Te encuentras en la páginas de Blogsperu, los resultados son los ultimos contenidos del blog. Este es un archivo temporal y puede no representar el contenido actual del mismo.
(...)
Hace algunos a�os estuve muy enamorada de un chico. Me gustar�a decir que guardo bonitos recuerdos de esa relaci�n, pero mentir�a: gan� mucha experiencia y admito que �l me quiso tambi�n, fue formal y bueno conmigo. Sin embargo, algo suced�a en nuestro interior que acab� haci�ndonos mucho da�o. Yo, por lo menos, qued� profundamente herida y, a�n hoy, siento que perd� m�s de lo que gan� y me debilit� mucho.
De todos modos, no puedo culparle de todas mis posteriores malas decisiones. Pero s� le guardo rencor por haberme hecho sentir causante de la ruptura y no haber sido, luego de todo lo vivido, mi amigo. Supongo que a�n falta tiempo�
Ayer sucedi� algo con S que me hizo recordar un episodio con mi exnovio, por Messenger, cuando �l se hab�a ido a trabajar a Lima (su familia lo envi�, pues �en el pueblo no ten�a nada que hacer�). Me coment� que intentaba buscar un trabajo en una ciudad costera, para estar cerca de m�. Ahora bien, yo sab�a que �l resist�a muy mal el sol (alguna vez enferm� por caminar mucho rato en el desierto, rumbo al mar) y que el lugar mencionado no era precisamente un buen sitio para sus aspiraciones y las de su entorno: calles sucias y desoladas, buitres por todas partes, v�sceras de pescado, asaltos constantes, entre otros.
Si esto me ocurriese hoy, tampoco querr�a que mi pareja fuese a trabajar all�, sencillamente porque YO NO LO SEGUIR�A A UN LUGAR AS�. Pero claro, por entonces mis preocupaciones eran otras y mi capacidad para defender mis intereses ante los de la persona amada estaba en desuso.
El caso es que le dije: �No, cari�o, no busques trabajo all�, no vas a estar bien, no te vas a sentir c�modo��
Se lo tom� fatal. De hecho, fue uno de sus argumentos para dejarme (ya que estamos buscando tres pies al gato, mira, te lo pongo en bandeja). No pod�a entender c�mo una chica que dec�a amarle y que sufr�a por su ausencia rechazara la idea de que busque un trabajo cerca. Era, sencillamente, inconcebible.
Pues, a saber.
Ayer convers� con S y le coment�, por tel�fono, que �l no les gustaba a mis amigas de Per�, pues dec�an que si su cari�o fuese verdadero, se casar�a conmigo para prolongar mi estad�a cambiando de estado civil. �l, con la voz algo cortada, me hizo tres preguntas:
Cari�o, �t� te quieres casar conmigo? - Pues, la verdad es que nuestra relaci�n no est� a ese nivel, as� que, por lo pronto, no.
Muy bien, �y te quieres casar, conmigo o en general, por papeles? � No.
�Y quieres quedarte aqu�? � S�lo puedo decirte que me gustar�a tener mejores condiciones tanto para quedarme, como para volver. Lo que no quiero es seguir aferr�ndome a medidas desesperadas.
Entonces, agreg�: �Ambos tenemos a�n cosas personales por resolver, �verdad?� � S�.
Luego, ya totalmente descompuesto, me pidi� que nunca dudara de su cari�o, y observ�: �La primera foto que vi de ti fue la de tu visado, te la hiciste tomar en Per� antes de venir aqu�. Brillabas. Aqu�, en cambio, s�lo te he visto llorar. Has sonre�do conmigo, s�, y me has dado mucha alegr�a tambi�n. De hecho, has sido lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo. Pero te veo cada d�a m�s triste y temo que sea este pa�s el que te tiene as�. No quiero interponerme en tus decisiones, no quiero que te marchites por culpa m�a. Deseo que las cosas sigan un curso natural y confiar en que no nos vamos a dejar de querer. Yo ir� a verte, te reconocer� en tu entorno y ya iremos viendo. Pero quiero que est�s bien, que te sientas a gusto y que seas feliz."
Un a�o despu�s, me quiere
Le dije: no debemos menospreciar a las personas que nos acompa�an, pues uno nunca sabe. A veces, s�, por ejemplo cuando pasas el rato con una chica amorosa en tanto esperas el arribo de esa mujer con clase e idiomas que ya escogiste como compa�era, ah�, por supuesto, sabes. Pero si tu coraz�n es diferente, si no est�s acostumbrado a jugar, entonces no deber�as afirmar. El silencio es m�s dulce y no da�a.
S me dijo una vez, rotundamente, no eres la mujer de mi vida. Yo dej� de creer en aquellos alardes �picos de encuentros mitol�gicos la vez que el �hombre de mi vida� se quej� como un ni�o ante una de mis mejores amigas: No me gusta que Mar�a Luisa deba ayudar econ�micamente a su madre, es algo que va a arrastrar siempre y me da miedo.
Desde entonces, el hombre de mi vida deber� esforzarse por serlo. Si me gusta, claro. Y si lo quiero. Y me quiere. �Para qu� vamos a complicarnos? Mi hombre ideal no se parece a S, ni a D, ni a ninguna de mis ex-complicaciones, sino m�s bien al dios Osiris o a Thor o�
Estoy resentida con S. S� que me busc� por sexo, al inicio de la relaci�n. Pero no puedo juzgarle, no obtuvo sexo, sino las l�grimas de una chiquilla asustada y asqueada, una y otra vez, cada fin de semana. Deseaba que me dejara, pero a la vez que se quedara: supe que era bueno desde que le vi y quise su protecci�n, pues me sent�a rota.
Han pasado muchos d�as. Estuve muy cerca de enamorarme de S. Ahora lo quiero, pero sin enga�os. Conf�o. Sonr�o. Disfruto. Y �l� cree que soy su novia.
No debi� decirme que no soy la mujer de su vida.
Dejar� este pa�s en pocas semanas.
Abstinencia II
A veces tengo la sensaci�n de que S no me gusta, hormonalmente hablando. Me explico: he tenido compa�eros sexuales m�s apasionados, con mejor performance. Las comparaciones son desagradables, lo s�, pero no puedo evitarlas a estas alturas en que me estoy planteando admitir que mi relaci�n con S ha sido la m�s s�lida y grata (sobre todo, grata) de todas las que he tenido, sin que ni �l ni yo tengamos intenciones de coincidir en un futuro mediano.
Cuando estuve enamorada de mi ex novio peruano (el �nico chico al que puedo llamar �novio�, dada la cantidad de agua que ha pasado bajo el puente) pude experimentar el amor pasional que tan bien describen las novelas simples. Es lo que sucede cuando entendemos el amor en su sentido m�s negativo: total negaci�n de uno mismo por el otro, dependencia, desgarro, celos, etc�tera.
Si algo debo agradecerle a ese chico es el haberme permitido conocer todo eso de golpe. Aunque claro, la intensidad me hizo perder el sentido por mucho tiempo. Errores de novata. Me habr�a venido mejor iniciar mi vida sexual con un hombre comprensivo y seguro de s�, pero en fin, a escoger tambi�n se aprende tras las equivocaciones.
He conocido a S en un momento cr�tico: precisamente cuando decid�a dejar de buscar una pareja y placebos varios, y apreciar otros aspectos de mi vida, otros afectos importantes y, sobre todo, a m� misma. No hace falta relatar aqu� una etapa post traum�tica que me llev� a olvidar una cosa important�sima que todas las mujeres deber�amos saber hacer bien: Mandar a la mierda a cualquier cabr�n cuando nos est� haciendo da�o. La repetici�n de un perfil masculino nocivo y la sucesi�n de malas experiencias, acompa�ados de desesperaci�n por �tener a alguien�, son la combinaci�n letal, el paso previo a admitir malos tratos emocionales y f�sicos como lo m�s normal del mundo. Y es demasiado f�cil caer en ello.
Me encantar�a ser mam� alguna vez, no lo niego, pero creo que he rebasado el l�mite. La mayor�a de mis amigas del colegio, por ejemplo, ya est�n casadas y han empezado a reproducirse. Quer�moslo o no, todas las mujeres del mismo entorno entramos en esa carrera que nos deja a �las rezagadas� un poco desacreditadas socialmente. Pero una vez traspasada la frontera, las personas aprendemos a valorar lo que tenemos por nosotras mismas y dejar de comprarnos con las dem�s.
S no es mi novio de verdad. Con �l a�n percibo el vac�o del �s�, pero no�, y me da un poco de rabia no poder hincarle el diente a algo �concreto�. Pero ese querer suyo tan desinteresado y sincero, me anima a quererle tambi�n, y confiar en �l. No llega a niveles rid�culamente redentores de proponerme �amor pese a mis infidelidades� (que ya me ha pasado con alg�n buen hombre), pero est� atento a mis problemas y necesidades, y siempre est� dispuesto, con la cabeza fr�a, a ayudarme a salir de los berenjenales en los que suelo meterme.
S es mi amigo. He hecho un buen amigo. No me va a decir nada hiriente por e-mail cuando nos hayamos separado (seguramente antes lo har� yo, en alguna pataleta, pobre hombre), ni comentar� cosas �ntimas de nuestra relaci�n con conocidos en com�n.
Como dije antes, nos desnudamos demasiado r�pido y no lo hicimos de verdad. Esa noche en el hotel, ambos morimos un poquito. �l perdi� toda concentraci�n posible y a m� empez� a dolerme la garganta, me dio fiebre y escalofr�os. Intent� complacerlo pese a todo y �l, enfadado y confundido, no pudo ocultar su nobleza. Me compr� pastillas. Se qued� conmigo. Cuid� de m�.
Y cuida de m� desde entonces�
(He empezado a llorar)
Voy a echarlo mucho de menos.
Abstinencia I
No s� si por aprendizaje o cansancio, o porque ya est� bien de liarme con imb�ciles, me he pasado una larga temporada �sola y a gusto�. Bueno, sola, sola, no. Ha estado S. Buen hombre, S, sano y solitario, como yo en t�rminos �ntimos, mi ant�tesis en asuntos sociales.
No est� enamorado de m� y no me duele. Es decir, ser�a bueno que lo estuviera, as� yo podr�a entregar mi coraz�n y reconstruir ciertas paredes, sobre da�os pasados, pero luego lo pienso y digo: �dado que mi estancia aqu� es inevitablemente inestable, es bueno para ambos no implicarnos tanto�. Sobre todo, bueno para �l. Y mira qu� bonito, veo que �l siente que es bueno para m�.
Es un poco complicado describir mi relaci�n con S. Nos gustamos desde que nos conocimos. Semanas despu�s, por octubre del a�o pasado, tuvimos un frustrado encuentro amatorio en un hotel, luego de algunos e-mails cargados de snobismo cultural y referencias cinematogr�ficas varias. �l estaba totalmente nervioso y con eso, me puso nerviosa a m�.
En verdad pens� que hab�a ligado con otro hijo de vecino igual que el resto. Reconozco que cuando empezamos a jugar con las insinuaciones, me decepcion�, pues ya mi inconsciente empezaba a buscar �algo m�s�. Pero motivada por la fuerza de la costumbre (y la necesidad de cari�o y compa��a, hay que decirlo), acced� a aqu�l s�bado en que ambos descubrimos que habr�a sido mejor no habernos visto desnudos antes de conocernos m�s.
Contin�a� es que S acaba de llamarme para quedar y a�n estoy en pijama. Vuelvo en �n� d�as�
Telenovelas
Ha sido una larga ausencia. Han sucedido cosas. He escrito un post una y otra vez, pero a�n me pregunto si merece la pena publicarlo. Es decir, me gustar�a compartirlo con ustedes, pero a la vez, he empezado a cuestionarme si quienes suelen inspirar letras que duelen merecen en verdad tanta publicidad.
Si los convierto en palabras, les doy un espacio�
S�, tengo dudas de esas.
Podr�a hablar, m�s bien, de ese chico bueno que dej� ir la semana pasada, para tomar decisiones claras respecto a mi futuro profesional. No soy una bruja, pasa que �l tampoco estaba tan �in� en una relaci�n con semejante pedazo de mujerona inteligente que es esta servidora. No se les puede exigir a los buenos hombres locales que se enamoren de extranjeras, mucho menos de extrajeras con suficiente independencia emocional para irse en cualquier momento, sin mirar atr�s (llorando intensamente, pero sin mirar atr�s).
Estoy segura de que es sano tener la mente limpia y estudiar las opciones con toda objetividad. Me hicieron una oferta de trabajo en otra ciudad, ante la cual mi actual jefe ofreci� aumentarme el sueldo. Todo ha empezado a encajar este verano, s�lo tengo que aprender a no ponerme triste si me cruzo por ah� con personas a las que preferir�a no ver.
A prop�sito de dif�ciles disyuntivas, sal� a beber un d�a inapropiado y mi habitual compa�ero de cervezas, un hombre interesante de 39 a�os, con novia en relaci�n a distancia desde hace una eternidad, quiz�s envalentonado por el alcohol, empez� a recitarme una serie de cosas bonitas sobre m�, con clara intenci�n de motivar un rollo.
Yo, as� de borracha como estaba, le dije que me sent�a halagada, pero que m�s all� de eso no me apetec�a ser �la amiguita especial� de nadie. Y claro, la pregunta trampa que debe tenerse a mano cuando se est�n midiendo fuerzas con alguien que, pese al inter�s sexual del momento, s� que siente cari�o por ti: ��Acaso no crees que merezco un compa�ero s�lo para m�? Porque es justamente eso lo que estoy buscando y t� ya tienes a alguien m�s�.
Se acab� la discusi�n.
Hace mucho me di cuenta de que no soy el tipo de persona a la que se le puede llevar a la cama luego de mucho alcohol. Tampoco funciona la adulaci�n, soy menos vanidosa de lo que parezco en este blog.
Qu� fiasco. Pobres hombres.
Jejejejeje�
�Y esto? Nostalgia. Horrible la camisa de Mijares. Eduardo Palomo no tiene discusi�n, impresionante. Me encontr� por ah� la canci�n, un himno al amor que se niega a ser encontrado y al miedo a encontrarlo, pese a tantas batallas ganadas. Repaso a los personajes y me doy cuenta: creo que soy una conveniente mezcla entre Juan del Diablo (el protagonista) y Aime� (la mala, mal�sima, de esos estereotipos baratos de telenovelas mexicanas).
Recuerdos, recuerdos...
La mejor respuesta

Una afirmaci�n comod�n que solemos hacer las personas cuando no estamos seguras de dar la talla en una relaci�n, del calibre que �sta sea, es: �No quiero hacerte da�o�.
En mi experiencia, han sido s�lo amantes o candidatos a amantes quienes me la han dejado caer con total desparpajo, cara de madurez y dem�s gestos de superioridad que suelen adoptar quienes creen ser due�os de verdades y control total sobre los sentimientos.
Muchas de esas veces, he de aceptarlo, comet� el error de sentir miedo y tristeza ante tal declaraci�n de dolor anunciado. Porque claro, al decirlo sencillamente te transfieren la responsabilidad de cuidar de tu propio coraz�n. Que es verdad, cada qui�n debe velar por su bienestar, pero tambi�n es cierto, y esto no debemos olvidarlo, que en una relaci�n participan dos personas y ambas son responsables de lo bueno o malo que ocurra en el interactuar.
Da igual de qu� clase o nivel de intimidad hablamos. Si se trata de �s�lo amigos con encuentros sexuales�, tambi�n debe haber un trato que satisfaga a ambos. Cortes�a, amabilidad, diplomacia, qu� s� yo. Los c�digos de conducta naturales exigen cuidar del compa�ero de camino, aunque �ste nos vaya a ser espor�dico. Uno nunca sabe�
Si se transgreden estos l�mites, se corre el riesgo de cosificar al otro, utilizarlo como quien usa y deshecha un objeto descartable, con el alivio de haber advertido de antemano, c�mo no, que no quer�an hacer da�o.
Ahora bien, he conocido personas (demasiadas) que a estas alturas de su juventud ya est�n habituadas a la superficialidad y se les hace f�cil ir por ah� sin implicarse y, por ende, sin sufrir. �Sin sufrir? No lo s�. Igual es verdad y hay que aprender a ser pr�cticos en la vida. Yo lo soy en muchos aspectos, pero he de reconocer que estoy m�s contenta conmigo misma cuando no hago doler. Cuando alguien ha llorado por culpa m�a, tambi�n me ha dolido.
El otro d�a sufr� un �ataque de ternura� con el chico �normal� que ahora me acompa�a algunos fines de semana. Es verdad que mientras lleve encima la mochila de la inestabilidad no me dar� la conciencia para enamorar a alguien de manera inevitable, pues me voy a ir (insisto con eso de no hacer da�o), pero a veces, en el camino, dos almitas rotas se encuentran y deciden ayudarse a sanar, con la esperanza de recordarse con cari�o y gratitud. No puede haber m�s (por lo pronto).
Contin�o, ataque de ternura. �l, un joven local de treinta y pocos, acostumbrado a un trato m�s rudo y sin mucho �xito en ligues de fines de semana (porque tambi�n hay mujeres est�pidas, no le veo otra explicaci�n, �con lo interesante que es, caramba!), me dijo, abraz�ndome: �No te acostumbres a m�, no quiero hacerte da�o�.
Se me encendieron las alarmas y lo mand� al carajo, sin lugar a explicaci�n.
Un par de d�as despu�s, afortunadamente, decidimos encontrarnos y conversar. Y en medio del di�logo sereno me atrev�, por fin, a decirle la respuesta adecuada: �Si no quieres hacerme da�o, entonces no me lo hagas�.
Es la gracia de estar con alguien. Aqu� donde vivo, las relaciones se entienden como un compartir de placer y compa��a y una lucha constante por no enamorarse o encari�arse. Gana el que menos se implica y quien llora tiene la culpa por dejarse da�ar. No me parece justo. Creo que es importante cuidar de quien nos acompa�a, sobre todo si se comporta bonito�
En fin, la pasi�n es otra cosa, pero una maniaco-depresiva como esta servidora ya no puede seguir d�ndose el lujo de que la revienten a voluntad, s�lo por �sentir�. Se me acab� el romanticismo aprendido desde peque�a, ahora quiero estar bien, as�, sin m�s.
A�o Nuevo
Celebraci�n tranquila, aunque lejos de casa. Tengo buenos amigos. Establec� contacto visual con un chico agradable y guapo, todo bien, nos gustamos. Al final, no me fui con �l, ni siquiera lo bes�. La vacuidad cansa (est�s aprendiendo, Malu).
Ayer pas� la tarde con alguien especial. Hombre joven y de tipo �serio�. No m�s t�os difusos, pero tampoco queremos (�podemos?) establecer relaciones profundas si no sabemos en qu� coordenadas geogr�ficas estaremos en algunos meses. �Dif�cil? S�.
.
Hablar claro y no hacer cosas por compromiso, ni culpa, ni de buena gente, que esto de los impulsos y la necesidad de compa��a puede encontrar alivio en conversaciones interesantes, abrazos limpios y besos dulces.
La comprensi�n ayuda. Y la �contenci�n� tambi�n, al menos de su parte, pues a m� se me ha anulado la libido. Conveniente en estos tiempos. Da gusto conocer gente desinteresada de vez en cuando.
.
Hace mucho que no re�a tanto, a carjadas...
Saluditos (veo que tengo seguidores... �C�mo est� creciendo esto!).
En blanco
Palabras importantes

Hace tres a�os que no tiro con alguien a quien poder decirle �te quiero�. Lo mismo desde que no escucho que me lo digan en contexto de pareja. Hubo un rec�proco �te quiero mucho� meses despu�s, que tambi�n recuerdo con dulzura. Ambas rupturas fueron dolorosas, una m�s que la otra, sin embargo, no se me olvida el aroma de eso llamado sexo con amor y dem�s rosas.
Es bonito, muy bonito, no lo voy a negar. Y no siento nostalgia de ello, pues no echo de menos como amantes a quienes me acompa�aron entonces. Ser�a injusta, sin embargo, si niego el disfrute especial que significa poder unir placer f�sico y emotividad. Dejar fluir la emotividad, re�r, llorar, mostrar todo el cari�o en la mirada, sin ofrecer disculpas o fingir cinismo.
Ha sucedido en otra ocasi�n que me he encari�ado profundamente con un compa�ero de viaje y a�n recuerdo con ternura nuestras interacciones buenas, sexuales y no sexuales. Las malas fueron mal�simas y no tiene caso hablar de ellas hoy. Un poco bestias los ni�os de este pa�s, sobre todo cuando est�n empe�ados en dejar marcados sus l�mites y mostrar total desapego, a como d� lugar (da igual si hieren, mientras no les duela a ellos).
Debo mencionar tambi�n a aqu�l
amante espor�dico y nuestros encuentros cada cinco meses, en diferentes ciudades de nuestro ir y regresar. Le ver� en algunos d�as, vuelo trasatl�ntico mediante. Los �te quiero� fluyen naturalmente, pero no voy a enga�arme, la entrega no llega a ser total. Mejor dicho, lo es, desde que nos miramos a los ojos hasta que recogemos nuestras maletas y cada qui�n por su lado. Pero es as�, est� delimitada. Aprovechamos los momentos para amarnos con todo el coraz�n, todo lo que �l no puede amar por bloqueo a quien le acompa�a diariamente en casa (convive con su novia) y lo que yo no puedo amar porque el resto de la humanidad masculina me genera desconfianza.
S�, el hombre tiene novia, la conoci� cuando sal�a conmigo. Su ventaja sobre m�: ella pudo mover su vida, instalarse en su ciudad y su departamento. Yo no. Y habr�a dudado en hacerlo, si hubiese podido: �l es de esos seres humanos t�xicos, buen�simos, pero t�xicos, que han quedado marcados por una ruptura y pasan sus momentos muertos llorando por haber perdido al amor de sus vidas, sin ser capaces de compartirse otra vez. Yo me estoy convirtiendo en eso tambi�n. Quiz�s sea el motivo por el cual congeniamos y podemos pasar por alto cualquier vestigio de moral. Lo conozco demasiado y no deseo esperar de �l m�s que nuestros encuentros, nuestra pasi�n y nuestro inmenso cari�o.
Es que adem�s, y por sobre todo, lo amo. Y lo amo porque es uno de mis �ngeles, porque tengo miles de motivos, y no voy a reducir mi relaci�n con �l a un emparejamiento convencional. Sin embargo, he de admitir que a su lado me siento c�moda, pero no plena. Y que, cada vez, rechazo m�s ese tipo de plenitud.
Por otro lado, est�n los rollos de noches vac�as, motivados generalmente por alcohol, fr�o y, a estas alturas, resignaci�n al disfrute, aunque sea �ste cada vez menos intenso y m�s mon�tono. Un ajuste de cuentas, un agradecimiento, una manera de romper el idealismo y mandar todo al diablo, de una buena vez.
Me he acostado con muchos hombres, m�s de los que hubiera deseado cuando era virgen, o cuando estuve enamorada de mi primer amante, a quien am� con mi vida y por quien casi muero de tristeza y dolor. Desde entonces, he ido generando una coraza. Mentir�a al decir que no tengo l�grimas, las tengo, he llorado much�simo, sigo llorando ante un desplante o un mal trato. Es que me encari�o con facilidad, por puro instinto. Valoro la conexi�n y he esperado vanamente que aqu�l con quien tuve mayor conexi�n sexual, la valore tambi�n.
Las decepciones siempre duelen y el personaje de este blog no puede mantener la careta intacta todo el tiempo. Suelo ser dulce, suelo abrazar, besar, hablar a susurros, sonre�r. Por eso, cuando el fin de semana decid� tirar con alguien para luego mandarlo a paseo, opt� por no dormir a su lado. Gracias, pero tu sof� se ve acogedor. Antes de mudarme, abrazados, me dijo: �Esto ha sido muy bonito, pero no se puede repetir�. Respond�: �OK�. �l: ��Por qu�? Porque viene mi novia y nuestra relaci�n es libre s�lo cuando estamos lejos, pero�� Yo: �No te he preguntado porqu�. Te he dicho OK�.
Ah� qued�. Satisfecha la curiosidad y destrozado el ensue�o, todo puede volver a la normalidad. No es el m�todo adecuado, lo acepto, pero una vez metida en este tr�fico, en estos c�rculos de libido y favores condicionados, a veces no queda otra opci�n, o una opci�n menos da�ina.
Sin embargo, lo s�, me he hecho mucho da�o.
Otras de mis tareas pendientes fue hablar con el hombre que inspir� mi triste
post anterior. Lo encontr� d�as despu�s, porque fui a su ciudad, y me salud� emotivo, con besos y abrazos. Me qued� fr�a y le correspond� Le correspond� porque su cari�o me hace sentir culpable y vulnerable, se me revuelve el est�mago pensando en que alguien puede quererme de verdad y no le dejo, me compromete con sus detalles y atenciones, ya no s�lo conmigo, sino con mis amigas (la colombiana ha de saber un d�a que sus muletas prestadas me han costado un polvo, por ejemplo).
Decid� cortar tambi�n esta situaci�n. No m�s dudas para m�, ni potenciales heridas para �l. Quedamos en encontrarnos para comer, prepar� un discurso apropiado, que soy una inestable, que tengo miedo, que no es el momento, estupideces que las personas decimos a veces para intentar no fastidiar tanto a quien no queremos querer. Bien, vamos pues.
�bamos en su auto, �l todo radiante de alegr�a (�Dios m�o!) y entre datos superficiales, me comunica que
el chico con quien estuve saliendo hace algunos meses, que rompi� cruelmente mi coraz�n (pues s�, tengo coraz�n, le quise mucho y confi� en no recibir un trato hiriente de su parte, sobre todo habiendo terminado la relaci�n y quedado intacta su independencia), ya ten�a novia, ya se hab�a dejado enganchar, ya lo hab�a anunciado p�blicamente en alguna de esas redes de amigos por Internet.
Me qued� sin aire, sin habla, sin tino. Luego de algunos minutos en shock, empec� a llorar desconsoladamente, no s� si por haber estado enamorada o por la sensaci�n de maltrato luego de pasar varios meses haciendo mi mejor esfuerzo para lograr siquiera y entre tanta tormenta, una historia bonita con final feliz. Es verdad, el ex � amante implicado hab�a ya arruinado los recuerdos, pero abrigaba yo la esperanza de que se convirtiera en un buen amigo, en un aliado, por respeto a la qu�mica, a la dedicaci�n, al cari�o y la apertura con fecha de caducidad. Pero no, ni siquiera se atrevi� a contarme c�mo iban sus planes y su vida en la lejan�a, sino, sencillamente, envi� un par de e-mails por semestre, con alg�n escueto: �cu�ntame c�mo est�s� con sabor a compromiso y buena educaci�n. Nada m�s.
A fin de cuentas, soy un ser humano.
Present�a algo as�, por eso mismo me di de baja, hace algunos meses, en todas esas historias de amigos por Internet. L�gica b�sica: quien quiera saber de m�, ya me escribir�. Por eso tanto miedo. Deb�a, sin embargo, enfrentar la ciudad donde en breve he de trabajar alg�n tiempo, allanar el camino, cortar todos los c�rculos efervescentes de sexo, lujuria y resignaci�n. Blue Evangelion, tienes raz�n, llevo muchos a�os sin salir de un periodo de duelo y ech�ndome encima otros tantos y todo hast�a, cansa, asquea.
Volver a ser capaz de decir �te quiero� cuando hago el amor no depende de encontrar un hombre buen�simo, que quiera existir para complacerme, aunque mi madre diga lo contrario e insista con aquello de que �debo dejarme escoger�. Volver a ser capaz de decir �te quiero� depende de mi salud emocional, mis heridas curadas, mis miedos vencidos, mi vista aguda y mi inteligencia en la elecci�n. Volver a ser capaz de decir �te quiero� depende de m�.
No m�s placebos para esta promiscua que se est� muriendo de sue�o. No m�s por hoy.
�Hartazgo?

El fin de semana decid�, finalmente, tragarme todos mis reparos y tirar con un chico que desde hace un tiempo se mor�a por hacerme el amor. No me atrae f�sicamente, pero no negar� que me ha deslumbrado en repetidas ocasiones con sus atenciones constantes y su pose de caballero andante para conmigo, su princesa, su hada o qu� s� yo.
Es de esos seres humanos maravillosos que nos recuerdan a algunas mujeres, decepcionadas en general del amor y desconfiadas de las relaciones de pareja, cu�n valiosas somos en nuestra cotidianidad, lo grande de nuestros corazones y lo importante que es, para personas que nos quieren, nuestra simple y llana sonrisa.
Justamente por esto, por saber con claridad que el chico se ha pasado varios meses enamorado de m�, lo mantuve bastante al margen de mi sexualidad. Adem�s, es amigo de un ex � amante y hay cosas que es mejor no mezclar. Pero bueno, el ex � amante est� lejos y pese a que seguramente habr� un momento de enfrentamiento y transparencia entre nosotros (siquiera para no terminar mal del todo), pues ya no le debo nada a estas alturas.
No dir� que es la primera vez que me acuesto con alguien por gratitud, pero s� la �nica ocasi�n en que no ten�a ganas. El chico besa rico, pero tanta ternura-sin-morbo empalaga y preocupa. Luego, es un poco tosco. Eso, o mi amiga (vagina) se ha quedado resentida de tanta aventura est�pida y ha decidido darse de baja al placer por una buena temporada. Sabr� Dios.
Ninguno de los dos acab� en las dos ocasiones que estuvimos juntos. De un tir�n, claro, que estas cosas tampoco son para repetirlas con todo y encuentros previos. Digo: una antes de dormir y otra por la ma�ana, cuando a los hombres los despierta la erecci�n matutina, se les disuelven las pupilas en el iris y ponen cara de tiburones ciegos por pura gana de joder (joder de joder, no de fastidiar).
Pasado el fiasco de la noche, cuando me dio el baj�n y nos quedamos quietecitos, luego a cenar en su casa (yo, con repetici�n, que la ausencia de morbo se me ha convertido en apetito alimentario voraz), nos retiramos a dormir. �l, en vela buena parte de la madrugada, mir�ndome, cuid�ndome, respirando cada segundo de un sue�o que se le hab�a convertido en realidad. Carajo, �por qu� tanta meloser�a no puede ser rec�proca, siquiera para sentirme tambi�n embargada de ilusi�n y cursiler�a, en vez de quejarme porque alguien me ama?
C�mo es la vida.
Por la ma�ana: el tibur�n ciego. No, pues, no pod�a ser diferente a todos los dem�s hombres del mundo. Venga a besarme, a manosearme con toda la dulzura posible, a besarme m�s y decirme mil y una huachafer�as de lo m�s lindas, que enternecer�an a la bruja m�s esc�ptica y a la mism�sima �
ni�a mala�. Yo, cediendo nom�s, que mucho le debo a este chico como para demostrarle que me estaba muriendo de agobio. Que ser�a muy feo si me lo hacen a m�, que son cosas que lastiman y no merece la pena perder la amistad y el cari�o de un tipo tan bueno por pura desconexi�n sexual.
Y� Nada m�s. Creo haber llegado a mi l�mite cuando en el colmo de su emoci�n (y mi dolor) lo abrac� fuertemente, para que sienta mi calor y mi disponibilidad, mientras pensaba: ��Termina ya de una puta vez, por favor!�.
Es raro, pero pese a todo no me parece una experiencia indigna de recordar. Ser� que lo quiero mucho o qu� s� yo. Algo dentro de m� se est� petrificando.
La vida

Hoy me salud�, v�a MSN, uno de esos chicos que una a veces se encuentra en el camino, se la pasa bonito, se despide con l�grimas y todo parece haber acabado bien, hasta que el buen hombre es invadido por aquella imbecilidad que reina en el mundo y en dos frases anacr�nicas, en defensa de �la verdad�, manda al carajo recuerdos dulces, morbo, deseo y dem�s.
Para no juzgar con ligereza, me tragu� las ganas de enviarlo amablemente al infierno y le segu� el juego. Not� su af�n desmedido por demostrar su preocupaci�n y tambi�n su alegr�a al ver que todo iba �bien y sin novedad� por mi lado del planeta. Bien por ti, colega, te acabas de ganar un pedacito de cielo (del cielo contaminado de Ciudad de M�xico, claro est�).
En verdad, es extra�a la sensaci�n que me provoca este muchacho. Me dan ganas de ser buena con �l, de tratarlo bien. Es m�s, seguramente tendr�a el impulso de abrazarlo si estuviera aqu� a mi lado, y decirle de buena manera y con reproches infantiles que hay cosas que no se hacen, que los sentimientos de las personas no se menosprecian y que, con los a�os y la experiencia, aprender� que a veces es mejor quedar un poco �manchado� que hacer llorar.
Es que estos j�venes de ahora tienen tanto miedo de salir perjudicados de las relaciones. Y es un miedo leg�timo (si vamos a ponernos a legitimar el miedo, claro est�), pero lo que no acaban de entender es que uno no puede pretender nadar en una piscina sin salir mojado. Aunque sea una sola vuelta, aunque se trate de una piscina p�blica que no volver� a ver en mi vida, si me meto en ella, saldr� mojado.
Yo me he jactado muchas veces de mi cinismo para tomarme la vida y las relaciones. No me arrepiento de ello, pero reconozco las aristas, nada es absoluto, ni siquiera la verdad. Reconozco, tambi�n, las heridas que todo esto me ha provocado. Mi actual estad�a con mi buen amante conocido y reconocido, por ejemplo, tambi�n tendr� consecuencias. Sin embargo, siento bastante m�s confianza que las veces anteriores, porque ya nos sabemos muy bien y la decisi�n de dar rienda suelta al deseo, m�s de un a�o despu�s de �abstemia amistad�, ha sido, aunque parezca una paradoja, bastante racional.
A lo que voy: no podemos meternos a un asunto amoroso, pseudo amoroso o puramente utilitarista, pero de largo aliento (es decir, m�s de dos semanas), sin tomar cari�o al elemento con que, eventualmente, retozamos. Mucho m�s grande el riesgo si los encuentros sexuales espor�dicos pasan a ser noches durmiendo juntos, desayunos, tardes, paseos y momentos compartidos. Ya no, si se entra a ese plano, no puedes pretender seguir considerando a tu compa�ero de turno un mero objeto de placer.
Cuesti�n de ser claros: si quiero un consolador, me compro un consolador. Si quiero un �compa�ero puramente sexual�, hago como con los de mi agenda y el d�a 14, ese cuando todos los hombres del mundo te parecen Adonis, le llamas y le dices, con matices a escoger: �Oye, tengo ganas, �nos vemos?�.
Entonces, sucede el encuentro, y luego, a tomar un caf� o comer un helado, cagarte de risa y aqu� no pas� nada. Si sueles ver al tipo en cuesti�n en un plano amical, a ensayar la doble cara. No mezclar. No mezclar, o la cosa se har� intensa y, cuando menos lo esperes, tendr�s un lazo m�s fuerte, que doler� romper.
Si ves que corres el riesgo de fortalecer tus lazos, no entres en p�nico, porque tu pataleta puede herir a quien est� a tu lado (y, vamos a ver, ya estamos grandecitos para pataletas). Entonces, estudia delicadamente las �NICAS opciones que tienes: o terminas de una vez con el asunto, o sigues para adelante. Una tercera opci�n, que es la que tuve en mi caso, fue dejar que la cosa siguiera, porque a esas alturas ya s�lo nos quedaban cuarenta d�as de cercan�a, o as�. El destino cruento, el trabajo viajero, las responsabilidades y las opciones que cada qui�n escoge, valora y prioriza.
Y una vez escogida la alternativa m�s �conveniente�, asumir un par de cosas importantes: una, que cuando termine, cuando rompas el lazo, DE TODAS MANERAS TE VA A DOLER. Dos, que una vez terminada una bonita �historia de amor�, lo �nico que vale en el coraz�n de los ex � amantes, separados por mutuo acuerdo, es cari�o, cuidado y recuerdos bonitos.
No es apropiado, por ejemplo, aprovechar la distancia y la impersonalidad del MSN para aclarar a qu� niveles de cari�o llegu� contigo y a qu� niveles definitivamente no, porque nunca pens� que fueras t� el hombre de mi vida, o huevadas de esas. Ya termin�. Tal vez me diga que me extra�a y me dar� gusto� �Por qu� no iba a darme gusto que me extra�e alguien a quien, de un modo particular, sea como rana de laboratorio, quise? �Si llor� dos meses enteros a mi primer gato, cuando muri�, por qu� no iba a echar de menos a un ser humano con quien compart� un buen historial sexual y de complicidad!
Debemos ser prudentes, dejar pasar un tiempo, esperar a estar secos luego de nadar en esa piscina a la que no volveremos m�s. S�lo entonces podremos mirar las cosas en perspectiva.
Es diferente, en cambio, ser directo y duro desde el principio, con alguien a quien le est�s dando a escoger. Lo reconozco, con algunos chicos de mi agenda soy bastante despiadada, justamente para evitar el �encari�amiento�. Ahora bien, tengo cuidado para escoger a esta especie, no voy a meter en mi directorio telef�nico a un buenote enamoradizo, que va a salir m�s que destrozado de mi practicidad.
Tambi�n he sido �mala� con hombres a quienes he alejado sentimentalmente de m�, cuando me contaron de sus sentimientos, de su amor y todo eso. No fui �sincera� al punto de enumerarles las cosas por las cuales no me resultaban atractivos (tengo mi corazoncito), pero consegu� hacerles ver que les iba a pasar de vueltas y ser�a luego un problema. Por supuesto, me cuid� de no enrollarme con ellos de ning�n modo, para no dar lugar a malos entendidos. Si no me quiero mojar, entonces no salto a la piscina, as� de sencillo.
Mi amante actual� es un tipo especial. Se trata de un ex � novio reincidente, con quien mantengo una amistad vivificadora desde hace m�s de dos a�os. Soy �su ni�a�, cuida de m� con cari�o y, desde que le conoc�, salvo la relaci�n �normal� fallida que dio inicio a este blog, siempre he obtenido de �l cosas buenas, todo tipo de cosas buenas. El amor que siento por �l sublimiza cualquier humanizaci�n de �lo que tenemos� y eso me da much�sima tranquilidad. Es una buena pr�ctica esta de amar a alguien sin los desbarajustes emocionales que trae consigo el enamoramiento. Tal vez sea la base de los �matrimonios arreglados� y todas esas cosas que el romanticismo suele condenar.
Lo que s� he de admitir es que me da un poco de pereza conocer a �otra persona�. Un hombre nuevo, que me salga con una serie de tonter�as, como que no. M�s vale cabr�n conocido, dijo un atractiv�simo y c�nico amigo cuarent�n. A ver c�mo me va. A fin de cuentas, ya s�lo me queda un mes en estas coordenadas y seguramente luego, viaje de por medio, sabr� de alguien m�s (ya me conozco).
La ventaja que algunas personas tenemos de poder escoger la vida que vivimos trae consigo una desventaja vertebral: luego no nos podemos quejar.
Salud por eso.
�Yo!

Creo que la libertad empez� cuando decid� dejar de culparme, aceptarme diferente (como todo y todos) y no hacer caso a mam� cada vez que hac�a responsable a mi abuela paterna de mis genes de perversi�n, indecencia y libidinosidad. Era tedioso escuchar sus curiosas conclusiones sobre mi "endemoniada" mirada, cuando andaba conmigo por la calle y los hombres se me quedaban viendo como idiotas.
Es que soy bonita. No tendr� el s�per cuerpo, pero soy bonita. Adem�s, miro a los ojos y eso, hoy por hoy, llama la atenci�n. Y mi mirada no es sexual. Escudri�a, s�. Resulta impertinente, de acuerdo. Pero no es sexual, sino parte de m�, parte de toda yo, incluso mi sexualidad, pero sin �nimo de ofender o parecer lasciva.
Alg�n cabr�n condicion� mi coraz�n a mi sexualidad, pero noto que eso, poco a poco, se cura. Y no soy yo la mujer que anoche se acost� con el m�s rico de sus amantes, sino la que ahora escribe en la laptop y acaba de terminar un trabajo importante. O soy todas, la amante, la trabajadora h�bil, pero sin mezclar.
No es preciso mezclar, cada momento tiene eso, su momento, su espacio, su tiempo. Anoche disfrut� como hace mucho no lo hac�a, y puedo decir que le amo con toda mi gratitud, pero no estoy enamorada de �l, lo cual, a fin de cuentas, me sabe a dulce y me da paz.
Pero no m�s que eso anoche y lo de hoy, hoy. No debemos permitir que se nos sexualice todo el tiempo, no debemos vivir con una autopercepci�n sexualizada. Somos personas. Somos humanas. Una vez al mes deseamos m�s chocolate que otros d�as y eso no deber�a avergonzarnos. Tenemos ganas. Satisfacemos las ganas y, luego de eso, tenemos mil cosas m�s por hacer, como cualquier hija de vecina.
Fuera culpas.
Calma

Lo gracioso es que ya no siento que estoy curando heridas, ya no siento las heridas. Alg�n miedo, a veces, s�. Cicatrices. Esto de quedarse con miedo luego de las malas experiencias, nos destroza, nos deshumaniza. Prudencia, s�. Pero no miedo. El miedo nos niega la risa, la belleza, la felicidad.
Sin embargo, miedo. No tan marcado, no aterrador. Apenas unas l�grimas cuando descubro ternura (suya, m�a, rec�proca). S�lo unos segundos de conmoci�n, acallada por aquella diosa racional que dice: �Ya has tenido suficiente. Disfr�talo, pero no te embriagues de ello. Si te embriagas, perder�s el sentido de lo bueno que es�.
Luego puedes aceptar que te has cansado de ser promiscua y no te vas con alg�n guapo de fin de semana, sencillamente porque no se te da la gana. Y que no sigues jugando a que eres irrompible porque aceptaste, �Gloria a Dios!, que lo eres, que te rompes y, a�n mejor, que sientes bonito, que sientes cari�o y, tal como eres, te gusta vivir.
Los cajones siguen separados, pero son todos tuyos y puedes disponer de lo que hay dentro cuando quieras. Tu ventaja, lo que has aprendido: ya eres capaz de no dejarles abrirse solos y mezclar sus contenidos a voluntad. Bien por ti.
�Brindamos?
PD: La m�dico que me atendi� recientemente ha dicho: Ve y enmarca este an�lisis de sangre, preciosa� �Est�s perfecta!
Amante
Por fin he conseguido dividir la emotividad en cajones, cerrar uno para abrir el otro, disfrutar, oler, saborear(te), sin pensar en el contenido de los dem�s.
A veces pretendo (imaginaci�n loca) que eres una rana en clase de biolog�a. Me gusta aquello, lo tomo. Esto otro, hum� mejorar� con el tiempo (bien por ti), pero no es lo m�o por ahora, no.
Salud por eso, ni�o (del viento y de ti). Por ser tan descaradamente iguales, anacr�nicos y dispares.
Aqu� est� el diablo, esperando tras tu puerta� (How much longer?)
Sexo

�l sabe que no volver� a verla. Tambi�n que no le echar� de menos, pero su masculinidad se confabula y, pese a la necrosis de su pecho, pretende averiguar por un segundo encuentro.
Ella es un aroma. Se ha dejado sentir en sus labios, en sus colmillos, en su cuerpo, s�lo esa madrugada. Le mira, sonr�e, responde: �Acaso quieres t� verme otra vez?
�l respira con fuerza, calla un reproche, se descubre a s� mismo. �Est�pido�. Sonr�en sus ojos agrios y hermosos, mira hacia el cielo. Se rinde. S�, me gustar�a. Pero no s�
Ella acaba de sentir s�lo ternura. El lobo herido yace a su lado. Es inofensivo, pero tiene espasmos de furia, trata de defenderse, de no dejarla entrar. Ella ya entr� en �l, sin pedir permiso. Ha visto el cielo en un �xtasis de olor, sabor. Conoce muy bien la podredumbre que ahoga el pecho de su eventual compa�ero, sabe que le seguir� carcomiendo el alma, hasta convertirlo en aroma, s�lo sonrisas y comprensi�n, s�lo l�grimas y se�ales muertas de lo que alguna vez fue un coraz�n.
Envidia al lobo, porque a�n es capaz de sentir. A�n necesita cubrirse con escudos. A�n levanta el estandarte del amor perdido, se aferra a recuerdos con las garras, da cuerpo y nombre al sufrimiento.
Ella ya olvid�, pero tambi�n est� muerta y eso es bueno.
Entre gru�idos, el lobo suelta su carga. Cuenta, con desprecio y dignidad de fiera, que habr�a matado por quien, ahora, lo rechaza. Ella responde con un susurro fresco. Su mayor sacrificio, piensa sin decir (decir no tiene caso), no fue matar por su amado, sino regalarle su vida. Dejarse matar.
La excitante tristeza empieza a diluirse�
Ambos esperan el d�a. �l ya descubri� -ya entendi�- que ha hecho el amor consigo mismo y no hay m�s. Nada sorprende ni aflige a aquella hada extra�a, hada loca, que recogi� en el mar.
Ella disfruta sentirse mujer, s�lo por unas horas, y dormitar acurrucada bajo un brazo, sobre un pecho, sin pensar que la luz se filtra por la persiana y ya casi es hora de hacer el caf�.
Bajo el sol, �l volver� a ser s�lo un muchacho amargado por un antiguo despecho. Ella ser� lo que quiera, est� por sobre s� misma� Nada va a perder.
Estigma (i)

Entonces, decid� aprovechar la coyuntura y ser una mujer nueva, algo que un nuevo trabajo en una nueva ubicaci�n geogr�fica, me lo permitir�a sin mucho problema.
Bueno fue, adem�s, haberme hecho antes las pruebas de ITS que mencion� en alg�n post peque�ito, hace dos o tres meses. Curarme de algunas heridas internas�
Acotaci�n necesaria: chicas, por favor, no permitan que les toquen la vagina con las manos sucias, ni les hagan da�o. A saber, las prostitutas, que conocen de esto m�s que muchas mujeres, obligan a sus clientes a lavarse dedos, pene y escroto, pese a que luego usar�n cond�n. Los da�os ah� dentro pueden generar infecciones e incluso c�ncer al cuello uterino. Por favor, no pierdan de vista esta recomendaci�n.
Continuando con la historia (y recordando lo doloroso que resultan los antibi�ticos en �vulos), dec�a que estaba desinfectadita y limpiecita, lo cual me animaba a sentirme como nueva y sin mucha gana de repetir el plato de cada dos semanas, con alg�n buen hombre de mi agenda (quienes, adem�s, quedar�an un poco lejos de m�, pobres).
Mi llegada a la nueva oficina gener� cierta expectativa. Era la �nica en mis condiciones, siendo bastante joven (especialista en�). Luego, mi procedencia y las fotos del CV, en las que salgo muy guapa, hab�an tenido �xito entre los compa�eros solteros, sin ninguna culpa ni falta de seriedad, pues ya estaba puesta dentro de la base de datos digital, como parte del personal en planillas (otra delimitaci�n).
Fue bueno y halagador. Cuando no me escuda la computadora o alguna amargura, suelo ser un pajarillo adorable y hasta un poco t�mido. Es por ello que las miradas atentas (e imb�ciles) de los jovencitos �junior� me enternec�an y sonrojaban, situaci�n empeorada por los superiores, quienes, amabil�simos, me presentaron y dieron bienvenida y buenos deseos una y otra vez. Estresante y lindo.
As�, tranquila, contenta y atenta, pas� mi primera semana. El siguiente lunes, ya hab�an empezado las propuestas de salir en grupo, a alguna cenita-fiesta, o un paseo por el campo el s�bado, o dame tu n�mero de celular, por si encuentro algo que te interesa (por cierto, �qu� te interesa?), o te puedo ense�ar una vez m�s todas las instalaciones, o esto y aquello.
Me simpatizaron (traducci�n: atrajeron sexualmente) dos chicos en especial: Quique y Pedro. Cruzando los dedos, dese� que, pese a ser junior y haber acabado la maestr�a recientemente, ambos tuvieran, por lo menos, mi edad (veintisiete). Cito lo de la maestr�a porque se notaba a leguas que eran de la especie: mis estudios me los paga pap� (o el Estado). Ya luego me pondr� a trabajar.
Bonito fiasco se llevaron al enterarse que, por m�s �especialista en�� que yo pudiera ser, trabajo por gusto y por necesidad. Es lo que he notado en �ste y muchos otros entornos en los que, por desgracia y fortuna, me muevo: el trabajo es un �placer� en tanto da estatus y el estatus se busca en tanto evidencia el �xito profesional. Quienes trabajamos con humilde gusto y necesidad de dinero somos, pues, unos apestados en fase Terminal.
Quique, con esto, ten�a ya una caracter�stica importante de m�, con lo cual, pens�, podr�a armarse una base y empezar a �construirme� (s�, se atrevi� a tanto). Otro detalle importante: mi edad. �l la supo y pretendi� que soy jovencita. Yo imagin� la suya, con s�lo conversar, y me dije: qu� l�stima, caso perdido, sigue para adelante, Malu, aqu� no hay futuro.
�Cu�ntos a�os crees que tengo? Jod�a y jod�a el muchacho. �Cu�ntos, dime?
Veinticinco. Y cumples a�os en junio, agregu�.
Primer conflicto: �C�mo as� supe su edad (y el mes)? �Lo supe porque lo vi en alg�n lado? �Lo supe por su fisonom�a? �Lo supe por su forma de hablar? Y si �ste fuera el caso: �Veinticinco a�os me parece una edad madura o inmadura? Entonces, y si lo adivin� por su forma de hablar, �creo que es maduro o no?
Decid� que la conversaci�n me estaba empezando a alterar. Intent� ser coqueta y fresca a la vez (y cambiar de tema, claro), cont�ndole: en esta fiesta hay dos chicos que me gustan.
�Ah s�?, pregunt� con un rostro p�caro (�Por fin!, pens�). �Y qui�nes? Aqu� vamos de nuevo�
Al siguiente d�a de oficina, y equivoc�ndome totalmente, pens� que Quique y yo ten�amos suficiente empat�a para conversar con m�s confianza, sin contarnos gran cosa. S�, hubo un flirteo bastante evidente, pero vamos, somos adultos y no s�lo coqueteamos, sino adem�s morimos de risa y bailamos como coleguitas respetuosos.
Ol� en �l (y ol� mal, muy mal, tal vez mi sexto sentido se resfri� esa noche) un aroma similar al de mis amigos m�s cercanos, esas adorables criaturas que me conocen totalmente y, pese a ello, me aman. Pens� que era discreto y confiable, adem�s de atento. Y que contendr�a sus ganas de abrirme de piernas, por simpat�a y consideraci�n a sus �mayores� (y cultivar una buena amistad, digo).
De todos modos, le hice algunas pruebas al pobre, que pas� sin mucho problema. La de fuego lleg� al final, le solt� un dato que en los hombres s�lo puede provocar dos reacciones: o pretenden sumarse a la fiesta, o huyen despavoridos. Le confes� mi tendencia promedio a la bisexualidad, y de una ni�a �lesbiana- adorable que vive muy cerca de este pueblo, quien viene de all�, de donde yo soy.
Hasta ese momento, mi estupidez estaba perfectamente camuflada tras mi actitud c�nica y fina vulgaridad. Inconcientemente, me propuse llamar la atenci�n del muchacho en cuesti�n, primero, porque me sent�a un poco sola aqu� (a nadie conozco m�s de dos meses); segundo, porque lo sent� bueno, muy bueno, y pretend� protegerle, en plan: ni�o, est�s jugando con fuego. Si te interesa ser mi amigo, bien, sigue por aqu�. Si quieres algo m�s, mira lo que hay y ve si te gusta.
Mala cosa. Enganch� del modo equivocado. No fui Malu, la Malu cruenta y alpinchista de estas letras doloridas. Fui quien soy all�, en el mundo real. Fui una mujer m�s que quiso quererse enamorar, como una rubia del mont�n. Intentar aquello de �chico conoce chica�, sin mayor problema, habi�ndole advertido �lo m�o�, como ya he contado.
Pero bueno, tampoco me enamor�, simplemente entr� al juego con buen humor, olvidando que era demasiado pronto (para andar con alguien, para escoger a alguien sin conocer a los dem�s hombres de la planta y la ciudad).
Me guard� entre el pantal�n y los calzones, adem�s, aquella regla de oro que a todos nos permite conservar m�s tiempo sana la salud emocional: no involucrarte jam�s con alguien del trabajo.
Invent� la excusa perfecta: �l trabaja en un �rea de servicio, no estar� por aqu� siempre, �sta no es su oficina. Bien, as� es cuando se nos mete a la cabeza una idea, por m�s negra, ar�cnida y peluda que sea. As� es, pues.
Quique me invit� a pasar un domingo en su casa. Fue cuando me enter� que compart�a departamento con dos chicos m�s de servicio, de otra �rea y otra empresa, pero emparentados a la m�a. Les vi alguna vez, casi pude recordar una conversaci�n interesante con uno de ellos. Buenos tipos. Por supuesto, no estaban por aqu� el fin de semana (o la �sana invitaci�n� no habr�a tenido ning�n sentido).
Fui, como oveja al matadero, contando los minutos en el bus hasta la zona donde Quique vive. �l me esperar�a por ah� cerca, para indicarme el camino. Lo hizo y estuvo bien.
Llev� mi laptop a su casa, compartimos m�sica, fotos, historias, un paseo junto al r�o, hasta la parte antigua de la ciudad. Estuvo bien, nunca lo negar�. Estuvo muy bien.
Y ya de noche, porro y pizza recalentada de por medio, le dije: bueno, colega, ha sido en verdad una tarde amena, me lo he pasado genial, pero si no me voy ahora, perder� el �ltimo bus, a�n no conozco mucho la ciudad y no creo haber venido preparada para un taxi.
Bien pues, te acompa�o a la estaci�n.
Al despedirme, el pajarillo tierno sonri� en mi coraz�n y, cual Heydi en la monta�a, volv� a �l y en un gesto tristemente sincero, le abrac� y repet�: gracias (s�, me sent�a realmente sola).
Me fui.
.
Contin�a...
... ergo sum
.No puedes limpiarme, cari�o. No puedes, ni quiero pensarlo, porque eso me har�a quererte m�s. Te doy miedo. Bien. Suelo dar miedo, sobre todo a quienes me conocen sin saber, sin querer siquiera tratar de comprender.
Dale vuelta a lo que quieras, cree y siente lo que quieras, piensa cuanto puedas, cuanto sea mejor para ti. No voy a oponerme a ello, pero perm�teme, por favor, calzarme nuevamente la armadura, y prepararme desde ya para alejarme de ti.
No s� amar de otro modo. Hace tiempo conoc� una historia de hadas, de finales felices, de contenci�n y de respeto como signo de aprecio verdadero. Eran cuentos para dormir. Hoy, no s� amar de otro modo, no s� amarte sin mi pasado a cuestas, sin mi realidad, sin querer tirar contigo, sin estas cicatrices que te dan tanto asco y a la vez, tanta excitaci�n.
Tampoco s� guardar este cari�o para ti. �Exclusividad? �C�mo pretendes hacerme romper mis lazos de afecto, mi compensaci�n de soledad, mi entretenimiento nocturno, a lo lejos, si ni siquiera sabes claramente lo que t� quieres? �Si no s�, al final, si decides tragarte el temor y quedarte conmigo?
Podr� besarte s�lo a ti. Podr� acostarme s�lo contigo, porque as� lo quiero. Pero no pretendas que hoy rompa estos lazos, si ya me has dicho: no estoy seguro. Si ya me has dicho: de todos modos nos vamos a separar. Si ya me has dicho: no creo ser bueno para ti. Si ya me has dicho: no s� si t� no me har�s da�o al final. Si ya has decidido que todo ir� mal.
No puedes limpiarme, aunque lo deseo. Aunque cuando duermo contigo, quiero realmente dormir, sintiendo el olor de tu aliento y el calor de tu abrazo. Aunque me gustar�a contigo pasar horas interminables, que hace tiempo no, pese a tener tanto miedo como t�, pues, te recuerdo, tambi�n soy humana (y tal vez, s�lo tal vez, me han puteado m�s que a ti).
Eres bueno. Debajo de esta coraza, tambi�n lo soy.
He permitido demasiado, estoy de acuerdo. Gracias por aparecer un d�a y hacerme ver lo puerca que soy. Gracias por ello, aunque no ten�as derecho a hacerlo, menos sin saber de qu� voy, sin saber por qu�, sin saber: �acaso no siento tambi�n dolor? �Asaco lo disfruto? �Acaso puedes lanzar la primera piedra?
Gracias, amor. Gracias, puto espejo de mierda. Gracias. Y gracias, pero no. As� como lo propones, no. Podr�a dejar todo esto por ti, pero, en el fondo� �Es lo que quieres? �No saldr�s huyendo, pretendiendo que te quiera como amigo, como algunos otros? �No dir�s: �siempre no, perdona por el trauma�? Lo dir�s, ya lo he visto, ya lo he notado.
Te di la oportunidad de acercarte a m� luego de tu primer rechazo, luego de decir: "perd�name", y pretender ser a�n m�s bueno. Pero puedo oler tu miedo. �Quieres que te diga un secreto? El miedo de hombre me da m�s miedo a m�.
.
Lo siento tanto...
Fiasco

Aqu�l ex amante, antes de ser ex, me dijo una vez, entre el comentario punzante y la queja infantil: "Mira t�, mi ni�a, que cuando te conoc�, pens�: �Qu� chica tan linda, tan jovencita y sin ning�n complejo! Y ahora, con el tiempo, veo que s� est�s llena de complejos, miedos y cosas de esas".
.
Yo respond�, con toda la iron�a defensiva posible: "Soy humana, cari�o. Soy humana y no soy tu mam�".
.
�Qu� m�s pod�a hacer? Es que se lo ganan con el sudor de sus estrechas frentes, algunos.
An�lisis

Afortunadamente mi amigo el m�dico me ha entregado ya la orden para hacerme un descarte de
Infecciones de Transmisi�n Sexual (ahora se llaman as�, ITS). Qu� jodido esto, necesitar una orden m�dica, cuando deber�a ser tan patrimonio popular, como casi todos los anticonceptivos (a�n sigo pensando que las p�ldoras necesitan examen ginecol�gico, antes de ser consumidas a granel, por nuestro bien, chicas).
En fin, a hacer lo que toca. No tengo s�ntoma alguno, ni creo tener algo malo, simplemente quiero ser donante sin riesgo, pues.
Reiniciar

Hoy he tomado una decisi�n vital, la decisi�n m�s importante del a�o, s� se�or. Esta decisi�n tiene el poder m�gico de dar vuelta a todo lo que hasta entonces ha ocurrido en mi desequilibrada vida amorosa, por supuesto. Pero antes de comunicarla oficialmente, debo aclarar algo:
Pese a haberme estado quejado todo el tiempo, o relatando sucesos con alg�n sabor a iron�a, nunca dije: �l es malo o la mala soy yo. Es que en estas cosas no hay buenos, ni malos. Ninguno de mis ex � algo es malo. No, se�or. Podr�n ser ani�ados, inmaduros, irresponsables, bestias, egoc�ntricos, manipuladores, engre�dos, melosos y hasta ego�stas (alguno m�s que otro). Pero malo, ninguno.
Es la verdad. Env�o se�ales equivocadas, cierto, pero las �ltimas �equivocaciones� no han sido tales, sino con plena confianza. Lo jodido ha sido justo eso, la confianza. Confiar. Es que uno no puede confiar de buenas a primeras, porque todos estamos locos, todos traemos sobre nuestros hombros la historia de nuestra vida y eso, de modos amables o destructivos, afecta a nuestro entorno.
Ante esto, es necesario tener mucha fortaleza, mucha seguridad en uno mismo y, sobre todo, la paciencia de un elefante (o de mi mam�, que es una de las mujeres m�s pacientes que he conocido� Yo sal� a mi padre). Y mucha capacidad de comprensi�n, por supuesto, porque, a fin de cuentas, todos somos humanos (s�, hasta �ellos� lo son).
Ahora, a la decisi�n que les coment�: He repasado los �ltimos cap�tulos del culebr�n que es mi vida amorosa y he desempolvado a un ex de no hace muchos a�os. Se trata de muchacho que se casar� dentro de poco tiempo, quien se ha merecido ser escogido por tratarse del joven con quien m�s tiempo me ha durado una relaci�n (poquito menos de un a�o). S�lo por eso lo pongo sobre los dem�s, para este fin.
�Por qu� he desempolvado a un ex? Pues es lo justo y necesario. Es la armadura y la enfermedad cr�nica que necesito para enfrentar al mundo as� como est�:
Los �ltimos tres hombres con los que he tenido el placer de tirar y lidiar, yendo un poco m�s all� de la pura sensibilidad, claro, me salieron siempre con el mismo cuento: �Es que yo me enamor� s�lo una vez y cuando ella me dej�, yo sufr� mucho, me sent� culpable� �Ya lo ver�s cuando te enamores! Desde entonces, por m�s que lo he intentado, no he podido volver a sentir lo mismo por otra persona. Algo dentro de m� se enfri�, es por ello que mis relaciones no duran mucho y siempre tiendo a retroceder�.
Por supuesto, a estos se�ores nadie les ha explicado que todos tenemos mierdas en el pasado. Lo saben, por supuesto que lo saben, pero no son capaces de siquiera sospechar que el miedo no es un sentimiento exclusivo de ellos y sus traumas. No. Ni se imaginan que esta servidora, por m�s �tirable� que se vea, tiene tambi�n un coraz�n, ha amado, ha sufrido, ha hecho locuras, ha sentido, ha so�ado y se ha roto.
No pues, es que eso no importa. Es que la otra parte no debe tener miedos, el que tiene los miedos soy yo. Ella siempre est� sonriente y baila salsa que te cagas, as� que de ning�n modo se lo ha pasado mal. No, se�or.
Ser� franca: pese a este blog, soy una persona con muy buena fe. Me aterra empezar una nueva relaci�n, sin embargo, me conmuevo vergonzosamente ante una propuesta dulce y tierna, y luego de discutir con algunas amigas el miedo que tengo y determinar, como las buenas mujeres que somos, que �NO TODOS LOS HOMBRES SON IGUALES� y que tenemos derecho a dar y darnos una oportunidad, entro a la relaci�n con buena onda, con todo el cari�o que soy capaz de dar y a la de Dios.
As� hice. Confi�. No est� mal confiar, pero� Tampoco es bueno pecar de ingenua.
Otra cosa que debo aclarar: al menos las dos �ltimas relaciones que he tenido estaban sujetas a distancias largas y tiempo contado. Aqu� entraba a tallar entonces la siguiente programaci�n: vamos a ver hasta d�nde podemos estar juntos y, mientras tanto, disfrutemos con alegr�a de habernos conocido.
Claro, al menos yo nunca he empezado una relaci�n enamorada del tipo. Con mucha atracci�n por �l, s�. Con un an�lisis positivo de la situaci�n y de nuestro bienestar, tambi�n. Con ganas de hacer bien las cosas, todas las ganas del mundo. Con eso ten�a suficiente, pensaba yo.
Entonces, ah� estaba esta linda se�orita, de la manito del nuevo chico lindo de su coraz�n, sonriendo y, muy a su pesar, dejando notar a los dem�s el cari�o y la ilusi�n a trav�s de sus ojos (���Esta mirada m�a!!! A ver si un d�a acabo sac�ndome los ojos o poni�ndome lentes de contacto verdes, por lo menos para bajarle la intensidad).
Y en esas anda una, tan contenta, dando saltitos y haciendo comentarios p�caros con las amigas, adem�s de mucha paz con el joven de turno, cuando de pronto, este hijo de Ad�n, desaparece (el �ltimo en menos de una semana).
La desaparici�n se da de muchos modos: uno de ellos aprovech� sus vacaciones �ntegras para irse a escalar nevados, sin siquiera tener la decencia de preguntar si me daban permiso en el trabajo para acompa�arle. Por favor, ser�a admisible que haya necesitado �su propio espacio� si los escasos dos meses que dur� nuestra relaci�n, hubi�ramos vivido siquiera en la misma ciudad, pero no.
El �ltimo, de pronto no llam� m�s y se regres� a su centro de trabajo, a algunas horas de donde yo viv�a, sin decir ni chau.
Aqu� empieza la paranoia femenina: �Qu� pas�? �Acaso dije algo malo? �Acaso mostr� demasiado inter�s? �Acaso lo agobi� con planes de boda? �Acaso conoci� a alguien m�s? �Acaso�? Y as� un desafortunado etc�tera que nos quita el sue�o durante algunas noches.
Es que bueno, deber�a existir un c�digo de conducta cordial para este tipo de cosas. Si usted se quiere retirar, caballero, tenga la bondad de decir de la manera m�s escueta posible, para no complicarle a usted la vida, por qu� carajos ha tomado la decisi�n de retroceder cuando a�n no hay alguna muestra de incompatibilidad aparente. Es que, por si usted no lo sabe, esta otra parte que se queda con un nudo en la panza y muchas preguntas en la cabeza, tambi�n tiene sentimientos, tambi�n tiene coraz�n y su coraz�n, a lo mejor, podr�a ser que tambi�n tenga heridas.
Las heridas� Se curan con el tiempo. Mea culpa: deb� dejar que se curaran antes de involucrarme con alguien m�s, pero� �C�mo iba a saber? No es una excusa, sino una realidad. �C�mo saber que esto que parece ser muy bueno, se te va a voltear de manera tosca y dolorosa, de un momento a otro?
Es que s� se sabe. S� se sabe. No lo voy a negar: s� se sabe. El sexto sentido de las mujeres es tal, existe, nos da indicios. Lo malo, en mi caso particular, es que estoy demasiado contaminada con ideas relativistas respecto al amor. No es que no crea yo en el amor (pese a todo), sino que considero positivo intentar algo bonito, si las circunstancias parecen favorables. �Total? A lo mejor queda una historia bonita para contar, porque tampoco vamos a pensar que todos los hombres son tan brutos como todos los hombres que han roto conmigo.
Yo no rompo. Yo, simplemente, no entro. Si s� que no me va a dar el coraz�n para querer bien a alguien, porque estoy a�n llorando mis heridas de hace tres a�os, pues no me meto. Si s� que el coraz�n no me va a dar para querer bien a alguien y yo misma no soy de las que hacen la lucha, pues me meto menos.
Pero es cuesti�n de conciencia. De empat�a anticipada. De no hacer a otro lo que no quieres que te hagan a ti. �De ser claros desde el principio, por el amor de Dios! En vez de estar por all� llam�ndome con lindos diminutivos y hacerme sentir importante, para luego decidir que siempre no. As� no vale, la lengua est� para algo m�s que los besos franceses y el sexo oral, tambi�n suele usarse para HABLAR. Y cuanto m�s pronto se hable, mejor.
Y bueno, luego del triste episodio de las preguntas, el an�lisis personal y la superaci�n del complejo de culpa, �l regresa y te explica a medias, tal vez entre l�grimas, tal vez haci�ndose el c�nico, as� como t�, o tal vez con los ojos inyectados de marihuana, que eso, que la ex de hace a�os, que el �nico amor, que el tiempo para estar solo, que la incapacidad de querer (no es tu culpa, mi ni�a, el problema soy yo), que me ha dado gusto conocerte, que esto y aquello.
Entonces, te quedas detenida en el tiempo, un puntito negro arrasado por el viento de cualquier desierto, por la noche, y piensas: �Por qu� mierda no le dije desde el principio que me estaba cagando de miedo? �Por qu� acced� y compart� con �l cosas que no se hab�a ganado?
Por supuesto, no dices nada, todo sonar�a a despecho. Debes aceptar que t� fuiste quien se aceler�, que nunca debiste ilusionarte, porque la ilusi�n es como la lepra: cr�nica y, para colmo, pasada de moda. Debes aceptar, tambi�n, lo que �l dice: no creo haberte roto el coraz�n, porque el coraz�n se rompe cuando uno est� realmente enamorado, as� como me pas� a m� con (y empieza otra vez la cantaleta de la ex de hace mil a�os).
T� piensas: no seas imb�cil, no me digas c�mo debo sentirme. De acuerdo, no me has roto el coraz�n, pero me han hecho una nueva raja, sobre cicatrices que a�n no cierran del todo y, por tu madre, tu padre y toda tu familia, �Yo no merec�a esto, cabr�n!
En fin, pues, ah� quedaste, ni�a. Ah� qued�, demasiadas veces en poco tiempo, por cierto. No s� si decir que fue culpa m�a, porque aqu� no hay culpas, sino irresponsabilidad: suya, por ilusionarme con su ilusi�n, sin estar listo siquiera para un romance de verano. M�a, por dejarme llevar por esa ilusi�n y por pas�rmelo mal luego.
D�as despu�s, y con la �amistad� recuperada, descubres que �l ya se ilusion� otra vez, con otra chica, en circunstancias parecidas y esa rajita que te hizo, acaba por romper en pedazos lo que quedaba en tu pecho. No por su importancia, sino porque el vaso estaba ya colmado. Sino porque tu cari�o vale m�s que eso y te gustar�a que alguna vez alguien sepa cuidarlo o, por lo menos, sepa no darle de baja tan pronto.
Entonces, �por qu� tom� la decisi�n que comentaba al principio de este post? Esa, la de desempolvar a uno de mis ex � novios y llevarlo de muletilla en todo mi andar. Muy simple: tal vez sea bueno que yo tambi�n vaya traumadita por el mundo, esto servir�a de atenuante para mis metidas de pata y corazones rotos regados tras mis pasos.
Imag�nense lo f�cil que es ganarse el derecho de hacer da�o: que los dem�s entiendan que me han herido y ahora yo estoy expandiendo el mal. Que los dem�s entiendan que, pese a ser conciente de lo que hago, el dolor que llevo en el coraz�n por ese ex al que quise mucho y que ahora se va a casar, me da derecho a intentar relaciones que dejar� a los tres d�as, porque recordar� mi miseria y no podr� seguir adelante, debido a que se ha roto algo dentro de m�, �Soy tan desdichada!
Y bueno, ya, aparte de estupideces: s�, se ha roto algo dentro de m� y eso me hace tener muy claro que no quiero nada m�s. Ya me cans�. Me gustar�a enamorarme, pero no por ahora. Mientras tanto, evitar� en lo posible jugar. Si quiero jugar, lo har� con quien sepa las reglas del juego y de ninguna otra manera. Mi dolor no me da derecho a decepcionar a nadie, aunque parezca que no sufra porque baila salsa que te cagas. �Y que me parta un rayo antes de desenterrar a alguno de mis muertos!
Si quieres usar a alguien de �consuelo�, no es justo hacerle creer que vas a quererle, s�lo para que te trate bien y el consuelo resulte a�n m�s gratificante. No es justo y me siento orgullosa de decir que, pese a mi promiscuidad, nunca lo he hecho.
J.

A J lo odi� por primera vez el D�a de la Reina. Era un s�bado por la noche. Yo estaba en �msterdam (la verdad, ni siquiera estaba en �msterdam, sino en mi habitaci�n en Leiden), con unas amigas con las que nunca salgo. Fuimos a ver a Tiesto. Adoro Tiesto, es tan duro tan variable, como el mismo J que me llamo desesperado aquella tarde, no recuerdo exactamente a qu� hora. Yo no contest�. Pues, no quer�a contestarle. Estaba cansada de la misma historia. No entiendo por qu�. Esa noche aunque muriese por verlo, no quise contestarle y no le contest�. La verdad: mor�a por ti J.
El D�a de la Reina es un d�a a-normal en holanda. La gente bebe por las calles. La gente se divierte. No es como otros d�as cuando uno camina por estas calles de Leiden, todo tan callado, tan ordenado. El D�a de la Reina en Holanda es el �nico d�a en que la gente sale por la ventana. Tenderetes por las calles, bares, cofis, hombres, mujeres, naranjas, mec�nicas, todos una masa mundana en todo holanda bebiendo como locos lo que no beben en todo el a�o (porque as� son de avaros), bailando, gritando, rompiendo ventanas, vendiendo s�nguches, misma feria de la cerveza arequipe�a pero en las calles de �msterdam con Tiesto y otros cantantes holandeses bien folkl�ricos.
Ese d�a yo estaba en �msterdam, J en R�tterdam, tirado en su cama, deprimido total, casi muerto. Yo me divert�a. No quer�a contestarle el tel�fono. Y es que (el) J paraba deprimido porque no ten�a dinero. Le deb�a a todo el mundo, hasta a la polic�a. Yo me ten�a que tragar la misma historia todo el d�a y vivir deprimida pensando en el cuero que me hab�a conseguido, yo me merec�a algo mejor estaba segura. No a J, pero el hombre era tan lindo tan dulce, tan todo� tan pero tan complicado... que me agot�.

Al d�a siguiente fui a R�tterdam en la ma�ana. La gente en el metro, medio apestoso el metro, con cervezas en la mano (parece seguir el d�a de la reina aqu�) hablando fuerte, gritando improperios en ese t�nel que yo aborrezco, que siempre tuve que recorrer para ver a J, que ni siquiera (a veces) me ve�a en la estaci�n. Una mujer normal lo mandar�a al carajo. Pero yo no soy normal, yo soy un poco de otra suerte, y siempre me acomodo sin quejarme a los encantos.
Lo primero que veo al llegar a la casa de J es la casa ordenada. La mesa de la computadora sin cigarrillos, la cama bien tendida (pusiste el esfuerzo carajo), la ropa sucia en la lavadora, las botellas de coca cola en la basura. J tiene la cara un poco larga y claro pues, a mi no me gusta verlo con esa cara, qu� me va a gustar verte con cara de pocos amigos cuando t� jodido siempre andas en depresiones, en crisis existenciales, desesperado por plata, cuando ganas el doble o triple que yo. Claro pues, hay que re�rse con J, pues, �l si sabe vivir en Holanda, la casa ordenada, impecable y con la cara larga, ese J es mi h�roe, carajo, qu� se le va a hacer, si ya se volvi� un holand�s y le digo
ya no me jodas m�s J, me pregunta
por qu� no contestaste el tel�fono; le digo:
el tel�fono por si no lo sabes, lo contesto cuando tengo ganas de hablar contigo, J, y yo cara de fierecilla sin domador le digo quiero terminar y termino. Salgo de su casa, me persigue hasta un cofishop, fumamos un batecillo y re�mos y fumamos, chinos de risa, me quiere dar un beso y yo le digo
hablo en serio J, aunque salga china de risa de ese cofishop-pub, tomo enojadaza ese maldito subterr�neo repleto de negros kinkones y sarnosos (y tambi�n viejecillas con su bast�n) que me miran con cara de cementerio, pues claro qu� me iba a gustar terminar con J, tan lindo �l, tan encantador, siempre hablando de sus proyectos a futuro (cuando no tiene presente) y llego a Leiden, mi ciudad, y, ah, llamada telef�nica, �qui�n era? J.

Al d�a siguiente sigo mi vida normal. La universidad, la casa, los viejitos de Delft y Alessio. Esa vida tan mon�tona en Holanda, carajo. Lo mejor, los libros, todos en holand�s. Qu� gracioso vivir en un pa�s f�cil de entender pero dif�cil de explicar. Recorro librer�as, entro a la biblioteca, nada nuevo por hoy, excepto, J, que busca una explicaci�n, me pide en cuatro palabras explicarle por qu� lo termin� ayer, y pues, jodido el muchacho, porque, le digo, pues, ya fue, ya me hart�, y �l me sigue preguntando casi llorando implor�ndome por dios cont�ndome que se meti� a la ducha y se imagin� la vida sin m� y yo ay chucha recuerdo que tiene cosas m�as que a�n no ha devuelto: mi chompa roja que le quedaba al cuete, un disco m�o (creo, ya no recuerdo: es capaz de decirme ahora, no era un disco era otra cosa) y el zum de mi c�mara profesional de fotos (que se la prest� yo buena gente para que tome sus fotitos con la s�per c�mara profesional que le dieron en el trabajo con la que toma fotos bien pajas, all� no m�s, cerca de su casa). Te las devuelvo esta misma tarde, dice, y cuelga.
Regreso a mi casa. Ahorita pienso para qu� te termin� J. Eras tan encantador. T� y tus tres muebles negros en una sala improvisada en un departamento de R�tterdam. T� y tu computadora siempre prendida, en la que pasabas horas dibujando, sumando y restando. T� y esos cojines de la cama que me torc�an el cuello y terminaba odiando, tir�ndotelos en la cara, porque claro, t� eras un cristo que dorm�a con los brazos extendidos de extremo a extremo, y s�lo me dejabas un espacio peque�o, un peque�o lugar en el cual acurrucarme y a veces me empujabas, me quitabas las s�banas, no por fiera, sino por dormido, por estar acostumbrado a dormir solo. �ste J, tan maduro �l, tan ordenado como un holand�s, que me dec�a trae tus cosas para leer, trae tu computadora para escribir. Escribe, carajo. Pero nada. Encend�a la computadora, laptop, y empezaba a hablarme y chau a la concentraci�n, me ped�a los f�sforos, la cocacola, los vinos, siempre fumando, siempre chupando (o qued�ndose dormido) y yo perdiendo mi fin de semana, J, sinti�ndome absorbida, no s�lo por ti, tambi�n por tu desorden porque de holand�s ten�as nada, s�lo ese departamento en R�tterdam, esos mueblecitos negros llenos de papeles y medias sucias, esa cama destendida y con pelos. Ahora me tengo que armar de valent�a para ir a recoger las cosas que t� tienes m�as. Y otra vez me viene la duda. Pienso �por qu� te termin� J? Pero t� vas a venir, te he pedido que vengas (qui�n me entiende, �alguna mujer?) Te abro la puerta de mi casa, te beso, nos besamos (?), y luego vete de ac�, carajo, me miras con cara de perrito triste, mi lente de c�mara, y le digo est� bien, sigue us�ndolo, no podemos terminar ahora, no podemos dejarnos de ver, y yo obediente, me digo, le dar� una oportunidad sin hacerle el amor, y chau, l�rgate J, pero J se qued� a dormir.
Tres d�as despu�s lo llamo por tel�fono (en el entretanto, claro, me llam� por lo menos tres veces por d�a) y le digo J devu�lveme el lente de mi c�mara. Otra vez vino, otra vez dormimos juntos, otra vez haciendo el amor.
Me encantas J ,qu� m�s puedo pedirte. Fui terca/soy terca. Ahora ya no te tengo y te extra�o a morir. Acaba de haber un terremoto en Ica y no s� si est�s vivo o muerto. Quiz�s te aplast� un muro o dos, o te mordi� un perro o te rob� alg�n delincuente por all�. Por eso escribo lo que escribo. Y tengo la urgencia de relatar c�mo fue nuestro des-en-cuentro.
Lapsus
De un tiempo a esta parte he descubierto que los chicos que se miman a s� mismos me irritan sobre manera. Dicen "voy a mimir" en vez de "voy a dormir"... Pens� que s�lo uno as� hab�a pasado por mis vagancias nocturnas, pero no, varios... �Qu� diablos ten�a yo en la cabeza que no los mand� a engre�rse con sus madres? �Arg! Puf, ya vi que el pr�ximo que me venga con diminutivos exagerados va a pagar pato por todos... No, no estoy para estas cosas. �Ya no!
Ac�some

Un d�a, por ese e-mail general que envi� con gratitudes a todos, mencionando a unos cuantos, entre ellos a �l, respondi� dizque conmocionado y contento, preguntando, con cierta culpabilidad ingenua, si me refer�a a �l. S�, a ti mismo, respond�, y cambi� el tema de inmediato, obviando otros comentarios suyos, como que no quer�a, con su tonta pregunta, perder lo que se estaba recuperando entre nosotros y otras estupideces incomprensibles, dignas suyas, sin m�s.
�Entre nosotros�� �Qu� puedo decir? Le quise, s�, mucho. Le am�, tal vez, como un hermano, un c�mplice y un compa�ero de sexo y viajes, que tengo ahora en buena estima, porque el aprendizaje fue vasto, pese a haber endurecido la coraza gris que ahora envuelve acogedora a mi desenga�ado coraz�n.
Este ser humano, con altas y bajas, con errores y aciertos, un d�a me dijo, protegido por los mensajes digitales de la telefon�a m�vil: �Lo �nico que me interesa de ti es tu amistad. T� sab�as, cuando te enamoraste de m�, que sufrir�as, porque yo ya me lo he pasado bastante mal con relaciones a distancia y no iba a enamorarme nunca de ti. T� me has interpretado mal cuando dec�a que te quer�a, porque no te quer�a del modo en que t� estabas pensando�.
Acab� con un colof�n bastante apropiado para una coz de tama�a magnitud: �demuestra tu madurez y s� mi amiga, porque no veo motivos para que no sea as�.
Tuve una peque�a muerte� Una nueva peque�a muerte por tercera vez en pocos meses (culpa m�a, nunca deb� dar mucho m�s de m� a nadie, sino descansar). Pero dur� poco, gracias a Dios, porque todo cansa, hasta estar mal por alguien que te rompe el coraz�n, sin compasi�n alguna, mientras alardea sobre lo mucho que te quiere y lo buen amigo que es.
Lo alej� de m� por un tiempo, lo m�s que se puede alejar una de alguien que ya est� lejos. Asum� mi culpa en este triste asunto y segu� viviendo, decepcionada, sin embargo, del actuar da�ino de alguien que, ya presente, hab�a da�ado bastante. Decepcionada tambi�n de ese supuesto �c�mplice�, que pasado un mes se lavaba las manos con total desparpajo, culp�ndome de �amarlo�, sin aceptar alg�n tipo de reciprocidad que not�, equivoc�ndome, claro, es sus m�ltiples demandas de amor.
No quise un enemigo m�s en el historial, por m�s bestia que �ste haya sido. En pocos meses y sin sentir mayor emoci�n, le escrib� conciliadora. He de reconocer que, en el fondo, exist�a un inter�s m�s all� del puramente amistoso: acababa yo de embarcarme en un proyecto en el cual, por cuestiones de nacionalidad, necesitar�a su ayuda. No su ayuda como recurso principal, pero s� un contacto, una posibilidad, un �nunca se sabe�. Me sent� mala, pero todo viene enlazado, todo tiene porqu�s incomprensibles para quien no est� metido en el tema, todo tiene un: vamos a ver si tanto dolor ha servido para algo. A fin de cuentas, no iba a hacerle da�o. Era, como dije, un sencillo por si acaso.
Cuando uno quiere a alguien, le hace bien porque su alegr�a es la alegr�a propia. �Qu� sientes luego, cuando, por necesidad de supervivencia, has debido dejar de quererle? �Qu� sientes luego? Tal vez se pueda forjar una amistad, pero a partir de fojas cero, como he hecho alguna vez� �Qu� m�s?
El perd�n es vital y yo no le he perdonado a�n. No lo amo. El instinto m�s puro me hizo mantenerle lejos de m�. Los recuerdos, contactarlo de nuevo. La vileza, lo que vino despu�s. �Serpiente? No peor que otras. Mala mentirosa, eso s�. Muy mala. Me encantar�a ser capaz de sostener un cuento bonito por m�s de una hora, pero no, por fortuna, qu� m�s da.
Me resultaba un poco duro mantener comunicaci�n con �l, sobre todo por su actitud fresca, su aqu� no pas� nada y t� me quieres porque tienes que quererme. Pero el momento de quiebre vendr�a tarde o temprano. Lleg�. Pregunt�: �Puedes ayudarme con esto? Pidi� m�s detalles al respecto y luego: No, lo siento.
Sin pensarlo mucho, porque tal vez ya estaba pensado desde hace tiempo, respond�, sin esmero: Tranquilo, ya lo tengo casi resuelto, pero un poco de ayuda extra nunca viene mal. De todos modos, plantearte esto ha costado lo suyo y la respuesta es positiva para m�. Digamos que vine tambi�n a ti para no pecar de soberbia. Buen d�a.
No he obtenido respuesta hasta ahora y es mejor as�. Ayer conversaba sobre esto con una buena amiga, que me entristece haberle hecho da�o, si tal es el caso. Luego, en tranquilidad y ahogando un suspiro, agregu�: pero �l tampoco ten�a derecho a hacerme da�o a m�.
No me gusta la venganza, pero a veces el cuerpo act�a solo. No soy una justiciera, aunque me gusta la reciprocidad. He descubierto que necesito mucho tiempo antes de ser �buena amiga� de alguien que me hizo llorar.
Noticia

Mi ex se casa. No �el ex�, ni siquiera quien inspir� este blog. Se trata del ex que tuvo la decencia de hacerme creer (o yo la estupidez de dejarle hacerme creer) que fue lo mejor que pudo pasarme en la vida.
La sensaci�n es extra�a. Ya sab�a de esto, porque soy una bruja, pues. Pero las mujeres somos tontas, esperamos in�tilmente que el ni�o tonto de turno, en alg�n momento de su vida, se d� cuenta que hizo da�o. Esperamos que nos diga �lo siento, s� que te da��, trayendo consigo, en un canguro, a su hijo reci�n nacido y a una ni�a de tres a�os de la mano, s�lo por humanidad, por respeto a las mujeres, ya que comparte su vida con una, a quien ama.
A veces una partecita de nuestro coraz�n (por decir lo menos) se queda a la espera de ese momento, porque as� somos, porque� Creo que estamos hechas de �ngel y la espiritualidad y el perd�n desbordan nuestro pecho, pero no se nos pide, como si no importara.
No es as�, sin embargo. No somos iguales y� Y cada qui�n con su vida, feliz. Menos mal que ya hay un abismo muy grande entre ambos, tan grande que incluso hace incomprensible nuestra relaci�n en alg�n momento, aunque s� que s� sucedi�.
No obstante, mi esp�ritu contin�a danzando una canci�n pagana, dando vueltas y vueltas, fren�tico, contento con lo que puede ver cuando se detiene a descansar, satisfecho y a�n en marcha, como debe ser.
�Por un carajo! �D�nde est� mi chico-fetiche de los �ltimos meses, cuando se le necesita? Lejos. Por aqu�, siguen los tr�mites.
Dominatriz

Creo que ser�a una buena opci�n laboral, si sale lo del postgrado ese y debo volver a tal pa�s, seis a�os despu�s. Dice Eliot que es decente y posible, y que adem�s "no ensuciar�a mi karma", pues el da�o y la implicaci�n de terceras personas es m�nimo.
No s�, pues. La mayor�a de hombres que acuden a estos centros est�n casados. Es verdad, no van a tocarme, ni siquiera se les podr�a ocurrir, pues un goril�n se encargar�a de ponerlos en su lugar, en pocos segundos. Pero� Bueno, a m� no me gustar�a que mi esposo vaya a clubes nocturnos para dejarse maltratar f�sicamente por una desconocida en antifaz (eso podr�a hacerlo yo misma).
Tal vez pueda tomar una decisi�n apropiada cuando tenga m�s claro si voy o no y qu� tanta necesidad de dinero haya. Por lo pronto, intentaremos seguir la �v�a legal� hasta donde nos lleve.
En fin, �que qu� es una dominatriz? Es un t�rmino utilizado en los negocios sexuales, referente a una mujer que domina.
Wikipedia (s�, como muchas otras cosas, podemos encontrar aqu� este tipo de informaci�n) da otros nombrecitos:
Ama / D�mina / Dominatriz / Femdom / Mistress /Lady.
La enciclopedia m�s grande la red, agrega que dominatrices son la mayor�a de las profesionales del
sexo-sado, por la gran cantidad de demanda masculina. Dice tambi�n que �ste �es un papel dif�cil de interpretar".
Y bueno� Tal vez por fin me vea obligada a hacer abdominales, si quiero verme muy bien en traje de cuero. De todos modos, la capacidad de �someter� la tengo en los ojos, ayer lo reconfirm� una amiga de Barcelona. Seg�n ella, soy sexual por naturaleza, aunque ni yo misma me d� cuenta muchas veces (�Controla esas miradas, ni�a!).
Lo que me pregunto es� �D�nde carajo se me va toda esta �capacidad de avasallamiento� cuando estoy enamorada? Vaya, tendr� que esforzarme m�s para que �la bruja que llevo dentro� salga de manera plena y me saque de l�os.
A ver qu� pasa.