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Fecha Publicación: 2022-04-20T07:03:00.004+02:00


Un hombre o mujer orgulloso, no es agradecido, porque piensa que todo lo merece.

En estos viajes de aventura entre amigos, nunca ha habido nada de esto.

Siempre conformes, sencillos, afines, respetuosos y humildes.

Yo siempre repito que la gratitud es la memoria del corazón, y mi corazón está de nuevo agradecido a este grupo de AMIGOS por ser como son, y hacerlo siempre tan fácil. Da igual una cima de seis mil metros, que un trekking por Madeira.

Son la prueba de que el viaje no lo hace el lugar, lo hace el viajero.

Ha sido un viaje muy diferente en la forma a los de otras ocasiones, pero el  fondo, el fondo ha resultado el mismo de siempre.

Descubrir que cuando amas, aprecias la vida, obtienes mucho más de ella.

El diccionario define amistad como: Afecto personal, puro, y desinteresado, compartido, que nace y se fortalece con el trato. Da igual veteranos, que los que han venido por primera vez:

Compartes tu pan, y te gusta más. Compartes tu felicidad y tu felicidad aumenta.

Estos años he aprendido que nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas;  viajar te hace modesto, porque puedes ver lo pequeño que es el lugar que ocupas en el mundo.


 


Fecha Publicación: 2022-03-06T10:52:00.001+01:00

Tras dos años de “desconexión”, por una ¡pandemia mundial! (¿Quién lo hubiera imaginado), este
próximo mes de abril organizo de nuevo junto con Modo Viaje un viaje de aventura, para compartirlo con un grupo de amigos.

Será a Madeira (EL JARDÍN FLOTANTE DEL ATLÁNTICO) para realizar seis jornadas de trekking por esta preciosa isla.

Y aunque de menor compromiso que los anteriores, ya que no existe el objetivo de alcanzar ninguna cumbre, descartando por tanto el hándicap de la altitud y la falta de oxígeno, la naturaleza del viaje es afín a la de los que que hemos realizado hasta ahora: (Tanzania, Nepal, Perú, India, Bolivia o Marruecos), pero eso, en un escenario diferente.

Distinto escenario, misma filosofía; la de siempre.

Y para que la conozcáis, si no la conocéis ya, os transcribo el escrito de presentación de estas aventuras que redacté para los participantes de anteriores viajes, y que con pequeñas modificaciones vale para todos ellos:


“Que enorme satisfacción supone cometer algo deseado con un grupo de “amigos”.
Porque, aunque algunos aún no os conozcáis entre vosotros, no me cabe ninguna duda que terminareis llamándoos “Amigos”.
Una vez más nos ha asociado el destino, la suerte, la ilusión de imaginar, de actuar, y finalmente el anhelo de compartir.
Y lo que hace nada era una ilusión, ya es una realidad.
¡¡Nos vamos a…. en este caso Madeira!!
Unos venís con la tranquilidad (que no indiferencia) de la experiencia, y otros…, otros sentís por vez primera incertidumbre y duda: ¿seré capaz?; ¿estaré a la altura? ¿Aguantaré? ¿Seré un estorbo para el grupo?...
Os suplico que dejéis de lado esa preocupación.
Porque todos somos capaces al menos de “intentarlo”. Y solo se trata de eso. No hay más.
Se trata de un estupendo viaje a Madeira con muchas cosas en el, entre las cuales estará disfrutar de unas jornadas de trekking.
Repito: “Disfrutar”.
Una aventura (porque para mí todo esto son aventuras), nace de la actitud.
La actitud de afrontar algo desconocido, aceptando las condiciones que se sucedan mientras lo haces.
Confesando ese anhelo interno que surge ante un destino que desconocemos y a la vez tememos un poquito, reconociendo la incertidumbre, la oportunidad, el camino hacia ella y la suerte o la falta de esta.
Así que, a los que venís por vez primera, quiero recalcaros, a riesgo de decepcionaros, que el objetivo fundamental de este viaje no es realizar escrupulosamente todas las jornadas programadas de trekking sin saltarse ni un metro; el objetivo principal es disfrutar de cada paso mientras lo intentamos y después.
Cuando bailas, tu propósito no es llegar a ningún lugar de la pista de baile; tu propósito es disfrutar de cada paso del baile. Pues lo mismo.
También quiero subrayaros que esto será una familia.
Una familia en la que todos somos semejantes.
En la que los que puntualmente se encuentran más fuertes, ayudan a los más cansados; los más rápidos ralentizan su paso para caminar con los más lentos, y donde se comparte, se alienta, y se apoya.
La clave del éxito de los seis viajes precedentes, por encima de otras, han sido ese: Compañerismo y humildad. Con ello cada uno encuentra lo que debe encontrar durante el viaje. Aquí, (y eso si se puede garantizar) todos, absolutamente todos, aportamos nuestro granito de arena para cimentar el grupo y fraguar un viaje entrañable lleno de momentos inolvidables.
Y  con estas condiciones, con la enorme probabilidad de sentirte pequeños, pero a la vez enormemente grandes, si se puede garantizar la satisfacción, y que será un gran viaje; todo encuadernado con el entusiasmo de amigos conocidos y por conocer.
Ahora a centrarnos en la preparación (sin volverse locos) y la mentalización.
Después vendrá la introspección, la meteorología, y finalmente la “suerte”.
¿Qué puede salir mal?; Pues Nada.
Todo es conocido y todo es nuevo; todo es fácil y a la vez complejo.
Únicamente quiero repetir lo que siempre he repetido: Para mí, el indiscutible deportista o montañero, es el aficionado, el amateur.
El que desarrolla el deporte que le gusta porque le gusta, y únicamente como un medio para encontrar un punto de equilibrio mental y corporal; para encontrarse a sí mismo. 

Aquel que aprovecha las oportunidades que “busca”, no para coleccionar cumbres, ganar medallas, ni superar a nadie, sino para ahondar en sus propias limitaciones y “disfrutar” de ello mientras lo hace.

“TREKKING EN EL JARDÍN FLOTANTE DEL ATLÁNTICO”

El jardín flotante del Atlántico, como se conoce popularmente a Madeira, es una bonita isla emplazada en medio del océano, a medio camino entre las Azores y las Canarias. 

Posee un clima muy especial, con temperaturas templadas durante todo el año, y un régimen de lluvias es muy diferente entre la vertiente norte y sur de la isla. 

Este hecho propició la titánica obra de ingeniería emprendida desde el siglo XVI hasta inicios del XX, cuando se ideó una red de acequias (levadas) para llevar el agua a cada rincón de la isla. Durante este viaje aprovecharemos algunos de los caminos que circulan por estas levadas, para recorrer lugares tan conocidos como Ribeiro Frío, el Puerto de Encumeada, el Caldeirao Verde, Curral das Freiras, el altiplano de Paul da Serra o la Rivera da Janela. 

También caminaremos por las montañas del sistema central, las máximas alturas de la isla, en los picos Ruivo y Aireiro, y por la Punta de Sao Lourenço, península situada en el extremo oriental de la isla, y que posee unos acantilados de una espectacular paleta de colores diferentes.

ITINERARIO 

DÍA 1 (9/4). BARBASTRO- VUELO BARCELONA – FUNCHAL. 

DÍA 2 (10/4). PUERTO DE ENCUMEADA – LEVADA FAJA DO RODRIGUEZ. 

Esta levada, trazada a la altitud de 580 metros, nace en el lecho de la Ribeira do Inferno, que separa las tierras de Seixal de las de São Vicente. Discurre al inicio entre un bosque de pinos, para penetrar luego en la densa vegetación característica del bosque natural: Laurisilva, Patrimonio Mundial Natural declarado por la UNESCO, desde diciembre de 1999. Las caídas de agua y las frecuentes líneas de agua garantizan una vivacidad a las especies como los sauces canarios, los tiles y otros árboles. Abundan, asimismo, las especies floreadas como los geranios silvestres, las margaritas, las orquídeas de Madeira y las morgallanas. También aves como los pinzones de Madeira, el reyezuelo listado. Una de las peculiaridades de este camino son los numerosos túneles que tendremos que cruzar, y entre túnel y túnel podremos apreciar las bellas panorámicas que le ofrece el paisaje del valle de São Vicente. 3h (8 km). 

DÍA 3 (11/4). CAMINATA AL CALDEIRAO VERDE. RIBEIRO FRIO. 

La ruta a la cascada del Caldeirao Verde es sin dudas una de las caminatas más espectaculares de la isla. El camino rodeará diferentes valles, cañones y montañas cubiertas de una densa vegetación subtropical hasta llegar al Caldeirao Verde, una bonita cascada de casi 100 metros que se precipita en una pequeña poza. La duración de la caminata entre 4h30-5 horas (13 km). 

DÍA 4 (12/4). TRAVESÍA PICO ARIEIRO – PICO RUIVO – ACHADA DO TEIXEIRA 

Este día comenzamos bien temprano para poder apreciar uno de los momentos más espectaculares, la salida del sol desde la cumbre del Pico do Areeiro. Esta fantástica caminada empieza en el tercer pico más alto de la isla "pico do Areeiro" a aproximadamente 1810 metros de altitud. Durante la travesía discurriremos por espectaculares senderos, cruzaremos túneles excavados en los acantilados y observaremos unas bonitas vistas sobre los valles que nacen de las cumbres más altas de la isla. La caminata terminará en la cima del Pico Ruivo, que con 1862 metros de altitud es la máxima elevación de Madeira. Las vistas desde este punto son simplemente de cortar la respiración. Después de la cima bajaremos en dirección al refugio del Ruivo y tomaremos en sendero que bajada hasta Achada do Teixeira. 5-6 h, 8 km y unos + 1080 /- 1200 m de desnivel. 

DÍA 5 (13/4). RABAÇAL - LEVADA DAS 25 FONTES. RECORRIDO COSTA ESTE - SURESTE 

La Levada de las “25 Fuentes” es uno de los manantiales de agua que drena de Rabaçal hacia la Ribeira da Janela, el río más largo de Madeira. El camino se inicia cerca del Pico da Urze (1.400 m) y desciende por la levada rodeada de bosque de laurisilva, brezos blancos y plantas y flores endémicas, en un entorno con numerosos pequeños saltos de agua y bonitas vistas sobre las laderas de la montaña cubierta de densa vegetación subtropical. Caminata total de unas 4h30 y 13 km. 

Por la tarde, descenderemos hasta Porto Moniz, localidad situada en el extremo NO de la isla, desde donde regresaremos a Funchal recorriendo toda la costa este y sureste de la isla. Pararemos por los acantilados de la Ponta do Pargo, conoceremos el Cabo Girão, el acantilado más alto de Europa y el segundo más alto del Mundo con sus 580 m de caída vertical, y finalmente Câmara de Lobos, pintoresco pueblito de pescadores. 


DÍA 6 (14/4). TRAVESÍA ENCUMEADA – CURRAL DAS FREIRAS 

Por la mañana nos desplazaremos hasta lo alto del Puerto de Encumeada (1000 m). Aquí  empezaremos la marcha por una  senda que rápidamente se enfila  hacia el pico Encumeada y más allá  al pico San Jorge (1691 m).  Maravillosas vistas del valle de San  Vicente y de todo el Macizo  Central. Seguiremos en dirección  al Pico Ruivo hasta llegar al collado  de Boca das Torrinhas. Aquí  abandonamos el camino por la cresta e iniciamos el descenso hacia Curral. El camino es  serpenteante entre brezos y bosque de eucaliptus, y luego zona de bancales de cultivo.  El punto final de nuestra travesía será el vecindario de Faja Escura. 

Por la tarde podremos tomar algo en Currar das Freiras, y los miradores  de Eira do Serrado, con vistas de pájaro hacia el valle de las Monjas y Curral das Freiras, el  mirador del Pico dos Barcelos, con vistas sobre la ciudad de Funchal y la costa sur. 

La duración de la caminata son unas 4h30, 10 km y unos + 800 /- 1250 m de desnivel.  

DÍA 7 (15/4). PENÍNSULA DE SÃO LOURENÇO –REGRESO 

Por la mañana nos trasladaremos al extremo más oriental  de la isla, la Península de São Lourenço, que se adentra  como un dedo en el mar y que presenta uno de los  paisajes geológicos más espectaculares de la isla, gracias  a sus espectaculares acantilados de rocas multicolores y  sus pintorescos islotes. Aquí realizaremos una travesía de  toda la península hasta llegar a Pico do Furado, una colina  donde tendremos una bonita vista panorámica del sector.  La caminata total será de unas 4 horas. Distancia: 7 km (ida/vuelta).  Por la tarde, traslado al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso a casa. 




Fecha Publicación: 2021-12-03T05:49:00.001+01:00

Ayer tuve el honor de realizar por segunda vez, la presentación previa a la
charla de Carlos Soria en la clausura de las jornadas montañeras de mi club Montañeros de Aragón Barbastro. Para ello, preparé con mucho cariño unas palabras, y un pequeño breve montaje audiovisual:
Es para mí un honor, presentar de nuevo a quien tenemos hoy en estas jornadas montañeras

Un montañero, que de manera modesta y con humildad, es ya historia del montañismo.

El único alpinista en el mundo que ha escalado diez montañas de más de 8000 metros después de cumplir los 60 años, y en siete de estas diez, tiene el record de ascenso con mayor edad.

Pero es un honor, porque se trata de alguien que he admirado desde que nos conocimos  hace veintidós años en el Himalaya.

Y aunque soy un fiel defensor de “Ser uno mismo”, creo en esas personas auténticas, únicas y hechas a sí mismas, que con su ejemplo, nos motivan e inspiran para lograrlo.

Y para mi Carlos, desde que lo conocí es una de esas personas. Y quienes me conocen lo saben.

Voy a presentar esta charla de una manera poco ortodoxa.

Al fin y al cabo, el historial de Carlos es de sobra conocido y todos podemos buscarlo en internet.

Así que voy a presentarlo mediante mis recuerdos, los dibujos sacados de mi diario de aquella expedición al Manaslu, y una pequeñita historia que creo resume el espíritu perseverante de este personaje. Una historia de hace veintidós años:

Nepal 1999.

Allí nos dirigimos para intentar ascender un ocho mil. El Manaslu.

Y en el campo base, coincidimos  con tres grandes montañeros, que curiosamente era el tercer intento a esa cima de los tres: Un Koreano llamado Mrt Um; Un Georgiano llamado Guia; y un Español llamado Carlos.

Tras aclimatar convenientemente, y realizar la apertura y equipamiento de la ruta, habíamos llegado hasta el campo 2 , he incluso almacenado un depósito de material a 7200 m, para bajar a descansar al campo base y atacar la cima.

Pero entonces….

Comenzó a nevar sin parar día y noche durante siete dias.

Si para todos era frustrante, imaginar para los tres que por tercera vez estaban en esta montaña.

Carlos tenía 60 años, y yo cumplí allí mis 32.

A todos nos admiraba que una persona tan mayor…. estuviera allí ascendiendo esa montaña.

Tan mayor… ¡¡JA!!

Consiguió ascender esa cima once años después. Con 71 años. Treinta y siete años después de su primer intento. Si eso no es tenacidad, perseverancia y espíritu de superación, ¿Qué lo es?

Durante aquella semana de mal tiempo, en las visitas a su tienda y charlas con y junto a él, aprendí más que si hubiéramos podido ascender esa cima sin contratiempos.

Aprendí de su serenidad, paciencia, buen humor y aceptación (A mal tiempo buena cara);

Comprobé que los verdaderos montañeros (los de raza) no son aquellos que coleccionan cumbres, si no los que son felices mientras lo hacen una y otra vez. Aceptando lo que la montaña quiera darles, y jamás peleando contra ella, si no contra sí mismos.

Todos estos años, observándolo en la distancia, me ha seguido motivando, y demostrando que lleva mucho tiempo llegar a ser joven.

Que la juventud no es una época de la vida, es un estado de ánimo. Y que cada cual tiene la edad de su corazón.

Carlos, tú sin saberlo, me has orientado a olvidarme un poco de cumplir años, e ir cumpliendo sueños.

Así que ahora, veintidós años más tarde, y algunos de mis sueños ya cumplidos, sé que envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, sí, pero tu mirada cada vez es más libre, y tu vista más amplia y serena.

Solo hay que mirar a Carlos a los ojos.

También Carlos, eres el culpable desde hace algunos años, de que cuando alguien me pregunta, ¿Ya no vas a ascender ninguna gran montaña del Himalaya?, yo siempre les responda ; “ CUANDO ME JUBILE”

Además, tampoco le demos vueltas, la única forma que se ha encontrado hasta ahora de vivir mucho tiempo, es envejecer.

Sin más preámbulos, ¡Os dejo, como diríamos aquí, con este zagalé nacido en Ávila.

¡El gran y mi admirado Carlos Soria!


2008







Fecha Publicación: 2021-10-07T05:00:00.003+02:00

Fin de mi vuelta 53 alrededor del sol.
Cada vez me siento menos a escribir. No me lo pide el cuerpo, o el corazón; pero hoy, si me apetece hacerlo:

Érase una vez un hombre a quien le perturbaba tanto ver su propia sombra y le disgustaban tanto sus propias pisadas que decidió librarse de ellas. Se le ocurrió un método: huir. 

Así que se levantó de golpe y echó a correr, pero cada vez que ponía un pie en el suelo aparecía otra y otra pisada, mientras que su sombra le alcanzaba sin la menor dificultad.

Culpó del fracaso al hecho de no correr suficientemente rápido. Así  que corrió más y más rápido, sin parar, hasta caer muerto de cansancio. 

No comprendió que le habría bastado ponerse en un lugar umbrío para que su sombra se esfumara , y que si se sentaba y se quedaba inmóvil, no habría más pisadas. 

Esta parábola del filósofo chino Zhuangzi, me recuerda una frase que leí: “La madurez es la edad en  la que uno ya no se deja engañar por sí mismo”. 

Un momento en el que nos percatamos que la realidad puede ser difícil si, pero nuestra actitud y perspectiva son dos variables esenciales en la ecuación y tienen mucho que decir.

Sigo convencido, que cuantos más años cumplimos, más valemos, y no al revés.

Y de qué avergonzarse de la edad, es como avergonzarte de tus vivencias y tus experiencias.

La mejor edad es la que vivo a cada momento. Con ello, siempre estoy en la mejor etapa de mi vida.

Y qué decir; cumplir años más allá de los cincuenta tiene numerosas virtudes:

Aceptas que la verdad no coincide con tus deseos, pero no te importa, porque sabes a ciencia cierta que el tiempo es el padre de la verdad.

Por fin puedes sonreír frente a esas personas que en otro tiempo  te hicieron llorar. Y no, no porque  te hayas hecho invulnerable, si no porque  aceptas tu vulnerabilidad. Es más, entiendes que vivir es ser vulnerable.

Igualmente llevas muy adelantado ese proceso de declarar que mucho de lo que creías cuando eras joven no es verdad, y que, a su vez, muchas de las cosas que rechazabas creer resulta que son ciertas.

Esto no significa que bajes los brazos y dejes de pelear, pero cambia mucho las cosas por las que peleas. Sabes  lo que merece esa pelea. 

Según el budismo hay unas causas del sufrimiento. Pues bien, llegados a esta edad, estas razones van desapareciendo:

Ya no te apetece controlarlo todo.

Ya no deseas que las cosas sean como tú quieres, si no como son realmente.

Ya no te aferras a lo que no puede ser.

Ya no deseas que tu pasado sea diferente, pues es el causante de tu presente.

Tampoco deseas que los demás sean como tú quieres.

Y, lo más importante de todo, te aceptas a ti mismo tal y como eres.

Todo este enfoque hace que saborees más la disposición y el día a día, pues eres más consciente de que los instantes no vuelven.

Envejecer no significa frenar; eso lo tengo meridianamente claro. Significa  transformar tus metas.

Madurar significa salir de nuestra visión egocéntrica, para comprender que existe un mundo más amplio y complejo, un mundo que a menudo nos pondrá a prueba y que no siempre complacerá nuestras expectativas, ilusiones o necesidades. 

Sin embargo, eres capaz de vivir en paz en ese mundo, aceptando todo aquello que no te gusta pero que no puedes cambiar.

Estás con quien quieres estar, y aprendes por fin a decir ¡No!

Amas más y mejor a tu alrededor. 

La madurez también es saber cuándo ser inmaduro, y eso me encanta.

Y ese si quieres puedes que vienes escuchando desde la infancia y que tanto proclamabas y proclamas, llegados a este punto  tienes la sabiduría suficiente para emprender lo que quieras si, pero admitiendo la posibilidad del fracaso.

El que arriesga, siempre gana. Lo que sea.

Aprendes a confiar en tu instinto. La vida ya te ha enseñado lo que necesitabas saber, solo queda que lo apliques.

Creo en el viejo dicho, ‘Lo que no te mata te hace más fuerte’. Nuestras experiencias, buenas y malas, nos hacen lo que somos. Y al superar las dificultades, ganamos  en  sabiduría, fortaleza y madurez.

Y lo que más claro tengo cada año, es la importancia de las personas que te aman y amas, y que “¡Nunca se es demasiado viejo para ser más joven!”.

Elijo el día a día. Disfrutándolo hasta el más mínimo detalle. Tal y como venga. La gente tal y como venga. El pasado me ha ayudado a apreciar el presente y no quiero estropear nada por preocuparme por el futuro.

¡¡A por la vuelta 54!! Una vuelta que mi instinto me dice que será maravillosa, donde volveremos a compartir, viajar, a soñar, y en definitiva a volar.


Fecha Publicación: 2021-05-08T07:04:00.007+02:00


Mira tan solo una vez para ver lo bello.

Seis años de grabaciones y muchísimos más de cariño por nuestro territorio, resumidos en este video: