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Etiquetas: [derecha peruana]  [elecciones 2016]  [fujimontesinismo]  [izquierda peruana]  
Fecha Publicación: 2016-05-19T17:06:00.001-07:00

Irrebatible. El misil periodístico de Univisión ha hecho mella en la línea de flotación del fujimontesinismo. La marcha atrás de Joaquín Ramírez, el hombre del billete en el partido naranja, comprometido hasta las tapas en lo que se sospecha sean negocios turbios de todo tipo- revela la precariedad de las supuestas fortalezas del partido del caco. En esta debilidad no solamente pesan los anticuchos de ladronerías, estafas y crímenes de los 90, encabezados por la dupla Fujimori-Montesinos. Los nuevos rostros del fujimontesinismo también cargan su mochilón. El caso de Ramírez, que de cobrador de micro pasó a ser un potentado y principal financista de la campaña electoral de la hija de la dictadura, es elocuente por las movidas sospechosas que ello ha implicado para los órganos de control y fiscalización. Una investigación de los antecedentes de los hoy congresistas y allegados dejarían mal parado al fujimontesinismo. No en vano se afirma que sus candidatos - hoy más de 70 electos congresistas- no tienen hoja de vida sino prontuarios.

Si nos seguimos a la lógica del periodismo independiente - como lo están demostrando ya - se viene una segunda parte del informe liquidador del domingo pasado. La DEA de un lado y Univisión, por otro, sin dejar de tener una visión crítica de ellos, no son moco de pavo en el escenario mundial; lo mismo podemos decir de Gerardo Reyes, el autor del informe por parte de Univisión. La hija de la dictadura ha logrado evadir, por el momento, el impacto de ese misil, pero es indudable que su estrecha vinculación con Ramírez tendría que se aclarada. Resulta por ello muy revelador de sus compromisos políticos para el blindaje el hecho de que una comisión congresal peruana haya renunciado a invitarla a que aclare esos lazos con quien fue su secretario general. Actitud complaciente que no es nueva, viene desde años atrás, desde que la Procuradoría y el Ministerio Público arrojaron luces sobre el sospechoso enriquecimiento de Ramírez.

La derecha peruana por su parte, la gran patrocinadora de la candidatura de la ex primera dama de la dictadura, ha sentido también el impacto de la denuncia. La ultraderecha sigue en sus trece, ha cerrado filas, a lo bestia, con el fujimontesinismo. La otra parte de la derecha, sin embargo, se ha mostrado más cauta y hasta crítica de las reacciones de la candidata y su corte. Los editoriales de El Comercio y las opiniones de sus principales escribas van en ese sentido, tratando de tomar distancia de un escándalo que no se cerrará porque los implicados proclamen su inocencia. 

Saben que el asunto da para más. Patricia del Río, por ejemplo, acaba de escribir: "porque si se da el caso que Ramírez mañana resulta culpable y Keiko ya es presidenta, pues habrá llegado al poder con plata de los narcos. Y un estadista, un verdadero líder no se permite siquiera esa posibilidad." Lo que no dice doña Patricia es el toletole que se armaría si las hipótesis que manejan las autoridades de dentro y fuera del país son respaldadas por las pesquisas.

Faltan, sin embargo, las respuestas de las calles y plazas al escándalo. Para los próximos días se anuncian movilizaciones; se observa, sin embargo, la ausencia de reacciones sistemáticas de conjunto, bajo pautas concertadas por las organizaciones populares de toda naturaleza, a lo largo y ancho del país. Se da la siguiente paradoja: se habla mucho y se denuncia el peligro de que las organizaciones criminales y el narcotráfico están convirtiendo el país en una nueva Colombia o en el México de nuestros días. No obstante, la práctica no acompaña al verbo, hay un desencuentro ostensible entre lo que se dice y se hace, a pesar de que los tiempos calientes, en este caso electorales,  que vivimos constituyen los escenarios óptimos para avanzar en ganar en educación y organización de los pueblos y en el delineamiento de sus objetivos de batalla. La izquierda de todos los matices tiene la palabra.

Etiquetas: [Abimael Guzmán]  [elecciones 2016]  [fujimontesinismo]  
Fecha Publicación: 2016-05-13T05:17:00.001-07:00

Abimael Guzmán, está de regreso. Y por la puerta grande, como sabe decir la congresista Chacón. Han sido sus propios verdugos, los fujimontesinistas, los que lo han metido en la colada electoral. Motivo más que suficiente para que el presidente Gonzálo, en la soledad del calabozo que habita, levante el puño victorioso. Están nuevamente en el bolo.

Primero fue Hernando De Soto, el asesor estrella de la candidata del fujimontesinismo, el que le mostró una sonrisa de oreja a oreja al máximo dirigente de Sendero. "Keiko debe reunirse con exterroristas para dialogar sobre temas del medio ambiente", dijo el archienenemigo de Vargas Llosa. (El Comercio del 11 de mayo de 2016).

La ex primera dama de la dictadura de los 90 redondeó la idea: "Si queremos buscar una verdadera reconciliación y hay personas que están arrepentidas de sus actos y buscan dialogar con el Estado, pues no me voy a negar", expresó la señora, muy segura de si mismo por cierto. (Perú 21 del 12 de mayo de 2016).

¿Se imaginan ustedes las reacciones de la derecha si la señora Verónika Mendoza hubiera hecho ese planteamiento antes de la primera vuelta? De seguro que la hubieran crucificado.

La derecha ultramontana, la que apoya a la hija de la dictadura, muy hipócritamente por cierto, ha tenido una reacción tibia, se ha limitado a informar. Sus plumíferos a sueldo callan en todos los idiomas. Saben perfectamente que la movida del fujimontesinismo tiene un norte: lograr votos a como de lugar y si los seguidores del presidente Gonzalo atracan, pues bienvenidas sean sus adhesiones.

Eso se llama oportunismo. En los 90 hicieron lo mismo. Después de enjaular a Abimael Guzmán y sepultarlo bajo toneladas de acusaciones e insultos, entablaron un diálogo con él. Hasta torta de cumpleaños le llevaron. Después lo fondearon...

Etiquetas: [debate electoral]  [derecha peruana]  [elecciones 2016]  [fujimontesinismo]  [Keiko y PPKeiko]  
Fecha Publicación: 2016-05-11T18:23:00.000-07:00

No me llama la atención que la ex primera dama del fujimontesinismo rehuya los debates con su oponente electoral. Como su padre, el inquilino de la Diroes, no están hechos para el contraste de ideas, para la oposición de pareceres. En 1990, lo acaba de recordar el diario La República, el entonces candidato de Cambio 90 hasta inventó una intoxicación con bacalao para no enfrentarse a Vargas Llosa. En el 2016, su hija anda en el mismo rumbo, buscando pretextos para no estar frente a frente con PPK.

De por medio, en padre e hija,  existe un reconocimiento implícito de las limitaciones intelectuales pára ese tipo de lances. No todos los políticos, hayan o no pisado la universidad, están preparados para ese tipo de confrontaciones, donde no solamente hay que hacer gala de sapiencia, también hay que dominar el arte de la esgrima verbal, de una psicología especial de combate para derrotar al adversario, para demostrar sus precariedades argumentales, ambigüedades, contradicciones, vacíos, etcétera; como también, en los retruques desarmar las intervenciones que podrían dañar nuestra linea argumental.

En el caso del caco y su primogénita, existe además, otro factor: la mochila, el pasivo de crimenes, ladronerías y latrocinios de todos tipo perpetrados por la dictadura de los 90, de la cual, lo hemos dicho, la candidata fue la primera dama. Este es un terrible flanco débil. En el debate previo a la primera vuelta, el candidato Miguel Hilario, bisoño en estas lides, la puso literalmente contra las cuerdas. Luego de hacerle mención, sin titubeos, de su falta de experiencia laboral o de su aprovechamiento de la política para costearse los estudios, Hilario le lanzó un dinamitazo:  por qué  los peruanos tenían que confiar en ella si "había sido la primera dama del gobierno más corrupto del Perú".  Como ustedes recordarán, en su respuesta la candidata se fue por las ramas...

Sin embargo hay algo más de fondo en la explicación de las razones de la renuencia al debate por parte del caco y su hija: la intolerancia intelectual. Para el fujimontesinismo en su conjunto, en especial para sus cabecillas, ellos se consideran los propietarios de la verdad absoluta. En su pensamiento como en su actuar estarían bañados por la infalibilidad. Los otros, es decir sus opositores, no tienen vela en ese entierro porque sus encuadramientos conceptuales, sus diagnósticos y sus propuestas, por sí y ante sí, están equivocados, no tienen ni siquiera derecho al pataleo.

El neoliberalismo es eso, y su versión criolla: el fujimontesinismo también. Desde su instauración como corriente ideológica hegemónica en el Perú aparecen como propietarios de la verdad en todo terreno - aunque para ello tengan que forzar la realidad- y lo que han buscado, y han logrado, es que esa intolerancia prenda en la conciencia de las masas, fanatizadas por el caudillo, sus herederos o sus opositores. El control de los medios de comunicación y otras instancias del poder les ha permitido ese control, dada además la crisis de otras corrientes teóricas y políticas.

Para fanáticos de esta naturaleza ellos nunca fallan, los que fallan son los otros, por eso es que nunca admitirán sus crímenes y raterías, porque todo está justificado, porque para todo hay una respuesta. ¿Debatir?  No es una palabra que figure en su vocabulario. Prefieren las peroratas, las apariciones pagadas en televisión, las entrevistas amañadas, los discursos ante las masas adecuadamente aceitadas. Y si algo falla pues para ello gatillamos la acusación más efectista: ¡Terrucos!
Etiquetas: [derecha peruana]  [elecciones 2016]  [izquierda peruana]  [Keiko Fujimori]  [PPK]  [violentistas]  
Fecha Publicación: 2016-05-07T03:48:00.003-07:00

A la hija de la dictadura de los 90, se le está chorreando el maquillaje. 

Patricia del Río dice que "se le ha enseriado el rostro".  Por mi parte sostengo que ese rostro nunca ha cambiado, como que es una buena hechura del fujimontesinismo. Lo que se le ha caído ha sido el maquillaje que usó para ganar incautos en la primera vuelta.

Las presiones desde adentro de su partido - concretamente desde la Diroes -y la desesperación por ganar y/o asegurar votos de donde sea, especialmente de los sectores más extremadamente conservadores y rudos del país, la han obligado a dejar de lado su máscara conciliadora, pacifista, edulcorada, útil para sorprender incautos.

Ya no es la candidata que en noviembre del pasado año se encomendaba, toda contrita, a  la Virgen de la Puerta, en Otuzco, Trujillo. Ahora, contradiciendo los mandatos de la propia Iglesia Católica, es una fiera defensora de la pena de muerte.

En Harvard impresionó afirmando que estaba de acuerdo con la unión civil entre homosexuales. Hace algunos días, en un cónclave evangélico donde se desataron todas las furias y las penas homofóbicas de los pastores y feligreses, la hija del caco gritó a los cuatro vientos que estaba en contra de ese reclamo democrático de las minorías sexuales del país.

Ya no es tampoco la candidata supuestamente celosa en la defensa del medio ambiente; con el maquillaje en el suelo acaba de ganarse el apoyo de los mineros que están dinamitando la multidiversidad ecológica en Madre de Dios y otros puntos del país. 

Todo ello sin dejar de apoyar a connotados miembros de su entorno, públicamente denunciados por lo que a todas luces es una demostración de lo que enfeumísticamente se conoce como "demostración de signos de riqueza" no oficialmente declarados; pero que para un buen policía es un espectacular lavado de activos.

Algo más. Imposibilitada, por el rechazo que genera, de acercarse a las verdaderas representaciones gremiales traba alianzas con pseudas dirigencias acusadas públicamente de "extorsionar, chantajear y promover la violencia en las obras de construcción del cono norte de Lima". (Comunicado de la FTCCP)

Y por si esto fuera poco, la hija de la dictadura acaba de presentar como flamante adherente a un caserito del gran empresariado peruano, que en su papel de economista se distingue por ser un cerrado defensor de la flexibilidad laboral (léase despidos de trabajadores), de los salarios congelados y de leyes como la famosa "ley pulpín" que provocó el multitudinario rechazo de la juventud peruana.

¿A qué se debe que la candidata del fujimontesinismo haya optado por mostrar su verdadero rostro, dejando a un lado el maquillaje de la primera vuelta?  La respuesta hay que buscarlo en la cerrada oposición que en importantes regiones y sectores sociales provoca su candidatura. A menos de un mes del repechaje, a pesar de la gran millonada de recursos gastados, la cosecha en votos no es la que se esperaba. A estas alturas, el empate técnico con el gringo no es negocio y la desesperación avanza soibre todo si pensaban que la segunda vuelta iba a ser una pichanguita...

Se ha echado entonces a asegurar y buscar votos en lo que podríamos llamar las barras bravas del electorado nacional, sea cual sea su ubicación social. Busca así, ante ciertas ambigüedades del gran capital, de remachar su adhesión con mensajes directamente relacionados con lo que el empresariado está buscando desde hace rato: la flexibilización laboral o leyes como la ley pulpín. Si no es suficiente garantía de sus verdaderas intenciones proempresariales la presencia en su lista - como candidato a la vicepresidencia de la república- de un señor que ha engordado su bolsa en base a agresiones de todo tipo contra los derechos de los trabajadores agroindustriales, la ex primera dama de la dictadura puede mostrar hoy, en sus filas, a la chochera del gran empresariado peruano: Elmer Cuba.

Para el tumulto que no cree en nada que no sea la violencia o la intolerancia para enfrentar problemas sociales complejos, el fujimontesinismo muestra ahora los colmillos: la pena de muerte, la homofobia rabiosa o la cárcel para las mujeres que aborten. Al diablo con las convenciones  suscritas por el Perú como país civilizado en lo que se refiere la pena de muerte,  o con los progresos en cuanto a la despenalización del aborto y las uniones de homosexuales. 

Lo que importa ahora son los votos, y si se trata de mostrar el hacha de guerra, ya no tiene sentido el maquillaje, que se siga chorreando.

Etiquetas: [derecha peruana]  [elecciones presidenciales 2016]  [fujimontesinismo]  [keiko y kenji fujimori]  
Fecha Publicación: 2016-05-03T07:46:00.000-07:00

Los entredichos de los hermanos Fujimori - aunque sus decibeles hayan disminuido en los últimos días- han alimentado nuevamente  aquellas opiniones que afirman de que al interior del fujimontesismo se procesa hoy una diferenciación entre dos corrientes: una, democratizadora, que supuestamente quiere romper con el pasado; y la otra, la linea dura, fiel a las concepciones y prácticas del inquilino de la Diroes y su compinche Montesinos. La primera de ellas estaría liderada por la actual candidata presidencial, mientras que su hermano, el congresista electo más votado de Lima y probable candidato presidencial para el 2021 - así lo ha hecho saber públicamente- jefaturaría la segunda corriente, con la tutoría, claro está, de su progenitor y posiblemente de su tío Vladimiro.

Mi opinión va en sentido contrario a esas aseveraciones. La familia del caco es un gregario de farsantes y a lo que estamos asistiendo - los entredichos, aunque algunos lo califiquen de guerra- constituirían un capítulo más de los embustes del fujimontesinismo, orientado, en esta oportunidad, a blanquear la imagen de la candidata presidencial para que finalmente pueda acceder al bastón de mando gubernamental, ante la expansión masiva del rechazo que su candidatura genera en importantes sectores populares, conforme lo han demostrado los resultados de la primera vuelta y las encuestas previas al repechaje del 5 de junio.

El embuste es el elemento clave en el comportamiento político y personal de esa familia, en especial del caudillo. Sería ridículo sostener que la vocación por la falsedad la llevan en la sangre, pero si se puede afirmar que es parte consustancial de su cultura, que les permitió sobrevivir a los embates del segregacionismo en los primeros tiempos de las migraciones japonesas al Perú, pero que posteriormente fue excelentemente utilizado para sus pillerías. No es por azar que familiares cercanos al caco carguen hoy paquetones de acusaciones  por ladronerías cometidas mientras  desempeñaban lo que se suponía eran honorables encargos presidenciales, prostituidos por quienes podrían tranquilamente formar parte de la tenebrosa yakuza, la tenebrosa mafia japonesa.

La propia hoja de vida del caco es también un excelente ejemplo de lo que afirmamos. Para empezar, ¿alguien puede afirmar fehacientemente que nació en el Perú?  En cuanto a su trajinar político, desde sus albores hasta su reclusión en la Diroes es una retahila de enmascaramientos, de tramposerías, mentiras a cada cual más groseras,  e hipocresías detestables.  Los objetivos siempre fueron los mismos: sacar las mayores lonjas del poder, mientras  se servía fielmente al gran capital y las transnacionales que  ensancharon sus arcas, como nunca antes había ocurrido, merced a la implementación violenta de un modelo económico, el neoliberalismo, que rige hasta nuestros días.

Recuérde, ese modelo, ni el shock económico consustancial a él, constituyeron la oferta electoral del caco en los años 90. Las banderas con las que engatuzó al pueblo fueron las de la honradez, la tecnología y el trabajo. Ya en el poder, tranzó con el gran capital y las transnacionales - a espaldas de sus electores- a través de la tecnocracia apátrida y fondomonetarista que le preparó el plan de gobierno que a oídos de los jerarcas del FMI sonó a "música celestial", lo mismo que a los militares fascistas que con el llamado Plan Verde en la mano estaban dispuestos a ensangrentar el país para pacificarlo, y que encontró en la dupla Fujimori-Montesinos los operadores natos de sus irracionalidades.

Hasta el golpe del 92, para la mafia, la democracia fue simplemente un taparrabo que ocultaba sus maniobras antidemocráticas. El golpe de abril no fue un úkase hepático de la dupla, fue un trabajo de laboratorio. Para el recordado Raúl Wiener, apoyándose en documentación reservada, la pateada de tablero se cocinó entre la primera y segunda vuelta electoral que definió la victoria del caco. Cuando el 4 de abril, vísperas del golpe, los jefes militares se concentraron en el cuartel general del ejército y escucharon de boca de Montesinos los alcances del plan violentista, todo estaba friamente calculado: clausurar el congreso, reorganizar el poder judicial, destituir jueces y fiscales, apresar y deportar opositores...

"Aquí, señores, lo que se está necesitando son huevos. Y este gobierno los tiene. Por kilos", diría el siniestro asesor finalizando su intervención. (Raúl Wiener, Bandido Fujimori, WWW Editores, Lima, 1998.). Los aplausos no se hicieron esperar. El Perú, como hubiera dicho el poeta Martín Adán, volvía a la normalidad, aunque esta vez los autores del plan - está escrito-  estaban dispuestos a impulsar una "normalidad" eterna. Para ello contaban con el mismo caco, al que había que reelegir una y otra vez; con su hija a la que convirtieron en primera dama, luego de encerrar a la madre en los sótanos del SIN; con el hijo predilecto...Como vemos, los 15 años que han pasado desde la vergonzosa fuga del ahora inquilino de la Diroes, no han convertido en papel mojado el plan inicial. La mafia lo ha retomado y está dispuesto a ejecutarlo, como en los viejos tiempos. 

Es que además, en el comportamiento del caco y asesino, transmitido, por lo que vemos a la familia,  hay otro factor: el providencialismo que los hace suponer que ellos y sólo ellos son capaces de dirigir un país. No hay otras personas, lo decía el mismo dictador, con las facultades que ellos consideran tener. En el año 2000 escribimos: "...En el Perú y América Latina, todos los dictadores se han considerado predestinados paras el cargo. Leguía, Odría, Somoza, Trujillo, Pérez Jimenez, sólo para citar algunos, usaron en su momemnto tales razonamientos, con los que que justificaron el quebrantamiento de sus respectivos órdenes democráticos, a cuyo amparo se cometieron latrocinios de toda naturaleza".Hugo Lezama y otros, Días con Huella,  UNMSM, Lima, 2000, p. 139.

Los Fujimori manejan esa concepción antediluviana, opuesta por donde quiera mirársele al ejercicio de una verdadera democracia, pero muy útil para sus fines particulares. Ayer fue su padre, hoy le toca el turno a la hija, mañana al otro hijo y así sucesivamente, por los siglos de los siglos.

Estamos advertidos...







Etiquetas: [derecha peruana]  [elecciones 2016]  [fujimontesinismo]  [imperialismo]  [izquierda peruana]  [neoliberalismo]  
Fecha Publicación: 2016-05-02T18:43:00.000-07:00



Carlos Olazo Sillau
 
Con su triunfo  en la primera vuelta electoral, la derecha  impuso la táctica imperialista y gran burguesa de forzar a una definición entre sus dos representantes directos de mayor confianza. Pero, a pesar lo abultado de las cifras y de su hegemonía congresal de antemano asegurada,  esta victoria no implica una derrota en toda la línea para la izquierda, ni, lo que es más importante, anula la tendencia hacia el incremento de las luchas populares.

Este proceso electoral se inscribe en el marco general de agotamiento del periodo político inaugurado tras la caída de la dictadura fujimontesinista. El sistema de formal democracia burguesa, un innegable avance conquistado por el movimiento popular antifujimorista de entonces, se encuentra hoy sumido en una crisis de proporciones sin precedentes, acicateada por los efectos de la crisis económica internacional aún no resuelta, y por el agotamiento interno del modelo capitalista neoliberal. Es evidente que no podrá salir de esta crisis con un gobierno de cualquiera de los dos de sus más conspicuos representantes que disputarán el control del Poder Ejecutivo en  la segunda vuelta electoral. Pero, haber conseguido  que la mayoría de electores se identifique con y apoye a sus verdugos, justamente cuando el descontento llegaba a sus picos más elevados, es el más grande éxito político de la derecha. Aunque ello  no sea  suficiente para impedir que las masas sigan sintiendo los efectos de la crisis, ni para  que abandonen sus reclamos pendientes; la derecha, sin embargo, se ha tomado un respiro.

La lucha de clases sigue su curso. No se circunscribe a un calendario electoral, ni mucho menos se resuelve en las urnas. La disyuntiva ante el agotamiento de este periodo político sigue siendo el mismo, independientemente de los resultados electorales que nos depare el 05 de Junio. Lo que está en juego en el Perú de hoy es si la derecha representante de la gran burguesía y el imperialismo logra remontar su crisis general y consolidar su poder a costa de mayor represión, de mayor saqueo del país, mayor opresión contra los pueblos y mayor agresión contra sus intereses; o, en su defecto, se conservan y ensanchan las conquistas democráticas y políticas y se consigue frenar la ofensiva imperialista, para avanzar hacia la transformación revolucionaria del país. Con estas elecciones, la reacción ha ganado una batalla importante. Pero la historia sigue caminando. La crisis seguirá profundizándose y con ello la respuesta popular. El desenlace del periodo político trasciende lo electoral. Se definirá principalmente en las calles, en los campos, en la acción directa.

El apoyo de importantes sectores populares a la derecha obedece tanto a la concientización reaccionaria trabajada profusamente desde los aparatos ideológicos, políticos, educativos y culturales manejados por el imperialismo y la burguesía nativa desde décadas atrás, como también a la manifiesta debilidad de la izquierda marxista y socialista. Sin contar con la organización suficiente , divorciada de las organizaciones naturales de las masas y sin articular un mensaje claro con alternativas integrales en todos y cada uno de los aspectos de la labor cotidiana, la izquierda no ha  estado capacitada para contrarrestar la gigantesca ofensiva derechista en este terreno.

Por ello se puede entender que las dos organizaciones de izquierda partícipes de esta contienda, en particular el mal llamado “Frente Amplio”, no  tuvieran mayor relevancia sino hasta que dos candidatos que sumaban  más del 20% de la intención de voto fueron puestos fuera de carrera. Sin desconocer que existen votantes por Fujimori, Kuczynski, Barnechea u otros candidatos, que creen ver en ellos alternativas de cambio, queda fuera de toda duda que el segmento de la población que se volcó hacia Verónika Mendoza o Goyo Santos ante estas nuevas circunstancias electorales,  es el más interesado en un cambio del actual estado de cosas. Prescindiendo del sector consciente, del “voto duro” de la izquierda, este mayoritario segmento de electores apostó más por el “rostro nuevo” que por alguna convicción política.

Nos interesa resaltar y valorar este factor. Que las población exprese su descontento, que proteste de esta manera, aún votando equivocadamente por representantes de la derecha con la esperanza de acabar con sus padecimientos actuales, es nada más que un indicador de nuestra debilidades y limitaciones. Que como resultado de un caudal inesperado de votos se halla afirmado el “Frente Amplio” como opción de izquierda socialdemócrata, o que se perfilen caudillismos electoreros sin ninguna perspectiva estratégica verdaderamente revolucionaria, también es resultado del nivel incipiente de la conciencia popular, que todavía no va más allá de sus percepciones espontáneas más elementales. Pero el descontento popular sigue allí, latente. No tardará en convertirse en acción, en protesta callejera, dando en el traste a quienes dieron su voto y buscando nuevas alternativas. Es aquí donde los revolucionarios debemos fijar nuestra atención de cara al mediano y largo plazo, trabajando con más ahínco para educar, organizar, movilizar, pero sobre todo llevar conciencia política antimperialista y socialista a las masas.

Para los marxistas-leninistas y mariateguistas, empeñados como estamos en alcanzar la reunificación de esta izquierda y en potenciar un verdadero movimiento revolucionario de masas, no nos puede ser indiferente lo que acontezca  en este corto estadio entre la primera y segunda vuelta electoral.  Pues, si bien los dos candidatos que disputarán la segunda vuelta obedecen a los mismos intereses, presentan más similitudes que diferencias programáticas y están comprometidos hasta el tuétano con la corrupción, lo que se juega en esta elección va más allá de estos asuntos. El punto político cardinal que tomamos en cuenta, es  la posibilidad real de la restauración del fujimorismo.  Pero no del fujimorismo derrotado por las luchas populares a comienzos del siglo, sino de un fujimorismo renovado, que se ha erigido en el partido mejor organizado de la reacción con características fascistas inconfundibles, con aparato organizativo insuflado de anti-comunismo, con militancia forjada en las más rancias concepciones dictatoriales, anti sindicales y antigremiales en general, con un sector de masas ideologizada en un “anti-terrorismo” que en realidad no es más que una reedición del viejo fujimorismo que con este pretexto asesinó a centenares de dirigentes populares, destruyó la organización sindical, despidió a miles de trabajadores e instauró el gobierno de terror derechista más escarnecido de nuestra historia, además del más corrupto.

Tampoco pasamos por alto que existe un importante movimiento de masas espontáneo que con las banderas de “No a Keiko” ha protagonizado las más impresionantes movilizaciones de los últimos años, las mismas que seguirán realizándose en lo que queda de la campaña. Este movimiento, si bien adolece de un norte político más allá del antifujimorismo, entraña un profundo sentido democrático, un contenido ético imprescindible para cualquier intento de trasformar el país, además de  poseer una capacidad de movilización con los métodos y recursos propios de las nuevas generaciones, verdaderamente admirables.  Para nosotros el reto es fundirnos con este movimiento, como expresión importantisima del conjunto de las luchas populares, y trabajar por darle un cauce revolucionario, para elevarlo más allá de la mera protesta antidictatorial y orientarlo hacia la alternativa de la lucha revolucionaria para construir una nueva sociedad y una nueva democracia, la democracia socialista por la que han luchado José Carlos Mariátegui y generaciones de luchadores  a quienes debemos todas las conquistas políticas y sociales de que ahora disponemos.

Cerrar el paso a la restauración fujimorista es, por ello, nuestra consigna. Esta alternativa, como es evidente, no se circunscribe a lo electoral,  porque, como hemos afirmado, la lucha de clases no se limita a este cronograma. Nuestro objetivo de cerrar el paso a la ascensión fujimorista al Gobierno tiene que ver principalmente con impedirle el manejo absoluto del poder y, por tanto, descartar su nueva entronización dictatorial, cuyos efectos ahora podrían ser devastadores para el movimiento popular que con tanto sacrificio viene gestándose en los últimos años. Cerrándole el paso al fujimorismo estaremos en mejores condiciones para luchar contra el nuevo gobierno y avanzar hacia una solución popular al fin de ciclo que se aproxima.


Perú, abril del 2016



Etiquetas: [1 de mayo]  [presente y futuro del Perú]  [Teodoro Núñez Ureta]  [trabajadores peruanos]  
Fecha Publicación: 2016-05-01T09:49:00.000-07:00

Este mural, de Teodoro Núñez Ureta (1912-1988) se llama La Construcción del Perú, dedicado a los millones de hombres y mujeres que a lo largo y ancho de nuestro territorio recrean cotidianamente este país milenario, a costa de sus vidas, de su salud, de sus energías, de su presente y futuro. 

Paradójicamente ese mural estaba estampado en una de las paredes de lo que fue la sede del Ministerio de Economía y Finanzas, que bajo el imperio del neoliberalismo se ha convertido en uno de los arietes principales de la esclavización de nuestros pueblos. 

En este 1 de mayo, recordando a Núñez Ureta saludamos y rendimos homenaje a esos trabajadores, invisibilizados y ninguneados hoy por el capitalismo, pero que bajo otras condiciones de existencia serán la garantía para la construcción de un futuro promisorio, donde las palabras bienestar y desarrollo, ética y moral de trabajadores cobrarán un verdadero sentido.
Etiquetas: [1 de mayo]  [elecciones presidenciales 2016]  [Federación de Panaderos del Perú]  [izquierda peruana]  [Manuel Gonzáles Prada]  
Fecha Publicación: 2016-04-29T15:52:00.001-07:00

El 1 de mayo, día de los trabajadores, siempre es, aquí y en el último rincón del planeta, una jornada de unidad, de reflexión y de lucha.

De unidad porque a ella concurren las vanguardias y los trabajadores manuales e intelectuales de todas las vertientes ideológicas y políticas que a nivel mundial se enfrentan al capital, a sus embestidas expoliadoras y opresoras, a sus manejos fraudulentos y corruptores.

En ese combate frontal, los trabajadores y los pueblos del mundo se ponen de pie como lo que son: una sola fuerza, una sola voz, un solo sentimiento, para reclamar libertad, democracia, trabajo y salarios dignos, respeto a sus conquistas y derechos, a sus territorios, a sus hábitats, a sus culturas e idiomas.

De reflexión, porque en ese día dirigentes y dirigidos analizan en voz alta el estado de sus movimientos, sus fortalezas y debilidades, los riesgos que afrontan, la correlación entre ellos y sus adversarios. Ese balance es ideológico y político, ético y organizativo, nacional e internacional. Sobre esos diagnósticos, los líderes, desde una perspectiva independiente, señalan los derroteros del movimiento en la hora presente, las tareas a cumplir, las alianzas a trabajar, los sueños a cristalizar. Nada que interese al movimiento obrero y popular debe escapar a ese balance que suele llevar la impronta del futuro.

En el Perú de nuestros días la unidad y la reflexión sólo tienen sentido si nos aprestamos a contrarrestar la ofensiva de la derecha extractivista, sea cual sea la versión que finalmente se imponga en el repechaje electoral. A no dudarlo será una administración fiel a la Confiep, como lo han sido las últimas administraciones, dispuesta como éstas a construirle un nuevo piso al neoliberalismo impuesto por la dictadura fujimontesinista en los años 90.

Esa derecha se ufana de los resultados electorales, a los que sobredimensiona para obtener una legitimidad que realmente le es esquiva, obviando que en ese mismo proceso, en las calles y en las ánforas los pueblos del Perú han expresado sus aspiraciones de cambio. El neoliberalismo, o lo que es lo mismo: el fujimontesinismo, ha sido duramente cuestionado. Ese descontento, muy visible en determinadas regiones del Perú, es el piso real sobre el que las vanguardias de la izquierda y del progreso deben trabajar ideológica y políticamente en este nuevo periodo de su desarrollo.

Consideramos por ello que este 1 de mayo, además de ratificarse las demandas laborales, propias de los gremios y de los pueblos en lucha, las avanzadas políticas no deben dejar de fijar las coordenadas del futuro, del cambio, de la transformación del orden establecido.

El 1 de mayo de 1905,  en el local de la Federación de Panaderos del Perú, el maestro Manuel Gonzáles Prada, recordando que esa fecha es considerada como el  de la pascua de los revolucionarios, sostenía que en su celebración "...la Humanidad cesa de agitarse por cuestiones secundarias y pide cambios radicales", marcando a fuego ese quehacer político que "nunca satisfacerá el hambre de todos los vientres", ni llevará "la felicidad a todos los desgraciados".

Más claro, ni el agua de los manantiales peruanos.


Etiquetas: [elecciones 2016]  [fujimontesinismo]  [Kenji]  [Vladimiro Montesinos]  
Fecha Publicación: 2016-04-25T13:46:00.001-07:00

Nadie debe sorprenderse con el anuncio de Kenji Fujimori, el candidato más votado del fujimontesinismo, de postular a la presidencia de la república en el 2021. "Si acaso mi hermana Keiko no gana la segunda vuelta", ha dicho, dorando la píldora.

Es que ese es el verdadero plan del fujimontesismo: manejar a su antojo el país, por los siglos de los siglos, tal como lo diseñaron los arquitectos del proyecto en los años 90.

¿Lo dudan? Revisen ustedes los videos de las reuniones de Montesinos con los jefes de las fuerzas armadas, empresarios, congresistas, etcétera, de los últimos años de los 90. En cada uno de ellos el siniestro asesor, de acuerdo sin duda con el caco, se explaya en las razones por las cuales la administración del fujimontesinismo no puede reducirse a 5 o 10 años.

El 26 de noviembre de 1999, por ejemplo, en una conversación con los comandantes generales de las fuerzas armadas, Carlos Boloña y los hermanos Winter, propietarios de un canal de televisión, Montesinos se despachó diciendo:

Este proyecto "...es un proyecto de quince a veinte años, es un plan de largo aliento. Porque además, para que el país salga del estado de postración esto no se puede hacer en cinco, diez ni quince años". En esa reunión, afirmó que Boloña -presente en la cita- había dado su conformidad. (En Luis Jochamowitz, Vladimiro, Conversando con el doctor, T. II, El Comercio ediciones, Lima, 2002, p.180).

El neoliberalismo, al igual que Chile o Argentina, había parido una dictadura sangrienta y ladrona y se recreaban mutuamente. El gran capital, las transnacionales, los militares, la tecnocracia fondomonetarista y las mafias de todo tipo, estaban en su garbanzal y se alistaban para seguir robando y matando.

Ese plan ha sido retomado. La primera ronda electoral ha vuelto a colocar en el poder a sus viejos y nuevos operadores, que con el voto del pueblo avanza a legitimar el saqueo y los crímenes de los 90, pero también a recuperar los años perdidos.  

En este contexto no tiene nada de extraño que Kenji Fujimori anuncie su candidatura para el 2021. Los legalistas de buena fe dirán: "Pero se lo impide la constitución". Con la mayoría congresal obtenida el fujimontesinismo está en capacidad - como ya lo dicen - de sacar "como por un tubo" las leyes que se les antoje. Todo está friamente calculado.

Como solía decir el tío Vladimiro a sus contertulios:  no hay que olvidarse de Maquiavelo y su clásica expresión: El fin justifica los medios.








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Fecha Publicación: 2016-04-21T09:02:00.000-07:00

Vladimiro Valer, un dirigente histórico cusqueño acaba de señalar, en la ciudad imperial, lo que a su juicio deben ser los ejes del trabajo político de la izquierda luego de la primera vuelta. "Sembrar ideas, organización, esperanzas y utopías", ha dicho en voz alta Valer en una reciente reunión de Sembrar, el movimiento de Verónika Mendoza en el Cusco.

La crisis de la izquierda obedece en gran medida a que en esos temas, los diferentes destacamentos que se reclaman de la vanguardia,  han perdido el paso. Su amoldamiento ideológico a la democracia burguesa, peor todavía, la condescendencia  de algunos de esos conglomerados con el neoliberalismo, que los llevó a sostener la existencia de una corriente democrática al interior del fujimontesinismo - el keikismo- ha sido un factor adverso. 

De esta manera se ha renunciado al ABC de la lucha política: el deslinde, el debate, la contraposición de concepciones, de ideas, de propuestas, y por ende, la negación sostenida e integral del fujimontesinismo. Desde esta perspectiva, las masas populares de Costa, Sierra y Amazonía, al volcarse a las calles para decirle ¡No al fujimontesinismo" le han dado a esas vanguardias una verdadera lección. Son ellas las que a lo largo de estos 25 años han sufrido y sufren en carne propia los efectos de un orden que la dupla Fujimori-Montesinos impuso a sangre y fuego en los 90.

Ese desborde popular ha salido espontáneo. Ningún destacamento de la izquierda puede arrogarse la representatividad ideológica, política de esos movimientos que sacudieron el país en los días previos a la primera vuelta. Sin embargo, esos movimientos obligan hoy a esas izquierdas a ponerse nuevamente el overol de campaña para incorporarse desde adentro a ese torrente popular, que está dispuesto a levantarse una y otra vez en defensa de sus derechos, de hoy y del futuro.

En ese proceso hay que organizar a las masas. El Frente Amplio de Nueva Cajamarca y Acción Popular en Lima, cada cual desde su respectiva cantera, dan una buena señal. Hay que luchar por organizar a las masas, por desarrollar con ellas vasos comunicantes que permitan el desarrollo de acciones de diferente naturaleza,. comenzando claro está con el esclarecimiento sistemático y permanente de las diferentes coyunturas y el conocimiento de las particularidades económicas, sociales, políticas y culturales  de cada región, pueblo, distrito. 

La primera vuelta electoral ha revelado cuando fracturado está en el país  en lo que se refiere conocimiento del mismo  y de las demandas de sus poblaciones, a las que se suele medir, desde Lima, con la misma regla, lo que evidentemente favorece a la derecha, que con más recursos es capaz de enseñorearse en esos lugares vendiendo gato por liebre..

Esa labor de organización debe ser puesta en el orden del día con vistas a resistir la embestida de la derecha. Sea quien sea el ganador de la segunda vuelta, no es un secreto que  tanto Keiko como PPKeiko, a nombre del capital, están dispuestos a llevar a esos pueblos al degolladero. Humala lo hizo después de traicionar la palabra empeñada, ¿por qué no podrían hacerlo los que hoy se pelean por llegar al palacio de Pizarro?

Finalmente, Valer ha vuelto a hablar de utopías. Es importante señalar que la ofensiva de la derecha en términos internacionales contra pueblos como los nuestros, ha estado enfilada, en todo este periodo,  a castrar nuestras potencialidades de soñar, de generar utopías, esperanzas e ilusiones. El derrumbamiento de las diferentes expresiones del socialismo burocrático contribuyó a esa pérdida de perspectivas. Es hora de retomar esos sueños, desde nuestras propias como descomunales realidades, como lo dijo el Gabo.  A este hijo ilustre del mundo y de América Latina apelo para cerrar estas líneas. En 1982, al recibir el Nobel de Literatura,  el genial creador le dijo al mundo:

¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes?
Etiquetas: [elecciones 2016]  [fujimontesinismo]  [Keiko Fujimori]  [Miss Baguazo]  [PPK]  [Sakapika Villasís]  
Fecha Publicación: 2016-04-20T08:48:00.002-07:00

Como solía decir mi buen amigo el periodista Sakapika Villasís -guadalupano y sanmarquino- ¡a mí que me registren! en esta nota de definir mi voto entre Keiko y PPKeiko, porque ambos, en esencia, representan los mismos intereses, son algo así como la sartén y la brasa.

Que PPKeiko no haya ordenado matar a nadie,  que no esté procesado o requisitoriado por algún latrocinio cometido durante los años de la dictadura, no lo exime de ninguna responsabilidad en el devenir de las vicisitudes económicas y políticas del país. No solo porque fue ministro del señor Toledo, que se manejó bajo las mismas coordenadas impuestas por el fujimontesinismo en los 90, sino porque además es un ardoroso y ciego defensor del modelo impuesto en esos años  y de sus artífices empezando por el caco de la Diroes, conforme lo gritó a voz en cuello en el 2011,  cuando de terno y corbata ( https://www.youtube.com/watch?v=In4pV6Yfy2c) fue a proclamar su apoyo a la ex primera dama de la dictadura. 

Ese modelo, lo dicen las encuestas y las calles calientes, es lo que está ahora en cuestión, como lo está la propia constitución fujimontesinista a cuyo amparo se modeló y blindó. Hasta el propio Barnechea, a quien no pueden acusar de terruco o chavista, le ha puesto la puntería:

"Ese modelo fujimorista, que tiene de discípulo a su PPKkeiko, ese que beneficia a los grandes intereses y se ha olvidado de los ciudadanos nosotros lo vamos a cambiar", lo ha dicho más de una vez  en la reciente campaña electoral.. (Exitosa, 05 de abril de 2016).

Modelo, lo reitero,  que muchos reducen al ámbito económico -buscando separar los "éxitos" económicos de los asesinatos, robos, estafas, esterilizaciones a miles de mujeres, violentamiento de los derechos humanos y canalladas de todo tipo cometidos por la dictadura en los 90-  pero que en realidad encierra una concepción global, antidemocrática, elitista y coercitiva con  la que se parametra la vida, el quehacer social, el desarrollo cultural de nuestros pueblos; y cuya perversidad pragmática hace polvo los valores éticos que se suponen deben pautar nuestras existencias. 

El neoliberalismo  es todo eso, y el fujimontesinismo  es su versión criolla, donde incluso anidan tendencias fascistas. No debe llamarnos entonces la atención que la ex primera dama de la dictadura plantee la pena de muerte para los violadores, llevándose de encuentro los compromisos internacionales que sobre el tema tiene suscrito el país; o que su engreída, la señora Chacón, amenace prácticamente con hacer leña de los órganos y decisiones judiciales con tal de ver en la calle a la eminencia gris del fujimontesinismo: el caco de la Diroes.

En esa línea está el tío PPKeiko - así lo llaman los hijos del caco-. Por eso es que  no se ha hecho paltas para llevar en su fórmula presidencial a la señora Meche Aráoz, una de las responsables políticas de los luctuosos sucesos de Bagua - 5 de junio de 2009- donde 23 policías y 10 pobladores nativos perdieron la vida en una confrontación donde estaba en juego justamente la defensa a muerte del modelo, cuestionado en los hechos por las poblaciones nativas afectadas siempre por esa entrada a saco del capital en sus territorios ancestrales; pero defendido a capa y espada por el presidente de entonces, Alan García, recoinvertido al neoliberalismo, conforme lo sustentó en sus cuestionados textos sobre El Perro del Hortelano.

La señora Aráoz, desde al alto cargo ministerial que ostentaba,  azuzó en los hechos la represión cuando señaló que si se accedía a la exigencia de los pueblos amazónicos en lucha - derogar las decretos considerados lesivos por los pueblos amazónicos- el TLC con los Estados Unidos se venía abajo. La responsabilidad de quien es hoy congresista electa y aspira a ser vicepresidenta la República - al igual que la del señor Simon y de la ex ministra Cabanillas- fue puesta al sol  por una comisión congresal que presidió Güido Lombardi. 

¿Podemos entonces esperar algo diferente del señor PPKeiko, que no sean políticas similares a las ejecutadas por el fujimontesinismo? No nos hagamos ilusiones.  
Etiquetas: [derecha peruana]  [elecciones 2016]  [izquierda peruana]  [Verónika Mendoza]  
Fecha Publicación: 2016-04-15T09:17:00.001-07:00

Se ha anunciado que la congresista Verónika Mendoza volverá a reencontrarse con sus adeptos de Lima y provincias, en las próximas semanas. Creo que es una excelente decisión. Los líderes. los verdaderos, se deben a las masas. Cara a cara con éstas, la ex candidata del Frente Amplio agradecerá el espectacular apoyo recibido a su propuesta de cambio y renovación, e iniciará con ellas un diálogo que será a futuro el sustento de su actuación política. Bien dijo Verónika al hablar inmediatamente después de conocerse los resultados de la primera vuelta. Su campaña le había permitido abrir cauces a una nueva manera de hacer política en el país. Los diálogos que se anuncian, van en ese mismo sentido.

No hay nada más nocivo para los partidos que se reclaman de la izquierda que el burocratismo, el divorcio con los seguidores reales o virtuales. Un partido, sus líderes, sus cuadros y militantes, deben estar permanentemente floreciendo entre las masas. Esa relación les asegura organicidad, interacción permanente, vasos comunicantes, vertical y horizontalmente, en los mejores como en los peores tiempos.

La gran tarea que las propias masas que votaron por Verónika Mendoza han establecido como prioridad de prioridades es justamente la de su organización. La propia congresista acaba de decir que el Frente Amplio ha ganado “en siete regiones del país, en 64 provincias y en más de 500 distritos” (diario UNO, 13 de abril de 2016). Ese giro de esos pueblos hacia la izquierda, espontáneo o racional, instintivo o larvario, nos indica que esos espacios sociales están por trabajar. La campaña electoral los ha abonado. Si se le quiere dar sostenibilidad política a esa adhesión pues hay que poner manos a la obra.

Será además la única manera de blindar a los pueblos de Costa, Sierra y Amazonía contra la embestida de la derecha, que con el control del poder que hoy ostenta se prepara para entrar a saco a aquellos espacios económicos que hasta ahora los tenía vedados. No por algo los periódicos de la derecha, sus partidos, tecnócratas, ideológos, y los propios empresarios, después de saberse los resultados electorales lanzaron a una misma voz la exclamación: ¡Se salvó el modelo! a cuyo amparo, desde 1990, hacen y deshacen en el país.

¡A florecer entre las masas! es el grito organizativo que está en el orden del día.
Etiquetas: [derecha peruana]  [elecciones 2016]  [izquierda peruana]  [Verónika Mendoza]  
Fecha Publicación: 2016-04-10T08:02:00.000-07:00

A los pueblos del Perú que hoy votarán por Verónika Mendoza, solamente les falta comerse la cereza de la torta...
 
Lo digo porque la cusqueña ya ganó, por eso es que la derecha ha volcado sobre ella todo el barro y la mugre habida y por haber. Verónika los ha desnudado en su propio terreno, trucho e inclinado de por sí: ha puesto al sol sus hipocresías electorales, constitucionales, económicas, éticas, mediáticas, religiosas, que esa derecha ha alimentado a lo largo de 25 años.
 
En otras palabras, las vísceras del fujimontesinismo sobre las que el gran capital ha construido este país en los últimos tiempos han quedado al descubierto como nunca antes había ocurrido. A más avances de la cusqueña, más desvergüenzas derechistas han quedado al aíre, revelando el terror, el pánico, de aquellos secores acostumbrados a traficar cómodamente con las aspiraciones de nuestros pueblos.
 
Los pueblos del Perú necesitaban de un acicate para mostrar multitudinariamente su disconformidad con ese estado de cosas. El mensaje transparente y renovador de Verónika Mendoza coadyuvó, puso su grano de arena, para que en el país y en el extranjero los peruanos se pusieran de pie para decirle ¡No! a quienes pretenden perpetuar su reinado, tal y conforme la dupla Fujimori-Montesinos lo había craneado en los 90.
 
Ese levantamiento multitudinario contra el fujimontesinismo ha demostrado que por todo el país hay leña seca: frustración, disconformidad, hastío, repudio...En la base de la gran movilización del 5 de abril todos esos elementos estuvieron en juego y seguirán estando ahí de no mediar un cambio sustancial de ese orden de cosas. Lo importante es que la derecha, que se ufanaba de su poder ideológico y de control de las masas populares y de una supuesta conformidad de ellas con el modelo impuesto en los 90, ha revelado sus precariedades, mostrándose tal como realmente son: tigres de papel. 
 
Las masas exigen cambios y están virando hacia nuevas alternativas. Las Keikos y las Lourdes, los Alan, los PPK y los Humala, ya fueron, sonaron. 
 
Y ahí está Verónika y su campaña electoral, sin los ladrones y sin los millones de los candidatos de la derecha, sean quienes sean éstos. Y ahí con su gente, con nuestra gente, levantando la moral de combate que se había extraviado, alimentando la fe y la esperanza en la posibilidad de construir un país diferente, apuntalando la autoestima en las capacidades populares de transformación y de cambio de nuestras realidades económicas y sociales, invitándonos otra vez a soñar, porque hasta las facultades de soñar las habían taponado.
 
Por eso, insistimos: Verónika ya ganó, pero hoy vamos por la cereza...

Etiquetas: [derecha peruana]  [fujimontesinismo]  [jornada del 5 de abril]  [pueblos en marcha]  [Verónika Mendoza]  
Fecha Publicación: 2016-04-06T13:02:00.000-07:00

Una vez más, el pueblo ha demostrado en las calles y plazas que en él y solamente en él, reposa la fuerza capaz de defender la democracia peruana. Ha sido toda una gesta democrática la gran movilización de ayer contra el fujimontesinismo. El Perú de pie, en sus principales ciudades y pueblos de Costa, Sierra y Amazonía y la diáspora de peruanos en distintos puntos del orbe, le han dicho al mundo que no están dispuestos a permitir que los ladrones y asesinos de los 90 vuelvan a poner sus pezuñas en el Palacio de Pizarro.

Fue el pueblo, recordemos, el que arrojó del poder a la dupla Fujimori-Montesinos. En esta oportunidad, a  pocas horas de las elecciones del domingo 10, miles de miles de hombres y mujeres de todas las edades, de distintos credos y convicciones políticas, le han dicho a la hija del caco y a sus prontuariados que ¡no pasarán!, que no se tragan el cuento del compromiso suscrito por la señora Fujimori, en el que supuestamente se compromete a no repetir las ladronerías y crímenes del inquilino de la Diroes.

El solo hecho de llevar en su lista, desde la plantilla presidencial hacia abajo, a connotados prontuariados que bien podrían poblar las cárceles del Perú o estar sentados en el banquillo de los acusados,  demuestran fehacientemente que estamos frente a una simple pantomima que lleva el sello inconfundible de la dupla Fujimori-Montesinos.

La derecha está temblando. El antifujimontesinismo de los pueblos del Perú se ha reactivado no solamente por las maniobras electorales, también por el hartazgo, la frustración, el repudio, a un modelo económico que está en la base de esa opción siniestra, a cuya sombra se articuló una Constitución y una modernización trucha que  ha hecho más ricos a los ricos y que no le ha hecho ascos a todo tipo de corruptelas y negocios turbios, incluyendo el narcotráfico. El escándalo financiero de los "Panamaleasks", en la que aparecen comprometidos connotados hombres de empresa relacionados con la candidata del fujimontesinismo y el propio PPK -otro de los engreidos de la derecha peruana- revela cuan honda es la podredumbre que se ha desaparramado en el país por obra de quienes hoy lo dirigen.

Pero la derecha también está asustada porque con las movilizaciones de ayer, se puede estar abriendo otro capítulo en la historia  política del país con la presencia actuante de las multitudes, de los pueblos movilizados, que en ejercicio democrático de su soberanía están dispuestos a defender sus derechos y convicciones. Los pueblos dejarían así de ser entes pasivos, meramente receptivos, para constituirse en fiscalizadores de las gestiones gubernamentales de sus autoridades elegidas. Un pueblo alzado a la pelea, organizado democráticamente y plenamente consciente de sus derechos, tradicionalmente pisoteados, ignorados o burlados,  es un pueblo que está para cosas mayores. El primer blanco ya está señalado: sean cuales sean los resultados electorales, la Constitución de 1993, impuesta a sangre y fuego por el fujimontesinismo, tiene que ser enterrada.

Ni las maniobras, ni los millones, ni las campañasd mediáticas de la derecha, que ha vivido y vive a costa de lo ejecutado económica y políticamente por el fujimontesinismo, han impedido que el león despierte y eche a andar.


Etiquetas: [Alfredo Barnechea]  [elecciones 2016]  [Fernando Belaúnde Terry]  [izquierda peruana]  [Yauyos]  
Fecha Publicación: 2016-04-01T10:25:00.002-07:00

Se lo comentaba a la señora Marita Grández de la Universidad de San Marcos. Alguna vez, ejerciendo el periodismo -hace un buen paquete de años- formé parte de una comitiva presidencial que liderada por el presidente Fernando Belaúnde iba a la inauguración de la carretera Huancayo-Cañete. Pernoctamos en la incontrastable ciudad del valle del Mantaro, para en la mañana del día siguiente seguir hacia Cañete. En Yauyos, en la sierra de Lima, a 3 mil metros de altura, la comitiva fue recibida entusiastamente por la población. Una pachamanca de primera, con todos sus recutecos, y servida en el suelo, fue la carta de presentación de los yauyinos. El arquitecto, hombre recorrido por cierto, no dejó hueso sobre hueso en el platillo que le alcanzaron y bebió lo que tenía que beber, sin aprensiones, morisquetas, ni mohines de ningún tipo, mientras saludaba calurosamente a los lugareños como si fuesen sus viejos amigos o recibía presentes de diferente tipo. El que fuera profesor de la UNI sabía perfectamente que en esa invitación, en esos apapaches de hombres y mujeres, iba el cariño, el aprecio de los yauyinos. 

¡Que lejos está de él quien se considera su pupilo! 

Me refiero al niño Alfredito, que en un par de semanas ha mostrado hasta la saciedad la petulancia y patanería que lo caracterizan. Primero desairó a los periodistas, pese a considerarse él un hombre de prensa. Luego, no quiso sentarse en una mesa de discusión de planes de gobierno, porque "no podía estar al lado de un reo", refiriéndose a Goyo Santos. Más adelante rechazó, de mala manera, un sombrero y un poncho, que los anfitriones le querían regalar. Posteriormente, también de mala gana, rechazó los chicharrones que le ofrecía una humilde vendedora chinchana. Y la cereza ha sido el desaíre a la señora Mercedes Aráoz, candidata de PPK, a quien dejó prácticamente con la mano estirada, a la entrada y a la salida de un evento a donde acudió tan engreído personaje. 

Con el arquitecto Belaúnde, con su pensamiento y sus gestiones gubernamentales se puede discrepar. Pero no se puede negar que era un caballero de esos que ahora parecieran existir solamente en las películas y en la memoria de la gente mayor. ¡Yo no voy a ser presidente porque coma más o coma menos chicharrones" ha dicho muy airado el niño Alfredito. Lamentablemente para los promotores de su candidatura ya es muy tarde para que el niño Alfredito cambie. El engreimiento ya lo debe tener en su ADN.
Etiquetas: [derecha peruana]  [elecciones 2016]  [izquierda peruana]  [Verónika Mendoza]  
Fecha Publicación: 2016-04-01T07:20:00.001-07:00


Hay motivos para sonreir. Las últimas encuestas, las que se han aplicado en los últimos días en las calles y plazas del Cusco, Apurímac y Huamanga, como la de Datum, dada a conocer esta madrugada,  indican que Verónika Mendoza ya está alcanzando el cielo con las manos. 

Mientras las candidaturas de la derecha conservadora y retrógrada van quedándose una a una en el camino, la cusqueña de Andahuaylillas,  va para arriba, sostenidamente, todavía no ha alcanzado su techo. 

Verónika y sus miles de adherentes desparramados por el país, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, de todas las profesiones y oficios, empleados o desempleados, de todos los colores y lenguas, creyentes o no creyentes, le están  ganando el pleito electoral a la derecha, a sus millones, a su prensa regimentada, a sus operadores, a sus tecnócratas e ideólogos a sueldo. 

A pocos días del primer desenlace, reiteramos lo dicho: nadie, sin embargo, debe bajar la guardia. La derecha sigue y seguirá complotando contra la candidatura de la esperanza. La experiencia indica que ni con una votación favorable en las ánforas los candidatos del progreso y la renovación puede sentirse seguros. El poder lo tiene la derecha, no lo olvidemos. 

Pero lo que esa derecha está perdiendo - la calle y las encuestas así lo señalan- es el respaldo de los pueblos del Perú que hoy viran hacia una opción diferente a la establecida en los infaustos años 90 y ello puede ser decisivo a la hora de cualquier contingencia. 

Repetimos: estamos en los umbrales de una victoria sensacional. Pero no solamente hay que perseverar en el trabajo de masas que se está haciendo para alcanzarla; hay que multiplicarlo y cualificarlo,  aquí y allá, para llegar hasta el último rincón del país. 

Qué las calles y plazas del país,  las grandes, medianas y pequeñas, sigan pavimentándose con las pisadas firmes de nuestras poblaciones de Costa, Sierra y Amazonía, que se alzan a la pelea por un futuro distinto, para que no quede espacio alguno donde no se se siembren las flores de la esperanza.

Como decía el viejo Ferrando, cuando parecía se le iba la vida en sus transmisiones:  ¡Verónika para todo el mundo!
Etiquetas: [Andrés Luna Neyra]  [depredación de recursos marinos]  [mar de Grau]  [neoliberalismo y pesca]  [pesca peruana]  [Verónika Mendoza]  
Fecha Publicación: 2016-03-29T10:29:00.002-07:00



Andres Luna Neyra
Ex dirigente de Fetrapep
                                                                                                   
        Las riquezas ictiológicas del mar de Grau se encuentran secuestradas por la oligarquía pesquera sin que ningún gobierno de turno logre impedirlo.

       Aprovecho  esta coyuntura electoral para recordarles a los candidatos que el problema pesquero existe y es muy grave por cuanto el capitalismo salvaje y el neoliberalismo aplicado en los últimos años  han hecho de las 200 millas, que es de todos los peruanos, la chacra particular de un puñado de empresarios pesqueros que lindan con la delincuencia.

      La ausencia del estado como ente regulador y fiscalizador es terrible para los intereses de la patria. Los empresarios ávidos de riqueza apuestan por una política pesquera antipopular, depredadora, exportadora, harinera,  hambreadora   y excluyente.

                                   CAMPEONES  DE  LA  DEPREDACION

      Para nadie es un secreto que en los mejores momentos de la pesquería nacional teníamos  una biomasa de anchoveta superior a los 18 millones de toneladas métricas y una biomasa de sardina de 7 millones  de t.m. aproximadamente. Hoy la sardina ha desaparecido de nuestros mares gracias a la intensa y despiadada sobrepesca destinada a la producción de la harina de pescado. Como ejemplo tenemos que el año 1985 se pescó la especie sardina   el 90% de su biomasa.  La biomasa de la anchoveta, actualmente   oscila entre los 2 y 3 millones de toneladas métricas debido a su depredación descarada y  con el visto bueno del traidor Ollanta y los anteriores gobiernos de turno.  El jurel que tenía en los mares del sur una biomasa de 30 millones de t.m. en el año 1987, en la actualidad apenas llega a los 2 millones 700 mil t.m.

     Tenemos una pesca fundamentalmente orientada a satisfacer los grandes apetitos de fortuna de un puñado de familias de la oligarquía peruana, olvidándose olímpicamente de los graves problemas sociales de nuestro país como el hambre, la seguridad alimentaria, la desnutrición crónica infantil, la anemia infantil y la extrema pobreza. Se practica una política de exclusión social para el pueblo y sus trabajadores.

     La oligarquía pesquera son los que menos impuestos aportan al estado con el beneplácito  de sus gobernantes. Exportan del total nacional el 12% , sin embargo solo aportan en tributos el 0.7 % del total nacional. Son los privilegios en época de crisis que engordan además los bolsillos de los gobernantes con las coimas y la corrupción.

      La flota pesquera industrial de alrededor de 650  lanchas de diverso  tonelaje , de hasta 700 toneladas de capacidad de bodega, podrían pescar en un año la asombrosa cantidad de más de 100 millones de toneladas métricas de pescado. Mientras que las 100 fábricas  procesadoras de harina y “conservas”  instaladas a lo largo del litoral, podrían producir harina más de 70 millones de toneladas métricas al año. Así una sola  lancha industrial del mayor tonelaje podría extraer el pescado que realiza toda la flota artesanal en el mismo periodo. Entonces, tenemos muchas plantas, muchos barcos y pocos peces.

        Las inversiones pesqueras, tanto en la capacidad de flota como el procesamiento de las plantas están hechas para depredar y desaparecer las principales especies marinas y concentrar riquezas rápidamente y en pocas manos. El estado y sus gobernantes lejos de reorientar, regular y reordenar la pesca peruana, hace de cómplice poniendo sus bolsillos para robar en forma conjunta con los empresarios. Ese dúo chorizo es lo que tenemos que eliminar drásticamente para buscar soluciones para el bien de nuestra patria.

         ABANDONAMOS EL MERCADO NACIONAL Y LA ALIMENTACION

         Casi toda la producción pesquera va para el exterior. El 95% de la harina,  conservas, congelados y otros se exportan aunque sirva para dar de comer a la acuicultura china, a las vacas, chanchos y gatos extranjeros.

        Somos exportadores de harina en un 30% a nivel mundial, mientras Chile lo hace con 15%.  Europa con sus caladeros depredados y saqueados importan cerca al 70% de los productos pesqueros para alimentar a su población o alquilan los mares del  áfrica para depredarlos. La crisis pues, a pesar de las advertencias tiene carácter mundial, siendo el Perú un país depredador por excelencia.  Los chinos han desarrollado su acuicultura tan grande que producen de  dicha actividad alrededor de 9 millones de t.m. de pescado al año, claro teniendo como alimento  la harina de pescado peruana.  Y el mercado nacional y la seguridad alimentaria se encuentran totalmente desprotegidos, peor aún la niñez de nuestra patria abandonada a pesar de nuestras riquezas marinas.

                       UN  PUÑADO  DE  OLIGARCAS  SON LOS  DUEÑOS  DEL  MAR
        
 En los últimos años, según la revista PESCA:

                                              #  4 empresas exportan el 58% de la producción nacional de
                                                  Harina de pescado.
                                              #  4 empresas exportan el 55% de la producción nacional de
                                                  Aceite de pescado.
                                             #  20  empresas exportan el 56.64% de la producción nacional
                                                  De pescado congelado.
                                              

         Así, se viene desarrollando la pesquería peruana desde hace 50 años , beneficiando a los empresarios depredadores, corruptos y coimeros.  El nuevo gobierno que esperamos sea presido por la  compañera  VERONIKA MENDOZA  del Frente Amplio tiene una gran tarea  en el sector pesquero para Reordenarlo y Reorientarlo en beneficio del pueblo peruano, no sin antes cambiar la neoliberal y obsoleta Constitución, promulgar una nueva Ley General de Pesquería, redistribuir la riqueza en el sector, restituir el Ministerio de Pesquería, solucionar la desnutrición crónica y la anemia infantil, acabar con la pesca negra, corrupción, injusticia  e impunidad, solucionar la seguridad alimentaria, imprimir una pesca sostenible, ecológica y medioambiental, impulsar y desarrollar la pesca artesanal y diversificar la producción orientada a la creación de trabajo y la alimentación del pueblo peruano.   

Exigimos un  cambio drástico en la pesca  peruana .   

¡Alto al secuestro de las 200 millas!  

¡Fujimori NUNCA MÁS!
Etiquetas: [derecha peruana]  [elecciones presidenciales 2016]  [gracia natural]  [Verónika Mendoza]  
Fecha Publicación: 2016-03-28T09:00:00.000-07:00

Los próximos días serán claves para los candidatos a la presidencia. Alguien lo ha dicho: ganará quien mantenga la cabeza fría. Yo agregaría: y quien explote mejor sus ventajas personales, naturales.

Es decir, no se trata ya únicamente del ideario o del programa, de las propuestas o de la visión de futuro, de los contrastes con los adversarios o de los enganches con los requerimientos concretos de las masas populares. Me estoy refiriendo a lo que menos atención prestan los analistas, pero que a la hora de la verdad resultan decisivas.

Hablo del carisma, de la llegada del candidato a las masas, de la gracia y simpatía que irradien y que les permita hacer ¡clik! con los millones de ciudadanos, hombres y mujeres que marcharán a las urnas el 10 de abril.

En este terreno, a las pruebas me remito, Verónika Mendoza se lleva de encuentro a sus contrincantes.  En los inicios de la campaña un candidato de la derecha dijo displicentemente de ella: "Pero no se trata de un concurso de belleza". Otro, tan despistado como el primero agregó: "no se trata de medir simpatías"...

Craso error. Si algo hay que destacar de la señora Verónika, en primer lugar, es su belleza, la gracia, la simpatía, el carisma de las que hace gala, para lo cual no necesita hacer ningún esfuerzo. Belleza física y espiritual, fortalezas personales todas, escribí hace un tiempo, que le permite interactuar muy rápidamente con hombres y mujeres de todas las edades. Si a ello le adicionan su origen cusqueño, el manejo a discresión de su lengua paterna: el quechua,  la sencillez  en el trato, la facilidad de palabra para exponer sus ideas o su renuencia a hacer del adjetivo una chaveta, sus ventajas naturales se acrecientan.

No podemos decir lo mismo de sus rivales. La soberbia y la fatuidad  no son precisamente ventajas a la hora de acercarse a las masas, tampoco las poses de señorito, hijo de patrón, o de lumpen reciclado, dispuesto a resolverlo todo a patadas y carajazos. Llegar a las masas con regalos, alcohol, cerveza, calatistas y recursos de ese tipo, es un insulto a la inteligencia de los ciudadanos, pero asimismo es un reconocimiento a la impotencia: no se sabe ganar a las masas de otro modo, la sesera no da para más. Y no es un tema de edad o de género. Los ochentaitantos años que lleva encima el Pepe, ex presidente uruguayo no fue ningún obstáculo para congraciarse con su pueblo y otros pueblos del mundo.

Es que el Pepe, hombre trajinado por cierto, hizo de la verdad, de la franqueza, de la modestia y la sencillez en todos los actos de su existencia, virtudes fundamentales. No hizo uso de ninguna máscara, no se prestó a ningún enjuague adefesiero  - marketing le llaman -que pusiera en cuestión su personalidad. Se retiró en olor de multitud, como un grande de la historia latinoamericana.

Creo por lo dicho,  sin disminuir un gramo la importancia de la difusión de las propuestas o de la visión del presente y el futuro, que en los próximos días Verónika Mendoza - salvo contingencias inesperadas-  redondeará su faena electoral  haciendo gala de lo que lamentablemente sus  adversarios no tienen: las ventajas naturales personales.
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Fecha Publicación: 2016-03-27T20:31:00.000-07:00
 
Aceptémoslo: Verónika Mendoza, la candidata de la dignidad y de la esperanza está a un paso de la victoria en la campaña presidencial 2016. 
 
Las propias encuestas encargadas por los medios de comunicación y las que multitudinariamente se materializan en las calles y plazas del país, así lo señalan. Barnechea va quedándose, mientras PPK siente el aliento de la congresista en la nuca. Se explican ahora el berrinche del gringo y sus insultos contra Verónika, como la campaña venenosa de la derecha enfilada a frenar a como de lugar el espectacular respaldo popular a la cusqueña.
 
En un contexto en el que García sigue en el sótano de la tabla, PPK estancado, Barnechea alcanzando su techo y la señora Fujimori en serios problemas por el desembalse del antifujimontesinismo y el cuestionamiento de la legalidad de su inscripción electoral, Verónika se perfila como una seria aspirante al sillón de Pizarro.
 
Por eso es que en la última semana, la derecha le ha soltado a la cusqueña todos sus mastines. La concentración mediática abanderada por El Comercio está dando sus frutos: los mismos libretos, las mismas medias verdades, las mismas acusaciones sin sentido, han sido y son repetidas sin pausa y sin tregua, por los operadores a sueldo de los dueños del Perú, sus partidos, sus tecnócratas, sus candidatos. La voz de orden está dada: hay que bajarle las llantas a la candidatura de Verónika Mendoza.
 
La reacción popular ha ido, sin embargo, en sentido contrario a lo buscado por la derecha. Primero por el despertar antifujimontesinista en todo el país ante el descarado blindaje a la candidatura de la primera dama de la dictadura de los 90. El ¡No a Keiko! expresa ese rechazo visceral a todo lo que significas el fujimontesinismo. Segundo, porque en ese proceso el mensaje transparente, democrático, antidictatorial y ético de la congresista Mendoza ha sido sido tomado como suyo por las masas populares, que se han volcado a calles y plazas para demostrar su adhesión a las propuestas de cambio y transformación que viene enarbolando.
 
En ese escenario, de ascenso sostenido de la adhesión popular a Verónika, que se verá reforzado por las manifestaciones de repudio a la candidatura de la señora Fujimori, que tienen como eje la movilización nacional del próximo 5 de abril, la cusqueña tiene toda las de ganar . Lo peor, empero, que pueda ocurrir es bajar la guardia, sentirse satisfecho con lo logrado, adoptar poses soberbias, subestimar al adversario...Las fuerzas tienen que multiplicarse sin desmayo como se viene haciendo desde el primer día, el mensaje y las propuestas de cambio tienen que llegar hasta el último rincón patrio, y el deslinde con los adversarios de la derecha tiene que darse una y otra vez. 
 
La derecha ya no tiene argumentos, ahora solamente le queda el insulto, la maniobra y la ponzoña. Cuentan para si con los medios. Pero no cuentan con el cariño, el abrazo fraterno y el calor popular que está arropando la candidatura de Verónika. De otra manera no se explica esa metida por los palos en los primeros puestos de la carrera electoral.


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Fecha Publicación: 2016-03-24T16:22:00.001-07:00
La democracia, escribió Savater, es un régimen no para estar quieto sino para estar siempre atentos y vigilantes. Nosotros agregaríamos: con mayor razón si se trata de la democracia peruana, siempre trucha, siempre amputada, siempre hipócrita, siempre lista para servir a los poderes fácticos.
Lo acaba de demostrar el Jurado Electoral Especial. Al señor Acuña lo tiraron a los leones por intercambiar plata por votos. A la señora Fujimori, quien fuera primera dama de la dictadura fujimontesinista, denunciada por lo mismo, le acaban de salvar el cuello. El aserto de que “la ley es la ley” ha sido aplicado mañosamente, con premeditación y alevosía, entre gallos y medianoche, casi casi en medio del recogimiento propio de Semana Santa.
Se equivoca sin embargo la derecha peruana, la más feliz por la decisión del jurado, si piensa que los pueblos del Perú van a quedarse quietos ante semejante atropello a la razón y a la normatividad electoral. La reacción inmediata, masiva y democrática, se ha dado este mediodía frente al propio jurado electoral y ella está pintando el futuro de un movimiento popular cuya trascendencia - todo depende de su filo cualitativo- puede traerse abajo las maniobras de esa derecha antipopular y antidemocrática.
Es que el antifujimontesinismo ha despertado, ha ganado las calles y plazas de Costa, Sierra y Amazonía. La abierta parcialización de los medios, las propias medidas de los jurados, enfiladas todas a proteger las posiciones de la derecha, han levantado al león que hoy recorre el país de cabo a rabo. 
Estamos frente a una reacción popular multicolor. Son miles de miles hombres y mujeres, jóvenes y adultos, trabajadores manuales e intelectuales, maestros y estudiantes, desempleados, pequeños y medianos empresarios, pobladores de asentamientos humanos, minorías sexuales...los que se han puesto de pie para salvaguardar la democracia pisoteada y enmierdada en los 90 por la banda fujimontesinista que hoy quiere volver al poder.
Ya existe una fecha central que está galvanizando ese levantamiento democrático: el 5 de abril, la fecha fatídica que en 1992, tras un golpe de estado, el fujimontesinismo se metió el país al bolsillo, pero estemos seguros que antes de esa fecha se producirán nuevas y mayores convocatorias. No es por azar que tras las consignas de ¡No a Keiko¡ , ¡No al fujimontesinismo! o ¡Fujimori nunca más! esas avanzadas populares nos estén dando un ejemplo del cómo a partir de la tarea de traer a la memoria una fecha infausta para los pueblos del Perú, se va trabajando desde las bases un poderoso movimiento democrático y antidictorial que le cierre el paso ¡ahora! a los ladrones y asesinos de los 90.
En la práctica, esos pueblos están reivindicando la política, emputecida por el fujimontesinismo y el conjunto de la derecha. No se trata de llenar calles y plazas a cambio de dádivas, de ofrecimientos, de gollerías, de coca, aguardiente o música o de calateos femeninos. Lo que está ocurriendo es que la ciudadanía peruana se está metiendo de hacha a discutir, a preocuparse, a levantar su voz de protesta, a fiscalizar, a cuestionar el manejo del país por parte de sus gobernantes, a reflexionar sobre su presente y su futuro, a movilizarse por lo que considera justo y democrático.
Ese despertar del león, esa resistencia multitudinaria que se está dando en las grandes ciudades como en las pequeñas, le abre un excelente panorama al país. La derecha tiembla ante esa posibilidad, pero es lo que ha sembrado a lo largo de estos últimos 25 años de predominio del neoliberalismo. Sigamos esa línea de combate que los pueblos nos están trazando.

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Fecha Publicación: 2016-03-19T08:28:00.000-07:00

¿La ley no es la ley? 

Es la pregunta que hoy se hace la ciudadanía. Ante la sola posibilidad de que la señora Keiko, candidata del fujimontesinismo, sea expectorada del proceso electoral por intercambiar plata por votos - como lo hacía su padre y su tío Montesinos- llama poderosamente la atención la reacción de los señores Kuczynski y García, los otros candidatos presidenciales de la derecha, al haber salido abiertamente a defender a la primera dama  de la dictadura.

Cuando el jurado puso en la calle al señor Acuña, también por regalón, la ley tenía que cumplirse, sí o sí. Ante el caso Keiko, el gringo ha arrugado. "El proceso puede caerse", ha dicho. Mientras el señor García ha llamado a examinar el tema "con serenidad". ¿Cómo explicar esa unidad de criterios, cuando además hace pocos días García, desde una posición xenófoba, ha dicho que PPK no tiene un gramo de sangre peruana?

La respuesta está en la ubicación de los intereses que el trío defiende. Recuérdese que la estrategia electoral inicial de la derecha extractivista y financiera era copar todo, reduciendo a su mínima expresión a la oposición de otras canteras. Ante las contingencias llamadas Guzmán, Acuña, Barnechea y Mendoza, y, sobre todo, ante la insurgencia multitudinaria de una oposición ciudadana al fujimontesinismo, que amenaza con extenderse y cualificarse y voltear la programada tortilla electoral, los candidatos de la derecha buscan ahora cuidarse las espaldas y tienden a reagruparse para defender el orden establecido, el modelo económico, las corruptelas de todo género sobre la que éste cabalga y las imágenes ideológicas que el poder mediático desparrama por doquier en defensa de ese estado de cosas.

Ese reagrupamiento reaccionario tiene sin embargo sus aristas. Es notorio que García, cuesta abajo en las preferencias electorales, se siente más cómodo con la señora Fujimori que con PPK. El caco fue hechura de García, la gran salida que trabajó para bloquear a Vargas Llosa que amenazaba con investigarlo y mandarlo a la cárcel. Luego, no son pocas las oportunidades en que  apristas y fujimontesinistas se han dado una y otra vez la mano para sortear contingencias. Desde esta realidad cobró vigencia el llamado fujiaprismo que comienza a coger fuerza nuevamente ante la posibilidad de que la candidatura de García quede en el camino y se abra la alternativa de una alianza para la segunda vuelta, a la que el PPC - aliado del Apra- no le haría ascos.

Desde la perspectiva de PPK, amenazado por Barnechea y por Verónica Mendoza en alza ambos,  sus fichas de sobrevivencia electoral comienza a jugárselas para el lado de la señora Fujimori, la más próxima, según las encuestas, de llegar a la segunda vuelta. El gringo y sus mentores no son giles. Saben perfectamente que en determinadas coyunturas no cuentan los matices. Son los colores de fondo, los de la derecha en su conjunto, los del capital y las transnacionales,  los que prioritariamente interesan. Y en este campo se encuentran ellos, los  fujimontesinistas, los apristas-pepecistas e incluso el propio Barnechea aunque éste último, al estilo del bebesaurio Guzmán, quiera computarse diferente.




Etiquetas: [elecciones 2016]  [fujimontesinismo]  [José Chlimper]  [psicosociales]  [virgenes que lloran]  
Fecha Publicación: 2016-03-16T09:45:00.000-07:00

La dupla Fujimori-Montesinos, en cana ambos, deben estar felices. Sus alumnos, comenzando con la señora Keiko, primera dama de la dictadura fujimontesinista de los 90, han demostrado ser muy aprovechados en las lecciones que recibieron de sus maestros y guías. Esa nota de intercambiar plata y regalos por votos, llevada al paroxismo en los años de oro de los ladrones y criminales que dirigieron el país, le ha permitido a sus pupilos mantener el voto duro de quienes en el seno del pueblo, envilecidos hasta el alma, suelen vender sus conciencias al mejor postor.

"El voto, el voto se voltea con plata en el bolsillo", decía el señor Borobio, publicista del fujimontesinismo en las reuniones de coordinación que se efectuaban en el SIN. Mientras que Montesinos clamaba porque se organicen polladas superbailables,  se reparta cerveza,  polos, calendarios, plata, cocinas, sobre todo entre las mujeres de los comedores populares. (Video 1792)

Ante Dionicio Romero, el hombre fuerte de la burguesía peruana, Montesinos se jactaba de haber organizado un señor festejo por el Día del Padre. "Me concentré siete mil personas, les regalé quinientas cajas de cerveza y me puse un conjunto criollo con Rossy War y la gente feliz" (Video 1583).

No debe sorprendernos entonces que en la actual campaña electoral, la señora Fujimori y sus candidatos estén repartiendo aquí, allá y acullá, plata y regalos como cancha. Ese es su modo de operación. Al fujimontesinismo no le interesa la exposición de ideas, de proyectos de país, de programas de gobierno, como tampoco le interesa el debate, el contraste de opiniones. El fujimontesinismo de ayer y de hoy va directo al bull: la panza, las necesidades, la corrupción de las conciencias y de los espíritus...

¿Y si son sorprendidos? Pues para eso también hay salidas: el psicosocial, la explotación de la ingenuidad de las gentes, de su fe religiosa, de sus  raciocinios mágicos.  En los 90 explotaron a las vírgenes que lloraban. Los diarios chicha, controlados por el fujimontesinismo (una versión, que cabalga entre la realidad y la ficción, de la actuación siniestra de estos diarios la acaba de entregar Vargas Llosa en Cinco Esquinas, su última novela) levantaron la noticia hasta el cielo. El propio Fujimori acudió a la morada del Callao, donde supuestamente lloraba una virgen para orar y pedir la ayuda divina en la solución de los problemas del Perú.

En honor a la verdad, ni Montesinos ni Fujimori fueron los héroes en la creación de los psicosociales, pero si que los supieron aprovechar para cimentar su control y dominio del país y sus gentes.  A un siniestro psiquiatra, Segisfredo Luza, -que purgó prisión por haberle encajado 15 balazos a un joven en un sonado trángulo pasional que llenó las páginas de los diarios capitalinos en los años 60- le corresponde la autoría de esos planes de control de masas. Luza, vendió sus conocimientos y su alma al fujimontesinismo en los 90 y las vírgenes que lloran fue una de sus creaciones más exitosas. 

No debe llamar por ello la atención que el señor  José Chlimper, un facho que amenazó hace algunos años con meterle bala a los trabajadores portuarios del Callao, para acabar con su huelga, haya recurrido a la socorrida figura de la virgen para defender a su jefa, doña Keiko, de las justas denuncias por  la compra de votos que carga en su mochila, en especial por una reunión de jóvenes que se efectuó el 15 de febrero en Carmen de la Legua.

Sostiene Chlimper que la primera dama de la dictadura no llegó a coger los sobres con dinero que se distribuyó en esa cita juvenil. "La virgen la protegió", ha sostenido, buscando acogida en la credibilidad religiosa de no pocos  hombres y mujeres.

En resumen, la dupla Fujimori-Montesinos  puede sentirse orgullosos de tan aplicados alumnos. Han obviado una pequeñísima situación: en el año 2016 cada vez son mayores los sectores sociales que ya no se tragan sus repulsivas maniobras. Las calles y plazas están rechazando el fujimontesinismo. La señora Fujimori y la cúpula de su movimiento lo saben. Por eso es que han salido a ponerle paños fríos a la reacción popular. Ahora han llamado a sus huestes a hacerse los muertitos...

Etiquetas: [Alan García]  [derecha peruana]  [elecciones 2016]  [multitudes peruanas]  [PPK]  [Verónika Mendoza]  
Fecha Publicación: 2016-03-14T09:30:00.000-07:00



Con la delicadeza que tendría un elefante moviéndose en una vidriería, el jurado electoral acaba de dar por concluidas las intervenciones de los señores Guzmán y Acuña en las elecciones presidenciales de este año; mientras se preparan las resoluciones -salvo giros de última hora- que ratificarían la presencia en esa contienda de dos viejos conocidos de la tradicional politica criolla: Keiko Fujimori y Alan García, a pesar de que ambos - según pruebas que algunos medios no se cansan de publicitar- habrían cometido las mismas infracciones electorales por las que los advenedizos Guzmán y Acuña hoy están en la calle.

Salvo situaciones inesperadas, el camino estaría allanándose para  que ambos dinosaurios vuelvan a hacer de las suyas en las primeras magistraturas del país. Realmente, sin embargo, este segundo escenario de la derecha - el primero, con copamiento total de la caverna: Fujimori, Alan, PPK y Acuña se ha venido abajo- aparece con serios problemas para su realización. Primero, porque la candidatura del hombre del ego colosal va más para atrás que para adelante. Como estarán las cosas que los nervios, si ¡los nervios! del candidato considerado como un verdadero "animal político", lo están traicionando. Sus últimas apariciones públicas así lo revelan. ¡Alan ya fue!, es la expresión que ha agarrado carne en diferentes sectrores sociales, incluyendo a sus propios seguidores. El antivoto del que goza, además de ser aplastante, le está moviendo los muñecos al viejo líder.

Lo segundo es que la primera dama del fujimontesinismo también la está viendo cuadras. No contaba con la presencia multitudinaria del pueblo, que en las calles y plazas, como en las redes sociales, están haciendo pedazos lo que aparecía como un monolítico respaldo a su candidatura. Los nervios también comienzan a aflorar en ella y en sus prontuariadas filas, a tal punto que las máscaras democráticas que han venido exhibiendo han caído por los suelos, quedando al descubierto sus verdaderos rostros rufianescos y fascistas. Proclamar a todo viento que los manifestantes antifujimontesinistas de los últimos días son "primos hermanos de los terroristas",  revelan su verdadera catadura.

Esas expresiones democráticas de las avanzadas populares de Lima, Arequipa, Chimbote, Cusco... contra todo lo que significó y significa el fujimontesinismo, no puede explicarse, electoralmente hablando, al margen del repunte de la candidatura presidencial de la congresista Verónika Mendoza, cuyo mensaje de renovación, de cambio, de futuro distinto al pregonado por la derecha, ha sembrado la confianza y reforzado la autoestima de esas masas populares, juveniles en su gran mayoría.

Esa derecha que en todos sus matices, ninguneó, vapuleó y satanizó a la Vero,  tiene hoy que meterse la lengua al bolsillo. Las manifestaciones de respaldo a su candidatura en Costa, Sierra y Amazonía, la han catapultado a la primera fila del escenario político. No hay encuesta que no la tome en cuenta, no hay programa televiso que no la busque, no hay periódico que no le dedique espacios. La táctica es archiconocida: los dinosaurios de la economía y de la política criollas buscas atraerla y arroparla, para mediatizarla y limar el filo democrático y transformador de su propuesta.

Finalmente, con un García rodando hacia el abismo y una señora Fujimori golpeada desde las calles por un movimiento que tiende a extenderse por todo el país; y además, con una Verónica Mendoza en franco ascenso, PPK y el inflado Barnechea pasan a constituirse en las cartas alternativas de la derecha. El Comercio, el paquidermo y buque insignia del periodismo nacional, ha tirado ya las cartas en la edición impresa del día de hoy. No abandonan a la señora Fujimori, pero señalan que el único que podría derrotarla es PPK. Alfredo Torres, el hombre fuerte de la encuestadora Ipsos, lo dice con todas sus letras: "es el que tiene menos anticuerpos". 

Y ante la posibilidad real de que  Verónika Mendoza entre a la segunda vuelta - ya no pueden negarla- el mismo Torres  le alcanza una sugerencia a su engreida Keiko: que le recuerde a la cusqueña "su pasada cercanía con la pareja presidencial". Huelgan los comentarios.


Etiquetas: [Apra]  [constitución fujimontesinista]  [democracia fujimontesinista]  [elecciones 2016]  [fujimontesinismo]  [nueva democracia]  
Fecha Publicación: 2016-03-11T07:16:00.000-08:00

La democracia peruana, vertebrada al amparo de la constitución fujimontesinista de 1993, está haciendo agua. La crisis electoral a la que estamos asistiendo, con candidatos defenestrados a un mes del día de las elecciones, y con otros cuestionados por las mismas razones que originaron la expectoración de los primeros, no obedece a una simple irregularidad administrativa, como algunos la presentan. Esa crisis evidencia que ese manejo desigual, arbitrario y abusivo, económico y político, garantizado por dicha Constitución, ha tocado fondo.

La Constitución de 1993, recordemos, se trabajó a sangre y fuego luego del golpe fujimontesinista de 1992. Fue la salida formal para la crisis, que le posibilitó al fujimontesinismo - versión criolla del neoliberalismo- la entronización de los intereses del gran capital y las transnacionales que durante el proceso electoral de 1990 apoyaron a Vargas Llosa, pero que luego de su revés, hicieron de la dupla Fujimori-Montesinos y los militares en que se sostenían, sus operadores políticos.

Esa Constitución fue trabajada para garantizar al infinito ese dominio del gran capital. Montesinos no tenía ningún rubor para decírselo a sus contertulios: empresarios, militares, ministros, parlamentarios, jueces, periodistas, etcétera con los que solía reunirse en el SIN.  Para que el país "salga del estado de postración esto no se puede hacer en cinco, diez ni quince años" (video 1792) era  el mensaje cotidiano que transmitía a unos y otros, con el beneplácito de los mismos.

Desde el 93 hasta el presente, las fracciones extractivistas y financieras del gran capital nativo, actuando a la sombra de dicha ley de leyes, han estado en su garbanzal. Contando para sí con regímenes políticos que no se atrevieron a tocar las bases fujimontesinistas de la economía y la política, se preocuparon únicamente  de bloquear y desnaturalizar el desarrollo de la conciencia  política de las masas populares. ¡Que importe que robe si hace obra! es la expresión que grafica ese envilecimiento ideológico, que explica el llamado voto duro de la primera dama de la dictadura como también la adhesión al señor Acuña, hechura redonda de los mugrienmtos tiempos que vivimos.

Lo que el capital extractivista y  financiero no calibró fue que desde el propio seno de la gran burguesía se potenciaran fracciones que ante las elecciones del presente año consideraron oportuno disputarle la hegemonía, en el manejo del poder, a las sectores dominantes. Como también desde el interior de las burguesías regionales emergieran sectores contestatarios - como los expresados por Acuña-  que se atrevieran a disputarle el poder a los padres de la criatura, azuzando la idea del cambio, pero del formal, del epidérmico, que mirado por donde quiera mirársele no pone en cuestión el sustento ni de la economía ni del sistema impuesto por el fujimontesinismo y recreado una y otra vez por los sucesivos gobiernos que han pasado por el palacio de Pizarro.

Tampoco calibró el gran capital y sus operadores políticos de siempre que desde la misma evolución económica y social surgieran sectores sociales que a pesar de la crisis de la izquierda comenzaran a desarrollar, muchos de ellos casi espontáneamente, rebeldías y levantamientos contra la explotación y la opresión del gran capital en Costa, Sierra y Amazonía, muy especialmente en las áreas tomadas por el extractivismo agresor de la vida de los pueblos, de sus territorios y de sus ambientes naturales. En esos espacios, diferenciados netamente del espítiritu que anima al gran capital y a las transnacionales, han surgido alternativas electorales como la de la congresista Verónika Mendoza, que palmo a palmo, en medio de un mar de dificultades y limitaciones ha ido conquistando las simpatías del soberano.  Ignorada, ninguneada y satanizada, ha logrado sin embargo posicionarse en la pelea y hoy por hoy es ya una amenaza electoral para los que parten la jamonada en el país, ahondando la crisis de control y dominio en la que éstos se debaten.

En otras palabras, desde la misma derecha y desde la izquierda,  la democracia fujimontesinista, en los hechos, ha sido puesta en cuestión. A estas alturas del partido nadie sabe que puede pasar en el plano electoral. Los candidatos del fujimontesinismo y del Apra,  largamente beneficiados en estos años con esa democracia, están seriamente cuestionados. En el papel su expectoración es una posibilidad, como también no hay que descartar salidas a la bruta que púeden estar cocinándose tras bambalinas. Sea cual sea  finalmente el desenlace, no soslayemos la gran tarea de pelear por un nuevo orden, por un nuevo país, por una nueva democracia, que exprese los ideales y la voluntad de cambio real que anima a las avanzadas populares. Hay que ponerles banderillas al modelo económico, pero también hay que ponérselas al orden social y cultural vigentes. 

El neoliberalismo - ha escrito Daniel Bell- "es una ideología coherente, que además de rechazar la intervención reguladora del Estado en el libre mercado contiene una valoración ética sobre la sociedad, el hombre y la historia". En otras palabras, hay que construir un nuevo país, no nos quedemos cortos en nuestros ideales de transformación.


Etiquetas: [elecciones 2016]  [Keiko Fujimori]  [mujeres]  [neoliberalismo]  [Verónica Mendoza]  
Fecha Publicación: 2016-03-08T07:08:00.000-08:00

La respuesta fue fulminante: "Qué ganamos - dijo la entrevistada- con que hayan más y más funcionarias o políticas si todas ellas piensan como hombres". No le faltaba razón a  la entrevistada, compañera de un connotado novelista europeo. En el Perú, desde los 90 para adelante han desfilado decenas y decenas de mujeres ministras o congresistas. Salvo excepciones, si alguna vez hubo una agenda de género ésta fue rápidamente enterrada por los intereses del capital, al cual hombres y mujeres han servido inmisericordemente en estos tiempos.

¿Un ejemplo concreto? La señora Fujimori, actual candidata presidencial y otrora primera dama de la dictadura fujimontesinista, nunca dijo esta boca es mía para defender los derechos de las mujeres. Igual actitud adoptaron sus compañeras de bancada, todas ellas protagonistas de los oprobiosos años que vivió el país, negros muy negros para las mujeres, esterilizadas a la fuerza, trozadas, perseguidas, torturadas, ninguneadas, ignoradas, como vilmente explotadas por el capital en los modernos centros productivos que surgieron en los marcos del neoliberalismo.

Cambiar el país, transformarlo desde sus raíces requiere de la presencia de los millones de mujeres que pueblan nuestro territorio, que se pongan de pie en defensa de su propia agenda de género, pero asimismo en pro de la conquista de los sueños de democracia, de bienestar, de seguridad plena, en concreto, de otro país, donde sean las grandes mayorías las rectoras de los anhelados cambios. La unidad popular de la que tanto se habla, pasa por la galvanización de las fortalezas de esos millones de hombres y mujeres, de Costa, Sierra y Amazonía.

A ese proceso creador y heroíco, las mujeres, parafraseando a la novelista Svetlana Alexiévich, Premio Nobel 2015, le sabrán poner sus colores, su iluminación singular, sus fragancias, sus sentimientos, es decir, ese toque de mujer que los varones muchas veces soslayamos o menospreciamos.