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Fecha Publicación: 2021-10-30T10:12:00.007-07:00


A propósito de la violencia, método que siguen utilizando los comunistas en Indoamérica y Perú.

Como todos sabemos el Foro de Sao Paulo se fundó en Brasil, y el Grupo de Puebla en México, en ambos lugares, los lobos, hienas y caimanes comunistas acordaron ponerse la piel de cordero para asaltar el poder, allí decidieron estratégicamente dejar de lado la guerrilla y el coche bomba para dar paso a otras formas de captura, y cumplir al fin de cuentas con su objetivo: destruir la producción, la economía de libre mercado, aplicar la planificación de arriba hacia abajo desde el estado, volvernos pobres y esclavos, sometidos a la dictadura de un grupo de ineptos y resentidos sociales, en el fondo, poner en practica lo que al final es su esencia: la violencia en todas sus expresiones, y la violencia, nunca ha llevado a nuestras sociedades a la felicidad, por el contrario, países hermanos como Cuba, Venezuela o Nicaragua, son sociedades llenas de tristeza, hambre y dolor. Esto, no es un invento, la historia se ha encargado de registrarlo así. Si nos remontamos a los hechos relacionados con nuestra sociedad mundial, en el campo económico, social, político y cultural, encontraremos que la respuesta contundente es: Fracaso, la violencia en sus diferentes formas, ¡es fracaso!.

En el libro: Víctor Raúl Docencia y Decencia, escrito por Roque Benavides Ganoza y Mochero Vásquez, hay una hermosa carta de Diego de la Torre de la Piedra, nieto de Macedonio de la Torre; Diego, narra en ella, que el año de 1977, cuando iba a cumplir 16 años de edad, fue a visitar a su tío abuelo Víctor Raúl, en "Villa Mercedes", residencia ubicada en el distrito de Vitarte, en Lima Perú.

En aquella oportunidad sostuvo con el Jefe del Apra una larga e interesante conversación, entre las preguntas que Diego hizo, resalto la siguiente: "¿Tío Víctor Raúl, tu crees en la lucha de clases, eres Marxista? Me contestó que él había estudiado mucho a Marx y que gracias a eso lo había negado y superado. Pasó después a explicarme la metáfora ginecológica de Marx "La violencia es la partera de la historia".

Sucede, me dijo, que Marx se había casado con una aristócrata prusiana llamada Jenny Von Wetsphalen, quien era la que mantenía el hogar y que tuvo muchos problemas a la hora de dar a luz a sus hijos. Por eso Marx era dado a utilizar esas metáforas ginecológicas. Luego Víctor Raúl me explicó en detalle el verdadero sentido de la metáfora y como la violencia jamás será la que genere un cambio social y menos aún una sociedad más justa. Me dijo simplemente que la violencia en si misma jamás generaría un cambio en la sociedad, así como una partera no puede hacer dar a luz a una mujer que no esta embarazada. Mas aún, en plena era atómica, la violencia no es partera de la historia sino la sepulturera de la historia. Expandiendo más la metáfora me dijo que la modernidad permite que los partos sean sin dolor gracias a los anestésicos. Del mismo modo, los "anestésicos sociales" para que la sociedad cambie sin violencia son la democracia y el dialogo".

Hermosa, y precisa lección, que los alumnos de nuestro querido Maestro Haya de la Torre, no solo debemos tenerla presente, sino que es nuestra tarea difundirla. La libertad, la democracia y el dialogo, son valores que nos permitirán crecer económica y humanamente.


Fecha Publicación: 2021-10-18T22:42:00.005-07:00


El 19 de octubre de 1948, nuestra querida compañera, Zoila Victoria, madre de Víctor Raúl Haya de la Torre, falleció en Lima, el Jefe del Aprismo se encontraba perseguido, la orden del ministro del interior del régimen de José Luis Bustamante y Rivero, Cesar Villegas, era capturarlo si se presentaba en el sepelio, y enviarlo a prisión.

Para recordar este doloroso hecho que arruga nuestros corazones, trascribo algunos párrafos del libro El Señor Asilo. "Cuando murió mi madre, yo no pude estar a su lado ni concurrir a su sepelio porque ya entonces me hallaba perseguido... Sin embargo, se que un sacerdote que la acompañó en sus últimos momentos tiene un mensaje de ella para mi... Yo sería muy feliz de poder ver a ese sacerdote... Doña Gloria, esposa del embajador de Colombia en nuestra patria, se puso de acuerdo con su cuñada y viajó hasta la ciudad de Arequipa en busca del cura. Él, era un hombre alto, de pelo blanco y ojos azules... Le dimos el mensaje. Luego de pedir permiso a su congregación, el padre les dijo: de acuerdo, pasen por mi mañana temprano".

El viaje de Lima a Arequipa, 1030 kilómetros de ida e igual kilometraje de vuelta, fue para las dos damas era un verdadero acto de valor y de solidaridad, en fin, el viaje se realizó, el cura llegó a Lima, se superaron los obstáculos para que ingrese a la embajada de Colombia, finalmente, Haya de la Torre y el curita se entrevistaron.

Fueron más de dos horas de conversación entre el hombre que preconizaba la justicia social, y el representante de Dios en la tierra que preconizaba la justicia divina. Lo cierto, es que al finalizar la entrevista, Haya de la Torre salió radiante de energía por el mensaje que su madre le había dejado; en la entrevista, el sacerdote le preguntó si se quería comulgar, a lo que Víctor Raúl le pregunto ¿Puedo?, la respuesta del sacerdote fue contundente, ¡Claro que si!, después del acto litúrgico, el Jefe del Apra exclamo: "¡Estoy emocionadísimo porque he escuchado el mensaje de mi madre a través de este hermano sacerdote: ¡Que maravilla! ¡Que gran tranquilidad es perdonar y no odiar! mil gracias, eternas gracias".

La verdad, es que este hecho de dolor, como tantos otros que sufriera nuestro querido Maestro, son ejemplos del mejor ser humano, que nos dejó para la humanidad.

Amor, y más amor.


Fecha Publicación: 2021-01-15T07:14:00.001-08:00

De mi libro:
Víctor Raúl Maestro del Siglo XXI

Víctor Raúl, en Trujillo, su ciudad natal, había tenido contacto con sus hermanos trabajadores, aprendió a quererlos y a sentir admiración por ellos, a pesar de su juventud fue solidario con sus luchas reivindicativas, llevó en su mente el recuerdo de Julio Reynaga, líder anarquista que luchaba por los derechos de sus compañeros que trabajaban en las haciendas azucareras de nuestra costa norteña, en su mente estaba fresco el recuerdo de la explotación que sufrían nuestros hermanos en el sur del país, y el trato abusivo que tenían de los hacendados.

En Lima, Víctor Raúl, se dedica a estudiar y a luchar por las reivindicaciones sociales de los trabajadores, los dirigentes obreros comienzan a buscarlo para que por intermedio de él, los estudiantes universitarios se involucren en la defensa de sus derechos, Sabroso Montoya, Gutarra, Fonkén, los hermanos Lévano, Portocarrero, Casabone, Navarrete y Tataje, entre otros dirigentes, se vuelven asiduos amigos y con ellos recorre las fábricas en las que sostiene reuniones con los trabajadores de cada gremio, vista sus centros de producción y conoce a fondo el tema laboral; entonces, la jornada de las 8 horas, los derechos económicos y las condiciones laborales comienzan a formar parte de su agenda de vida. Víctor Raúl, se comprometió con sus amigos obreros a luchar junto a ellos, pero también les ofreció hacer las gestiones para que sus compañeros estudiantes se unan a la lucha, a partir de entonces inicia las gestiones ante la Federación de Estudiantes para que oficialmente este gremio se involucre en la lucha obrera, las gestiones no fueron fáciles pero logró su objetivo, en la asamblea estudiantil lo nombraron como delegado responsable para que él sea el que los represente y con él también designaron a los estudiantes: Bruno Bueno y Valentín Quezada.

Desde 1913, los obreros profundizaron sus luchas para conseguir las 8 horas de trabajo, se sucedieron una serie de paros y huelgas, pero en los meses finales de 1918 los obreros acentuaron con vehemencia sus jornadas de protesta para que el gobierno atienda sus demandas. Se organizaron en la Federación Obrera Local de Lima, que centralizó la lucha, e iniciaron el paro general, que comenzó el 13, siguió el 14 y el 15 de enero de 1919. Los empresarios de aquel entonces, liderados por el Dr. Mariano Ignacio Prado, que representaba los intereses de la empresas eléctricas, y el mismo Presidente, don José Pardo y Barreda, que representaban los intereses de las familias que eran dueñas de varias haciendas azucareras, en las que, las jornadas de trabajo eran de 14 a 16 horas, formaban el frente duro en las negociaciones para lograr el ansiado derecho laboral. El Ministro de Fomento, Manuel Vinelli, jugó un papel importante en la conquista de este derecho, Vinelli se comprometió con Víctor Raúl a lograr la conquista poniendo de por medio la renuncia a su cargo si el Presidente Pardo se negaba a firmar el Decreto Supremo, hecho, que provocaría una crisis ministerial del alicaído gabinete.

Víctor Raúl, textual: “A las 5 y 10 minutos de la tarde del 15 de enero de 1919, el automóvil del Ministro de Fomento se detuvo en el local de la Federación de Estudiantes del Palacio de la Exposición. El chauffer me entregó un pliego y me dijo que el Ministro continuaba conferenciando con el Presidente y, que adelantaba el envío del decreto. Con don Pedro García de la Arena, el gran administrador de la Federación, leímos el texto. Y convencido de que era el mismo que habíamos acordado con el Ministro me dirigí hacia el local de la Asamblea. Abriéndome camino en medio de una muchedumbre apretada y expectante, pude llegar hasta la plataforma y pedí la palabra: ¡Hemos triunfado compañeros!”, fue lo que dijo Haya de la Torre. A partir de ese momento los presos salieron en libertad y la ciudad recuperó su vida habitual...