Ultimos post del blog Sonómanos | ¿Quién me enlaza?
(BETA)
Hoy fue un día increíble. Salió el sol, nos lleno de energías y nos dejo una sensación muy rica en el espíritu.
In the morning – Junior Boys
El primer blog que hice se llamaba Debutante. Así, con mayúsculas. Fue un intento por hacer una bitácora personal que no duró mucho tiempo. Fue mi debut, la primera cuenta que creé. Ahora, de esos 10 o 12 tímidos posteos primigenios no queda nada. Lo borré en un súbito ataque de furia, una de esas reacciones que aún no aprendo a controlar. Casi de inmediato hice uno nuevo, la versión recargada a la que añadí el 2.0. Ha sido el blog en el que más tiempo y con más constancia publiqué. Llegó a ser muy visitado y si bien su contenido es en gran parte prescindible, tiene algunos momentos memorables, al menos para mí.
Pasó un tiempo desde que dejé ese blog hasta que tuve la idea de Sonómanos. Coincidió con el fin de año, gracias (ahora puedo decir gracias) a que la pasé bastante mal esos días. Tuve la idea, es cierto, pero quien le dio forma fue mi buen amigo y casi siempre compañero de estas aventuras bloguerísticas, Christian, quién aclaró los conceptos y puso en marcha el asunto. Fue él quien tuvo la idea de invitar a más personas que compartieran la idea del blog, que gustaran de escribir y sobretodo, que sintieran la música como nosotros. Así llegó mi adorada Arkanika, la primera en unirse a nosotros, a quién él conocía desde la universidad. Ella trajo posteriormente a Mar y hace pocos días invité a unirse a Gonzalo, con lo que la lista de los 5 que somos parte del blog queda completa, hasta hoy.
Jamás imaginé todo lo que iba a ocurrir en estos 7 meses. Todo lo que esa idea que nació una vacía tarde del día final de diciembre iba a deparar en mi vida. Pero eso es tema de otro post, de muchos otros posts en realidad. En lo que respecta a Sonómanos creo que el concepto se mantuvo desde un comienzo. Lejos del snobismo y de cualquier intención de pretender calificar qué es bueno y qué no, musicalmente hablando, nos hemos limitado a hablar de lo que nos gusta, a recomendar, a compartir, a escribir. Este es el post número 99. Por eso me he permitido hacer esta breve reseña de mi historia en las bitácoras. Sigo y seguiré posteando, aunque ya no lo haga con tanta frecuencia como antes. A la música y a este blog, les estoy eternamente agradecido.
Junior boys es un excelente dúo canadiense de música electrónica. Los descubrí hace un par de años, de casualidad y luego de escuchar su segundo disco “So this is goodbye”, puedo recomendarlo sin ninguna duda. La canción que da nombre a este post ha sido uno de sus más conocidos singles, “In the morning”.
boomp3.com
Les quiero recomendar también esta web: Fabchannel, donde pueden encontrar videos en excelente calidad de muy buenos artistas, que no son del todo conocidos. Como muestra, este concierto de Junior Boys en el Paradiso de Ámsterdam el 25 de Febrero de este año, toda una joyita.
Secret Meeting – The National
Disculpa por extrañarte, por extrañarte tanto. Ahora paso las horas de estas tibias noches mirando esa esquina, la misma que observo ahora, esperándote. Y luego a disimular, a aguantar, a que las cosas parezcan lo que no son, a jugar con las palabras y ocultar tanto. Nadie me lo anunció y nadie me predijo que esto pasaría, ahora estoy acá, contigo hasta el tuétano, con tus palabras, tus risas y tus canciones metidas en mi cabeza, sin poder sacarte un momento de ahí.
No se qué pasará, no se si pasará algo, vienen tantos pensamientos, me subyugan, se agolpan unos tras otros, desordenados, sin dejarme espacio ni para respirar, ni para dejar de tenerte presente un momento. Aunque parezca todo tan difícil, casi imposible. Empiezan a suscitarse coincidencias, empezamos a generar códigos, complicidades. ¿O será que sólo yo los veo? Será que son fantasmas creados por mi mente para sentir cosas que parecía haber olvidado.
No, acá no hay fantasmas, esto es real, demasiado real. Empiezo a sentirme atrapado, condenado a seguir descendiendo en esta avalancha que me lleva inexorablemente hacia ti. A negarte una y mil veces aunque sólo quiera decir tu nombre, decir que sí a todo. Aunque quiera buscarte, pactar citas a escondidas, buscar en tus bellos ojos una luz que me diga que no ando tan perdido, que estos no son más que desvaríos.
The National, la banda liderada por ese genial vocalista de gruesa voz, Matt Beminger, es, por estos días, lo que más estoy escuchando. Esta canción y este post, debí colgarlos hace unos dos meses, quizás un poco más. Ahora quedarán como una confesión de parte que sólo tú entenderás bien.
boomp3.com
Dicha Feliz - Virus
Cúantas veces he sentido placer viéndote, acariciando tu fálico mando, queriendo quizás robarte una sonrisa en el mejor y más perfecto de los rostros. Vienes a mi y siento otro gozo.. otro más y cuántos van!!...
Sueño con serpientes – Silvio Rodriguez
He llegado hasta este punto y debo reconocer que me he equivocado muchas veces. Y que muchas otras he acertado. Que he aprendido cuán relativas son las cosas y que son pocas las veces que puedo tener la certeza de algo. Sin embargo, nada de eso me ha impedido hacer. Hacer, realizar, ir por algo, jugártela. He arriesgado más de lo que debía, aunque nadie me haya enseñado nunca cuánto y en qué medida debo hacerlo. O si debo hacerlo. Pero nunca me importó. No me gusta mirar atrás más que para dar un repaso de lo sucedido y no caer en las mismas trampas. Me molestan los errores repetidos, las lecciones no aprendidas, me gustan los nuevos riesgos, no reincidir en los antiguos.
Y a veces hay que entrar con afán demoledor, con ímpetu, con perdón de los muertos y heridos. Sin mirar a quién ni a cuántos, simplemente entrar y listo, ya veremos si después también paso a formar parte de la lista de desaparecidos. A veces no hay plan, no hay metas trazadas, el plan se va elaborando en el camino, soy bueno improvisando, sacando conejos de sombreros que yo mismo hago aparecer. Y así he ido avanzando, no siempre rápido, algunas veces retenido por mis propios miedos, que en ocasiones me han ido cercando, cotidianos, invisibles, como diría Silvio.
Pero acá estoy y llegado a este punto, que fue como empecé, debo reconocer que haya hecho lo que haya hecho, sea bueno o malo, dependiendo del punto de vista con que se lo mire, debo reconocer, repito, a modo de confesión, que todo lo hecho ha sido motivado por esa incontrolable pasión que me desborda, ese fuego interno que no se quién o qué, alguna vez atizó y que dejó ahí ardiendo, alimentándose de un combustible invisible que no cesa de manar. Y que seguramente seguirá así por mucho tiempo más. Porque prefiero mil veces lo desmedido, lo exagerado, porque no me canso de pelear una y otra vez. Porque me encanta dar la contra, porque no me gusta seguirlos a todos, aunque crean saber dónde van. Mi camino, el que elegí, se ve mucho mejor desde acá.
“Sueño con serpientes” es una de las canciones que escuché de Silvio Rodríguez desde mi niñez. Me trae recuerdos de aquellos veranos en que mis tíos me llevaban a la playa junto con todos sus hijos y de regreso, en esas apacibles y despreocupadas tardes, ponían el casete de “Canciones Urgentes” en el equipo de la camioneta. Y sobretodo recuerdo esa breve introducción de Bertol Brecht que tantas veces he repetido.
boomp3.com
Colorblind - Counting Crows
Suele aparecer en el momento menos esperado, a quitarte el sosiego, a sembrarte de interrogantes, a llenarte de ansiedad. Vas al trabajo y alli está, caminas por el parque y allí está. Incluso cuando ves las nubes grises tapando al sol, alli está. Y no hay manera de evitarlo. Simplemente verte cara a cara con él. Decidir que es mejor enfrentar que evitar. Que muchas veces el mar, el brillo del sol o la luz de la luna quieren darte alguna respuesta pero no la puedes distinguir porque no distingues ya los colores.
Estás perdiéndote sin encontrar una respuesta a lo que te está pasando. Entonces aparece y la vida es cierta, como diría el grandioso César. Y solamente esa presencia puede ayudarte a salir del laberinto que tu mismo has creado. A sacarte un poco de la piel que hace pesada tu existencia por las cargas que llevas en ella y a mostrarte tal como eres. Sabes bien que esto es pasajero y sin embargo las palabras se agolpan en tu garganta sin poder salir. Sabes bien que él te esperará a que digas: "I am ready, i am ready, i am fine". Ideas sueltas y sensaciones extraidas de esta nostálgica canción de los Counting Crows, de su album "This Desert Life" (1999) y que forma parte de la muy recomendable banda sonora de la película "Cruel Intentions".
Don't You Want Me - The Human League
Últimamente resolver muchos de mis problemas se está volviendo tan confuso y frustrante como desatar un intrincado nudo. Uno que a otros siempre les resultará mas fácil de deshacer por que no lo tienen atado al cuello. Pero mas por necesidad que por vocación he aprendido a encontrar interesantes las dudas y murmuraciones que habitan en mi cabeza. Y haber perdido toda esperanza de encontrar un elixir que resuelva todo mágicamente, para ser cínico, no me abruma demasiado. Por más que en un principio me apesadumbre, deprima o angustie, cada vez me resulta más interesante encontrar salidas, o mejor dicho ver como todo se resuelve a veces a mi favor y a veces en mi contra, producto aleatoriamente de mi actuar o del azar, o de las multiples combinaciones de estos dos elementos. Creo que con el tiempo estoy encontrando en todo esto un insano gusto.
Como el gusto que le encuentro al invierno, al frío de Lima y a ese techo que nubes que me arranca un sonrisa cuando lo veo por la ventana de un avión que lo atraviesa y me avisa que estoy regresando a casa. Que me hace acordar que es en invierno cuando mas busco esa calidez , que hace varios años que se donde encontrar, y que cada vez me hace sentir menos el frío. Me gusta sentir la garúa que nos pega en el rostro y nos recuerda quienes somos y que nos vuelve uno con todos los que la sienten o la sufren, aunque a muchos les fastidie.
Les dejo la canción que da título a este posteo y que pertenece al disco Dare de Human League, una bastante conocida canción que hizo popular al grupo en los ochentas y forma parte de ese grupo de canciones que marcaron el sonido de la época.
boomp3.com
Quiero ver – Café Tacuba
Compré el Re de Café Tacuba luego de ver el video de “Las flores”. Fue una de esas típicas compras que realizaba cuando todavía estaba en el colegio y juntaba mi propina durante una semana para comprar, cada sábado, religiosamente, un casete original. Hasta que ingresé a la universidad y descubrí el fascinante mundo de las grabaciones piratas, con envolturas de papel bond, fotocopias del original. Pero hasta antes de eso, como decía, contribuía al desarrollo de la industria con mi pequeño, casi ínfimo, granito de arena.
Ese casete dio muchas vueltas en mi walkman. Una de sus canciones, (Ingrata) fue el himno de esas cortas vacaciones que precedieron al fin de mis años escolares y casi todas las demás quedaron en mi memoria sempiternamente, con sus letras y melodías intactas, como si hubiesen sido grabadas en mi cerebro. De esto hace ya muchos años, más de los que me gustaría aceptar que han pasado. Muchos discos corrieron bajo el puente y mi cariño, estima y gratitud hacia este grupo mexicano se mantuvo siempre ahí, por los buenos momentos que me hizo pasar con su música.
Ayer se presentaron en Lima y los fui a ver. Entré a la tribuna más alejada y terminé muy cerca del escenario (a veces recibes más por tu dinero). Fue un concierto genial, donde tocaron canciones de todos sus discos, incluyendo las del último “Sino”, que si no han escuchado aún, recomiendo que lo hagan pronto. Y fue genial también por la compañía, porque aunque las canciones las hayamos escuchado mil veces antes y existan otras historias de por medio, está lo que sentimos ahora, que es distinto a todo.
De ese último disco, una de las canciones que no tocaron ayer pero que me hubiera gustado escuchar, Quiero ver.
boomp3.com
Y de yapa un video grabado por algún fanático que también estuvo ayer en el Parque de la Exposición. "Las Flores", cortesía de youtube.
Hold hands and fight – The Rosebuds
Ahora prepárate, porque el invierno nos cayó de golpe, como tanto lo temía. Prepárate porque caminarás solo, bajo esa jodida garúa limeña, tratando de protegerte inútilmente de un frío persistente y entrometido que no respetará tus precauciones y la mayor parte de las veces saldrá vencedor. Porque hoy te tocó a ti, ayer a mi y mañana quién sabe a quién. Porque ahora atravesarás por noches oscuras, que parecerán interminables, noches donde la luz parecerá haber sido absorbida y dónde no hallarás caminos, ni guías, ni señales. Tendrás que andar a tientas, esperando no caer, no tropezar con un agujero infinito que te devuelva a la nada.
Nunca te duermas, no descanses, no pienses que todo ya está hecho. Porque hay fuerzas más poderosas, como el mar, como el frío, que pueden cambiarlo todo en menos de lo que demores siquiera en darte cuenta. Ya será tarde y estarás ahí, una vez más, buscando explicaciones que nadie podrá darte, tratando en vano que tu mirada se acostumbre a una oscuridad infinita, buscando de dónde asirte para no resbalar.
Pero será en vano. Tendrás que sentarte y esperar. Es la única manera. Nadie nos enseñó a sortearlo, nadie nos entregó el mapa ni la hoja de respuestas. Tendrás que encontrarlas tú mismo, en una lucha incesante, en la que no podrás flaquear ni dudar, porque cada vez que lo hagas volverás al principio y tendrás que empezar todo de nuevo, cada vez con menos fuerzas, con más ganas de volver a caer.
The Rosebuds es una banda originaria de Carolina del Norte, Estados Unidos. La canción que acompaña este post pertenece a su segundo álbum, “Birds make good neighbors”. Una canción esperanzadora para un post, en el fondo, también esperanzador.
boomp3.com
Long Train Runnin’ – The Doobie Brothers
Hay canciones que son como bebidas energéticas, que te pueden quitar la somnolencia en un par de minutos o inyectarte los ánimos que habías perdido. Son esas que te obligan a moverte, que te sacan del letargo, esas que cantas a todo pulmón sin importarte que no seas precisamente un tenor, esas a las que le subes el volumen hasta que las lunas de tu casa empiecen a temblar.
Esas canciones aparecen de vez en cuando y son percibidas de inmediato. Puedes no haberlas escuchado nunca, pero a las primeras notas sabes que ya no las vas a olvidar. Y te ponen de buen ánimo, empiezas a preguntarte cómo diablos no la conociste antes, porque a cada nota te convences de que te has estado perdiendo de algo verdaderamente bueno.
Con esta canción me ocurrió exactamente eso. Fue un golpe de adrenalina que llegó directamente a mi cerebro y que no pude sacar de ahí en muchas horas. Ahora cuando me asaltan los bajones anímicos, que nunca faltan, la encuentro en mi computadora y la escucho, cuantas veces haga falta.
The Doobie Brothers es un grupo de rock estadounidense formado a inicios de los setenta. Esta adictiva canción, "Long train Runnin’" pertenece al album "The captain and me", editado en 1973. Como para escucharla y empezar bien el día.
boomp3.com
Cuando duermes – Cómplices
Hace unas noches bailábamos esta canción en la penumbra de un bar casi vacío. Cuando todo empezaba a desaparecer a nuestro alrededor y nos sentíamos solos, a pesar de que algunas personas deambulaban muy cerca de nosotros. Cuando no había más que el vaivén de nuestros cuerpos siguiendo el ritmo de esa canción, que en tantas ocasiones habremos escuchado pero que nunca antes sonó como esa vez. Mientras cantabas muy bajito, directo a mi oído y yo cantaba sólo para ti.
Fue ahí que noté que, como dice la canción, paras el tiempo y todo da igual. Que en momentos como ese puedes lograr que me olvide de todo, como que el mundo puede seguir girando a velocidades inusitadas, que lugar y tiempo pierdan completamente su sentido. Pero a mi me basta con sentir tu respiración cerca de mi boca, tu aliento suave que inunda mis pulmones, como si les dieras vida de nuevo. Y me sigo extraviando para encontrarme de nuevo junto a ti, como un juego en el que te dejas caer porque sabes que alguien te sostendrá.
Parece tanto tiempo pero aún es tan poco. Es que cuando algo se vive con tanta intensidad, las dimensiones reales pierden su exactitud. Esa noche, mientras todo se inundaba de nosotros, me di cuenta que ya estaba perdido, completamente a tu merced.
Cómplices es un dueto español que inició su carrera a fines de los años 80. La canción que acompaña a este post pertenece al álbum de 1991 “Está llorando el sol”. Una canción que estos días no puedo dejar de escuchar.
boomp3.com
Ain't No Right - Jane's Addiction
Las ansías de escribir me vienen como un impulso sexual, a veces no se de dónde diablos aparecen, por qué o debido a quién; es extraño. Ahora me vinieron rápido, mientras leía el blog de una amiga, como una necesidad apremiante e irresistible. Simplemente me dio ganas y aquí estoy, hedonista, dejándome llevar por mis instintos primarios, satisfaciéndome sin pudor. Como cuando grito (no canto) una canción o cuando no puedo dejar de beber o de fumar cigarro tras cigarro o cuando simplemente no dejo de pensar en alguien que me obsesiona. Como cuando me deprimo y me dejo creer que todo es una mierda y nada tiene sentido ni siquiera esto, que de a pocos se ha convertido en una necesidad.
Con lo cual la duda psicoanalítica a dilucidar sería si conviene reprimir estos deseos que nacen del voluntarioso inconsciente o si por el contrario, como diría uno de mis escritores predilectos, la mejor forma de vencer a la tentación es cediendo a ella sin oponer la menor resistencia. Me he dejado llevar por este consejo demasiadas veces y no me arrepiento.
Les dejo Ain't No Right de Jane's Addiction que pertenece al disco Ritual de lo Habitual.
boomp3.com
Babies – Pulp
Hay tanto que no he escuchado y tanto que he escuchado y no he podido identificar. Porque no conozco la canción, no reconozco a quien la interpreta o porque es algo nuevo. Siempre trato de retener una parte de la letra de las canciones, una frase para al día siguiente buscarlas en Internet y saber de quién es. Pero como muchas veces las escucho en algún lugar con cervezas de por medio, al día siguiente no me queda más que un vago recuerdo, sólo una sensación y el fastidio por haberme olvidado. Claro, esto no ocurre siempre, algunas canciones y grupos los he conocido por este método, casi infalible de no ser por esos factores externos.
Hace unos meses, pocos, durante una de mis salidas de fin de semana, vi el video de esta conocida canción de Pulp. Traté de retener algo pero no me quedó nada más que el yeah, yeah, yeah, que repite constantemente. Diré a mi favor que el audio no estaba muy bueno, aunque sea una excusa tonta. Por eso traté de recordar todos los detalles posibles del video, para luego ver si alguien me podía ayudar. No pregunté a nadie a mí alrededor porque no vi rostros amistosos, tendría que esperar y tener suerte.
No la tuve, al menos al comienzo. Nadie podía decirme de qué grupo se trataba. Era insuficiente la información que poseía y si no hubiera sido por mi pésima voz y mi mala entonación me hubiera animado a cantarla para ver si así la adivinaban. Con el tiempo, empecé a perder las esperanzas y coincidentemente, no la volví a escuchar.
Hasta ayer, que coincidieron los dos factores, pusieron la canción en el lugar donde estaba y la persona que me acompañaba sabía de cuál se trataba. Fue un momento bastante gracioso, porque el contexto opacó completamente algo que había esperado tanto, como era el conocer el nombre de esa canción y del grupo que la interpretaba. Estaban pasando tantas cosas, que saber que se trataba de Pulp y la vergüenza de no conocer algo tan obvio, no fue tan importante. Pero lo hice, al fin, cuando casi ya lo había olvidado.
"Babies" pertenece al disco "His ‘n’ hers" de Pulp, del año 1992. Una excelente canción que acompaño del video que vi aquella vez.
boomp3.com
Siempre soñé con tener un bebé. Y que tal vez ese bebé sea una niña. Una hermosa niña, a la cual podría enseñar a sumar, a contar historias, a hacer de las cosas más simples la mejor aventura de su vida. Una niña que robaría miradas y que fuera la más linda de todas.
The First day of my life - Bright eyes
Que te digo, que hace rato que se acabó el verano, que me la pasé una vez más en blanco, sin pisar la playa, sin sentir la brisa del mar, esa que tanto me gusta. Ya van dos y fácil seguiremos sumando. Que a pesar de que el calor fastidia, de que uno suda más de lo debido, no hay nada más efectivo, mas estimulante, que una tarde cálida y soleada, que un cielo despejado, para acabar con las tristezas.
El invierno limeño es terrible, depresivo, te caga el ánimo y la voluntad. Es más húmedo que frío, no te congela, te asfixia. En Lima, en invierno, la gente muere ahogada, jamás de hipotermia. El año pasado sobreviví como uno de esos montañistas que se pierden en la inmensidad de un nevado. Los primeros rayos de sol de la primavera me encontraron herido, gastado, magullado, pero vivo, contra todo pronóstico. Esta vez me siento un poco más fuerte, con los ánimos enteros, conciente de lo que se me viene encima.
Pero que te digo, que sólo es un poco, ni suficiente, ni escaso. Que pronto sabré cuan bien estoy y si todo no es más que un espejismo. Que estoy con pocos ánimos y sin casi nada de tolerancia. Que a veces tengo ganas de replantearlo todo, de empezar de cero. El problema es que no se dónde está ese cero ni cómo encontrarlo. Tal vez me puedas ayudar o tal vez tenga que hacerlo yo mismo. Por ahora sólo me queda esperar, como tantas veces lo he hecho. Una más que importa.
Esta canción pertenece al álbum "I'm Wide Awake, It's Morning" del 2005. El sexto en la carrera de esta excelente agrupación estadounidense.
boomp3.com
No dices más - Moenia
¿Qué hace que relaciones una canción con una persona, circunstancia, lugar o cosa? ¿Qué hace que las enlaces al punto de que, a las primeras notas, no pienses tanto en la canción si no en lo que a esta te remite? Un vínculo afectivo. Tal vez. O quizás un recuerdo, una simple coincidencia.
No siempre hay que buscar una relación directa con la letra de la canción. Si bien puede ser un factor decisivo para su elección, no es una regla a seguir, al menos no para mí. Suelo relacionar canciones por el contexto, esa es mi principal motivación. Luego las apropio, forman parte de ese momento, o funcionan como un leitmotiv que ocupa, por un momento, la ausencia de alguien.
Gran parte de mis posteos en este blog, tienen eso como premisa. Canciones que por muchos y diversos motivos se relacionan con las situaciones que cuento o que acompañan, cual banda sonora a la historia en cuestión. No siempre fieles a la realidad, hay mucho de imaginación también, pero siempre manteniendo esa relación música-vida que debe ser una de las grandes motivaciones por las que existe este blog.
Esta canción de Moenia ha pasado a formar parte de ese grupo de canciones de las que hablo. Y no necesariamente por que tenga alguna implicancia romántica, como se podría intuir después de escucharla con atención, si no porque se ha generado ese lazo irrompible entre una persona y esta canción. Estoy seguro de que cuando lea esto sabrá que estoy hablando de ella. Debe conocer los motivos tan bien como yo.
“No dices más” pertenece al disco adición del año 1999. Una de mis canciones favoritas de este grupo mexicano.
boomp3.com
Fight Test – The Flaming Lips
La mayor parte de la música que escucho llegó a mis oídos por recomendación. No se si sea el caso de la mayoría de las personas pero siempre ha sido el mío. Recomendaciones de programas de televisión, recomendaciones de diarios, revistas y, sobretodo, recomendaciones de personas que conozco.
Digo que es la principal forma como he conocido nueva música, pero por supuesto no es la única. Está lo que uno escucha de casualidad, en casa de un amigo, en la radio del auto que nos lleva al trabajo, en la televisión. Está también la música a la que uno llega investigando, curioseando, porque es la principal influencia de un grupo que nos gusta o porque los encontramos de casualidad. Hay muchas, en realidad.
Por recomendación he descubierto grupos y cantantes excelentes. A veces me han hecho escuchar una canción y no he parado hasta conseguir la discografía completa de quien la cantaba. A veces las personas recomiendan con timidez, como si dijeran "a ver si te gusta tanto como a mí", otras el asunto es más autoritario: "¿no has escuchado a tal grupo? ¡Cómo es posible! Si no los has escuchado no has escuchado NADA". Su convicción no deja lugar a dudas y no podemos hacer otra cosa más que confiar en lo que dicen.
De los Flaming Lips no había escuchado mucho, recién cuando mi sonómana amiga Arkanika me envió un enlace de un video en youtube, les presté verdadera atención. Y hasta ahora no dejo de agradecerle. Del disco “Yoshimi Battles the Pink Robots”, la canción que abre ese excelente album que recomiendo sin duda alguna. Fight Test.
boomp3.com
Me he perdido - Nacho Vegas
Me gustaría tener las palabras adecuadas para decir algo sutil y directo sin ser redundante o ridículo, para sorprender delicadamente y hacer palpitar el corazón de alguien con una sola frase.
Christina Rosenvinge le dijo a Nacho Vegas que le escribiera una canción en la que afirme que "lo natural es odiarse" y éste le escribió Me he perdido, en la que ademas de satisfacer su pedido, le dice algo más, sutil y directo.
Esta canción pertenece al disco Verano Fatal en el que tocan cantan Christina y Nacho que es realmente un músico con un estilo excepcional. En esta canción hay que disfrutar cada detalle.
boomp3.com
Painted by Numbers - The Sounds
Siempre que hablo de música, es inevitable hablar de las sensaciones que ella me produce. Cada impulso de bailar, llorar, evocar, saltar, encontrar, gritar, ha sido reflejado de una manera u otra en cada uno de los posts de este blog. Cada sonómano a su estilo. Hoy les quiero hablar de ese tipo de canciones que te impulsan a escapar. No entendamos esto solamente como una evasión a nuestra rutina o a nuestros demonios (aunque (in)concientemente suele estar bastante ligado a ello). Las ganas de escapar que aquí quiero expresar son aquellas que significan salirte de tu aquí y ahora, arrebatarte y correr. Me imagino algo así como un Forrest Gump pero en una avenida llena de semáforos y autos.
You! Me! Dancing! - Los campesinos
Soy un bailarín frustrado. Frustrado por sí mismo, sin que nadie tenga que ver nada al respecto. Asumo toda la culpa de mi falta de desenvoltura en las pistas de baile, no por descoordinado, ni por falta de empeño. Todo nace de un proceso algo difícil de entender, proceso que ha hecho que bailar siempre sea una tarea complicada y tediosa, lo que se contradice con las ganas y el ímpetu que siento al escuchar una canción que me gusta.
Esos arrebatos danzantes no se restringen a un lugar en especial ni a una hora, ni a un momento, pueden aparecer cuando sea y donde sea, solo hace falta una canción, la canción que me emocione, que haga que no resista el deseo de seguir el ritmo. Como en esa escena de la película In & Out, protagonizada por Kevin Kline, cuando este intenta resistirse a bailar una canción pero su cuerpo lo traiciona y termina dejándose llevar por la música. En mi caso ocurre lo mismo, aunque no tenga ningún motivo para reprimirme, salvo la propia inhibición.
Y es esa inhibición, que por cierto a solas no se presenta, la que trato de superar. En ocasiones se me da por pensar que sólo es un asunto de práctica, que si lo hiciera más seguido terminaría por soltarme, por perder esa dureza auto generada, pero aún no puedo comprobar mi teoría. Como no me gusta rendirme pronto, esta lucha de años continuará. Pistas de baile, ahí voy.
Los campesinos, a pesar de lo que su nombre pudiese sugerir, es una banda originaria de Gales, fue formada en el 2006 y hasta la fecha han editado un solo disco. La canción que acompaña a este post es de esas que invitan a bailar, sin atenuantes, espero que después que la escuchen piensen lo mismo que yo.
boomp3.com
Para que no se duerman mis sentidos - Manolo García
Hace unos años vi en el Festival de Cine de Lima una película japonesa dirigida por Takashi Miike de nombre Audition. Cuando salí de la sala sentí como si me acabara de bajar de una montaña rusa de emociones. La cinta de horror extremo espantó a muchos de los asistentes que salieron sobrecogidos y asqueados de la sala antes de que acabara. No puedo decir que me gustó por que mi gusto lidiaría con lo patológico, pero me pareció interesante. Mas allá del argumento y el suspenso, me quedo la forma en la que el director introducía a los espectadores en su universo en un principio alegre, inocente y hasta tierno para luego sumergirnos en el horror que subyace a esa calma.
Pensaba en ese vaivén emocional escondido en la rutina y que se manifiesta en un momento de ira descontrolada, de ansiedad desesperada, de angustia deprimente o de excitación exacerbada. Algunas de estas emociones que interrumpen mi rutina son bienvenidas, a otras las repudio; algunas veces son cuestiones de momento en que prefiero una y no otra, a veces tienen resultados inesperados.
Hoy las anhelo para que no se duerman mis sentidos como diría Manolo García en la canción que les dejo.
boomp3.com
The End - Nico
Si existe algo que pueda decirse contundentemente de mi personalidad es que soy una indecisión constante. ¿Comprar algo o no comprarlo? ¿Comer algo o no comerlo? ¿Intentar algo o no intentarlo? ¿y si no sale bien? ¿y si no me gusta? ¿y si me arrepiento? Es muy difícil elegir cuando las posibilidades para optar son múltiples y más aún cuando tu entorno o las circunstancias te presionan para que apresures esa decisión. Muchas veces, frente al mar, trato de encontrar las respuestas a mis dudas, pero no siempre las hallo.
In between days – The cure
En ocasiones me atormenta el riesgo de tomar una mala decisión. Cuántas veces he elegido el camino errado, he apostado por el número perdedor. Y si bien en muchos casos es el azar el que juega un papel importante, las más desesperanzadoras, las que tienen ese efecto devastador, son aquellas decisiones en las que fallamos luego de basarnos sólo en nuestro criterio, en lo que considerábamos mejor.
Pensar en las posibilidades que quedaron atrás es tan inútil como inquietante. Nadie puede dejar de preguntarse qué hubiera pasado si se elegía cualquier otra de las alternativas posibles. La modificación de una sola variable puede variar todo el resultado posterior.
Por malas decisiones he hecho y dejado de hacer muchas cosas, no puedo llegar a imaginar cuan distinta sería mi vida ahora si en cada ocasión en que se me presentó una disyuntiva, tomé el camino correcto. Tal vez sería mejor, tal vez hubiera sido mucho más aburrida. Saber que existe la posibilidad de equivocarse suele ser más emocionante.
In between days es una de mis canciones favoritas de The Cure. Pertenece al disco "The head on the door", del año 1985. Una canción bastante conocida, por cierto y uno de sus singles más exitosos.
boomp3.com
Para más post del autor visite Blogsperú - Sonómanos - Música