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Verdades puras

escrito por Itala



La Cruda Verdad

S�lo dir� que no tengo tiempo ni para que se me pare. Este post es de �tala.


Por �tala.

Estoy sentada en el sof� de mi casa descansando a la ma�ana luego de un s�bado atareado. Cuando me puse a recordar lo vivido en la noche anterior, record� las palabras de Alberto: �De castigo para m�, tienes q escribirlo con lujo de detalle� no he estado al 100%. Si lo escribo yo, me voy a dar de alma.�
Daban las 16:57 del s�bado cuando recib� su sms. La primera parte dec�a: �De verdad quieres que nos veamos?, no tendr� mucho tiempo�� Era un sms catapultador. Varias semanas sin verlo ni besarlo y estando en Lima no lo iba a poder ver? Mierda�
Luego de otros mensajes, al final deducimos que ten�amos 2 horas y media para poder estar juntos. �Se pueden hacer muchas cosas�, escribi�.
Acordamos que nos encontrar�amos en 30 min luego del �ltimo sms en el lugar donde nos hab�amos visto la �ltima vez.
Con toda la calma del mundo me dirig� a aquel punto. Hab�a bajado del carro y estando a s�lo 10 mts del lugar elegido, Alberto me llam� para decirme que demorar�a 10 minutos m�s. Fueron 12.
Cuando lo vi y lo bes�, me pregunt� por la hora. �Te has pasado por 2 minutos�, contest�. �S�, eso que el taxista me trajo volando�, dijo mientras camin�bamos al hostal.
El mismo Hostal, el que usamos la primera vez que nos conocimos y el que usamos la �ltima vez que nos vimos �que fueron varias semanas atr�s- y para coincidencia nuestra, era el mismo cuarto usado la �ltima vez, aquel donde nuestros o�dos pudieron disfrutar de un concierto de gemidos femeninos, pero eso ya es otro tema.
�No crees que est�s muy abrigada?� �. Fue la frase con que comenzamos lo que hab�amos ido a hacer.
Una de las cosas que me encanta de Alberto es poder besarlo como se me da la gana: piquitos, mordiditas, con lengua o sin ella. Y �l ha mencionado un par de veces que nunca ha visto a un par que se besen tanto.
Los previos s�lo hab�an consistido en eso, en besos. La mayor�a hechos por mi parte, pues el se�orito estaba mal de la mand�bula y no pod�a abrir bien la boca; por eso mismo no pudo hacer el cunilingus ni tampoco se prendi� de mis pezones como lo suele hacer. Llegado al coito todo segu�a bien; de todo este proceso que es la relaci�n sexual, me encant� aquel abrazo que nos dimos durante la penetraci�n, tan fuerte, uno tan pegado al otro. Creo que luego de unos minutos se vino.
Yo no soy de mirar cu�nto tiempo dura el coito en s� (por eso el �creo� en mi anterior oraci�n), sino de disfrutar lo que estoy sintiendo en ese momento. Pero para Alberto la perfomance hab�a durado poco. Me ech� a su costado y nos pusimos a conversar un rato. Luego vinieron las caricias para comenzar de nuevo, un fellatio por ah�, y de nuevo pod�a ponerme encima. No recuerdo mucho lo que pas�, tal vez fue su dolor en la mand�bula lo que nos desconcentr� a ambos que cuando volteamos a mirar, el tercero en compa��a hab�a ca�do en batalla.
Fue en ese entonces que Alberto empez� a reprocharse a s� mismo, buscando entre sus reflexiones las razones, seg�n �l, de tan mal rendimiento. Luego de varias caricias logramos que el tercero izara asta nuevamente y nos acompa�ara en la batalla de besos, movimientos y dem�s, hasta que�
�Ese movimiento s�lo lo hacen las expertas�, sentenci� Alberto.
Ah? Qu�? Cu�l movimiento?, pregunt�.
Yo soy de las mujeres que se acostumbraron a una posici�n c�moda en el sexo: misionero o de la del perrito. Con Alberto suelo estar arriba, aprendiendo. Fue por eso que cuando dijo que hab�a hecho algo que s�lo buenas conocedoras del sexo saben, me caus� bastante desconcierto.
Sin embargo � y aqu� viene la opini�n y la cr�tica que Alberto quiere recibir- creo q fue s�lo una excusa.
Una excusa porque luego de eso se volv�a a venir. ��ya te veniste?� pregunt�, ahora s�, algo asombrada por la precocidad. Luego de eso pasamos al post-sexo, una conversaci�n �ntima de la cual s�lo puedo rescatar el pedido que me hizo Alberto de contarles esto.
Ahora estoy en mi trabajo terminando de escribir este post y creyendo que Alberto, en su objetivo de ser castigado o criticado por su audiencia, no s�lo logra eso� sino que me arrastra con �l.
Hacer el amor o tener sexo es de a dos. Ambos ten�amos semanas dif�ciles (quiz�s �l m�s) y ambos buscamos aquel espacio de tiempo forzado para tener relaciones, su cuerpo no le dio el rendimiento esperado y quiz�s el m�o no fue capaz de motivarlo. Tambi�n podr�a pensar radicalmente esto: O es que ya no le excito�. O es que le excito demasiado. La primera parte de la frase va en el sentido de que perdi� la erecci�n en un momento dado y la 2da es porque record� que la �ltima vez que nos vimos se vino m�s tempranamente cuando imit� ese concierto de gemidos.
�Alberto, cu�ndo crees t�, que has estado al 100% de tu capacidad conmigo?�, fue lo que le pregunt� poco antes que nos visti�ramos. La respuesta fue un �Nunca�, pues el factor tiempo ha sido determinante y s�lo aquella vez que tuvimos casi todo el d�a para nosotros, fue nuestra primera vez, en la cual dominaron un poco los nervios y afloraron torpezas nuestras a causa del alcohol.
Me pregunto si estar� en capacidad de responder a Alberto cuando est� en ese 100% que tanto �l desea. Me pregunto si justamente yo influyo en ese impedimento de llegar a esa meta. Hace ya alg�n tiempo me cont� de su r�cord de eyaculaciones en un solo encuentro. No s� si estar� planeando llegar a ese punto. Yo no digo nada, yo no tengo r�cords que contar, ni r�cord alguno para cumplir.
Dicen que las parejas son las que te ayudan a cumplir las metas?... pues, si descubro que soy la causante de que no consiga su objetivo, deber�a hacer un paso al costado. Pero como soy muy mala descubriendo, me lo tiene que decir; o al menos, postearlo.
Por ahora, y espero que por un buen tiempo m�s, TQUC.


La Dieta de �tala


"A m� me gustan las "flaquitas" y las "gorditas" -le dije, mientras ella abr�a los ojos asombrada y esperaba con m�s miedo que impaciencia a que acabe mi desatinada frase. Y yo, encaminado en la vor�gine de la estupidez extend�a los brazos e inflaba los cachetes y conclu�a- ... no me gustan las gordoootas". No recuerdo el contexto en que se lo dije. Lo que s� recuerdo es que ella, en ese instante, disfrutaba de un chocolate con galletas de vainilla y beb�a Gatorade sabor a mandarinas.

�tala est� entre el limbo -�o ser� el purgatorio?- de las "flaquitas" y las "gorditas". Seg�n ella hace tiempo pas� la l�nea de las "gorditas". �tala es fan�tica del chocolate y del "pan con cualquier cosa". Bebe gaseosas si no encuentra Gatorade; "el agua no me gusta" dice convencida. Odia las frutas y vegetales y muere por el pollo de KFC. Busca pretextos absurdos para no alimentarse bien. Pero creo que eso cambi� aquella tarde, del �ltimo s�bado, que solt� mi prejuiciosa frase. �tala est� a dieta.

Yo ser� su improvisado nutricionista. El "r�gimen" se inici�: s�lo le he prohibido dos cosas: el pan y el azucar -y eso quiere decir cualquier alimento que est� azucarado �tala-. Mi monitoreo ser� a trav�s del celular y del MSN. Ella no ha sido la �nica "cliente" que ha depositado su confianza en mi tercera profesi�n como nutricionista emp�rico. Dos primas y una ex enamorada han quedado satisfechas ante mis inesperados resultados. Bueno, nunca me he topado con casos extremos s�lo bajar unos ocho kilitos de m�s y listo. Mis servicios son gratuitos, pero a �tala le cobrar�. Ya le he dicho que tendr� que pagar con su cuerpo. Con sexo.

�tala est� refunfu�ando ante la exigencia diet�tica. Pero mujer ��Qui�n bebe Gatorade con chocolate!? El Gatorade es ideal para la exigencia f�sica y no se debe utilizar como un simple refresco. �tala quiere bajar unos kilitos de m�s y ha permitido entrometerme. Hace -exactamente- un mes que disfruto de las curvas y precipicios de su cuerpo, y cuando ya empezaba a conocer de memoria todos sus caminos y atajos decide renovarme la ruta. �tala, a mi me gustan los trayectos sinuosos y disfrutar del paisaje de tus montes y de la magnificencia de tu selva; y no de los desiertos donde el camino es recto y plano.
- �Dejar�s de fumar?
- Eso ni pensarlo -le dije, mientras buscaba mi encendedor.




Una Hora en Bus


Me dol�a el culo. Y es que viajar en bus desde la avenida M�xico hasta la avenida Tom�s Valle, en el cono norte de Lima, es un dolor de nalgas y de coxis.

Coincidimos en horarios y desocupaciones, as� que �tala me pidi� que la recogiera en su trabajo; era un pretexto para besuquearnos por ah� y que me diera la tan ansiada sesi�n de fotos que hizo especialmente para m�. Hab�a pasado una semana sin vernos y por instinto -aunque tambi�n mucho tiene que ver la excitaci�n de los d�as ausentes- decidimos planificar nuestro tercer encuentro sexual. Ella que siempre cubre el largo trayecto -mencionado en el primer p�rrafo- de casa al trabajo y viceversa, dijo que en "Tom�s Valle" hay una gran variedad de hoteles de donde podemos escoger desde precio a calidad. As� que decidimos ir en busca de la tan sustanciosa oferta "hostalera" de la cachonda avenida.

El poto me ard�a a mitad del camino. Intentaba buscar una posici�n menos dolorosa y no la consegu�a. �tala iba muy c�moda, tal vez, acostumbrada por el traj�n diario. A cuarenta minutos del trayecto me hab�a arrepentido de no pagar los veinte soles ($6.67 d�lares) que me hubiese costado el taxi hasta la condenada avenida. Para olvidar el jodido dolor decid� escuchar m�sica y, a la vez, besuquearme con ella en el bus que iba repleto. "�Ya llegamos, mira!"; no pod�a ser verdad tanta belleza, hab�a hasta cinco hostales por calle, con una oferta de precios incre�ble: 10 soles ($3.00) habitaci�n simple; 15 ($ 4.50) soles con ba�o y televisor; 25 soles ($ 8.00) con agua caliente y 30 soles ($ 10.00) �con jacuzzi! "Eso es mentira Alberto, con jacuzzi cuesta m�s" afirm� �tala, para inmediatamente avergonzarse ante la revelaci�n de su confidencia. La mir� y no le dije el obvio "t� c�mo sabes", sino la observ� ruborizarse e intentar, con balbuceos, explicar su "sabidur�a" hotelera. No pude contener la risa, ella que se aliviaba y confesaba turbada su experiencia pasada. La tranquilic� divertido y bajamos del bus.

Eran las nueve y treinta de la noche; busc�bamos un lugar donde comer algo y ella poder sacar su laptop, sin preocupaciones, para yo poder descargar las fotos que alojaba. No encontramos o no quisimos encontrar, pues el espect�culo de alojamientos hab�a causado una erecci�n imprevista que me imped�a caminar con decencia. Casi sin darnos cuenta terminamos, en una habitaci�n de 15 soles, desnudos y apurados porque ya era tarde y a la medianoche nos convertimos en ogros y todav�a no estamos preparados para eso. El culo me segu�a doliendo.


Intuici�n Vaginal



Adivina quien soy...
aun sigo esperando
que vengas a recogerme.
(n�mero deconocido)

A�n no contesto a este mensaje de texto. S� quien es. Es la, ahora, se�ora M�nica que se encuentra �felizmente? casada con C�sar, odioso perrito faldero, de jodida recordaci�n en este espacio; y eso de "recogerme" se refiere a que hace m�s de diez meses promet� pasar por ella antes de su boda. Ya se imaginan para qu�.

Un d�a antes, de recibir el mensaje de texto, Gabriela me llam� para reunirnos a conversar. "Acaso no somos amigos" dijo para convencerme. Promet� -otra vez- que pasar�a por ella este s�bado al mediod�a. No s� si estar� molesta por el desplante, pues, hasta ahora no s� m�s de ella.

Ese mismo s�bado mientras beb�a unas cervezas con Pedrito recib�a el que ser�a el �ltimo mensaje -del d�a- de �tala: "bs noxes cielito! Q suenhes con ls angelitos y... conmigo XD bsitos". Mientras yo escrib�a la respuesta, Pedrito ensayaba frases burlonas para m�: "chupa cielito y deja de escribir huevadas" gritaba. "�Reina? putamadre huev�n, dos semanas y ya le diste t�tulo nobiliario" concluy� ri�ndose, mientras Bondy y �lvarez lo acompa�aban con socarroner�a.

Alvarez: As� que, desde que est�s saliendo con la tal �tala est�s dos huevonas han intentado contactarte.
Yo: S�, pues -dije bebiendo un gran sorbo de cerveza-.
Bundy: Parece que las mujeres tuvieran un radar en la concha, que cuando sienten perder su pichula se activa.
�lvarez: As� parece �no?
Pedrito: Lo que pasa en realidad es que mi querido Albertito es un huev�n �por qu�? pues, porque se hace bolas con huevadas cuando la soluci�n es que se tire a las tres y asunto resuelto.
Bundy: Claro Alberto, t�rate a las tres. �tamare que rico! �tres conchitas distintas para m� solito!
Pedrito: Ya huev�n no alucines que ahorita te mojas y el ba�o no tiene puerta... �tranquilo pajero de mierda!.
�lvarez: Yo creo que es intuici�n vaginal.
Pedrito: �Este cojudo ya est� borracho!
Bundy: O tal vez el Universo conspira para que Albertito e �tala no sigan juntos.
Pedrito: �Eso es pajero! "El Universo conspira" para que el huev�n de Albertito se tire a tres hembras. �Eso es Coelho!
Yo: Carajo yo ser� un huev�n, pero no soy un retardado mental que cita a Coelho como si fuera qu�. �Imb�cil!



S�bado Para Dos



LA VERSI�N DE �TALA

Ya ni recuerdo c�mo comenzamos. Creo que le hab�a escrito d�ndole un consejo y me respondi� con coqueteos, con retos y yo acept� seguirlos. Llegamos a un punto que ten�amos s� o s� que encontrarnos para saber si era cierto la idea que hab�amos creado el uno del otro.

Alberto no par� d�as antes sino hasta conseguir que le prometiera que lo besar�a apenas lo viera. A decir verdad, el primer beso ayud� a ambos a soltarnos. Yo llegu� tarde, pero afortunadamente me esper�. Cuando nos encontramos, se puso a medio metro m�o y me dijo: �primero, lo que me prometiste� entonces nos besamos� bueno fue un piquito. Luego comenzamos a conversar mientras nos dirig�amos a un supermercado a comprar el pisco y algunas otras cosas. Cuando est�bamos en el super, me dec�a� �en serio tienes 26? Pareces de 19... o no me digas que tienes 17�

Nuestra sala de reuni�n, no fue la m�s acogedora a la que haya entrado y me pidi� disculpas por ello. No le tom� tanta importancia y decid� que la competencia ten�a que ganarla yo (la competencia de qui�n preparaba mejor el trago). Alberto caminaba, cual le�n impaciente y admit�a que se deb�a a sus nervios. En mi caso, mis nervios me hac�an quedar callada�. Inc�modo silencio�. Tomamos una y dos rondas de trago, seguimos conversando hasta el momento que me pidi� permiso para fumar. Ah� le dije que si quer�a fumar primero deb�a darme los besos tan prometidos durante semanas. Aquel hombre que me besaba, me empezaba a gustar mucho.

He llegado a pensar en varios momentos durante nuestra velada que yo era la m�s impaciente, la que m�s quer�a, pero �l no, quer�a saber m�s de m� y me preguntaba m�s cosas. �Cu�ndo hubo ese momento de quiebre? Casi no lo recuerdo, pero fue lento y de a pocos. No s� si deba responder con lujo de detalle lo que quiere Nina, pero admito que ning�n hombre me ha tratado como �l lo ha hecho.

No obstante, el alcohol nos sac� factura y algunos aspectos en los que nosotros nos jact�bamos de masters, no pudimos comprobarlo pues ya no est�bamos 100% concentrados. Luego se hizo de noche y yo ten�a que irme. Cuando estuve en mi casa, tanto a �l como a m� nos dol�a la cabeza (May con el Queirolo!) Ambos quer�amos estar junto al otro� mierda� ya no hay d�a que no pueda dejar de pensarlo.

No s� que venga ma�ana, pero desde el s�bado yo me siento muy bien!



LA VERSI�N DE ALBERTO

...eras s�lo una chica m�s
despu�s de cinco minutos
ya eras alguien especial
sin hablarme, sin tocarme
algo dentro se encendi�
en tus ojos se hac�a tarde
y me olvidaba del reloj.

"Entra en mi vida"



Nuestros labios quemaban de tanto besarnos y nuestras ropas a�n conservaban sus puestos. Este juego de lenguas y mordiditas era adictivo. Cinco horas de recorrernos a besos y su blusa me hac�a muecas de burla "que huev�n eres que no me arrancas" alucinaba que me dec�a. Y ten�a raz�n pues, mi curiosidad por ese par de tetitas que brincaban disforzadas dentro de la deslenguada blusa, ya era tormentosa. Me sent� sobre la cama, le alcanc� su copa con "chilcano" y le dije: "bebamos un poco m�s".

Desde que nos vimos puso en duda mi estatura, mi edad e inclusive la veracidad de mi identidad. La duda es uno de los nombres de la inteligencia dijo alguna vez Borges. Y bueno, a m� me hubiese gustado responderle con la de Shakespeare "duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jam�s de que te amo"; pero si le dec�a esto ella hubiese pensado que estaba loco y hubiese acertado; y las certezas sobre m� me ponen nervioso. Y suficiente locura ya era el habernos citado a las nueve de la ma�ana de este s�bado a bebernos una botella de pisco en la habitaci�n de un hotel sin habernos visto, cara a cara, alguna vez. Nuestro conocimiento de uno del otro era a trav�s de fotos y la palabra escrita que siempre tiende al embuste o enredo.

El descubrimiento de su desnudez me alent� a explorar cada cent�metro de su piel con besos y lamiditas espor�dicas. El letargo, que caus� la ingesta de las tres cuartas partes de la botella de pisco, hizo tropezar mi empe�o de no dejar dermis expuesta a mi impaciente lengua; o tal vez mi glotoner�a "cunnilling��stica" hizo que descuidar� la erogeneidad de otras zonas. Luego ella, tambi�n tambaleante, intent� devolver las caricias luchando contra la borrachera. Su diestra lengua recorr�a mis orejas, mi cuello y, sobre todo, mis tetillas con pericia y sabidur�a instructiva. "�Quieres que te la chupe?" me pregunt� c�ndida, mientras yo ya era pose�do por Belceb� y lo �nico que quer�a era penetrarla con vehemencia, con furia. Que me pida que la azote, que le destroce todos los huesos mientras la follo sin clemencia. Y no lo hice. Porque ella me inspira ternura y no brutalidad. Su delicado cuerpo te invita al placer sosegado; pero su boca febril me record� que el sexo es ma�oser�a pura, "S�, ch�pala" le dije mientras con mis manos la guiaba a los dominios del impaciente falo.

La habitaci�n estaba azul. La noche nos hab�a ganado y nuestra �nica luz era el televisor que pasaba m�sica. �tala dorm�a y yo la observaba fascinado. Estaba magnetizado con sus graciosos ronquidos; deslumbrado del sube y baja que eran sus tetas en su respiraci�n agitada. Capturaba su aliento. Robaba su boca. Quer�a secuestrarla para tenerla conmigo hasta el nuevo amanecer. Pero ella despert�; y me pregunt� la hora; y que ya es hora de irse; y que si quer�a pod�amos vernos otra vez; y yo que digo s�, que quer�a volver a verla; y ella que se viste; y yo que la veo ponerse su calzoncito, su brasiere; y ella que se da cuenta que soy un ma�oso; y me regala un beso; y yo que empiezo a extra�arla sin ausencia; y ella ve la soledad en mis ojos y me besa con tristeza; y yo que quiero tirar una vez m�s; y ella que no puede; y yo que me resigno y ella que se va.







Introducci�n


El siguiente post ser� escrito por este servidor e Itala (el nombre verdadero de la an�nima blogger), en ese post ella tendr� la oportunidad de brindar su versi�n de los hechos acontecidos el s�bado (d�a que esta rata sali� de su guarida para ella). Mi parte ya est�, s�lo espero la de ella que se demora. �Vamos! animen a Itala a terminar su parte. La espera desespera.


Lejos de su guarida


He decidido salir de mi guarida. No, me han convencido con encantos de musa para salga de mi escondrijo. La c�moda posici�n an�nima en donde pod�a despotricar y loar a las chicas de generosas carnes est� a punto de terminar. Bueno, al menos para la paciente y h�bil se�orita que con embelesos ha convencido a su irritable servidor a mostrar fachada y desverg�enza en persona este mismo s�bado en inapropiadas horas ma�aneras (��09 am!!).


Un pisco entonara la charla. Yo, seguro, intentar� seducirla. Ella, tal vez, se r�a de mis inescrupulosos intentos. �C�mo una dama convence a una rata salir de su agujero? �O es que este roedor ya estaba cansado del submundo? �Ella de repente cree que soy un sapo que se convertir� en pr�ncipe, o a lo mejor soy Shrek y convierto a la hermosa princesa en Fiona?


Nuestra "relaci�n" es epistolar y pixelada. Yo espero que cambie a carnal y acaramelada. Y ustedes dir�n "�y a este huev�n qu� le pas�? No escribe unas semanas y ya olvid� a la gordita pecosa y ahora sugiere que est� prendado y cautivado de una chica que ni siquiera quiere describir c�mo es. No jodas Albertito, que te crea tu vieja". Les respondo mis atormentad@s y excitad@s lectores: as� soy peee.




Mam� y Pap�


Mam�


- Mam� �Puedes hacerme un pr�stamo?
- �Para qu� Albertito?
- Bueno, vieja t� sabes que a m� no me gustan las tarjetas de cr�dito y, mucho menos, los pr�stamos bancarios. Prefiero deberte a ti, que me cobrar�as sin intereses.
- Pero Albertito t� trabajas y tienes ahorros.
- S�, tienes raz�n, pero ese dinero no lo puedo tocar. T� sabes, vieja.
- Lo s�, Albertito. Pero a�n no me has dicho para qu� quieres el dinero.
- Para comprar un auto nuevo, vieja. Es que, por la venta de mi antiguo auto me dieron un sencillo.
- �Y por qu� no le pides a tu pap�?
- Ya lo hice, y me mand� que te pidiera a ti. Dijo que a ti te gusta hacer �obra ben�fica� y ayudar a los desvalidos con el dinero de tu herencia.
- �Ay, hijo! Tu padre va a terminar en el infierno por hablar as�. S�lo porque don� un poquit�n de dinero a la santa Iglesia me dijo que despilfarraba el dinero en esos comechados de sotana y que mejor hubi�semos dado un viajecito a Buenos Aires por unos d�as.
- � y tiene raz�n vieja.
- �Ay, Albertito t� tambi�n! Te vas a condenar hijito no blasfemes as�. Ahorita mismo te me vas a confesar, no quiero un hijo pecador en mi casa.
- Pero viejita, t� sabes muy bien que desde los quince a�os dej� de ser cat�lico�
- �Albertito c�llate! No sigas con esas ideas locas de adolescente. �Ay Dios mio! En qu� momento el demonio de tu padre te dejaba leer esos libros sacr�legos. �Ay! T� eras un lampi�ito y ese hereje c�mo te dejaba leer los libros de ese pagano de �Niche�
- �Nietzsche! Mam�.
- Ese mismo, que ahora debe estar en el infierno quem�ndose eternamente. Por eso hijito yo rezo todos los d�as por ustedes para que se arrepientan de sus ideas pecadoras y le pidan perd�n a Dios por sus pecados. Mira a tus hermanas y a tu hermano hijo, todos est�n bien encaminados por la senda del se�or. Pero t� hijito, �ay, Albertito! T� me saliste un poco chueco, mi amor. Igual a tu abuelo que no cre�a en nada. �Dios lo proteja est� donde est�!
-Bueno vieja �me vas a prestar el dinero s� o no?
- No, hijito. Ese dinero no puede ser utilizado en vanidades terrenales y menos en un autom�vil que es un instrumento tan peligroso en manos de un ateo como t�, hijito.
- Yo no soy ateo, vieja. Soy agn�stico.
- Es lo mismo Albertito. Es lo mismo.

Pap�


- Viejo ya que t� me prestabas los libros del abuelo, creo que ser�s t� quien me haga el pr�stamo.
- Tu madre ya le hecho la culpa al abuelo por ser como eres.
- as� es.
- No te he dicho que no hables de religi�n con tu madre cuando quieres algo.
- Si yo no hable nada, fue ella.
- S� pues, as� es t� mam�. En toda conversaci�n siempre mete al �se�or�.
- � y bueno, pues� �C�mo es?...
- No jodas hijo, t� ya est�s viejo para propinas.
- No te pido propinas pap�. Te estoy pidiendo un pr�stamo.
- Igual es Alberto. Les hago el pr�stamo, me pagan las cinco primeras cuotas y despu�s se hacen a los cojudos con las �ltimas cinco.
- Pero viejo, yo nunca te he pedido prestado.
- Lo s�, pero me gu�o por tus hermanos, que seg�n tu madre, son unos santos y me han �cabeceado� con mi dinero. Imag�nate t�, que no tienes �el peso de la culpa religiosa� encima �carajo! Me pagas dos cuotas y te haces al loco.
- No seas prejuicioso viejo
- No es prejuicio hijo, sino que, ya no quiero que mis hijos me agarren de cojudo y�
- Yo nunca lo har�a, viejo.
- Claro Alberto, porque llegaste tarde y ya me d� cuenta. Adem�s, ya no hago negocios con la familia. Vamos hijo, a�n puedes convencer a tu madre para que te haga el pr�stamo.
- No lo har� viejo. Ya me dijo que triqui�uelas de hijo no me servir�n hasta que me confiese, pruebe la ostia y me d� golpes de pecho este domingo en la iglesia.
- Jajaja. Tu vieja, qui�n la cambia� As� que te quiere convertir en religioso.
- S� pues.
- Qu� pendejada. �Y vas a aceptar?
- No lo creo viejo. Tal vez act�e un mes pero la vieja no es tonta y se dar� cuenta que no es sincera la conversi�n y devolver� el auto.
- Entonces seguir�s en colectivos y taxis.
- Creo que s�.
- Yo no subo a un microbus desde hace cuarenta a�os, desde el d�a que una gorda me pis� el pie y me dej� cojeando una semana. Ah� escarment�.
- Gajes de los pobres viejo.


Trato de pareja


Me lo dijo de la forma m�s fr�a e inmutable; como quien le dice a uno la hora. Y yo hice mi mayor esfuerzo por recibir la noticia, como quien escucha que: �son las tres de la tarde�. Creo que baraj� bien la inc�moda situaci�n. Pero de que doli�, doli�. M�s por lo inesperado que por alguna desilusi�n. O al menos as� me estoy consolando. Consuelo vano cuando recuerdo las pecas que se me han escapado de las manos.

�No creo que a Adri�n le guste que vaya contigo a una fiesta� me dijo sin advertirme qui�n mierda era Adri�n. Sin perturbarse me explic� que, Adri�n, era el chico con el que sal�a y fue su enamorado hace poco menos de un mes; que le ha pedido para �volver� y que ella ha aceptado, pues es un buen chico y la quiere. Con las misma indiferencia con la que me explic� le respond� que nosotros s�lo somos amigos, muy buenos amigos, que disfrutan saliendo juntos o en grupo y que �l pierda cuidado pues no es mi intenci�n enamorarte o algo parecido porque como amigos nos llevamos mejor y que la quer�a casi como a una hermana, as� que no ve�a cu�l es el problema de salir juntos a una fiesta, le termin� mintiendo.

Nadie fue a fiesta alguna. Me qued� en casa pensando en lo dif�cil que se me hace cada d�a tener un poco de sexo decente. Tambi�n pensaba en que, a pesar de estar tortur�ndome en mi habitaci�n con canciones de Franco de Vita y Jos� Jos�, s�lo pienso en todo el sexo gratuito que me he perdido al lado de Gabriela y en lo costoso que debe ser solicitar los servicios de una prostituta que me brinde el servicio �trato de pareja�.

He intentado desatenderme del asunto, pero no puedo. A veces siento que sus pecas revolotean a mi alrededor. Necesito otro clavo y un martillazo muy fuerte. Se me ha cruzado la idea de buscar a Diana, mi ex esposa, pero ese sexo ser�a muy problem�tico y enrevesado. He pensado en M�nica, mi eterna amante, pero ahora est� casada. He llamado a Pedrito para que me presente a una de sus amiguitas, pero dice que est� ocupado con Patricia. He revisado mi agenda en busca de alg�n nombre olvidado y no he animado pues, tal vez, ellas me han olvidado. Tambi�n he pensado en ustedes, chicas que me leen, en que tal vez haya alguna gordita o flaquita que se apiade de este pobre diablo que s�lo busca sexo sin compromiso, pero con mucho cari�o.


De Espejos y Tetas



�Con las gordas lo mejor es evitar los espejos� sentenci� Pedrito, antes de beberse sin parar su cerveza. Y es verdad, a una gorda le incomoda verse desnuda en un espejo y peor a�n si est� acompa�ada. En el poco tiempo que estaba de enamorado de Gabriela, ella evit� ir a hoteles �para variar la monoton�a de su departamento- aduciendo que detr�s de esos enormes espejos pod�a haber alg�n filmador pirata de videos caseros pornogr�ficos. Pero sacando cuentas he comprobado que los �nicos espejos que posee son los que tiene en ba�o sobre el lavadero; el que est� dentro de su closet y uno peque�o que lleva en la cartera. �Coincidencia? Veamos, cuando mi ex esposa Diana engord� despu�s del embarazo desterr� los muchos espejos de su propiedad y solo conserv� uno grande que estaba en el ba�o y en el que ella sola pod�a observarse y criticarse. Ahora que ha retomado su figura los espejos han regresado por toda la casa. Yo creo, al contrario, que cuando uno est� con sobrepeso los espejos deber�an abundar para recordarte siempre que est�s gorda y que debes hacer dieta y ejercicios pronto. Los espejos deben ser el aliciente motivador.

Pero, �por qu� Pedrito dijo que los espejos deben evitarse con las gordas? �Acaso alguna chanchita le hizo retirar uno? �Tal vez Patricia �su enamorada- est� engordando? �O es uno de esos huevones que cuando est� borracho habla cualquier estupidez para animar la conversaci�n? �Nooo, hueverto �me dijo sin indignarse-. Lo que pasa, es que la otra noche me levant� a una gordita que me hac�a ojitos en una fiestucha �lo mir� con ojos esc�pticos-. No me mires as� huev�n. Te digo la verdad. La vaina fue que� era la �nica huevona que me empelot� toda la noche. Y t� sabes que yo soy buen pobre �hizo una pausa, pidi� otra cerveza y mientras se acomodaba en su asiento, todo canchero, encendi� un cigarrillo. Me mir� e hizo su cl�sica sonrisa de costado; intentaba irritarme con una larga pausa en su historia. Me calm� y tambi�n encend� un cigarrillo. Lleg� su cerveza y bebi� un sorbo. No aguant�: �Ya mierda, contin�a�.- Est� bien, chismosa �me dijo ri�ndose-. Bueno, pues, a la gordita le picaba su cosita y yo como buen samaritano le calm� la picaz�n en un hotelito cercano. En el cuarto hab�a un espejote inmenso al nivel de la cama; entonces la gordita quer�a apagar la luz. Ni cagando me dije, t� sabes Albertito que a m� me gusta tirar con las luces prendidas. Si no, c�mo pues; mejor me corro un pajazo. Estuve luchando con la huevona por la luz un buen rato. El p�jaro lo ten�a muerto, huev�n. Hasta que la convenc� a punta de manoseo: le agarraba las tetas, la besaba a leng�etazos, le sobaba la conchita �putamadre! La cojuda se olvid� de la luz, huev�n. Todo iba bien hasta que la agarr� con la pose de perrito -�por qu�? �qu� pas�? Le pregunt� intrigado- Es que en esa posici�n se me ocurri� ver mi �performance� en el espejo y� y le v� todos los rollos descolg�ndose, huev�n; putamadre parec�a que ten�a cuatro tetas. �Me cag� al �muchacho�! Lo sent� desvanecerse. Por un momento pens� en apagar la luz, pero me dije �ni cagando! Entonces cambi� de pose. Me ech� de espaldas al espejo y la hice que se subiera sobre m�. �huev�n! La gorda se mov�a como puta; �me sac� conejos!�Carajo, lo hicimos como cuatro veces! Hace tiempo que no tiraba cuatro veces. Me dej� la pinga adolorida, huev�n. Pero eso s� Albertito, al espejo ni lo mir�.

A Pedrito hay que creerle poco; como todo hombre siempre sobredimensiona sus haza�as sexuales. Ve mucha pornograf�a y ahora, desde que ley� un art�culo en la revista DedoMedio sobre la actriz porno Sasha Grey, se ha convertido en su fan. A veces tanta pel�cula sical�ptica lo lleva a conclusiones eruditas como afirmar: que una tetona nunca debe ser gorda pues, se le ver�a m�s gorda -�plop! Obvio �no?- o que ha visto muy pocas gordas sin tetas �bueno, yo tampoco he visto-. Ahora una conclusi�n compartida es la que decimos en que las tetas son m�s importantes que el culo. �Por qu�? Pues porque las tetas es lo primero que ves, para ver un culo tienes que voltear y muchas veces hacer esto es mal visto �otra? Una chica sin culo en la pose perruna, siempre, se transforma en una culona y caderona -�lo han notado?- por eso no es muy importante buscar una culona -excepto para pasearla por la calle- y s� una tetona. Y la �ltima, y tal vez, la principal cualidad de las tetas es que nunca apestan.

Pelea de Amigos


- �Y ahora qu� pasa?- le pregunt� con m�s molestia que con desconcierto.
-T� sabes Alberto- me respondi� dej�ndome a�n con m�s dudas.

Ella se hab�a puesto el cl�sico vestidito negro que siempre saca de apuros a las chicas que quieren verse m�s delgadas. Se ve�a fabulosa y, a la vez, bastante putita. Sus pecas relampagueaban por su desinhibido escote. Sus ojos eran tornasoles que inspiraban a un beso con los ojos abiertos. Y su cabello era un cometa que te embrujaba con su fragancia. Gabriela iba a matar; pero a matar a otros incautos porque yo, ya estoy muerto.

Fuimos en grupo al matrimonio de un amigo de ella. Llev� a Pedrito con su "marcaci�n", as� que no hay mucho que contar de �l. Al inicio, como todas las bodas, fue aburrida y protocolar: ceremonia, brindis, el vals y la cena. Dos horas despu�s con m�s tragos encima la gente se animaba a bailar y a beber con m�s vehemencia. Nos unimos a un grupo de universitarios -amigos de Gabriela- bastante divertido en el que la �nica pareja formal eran Pedrito y Patricia. Como es mi costumbre me dediqu� a beber y a gastar algunas bromas. No bailaba, a diferencia de Gabriela que se la pas� en la pista de baile. Pero en alg�n momento ten�a que bailar y, como siempre, acced� ante la "presi�n social" y el �nimo festivo de Johanna una chatita bastante alegrona que se re�a ante cualquier est�mulo de estupidez. Luego con Ginna una flaquita bastante "digna" en su estilo de baile. Otra vez Johanna para continuar con Meche que me robo varios sonrojos con su impudicia en la danza salsera. Y otra vez Johanna con la que me divert� mucho en las doce o quince veces que bailamos. No pude bailar con Gabriela pues sus amigos me atrasaban cuando me animaba a bailar con ella o Johanna se adelantaba y me jalaba del brazo con una sonrisa socarrona.

- �Gabriela es tu enamorada?- me pregunt�, Johanna, con cierta iron�a mientras bail�bamos.
- No, no lo es �por qu�... te parece?
- No lo s�. Pero creo que est� molesta conmigo por tu culpa.

Durante toda la fiesta Gabriela coquete� con todos y a m� me dirig�a miradas indiferentes. Nos comportamos como amigos, pero amigos que no se llevan bien. Estaba harto. Todav�a lo estoy. Me jode que Gabriela no sepa lo que quiere; que se moleste sin explicar el por qu�. Que crea que debo entenderla, cuando no la entiendo. Que adivine lo que necesite sin pregunt�rselo. Yo necesito m�s que se�ales o adivinanzas, y ya me hinch� las pelotas porque por m�s tetas y pecas luminosas que tenga no estoy dispuesto a soportar m�s desprop�sitos infantiles. Por eso...


- �Y ahora qu� pasa?- le pregunt� con m�s molestia que con desconcierto.
-T� sabes Alberto- me respondi� dej�ndome a�n con m�s dudas.

- No jodas Gabriela, otra vez con tus tonter�as. Dime qu� tienes o...
- �No me hables as�!- grit� furiosa mientras sus pecas saltaban como burbujitas gaseosas. La mir� a los ojos con el ce�o fruncido. No sab�a qu� decirle. Hab�amos quedado en que dormir�a en su mueble. Not� que algunas cucul�es cantaban dando la bienvenida a el alba. Me levant� del mueble de su departamento y luc�a a�n furiosa como esperando que yo intuyera lo que ella me ped�a con la mirada. Abr� la puerta.
- �ad�nde vas?
- A mi casa- le respond� calmado. Sin rencor.
- Al menos disc�lpate antes de irte �no?
- Vete a la mierda- le respond� calmado, a la vez que cerraba la puerta y me largaba sin saber de qu� ten�a que disculparme.



El Post de Pedrito (Sin Censura)


Tanta insistencia jode, as� que decid� acceder al pedido de Alberto a escribir en su cojudo blog. Y acced� con la condici�n que no censure ni una sola palabra que escriba. Yo no soy un escritor, soy ingeniero y dicen que los ingenieros no sabemos escribir solo sabemos de matem�ticas. As� que como Alberto estudi� letras, aparte de ingenier�a, s�lo le permit� corregirme los acentos y las comas. Palabras no. S�lo esa aclaraci�n.

Soy Pedro G�mez y me siento perder el tiempo escribiendo esto, para que cuatro o cinco huevones incluyendo tetonas lean esta huevada. No s� que mierda contarles. Empezar� a decirles que desde muy peque�o, no recuerdo la edad, pero era muy peque�o ya era un pinga loca. Mi prima fue una de las primeras en sentir mis prodigiosos diez cent�metros que ya me manejaba. No tir�bamos, s�lo eran sobaditas muy arrechantes que terminaban sac�ndome ag�ita de coco. Ahora ella ya est� casada, y s� que lo recuerda perfectamente, pero nunca tocamos el tema. Pero me gustar�a probar ese culito otra vez. Claro que ella no fue la �nica primita que pas� por mis manos. Hubo una que me acus� de pervertido, pero como ella era mi mayor, yo lo negu� todo y me creyeron. Mas cojudos mis t�os. Les cuento est�s cosas, porque el huevonazo de Alberto ya ha cagado mi reputaci�n en este blog, as� que una raya m�s al tigre qu� da�o me puede hacer. (��� huev�n deja de escribir mis vainas!!!) Adem�s nunca me van a conocer.

Hay muy pocas cosas de las que me arrepiento. He probado drogas, casi todas, y hay que probarlas para saber de que mierda hablas cuando despu�s criticas a los huevonazos que ahora son unos est�pidos drogadictos. Hay que ser bien cojudo para caer en drogas, cuando se puede probar todas sin malograrte. En toda mi vida me habr� cachado a unos 67 hembritas; y eso que estoy siendo prudente, para que no digan que �ay, que cacherito el Pedrito�. No carajo, esa es la verdad. Bueno, de esta verdad sale una de las cosas que m�s me arrepiento en vida; fue la vez que ten�a 22 a�itos y Bertha mi enamorada de entonces qued� embarazada. La huevona era una bestia sacando cuentas y calcul� mal los d�as despu�s de su regla y, yo gil, que conf�o en sus cuentas y me vengo dentro de ella. Ambos decidimos abortar. Puta madre, comprendan carajo yo a�n estaba estudiando y la cojuda tambi�n. C�mo mierda �bamos a tener un hijo. Si yo era un misio. Puta, no hablemos de esto que se me salen las l�grimas.

Nunca he sido fiel, y creo que nunca lo ser�. Es que, me gustan todas las mujeres. Me alocan. Me gusta chuparles el potito �sobre todo el asterisco-, las tetitas, su conchita, lamerles los pelitos hasta del sobaco. �Que rico, carajo! Cuando una mujer me gusta mucho, tanto que con solo verla se me para el cabez�n, soy capaz de comerme hasta su caca y tomarme su pichi. Si fu�semos can�bales yo pedir�a �parte culo, por favor�. Con el cl�toris como cereza. Alucinen, que una vez estuve tirando con una perra que acababa de tener su chibolo, puta mare, y cuando le chupaba las tetas sal�a lechecita y me la tomaba toditita. Como bebito. La leche materna es rica, no piensen huevadas. Adem�s que te rejuvenece la piel. Hagan la prueba para que vean. Yo me trompeaba con el �critter� para tomar teta. A veces, el enano de mierda, jod�a tanto que ten�amos que chupar cada uno su teta. Yo siempre me agarraba la m�s gordita.

Y bueno, ya que tocamos el tema de las gorditas es bueno que hable al respecto. Como ya les dije yo agarro cualquier tipo de hembrita. Si la huevona es muy fea o demasiado gorda, no importa, nos metemos una borrachera con ron antes de tirar para que, carajo, nos veamos m�s bonitos, pues. Pero claro que todos tenemos nuestros l�mites �no? Pero uno nunca sabe. Yo no digo: no lo har�. Pues, m�renme escribiendo como huev�n para el blog del Albertito, que ser� mi pata del alma, pero que no joda, pues, con sus mariconadas de escribir para un blog. �Qui�n chucha escribe en blogs? Hembritas, pues. Ya le he dicho que no pierda su tiempo escribiendo huevadas que le pasan (y menos mis huevadas), y que carajo, se desahueve de una buena vez y escriba la novela o el libro de cuentos que tanto posterga el muy cojudo; o que trabaje mejor sino el socio de su viejo lo va a despedir de la puta compa��a. �Qu� mierda ganas escribiendo en este cojudo blog? Ni mierda, huev�n. S�lo que unos cuantos pajeros y pajeras te escriban comentarios huevones y t�, m�s huev�n todav�a, les respondas. �No jodas, pues Albertito! Y mejor dejo de escribir huevadas y vamos a chuparnos unas chelas que tengo sed, carajo. NO ME CENSURES HUEVON. Adi�s.

PEDRO G�MEZ C.


�Madurez?


Gabriela y yo continuamos con nuestra pactada amistad. Nada de besos y, mucho menos, sexo. S�lo salimos por ah� como buenos compa�eros. Ya llevamos algunos meses as� desde que nos reencontramos y reconciliamos. Durante ese tiempo yo he tratado de romper nuestro pacto fallando en el intento. Le he repetido sin subterfugios, varias veces, que me es dif�cil mantener una amistad con ella, pues como ya he probado �el material� me siento �inconscientemente- con derecho a seguir prob�ndolo. Ella me ha respondido que soy un infantil. Y creo que tiene raz�n. Pero, no soy un infante dulcero, soy un ni�o al que le gusta la fruta: adoro ese par de melones pecosos.

Las �ltimas dos semanas no me le he insinuado a Gabriela, y no por que ya no me interese o no la desee, sino porque he tenido alguna suerte con algunas chicas (jugadoras les dicen por ac�). Ante mi indiferencia acosadora Gabriela ha dicho que me encuentro raro o estoy disgustado por algo, y nunca se le ha ocurrido sospechar una posible madurez prematura. Sus dudas las he disipado con meloser�as que pocos amigos se permitir�an: apachurramientos en las que he podido sentir sus tetas a punto de explotar; besos por toda la cara �excepto en la boca, �vaya tonter�a!- y dem�s cursiler�as que se te puedan ocurrir, en el momento, con tal de calmar a una mujer intrigada.

Ayer mientras regres�bamos de una reuni�n de amigos Gabriela luc�a verdaderamente molesta; no me dirig�a la palabra y su ce�o fruncido la delataban. Cuando bajamos del taxi no accedi� a que la ayudara a bajar. Pagu� el taxi y la increp� por su actitud. Ella no pudo aguantarse m�s y me solt� furiosa que yo le hab�a faltado el respeto, pues yo habiendo llegado con ella a esa reuni�n no pod�a haber estado coqueteando descaradamente con la pelirroja flacuchenta que no dejaba de sacudirme las migajas del saco y hablarme al oidito y re�rse de cada huevada que dec�a y que por m�s amigos que seamos eso se ve mal. No me defend�, pues es lo peor que se puede hacer ante la ferocidad femenina que aduce tener la raz�n. Le ped� disculpas si mi comportamiento la ofendi�, pues, en realidad, soy un burro y una bestia con las mujeres. Cunado not� su satisfacci�n ante el mea culpa me le acerqu� y la bes� unos segundos, sin resistencia. Luego me desped�, sin respuesta, y march� con rumbo a casa. Hoy, por la ma�ana, Gabriela me llama al celular y me dice: ��Seguimos siendo amigos?� me tomo unos segundos y le respondo -bien maduro yo- �Por supuesto�. Nom�s, de tanta madurez, no me vaya a pudrir.


Mientras dorm�as, ment�a.


Los hombres fingimos amor para obtener placer y
las mujeres fingen placer para obtener amor.



Me despert� alarmado por la presencia de aquel cuerpo desconocido y desnudo en mi cama, pero "mi cama" en la casa de mis padres. Me tom� algunos segundos recordar que los hab�a enviado de viaje de vacaciones al Cuzco, y que me encontraba solo en casa. Bueno, tan solo no estaba, me acompa�aba la borracha que yac�a despreocupada en mi habitaci�n; luego comprob� que Pedrito dorm�a alcoholizado sobre los muebles de la sala y que lo acompa�aba la morena escandalosa de la noche anterior. Su nombre es Amarilis y cuando lleg� se le notaba que ya hab�a estado bebiendo. Lleg� sola con un jean azul ajustad�simo, botas rojas de cuero y una blusa, tambi�n roja, que daba fr�o observarla. Se re�a de todo y lo hac�a con un entusiasmo exagerado que ante el torbellino de las carcajadas, la blusa se le desacomodaba y nos regalaba un pez�n. Ahora, mientras retozaba sobre Pedrito, una de sus tetas me apuntaba acusadora. Fue Amarilis que en una llamada improvisada llam� a Sonia, prima de ella, para que sea mi "acompa�ante", ya que, su amiga la que inicialmente iba a acompa�arme la plant�.


Pedrito fue el motivador para organizar la fiesta. Invit� s�lo a los hombres de la oficina y algunos compa�eros de la universidad, descart� a todas las mujeres. La �nica condici�n que impuso para que alguna chica asistiera es que: esta sea una borracha consuetudinaria; que sea "material disponible" para cualquiera de los asistentes; que no sea inteligente, pues podr�a arruinar la fiesta con alguna est�pida convicci�n intelectual; y que no sea gorda, ni rellenita, todas deben ser flacas, hasta se aceptan anor�xicas �nada de gorditas! pues, el huev�n de Albertito quiere recobrar la cordura y saber nada de gorditas que le recuerden a la pecosa de Gabriela.


Sonia es flaca. Flaqu�sima. Su cuerpo es casi infantil. Sino fuera por la mata de vello p�bico, cualquiera la confundir�a con una p�ber. Pero esta confusi�n se podr�a dar s�lo en su desnudez y la ausencia de maquillaje que le ha quitado unos cinco a�os m�s de lo que aparentaba. Sonia tiene veintiuno y cuando llego parec�a de veinticinco y ahora que descansa desnuda sobre mi cama parece de diecisiete. A Sonia le gusta dar grititos secuenciales durante el sexo, a medida que la fogosidad se intensifica los decibeles de los grititos aumentan. Eso no eleva mi ego, pero s� me causa mucha curiosidad.


Son las once de la ma�ana del domingo y Sonia todav�a duerme. La observo, desde el sill�n marr�n de mi habitaci�n, bastante fascinado ante el espect�culo de ronquidos y babeos que proyecta. Bebo un poco de Gatorade y noto que mi celular est� vibrando, dudo en contestar pues el detector de llamadas indica: llamando Gabriela... Me decido a contestarle mientras me acomodo mejor en el mueble y advierto que Sonia ha dejado de roncar.


- �Hola Alberto!- me salud� con voz animosa.
- Hola Gabrielita.
- �Qu� haces?
- Pensar en t�- le ment�.
- �As�?... �mentiroso!
- De verdad Gabrielita. Todo el d�a pienso en t�, y sino me crees preg�ntale a "Albertito".
- �Grosero! Ya ves, t� nunca puedes hablar en serio, siempre sales con alguna payasada- me rezong�.
- Pero es la verdad, �l (Albertito) mejor que nadie para saber que s�lo pienso en t�- continu� adulandola.
- Ya, est� bien. Y dime, qu� hiciste anoche que te desapareciste. El tarado de Pedrito tambi�n est� perdido, me estaba contando Paty.
- Pedrito est� durmiendo ac�. Ayer nos bebimos unos tragos y se le hizo tarde y se qued�. Dile a Paty que no se preocupe.
- �Los dos solos han estado tomando?
- S�- le volv� a mentir.
- �Ay que lindos los amiguitos!
- As� soy por t�, pues, Gabrielita.
- Ya Alberto no me florees mucho. Y dime, �todav�a salimos al cine por la tarde?
- S�lo si te pones esa blusita blanca que me gusta.
- Hace mucho fr�o para usar eso.
- Cruzar� los dedos para que salga el sol. Bye- colgu� y mientras me preparaba para ducharme encend� el equipo de m�sica y puse Led Zeppelin con la intenci�n de que Sonia se despertara. Logr� levantarla y nos ba�amos juntos. Tuvimos sexo una vez m�s. Ella me ofreci� sus acostumbrados grititos mientras le susurraba al o�do que era la chica m�s linda que hab�a pasado por mi cuarto.


Hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana...


Siempre he intentado ser fiel. Cuando ni�o me imaginaba con una �nica mujer a la cual amaba hasta que la muerte nos separe. En la adolescencia tal idea me parec�a propia de mi edad infantil y lo que buscaba era tener la mayor cantidad de chicas al mismo tiempo para poder enrostrarles a mis amigos �mis conquistas�; pero en el fondo mis latidos y erecciones espont�neas eran por la enamoradita de turno. Ahora, de adulto siento que una sola no es suficiente y dos son muchas. Como resultado: siempre he decepcionado a todas las mujeres que me quisieron y, tambi�n, a las que no.

Una de las primeras que decepcion� fue a Chio. Ten�amos dieciocho a�os y, seg�n ella, se enamor� de m� porque la hac�a re�r. Y lo que me enamor� de ella fue su cuerpo: ojos grandes, piernas largas y tetas morbosas. Y s� que me enamor� de Chio. Nos sent�bamos juntos en todas las clases que llev�bamos en la universidad; almorz�bamos juntos en la cafeter�a y luego regres�bamos a clases m�s pegados aun; cuando sal�amos temprano nos �bamos al cine y, la mayor de las veces, acab�bamos retozando en alg�n hotel cercano a la facultad de periodismo -donde estudi�bamos- hasta rozar la hora de permiso que ella ten�a de llegar a casa. �ramos inseparables y fue con Chio que adquir� la adicci�n por lo senos generosos. Hab�an veces en que me pasaba horas bes�ndolos y acarici�ndolos sin hast�o, hasta que ella me advert�a con un �me arden, Alberto. Ya para�.

No recuerdo las circunstancias con las que termin� en posesi�n de su bolso. S�lo recuerdo que ella llam� a mi casa preocupada pensando que lo hab�a extraviado y me rogaba no revisarlo, pues, en �l se encontraba mi regalo de aniversario por nuestro primer a�o, que ser�a dentro de dos semanas. Jur� no hacerlo. Ment�.

Estaba preocupado, porque en dos semanas tendr�a que juntar el suficiente dinero para superar aquel regalo: era un reloj �Guess� deportivo con correa de cuero marr�n que estaba enfundada en una hermosa caja met�lica con el sello de la marca. Me lo prob� y me quedaba perfecto. Luego, segu� revisando y encontr� los cl�sicos utensilios que lleva una mujer en un bolso; tambi�n encontr� una billetera con dinero, documentos y fotos que me llamaron la atenci�n: fotos tama�o carnet de pap� y mam�; algunas fotos recientes de ella que una rob� para m�. Pero dentro de todo ese revoltijo encontr� un antiguo pase de biblioteca escolar; en �l, sonre�a una quincea�era regordeta con enormes cachetes que achinaban sus ojos. Era Chio, que estaba irreconocible. �Que gorda! dije decepcionado. Aquella imagen arranc� de un tir�n la idealizaci�n ciega que ten�a de Chio. Ya no era m�s la flaquita angelical con enormes tetas. Era la gorda del pase de biblioteca. Esa noche del descubrimiento, no pude dormir. S�lo pensaba en lo gorda que hab�a sido -y pod�a volver a ser- Chio. Esa noche, inconscientemente, le dije adi�s a mi primer amor.

Durante los d�as siguientes las cosas cambiaron con Chio: inventaba excusas para irme con los amigos abandonados y el dinero que deb�a juntar para el regalo de aniversario me lo gast� en cervezas y en dos noches de hotel con distintas chicas f�ciles que no recuerdo ni sus rostros.

A�n recuerdo excus�ndome ante la baratija que le regal� el d�a de nuestro aniversario, y ella recibi�ndolo feliz. Cinco d�as despu�s ella terminaba conmigo ante la confesi�n de mi infidelidad con aquellas chicas que no recuerdo su rostro. Cada l�grima que derram� aquel d�a todav�a me cuesta secar en las noches que la recuerdo, o cuando me topo entre mis cosas con el reloj que a�n conservo junto a la fotograf�a que rob� aquel d�a. Los tiempos cambian y te cambian; y el amor m�s barato es el que se paga.


DF - LIMA (una chavita chinita y un huev�n)

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
HOLA!

Alberto F dice:
Hola chinita

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
me acord� de t�

Alberto F dice:

as�????

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
nah, no es verdad

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
ja, ja, ja eras mi h�roe amigo

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
y ahora te has convertido en un escritor chafa m�s jajaja

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
con tono de drama y ofensa eh

Alberto F dice:
oye, chinita rica �ya ves? ... ya me est�s maltratando

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
nah, no es verdad sabes que eres mi huev�n favorito

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
aunque debo reconocer que ultimamente te has puesto m�s nena que antes


Alberto F dice:
es la paja Verito, la paja

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
pero, aun as� te quiero

Alberto F dice:
t� sabes que yo tambi�n te quiero chinita rica...

Alberto F dice:
te quiero tirar

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
jajaja, en los tiempos de necesidad y no necesidad t� est�s caliente

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
siempre, no inventes

Alberto F dice:
no entiendo el: "no inventes" que utilizan los mexicanos entre las frases

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
vale piojoso

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
Te dir� que estuve volvi�ndome loca con este maldito encierro forzado, no ha sido para nada divertido, y no inventes eso de que tooodas las cantinas, bares y lugares que siempre visito est�n cerrados verdaderamente me jode


**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
no he tomado nada de alcohol en dos semanas, me siento fatal ja ja ja el alcohol sin compa��a no sabe igual


**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
adem�s no puedo besarme con desconocidos en los bares, qu� cree ese est�pido virus, qu� har� de mi vida, me arrebata las cosas que me dan sentido, �no puede ser! ya me aprend� todas las temporadas de Dr House de memoria y vi tooodas mis pel�culas favoritas.

Alberto F dice:
bueno, chinita, creo que te enviar� una foto m�a en cueros para que en esta temporada de abstinencia al menos tengas algo �no?


**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
que af�n el tuyo de estar regalando fotitos desnudo, no puede ser golfote!

Alberto F dice:
Una vecina, tuya, del DF, me ense�� (NTQVCA)

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
Ah, yo no soy ma�osa, jajaja

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
yo ni me atrevo a decirte que esos labios de tu perfil se me antojan y no precisamente para besarlos, como crees...

Alberto F dice:
ah� est�n para lo que t� quieras Verito, y si se te antoja todo mi cuerpo calatito


**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
no, no, no, si yo soy una ni�ita inocente ja ja ja

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
Adem�s ya sabes que las amistades y el sexo no se mezclan, esa es la primera regla amigo, por eso es que te metes en tantos problemas amigo

Alberto F dice:
no jodas china, si vivieras en Lima y no en DF, hace rato hubieses pasado por caja

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
no te preocupes "amantenoejemplar", tampoco soy tan buena,y ni estoy tan buena, asi que...

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
Sabes estoy pensando en escribir un blog

Alberto F dice:
ja, y c�mo le pondr�as

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
"De guarra a princesa, sin morir en el intento"

Alberto F dice:
y eso?

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
me mandaron al demonio por una princesa


**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
y esta vez s� doli�, y mucho

Alberto F dice:
te sobo tu pechito?

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
no mames

Alberto F dice:
t� quieres mamar?

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
no seas pendejo

Alberto F dice:
no te enojes

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
s�, estoy neneando y feo, pero lo hago contigo porque eres la �nica persona en el mundo (bien, bien fue exagerado) por lo menos en America latina, que solo lee lo que escribo y no juzga o por lo menos no me lo dice y eso se agradece.

Alberto F dice:
ya, ya chinita rica no te me pongas melanc�lica. T� sabes que te quiero...

Alberto F dice:
y deseo

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
Ja ja ja, pues como quieras, aunque t� sabr�s cuanto da�ar tu reputaci�n

Alberto F dice:
mi reputaci�n es una mierda desde hace mucho

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
bueno, amigo me voy al centro a "Los jarritos", es una cantina poco distinguida

Alberto F dice:
vaya, y dele un poco de distinci�n

Alberto F dice:
exhibe esos pechos

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
Vale cuidate amigo, te quiero piojoso ja ja

Alberto F dice:
yo tambi�n chinita rica

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
Escucha esta, pa cuando quieras dedicar otra, ardido!

**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:
(ja ja sabes un amigo muy querido siempre me decia por qu� dedicar "ojala que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan..." ja ja si puedes dedicar ojala que te mueras de una vez)http://www.youtube.com/watch?v=ri9tm1dnJ48

Alberto F dice:
ok la escucho ahora

Alberto F dice:
besos, bye


Alberto F dice:




**VERONICA** "perdona mi franqueza" dice:



Viaje en Bus


El �mnibus estaba vac�o, as� que decid� abordarlo. Mientras me acomodaba en uno de los asientos individuales, la muchacha que se encontraba delante de m� lo desocupaba. Al levantarse pude observar que el polito blanco que usaba lo ten�a alzado; que llevaba un coqueto calzoncito celeste y que sus bordes ondulantes semejaban oleajes con invitaci�n a zambullirte en ellos. Tambi�n not� esos simp�ticos hoyuelos con los que la naturaleza adorna a algunos culos. ��Baja en Las Flores!� grit� mientras se acomodaba el polito y volteaba para verificar cuantos �mani�ticos sexuales� (dixit las chicas) le miraban el culo. Yo suspiraba frustrado ante la finalizaci�n del espect�culo sin dejar de mirarle el poto. La observ� bajar satisfecha, casi flotante. Ya, afuera, en la calle causaba los mismos estragos en los afortunados transe�ntes que la miraban con descaro y lascivia. El bus continu� su ruta y yo pensaba en sentarme en el asiento que acababa de abandonar la chica; y no por la comodidad de estar m�s cerca de la salida del bus, sino porque sab�a que a�n conservar�a el calorcito corporal que su hermoso culo acaba de levantar y eso, tal vez, aplacar�a cierta arrechura frustrante. Miro a los lados y me encuentro con varios rostros que piensan igual, me desanimo y conservo mi lugar. El colectivo se detiene y hace subir a una se�ora de cabello rojo con dificultades de peso. La se�ora de cabello rojo se acomoda en un asiento doble que est� muy cerca de la puerta de bajada y que son reservados para personas con alguna convalecencia, ancianos y embarazadas. La se�ora de cabello rojo intenta acomodarse mejor, pero la joven que ocupa el lado de la ventanilla, del asiento que ocupa, y su sobrepeso se lo impiden. Entonces intenta acomodarse en otro asiento y da una r�pida mirada a los desocupados. Me doy cuenta que el que se encuentra delante de m� y que antes ocup� la muchacha de hermoso culo, le gusta. Se levanta e intenta llegar, sosteni�ndose de los asientos, hasta el asiento de la muchacha de hermoso culo. El bus frena y la se�ora de cabello rojo se inclina hacia atr�s y luego, sin frenos, se va hacia delante. Con ojos desorbitados la veo venirse encima de m�. En r�fagas de segundos cavilo en un plan para librarme de la aplastada que sufrir�. Pienso, tambi�n, en que por qu� me sucede esto a m�; si yo ya he hecho las paces con todas las gordas. Hasta de una me he enamorado. �Qu� pasa? �Por qu� env�an a este cachalote a que me aplaste? �Respeten el contrato, carajo! Me levant� y como quien detiene a un contrincante en el f�tbol americano pongo todo mi peso y fuerza en mis hombros; la se�ora de cabello rojo y m�s de cien kilos, cae amortiguada por el choque justo en el asiento que la muchacha de hermoso culo abandon� hace unas cuadras atr�s. Noto que su cartera est� en el piso; de inmediato la recojo se la entrego con preocupaci�n y le pregunto si est� bien; ��Ay! Gracias joven si no fuera por usted me ca�a qui�n sabe d�nde� me dijo sob�ndose una teta adolorida por el impacto. Regres� a mi lugar pensando en que estas cosas no suceder�an: si el hijo de puta del pintor no se demorara tanto en pintar mi auto; o si no fuese tan �ahorrativo� y abordase un taxi. La gorda de cabello rojo estornuda. Lo que faltaba.


El ataque de los Cerdos

Keiko Fujimori


Es muy probable que muchos compartan cierta aversi�n por Keiko, la primog�nita del japon�s rata y condenado -a 25 a�os de prisi�n- Alberto Fujimori. Y digo muchos y no todos porque a�n en el Per� existen ciertas masas de gentes que dan su respaldo ciego a los anaranjados fujimoristas. Y es que esta regordeta ser� una de las candidatas a la presidencia de la rep�blica del Per� y, lo que es peor, est� primera en las encuestas que difunden diversos medios. Es decir, que si no encontramos un candidato "de peso" que pueda superar esa extra�a popularidad que hoy ostenta la omnipresente chanchita, creo, estaremos condenados a que esta "chinita" pose su enorme culo en los sillones presidenciales de Palacio de Gobierno y, por tanto, gobierne con displicencia con toda la corruptela que se encuentra pagando condena en la c�rcel y, como todos sospechamos, indultar� a papito; claro, si es que llega vivo al 2011.


Disculpen los lectores de otros pa�ses por comentar un tema pol�tico local y no escribir sobre mis acostumbradas estupideces, pero es que era inevitable "hablar" de ella, ya que, su cebosa y anaranjada presencia me aniquila en cuanto programa televisivo sintonice o diario lea. Esa sonrisa torcida que resalta sin disfuerzo sus enormes y atolondrados cachetes que me recuerda que la gripe porcina nos acecha sin clemencia y que pronto la padeceremos.


D�as aciagos y tenebrosos viven nuestros hermanos mexicanos con la enfermedad de los cerditos; y aqu� me refiero -para los desinformados- a los s�idos (cerdos, puercos, jabal�es) y no a nuestras queridas gorditas que prestamos atenci�n en este sitio. Lima se caga de miedo. Las medidas ante los que llegan del extranjero son celosas. Algunos ya se aseguraron comprando sus mascarillas. �Oink! es el sonido de nuestras pesadillas.


Estoy pensando seriamente eliminar este blog, que creo est� maldito, pues desde su nacimiento no han parado de acosarme las pesadillas adiposas. Y estas ahora dejaron el plano on�rico y son una realidad. Bueno, son dos realidades: la primera y m�s cercana es nuestra mondonguda candidata presidencial Keiko Fujimori ue amenaza cagarnos la vida m�s adelante, la otra todav�a lejana pero no por eso menos peligrosa que la nip�n, es la gripe porcina, venganza de los tragones y sabrosos chanchitos que disfrutamos en cuanta parrillada preparamos. El ataque es desde dos flancos: el pol�tico y el de la salud. �Cu�l ser� el peor? Mejor elimino este blog, por si acaso �no? �O me paso por los huevos tanta paranoia y me como un s�nguche de jam�n y para bajarla se la arrimo a la primera gordita que se me cruce?.


Mexico DF



Huevo hinchado

Con una gorda que se hace a la "estrecha" (Gabriela) y, sin embargo, siempre hace sonar mi celular para: nada.
Con un auto que no quiere salir del taller desde su accidente por culpa de un pintor hijodeputa: "taxi, taxi... para, pues conchatumadre".
Con amigos que s�lo piensan en emborracharse y levantarse el primer calz�n que se les cruza sin remilgos de raza, religi�n, cultura, f�sico y hasta �sexo definido?: "Pedrito yo creo que "esa" tiene manzana".
Con una ex esposa que se empe�a en dejarme sin un puto cobre, como si yo ganara aunque sea un sueldo decente.
Con unos padres que creen que todav�a soy un nene e insisten en que est� puntual a la hora de la cena.
Con una mano impulsiva y un pene siempre dispuesto me estoy convirtiendo en un pajero profesional.
Con una semana que pas� en la que no hay nada que contar y mucho que resumir me voy a la mierda (junto con ustedes, si quieren), porque si continuo as�, les aseguro que las pelotas me van a estallar.



Canta Conmigo


Ojal� que te mueras.
que se abra la tierra y te hundas en ella,
que todos te olviden.
Ojal� que te cierren las puertas del cielo,
y que todos te olviden.
Que se llene tu alma de penas,
y entre m�s te duelan, que m�s te lastimen.
Ojal� que te mueras, que tu alma se vaya al infierno,
y que se haga eterno tu llanto,
ojal� pagues caro el haberme enga�ado
aun queri�ndote tanto,
Que se claven espinas en tu coraz�n si es que a�n
tienes algo..
Ojal� sea un tormento acordarte de m�,
si es que un d�a lo haces.
Ojal� sea tanto el dolor, que supliques perd�n
y se vuelva tan insoportable.
!!Ojal� que te mueras, que todo tu mundo se vaya al olvido,
s� que no debo odiarte pero es imposible tratar
de olvidar lo que hiciste conmigo.!!!
!!Ojal� que te mueras, que todo tu mundo se quede vac�o!
!!Ojal� cada gota de llanto te queme hasta el alma!!!
!!!Ojal� que no encuentres la calma!!!
!!Ojal� que te mueras!!!!
aahhhhaaaaayyy!!
Ojal� sea un tormento acordarte de m�
si es que un d�a lo haces.
Ojal� sea tanto el dolor
que supliques perd�n y se vuelva
tan insoportable.
Ojal� que te mueras, que todo tu mundo se vaya
al olvido. s� que no debo odiarte pero
es imposible tratar de olvidar lo que hiciste conmigo.
Ojal� que te mueras que todo tu mundo se quede vac�o.
Ojal� cada gota de llanto te queme hasta el alma.
Ojal� que no encuentres la calma.
!!!!!!Ojal� que te mueras!!!!!!!


Me hab�a prometido nunca m�s pisar un karaoke, desde aquella noche en que Corina me convenci� a ir con una mirada sexual que no admit�a negativas. Aquella vez a pesar de los ruegos no acced� -por m�s tragos encima- a cantar. Esta vez, necesit� interminables vasos de Sillao (ron con coca cola) para cumplir con mi castigo. Por supuesto que el castigo fue infringido por una mujer de generosas carnes, Gabriela.

La resaca me impidi� cumplir, otra vez, el viernes lo acordado ("iremos a donde quieras") con Gabriela. Ella entendi� el percance con juicio de amiga indulgente; total, si no hay besos ni sexo tampoco hay responsabilidades filiales. Pero Gabriela, como toda mujer, conoce el arte de la manipulaci�n; y yo, como todos los hombres, a pesar de evitar y reconocer las argucias con que Gabriela (hacerse a la dolida) me intenta someter caigo siempre subyugado ante sus espont�neas artima�as: �Est� bien Gabriela, te compensar�. Ma�ana iremos y haremos todo lo que t� digas�; le promet� con la ingenuidad de un huev�n.

Entre sus exigencias contemplaba la invitaci�n de todos mis compa�eros de trabajo. �Ni cagando� le dije enf�tico. Negociamos. Las tretas seductoras las mand� a la mierda, esta vez no ceder�a: �S�lo ir� Pedrito y su invitada. Nadie m�s�, dije envalentonado. Me observ� sin resignaci�n, estaba dispuesta a dar pelea. �Llevar� algunas amigas de la universidad� o �prefieres cantar dos canciones? habla, invito a dos amigas o cantas dos temas�. Perra de la reconchatumadre, pens� mientras ced�a a su petici�n primera.

��D�nde est�s huev�n?� me pregunt� -por el celular- Pedrito que hab�a llegado temprano al karaoke junto a Patricia. Estoy cerca" le dije sin �nimo. Antes de pisar el �antro del rid�culo� recib� alrededor de veinte presurosas llamadas que preguntaban mi ubicaci�n. Llegu� con una hora de retraso ante las pifias de mi nada respetable p�blico que esperaba sazonado con espirituosas aguas. Salud� a todos y me ubiqu� entre Pedrito y Gabriela. Me presentaron a Sonia y Jeaneth, amigas universitarias de Gabriela, que beb�an cervezas y fumaban como si el mundo acabara hoy. "Mis amigos" me cedieron tiempo para poder emborracharme y as� poder cantar sin complejos. Mientras intentaba embriagarme Gabriela cant� temas de Miryam Hern�ndez y Alejandra Guzm�n que aplaud� por compromiso; Pedrito se transform� en Vicentico y cant� una versi�n bastante machista de �El matador� que despert� las carcajadas de las universitarias y las iras de la novia; Patricia le respondi� con una desafinada versi�n de �Ese hombre� de Roc�o Jurado, que lo �nico que logr� fue aumentar el ego desaforado de Pedrito; Sonia se luci� cantando �Florecita rockera� de los Aterciopelados, y demostr� no s�lo tener una voz abaritonada, sino tambi�n, un culo majestuoso que provoc� los aplausos de las otras mesas; Jeaneth, tambi�n, desafin� al interpretar un tema que todos desconoc�an y que despu�s supe que es una cantante chilena que se llama Javiera Mena. S�lo faltaba yo que ya estaba muy borracho y a�n no decid�a qu� tema cantar o c�mo evitar el suplicio.

Necesitaba un tema que no me expusiera y que, al contrario, hiciera apenar a otra. Antes de haberme decidido ped� un whisky doble seco que beb� sin pausa. Hab�a llegado el momento, nadie sab�a qu� iba a cantar. Todos esperaban que cante alg�n tema rockero o una baladita dedicada a Gabriela. Tom� el micr�fono y esper� las primeras melod�as del tema. Observ� a mi p�blico y not� a un Pedrito ri�ndose antes de tiempo; Gabriela me miraba con malicia et�lica y las dem�s me observaban con ojos vidriosos pero atentos, con muecas que no eran de burla sino de pavor ante la verg�enza ajena. Pero yo ya estaba lo suficientemente borracho como para lidiar con el reto. Me par� porque sent� que estar�a m�s c�modo y dediqu� la canci�n a la chica que �quiero mucho" �resalte las comillas con los dedos- y que se encuentra en mi mesa. Mientras cantaba con la conchudez y desenvolvimiento que el alcohol te regala, me divert�a con la turbaci�n y el sonrojo incandescente de Gabriela; con el desconcierto con que las chicas universitarias miraban a su aterrada amiga; con la risa burlona de Pedrito y sus euf�ricos aplausos finales que como un domin� contagi� a todas las mesas. Est� claro que la ovaci�n no fue por mi ten�rica voz, sino por la teatralidad con que la interpret� y dediqu� a la musa abochornada.

La acompa�� hasta la puerta de su departamento; nos despedimos y antes de entrar me pregunt� con esos ojos melanc�licos que siempre me infunden ganas de protegerla: �Es verdad que sientes todo lo que cantantes�. La mir� con resignaci�n ante la pregunta que esperas y no quieres contestar, y le dije con la seriedad que ameritaba la respuesta: �No, Gabriela. C�mo crees�.


Prefiero a la Dama de Hierro



"�Vas a ir igual al concierto de Iron Maiden?" pregunt� sin mostrar alg�n sentimiento. Una semana antes hab�a prometido invitar -este jueves- al teatro a Gabriela, y al d�a siguiente al cine y al d�a siguiente a "donde ella quiera". Todo esto en agradecimiento por cuidar con abnegaci�n en mi doloroso trance, que ustedes ya conocen. Sucede que olvid� el concierto de este jueves y cuyas entradas esperan desde diciembre de el a�o pasado. "S�, Gabrielita ir� de todas maneras. Pero, si quieres... vamos" le respond� vacilante, con un ligero mal presentimiento que acepte la invitaci�n; pues, esa noche me emborrachar� antes y despu�s de la tocada. Pedrito, Bundy, Pili Ochoa -irreconocible en su faceta metalera- y algunos amigos "desconocidos" me acompa�ar�n. "No me gusta esa m�sica Alberto... adem�s, no importa. Me la debes. Pero me puedes pagar la tardanza con un heladito" me dijo con la sonrisa m�s persuasiva que ten�a.


Era la chanchita m�s hermosa de toda la helader�a; y eso que, en ese instante, hab�an varias vaquitas de donde escoger. Tomaba su helado con la gracia de una nereida y una prisa esquel�tica que no impidi� que un poco de su helado cayera sobre el cielo de pecas que es su pecho. Persegu� cada instante del prodigioso y dulce recorrido hasta que se perdi� entre la grieta infinita de sus n�veas monta�as. Al advertir la desvergonzada fijaci�n que manten�a hacia sus tetas, Gabriela no se ruboriz� como siempre lo hac�a sino que calculando la direcci�n de mi vista -osea, al nivel de sus senos- me mostr� un vigoroso dedo medio que complementaba con un semblante risue�o. "Albertito, por si acaso la cara la tengo aqu�" dijo se�al�ndose el rostro. "Tienes que hac�rmelo recordar m�s seguido" respond� observando, ahora s�, un sonrojamiento en Gabriela.


Esa noche mientras la acompa�aba a su departamento, comprend� que no estoy enamorado de ella. S�lo estoy calent�n por ella. Comprend� que sus tetas pueden hacerme naufragar en sensaciones desconocidas; y que en ese naufragio es ingenuo tratar de escapar gui�ndose a alg�n puerto con sus pecas. Entend� que me impaciento por probarla, por desnudarla y sentir su piel fr�a y comprobar como se va calentando poco a poco junto a la m�a. S�, s�lo quiero tir�rmela porque tiene un par de tetas que me descalabran y porque prefiero a Iron Maiden, antes que pasarla con ella.



Amigos

�hace falta que te diga
Que me muero por tener algo contigo?
�es que no te has dado cuenta
De lo mucho que me cuesta ser tu amigo?
Ya no puedo acercarme a tu boca
Sin dese�rtela de una manera loca
C. Novarro "Algo Contigo"

Gabriela cumpli� su promesa de cuidarme con atenciones de madre. Se aparec�a en la casa, con puntualidad inglesa, por las ma�anas despu�s de sus rutinas en el gimnasio. Llegaba con una pesada mochila roja llena de ropa que mudaba antes de irse a sus clases de la universidad y una sonrisa que expresaba lo di�fano de sus sentimientos, es decir, s�lo me quer�a como a un amigo.

Es dif�cil ser el amigo de alguien a quien deseas. De alguien que cuando ves quieres arrancarle sus telas con furia, para luego acariciar con ternura y besar cada cent�metro de dermis, como si fuese un helado que se est� derritiendo. ��Recuerdas Alberto, cuando acordamos ser los mejores amigos porque as� nos llevar�amos mejor?�, me dijo aquella ma�ana despu�s que se fue Pedrito. Y yo asent� concluyendo que esta vez, convencerla para tener sexo, ser�a m�s complicado. Durante los siguientes d�as de desinteresados cuidados, desist� de la empresa de volver a tener �algo� con Gabriela, pues, ella me confes� que est� saliendo con alguien a quien le cuenta su samaritana labor de enfermer�a que realiza con un �querido amigo� y que, muy pronto, se animar� a pedirle ser su enamorada o en su defecto a besarla �Si es que yo no lo hago antes� le dije; a lo que ella atin� a sonre�rme �otra vez, carajo- y darme una apenada caricia en las mejillas. La mir� con una bronca oculta que -me parece advirti�- la hizo regalarme un beso en la frente. Quise mandarla a la mierda.

La luz empez� a filtrase por las cortinas cerradas de la habitaci�n que a�n abrigaba una oscuridad c�mplice. Mientras me vest�a observaba el apacible cuerpo desnudo que dorm�a sin preocupaciones en aquella cama blanca de hotel. Abr� las ventanas para que el olor de sexo, cigarrillo y tufo de alcohol cedieran un poco. Me mir� en el espejo, que estaba empotrado a una pared, para observar la mejor�a de mis moretones. Descubr� un �chupete� en el pecho que no recuerdo haber consentido. Volv� a observar con detenimiento la desnudez de aquella chica que no recordaba su nombre y me descubr� imaginando �rollitos� y pecas en ella. Me sent� tan est�pido que abandon� el cuarto de inmediato. Ya afuera llam� al celular de Pedrito que se encontraba en la habitaci�n contigua con una morocha de enormes tetas y culo de yegua. No respondi� al primer llamado, as� que, intent� una segunda vez �Esp�rame Albertito �respondi� con voz fatigada-, que� que� �C�mo te llamas? �consult� con descaro a los gemidos de fondo que respondieron: ��Karen, huev�n!�- Ah, verdad. Ya Albertito� esp�rame que� �Karen huev�n� me est� orde�ando� el �ltimo polvito� de� �uff!... �ahhh!... �un silencio perturbador domin� el audio del celular para luego escucharse unos ruidos secos y despu�s una voz reconfortada dijo- ya salgo�.




Cari�os


A veces la fidelidad la encuentras en quien menos te esperas. Y yo la pod�a observar preocupada a los pies de mi cama. Ten�a esas miradas de impotencia, de no poder hacer nada para calmar mi dolor. No me dol�a nada, pero� �Para qu� dec�rselo? Me gust� verla ah� decidida a cuidarme. Hac�a mucho que no la ve�a y su presencia fue un b�lsamo analg�sico. Cuando se acerc� para ver mejor mis heridas del rostro, un mech�n de su cabello roz� mi cara y despidi� esa cl�sica fragancia de �almendras? �casta�as? No s�, pero era �su� olor, sus feromonas. Mi inspiraci�n. No pude evitar una erecci�n. ��Oye Gabrielita! Mira c�mo lo has puesto a Albertito. El muy pendejo est� todo abollado pero no puede evitar la arrechura de verte� dijo Pedrito, avergonzando a Gabriela que ahora luc�a colorad�sima.

A veces, tambi�n, encuentras una lecci�n �a tu mal humor cr�tico- en donde menos te esperas. Generalmente no bebo martes. Pero existieron muchas circunstancias que hac�an de mis d�as unos d�as muy grises, ergo, andaba con un genio de mierda. Y esa noche de martes, me escap� a beber con Bundy que nunca dice no, a una invitaci�n alcoh�lica. Lo malo es que a Bundy le gusta beber en dudosos bares del Centro de Lima; pero ese no era el problema, el problema era mi mal humor. Mis ganas de desquit�rmelas con alguien. S�lo buscaba alg�n pretexto desencadenante. Y el pretexto apareci� en mi complejo de creerme s�per h�roe: una chica es forcejeada por su �cari�oso� enamorado. La chica lo manda a la mierda, pero el cari�oso no deja de hacerle cari�itos. Algunos borrachines observan y mueven la cabeza en se�al de reprobaci�n, pero no hacen nada. �S�per A� hace su aparici�n e intenta calmar los �nimos, ha sabiendas que es in�til. Un empuj�n y un merecido �no te metas conchatumadre� es lo que recibe el desenmascarado. No m�s pretextos era hora de desquit�rselas y de pasadita quedarse con la chica. Nunca dije que fuera un s�per h�roe de intachable moral. El �cari�oso� nunca fue un escollo duro, es mas, fue amedrentado a pura boca. L�xico de letrina, dice mi madre. La chica se fue sin agradecer al h�roe. El que s� regreso y con su pandilla de malvados villanos fue el �cari�oso�. �Ahora, pe� huev�n hazte al machito�. Y me hice al machito, pues, un s�per h�roe nunca se acobarda a pesar de sentirse disminuido en n�mero. Lo malo es que Bundy no es �Robin�, y mucho menos �Gat�bela�; es un simple parroquiano de pac�ficas costumbres y esmirriado talante. Y me hice al machito. Y me brindaron cari�o sin remilgos. Y hubiese sido peor, si es que Bundy no solicitaba auxilio desentonado en las afueras del bar y la polic�a hizo una oportuna aparici�n. Y a pesar de mi sangrante aspecto, a�n me hac�a al machito. Pero yo era un s�per h�roe sin disfraz y sin reconocimiento as� que: ��Todos a la Comisar�a, carajo!�.

Pedrito se hab�a quedado toda la noche. Ronc� a mi lado y no quiso ba�arse antes de acostarse �No jodas, huev�n, �acaso vamos a tirar para que me pidas que entre a la cama ba�adito?� me dijo con sarcasmo en el rostro. Pedrito acostumbraba a quedarse a dormir cuando viv�a con mis padres; y ahora que he vuelto ha hacerlo encontr� el motivo (mi convalecencia) para quedarse a jugar con el �Playstation 3� toda la noche. En la ma�ana, cuando lleg� Gabriela, �l se iba al trabajo y me dejaba con la chanchita so�ada. �Ah� te lo dejo Gabriela cuida a este huev�n que por salir con tarados, mira lo que le pas�. Si hubieses estado conmigo esto no hubiese pasado, huev�n. Ah, verdad Gabrielita dicen que una �mamadita� es buena para la desinflamaci�n� dijo saliendo de la habitaci�n con su sonrisa de costado. Luego, mi madre entr� trayendo los desayunos y me extra�aba la complacencia para con Gabriela, algo que no es com�n en ella. Cuando se fue mam�, Gabriela se ech� a mi lado y acarici�ndome el pelo me dijo �hoy te cuidar� todo el d�a, Albertito. As� que p�deme lo que quieras� se acerc� y me regal� un beso en la frente para que al alejarse desprendiera toda su fragancia -�almendras? �casta�as?- y un cielo de pecas. No pude evitar otra erecci�n.



Urgente, Un Ma�anero


El despertador del celular me dec�a que ya eran las siete de la ma�ana. El inconfundible dolorcito de cabeza me indicaba que hab�a bebido m�s de lo permitido. Y esta rebosante erecci�n ma�anera me recriminaba que ya dejara las pajas y me tire un co�o cuanto antes.

Dicen que despertar con una erecci�n es s�ntoma de salud; no lo s�. S�lo recuerdo que a partir de los catorce a�os despertaba con una vergonzosa erecci�n que era indisimulable ante mis padres y hermanas que entraban a mi habitaci�n sin tocar, para despertar al dormil�n. Lo que ocasionaba que para ocultar la verga erecta diera unas vueltas abruptas que en ocasiones lastimaban al �engre�do�, por encontrarse intempestivamente con el duro colch�n. Esta escena se repet�a todos los d�as. Hasta que paulatinamente empezaron a menguar hasta desaparecer por completo hace unos ocho a�os, m�s o menos. Eran �pocas de sexo habitual.

Hace poco m�s de un mes y sin piedad regres�. Era una erecci�n inspiradora y po�tica s�lo que no hab�a musa a quien dedicar. Y esta turbaci�n sangu�nea no se deja enga�ar con ef�meros pajazos, necesita de una vagina que lo cobije o de una boca jugosa que apacig�e su sed coital. Los ejercicios onanistas son para los perdedores me grita por las ma�anas. Y tiene raz�n, pues, hace mucho que no tengo buen sexo ma�anero. Hace mucho, que no recuerdo la �ltima vez. Mi sexo es nocturno o de madrugadas alcoholizadas, que conllevan a sexo �resacoso� por la tarde.

- Tienes que conseguirte una zorrita urgente �dijo frot�ndose las manos Pedrito.
- As� parece �dije sin entusiasmo.
- Oye, Alberto. �Y te conseguiste la gordita que buscabas?
- En eso estoy, man.
- No te olvides consiguir una para m�, tambi�n. Mira que tengo que probar mi lechoncito. Mientras tanto seguir� mi rutina con Patycita, que cada d�a est� m�s flaquita.
- Y yo con mi rutina de pajazos.
- Ahh, yo tambi�n �
agreg� haciendo un gesto masturbatorio.
- �T� tambi�n? �pregunt� incr�dulo.
- �Claro, pues, Albertito! Yo soy muy arrecho huev�n. Puedo tirar tres veces en un d�a con Paty; pero por la noche ya estoy calent�n, otra vez. Y� bueno, pues, siempre una pajita es m�s relajante. Y si es una pajita ma�anera, mejorrr.