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Buenas Intenciones, Malas Ideas
La proximidad del periodo electoral parece estar afectando a algunas autoridades al interior del Ejecutivo, pues en menos de un mes lanzan al mercado se�ales contradictorias de pol�tica tributaria.
Por un lado, a trav�s de la eliminaci�n de la exoneraci�n del impuesto a la renta para las ganacias en bolsa, el gobierno iba en la direcci�n correcta buscando, con bemoles claro est�, un mismo tratamiento en el pago de impuestos para todos los agentes econ�micos en aras de, para el caso peruano, la casi quim�rica neutralidad (las mismas reglas de juego para todos)que cualquier buen sistema tributario deber�a tener.
Sin embargo, dos semanas despu�s, casi de contrabando, con la sospechosa anuencia del Congreso, a pesar de las justificadas objeciones del entonces Ministro de Econom�a y Finanzas, el presidente promulga la Ley N� 29482 � Ley de Promoci�n para el Desarrollo de Actividades Productivas en Zonas Altoandinas, dispositivo que exonera del pago de impuesto a la renta, aranceles e IGV a la importaci�n de bienes de capital, a aquellas personas naturales, micro y peque�as empresas, cooperativas, empresas comunales y multicomunales que se ubiquen por encima de los 2500 metros sobre el nivel del mar. En otas palabras, la pretendida b�squeda de la neutralidad result� ser flor de un d�a.
Los defensores de esta cuestionada norma se han apresurado a afirmar que �sta no genera p�rdidas para el erario nacional, pues en aquellas zonas el nivel de pobreza es tal que nadie est� en capacidada de tributar y, peor a�n ning�n empresario se anima a arriesgar capital en estas regiones. Cabr�a preguntarse si precisamente una exoneraci�n tributaria es la pol�tica pertinente para fomentar la inversi�n en las zonas altoandinas. Al respecto, hay que anotar que, al momento de decidir d�nde invertir, el empresario eval�a una serie de variables tales como la existencia de un mercado atractivo para sus productos o la incidencia de los costos de transporte en el producto final que va a ofrecer. Si tomamos esto en consideraci�n, es f�cil darse cuenta que la ausencia de inversi�n en estas zonas responde a la falta de un mercado atractivo y fundamentalmente a los altos costos de transporte que acarrear�a invertir all�.
Sin contar adem�s que una exoneraci�n tributaria, en los t�rminos en los que se platea en la norma, favorecer�a la aparici�n de "empresas cascar�n " cuyo domicilio fiscal estar�a efectivamente por encima de los 2500 metrsos sobre el nivel del mar, pero que en la pr�ctica desarrollar�a sus actividades en zonas con costos de transporte m�s bajos y adecuada infraestructura.
Por lo tanto, una exoneraci�n tributaria ser�ia la �ltima opci�n de pol�tica si se quisiera fomentar la inversi�n en las zonas altoandinas, por m�s apklausos que �sta origine en la platea de los presidentes regionales, "desinteresados" observadores.
Ejecutando al N�cleo

La iniciativa presidencial sobre los llamados N�cleos Ejecutores (NE), qu� duda cabe, ha sido cuestionada por analistas de las m�s variadas tendencias. Sin embargo, hace pocos d�as, el Ejecutivo, para variar, mediante el Decreto De Urgencia N� 085 -2009, ha tratado de aclarar varios temas al respecto.
El mencionado dispositivo legal, dispone que los Gobiernos Locales o Regionales puedan hacer uso de hasta el 6% de sus recursos destinados a proyectos de inversi�n p�blica (PIP) a fin de que sean ejecutados bajo esta modalidad, lo cual, afortunadamente, revela cierta cautela de parte del Ministerio de Econom�a y Finanzas (MEF) en las expectativas sobre cu�n eficientes ser�n los NE en la administraci�n de los fondos a su cargo.
Para ser reconocidos como tales, los NE deber�n representar a no menos de 100 personas de comunidades campesinas, nativas, asentamientos humanos rurales y urbanos, etc. Asimismo, presentar�n sus propuestas a trav�s de convenios con los gobiernos regionales o locales, quienes les transferir�n el dinero para llevarlas a cabo, una vez que sean aprobadas.
Otro aspecto importante es que los NE podr�n presentar iniciativas que abarquen tanto la ejecuci�n de un PIP o el mantenimiento de infraestructura. El planteamiento de esta segunda alternativa, en la pr�ctica, permitir�a una ejecuci�n de gasto m�s r�pida, pues, al no constituir proyectos de inversi�n, los gastos de mantenimiento de infraestructura no pasan por el filtro del Sistema Nacional de Inversi�n P�blica (SNIP). En otras palabras, s�lo se requerir�a de de la elaboraci�n del expediente t�cnico correspondiente (elaboraci�n de planos, estudios de suelos, estructuras, etc) como paso previo para el inicio del proceso de ejecuci�n de la obra.
Sin embargo, la elaboraci�n de un expediente t�cnico, desde luego, requiere el concurso de profesionales en ingenier�a especializados que, se supone, deber�n asesorar a los responsables del NE a fin de que dicho documento cumpla su finalidad y no se incurra en errores posteriores al momento de iniciar la obra, por estudios mal realizados. Lo anterior, hace necesario un esfuerzo de coordinaci�n y monitoreo por parte de los distintos niveles de gobierno para asegurar que los NE cuenten con la asistencia t�cnica pertinente, labor para la cual, considerando los pobres resultados en cuanto a ejecuci�n de gasto de inversi�n en todo el sector p�blico, los recursos humanos calificados disponibles no ser�n suficientes para atender la gran demanda que se generar�.
El monto m�ximo que podr� asignarse para un PIP presentado por un NE es 100 unidades impositivas tributarias (UIT). Por lo tanto, los recursos, seg�n se desprende de la norma, se destinar�n a intervenciones peque�as (construcci�n de escuelas, centros de salud, por ejemplo). Dentro del SNIP, este tipo de proyectos, son denominados PIP menores y cuentan con procedimientos m�s r�pidos de aprobaci�n y declaratoria de viabilidad.
Por otra parte, se supone que existe (o deber�a existir) un buen margen de estandarizaci�n en lo referente a especificaciones t�cnicas e identificaci�n de costos de este tipo de proyectos (es decir, no es tan complicado, por ejemplo, construir un centro de salud b�sica o una escuela y debe costar aproximadamente lo mismo de regi�n a regi�n).
Teniendo en cuenta lo anterior, tanto las OPI, como las Direcciones de Administraci�n en los distintos niveles de gobierno, deber�an estar en capacidad de elaborar PIP y expedientes t�cnicos tipo, presentados a trav�s de fichas o formularios que los representantes de cada NE puedan llenar bas�ndose en la informaci�n pertinente para cada caso. Un esfuerzo de coordinaci�n en esta l�nea, podr�a contribuir para que la iniciativa de los NE llegue a buen puerto y se evitar�a as� su mal uso con criterios pol�ticos.
En resumidas cuentas, los NE son una buena idea, pero requieren de acciones complementarias por parte del Sector P�blico para que cumplan su cometido. De otro modo, habr� que recordarle a nuestras autoridades, que de buenas intenciones (o s�lo con ellas) est� empedrado el camino al infierno
�Gastar M�s Es Gastar Mejor?

La literatura en teor�a econ�mica define recesi�n como un periodo mayor de doce meses en el que el Producto Bruto Interno (PBI) presenta un crecimiento negativo. De la misma manera, se recomienda que para enfrentarla hay que recurrir a pol�ticas fiscales expansivas (enti�ndase mayor nivel de gasto de Gobierno) a fin de mantener el nivel de la actividad econ�mica.
Desde este punto de vista, no se puede afirmar enf�ticamente que en el caso peruano se experimente un fen�meno de esta naturaleza, pues en lo que va del a�o, los pron�sticos del Gobierno y agencias independientes sit�an el crecimiento del PBI en un rango entre el 1% y el 3%, niveles, desde luego, insuficientes para disminuir las tasas actuales de desempleo y subempleo locales, pero que, en comparaci�n con el desempe�o de otras econom�as, son m�s que alentadores.
Entonces, en t�rminos t�cnicos, se puede encontrar una desaceleraci�n significativa, pero, de ninguna manera una recesi�n A pesar de lo anterior, como ya se dijo, en �pocas de recesi�n se apuesta por el Gasto P�blico para mantener los niveles de crecimiento econ�mico.
Sin embargo, al revisar las cifras, es f�cil constar que el llamado Sector P�blico no equivale a m�s del 11% del PBI y m�s a�n, el llamado Gasto de Inversi�n (destinado para la realizaci�n de proyectos de inversi�n) no alcanza m�s del 5% del mismo. Desde luego, esta reducci�n en la participaci�n del Estado es un signo positivo, pues refleja que luego de m�s de 60 meses de crecimiento sostenido, la din�mica del Sector Privado es el verdadero impulsor de la econom�a.
Si bien es cierto, en el caso peruano, hablar de recesi�n es, por lo menos opinable, una mayor y oportuna ejecuci�n de gasto p�blico podr�a generar expectativas favorables en el resto de agentes econ�micos y con ello, procurar que los pron�sticos positivos se cumplan e incluso se superen como resultado de una mayor confianza.
Tradicionalmente se ha culpado al Sistema Nacional de Inversi�n P�blica (SNIP) como la principal traba en la ejecuci�n de gasto de inversi�n, sustent�ndose, seg�n sus detractores, en demoras en la aprobaci�n de proyectos de inversi�n y tr�mites burocr�ticos excesivos. Sin embargo, luego de 9 a�os de su creaci�n el SNIP ya se encuentra bastante descentralizado, prueba de ello es que ahora las regiones cuentan con sus propias Oficinas de Proyectos de Inversi�n (OPI) las cuales eval�an y aprueban los proyectos que las diversas unidades ejecutoras de su jurisdicci�n presentan, prueba de ello es que, hoy en d�a, aproximadamente el 73% de los proyectos presentados al SNIP son aprobados y declarados viables por las OPI en los distintos niveles de gobierno, con lo cual quedan listos para su ejecuci�n.
Como se ve en el gr�fico que acompa�a esta entrada la mayor cantidad del presupuesto se destina a los Gobiernos Locales. Sin embargo, la ejecuci�n de los recursos presupuestales destinados a la adquisici�n de activos no financieros (es decir proyectos de inversi�n) no alcanza ni siquiera el 30% ya sea en el gobierno, nacional (28.08%), regional (22.52%) o local (29.51%) a la fecha.
Las razones detr�s del lento ritmo de ejecuci�n son de diversa �ndole. As� por ejemplo, la estacionalidad es un fen�meno que afecta al gasto p�blico de inversi�n. A principios de a�o, fundamentalmente en zonas de sierra y selva, por factores clim�ticos, la ejecuci�n de proyectos no es tan din�mica pues la presencia de lluvias condiciona la construcci�n de puentes, centros de salud, carreteras, etc. Bajo estas condiciones, hacia mediados de a�o, si bien la ejecuci�n presupuestal no deber�a estar al 50%, por lo menos, deber�a alcanzar un rango entre 35% al 40% para ser eficiente, claro, te�ricamente hablando. Sin embargo, como ya se rese��, en todos los niveles de gobierno, en promedio, la ejecuci�n presupuestal de gastos de inversi�n no alcanza ese rango.
Otro aspecto importante es la normatividad que regula los procesos de contrataciones en el Estado, al respecto, a trav�s del Decreto Legislativo N� 1017, su reglamento y una serie de Decretos de Urgencia complementarios, el Organismo Supervisor de Contrataciones del Estado (OSCE) ha delegado facultades a los distintos pliegos de los gobiernos nacional, regional y local, en lo referente a materias como absoluci�n de consultas y soluci�n de eventuales controversias surgidas en los procesos hasta determinados montos. Asimismo, para procesos que involucren montos menores a aproximadamente novecientos mil soles (que en condiciones normales ser�an considerados licitaciones p�blicas con sus propias caracter�sticas y plazos), se han acortado plazos al considerarlas procesos de menor cuant�a, con lo cual, lo que se busca es facilitar y flexibilizar el gasto.
Sin embargo, el factor m�s importante que condiciona la ejecuci�n de gasto es la ausencia de cuadros calificados encargados de la gesti�n de proyectos. Estos grupos multidisciplinarios, conformados por economistas, ingenieros, arquitectos etc ser�an los responsables no s�lo de formular y evaluar los distintos proyectos, sino sobre todo de llevar adelante los procesos de ejecuci�n, lo que implica, entre otras cosas, la elaboraci�n de expedientes t�cnicos, estudios de mercado, estudios de impacto ambiental, etc, dentro de los plazos estipulados en la normativa y en los mismos proyectos de inversi�n.
Desafortunadamente, la legislaci�n en materia presupuestal, que t�citamente considera la contrataci�n de profesionales para la gerencia de proyectos no como gasto de inversi�n, sino como gasto corriente, con todas las limitaciones, so pretexto de una malentendida austeridad, que esto implica, lo cual desincentiva la atracci�n de profesionales especializados al no poder ofrecerles remuneraciones atractivas. De hecho, la convocatoria para la selecci�n de los primeros 32 Gerentes P�blicos de SERVIR es un primer esfuerzo que va en la l�nea de modificar esta situaci�n, pero, a todas luces, resulta insuficiente.
En cuanto a la iniciativa de la creaci�n de n�cleos ejecutores hay que decir que por el monto de inversi�n establecido para sus proyectos (menos de 400, 000 soles) esta pol�tica p�blica, supuestamente, est� dirigida a la r�pida ejecuci�n de los mismos en manos de los beneficiarios directos organizados.
Al respecto, para evitar que los procesos de ejecuci�n de los proyectos de los n�cleos ejecutores no enfrente los problemas rese�ados l�neas arriba, habr�a que brindarles adecuada asistencia t�cnica, en un esfuerzo, que por su magnitud, deber�a comprometer a todos los niveles de gobiern�.
Como se ve, para lograr una ejecuci�n de gasto no s�lo veloz, sino sobre todo eficiente hay que abordar el problema desde diversas aristas y es a�n un punto de agenda pendiente.
Historias de Due�os a Medias

Si bien es cierto no parecen ser s�lo circunstanciales las continuas provocaciones de Evo Morales hacia el Gobierno peruano, me pregunto si el chavismo o sus representantes m�s conspicuos de este lado del continente tienen tanta influencia para ser la �nica explicaci�n de las protestas que nos acompa�an estos d�as.
Creo que ver este tema s�lo desde esta �ptica es como ser un caballo con anteojeras. Desde el punto de vista econ�mico, habr�a que mencionar la pobre ejecuci�n del gasto p�blico en las zonas del pa�s donde hay convulsi�n social (por ejemplo, la ejecuci�n de los recursos destinados a proyectos de inversi�n en la Regi�n Amazonas, s�lo llega, a mitad de a�o, a s�lo el 29% de su presupuesto y eso, suponiendo que se ha gastado bien, porque evaluaciones sobre el impacto del gasto a�n no se realizan).
Sin contar adem�s con lo inadecuado que parece ser el sistema de reparto del canon. Si s�lo se toma como criterio determinante de la distribuci�n de �ste a la poblaci�n que existe en las �reas beneficiarias, va a ser dif�cil que logres beneficiar inmediatamente a comunidades nativas, pues estas son demasiado peque�as para recibir transferencias significativas.
Sin contar, adem�s, con que, a pesar de que tanto han peleado por una efectiva descenrealizaci�n, las regiones parecen no dar la talla a la hora de gestionar sus, por ahora, grandes presupuestos (plata tienen, ahora gasten y h�ganlo bien)
Habr�a tambi�n que intentar transferencias directas de dinero a la poblaci�n, acompa�adas por un adecuado empadronamiento y condicionadas al logro de metas educativas, nutricionales, etc. En otras palabras, tratar de replicar y adecuar, para cada caso, las premisas principales de un programa como Juntos.
En lo pol�tico, son m�s que evidentes las deficiencias en los mecanismos de democracia representativa para canalizar determinadas demandas. �Acaso no hay consejos regionales, con representantes democr�ticamente elegidos, que deber�an funcionar como espacios efectivos no s�lo de discusi�n, sino tambi�n de priorizaci�n de pol�ticas p�blicas?
Ante estas carencias pues aparecen intermediarios, (desde los frentes de defensa hasta las ONG)quienes pretendenmediar entre los protestantes y el Ejecutivo, para, de paso, imponer su agenda pol�tica, lo que constituye una perversi�n de un concepto como la democracia participativa.
Sin embargo, una verdadera reforma, mas all� de mecanismos eficientes de distribuci�n y gasto de regal�as desde los gobiernos regionales o la simple asistencia social (condicionada o no) para las comunidades adyacentes a yacimientos de preciados recursos naturales, ser�a definir claramente los derechos de propiedad en esos casos.
Si uno revisa la normatividad legal existente al respecto encontar� que toda persona es due�a de un terreno al adquirirlo, heredarlo, recibirlo como donaci�n etc, de tal manera que puede edificar sobre �l lo que crea conveniente, De la misma manera puede venderlo, traspasarlo, es decir transarlo libremente en el mercado. De la misma manera, dicha persona tambi�n es due�a del subsuelo del terreno, siempre y cuando (qu� casualidad) no se encuentre en �l yacimientos de recursos naturales, en cuyo caso el Estado tiene la potestad de concecionarr o explotar �l mismo este yacimiento.
Bajo estas condicones, es mucho m�s f�cil entender por qu� protestan las comunidades ante actividades como la miner�a, pues, en la pr�ctica, ven lesionados sus derechos de propiedad por parte de quien supuestamente deber�a velar por ellos: El Estado, sin importar las supuestas buenas intenciones de este ogro filantr�pico.
Si los derechos de propiedad estuvieran claramente definidos (tanto en el suelo como en el subsuelo) �as comunidades en su calidad de due�as, podr�an negociar libremente con quienes se interesen en explotar sus tierras y, por supuesto, se beneficiat�n directamente de los beneficios econ�micos de la transacci�n.
Obviamente �ste no ser�a un cambio que se dar�a de la noche a la ma�ana de manera sencilla; es m�s bien una tarea de mediano plazo, pero, pero de seguro, lograr�a de manera irreversible la tan ansiada inclusi�n de los marginados, ya que dejar�an ser ser due�os a medias.
Comentemos la Sentencia.

Como me gusta ir contra la corriente, demor� en tratar el tema de la sentencia a Fujimori. Dado que no soy abogado y el docmento en cuestion plantea muchas cuestiones dignas de discusi�n desde un punto de vista t�cnico, me avoqu� a buscar alguna opini�n calificada, de preferencia, tal vez s�lo por fastidiar, alejada del consenso que impera actualmente en los medios de comunicaci�n, donde se le otorga al documento un caracter de dogma b�blico, sin opci�n a cuestionamiento alguno. So pena de ser calificado de antidemocr�tico, fujimorista, filo autoritario, etc.
Hoy en la ma�ana encontr� en Correo una entrevista de M;ario Camoirano a Enrique Ghersi, donde se palantean una serie de reparos atendibles a la referida sentencia. Desde luego, esto no descaliifca el trabajo del juez San Mart�n y su equipo. Sin embargo, si aporta en el debate de un tema que, aunque a muchos no nos guste, ha polarizado la opini�n p�blica.
De seguro, muchos me dir�n que Ghersi ha tenido entre sus clientes a muchos personajes de honorabilidad cuestionable y, por eso no prestar�n atenci�n a lo que tuene que decir, pero, si queremos vivir en democracia, no deberiamos intentar desacreditar el mensaje, por quien lo porta, sino mas bien, combatir ideas con ideas m�s contundentes.
Por supuesto, lo que considero m�s importante de sus argumentos, est� convenientemente resaltado.
Los dejo con la entrevista y recuerden, en una verdadera democracia, no hay verdades absolutas.
�La sentencia a Fujimori le parece de una factura y solidez intachable?
No. Es una sentencia ideol�gica que no se basa en hechos sino en argumentos. Por ejemplo, utiliza la doctrina del autor mediato porque es m�s f�cil condenar a Fujimori por esa v�a que utilizando la doctrina tradicional de la coautor�a. Fujimori ha ca�do en manos de sus enemigos ideol�gicos, de manera que todo el proceso en su contra es en realidad pol�tico y no s�lo jur�dico. En el Per� la justicia no limita al poder sino que lo refleja. Fujimori supo reconocer la verdad de esto como gobernante; por eso me resulta parad�jico que hoy d�a sea tambi�n una de sus v�ctimas.
�Si la sentencia de extradici�n se pronunci� a favor de los delitos de homicidio calificado y lesiones, es correcto que se le termine sentenciando por delito de lesa humanidad? �No denota ello una intencionalidad de cortarle la posibilidad del indulto?
No se le ha sentenciado por lesa humanidad. Los p�rrafos que lo mencionan est�n en la parte considerativa y no en la resolutiva. No podr�an hacerlo. La Corte Suprema de Chile no concedi� la extradici�n por ese delito, ni estaban tipificados en la legislaci�n peruana. San Mart�n es demasiado inteligente como para cometer ese error. Lo que ha hecho es indicar el argumento para soplarles la plana a los otros jueces que ver�n este caso en el futuro, menos avisados que �l. La pregunta es: �Puede la parte resolutiva elaborar sobre cr�menes de lesa humanidad no habiendo sido extraditado Fujimori por eso? La respuesta es menos clara. La parte resolutiva forma parte integrante de la sentencia. Hay desarrollos jurisprudenciales que permiten inclusive apelar los considerandos de una sentencia. Siendo as�, la defensa de Fujimori podr�a perfectamente se�alar este defecto para buscar una nulidad de la sentencia.
Pero entonces, �cabe el indulto o no?
El indulto viene del derecho de gracia divino. En la Constituci�n peruana es inmotivado e irrevisable. La revisi�n judicial del indulto ya se intent� en el Per� en el caso Jaililie. Precisamente la Sala de Elvia Barrios (que hoy integra la sala suprema que revisar� la sentencia de Fujimori) se neg� a reconocer el indulto que Toledo concedi�. Esto oblig� a su defensa a interponer un h�beas corpus, que finalmente fue declarado fundado y lo dejaron en libertad. Esta situaci�n podr�a repetirse en este caso. Todo indulto es un acto pol�tico. Como tal, las fuentes de su legitimidad no dependen de las leyes sino de la opini�n mayoritaria.
Se ha cuestionado la aplicaci�n de la teor�a de la autor�a mediata por dominio del hecho, pero, �c�mo se hubiera podido condenar a Abimael Guzm�n sin aplicarla?
Para condenar a Abimael bastaba la doctrina tradicional de la coautor�a. No era necesaria la doctrina del dominio del hecho. Pero igual, en ambas se necesita probar la responsabilidad personal. En el caso del dominio del hecho, adem�s el responsable s�lo responde por lo que fue su objetivo y no por los excesos. Eso est� claro en la doctrina, pero lamentablemente el fallo no parece tener la misma claridad, pues se le atribuye responsabilidad por actos que claramente exceden cualquier intenci�n de su parte. No es posible deducir a partir de indicios la intenci�n de actuar con exceso.
�Los fujimoristas le han advertido a Alan Garc�a que ser� el pr�ximo en el banquillo y los apristas les han respondido que son casos muy distintos y que el actual Presidente no fue un dictador. �Tiene de qu� preocuparse?
Creo que la sentencia, aparentando ser muy dura con la violaci�n de los derechos humanos, en realidad le manda a Garc�a un mensaje muy claro: "La cosa no es contigo, no te preocupes". Para el efecto recurre a un sofisma sobre la cualidad de la persona. La historia que cuenta el fallo es que cuando Fujimori se convierte en dictador asume completamente la responsabilidad por todo lo que ocurre en el Estado peruano, sin ninguna posibilidad de escudarse en la divisi�n de poderes. Contrario sensu, como Alan fue un presidente democr�tico, no se le aplicar�a la teor�a del dominio del hecho.
�Es correcto que el Tribunal haya comenzado a redactar la sentencia antes del t�rmino de los alegatos, como al parecer ocurri�?
No. Es un muy grave error. Demuestra prejuicio. Es como decirle al acusado que no lo est�n escuchando: "Que diga lo que le d� la gana". Creo que con eso los jueces han empa�ado la correcta formalidad que hab�an aparentado a lo largo del juicio. Al arrogante alegato pol�tico del ex presidente contestaron con un no menos arrogante desd�n.
�Existe espacio para una nulidad de la sentencia o s�lo para su eventual reducci�n? �Cree que la sala revisora se podr�a apartar de la teor�a del dominio del hecho?
Despu�s de veinticinco a�os de ejercicio profesional me he dado cuenta de que m�s importantes que los argumentos son las personas. Conociendo a quienes integran la sala suprema que revisar� la sentencia no creo que Fujimori tenga ninguna opci�n. Duberl� Rodr�guez fue diputado de izquierda del 85 al 90. Elvia Barrios y Neyra han tenido una trayectoria claramente inclinada a condenar a todos los miembros del gobierno de Fujimori. Barandiar�n es menos r�gido. Declar� fundada una excepci�n de naturaleza de acci�n en favor de Manuel Ulloa. Pero no creo que act�e con tanta independencia en este caso. Biaggi no tiene posici�n conocida, pero familiarmente es muy cercano a Alan Garc�a. En teor�a pueden anular o reducir, pero no creo que lo hagan. Van a confirmar. Estoy casi seguro.
�Le durar� el impulso de la reacci�n a la sentencia a su padre a la candidata Keiko Fujimori o necesitar� desarrollar otras estrategias para mantenerse en la cresta de la ola?
La sentencia claramente ha polarizado a la opini�n p�blica, pero faltando dos a�os para las elecciones podr�a ocurrir que ese impulso inicial sea insuficiente para organizar una campa�a electoral. Sin embargo, la condena no dejar� de ser uno de los temas de las pr�ximas elecciones. Resulta una paradoja que la sombra de Fujimori se proyecte por tanto tiempo en el panorama electoral peruano.
Doe Run: Con Una Ayudita de Mis Amigos.

Al parecer prim� la sensatez y se busc� una mejor salida para el grave problema financiero en el que se encuentra la empresa minera Doe Run Per� (DRP), propietaria del complejo metal�rgico de La Oroya.
Ya no seremos los contribuyentes quienes, con nuestros impuestos, asumamos el costo de malas decisiones empresariales o contextos externos adversos, sino mas bien, ahora capitales privados, fundamentalmente propiedad de firmas proveedoras de esta compa��a, le permitir�n, a trav�s de un pr�stamos de US$. 175 millones, mantenerse a flote.
Si bien es cierto, se ha sostenido que esta medida tiene como objetivo fundamental proteger los puestos de trabajo directos e indirectos de m�s de 3,000 personas, vale la pena leer estas buenas intenciones entre l�neas y tratar de descubir cu�les fueron, adem�s del siempre "marketero" r�tulo de la responsabilidad social, los incentivos que llevaron a estos empresarios a lanzarle una tabla de salvaci�n a DRP.
Como ya se sabe, esta historia empieza a hacerse p�blica cuando un sindicato de bancos (BNP Parib�s, Banco de Cr�dito y Standard Bank) niega a la empresa un cr�dito de US$ 75 millones que iba a ser empleado en cubrir diversos gastos relacionados con capital de trabajo (aquel capital que se necesita para asegurar la capacidad operativa de la empresa y que se destina al pago de remuneraciones, compra de insumos, etc). Gran parte de este dinero hubiera sido seguramente usado para cancelar parte de la deuda pendiente de DRP con sus proveedores de concentrados (insumos fundamentales para los procesos de refinamiento en el complejo metalurgico de La Oroya), la cual ascender�a, seg�n ha trascendido, a US$ 100 millones.
Ante esta situaci�n y al no poder cumplir ni siquiera con sus obligaciones de corto plazo, DRP pidi� ayuda del Gobierno a fin de evitar caer en un proceso de insolvencia ante INDECOPI y con ello concluir sus actividades, dejando a la poblaci�n de La Oroya no s�lo sin su principal demandante de trabajo, sino tambi�n con un evidente riesgo de aumento de la contaminaci�n ambiental por un Programa de Adecuaci�n Medioambiental (PAMA) inconcluso.
Estos dos factores seguramente fueron utilizados como elementos de presi�n ante el Gobierno en las negociaciones para obtener el salvataje financiero por cuenta del Estado. Sin embargo, acceder a una solicitud como �sta, hubiera significado un nefasto precedente si lo que se busca es que el empresariado compita libremente en una econom�a de mercado, sin depender de los favores del estatales para mantener su rentabilidad.
Ahora bien, si DRP se hubiese declarado en insolvencia ante INDECOPI y hubiese salido del mercado, se habr�a buscado hacer l�quidos sus activos (vale decir venderlos) para enfrentar las obligaciones de la firma con sus acreedores, quienes habr�an esperado, en orden de prelaci�n, que se honrre sus deudas.
Uno de los principales proveedores de DRP es su propia casa matriz Renco Group, por lo cual habr�a existido un gran riesgo de que esta empresa hubiese ejercido su derecho de reclamar lo que se le adeudaba, en prejuicio de los otros acreedores que estaban en igual situaci�n.
Lo rese�ado en el p�rrafo anterior ser�a la explicaci�n de por qu� un grupo de empresas del ramo (como Buenaventura o Trafigura) se han "solidarizado" con DRP y le han permitido acceder a un cr�dito de US$ 175 millones para cubrir sus necesidades de capital de trabajo y compra de concentrados, liberando al Estado de la responsabilidad de cargar con errores ajenos.
Otro aspecto que se�alar, al revisar las estad�sticas de cuadro que acompa�a esta entrada, lo cosntituyen los apreciables m�rgenes de rentabilidad de DRP durante el periodo 2005-2007, los cuales ven�an increment�ndose por encima del ritmo de crecimiento de las inversiones previstas en el PAMA durante el mismo periodo. Al constatar este hecho, se puede f�cilmente suponer que buena paate de las utilidades generadas, no se reinvert�an, sino que eran enviadas como remesas a la casa matriz de la empresa ubicada en EEUU.
Al respecto, como se ve en el cuadro superior, el porcentaje de las ventas que se destin� al PAMA fue aumentando paulatinamente hasta alcanzar el 12.21% en el el periodo enero setiembre del 2008, esto se explica en gran medida debido a la RM N� 257-2006-MEM/DM mediante la cual se crea un fideicomiso con los fondos del PAMA para asegurar la inversi�n medioambiental.
En la misma l�nea va la exigencia del Gobierno en lo referente a poner como garant�a el 100% de las acciones de DRP al cumplimiento del PAMA, cuya �ltima postergaci�n vence el octubre pr�ximo. Seg�n se ha informado, habr�a una nueva ampliaci�n en el plazo del cumplimiento del PAMA HASTA EL 2010, sujeto a la vez, a un aumento del capital de la empresa por parte de su casa matriz. Sin duda, es responsabilidad del OSINERGMIN velar por el cumplimiento de estos compromisos.
As�mismo, para aumentar la trasnparencia en el manejo de la empresa, se dener�a asegurar que sus estados financieros est�n disponibles pra el an�lisis de cualquier interesado. Actualmente, al ser una Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL) y, consecuentemente, no cotizar en bolsa, DRP no est� obligada a hacer p�blica su informaci�n financiera.
Recordemos Juntos.

Aunque comprendo las suspicacias de algunos sobre la verdadera voluntad pol�tica del Gobierno para la construcci�n de un Museo de la Memoria (ver la caricatura que ilustra esta entrada), se deber�a aprovechar este gesto como una ventana de oportunidad para la construcci�n de una verdadera memoria colectiva acerca de los a�os de lucha contra el terrorismo.
Un primer insumo, con todas sus inexactitudes ya comentadas en una entrada anterior, es el informe final de la Comisi�n de la Verdad y Reconcialiaci�n, de seguro esta ocasi�n servir� para que �ste sea debatido sin apasionamientos que tomen sus conclusiones como dogma casi b�blico o que lo descalifiquen de plano por ser excesivamente sesgado.
Un punto de agenda pendiente para la comisi�n encargada de esta tarea, es lograr que su trabajo refleje una verdadera visi�n cr�tica de los a�os de violencia y que, a la vez sepa recoger los puntos de vista de todos los involucrados en el tema.
Al respecto, creo que, al contrario de cuando se decidi� la conformaci�n de la CVR, ha pasado ya alg�n tiempo para que la sociedad haya logrado procesar y asimilar la experiencia traum�tica de aquel funesto periodo de guerra interna.
As� pues, avoqu�monos a construir un consenso, con mucha capacidad de autocr�tica y humildad, para no terminar sac�ndonos los ojos en el camino.
El Regreso del Idiota.

Hace m�s de una d�cada, �lvaro Vargas Llosa, Carlos Alberto Montaner y Plinio Apuleyo Mendoza publicaron el Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano, texto que consigui� retratar verazmente en sus p�ginas a aquel t�pico gobernate populista y mercantilista responsable de que, en la mayor�a de pa�ses latinoamericanos, el decenio de los 80 fuera conocido como la d�cada perdida.
Aunque ahora se desvive tratando de mostrarse como un gobernante moderno, convencido de las bondades del mercado, Alan Garc�a, durante su primera gesti�n hizo los "m�ritos" suficientes para personificar en la realidad al personaje que era tema de aquel libro escrito a seis manos.
Incluso �ltimamente el primer mandatario ha dado muestras de a�n lleva dentro de s� ,el esp�ritu de aquel idiota que condujo los destinos del Per� durante la segunda mitad de la d�cada de los 80. Claro est�, ahora sus arranques son m�s contenidos y se llevan a la pr�ctica mediante medidas m�s "sofisticadas" que un burdo control de precios o la simple impresi�n de papel moneda sin valor.
Prueba de ello es la reciente aprobaci�n del reglamento la Ley N� 29231: Ley de Saneamiento Financiero de los Prestatarios del Banco de Materiales, mediante el cual se permite la condonaci�n de deudas contraidas por prestatarios en extrema pobreza o que padezcan alguna discapacidad grave. Seg�n el Gobierno, esta medida beneficciar�a a 267 mil familias pobres a nivel nacional.
Sin embargo, cabe preguntarse si los S/. 570 millones que implica la implementaci�n de esta decisi�n, no pudieron ser mejor empleados a trav�s de pol�ticas m�s focalizadas que beneficien directamente a los sectores donde se quiere llegar.
En un contexto de recursos fiscales cada vez m�s escasos, si ya existen entidades como CONADIS o el propio MINDES, m�s especializadas en el dise�o de pol�ticas sociales dirigidas a estos grupos afectados, hubiese sido m�s eficiente emplear estos fondos en ampliar la cobertura de sus diversos programas que ellas llevan a cabo.
Todo esto sin contar con el p�simo precedente en t�rminos de incentivo al riesgo moral (para qu� me preocupo en cumplir con mis pagos si siempre el Estado va a perdonarme la deuda en �ltimo momento) que esta medida representa.
En la misma l�nea va la disminuci�n de la cuota inicial en los programas MIVIVIENDA de 10% a 1%. Si los usuarios piensan ingenuamente que esta pol�tica facilitar�a su acceso a una vivienda, valdr�a recordarles que el aparente menor desembolso de dinero de hoy, se ver� reflejado posteriormente en mayores cuotas mensuales o plazos m�s largos en los pr�stamos.
De otra parte, el �nimo mercantilista de algunos empresarios deseosos hacer rentables sus negocios a costa de favores estatales, parece haber calado en el Ejecutivo, la evidencia m�s reciente de esto son los S/. 75 millones, provenientes del bolsillo de los contribuyentes, que se emplear�an para aliviar situaci�n financiera de la minera DOE RUN, so pretexto de proteger los puestos de trabajo que esta empresa genera.
Lo anterior es m�s preocupante si tenemos en cuenta que la empresa en cuesti�n ha venido reprogramando sus compromisos de inversi�n para la protecci�n del medio ambiente (contenidos en el Programa de Adecuaci�n Medio Ambiental, m�s conocido como PAMA) en La Oroya, lo cual ha significado que actualmente �sta sea considerada una de las 10 zonas m�s contaminadas del mundo.
Si tenemos en cuenta el periodo excepcional de bonanza que nuestra mineria tuvo hasta hace poco, se deber�a suponer que todo empresario del ramo, previsor y conocedor de su negocio se preocup� en generar ahorros suficientes para enfrentar coyunturas adversas como la actual. Si no fue as�, tendr� que tomar decisiones duras e impopulares (como despedir personal) a fin de corregir sus errores y mantener, de ser posible, su empresa a flote. As� se supone que son las cosas en una econom�a de libre mercado.
Todo esto contribuye al deterioro de la imagen de la inversi�n minera en el pa�s, la cual no tiene que estar re�ida necesariamente con una gesti�n responsable del medio ambiente. Al contario de lo que muchos sectores interesados se empe�an en divulgar entre la poblaci�n.
Parece ser que, como anta�o, el objetivo no es buscar el mayor beneficio para la poblaci�n, sino asegurar la siempre esquiva aprobaci�n presidencial en las encuestas o tambi�n el apoyo interesado de algunos "empresarios " sufiicentemente influyentes.
Como se ve, el idiota, a pesar de los esfuezos por contenerlo, siempre se las arregla para salir a la luz.
A Prop�sito del Museo de la Memoria.

Una de las deudas pendientes de las opciones de derecha liberal en latinoamerica es incorporar, dentro de su discurso, reivindicaciones de temas relacionados con aspectos como los Derechos Humanos.
Si bien es cierto, los defensores de la libertad pol�tica y econ�mica han logrado tener cierta presencia dentro de la Sociedad Civil,(entendida como el conjunto de organizaciones surgidas del sector privado, cuya preocupaci�n son los temas de inter�s p�blico, y bajo esta premisa pueden encjar desde los clubes de madres u organizaciones vecinales hasta los gremios empresariales y las tan mentadas ONG), sobre todo en aspectos relacionados con la econom�a, a�n no se expresa contundentemente preocup�ndose por la promoci�n de la libertad pol�tica y el desarrollo de una cabal ciudadan�a.
Este tipo de omisiones ha sido r�pidamente aprovechado por sus rivales de la izquierda, quienes, hay que reconocerlo, con un trabajo paciente han logrado que sus planteamientos se conviertan en puntos de agenda impulsados mediante la Sociedad Civil, pretendiendo con ello dotar de legitimidad a sus propuestas.
Un ejemplo de lo afirmado en los p�rrafos precedentes es lo ocurrido con la Comisi�n de la Verdad y Reconciliaci�n (CVR), cuyo objetivo central, que se puede interpretar como: el recconocimineto de los derechos humanos y ciudadanos de todos aquellos afectados por la violencia durante los 80 y 90, se ve afectado en su legitimidad debido fundamentalmente a que la CVR consagra, en gran medida, s�lo una visi�n de los a�os de conflicto, sin un contrapeso ideol�gico que demuestre una voluntad de consenso.
Si hubiese habido, dentro de la Sociedad Civil, organizaciones preocupadas por estos temas, desde desde una perspectiva liberal, de seguro, el trabajo de la CVR habr�a recogido sus aportes logrando con ello una mayor voluntad de consenso y, consecuentemente, legitimidad.
Para ilustrar este punto me permito citar a Mart�n Tanaka "... el informe de la CVR no logra desprenderse del todo de alguna �marcas� de su conformaci�n: esto es, la conformaci�n de la comisi�n con varios miembros clave provenientes de la izquierda, que a su vez, evidencia la ausencia dentro de �sta de un balance a fondo de sus conflictivas relaciones con la democracia reprentativa y, de otro lado, la marca de formaci�n de la comisi�n en el marco de gobiernos que se dieron en opsici�n al fujimorismo, lo cual dificult� una mejor evaluaci�n tanto de �ste, como del dilema entre eficiacia y autoritarismo que expres�
Sobre la ambiguedad entre democracia representativa (los ciudadanos, mediante el voto ejercen su derecho a elegir y ser elegidos como representantes) y democracia participativa (los ciudadanos ejercen el derecho de libre asociaci�n para agrupar sus intereses dispersos y manifestar sus preocupaciones respecto del dise�o, implementaci�n o evaluaci�n de determinadas pol�ticas p�blicas) hay que decir que, durante los 80, a pesar de ser la segunda fuerza electoral del Per� (lo que le otorgaba legitimidad suficiente en t�rminos de democracia representativa), la izquierda peruana nunca hizo un deslinde determinante condenando las acciones de organizaciones terroristas como Sendero Luminoso, cuyo objetivo central era el derrocamiento del orden democr�tico para la imposoci�n de un r�gimen comunista (pervirtiendo as� la idea de democracia participativa)
Una situaci�n parecida se denota al revisar las conclusiones de la CVR, la cual califica como partido pol�tico a Sendero Luminoso (PCP- Sendero Luminoso), cayendo, de esta manera, en una contardicci�n, pues, si un partido pol�tico es considerado como tal, se da por descontado que acepta participar en una contienda electoral, respentando las reglas de juego democr�tico.
Un hecho que refuerza esta posici�n es que, poco desp�es de finalizado el trabajo de la CVR se aprob� en el Per� una Ley de Partidos Pol�ticos, cuyo esp�ritu era precisamente formalizar los procedimeintos por los cuales diversas organizaciones adquir�an la calidad de partido pol�tico para competir as� en un proceso electoral.
Aunque en honor a la verdad, s� se deja claramente establecido que, el err�neamente denominado, PCP Sendero Luminoso utiliz� m�todos terroristas y fue responsable de la mayor cantidad de v�ctimas durante el periodo analizado. Sin embargo, un verdadero analisis neutral no le hubiese dado a Sendero Luminoso la catergor�a de partido pol�tico sobre todo por consideraciones �ticas elementales.
En cuanto al dilema entre eficiencia y autoritarismo, la CVR no realiza un an�lisis objetivo de la estrategia antisubversiva fujimorista ni de las circunstancias que condicionaron su aplicaci�n.
Desde luego, poco abona en favor del fujimorismo, o de las fuerzas armadas, su falta de capacidad de autocr�tica, para reconocer que se cometieron errores, por no decir horrores, durante su gesti�n en t�rminos de lucha contra el terrorismo.
Sin embargo, como me dijo alguien muy perzpicaz, el trabajo de la CVR es un primer paso, una primera piedra sobre la cual podremos construir muestros consensos, nuestra memoria. As� que conozcamos, difundamos y discutamos sus conclusiones, pues en una verdadera democracia no exieten la verdades absolutas.
Veamos el Plan Anticrisis

Parece que el optimismo desbordado de nuestras autoridades gubernamentales, poco a poco, se va moderando. Prueba de ello es que el actual ministro de Econom�a y finanzas ha pronosticado para este a�o un crecimiento del PBI de 5%, m�s acorde con las proyecciones de la mayor�a de analistas locales e internacionales.
Por otro lado, las medidas anunciadas recientemente por el Ejecutivo constituyen, en su mayor�a, lamplementaci�n del Plan Anticrisis anunciado por el Gobierno en diciembre pasado. Entre lo positivo de este conjunto de dispositivos legales hay que rese�ar normas cuya intenci�n ser�a agilizar el proceso de Inversi�n P�blica, fundamentalmente en infraestructura.
As� por ejemplo, mediante el DU 011-2009, se destinan S/. 350 millones para el mantenimiento preventivo de las instituciones educativas p�blicas y del Estadio Nacional. Sobre esta medida hay que decir que, al ser gastos de mantenimiento, (no de inversi�n, es decir, no se refieren a proyectos) �stos pueden ejecutarse m�s r�pido ya que no requieren pasar el filtro Sistema Nacional de Inversi�n P�blica (SNIP). Claro est�, lo anterior presupone que las distintas entidades beneficiarias (llamadas para fines presupuestales Unidades Ejecutoras) est�n en capacidad de llevar a cabo, con la debida celeridad, los distintos procesos (estudios de mercado, licitaciones, adjudicaciones, etc) necesarios� para la ejecuci�n de este tipo de gasto sin problemas.
Una decisi�n que va en la misma l�nea de aceleraci�n del gasto es la puesta en vigencia de la nueva Ley de Contrataciones del Estado, la cual da m�s capacidad de decisi�n a los responsables de cada pliego, ya sea a nivel de gobierno nacional, regional o local, en la soluci�n de controversias que pudieran surgir en el desarrollo de los distintos procesos para la adquisici�n de bienes y servicios o la construcci�n de obra p�blica. Logr�ndose as� que, el CONSUCODE descentralice parte de sus responsabilidades
En cuanto al Gasto de Inversi�n propiamente dicho, se han declarado de de necesidad de ejecuci�n prioritaria, un grupo de proyectos de inversi�n, por un monto de S/. 1900 millones de nuevos soles. Mediante esta medida, se ha asegurado el financiamiento de todos estos proyectos (todos referidos a infraestructura) durante el presente a�o, es decir, no podr�n ser objeto de eventuales recortes presupuestales. De la misma manera, la Ley de Presupuesto permite que los proyectos que supuestamente deb�an terminarse de ejecutar el a�o pasado y que a�n cuentan con saldos a favor, puedan seguir contando con ellos, sin que reviertan otra vez al Ministerio de Econom�a, hasta el 31 de marzo, lo cual cosntituye un verdadero desaf�o debido al poco tiempo con que se cuenta.
Teniendo en cuenta lo anterior, subsiste la preocupaci�n por las capacidades de ejecuci�n de gasto en todo el Sector P�blico, pues hasta ahora nada se ha dicho sobre c�mo asegurarase que las distintas unidades ejecutoras cuenten con personal calificado, conocedor de la normativa pertinenete y con experiencia suficiente para llevar a cabo de manera transparente los diversos procesos que comprenden la adquisici�n de bienes y servicios as� como tambi�n la licitaci�n de obras, cumpliendo con los plazos y montos establecidos.
La utilizaci�n frecuente de instrumentos como convenos marco con instituciones especializadas en la gesti�n de proyectos (tal es el caso de la UNOPS o la ahora desacreditada OEI) se ha convertido en una alternativa para aquellas autoridades que no tienen, entre sus funcionarios, personal adecuado para la ejecuci�n oportuna de sus proyectos. No obstante, muchas veces estos convenios se rigen por sus propias reglas y escapan a la normativa establecida por el Estado, atentando contra la debida transparencia.
Por otro lado, entre las medidas m�s controversiales del paquete se puede contar el sorpresivo aumento del drawback (devoluci�n de impuestos) de 5% a 8%, al sector exportador no tradicional. Y es que, considerando el excepcional periodo de bonanza con el que nuestros exportadores se han beneficiado, es de suponer quye se deber�an encontar preparados para afrontar un periodo de crisis inyternacional como �ste sin tener que recurrir al buen Estado. A lo que hay que agregar que actualmente el citado instrumento tributario ha pasado a ser en buena cuenta un subsidio, ya que la mayor�a de insumos que los exportadores deben importar para la fabricaci�n de sus productos, paga un arancel promedio de 1% a 2%.
Como se ve, la miop�a del corto plazo predomina entre nuestras autoridades y empresarios y se apuesta por un aumento artificial de competitividad las exportaciones peruanas, lo cual relega reformas urgentes que s� redundar�an en una amyor competitividad sostenible en el largo plazo, como uana mejor infraestructura vial y portuaria la cual disminuir�a dr�sticamente los costos de transacci�n y transporte que la oferta exportable tiene que enfrentar, logrando con ello obtener una verdadera competitividad.
Rompiendo la Monoton�a
Como entretenimiento de domingo los dejo con una presentaci�n en vivo de la banda Bonzo y su tema Sucia Monoton�a. Tengan un 2009 excelente.
Buscando Confianza.
Qu� duda cabe, los primeros meses del a�o que est� por empezar ser�n un periodo dif�cil, pues se har�n patentes los efectos de la crisis finanaciera internacional en nuestra econom�a. Y es m�s que ilustrativo ver c�mo la pol�tica econ�mica nacional estuvo, durante todo este a�o, dominada por temas de coyuntura. Esto tiene asidero al constatar que la agenda, s�lo hasta hace un par de meses, ten�a como objetivo "modular" el crecimiento de la econom�a para alejar temores inflacionarios.
Todo lo anterior iba a traducurse en un crecimiento menor del Presupuesto de la Rep�blica mediante una reducci�n en el gasto en bienes y servicios en los diferentes niveles de gobierno, as� como tambi�n a trav�s de un fortalecimiento del Fondo de Promoci�n a la Inversi�n P�blica Regional y Local (FONIPREL), cuyo objetivo principal es garantizar el financiamiento de aquellos proyectos, adecuadamente evaluados, cuyo impacto se sentir�a en las zonas de mayor pobreza en el pa�s.
Por el contrario, los recientes efectos de la crisis financiera (menores precios en el mercado internacional para nuestras exportaciones, con ello, una consecuente reducci�n en los t�rminos de intercambio y una menor recaudaci�n fiscal) orillaron al Gobierno a dar un golpe de tim�n y apostar, mediante la implementaci�n de un Plan Anticrisis, por un mayor gasto p�blico para sortear los embates de un entorno externo negativo.
Sin embargo, los aproximadamente S/. 100,000 millones de nuevos soles (equivalentes s�lo a 2.47% del PBI) dan evidencias de que el objetivo del Ejecutivo ser�a, m�s que nada. infundir confianza en el Sector Privado, el cual contin�a siendo el motor de nuestra econom�a.
El objetivo de esta medida ser�a, seg�n declaraciones de reperesentantes del Ministerio de Econom�a y Finanzas, asegurar que el crecimiento del PBI peruano se mantenga alrededor de su l�mite potencial (definiendo as� al nivel m�ximo que se puede alcanzar, en cuanto a crecimiento del PBI, sostenidamente, sin que esto signifique mayor inflaci�n o d�ficit fiscales recurrentes)
Este indicador se encuentra, seg�n estimaciones del Banco Central de Reserva, alrededor de 7% anual. De m�s est� decir que este objetivo parece pecar de ambicioso, ya que diversas instituciones, entre ellas el propio Banco Mundial, pronostican un crecimiento de s�lo 5.5% para este a�o.
Los sectores "escogidos" por el Gobierno para la implementaci�n de este plan son la construcci�n, las exportaciones (principalmente MYPES) la inversi�n p�blica y las pol�ticas sociales. Vale la pena entonces dar un vistazo al desempe�o reciente de cada uno de estos sectores para entender en un mejor contexto la pertinencia de este esfuerzo gubernamental.
En cuanto al sector construcci�n, al analizar las estadisticas del Banco Central de Reserva, se obseva que el nivel del cr�dito hipotecario en soles mostr� una tendencia de crecimiento, el cual, sin embargo, ha ido moder�ndose pues en octubre creci� 5.8% y en noviembte alcanz� s�lo 3.8% No obstante, esto parece constrastar con las cifras acerca de la liquidez del Sistema Financiero, las cuales muestran, por ejemplo en el caso demoneda extranjera, que si bien es cuierto hay una contracci�n del orden de 2.7% en noviembre, durante los dos meses anteriores mostr� un crecimiento superior a 8%.
Lo anterior parece evidenciar una mayor cautela por parte del sector financiero a la hora de colocar sus cr�ditos. Teniendo en cuenta esto, se puede deducir que el objetivo del Gobierno no deber�a estar en s�lo suministrar suficiente liquidez (La cual, a pesar de estar aparentemente asegurada, va a verse reforzada a trev�s de nuevas l�neas de cr�dito en el programa COFICASA), sino m�s bien, en, a trav�s de un trabajo coordinado con la Superintendencia de Banco y Seguros, procurar mantener la cobertura de los programas de vivienda dirigidos a la clase media (Mi Vivienda) y simultaneamente trabajar en una ampliaci�n del n�mero de beneficiarios en programas tipo Techo Propio y Bonos Familiares Mi Bario y Agua Para Todos, para sectores de menores recursos.
En cuanto a la situaci�n del Sector Exportador, la cual ya se trat� adecuadamente en la entrada inmediatamente anterior, hay que decir que, adem�s de los anunciados fondos de garant�a en los que se utilizar�n los recursos del plan anticrisis, considerando que la intenci�n del Ejecutivo es apoyar a las MYPES exportadoras, habr�a que destinar esfuerzos para que, a trav�s de adecuada informaci�n, puedan diversificar sus mercados y de esta manera, se puedan compensar en alguna medida, las p�rdidas eventuales ocasionadas por una menor demanda norteamericana.
Fianalmente, en cuanto a la inversi�n p�blica, paralelamente a destinar recursos para asegurar la continuidad de las inversiones en los tres niveles de gobierno (lo cual supone adem�s que el Ministerio de Econom�a, transfiera oportunamente los recursos asiganados por calendario en el presupuesto a los diferentes pliegos) se deber�a mejorar la capacidad de gesti�n de proyectos a trav�s de la capacitaci�n en la elaboraci�n de planes multianuales de inversi�n as� como tambien en la elaboraci�n de expedientes t�cnicos y estudios de mercado con la finalidad de garantizar que los proyectos puedan ejecutarse a tiempo y los recursos no tengan luego que revertirse al Tesoro P�blico al final del a�o.
Esto es m�s que necesario, considerando que, seg�n cifras del mismo Ministerio de ]Econom�a y ]Finanzas, la ejecuci�n de los recursos destinados a proyectos de inversi�n llega s�lo a poco m�s de 50% en casi todos los niveles de gobierno.
Como se ve, a pesar del optimismo presidencial, la agenda es m�s que extensa si se quiere que nuestra econom�a llegue a buen puerto luego de la tempestad.
�C�mo Nos Encuentra la Crisis?

Alrededor del mundo, casi todos los economistas parecen estar desempolvando sus apuntes sobre Keynes y no dudan en recomendar mayores niveles de gasto y pol�ticas monetarias expansivas temerosos ante la posibilidad de una recesi�n mundial causada por la crisis financiera norteamericana.
Sin embargo, la receta rese�ada en el p�rrafo anterior tendr� diferentes alcances, dependiendo del caso de cada pa�s. As� por ejemplo, econom�as abiertas con crecimiento sostenido y buenos indicadores macroecon�micos (vale decir con sueperavit fiscales, inflaci�n baja, tipo de cambio flexible, etc), sortear�n m�s facilmente el temporal provocado por un entorno externo adverso y necesitar�n de poco est�mulo fiscal o monetario para mantenerse a flote. Por el contrario, de seguro, los efectos de la crisis se har�n sentir m�s nitidamente en aquellas econom�as con cuentas fiscales deterioradas o inflaci�n alta, debido a intentos populistas de sus gobernates.
Al analizar de qu� maneras la crisis internacional puede repercutir en el desempe�o de econom�as peque�as como la nuestra, f�cilmente encontramos tres canales de transmisi�n. El primero de ellos, obviamente, lo constituyen los menores flujos de exportaciones hacia EEUU. L�gicamente si el principal destino de oferta exportable disminuye sus importaciones, nuestros ingresos provenientes del exterior tambi�n ser�n menores.
El segundo canal de transmici�n es casi una consecuencia del primero. Si se cuenta con menores ingresos por concepto de exportaciones, la recaudaci�n tributaria proveniente de �stos tambi�n disminuir� y, en consecuencia el Gobierno contar� con menos recurosos para hacer frente al riesgo de una eventual recesi�n.
Por otro lado, ante la incertidumbre de los mercados financieros internacionales, las fuentes de cr�dito externo se ver�n afectadas, ya que los inversionistas seguramente preferir�n utilizar sus excedentes en activos m�s seguros, como el oro por ejemplo. As�, dado este escenario, no ser� f�cil, para los pa�ses que lo necesiten, obtener recursos en el Sistema Financiero Internacional mediante la colocaci�n de deuda (Bonos Soberanos)

Bajo estas condiciones, al analizar r�pidamente el caso peruano, a setiembre de este a�o, se observa una tendencia decreciente en el valor de las exportaciones peruanas, explicado fundamentalmente por un descenso de las exportaciones tradicionales, entre las que se cuentan los minerales como el cobre y el zinc, cuyos precios, debido a a una menor demanda, fruto de la crisis, han caido sostenidamente. Por otro lado, las exportaciones no tradicionales muestran un comportamiento constante, tal como se ve en el cuadro correspondiente. La disminuci�n de los precios de la oferta exportable tradicional tiene l�gicos efectos en la disminuci�n de los llamados t�rminos de intercambio (�ndice en el se que compara el precio promedio de las exportaciones y el de las importaciones del pa�s) como muestra el cuadro que encabeza la entrada.

En cuanto a los ingresos corrientes del Gobierno Central tambi�n se observa un comportamiento constante, lo cual, considerando la tendencia decreciente de las exportaciones, podr�a no ser sostenible. sobre todo si se considera que el 49% de la recaudaci�n este a�o proviene de las ventas al exterior.

A pesar del contexto externo, el cr�dito al sector privado contin�a aumentando a un ritmo que, sin embargo, no acarrea tendencias inflacionarias, tal como se ve en el cuadro repectivo.
Como vemos, si bien es cierto la situaci�n de la econom�a peruana no deber�a despertar mayores preocupaciones, un punto de agenda a�n pendiente es asegurar una oferta exportable competitiva de manera sostenible, lo cual presupone contar con infraestructira adecuada (puertos y carreteras que no aumenten los costos de transporte. De seguro, por el contario, habr� presiones para escoger el camino m�s f�cil: devaluar el tipo de cambio artificialmente, sin tomar en cuenta que ello podr�a ocasionar presiones inflacionarias. S�lo queda confiar en que el ente emisor no caer� en cantos de sirena, se preocupar� fundamentalmente en mantener la inflaci�n bajo control y dejar� que el tipo de cambio llegue al nivel que el mercado determine de una manera flexible, sin intervenciones que so pretexto de la volatilidad, lo �nico que hacen es distorcionar la realidad.
Es un buen deseo, sobre todo ahora que estamos en navidad.
Un Zumbido Celestial.

Grabado itinerantemente entre Londres, New York, La Habana e Islandia. acaba de llegar a mis manos el �ltimo trabajo de la agrupaci�n islandeza Sigur R�s, titulado Me� su� � eyrum vi� spilum endalaust ( o en castellano, Con Un Zumbido En Nuestros Oidos Que Nosotros Tocamos Sin Parar), la quinta entrega en lo que va de su trayectoria.
Acompa�ado ahora por el productor Mark Ellis, m�s conocido como Flood y cuyo cur�culo incluye colaboraciones con grupos como U2, Depeche Mode, Nine Inch Nails, The Smashing Pumpkins, The Jesus and Mary Chain, The Killers o PJ Harvey, el grupo, esta vez, apuesta a adoptar un formato ac�stico, con lo cual se ha logrado crear una atm�sfera intimista en la que el talento del vocalista Jonsi resalta nitidamente, acompa�ado s�lo por un piano, una guitarra ac�stica y eventualmente por una secci�n de cuerdas, vientos, coros o alg�n instrumento especial como el mellotr�n. El proceso de grabaci�n fue en directo e incluso se puede percibir algunos "errores" en la mezcla, como el escuchar los dedos pasea�ndose por los trastes de las guitarras, sin que ello melle en lo m�s m�nimo la propuesta de la banda.
El disco abre fuegos con Gobbledigook, primer single y vid�o promocional de esta producci�n, un tema de esp�ritu tribal y festivo, donde la predominancia de tambores alterna perfectamente con las secciones vocales y el acompa�amiento de una guitarra ac�stica.
La t�nica optimista sigue con Inn� m�r syngur vitleysingur (Dentro de m� canta un lun�tico), tema m�s POP que, aunque siempre ac�stico, denota un trabajo m�s de equipo, debido a que cada miembro del grupo tiene lugar para lucirse por igual dentro de la canci�n. Con los dos temas siguientes, G��an daginn y Vi� spilum endalaust (Tocamos sin parar), el ritmo se vuelve m�s sosegado, retomando un acompa�amiento musical minimalista y desprendiendo aquella sensasi�n de tranquilidad que este cuarteto islandez da como impronta a cada una sus composiciones.
El resto del disco se avoca en recrear sensaciones sobrecogedoras en canciones como la estupenda Festival, cuyo climax alcanza proporciones �picas o Ar� Batur (Barca), tema grabado en los c�lebres estudios de Abbey Road, con el acompa�amiento de un coro de 90 ni�os, consiguiendo con ello darle ribetes auditivos cuasi celestiales.
Sin embargo, la verdadera sorpresa se encuentra al final, pues con All Alright, la banda se decide a abandonar las mezclas entre su islandez natal y el "hopelandic" (dialecto fon�tico creado por ellos mismos) para dar cabida a su primera canci�n cantada en ingl�s, la cual resulta ser un verdadero homenaje a aquellas relaciones que, aunque terminan, dejan marca en nuestra vida.
En suma, este disco es un correcto ejercicio de virtuosismo ac�stico, sin que ello opaque el verdadero prop�sito del grupo (y que es la motivaci�n del arte en general) transmitir emociones.
Robo por Decreto.

El d�a de ayer, el Ejecutivo argentino present� al congreso un proyecto de ley para eliminar las Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones (AFJPs) de ese pa�s. Mediante esta medida, so pretexto de proteger los aportes de los trabajadores ante la actual crisis financiera internacional, se consolida un verdadero acto de expropiaci�n estatal de los fondos pertenecientes a todos los trabajadores que abonan parte de su sueldo mensualmente para asegurarse una jubilaci�n digna.
Lo anterior encuentra sentido pues la principal caract�stica de las AFJPs, al igual que en el caso peruano, es que los fondos se administran a trav�s de un Sistema de Capitalizaci�n Individual, en el cual la pensi�n que cada aportante disfrutar� estar� en funci�n de los aportes que haya realizado ,durante su vida laboral, a un fondo que a la vez es invertido por las AFJPs en el Sistema Financiero, gener�ndose rentabilidades que ayudan a incrementarlo.
Actualmente, los fondos administrados por las AFJPs ascienden a US$ 30000 millones, que, en teor�a, pasar�an a financiar un Sistema de Reparto, en el cual los aportes dejan de ser propiedad de los trabajadores pasar a solventar las pensiones de aquellos ya retirados o que est�n por hacerlo.
Sin embargo, la verdadra motivaci�n detr�s de esta medida se encuentra en la apremiante situaci�n fiscal del pa�s sure�o, pues ante la disminuci�n de los precios de sus principales exportaciones, el Gobierno argentino no puede afrontar obligaciones con acreedores del exterior, las cuales suman US$11000 millones aproximadamente. Al apropiarse de los fondos previsionales privados, la administraci�n Kirshner podr�a afrontar sus deudas y con esto alejar el fantasma de la cesaci�n de pagos.
Maniobras populistas como �sta hacen recordar el nefasto primer gobierno de alan Garc�a, el cual no s�lo se adue�� de los dep�isitos en d�lares de miles de ahorristas, sino que tambi�n trat� de estatizar la banca.
Felizmente, en el caso peruano las cosas son distintas, pues nuestro Sistema Privado de Pensiones, ha logrado, desde su creci�n en 1993, una rentabilidad promedio anual de 14% , seg�n cifras de la AFP Integra, lo cual incide fundamentalmente en el bienestar de millones de aportantes que confiaron en un sistema de capitalizaci�n individual.
El Falso Dilema: Inflaci�n o Recesi�n

No han transcurrido m�s de 48 horas desde la juramentaci�n del flamante Gabinete Simon y ya se van evidenciando los indicios de lo que, parece, va a ser una relaci�n tirante entre la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y el Despacho de Econom�a y Finanzas (MEF). Por lo menos eso se puede deducir al escuchar las primeras declaraciones del responsable de la PCM, quien no ha dudado en mencionar que prefiere un par de puntos m�s de inflaci�n antes de correr riesgo de caer en una recesi�n. Una afirmaci�n como �sta es, de hecho, una demanda por no restringir exageradamente el Gasto P�blico en tiempos de una crisis financiera internacional.
Lo anterior se contrapone a la pol�tica dise�ada desde el MEF que busca evitar riesgos inflacionarios, conteniendo el crecimiento de la demanda interna a trav�s de un menor Gasto P�blico ( junto con otras pol�ticas desde la vereda del Banco Central de Reserva, tendientes a incrementar las tasas de inter�s para frenar la expansi�n del cr�dito en el Sector Privado)
Sin embargo, es precisamente en circunstancias como la actual ( donde los capitales buscan plazas seguras para quedarse) que el tener una inflaci�n baja (no superior a la meta del 2%) y, a la vez, contar con un una pol�tica fiscal responsable, se convierten en condiciones indispensables para continuar creciendo de una manera sostenible a trav�s del tiempo.
Asimismo, no hay que olvidar que el principal rubro incidente en el c�lculo de la inflaci�n, es el correspondiente a los alimentos y, considerando que la mayor�a del presupuesto del sector m�s pobre de la poblaci�n se destina a la alimentaci�n, si, como �l mismo dice, la preocupaci�n m�s importante del Premier es el bienestar de los m�s pobr�s, Simon deber�a ser el primero en cautelar un manejo ortodoxo de la Pol�tica Econ�mica.
Sin embargo, �estamos en riesgo de caer en una recesi�n semejante a la de fines de la d�cada pasada? Un an�lisis de las cifras permite comprender que nuestro Sistema Bancario, hoy en d�a, se encuentra en una posici�n muy s�lida, con niveles de morosidad hist�ricamente bajos (una situaci�n muy distinta a la de 1998 en la que una combinaci�n de las crisis rusa y asiatica, as� como tambi�n del Fen�meno del Ni�o termin� por tumbarse cinco bancos del sistema y romper la cadena de pagos).
De la misma manera, no debemos obviar que, actualmente, nuestro pa�s tiene el potencial de crecer a una tasa de 7.5% anual sostenidamente, sin caer en riesgos de inflaci�n o d�ficit fiscal. En tal sentido, la meta debe ser mantener esta tasa de crecimiento mediante la atracci�n de mayor inversi�n.
De repente la preocupaci�n del premier va por el lado de no afectar el Gasto de Inversi�n en todos los niveles de gobierno. No obstante, si �ste es el norte a seguir, deber�a�procurarse que las Oficinas de Asistencia T�cnica del MEF (tanto en los Gobiernos Regionales, Locales como tambi�n en el resto de ministerios del Gobierno Nacional) capaciten a las diversas entidades no s�lo en la referente a una correcta formulaci�n de proyectos, sino tambi�n en lo concerniente a una gesti�n m�s eficiente de los mismos, a fin de que puedan ejecutarse oportunamente.
Al respecto, ser�a m�s conveniente que el Premier busque replicar la experiencia de Lambayeque en Ejecuci�n de Proyectos de Inversi�n, pues seg�n cifras del mismo MEF, esta regi�n lleva ya, de enero a octubre, ejecutado el 67% de sus recursos presupuestados para inversiones, lo cual contrasta, por ejemplo, con el pobre desempe�o de ministerios del Gobierno Central, como el de Salud o el de Educaci�n, los cuales, en mismo periodo de tiempo, s�lo han ejecutado el 26% y 20% aproximadamente de sus respectivos presupuestos destinados a inversi�n.
Por lo tanto, no debemos caer en el falso dilema de inflaci�n o recesi�n, sino buscar un crecimieno econ�mico sano (sin inflaci�n), pues �sa es la unica manera de reducir la pobreza.
Y el Nobel Va Para...

Paul Krugman, economista con una vasta obra especializada en el Comercio Internacional, ha sido acreedor, por parte de la Real Academia Sueca de Ciencias, del Premio Nobel de Econom�a. Los que estudiamos Econom�a sabemos que, a trav�s de los libros de texto de este autor, se pod�a acceder a una mirada completa de los hilos que mueven el Comercio internacional, contando no s�lo con un s�lido bagaje te�rico (no exento de an�lisis cr�tico, con el que se pod�a estar o no de acuerdo) sino tamb�n con abudantes ejemplos pr�cticos que te explicaban de forma clara conceptos como las ventajas competitivas o las desviaciones de comercio.
En fin, su aporte m�s importante a la Teor�a Econ�mica es su estudio de los patrones de comercio y la localizaci�n geogr�fica de la actividad econ�mica, el cual complementa la cl�sica teor�a Ricardiana que explicaba el comercio entre pa�ses en funci�n de la especializaci�n en la producci�n de bienes en los cuales se ten�a ventajas comparativas.
Krugman a�ade a esta premisa el concepto de Econom�as de Escala (a mayor volumen de producci�n, los costos fijos disminuyen)
Si bien es cierto es considerado como un neo Keynesiano, a trav�s de la combinaci�n de estos dos conceptos (la especializaci�n y la producci�n a escala) Krugman ha podido estudiar fen�menos que van desde la migraci�n entre pa�ses y los diferentes esquemas de integraci�n regional para el comercio y sus hallazgos han servido de base para los estudios de economistas pertenecientes a las m�s deversas escuelas.
Respecto de la actual crisis financiera internacional, el flamante ganador del Nobel, quien visit� Per� a inicios de esta d�cada, manifest� lo siguiente "...Esto es aterrador. Yo tambi�n estoy muy asustado, y lo estoy hoy [por ayer] despu�s de las positivas decisiones europeas del fin de semana y del viernes", en referencia a las aprobadas por el G-7 y los 15 pa�ses de la Zona Euro. "Sufriremos una recesi�n, posiblemente larga, pero quiz�s evitemos un colapso financiero internacional"
Habr� pues que confiar en su resignado optimismo.
�Golpe de Tm�n?

Aparentemente, el resultado de la crisis de los audios demuestra que Alan Garc�a a�n tiene r�pidos reflejos pol�ticos, pues de un solo golpe ha acallado las persistentes cr�ticas provenientes de la izquierda local, la cual acusaba a este gobierno de un sezgo "pro empresarial".
Y es que la elecci�n de Yehude Simon, actual Presidente Regional de Lambayeque y representante de lo que podr�a calificarse como una izquierda moderada, en el cargo de Primer Ministro, le da al Ejecutivo el ox�geno suficiente para comenzar un segundo tiempo en su gesti�n.
Quienes piensan que la llegada de Simon al Gobierno implicar�a un golpe de tim�n en la orientaci�n de las pol�ticas p�blicas del Ejecutivo,en mi opini�n, pecan de ingenuos, pues el flamante jefe del gabinete, en primeras declaraciones en el cargo, se ha apresurado a ratificar la permanencia de Luis Valdiviezo en la cartera de Econom�a y Finanzas y Mercedes Araoz en el ministerio de Comercio Exterior, con lo cual, se deduce, intenta dar se�ales de que la actual pol�tica ecn�mica, caracterizada, por lo menos �ltimamente, por la priorizaci�n de la disciplina fiscal y monetaria, as� como tambi�n�por una apertura comercial y b�squeda de nuevos mercados para nuestras exportaciones (la implementaci�n del TLC con EEUU y la b�squeda de acuerdos semejantes con la UE y China son prueba de ello), se mantendr� hacia un mismo norte.
Lo anterior es m�s que tranquilizante en tiempos de incertidumbre en los mercados financieros internacionales.
Donde s� tendr� buen margen de maniobra el nuevo Premier es en las llamadas Carteras Sociales (MINDES, Salud y Educaci�n), para las cuales, de seguro, ya debe estar recibiendo propuestas de la atodenominada "Sociedad Civil" (que no es otra cosa que las tan conocidas ONGs). Ante esto, un factor que se deber�a tener en cuenta a la hora de considerar nuevos candidatos es que �stos deben tener uana buena capacidad de negociaci�n y conocimiento profundo del funcionamiento del Sector P�blico, sobre todo si se tiene en cuenta que los nuevos ministros de estos sectores tendr�n que enfrentar una pol�tica fiscal del MEF que no se caracterizar� por la prolijidad en recursos adicionales para sus presupuestos (algo que de seguro tomar� en consideraci�n el nuevo Ministro de Salud a la hora de negociar AETAS adicionales con los m�dicos huelguistas de Fedraci�n M�dica).
Por otro lado, queda por definir la permanencia de Rafael Rey en el Despacho de Producci�n y Antero Flores en Defensa, cuya presencia no es vista con buenos ojos por ONGs vinculadas a la izquierda moderada local. sin embargo, ambos personajes cuentan con el apoyo de las Fuerzas Armadas, a quienes tambi�n habr� que dar se�ales que alejen temores de preseunta persecuci�n pol�tica o cosas por el estilo.
En fin, habr� que esperar para ver la nueva configuraci�n de fuerzas en el tablero de ajedrez pol�tico. Lo �nico cierto es que es que, con esta jugada, el Gobierno ha logrado calmar en algo una paricularmente movida semana pol�tica y, de paso, su primera gran crisis.
Destapando Una Olla de Grillos.
La denuncia que pone al descubierto el negociado bajo la mesa para la adjudicaci�n de lotes petroleros por parte de Per� Petro no hace m�s que poner en evidencia el alto riesgo de corrupci�n existente en la administraci�n estatal de los recursos naturales.
Y es que es ilustrativo constatar, seg�n se ha sabido, que la cuestionada empresa Discover result� ganadora en el proceso de licitaci�n de 4 lotes de exploraci�n, s�lo gracias a su asociaci�n con la empresa estatal Petro Per�, excluida, gracias a influencia pol�tica, de todo control correspondiente al Sistema Nacional de Inversi�n P�blica o el FONAFE. Con ello, literalmente se le est� dando un cheque en blanco para realizar sus inversiones exento de cualquier control que no sea el de la Contralor�a General de la Rep�blica.
Situaciones como la descrita l�neas arriba s�lo fomentan la aparici�n de conductas corruptas, pues quienes as� se comporten, se ven incentivados a asumir el riesgo de ser descubiertos, porque esta ausencia de controles hace m�s factible que los comportamientos corruptos sean premiados. Asimismo, la estructura burocr�tica del mismo Estado favorece la aparici�n de intermediarios que ofrecen sus "capacidades" de influencia en el poder pol�tico para obtener favores de �ste.
Si la gesti�n de nuestros recursos naturales estuviese en manos privadas, el riesgo ser�a asumido �ntegramente por el empresario y para �l podr�a ejercer un trabajo de fiscalizaci�n mucho m�s eficiente del manejo de sus propios recursos.
Por otro lado, el valor testimonial de los audios en los que se cimenta esta denuncia est� fuera de discuci�n. Sin embargo, la profusi�n con la que est�n apareciendo audios cuestionando seriamente a mienbros del Gabinete Ministerial es m�s que sospechosa, pues estas "primicias delivery" entregadas s�lo a determinados periodistas o medios de comunicaci�n, llaman poderosamente la atenci�n.
Lo anterior, por supuesto, no implica que los funcionarios cuestionados se vean exceptuados de realizar sus necesarios descargos y nuestro sistema democratico tiene ahora, en plena crisis, la oportunidad de demostrar su madurez sancionando a los responsables sin que eso signifique poner en jaque la estabilidad pol�tica y econ�mica del pa�s.
Aunque la verdad, luego de la aprobaci�n de la moci�n de censura del Gabinete, aquella anhelada madurez es a�n solamente wishful thinking.
El Fin de la Fiesta del Estado y los Banqueros Timberos.

Obviamente dir�n que es muy f�cil ser general despu�s de la batalla, pero vale la pena intentar ,de una manera m�s o menos seria y sobre todo calmada, analizar la actual crisis financiera internacional, tratando de indagar sus posibles causas y, sobre todo, consecuencias para la econom�a mundial.
Contrariamente a lo que pudiera pensarse, la administraci�n Bush, supuestamente "conservadora" y defensora del libre mercado, no se ha caracterizado por un manejo prudente de sus cuentas fiscales o por una pol�tica monetaria que hubiese priorizado el control de la inflaci�n como objetivo central de la FED. Lo anterior encuentra asidero al constatar el persistente d�ficit fiscal norteamricano, actualmente cercano al 2% de su PBI y, principalmente, el activismo de la autoridad monetaria estadounidense que, a trav�s de sucesivas rebajas en la tasa de inter�s, desde el 2004, inyect� liquidez a la econom�a, con el prop�sito nada disimulado de hacer m�s competitivas sus exportaciones artificialmente, a trav�s de la devaluaci�n de su moneda y reducir as� su cuantioso d�ficit en la la Balanza Comercial (la diferencia entre el valor de las exportaciones y el de las importaciones).
�ste es el principal factor que ha permitido que casi todas las econom�as emergentes (como la peruana) vean fortalecidas sus monedas locales frente a la divisa estadounidense. Para muestra un bot�n, la abundancia de d�lares en el mercado internacional llev� nuestro tipo de cambio de S/.3.5 nuevos soles a unicios del 2006, a S/. 2.98 nuevos soles en setiembre de este a�o.
Con mayores recursos, los bancos norteamericanos, desde el 2004 se avocaron a colocar pr�stamos hipotecarios en porciones del mercado que anteriormente eran excluidas por ser consideradas demasiado riesgosas. Una conducta como �sta era alentada por las agresivas pol�ticas de compra realizadas por intermediarios en el mercado hipotecario, como es el caso de Fannie Mae, quienes adquir�an las hipotecas en gran volumen y luego emit�an t�tulos respaldados en �stas para captar fondos y as� conceder nuevos pr�stamos.
La intervenci�n de estos intermediarios, cuya naturaleza era mixta, pues eran financiados con capitales p�blicos y privados y su funci�n principal era fomentar el acceso al mecado hipotecario de los sectores de clase media de la poblaci�n, permiti� que los bancos dise�aran productos con pr�stamos sin cuotas iniciales y tasas de inter�s que, aunque variables, en un principio eran bastante bajas.
As� las cosas, se hab�a creado artificialmente una mayor demanda por inmuebles y, consecuentemente, el precio de �stos se elev� dr�sticamente, lo cual gener� nuevas "oportunidades" de negocio para los bancos quienes "empaquetaron" las hipotecas en nuevos t�tulos y los vendieron en el mercado internacional confiados en el buen precio de las propiedades.
A su vez, estos nuevos t�tulos, convenientemente asegurados ante eventuales p�rdidas por empresas especializadas como AIG, eran adquiridos por grandes inversionistas llamados Bancos de Inversi�n, cuya gran participaci�n en el mercado hace que se les conozca como Inversionistas Institucionales en el Sistema Financiero Internacional. A este selecto grupo pertenec�an instituciones como Bear Stearms, Lehman Brothers o Merryl Lynch.
Sin embargo, las pol�ticas "inclusivas" para que m�s personas accedieran a una vivienda, rindieron sus verdaderos frutos eventualmente, pues simplemente los supuestamente nuevos "propietarios" no pudieron horrar sus deudas y hacia marzo del a�o pasado se sintieron los primeros pasos de lo que, a la postre, ser�a la crisis de la hipotecas subprime;con el reconocimiento, por parte de la Asociaci�n de Bancos Hipotecarios de EEUU, de la existencia de unos seis millones de contratos impagos, equivalentes a US$ 600000 millones. Consecuentemente los precios de las viviendas sufren su peor ca�da desde 1996 y los Fondos de Inversi�n que hab�an destinado recursos a comprar t�tulos respaldados en las hipotecas, sucesivamente van obteniendo p�rdidas e incluso comienzan a cerrar.
Ante esto la FED intent� salvar la situaci�n mediante sucesivos recortes a la tasa de inter�s e inyecciones de liquidez,a trav�s de los meses ,a fin de que la crisis del sector inmobiliario no afectara a otros sectores. De igual manera, el Banco Central Europeo (BCE) suministraba liquidez en sus mercados a fin de mantner la confianza de los agentes econ�micos.
Paralelamente, ya en enero de este a�o, el Ejecutivo norteamericano lanza un paquete para salvar la situaci�n, ascendente a US$ 145ooo millones, agravando a�n m�s la precaria situaci�n fiscal norteamericana.
Sin embargo, a pesar de que muchos analistas sosten�an que s�lo una parte min�scula de las cateras de los inversionistas institucionales estaba apostada a hipotecas subprime, la realidad demostr� lo contario, pues ya en marzo, las acciones del Banco de inversi�n Bear Stearms pierden el 90% de su valor y son compradas por JP Morgan a s�lo US$2 d�lares por acci�n.
Pocos meses despu�s, Merryl Lynch es adquirido por Bank of America, Lehman Brothers quiebra y la aseguradora AIG, al no poder hacer frente al compromiso generado por los t�tulos respaldados en deudas incobrables que a mala hora asegur�, tuvo que apelar a un pr�stamo de US$850000 millones, por parte del Gobierno norteamericano, para capear el temporal, cediendo en la pr�ctica casi la totalidad del control de la compa��a.
A su vez, los intermediarios hipotecarios Fannie Mae y Freedie Mac reciben un salvataje de US$ 200000 millones por parte del gobierno, mediante el cual el tesoro norteamericano toma el control de estas entidades para supuestamente sanear su situaci�n financiera.
Los casos rese�ados en los p�rrafos precedentes ilustran c�mo los contribuyentes, so pretexto de evitar una crisis mayor, se ven obligados a asumir los costos de las temerarias apuestas de los imprudentes banqueros de inversi�n. Nada m�s alejado del libre mercado.
Sin embargo, algo que s� deja esta crisis es el fin de la era de los Bancos de Inversi�n, pues la mayor�a de ellos han sido adquiridos por la banca tradicional (como en el caso de Merryl Lynch y el Bank of America) o en su def�cto se han visto obligados a convertirse en bancos comerciales, como en el caso de Goldman Sachs.
Tal vez, este reacomodo en torno a la banca tradicional signifique el abandono de las pr�cticas especulativas que precipitaron esta crisis. Se supone que, al tener la responsabilidad de resguardar el dinero de los ahorristas, estos bancos deber�an tener pol�ticas m�s prudentes en el otorgamiento de sus cr�ditos, a diferencia de los vapuleados Bancos de Inversi�n, cuyo objetivo central era maximizar las ganacias de sus clientes, corriendo altos riesgos junto a ellos en inversiones en las que el azar, parece ser, era el factor determinante.
Otro aspecto importante que comentar es el hecho de que, a diferencia de lo ocurrido en 1929, esta coyuntura no se caracteriza por una falta de liquidez en la econom�a, pues la FED y los otras autoridades monetarias del mundo no han dudado en proporcionarla cuando lo han creido conveniente. Lo que si se observa es una falta total de confianza, pues los bancos, a pesar de contar con dinero, no se prestan unos a otros, debido probablemente a que nadie sabequ� porcentaje de las carteras de cada banco est� contaminado con las hipotecas subprime.
El problema que una circunstancia como la descrita manifiesta es que la desconfianza puede contagiarse al sector real de la econom�a provocando que los bancos restringan su l�neas de cr�dito a las empresas y las familias estadounidenses, lo cual de hecho los llevar�a a una profunda recesi�n, al romperse la denominada cadena de pagos, tal como ocurri� en el Per� en 1998.
Llevado por el temor de que esto ocurra, el Ejecutivo propuso un controvertido nuevo paquete para aliviar la situaci�n financiera de los bancos en crisis. Su costo total es de US$ 700000millones (equivalente a unos US$2300 d�lares por habitante en USA) y tiene como objetivo comprar las deudas incobrables a los bancos y de esta manera reestablecer, por ahora la confianza.
Claro, a�n no se conocen las condiciones que los bancos tendr�n que cumplir paqra acceder a esta tabla de salvaci�n, ni tampoco cu�l ser� el precio que el Gobierno pagar� a los bancos para adquirir sus deudas. Lo �nico cierto es que la pr�xima administraci�n que ocupe la Casa Blanca tendr� que lidiar con una poblaci�n descontenta que pagar�, en el mediano plazo, los errores de otros, a trav�s de mayores impuestos.
Si bien es cierto, esto no significa el fin del capitalismo o alg�n otro disparate parecido, la crisis obligar� a un replanteamiento de las responsabilidades del Estado y el Sector Privado. Definitivamente �sta es una historia que reci�n comienza.
Disminuyendo la Carrera.

El hecho de que incluso los pron�sticos m�s conservadores den como resultado una inflaci�n superior al 5% para fines de este a�o, ha servido para que el Ministerio de Econom�a (MEF) y el Banco Central de Reserva BCR) estrechen coordinaciones para evitar mayores expectativas inflacionarias entre los agentes econ�micos.
Si bien es cierto los niveles de crecimiento del PBI peruano (de 9% en el 2007 y seg�n diversas estimaciones, cercanos al 10% este a�o) han sido motivo de regocijo para las autoridades gubernamentales, no hay que caer en falsos triunfalismos pues la presencia de una tendencia inflacionaria alcista es s�ntoma de que la econom�a est� creciendo m�s all� de sus l�mites, lo cual de mantenerse en el mediano plazo, podr�a acarrear una serie de�problemas.
Para entender lo anterior, vale la pena mencionar un concepto que los economistas llaman tasa de crecimiento potencial del PBI, que representa la tasa de crecimiento a la cual, una econom�a, dada su capacidad instalada y productividad puede crecer sostenidamente sin generar desequilibrios en variabes macroecon�micas tales como la inflaci�n.
Seg�n estudios del BCR, para el caso peruano, el PBI potencial llega a 7%, lo cual es m�s que positivo, ya que a comienzos del 2002 se estimaba s�lo en 4%. Definitivamente, m�s de 60 meses de crecimiento sostenido han permitido que nuestra capacidad instalada y productividad aumenten, con la consecuente ampliaci�n de la frontera que se refleja en nuestra tasa de crecimiento potencial del PBI.
Como se ve, �ste va a ser el segundo a�o consecutivo en el que vamos a crecer por encima de nuestro PBI potencial, lo cual precisamente es la causa principal de este sintom�tico rebrote inflacionario.
Sin embargo, �no se supone que el hecho de que la econom�a crezca es algo positivo? la respuesta a esta pregunta es depende, pues si crecemos tan s�lo a costa de una mayor demanda interna, a la cual nuestra capacidad instalada no pueda hacerle frente generando una mayor oferta y con ello evitando que los precios se disparen, no estaremos hablando de un crecimiento sano.
Si se revisa el cuadro superior puede uno percatarse f�cilmente de que la demanda interna viene creciendo a un mayor ritmo que el PBI. Prueba de ello es que por ejemplo, seg�n cifras de Ministerio de Econom�a, al mes de junio, el otorgamiento de cr�ditos al sector privado por parte del Sietema Bancario tuvo un crecimiento real de 21.4%, con un preocupante incremento de los cr�ditos de consumo incluso mayor, llegando hasta el 35.3%.
Lo anterior es inconveniente si no se tiene certeza acerca de la calidad del cr�dito que se otorga, es decir, si no se sabe cuan buenos son los sujetos de cr�dito que han contarido estas deudas o si pueden afrontarlas oporunamente.
Sobre este aspecto, es positivo que la Superintendencia de Banca y Seguros y el MEF est�n coordinando esfuerzos para que las instituciones financieras mantengan pol�ticas de cr�dito correctas, evaluando exhaustivamente la cpacidad de repago de todo aquel que quiera contraer una deuda. Asismo, otro paso en la direcci�n correcta es las empresas de sistema financiero provisionen adecuadamente sus cuentas de cobranza dudosa, pues as� tendr�n un indicador exacto de cuan recuperables son los cr�ditos que brindan.
De seguro este tipo de medidas har�n m�s caro el endeudarse, con lo cual los agentes econ�micos tomar�n menos cr�ditos y la demanda agregada tender� a reducurse a niveles no inflacionarios. En l�nea con lo anterior, el ente emisor viene aumentando sostenidamente sus tasas de referencia y encajes, esperando que con ello el cr�dito al sector privado consecuentemente disminuya.
El otro elemento importante en la demanda interna es el gasto p�blico, el cual tambi�n seg�n cifras del MEF, a junio de este a�o ha venido increment�ndose, llegando a alcanzar un 11.1% en lo referido a los gastos no financieros de Gobierno Central, dentro de lo cual el gasto corriente creci� un 11.4% y la formaci�n bruta de capital, es decir el gasto de inversi�n creci� 9.8%
Frente a esto el ministro de econom�a ha planteado una modraci�n del gasto p�blico basada en una repriorizaci�n del mismo, afin de que �ste no disminuya pero s� crezca m�s lentamente.
Son los primeros pasos en la direcci�n correcta, s�lo queda esperar que los cantos de sirena, que nunca flatan, hagan que nos salgamos del camino.
25 A�os Contra el Viento
Debo confesar que acud� al concierto por los 25 a�os de Leusemia con muchas dudas de disfrutar de un buen espect�culo, Y es que juntar sobre un escenario a La Sarita, Narcosis ( o lo que queda de ella) y MASACRE , no ofrec�a, seg�n creo yo, el elemento unificador para festejar las bodas de plata de los fundadores de la movida subterranea ochentera.
El que escribe estas l�neas no pudo llegar a tiempo para disfrutar de la fuerza y contundencia de MASACRE, que rompi� fuegos, en una fecha que, si bien es cierto presentaba claros en las graderias superiores, pudo contar con una muy buena audiencia, que sirvi� de excelente marco para lo que iba a ser una larga velada. Sin embargo, se pude observar de una de las habitaulmente impecables presentaciones en vivo de la Sarita, cuyo vocalista Julio Perez, supo a punta de energ�a, meterse al p�blico al bolsillo, mediante la interpretaci�n de canciones como Guachim�n,o M�s Poder, infaltables en su repertorio. Todo esto estuvo acompa�ado por la formidabele performance de danzantes de tijeras, imprimi�ndole a la noche un esp�ritu festivo que ten�a a la luna llena como anfitriona.
El turno sigueinte fue para Narcosis, en la cual la ausencia de "Pelo" Madue�o fue subsanada con eficiencia gracias l desempe�o de un batero competente y, sobre todo, con la colaboraci�n de Eduardo Chirinos, quien supo complementar la garra, aunque ausencia de t�cnica, del querido guitarrista "Cachorro" con algo de melod�a pero sin que con ello, por lo menos en t�rminos musicales, la fuerza de la banda se vea menguada.
Sin embargo, el punto debil del desempe�o del colectivo liderado por Luis "Wicho" Garcia estuvo precisamente en el desempe�o de este frente al microfono, pues es m�s que evidente que estar al rededor de una d�cada al frente de Mar de Copas ha dejado una impronta en su estilo decididamente, ya que era m�s que evidente que, por momentos, tal vez inconscientemente, intentaba darle a los temas viscerales de su antigua agrupaci�n subte ochentera, un insoportable matiz POP "amarcopado".
A pesar de ello, era m�s que ilustrativo ver c�mo el p�blico, que en su mayor�a no llega a los 25 a�os, coreaba vigorosamente el repertorio de Narcoisis, lleno de reminisencias a lo peor de d�cada de los ochenta (corrupci�n, terrorismo, desesperanza , represi�n, etc), teniendo en cuenta que el entorno en que viven actualmente es totalmente distinto (con sus bemoles, claro) del que serv�a de isnpiraci�n a "Cachorro" y compa��a. Como ejemplo de ello, no faltaron temas como represi�n, Danza de Los Cristales, Asfixia o el cl�sico Sucio Policia
La hora lleg� y Leusemia subi� a la tarima. Presentar a la agrupaci�n "actual" liderada por Daniel F fue una descisi�n acertada pues se pudo disfrutar de un viaje por una carrrera cimentada por cuatro producciones discogr�ficas (Moxon, Yasijah, Al Final de la Calle y Hospicios) que han tenido o, por lo menos, han intentado hacerlo, una estetica progresiva como protagonista. Para muestra un bot�n, pues se incluyeron composiciones como Quince Segundos de Gloria, Dunas de Sal, Sed de Sed, Instantes Eternos, etc, que hicieron delirar a los seguidores, por no decir militantes, de esta agrupaci�n.
Acto seguido, la versi�n "progre" de Leusemia abandon� el escenario, dejando a su lider, quien aprovech� la oportunidad para interpretar parte de su producci�n como solista, poniendo la nota intimista que la noche necesitaba. Luego Leusemia vovi� al estrado e interpret� la mitad de su disco Hospicios, hasta ahora el m�s acabado de sus trabajos, con lo cual demostraron ser un grupo bastante afiatado, pues lograron superar, gracias a su oficio, ciertos incovenientes que el sonido presentaba.
Sin embargo, lo que promet�a ser el broche de oro de la vela: la reuni�n de la formaci�n original de la banda formada en la Unidad vecinal N�3, fue, en la pr�ctica, m�s un ejercicio de emotividad entre los m�sicos y sus seguidores, que un espect�culo debidamente preparado o ensayado; ya que por momentos, la informalidad y esp�ritu amateur del rock subte ochentero paraec�an estar de regreso, refelejados en fallas de sonido, descoodinaciones en la interpretaci�n de los temas, etc. Claro, todo esto queda en un segundo plano si se toma en cuenta que lo verdaderamente importante era ver, para muchos por primera vez, a aquella formaci�n que no se reun�a hace m�s de una veintena de a�os (detalle que fue m�s que patente esta vez) y que sin propon�rselo significaron tanto para la historia del rock peruano.
Al final el saldo fue positivo y se puede decir que una de las bandas de mayor trayectoria en la escena nacional recibi� en esta ocasi�n el mejor homenaje que mereci�n y a manera de testimonio les dejo en video, cortes�a de agenciaperu,tv, una entrevista a los responsables de tanta algarab�a en el Parque de Lima.
Buena Faena.

Despu�s de dos a�os al frente de la cartera de Econom�a y Finanzas, Luis Carraza abandona el cargo por la puerta grande, dejando unos indicadores macroecon�micos que son la envidia de toda la regi�n, prueba de ello es que el d�a de hoy, la exigente calificadora de riesgo Standard & Poors conced�o al Per� el Grado de Inversi�n, siendo la tercera agencia especializada en hacerlo.
Y es que al revisar r�pidamente los principales indocadores de la macroeconom�a peruana, cualquier analista pondr�a al pa�s entre sus primeras opciones de recomendaci�n para inversionistas de largo plazo. Un crecimiento de 9% el a�o pasado, dos a�os consecutivos de superavit fisca (2.1% y 3% del PBI en el 2006 y 2007 res�ctibvamente), un ratio Deuda/PBI de 24% (de el cual la deuda externa es s�lo 13%), una inflaci�n que es la tercera m�s baja de la regi�n, constituyen, de seguro, credenciales irrebatibles.
Todo esto acompa�ado por un primer paso en la reforma del Empleo P�blico a trav�s de la publicaci�n de una serie de normas que, entre otras cosas, intentan no s�lo formalizar el r�gimen laboral dentro del Estado, brindado acceso a una serie de derechos laborales (seguro social, vacaciones y pensiones ) a la gran cantidad de personas contatadas bajo la modalidad de Servicios no Personales en el Sector P�blico; sino que tambi�n se crea una entidad encargada de la capacitaci�n y formaci�n de Gerentes P�blicos, con lo cual parece ser, se est� apostando, por fin, por la meritocracia como elemento fundamental en el ascenso en la carrera p�blica. Obviamente, el verdadero efecto de estas normas se ver� en el momento de su implementaci�n cuando, por ejemplo, se aprueben los reglamentos de cada norma. Adem�s, se supone que el Gobierno ha hecho un an�lisis costo beneficio de este tipo de dispositivos, pues se deber�a tener un cuenta si es verdaderamente sostenible en el tiempo que el Estado subsidie parte del costo que implica brindar seguro y pensiones a los beneficiarios. Todo esto porque la actaual situaci�n de abundancia de recurosos no ser� permanente y se debe preveer que tarde o temprano vendran tiempos de vacas flacas.
As� pues, no se debe caer en falsos triunfalismos, porque, por ejemplo, para ver el verdadero efecto de la pol�tica fiscal aparentemente superavitaria, ser�a necesario descontar la influencia de los mejores precios de las exportaciones peruanas (principalmente en el sector Minero), de tal manera que podamos comparar magnitudes en t�rminos reales. Si se realiza este ejercicio, seg�n estimaciones de la Universidad del Pac�fico, el aparente superavit fiscal se torna neutro. Lo anterior no hace m�s que confirmar que ser�a iluso pensar en que la bonanza actual de la que gozamos ser� algo permanente. Esto,seg�n parece, tambi�n es una preocupaci�n del ministro saliente, quien ha expresado m�s de una vez la necesidad de aumentar y mejorar la inversi�n p�blica y contener lo m�s posible el componete corriente del Gasto P�blico (sueldos y salarios, bienes y servicios, etc). Prueba de ello es que, seg�n cifras del Ministerio de Econom�a, ha habido un fuerte incremento, a mayo de este a�o, en lo concerniente a Gastos de Capital, especialmete en Formaci�n Bruta de Capital Fijo (27%), la cual representa inversi�n en compra de eequipamiento nuevo y obras, ejecutadas por los gobiernos regionales.
Ahora bien, es cierto que se est� dedicando m�s dinero a Gasto de Inversi�n, pero la pregunta que queda flotando es que si este tipo de gasto se est� haciendo de la manera m�s eficiente posible. Supuestamente el Sistema Nacional de Inversi�n P�blica (SNIP) vela por una asiganaci�n eficiente de este tipo de gasto. Sin embargo, el constatar que, por citar s�lo un ejemplo, en el 2007, los gobiernos regionales s�lo ejecutaron el 51% de los cuantiosos recuros destinados para inversi�n con los que cuentan (conatando adem�s con un 73% de sus proyectos declarados viables por el SNIP), parece evidenciar que la tan anhelada asignaci�n eficiente de este tipo de gasto es a�n una tarea pendiente.
Lo anterior tiene importantes implicancias si se tiene en cuenta que gran parte del descontento al interior del pa�s es causado precisamente porque los ciudadanos no ven traducidas en mejores carreteras o mayor acceso a salud y educaci�n, la tan mentada bonanza macroecon�mica. si el Gobierno no atiende esta problem�tica, la poblaci�n de estas zonas siempre ser� un caldo de cultivo para liderazgos radicales que busquen desestabilizar el estado de Derecho. Los hechos acaecidos recientemente en Madre de Dios en el contexto del "Paro Nacional" son una alerta en ese sentido.
Como se ve, si bien estamos en el camino correcto, a�n queda mucho por recorrer y el sucesor de Carranza, Lu�s Valdiviezo, de hecho lo sabe.
�Justas Reivindicaciones?
Al revisar la plataforma de demandas que supuestamente sustenta la convocatoria a un Paro Nacional este 9 de Julio, es interesante constatar que las reivindicaciones laborales brillan por su ausencia. En su lugar, lo m�s notorio es que los reclamos de la CGTP y compa��a tienen un car�cterevidentemente pol�tico, buscando cuestionar una serie de pol�ticas p�blicas implementadas por el Ejecutivo recientemente.
Prueba de lo anterior es que recusa una supuesta privatizaci�n de las tierras de las comunidades campesinas, supuestamente amparada por el reciente decreto legislativo que uniforma el mercado de tierras a nivel nacional, permitiendo que una comunidad campesina pueda vender o alquilar r�pidamente su tierra si es que as� lo desea. Al respecto, hay que aclarar que el citado dispositivo legal no obliga de ninguna manera a las comunidades a vender su propiedad y, por lo tanto, no cabe aducir una supuesta "privatizaci�n" que perjudique a los comuneros.
Por otro lado, tambi�n se evoca el alza del costo de vida como una justificaci�n, diciendo adem�s que frente a esto s�lo se han tomado medidas que han beneficiado a muy pocos. En honor a la verdad, hay que decir que, en un contexto internacional donde muy pocos pa�ses latino americanos pueden mostrar �ndices inflacionarios de un s�lo d�gito, el Per� muestra un desempe�o favorable al ser el pa�s con la tercera inflaci�n m�s baja en latinoamerica.
Ahora bien, es cierto que gran parte de el rebrote inflacionario de los �ltimos meses tiene un importante componente importado (precios del petr�leo o de diversos alimentos), tambi�n existe un factor que no se debe descuidar: el crecimiento exagerado de la demanda interna. Sobre este aspecto, la agenda del gobierno debe mantener una pol�tica fiscal responsable en lo referente al gasto, lo cual actualmente no se est� cumpliendo pues la tendencia del gasto (especialmente de componente corriente) es creciente.
Contrarrestar la situaci�n anterior, obviamente, no da r�ditos pol�ticos en el corto plazo, pues la mayor�a de los Gobiernos Regionales siempre est�n reclamando por mayor presupuesto para realizar obras de diversa �ndole. En relaci�n con esto, es m�s que preocupante constatar que, por citar s�lo el a�o pasado como muestra, del total de los recursos destinados para inversi�n (construcci�n de carreteras, escuelas, hospitales, etc)en el presupuesto de las diversas autoridades regionales, s�lo se ejecut� el 51%. Esto demuestra que el justificado descontento de las regiones al interior del pa�s no s�lo es causado por la inacci�n o burocracia del Gobern� Central, sino tambi�n es responsabilidad de las autoridades regionales que no son suficientemente eficientes en la gesti�n del dinero con el que cuentan.
Si el aumento del gasto se reflejara s�lo en un mayor y mejor gasto de inversi�n que no s�lo utilice mejor la capacidad productiva regional, a trav�s de mejores carreteras, por ejemplo, sino tambi�n eleve la calidad de vida de la poblaci�n en estado de pobreza a trav�s de un mayor acceso a la salud y educaci�n, no se tendr�a como consecuencia un incremento de la inflaci�n y es en este camino, que deben realizarse esfuerzos.
Como se ve, tal como los propios organizadores lo admiten, el paro de ma�ana es pretende ser m�s un instrumento de presi�n pol�tica, que una lucha justa por una serie de reivindicaciones. De la misma manera, hay que advertir que los supuestos "l�deres sociales" que lo convocan, buscan con ello tener la presencia dentro de la arena pol�tica que el pueblo, elecci�n tras elecci�n siempre les neg� y mal har�an nuestras autoridades en caer en su juego utilizando el poder represivo de las fuerzas armadas, ya que con ello les dar�an la excusa perfecta para interpretar su eterno papel de v�ctimas, el cual, dicho sea de paso, acostumbran interpretar muy bien.
Quiero Un Pedazo de Torta M�s Grande.
Las protestas recientes en Moquegua desnudan la concepci�n fiscalista (la soluci�n de mis problemas est� en contar con m�s recursos en mi presupuesto) que muchas de nuestras autoridades tienen de la descentralizaci�n. Lo parad�gico del asunto es que nunca antes como ahora las transferencias por concepto de canon a esta regi�n han tenido vol�menes tan considerables. La evidencia m�s contundente de esta afirmaci�n es que los recuros que obtuvo la regi�n por este rubro en su presupuesto anual crecieron de S/. 60822548 nuevos soles en el 2006 a S/. 87826727 nuevos soles este a�o, lo cual representa un incremento de 44.4%.
Entonces, el problema no parece ser el dinero, pues con ingresos como los descritos se podr�an implentar gran cantidad de programas sociales, formular proyectos de inversi�n p�blica que atiendan las necesidades de la poblaci�n m�s necesitada. sin embargo, al analizar m�s detalladamente las cifras se puede esbozar una explicaci�n para tanto descontento en la regi�n.
As� pues, es m�s que demostrativo constatar que, por ejemplo en lo que va de este a�o, en la partida correspondiente a inversiones (la cual contiene recursos destinados a la ejecuci�n de proyectos para la construcci�n de nuevas carreteras, hospitales, escuelas, etc), de un total de S/. 65555621 nuevos soles presupuestados, s�lo se han logrado ejecutar (emplear) S/. 25323105 (es decir nada m�s que el 38.6% ya casi a mitad del presente ejercicio presupuestal).
Lo anterior s�lo grafica que las autoridades no saben gastar eficientemente el dinero que llena sus arcas y su, en pariencia "justa" lucha por obtener m�s ingresos a costa de sus vecinos tacne�os no traer�a buenos resultados, pues como ya qued� m�s que claro, la raiz de los problemas es otra.