio personarum» cuyo fin es la perfecta «unidad».

 

Asumiendo dichas categorías y, gracias a una profunda investigación de los primeros capítulos del Génesis, S. Juan Pablo II ha logrado a través de la Teología del Cuerpo, construir el perfil del hombre creado por Dios según su imagen y semejanza, varón y mujer, cuyo desarrollo se encuentra perfectamente evidenciado en las tres etapas de la historia del hombre: el hombre del principio, el hombre histórico, y el hombre celeste en el cual el diseño de Dios llega a la plenitud de su realización.

a) El hombre del principio

En los primeros capítulos del Génesis se desvela la antropología cristiana, cuyo núcleo fundamental es la naturaleza primigenia de la persona, creada a imagen y semejanza de Dios uno y trino, Tres Personas en mutua comunión de amor de donación.

Dios ha creado a la persona como varón y mujer, ontológicamente diferentes y complementarios, con un cuerpo sexuado con significado esponsal, para la relación del don recíproco, para el don desinteresado de sí al otro, el segundo yo (uni-dualidad-relacional-complementaria). De esta forma el varón y la mujer, convirtiéndose en una sola carne, reflejan la imagen de la Communio personarum.

b) El hombre histórico

A causa del pecado, la estructura ontológica del hombre de la inocencia originaria sufrió una transformación y quedó dominada por la concupiscencia y por la relación de posesión: «concupiscencia de la carne, concupiscencia de los ojos y orgullo de la vida» (1ª epístola de Jn 2, 16-17). Por tanto, como afirma S. Juan Pablo II «el "mundo" del libro del Génesis se ha convertido en el mundo de las palabras de Juan (1Jn 2,15-16): lugar y fuente de concupiscencia». Todo esto a causa de la ruptura de la primera alianza de Dios.

Como consecuencia de la concupiscencia el cuerpo deja de ser mediador para la relación del don recíproco, convirtiéndose en objeto para la relación de apropiación entre el varón y la mujer. A través de su análisis S. Juan Pablo II ilumina la verdadera dimensión de la concupiscencia, plasmada en la perversión de la mirada al cuerpo: La «Concupiscencia de la mirada», la concupiscencia de la carne, que lleva a «la constricción del cuerpo» y tiende a reducir «la perenne y recíproca atracción […] empujándola hacia dimensiones utilitarias, en cuyo ámbito el ser humano "se sirve" del otro ser humano, "usándolo" solamente para satisfacer las propias "necesidades"», alejando «la dimensión intencional de la recíproca existencia del hombre y de la mujer de las perspectivas personales y de comunión» en el matrimonio.

Por medio de su resurrección, Cristo abre al hombre la posibilidad de la Vida eterna: «Para que quien cree en Él no muera, sino que tenga la vida eterna» (Jn 3, 16), en la que el hombre vivirá la verdadera y plena relación del don recíproco con Dios y con todos los santos resucitados. Gracias al Misterio Pascual, el hombre recibe el espíritu de Cristo «el cual, siendo Dios, no retuvo ávidamente su dignidad, sino que obedeció hasta la muerte y una muerte de cruz» (Flp 2,1-11) y «se entregó por nosotros como oblación y víctima de suave aroma» (Ef 5, 1-2).

Por medio del Bautismo, y gracias a la acción del Espíritu Santo, el hombre se transforma gradualmente en icono de Cristo en el mundo. Recibe la filiación divina, a través de la cual puede llamar a Dios: ¡Abbá, Padre!" (Rom 8, 15). De esta forma, el hombre «se recibe nuevamente a sí mismo como don de Dios», convirtiéndose al mismo tiempo, en don desinteresado para el otro. Finalmente podríamos afirmar que, gracias a Jesucristo redentor, salvador y don del Padre, la relación de apropiación se transforma nuevamente en relación de don recíproco.

c) El hombre celeste

El estado del hombre celeste en el otro mundo confiere el adecuado significado a las categorías ontológicas de la antropología cristiana. La relación del don recíproco se manifiesta como la categoría que define el ser y la existencia en plenitud del hombre celeste. La visión cara a cara del rostro de Dios introduce a los santos resucitados en la Communio personarum de la Trinidad, para formar parte de esta y realizarse plenamente como personas. Y, recuperada la libertad del don, los santos resucitados asumirán el estado virginal de sus cuerpos, plenitud de la relación del don recíproco donándose totalmente a Dios, y donándose a los otros resucitados en la Comunión de todos los santos, dando perfecto cumplimiento al significado esponsal de sus cuerpos resucitados. De esta manera, las personas glorificadas, varón y mujer, con su propia impronta psicosomática, alcanzarán la plenitud de su ser y existir, cuyo modelo y prototipo es Cristo resucitado. Este será el estado definitivo de la persona, creada desde el principio a imagen y semejanza de Dios uno y trino, destinada a la Communio personarum, cuyo significado es la relación de don recíproco.

4. Consideraciones finales

Al concluir esta investigación afirmamos que la relación del don recíproco es una clave hermenéutica indispensable para una correcta interpretación de la antropología adecuada inscrita en la Teología del Cuerpo.

Creemos además que el análisis de la antropología adecuada, a la luz de la clave hermenéutica relación de don recíproco constituye una verdadera novedad para la antropología teológica. Esto lo afirmamos a partir de las siguientes consideraciones:

En primer lugar, el término relación de don recíproco que S. Juan Pablo II usa en las catequesis de la Teología del cuerpo como significado de la Communio personarum, no aparece como tal en ningún otro escrito anterior. Por lo cual podría considerarse como un progreso teológico en el mismo pensamiento del autor. Es importante recordar que el Papa usa por primera vez en la Teología del cuerpo el término relación de don recíproco en la catequesis del 9 de enero de 1980, después de haber expuesto 13 catequesis en las cuales se evidencia un análisis exhaustivo de la relación, el don y la reciprocidad.

Diversos estudiosos (filósofos y teólogos) como por ejemplo el Card. A. Scola, J. J. Pérez Soba, Y. Semen, la Dra. B. Castilla y el Dr. J. Lasterra han investigado diligentemente los términos relación, don y reciprocidad, en la antropología de K. Wojtyla. Sin embargo, no han alcanzado a identificar el término relación de don recíproco, como clave hermenéutica indispensable para la comprensión de cada una de las categorías ontológicas, a partir de la cual K. Wojtyla ha elaborado la antropología adecuada. En este punto, nuestra investigación ha avanzado en relación con los estudios realizados hasta ahora.

En segundo lugar, el análisis que hemos realizado, intentando transformar el estilo circular de S. Juan Pablo II en un discurso lineal, nos ha permitido identificar que la clave interpretativa relación de don recíproco, recorre todas las catequesis de la antropología adecuada. Todas las categorías ontológicas inscritas en el principio forman una sola unidad, e interpretadas a la luz de la clave relación de don recíproco, revelan la esencia y plenitud del ser persona.

La antropología adecuada se desarrolla en tres etapas, en las cuales se evidencia un cambio en el estado ontológico de la persona humana: El estado del hombre del principio, del hombre histórico y del hombre celeste.

S. Juan Pablo II utiliza categorías ontológicas de una ontología específica, que pertenecen a su propia antropología. Dichas categorías son: persona, relación de don recíproco, significado esponsal, libertad del don y Communio personarum. Hemos focalizado las categorías ontológicas originales, las cuales permanecen en las tres etapas del hombre, y que nosotros hemos analizado en su concreta realización en el hombre del principio, en el hombre histórico y en el hombre celeste.

El análisis que hemos realizado en la presente investigación no pretende de ninguna manera, agotar ni limitar el tema, sino presentar a los teólogos y filósofos del siglo XXI una nueva forma de análisis de la Teología del Cuerpo, que permita conocer en mayor profundidad, la riqueza de la antropología adecuada de S. Juan Pablo, a partir de la clave interpretativa relación de don recíproco.


Fecha Publicación: 2022-08-20T16:41:00.001-07:00

Rosa falleció poco después de las doce de la noche, al empezar el 24 de agosto, día de San Bartolomé.  

Según la Bula de canonización del Papa Clemente X, 12 de abril de 1671,  manda que su fiesta sea de precepto "mandando y estableciendo que su memoria deba ser celebrada cada año entre las santas vírgenes por la Iglesia Universal el día 30 de agosto",

El CV2 promueve la reforma litúrgica como la celebración de las fiestas en honor de los santos. El documento clave es sacrosanctum-concilium.  

https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19631204_sacrosanctum-concilium_sp.html

Fiestas de los santos 111. De acuerdo con la tradición, la Iglesia rinde culto a los santos y venera sus imágenes y sus reliquias auténticas. Las fiestas de los santos proclaman las maravillas de Cristo en sus servidores y proponen ejemplos oportunos a la imitación de los fieles.

Para que las fiestas de los santos no prevalezcan sobre los misterios de la salvación, déjese la celebración de muchas de ellas a las Iglesias particulares, naciones o familias religiosas, extendiendo a toda la Iglesia sólo aquellas que recuerdan a santos de importancia realmente universal

Terminado el Concilio Vaticano II,  el 14 de febrero de 1969, el Vaticano publicaba el motu proprio Mysterii Paschalis, de Pablo VI, por el cual se reorganizó el año litúrgico del rito romano de la Iglesia católica, obedeciendo las líneas generales de lo que dijeron los padres conciliares. La entonces llamada Sagrada Congregación de Ritos ―hoy Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos― fue la encargada de desarrollar este motu proprio del Papa Montini, aprobando el decreto Anni liturgici, del 21 de marzo de 1969, que estableció la entrada en vigor del nuevo calendario litúrgico para el 1 de enero de 1970. Uno de los principios será que la fiesta corresponda al día de la muerte, salvo que la Conferencia Episcopal decida celebrarlo en otra fecha, es lo que efectuó con Santo Toribio y Santa Rosa, que a pesar de morir el 23 de marzo o el 23 de agosto, se mantienen el 27 de abril y el 30 de agosto.

El caso de santa Rosa parece que se debió porque era el día más próximo a su muerte y que estaba libre de día de fiesta; el 24 era San Bartolomé, 25 de agosto: San José de Calasanz, el 26 de agosto: San Eleuterio de Auxerre, San Alejandro de Bérgamo, San Anastasio, San Melquisedec Rey, San Víctor de Mauritania; el 27 de agosto: Santa Mónica, el 28 de agosto: San Agustín, el 29 de agosto: San Juan Bautista, el 30 se asigna a Santa Rosa, E


Fecha Publicación: 2022-08-20T04:51:00.000-07:00

ENCUENTRO ESCOLAR UNIVERSITARIO HISPANOPERUANO en el Guadalupe de Lima

19 de setiembre 2022

De los 200 años de vida republicana, 180 años han sido acompañados por este emblemático colegio, cargado de historia y compromiso con la patria y con la iglesia, desde los primeros albores de la República, su participación en la Guerra del Pacífico y hasta el presente. El acierto profético de su primer capellán Fray Juan Vargas al elegir este significativo nombre para el plantel, Virgen de Guadalupe, le ha hecho merecedor de la protección celeste y su misión de aglutinar culturas, empresas, personas, quizá por su génesis española -Guadalupe extremeña o su relación directa con la del Tepeyac en México, de este modo se abre la hispanidad, al europeísmo y también al mundo americano de la que la guadalupana es emperatriz. .

Un peruano, el hacendado iqueño Domingo Elías y un español Nicolás Rodrigo, fueron  los fundadores allá por  1840 ,  del colegio Nuestra Señora de Guadalupe, que desde el primer momento contó con el apoyo de la Iglesia, en este caso en la persona del primer rector, el eclesiástico, P. Ignacio Agato Castro, su primer rector. Enseguida, en 1842, será otro español, gran educador e historiador, Sebastián Lorente, quien asume el rectorado del plantel y quien elevó la calidad del centro convirtiéndolo en un centro de instrucción media y superior,

La Capilla fue inaugurada el 15 de julio de 1911 con el padrinazgo del presidente  Leguía y su esposa. En la actualidad alberga en su altar principal la imagen de la Virgen de Guadalupe, coronada en el año 1962 como "la Patrona de la Juventud Estudiantil del Perú". El día de la proclamación se llenó el estadio nacional con todos los estudiantes, el cardenal Landázuri, acompañado de José Navarro Grau, Ministro de Educación, dieron realce a la ceremonia.   La capilla representa a través del tiempo la fe católica de todo el alumnado y profesores quienes por tradición acompañan en una misa y procesión, durante la víspera del aniversario de la institución, normalmente se efectúa el 13 de noviembre de cada año (u ocasionalmente, en días previos).

Durante la primera mitad del siglo XX el colegio Guadalupe tenía varios anexos, distribuidos en diversas partes de la ciudad; sus mejores alumnos eran seleccionados para estudiar en el local central de la avenida Alfonso Ugarte. A mediados de los años 1950 (durante el gobierno del general Manuel A. Odría) estos anexos se convirtieron en grandes unidades escolares, como sucedió con las de Alfonso Ugarte o Mariano Melgar.

En 1959 por decreto ministerial, tomando en cuenta su antigüedad y su trayectoria, el Colegio Guadalupe recibió el título de "Primer Colegio Nacional del Perú" por decreto firmado por Jorge Basadre, ex guadalupano y ministro de educación de la época. Entre los años 2011 y 2013 el Ministerio de Educación, en coordinación con el Ministerio de Cultura efectuaron la remodelación total de la infraestructura del plantel histórico que sigue brindando un gran servicio al Perú. Protagonistas de su memoria e impulsores de su dinamismo son los exalumnos agrupados en una dinámica Asociación que tiene su sede principal en la avenida Alfonso Ugarte en Lima, a sólo dos cuadras del Colegio Guadalupe, y que fue inaugurado en 1960 con la asistencia del Presidente de la República Manuel Prado Ugarteche. La Asociación Guadalupana también cuenta oficialmente con su filial de egresados en Estados Unidos de América, fundada bajo la presidencia del doctor Pedro Ruiz, así como en España y otros lugares. ¡Larga vida para tales alumnos guadalupanos, forjadores de la peruanidad!

En este centro de estudios cargado de historia y buenos propósitos protagonizaron un decisivo encuentro once jóvenes universitarios españoles con una nutrida representación de escolares de secundaria, compartiendo testimonios y proyectos. Los jóvenes españoles culminaban un mes de misión en diversos lugares del Perú, como Arequipa, la selva central en San Ramón y transmitieron sus experiencias de voluntariado y misión con los escolares. Por su parte los escolares le ofrecieron lo mejor de su música, el testimonio y programa de formación de líderes, acometido por el Movimiento de la Milicia de Santa María. Dieron realce al encuentro la presencia y mensaje motivador del Director del Plante Oscar Tello, la coordinadora del área de religión y pastoral Prof. Lily Viera Rivera, el breve discurso del historiador Dr. José Antonio Benito acerca de la "Memoria y compromiso de un colegio emblemático: Guadalupe", animado siempre por el profesor y animador de la pastoral Giovani. Quedó claro que entre todos los jóvenes puedes forjar "Un saber con más fe y menos miedo" que le da horizontes de esperanzas al Perú y a España, a la Iglesia y la Humanidad entera. Al culminar todos queríamos seguir unidos para vivir el sueño del referente académico guadalupano, Jorge Basadre, cumplir el sueño de los protagonistas de la Independencia: luchar siempre, unidos, para hacer realidad esa esperanza de paz y solidaridad. Por ello, al terminar nos dirigimos a la capilla donde -con el rezo del ángelus- dejamos nuestra oración a la que es Madre y Reina del centro, Nuestra Señora de Guadalupe. 


Fecha Publicación: 2022-08-18T05:24:00.001-07:00

Lo conocí en Radio Omega y me sorprendió al ver con qué facilidad "improvisaba" las entrevistas y los comentarios con principiantes como servidor que necesitaba "papeles" para ir preparado. Recuerdo que en 1999 cuando tuve el primer encuentro en una entrevista en la que también estaba Monseñor Óscar Alzamora y Álvaro Vera se despachaba con maestría en asuntos peruanos, internacionales, en lo político, social, religioso...Tan sólo llevaba a el semanario del Vaticano "L´Osservatore Romano", compartía noticias, comentaba y dialogaba; sin usar la palabra tenía en mente la SINODALIDAD, su deseo de caminar juntos en el Perú, en nuestra Iglesia. 
Hoy recibo esta carta por sus 95 años y no puedo por menos de dar gracias al Dios de la vida, a nuestra Madre Santa María por él, por su familia y me uno a cuantos han gozado y gozan de su profesionalidad, su humanismo y su fe, que siga dando gloria al Señor por el bien del Perú que tanto le duele
Mi oración, felicitación y gran abrazo
José Antonio Benito
PD Y sigue pendiente la entrevista en radio y Tv para que nos cuente tantas cosas, su apoyo al inolvidable Cardenal Landázuri, cómo superó la muerte de su hijo en el atentado terrorista de Tarata con el "arma" del Rosario y su convocatoria a unirse a luchar por la paz... Nos vemos. Muy feliz día

Muy querida familia mía y amigos. Hoy 18 de agosto es mi onomástico 95 que emoción. Mi vida se divide en dos grandes capítulos, la de soltero y la de casado. En ambas he sentido, desde niño, sin haberlo solicitado, el aroma maravilloso de la providencia de Dios cubriendo mis necesidades y aspiraciones. Reforzada en mí adolescencia con el descubrimiento de maravillosos personajes: la Virgen María, la Iglesia, la personalidad de Jesús que me cautivaron y me convirtieron en su humilde soldado de las juventudes Católicas, hasta el último instante de mi vida.
La Providencia de Dios un 13 de Mayo de 1953, al culminar mi formación, me unió a una dama maravillosa, mi amada Clarisita, mi alma gemela, un ángel hecho mujer, el corazón de nuestra familia, formadora de nuestros 6 hijos, orgullo de sus padres: Josecito, Marita, Valdito, Jorgito, Felipito y Pedrito, desde el Cielo, unidos con sus maravillosas esposas y esposo han generado la tercera generación de nietos y bisnietecitos siguiendo los mismos principios de amor conyugal, paz, armonía y confianza en la providencia de Dios.
Como toda familia, hemos tenido alegrías, penas y pruebas, superadas con la frase mágica de la mamama….Dios proveerá.
Al culminar mi reflexión y gratitud, en momentos críticos de lnuestro país, invoco a los poderes del Estado, la sociedad, la Iglesia, los medios de cc.ss. adoptar urgentes medidas para afrontar el deterioro colectivo de la familia Peruana en todos sus niveles, generando la infracción juvenil, delincuencia, miseria, prostitucion, defensa de la mujer. No hay una política de protección familiar.
El Imperio de los Incas se sustentó en el AYLLU…..la familia….volvamos a nuestras raíces. La biblioteca del BCRP tiene un libro del Historiador Antúnez de Mayolo, hasta revela como disponía al tomar los alimentos no deben haber discusiones que afectan a los niños.
La primera Senadora de la República y Mujer de las Amèricas Dra. Irene Silva de Santolalla, logró se apruebe la Ley creando la Educación Familiar, hasta hoy no se ha implementando.
Gracias Dios mío, Virgen Maria protejan a la familia Peruana.


Fecha Publicación: 2022-08-17T21:15:00.001-07:00

MADRE DE 11 HIJOS CUMPLE 88 AÑOS Y SU HIJO SACERDOTE CELEBRA MISA CON GOZO DESBORDANTE

Cada día el Señor nos sorprende y nos regala dones que esponjan el alma al experimentar su amor desbordante. El fruto es vivir con gozo y compromiso en el día a día. La mañana del presente miércoles 17 de agosto del 2022 en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de La Punta me sentí bendecido al poder participar del 88 cumpleaños de la Sra. Hermelinda, madre de 11 hijos -todo un equipazo- entre ellos el P. Eberth Medina, quien con sobradas razones ofreció la misa en acción de gracias por tal mamá, auténtica caricia de Dios. Todos los parroquianos y fieles de paso como yo nos unimos a la celebración, agradecidos por su vida y por sus frutos, rezando para que cunda el ejemplo y se multipliquen madres tan amorosas y fecundas.

Pensaba que tal acontecimiento, tal realidad sí que debía ser portada de periódico, noticia de TV. Porque las BUENAS NOTICIAS son las noticias auténticas, el Evangelio que cobra vida.

¡Felicitaciones, Sra. Hermelinda; felicitaciones P. Ebert!


Fecha Publicación: 2022-08-12T14:56:00.001-07:00

MARCELINO LEGIDO, UN CURA POBRE QUE A TODOS NOS ENRIQUECE

 

(Gracias a Carlos Díaz que me envía este alimento de Vida)

 

Hablar de Marcelino es una labor muy complicada, por intentar transmitir algo tan grande como su vivencia mística, su capacidad intelectual, de discernimiento histórico, de exégesis, de vida de oración, de promoción de los pobres, de acompañamiento a otros sacerdotes, de inspirador de la Iglesia en Castilla, etc., todo eso en una persona muy sencilla, todo eso metido en un simple cura de pueblo. Porque en realidad no era otra cosa, un cura, con lo bueno y lo bajo que significa esta palabra en unos pueblos 'perdidos de la mano de Dios' en las periferias de la España rural, donde –según decía Julián Gómez del Castillo, buen amigo de Marcelino- "solo se puede enterrar a los muertos". San Francisco de Asís y a En lo que ahora, que es moda, llaman "España vaciada", allí donde sólo iban destinados los curas novatos o los castigados, él quiso entregar voluntariamente su vida, dejando atrás no sólo una brillante carrera universitaria, sino dos: una civil, en Filosofía, y otra eclesiástica, en exégesis y Teología.

¿Cómo contar el testimonio de pobreza de Marcelino? Él mismo nos da la pista. En las conversaciones con él siempre salían a colación las "florecillas" que contaba, florecillas que, como sabéis, suelen referirse a los sucesos de la vida de los santos como Francisco de Asís, Domingo, Ignacio, Teresa, o su paisano Juan de la Cruz, a los que trataba de tú. Nos contaba también florecillas de "los santos de la puerta de al lado", de la gente de sus pueblos, para hacernos descubrir que en ellos están la sabiduría y la santidad de Dios. Como esa anciana de Peralejos que entró a la sacristía a preguntarle muy apurada: "D. Marcelino, ¿no será una blasfemia que yo piense la Trinidad vive dentro de mí?", o esa otra que, viendo el icono de Rublev sobre la alacena, le dijo: "Y esta gentecilla, ¿qué hacen aquí sentados?". Y Marcelino se reía a carcajadas diciendo: "Veis, en estas florecillas los pobres nos enseñan que entienden mejor que nosotros el misterio de Dios, ¡¡la Trinidad una gentecilla!!… si es que es una gentecilla que nos ama y vive en nosotros".

Pues, entonces, contemos florecillas que nos desvelen cómo Marcelino vivió la pobreza de su Señor. Porque de eso se trata, de que, a base de ahondar y contemplar mucho el misterio de Cristo en las Escrituras, especialmente en los evangelios y las cartas de Pablo, especialmente en los himnos cristológicos y, sobre todo, en el de Filipenses 2, 6-11, Marcelino se fue dejando despojar de sí mismo, cada vez más hondo en la espesura, en el seguimiento de su Señor. Su pobreza no es un moralismo, ni la ideología de ir a los pobres, que incluso entonces fue también una moda y hasta una excusa que ocultaba pretensiones políticas, sino la pobreza misma de Jesús que el Espíritu Santo en el Vaticano II (LG 8) pide a su Iglesia y, de modo particular, a los que hemos sido llamados al ministerio apostólico: hacer "como Cristo, que se ha hecho pobre para enriquecernos con su pobreza" (2Co 8, 9). Sí, con su pobreza.

Por eso, cuando marchó a estudiar a Alemania, a estudiar las fraternidades de Pablo, nos contaba un día que le costaba explicar su propuesta de tesis a los grandes profesores alemanes, hasta que se dio cuenta de que él mismo estaba poniendo por escrito su propia experiencia: "celebrar la eucaristía con un grupo de trabajadores inmigrantes en un garaje, la iglesia como pequeña fraternidad que se reúne en los márgenes de la historia", y eso difícilmente podía entenderlo quien celebraba en la típica iglesia rica, como lo eran las parroquias de sus profesores. El "puesto en la vida" junto a los pobres marcaba su acercamiento a la Escritura, también como investigador de primer nivel.

Cuando vuelve a Salamanca y decide dejar la universidad para ir a los pueblos, sorprende por muchas cosas, entre otras por negarse a cobrar estipendios. Entonces un cura vecino le visita y le aconseja que eso no debe ser así, que el sacerdote necesita su manutención, que él es muy joven y ya lo entenderá… Entonces Marcelino argumenta con el Evangelio: "Si el Padre cuida de los pájaros que ni siembran, ni siegan..." Y su compañero le dice: "Ya Marcelino, por eso los pajarillos tienen las patas tan flacas". Y Marcelino nos lo contaba riéndose, sin rencor ni reproche a quien cobre estipendios. Decía: "Si ese hermano tiene razón, tienen la patas muy flacas". Y con verle a él, todo delgadez, a quien sobraba la ropa por todos los lados, comprendías que sí, que la pobreza adelgaza, que le iba a ir consumiendo como al Señor crucificado.

Y ese mismo cariño mostraba a otras corrientes u opciones eclesiales. Sin que se le oyera una crítica a nadie, sacando lo bueno de todos. Como cuando los seminaristas criticábamos el "sacramentalismo" y él nos contó una florecilla de un supernumerario del Opus Dei que le llamó para que mirará en los libros parroquiales si había recibido o no la Confirmación, porque si era que no pensaba confirmarse. Y Marcelino nos dijo: "Veis, ya quisiéramos nosotros tener algo del amor a la gracia sacramental de este hermano del Opus Dei."

Y no podemos olvidar lo del nosotros, ya que ha salido ahora, en su manera de hablar, eso es una pobreza muy fuerte. Porque te acostumbrabas a oírle "nosotros" y siempre pensabas en más gente: "nos y otros", según significa la palabra. Hasta que te dabas cuenta que era así como sustituía el YO, que la mayoría de las veces estaba diciendo "nosotros pensamos", "nosotros hacemos", "a nosotros nos pasa", etc. para hablar de su vivencia particular. Todo lo contrario, a un plural mayestático, ya que conseguía que pensaras en otros cuando te hablaba de sí mismo.

En definitiva, que se fue al Campo Charro a entregarse a la promoción de los pobres anunciándoles el Evangelio. Y creo que nadie como sus vecinos y hermanos de fraternidad puede contarnos cómo vivió la pobreza. Los mismos cristianos de El Cubo de Don Sancho, que le tuvieron de cura 25 años han contado en un testimonio cómo vieron y recuerdan a "nuestro muy querido sacerdote y hermano"[1]. Ellos ven su pobreza como una vivencia de la triple comunión que él les enseñaba a vivir: comunión de bienes, comunión de dones y comunión de vida. Comunión de bienes, por la gratuidad en el anuncio del Evangelio, entregando a la comunidad lo que

percibía por su ministerio, y sustentándose de su trabajo como traductor de libros del alemán (como había hecho Pablo tejiendo tiendas de campaña). Y, cuando se retiró a Alba de Tormes, trabajando en el taller de impresión de las benedictinas.

Vestir con lo imprescindible, su jersey gris recosido, el pantalón de pana, la boina… en todo como un paisano más. Y sin que hubiera manera de comprarle ropa nueva, pues enseguida encontraba alguien necesitado al que regalársela. Desprendido en todo menos de "sus libros", que finalmente también entregó y terminaron en un seminario de África. Compartir los dones, que en su caso eran una desbordante capacidad intelectual, conocimientos filosóficos, teológicos, etc. que ponía al servicio de los últimos en arduas jornadas de trabajo para "hacer papilla que pudiéramos digerir" el pensamiento de Hegel o Nietzsche, la pedagogía de Freire, la historia de las civilizaciones o la última exégesis. Sabiendo siempre que solo el Amor, la gracia de Jesús, puede cambiar los corazones.

Y compartir la vida, gastándose y desgastándose en el servicio de los últimos y en la vivencia de la pobreza. En agotadoras jornadas de trabajo apostólico en El Cubo y por toda España primero. Después en los pueblos, ya casi sin salir más que a dar ejercicios en Villagarcía, yendo a pie de pueblo en pueblo (como mandó el Señor a los apóstoles e hicieron Francisco, Domingo, Ignacio…), durmiendo en el frío de las sacristías de las iglesias, comiendo la comida que Andrea preparaba y se llevaba en un tarro de cristal. Así hasta quebrantar su salud. Una marcada debilidad psicológica, una personalidad muy quebradiza con una enorme capacidad intelectual. El "tesoro en vasijas de barro"…  para poder decir que "la fuerza se manifiesta en la debilidad" (2Co 4, 7; 12, 9-10).

De esta forma de vida y de su porte de pobre campesino creo que todos tenemos alguna noticia, muchas veces con una nota de humor, como cuando en el camino entre un pueblo y otro una vaquilla brava le dio un revolcón al cruzar una dehesa. O esa vez que le encargaron una conferencia en los salesianos de Madrid y el amigo que le había invitado se sorprendió de que llegaba tarde, "¡con lo puntual que siempre es Marcelino!", y cuando salió a la portería a preguntar si había llegado lo encontró allí sentado en el banco de la entrada; y el portero le dijo que le había mandado esperar porque creía que era un pobre que venía a pedir, y le había dicho que el director estaba muy ocupado con un conferenciante muy importante que iba a venir de Salamanca. Y allí Marcelino callado sin exigir sus derechos de "ponente estrella". Parece que esto no le hacía pasar vergüenza, más bien al contrario, le avergonzaba cuando tenía que aceptar algún privilegio. Una vez nos contaba a los seminaristas que "la humildad era vivir en verdad" y que para él la mayor prueba era que, cuando en las convivencias con los jóvenes de los pueblos tenía que comer dos manzanas, mandado por el médico por su mal de estómago, se avergonzaba de que a los demás no les tocaba el mismo postre.

Y esta pobreza al servicio de la promoción de los pobres. Porque el abajamiento del Hijo es para elevarnos al Padre, "mermar nosotros para que el Él crezca", como Juan el Bautista; pero, especialmente, mermar para que los pobres sean evangelizados. Y desde ahí todas las iniciativas de formación en intensidad: la liturgia vivida en torno a la mesa en mitad de la iglesia, la "escuela de vida" para los jóvenes", la "escuela de justicia" para los mayores, y en todo momento los hermanos más pequeños en el centro de la fraternidad.

Con entrañas de misericordia para entender a los jóvenes, entregados a la fiesta, el consumo, la bebida…, de ellos nos decía que buscan "la alegría" para la que estamos creados, pero en un camino equivocado. Marcelino pasaba esas noches que ellos estaban de juerga rezando en la iglesia y cuando, al amanecer, volvía a casa y los veía tirados en la plaza con su borrachera, se le conmovían las entrañas y comprendía cómo es de grande la misericordia de Dios, para después explicarnos a todos la parábola del hijo que se marchó.

Poniendo también a los pequeños en primer lugar en la mesa de la fraternidad. Algunos muy recordados, como Balta, el hermano alcoholizado que vivía en una casetucha fuera del pueblo, al que Marcelino visitaba, hasta llegaba a fumar con él ("y eso que no sabe fumar", decía Balta), que fue acogido por los jóvenes y se fue recuperando, y participaba de la Eucaristía y en mitad de la misa interrumpía para hablar de "lo mal que canta usted D. Marcelino" o de sus experiencias en la legión. O Tina, la hermana con una discapacidad intelectual que llevaba la Palabra a los enfermos y les cantaba una canción. Todos tenían su lugar de preferencia en la mesa, hasta llegar a sentarlos en la presidencia junto a un obispo y su consejo episcopal.

Y con los pobres, alentando las luchas del pueblo en esos años de transición a la democracia por conseguir un Ayuntamiento más de todos, con unas elecciones primarias hechas por la gente antes de que los partidos impusieran sus candidaturas.

La lucha por la escuela, creando una escuela autogestionaria para que los niños de 5º a 8º no tuvieran que desplazarse en autobús a la cabecera de comarca, después de un trágico accidente con varios muertos.

Y la lucha por la tierra, defendiendo a los campesinos que labraban los terrenos del latifundio, aunque el mismo obispo presidiera el patronato propietario de ellos. Unas luchas en las que el pueblo organizado logró mantener la escuela y las tierras a base de cortar carreteras, salir en los medios… Recuerdo que conocí en Perú al que en esos años era gobernador

civil de Salamanca y él –sin sospechar que los que estábamos en la mesa éramos amigos de Marcelino- nos contaba los quebraderos de cabeza que le había dado "ese Jomeini" que el obispo tenía en el Campo Charro, y al que el obispo respetaba tanto que no quería cambiarlo de esas parroquias.

Ciertamente tres años de gran agitación, aunque los mismos paisanos que lo protagonizaron con Marcelino reconocen que, mientras Marcelino los alentaba para "hacer del mundo una mesa compartida", ellos no querían más que tener a sus hijos cerca, o seguir labrando cada uno su propia tierra, algo que ya entonces asumió Marcelino autocríticamente, al descubrir que debía buscar más que "abrir los ojos" (concienciar para la justicia) y "abrir las manos" (alentar las luchas), "abrir el corazón" a la gracia del encuentro con Jesús, el único que cambia a los hombres. Un grupo de seminaristas de Valladolid tuvimos el regalo de escucharle esta autocrítica a principios de los noventa en unas jornadas en el Cubo de don Sancho. Revisaba en esos días su camino con los jóvenes, la siempre difícil pastoral juvenil, nos sorprendió esta lectura crítica con una historia que para otros había sido ejemplar. Sin echar la culpa a la secularización, ni al obispo, a la indiferencia o al consumismo. Sino ahondando críticamente en su propio camino. Una forma muy radical de pobreza y desprendimiento de sí mismo.

Y sin complacencia tampoco con los pobres, ese peloteo fácil que ahora está de moda en forma de populismos. Ya hemos visto cómo los mismos protagonistas reconocen que Marcelino los quería llevar más allá en sus luchas y en la "escuela de la justicia". Esto le supuso que alguno hasta le echara de su casa, como aquellos pastores que vivían en mitad de una finca y a los que él visitaba, hasta que un día le dijeron: "si usted sigue sin querer buscar un trabajo para nuestro hijo en Salamanca mejor que deje de venir a vernos". Y es que buscar la sombra del cura ha sido siempre camino para encontrar una recomendación y prosperar en la vida. Lo que llevaba a Marcelino a entender muy bien la crisis de Galilea, cuando Jesús se pone "contra los pobres en favor de la justicia del Reino" y estos, escandalizados por la gratuidad del Amor, lo abandonan: "¿También vosotros queréis marcharos?". Un abandono que iría marcando también la vida de Marcelino. Adentrándose en el despojo de su Señor, en el abismo de la cruz cuando se atreve a no dar los sacramentos más que a quienes estén verdaderamente preparados, en contra de la práctica de su obispo y de lo que hacemos todos los demás. Y entrando en una hondura evangélica que le va haciendo incómodo también para las posturas ideológicas, o eclesiásticas, o como queráis llamarlo… de quienes en otros momentos fueron sus compañeros de camino.

Un despojo de los bienes, de los dones, de la vida… que encuentra su extremo en la enfermedad y, para colmo, una enfermedad mental. "Perdió la cabeza" nos dicen los hermanos de El Cubo. Recuerdo una conversación sobre ello en una noche de ejercicios. Un cura mayor de Palencia, que siempre se sentaba en primera fila con su sotana y siempre intervenía cortando los diálogos con sugerencias sobre las rúbricas en la misa de la tarde, le dijo en esa ocasión: "Sabe D. Marcelino, este año estuve muy malo con depresión. ¡Hay que ver lo mal que se pasa! Me han dicho que usted también tiene depresiones". Y Marcelino, visiblemente incómodo, todo colorado, le dijo: "Si hermano, somos muy débiles, y a veces se nos caen la orejas, aunque queramos tener nuestra confianza en el Señor". Precisamente se le concede como noche oscura una enfermedad que es un desprestigio. Hoy, a quienes "luchan" contra el cáncer la sociedad, les denomina "héroes", mientras que los enfermos mentales son invisibles para el sistema sanitario y social, la mayoría desatendidos. Y resulta fácil, tapar la boca a cualquiera diciendo: "Como pienses así te vas a volver loco como Marcelino". A mí me lo han dicho, hasta gente antaño muy cercana a él. Un misterio de "noche oscura", que en su tiempo dará su fruto. Y que marcó sus últimos veinte años. Esta enfermedad forzó primero a que tuviera que salir de los pueblos y a que, en poco tiempo se desmantelara su labor parroquial. Algo que, por otra parte, es muy frecuente en cualquier cambio de párroco.

Así quedó retirado y sin poder recibir visitas en las benedictinas de Alba, o en su pueblo de San Esteban (Ávila), en Medina del Campo (Valladolid). Temporadas largas sin poder presidir la Eucaristía, ni siquiera concelebrar, atormentado por los escrúpulos. Capellán por un tiempo en las carmelitas de Cabrerizos (Salamanca). Deseando retirarse como un pobre más al Cotolengo de las Urdes. Y terminando sus días, sin quererlo, en la residencia sacerdotal de Salamanca: "otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras" (Jn 21, 18-19). Enterrado como el grano de trigo para dar fruto cuando el Señor lo disponga. Esperemos que no tengan que pasar cuatro siglos para su reconocimiento en España como con san Juan de Ávila.

Y con esta florecilla termino, sucedió en Granada, cuando Marcelino bajó a la ordenación de nuestro hermano Mario Picazo y pidió que le llevaran a ver la tumba de Juan de Dios. Allí la guía que lo explicaba, sin saber quién tenía delante, dijo "San Juan de Dios era un pobre, tan pobre como ese cura de Salamanca que se llama Marcelino Legido". Y allí Marcelino, en medio del grupo de amigos, callado, mirando al suelo, más colorado que un tomate.

Pues sí, un pobre que con su pobreza ha enriquecido a muchos. Entre ellos creo que a buena parte de los presentes.

 

José Ramón Peláez Sanz, Diócesis de Valladolid. Sacerdotes del Prado. España. Sesión de formación sobre la Pobreza del sacerdote. 1 al 6 de agosto 2022.



[1] Comunidad cristiana del cubo de don Sancho: Nuestro muy querido sacerdote y hermano, Marcelino Legido. En AAVV: El esplendor de la misericordia. Homenaje a Marcelino Legido. Secretariado Trinitario, Salamanca 2018, 449-466.

 


Fecha Publicación: 2022-08-12T14:34:00.001-07:00


AGUSTÍN DE GORRICHÁTEGUI (1716-76). RECTOR DE SANTO TORIBIO, OBISPO DEL CUZCO

José Antonio Benito

 

Nacido en Ciudad de Panamá (Panamá), 14.X.1716 – Urubamba (Perú), 28.X.1776 de Manuel de Gorrichátegui y de Lucía Gómez García, quienes lo enviaron a Lima, aprovechando el paso del séquito de los familiares del arzobispo de Lima, Francisco Antonio Escandón, quien le consigue que estudie en el colegio de San Martín, donde adquirió grandes conocimientos en Ciencias Sagradas y Literatura Eclesiástica, graduándose de licenciado y doctor en Teología y Cánones. Fue nombrado promotor fiscal de la arquidiócesis de Lima. Dominaba la lengua quechua y fue distinguido orador en dicha lengua, tanto como en la española. Fue cura de la doctrina de San Mateo y de Atunjauja y luego ingresó al Cabildo de la Catedral de Lima, en donde fue tesorero y, más adelante, magistral.

 

Rector de Santo Toribio de Lima

En el año 1760 se le nombró Rector del Seminario y en este puesto perduró hasta su elevación a la sede cuzqueña. Como la Universidad de Lima entrase en un estado de decadencia en el siglo XVIII, un decreto del Virrey Manuel Amat, 7 de julio de 1770, llegó a suprimir los colegios de san Felipe y San Martín, que fueron refundidos en el célebre Real Convictorio de San Carlos. La Iglesia siempre mostró preocupación de renovar la formación de los clérigos y seminaristas, especialmente cuando observaba deficiencias en San Marcos. Así, el arzobispo D. Diego del Corro introdujo un plan de estudios que plasmaba su gran proyecto proclamado en la pastoral de 4 de noviembre de 1759. Apuntaba el proyecto a profundizar en la Sagrada Escritura, el Derecho Canónico, la Teología Moral, sin descuidar el latín. El responsable de ejecutar tan ambicioso plan fue el nuevo rector y futuro obispo del Cuzco, Agustín de Gorrichátegui, en 1760, tal como nos relata su biógrafo, José Manuel Bermúdez:

 "... donde mostró más luz de su enseñanza fue en este ilustre Seminario, puesto por él en su mayor auge y esplendor, así con las ciencias en que lo hizo florecer como con el crecido número de nobles alumnos que ocurrieron a ponerse bajo su dirección. Allí se dedicó a formar ministros dignos del Santuario, promoviendo con gran fuerza el estudio de la Teología Dogmática: prescribiendo un nuevo método para aprenderla con más facilidad y provecho; señalando y solicitando los libros más acomodados para lograr un fin tan laudable. De esta suerte introdujo el buen gusto en las Escuelas, desterrando las cuestiones inútiles, las sutilezas vanas y las cavilaciones sofísticas y sustituyendo en su lugar el uso de la Escritura Sagrada, de la Historia Eclesiástica y de los Concilios y Padres...De tanto acierto fue la conducta literaria del Señor Gorrichátegui en el gobierno del Colegio, cuyos notorios progresos en su tiempo me dispensan de la necesidad de referirlos"[1].

 

            Tal impulso lo continuó el sucesor en el Rectorado de Gorrichátegui, Baltasar Martínez de Compañón, en cuyo tiempo el número de los alumnos llegó a ser de setenta y quien dedicó una elocuente nota como aprobación a la publicación del célebre sermón:

 

Se presentan a la vista diferentes virtudes Cristianas, todas delineadas con los más vivos, más finos y más expresivos colores. Se refieren con exactitud, sencillez, y fidelidad no todas: no cualesquiera : todas ordinarias y vulgares ;sino las más ilustres, las más excelentes, y mayores virtudes, que durante su preciosa vida ejercitó el Prelado ejemplar a quien se consagra: celebre desde su misma Adolescencia entre los Sabios  de estos reinos por su vivo y agudo ingenio, constante aplicación y profunda doctrina; por su admirable erudición en las letras Divinas, y humanas por el perpetuo buen oso de ellas, especialmente en el tiempo que tan dignamente y con tanto fruto en esta Capital, y sus Provincias ocupó el Rectorado de este Seminario; y mucho más célebre por su insaciable celo de la Casa del Señor s y per sus inocentes suaves y dulces Costumbres. Colegio Seminario dé Santo Toribio de Lima, 25 de mayo de 1777".

             

            Este ilustrado rector escribió una censura sobre el Voto Consultivo del Doctor Don Pedro Bravo de Lagunas, impresa en 1756 y Oración fúnebre en las exequias de la Señora Doña María Amalia de Sajonia, Reyna de España y de las Indias impresa en 1761.

 

Para 1760 se abre un libro en el que se asientan las entradas y los actos para los colegiales. En 1769 se redacta el cuaderno donde se recogen datos sobre la visita del P. Carlos Priego y Cano, cura y vicario de la doctrina de Caraz en Huaylas, quien es examinador sinodal y visitador general.

 

Obispo del Cuzco

El 6 de diciembre de 1769 fue elegido obispo del Cuzco, expidiéndose sus bulas el 6 de octubre de 1680; consagrado el 6 de octubre de 1771 por el arzobispo Diego Antonio Parada, con asistencia los obispos que habían acudido a Lima con ocasión del VI Concilio Provincial, Monseñor Miguel Moreno y Ollo de Ayacucho,  el obispo de Concepción de ChilePedro Ángel de Espiñeira, y el de Santiago de ChileManuel de Alday.

Conservamos el memorable sermón de Ignacio de Castro con motivo de su entrada como obispo del Cuzco[2], en el que se nos da cuenta de su celo pastoral:

 

Allí el que lo advirtiere todo era bebido en extirpar los abusos, que ofuscan la pureza del culto: promoviendo la instrucción de los Sacramentos: mirando como propia la causa de aquellos desvalidos, que son la porción más notable de estos estados; resistiendo a las vejaciones de los humildes componiendo al Clero : moderando al Pueblo: designando límites a las Parroquias rurales: equilibrando sus congruas ; y comprehendiendo en su mente cuando ha menester el régimen espiritual de estos Dominios , desconcertado a pesar de los más prudentes reglamentos por la inconstancia y caducidad de los tiempos : no tendrá dificultad en equivocarlo con un Toribio en sus Concilios Provinciales de Lima. Emulo así de su celo, y participe de su espíritu, que ha debido sin duda Vuestra Señoría Ilustrísima en esa Casa que bajo de su nombre ha dejado a la posteridad un monumento perene de su beneficencia ,. ya por si , ya por el Concilio, después de desmontada la maleza de la ignorancia y del vicio , hará (si no engañan estos vaticinios) que arribemos a aquella perfección , que acusa la negligencia de los tibios" (ff.23-24)

 

Como obispo del Cuzco "observó una conducta muy digna por su circunspección y desinterés" (Mendiburu, 1933); todas sus rentas las daba íntegras a los pobres y rechazó siempre cualquier obsequio.

 

Fue uno de los asistentes al Concilio de 1772, en el que destacó como eminente teólogo y tomó partido por la corriente probabilista.

 

Escribe Bermúdez, su biógrafo: "Y llegó su celo por la instrucción pública hasta obligarlo y hacer imprimir, conforme a los estatutos del mismo Concilio, en que tuvo tanta parte , los dos Catecismos en Lengua .Castellana, y Quichua, para la enseñanza de los párvulos, para imponer a los curas en el arte, y método de la, doctrina, y predicación del Evangelio" (p.70)

 

Destaca su habilidad para solucionar conflictos como sucedió con el tumulto de Urubamba, contra el corregidor Pedro Lefdael y Melo, un 12 de octubre de 1776, que intentó apaciguar, pero resultó agraviado y murió en pocos días, en aquella localidad, a consecuencia de ello, el 28 de octubre de 1776. Murió feliz, después de conseguir su objetivo, no sin antes pedir al virrey Guirior el indulto y el olvido de aquel suceso.  Así lo encomia su biógrafo Bermúdez, quien destaca su carácter dulce y misericordioso ajeno a todo rigor y pronto a buscar la paz y el perdón: "murió como un buen Pastor por su rebaño…en la contienda peleando por la buena causa; en 'este Ministerio consumó la carrera de su vida" (p.74)

 

Del gran afecto que los fieles le tenían habla a las claras el biógrafo: "terrible pérdida que acaba de hacer esta iglesia peruana; nuestro clero se halla privado de uno de sus más brillantes ornamentos; la patria de uno de su hijos más esclarecidos y la Iglesia del Cuzco se ve sumergida en la más triste viudez" que llora "amargamente y sin consuelo" a quien consideran como padre y protector (p.77).

 

Había cumplido los sesenta años de edad. Su muerte fue muy sentida en el Cuzco, pues se esperaba mucho de su gobierno". Fue enterrado en la catedral cuzqueña.

 

Sus obras: "Aprobación de D. Agustín de Gorrichátegui" (27 de octubre de 1760), en J. A. Ribera, Pompa funeral en las exequias del Católico Rey de España, y de las Indias [...], Lima, Imprenta de la Calle Real de Palacio, 1760; Oración fúnebre que en las reales exequias que se hicieron en la Santa Iglesia Metropolitana de Lima a la Sereníssima Señora Doña Maria Amalia de Saxonia, Reyna de España, y de las Indias, El dia 27 de Junio de 1761, Dixo el Doct. D. Agustín de Gorrichátegui, Rector del Colegio Imperial [...], en Parentación solemne [...], Lima, en la Calle Real de Palacio, por Pedro Nolasco Alvarado, 1761; "Aprobación de Agustín de Gorrichátegui", 20 de febrero de 1768, en J. A. Borda y Orozco, Relación de las reales exequias, que a la memoria de la Reyna Madre [...], Lima, en la Imprenta Real, 1768.

 

(Agradezco la foto enviada por el P. Ernesto Cucho)

 

BIBLIOGRAFÍA:

RODRÍGUEZ DE LA TORRE, Fernando Voz "Agustín de Gorrichátegui Gómez" https://dbe.rah.es/biografias/64439/agustin-de-gorrichategui-gomez



[1] Oración Fúnebre que en las exequias del Ilmo. Sr. D.D. Agustín Gorrochátegui...dixo el -- Lima 1776. Biblioteca Nacional de Lima

[2]Oración panegírica, que a la feliz llegada del Ilustre Señor Doctor Don Agustín de Gorrichátegui, del Consejo de Su Majestad, Dignísimo Obispo del Cuzco, à la Capital de su Diocesis, dixo el Doctor Don [...] Cura y Vicario de la Doctrina de Checa en la Provincia de Tinta, de la Jurisdicción del Cuzco, Examinador Synodal de aquel Obispado, Lima, en la Oficina de la Calle de San Jacinto, 177.,


Fecha Publicación: 2022-08-10T14:54:00.001-07:00

CARLOS ÁLVAREZ, imitador humorístico, impulsa "Cruzada de Fe" por milagro eucarístico de Éten

 

El actor, presentador de televisión, comediante y guionista peruano Carlos Álvarez --con 40 años de trayectoria artística-- invitó desde Ciudad Eten (región Lambayeque) a todos los feligreses del mundo a sumarse a la gran "Cruzada de Fe" que promueve la Diócesis de Chiclayo para construir un Santuario Eucarístico en el lugar donde ocurrió el primer y único milagro eucarístico del Perú.

 

"Estoy aquí frente a la imagen del Divino Niño del Milagro y quiero aunarme al pedido de millones de peruanos para que se reconozca las apariciones del Niño Jesús en la Hostia Consagrada; la primera el 2 de junio de 1649 y la segunda el 22 de julio de 1649. Que nuestro Papa Francisco escuche a todos los peruanos", dijo.

 

Planteó que todos debemos sumarnos a esta Cruzada de fe para que Ciudad Eten sea nombrada 'Ciudad Eucarística' en primer lugar y en segundo lugar apoyar la construcción del Santuario. "Todos apoyemos esta cruzada de fe, todos a colaborar, porque sé que el Divino Niño del Milagro de Eten va a iluminar a este pueblo tan maravilloso y noble como lo es Ciudad Eten. Que Dios los bendiga", manifestó en un video grabado junto a sagrada imagen de madera –que data de 1929—y que simboliza el milagro eucarístico relatado por el beato Carlos Acutis de la siguiente manera: "En la Hostia había aparecido un rostro resplandeciente de un Niño. Estaba rodeado de rizos castaños que caían sobre sus hombros. Todos los fieles presentes pudieron ver lo mismo"

 

El actor se mostró complacido de visitar la parroquia Santa María Magdalena y visitar también el Altar Mayor que data del año 1762 en el que se conservan imágenes de madera que estuvieron en la Iglesia Matriz donde ocurrió el milagro eucarístico hace 373 años. En el lugar también se aprecian cuadros de hace 73 años pintados por la Escuela Cuzqueña así como una campana labrada en bronce y que fue rescatada hace algunos años.

 

Carlos Gonzalo Álvarez Loayza, nacido en Lima el 7 de enero de 1964 y es conocido por sus imitaciones a diferentes personalidades del país como internacionales, actuando en Risas y Salsa, donde comenzó, y en sus propios programas cómicos, Las Mil y Una de Carlos Álvarez, El Especial del Humor, El cártel del humor, Oe… ¿Es en serio?, La vacuna del humor, entre otros.

 

Para los fieles contribuyentes

El Obispado de Chiclayo abrió una cuenta para que los feligreses de todo el país y el mundo contribuyan en la edificación del Santuario Eucarístico en Ciudad Eten, cuyo costo asciende a 11 millones de soles (2.7 millones de dólares aproximadamente).

Se puede realizar el aporte a las siguientes cuentas del Banco de Crédito:

SOLES: 305-04604366-0-61 (CCI: 00230510460436606114)
DÓLARES: 305-04604376-1-71 (CCI: 00230510460437617119)

 

Videos de la visita de Carlos Alvarez a Ciudad Eten

https://drive.google.com/drive/folders/1eRL_7RBt9g6cMmOyoe2bUKyVLmb9Ymdn



PARROQUIA SANTA MARÍA MAGDALENA 

CIUDAD ETEN - LAMBAYEQUE

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