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Relanzamiento


Fecha Publicación: 2010-03-15T22:18:00.000-07:00




Quien escribe este texto, ha sufrido bastante por amor.


De hecho, ha sufrido tanto y hasta menos que muchos hombres de los que conoce, en cantidad e intensidad. La gran diferencia es que yo lo admito, admito tener problemas con el juego (hay otros que mienten, que roban, que tienen enfermedades venéreas... pero yo tengo problemas con el juego), que suelo escoger los momentos inadecuados para pensar o para jugar a la pasión, entre otras defecciones masculinas que pocos se atreven a sacar a la luz. Y lo digo con el orgullo de un veterano mutilado en la guerra de Corea, si bien perdí tiempo, dinero, esfuerzo, esperanza y a veces hasta un poco de dignidad, no he perdido mi uniforme. Y es por eso que he vuelto al teclado.


En verdad, no, no he vuelto a caer en las garras de Cupido, su oferta no fue tan llenadora en épocas distintas, pero de otro lado he descubierto otra cosa: A pesar de mi disciplinada elusión del pantanal llamado amor, no de dejado de pensar en mujeres. Eso es ir saltando entre minas, porque en cualquier momento puede suceder lo que no sucedió en uno anterior, es un juego en el que quien no cae, explota, así de sencillo.


¿Por qué volver una y otra vez a llenar mi cabeza de humedad? Motivos son conocidos para quienes han leído este blog durante sus primeras tres temporadas, o para quienes tienen una vida febrilmente vivida: Necesidad de comunicación interpersonal más importante y sólida que las de otro tipo, búsqueda de actividad sexual segura y permanente (tengo veintitantos años, prefiero tirar que jugar Play Station), reafirmación de la fe en la relación de pareja (está bien que a otros les salga hasta las boloñas, pero yo no soy como otros), imposibilidad de evitar conocer mujeres, y creo que así cierro la lista, tal vez porque no se me ocurren o no quiera admitir otras razones.


Es parte de la vida, es una competencia obligatoria. Tal vez por ser natural o porque el consumismo mercantil y social prácticamente lo induce a uno a hacerlo, fijarse en alguien, enamorarse, hasta querer casarse, o simplemente ganarse problemas son cosas inherentes a una naturaleza humana termonuclear. Y de mi vida, al menos, desde el pacífico punto de vista de la observación y el recuento.


Voy a recurrir a otro elemento trillado en este blog: ¿Por qué me ausento? No basta ahora con decir “Siempre me quedo, siempre me voy”, porque los actuales motivos son variopintos y hasta bizarros. De hecho, son una lista:


1) La vida blogger está perdiendo vigencia y seriedad: Seamos honestos, hay cierto bajón desde la entrada del Twitter (artificio al que no quiero afiliarme), que se presta mucho más a la interacción. No es que sea insocial, pero la prioridad de esta casa no es ir a reunas blogger y conocer gente desconcertante y desconcertable, tampoco fue la intención del blog el usarlo como un presentador, aunque dicha función se hizo casi inherente.


2) Porque hay comentarios hasta las huevas: Y es por eso también que muy difícilmente muestro este blog entre mis amigos cercanos (ver foto de cabecera). La verdad, me revienta la gente que habla, saluda y hasta da consejos como una muñeca consejera, cuando se nota que no la captaron o no la leyeron. Así, también hay gente que se pone en plan “no sufras, amigo”, caray, cada quien es dueño de sus cuitas…


3) Volví a ver Seinfeld devotamente: Es un show que no dura más de 25 minutos y pasa rapidísimo, fuera de la casi matemática redacción de guión de David y Seinfeld, pero igual, es tan rico que quita tiempo al dejar pensar y filosofar sobre él. La primera vez que seguí la serie fue a mis 17, cuando cachimbo, y la podía sintonizar a las 11 en Sony, sin la claridad mental para comprender y estimar a George Costanza, claro.


4) Pasé en Ilo las noches anteriores a la del terremoto en Chile, y en la madrugada pude ver al mar replegado, tomando impulso para una justa revancha contra el género humano. Quiero que presten atención a este motivo, que será determinante para muchas cosas en lo que sigue de este año.


Ha pasado cierto tiempo, mis pocos lectores deben haberse desvanecido puesto que la blogósfera es la editora más inclemente del mundo con los retrasos, pero no me importa hacer algo al servicio ajeno. Recuerden que he visto al mar retirarse a muy poca distancia de mí…



¿Y esto? Bueno, la canción de Luis Miguel. Y claro, después, el mejor intro de la historia de Seinfeld, concuerdo con el gusto de quien lo colgó (hay grupos de frikis Star Wars, Star Trek, y ni uno solo de Seinfeld, qué desclasados somos algunos).







Los celulares...


Fecha Publicación: 2010-01-27T08:28:00.000-08:00



Cuando vuelvo a tener en mis manos mi primer celular, siento el peso de los años, un robusto Nokia 3390 adquirido cuando ingresé a la universidad comparado con el actual, que tengo en mi mano izquierda: También 3390, pero de una nueva generación y contextura. Es gracioso, es como tener dos figuras de acción de mí mismo pero en versión celular, de distintas épocas, como si el celular hubiera perdido peso conmigo.


Uno de los tantos deseos que reprimí en mi adolescencia fue tener un celular. Y no es que lo haya reprimido por una cuestión moral o de reputación social (eso es de hembritas), nada que ver, sino que al pensarlo bien, no resultaba más que una gollería costosa para mis padres (osea, ni para mí). De otro lado, ¿para qué lonecesitaba? Era una pregunta que no podía responder coherentemente, el argumento aquel de "en el colegio eres lo que otros ven de tí, si no sigues las ondas, no existes" no me convencía, puesto que mi postura escolar era clara: "Soy un genio, soy de los pocos que no tendrían que hacer examen de admisión para universidades particulares si no quería (algo así como un Dennis Falvy), por tanto, no tenía que sucumbir ante vicios tan del proletariado mental como tener un teléfono móvil si no quería".


Por supuesto, esa arenga podía servirme en la intimidad, pero no necesariamente en la confrontación social de un colegio de clase media-que-no-quería-ser-baja-ni-alta-pero-sí-parecerse-mucho-a-esta-última, donde finalmente el proletariado me ganaba por número. Decidí no tomar ese riesgo, de parecer un chiquitín mimado, y no pedir celular, ni cuando mi por entonces flamante novia (M-1) se había comprado el suyo (razonable, ella ya no estaba en el colegio), dejándome en cierta desventaja comunicacional.


Es increible pensar en cómo no podía sentir el peso de ese adobito cuando tenía 17 años, Nokia azul afiliado a otro histórico: TIM, Telecom Italiana Mobile. La verdad, no quería tener más tratos con esa empresa española que tan mala imagen tenía entre los consumidores, justamente ganada por cierto, ni de Moviline, ni de ofertas de teléfono fijo, y tal vez hubiera optado por la entonces aún potente Bellsouth, pero llegó la fresca oferta de TIM: Traer al Perú la idea del chip que administra el uso del teléfono y poder cambiar de aparato sin perder las ventajas del servicio adquirido. Era el aire que uno deseaba, considerando los fracasados intentos de Deustche Telecom por ingresar al mercado, aplastados entre Telefónica, INDECOPI y el PJ (¿Cómo no?), un mejor servicio, del que no tuve ninguna queja.


Por lo demás, mi relación con el servicio y el dispositivo fue, posiblemente, la más funcional que tuve en mi vida. ¿Cómo no sentirse feliz siendo usuario del BLAH! de TIM, con mensajes de texto casi a mitad de precio? ¿Cómo no sentirse satisfecho al ver que mi Nokia no presentaba represalia alguna por tirarlo violentamente, cada vez que LMS no me daba una respuesta satisfactoria o me colgaba? Imposible, sería mezquino molestarse, incluso cuando no había señal en ciertos subterráneos.


Ya maduro, las gollerías consumistas de los demás me venían y me iban. Totalmente conciente de cómo sucedió, mi Nokia y yo habíamos pasado ya los cuatro años de leal servicio y cada vez mejor mantenimiento; no me importaban las nuevas carcazas, los adornitos de celular, la gente que cambiaba cada año, hasta que lo necesité. Haber perdido la señal durante dos semanas ya me había dado una clarinada de alerta: Después de los 50 meses, los celulares pueden morir. De hecho, puede que haya problemas con el cambio de proveedor. TIM no había podido ganar el porcentaje de participación de mercado esperada y prefirió dejar la posta a otra empresa iberoamericana, con todas las taras que los españoles y descendientes pudieran tener.


Acepto que alargué mi necesidad hasta el grado de engreimiento hasta comprarme un modernísimo 3220, con cámara, ideal para fotografiar mis cédulas de sufragio en cada elección del 2006 ("La flor de los valores de Jesús María... desflorada"), su estética y lividez ayudaron a manterner una relación sin sobresaltos, estable, posiblemente un poco más light. Lástima, siempre hay un problema con lo liviano: Flota tanto, que a veces se puede ir volando, o se puede malograr... en un año nuevo. Durante buena parte del verano del 2008, gracias a esa misteriosa e indescifrable avería, hice un parentesis con Claro, para adoptar el sistema oficinista de los beep: Nextel. Un aparato que sólo podía llevarse en los bolsillos delantero u obligaba a juntarlo con la correa, sin muchos aditamentos fuera de lo estrictamente para la comunicación concisa.


¿Por qué volví a Nokia y a Claro? Supongo que por los primeros 25 segundos del tema del verano y por el punchi-punchi-punchi, porque el comercial me parecía demasiado largo, con una canción que canibalizaría al producto. Igual, seguía prefiriendo cualquier cosa antes de Telefónica y la verdad, no me arrepiento, porque ya va por los dos años de eficiente servicio, sin ser la Vanessa Tello de los celulares, definitivamente rinde como una madura y sólida Maricarmen Marín, ligeramente más potable y de hecho, de mejor prestación.


Ante tanta publicidad y posibilidad un poco falaz de libre cambio de empresa, yo sigo en mis trece, como de costumbre. Supongo que me quedo por aquí, no es precisamente el servicio ideal que alguna vez conocí, pero es el mejor que hay, aunque nunca se sabe que puede llegar...


Bueno, creo que los elementos audiovisuales son obvios, salvo la canción original de Soup Dragons, uno de esos one hit wonder de los 90 después de los comerciales. Honestamente, a la chata de la pollería le pondría esposas y le daría más vuelta que un pollo a la brasa, en cuanto al primer comercial de Octubre del 2000, poco antes de que Nokia y TIM se hicieran auspiciadores de esta casa, como sucedió en el verano del 2001 y hasta el último spot de TIM, del 2005, con una característica clásica de las cmapañas TIM: El acento a los elementos arquitectónicos limeños. Y bueno, sátiros, disfruten del tema del verano, dos años después...
























Memoria de Pétionville


Fecha Publicación: 2010-01-19T07:32:00.000-08:00





No sabía que mi vínculo con la nación de Haití se estrecharía tanto. Honestamente, sólo una vez consumí en el afamado restaurant homónimo de Miraflores, y la última vez que hice alguna tarea sobre dicho país, utilicé la bandera negra y roja que aún era la oficial de dicho país dominicano (estrictamente hablando, el nombre francés de dicho territorio es Saint Dominic, aparte del colonial La Española). Muy esporádicamente me iba enterando en Estudios Generales o por alguna lectura aislada de que se trataba del segundo país de América en haber logrado su independencia, impulsada no por un grupo de privilegiados criollos, ni con el auspicio de otra nación joven más grande, sino por el levantamiento de los africanos esclavizados en aquella zona que, para el siglo XVIII concentraba su potencia económica en el mercado de humanos. Mi historia en realidad, comienza de una forma bastante frívola, digna de contarse en una mesa del Haití justamente, entre anécdotas de compañeros de promoción o de bloggeros que hacen su vida lo menos complicada posible para no perder lectores.



Una de las cosas que ejercito en el gimnasio, aparte de mi contumaz y delgado cuerpo, es la interacción. El momento se dio: Es difícil interactuar con alguien dentro de la sala de ciclismo estacionario (no utilizaré un anglicismo, no jodan), mejor hacerlo después, sobretodo con una de esas mujeres que no se va luego con su Club Silueta. Me pareció una cojudez cipriánica hablar sobre lo duro de nuestro pseudociclismo por más de treinta segundos, y era algo arriesgado hacer chistes acerca de la fijación de la gente silueta por los emblemas brasileños, así que opté por lo más fácil: Una gracia sobre una entidad no humana, sobre la multinacional del gimnasio o… sobre uno de los países donde tiene una sucursal, y que mejor para la ironía que el país más pobre de la región.



“¿Te imaginas cómo será el gimnasio de Pétionville?”, “Puede que en lugar de tener barras de peso, tengan un tubo con dos bloques de cemento en los extremos”, “Tal vez en una de las fajas de cardio se suban tres o cuatro personas, como en los colectivos de Puerto Príncipe” o “No sé si Pétionville está cerca de Puerto Príncipe, pero puede que el gimnasio de allá sea la única construcción con licencias y propiedad certificada de esa zona”, entre otras sandeces que mal que bien, me prestaron un resultado notable a muy corto plazo.



En algún momento del día miércoles quise tragarme muchas de mis palabras, al escuchar la proyección aquella que arrojaba unas 100.000 víctimas producto del sismo. Definitivamente, no llegué a reaccionar como Marcelo Galio, pero no podía evitar pensar en la completa indiferencia con la que bromeaba horas antes de la tragedia acerca de ese golpeado país del Caribe. A diferencia de los religiosos, feministas, huachafos, transportistas, ultraconsumistas, caviares o clasistas, el pueblo haitiano no tuvo ninguna posibilidad para evitar tanta catástrofe junta, que fue in crescendo hasta el martes, el día de su Apocalipsis nacional. En el momento, opté por respirar hondo, hacer más cardio para evitar que otras opiniones inmediatas y muy aventuradas influyeran en mi aún pueril percepción del asunto.








Pétionville es un punto muy cómodo para saber lo que hay sobre Haití. Se trata de un suburbio históricamente acomodado, que en un tiempo quiso abstraerse del subdesarrollo del resto de la capital trepando por las colinas, pero no pudo lograrlo, a tal punto de estar prácticamente rodeado de barriadas por el norte y el sur, de pequeños conjuntos suburbanos donde los jirones están en la ropa de los niños, y en los callejones puede que no exista ni un caño. Por el oeste, mirando hacia el mar, hacia Cuba, Pétionville estaba resguardada por los muros blancos del Palacio, como toda la gallada de la dinastía Duvalier, protegida detrás de Papa o Baby Doc. Así como el resto del país parece la más obscena y sincera caricatura de la miseria en el tercer mundo, Pétionville viene a ser lo mismo respecto a la desproporcionada opulencia dentro de la pobreza: Una villa caribeña diseñada para albergar los mejores hoteles, llena de pistas con aceras, mansiones y edificios con piscinas, generalmente habitado por altos funcionarios y personalidades extranjeras. Sólo el Palacio iguala en riqueza y esplendor a ese barrio, financiado principalmente con el forastero que vino a sacar lo máximo de la zona francesa de la isla, dejando lo menos posible.


Es sólo una gracia histórica que el nombre de esa comuna provenga de Alexandra Sebas Pétion, uno de los fundadores de la nación haitiana y a la vez, uno de los personajes del primero de sus tantos conflictos civiles. Aquella parecía ser la historia eterna de Haití, como el de la mayoría de sus construcciones urbanas dentro y en los extramuros de Pétionville, según las descripciones de Hernando de Soto: Un país que nunca terminó de ser propiedad de sí mismo. Pese a los intentos de establecer un sistema de propiedad para esos mismos que lucharon por su independencia desde 1793, la falta de experiencia en cuanto sistemas de gobierno libres de cualquier influencia absolutista lo hizo derivar nuevamente en imperialismo, literalmente hablando, en el que un solo hombre que hacía unos años o meses había compartido con los otros trabajo en plantaciones o armas en las batallas, terminaba siendo dueño de todo el país, de toda la isla en algún momento, devolviendo a un país independiente un velado sistema de división que con el tiempo se pronunciaría de forma más poderosa: Mulatos educados en armas o en profesión y afrodescendientes directos, francoparlantes y usuarios de écrole, primeros propietarios y eternos arrendatarios, funcionarios gringos y subempleados capitalinos que alguna vez fueron campesinos autoabastecedores.


Vuelvo a la actualidad de este teclado con la sensación de que el recuento no es más que eso, un acercamiento insignificante hacia un nombre inscrito en el afiche de un gimnasio, que ni siquiera se aventuró a calificar a Haití como un “estado fallido” como conclusión. Y es que para un latinoamericano invenciblemente etnocentrista, dentro de su imagen de subdesarrollo, es muy difícil pensar en que se tiene tan cerca un régimen tan parecido a lo poco que en las rotativas se ve de muchas repúblicas centroafricanas y a la vez tan lejano de lo que para muchos significa una “republiqueta”, así como es difícil pensar en una situación extrema de humanidad dentro de una total barbarie. De hecho, lo es también para aquel pastor líder de un conocido call center religioso que atribuyó todas las desgracias del país a su supuesto pacto con Satán a cambio de su independencia; también debe ser así para todo aquel funcionario público nacional o aquel periodista irreprimiblemente sensacionalista, que se trepa al primer avión en partir hacia Puerto Príncipe, sólo para “examinar” o sustentar fácticamente que “son el primer medio presente en el lugar de la tragedia”, como si se tratara de una maratón de beneficencia. Igual podría pensar de esas empresas que quieren incentivar el consumo de sus productos dejando un pequeño porcentaje como aporte a los damnificados, o sobre los bienintencionados donantes o recolectores que creen que para un pueblo en estado de catatonia colectiva pueden ser útiles latas de cerveza o botellas de champagne (sobre este último, hay que ver los vídeos de algunos saqueos).


No, es bastante difícil. Pese a haber pasado una experiencia similar hace casi una treintena de meses y que sus secuelas hayan sido olvidadas porque estamos en un país donde este tipo de víctimas son fácilmente olvidables, cierta estabilidad social, un aparentemente más logrado sistema gubernamental y una algo discutible riqueza económica y de recursos nos ubica en una colina similar a la de Pétionville, un lugar más o menos privilegiado respecto a esa incomprensible nación cuyo pandemonio parece haber encontrado su esplendor. Sin embargo, Puerto Príncipe puede ser una especie de agujero negro, uno de esos fenómenos astrales que en cualquier momento puede terminar por chupar lo que hay en las planicies de todas las Pétionvilles que hay a su alrededor.


Por supuesto, no ha faltado el místico-científico que aseguró que el propio planeta está comenzando a regular autónomamente su superpoblación a través de este y otro tipo de desastres, presentando cifras y otros argumentos que lo divorcian de cualquier sindicato de charlatanes de iglesia, demostrando la alta probabilidad de una nueva venganza de un planeta contra la más barbárica de sus criaturas. ¿Qué tan cerca está nuestro peruano Pétionville del ojo del remolino? ¿O ya nos está tragando sin que nos demos cuenta, como a otros barrios similares?

¡Propósitos!


Fecha Publicación: 2010-01-10T19:48:00.000-08:00

Bien, ha iniciado un nuevo año, una nueva era, un nuevo espíritu es el que debe reinar en esta redacción y en la vida de este blogger. Seamos honestos: Al pensar en estas cosas, uno indefectiblemente traza propósitos en los que tiene que trabajar y pide deseos esperando que con un empujoncito suyo y con una "conspiración universal" (sic) se cumplan.


Siempre he sido un poco escéptico, aunque no puedo evitar lo mencionado en el anterior párrafo. En realidad, tengo muchos de ambos, pero no suelo confesarlo porque siempre me pareció de un nivel tremebundo de ñoñez andar suspirando por lo que espero (menos con calzoncillo amarillo, eso ni en suposiciones, es afeminado y de mal gusto); aparte, ustedes me conocen, saben lo racional que soy y lo poco que me gusta diseñar rumbos poco factibles o que posiblemente me aburran y me fuercen a dejarlo a medias. Por eso, me tomé mi tiempo para establecer objetivos, plazos y planes, los cuales plasmaré brevemente en mi lista.


1) Pegar temprano: De preferencia, a mitad de año. Me he dado cuenta que los años míos pueden ser muy buenos al menos hasta Octubre, mes en el cual se me acaba la stamina o al mundo se le acaba la paciencia hacia mí, así que si tiene que pasarme algo bueno, será antes del inicio del invierno al menos. ¿Que no hay que apurar las cosas? Tal vez, pero hay que darle un empujón, de todos modos no soy de los mejores amigos de la fortuna, así que tengo que meterle un empellón de aquellos.


2) Ir al concierto de Dream Theatre y también al de Franz Ferdinand: De hecho, habré estabilizado mi economía para el mes de Marzo, en el cual podré conseguir reventa muy barata para el concierto más caña de este verano. UB40 aparentemente vendría sin Al Campbell, no sé qué esperar de ellos entonces, y Metallica no me llama demasiado la atención.


3) Mejorar la presentación del blog: La verdad, no estoy 100% seguro aquí. Tengo muchas ganas de poner más material propio aparte de algunas de las fotos, más precisamente audio y vídeo propio, sobretodo después de ver los vistosos resultados del blog de Yared. En otro inicio de año me propuse etiquetar entradas, pero me chotié (sic) a mí mismo porque no me gustaba encasillar la temática de cada artículo. Supongo que también tendré que cambiar los colores, porque he conocido a una chica que usa calzón color paltita partida y no me desagradó en absoluto.


4) Mejorar el contenido esencial del blog: En los últimos post, me he dado cuenta de una tendencia medio emo o medio "Twilight" (osea, emo sin maquillaje, más gordito, con el pelo crespo novelesco, de bermellón melancólico y sin sonrisa, ni sarcástica), tocando tangencialmente uno de los extremos que quería evitar: Mostrarme con un Beautiful Loser, carajo. Ahora que lo analizo, es posible que la internerd sea el único refugio de mi más íntima personalidad y no voy por ese lado, ni por el del que tiene el carro con la suspensión malograda de tanto tirar en el asiento trasero. Procuraré entrarle a contenidos más propios, sean complicados o no, sean escandalosos total, no importa, ya he pagado mi derecho por este ciberpiso.


5) Estudiar mucho más de Física y Ciencias Naturales: Y no sólo para lo que me sirva en la chamba o con la gente de INDECOPI, pues tal como lo leyó la gente que me tiene en el Facebook, para entender el mundo hay que dominar las ciencias exactas. Por eso me gustan tanto las series de Discovery, El Mundo de Beakman o The Big Bang Theory (o las emisiones de cole televisado con Marco Aurelio Denegri hablando del peso específico, en huelga de maestros de 1991), los duchos en estas materias tienen previsión para todo lo que pueda suceder en el universo, los resultados de casi todas las variables. No por gusto el conocimiento de los clásicos griegos iba desde la Metafísica hasta Geometría, algo muy distinto a la dicotomía que vivimos en los últimos siglos que, por lo visto, está quedando atrás.




6) Seguir forzando mi salida del país: Aunque sea mediante una expatriación. Les contaré que saqué una copia de mi Pasaporte en el 2007, y hasta ahora, no tiene ni un mísero sello. Es más, podría decir que tuve una relación de pareja después de mi último viaje a Bogotá, para que vean cuanto tiempo llevo sin conocer las famosas mangas de abordaje del Jorge Chávez. De hecho, esta fue mi gran frustración del 2009, no haber podido salir del Perú mientras otros sí lo hacían; para el 2010 ya no sólo quiero salir a un trainee o estudiar, sino a chambear, mochilear, necesito sacarme algo de peruanidad de encima.





7) Tenerle paciencia a la chamba, resistir: No importa si me toca un jefe completamente negativo para la oficina, una jefa demasiado atractiva para no mover las placas tectónicas o una chamba tan aburrida que me obligue a repasar una y otra vez post, o escribir post sobre mujeres huecas y feas de otras secciones. Si es algo bien pagado, me quedaré, me esforzaré, lo intentaré, aunque no tenga una computadora en mi escritorio, pues leeré los expedientes, haré hora, monopolizaré el baño secreto del piso. Tengo más de un plan para prolongar mi estadía, para "manejar el partido", planes que debo poner en práctica.



¿Ponerme Twitter? Pfffff... no molesten, tampoco hago promesas presidenciales. Este es un blog prácticamente personal, lo leerás, te parecerá muy bonito, pero no contiene información mundial o socialmente relevante. No lo siento necesario de todos modos, como poner un grupo de canciones que interrumpa la pacífica lectura o la música que cada lector pone en su máquina, para eso, sólo los vídeos de cada post............................................................................................................

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INTERRUMPO este post porque en el año se abrió con un acontecimiento luctuoso, la muerte de Roberto Sánchez, públicamente conocido como SANDRO. Posiblemente, uno de los artistas pop latinos más queridos en esta casa, y considerado acá como el argentino más grande de la historia, incluso por encima de Andahazi, Borges, Cortázar o el sobrevalorado de Maradona.


¿Por qué admito esta valoración mayor hacia Sandro, el Gitano, un artista de la post nueva ola, extremadamente pop? Creo que el sobrenombre que tomó después de su periplo con Los de Fuego (1961-1967), Sandro de América, lo describió completamente: Sandro, aquel influido fuertemente por la onda rockabilly de Elvis Presley, fue la versión universal de Roberto Sánchez, esa omnipresencia extramuros de ese bunker personal de Sánchez, ubicado en el acomodado barrio bonaerense de Belgrano.


Este Sandro no fue un divo cualquiera, no fue un cantante forzado a fabricar y cimentar una vida de macho hispano como muchos sí hicieron o permitieron hacer (Julio Iglesias, por ejemplo), ni su talento fue una justificante para el desdén hacia quienes lo siguieran o no. Algo del argentino descendiente de húngaros que vivía en las zonas obreras de Buenos Aires siempre tuvo esa imagen cimbreante, la sinceridad de sus interpretaciones, la psión de sus movimientos. Sandro se quedó, para siempre, tal vez ese era el plan del hombre que llevó una vida tranquila en aquel palacio porteño.


Por supuesto, ¿cómo no distinguir a Sandro, siempre tan enchapado en rojo, como un precursor de la idea de esta casa? Algunas que siempre sonaron acá: La primera es un cover de la clásica canción "House of rising sun" del grupo Animals, grabada en 1965 aún con el grupo Los de Fuego. Luego tenemos dos de mis favoritas de su etapa solista: Dame Fuego (extracto de una de sus primera películas, de 1970) y especialmente, la canción de la masturbación: Rosa Rosa (1968), con todo el frenesí del consuelo de un amor no necesariamente correspondido.


Finalmente, uno de los mejores tributos a Sandro en vida, a cargo de la publicidad argentina y del grupo Divididos. Y volviendo el tema original de este post, como para combinar mal el trago, la canción de Gloria Estefan para los propósitos verosímiles de este 2010, pidiendo una ayudita inverosímil...











Cuando no hay mucho que decir...


Fecha Publicación: 2010-01-04T12:20:00.000-08:00

(Última crónica personalísima del 2009)


Me he dado cuenta que cierro este 2009 sin muchas armas para emparejarme, empatarme o encamarme. De hecho, parece que la inactividad es una espiral, el ojo de un huracán que va llevándose cada cosa de mi vida a cada vuelta, desde mi nuevamente pueril vida profesional hasta mi siempre en bosquejos vida amorosa.


No es que me sienta impotente ni nada por el estilo, sino que al menos, en ese aspecto, nuestro año se ha cerrado. ¿Por qué? Bueno, la respuesta es simple: Mi vida está pasando por un período bastante minimalista, en el cual las actividades vitales se redujeron a su menor número posible, y en la que ya no hay posibilidad de abrir una nueva, al menos hasta hoy. Me levanto, leo unos cuantos artículos del periódico, cuando puedo espío a mi vecina calata, mando Hojas de Vida a N empresas con la esperanza de que llamen (la esperanza no se pierde, es inembargable, y no vale mucho en el mercado de todos modos, en el fondo es un ensarte), hago una que otra cosa doméstica, diseño el menú (punto en contra de las habilidades culinarias, tener empleada que cocine), me voy al gimnasio, regreso a casa y una tarde librada a la aleatoria conspiración de las circunstancias. ¿Aún no queda claro cuál es el problema? Bueno, de todos modos lo explicaré, es el objetivo de este post.


No sé si ustedes han visto con detenimiento al personaje de Marge Simpson, o si recuerdan el inicio de ese capítulo del campamento de los Rolling Stones, cuando Disco Stu se lamenta de no tener cómo compartir más de su personalidad con el mundo, al haberse reducido a un estereotipo: Marge, como en su CV, prácticamente no tiene vida, Disco Stu no tiene mayor vida fuera de los Hustle de la segunda mitad de los 70. Lo que pasa en esta casa es algo similar, y tengo ganas de explicarlo coloquialmente: “Men, no tengo chamba, por el momento no tengo una piedra angular en mi vida, sólo un par de freelances que acabaron, no tengo ni un puto casting, no estoy ni de volantero, y de vez en cuando me encargo del mantenimiento del hogar”.


Señores, no soy bello, no soy pendejo, no tengo plata, no he estudiado en ningún cole pituco, es más, soy un hombre bastante complicado, mi principal arma es el chamullo, poder sacar sonrisitas en cuatro segundos, tener siempre una anécdota o algo qué contar, ¿qué hacemos entonces, si no hay materia prima?


A diferencia de las ventajas, que suelen ser hijas únicas, las desventajas vienen en tropel, familia numerosa a veces: Como hermana de lo anterior, que no hay tema de conversación, tenemos que tampoco hay mucho público objetivo. Ni me pregunten si he intentado hacerle el habla a mi empleada, porque honestamente morí en el intento y he encontrado que, fuera de sus condiciones socioeconómicas, es una peruana como cualquier otra promedio: No chapa la idea, me ve muy complicado, se marea.


Debo confesar que mi intento facebooquiano que les mencioné hace algún tiempo no tuvo demasiado éxito, explicarles porqué es materia de otro post y podría conducirme a un soliloquio existencial que me pesaría (así que te jodes, no leerás nada al respecto), así como mis continuos intentos de sacar alguna conversación con alguna de las secretarias de oficinas a las que postulo que, ahora estoy seguro, no creo que vuelva a ver. Aparte, no tengo una oficina en la cual interactuar y entrar con ganas, ustedes saben lo que pienso acerca de las restricciones sexo-laborales y dónde pueden ponerse las feministas su “acoso laboral” ¿Punto final? Felizmente, está el gimnasio, y vaya que en su no opulencia en cuanto a público objetivo, es bastante funcional, lo admito. No podría considerar resuelto el problema, en realidad me gusta la variedad, pero digamos que Dios aprieta, pero no ahorca, que a mí me encantan los limones y la limonada, y no me puedo quejar al respecto.


Ahora, con un público objetivo bastante reducido en comparación a hace unos meses, con poco insumo para producir, ¿qué se puede hacer? Venga, pues volver a sacar el chamullo clásico, volver a sacar esa habilidad primitiva pero siempre efectiva, con un aliciente: Convertir mi actualmente monótona vida en algo gracioso, atractivo, interesante, no muy inteligente tampoco porque sé que el 90% de mujeres de un gym encontrarán en algún ejercitador de cerebros y almas algo demasiado complicado.


Y es que, seamos honestos, los hombres hemos desarrollado mucho más este don, al tener nosotros la carga del entretenimiento en la pareja, tenemos que sacar piruetas hasta para velorios, mucho más en mi caso, ¿se imaginan a un tipo con lentes siendo hueco y aburrido? Algo feo, digno de salir en la portada del Ajá o El Chino, como otra bestia anunciadora del Apocalipsis, y por supuesto, totalmente fuera de competición en comparación a otro espécimen que use algo con un distintivo brasileño (es un tema que profundizaré en otro post referido al gym). Por eso, nuestro gran desafío es, desde hace algunas semanas, convertir mi vida en la del desempleado, amo de casa y no estudiante más impresionante del universo, pese a lo pretencioso que pueda sonar.


La verdad, me gustaría creer en todos preceptos de autoayuda, en la conspiración universal (vaya, un nombre de iglesia, tipo FREPAP) o cosas así, siempre he sido realista y mucho más racional que emocional. “Todo pasa por algo, porque algo bueno te sucederá después de lo malo” me decía gente y me dice gente que, por seguro, saldrá de mi vida en unos minutos, pero vamos, no es por ser negativo ni nada, simplemente lógico: De tener que pasar lo bueno, ¿no debió haber sucedido ya, después de tanto tiempo (al menos en el tema amoroso)? Por el momento, y ante el minimalismo imperante, mucha fe no puedo tener, sólo tengo la máquina de luz de mi cerebro, un muñeco de Jaime Bayly porque me parece la persona más sobrevalorada del mundo y nada, una botella de pisco por el 2010, al que hay que recibir adulonamente, como para que nos traiga algo mejor. Por lo pronto, sólo me queda creer en mi propio sistema, morir en mi palo.


PD 1: Tengo suerte, me salió una filmación para la próxima semana, al menos florearé mucho al respecto. Insumos y materia prima hay de nuevo, ustedes saben, rajar de la gente de producción, narrar algún momento difícil del rodaje, despotricar sobre lo repetitivo que puede ser filmar sólo por completar cuadros, etc, etc, etc.


PD 2: Por supuesto que no hablo de espiar a nadie. Eso sólo lo expongo cuando estoy seguro de estar ante un público culto y sensible, como ustedes.


Men, claro que hay videografía. Los Stones y Charly tienen la palabra, creo que El Cuarteto de Nos también. Por cierto, en un post referente a cierta crisis de identidad en período "vagacional", no puedo faltar Paul Simon haciéndose llamar Al.


























La última década


Fecha Publicación: 2010-01-01T18:14:00.000-08:00






No me había dado cuenta, al momento no le había dado mucha importancia a ese tema, pero anoche terminó toda una década. La verdad, no le tomé tanta importancia porque siempre tuve la siguiente duda: ¿Las décadas se cuentan del 0 al 9, o del 1 al 10? Y esa duda escondía cierto temor inconsciente a hacer un recuento del año, de la década. Y ahora, sentado, sereno, moreno, considero oportuno hacerlo, brevemente, nada de historia crítica, simplemente una revisión del álbum.


Comienzo por el resultado: Fue una década escurridiza, no por pequeña ni por su perfil bajo, sino por la potencia con la que pasó, una cadena de tiempo que pasó muchas veces por encima de mí, y otras tantas que sí pude superar. Con hechos extraños para mi sistema nervioso, que cambiaron en percepción, que dolieron alguna vez para luego convertirse en una cosquilla, y visceversa, ¿tan inestable soy? Es graciosa la pregunta.


No puedo evitar recordar las imágenes de las últimas horas de 1999, en la plaza de armas de Cusco, con una chata de ron y un grupo de amigos y amigas, entre las cuales estaba la posible protagonista de mi primera experiencia sexual (la cual, en el imaginario colectivo, ya había sucedido). Habíamos hecho los previos en la casa de mis primos, mientras escuchábamos en la entonces casi novel Radio Z Rock & Pop el ranking de los 100 artistas más influyentes de la historia (un medley de las canciones principales de cada uno), con Soda Stereo por el puesto 23, y luego Pet Shop Boys.


Veo con orgullo la imagen de la vuelta alrededor de aquella plaza a la medianoche cusqueña, la canción de KC and the sunshine band de la discoteca que recibía el nuevo milenio (dudoso, según los historiadores), y no sé, siento orgullo, nostalgia, cierta sensación de satisfacción al ver que sólo la primera parte de todo lo que ocurrió en esos diez años fue realmente estupendo. Desde entonces, bueno, admito que sucedieron cosas que no creo que se repitan en otras décadas, en cantidad o en intensidad, cosas que no me imaginaba tan grandes en esa noche cusqueña, cambios inesperados o infravalorados que se dieron, nuevas personas, nuevos sentimientos, seguridades y claro, también otras dudas.


Casi siempre con la música de Z, algunos programas de Studio 92 (Los TTT, más precisamente) y continuando con el vano intento de sintonizar el canal Venus o el canal Playboy en el cable (desde conectar el cable con un convertidor especial, hasta dejar el canal puesto más de una hora, después de lo cual se vería algo), terminé el colegio y tuve el abanico de universidad frente a mí, quería estudiar un montón de cosas, hice la última puesta de "El de la valija" (pequeña pieza teatral de Sebastián Salazar Bondy) con un pata de mi salón con quien nunca había hablado y con el que después fuimos grandes amigos. Sin haberle sacado siquiera la chompa a esa linda chica cusqueña del año nuevo, me atreví un poco más de la cuenta y tomé las manos de alguien, aunque no dejé que las sostenga mucho tiempo, como si pasó con el siguiente par de manos, sin guantes entre nosotros, sin máscaras ni cosas ocultas.

Comencé la universidad y con ella, comencé a jalar materias. Desacostumbrado a las caídas hondas, me costó un par de ciclos aprobar Mate 1, después de una nota catastrófica en el primer intento y una no tan mala en el segundo; sin embargo, mucho más me costó asimilar el caso LMS, casi simultáneo con mi accidentado periplo en Estudios Generales, una derrota sin mucho antenuante, que después me llevaría a una noche perdida en busca de S, un cuento publicado por la universidad que ella llegó a leer, según me comentó un amigo que encontraba gracioso que ella se molestara por su protagonismo ausente. Dos años y pico, un cuento, tiempo de reposo, fue lo que pasó bajo ese puente, hasta demostrar mi inocencia.


Lo que sucedió después lo califico de distintas formas. En ciertos momentos sombríos, es para mí un eterno naufragio, un navegar en una balsa, entre islotes e islotes hasta descubrir que ninguno de ellos tiene la suficiente agua o comida para alojarme mucho tiempo; en otros momentos más lucidos, pienso que es la ruta del aprendizaje, de como la vida personal de uno no puede desentenderse del mundo donde vive, de como cada quien es dueño de su propio juego, de lo importante que es no perder tiempo si es que no se quiere sentir como esa anaconda pasó por entre las piernas. He conocido menos gente que en otros años pero he aprendido a lidiar con esas personas, he vivido placeres, a veces inmerecidos y excesivos, en muchas posiciones solares, fui comprobado prejuicios y he desechado algunos mitos, y creo que ya soy un poco experto en eso.


Ya son casi las 11:00 del 31-Dic-2009, y me sorprende qué diferente es la realidad a como me la esperaba, como algunas cosas se han cumplido y otras no, lo mucho que disfruto el sosiego de una computadora con el ahora viejo y querido Winamp y unos parlantes a todo volument en casa. Estoy seguro que ya no busco aventuras, en el fondo sé que van a venir solas y por el momento, sólos erá bueno vivir lo que me toque en lugar de fatigarme, de todos modos, nadie me quita el ejercicio hecho, nadie me quita lo experimentado y nadie me devuelve kilos. Está llegando gente, es hora de poner la música; es lo que más me gusta en los tonos: Ser el pinchadiscos.


Canciones: La del año nuevo cusqueño, "Ain't that a lot of love" de Simply Red, ese vídeo simplemente reprodujo lo de esa noche. A continuación, la canción que nos recibió en la vieja discoteca El Muki, que pensé guardar para un año nuevo con esa Significant Other (Consejo: No se guarden canciones mucho tiempo, no vale la pena): KC and the Sunshine Band con "Keep it coming love" (quien me diga en que película sale esta, premio).


Bueno, a ver, otras canciones. La canción de la celebración de los campeonatos, a cargo de Los Secretos: "Gracias por elegirme", y finalmente, una canción tributo para la recientemente fenecida Z Rock & Pop (como muchas de las canciones que ven en este blog, incluyendo las tres anteriores): Abuelos de la Nada, con la voz de Miguel Abuelo y "Lunes por la Madrugada".


(Si quieren que haga un decálogo de 10 canciones y 10 cosas determinantes de la década, pregunten nomás, sin compromiso)
























¿Bonus Track? ¡Sí! Otro grupo que sonó en Z, aparte de otras radios que quisieron mezclarlos con reggaetoneros, Miranda! y esta particular versión de Lunes por la Madrugada que escuché en su único concierto en Lima.




Se hornean Pobres Diablos


Fecha Publicación: 2009-12-25T19:25:00.000-08:00

La navidad es un momento peligroso cuando se siente que todas las puertas se cierran, cuando no hay frase más cierta que “a propinas o a patadas” y no hay mejor porvenir que olvidar el pasado, sin tener al menos una canasta navideña detrás de la cual esconderse, algo que no había previsto al dejar mi chamba, un tiempo en el que todas las puertas se han cerrado.


Las últimas semanas fueron laboralmente nefastas, entre el accidente, semanas enteras sin llamadas y una última entrevista con mi kriptonita en todo su esplendor (vale decir el aire acondicionado de la empresa), dejándome en cama unos días. Matizado así el último cuarto de año, sumado a lo que siempre viene a mi mente (niños enfermos, familias que no tienen ni para un pollo a la brasa de la pollería de Anaya, gente encarcelada por el antojo de alguien o por la incapacidad de algún jurisconsulto, gente que vive en la calle, médicos que tienen que chambear el doble porque siempre hay un niño idiota que se quema tipo el cuento de Along Came Polly), me deja dos alternativas: Confirmar lo de “a propinas o a patadas”, que la navidad existe sólo en la prosperidad y el resto, como diría Abimael, es ilusión; o bien, tomar el snob camino de declarar a los cuatro vientos que odio la comercialidad de la navidad, los rituales invernales en pleno estío peruano, que voy a Sargento después de la cena y compro mis regalos en Dédalo, entre otras huevadas dignas de Plus TV o PlasTV. No tomaré ninguno de los dos caminos establecidos, para variar, ambas son opciones egocéntricas, superficiales y sobretodo, mal agradecidas.


¿Por qué no ver el lado bueno de las cosas? No desde el cojudísimo punto de vista de “todo saldrá bien, amiguito, yo lo sé!!!!!” (voz de señorita sweet y wich que hizo sus compras en Ripley a plazos, y no sabe a cuánto ascenderán los intereses), sino desde lo que salió en verdad bien y quedará permanentemente en la historia. Podría mencionar tres: La recuperación de mi relación paterno-filial, el rescate de una actividad enriquecedora que estuvo a punto de ser enterrada definitivamente y el descubrimiento de la existencia de la seguridad emocional.

Hace varios meses, espera una conducta respetuosamente resultadista de mi padre, como la conducta de dos colegas respecto del trabajo del otro. Sin embargo, el poco tiempo valioso que en algún momento pudimos compartir, por culpa del maldito trabajo y del tiempo, sirvió para acortar la distancia entre una orilla y otra, después de doce años de crecimiento de la brecha, hasta casi desaparecerla, también nos devolvió las conversaciones y la posibilidad de una causa común. Tal vez porque en algún momento le tocó también fajarse, esforzarse más de lo común y competir por el respeto ajeno y sobretodo, el propio. Descarto que después del accidente su conducta se haya debido a la condescendencia con el hijo, sino que simplemente nuestras vidas confluyeron en algún punto de tal manera que uno dejo de ser viejo y otro de ser joven, uno detuvo su ascenso y el otro su regreso, para compartir un trecho. Luego de varios meses, me toca perennizar la etapa, para el 2010, el viaje a la casa de la abuela está garantizado, por ahí comenzamos.


Durante años, me faltó la seguridad para admitirlo, mostrarlo y terminar de hacerlo. Ya con media libertad adquirida y con la experiencia vital suficiente para sacarme cierta carga de encima, volví al teatro cuatro años después, aunque dicha experiencia no haya tenido el final que yo hubiera deseado por cuestiones de chamba que tuve entonces. En 2009 decidí algo más simple: Que no tendría final, que mis caminos pueden ir en paralelo sin cruzarse ni obstruirse entre sí. Puse nuevamente los pies en las tablas y la verdad, puede que ya no me aleje, es lo más probable, es parte de mis decisiones dejar que los movimientos crezcan, se reproduzcan y vivan sin miedo a la muerte, que el fluido de la sangre se haga sentir con más fuerza, y vengan nuevas sensaciones vitales. No me sentía tan cómodamente joven desde hacía mucho tiempo, es como volver a hablar con mi versión 2004 y disculparle ciertos errores.


Cuando llegó Juan Reynoso, en quien o tuve mucha fe al comienzo, optó por algo muy discutible: Prescindir de los dos enganches del equipo, y de cualquiera que no esté dispuesto a defender y atacar, al trabajo táctico y físico; el tiempo, pese a que los firuleteros digan que la “U” jugó feo, le dio la razón, hubo un campeonato, un plantel unido como nunca en torno a un entrenador de verdad y aprendí mucho del “Cabezón”. Fuera de haber prescindido del consumo de cerveza, de arroz, de cierta marca de helados por cuestiones de mercado y sobretodo ecológicas (caso del arroz, el cultivo que más agua consume en una de las costas más áridas del mundo), también prescindí de otro producto de mercado sin el que en otras ocasiones adolecía demasiado: La seguridad emocional en cualquier persona.


Escuchar nuevamente la canción de Whitney Houston me hizo pensar en que no tengo porqué desperdiciar mi vida en función a personas que desarrollan de forma muy displicente el rol protagónico que les encomiendo, o que exigen que me convierta en un producto ideal para comprar y exhibir (“Yo-yo-yo-yo”), o que simplemente no rindan o no quieran adecuarse a lo que es, en suma, cualquier tipo de relación interpersonal: Un trabajo de equipo. Este período me unió más con muchos amigos, quienes están en la luz y en la sombra, en lo bueno y en lo malo, en la gente que no he podido dejar de apreciar, en la gente que (voluntaria o involuntariamente) se esfuerza por no quedarse en el olvido, así como yo mismo he intentado asentarme en sus vidas, no sé si exitosamente, pero al menos sé que hice el esfuerzo y lo seguiré haciendo, si es que no quiero ser una víctima de la rotación (lección de vida, nadie es dueño absoluto de su puesto). Por supuesto, esto de dejar de depender sólo de una KAS o una significant other, me hizo apreciar mucho más el camino de Jesús María a Ate, disfrutarlo, sabiendo que iba a ver algo más que un partido de fútbol, encontrando otro lugar seguro para estar, porque el fútbol, aunque los mundiales y partidos de selecciones demuestren lo contrario, suele ser una de las manifestaciones más primitivas de fidelidad y adhesión.


Y sí, cada año trae algo mejor, o mejor dicho, te lanza cosas que puedes atajar o no, depende de tu estado físico y mental también. En todo año se evoluciona, pero evolucionar no siempre significa “cambiar”, no significa siempre “dejar atrás”, sino avanzar, con lo bueno a cuestas. Es por eso que tampoco me olvido de lo bueno que permaneció durante el 2009, de las personas que me hacen comprobar que ni el tiempo ni la distancia pueden contra lo construido por las almas humanas, menos me olvido de las nuevas personas que han llegado a esta casa y que creo que hacen méritos para quedar por buen tiempo, por lo bueno que traen, por lo bueno que llevan también, y definitivamente, quiero que se queden buen tiempo.


En fin, jóvenes, les deseo una muy feliz navidad, les mando lo mejor de mis afectos en cualquiera de las formas posibles, así como un genial 2010, en el que las puertas vuelvan a abrirse, las ventanas también. A continuación, tendré que responder las posibles preguntas que tengan:


1) La navidad, mal que bien, es contagiosa, la celebramos todos ya sea por publicidad o por costumbre.

2) El accidente es eso, un accidente que sucedió, nada más.

3) Por supuesto, el personaje del año es Juan Reynoso quien, por cierto, terminó dándole una lección a la política tradicional peruana: Todo, absolutamente todo, es prescindible, incluyendo a los politiqueros, los reyes del verso, los partidos, etc.

4) Hoy he visto en el gimnasio a un tipo con un sombrero de Papé Noel, lo que me dio ganas de que vuelva Velasco o salga electo el tal Ollanta Humala. Cretino.

5) He etiquetado gente al azar, no te sientas mal si descubres que no te etiqueté. Si te tengo en el Facebook, sobretodo si yo te he añadido, puedes estar segura (o) de que te quiero y bastante, para cualquier intención, pero te quiero (“no te preocupes, no es nada que no te guste”).

6) ¿Año nuevo? No creo, no me siento en la solvencia moral y económica para festejarlo. En todo caso, no sé si te habrás dado cuenta, pero no me gusta para nada pachanguear, así que en Tumbao o cosas así no me encontrarás.

7) El Word 2007 me ha descuadrado totalmente.

8) Seamos honestos y dejemos los sentimentalismos: La navidad apesta, así es.

9) Me gustaría, como bien anotó Gustavo Rodríguez, que en lugar de "Se hornean pavos", existan carteles que digan "Se hornean Pobres Diablos".



Bueno chicos, me tengo que retirar ahora, con la trillada pero cada vez más firme promesa de publicar seguido, volver y volver una y otra vez. Mientras retipeo esto, estoy desafiando varias leyes de la masculinidad peruana al comer un chupetín colorado y (carajo) ya entiendo porqué se le imputan tantas propiedades homosexuales.


Por supuesto, canción nueva para otra navidad, a cargo de Hall and Oates (Jingle bells rock) y el interminable Gino Vannelli (Brother to brother). Por cierto, esta pelotudez también está en mi Facebook, pero como no me tienes en el FB lee nomás, sino, comenta nomás, sin leer si quieres, tus pecados serán perdonados...







El hombre de la caverna de piedra (La guerra del fuego)


Fecha Publicación: 2009-12-10T13:32:00.000-08:00

(Ahora vamos a lo que tanto les gusta: Mi vida personal)



Veamos, la última vez que tuve una novia fue cuando todavía no existía el jai faif, el MSN ya se había hecho de un nicho abrumadoramente mayoritario en el circuito de las comunicaciones interpersonales, pero igualmente, no era bien visto por gente como yo, para conocer potenciales amistades o parejas, así como el Latinchat, el mIRC o el Starmedia chat, en las cuales quien he escribe ha tenido sus experiencias y sobre las que puede decir que quebraron porque servían para juntar gente en un 75% incompatible entre sí.



Por mi parte, eso era residual. Tal vez por algún complejo de último romántico o mi confianza en los medios audiovisuales, mi último campeonato se construyó a golpe de medios sensoriales, a golpe de largas y trasnochadoras conversaciones por teléfono, de interminables tardes de café y helado entre San Miguel y Miraflores, regalos presenciales y de cuando en cuando, ya campeón, un mail largo acerca de mis pensamientos y mis anhelos, oñoñoñoy.



Hacía cierto tiempo que estábamos evadiendo un importante desafío, involucrado con la actualización, con la competitividad y adaptación al mercado: El ciberafane, la capacidad de convertir los 0 y 1 del binarismo virtual en algo parecido a caricias y palabras dulces.



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Hay que diferenciar dos cosas, para empezar: Una, es conocer gente a través de un medio virtual, algo que he hecho desde 1999 y posiblemente, siga haciendo, es una táctica aprobada en esta casa; otra, muy distinta, problemática y aún objeto de prejuicios y resistencias en este feudo bermellón: La de desplegar el almíbar a través de un chat, o a través de comentarios en fotos y todo eso.



De hecho, quienes me conocen, saben que en los últimos años es menester ser cuidadoso con las excesivas muestras de atracción y amor hacia una persona, porque es una forma de ceder demasiado terreno, de empalagar los aún frescos y puerperales sentimientos de la chica de enfrente, en suma, por protección personal.



Ahora, imaginen esa situación en las que el lenguaje corporal, mi mejor medio de prueba y comunicación, esta totalmente ausente, en las que sólo un desintencionado y muy inderecto teclado y clickeo tengo para dejar pensar en algo que siento por la chica del otro lado de la red, sin demostrarlo completamente; más o menos, no sé, intentemos hacer un caldito, que no parezca una ralísima sopa de pollo para enfermos, ni una espesa crema o consomé de menudencia de chancho, sin tener contacto con la cazuela ni la cocina.



Hasta el momento, creo que las sopa, caldito, crema o consomé nos puede salir recontra mal.



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Se preguntarán el motivo de una inquietud tan específica de mi parte, y sólo me quedaría responder: Cuando toca, toca; y ahora le toca a Tocache.



Es cierto, prácticamente todo el año me la he pasado en ausencia de aventuras sentimentales relevantes, puesto que las que tuvieron algún lugar terminaron siendo tan irrelevantes que dieron espacio a inactuales y generalidadesen este blog. Sin embargo, no considero esta nueva empresa como algo demasiado emocionante tampoco, ni que me haga sobresaltar demasiado, sino como algo bastante preliminar.



Tal vez no me emociono demasiado debido al principal medio de comunicación entre ella y yo: MSN. Es difícil pensar en sentimientos compartidos o emociones aceleradas si no puedes ver el rostro de una persona, al menos eso pensé la semana pasada. En esta semana, no conforme con nuestro naciente sistema y porque "hay que mejorar la counicación", como le puse en un mensaje de texto, la llamé, y sí, nos quedamos conversando mucho tiempo, sobre naderías, convirtiendo una conversación de amigos que recién se conocen en una secuela posible de Annie Hall o algún capítulo feliz de Seinfeld no lanzado al aire por su edulcorado contenido.



Ahora, no sé si han notado otro tema a lo largo de este año y de estos post, el período de claciación por el que pasó este sujeto escribiente. Sinceramente, no sé si lo superaré, es difícil pensar en superar algo en no más de dos semanas, menos una etapa de congelamiento digna de Ice Age, pero luego de la cual, como en el planeta, podremos sentir nuevamente el calor y la fertilidad del planeta tierra, aparte de tener en su faz una nueva versión de esta especie humana. Definitivamente, la historia de la tierra, como toda la naturaleza, podría tener interesantes explicaciones.



Tal vez la solución sea la misma que para el Homo Erectus: Ponerme en pie, salir de mi cavernita cómoda y calientita, dejar de hacer dibujitos en la roca y salir a cazar esas mismas cosas que estaba dibujando. Por lo pronto, me toca llamarla. La verdad, hay mucho más que contar, pero eso sería alargar demasiado este post. Recurriré a los audiovisuales.



El trailer de La Guerra del Fuego, película referente a esos cambios en el mundo, lejos del lenguaje humano. A continuación, Miranda! pone la consigna con Don (2004, y perdonen por no poner el vídeo original, indisponible en Perú) y AC/DC musicaliza esa sugerencia que no sé si me atreva a hacer. ¿Bonus tracks? Sí, la canción de Miki y el trailer de Annie Hall (1977), imperdible película.


El regreso de RR


Fecha Publicación: 2009-11-29T00:54:00.000-08:00

A veces no me entiendo. Llegó a un grado tal de incapacidad de entenderme, que no puedo digerir el hecho de abrir una nueva temporada bloggera en Noviembre, sin presentar mayores cambios en la apariencia del blog, y no entiendo porqué tanto problema, si entre el 2000 y el 2006 mis campeonatos se abrían entre Octubre y Noviembre.




Cuatro temporadas, sin haber escrito hasta ahora ese post prometido acerca de ciertas personas que siempre se le cuadran a uno en contra. Extrañamente, esos elementos me llenan de Optimismo E. Wong. En fin, supongo que aquella promesa es lo que me ata a este blog, que irónicamente, no quiero terminar con un post así.



Al escribir el post anterior, me di con la sorpresa de que tenía la friolera de SEIS comentarios sin moderar, de los cuales uno era una invitación para unirme a una comunidad de blogs (que, supongo, han recibido muchos de ustedes, como el billete premiado de CLAE: Te hace sentir afortunado mientras no sabes que todos tus vecinos también lo recibieron) y otro era para ordenar viagra por teléfono (lo siento, si hay algo en el universo a lo que tengo plena confianza hoy en día, eso es la tenacidad cuantitativa y cualitativa de mis erecciones).




Varias cosas confluyen y siguen confluyendo, desde mi reciente neo-oscurantismo (digas lo que digas, estimado Yared, continuará, y sabremos como sacarle jugo), pasando por uno de los saldos más lamentables de la reciente apuesta: Mi presencia en el bando de los desempleados. Puedo asegurarles que material hay, ganas de escribir hay, también, pero este es un punto sensible.



Una de las cosas que estuve haciendo en mi encierro es escribir. Después del 29-Oct, me vi con una porción diaria de tres horas libres, en los cuales podría hablar del vacío con el vacío, de los paseos por la ciudad y por la vida, simplemente de nada, como Seinfeld, hacer alquimia improductiva de palabras, quizás incoherente. Para ese objetivo, honestamente, este blog, temático, concreto, autobiográfico y por momentos, serial, estorbaba un poco a la libre inspiración, y creo que lo sigue haciendo, aunque alimente la disciplina, como dije antes.



En fin, siempre me consigo algo que me estorbe: Universidad, novia, internerd. Una rodaja más de papa al caldo no hace mucha diferencia.



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Me pareció increíble el cambio del panel de Blogsperú, uno de los dos directorios con los que trabajo (porque aún no entre al que mencioné párrafos arriba):







Si pueden abrir la imagen, verán que la sección "Personales", se ha convertido en un casi casi Cajón De+Sastre, donde pueden encontrar hasta blogs cristianos (como el señalado en la parte baja de la imagen, en la que pueden apreciar también que andaba escuchando a Orlando Netti) opinando sobre el uso de juguetes sexuales, ya no me hace gracia anunciarme ahí. Tal parece que no sólo mi amiga Claudia se casó en estos dos meses, sino que la blogósfera está saturada por lo infinito de la temática sin importancia, que es el peor momento para escribir sobre relaciones de pareja, como mencioné antes. Pero es como el rock and roll, un vicio, hubo un precursor, y ahora habemos muchos viciosos, demasiado tal vez, al punto de considerar el Tráfico Sentimental a través de la red como un problema social.



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Ahora bien, como bueno hablo de... eso, ustedes saben, amor de pareja. Es otra apuesta perdida en los meses previos al accidente, puesto que, entre otras cosas, opté por no levantar el stand by en mi vida, seguir sereno, moreno, loneliness, happiness, estable. La cosa es que el amor, así como la muerte o la tragedia, tarde o temprano vuelve de visita, o al menos eso estoy tentándome a pensar, a elucubrar y posiblemente, recorrer muy cautelosamente.

Por el momento, me queda sólo confirmarles que los contenidos de este blog vuelven, que dudo que hayan cambios en la configuración, que sólo cambiaré los colores si es que alguna vez me deja de gustar que las mujeres usen ropa interior de tonalidades púrpura, "vivir la vida con V de Vagina", como diría el buen Toño.

En fin, ya que no tengo chamba ni, por el momento, ánimos de organizar actos terroristas, volveré a llenar mis crucigramas. Con la internerd, somos menos lo que hacemos esas apuestas, espero que mi competencia sólo sean tres o cuatro viejos que no van al casino y se la viven en el Banco de la Nación, porque papá necesita dinerito fresquito. Por mientras, los dejo con el vicio.



Una cruz de inseguridad


Fecha Publicación: 2009-11-25T09:08:00.000-08:00

Post dedicado a todas las víctimas de la violencia de grupo en el Perú y en el resto del subdesarrollo. Barras bravas, grupos belicistas liderados por fanático-patrioteros, no hacen más que crear víctimas inocentes.

(En este post, no comentaré mi verdadera posición respecto del proceso contra "Bolón")


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"Es igualmente vano rechazar o aceptar el orden social: Nos es forzoso sufrir sus cambios para mejor o peor con un conformismo desesperado, como sufrimos el nacimiento, el amor, el clima y la muerte. La descomposición preside las leyes de la vida: (...) corremos hacia nuestro destino bajo la mirada de las estrellas aparentemente indestructibles."
Émile Michel Cioran - Breviario de Podredumbre



6-Nov-2009

No es mentira que me sienta bien después del "accidente" (otro semi-tabú del blog, al que sólo llamaremos así), todo lo que puse en el post anterior es totalmente cierto, pero es sólo la cara de la moneda.



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Después de haber analizado friamente el examen, lo más alejado posible de apasionamientos, cerveza y parcialidades, unos amigos y yo concluimos que:



1) No fue un buen examen, probablemente regular, pero definitivamente no fue peor que muchos que fueron desaprobados, y fue mejor que muchos anteriores que sí aprobaron.



2) No responder el saludo, reducir la ronda de preguntas, insistir en una posición meramente legal y prescindir del apoyo doctrinario, no dar más de una hora y cuarenta y cinco minutos cuando hubo exámenes que se prolongaron hasta las tres horas (hasta que apruebe el graduando), constituyeron señales de mala leche del jurado. Fuera del cambio de horario que hubo (el examen pasó del 28-Oct a las 6:00 pm, al 29-Oct a las 2:30 pm).



3) No es bueno jugar con el apetito de un abogado gordo y presuntamente hipoglucémico, sobretodo a las 2:30 pm.



4) Aunque esto si suena a mezquindad, pero hay gente a la que no le gustan las señales de seguridad, odian que la gente sonría o converse amenamente con sus amigos antes del examen. Tres desaprobados de tres que estaban llevando así la previa, apoyan la preferencia de los docentes por la gente que aprieta los esfínteres antes de la exposición.



En conclusión: No hubiera importado mucho la preparación, los antecedentes, la seguridad. Ese tarde iba a haber una crucifixión.



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Pasando el 1-Nov luchando por no unirme a los muertos a quienes se homenajea el 2-Nov, recordaba mi adolescencia, mi segura y a veces inconsciente juventud, venturosa y esperanzada en cada uno de mis movimientos. Tal vez era una sensación engañosa, al estar yo en Generales Letras, lejos de algún momento decisivo, disfrutando del buffet de la vida universitaria, sin tener siquiera idea de ser alérgico o intolerante a alguno de los bocaditos que tenía a mano; posiblemente, era eso lo que cimentaba esa fé en la vida, más que seguridad.



Lo de LMS fue como ese bocadito que me paralizó en la graduación con C el año pasado. Después de probar del platillo de LMS y sufrir de las inesperadas y totalmente desconocidas secuelas dañinas de su consumo.



Fue difícil volver a comer, imposible en los primeros meses, aparte del necesario consumo e aire y aguas. Fue difícil volver a salir, volver a sentir los rayos del sol en la piel sin temer quemarme, pisar fuerte sin pensar en que algo puede romperse; lo único necesario para volver a salir de manera normal y verdaderamente fuerte era conocer el terreno. Por supuesto, inmediatamente después de mi primera excursión al mundo, pude conocer el terreno muy de cerca, consciente de que iba a conocerlo tan intensamente una y otra vez...












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Y si es así, de nada me vale tanto semblante y tanta seguridad interior. Tal vez me he equivocado, he apostado todo el optimismo a la jugada que menos necesitaba de él.




Dentro de este mismo cuarto, vuelven las deliberaciones, los autointerrogatorios y sobretodo, los fantasmas. ¿De qué podría valerme tanto entusiasmo, si finalmente, tengo que dejar algo decisivo, estratégico, en manos de un tercero? Absolutamente nada, nada más que el fantasma de la libertad, en cualquier ámbito. Me he preparado, pero tres decidieron que debía esperar, decidieron hacerme perder una considerable cantidad de dinero y tiempo, sin contar otros daños; hoy puedo salir a la calle, puedo confiar en mi fuerza emocional y física, si la calle estuviera vacía, pero nadie puede garantizarme nada si soy atacado por un sujeto armado.




A Paola Vargas nada pudo salvarla de una tragedia aquel día, así como al resto de víctimas, en su momento, de la vesania de esos drogadictos encapuchados que se hacen llamar hinchas. En su caso, su precaución contra los taxis (que en su entender, eran más peligrosos), la condujo a tomar una combi y el extravío mental de una supuesta víctima de la sociedad disfuncional la hizo descender violentamente del transporte que todos tomamos. Ni su brillantez profesional, ni su donde gente, pudieron evitar lo anterior o que alguien dispusiera su cambio de nosocomio sin haberla estabilizado completamente.




¿Y yo? No quiero salir por el momento. Aún tengo en mente que, ahora que no todo está bajo mi dominio, cualquier cosa puede ser definitiva, o al menos puede aumentar el tiempo de condena que todavía tengo pendiente. No dejo de sentirme seguro y feliz por mí mismo, no dejo de sentirme aliviado, pero después de todo, de confrontar mis propias cartas con las del resto de jugadores, ¿qué me quedaría?




Hablando de encierros, ningún mejor ejemplo que Sheldon Cooper, luego de ser despedido de su chamba. Momentos como este, no se prestan a otra cosa u otra canción que no sea Estranged, del verdadero y único GNR que puedo concebir.
















Los resultados de la prueba


Fecha Publicación: 2009-11-02T20:58:00.001-08:00



Sólo digamos que fue un accidente. Suena a suicida, pero la vida puede ser tan mierda, que los instantes decisivos terminan dependiendo de terceros, pero no creo que sea adecuada tanta intensidad.

De hecho, aunque pueda sonar extraño y hasta apañador de mediocridad, después de aquella infausta tarde, me sentí mucho mejor que en tardes de gloria y días de triunfo, tal como se lo comentaba a unos amigos con quienes tomaba una cerveza después de los resultados. Y es que el triunfo puede ser el más grande cebo de culebra del mundo, el mejor anestésico conocido, mejorador de las imágenes casi tan potente como la muerte: El resultado positivo te da laureles para dormir, dibuja sonrisas en el horizonte, incluso relega a un lado la desilusión y la soledad, hasta donde sé.

Sucedió que no fue así. En ese atardecer lúgubre me encontré con varios de mis amigos, de aquellos reales, en la sobriedad y en la embriaguez, en el triunfo y en la derrota, todos para uno y uno para todos, uno a todas y todos a una, nada que ver con los oportunistas que van por el trago gratis, para compartir risotadas ajenas o para sentirse cerca de alguien que supuestamente logró algo importante.

Mis amigos fueron y vieron el examen, pero ellos han observado todo el antecedente, los últimos años, han tenido cerca el tema, y tal vez por eso comprendieron mi preocupación inicial y mi desdén posterior respecto a este accidente. Comprenden que me importa más mi libertad, que en verdad no he perdido nunca, que mi tranquilidad profesional; también entienden que mi molestia se centra en como una elección no bien encaminada me dirige a una permanente sensación de fracaso, ante la cual no me siento tan comprometido como se podría esperar, y es por eso que conversamos, bebimos un trago y tocamos el tema más importante del universo: La vida, la vida a salvo, la vida suelta, lo que uno siente, muy lejos de algún bienintencionado consejero o malintencionado crítico, ineficiente de todos modos.

Un párrafo especial merece mi padre. Hace unos meses no hubiera imaginado su actitud actual, la cual no podría describir con un adjetivo, sino con un simple medio de prueba: Hacía no sé cuanto, tal vez más de diez años, no sostuvimos una conversación tan profunda y a la vez apacible como la de la hora deld esayuno siguiente. No dijo nada, en ningún idioma que yo conociera, y de hecho, no hizo más que apoyar la seguridad que tenía en las horas previas al examen, en los días previos. No quiero pensar en que se debía a la trascendencia del suceso o a algún posible arrepentimiento, tal vez al viaje de hace algunas semanas, pero sentí más cercano que nunca al viejo, tal vez por el hecho de haber comprendido, ambos, que antes de tratar un hijo con su padre y viceversa, son dos hombres, frente a frente, con todo lo que un hombre posee.

En ese aspecto, me siento ganador, triunfador, por goleada, como nunca, SOBRESALIENTE en esta prueba. No creo en el triunfo moral, sino en el triunfo emocional, que sí existe. Y sólo me queda darle importancia a ello, sobretodo esta semana, pues lo pasado, pesado y pisado, pese a no haberlo tomado en serio: El único lugar donde me siento extraño en todo Fundo Pando, es mi propia facultad, perdí por no dejar acabar oraciones a los profesores, por contradecir y defender mi postura. A lo largo de esta semana, mi nombre llevará un ignominoso rotulo a su costado, DESAPROBADO, hasta que saquen la lista, posiblemente mucha gente se sienta feliz por saberlo, tengan un motivo de chiste o de conversación... que lo hagan, que chupen en mi honor si desean. A diferencia de otras ocasiones, siento que sé porqué pasan las cosas, no me siento estúpido por no entender la tremebunda lógica del Derecho Civil Peruano, ni fracasado por verme perdido en el laberinto del hastío societario.

A lo largo de este año, y creo que los lectores saben, he ejercido duramente el poder de la eliminación de lo que no vale la pena, las relaciones inicuas, disfuncionales. Así como alguien que no me ofrece más que desdén, no merece más que aire, igual aquí, no lo daré demasiada atención. Al contrario, hay algo de dramaturgia que me gusta, y puede que ocupe lo que queda de este año en ello, un año que no ha terminado por cierto (y en el que, al menos, una mujer no me hecho sufrir, eso es un avance, simbólico, pero válido).

En fin, es todo. Ahora, me siento más capaz de aleccionar a la juventud, de reirme de los muertos de hambre que se burlan de los tropiezos ajenos o de la seguridad que (en su apestosa humildad) confunden con soberbia, de mandar al diablo a quienes quieren "sacarme del túnel" en el que no estoy. En todo caso, si buscan algo así, les recomiendo ver toda esta película y sí, ¿cómo negarlo? El personaje de Paul Vega llega a despertar compasión, sobretodo por su descubrimiento final, que tal vez él mismo provocó.

¿Cómo no? Me siento seguro, lalalala, lalalalalalala...

La noche anterior


Fecha Publicación: 2009-10-24T23:06:00.000-07:00

Nunca he excusado mi ausencia en el mundo blogger, inexplicable si sólo se toma en cuenta mi desempleo, explicable con otros motivos.

Bueno, se malogró mi computadora, la ausencia de mis padres incrementó en cierta forma mis responsabilidades domésticas, pero eso no es lo más importante, definitivamente.

Durante estos días de ausencia paterna y lejanía con los teclados, estuve practicando dentro de lo posible el concepto de libertad, teniendo aún algunos borradores que leerán muy pronto en este. su blog preferido. Dije "dentro de lo posible", porque igual, sigo pensando a la cubana, como en el colegio: Considerando que no hay libertad absoluta, sin un mínimo de poder adquisitivo, ni una forma de conseguirlo.

Estas semanas fueron las próximas a mi examen de grado, casi ocho años después del inicio de mi vida universitaria, podré al fin cerrar el pregrado. De hecho, pensándolo bien, debió y pudo suceder meses antes, pero había algo importante que cimentar para este momento: La seguridad y confianza en mí mismo.

Es importante la actitud positiva, la mentalidad ganadora, ¿cómo negarlo? Es la amalgama esencial de la estructura que, sin embargo, no podría existir sin bases sólidas de conocimiento, cosa que he rescatado y he revalorado estas semanas, sobretodo. Mi vida siempre transitó sobre la cuerda de la inseguridad, ya sea emocional o profesional, la incertidumbre y la (lamentable) tendencia final de depender de otros resultados para que el mío sea positivo; esta vez, al tratarse de un acontecimiento meramente personal, opté por no dejar nada, absolutamente nada, al azar, a elección de terceros, a cosas que pueda ignorar, ningún cabo suelto en lo posible.

Por ese motivo, he trabajado bastante y bien, acentuando esto en las últimas semanas. Y vaya que descubrí algo importante, mejor dicho, lo confirmé: De haber estudiado así desde el comienzo, vaya profesional que sería, con los ojos puestos en un objetivo, sin la embriaguez de la juventud, la falta de seguridad vocacional, el permanente hastío. Demoré mi elección, lo admito, tomé un año más de estudios para compensar esa pérdida, pues logré empatar mi vida académica sobre el final, para irme a tiempo extra, y...

Es por eso que la seguridad es lo que reina aquí, como no ocurría hacía bastante tiempo. Sin embargo, con esa seguridad, con esa cara, viene el sello, el de una eventual duda, el de la noche anterior llena de escenarios mentales acerca de lo que sucederá al día siguiente, un proceso personalísimo. Mi examen no es mañana, ni el lunes, pero a veces, la seguridad respira más intensamente y se eriza al tener el enfrentamiento a la vuelta de la esquina. Es una reacción natural, una última duda que suele venir, sólo para pegar más fuerte... y que de hecho me vendrá varias veces más, como vino antes, como podría suceder si decido casarme alguna vez, o si decido salir del país (que es más probable)...

En fin, por el momento, esta duda la puedo aplastar con una certeza afortunada: El examen no sale de Octubre. Eso quiere decir que mi posibilidad de cursos fuera del país, como comenté en un post anterior, aún está latente; sería cuestión de aprobar el examen, e inmediatamente después, correr a las oficinas a hacer los trámites. La suerte, tan especialmente desdeñosa hace algunas semanas, ahora me puso un tremendo pase, sólo me queda clavarla en el ángulo.

Igual que Iker Casillas, igual esa maravillosa canción de Mocedades, Me Siento Seguroooooo... lalala, lalalalalala, lalala...





(Por favor, chicos, eviten los comentarios "esperanzadores", los "ya verás", los "consejos" y afines. Ya he borrado gente de mi FB y de mi MSN que no hacía más que mencionar estados mentales que aquí no existen. Aprecio las buenas intenciones, pero aprecio más la lectura del baladí escrito y su edificante comentario)

Me olvidé de una de las super canciones de The Full Monty: "Come up and see me, make me smile, or do what you want, run on wild", las opciones son claras.


Crónicas libertarias (Parte I): Mirar y tenerla cerca


Fecha Publicación: 2009-10-15T09:33:00.001-07:00

Y por el poder de una palabra
Vuelvo a recomenzar mi vida
Yo nací para conocerte
Para nombrarte...

Libertad.

Paul Éluard, de Poesía y Verdad (1942)


Decidí cerrar temporada de este blog para emplear la totalidad del tiempo en dos temas puntales: 1) Estudiar para el grado y 2) Aprovechar el espacio, la libertad. Hoy, dicho espacio prestado vuelve a su desconocido propietario, después de haberlo aprovechado de acuerdo a su naturaleza: Sin restricciones emocionales, sin dudas, sin ninguna atadura o moda que impulse mi comportamiento.

Recapitulemos en pocas líneas: Mis padres viajaron juntos después de mucho tiempo, dejando 120 metros cuadrados de agujero negro. Al comienzo, confienso que desconocía las reales dimensiones de su ausencia, y pensaba en lo minúsculamente irreal de una libertad total, así como en la inexistencia de una libertad compatible con la plena responsabilidad de uno como adulto, hasta el punto de minimizar el concepto a una dulce pero vana ilusión, algo de lo que mejor era pensar o añorar, pero no practicar, sólo ver de lejos. He oído muchas cosas falsas, que dejaron de ser verdades cuando cayeron en mis manos.


Voyeur


Para esta práctica, hubo siempre dos vertientes de represión: La materna, que consideraba degenerado el espiar, sobretodo a mujeres y más aún, ligeras de ropa o plenamente desnudas; y la paterna, que consideraba dicha práctica de inoperantes sexuales, gente reprimida o sufriente de cualquier desviación sexual. Es problemático juzgar lo que se ignora y encuadrar ciertas conductas en el estereotipo enfermizo, y normal que se equivoquen, pero eso no es todo; el gran problema del error de unos, es cuando influye en otros.

Apenas desperté de mi sueño nocturno, y confirmando frente al water que aquel silencio espacioso y confortable de la casa no era parte de ese sueño, fui repasando al vuelo una vieja práctica motriz. Y como todas las prácticas principalmente motrices y cíclicas (como manejar bicicleta o conducir), se trataba de algo automático, casi instintivo y compuesto de simples pasos: Sacarle el polvo al poyo de la cocina, llevarlo al aún madrugador pasadizo, cerca a esa ventana delatora de todo.

¿Culpar a alguien? ¿A quién? ¡Todos éramos culpables: La vecina, el arquitecto que puso una escotilla de baño en un pasadizo, quien hizo un banquito de tamaño tan preciso, la voz de la mujer, el vapor saliente que la deltaba y yo, renovado cultor de estas artes! Mi intención no excedía de esa expedición, en la cual mi silencio era cómplice, y mi oído, la única entidad necesariamente omnipresente en todo ese piso.

Todo por el placer mismo, del jeugo y del resultado, de la pericia y del placer. No estaban quienes podrían juzgar mi conducta y entregarme a la censura (si se daba el caso), y después de ellos, ni la calificación ni la intervención de nadie podría importarme para nada. No había alguein que encarnara una especial obligación de respeto hacia la mujer o una exigencia de una verdadera virilidad, desprovista de actividades de "fetichistas" (sic) o seres afines; y que extraño, me parecía que esos códigos eran algo similar a lo que para algunos es dios: Un conjunto de valores humanos mínimos para la convivencia, encarnados en una entidad humana (al menos en idea) dotada de cierta superioridad, para que se obedezcan y se entiendan mejor. No tótem, no restricción, sí deleite.

Sólo había que decir un par de cosas más antes de entregar a la imaginación los resultados:

1) El canto en las duchas, más que una leyenda urbana, creo que es un relato de mitología que bien podría atribuirse a cualquier pícara divinidad del amor y la belleza (y no al tipo del comercial de SEDAPAL, por favor).

2) La duración del espectáculo, el ángulo de mi vista hacia abajo, el vapor del agua caliente, aseguraban un ritual elevado y placentero.

Nada más, el resto es silencio, una contemplación sin ruido ni perturbación de la naturaleza. Y esto es sólo el comienzo de una nueva era.



Creo que no hay canción que hable mejor de los furtivos desencadenamientos de un hombre para caminar consigo mismo.

Como hace cinco años...


Fecha Publicación: 2009-09-24T02:47:00.000-07:00

Sé que debería tener una visión más optimista de las cosas, y si lo olvido, tengo por seguro de que alguien, aquí en la blogósfera o en la vida real, me lo hará recordar. Sin embargo, es inevitable pensar en ciertas cosas.

No soy un drama king tampoco. Mi opción ya no consiste en deprimirme, lloriquear por mis problemas y ocultar la cara, ya con el cuarto de siglo tengo claro que las depres son cosas de niños. Eso sí, no opto por salidas "auspiciosas" como el consumo de autoayuda, mostrar la otra mejilla o mostrar una sonrisa, porque si la vida te pega cuando sonríes, te puede dejar con un considerable vacío dental. Lo mío, si han seguido este blog, es distinto, y lo creo ya entendido.


Igual, no puedo evitar quedarme en mi cama después de las ocho de la mañana, despierto, sin mayor capacidad para algunas cosas. Esta es la semana del "Nada sale bien, carajo, carajo, carajo", un estado de ánimo que causa un inevitable revuelo en mi pensamiento: En lugar del presente, me extravío en los callejones de todo tipo de fracasos míos, en la oscuridad del provenir, en las decisiones incorrectas inducidas por una personalidad juvenil mía aún inmadura e inmediatista, en como mañanas como esta pueden parecerse tanto a noches como la de ayer, cuando me di por vencido y me dejé caer en un jirón del laberinto.



Quien me conoce, sabe cual es el quid del asunto vocacional, y tendría mucha razón al preguntarse por el motivo de mi hondura general cuyo epicentro estuvo en la reciente perdida de una oportunidad valiosísima. La respuesta tiene que ver con las decisiones de juventud inmadura: Necesitaba una buena habitación para pasar las noches, una buena casa familiar, una seguridad que, desde el punto de vista 2004, sólo trae una profesión tradicional. Al decidir, adopté todo lo que mi elección traía consigo, entre lo que se encontraba la búsqueda de éxito como santo grial en mi actividad. La reciente caída significó un retroceso en ese rumbo.



Así como hace cinco años, este año mi proceder fue similar. Postergué el teatro hasta nuevo aviso o hasta mi titulación definitiva (en el 2004, lo postergué "hasta que me desengañara de la carrera y saliera de la casa de mis padres", cosas que no sucedieron), impusimos un régimen de disciplina estricta que, entre otras distracciones, suprimió los viajes al interior y gastos similares hasta el día del título. Y últimamente, si es que han reparado en ello, postergué la periódica actualización de este blog, así como cualquier otra intentona literaria.



La libertad, en estas semanas que quedan, va a costar. Me tendré que conformar con el subsidio paterno, con hacerme a la idea de que no es tan malo dormir hasta tarde, con ir al cine sólo los martes. De todas maneras, siento que las inconformidades confluyen, en muchos aspectos que exceden a este, en algunos que no quise tocar por temas de salud mental y por haberlos calificado de "tabú" por esa razón.



Hace cinco años y pico, aún tenía rezagos de medicación (de más está indicar a qué me refiero, me parece), de depresión, de un curador desengaño que de todos modos me otorgó cierta libertad y ciertos momentos sombríos. Hoy, ya con la base dos bastante recorrida, no puedo darme el lujo de deprimirme, ni esconderme en supuestas incapacidades, ni quedarme demasiado tiempo en la cama. Mañana vuelvo al gimnasio porque me siento algo fofo después de estas semanas de pura actividad omnívora y de escritorio (hasta llegar a "comerme los libros"), y hoy, bueno, haré lo que hago todas las mañanas, Pinky: Dar unas vueltas al Campo de Marte. Eso sí me hace sentir un gran hombre.



PD: Tampoco toco mucho el tema porque odio a los consejeros sociales, a los visionarios y todo eso (el hecho de que sea salado, no me quita el derecho a ser altivo). Preferiría que me llame el papá de los Bracamonte a decirme la vela verde.

PD 2: Honestamente, también me deprime que la "U" no juegue bien, como a Miyashiro.


Dos vídeos instructivos: "It's Raining Again" de Supertramp, no me desagrada la lluvia, pero a veces parece que llueve caca, y eso sí molesta. El otro es de la depre de Miyashiro, una broma bastante bien hecha, como que las depres hay que tomarlas deportivamente.





¿Alguien más en tu caída vida?


Fecha Publicación: 2009-09-17T10:43:00.000-07:00

A priori, no me cayó bien Lucho. Me pareció uno de esos gorditos chela que conversan combinando pasos salseros y creen ser campeones de Copa Libertadores sólo por haberle sacado el MSN a una secretaria rica y por supuesto, con su pulsera con las imágenes de santos, esa huevada que me parecía horrorosa. El punto problemático es que este es un lector fiel y, por lo que descubrí, promotor de este blog y sus artes perversas.

- ¿Sabes? Yo creo que Car'e Cerebro tiene la culpa de que te hayas ido de la oficina.

- ¿Qué tiene que ver la tía esa? Oye, son áreas distintas. Aparte, yo renuncié, no hubo reducción ni nada parecido.

- ¿Ves lo que te digo? Entonces, renunciaste cuando viste su cacharro, no jodas.


- Ya, por favor, jajajajajajaja.


- Huevón, no duraste ni una semana más - dijo, levantando el dedo, como indicando qué decir en caso de ser interrogado -. Renunciaste porque el ambiente de trabajo se había afeado tanto, que incluso comenzó a perjudicar tu salud.


- Ya párala, pobre tía, ¿te ha hecho algo?


- A mí no, a tí sí, según dicen en el banco. Incluso imprimieron esa cosa que escribiste en tu blog sobre ella y la pegaron en el panel, hasta Claudine (mi ex jefa) sabe a quien se refiere.


- No jodas - cambién mi ánimo, alarmadísimo -. ¿Sabe que yo fui quien escribió eso?

- No, solo el pata de sistemas que reviso tu máquina, fácil sus amigos, Luciana, Karen y Charito, la secre de Enrico.

- Normal, no me interesa mucho. Luciana casi ni se habla con Claudine, Karen creo que ya sale también... pero huevón, igual, ¿por qué te la agarras sólo con ella? ¿Sólo porque no puedes tirarte a Karen?


- Aguanta, flaquito, hay que aclarar un par de factores. Primero, Carlitos y tú empezaron el chongo contra ella, así que...


- Oe, comenzamos, pero ustedes la continúan, incluso sin mí en la oficina.


- Es un cague de risa, no seas cojudo. Aparte, los patas de Riesgo me contaron que es insufrible, medio botada y encima, tiene una voz de mierda.

- Tú también tienes una voz de mierda y nadie te jode.


- Pero igual pues...

- Pobre chibola, querrá unirse al grupo y ustedes, hijos de puta, no la dejan.


- Puta madre, el defensor del pueblo - respondió Luchito, riéndose de nuevo, abriendo los brazos muy reclamón -. ¿Quieres su teléfono? Veo un extraño brillo en tu mirada...

- Sí, son mis anteojos, tarado. Pero párala, jode a otros hombres aunque sea, para que te saquen la mierda.

- No, están saliendo nuevos chistes...

- Ya, basta - traté de ser tajante -, ¿tan alicaída está nuestra vida en cuanto a mujeres, que nuestro centro de atención es una chica más fea que flan de ajo? Ya, de una vez...

Lucho se mató de la risa durante varios minutos, su blandengue y grueso cuerpo adoptaba movimientos de ameba, de manguera de bombero doblada para ser guardada, mientras se carcajeaba y se sostenía el abdomen, como si se le fuera a caer. Cuando recuperó el aire, se quedó callado un instante y encendió un cigarro.

- Tienes razón, parece que habláramos de la puta de moda.


- Mujeres sobran, como Karen...

- Ah, ella, puta, no me dejaste terminar - dijo Lucho, recuperando una expresiva excitación y autoridad al hablar -. Yo no mezclo trabajo con tire, donde se come no se caga.

- Brother, tú eres el único huevas que caga sobre quien debería montarse, ¿qué problema hay?

- ¿Y qué problema había con Charito?


- Con ella ninguno, sólo que me tenía hinchadas las sienes con Ritmo Romántica - dije, refiriéndome a la secretaria de mi sección, estereotípica chica adicta a la radio propiedad de Myriam Hernández -.

- ¿Y con Claudine?

- ¿Qué tiene que ver ella?


- Desde que la gente de sistemas se llevó tu máquina, todo el mundo comenzó a sospechar.

- ¿Ves que es bueno cambiar de personaje? Eso es importantísimo - Le dije, en una, despejando y tirando la pelota lo más lejos posible -. Yo acabo de encontrar en el Facebook a un compañero de cole que sólo conoce gente del cole o sólo tiene contacto en el cole, por mucho que los años hayan pasado - decía, tranquilo, confiado en que Lucho me seguiría la corriente -. Esa situación es patética, ¿no crees?

- Sí, que triste tu pata...

- No es mi pata - corregí -. De hecho, lo acepté sólo para comprobar lo que te venía diciendo. El punto es que, bueno, chochera, somos hombres de mundo, tenemos profesiones, inteligencia, chispa y hasta algo de pinta si quieres, no deberíamos estar desperdiciando nuestras palabras en Cara de Pepián.

- Pero es divertido, no lo niegues. Podría jurar que hasta transcribirás el tema de esta conversación en tu blog. Por cierto, ¿tú harás algo el viernes?

- Quedarme en mi casa, estoy en plan conservador. ¿Tú?

- Quería ir al cine...

- Sé que eso es una maldición permanente, aunque por otro lado, ¿qué hacemos acá, en tu carro? De hecho, protegiéndonos de conocer nuevas mujeres, que nos traigan nuevas desgracias.

Entonces, Luchito dijo algo que nunca olvidaré.

- Raúl, puede que me case con la próxima mujer que ame, ¿y tú?

- Dije lo mismo respecto de la última mujer que amé. Espero que no llegues a amar a Car'e Cerebro.

- Yo también espero que no.

- Si lo haces, ni gastes tu plata en Ripley Novios, mejor ve al banco de órganos. Ni me mandes invitación a la boda.

- Tú tampoco.

- Y si lo haces, dejame ir con un traje y máscara de cuero.

- Y a mí, vestido de exorcista.

Hacía unos minutos, estaba interesado en detener la avalancha que había producido con mis chistes. Ahora, creo que es más importante para ambos tener a alguien en quien pensar. Dentro de unos minutos no sé, el tiempo pasa demasiado rápido.


Bueno jóvenes, los dejo con una canción previsible. En verdad, incluyo la versión original de Tita Merello y la de la archiconocida novela que ya se va por los 10 años y que, sí, merece su homenaje, aunque sea desde este austero y conservador blog.




Unemployed again (Naturally)


Fecha Publicación: 2009-09-10T11:41:00.000-07:00

Después de mucho tiempo me siento a tomar desayuno con mis padres. Eso sería cierto si esta fuera la primera vez que lo hago en este mes, pero nada que ver. A veces pienso que eso de las inteligencias múltiples es cierto, y que pertenezco al grupo de los chancones con vidas conflictuadas.

Ya llevo más de un par de semanas desempleado, ocupado casi íntegramente en mis expedientes para el grado y... eso, sí, sólo eso, convirtiéndome en la persona más aburrida del universo. Posiblemente no le parezca aburrido a mucha gente, pero yo sí me siento así, de alguna manera, pero también algo liberado.

No estoy en pijama, estoy en buzo porque al menos, el desempleo me permite ir salir a correr. Mi padre y yo conversamos generalidades, mientras mi madre termina de alistar algunos documentos de su oficina, para lo que se ausenta del comedor. Ya libre de la posible restricción materna, mi padre me hecha una mirada de reojo, de esas que echan algunos padres cuando descubren alguna treta de sus hijos o, ya mayores, al día siguiente de la oficial salida del closet de ellos (más exactamente, el primer desayuno oficial del padre y del hijo, flamante autoproclamado maricón); en lo que me conoce, mi viejo tiene la mirada condenatoria de ambas situaciones.

Sí, estoy saliendo de haber intentado un treta, pero sin saber el resultado de esta. Yo supongo que algo he sacado, que he llegado a tercera base sin llegar a KAS (si es que era mi objetivo), cuatro meses de sueldo no es desdeñable, considerando que los subsidios paternos son realmente insuficientes cuando se está en el ámbito del cuarto de siglo. Igual, mi viejo me mira como si no hubiera sucedido nada bueno, yo entiendo porqué.

Recuerdo que muchas veces fui sincero con él: Mi idea no era la de heredar el estudio o trabajar con él. Vemos cosas diferentes, somos personas diferentes, difícilmente nos soportaríamos más de cuatro horas juntos, despiertos, en una misma oficina; es por eso que ni siquiera fui practicante ahí. De hecho, eso era una advertencia respecto a un aspecto básico: No iba a durar demasiado en esto, tan sólo lo necesario para subsistir sin tener que vivir a salto de mata ni como sobreviviente en alguna estepa; eso sí, no podría durar casi nada en un lugar donde no haga algo que me gusta, como hace unas semanas, cuando sencillamente tuve una muerte súbita.

No es la primera vez que pasaba esto de las renuncias intempestivas, a lo que el viejo sumaba lo de la advertencia que mencioné en el párrafo anterior (que sonó a maldición), como una especie de revelación a plazos. Sin embargo, no podrá decir jamás que me siento a gusto volviendo a la etapa de "mantenido".

Hace unos días debieron llamarme de una conocida organización que no es INDECOPI. De hecho, hace unas horas, pero no lo hacen. Es algo temprano hoy, ninguna oficina de Recursos Humanos llama gente a las siete de la mañana y aún conservo la fé. No es lo que siempre quise, pero me parece que puede ser algo mejor y cuya falta, pese a mi reciente reincorporación voluntaria a la PE inactiva, sí me molestaría bastante.

Por ahora, sólo me queda pensar en ciertas claves para aligerar la sensación de fracaso, que muy difícilmente se me quita y que crecerá si no recibo la bendita llamada. Esa sensación y la falta de todo, llevan a la envidia, a la misantropía profunda, al odio hacia todos los abogados del universo, hacia la gente feliz sin mucho cansancio, y no es bueno exacerbar sentimientos por el momento, ni positivos ni negativos. Tampoco necesito la piedad de mi gente (de hecho, la forma más sarcástica de burla que puede existir), tal vez lo mejor sea el empleo del tiempo, ponerse saco y corbata como si nada hubiera pasado...

Eso haré, como si nada pasara. Actor de carácter, un abogado en ejercicio, para lo cual deberé afeitar mi barba de desempleado. Será difícil ocultar la ansiedad y la desazón por una nueva posibilidad de trabajo imposible de rechazar.

Mis viejos se van, me quedo solo en la casa, flotando en lo inverosímil de mis frustaciones (grande Ilan, aunque la frase la cante Montaner). Me he sugerido a mí mismo que si me ayudase, piense que he roto el corazón de mi jefa (carajo, en más de 12 años en primera división y hasta ahora no sé distinguir cuando se le rompe de verdad o no), obsesionado con verte. De hecho, a mí me encantan las figuras femeninas de autoridad...






La canción emo por excelencia. Viene con letra y todo para que se corten las venas, o se tiren contra los alamabres del Metropolitano, en el zanjón. Por cierto, esos peinados de los 70 se dejan ver.



La canción de Montaner, la mejor de él escrita por el más grande entre los llaneros: Ilan Chester. El vídeo me parece bien monsefú, pero bueno, será...

Una historia de combi (y de la vida real)


Fecha Publicación: 2009-09-06T20:49:00.000-07:00

Me gusta sentarme en esos asientos que están entre las puertas de la combi, entre la ubicación del cobrador y la del chofer. Muchos pensarán que podría ser la capital de la pestilencia, pero nada que ver, es el sitio ideal para estirar las piernas, acomodarse sabiendo que pocos son los que se atreven a sentarse ahí (no tan pocos como los que se van hacia atrás), donde "posiblemente se sentó ese cochino y necesitado cobrador"; claro, como la libido se queda impregnada en el asiento, en fin, quienes suelen señalar a los transportistas pues tan decentes no son... queja oímos, culos no imaginamos.

Si la chica que esta en el asiento que se parece al mío, frente a mí, piensa cosas como las del párrafo anterior, tendrá justificación. Hace rato que quería saber de una queja legítima, de una chica que tuviera razones para despotricar contra ellos fuera de que las miren hombres feos, hace mucho quería toparme también con un chofer que escuchara las noticias de RPP, todo el Perú a la vez, en lugar de sus indeseables cumbias o de la cada vez más trillada ochentería; todo me indicaba que esta tarde sería como las de antes, como las de los años vividos, los días de triunfo, las tardes de gloria. Esta vez no, como dije, era el reclamo de una niña a la que no querían cobrarle medio pasaje.

- Pero este carnet todavía es vigente - decía ella, con una voz que construía un firme muro agudo -, aún no han sacado el otro carnet.

- No amiguita, ya hay gente que tiene el otro carnet.

- Pero este aún es vigente, ha sido prorrogado.

Era justo, era cierto lo de la prórroga, todos los años sucedía, era una costumbre difícil de ignorar. Me pasmaba la pasividad del resto de gente, que más bien parecía desaprobar la treta de esa mujer, ¿qué sabía nadie sobre eso? ¿Alguno de esos había tenido que pasar por eso alguna vez? Claro que no, no saben, no opinan, no intervienen, yo sí. Además, tengo ganas de interactuar con alguien.

- Compadre, ha sido prorrogado hasta fin de mes, cóbrale bien.

- No, no, ya, ya, paga completo.

- Veinte céntimos menos no te van a hacer más pobre.

En estos casos, el juez suele emitir voz y voto dirimente desde la parte delantera y así pasó esta vez, con una ligera diferencia: No fue el chofer. Era el mismo que se encargaba de la locución de Mentol Chino, Nopucid, Cafetal, la gran Marathon RPP, ese tío que muchas veces era confundido con Iván Marquez: "Les recordamos a los señores transportistas que la vigencia del carnet universitario emitido el año 2008, ha sido ampliada hasta el 30 de Septiembre del año en curso, por lo que se les invoca cumplir con cobrar la tarifa correspondiente a los estudiantes que porten dicho cocumento", resolución clara, firme, inapelable.

- ¿Ya ves?

- JAJAJAJAJAJAJA, ¡TE CAGÓ!

No le quedó otra que recibir de buena gana el sencillo de la chica, previa venia del chofer. Resolución consentida y ejecutoriada. El problema es tener los audífonos de nuevo a todo volumen y decir que uno diga "Jajajajaja, ¡te cagó!" aparentemente bajito, la solución es que la chica te sonría, clara señal de entendimiento y aprobación del chiste.

Días después, pensándolo bien y con mayor conocimiento de causa, esta mujer sabe.

Si quieren seguir con un debate más importante socialmente hablando, recomiendo seguir con el post anterior.

Mientras tanto...


Fecha Publicación: 2009-09-04T11:28:00.000-07:00

Bueno chicos, por supuesto, el país, el mundo siguió avanzando mientras gastábamos nuestras energías, ideas e impulsos con el caso Fefer. De hecho, no dejaron de suceder cosas importantes.




Señores, es inevitable dejar de pensar en los atentados que se están dando en el VRAE, relacionándolos con los ataques con los que SL fue ganando terreno en las zonas altoandinas.

Es cierto que las características geográficas de la zona que a inicios de los 80 era ocupada tranquilamente por los terroristas y guerrilleros, no tiene tanto que ver con el ambiente en los que la ahora vigente alianza narcoterrista se mueve: Hablamos de una zona menos alta, más húmeda, con algunos parajes de ceja de selva que bien podrían ser más accesibles a simple vista, pero para cuya ocupación no se hizo mucho al respecto. Es por eso que tanto la tropa atacada originariamente, como la rescatista, fueron presa fácil, así como en otras zonas del VRAE, seguirán cayendo elementos militares y policiales a falta de una estrategia seria y medidas severas; en ese sentido, podría decir yo que no parece tan descabellada la idea de Luis Giampietri (salvando la preferiría distancia que preferiría guardar con ese sujeto) de hacer de dichas zonas aledañas a San Pedro de Acobamba, zonas de combate.

El avance de los narcoterroristas, en cuanto a territorio y logística, es considerable, dejando entre sus fuerzas y las del estado mucha distancia. Si bien es cierto, podría equipararse esto como una suerte de declaración de estado de sitio, no es mal momento para imponer la mano dura que tanto se le reclamó a gobiernos anteriores, y no disfrazar de garantismo ciertas protecciones hacia esos delincuentes, de quienes hoy sí se puede decir que son tal, delincuentes.

Espero que Rafael Rey muestre la soltura y capacidad que ha mostrado en carteras para las que, evidentemente, es mucho más capaz. Eso, y la designación de Velásquez Quesquén, me dejan pensando en una fragilidad premeditada del presente gabinete, pues creo que se hubiera designado a un aprista de más puntas o a un personaje de oposición más influyente, si se quería un gabinete más fuerte.




En verdad, confieso que el solo caso Fefer no me llevó a consumir más reportajes dominicales al respecto. De hecho, no aguanté ni cinco minutos la entrevista que le hacían a Lourdes Flores Nano en Cuarto Poder, respecto a sus vínculos con un conocido empresario procesado por Lavado de Activos.

No tengo nada a favor de LFN, lo admito, ni a favor de su partido político, sobreviviente el día de hoy gracias a la sangre de dos movimientos jóvenes y al resurgimiento electoral del APRA (a alguien había que oponerse), pero que no deja de ser una junta de accionistas como otros partidos políticos. Sin embargo, en un movimiento que va más allá de lo estrictamente necesario en cuando a información política, el grupo del Comercio terminó "castigando" su relación laboral con un nuevo potencial competidor de Lan, empresa en que las cabezas de dicho grupo de prensa tiene inversiones.

Honestamente, de no ser por El Comercio, el establecimiento de una segunda empresa en la ruta Ollantaytambo - Machupicchu sería un chancay de a veinte con respecto al establecimiento de una competencia seria y fuerte para la flota chilena. Recuerdo muy bien toda la campaña no sólo anti Fernando Zevallos, sino las opiniones favorables para con la propuesta de desarmar Aero Continente por ser "instrumento del delito de lavado de activos", en lugar de incentivar su control a través del estado o administradoras independientes, como se hace con empresas en quiebra tipo Doe Run; también recuerdo la campaña de demolición, apoyada en la inseguridad de los aviones de Tans, línea que ya no figura tanto como antes.

¿Ahora? Bueno, una candidata que, en el 2006, era la esperanza "blanca", se convierte en una sacrílega, pecadora, sólo por hacer su trabajo como abogada entendida en asuntos de empresa. ¿Cuántos otros políticos actuales y del ayer, entonces, hubiesen perdido crédito por sus actividades laborales? Muchos, pero ahí faltaba un pasquín que le echara ajicito a la fogata. "Competencia", es una palabra que no gusta mucho a ciertos grupos.

Fuera del tema específico, que nos obliga a pensar también en los orígenes de los fondos que financian los campañones peruanos, propongo este artículo muy reflexivo al respecto.

Y bueno, para terminar, a que no saben la última: Para el 2011, habrá 130 congresistas y un nuevo distrito electoral, "Lima provincias" (sic). Sólo 14 congresistas votaron en contra de esta propuesta, ¿cómo no? A río revuelto, ganancia de pescadores; al menos nuestros actuales congresistas son solidarios con su ganancias, conducta de economista: Hacer grandes planes con plata ajena.

Palabra a Palabra: Eva Bracamonte


Fecha Publicación: 2009-09-01T00:55:00.000-07:00

Bueno, este vídeo lo pongo para completar la idea del post anterior.



Adelanté algunos puntos en este post. Las supuestas pruebas de cargo en contra de Eva Bracamonte Fefer son de pura importancia indiciaria, tanto así que los incrementos patrimoniales también podrían servir para inculpar a Ariel Bracamonte.



Dejando el tema jurídico, tengo que confesar lo tétrica que me parece esa familia. Tal como mencioné, innecesario e irresponsable el pronunciamiento del padre, superficial y hasta malévolo eso de la brujería de la madre, uno no sabe. Por un momento pensé que el problema de los Bracamonte Fefer de no tener hijos heterosexuales se debía a algún efecto tipo Chernobyl, o a que ambos hijos vieron a sus viejos tirando, quien sabe.



Finalmente, veamos ese otro rasgo de Eva como mujer. Se nota que se trata de la personalidad dominada en su relación con Liliana Castro, también sindicada como "La mecánica del Downtown" o "Ronald Baroni con tetas", quien (según fuentes muy bien informadas) hacía y deshacía en casa de Eva, organizaba cuantiosas fiestas que incluían a las modelos que ustedes menos imaginarían (fiestas "Lecas", claro), hacía y deshacía en sus finanzas, y hasta se daba el lujo de tener aventuras con otras mujeres altas y mediáticas, mientras Eva la esperaba con un mazo en una mano y un kleenex en otra.

Un mazo de amasar, claro, un rodillo, porque según me contó una salamandra, ella nunca jamás tuvo que ver con otro tipo de mazos, y yo creo que eso es lo que le falta: Vivir el romanticismo y fascinación de un amor heterosexual, de conocer a un hombre (no judío, de preferencia) de verdad que la haga sentir como Tania Helfgott cantando la canción de La Manzanita del Diablo, que la haga soñar, que vaya a visitarla a Santa Mónica y traer con él la vida, la luz y el amor que tanto puede parecerse a la libertad... y de paso, meterle matraca hasta hacerle cagar para adentro.


Por cierto, ¿alguien sabe si Paul Pfeiffer (para mí, todos los judíos, desde Baruch hasta Yossi Benayoun, son algo de Josh Saviano) tiene algún amante? Es chato, fácil es el activo, es fucktible, yo una vez he visto a un pekines entrándole a un rott weiler. Si tanto arman conjeturas sobre Eva, ¿por qué no se ocupan de armar redes contra el buen chico? ¿O es que, así como es chévere fantasear con lesbianas, no es bueno endilgar malos habitos a los homosexuales hombres? ¿No habrá un tercer hijo ahí, que sea fitófilo? ¿No tendrán una mucama hermafrodita, o un parafílico chofer?

Finalmente, yo creo que quien hizo esa llamada es un actorazo, muy profesional. No se rio, no titubeó, como sí hacen los amateurs que llaman al canal 11. Y en cuanto al abogado, no sé, no lo conozco ni en carrera de chanchos, sólo sé que enseñaba en mi facu hasta hace un par de años, fácil quien llamó fue uno de sus alumnos jalados. Esta es mi postura inicial. Así es.


Lineamientos de debate:

1) Este escribiente estará permanentemente conectado a blogger, por lo que admitirá cada comentario lo más rápido posible, dando la posibilidad de que otro blogger pueda replicarlo, dejando seguir esa tónica. Asimismo, RR responderá personalmente los comentarios sólo al final de cada día.


2) Cualquier comentario sexista, homófobo, heterófobo, racista, traserista, antisemita, mala leche, mala onda, entre otros, ES PLENAMENTE BIENVENIDO. Uno de los principios de este blog es el de admitir lo bueno que la cultura oficial rechaza, mejor aún si le pone picante al debate.


3) Todo comentario deberá culminar con la frase "ASÍ ES", como sucede con la comunicación vía radio, en la que se culmina cada mensaje con "CAMBIO".

¿(En el limbo) del amor? Después del amor


Fecha Publicación: 2009-08-28T22:16:00.000-07:00




Este post está dedicado enteramente al mejor Renato Cisneros que hemos leído. ¿Por qué, hermano? ¿Por qué no dices que te cansas, y ya? ¿Por qué nos castigas con posts tan pedorros?


Acabo de leer un súper mega notición en el blog de Kalo Wantan: Los grandes servidores, Blogger y Wordpress, están pensando seriamente en suprimir los blogs personales "de amor". Bueno, es un notición a medias, en realidad...

Durante varias horas de esta semana sentí una de las pocas cosas que me tumba en cama por más de seis horas diarias: Impotencia. Son días en los cuales algunas cosas y caoses actuales no salen ni bien ni mal, permanecen en un estado mediocre que sólo deja desazón, aburrimiento y deseos de una muerte prematura a los 27 años.

Tal vez se deba a lo irregular de mi dieta en estos días. No, no creo que sea por la carapulcra que comí hoy, por la que me aguante toda la tarde, ese tipo de ajíes me suelen causar mucha alegría, y no pude relajarme al soltarlo, ni por haberlo soltado en la cara de una chica de la combi que me miró feo por haber cometido el delito de cruzar mirada con ella durante más de un segundo y luego chequear el resto de la mercadería. No, no, no, ese tipo de cosas y rechazos de combi son refritos, por lo que muchos blogs merecerían cadalzo, pero nunca este.

Nada que ver, hago chistes, me rio, me doy risa, pero no dejo de entristecerme. Está bien, doctor, me sinceraré:

- No puedo vengarme, no tengo como.

¿Se acuerdan del infeliz que quiso serrucharme en mi fiesta de graduación, por lo que tuve que botarlo de mi mesa, ganándome rencillas hasta con mi pareja? Pues bien, no me había equivocado, ese conato de anciano había ido a ligar sí o sí a Cieneguilla, y yo fui el que indirectamente, provocó su felicidad actual: Se fue a otra mesa, con una chica que había ido sola, hicieron click, luego hicieron KAS y hoy por hoy son una feliz pareja, eso saco de tener a esa víctima en mi MSN y FB.

Si hay una circunstancia equiparable con la hemiplegia, debe ser la imposibilidad de venganza. Una parte de mi alma, como el amor y la sed de justicia, están activos, pero las extremidades destinadas a patear y lesionar, más que inactivas, están atadas. Maldita sea, que suerte tienen los que no se bañan.

¿Y si me voy sobre ella? Hay otra imposibilidad conexa a esta, de la cual hablaré en unos minutos.

- Es gracioso que mucha gente que se considera amiga de quien escribe, me hable últimamente, después de mucho tiempo, sólo por FB, y exclusivamente para preguntarme una cosa: Si voy a ir o no al cumple del amigo de todas. Mi respuesta simple es NO, pero sólo hasta ahí me siento poderoso, pero más que eso, justo.

Para soltar un NO completo para esta situación que he mencionado en un post anterior. En aquella ocasión, en lugar de quedarme mucho tiempo esperándola, me fui a ver una pela en la biblio de la universidad, una buena película que no tendría porque esperar ante irresponsables retrasos (quedamos a las 7:00, la esperé hasta las 7:08; después de ciertas muchas cosas, no le perdonaría una tardanza ni a mi mujer ni a mi madre), por lo tanto, no hubo posibilidad.

Hoy quiero mandar a la mierda a este grupo de amigos, a estas personas que parece que sólo me quieren como parte del quórum, que aparentemente no me conocen mucho, no tienen teléfono, ni mail, ni celular, ni otro motivo para comunicarse que no sea la dichosa pachanga (la cual no tiene sentido sino tiene fines copulativos, tal como lo indica abundante jurisprudencia de esta casa).

No creo que se hayan dado cuenta de que no me gusta la pachanga, de que evito en lo posible la cerveza porque no quiero volver a ser gordo, que prefiero ser libre en soledad, libre e independiente de cualquier atadura que obstruya la búsqueda de mi felicidad o al menos, de la satisfacción de mis más impíos y personales apetitos, de cualquier cadena que me impida vivir una vida de mí, por mí, para mí. Por último, hay algo que se llama falta de transparencia, eso sí es evidente y grave (hay FB, babosos, todos sus movimientos se plasman ahí, "no tienen porqué ocultármelo (sic y sick)").

- Mi primer intento para irme del país se me derrite. Nunca había escrito sobre esto porque era algo meramente expectaticio, y no me gusta soplar velas antes del cumpleaños. Pero bueno, mejor material hay en una expectativa frustrada que en una expectativa incierta.

Después de mi examen de grado, tenía la oportunidad de tomar una pasantía en Toledo, desde Enero. El gran problema es, hasta ahora, saber si mi examen será en Octubre, Noviembre o Diciembre, y si mi título estaría listo para Diciembre, en el peor de los casos. Las inscripciones se cierran en Noviembre, lamentablemente tengo todo (incluso el título, en eso me siento seguro) excepto lo más importante: El tiempo sincronizado.

Luego de mis continuos descalabros intentando llegar a INDECOPI (lo cual pondría corolario a mi azarosa carrera), mi otra gran frustración profesional es nunca haber podido salir del país por cuestiones vocacionales. De hecho, desde que comencé los cursos de facultad (2004), ni siquiera viajé en avión. He hecho tanto esfuerzo emocional, tanto descarte de otras cosas tan o más importantes, para no haber compensado nada...

Tal vez sea una salvación. Tiene que ver con la causal siguiente.

- Estas cosas me conducen a agarrármela con el elemento vicuña, de los más valiosos, el más indefenso: Deshacerme de este blog.

El personaje ya no es el mismo, hasta el final que estábamos planeando sacar en cómic no tendría asidero. El hilo de la historia se ha perdido entre artículos coyunturales, llenando este espacio de contenidos que bien podrían encontrarse en periódicos, revistas, radio o televisión, violando uno de los principios de esta casa: "Ofrece al público algo distinto a lo impreso y público, pero que bien podría imprimirse y publicarse".

De otro lado, pensé en delatarme ante el supuesto robot rastrea-bloggeres SWEEEEEEEEEEEEEEEET, poniendo una foto mía de maldito, escribiendo cosas dignas de un pretencioso literato que cree ser un oscuro de mierda y llena sus páginas de historias de idilios frustrantes con resultados sexuales, pero me frustra saber que no soy tan buen actor para hacer de esa obra algo permanente.

Venga, no me nace, no es una característica natural mía, ni de posar con una taza de café, ni de escribir cosas por las que ni siquiera hurgo en el universo. Tal vez, ni siquiera soy lo suficientemente "maldito" como para estorbar significativamente a aquel pata que mencioné en párrafos anteriores, no por el momento.
Por último, casi nunca he tirado muy ebrio en mi vida. Eso sí, he dejado que ella se emborrache, para que sea más simple desplegar el arsenal de la pasión.

De hecho, estoy en una etapa álgida, una glaciación personal que bien podría calificar como el limbo del amor después del amor, donde las cosas no salen pero podrían salir, si yo quisiera. Por lo pronto, no me veo ni en el deseo ni, peligrosamente, en la capacidad de compartir mi vida con cualquiera.

Dicen que eliminarían los blogs con mala prosa, con refritos de Benedetti y Coelho, pero nada dicen del desamor, de perder campeonatos en la fecha final, de desbaratar dogmas de relaciones personal. En todo caso, para hacer que me despidan no sólo por la prosa mediocre, creo que hubiera sido mejor utilizar el poema de Benedetti después de su muerte, o al menos después de que lo hiciera el odioso enamorado de una amiga, osea, en el 2008.

(Sugerencia para quienes se las pegan de liberales y quieren seguir siendo bloggers, consejo de pata: Tomense una liberalidad en cuestiones como economía o racismo)

Bueno, eso pasa. Tal vez sea porque estoy susceptible, porque el veranillo de Santa Rosa no me agarró con buen humor, vaya yo a saber. De hecho, hace cierto tiempo he desocupado este blog, dejando como herencia posts fantasmas, inactuales programados con demasiada antcipación. Sin embargo, me he encontrado con blogs de la puta madre, felizmente ya no voy al BlogDay.

No creo que pase nada interesante ni relevante, de todos modos, aún hay inactuales en la congeladora. Como siempre digo: Sobreviviré, ya lo verán. Arrivederci, seguimos en carrera...


Foreigner, soberbia canción.

Una obra maestra, tan buena como la original


Cher me está haciendo olvidar el amor, algo adentro me dice que no lo necesito ni lo necesitaba tanto.


Blog generoso, para que no sigan que odio a Fito Páez.

PD 1: No sé si se han dado cuenta, pero este post está compuesto de hartos flashbacks a otros post de las primeras dos temporadas. No sé si es una buena forma de cerrar. No sé, ¿cuánto falta? No lo sé, ¿si es muy tarde? No lo sé...

PD 2: Carlos me escribió un mail escatológicamente gracioso sobre aquella mujer de aquel post, a quien cariñosamente bautizaron los de su piso como "Car'e Mazamorra" o "Car'e Cerebro".

Gracias Carliangas Miranalgas, you've made my day.

PD 3: Debido a la acogida y permanente relevancia mediática (porque otro tipo de relevancia no tiene), este blog decidió fomentar el debate acerca del caso Fefer en un próximo post que verá la luz el primer día del mes de Septiembre. Sólo complementaré brevemente mi posición ya expuesta en el post anterior. Amigos lectores y comentaristas, alisten sus comentarios y posiciones para el debate, así es.