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Matem Dunya, solo vengo a anunciarte...






Existe una gran diferencia entre lo que debemos creer y lo que queremos creer. Todo se basa en el libre albedr�o y en la subjetividad de cada individuo. A m� me ha tocado esta dif�cil disyuntiva en m�s de una oportunidad, pero ahora satisfactoriamente, lleno del Esp�ritu y en comuni�n con el m�s alto, puedo afirmar que la fe es el vinculo que une estas dos diferencias y las vuelve una sola, inseparables, inalterables y latiendo en una perfecta euritmia.

El siguiente relato no enmascara la fe que predico, al contrario, la reafirma. A los que me conocen y a los que no, les digo, que lo que voy a narrar es absolutamente cierto. Recuerden, y corr�janme si me equivoco, muchas veces lo cierto no es necesariamente la verdad absoluta, as� que t�menlo como un esfuerzo honesto en divulgar y compartir una experiencia real o ficticia, pero sincera e irrecusable.

"Suceder� que en los �ltimos d�as �dice Dios�, derramar� mi Esp�ritu sobre todo el g�nero humano. Los hijos y las hijas de ustedes profetizar�n, tendr�n visiones los j�venes y sue�os los ancianos". Hechos 2:17

La Biblia nos narra en sus libros innumerables manifestaciones de Dios hacia los hombres, ya sea, a trav�s de los profetas ,como mensajeros de su palabra, al resto del mundo, habl�ndonos directamente o a trav�s de �ngeles, pero hago un �nfasis en la forma m�s extendida de todas: Los Sue�os . Este es el mio:

D�a Mi�rcoles 18 de noviembre:

�Y corr�a ocult�ndome de la fiera, aquel le�n hambriento que me hizo descender de la colina al valle, desde un campo de trigo amarillo hacia inclinadas laderas de verdes arbustos, no muy lejos de m�, sobre una roca a pocos metros del rio, una voz me detuvo: �No corras, pues ya nadie te persigue�.

Antes que mi rostro voltear� hacia atr�s pude contener a tiempo con mis manos el peso de mi cuerpo sobre el tronco de un �rbol y evitar que impactase por la repentina inmovilizaci�n. Qued� quieto y me dijo: ven, aqu� estas a salvo. Y vi a un �ngel con rostro de anciano, su cabeza y sus cabellos eran totalmente blancos, una luz iridiscente de muchos colores alrededor de su cuerpo y vestido con un traje hecho de un solo pa�o de tela lino que lo cubr�a de los hombros hasta los talones. En sus manos llevaba un libro de tapa de piel. Ten�a un rostro triste, una tristeza que caus� en mi mente una marca que hizo que recordara cada detalle de ese instante.

�Qui�n eres?, le pregunt�. No temas � me respondi� � tan solo duermes, la fiera �D�nde est�? � me pregunt�. Volte� mi rostro y atr�s solo pude ver la espesura de los arbustos, mas de la fiera, ni rastro. No lo s�, - le respond�. La fiera qued� muy atr�s, t� la aventajaste pero tu miedo era tan grande que no reparaste en observar, pero est� bien, porque t� est�s a salvo ahora.

�Qui�n eres?, volv� a preguntar, - Lo que debe importarte es lo que tengo que decirte, pero para que aprendas a llamarme te dar� un nombre �Matem Dunya�, as� me llamar�s. No entiendo, �qu� tenemos que hablar?, �por qu� estas tan triste?, �qu� es todo este sue�o?. � le pregunt�.

Hace unos d�as atr�s abr� un sendero para ti y te lo hice saber, �no lo has sentido?, pregunt�. �Te refieres a esas voces y esos hombres en miniatura?. Eras t� Jose, esos hombres solo representan a ti mismo. Voy a abrir este libro para ti, quiero que medites cada cosa que te revelar�, cada vez conocer�s m�s y desatar�s cosas en ti para que sean desatadas all� en el cielo.

�Qu� significa Matem Dunya?- le pregunt�- La respuesta est� en el nombre al que t� contestas, pero sabr�s que encierra lo que vengo a anunciarte, ahora prep�rate porque el primer sello ha sido abierto�.

Abr� los ojos y despert�, con una confusi�n muy grande en la mente, �Qu� sue�o fue ese?, me dije a mi mismo, �Qu� significa Matem Dunya?. Empec� a indagar tal nombre en internet, fracaso total, no hab�a ninguna referencia a ese nombre, lo escrib� al rev�s, tampoco.

Record� lo que el triste �ngel me hab�a dicho, que buscase en mi nombre y hallar�a el significado. Combin� cada letra de mi primer nombre con Matem Dunya, estaba seguro que el nombre se escrib�a tal como lo ten�a en mi mente. Nada , busqu� como se pronunciaba mi nombre en otras lenguas y all� abr� una pista... y �qu� tal si en realidad est� en otra lengua?, mi nombre es castellano, �mas mi apellido?; imposible, mi apellido es italiano y Matem Dunya no es italiano ni se le parece, �entonces?.

Una descabellada idea aflor� en ese instante, mi apellido se pronuncia Torquia-ni , �ser� que all� est� la respuesta?- me pregunt�- inmediatamente busqu� un diccionario en internet y qued� asombrado del incre�ble resultado, all� estaba ante mis ojos incr�dulos, por deducci�n descubr� que Matem Dunya si exist�a y quiere decir �Luto mundial� en perfecto Turco. Esto ten�a que contarlo� (Continuar�)


�Qui�n es Matem Dunya?






Matem Dunya acaba de aparecer, Matem Dunya no est� en Wikipedia ni en ning�n libro de historia, ni es el t�o o padre de nadie, no chatea en el Internet, no tiene una cuenta en Facebook ni Myspace y si usan Google o cualquier buscador para encontrarlo se rendir�an como lo hice yo. Bueno� casi, porque lo interesante de Matem Dunya a�n est� por venir, eso espero; aunque literalmente, para ser honesto con ustedes, Matem Dunya es un sue�o.

Les hablar� de Matem Dunya, pero antes una rese�a de lo acontecido en estos �ltimos d�as:

Viernes 13 de noviembre, despierto mareado, tanta medicina para la tos y los corticoides que me he auto recetado han hecho efecto m�s en mi cabeza que en mis v�as respiratorias, le digo a Bea: Me siento raro. �M�s? � responde tan dulce ella. Si, le digo, so�� que dos enanos me hablaban a cada o�do y me dec�an que est� preparado, que me hab�an puesto algo en la cabeza. (Eso me hizo pensar y llegue a la conclusi�n que otra gente piensa que mi cabeza est� algo vac�a y aun hay espacio para rellenarla). Bea y yo nos matamos de la risa, total la vida es sue�o y los sue�os, sue�os son, �verdad?.

Domingo 15 de noviembre, mi tos ha mejorado, ahora toso m�s fuerte y seguido (sarcasmo), amanec� algo inspirado, quiz�s bajo los efectos narc�ticos del Robitussin. Ya en la tarde me dieron ganas de escribir en mi blog, retom� un par de notas pero las guard� solamente. No crean que la enfermedad me roba la paz ni me deprime, es el cambio de clima, siempre pasa. Amo a Dios y bendigo mi vida, siempre hagan lo mismo ustedes, es una buena costumbre.

Martes 17 de noviembre, publiqu� un par de notas en mi blog que hab�a escrito el domingo. Al anochecer, luego de volver a casa del trabajo, me di cuenta que no hab�a tosido en todo el d�a y mi carraspera era casi imperceptible� Am�n!. Esa noche no m�s jarabes para la tos ni medicina para el resfr�o� dorm� perfecta y reparadoramente.

Mi�rcoles 18 de noviembre, Conoc� a Matem Dunya� (Continuar�)


Carta a mi hermana


Querida hermana, tengo la inquietud de escribirte el d�a de hoy. No puedo leer tu mente, no puedo escarbar en tu coraz�n en busca de algo que me ayude a hablarte en este momento. He empezado esta carta sin siquiera saber que decirte, pero de verdad te digo, que hay una fuerza m�s poderosa que supera cualquier entendimiento y el hecho de que est� frente a mi computadora escribiendo esta carta para ti, solo para ti... significa mucho.


Lo que tengo que decirte es quiz�s un mensaje de alguien que si sabe lo que est�s padeciendo, de alguien que conoce cada uno de tus secretos, que mira a trav�s de tus ojos y vela por ti de noche y de d�a. Ese alguien me ha sentado aqu� para hablarte; quiere que sepas que eres lo m�s importante para El, y que no estas sola, que nunca lo has estado.


El sabe que has perdido toda confianza, aun la poca que tenias en ti misma, pero sabe de igual manera de los dones que El te ha dado, sabe perfectamente que dentro de ti hay una mujer luchadora que se enfrenta para defender lo que m�s quiere y ama , sin temor. El conoce cada una de tus limitaciones , pero a la vez cada una de tus fortalezas y sabe que son muchas. Sabe que aunque estes herida, sabe que aunque la decepcion y las frustaciones te hayan debilitado, hay un coraz�n fuerte y valiente.


El quiere que sepas que ha sufrido con cada lagrima de tu llanto, que sabe de tu dolor y que nunca ha dejado de escuchar cada vez que a El le has implorado. Hoy El est� m�s cerca de t� que nunca, y �Sabes por qu�?, porque hoy has decidido creerle y entregarle todas tus cargas.

Alegrate hermana, hoy hay fiesta en los cielos por ti, y juntos celebraremos tu victoria.


Dios te bendiga!


�Qu� tan cierta es la Biblia?






�Qu� tan cierta es la Biblia?. Seg�n una encuesta realizada a personas �creyentes� se ha determinado que solo el 60 % de los encuestados cree a �raja tablas� y da por fidedigno y concluyente cada libro y pasaje de la Biblia; otro 35% cree que la Biblia exagera un poco y mucho de lo narrado y escrito posee cierto bagaje m�stico con matiz a leyenda; el 5 % restante manifiesta que el libro es totalmente fant�stico y concluyen que hay que tomarlo como tal. La misma encuesta revela que solo el 2.5 % de los encuestados ha le�do la Biblia en su totalidad.

Voy a ser breve porque mejor informaci�n de la que voy a compartir hoy se puede encontrar en la web sobre la Biblia. Mis datos no son exactos.

La Biblia es una compilaci�n de muchos libros que fueron escritos en un periodo mayor al de mil a�os, por consiguiente, es f�cil deducir que no fue un solo autor sino que existieron muchos. Los autores de estos libros quiz�s nunca se conocieron el uno al otro, ni vivieron en la misma ciudad, pero a pesar de eso, todos estos libros est�n muy cohesionados y la misma verdad se entreteje de una p�gina a otra. Definitivamente la Biblia no fue escrita por Dios, mas en El se inspiraron todos los autores.

La inspiraci�n de la biblia viene de un nivel m�s alto, por ejemplo, yo puedo estar inspirado esta ma�ana y escribir en mi blog, puedo estar inspirado y crear algo tangible; pero lo que encierra la Biblia es algo mucho m�s profundo y misterioso. Ese misterio tiene que dejar de serlo y juntos lo vamos a lograr.

Les voy a revelar algo, muy corto, pero para que piensen al respecto, mientras, en otra ocasi�n, detalle m�s sobre este pensamiento. La Biblia tiene que ser vista de abajo hacia arriba (y no de arriba hacia abajo), debe ser vista adem�s de adentro hacia fuera (y no de afuera hacia adentro). La Biblia no es un libro de historia, no busquen en ella informaci�n, la biblia no es un libro de magia, no busquen ni conjuren hechizos con ella, la biblia no es un amuleto, no la carguen consigo ni la dejen abierta en la sala de su casa para evitar que el mal los persiga y ataque, la Biblia no nos habla de las haza�as de Dios, sino de las haza�as de los hombres que le creyeron a �l, o le dieron la espalda y le rechazaron.

Por eso les repito y procurar� ahondar este pensamiento en otra oportunidad, solo si as� lo desean ustedes; la biblia tiene que ser vista de abajo hacia arriba. Meditemos en eso.

Dios los bendiga


El hombre sin educaci�n








Al entrar la ma�ana a trav�s de los cristales de la ventana de su habitaci�n, el hombre sin educaci�n se despierta. Ha dormido y mitigado el cansancio que llevaba sobre sus espaldas. Esta listo para enfrentarse a un nuevo d�a, lleno de todo y a la vez vacio de algo.

Vamos a hablar hoy de ese algo: De lo carente, no de lo abundante, de lo que falta, no de lo que sobra:
El hombre sin educaci�n descubre durante el d�a que su vida se encierra a la rutina y a resolver tareas menudas que cubran las necesidades y obligaciones aparecidas como consecuencia de su interacci�n con su medio.

El hombre sin educaci�n ha resuelto contestar cada una de ellas con el adecuado sentimiento que aflora solo ante tales circunstancias. Ha decidido moverse en par�metros que �l conoce y le dan seguridad, no quiere abrirse y extenderse al horizonte, pues le parece lejano y peligroso, no quiere aventurarse a nuevas cosas pues acarrean una lista muy larga de tareas, que sumadas a las existentes, le pueden producir un agotamiento f�sico, intelectual y emocional que no quiere llevar consigo.

El hombre sin educaci�n ya tiene 40 a�os, una familia, una casa y un perro. Su auto le espera en la puerta de su casa para conducirlo a su lugar de trabajo y es el mejor r�dito que ha obtenido por ser constante, obediente y trabajador.

El hombre sin educaci�n teme por su futuro, hay algo que no le da confianza con respecto a su situaci�n. Hay algo que ve alejarse para siempre conforme avanzan los a�os. Teme lo que antes ansiaba: La madurez. El hombre sin educaci�n ha empezado a perder parte de su cabellera, que antes manejaba y estilizaba a su antojo, lleva algo de canas sobre las sienes y su rostro no refleja esa juventud que el adornaba con una carism�tica sonrisa y como llave maestra le abr�a todas las puertas.

Su memoria le falla, all� atr�s quedaron recuerdos frescos de sue�os no cumplidos, de esperanzas rotas y planes no alcanzados. El hombre sin educaci�n cree que esta es la d�cada que marcar� toda su existencia por el resto de su vida. Despu�s de los 50, el hombre sin educaci�n, cree que todo estar� dicho y hecho. En diez a�os tiene mucho y poco por hacer, �l piensa.

Dijimos que hablar�amos de lo que falta, y me gustar�a saber realmente qu� es lo que le falta al hombre sin educaci�n. Pero partamos de lo que dice la Real academia con respecto a la educaci�n: �Proceso de socializaci�n y aprendizaje encaminado al desarrollo intelectual y �tico de una persona�. El hombre sin educaci�n fue a la escuela, no a la universidad. Quiz�s le falte una profesi�n para que se sienta realizado y mucho m�s estable en su vida. El hombre sin educaci�n teme, esa es una demostraci�n de falta de fe. Quiz�s jam�s haya buscado de Dios o cre�do en El. Otra cosa que falta es el pegamento que una todas las piezas en su vida; el hombre sin educaci�n es muy conformista y ya ha declarado que solo tiene un espec�fico n�mero de a�os para concretar toda su existencia.

Finalmente, como el titulo lo se�ala, el hombre sin educaci�n no tiene educaci�n. Educarse es m�s que un proceso, es un fin. Me gustar�a que alguien me hablase mas de esto, pero el hombre sin educaci�n ha concluido por hoy.


Danny Berrios en Columbus-Ohio



Despu�s del Salmo 91


Sab�a que vendr�as a mi hijo querido, no sabes cu�nto he esperado este momento, deja que te reciba con los brazos abiertos. Vamos, suelta esa carga ahora mismo y abr�zame que yo me hare cargo de todo, d�jala para mi, que yo con gusto la recibo por ti.

No, no quiero verte triste, este es un d�a muy importante para los dos. Vamos ten fe, sonr�e, porque �sta ya no es tu lucha solamente, es de los dos y la venceremos hijo, si pones tu fe en mi.

Porque desde este momento, donde quiera que est�s, all� estar�. Donde quiera que vayas a tu lado caminar�. Donde quiera que tu mente viaje, all� viajar�; porque no me apartar� de ti ni un instante.

Velar� por cada parpadear de tus ojos, por cada latido de tu coraz�n, por cada nueva c�lula que en ti renace y por cada una que en ti deja de existir. Tomar� cada paso que des como m�o propio y t� ya no estar�s solo. En mi pondr�s tu presente y tu ma�ana.

De noche hablaremos juntos de las grandes y peque�as proezas que compartimos lado a lado y pondr�s tu esperanza y buen dormir en m�, porque yo cuido de ti con ah�nco y amo tu vida de sobremanera. Yo soy tu Dios que te prospera y protege, nada te faltar�, desde hoy y para siempre.

Ahora descansa en m�.


Diez Ingredientes de la Fe





Diez Ingredientes de la Fe
#1- No hablar�s de temor �Porque no nos ha dado Dios esp�ritu de cobard�a, sino de poder, de amor y de dominio propio� 2 Timoteo 1:7
#2- No dir�s soy d�bil �Forjad espadas de vuestras azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el d�bil: Fuerte Soy� Joel 3:10
#3- No hablar�s de incapacidad�Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.� Filipenses 4:13
#4- No hablar�s de enfermedad ni de s�ntomas de enfermedad�Ciertamente llev� �l nuestras enfermedades, y sufri� nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.� Isa�as 53:4�y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehov� tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres o�do a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envi� a los egipcios te enviar� a ti; porque yo soy Jehov� tu sanador.� �xodo 15:26
#5- No te preocupar�s ni estar�s ansioso�Por nada est�is afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oraci�n y ruego, con acci�n de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardar� vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jes�s.� Filipenses 4:6-7
#6- No temer�s la pobreza, ni la falta de cosas materiales�Mi Dios, pues, suplir�, todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jes�s.� Filipenses 4:19�Jehov� es mi pastor; nada me faltar�.� Salmo 23:1�Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan.� Salmo 37:25
#7- No temer�s los problemas ni ning�n mal�Caer�n a tu lado mil, y diez miel a tu diestra; mas a ti no llegar�. Ciertamente con tus ojos mirar�s y ver�s la recompensa de los imp�os.� Salmo 91:7-8�No te sobrevendr� mal, ni plaga tocar� tu morada. Pues a sus �ngeles mandar� cerca de ti, que te guarden en todos tus caminos.� Salmo 91:10-11�Y el Se�or me librar� de toda obra mala, y me preservar� para su reino celestial. A �l sea gloria por los siglos de los siglos. Am�n.� 2 Timoteo 4:18
#8- No temer�s la persecuci�n ni el fracaso�estando persuadido de esto; que el que comenz� en vosotros la buena obra, la perfeccionar� hasta el d�a de Jesucristo.� Filipenses 1:6�Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librar� Jehov�.� Salmo 34:19
#9- No tendr�s temor del hombre ni de los demonios�He aqu� os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerzas del enemigo, y nada os da�ara.� Lucas 10:19�Hijitos, vosotros sois de Dios, y los hab�is vencido; porque mayor es el que est� en vosotros, que el que est� en el mundo.� 1 Juan 4:4�Antes, en todas estas cosas somos m�s que vencedores por medio de aquel que nos am�.� Romanos 8:37�Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jes�s, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.� 2 Corintios 2:14
#10- No te preocupar�s del futuro ni le temer�s�Encomienda a Jehov� tu camino, y conf�a en �l; y �l har�.� Salmo 37:5�Por Jehov� son ordenados los pasos del hombre, y �l aprueba su camino.� Salmo 37:23
�Jes�s le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.�Marcos 9:23

�Dios les Bendiga!Am�n


Titanic y el plan de salvaci�n


Todos conocemos la historia. El Titanic, un trasatl�ntico de pasajeros brit�nico, choc� contra un iceberg cerca de Terranova en la noche del 14-15 de Abril de 1912 y se hundi�. Fue una tragedia de grandes proporciones.

�Qu� barco tan espl�ndido! Todo lo que un constructor naval pod�a imaginar le fue incorporado. Era hermoso, magn�fico, TIT�NICO.

Se hizo a la mar en Liverpool, Inglaterra, una ma�ana serena de Abril. Destellando contra el cielo, era majestuoso. El orgullo de Breta�a se desliz� hacia la mar. Nueva York era su pr�ximo puerto.

Sus pasajeros eran personas importantes de la sociedad y ellos tomaban el sol en el esplendor de su lujo. Elegancia, era la palabra que describ�a el interior del Titanic. Fastuoso en su decorado, men� y entretenci�n, sobrepasaba las m�s elevadas expectativas de sus pasajeros.

Habiendo recorrido tres cuartas partes de su viaje inaugural, cerca de las heladas costas de Terranova, el Titanic se transform� en una catastr�fica pesadilla. Un gran iceberg que se hab�a desprendido de los campos de hielo polares, se desplazaba hacia la ruta oce�nica del Atl�ntico del Norte, destinado a tener un encuentro con el fabuloso Titanic.

En el lapso de dos horas, antes del amanecer del 15 de Abril de 1912, el Titanic que supuestamente no pod�a ser hundido, se fue a pique en las heladas aguas, llevando consigo a m�s de 1500 almas (incluso a la mayor�a de la tripulaci�n), y todos sus tesoros.

En 1898, 14 a�os antes de que el Titanic hiciera su viaje inaugural, Morgan Robertson public� un libro de ficci�n titulado FUTILITY: The Wreck of the Titan (Futilidad, El Naufragio del Tit�n). Esta era la historia de un gran trasatl�ntico que no pod�a hundirse, y que, tal como el Titanic, estaba cruzando el Oc�ano Atl�ntico (navegando desde Am�rica a Inglaterra) en el mismo mes de Abril, con 3000 personas a bordo. Tratando de cruzar el Atl�ntico en tiempo record, choc� con un iceberg (cerca de medianoche) y se hundi�. No solo los nombres eran similares, sino tambi�n perecieron la mayor�a de los que estaban a bordo, simplemente porque no hab�a suficientes botes salvavidas (hubo solamente 13 sobrevivientes).

Pero lo m�s notable es que la historia del Titanic tiene incre�bles paralelos con el plan de salvaci�n de la Biblia, como lo ilustran los siguientes puntos:

�Ni siquiera Dios podr� hundir el Titanic� era la fanfarroner�a de quienes pusieron su confianza en un barco construido por hombres. Tambi�n hoy tenemos la fatal tendencia de ser excesivamente orgullosos de nuestros propios recursos.

�Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la ca�da la altivez de esp�ritu� (Proverbios 16:18).

Aunque el Titanic choc� con un iceberg, la tripulaci�n y los pasajeros confiaban en que ese �peque�o� iceberg no pod�a hacer mucho da�o. Nosotros tambi�n nos enga�amos pensando que el pecado es poca cosa y que no tiene consecuencias.

�No os enga��is; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso tambi�n segar� (G�latas 6:7).

Despu�s de descubrir al Titanic hundido bajo el agua, los expertos mar�timos han sugerido que el acero estructural usado en ese entonces en las planchas del Titanic se volv�a quebradizo a bajas temperaturas y que puede haberse fracturado al topar con el iceberg. De modo que hubo un importante defecto en la fabricaci�n del acero. Debi� haberse hecho m�s flexible, menos quebradizo, para que cediera y se doblase en vez de quebrarse. Se ha dicho que el Arca fue hecho por aficionados y que el Titanic fue hecho por expertos. La diferencia est� en que los aficionados fueron guiados por Dios y los expertos cometieron un error fatal. Cientos de personas pusieron su confianza en la genial ingenier�a y producci�n de los hombres.

�As� ha dicho Jehov�: Maldito el var�n que conf�a en el hombre, y pone carne por su brazo, y su coraz�n se aparta de Jehov�Bendito el var�n que conf�a en Jehov�, y cuya confianza es Jehov� (Jerem�as 17:5,7).

Investigaciones oficiales han determinado que el Titanic estaba navegando demasiado r�pido considerando las heladas condiciones. La velocidad excesiva parec�a ser razonable. Ellos quer�an llegar en corto tiempo y cre�an que el barco era invencible.

�Hay camino que al hombre le parece derecho: pero su fin su camino de muerte� (Proverbios 14:12).

Este drama en el mar ilustra la incertidumbre de la vida y nuestra necesidad de estar preparados para comparecer ante nuestro Hacedor y Juez. Cuando cientos de personas muy acomodadas abordaron el Titanic, una muerte inminente era un pensamiento que ni siquiera se contemplaba. Nunca sabemos cuando Dios nos llamar� para pasar del tiempo a la eternidad.

�Y dir� a mi alma: Alma m�a, muchos bienes tienes guardados para muchos a�os; rep�sate, come, bebe, regoc�jate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, �de qui�n ser�?� (Lucas 12:19-20).

Tal como el gran barco de placeres choc� contra un iceberg y se hundi�, as� tambi�n este gran mundo- con todos sus habitantes- se est� hundiendo lentamente en la fr�a prisi�n de la muerte.

�Y de la manera que est� establecido para los hombres que mueran una sola vez, y despu�s de esto el juicio�.Porque la paga del pecado es muerte� (Hebreos 9:27 y Romanos 6:23).
Uno de los problemas que provoc� tanta p�rdida de vida, es que el Titanic estaba mal equipado para enfrentar un desastre como ese. No hab�a suficientes botes salvavidas para todas las personas que iban a bordo. S�lo hab�a lugar para que unos pocos se salvaran. Cuando se trata de la salvaci�n de hombres pecadores, hay UN SOLO BOTE SALVAVIDAS, que es nada menos que nuestro Salvador, el Se�or Jesucristo. El salvavidas de Dios, muy al contrario de los peque�os botes salvavidas del Titanic, tiene amplio espacio para todos los que se dan cuenta del gran peligro en que se encuentran y que ponen su confianza en el �nico Salvador que Dios ha provisto y en lo que �L ha hecho por ellos en la cruz. Los que rechazan el �nico Salvavidas de Dios, perecer�n.

�Yo, yo Jehov�, y fuera de mi no hay quien salve�Porque de tal manera am� Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig�nito, para que todo aquel que en �l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna� (Isa�as 43:11 y Juan 3:16).

�Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida est� en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida� (1 Juan 5:11-12).

Amigo, al transitar por los senderos de la vida, es posible que sepas con seguridad que llegar�s a salvo a los umbrales de la eternidad. La decisi�n que tomes ahora, determinar� tu destino futuro. Dios ha provisto para ti un SALVAVIDAS perfecto...�salo.

Colaborador : The Middletown Bible Church


Te vendo un celular...


Edgar Arboleda vende tel�fonos celulares de una conocida marca. Algo normal, lo curioso es que los comercializa en un pueblo en el que no entra la se�al�
Tener un celular all�, significa tanto como cargar un trofeo sin valor o quiz�, desplazarse de un lugar a otro con un pedazo de roca estelar caida como un meteorito. Pero vende. Y bastante.

Tiene tal poder de convicci�n que poco falt� para que le comprara uno. Lo conoc� en Riofr�o, provincia del Valle del Cauca, en Colombia. Es un pueblito de calles angostas, pavimentadas y con grandes caserones de madera con una arquitectura propia del siglo pasado.
�C�mo convence a sus clientes? Les anuncia que la empresa patrocinadora est� pr�xima a instalar una antena repetidora que permitir� captar la se�al. De esta manera, asegura, en apartados lugares del campo no sufrir�n por la falta de comunicaci�n� Sus palabras son elocuentes.

Est� convencido de las bondades del producto que ofrece.Pero ante todo, tiene visi�n y el optimismo que te permite ver oportunidades donde muchos consideran que ser�a imposible hacer algo�
Una visi�n optimista� Pensar y mirar la vida diferente que los dem�s, siempre traer� problemas. Es ir contra la corriente. Decir que el amanecer es de un color alegre mientras que la opini�n generalizada es que hay densos nubarrones y lo m�s probable es que llover�, despertar� cr�ticas y burlas.

Convencimiento interno es un gran ingrediente. Necesito estar convencido yo mismo de algo, antes de poder convencer a otros. Un convencimiento que es vital en la vida, es el estar bien convencido que el Se�or es nuestro Dios y Salvador personal. Cuando uno est� convencido de eso, nada ni nadie lo puede separar de El�.y termina uno compartiendo esa verdad con otros. Aunque algunos no lo crean, sin embargo, es bueno estar convencido de qui�n es Dios para nosotros.



Colaborador: Fernando Alex Jimenez



Conversi�n del creyente



Predica 04/20/2008 Clarion Hotel , Columbus - Ohio
Con Dios todo es posible, Ayuno y oraci�n, fe en el Se�or, Jehova Dios de m�dicos...
Pastor Oswaldo Herrera
Iglesia Internacional "La cosecha"



Lectura diaria de la Biblia - Pastor Oswaldo Herrera


Lectura diaria de la Biblia - con Dios todo es posible.
Abril 13 2008 Columbus - Ohio

Para los Hermanos de Columbus, Ohio interesados en acompa�arnos todos los domingos, por favor de comunicarse al 614- 4088665 o al 614- 8654560. Escribanme a pptorchi@msn.com
Dios los bendiga y guarde



Como evitar que el veneno nos mate




Hace mucho tiempo, una joven China llamada Li se cas� y fue a vivir con el marido y la suegra. Despu�s de algunos d�as, no se entend�a con ella. Sus personalidades eran muy diferentes y Li fue irrit�ndose con los h�bitos de la suegra, que frecuentemente la criticaba. Los meses pasaron y Li y su suegra cada vez discut�an m�s y peleaban.

De acuerdo con una antigua tradici�n china, la nuera tiene que cuidar a la suegra y obedecerla en todo. Li, no soportando m�s vivir con la suegra, decidi� tomar una decisi�n y visitar a un amigo de su padre. Despu�s de o�rla, �l tom� un paquete de hierbas y le dijo: "No deber�s usarlas de una sola vez para liberarte de tu suegra, porque ello causar�a sospechas. Debes darle varias hierbas que ir�n lentamente envenenando a tu suegra. Cada dos d�as pondr�s un poco de estas hierbas en su comida. Ahora, para tener la certeza que cuando ella muera nadie sospechar� de ti, deber�s tener mucho cuidado y actuar de manera muy amigable. No discutas, ay�dala a resolver sus problemas. Recuerda: Tienes que escucharme y seguir todas mis instrucciones".

Siempre recordaba Li lo que el Sr. Huang le hab�a recomendado sobre evitar sospechas, y as� control� su temperamento; obedec�a a la suegra y la trataba como si fuese su propia madre. Despu�s de seis meses, la casa entera estaba completamente cambiada. Li hab�a controlado su temperamento y casi nunca aborrec�a a su suegra.

En esos meses, no hab�a tenido ni una discusi�n con ella, que ahora parec�a mucho m�s amable y m�s f�cil de lidiar con ella. Las actitudes de la suegra tambi�n cambiaron y ambas pasaron a tratarse como madre e hija.

Un d�a Li fue nuevamente en procura del Sr. Huang, para pedirle ayuda y le dijo: "Querido Sr. Huang, por favor, ay�deme a evitar que el veneno mate a mi suegra. Ella se ha transformado en una mujer agradable y la amo como si fuese mi madre. No quiero que ella muera por causa del veneno que le di".

El Sr. Huang sonri� y se�al� con la cabeza: "Sra. Li, no tiene por qu� preocuparse. Su suegra no ha cambiado, la que cambi� fue usted. Las hierbas que le di, eran vitaminas para mejorar su salud. El veneno estaba en su mente, en su actitud, pero fue echado fuera y sustituido por el amor que pas� a darle a ella".

En la China existe un adagio que dice: "La persona que ama a los otros, tambi�n ser� amada". La mayor parte de las veces recibiremos de las otras personas lo que les damos y, por eso, ���ten cuidado!!! Acu�rdate siempre: "El plantar es opcional, pero la cosecha es obligatoria, por eso, ���ten cuidado con lo que plantas!!!"

"No os enga�eis, Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso tambi�n cosechar�" G�latas 6:7


Dios de maravillas

Espero que disfruten este video



El sufrimiento revela lo que hay en nuestros corazones.



El sufrimiento muchas veces ocurre como consecuencia de las acciones de otros. Pero tiene la habilidad de revelar lo que est� en nuestros propios corazones.

Nuestra capacidad de sentir amor, misericordia, ira, envidia y orgullo puede dormir hasta verse despertada por las circunstancias.

La fortaleza y la debilidad de coraz�n se encuentran, no cuando todo va como queremos, sino cuando las llamas del sufrimiento y la tentaci�n prueban nuestro car�cter.

As� como el oro y la plata se refinan por el fuego, y como el carb�n necesita tiempo y presi�n para convertirse en diamante, el coraz�n humano se revela y se desarrolla al soportar la presi�n y el calor del tiempo y las circunstancias.

La fortaleza de car�cter se muestra, no cuando todo est� en orden en nuestro mundo, sino en la presencia del dolor y el sufrimiento humanos (Job 42:1-17; Romanos 5:3-5; Santiago 1:2-5;1 Pedro 1:6-8).


El es el Se�or...









1 Samuel 3:18




Ve a Dios en todas las cosas, y Dios calmar� y dar� colorido a todo aquello que ves.Puede ser que contin�en las circunstancias de nuestras aflicciones y que su condici�n no cambie, pero si Cristo, nuestro Se�or y Maestro de nuestra vida interviene en nuestra pena y melancol�a, " EL NOS RODEAR� CON CANCIONES LIBERTADORAS".

Tan solo con verlo a El, y estar seguro que su sabidur�a no puede errar, que su poder no puede fracasar, que su amor jam�s cambiar� ni te abandonar�; el saber que a�n la forma m�s dura de proceder con nosotros es para nuestra ganancia espiritual m�s profunda. Es poder decir en medio del despojo, la aflicci�n la p�rdida y el dolor. " El Se�or lo dio y el Se�or se lo ha llevado; bendito sea el nombre del Se�or".

Lo �nico que puede hacer que tengamos paciencia para con aquellos que nos molestan y disgustan, es el ver a Dios en todas las cosas.Entonces estas personas ser�n para nosotros, solamente instrumentos que hemos de utilizar para cumplir sus sabios y delicados prop�sitos para con nosotros, y a�n hallaremos, que interiormente les daremos gracias por las bendiciones que nos han tra�do. Ninguna otra cosa ha de poner fin completamente a todos nuestros pensamientos rebeldes y murmuradores.


Dios los bendiga


La joya m�s valiosa del mundo


Hace muchos a�os atr�s en una mina situada al este de Sud�frica fue hallado el diamante m�s grande y magn�fico que recuerda la historia del mundo. Este fue obsequiado al rey de Inglaterra para que resplandeciese en su corona de estado. El rey lo envi� a Amsterdam para que lo cortasen, y de esto se encarg� un lapidario muy experto.


� Qu� crees que el lapidario hizo con el diamante?...Tom� la valiosa joya e hizo una ranura en la misma. Despu�s, le dio un fuerte golpe con su instrumento, y aquella joya soberbia cay� en sus manos partida en dos trozos. Muchos dir�an, ��qu� barbaridad!! ��Qu� desperdicio!! �Qu� descuido tan criminal!.Pero muy por el contrario; no fue descuido ni mala intenci�n .

Durante muchos d�as y hasta semanas se hab�a estudiado y planeado aquel golpe. Se hab�an hecho dibujos y modelos de la joya. Su cualidad, sus defectos, y sus l�neas de partici�n hab�an sido estudiadas con much�simo cuidado. El hombre a quien se le hab�a encomendado esta tarea era uno de los lapidarios m�s diestros del mundo.

�Crees t� que aquel golpe fue una gran equivocaci�n? No, fue el cl�max de la pericia del lapidario. Cuando �l dio aquel golpe, lo que hizo fue perfeccionar la forma, la brillantez y el esplendor de la joya. Aquel golpe que pareci� arruinar aquella piedra soberbia y preciosa lo que hizo fue volverle su perfecta redenci�n. Porque de aquellas dos mitades se hicieron las dos magn�ficas joyas que el ojo pr�ctico del lapidario vio escondidas en la tosquedad de la piedra sin cortar que hab�a salido de la mina.

As�, tambi�n, algunas veces Dios permite que recibas en la vida alg�n golpe punzante. La sangre salpica, los nervios se retuercen y el alma grita en agon�a. A ti te parece que dicho golpe es una gran falta. Pero no es as�, porque para Dios, t� eres la joya m�s valiosa del mundo, y El es el lapidario m�s diestro del universo.

Alg�n d�a t� tienes que resplandecer en la corona del Rey. El sabe la forma como tiene que obrar contigo. No se permitir� que ning�n golpe caiga sobre tu alma abatida, sino s�lo lo que el amor de Dios permita, y esto contribuir� para bendecirte y enriquecerte espiritualmente de una manera que t� no te puedes imaginar...


Jer 29:11-13 "Porque yo s� los planes que tengo para vosotros"--declara el SE�OR-- planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Me invocar�is, y vendr�is a rogarme, y yo os escuchar�. Me buscar�is y me encontrar�is, cuando me busqu�is de todo coraz�n."

Espero que este mensaje les ayude como me ayud� a mi . Nunca, nunca dejen de creer.

Dios los bendiga



Una navidad para recordar


All� por Diciembre del a�o 2004, la ciudad de Columbus, as� como otras ciudades del centro de Ohio experiment� una tormenta invernal que afect� la vida de miles de hogares. Muchas zonas , donde la nieve alcanz� m�s de un metro de altura, fueron declaradas en emergencia.

Aqu� en la ciudad los estragos no fueron tan grandes pero debido a los embates del clima, los suministros de energ�a el�ctrica fueron da�ados y el servicio no se restableci� hasta por varios d�as, justo por las navidades. Muchas personas optaron por buscar hoteles para protegerse del fr�o, con una temperatura de -10 grados cent�grados y sin electricidad para que funcione la calefacci�n las casas estaban tan fr�as como un refrigerador.

Este es un email que envi� a mis amigos el 26 de Diciembre del 2004, y quise compartirlo con ustedes, Dios los bendiga.


"Bea tuvo que trabajar ese d�a hasta las 7 de la noche, yo hab�a pensado incluso en pasar un par de noches en un hotel, como mucha gente lo hizo para calentarse, pero los m�s cercanos estaban repletos y sin m�s cupo, busqu� cuanto calentador a gas o keros�n hubiera en las tiendas pero todos estaban agotados, ese d�a ( 24 ) cansado de buscar, con unas calles que te obligaban a manejar s�per despacio por temor a resbalar por el hielo y encima sin tel�fono para hablar con Bea, regres� con Pilar a casa, faltaba poco m�s de una hora para que Bea saliera, ella por su lado estaba muy triste, la �ltima comunicaci�n que tuvimos con la ayuda de un celular de mi vecino ( Bea se hab�a llevado el nuestro al trabajo) yo le hab�a dicho que hab�a o�do por la radio que probablemente no �bamos a tener luz ni tel�fono por otros dos d�as.

La improvisada cama que hab�amos hecho en la sala para los tres segu�a all�, ya casi estaba la casa a oscuras, Pilar y yo nos pusimos a encender algunas velas y la le�a de la chimenea para calentarnos un poco, en el fondo yo sent�a pena por mi hija, hab�amos hecho tantos planes la semana anterior y ahora no ten�amos electricidad siquiera para preparar el chocolate, infructuosamente hab�amos usado la chimenea como cocina pero era m�s lo que humeaba las ollas que lo que calentaba, mientras Pilar ve�a la le�a quemarse en la chimenea, yo pensaba, con un poco de culpa ,en las navidades que yo pas� rodeado de mi familia en casa de mi abuela cuando tenia su edad, �ramos tremendo grupo de gente alrededor del �rbol, villancicos en la radio, cuetones y fuegos artificiales, abrazos y regalos por todos lados, ese d�a no ten�amos nada de eso, estaba solo con mi hija de siete a�os y mi esposa trabajando sin saber mucho de nosotros.

Pilar y yo ,como no lo est�bamos desde hacia tiempo, sin interrupciones, sin computadora, sin v�deo juegos sin Nickelodeon ni TV, nos pusimos a hablar y a conocernos m�s mientras esper�bamos a su mama�incre�blemente mi hija me levanto el �nimo con su inocente sabidur�a y estas palabras :� Pap� esta es la verdadera navidad, la navidad que vivi� Jes�s, sin luz y con fri� pero con amor y yo los quiero mucho a ti y a mi mama, lo dem�s no importa, � mi hija le hab�a ense�ado a un viejo de m�s de treinta el verdadero valor de las cosas. De pronto ocurri� la magia de la navidad, at�nitos frente a nosotros nuestro �rbol lucia hermoso con sus luces encendidas en esa oscuridad que ya nos est�bamos acostumbrando.

Pilar y yo no lo pod�amos creer, saltamos de alegr�a, todav�a estamos a tiempo nos dijimos, Bea no iba a llegar hasta dentro de una hora, deb�amos preparar la casa para celebrar la navidad y pusimos manos a la obra, con la ayuda de Pilar hice una de mis m�s r�pidas cenas de navidad, adornamos la mesa, arreglamos la sala y nos cambiamos para la ocasi�n.

Cuando Bea lleg�, contenta por ver las luces afuera, se quedo boquiabierta , hab�a una hermosa mesa con copas, champagne, pan dulce y chocolate donde horas atr�s solo hab�a velas y puro desorden , me abraz� fuerte y yo correspond� ese abrazo con todo mi amor y felicidad,(aunque me duela confesarlo soltamos unas l�grimas los dos) Gracias a Dios finalmente lo hab�amos logrado, no solo la nochebuena recibimos esa d�a, sino una lecci�n de fe y amor.

No fue una de mis mejores navidades tengo que admitirlo pero creo que fue la m�s emotiva navidad que he pasado en mi vida� "

Feliz Navidad a todos


El ap�stol Pablo






El nombre de nacimiento de Pablo es Saulo. Oriundo de Tarso, peque�a ciudad al sur de Turqu�a, con una poblaci�n de 30.000 habitantes, la capital de Cilicia. El que nac�a ah� era considerado ciudadano romano, aunque �l era hijo de Jud�os y descendiente de la tribu de Benjam�n. Saulo fue educado en la Palabra de Dios a los pies de uno de los maestros de las Sagradas Escrituras m�s respetado de sus tiempos: Gamaliel. Pertenec�a a la secta de los fariseos quienes cre�an en la resurrecci�n de los muertos. En la religi�n judaica, una persona es jud�a si es descendiente de jud�os, sin importar el lugar de su nacimiento.

La biblia nos dice en el Libro de Hechos, que �l persigui� fuertemente a la iglesia cristiana. Inclusive participo en el asesinato del diacono Esteban y persigui� a muchos cristianos aun arrastr�ndolos y llev�ndolos presos.Como jud�o y por lo que se pod�a ver, Saulo tenia muy buena acogida y muy buen futuro entre su pueblo.

Su conversi�n a Cristo no tiene ninguna l�gica humana. Aparentemente, todo lo perdi� y para los hombres, nada gano a cambio. Sin embargo, Pablo ha sido uno de los siervos m�s usados por nuestro Se�or, no solo en sus tiempos, sino hasta el d�a de hoy por medio de sus cartas.

Hechos 9:3 : "Mas yendo por el camino, aconteci� que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeo un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oy� una voz que le dec�a: Saulo, Saulo, �por que me persigues?. El dijo: �Quien eres, Se�or? Y le dijo: Yo soy Jes�s, a quien tu persigues; El, temblando y temeroso, dijo: Se�or, �que quieres que yo haga? Y el Se�or le dijo: Levantate y entra en la ciudad, y se te dir� lo que debes hacer".

Saulo tuvo una experiencia personal con Cristo. Cuando se encontraba atacando a los cristianos, creyendo err�neamente que as� defendia la Palabra de Dios, fue confrontado por el mismo Jes�s quien en una forma sobrenatural se le apareci� en el camino.

Saulo no persegu�a a los cristianos porque fuera un hombre de odio, Saulo persegu�a a los cristianos porque en su manera de pensar ellos eran personas que quer�an destruir lo establecido por Dios.Y as� hay muchas personas que quiz�s con buenas intenciones atacan a otros cristianos porque en su manera de pensar ellos est�n mal. Y creen que si les atacan y le hacen dif�cil su caminar, que as� est�n haciendo algo bueno en el nombre de Jes�s.

Quiz�s lo mejor que podemos hacer cuando vemos a alguien que en nuestra opini�n esta mal, es ense�arle la Palabra de Dios, pero no en una forma como queriendo imponer nuestras propias ideas, sino dej�ndole espacio a la Santa Palabra que ministre por si misma. Lo que no es de Dios, no edifica, y tarde o temprano salen a la luz las verdaderas intenciones.

Claro que no podemos ponernos a aceptar falsas doctrinas. Pero nunca debemos de responder con odio, con esp�ritu de venganza o buscando el mal para otro. De hacerlo, no estamos siguiendo el ejemplo de quien nos llam�, de nuestro Salvador Cristo Jes�s.

Desde el momento en que Jes�s se le revela, Saulo quedo sin vista por tres d�as hasta que nuestro Se�or envi� a un siervo suyo llamado Ananias para que orase por el. Al recobrar la vista, Saulo pudo ver claramente no solo f�sicamente sino tambi�n espiritualmente. Porque de inmediato empez� a predicar a Cristo resucitado.

Hechos 9:20 "En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que este era el Hijo de Dios. Y todos los que le o�an estaban at�nitos, y dec�an: �No es este el que asolaba en Jerusal�n a los que invocaban este nombre, y a eso vino ac�, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes?. Pero Saulo mucho m�s se esforzaba, y confund�a a los jud�os que moraban en Damasco, demostrando que Jes�s era el Cristo".





Pablo cumpli� con el singular llamado y la contribuci�n de ser el ap�stol de Jes�s a los gentiles. a trav�s de su ministerio de evangelismo itinerante y de las muchas cartas que escribi�, la iglesia creci� en gran manera tanto cualitativa como cuantitativamente. Creci� en cantidad y llego a incluir congregaciones por todo el imperio Romano. Adem�s la teolog�a de la iglesia creci� e incluyo tanto a Jud�os como gentiles como un �nico cuerpo de Cristo.



Se sabe que Pablo fue el autor de trece cartas, y se alega que pudo haber sido el autor tambi�n de la carta a los Hebreos, aunque nadie sabe con seguridad quien es el autor intelectual de este ultimo libro o carta. Las cartas paulinas son las siguientes:


  • Romanos

  • I Corintios

  • II Corintios

  • G�latas

  • Efesios

  • Filipenses

  • Colosenses

  • I Tesalonicenses

  • II Tesalonicenses

  • I Timoteo

  • II Timoteo

  • Tito

  • Filem�n


Dios los bendiga



Palabras para el alma





Uno no puede ir muy lejos en el sendero de la vida sin encontrarse con tribulaciones. Tribulaci�n es un t�rmino relativo que no significa lo mismo para todas las personas. Algunas de las experiencias humanas que denominamos tribulaci�n tienen que ver con la aflicciones corporales. Para otros es una gran tristeza producida por la muerte de alg�n ser amado. Para otros puede tomar la forma de un fracaso o de un desenga�o.

Algunas personas piensan que la mejor manera de enfrentar las tribulaciones es sonre�r: "�Sonr�a a los males!" nos suelen decir, parece f�cil . Esa filosof�a es buena hasta donde es aplicable; pero �Cuan inadecuado resulta re�rse de las tribulaciones cuando tenemos que enfrentarlas en la cruda realidad! ,�No es asi?. La pregunta decisiva no es �Qu� nos pasa? sino �Qu� pasa dentro de nosotros?.

Lo importante no es qu� tipo de tribulaci�n nos ha sobrevenido, sino qu� actitud hemos tomado al respecto. La auto compasi�n y el resentimiento est�n mal y no son la respuesta adecuada, pero hay muchos de nosotros que reaccionamos de esta manera ante el dolor y la tribulaci�n.

Dios nos capacita para vencer en nuestras tribulaciones. Esto siempre es as�,pero debemos dejar que EL cumpla sus planes para con nosotros. El m�todo cristiano es transformar las tribulaciones en triunfos. De la misma manera que la ostra herida por el grano de arena sufre el largo proceso de envolver el lugar afectado con una sustancia gomosa hasta producir una perla, nuestro sufrimiento puede ser transformado en una bendici�n, el pasivo puede ser transformado en activo, la adversidad y el desenga�o pueden engendrar la victoria. Hermanos : "Procuremos transformar nuestras tribulaciones en triunfos".

Cuando la aflicci�n nos visita bajo el poder de la gracia Divina,inmediatamente obra en nuestras vidas un servicio magn�fico. La aflicci�n revela profundidades desconocidas que existen en nuestras almas y aptitudes desconocidas por nosotros mismos.

Las personas alegres y fr�volas siempre son superficiales y nunca sospechan la diminuta mezquindad de su naturaleza. La aflicci�n es el arado con que Dios remueve y labra las profundidades del alma para que produzca una cosecha m�s abundante.

La aflicci�n hace que marchemos m�s despacio y juiciosamente, y examina nuestras tendencias e inclinaciones. Es la aflicci�n la que abre en nuestro interior las aptitudes para la vida celestial y la que nos dispone a lanzar nuestras aptitudes en un mar de servicio sin l�mites para Dios y para los que nos rodean.

Dios los bendiga.


Juan, es tu turno...



Ora por mi me pidi� Juan con angustia, hace unas pocas semanas atr�s. Era la primera vez que alguien solicitaba mi intercesi�n con el Se�or, pero era del mismo modo la primera vez que sent� que deb�a hacerlo, por alguna raz�n Dios hab�a cambiado a ese incr�dulo y pagano hombre que fui en una persona mas sensible, aprend� a conocer al Se�or de un modo diferente.No porque alguien me lo pidi�, no por seguir la raz�n del hombre si no por la justicia divina de mi creador, tal vez fue el �nico modo que yo hubiera respondido.�Entonces como seguir dudando?, Dios me quer�a para El y mi tiempo hab�a llegado.

Me ha escrito una adolescente que asegura ser anticristiana. Doy gracias a Dios que aun nosotros podemos ponernos etiquetas, que tenemos la libertad de tomar el camino que queramos. Somos libres de hacer y sentir y andar por la senda que mejor se nos ocurra. Pocos padres hacen eso, y son aun menos los que nos aman tan intensamente que est�n dispuestos a morir por salvarnos de nuestros errores. Aun cuando andamos en malos caminos, como lo hice yo, aun cuando no queremos o�rle, aun cuando no sentimos nada por El; es grandioso saber que El esta ah� junto a nosotros, esperando como celoso padre, dej�ndonos caer... porque somos su creaci�n m�s perfecta y somos tan grandes e importantes para El que respeta nuestra voluntad, nuestros caprichos e iniquidades, aun sabiendo que nos lastimamos. Pero El est� ah�, aguardando, esperando que tu le hables, esperando que te acerques a El para no volver a caer y hacerte da�o a ti mismo.

Juan, estoy orando por ustedes, pero mi oraci�n no ser� mejor que la tuya para los o�dos de nuestro Padre. Ten fe que El est� ah�, esperando como esper� por mi. Y no dejo de agradecerle su paciencia y misericordia desde entonces.
Dud� y aun tengo temores, pero las obras de mi Padre son muchas y mi fe se acrecienta d�a a d�a. (Mateo 7:7-11).

Juan, si le relaci�n con tu esposa pas� por duros momentos y se perdi� la confianza entre ustedes, acercate al Se�or con arrepentimiento y fe, y ver�s que el conceder� lo que tu coraz�n desee:

Se�or te pido que le des a mi esposa la habilidad de confiar plenamente en mi. M�s que nada deseo que ella conf�e en tu Esp�ritu Santo obrando en mi. Rev�lame donde no he sido digno de confianza o he violado la misma, y yo lo confesar� como un pecado ante ti. Ay�dame para no volver a comportarme de esa manera. Hazme digno de su confianza. Muestrame como puedo convencerla de que establec� un pacto contigo y que har� todo lo que est� a mi alcance para ser confiable.
En cualquier lugar donde haya ocurrido un quebrantamiento mutuo de confianza, ay�danos a reestablecerla de manera firme. Que ambos confiemos en que t�, Se�or, est�s obrando en cada uno de nosotros. Quebranta cualquier relaci�n o atadura del alma inmunda que pueda existir entre mi persona y cualquier mujer de mi pasado.Quebranta cualquier relaci�n o atadura del alma inmunda que pueda existir entre mi esposa y cualquier hombre de su pasado.Ayudanos a arrepentirnos completamente de todas las relaciones fuera de la nuestra que no te glorificaron.
Ay�dame a ser el l�der espiritual de mi hogar y de mi familia que t� deseas que yo sea. Aumenta nuestra fe, porque s� que eres escudo a los que en ti conf�an (Proverbios 30:5).
En este d�a, a favor de mi esposa y el mio, declaro que t� eres nuestro refugio y fortaleza. T� eres nuestro Dios y en ti confiaremos (Salmo 91:2).


Dios los bendiga, Juan ...


Anatom�a de una crucifixi�n






La crucifixi�n era un sistema de ejecuci�n romano para esclavos, rebeldes y delincuentes. Este m�todo era en tiempos de Jes�s practicado �nicamente por los romanos y no pod�an dictarlo los jud�os ( Juan 18;28-31 ). Si bien los romanos la utilizaban, la crucifixi�n no es de origen romano, sino posiblemente persa ( s.VI a.C.) y otros pueblos como los griegos (quien la denominaban stauros), los fenicios o los cartagineses ya la hab�an practicado desde anta�o. Alejandro Magno la introdujo en Egipto y Cartagena. En �poca helen�stica Alejandro Janeo (103-76 a.C.) crucific� a ochocientos fariseos; pero no fue hasta los tiempos del Imperio Romano, cuando se hizo un uso asiduo y continuado de la crucifixi�n.

En Jerusal�n, el general Varo crucific� en el a�o 4 a.C. a unos dos mil jud�os que se hab�an rebelado y entre el 48 y 52 d.C. Ventidio Cumano, gobernador de Judea, hizo lo mismo. En tiempos de Jes�s, Pilatos ejerci� su autoridad con crueldad. En el a�o 26 d.C. sofoc� una rebeli�n jud�a y en el a�o 36 d.C. mand� degollar a una multitud de jud�os. Flavio Josefo lo describe con una personalidad despiadada, siendo destituido en el 36 d.C. Despu�s fue llamado a Roma para responder de acusaciones tales como tributos insoportables y arbitrarios, masacres colectivas, torturas y encarcelamientos de inocentes y despojos ilegales.

Existen vestigios arqueol�gicos sobre la crucifixi�n en Palestina. En 1968, durante las excavaciones realizadas en Jerusal�n en Giv�at ha-Mitvar a unos dos kil�metros de la Puerta de Damasco, se hallaron los restos de 35 personas del siglo I d.C., entre los cad�veres hab�a el de un hombre que hab�a muerto crucificado. Sus restos se hallaban en un osario donde aparec�a su nombre Yehohan�n (en hebreo Yahveh es -o ha dado- gracia), hijo de HGQWL (Hagakol, es decir, Ezequiel) . Se trataba de un var�n de entre 24 y 28 a�os y de 1,67 metros de altura.

El profesor Haas del Departamento de Anatom�a de la Universidad Hebrea de Jerusal�n, examin� los restos llegando a la conclusi�n de que este hombre crucificado fue colocado con ambos pies clavados a un madero de madera de olivo, mediante un �nico clavo de hierro de dieciocho cent�metros de longitud que atraves� de forma lateral un soporte de madera, ideado para dificultar la movilidad de las piernas del crucificado y seguidamente el clavo penetr� en el calcaneum o hueso del tal�n de Yehohan�n. Los brazos estaban sujetos a un poste de madera mediante clavos que atravesaban el hueso de las mu�ecas. En esa posici�n el cuerpo cae progresivamente sobre su propio peso, impidiendo la respiraci�n, y produciendo de forma ag�nica la asfixia del condenado.
Pueden ver el hueso de Yehohan�n todav�a con el clavo de su crucifixi�n:

















Si bien el informe del profesor Haas de 1970 mencionaba un �nico clavo de unos 18 cent�metros de longitud, en 1985, J. Zias y E. Sekeles reexaminaron los restos �seos y el fragmento de clavo hallado, llegando a la conclusi�n de que el clavo no ten�a dieciocho cent�metros de longitud, sino once y medio, por lo que no hubo un �nico clavo que atraves� ambos pies, sino que fueron dos por separado.

Las tibias de Yehohan�n estaban rotas debido a un golpe infringido con una especie de maza, algo que les sucedi� a los dos delincuentes crucificados junto a Jes�s (Juan 19:32). La fractura de las piernas, denominada crurifragium o skelokopia, impedir�a la reincorporaci�n del crucificado, produci�ndole una asfixia en pocos minutos.

En el caso de Jes�s, todav�a es m�s complejo que el de Yehohan�n, pues �nicamente podemos atenernos a los Evangelios. Se han realizado numerosos estudios m�dicos sobre la causa de la muerte de Jes�s y las heridas que se le produjeron durante la tortura y crucifixi�n a la que fue sometido.

La flagelaci�n, como ha manifestado Tito Livio y Flavio Josefo formaba parte de la crucifixi�n romana, es decir, la flagelaci�n a la que fue sometida Jes�s no era una pena distinta, accesoria o complementaria, sino que formaba parte del propio proceso de crucifixi�n con la finalidad de debilitar al condenado y acelerar la muerte en la cruz. El l�tigo o flagrum taxillatum fue un instrumento de mango corto formado por cuatro o cinco correas de piel de becerro de unos 50 cm de longitud en cuyos extremos llevaban atajadas huesos de oveja con aristas y bolas de plomo. La funci�n de este l�tigo era destrozar literalmente la piel y producir hemorragias. La distancia a la que Jes�s fue flagelado, pudo ser tan s�lo un metro y realizado simult�neamente por dos romanos, produci�ndole heridas en la piel comparables a quemaduras de tercer grado.

La flagelaci�n continuada tambi�n le produjo contusiones, irritaciones cut�neas, excoriaciones, erosiones y llagas. Adem�s, los golpes fuertes y repetidos sobre la espalda y el t�rax, le pudieron haber provocado, lesiones en la pleura e incluso pericarditis, con consecuencias graves para la respiraci�n, y una insuficiencia renal. En algunos puntos del tronco las heridas contusas habr�an sido tan profundas, produciendo un desgarramiento muscular y hemorragias profusas. El n�mero de latigazos, seg�n la ley hebrea, era de 40, pero Jes�s pudo haber recibido m�s, al aplicarse la ley romana. Este tipo de flagelo se ha hallado en catacumbas romanas.

Lo que no formaba parte de la crucifixi�n, era la vejaci�n a la que fue sometida Jes�s, poni�ndole una corona de espinas en la cabeza, visti�ndole con un manto de p�rpura y d�ndole una ca�a, para despu�s burlarse de �l ( Mateo 27:27-31). El profesor de Medicina Sebastiano Rodante de la Universidad de Siracusa ha realizado importantes estudios sobre la coronaci�n de espinas y el doctor Jos� Javier Dom�nguez, de la Universidad de Navarra realiz� un experimento de simulaci�n para observar las heridas que podr�a producir una corona de espinas como la de Jes�s. Lo que hizo fue coger una calavera y la revisti� con un grosor de 5 mil�metros de plastilina. Una vez simuladas las partes blandas de la cabeza, encasquet� una corona de espinas procedente de espinos mediterr�neos, y le propin� varios golpes a la corona, quedando la plastilina desgarrada en la parte frontal y en la parte occipital. Para el doctor Jos� Antonio Lorente especialista en Medicina Legal y Forense y profesor titular de Medicina Legal de la Universidad de Granada la corona de espinas no est� relacionada con la causa de la muerte, al no afectar a �rganos vitales.

El texto b�blico no narra que Jes�s cayera varias veces camino del Calvario, cargando el peso del madero. La verdad es que en las crucifixiones no siempre suced�a as�. A veces se le conduc�a directamente al reo al lugar de crucifixi�n, donde ya estaban las cruces dispuestas, pero el caso de Jes�s fue singular. La cruz estaba compuesta por un PATIBULUM o palo horizontal cuyo peso ser�an entre 34 y 60 kilogramos y el STIPES o est�pite, el palo vertical de la cruz que sol�a estar plantado en el lugar del suplicio. Por eso Jes�s en el camino hacia el G�lgota, pudo haber llevado atado sobre sus espaldas el Pat�bulo. Los evangelios no hablan de las ca�das de Jes�s, es la tradici�n cristiana qui�n ha incorporado tres ca�das de Jes�s durante su traslado. Para el traslado del Patibulum los romanos tuvieron que echar mano de un hombre llamado Sim�n de Cirene (Mateo 27:32, Marcos 15:21, Lucas 23:26).

Dentro de esta tradici�n de las tres ca�das, el cirujano turin�s Nicolo Cinquemani , dio a conocer el 29 de marzo de 1998 una nueva hip�tesis. A lo largo de estas ca�das, uno de los clavos que llevaba incrustados en el Patibulum le perfor� la parte derecha de la espalda, penetr� 12 cent�metros y le lleg� hasta el pulm�n ocasion�ndole un hemot�rax. La sangre producida por la herida habr�a inundado sus pulmones y Jes�s habr�a ca�do en una fase de insuficiencia respiratoria de la que ya no pudo recuperarse. Fue llevado en tal estado a la cruz que la muerte fue en pocos minutos.

Esta hip�tesis choca frontalmente con la elaborada por David A. Ball en 1989, qui�n simul� una crucifixi�n utilizando cuerdas y ganchos en vez de clavos. De esta manera, pudo comprobar que con las mu�ecas clavadas a la cruz y el cuerpo suspendido, los pulmones estirados quedan hiperinflados y la �nica forma de respirar es elevar el cuerpo, y si no se eleva el cuerpo, la muerte se producir�a despu�s de cierto tiempo, por asfixia. El doctor Jos� Antonio Lorente concluy� que la causa inmediata de la muerte de Jes�s fue debido a hipoxia-anoxia (hipoxia es disminuci�n de la concentraci�n de ox�geno en la sangre, y anoxia es la ausencia total de ox�geno en la misma) cerebral consecuencia de hipovolemia (disminuci�n del volumen de sangre) post-hemorr�gica, de insuficiencia respiratoria mec�nica (incapacidad para respirar adecuadamente por falta de movilidad) por graves lesiones en m�sculos intercostales, y de insuficiencia cardiaca. La causa fundamental de la muerte de Jes�s fueron las m�ltiples heridas inciso-contusas, equimosis, erosiones, excoriaciones y hematomas en la parte anterior y posterior del tronco.

Destacar del examen del profesor Lorente que Jes�s en su agon�a pudo haber padecido el "S�ndrome de aplastamiento" debido a la cantidad de golpes recibidos en los mismos lugares y tambi�n una "irritaci�n de las pleuras o membranas que rodean los pulmones"; esto �ltimo origina una pleuritis con una acumulaci�n de l�quido entre las pleuras, lo que se identifica con Juan 19:34. "Pero uno de los soldados le abri� el costado con una lanza, y al instante sali� sangre y agua. El l�quido que se acumula entre las pleuras se denomina �exudado� que en este caso ser�a de apariencia transparente similar al agua y acompa�ado de sangre debido a las lesiones propias en las arterias y venas de la zona.

En cuanto a los clavos en la zona carpiana de las extremidades, no pueden estar relacionadas directamente con la muerte, al no afectar a �rganos vitales y no cabe una infecci�n grave a tan corto plazo. Esta completamente descartado que los clavos fueran introducidos en las palmas de las manos, pues estas se hubieran desgarrado, ocasionando el desplome del cuerpo. El clavo introducido en la mu�eca lesion� el nervio mediano, lo que provoca un dolor tan atroz que puede llegarse a perder el conocimiento. Adem�s los clavos pueden desgarrar arterias o venas, redundando en un posible shock hipovol�mico. En cuanto a un �nico clavo sobre los pies de Jes�s, los experimentos realizados han demostrado que no hay dificultad en poner los pies uno sobre otro y clavarlos con un �nico clavo. La posici�n del clavo en el segundo espacio metatarsiano permitir�a que los pies se apoyaran firmemente. Ninguno de los evangelistas da detalle sobre cuantos clavos se utilizaron para la crucifixi�n de Jes�s y sabemos por las interpretaciones de Zias y Sekeles, que podr�an haberse utilizado hasta dos clavos, uno para cada pi�.

Todav�a hay muchos interrogantes sobre la crucifixi�n de Jes�s. Por ejemplo se ha discrepado sobre la altura de la cruz y la forma de esta. Algunos estudiosos entienden que la cruz no ten�a una elevaci�n tan alta como la que tradicionalmente nos han representado, sino que los pies se hallaban a pocos cent�metros de tierra. En cuanto a la forma, a lo largo de la historia del m�todo de crucifixi�n, este se fue perfeccionando. Aparte del Stipes o crux simples, en el que se empalaba o ataba a la v�ctima, exist�an tres clases de cruces: La crux commisa o cruz de San Antonio ten�a la forma de una �T� may�scula, la crux decussata o cruz de San Andr�s ten�a la forma de una �X�; y la �ltima ser�a la crux immissa conocida como cruz latina, que es una variante de la griega, formada por dos barras. Esta �ltima podr�a ser la utilizada para la crucifixi�n de Jes�s, un hecho reforzado para algunos por la colocaci�n del titulus crucis. Tampoco el posicionamiento del t�tulo IESUS NAZARENUS REX IUDAEORUM ( I.N.R.I.), es una prueba definitiva de que la cruz de Jes�s fuese la immissa y debe tenerse en consideraci�n que las evidencias arqueol�gicas e hist�ricas indican que la cruz commisa o Tau era la m�s usada por los romanos en la Palestina del siglo I d.C.

Es posible que Jes�s se apoyara en una tabla horizontal fijada a mitad del est�pie como asiento para alargar la agon�a. A esta base de madera se la denominaba sedile o sedulum. En un dibujo de la reconstrucci�n de la crucifixi�n de Yehohan�n a partir del hallazgo de sus huesos en Givat ha-Mitvar, el profesor N. Haas muestra este asiento de madera.














Hay por tanto m�ltiples cuestiones todav�a referentes a la crucifixi�n de Jes�s que dif�cilmente llegaremos a saber. Para Bonifacio Fern�ndez, profesor de Teolog�a y experto en Cristolog�a �no se puede saber con exactitud que ocurri� antes y durante la crucifixi�n. Conocemos por el Derecho romano que era una pr�ctica muy extendida y poco m�s, pero de ah� a precisar, por ejemplo, la trayectoria que siguieron los clavos en el cuerpo o que este med�a 1,80 metros de alto, es algo que de momento, me parece imposible de demostrar�.

La crucifixi�n estuvo legalmente operativa hasta el siglo IV d.C., cuando el emperador Constantino prohibi� la crucifixi�n como pena. Sin embargo, se continu� usando en otras partes del mundo y en �pocas posteriores. Incluso Luis VI de Francia orden� crucificar en el a�o 1127 al asesino del conde de Flandes,Carlos el Bueno y en Jap�n se practic� hasta el siglo XIX, una especie de crucifixi�n en la que ataba a la v�ctima a una cruz, y el verdugo disparaba flechas a partes no vitales de la anatom�a, para ocasionarle una muerte lenta y dolorosa.


copiado de: Arqueologos.org


Sin fe es imposible agradar a Dios


El creer en Dios nunca es tan importante como cuando tenemos que vencer ciertas barreras que necesitan ser derribadas por completo. Adem�s,dificilmente haya algo que sea mas desafiante que creerle a Dios.

�Por qu�? Porque ya hemos batallado con la mayor�a de nuestras barreras por a�os y tal vez hemos probado incontables remedios en un esfuerzo por ser libres, pero no hemos obtenido resultado alguno. El enemigo nos acosa con palabras como: " Nunca ser�s libre. Lo has intentado ciento de veces. Siempre vuelves a lo mismo. Eres un caso perdido. Eres d�bil. Eres un fracaso. No tienes lo que se necesita.".

Cada una de estas declaraciones sobre nuestras vidas, son mentiras. Si t� eres creyente en cristo, t� si tienes lo que se necesita: Tienes a Jes�s, quien es el camino,la verdad y la vida. Pero para derribar esas barreras, tienes que hacer algo m�s que creer en �l , tienes que creerle a �l.
Cree que �l puede hacer todo lo que dice que puede. Cree que tu puedes hacer todo lo que �l dice que puedes. Cree que �l es quien dice ser. Y cree que tu eres quien �l dice que eres.

Tal vez est�s pensando: " Quiero creer, solo que no tengo suficiente fe". La palabra de Dios registra un encuentro que se dio en Marcos 9:14-24, el cual sirve para animar a toda persona que quiera creer:

"Cuando llegaron adonde estaban los otros disc�pulos, vieron que a su alrededor hab�a mucha gente y que los maestros de la ley discut�an con ellos. Tan pronto como la gente vio a Jes�s, todos se sorprendieron y corrieron a saludarlo. ��Qu� est�n discutiendo con ellos? �les pregunt�. �Maestro �respondi� un hombre de entre la multitud�, te he tra�do a mi hijo, pues est� pose�do por un esp�ritu que le ha quitado el habla. Cada vez que se apodera de �l, lo derriba. Echa espumarajos, cruje los dientes y se queda r�gido. Les ped� a tus disc�pulos que expulsaran al esp�ritu, pero no lo lograron. ��Ah, generaci�n incr�dula! �respondi� Jes�s�. �Hasta cu�ndo tendr� que estar con ustedes? �Hasta cu�ndo tendr� que soportarlos? Tr�iganme al muchacho. As� que se lo llevaron. Tan pronto como vio a Jes�s, el esp�ritu sacudi� de tal modo al muchacho que �ste cay� al suelo y comenz� a revolcarse echando espumarajos. ��Cu�nto tiempo hace que le pasa esto? �le pregunt� Jes�s al padre.
�Desde que era ni�o �contest�. Muchas veces lo ha echado al fuego y al agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten compasi�n de nosotros y ay�danos. � �C�mo que si puedo? Para el que cree, todo es posible. � �S� creo! �exclam� de inmediato el padre del muchacho�. pero �Ay�dame en mi poca fe! "


Todo es posible para el que cree. La respuesta del padre entonces contiene uno de los momentos mas honestos y preciosos en el registro de los encuentros que Cristo tuvo con la gente. Inmediatamente el padre del muchacho exclamo: "Creo", luego, como si Cristo hubiera mirado a sus ojos y hubiese le�do su mente dubitativa, el padre del muchacho r�pidamente a�adi�: " Pero ayudame en mi incredulidad".

Debi�ramos orar con confianza, sabiendo que Dios responder� a nuestros pedidos sin demora. Es imposible que la oraci�n sincera e insistente no sea escuchada. Pero por no creer, no aplicamos la perseverancia suficiente y no experimentamos la bondad y la ayuda de Dios.

De modo que es necesario que nos volvamos m�s entusiastas en cuanto a la fe y la oraci�n, sabiendo que a Dios le complace que perseveremos. A decir verdad, Dios nos orden� que fu�ramos insistentes en oraci�n: " Pidan y se les dar�; busquen y encontrar�n; llamen y se les abrir�" (Mateo 7:7)

Hermano: "Que el Se�or te responda en el d�a de angustia, que el nombre del Dios de Jacob te ponga en alto, que desde el santuario te env�e ayuda y desde Si�n te sostenga, que se acuerde de todas tus ofrendas y halle aceptable tu holocausto, que te conceda el deseo de tu coraz�n y cumpla todos tus anhelos". Salmo 20

Dios te bendiga



�Dios existe!





Un barbero le dec�a a su cliente mientras le recortaba el pelo:- F�jese caballero que yo no creo que Dios exista, como usted dice.- Pero, �por qu� dice usted eso? -pregunta el cliente.- Pues es muy f�cil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe. O... d�game, �acaso si Dios existiera, habr�a tantos enfermos? �Habr�a ni�os abandonados? Si Dios existiera, no habr�a sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad. Yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.

El cliente se qued� pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusi�n. El barbero termin� su trabajo y, reci�n abandonaba la barber�a, vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo; se ve�a muy desarreglado. Entonces entr� de nuevo a la barber�a y le dijo al barbero.- �Sabe una cosa? �Los barberos no existen!.- �C�mo que no existen? -pregunta el barbero- Si aqu� estoy yo y soy barbero.- �No! -dijo el cliente- no existen, porque si existieran barberos no habr�a personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.- Ah, los barberos si existen, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mi.- �Exacto! -dijo el cliente- Lo mismo ocurre con Dios. Las personas no van a Dios y por eso hay tanto dolor y miseria.


Mal juicio...





Una pareja de j�venes tenia varios a�os de casados y nunca pudieron tener hijos.

Para no sentirse solos, compraron un cachorro pastor alem�n y lo amaron como si fuera su propio hijo. El cachorro creci� hasta convertirse en un grande y hermoso pastor alem�n. El perro salv�, en mas de una ocasi�n, a la pareja de ser atacada por ladrones. Siempre fue muy fiel, quer�a y defend�a a sus due�os contra cualquier peligro. Luego de siete a�os de tener al perro, la pareja logr� tener el hijo tan ansiado.

La pareja estaba muy contenta con su nuevo hijo y disminuyeron las atenciones que ten�an con el perro. Este se sinti� relegado y comenz� a sentir celos del bebe, y no era el mismo perro cari�oso y fiel que tuvieron durante siete a�os.

Un d�a la pareja dej� al bebe pl�cidamente durmiendo en la cuna, y fueron a la terraza a preparar una carne asada. De repente, cuando se dirig�an al cuarto del beb� vieron con asombro al perro en el pasillo, con la boca ensangrentada y movi�ndoles la cola. El due�o del perro casi sin pensar, sac� un arma que llevaba y en el acto mat� al perro.

Luego corri� hacia la habitaci�n esperando encontrar lo peor que su imaginaci�n pudiera crear, pero cual fue su sorpresa de encontrar al bebe aun dormido y sobre los pies de la cuna... a una gran serpiente degollada.

Cuantas veces juzgamos solo por las apariencias, cuantas veces nos equivocamos !