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Etiquetas: [caviares]  [ideas]  [progresismo]  [socialismo]  
Fecha Publicación: 2014-07-27T14:13:00.000-05:00
Autor: Eduardo García Gaspar
Fuente: ContraPeso

Sucede en la política. Tiene su origen en círculos académicos. androjo

Puede verse en el clima de opinión pública.

Es una mentalidad especial. Una ideología.

Una serie de creencias que sirven para interpretar al mundo y justificar acciones.

Tiene sus rasgos. Uno de ellos es el de transformar problemas en asuntos de gobierno.

Buscando problemas, situaciones indebidas que están difundidas, las convierte en material que necesita la intervención estatal si se quiere solucionarlas.

Prácticamente no hay problema que no pueda resolver el gobernante. Y, más que eso, es un asunto moral el que lo haga.

Sería inmoral que el gobierno dejara que otros solucionaran esos problemas. Sería un gobierno insensible a los problemas sociales.

Es decir, esta ideología busca problemas generales en la sociedad y los comprende como causas morales de la intervención estatal.

Si, por ejemplo, hay obesidad en la población, el problema es concebido como uno público que justifica que el gobierno lo solucione con medidas como impuestos a bebidas azucaradas.

O bien, otro problema, como el de hijos nacidos fuera del matrimonio, también se comprende como causa de acción estatal. El gobierno debe iniciar programas de ayuda, como tal vez, una ayuda monetaria para pago de rentas o educación de los hijos.

La ideología que trato es describir suele ser llamada progresismo. La palabra es vaga y tiene sus variaciones, aunque estos rasgos la describen razonablemente.

La suposición de que el gobierno es un solucionador de problemas de las personas ha creado una suposición fundamental: la autoridad política es la agencia responsable de hacer felices a las personas bajo su gobierno.

¿Qué es felicidad del ciudadano? La respuesta, para el progresista, es el retiro de responsabilidades. La anulación de obligaciones personales. Es lo que mueve a regalar condones, legalizar abortos, establecer seguros de desempleo, dar educación gratuita, subsidiar casas…

La idea de culpa personal, de arrepentimiento, de obligación, resulta odiosa para el progresista. Es lo que le hace apoyar la idea general de liberación respecto a normas de conducta y aceptación de responsabilidades.

Por esto se aceptan las ideas que exaltan la anulación del sentido de culpa y se rechazan las religiones que la proponen.

Queriendo retirar responsabilidades, el progresista crea clasificaciones sociales basadas en dicotomías: oprimidos y opresores, siendo los primeros los que deben ser relevados de sus responsabilidades por medio de acciones gubernamentales, como “cuotas de género” en empresas, o ayudas a ancianos.

Lo más llamativo del progresista es, sin embargo, la conversión de la acción gubernamental en un terreno moral cuya meta es esa anulación de responsabilidades personales.

Un terreno en el que las intenciones es el único criterio que realmente cuenta. Si algo programa gubernamental tiene buenas intenciones, él es moralmente bueno y debe implantarse.

No importa si es demasiado costoso, si tiene efectos colaterales indeseables, si sus resultados son dudosos. La cualidad moral es suficiente como para realizarlos. Y resultará inmoral e insensible quien sea que pretenda siquiera revisarlos.

La herramienta de análisis del progresista es cruda: dividir a la sociedad en dos grupos, unos los oprimidos y otros los opresores, decretando que es una responsabilidad moral que el gobierno defienda a los oprimidos.

No solo es una herramienta cruda e ineficiente, también es inexacta y caricaturesca.

Estos y otros rasgos similares, como el secularismo activista, forman la esencia de la ideología del progresista. Su mentalidad sorprende además, por otra razón.

Es extraordinariamente exitosa. Su herramienta de análisis es el estándar mental de muchos que la han adoptado como un paradigma del que no se dan mucha cuenta.

No sé usted, pero en mi experiencia he visto a muchas personas que al enfrentarse a algún problema, por ejemplo, la obesidad creciente de la población, de inmediato reaccionan con “¡El gobierno debería hacer algo!”.

Quien sea que proponga solucionar problemas de esa manera, se ha convertido en un progresista.

Quizá no se haya dado cuenta, tal vez ni siquiera conozca el término “progresismo”, pero un progresista estaría orgulloso de su reacción inmediata, “¡El gobierno debería hacer algo!”

Lo que me lleva a lo que bien creo que vale una segunda opinión. Si acaso llega usted a exclamar algún día eso de “¡El gobierno debería hacer algo!”, póngase a temblar. Usted se ha convertido en un progresista involuntario y su imaginación ha cesado de funcionar.
Etiquetas: [comunismo]  [Crimea]  [malaysia airlines]  [moscú]  [Putin]  [Rusia]  [ucrania]  [URSS]  [Vladimir Putin]  [vuelo MH17]  
Fecha Publicación: 2014-07-26T18:00:00.000-05:00
LA TRAGEDIA DEL VUELO MH17
 
¡Misil que mata, pero esclarece!



Fuente: Tradición y Acción por un Perú Mayor

El criminal derribo de un avión comercial de la Malaysia Airlines tuvo el efecto de un rayo: mató lamentablemente a muchos, pero — precisamente como hacen los rayos — iluminó con una claridad terrible un panorama hasta entonces envuelto en tinieblas.

Densas tinieblas, sí, que hace años vienen oscureciendo progresivamente los horizontes de la política internacional, con obvios reflejos sobre la política interna de los países donde todavía hay libertad.

Conviene que la realidad así puesta en evidencia con el fulgor irresistible, pero tan transitorio, de un rayo, no sea olvidada por la opinión pública.

¿Qué sucedió exactamente? Aún se discuten pormenores. Pero el hecho esencial ahí está: un país agresor ya había invadido y anexado una región de un país vecino. Rusia se enseñoreó por la violencia de la península de Crimea, al sur de Ucrania. No obstante, el invasor quería más. Y, para eso, venía atizando contra la misma Ucrania una guerra subversiva con pretextos culturales y étnicos.

Conocemos fenómenos análogos en América Latina, alimentados desde Cuba. Algunos crepitan sembrando destrucción y muerte, como las FARC en Colombia.

Otros, como los “movimientos sociales” inspirados en la Teología de la Liberación, insuflados por el Foro de Sao Paulo y apoyados por ONGs y la izquierda internacional, trabajan en varios países para crear secesiones internas, o áreas donde no rigen plenamente las leyes que aseguran la unidad nacional, como las inmensas y artificiales reservas indígenas creadas últimamente en el Brasil.

Incluso en algunos de esos territorios, sometidos a estatutos especiales, a la mayoría de los ciudadanos se les impide ingresar, por prejuicios étnicos o culturales.

Esas peculiares secesiones también dividen la mayoría de la opinión pública en los países donde existen, sean de Europa, Asia o América.

Para algunos se trata apenas de reivindicaciones de minorías culturales, étnicas o sociales, reconocidas por leyes con las cuales hasta pueden estar en desacuerdo. Para otros, es la mano del comunismo que está por detrás.

Los segundos son mirados con desdén por los primeros: “¿Comunismo? ¡El comunismo ya pasó! Es cierto que quedan algunos reductos comunistas como Cuba, pero ya acabarán por adaptarse al resto del mundo”.

Para “demostrarlo”, ahí está Vladimir Putin que, sin renunciar al pasado soviético ruso, aparece para algunos como un nuevo Carlomagno venido de Oriente para derrotar el caos de Occidente.

Putin consiguió persuadir a no pocos ingenuos occidentales de que él está promoviendo en Rusia un enigmático proceso de restauración, mental y religioso.

Moscú estaría cambiando, gracias a haber sido muy favorecida por el supercapitalismo, por las superindustrias y por los superbancos de Occidente. El supersuministro de recursos financieros, económicos y técnicos en múltiples áreas estaría convirtiendo a la “nueva URSS” de Putin en un país moderno.

Mientras tanto, Rusia se está imponiendo como líder político de los países emergentes conocidos por la sigla BRICS — Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

En ese contexto, a la cabeza de la inmensa nación rusa se instaló un personaje de la antigua Nomenklatura comunista que —sin conversión y sin que se sepa bien cómo ni por qué— un buen día pasó a ser tenido como el gran defensor del Cristianismo, de los valores básicos de la vida, de la familia, del matrimonio, del patriotismo nacional: Vladimir Putin.

Ciertos medios conservadores y de derecha en Europa y hasta en Estados Unidos lo saludaron con entusiasmo, como el gran restaurador del orden cristiano; tal como hace 80 años, otros conservadores y anticomunistas saludaron la ascensión de Hitler... ¡que después se alió a Stalin!

La Historia jamás comprenderá cómo este nuevo look de Putin pudo ilusionar a tantos, en momentos en que la vieja URSS se metamorfosea en una “nueva URSS”, que viene extendiendo sus garras en todos los continentes.

A esos ilusos les bastaría con ver la cálida e idílica recepción que le fue tributada a Putin en su reciente gira por Cuba y América del Sur.

¿Por parte de quiénes? De líderes comuno-populistas, que de modo sistemático están destruyendo precisamente los valores que los ilusos creen que Putin va a rescatar...

Similis simili gaudet — “El semejante se regocija con su semejante”, dice el sabio adagio latino. Esa realidad se evidenció elocuentemente con gestos, palabras y silencios astutos de los líderes chavistas y congéneres latinoamericanos, y también con el carcelero castrista, ¡todos ellos visitados por Vladimir Putin!

Muy significativamente, el líder ruso inició su gira latinoamericana por Cuba, donde condonó definitivamente la pesada deuda del régimen castro-comunista con el gobierno ruso.

Pero ni siquiera esto lograba abrir los ojos de tantos ilusos autoengañados.

Hasta que el crimen contra el Boeing 777 de la Malaysia Airlines, que en un instante segó 298 vidas, fue como un rayo en cielo sereno. Como en el cuento del rey sin ropa, hizo el papel del niño que gritó “¡el rey está desnudo!”: súbitamente dejó al descubierto una realidad que se buscaba encubrir.

El avión comercial fue alcanzado por un misil, mortífero pero esclarecedor. Esclarecedor porque nos hace ver lo que hay de engañoso en el mito del “cristianismo” humanitario de Putin.

Hace poco más de 30 años, el 1 de setiembre de 1983, cazas soviéticos Sukhoi SU-15 derribaron un Boeing 747 de la Korean Airlines y mataron a todos sus 269 pasajeros y tripulación.

Pretextos diversos fueron aducidos entonces para el criminal atentado. No obstante, después de una exhaustiva investigación quedó confirmado para la historia que el derribo fuera intencional, despropositado y ordenado por Moscú.

¿Qué fue lo que motivó este crimen absurdo? — La conducta de los inicuos, cuando su situación se les vuelve desfavorable, es imprevisible. Ciertas formas de frustración les generan necesidad de desahogos, y estos son también imprevisibles.

En el este de Ucrania, “ex”-comunistas, milicianos separatistas y batallones de mercenarios ilegales enviados desde Rusia estaban perdiendo posiciones frente a las fuerzas del gobierno.

Con eso, los planes de Putin para anexar esa región a Rusia estaban haciendo agua.

Y en la depresión del momento, de ese bando partió el misil asesino, cuyo impacto horrorizó al mundo.

Que esta tremenda tragedia haga abrir los ojos de los que fueron engañados por la metamorfosis cosmética capitaneada pelo líder de la antigua KGB, buscando restaurar el imperio soviético sobre nuevas bases.

Que Dios omnipotente se apiade de los pasajeros del vuelo MH17 victimados sin culpa.

Que, por la intercesión de la Santísima Virgen, Él preserve a los pueblos que sepan amarlo sinceramente, para que no se dejen ilusionar por engañosos artificios como el de la "cristiandad" de Putin . Pues detrás de este se esconde un anticristianismo que sólo servirá para revivir y prolongar la pesadilla soviética comunista.
Etiquetas: [Fuerza Popular]  [Fuerza Social]  [keiko fujimori]  [partidos políticos]  [Susana Villarán]  
Fecha Publicación: 2014-07-26T16:32:00.000-05:00
Autor: Iván Budinich Castro
Estoy seguro que más de un analista puede sentirse desconcertado al  ver por donde los senderos de la política casi siempre impredecibles han llevado a Susana Villarán, otrora abanderada de la izquierda moderna, tecnocrática e institucionalista, la honestidad, el juego limpio y a su némesis por excelencia, Keiko Fujimori  la heredera política de Alberto Fujimori; uno de los lideres más cuestionados de nuestra historia reciente quien como todos sabemos purga condena en prisión.

Así tenemos que Susana Villarán y sus seguidores, no han tenido reparo en terminar subiendo  su candidatura a la reelección del gobierno municipal en lo que el periodista y novelista Jaime Bayly, llamaría una “puta combi” electoral al mismo viejo estilo del cuestionado caballero oscuro del establishment político criollo, Alexander Koury; mientras que por su lado las “maléficas”, “corruptas” y “tenebrosas” fuerzas capitaneadas por Keiko Fujimori optan por la institucionalización de su movimiento acudiendo a las lides municipales con la implícita aceptación de que en política a veces algunas derrotas pueden significar victorias futuras.

El fujimorismo en el pasado la fuerza representativa de la antipolítica en el Perú es ahora la organización con mayor expectativa de convertirse en una organización consolidada dentro del sistema de partidos políticos del país. Que lo logren o no es una incógnita, pero que intenten el paso de un estado al otro es inesperado dados sus antecedentes.    Encarnar la contradicción de un antisistema devenido en sistema no es tarea fácil, pero ahí puede estar la mejor arma del fujimorismo. En su contra tiene a la historia, su antecedente más cercano el odriismo no sobrevivió la prueba de la historia tal y como no lo hicieron desde la orilla opuesta los movimientos que pretendieron continuar el legado del velascato. 

Por su lado más allá del gesto de sus sonrisas vacías y su nula capacidad para la autocritica, hasta un personaje tan obcecado como  Susana Villarán  tiene que darse cuenta que independientemente del resultado de las próximas elecciones, de las buenas y malas artes del asesor Favre, de la necedad del electorado que capaz hasta le vuelve a ofrecer la victoria, ya esta derrotada ella y todo lo que pretendió simbolizar en 2010. La honestidad, la decencia, la eficacia, la institucionalización de la política, cada componente de la imagen ofrecida por Susana Villarán y su difunta organización “Fuerza Social” han quedado liquidados en sus años de mala praxis en la gestión municipal limeña; más todavía en el colmo de la insensatez, la cima del cinismo y el más brutal  desprecio por toda la institucionalidad tan supuestamente ansiada, terminan lanzando su candidatura por un vientre de alquiler cualquiera demostrando en los hechos el maquiavelismo vulgar tan propio de la vieja izquierda peruana. 

“Fuerza Social” tuvo por parte de sus integrantes y la sociedad todo para ser quizás no un gran partido de masas, pero si una organización estable y coherente en el frágil tinglado de la política nacional, un ejemplo de que una nueva política en el Perú si es posible y una esperanza de que la izquierda peruana si es capaz de renovarse, es una verdadera lástima que la idea de FS haya terminado como termina en una gran traición para sus electores, otro de los males chistes a los que Susana Villarán a lo largo de estos años de (con)gestión municipal nos tuvo acostumbrados. 

Etiquetas: [compromiso por el peru]  [Sergio Tapia Tapia]  [virgen del carmen]  
Fecha Publicación: 2014-07-26T16:00:00.000-05:00

Autor:    Dr. Sergio Tapia Tapia
Fuente: Diario La Razón


¿Qué sucede en la Nación peruana? ¿Aún no somos conscientes de la profunda degradación en la que nos hemos sumergido? El día 17 de julio, tras las celebraciones de la Virgen del Carmen –Patrona de Lima y del Criollismo- se suscribió en la Biblioteca Nacional del Perú el documento "Compromiso por el Perú".

Católicos, evangélicos, adventistas del sétimo día, anglicanos, ortodoxos, cristianos evangélicos, mormones, islámicos, budistas y bahaíes. Es decir, cristianos y no cristianos del Perú, se encontraron en una común realidad y aspiración: Ser peruanos y estar comprometidos con el destino Nacional.

Con esta impronta, superaron toda diferencia que los distinga y caracterice, y así expresaron unísonamente que el Perú sufre una "profunda crisis de valores que se va extendiendo".

Para lo cual asumieron promover cuatro esfuerzos necesarios e indispensables, para los que convocan "a todos los peruanos": (1) Defender la vida desde la concepción, (2) Preservar la Libertad Religiosa, (3) Promover el Matrimonio entre varón y mujer, así como la Familia, (4) Sostener la adecuada educación integral, y respetar al derecho de los padres sobre la educación de sus hijos.

Tal como lo advirtieron los Obispos junto al Papa Benedicto XVI, en el numeral 74 del documento de Aparecida (Brasil), con ocasión de la V Conferencia Episcopal Latinoamericana, hay un "acelerado avance de diversas formas de regresión autoritaria por vía democrática (…) Una democracia sin valores (…) se vuelve fácilmente una dictadura y termina traicionando al pueblo" Que la crisis de valores es grave, es una verdad inocultable. Ahí está, patente ante nuestra mirada, la común conducta de políticos, jueces y fiscales, policías y de muchos que ejercen autoridad. Como también desertan de los valores un sinnúmero de líderes socio-político-culturales: Periodistas, maestros universitarios y escolares, padres de familia.

De las cuatro propuestas a las que nos convocan las jerarquías religiosas más representativas del Perú, puede deducirse la gravedad del mal moral que padecemos: es gravísimo.

Tres de las propuestas están destinadas a apuntalar a la persona humana individualmente: Defender a la persona para que pueda nacer y vivir, respetarle su derecho a creer en Dios y a poder obrar consecuentemente con su fe, y ser vigilantes para que los niños y jóvenes que reciban una educación integral.

La cuarta propuesta se destina a apuntalar a la persona humana socialmente. Ya que se están produciendo graves amenazas que trastocan la noción de lo que es y debe ser una pareja matrimonial – respecto de la cual hay circunstancias que exigen aclarar lo que es de Perogrullo, pero tan mal estamos que no debe descuidar hacerse la aclaración–: Por pareja matrimonial sólo debe entenderse la relación que conciertan un varón y una mujer, y además, va ligado con la preservación del matrimonio la defensa de la familia –la célula básica de la sociedad–.

Asediados nos encontramos, en lo personal y en lo social. Una grave revolución trastornadora estamos padeciendo: ¡Perú, levántate!
Etiquetas: [América Latina]  [autoritarismo]  [caudillismo]  [democracia]  [populismo]  [socialismo]  
Fecha Publicación: 2014-07-24T14:00:00.000-05:00
Autor: Carlos de la Torre
Fuente: Elpaís

Las democracias, como anotó Guillermo O’Donnell, no sólo mueren de manera súbita con golpes de Estado. También perecen de manera gradual cuando se concentra el poder en el ejecutivo, se restringen las libertades que permite el pluralismo y el Estado coloniza la esfera pública y la sociedad civil. Los Gobiernos de Rafael Correa en Ecuador, al igual que el de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela difícilmente pueden ser considerados como democracias liberales. Si bien se legitiman ganando elecciones, éstas se dan en condiciones de inequidad que sistemáticamente favorecen a los candidatos del Gobierno. En Venezuela y Ecuador el poder está concentrado en el ejecutivo y las cortes de justicia al igual que las instituciones de control y regulación están subordinadas al presidente.

Cuando Chávez y Correa llegaron al poder las instituciones políticas estaban en crisis. El sistema de partidos de la democracia pactada venezolana que se constituyó excluyendo a la izquierda marxista se transformó en un régimen corporativista y corrupto. Entre 1996 y el 2006 ningún presidente ecuatoriano pudo terminar su periodo y el congreso destituyó con artimañas legales a tres mandatarios. En este contexto de desencanto y desconfianza a los partidos políticos, parlamentos y cortes de justicia estos políticos se presentaron como outsiders que prometieron la refundación de todas las instituciones y el fin del neoliberalismo.

Si bien Chávez y Correa redistribuyeron el ingreso y redujeron la desigualdad crearon regímenes autoritarios que colonizaron la sociedad civil y la esfera pública. Se crearon leyes para regular las ONG y los movimientos sociales fueron cooptados y reprimidos. Los activistas que resisten la subordinación al régimen son criminalizados como terroristas. Estos Gobiernos crearon instituciones que regulan los contenidos mediáticos y el Estado que controla canales de televisión, emisoras radiales y periódicos públicos se convirtió en el principal comunicador. En países en que no se diferencia lo público de lo estatal, los medios públicos funcionan como voceros del Gobierno. Se está estrangulando económicamente a la prensa crítica y se fomenta que grupos económicos afines al Gobierno compren los medios críticos. Como resultado la calidad de los debates en la esfera pública se ha empobrecido, los medios se autocensuran y casi no hay espacios para que se investiguen los abusos del poder.

Si bien Chávez y Correa redistribuyeron el ingreso y redujeron la desigualdad crearon regímenes  que colonizaron la sociedad civil y la esfera pública
Pese a las similitudes en la manera en la que se restringen las libertades civiles que permiten el pluralismo, los Gobiernos de Venezuela y Ecuador tienen diferencias. En Venezuela se han creado instituciones participativas como los círculos bolivarianos y los consejos comunales en los cuales los sectores populares intervienen activamente. El chavismo distribuyó recursos a los más pobres, los organizó y los exaltó como la esencia de la nación. Los seguidores pobres de Chávez tienen lealtades políticas, materiales y simbólicas a la revolución bolivariana. El correismo es diferente pues la participación se reduce al voto. Correa legitima su Gobierno con discursos maniqueos populistas que transforman a los rivales en enemigos de la patria y simultáneamente con argumentos tecnocráticos de cómo alcanzar la modernidad y el progreso. Debido a la ausencia de mecanismos de participación y al temor del Gobierno a la movilización popular autónoma, las lealtades al populismo tecnocrático de Correa son más instrumentales y menos sólidas que en Venezuela.

La oposición venezolana tiene la capacidad de ganar votos y de organizar actos masivos de protesta. En Ecuador la oposición está fragmentada y dividida. A diferencia del chavismo que promocionó tomas de tierras, edificios y de algunos medios de producción, el correismo ha respetado la propiedad privada. En Ecuador hay un boom económico que ha beneficiado a los grandes grupos económicos, a la clase media que está empleada con buenos sueldos en el Estado y aún a los más pobres. En Venezuela las clases medias y alta consideran que sus intereses materiales están en peligro, mientras que en Ecuador no hay incentivos reales o imaginarios para que la oposición forme un frente común. Las víctimas del Gobierno de Correa han sido los medios privados, los partidos políticos, los periodistas, los líderes de los movimientos sociales y la izquierda organizada.

En Venezuela se cierran cada vez más los espacios para una salida consensuada de la crisis del chavismo y no está claro si el país se sumirá en un caos y una guerra civil. La extrema personalización del poder han transformado a Correa, al igual que a Chávez en su momento, en la encarnación de su proyecto de transformación. Se modificará la Constitución para permitir su reelección indefinida. Sin su liderazgo la revolución ciudadana probablemente se desvanecerá o al igual que en Venezuela probablemente terminará en enfrentamientos violentos, pues estos Gobiernos comparten la visión de que encarnan proyectos revolucionarios que jamás podrán ser revertidos por los enemigos de la patria y de la historia.

Carlos de la Torre es director del program de estudios internacionales de la Universidad de Kentucky.
Etiquetas: [conflicto arabe israelí]  [Israel]  [Medio Oriente]  
Fecha Publicación: 2014-07-24T12:41:00.000-05:00

Autor: Mark Steyn

Durante las últimas jornadas, Israel ha sido castigado no solamente desde el extremo gazatí de la pantomima del Fataj-no-es-Hamás, sino también desde el Líbano y Siria. Es objeto de los ataques no sólo de un grupo terrorista, sino de dos países soberanos, todos los cuales son satélites en algún grado u otro de un tercer país, Irán. Si el General Sisi no hubiera depuesto a Mohammed Mursi y no le hubiera metido entre rejas, habría un cuarto país encantado de entrar al trapo. Mientras tanto, al otro lado del Puente de Allenby, en Jordania, el vecino menos desequilibrado de Israel ha visto ampliarse su población un 25 por ciento a base de refugiados sirios, y su frontera occidental hoy linda con el nuevo califato de yihadistas perturbados. En el enfrentamiento regional de sunitas y chiítas entre el Estado Islámico de Irak y Siria y las diversas ramas de Teherán, las dos partes enfrentadas no están de acuerdo en nada, menos en que unos judíos muertos nunca están de más.

Vaya por Dios. El Oriente Próximo árabe Todo muy complejo, ¿a qué sí? Que si Fataj, que si Hamás, que si Hezbolá, que si los Hermanos Musulmanes, que si el Estado Islámico de Irak y Siria, que si los alauitas... 

¿Alguien lleva la cuenta? ¿Y por qué iba alguien a molestarse en llevarla, cuando lo cómodo y guay es culpar a los judíos? El afamado periodista australiano Brendan O´Neill escribe:

¿Por qué razón los progres occidentales se ofenden más por el militarismo israelí que por los demás tipos de militarismo? Es extraordinario. Francia invade Mali y no se ven caóticas y concurridas manifestaciones de pacifistas por París. David Cameron, respaldado por la friolera de 557 parlamentarios, ordena intervenir atacando Libia desde el aire, y la izquierda británica no se molesta en dedicar sus cuentas de Twitter a publicar las grotescas fotografías de los civiles libios que pierden la vida como consecuencia. El Presidente Obama reanuda sus ataques selectivos con vehículos no tripulados en Pakistán, matando a 13 personas en una única intervención el mes pasado, y Washington no está asediado por indignados colegas pacifistas que exigen a gritos ´Fuera de Pakistán´. Pero en el mismo momento en que Israel dispara un proyectil contra Gaza, en el instante en que un político israelí dice estar en guerra con Hamás, los tarados de todos estos países occidentales toman las calles, enarbolan exageradas pancartas, echan pestes en Twitter, publican fotografías de niños palestinos muertos, dan nombres y edades de todos los ´ASESINADOS POR ISRAEL´ y berrean en general por ´el derramamiento de sangre´. (Cuando Occidente ataca a otro país, hablamos de guerra; cuando lo hace Israel, es ´derramamiento de sangre´).

Cualquiera con un poco de sentido crítico se habrá preguntado alguna vez por la razón de que haya semejante doble rasero en relación al militarismo israelí, que los misiles disparados contra el estado judío no sean al parecer dignos de la misma condena que los proyectiles disparados por Washington, Londres, París, los turcos, Assad o cualquier otro hijo de vecino sobre el planeta. Los parisinos que en general se han hecho los suecos  mientras Francia retoma el África francófona y durante los dos últimos años planta sus efectivos militares por todas partes desde la República Africana Central a Mali pasando por Cote d´Ivoire, acuden por miles durante el fin de semana para condenar el imperialismo y el salvajismo israelíes. Los estadounidenses congregados en la embajada israelí de Washington para denunciar a gritos los crímenes israelíes no creaban tanta conmoción el mes pasado cuando la administración Obama anunciaba la reanudación de sus ataques selectivos en Pakistán con vehículos no tripulados. (Curiosamente, hablamos de la jornada posterior a que una intervención norteamericana, la 375 en 10 años, matara  a un mínimo de seis personas en Pakistán. Pero oiga, el militarismo de Obama no es tan malo como el militarismo israelí, y a diferencia de los palestinos muertos, los paquistaníes muertos no merecen que sus fotos, sus nombres y sus edades sean colgados por los preocupados progres de Twitter).

A propósito, yo estoy a favor de la intervención francesa en el África francófona: la intervención militar discreta en apoyo de intereses nacionales explícitos ajenos al ineficaz trans-nacionalismo de las ayudas a los rebeldes-porque-el-mundo-les-hizo-así es algo que las potencias occidentales deberían de poner más en práctica. Pero al margen de eso, O´Neill tiene razón en sorprenderse por la virulencia extraordinaria del actual "anti-sionismo" de Europa.

A cierto nivel, constituye una forma de mecanismo psicológico de defensa. Gran Bretaña, Francia y el resto de socios se están islamizando vertiginosamente, y los hedonistas oriundos de ellos y sus inquietas poblaciones musulmanas albergan acusadas diferencias a tenor del destino de sus sociedades: La Euro-Izquierda post-cristiana cree haber construido una sociedad secular en la que el matrimonio homosexual y la fluidez de género son motivo de distinción; significativos porcentajes de jóvenes musulmanes quieren vivir según la ley islámica, y están convencidos de que la apostasía hay que castigarla con la pena capital. Reconciliar estos dos puntos de vista enfrentados demuestra ser algo espinoso. Pero, como en el caso del Estado Islámico de Irak y Siria e Irán, existe una cuestión en torno a la cual ambas partes coinciden plenamente. Como escribí hace más de media década:

Ya se ven muchos puntos de fricción cultural — desde la abolición de las "huchas de cerdito" de los menores de edad entre los bancos británicos al consumo público de pastelería étnica por parte de los agentes de la policía de Bruselas en el ramadán. Y aun así, existe una cuestión en la que se da una notable comunión entre los veteranos europeos naturales y sus jóvenes poblaciones musulmanas en decidido crecimiento: Un conocido sondeo concluyó hace un par de años que el 59 por ciento de los europeos consideran a Israel la mayor amenaza a la paz mundial.

Los europeos naturales y los agitados jóvenes musulmanes no están de acuerdo en los derechos de los homosexuales, ni en los derechos de la mujer, ni en las tapas de bacon, ni en las clitoridectomías, ni en la pornografía, ni en los matrimonios concertados entre primos, pero sí que están de acuerdo en que, en las célebres palabras del difunto embajador francés en Gran Bretaña Daniel Bernard, "todos los actuales problemas del mundo se deben a este pequeño país de mierda, Israel". Las manifestaciones a las que se refiere O´Neill - en los exteriores de las embajadas de los países occidentales - son el vagón de cola nacional del nuevo odio a los judíos. Los euro-izquierdistas hacen de poli bueno, y sus jóvenes musulmanes de poli malo. Así están las cosas por allá:

Incidentes parecidos se registraron por todo el casco de París y Francia en general al mismo tiempo. La mañana de la víspera – es decir, en sábado – un cóctel molotov era lanzado contra la sinagoga de Aulnay-sous-Bois, un barrio parisino. En Asnieres, otro barrio residencial de las afueras, la policía afirma que un grupo de unos 300 musulmanes se reunió delante de la sinagoga y coreó lemas contra Israel durante una media hora. Grupos más reducidos de agitadores musulmanes intentaron acceder a la sinagoga de Belleville, al norte de París, y a la sinagoga de Tournelles, en Marais.

No menos desagradables fueron las concentraciones propalestinas de París, Marsella, Lille y Bordeaux, entre otros municipios, rematadas con banderas palestinas y del Estado Islámico de Irak y Siria, y protagonizadas orgullosamente por réplicas de proyectiles Fajr. Los manifestantes – de origen africano subsahariano o del norte de África casi íntegramente – gritaron lemas explícitamente antisemitas, sobre todo "¡Itbaj al-Yahud!" (Masacrad a los judíos, en árabe). En el momento en que llegaban a tiendas de propiedad judía o sedes de profesionales judíos liberales, tapaban las puertas o escaparates con pegatinas instando a "boicotear el racista Estado de Israel". El lunes, varios miles de manifestantes propalestinos y pro-yihadistas se manifestaban durante kilómetros de la ciudad, desde el barrio fuertemente musulmán de Barbes hasta lugares de enorme población judía y muchas sinagogas por la zona de la Bastille. Los manifestantes que atacaron la sinagoga de Don Isaac Abravanel formaban parte del grupo.

Pedir a los Euro-izquierdistas que frenen esto es pedir demasiado. Porque si abandonan a los musulmanes en lo que respecta a Israel, ¿qué otra cosa tienen en común con los musulmanes? Y por esa razón, la catálisis del nuevo odio a los judíos por su parte seguirá adelante:

BERLIN (AP) — La policía alemana permitió que un manifestante antiisraelí se subiera a un vehículo policial y coreara lemas desde el mismo, incluyendo "Israel mata niños" y "¡Alá ajbar!" — "Alá es grande" en árabe. — a través de un megáfono policial, decía el domingo la portavoz de la policía de Frankfurt.

La policía permitió que el manifestante utilizara el megáfono durante la manifestación Gaza Libre el sábado porque el manifestante se habría ofrecido a tranquilizar una protesta que se había vuelto violenta, declaró a Associated Press la portavoz Virginie Wegner.
Piense en cómo será para un judío de 80 años. Cuando eras un chaval, el grupo estaba por todas partes y el tipo del megáfono policial gritaba "¡Heil Hitler!" Ahora todas partes son del grupo, y el tipo del megáfono policial grita "¡Alá Ajbar!"

El bloguero Scaramouche escribe hoy:
Recuerdo haber leído hace un tiempo algo de que "a los judíos nunca se les perdonará el Holocausto". A primera vista, la declaración parece simplemente lesiva: después de todo, ¿por qué razón hay que perdonar a los judíos las salvajadas que les hicieron? La moralidad y la cordura parecen exigir que, de haber alguien por perdonar, sería a los judíos que participaron en los crímenes contra los judíos, que también eran crímenes contra la humanidad.

Y aun así, como vemos hoy en el fanatismo contra Israel y la forma en que se extiende por el mundo, la primera idea, que el mundo no perdona a los judíos a causa de lo que les hicieron, parece dar en la diana.

Parece que Scaramouche piensa en mí - allá en el Telegraph hace una década, el 25 de enero de 2005:
Según un sondeo de la Universidad de Bielefeld, el 62 por ciento de los alemanes se dicen "cansados de todas las recriminaciones de los crímenes alemanes contra los judíos" - formulación inusualmente firme en un cuestionario de varias preguntas, pero que al menos cuenta con la ventaja de no llevarnos a confusión en lo que respecta a la posición esta semana de "las recriminaciones" pan-europeas por el Holocausto. La vieja broma - que los alemanes nunca van a perdonar Auschwitz a los judíos - se hace más cierta cada semana.

Como escribí hace unos años, los principales beneficiarios de la "culpa por el Holocausto" de la posguerra han resultado ser los musulmanes. Cualquiera familiarizado con los prejuicios alegremente francos que tenía la población del Continente durante las dos guerras sabe que nunca habrían contemplado ni por un momento la aparición de mezquitas y madrazas en Bruselas y Lyon, Frankfurt y Salzburgo. Pero en la Europa de la posguerra, el Holocausto descansa a los pies del nacionalismo etnocultural, y por esa razón no hay motivos aceptables para poner reparos. Y por esa razón, al tiempo que las sinagogas y las carnicerías kosher son asediadas e incendiadas, la Euro-izquierda sigue haciendo causa común con los musulmanes culpando a los judíos.

Es psicológicamente imprescindible no solamente poner reparos al militarismo israelí, igual que hace una década ponían reparos al militarismo de Bush y Blair, hay que ir más allá e insistir en que los judíos son ahora los Nazis. Porque, si hay que creer sinceramente en el "Nunca más", entonces uno está moralmente obligado a plantar cara a los nuevos Nazis. Alguien tiene que ser el Nazi, ¿no? E identificar a la amenaza totalitaria real sería pedir demasiado. Como concluí en Commentary hace la misma cantidad de años:

No hace mucho, me encontraba viendo  el vídeo de otra manifestación "propalestina" en el centro de Londres en el que la Policía Metropolitana se bate en retirada por St. James´s hasta Piccadilly, huyendo de una manifestación que enarbola conos de tráfico al grito de "¡Huid, cobardes!" y "Alá ajbar!" Pensaría que los engañados progres del multiculturalismo lo acabarían entendiendo: A la hora de hacer cuentas, esto no consiste en Gaza, no consiste en Oriente Próximo; consiste en ellos. Puede ser un consuelo para un Israel cada vez más solo que, en uno de los guiños más siniestros de la historia, en la nueva Europa, los europeos son los nuevos judíos.
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Fecha Publicación: 2014-07-21T11:39:00.000-05:00
Autor: Alberto Medina Méndez

Una competencia deportiva es solo eso. Más allá de las emociones que genera por momentos, es un mero enfrentamiento entre rivales circunstanciales. Sin embargo, el efusivo entusiasmo de la gente invita a una reflexión más audaz, trascendente y fructífera.

Este campeonato del mundo de la disciplina más popular del planeta podría pasar a la historia solo como uno más de la secuencia habitual. Pero existe la posibilidad de analizar el interesante legado que ha dejado como saldo trascendente para la sociedad. De su observación se pueden obtener muchas conclusiones, algunas de ellas de gran utilidad para el futuro.

Por un lado, la controvertida modalidad que propone mezclar deporte y banderas, solo exacerba un nacionalismo, que además de cuestionable, resulta peligroso porque alimenta, aún sin pretenderlo, cierto intolerancia, invitando a discriminar a las personas por el lugar en el que han nacido.

Para muchos ha sido solo una chance para desahogarse, en una sociedad que pretende escaparse, al menos por un tiempo, de sus propias desilusiones cotidianas y que encuentra en este espectáculo masivo una ocasión para desconectarse, por instantes, de la coyuntura que lo agobia.

Lo verdaderamente apasionante, lo digno de destacar, es que este fenómeno social de características singulares puede, asimismo, mostrar el camino. Lo que se ha vivido es lo que sucede cuando una sociedad consigue alinearse detrás de un objetivo compartido, dejando de lado sus ocasionales diferencias para enfocarse en lo significativo, en su meta común.

Cabe meditar entonces, con mayor profundidad, acerca de lo que ocurriría con la inmensa nómina de asuntos pendientes que angustian a la comunidad, si esta actitud tan simple y básica se pudiera replicar, al menos parcialmente, en otros tantos campos de la vida en sociedad.

Si los ciudadanos de cualquier lugar alcanzaran a entender como funciona este sencillo mecanismo que los tiene como protagonistas, podrían intentar atacar cuestiones relevantes como acotar la corrupción, disminuir los niveles de inseguridad o mitigar la pobreza.

Sin dudas que estos temas son suficientemente más complejos y que no alcanza lamentablemente solo con arengar. Pero quizás, con la postura apropiada, al menos se podría minimizar el interminable impacto negativo de tantos males que aquejan a la sociedad contemporánea.

El Mundial ha dejado un legado muy palpable y fácil de visualizar. Pero no menos cierto es que los legados pueden ser aceptados o descartados de plano. Lo importante es tomar la decisión a conciencia y no por la inercia de los estados de ánimos que propone una sociedad espasmódica.

Muchos ciudadanos manifiestan su vocación de cambiar la historia de su país, de torcer el rumbo de los acontecimientos. Están enojados con la realidad y absolutamente hastiados de tanto descalabro a su alrededor. Pero para modificar el presente se necesita bastante más que un poco de bronca esporádica, impotencia inconducente y queja perseverante.

Algo de lo que mostró la máxima competencia deportiva es indispensable para cambiar. Y está absolutamente a la vista. Claro que se pueden sacar diferentes conclusiones de lo acaecido y quedarse solo con algunos aspectos de las tantas enseñanzas que ofrece la Copa del Mundo. Vale la pena hacer un esfuerzo intelectual adicional para captar con inteligencia las múltiples oportunidades de aprender que quedaron suficientemente explicitadas.

Si la sociedad se fija un objetivo y entiende la trascendencia de elegir su destino, puede recién ahí, dar el paso siguiente, que implica básicamente aislar sus eventuales diferencias personales, sus constantes prejuicios hacia los demás y abandonar los personalismos tan propios de la vida política y colocar entonces todas sus energías para hacer lo necesario. Si se detiene en las distracciones que propone el paisaje cotidiano, jamás consigue su objetivo y termina frustrada, enfadada y abatida por la derrota.

El ejemplo reciente, muestra que en esa hinchada se abrazan todos, se saludan por las calles los que tienen la misma camiseta, aunque ni siquiera se conozcan. Los une un objetivo común, una pasión similar, una meta compartida, un sueño por concretar. No saben cuál será el resultado, lo viven con tensión e incertidumbre, pero también con el entusiasmo de quien tiene ganas de intentarlo primero para lograrlo después.

No los une el espanto, ni siquiera el desprecio por el adversario, sino una devoción casi religiosa por la gloria, es un sentimiento en positivo que sirve como elemento motivador para ir detrás de la meta trazada. Y si eventualmente la consiguen, este hecho puntual se convierte en ese combustible que permite ir por más y no conformarse con lo obtenido.

Los que no entienden nada, ni miran los partidos por televisión, están igualmente ahí, firmes, ayudando, alentando, haciendo lo que pueden. No saben de tácticas, ni de nombres, ni siquiera se enteraron quien es el director técnico, tampoco conocen las historias personales de cada jugador, ni sus clubes actuales, pero de todos modos están aportando lo suyo, porque saben que estar es importante y que borrarse no es una opción.

No parece tan complicado. Se trata solo de un requisito, el que tiene que ver con tener la actitud indispensable para cambiar la historia o al menos intentarlo. Esa que no aparece casi nunca en la vida cívica de este tiempo. Tal vez valga la pena recapacitar en serio. La copa mundial, en esta ocasión no se consiguió, pero si se logró comprender la tan elemental dinámica que genera movimiento, entonces habrá servido este legado mundialista.
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Fecha Publicación: 2014-07-19T15:27:00.000-05:00
Autor: Alberto Masueti
Fuente: contrapeso

Qué es el liberalismo.

El liberalismo no es una religión, una filosofía o una ciencia.

Aunque emparentado con las verdades permanentes de la tradición judeo-cristiana occidental, con las filosofías realistas, y con lo mejor de las ciencias humanas, el liberalismo es no más ni menos que doctrina política: la de los Gobiernos limitados, los mercados libres, y la propiedad privada.

La respuesta a la primera pregunta que la gente hace, sobre en cuáles países el liberalismo se ha practicado, tiene vigencia, o la ha tenido, es ésta: ese sistema político, legal y económico practicaron en el pasado los países de Europa del Norte y EEUU de América que por esa causa se hicieron ricos, con libre comercio internacional y patrón oro.

Hasta que más tarde, ya en el siglo XX, fueron llevados al estatismo y al socialismo, algunos mediante la fuerza bruta y por la vía de las armas, de un solo golpe, otros poco a poco, con engaños y por la vía de los votos.

Y así, en forma abrupta o paulatina, fueron cayendo en el empobrecimiento, en la dependencia y adicción a las limosnas o “programas sociales” del mal llamado “Estado de Bienestar” (el Bienestar del Estado), y en sucesivas crisis financieras y económicas, hasta llegar al presente colapso global.

Libertad, y otros valores

El Liberalismo Clásico es mucho más que “las ideas de la libertad”, expresión un tanto etérea y ambigua, cuya imprecisión ha determinado en gran parte el fracaso del liberalismo como empresa política.

Porque de la premisa liberal de rigurosa separación entre lo público y lo privado en todas las esferas de la vida social, resulta una amplia libertad individual para todas las personas, pero también otros valores, preciosos para las sociedades, como orden y la paz, seguridad y justicia, prosperidad y progreso, tan valiosos e igualmente necesarios y anhelados como la libertad.

Capitalismo

El sistema liberal de economía es el Capitalismo competitivo, a partir de la separación entre lo público y lo privado en la esfera de la producción e intercambio de bienes y servicios, según y conforme las leyes propias de la oferta y demanda en mercados libres, pero con un dinero no carente de respaldo real, y un sistema de banca privada con reserva 100 % en los depósitos.

Ese capitalismo liberal ya no se practica en casi ninguna nación del mundo, con la relativa excepción de algunos lugares de Asia. Porque en todos ha sido abandonado en favor del estatismo.

Ese abandono ha llevado paso a paso a las naciones a la enorme crisis que hoy afecta a la economía global, mayor que la de 1929, tal como expone la Escuela Austríaca de Economía. La recuperación plena del capitalismo liberal es el único remedio disponible. Porque no hay otro.

Moral y economía

El capitalismo es el único sistema moral, porque para ganarse el sustento hay que producir o ayudar a producir alguna cosa deseada, que la gente demande en los mercados, y se venda y compre en libertad, sin coacción alguna, ni privilegios para nadie. Y es el más eficiente en este sentido.

Pero hoy el capitalismo está prohibido, o legamente muy restringido. Legalizar plenamente el capitalismo es lo que procede; pero antes, su rehabilitación moral y ética.

La “corrupción”, que tanto escandaliza a nuestra clase media, es inherente al estatismo, que se hizo para robar; y no hay forma ni manera alguna de que pueda ser honesto. Ni eficiente, porque es irrealista.

Por otro lado, las metas trazadas por Marx y Engels en el Manifiesto Comunista del año 1848 ya se han cumplido en el terreno de lo económico, y se han hecho realidad, sea por la vía bolchevique (comunismo) o menchevique (socialdemócrata): el Gran Gobierno controla nuestra producción e ingresos, el dinero, la banca y el comercio; y si aún nos dejan respirar, es para que podamos seguir trabajando para ellos.

Además es completo el control gubernamental en la educación, que les sirve para inculcar alocados pretextos y excusas ante los evidentes fracasos del Sistema, como también las creencias en falsos remedios.

Por ello, ahora las izquierdas van por los objetivos que quedan, en la moral, el lenguaje, la razón, la ciencia y la civilización, buscando la destrucción del matrimonio y la familia; eso se llama Posmodernismo o “Marxismo Cultural”, indispensable para que los individuos quedemos aislados y en solitario, impotentes, indefensos y por completo a merced del Gran Estado providente, de sus dádivas y su tutela. Y por supuesto, desarmados.

Etiquetas: [Crecimiento económico]  [reactivación]  
Fecha Publicación: 2014-07-17T12:14:00.001-05:00
Fuente: Andina

Lima, jul. 16. El Perú retomará una mayor expansión en el corto plazo y tiene potencial para continuar creciendo durante diez o 20 años más, de la mano de la inversión privada que hará sostenible el avance económico, señaló hoy el vicepresidente de inPerú, Christian Laub.
"Claramente en julio deberíamos empezar a registrar cifras de crecimiento bastante mejores de la mano de la inversión privada y en un contexto de política fiscal y monetaria expansivas", indicó.
Imagen: larepublica

Manifestó que las medidas del Gobierno para dinamizar la inversión privada son súper positivas, pues apuntan a viabilizar los proyectos de inversión que estaban estancados, por lo que las cifras económicas del segundo semestre del año serán mucho mejores.

"Lo que hemos hecho en los últimos diez a 20 años ha sido impresionante y tenemos que continuar avanzando durante diez a 20 años más, pues existe entusiasmo por las oportunidades de inversión en todos los sectores productivos", anotó.

En ese sentido, sostuvo que lo que se viene para el Perú en el segundo semestre del año y para los próximos años es grande e importante para nuestro desarrollo.

"Es un momento crucial y las perspectivas del segundo semestre se ven bastante mejores y positivas, por lo que se puede prever un punto de quiebre", precisó.

Asimismo, resaltó que en estos momentos de desaceleración de la economía global son importantes las políticas económicas laxas, pero también es relevante generar que la inversión privada sea sostenible en el tiempo.

Por su parte, el presidente de la Asociación Invirtiendo en el Perú o inPerú, José Antonio Blanco, afirmó que el Perú es un país lleno de oportunidades.

"Tenemos más prospectos de inversión que Colombia y Chile, así como posibilidades y oportunidades de crecimiento en todos los sectores que uno pueda imaginarse, por lo que tenemos que empujar el coche y la iniciativa de inPerú es importante en ese sentido", dijo.

Refirió que en los últimos meses Perú ha sido testigo de muchas concesiones y proyectos de inversión anunciados, que generarán una mayor producción y crecimiento de la economía en la segunda parte del año.

En ese sentido, destacó que el Gobierno ha dado pasos importantes con las medidas aprobadas y seguramente van a incluir otros puntos relevantes próximamente, según lo anunciado por el Ejecutivo.

"Será importante que el Gobierno siga generando medidas que fomenten la inversión y acelerando la permisología, como lo ha hecho hasta ahora, o dando incentivos tributarios y, en general, facilitando las inversiones, pues estamos compitiendo con nuestros vecinos en la captación de capitales", dijo en conferencia de prensa.

Finalmente, sostuvo que el Perú debería escalar en el ranking latinoamericano como destino de las inversiones, y justamente los road show que organiza inPerú buscan acercarnos a los inversionistas.

inPerú realizará próximamente un road show en Europa, del 1 al 6 de setiembre, y en esta oportunidad promocionarán el país en Madrid (España), Zúrich (Suiza) y Londres (Inglaterra).

Etiquetas: [hamás]  [hitler]  [Israel]  [Mit brennender sorge]  [Pío XI]  [stalin]  
Fecha Publicación: 2014-07-17T10:33:00.000-05:00
Por Marcos Aguinis
Fuente: La Nación


Observo la escalada de violencia en Medio Oriente que se inició con el asesinato de tres adolescentes israelíes, y a eso me voy a referir. Pero, para hacerlo con buena base, urge recordar que el 14 de marzo de 1937, casi dos años antes de la Segunda Guerra Mundial, el papa Pío XI lanzó una trascendental encíclica, Mit brennender Sorge (Con ardiente preocupación). Rompió con el estilo tradicional de titularlas en latín y la publicó en alemán. Su intención denunciadora era evidente, a pesar de las precauciones diplomáticas del texto y la poca fuerza que tuvo su difusión urbi et orbi. Contiene frases vigorosas contra el nazismo. Pero su mensaje no fue acatado por el universo católico en su totalidad, ni siquiera por prelados que cayeron bajo la fascinación nazi. Pío XI fue más lúcido y valiente que muchos líderes mundiales.

La culpa por la inmensa tragedia que asoló al mundo no sólo corresponde a los nazis, sino a quienes les permitieron fortalecer su delirio, envalentonarse, armarse e imponerse, con la idiota esperanza de que se podía detenerlos mediante afectuosas concesiones. El acuerdo de Munich, firmado en 1938 para “solucionar” la crisis de los Sudetes -que el ingenuo Chamberlain consideró maravillosa garantía para “una paz de cien años”-, fue la última prueba que necesitaba Hitler para saber que Occidente y sus valores eran un castillo de papel. Pactó con Stalin, invadió Polonia y comenzó a extenderse como una venenosa mancha que aspiraba a dominar el planeta.

La Guerra Fría que sucedió a la Segunda Guerra Mundial produjo nuevos sufrimientos y matanzas. La caída del imperio soviético, sin embargo, no implicó el fin de la historia, sino el comienzo de otra, en la que surgió un inesperado protagonista: el fundamentalismo islámico. Por ahora no es universal, pero aspira a serlo. Tiene diversos matices, como los tuvieron al comienzo las formaciones que seguían a Hitler. No impiden que se unan tras objetivos comunes: el sunnita Hamas está aliado con los chiitas de Hezbollah y de Irán. La opresión de las minorías cristianas en todo el Medio Oriente, que genera una continua emigración por motivos religiosos -¡a esta altura de la historia!-, es apenas comentada. Las técnicas regresivas de los fanáticos están alcanzado un salvajismo poco creíble, como la crucifixión de mucha gente. Sí, ¡la crucifixión! Ahora la aplican a cristianos y herejes de Siria.

En el Medio Oriente ya se han despejado amplias zonas Judenrein (limpias de judíos). La discriminación étnico-religiosa empezó en 1948, durante la guerra de la independencia de Israel, una conflagración desencadenada por seis Estados árabes contra la población judía de Tierra Santa, con el manifiesto propósito de ahogarla en el mar. En forma paralela, casi 800.000 judíos fueron expulsados de Libia, Egipto, Marruecos, Túnez, Siria e Irak. Ahora no queda un solo judío en la Franja de Gaza. También la Autoridad Palestina aspira a la total ausencia de judíos bajo su jurisdicción. En cambio, el 20% de la población israelí es árabe, con plenos derechos ciudadanos.

La alianza de la Unión Soviética con los regímenes árabes y el feroz antisionismo estalinista de la izquierda determinaron la descalificación permanente de Israel. En todos los foros y circunstancias, el acorralado Israel es acusado porque boga o porque no boga. Para conseguirlo, se entronizó a los palestinos como víctimas privilegiadas. Se empezó a considerar que cualquier crimen, abuso o publicidad calumniosa de los palestinos es producto de la “ocupación”. Incluso donde ya no hay ocupación. ¡A tener en cuenta este dato! Israel arrancó de las orejas a todos los judíos de la Franja de Gaza para dar con el gusto a la demanda palestina de una efectiva desocupación. Primero desocupó Gaza y luego vendría el resto. ¿Qué hicieron los palestinos con su libertad y los fondos de ayuda internacional? ¿Grandes hoteles para sus playas hermosas? ¿Convertir a Gaza en la Costa Azul del Mediterráneo oriental? ¿Demostrar a su vecino Israel que desean convivir en paz, con el fin de estimularlo a desocupar también Cisjordania? No. Trabajaron para cavar túneles por donde contrabandear armas y construir cohetes que disparan a diario contra las poblaciones israelíes. Decenas y decenas de cohetes pretenden asesinar la mayor cantidad de personas en las ciudades, aldeas y kibutzim de los alrededores. Gente de todas las edades debe correr a diario hacia los refugios, aterrorizada, cuando suenan las alarmas. Pero la prensa no se ocupa de señalarlo con la indignación que corresponde. Israel no es la víctima privilegiada y, en consecuencia, no tiene derecho a la solidaridad del mundo. En cambio, apenas son destruidas las bases de lanzamiento misilístico (incluso con operaciones de precisión quirúrgica para no afectar a los civiles), aúllan contra la “agresión israelí”. Invito a prestar atención sobre este punto. Advertirán que siempre se destaca con más fuerza la respuesta israelí que la provocación terrorista. El resultado es obvio: un envalentonamiento que estimula a más túneles, más armas, más misiles, más guerra.

También es necesario enfatizar que para los extremistas la “ocupación israelí” no se limita a los territorios que el Estado judío liberó de jordanos y egipcios en 1967, sino a todo Israel, incluido Tel Aviv. Así lo estipula la plataforma de Hamas. Israel es detestado por judío, pero es más detestado por constituir un baluarte de los valores democráticos y progresistas que produjo Occidente. En el fondo, es una guerra de civilizaciones. O una guerra contra la civilización, para devolvernos a la Edad Media.

Gaza podría ser inducida a crecer pacíficamente. Bastaría con que las fuentes que proveen grandes recursos a sus autoridades cortaran las transferencias en cuanto lancen un solo misil más. Hay que obligarlos a ser responsables sobre la vida y el futuro de su pueblo. No se debe tolerar que esos recursos se desvíen hacia campañas de odio, entrenamiento de mártires y fabricación de misiles. Disuadirlos de una buena vez, como no se supo hacer oportunamente con los nazis. Entonces Gaza disfrutará de la paz y logrará su progreso.

Para evitar otra nueva escalada de violencia como la que ahora arrecia, hace falta otra vez la lúcida voz de Pío XI que exija a los gobiernos sensatos, a los organismos internacionales, a la gran prensa, a los millones de árabes y musulmanes moderados poner freno a la exaltación fundamentalista que se incrementa con el incesante apaleo a Israel y la escandalosa ausencia de condenas a la permanente incitación al odio que fermenta en Gaza, Cisjordania, casi todos los países árabes y muchas otras zonas del mundo sumidas en una enorme confusión.

Etiquetas: [Caja Metropolitana de Lima]  [contraloria]  [corrupción]  [Susana Villarán]  
Fecha Publicación: 2014-07-16T13:56:00.000-05:00
La Contraloría quiere tumbarse al auditor que destapó el escándalo de la Caja Metropolitana, el mayor acto de corrupción de la gestión de Susana Villarán hasta ahora conocido. El 27 de junio pasado, la gerenta del Departamento de Personal de la Contralaría, Carla Gutiérrez, le envió una carta a Julio Sifuentes Reyes, el auditor, imputándole “faltas graves de naturaleza laboral” por haber exigido al contralos Fuad Khoury –vía correo electrónico- una investigación imparcial del caso y por haberse presentado ante la Comisión de Fiscalización del Congreso sin la autorización de la institución, a pesar de que Julio Sifuentes Reyes es el jefe del Órgano de Control Institucional (OCI) de la Caja Metropolitana.

La funcionaria Gutiérrez considera como “faltamiento (palabra inexistente en el diccionario) de respeto e injuria grave” el correo electrónico que Sifuentes envió a Khoury el 3 de mayo pasado, antes de que estallase el escándalo en los medios. El email al que Gutiérrez hace referencia y al que este semanario tuvo acceso dice así: “Creo que la única forma es que te sumes y apoyes el informe del caso Fraude y regreses a tu gente al lugar de origen. ¿Cómo quedaría la Contraloría ante la opinión pública si se entera que un funcionario que lucha realmente contra la corrupción está en una institución que apoya a los corruptos y busca la sinrazón para sancionarlo, además por hechos infames?”, escribió el auditor Fuad Khoury. Es decir, realmente al contralor luchar contra la corrupción le puede costar su puesto a un funcionario.

Además, en el correo Sifuentes Reyes se queja de que Haward Chang, gerente de la oficina Regional de Lima (funcionario de rango superior), lo visitara en su oficina para revisar su trabajo. “Hoy he recibido la visita de Howard Chang, dizque para revisar cómo está la situación administrativa de la OCI. No nos engañemos, es para buscar un “quítame esta paja” o sancionarme y despedirme, como siempre han actuado “Los dinosaurios de la CGR” La pita se rompe por el lado más delgado. Imagino que eso están  buscando. ¿Tú crees que se impediría que se conozca “el tesoro” al que se refiere el auditor es el informe de auditoría de la Caja Metropolitana en el que están involucrados varios funcionarios de confianza de Villarán y algunos excompañeros de trabajo del propio contralor.

El 6 de mayo pasado Sifuentes le envió otro correo a Khoury. En esta oportunidad, el auditor le advertía: “Se ha detectado un gran fraude de la Alta Dirección de la Caja (exfuncionarios del Banco Interbank y terceros (exfuncionarios del Banco Interbank) por aproximadamente 20 millones en perjuicio de la Caja. Estos funcionarios también coincidieron contigo en el Interbank”. Líneas abajo añadió: “Fuad, después de que veas la profundidad y extensión del fraude perpetrado te darás cuenta que no hay forma sino de apoyar la denuncia penal en contra de estos delincuentes de “cuello y corbata”, como los has definido, y que “son unos desgraciados”. Lo has dicho en tus comentarios en la TV, en los últimos tiempos, por lo que es la gran oportunidad de decidir de qué lado están tú y tu equipo. Para taparles la boca a quienes, como Mesías Guevara (congresista de Acción Popular), dice que te van a denunciar constitucionalmente por no hacer nada en el caso Áncash.”

La comunicación termina con un desafío para el escurridizo Khoury. “Espero que mediten bien vuestras acciones a seguir. Lo que sí sé es que desde este caso tendrá que darse un gran cambio en el Sistema Nacional de Control”. El contralor lo que hizo fue coger los correos y entregarlos a Asuntos Internos para que sancionen al insubordinado.

La gerenta del Departamento de Personal de Contraloría, Carla Gutiérrez Ramírez, se tomó como una afrenta personal el correo y así lo hizo saber a Julio Sifuentes. “Resulta tendencioso y de notoria mala fe insinuar que por esta circunstancia funcional (que Khoury fuera compañero de los involucrados) del señor contralor no contaría con la independencia, autonomía y funcionalidad requerida, por lo que dicho comentario resulta tendencioso e injuriante llegando al extremo de faltarle el respeto a su superior jerárquico”, dice la indignadísima señorita Gutiérrez a Sifuentes. Recordemos el contralor trabajó en Interbank con dos de los implicados en la denuncia: José Miguel Castro, el gerente general de la Municipalidad de Lima y presidente del directorio de la Caja Metropolitana, y el empresario chileno Andrés Muñoz Ramírez, beneficiado con un préstamo de US$ 1.1 millones.

El colmo del atrevimiento de Julio Sifuentes llegó el 27 de junio pasado, cuando se atrevió a ir al Congreso a explicar qué contenía el informe de auditoría que había realizado. El auditor, palabras más, palabras menos, retrató el descarado apoyo que Villarán recibe de Khoury. “Nosotros, siendo parte del equipo de la Contraloría, no hemos recibido respaldo hasta hoy día (del contralor) ni nos ha recibido en sus oficinas. El señor contralor ha recibido a la alcaldesa y al presidente del directorio de la Caja Metropolitana. Sin embargo, a mi persona y a mi equipo no nos ha recibido”, se quejó Sifuentes en el Congreso. La sesión era retransmitida en vivo y en directo por el canal del Parlamento.

Sifuentes Reyes remató su alocución con una frase lapidaria: “Los informes duermen el sueño de los justos, a partir de denuncias insignificantes donde acumulan cantidades de costos, sin ningún beneficio para el país”.

Esta puesta en escena sacó de sus casillas a la funcionaria Carla Gutiérrez. “Usted ha formulado declaraciones que han comprometido la imagen de la Contraloría General de la República, incumpliendo sus deberes de funcionario adscrito al ámbito del Sistema Nacional de Control, revelando información reservada y, lo que es más grave, emitiendo opiniones contrarias a la imagen y buen nombre institucional de la entidad”, redactó Gutiérrez en el informe. Y añadió: “Usted ha emitido declaraciones en un foro y ante un medio televisivo de difusión pública contraviniendo normas expresas contenidas en nuestra normativa interna, según las cuales todo funcionario de la Contraloría requiere autorización expresa de su superior jerárquico para declarar”. La carta de la gerenta del Departamento de Personal culmina pidiéndole los descargos a Julio Sifuentes Reyes en un plazo de seis días. Este semanario trató de ubicar al auditor pero no fue posible. A través de allegados comunicó que no podía declarar por la naturaleza reservada de la investigación administrativa. En todo caso, por fuentes cercanas a la Contraloría se supo que Sifuentes argumentó que el correo enviado a Khoury es de índoles personal por “tratarse de un amigo de más de 34 años” y que, por lo tanto, la comunicación es inviolable y amparada por la Constitución. Y dijo que acudió al Congreso atendiendo una citación del propio presidente de la Comisión de Fiscalización, Vicente Zevallos.
Alonso Ramos para Hildebrandt en sus trece.
Etiquetas: [atentado]  [calle tarata]  [SENDERO LUMINOSO]  [terrorismo]  
Fecha Publicación: 2014-07-16T11:37:00.000-05:00
El cobarde atentado perpetrado por el grupo terrorista Sendero Luminoso en la calle Tarata, un crimen que no debe ser olvidado.

Etiquetas: [CAPITALISMO]  [Colectivismo]  [erick flores]  [Erick Yonatan Flores Serrano]  [liberalismo]  [libre mercado]  [marxismo]  [socialismo]  
Fecha Publicación: 2014-07-16T09:30:00.000-05:00

Erick Yonatan Flores Serrano
Egresado de Sociología

Mucho se ha dicho en torno al libre mercado, mucho se ha dicho en torno a sus errores, y seguramente mucho se seguirá diciendo. Pero, ¿qué distancia existe entre lo que se dice y lo que realmente ocurre? La verdad es que estamos hablando de muchísima distancia, y ahora solo me remitiré a diferenciar, en forma asequible y sin tanto apoyo en la teoría (para no ser muy nebuloso), las enormes diferencias que existen entre lo que quiere decir un mercado libre, y lo que existe, un mercado regulado y limitado por la intervención de los gobiernos.

En una hipotética sociedad de libre mercado, la competencia es la cualidad más importante, solo con esta los oferentes son capaces de ofertar bienes y/o servicios de calidad. Esta competencia hace que todos pugnen por el posicionamiento dentro de un determinado rubro y, una vez posicionados, los oferentes ahora pugnan por mantenerse en el foco de atención del cliente.Cada oferente se esfuerza día a día por mejorar la oferta, y en medio de toda esta competencia, la sociedad en general termina ganando, reducción de precios y buena calidad, son solo algunas cualidades que son posibles gracias a un mercado libre. Es incuestionable que en tal escenario, las necesidades de todos los individuos pueden ser satisfechas por las empresas, y digo que “pueden”, porque las necesidades son infinitas y cada una tan subjetiva como la otra.

Pero eso es lo interesante, el hecho que exista gran diversidad en la demanda hace que los oferentes se especialicen cada vez más para satisfacerla, de este modo expanden sus dominios y las necesidades son cada vez mejor satisfechas. Caso palpable es el de Coca Cola, el lanzamiento de su nuevo producto Coca Cola Zero, que buscaba contrarrestar el perjuicio de la salud por un consumo desequilibrado, es la mejor forma de demostrar que las empresas satisfacen las necesidades de su público objetivo, delimitando variedad de productos según las expectativas del consumidor y en función a la distinción de los mismos bajo estratos sociales cada vez más complejos. Y hasta siendo pesimistas, cuando una necesidad queda insatisfecha por un oferente, siempre existe la posibilidad de optar por nuevas alternativas, nuevos oferentes están a la orden del día en su afán de lograr consolidarse. Por tanto, una sociedad que abrigue el libre mercado entendido de esta manera está condenada al desarrollo y lastimosamente no podrá salir de la terrible senda del crecimiento. Es una fatalidad que, digamos, muchos estaríamos dispuestos a pagar. No todos, claro; siempre están los que prefieren paraísos de los que hablaré más adelante.

En cambio, en una sociedad de mercados regulados, o directamente corporativistas y/o mercantilistas. La competencia ya no ocurre dentro del espectro económico, la competencia migra sus efectos al área política. Y todos los beneficios que trae consigo la competencia se pierden y cambian su sentido, lo que era un sistema de beneficios para todos ahora se convierte en un sistema de beneficios para unos en perjuicio de otros. Cuando existe la intervención de los gobiernos, el mercado pierde su virtud fundamental, la cual es, que a través de los intercambios voluntarios, se logra coordinar la sociedad en forma armoniosa y espontáneamente se desarrolla la vida en sociedad. En este caso, los gobiernos intervienen en la economía como prestamistas, al tener un rol activo se convierten en facilitadores de concesiones, beneficios, avales, garantías y demás formas de protección a determinados particulares. Esto es indefectiblemente negativo porque la competencia se traslada a otro lado, ahora los empresarios compiten para hacerse amigos del gobierno, es mucho más fácil y menos costoso, que las empresas satisfagan el ego del gobierno a que se concentren en competir para satisfacer la demanda de la gente. Esta disfunción deja en descubierto una de las características más cuestionables de la naturaleza humana, todos, absolutamente todos los individuos somos potencialmente malos, todos somos potencialmente agresivos, todos somos potencialmente negativos para la sociedad. Por tanto, el empresario que se encuentra en el dilema de elegir entre esforzarse mucho para conseguir el posicionamiento de mercado y lograr así consolidarse dentro de un rubro, o esforzarse poco para conseguir el posicionamiento otorgado por el gobierno y así competir deslealmente; opta por la vía más fácil, y nadie optaría por la vía más trabajosa. Al menos nadie que yo conozca. Recordemos aquí lo que ocurrió con EUA y el mercado financiero, la burbuja que estalló en 2008 fue consecuencia de la intervención del estado en materia económica, y no como absurdamente señalaron J. Stiglitz y P. Krugman en su determinado momento, la expansión del crédito durante 15 años en tasas que oscilaban entre 7% y el 10% anual, nunca tuvieron respaldo real en el ahorro, eran sustentadas por dinero artificial que avalaba el gobierno, de esta forma, se infló la burbuja que luego exploto dejando sobre la mesa inversiones sin valor en el rubro inmobiliario. Así fue como sucedió, y si vamos un paso más allá, la pregunta se cae de madura: ¿Fue el libre mercado el responsable de la crisis?, pues obviamente no, el gran responsable de la crisis financiera de EUA fue el gobierno, que a través del banco central, se prestó para esta jugarreta maquiavélica. Con esto la ecuación queda muy clara:

Gobierno + Privado = Beneficios Mutuos

Nótese que en la ecuación no figura el grueso de la gente, la sociedad civil queda excluida de toda posibilidad de beneficio, y al contrario, son ellos los que pagan los platos rotos que otros rompieron. Así es como funciona el mercantilismo/corporativismo, que no es más que una forma de intervención gubernamental en materia económica. Pareciera que el fracaso de la Rusiade antaño con su sistema de planificación central no basto para terminar de lapidar aquellas ideas que sostienen que la dirección económica de un gobierno puede llevar a buen puerto.

Y ahora, recapitulemos, la diferencia entre el libre mercado y el mercado intervenido quedaría de la siguiente forma. El libre mercado permite que los intereses personales comulguen espontáneamente entre sí,todos se benefician, todos ganan. La ecuación perfecta para todos. Por su parte el mercantilismo/corporativismo permite que los intereses personales colisionen entre sí,ganan los amigos del gobierno, gozando de protección y avalgana un sector en perjuicio de muchos otros. La ecuación perfecta solo para gobierno y privado. Podría llenar varias páginas más con ejemplos que demuestran el beneficio de uno y el perjuicio de otro, pero creo que el público es muy hábil y todos sabrán concluir sobre el tema en forma racional.

Ahora, cuando mencionaba que existía, aparte de los sistemas que acabo de describir, otro tipo de sistema político/económico parecido al paraíso, me refiero estrictamente al socialismo; y cuando hablo de socialismo me refiero a todo tipo de socialismo, no entraré en detalles sobre su clasificación porque sería irrisorio puesto que comparten la idea esencial del fracaso y nunca han renovado su ideario, solo acomodado su discurso.

En el socialismo se reconoce la existencia de un estado poderoso que se encarga de planificar la vida de las personas, el estado es dueño de todo y los seres humanos se convierten en ovejas de un enorme rebaño inerte, incapaz de pensar y crear nada. Con el escenario plateado así, no hay forma posible en que los seres humanos puedan ser libres, el sistema es totalitario por completo puesto que limita la expresión de las libertades de las personas. Ideas centrales como: “Ser exitoso es malo”, “ganar mucho es pecado”, “el bienestar común por encima del bienestar individual”, “el egoísmo degenera la sociedad”, solo por decir algunas, son las más famosas mentiras de nuestro tiempo, y lo peor de todo es que hay quienes las creen. En una sociedad socialista no importa lo que se haga con el dinero, siempre es inmoral tener mucho. Bajo este tipo de esquema poco importa si Bill Gates invierte gran parte de su fortuna en la caridad y la investigación (como actualmente lo hace), al socialismo no le interesa si el dinero tiene una utilidad, digamos, positiva; lo que interesa es el proceso de acumulación de la riqueza. El socialismo entiende que la construcción de toda riqueza está hecha sobre la base de la explotación de los pobres y que eso es inmoral porque los ricos se hacen cada vez más ricos utilizando a los pobres como medios para la consecución de sus intereses. Marx cobre vida cuando se habla de la explotación, de la malevolencia del empresario cuando se adueña de la plusvalía del trabajo, de la lucha y la conciencia de clase, de la justicia social, de no solo interpretar la realidad sino transformarla, y demás ideas que no resisten un análisis riguroso. Toda la doctrina marxista (y toda forma de colectivismo en nuestros tiempos) se resume en la arrogancia de unos cuantos burócratas que creen saber qué es lo que le conviene a la gente. Friedrich Hayeknos hablaba de la fatal arrogancia que se expande en la mente de los planificadores haciéndoles creer que son los dueños de toda la información existente, lo cual no es más que uno de los errores más grandes del socialismo, el entender la vida en sociedad y tratar de coordinarla desde arriba es un despropósito enorme, su aplicación deviene en desastres como la historia ya demostró hasta la saciedad.

Y pese a todo esto existen personas, que en contra de toda lógica elemental y ante abundante evidencia, creen en un futuro en donde el socialismo puede ser una especie de promesa de redención frente al hostil mundo humano, tan imperfecto, tan cruel y tan explotador. El socialismo, descrito por la pluma de muchos pseudo-intelectuales y difundido por la retórica belicosa de la izquierda más recalcitrante, aún sigue en pie en forma moribunda, desangrándose por la evidencia que prueba su imposibilidad y alimentándose de sus, cual sanguijuela, de tontos útiles que aún conservan en su cabeza un ideal mesiánico de éstas características. Pero pese a la ceguera de sus fanáticos más radicales, el socialismo no tiene futuro, nunca lo tuvo, nunca lo tendrá.

En suma, son estas tres formas de las que se puede hablar, el libre mercado en donde todos ganamos, el mercantilismo donde unos ganan a costa de otros, y el socialismo donde unos ganan a costa de otros pero con agravantes mucho más notorios en términos sociales.

En tiempos actuales venimos presenciando la debacle de alternativas que equivocadamente creyeron corregir las supuestas fallas de los mercados libres, tal es el caso de los estados de bienestar. Suecia y Noruega, pilares de la social-democracia, se caen a pedazos debido a no poder cubrir sus enormes gastos públicos. Estados elefantiásicos, gastos desorbitantes, el discurso de la ayuda social y la caridad estatal, poderosa presión tributaria, mayor recaudación fiscal y un sinfín de marañas administrativas y trabas burocráticas, son las características de gobiernos inútiles que empiezan a morir por su propia configuración.En forma dramática vemos que países estandartes del crecimiento y el progreso comienzan una triste involución. Chile, el faro económico de América Latina y el país más rico de la región, con las primeras barbaridades de Bachelet, ha empezado un proceso lamentable. El milagro económico parece estar siendo ahogado con regulaciones e impuestos absurdos. Y de esta forma, existen muchos ejemplos que dan cuenta de la grave crisis que viene aquejando a los países que optaron por más estado.

Pero así como existen casos que lamentar, existen casos que celebrar, y no hay mejor ejemplo para demostrar el éxito del mercado con libertad en expansión, que el de China; actualmente una de las economías más sólidas del mundo y con fuertes posibilidades de tumbarse a EUA como primera potencia mundial en materia económica. El gigante asiático ha demostrado que su herencia histórica apegada al comunismo no ha servido para nada. El legado de Mao no es trascendental para el desarrollo de este país, lo que SI fue lo mejor que hubiera podido suceder a China es que DiaoXen Ping sucediera a Mao. El viraje hacia la apertura económica fue uno de los hitos más importantes en la historia de China, gracias las reformas que emprendió Ping, China pudo desarrollarse en magnitudes enormes. Su mercado textil ha desplazado a mercados europeos en su propio territorio. Sin duda alguna la revolución capitalista más grande e impresionante en todo el globo. Eso prueba la brutalidad con que el libre mercado desarrolla países. Algo parecido ocurrió con Taiwan, hasta hace poco más de 50 años, Taiwan solo era un páramo sin mucho futuro, grandes extensiones de terreno colmaban todo el país. Enormes arrozales con agricultura incipiente eran su principal presupuesto. Años más tarde, el antiguo imperio les entregó la titularidad de los terrenos a las personas, con esto le otorgaba implícitamente la responsabilidad de hacerse cargo de su desarrollo. Lo que ocurrió luego forma parte de más evidencia que apoya al potencial de un mercado libre sin intervención estatal. Gente produciendo, especializándose, creando, innovando, en forma libre y sin intromisiones estatales, son la muestra más clara de la forma tan admirable en que el libre mercado separa al progreso de la miseria.

El Índice de Libertad Económica Heritage muestra la evolución de los países y sus economía, países como Australia, Canadá, Singapur, Hong Kong, Suiza, Nueva Zelanda, son algunos de los que gozan de mayor libertad económica y no es casualidad que estén entre los países más ricos del mundo, con niveles de pobreza casi inexistentes, con poder adquisitivo colosal, con calidad de vida muy alta, etc. etc. etc.; curiosamente la contra-parte, los países más miserables y menos desarrollados del mundo como Venezuela (primera potencia mundial en reservas de gas y petróleo) son los que tienen menor libertad económica, solo con estas comparaciones se puede decir, fuerte y claro, el estatismo no sirve y jamás servirá para la sociedad, claro que sí para el gobierno. Alberto Mansueti nos dice que el estatismo SI sirve para eliminar la pobreza, políticos y gobernantes se enriquecen con él, la población en general, no. Así de simple.

El asunto es bastante claro, a mayor libertad económica, mayor desarrollo y progreso. Esto debiera cerrar discusiones en forma radical, terminar con el trillado discurso de la izquierda que pregona más regulación estatal y enterrar por completo los mitos que se han tejido en torno al mercado libre. No existe otra forma de mejorar nuestra situación, nos queda el camino de la mediocridad estatista que engendra mucha más miseria que la que erradica, y, por otro lado, el camino del progreso y el crecimiento, el camino de la libertad para desarrollarnos a través de los procesos que un mercado libre permite. Un horizonte en donde el estado se limite a cumplir las funciones para las que fue concebido y que no se entrometa en la vida privada de las personas. Dentro de este escenario las instituciones sociales y las leyes juegan un papel fundamental, ambas como mecanismos de limitación del poder político que se ampara en la maquinaria del estado para cometer sus fechorías a diestra y siniestra.La única forma que la sociedad civil tiene para defenderse de la agresión institucional que los gobiernos emprenden, es limitando el accionar del estado, un estado mínimo y funcional a la vida humana es la mejor promesa de progreso. Es hora de que todos entendamos que, de nuestras vidas nos hacemos cargo nosotros, que no necesitamos de un estado, ni benefactor ni subsidiario, que nuestra situación de pobreza o riqueza depende única y exclusivamente del esfuerzo que le ponemos a nuestra vida. Nunca mejor aplicado aquel lema que dice: “Si yo nazco pobre soy víctima de todo, pero si muero pobre soy víctima solo de mi incapacidad”
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Fecha Publicación: 2014-07-13T14:06:00.000-05:00
Autor:  Pedro Corzo

El mandatario venezolano Nicolás Maduro  ya había dejado entrever en un embarazoso comentario que había problemas internos de relativa gravedad  a nivel de gobierno y partido cuando dijo “fuerzas disolventes pretenden incubarse desde dentro” y terminó “Llamo a todas las fuerzas revolucionarias de la patria y a la lealtad conmigo como Presidente, llamo a la máxima lealtad, llamo a la máxima disciplina como el pueblo, como los humildes, como los trabajadores, como las mujeres, como la juventud que jamás dudó de Chávez”.

Evidentemente ese comentario, como los que ha hecho sobre varios  dirigentes de Partido Socialista Unido de Venezuela, que disienten de sus actuaciones de gobierno, evidencian que el proyecto  enfrenta una profunda crisis de la que puede sobrevenir su fin, si los buitres de Hugo Chávez deciden enfrentarse.

Por otra parte tampoco se puede descartar que una bandada de gavilanes colorado se imponga sobre la otra, y establezca en el país un régimen, aun peor que el que vienen padeciendo los venezolanos hace quince años.

La situación generada por la destitución del ministro de Planificación,  Jorge Giordani y la reacción del ex ministro de Educación y Energía Eléctrica, Héctor Navarro a favor del primero, motivó que Navarro fuera suspendido de la directiva del partido de gobierno y pasado a un tribunal disciplinario,  lo que impulsó a ciertos sectores de la corriente chavista a comparar a Maduro con Stalin.

No obstante no se debe pasar por alto que Maduro heredó el despotismo de Hugo Chávez y que las arbitrariedades y abuso del gobernante contra la gente de su partido y del gobierno, las viene padeciendo la oposición con mucho más inflexibilidad desde que Chávez asumió el control del país y no ha cesado con el actual mandatario.


Nicolás Maduro y Diosdado Cabello

Todo parece indicar que la cúpula gobernante se prepara para una purga, una limpieza en el gobierno y el Partido, que deje fuera a los que disienten. Sin embargo, hay que tener presente que los problemas no son exclusivos de la incapacidad de Maduro, sino la acumulación de los quince años de mala administración, abusos de poder, despilfarro y corrupción que se originaron con Chávez,  en la que algunos de los denunciantes participaron u optaron por no querer ver ni escuchar como el país se hundía.

El problema de Maduro es que entre los partidarios del movimiento bolivariano hay quienes no le reconocen como un líder legitimo aunque él insista en titularse hijo del desaparecido golpista.  La disidencia del PSUV se resiste a obedecer sus arbitrariedades, como aceptaron las de su predecesor, situaciones inexplicables de la condición humana en la que pueden ser ejemplos las complicidades de Giordani y Navarro con todas las tropelías en que incurrió el líder de todos los que han conducido a Venezuela al borde del abismo.

Durante meses se ha estado especulando sobre los rivales de Maduro y quien puede ser en un momento determinado su némesis.
El favorito de muchos analistas para ese papel fue Diosdado Cabello, pero al parecer el presidente de la Asamblea Nacional respalda al mandatario porque expresó recientemente “Debemos estar preparados. Debemos defender no sólo las elecciones del PSUV, sino también hay que salir a defender la gestión del Gobierno Nicolás Maduro y el legado de Hugo Chávez”.

Entre Maduro y Cabello hay un acuerdo de conveniencia. La reestructuración del gobierno tiene como fin la conservación del poder, más allá de posiciones políticas o ideológicas. El oportunismo será lo que prevalecerá entre los gobernantes y Hugo Chávez será un referente que todos usaran según les convenga.

El que el presidente Maduro haya acusado a sus críticos de formar parte de una izquierda trasnochada deja espacios a pensar si los seguidores del chavismo, oficialistas o no, aparte de la lucha por el botín, están enfrentando una compleja crisis de identidad e intereses,  tal  y como ocurrió en Cuba en la década del 60 con la llamada micro fracción comunista, primero dentro de las ORI, Organizaciones Revolucionarias Integradas o el PURS, Partido Unido de la Revolución Socialista, curiosamente un nombre que se parece mucho al PSUV del chavismo.

Huelga apuntar que la razón y la justicia no asisten a ninguna de las partes envueltas en el diferendo,  en estos conflictos tiende a vencer quien tiene el monopolio de la fuerza, en particular el que maneja la policía política y a su vez controla el partido sobre el cual opera el gobierno, una situación que fue la que le permitió a José Stalin eliminar a sus rivales más importantes, entre ellos León Trotski y a Fidel Castro, convertirse en el siervo más fiel de Moscú por encima de las cenizas del Partido Socialista Popular,  los hasta ese momento representantes del Kremlin en Cuba.
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Fecha Publicación: 2014-07-13T13:13:00.001-05:00
Autor: Daniel Pipes
Fuente: ElDIARIOEXTERIOR

El misterio de este estallido invitó a David Horovitz, editor del Times of Israel, a concluir que las presentes hostilidades "no tienen razón de ser ni remotamente solvente". ¿Y por qué responde de forma minimalista el escalafón israelí, como tratando de evitar las hostilidades? A pesar de que ambas partes son conscientes de que los efectivos regulares de Israel superan con gran diferencia a Hamás en casi todos los capítulos – Inteligencia, control y jerarquía, tecnología, munición, superioridad aérea.

Las Fuerzas Aéreas israelíes tienen un control total del espacio aéreo.

¿Qué explica esta inversión de los papeles? ¿Tan fanáticos son los islamistas que no les importa ser derrotados? ¿Están los sionistas demasiado preocupados por los daños personales para combatir?
En realidad, los líderes de Hamás son muy racionales. De forma periódica (2006, 2008, 2012), deciden entrar en guerra con Israel siendo plenamente conscientes de que van a perder en el campo de batalla militar convencional, pero son optimistas con la victoria en el terreno político. Los líderes israelíes, por contra, dan por sentado que van a ganar militarmente, pero temen la derrota política – la mala prensa, las resoluciones de las Naciones Unidas y esas cosas

El hincapié en la política supone un cambio histórico; los 25 primeros años de existencia de Israel fueron testigos de reiterados desafíos a su existencia (sobre todo en 1948-49, 1967 y 1973) y nadie sabía cómo acabarían esos conflictos. Recuerdo la primera jornada de la Guerra de los Seis Días de 1967, cuando los egipcios anunciaban a los cuatro vientos fabulosos triunfos al tiempo que el silencio sepulcral de la prensa israelí auguraba una catástrofe. Fue una sorpresa descubrir que Israel se había alzado con la mayor victoria de los anales del conflicto bélico moderno. La conclusión es que los resultados se decidían imprevisiblemente sobre el campo de batalla.

El mundo exterior era desconocedor de que efectivos israelíes habían destruido la fuerza aérea egipcia sobre el terreno en 1967.

Ya no: el resultado de las guerras árabe israelíes de los 40 últimos años sobre el campo de batalla ha sido previsible; todo hijo de vecino sabe que los efectivos israelíes se impondrán. La cuestión tiene más de policial que de bélico. Irónicamente, este fuerte desequilibrio entre las partes desplaza la atención del balance final en favor de cuestiones de moralidad y política. Los enemigos de Israel lo provocan asesinando a civiles, cuyas muertes les acarrearán múltiples beneficios tangibles.

Los cuatro conflictos acaecidos desde el año 2006 han avalado la maltrecha reputación de "resistencia" de Hamás, han reforzado la solidaridad en el frente interno, suscitado la disidencia entre árabes y judíos de Israel por igual, galvanizado a los palestinos y los demás musulmanes hasta convertirse en terroristas suicida, avergonzado a los líderes árabes no islamistas, garantizado nuevas resoluciones de Naciones Unidas que critican de forma obsesiva a Israel, invitado a los europeos a imponer sanciones más duras a Israel, abierto la espita de las expresiones vejatorias contra el estado judío por parte de la izquierda internacional y granjeado ayuda adicional desde la República Islámica de Irán.

No hay nada que haga disfrutar más al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que condenar a Israel.
El santo grial de las hostilidades políticas reside en ganarse el afecto de la izquierda global a base de presentarse como oprimido y víctima. (Desde el punto de vista histórico, merece reseñarse, esto es bastante raro: tradicionalmente, los combatientes tratan de asustar al enemigo presentándose imparables y valientes).

Las tácticas de este nuevo conflicto bélico consisten en presentar un discurso convincentemente emotivo, citar el apoyo de famosos, apelar a la conciencia y dibujar poderosas viñetas políticas (los partidarios israelíes tienden a superarse en esto, tanto en el pasado como hoy). Los palestinos llegan a ser aún más creativos, desarrollando las técnicas fraudulentas relacionadas de "la manipulación" de la instantánea y "la producción Pallywood" en el caso de los vídeos. Los israelíes solían mostrarse complacientes en la necesidad de lo que llaman hasbará, o trasladar el mensaje, pero los últimos años les han hecho poner más énfasis en esto.

Las colinas, las ciudades y las rutas estratégicas cobran una importancia supina en las guerras civiles de Irak y Siria, pero la moralidad, la proporcionalidad y la igualdad dominan las guerras árabe israelíes. Como escribí durante la confrontación entre Israel y Hamás en 2006, "La solidaridad, la moral, la lealtad y la comprensión son el nuevo acero, caucho, combustible y munición". O en 2012: "Las tribunas han reemplazado a las balas, las redes sociales han sustituido a los tanques". Más en general, esto forma parte de la profunda transformación del enfrentamiento bélico moderno entre efectivos occidentales y no occidentales, como en las guerras de Irak y Afganistán encabezadas por Estados Unidos. En términos Clausewitzianos, la opinión pública es el nuevo centro de gravedad.

Dicho lo cual, ¿cómo le va a Hamás? Nada bien. Sus bajas en batalla desde el 8 de julio son en apariencia más elevadas de lo esperado y las condenas mundiales a Israel todavía no han llegado en tropel. Hasta los medios convencionales árabes están relativamente tranquilos. De mantenerse esta pauta en el tiempo, Hamás podría llegar a la conclusión de que hacer llover proyectiles sobre los hogares israelíes no es tan buena idea. De hecho, para disuadir al grupo de volver a iniciar otro ataque dentro de unos años, tiene que salir totalmente derrotado en los ámbitos bélicos militar y político en la misma medida.
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Fecha Publicación: 2014-07-09T10:52:00.000-05:00
Por Eduardo Mackenzie
9 de julio de 2014


Esta vez el  “Sargento Pascuas”  (alias de  Miguel Pascuas, un veterano jefe de las Farc) no está matando ni secuestrando campesinos, policías y soldados en Colombia. Está ahora en Cuba viviendo a cuerpo de rey, protegido por la dictadura castrista, y participando, dicen, en las “negociaciones de paz” entre delegados de las Farc y delegados de Juan Manuel Santos. 

Pero lo que hace Pascuas allá no es menos censurable: el trata de arrebatarle  a sus víctimas, una vez más, el derecho a ser reconocidas como tales. También el intenta  despojar al país de su memoria histórica. Con la complicidad de un diario de Bogotá, difunde mentiras, calumnias y verdades a medias sobre episodios claves, como la masacre de Inzá de 1965, en la que él participó bajo el mando de Pedro Antonio Marín, alias Tirofijo.

En la entrevista que le concedió a El Espectador, Pascuas describe ese terrible evento como una simple “emboscada” a un bus de pasajeros y como la pacífica “toma” de un pueblo. El borra la cruda realidad del crimen que cometieron y el contexto de esas barbaridades. El quiere evaporar de la conciencia colombiana lo que él y las Farc hicieron en esos años. Con ayuda de ese diario, Pascuas se muestra como un viejo finalmente sosegado que siempre luchó por nobles ideales. Repugnante.

El muestra el crimen de Inzá como un acto defensivo: dice que emboscaron un bus donde iba “un piquete de policías” y que por eso dispararon y mataron, accidentalmente, a unas monjitas que viajaban allí.   

El desorden cronológico es el primer truco que utiliza Pascuas para crear confusión en torno a esa vil acción. Por eso omite los detalles de la sangrienta matanza de civiles y oculta hasta la fecha de la misma.

Sin embargo, los hechos son conocidos. El mismo Espectador de aquella época, dirigido por periodistas de otro temple, explicaron que el 17 de marzo de 1965, 120 cuadrilleros bajo la jefatura de Tirofijo y Jacobo Arenas,  salieron de la “república independiente” de El Pato y avanzaron hacia el pueblito caucano de Inzá, de  tres mil habitantes. Durante la marcha, los bandidos fueron secuestrando a las personas que encontraban. Así, antes del asalto, llegaron a tener diez rehenes. Pero dos kilómetros antes de llegar, decidieron asesinar a machetazos a cinco de éstos para que no se escaparan y dieran la alarma a las autoridades. Enseguida, emboscaron un bus intermunicipal y mataron a tiros a dos policías y a dos religiosas que viajaban allí.

Rodearon sin tardar el pueblo, atacaron el cuartel de policía, mataron a dos uniformados más y a 15 personas, entre ellas al alcalde, al tesorero y el director de la Caja Agraria. Tras incendiar los archivos de la alcaldía y del juzgado, saquearon el Banco Postal y la Tesorería municipal, así como dos almacenes y el puesto de policía. Tirofijo arengó a la aterrorizada población, se reclamó de Fidel Castro y presentó a su banda como un “ejército de liberación”. Anunció el triunfo de su revolución para el final del año y huyó con un enorme botín, el cual fue cargado por 30 indígenas paeces explotados por él como esclavos. 

Era la época en que los cubanos criticaban la parsimonia de las Farc. Los castristas se le había adelantado a ese brazo armado  con la sangrienta toma de Simacota, el 7 de enero de 1965. El Eln amenazaba a las huestes pro soviéticas con ocupar el terreno y quedarse con el liderazgo revolucionario en Colombia. Había que hacer algo para demostrar que el aparato de Moscú no se dejaría desbordar por los cubanos. ¿La dirección de Gilberto Vieira ordenó lo de Inzá? Un día esos archivos hablarán. En todo caso, para confirmar esa dinámica, tres días después, el grupo de Tirofijo secuestró al ex ministro y empresario vallecaucano Harold Eder quien será asesinado por sus captores unas horas después.  Ese fue el inicio de los secuestros como arma política.

Todo eso es velado por Pascuas en su nuevo intento por  probar, como siempre hizo la propaganda del PCC, que los culpables de la violencia eran el gobierno conservador, los liberales, la iglesia y la policía y que las “autodefensas” comunistas eran palomas asustadas, pobres (“usábamos alpargatas de fique”), hambreadas y sin armas (aunque el mismo Pascuas se contradice y admite que sí tenían fusiles desde antes de lanzarse a la “guerrilla móvil”.

La memoria selectiva de Pascuas es increíble. Olvidó que las Farc y el Eln recibían apoyo técnico de Cuba y de la URSS. La prensa de la época informó que, en efecto, un individuo conocido por las autoridades como “el cubano” asesoraba a Tirofijo, y que una venezolana, Lucía Bocaranda, había sido expulsada de Colombia en esos días por tener contactos con gente en armas. Es más, fuentes diplomáticas de la época (1) supieron que otro agente, posiblemente un coronel soviético, que se hacía llamar “comandante Pompilio Figueredo”, experto en guerra subversiva, había entrado al país clandestinamente para “unificar el movimiento armado”. 

De nada de eso habla Pascuas. Su historia pseudo sublime evita esas realidades. En plena guerra contra el terrorismo, el Ejército y la Policía  de Colombia habían dado en esos meses fuertes golpes a los bandoleros bajo influencia comunista. Desquite, autor, entre otras cosas, del asesinato de 40 pasajeros de un bus, hombres, mujeres y niños, que él había hecho asesinar a principios de 1963, había  muerto durante un combate en marzo de 1964. Otro criminal patológico cada vez más orientado por el PCC, Sangrenegra, a quien se le atribuían por lo menos 120 asesinatos y numerosas violaciones y secuestros, había sido abatido el 28 de abril de ese año. Tarzán, otro peligroso jefe de banda, será eliminado por las fuerzas del orden el 17 de mayo.

Habituado a servir la más cruda desinformación, Voz Proletaria, órgano del PCC, negó en 1965 que Tirofijo hubiera cometido la matanza de Inzá. Escribió que los “guerrilleros” habían sido “atacados”, que “la agresión salió del bus” y que por eso las dos monjitas perecieron (2). Todo eso es falso. Tirofijo sabía que las religiosas viajaban en esos buses pues él estaba en contacto con el convento para espiar sus movimientos. Su odio contra el clero católico, que realizaba una labor de evangelización muy valiente en esas regiones, aflora en la entrevista. Pascuas dice que cuando él se tomó el pueblo de Órganos, trató de asesinar al párroco, un tal “padre Monard”, pero que no lo encontró.

Otro detalle que Miguel Pascuas olvidó: que su primer apodo era “Muerte negra”, lo que lo distinguía de otro bandolero, “Muerte roja” (Januario Valero), conocido por sus crímenes en el Pato y Guayabero. El grupo de éste último se llamaba “Che Guevara”. El de Pascuas era el “grupo Lenin”, compuesto por 30 hombres armados que operaban entre Gaitania y Palermo (Huila).

Ese es el espíritu que el “Sargento Pascuas” y los otros jefes de las Farc quieren que tenga una eventual “comisión de la verdad”, de la verdad fariana, digamos, no de la verdad a secas, sino de la verdad comunista que es, como acabamos de ver, un nuevo crimen, un crimen contra el espíritu, un crimen contra la memoria de los colombianos. El historiador francés Reynal Secher llama a eso un “memoricidio”.

Ese crimen contra la memoria también afecta, y de manera principalísima, a las víctimas. No es una coincidencia que al mismo tiempo que El Espectador ayuda a difundir las falacias de las Farc, el general Luis Mendieta, quien fue secuestrado durante doce años por esa organización, se vea en la obligación de llamar la atención al gobierno para decirle que haga algo pues ciertos actores “están invisibilizando a las víctimas de las Farc” (3). Mendieta y otros miembros de grupos de victimas de las Farc rehúsan acudir a los “foros de víctimas” que organizan Naciones Unidas y la Universidad Nacional. Temen que en esos “foros” la estrategia sea la de ahogar las víctimas de las Farc y de las otras bandas marxistas, mediante una avalancha de grupos que se presentan como “víctimas del Estado y de los paramilitares” y de “movimientos sociales” y de “sindicatos”. Este sector aspira a tomarse la vocería de las víctimas para disculpar, al final, a las Farc y consortes con el cuento de que ello es necesario para “llegar a la paz”.    

El ensayista francés  Alain Besançon dice algo muy cierto: “El comunismo es por esencia una falsificación histórica. Su sistema ideológico se analiza como una historiosofía, como una metahistoria, cuyo discurso pretende dar cuenta del origen del mundo y el fin último de éste. Pero ese discurso es falso de principio a fin.” Besançon concluye que “no saldremos del comunismo, no sanaremos de eso, sin una cura de historia, sin un retorno a la roca inquebrantable de la positividad histórica”. Esas palabras se aplican perfectamente, como hemos visto, al caso colombiano.

Si queremos que las víctimas del comunismo en Colombia  sean reconocidas como tales y puedan obtener reparación de sus victimarios, las universidades deben renunciar a su juego cínico que consiste en vetar todo lo que no coincida con las resoluciones del comité central del PCC, y los medios de información, la prensa escrita en particular, deben dejar de difundir tontamente propaganda  militante que engaña a la opinión pública, niega la realidad histórica y desvía las verdaderas soluciones a nuestros problemas.



(1)  Ver  Eduardo Mackenzie, Las Farc fracaso de un terrorismo(Random House-Mondadori, Bogotá, 2007, página 198).
(2) Leer al respecto el excelente artículo del joven historiador  Carlos Romero  Sánchez, intitulado Terror en Inzá: http://www.blogcyh.com/2014/02/terror-en-inza.html




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Fecha Publicación: 2014-07-06T16:00:00.000-05:00
Fuente: Infolatam

(Especial para Infolatam por Rogelio Núñez)-. Alan García es un animal político, un hombre que ha marcado la historia de Perú desde 1985. Ahora sus deseos de regresar a la presidencia en 2016 se ven obstaculizados por la ofensiva política que ha unido contra él a sus enemigos, el nacionalismo de Humala, el toledismo y el fujimorismo.

Alan García fue el presidente más joven de América latina en 1985, perseguido por el régimen de Alberto Fujimori entre 1990 y 2000, líder opositor a Alejandro Toledo (2001-2006), de nuevo presidente (2006-2011) y ahora otra vez opositor, esta vez a Ollanta Humala.

Alan García y el tema narcoindultos

La carrera política de Alan tiene una próxima parada: regresar al Palacio presidencial en 2016. Por ahora. Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular, y Pedro Pablo Kuczynski, de Perú Más, encabezan la intención de voto para las elecciones presidenciales del 2016, con 31.6 % y 14.5 % respectivamente, según arroja la encuesta a nivel de Perú urbano de CPI.

El sondeo realizado del 12 al 17 de junio, incluye a la primera dama, Nadine Heredia, como eventual candidata, logrando 9.2 % del apoyo popular. Los encuestados otorgan un 7.4 % de posibilidades a Alan García (APRA) para un tercer gobierno.

Más rezagados aparecen la lideresa del Partido Popular Cristiano (PPC), Lourdes Flores Nano, con 6.4 %; Alejandro Toledo, de Perú Posible, con 3.9 %; y César Acuña, de Alianza por el Progreso, con 3.3 %.

Sin embargo, ese deseo de Alan choca con un reto difícil de superar, el escándalo de los narcoindultos.

El Pleno del Congreso de la República aprobó la semana pasada el informe del caso ‘narcoindultos’ donde se plantea denunciar constitucionalmente al expresidente y a dos exministros de Justicia de su gobierno, Aurelio Pastor y Rosario Fernández, por infracción a la constitución al haber otorgado conmutaciones de penas e indultos a narcotraficantes.

De los beneficiados, 3.207 (61%) purgaban condena por narcotráfico.

Lo que aprobó el pleno del Congreso en el informe final de los ‘narcoindultos’ fue la recomendación de acusar constitucionalmente y denunciar penalmente al ex presidente Alan García y a dos ministros de su gobierno.

El fondo de la acusación -como explica Augusto Álvarez Rodrich- es que durante la administración aprista se estableció una organización ilícita para suplantar al Poder Judicial y vender gracias presidenciales indebidas a un tercio de los reclusos a nivel nacional.

Alan García no estaría vinculado, según el informe con la venta de indultos presidenciales, pero sí con un posible abuso de dicha facultad.

El tranfondo político

Detrás de toda esta jugada política parece evidente que existe la intención de terminar con la carrera política del expresidente. El nacionalismo humalista y su aliado, Gana Perú de Alejandro Toledo, buscan acabar con el que fuera, y es, su gran enemigo y rival político.

Esto es lo que sostiene el propio Alan García (“Venganza Conyugal. Ese acuerdo, ordenado por los Humala y Toledo, no tiene validez ni tendrá consecuencia jurídica. Lo más positivo fue la voz de los congresistas de otras bancadas que, con acierto jurídico y justicia, no se sumaron a la venganza conyugal”) y otros políticos que nada tienen de alanistas ni apristas.

Por ejemplo Pedro Pablo Kuzcynski para quien todo esto es un “tema político, no un tema judicial. Hay que tener cuidado con decir: ‘Bueno, vamos a inhabilitar a fulano o a zutano porque no nos gusta’. En la democracia, eso no es bueno”.

O para el congresista (Acción Popular) Víctor Andrés García Belaúnde: “Hay mucha responsabilidad del gobierno aprista por la mafia que ha subastado los indultos. El partido aprista debe responder. Pero, quien hace el expediente, lleva este documento al despacho presidencial, el que pide la firma del presidente, y quien firma el decreto asumiendo responsabilidades es el ministro de Estado (…) Estando así las cosas, es dificil creer que el presidente tenga responsabilidad directa”.

Algunos analistas, como Augusto Álvarez Rodrich coinciden con este punto de vista: “Lo que está en juego es la potencial inhabilitación de Alan García, lo cual lo dejaría fuera de la competencia por la presidencia de la república en el año 2016. En ese terreno, el encono entre el Apra y el gobierno es evidente y estridente, mientras que el fujimorismo ha optado por abstenerse de votar el día jueves pero conscientes de haber una mayoría que le haría el ‘trabajo sucio’ de limpiar el camino de Keiko Fujimori hacia la presidencia sacando a Alan García”.

Alan García: “Venganza Conyugal. Ese acuerdo, ordenado por los Humala y Toledo, no tiene validez ni tendrá consecuencia jurídica. Lo más positivo fue la voz de los congresistas de otras bancadas que, con acierto jurídico y justicia, no se sumaron a la venganza conyugal”

Así pues, el paisaje se compone de un expresidente (Alan García) que desea regresar al poder, un presidente en ejercicio (Ollanta Humala) aliado con otro expresidente (Alejandro Toledo) que desea evitarlo. Y por encima de toda esta pelea el fujimorismo aparenta quedarse al margen (se abstiene) pero aspira a sacar provecho viendo como el gran rival de Keiko Fujimori en 2016 emprende una larga y desgastadora batalla judicial.

“La decisión que la subcomisión de acusaciones constitucionales tiene por delante es compleja pues, más allá de las conclusiones propias del informe de los ‘narcoindultos’, la sensación de que se pueda estar sacando a un candidato del peso de Alan García de la competencia electoral, con armas que no sean los votos, puede terminar enturbiando la elección del 2016, algo que vendría acompañado de mucha turbulencia y una elevada inestabilidad política”, añade Álvarez Rodrich.

Todo indica que Alan García superará esta situación pero, como apunta Miko Lauer, aunque “una eventual inhabilitación del Congreso sea un resultado con pocas posibilidades de sostenerse en el tiempo, o que García sea experto en eso de vivir a la defensiva. Su situación es innegablemente incómoda… el asunto va para largo, e incluso muy largo. Son varias instancias que el caso debe recorrer en el propio Congreso, con la posibilidad de que surjan novedades a lo largo del camino. Es posible que el gobierno de Ollanta Humala no vea el final del proceso”.
Etiquetas: [doctrina liberal]  [edgardo sawula]  [liberalismo]  [neoliberalismo]  
Fecha Publicación: 2014-07-06T14:34:00.000-05:00
Autor:  Edgardo Sawula
A diario, se pueden acceder a artículos periodísticos, pronunciamientos intelectuales, ponencias, discursos políticos, en los cuales es común el término “neoliberalismo”, claro, en cuestiones políticas.

El francés Guy Sorman, (1983), en su libro “La Revolución Conservadora Americana”, daba argumentos para los inicios de una fuerte apología filosófica bien aprovechada por los colectivistas.

El referido autor, se refirió a la administración Reagan, argumentando -a mi juicio con sofisma,- que el liberalismo estaba desapareciendo y para sobrevivir creó un clima utopista y fundamentalista –ya no pretendía limitar el poder sino apropiárselo-.

Sin embargo, tiempos después, el “neoliberalismo” se ha convertido en la “muletilla argumental” para atacar peyorativa y despectivamente a cualquier manifestación, concepto o filosofía liberal. En particular, cuando se hace    referencia a la libertad económica.

Vale decir, la palabra en análisis, lo usan (ex profeso) los detractores del liberalismo, llámese “comunistas” o “socialistas del siglo XXI”, pues como el propio Marx, quien ha visto la prosperidad de EEUU, y solo dedicó su intelectualidad a crear teorías fallidas y a denominar despectivamente “capitalismo” a ese desarrollo nunca antes visto en la historia de la humanidad.

Desde siempre los colectivistas carecen de argumentos para rebatir las bondades, progreso y bienestar que el liberalismo genera.

Pero fueron astutos en imponer a escala planetaria el término de marras, en el habla cotidiana, en los discursos y retóricas de los ilustrados.

Se ponen nerviosos cuando países como Chile, Perú, Colombia, Uruguay, en sostenido desarrollo Paraguay, -aplicando libertades en lo individual y en lo económico-, generan posibilidades de progreso y se convierten en atractivos para habitantes de países como Argentina o Venezuela.

Esta falacia retórica se utiliza para caracterizar negativamente recetas políticas que inexorablemente conllevan a posibilidades de progreso con equilibrio de presupuesto, con disminución del tamaño del estado, lográndose con esto bajar el gasto público, a la vez, se reduce la emisión monetaria, – que es causa de distorsión del funcionamiento del mercado y de inflación-, desregulación del comercio, privatizaciones de empresas del estado, -que solo genera cuantiosas pérdidas diarias, además de prestarse a la corrupción-.

La lucha contra el dirigismo, el intervencionismo estatal (estado planificador) es lo que molesta a los colectivistas y usan el concepto de “neoliberal” para defenestrar a todos aquellos que piensan de manera contraria.

Quieren reducir la influencia de las ideas de Locke, Hume, Madison, Jefferson, Alberdi, cuyos pensamientos solo trajeron prosperidad y libertad al mundo anglosajón, también al pueblo argentino entre 1853/1930.

La pregunta: y por qué temer a perder en una economía libre?. Si le va mal en la competencia, sigue gozando de libertad. En un estatismo, si bien se aseguran la renta periódica, siguen siendo súbditos del Leviatan.

El “neoliberalismo” pertenece a la creación de la “antipolítica” marxista de “los dos mundos enfrentados” (clase trabajadora/ clase burguesa), pues dicen: los pensadores y gobiernos liberales son los responsables de todos los males: “pobreza” “pérdida de derechos” “desposesión” efectos negativos que genera una irracionalidad económica, caso “holdouts”, y que los colectivistas y su “distribución de la riqueza” son los buenos y tienen la “poción mágica” de la felicidad de los pueblos.

Sin embargo, son los colectivistas los responsables de los mayores colapsos económicos y sociales, quienes hábilmente tratan de trasladar al liberalismo sus propias frustraciones y fracasos éticos.

Existen antecedentes del uso de esta palabra, pero en sentido técnico y de investigación, como el caso de Walter Lippman, Von Mises (véase “el mito del liberalismo” de Enrique Ghersi, publicado en http://www.elcato.org).

Hoy la palabra “neoliberalismo” carente de etimología, se halla cimentado como un prejuicio o desvalor, nivel planetario; los trasmisores de información y creadores de opinión – periodistas, profesores, políticos, que median entre el público y las fuentes de conocimiento, imponen sus propios intereses y ventajas –tal como infra hiciera referencia-, y ante una sociedad dedicada a sus ocupaciones, apática de hurgar conceptos, presentándoseles a este concepto como una verdad revelada.

Por qué es una falacia, un sofisma que determina un pensamiento sesgado o prejuicio cognitivo en la sociedad?.

Respondo este cuestionamiento con una reflexión del premio Nobel de Literatura 2010 Mario Vargas Llosa en su artículo “La libertad entre dos milenios” (ver en http://www.elcato.org) define: “… Un “neo” es alguien que es algo sin serlo, es alguien que está a la vez dentro y fuera de algo, un hibrido escurridizo, … decir neo-liberal equivale a decir “semi” y… O se está a favor o seudo favor de la libertad, como no se puede estar “semi” embarazada, “semi” muerto,… La fórmula no ha sido inventada para expresar una realidad conceptual, sino para devaluar semánticamente, con el arma corrosiva de la irrisión, la doctrina que simboliza, mejor que ninguna otra, los extraordinarios avances que al aproximarse este fin de milenio, ha hecho la libertad en el largo transcurso de la civilización humana…”

Tal vez la Real Academia Española tenga la definición que es buena para la humanidad, pero que no pertenece al neoliberalismo, así la R.A.E. define al neoliberalismo como “Teoría política que tiende a reducir al mínimo la intervención del Estado”. Todos compartimos que el estado debe reducirse, dejar que cada individuo se desarrolle y genere riqueza.

Ahora, efectuado este intento de disección del concepto en análisis, se demuestra la falsedad y endebles del término “neoliberalismo”. Liberal y neo – liberal son cosas distintas, el primero es una doctrina, un concepto y manera de vivir, el segundo una invectiva semántica, que no define nada, que se usa para descalificar.

Hoy sobran ejemplos de lo que es anti liberal, p.e. casos de empresas que obtienen privilegios estatales asegurándose su rentabilidad, esto se llama mercantilismo.

No puede haber un eclecticismo o mezcla; no puede haber un neo liberal, tampoco un liberal moderno, el liberal es aquel que pretende lograr sus propios proyectos de vida (la búsqueda de su propia felicidad sentenciaba D. Hume), sin ingerencia estatal, pretende seguridad en su propiedad privada y el reconocimiento de su individualidad, estos conceptos universales no sufren alteraciones, de alterarse, deja de ser un concepto liberal.

La esencia del liberalismo jamás ha cambiado, y esto no es conservadurismo, pues, la libertad permite que el individuo se manifieste de maneras inimaginables y creativas, cito el caso de Steve Jobs (de joven emprendedor a gran empresario, que no solo ha forjado su fortuna, sino proveyó a la humanidad sus fantásticos inventos. Esto solo lo permite un país liberal.

Hoy, en muchos países predominan administraciones colectivistas, y son diarias las noticias de padecimientos de pobreza, desocupación, especulación financiera, gasto público que supera el 50% del P.B.I., en suma, con el colectivismo hemos regresado al medioevo, del cual el liberalismo y sus ideas extraordinarias, innegablemente nos han liberado.

Etiquetas: [comunismo]  [eduardo mackenzie]  [Jaime Caicedo Turriago]  [marxismo]  [PCCFARC]  
Fecha Publicación: 2014-07-06T13:35:00.001-05:00
Por Eduardo Mackenzie
3 de julio 2014


Hace unos días, el jefe del Partido Comunista de Colombia, Jaime Caicedo, declaró que los anticomunistas en Colombia deben ser “extirpados”.  Hay que tomar muy en serio esas palabras, que son algo más que palabras. Puede ser una orden disfrazada, o una señal secreta para poner en movimiento quien sabe qué barbaridad. En todo caso, algo debe estar organizando el PCC en ese horrible sentido cuando ese personaje, Jaime Caicedo, se permite lanzar formalmente exhortaciones tan graves y de ese alcance. Empero, a pesar de su carácter letal, esa noticia no ha sido comentada por la prensa. Esta sigue durmiendo tranquilamente el sueño de los justos frente a las amenazas abiertas contra amplios sectores de la población.

En castellano, “extirpar” quiere decir “acabar completamente con un mal o vicio fuertemente arraigado”.  “Extirpar” es sinónimo de exterminar y de erradicar. Esos tres verbos eran los preferidos de Lenin. Ellos aparecen en los decretos que firmaba para liquidar físicamente a sus adversarios y a las masas rusas que se oponían a su dictadura.

Jaime Caicedo quiere, por su parte,  “extirpar” de Colombia el anticomunismo, es decir a los anticomunistas (pues es imposible “extirpar”  una idea: se “extirpa” a los hombres y mujeres que defienden esa idea). Y no sólo eso, él quiere que el gobierno de Juan Manuel Santos le ayude a hacer eso: “Queremos que el gobierno flexibilice su postura ante estos temas”. 

Caicedo trata de hacerle creer a la opinión que la gente que repudia a las Farc, la gente que quiere vivir en un país libre, es decir esa parte abrumadoramente mayoritaria del país (que el encierra dentro de la categoría de “anticomunismo”)  y no el comunismo, es decir las Farc y sus otros aparatos criminales, son los que “causan la violencia contra el pueblo” y el que genera “exterminios y genocidios” en Colombia. Y que por esa razón, el anticomunismo debe ser “extirpado de la Colombia en paz”.  Es decir, que una vez las Farc le firmen a Santos un papel en el que prometen la paz, sin haber entregado las armas y sin haber desmantelado su aparato político-narco- paramilitar, el gobierno deberá pasar a la fase de la “extirpación de los anticomunistas”.

Caicedo estima que “la guerra en Colombia”  no se la debemos a los comunistas,  pues estos son, por el contrario, las víctimas heroicas de su cuento. Caicedo está convencido de que los que “encendieron la guerra” fueron “el Estado,  los empresarios y  la clase dominante”.  Pero estos sectores, según el jefe comunista,  no son los únicos que deben ser “extirpados” por ser anticomunistas. En su entrevista, Caicedo menciona los sectores adicionales culpables, que  ellos, los comunistas, deben “extirpar”. Vean la lista: “el aparato militar gigantesco que asusta los países vecinos”,  “el fascismo”, “la ultraderecha”, “el uribismo”, los “siete millones de votos de Óscar Iván Zuluaga” y “el neoliberalismo”. 

Eso es mucha gente, aunque para Caicedo todos son la misma cosa: enemigos de la paz que deben ser barridos del planeta. Caicedo, sin embargo, no es original. Sus mentores ideológicos lo precedieron en la proclamación de semejante ideal. ¿Cuándo el comunismo se dijo que exterminar a millones de personas era inhumano? Nunca. Las exterminaron y proclamaron que esa exterminación era necesaria pues esa era la vía para construir la sociedad perfecta socialista, y el “hombre nuevo”. Ya sabemos en qué terminó todo eso.

Eso es lo que se desprende de la declaración siniestra de Jaime Caicedo en la entrevista que le hace el semanario comunista Voz del pasado 25 de junio de 2014, sin que tal invitación a la matanza de colombianos inquiete al presidente Santos, ni al señor Fiscal Eduardo Montealegre, ni al ministro del Interior, ni a las buenas almas que controlan la información en Colombia. Nadie mueve un dedo pues todos tragan entero lo que les dicta Jaime Caicedo: que preconizar  el exterminio de los anticomunistas  es  tener “una cultura de paz, de libertades, de la inclusión”.

La frase exacta de Jaime Caicedo dice así: “El anticomunismo debe ser reconocido como causa de violencia contra el pueblo y del exterminio y los genocidios, que debe ser extirpado de la Colombia en paz. Queremos que el gobierno flexibilice su postura ante estos temas, no solo le exija a los insurgentes hacerlo. No se puede seguir culpando a los comunistas de la guerra en Colombia, el informe Basta Ya exonera al Estado de culpas en el conflicto y también libera a los empresarios y la clase dominante de responsabilidades, pero ellos encendieron la guerra.”

El jefe del PCC dice esto a pesar de que sabe muy que su partido, al fundar clandestinamente en los años 50 el aparato de muerte que llamarán después Farc, fue el primero en organizar deportaciones masivas de campesinos, incendios y matanzas en las llamadas “repúblicas independientes”, que el país descubrirá apenas en 1961, y que desde entonces esa estructura no ha cesado su actividad criminal.  ¿Acaso los que Caicedo llama “insurgentes” no trataron  de “extirpar” a Fernando Londoño Hoyos el 15 de mayo de 2012? ¿Acaso no son los mismos que al momento de escribir esta nota están “extirpando” campesinos y soldados y destruyendo oleoductos en Arauca, Boyacá, Casanare y los Santanderes?

Jaime Caicedo se equivoca por completo. El anticomunismo no es generador de guerras. Es una reacción legítima de los pueblos ante los crímenes del comunismo.  Es la corriente que logró sacar pacíficamente a la ex URSS y a Europa del Este de la opresión más abyecta.  El comunismo es, en cambio, una ideología totalitaria que, con el fascismo, desató la segunda guerra mundial y que hoy está, por fortuna, en retroceso en todos los continentes. El comunismo, quien  dijo en un momento que representaba la perspectiva humana fundamental, fue la ideología y el sistema estatal que  produjo, como dice el historiador Martin Malia, “la matanza política más colosal de la historia”.


Etiquetas: [argentina]  [default]  [deuda exterior]  [fondos buitre]  [martin krause]  
Fecha Publicación: 2014-07-05T17:35:00.002-05:00
Autor: Martin Krause
Fuente: bazar

Los fondos buitre han generado mucha polémica, con opiniones más bien encendidas que ilustradas. La Nación reproduce un artículo publicado en el diario español El País, de Hugo Sigman, quien firma como “empresario”, lo cual no habla bien de la comprensión que éstos tienen de la economía: 


Vamos frase por frase:

“Tiempo después de que surgiera como modo de representar valor, el dinero comenzó a utilizarse como una mercancía más, y así trabajaban los primeros banqueros: recibiendo ahorros de los ciudadanos y prestándolo a cambio de un interés. Con el paso de los siglos, los gobiernos entendieron que estas actividades debían ser reguladas. Entonces los bancos, y luego las bolsas de valores y de materias primas, tuvieron que adaptarse a ciertas normas de funcionamiento, ratificadas tras la crisis de 1929 con el objetivo de prevenir nuevos crash de la economía.”

Comentario: Incorrecto, primero una mercancía fue utilizada como medio de intercambio. La moneda, además, no es “medida” de valor, el valor es subjetivo. El precio monetario refleja la interacción entre las valoraciones subjetivas de compradores y vendedores. Y no es que los “benévolos” gobiernos entendieron que los bancos debían ser regulados, sino que encontraron allí una fuente de recursos para cubrir sus gastos.

“En los años 80, en el contexto del ascenso del pensamiento ortodoxo, las presiones de los sectores neoliberales generaron modelos financieros no regulados: en 1985 surgió la International Swaps and Derivatives Association (ISDA), que se ocupó de establecer un contrato tipo para las operaciones de derivados, es decir, instrumentos financieros que cotizan en relación con un activo subyacente (el inversor no compra acciones, bonos o materias primas, sino que especula sobre la variación de los precios de esos activos; por eso se dice que el valor “deriva” del activo).”

Comentario: No fue ninguna “conspiración neoliberal” que dio origen a los derivados. Es que el capital siempre busca oportunidades, sobre todo donde no está cerrada la puerta por regulaciones. Es más que probable que quienes desarrollaron los derivados ni idea tenían de lo que es “neoliberal”, simplemente vieron la oportunidad de un negocio.

“Un tipo particular de derivados son los Credit Default Swap (CDS). Consisten en un convenio entre una parte A que, teniendo bonos soberanos emitidos por los Estados o empresas privadas, toma un seguro con otra parte B, para que, en caso de que el Estado o la empresa entre en suspensión de pagos, la parte B pague a la A el valor del seguro. En 2012, el monto de CDS era de 22,5 billones de dólares, equivalentes a una vez y media el PBI estadounidense. Al tratarse de una operación con derivados, ningún organismo público las controla y, por tanto, no se le impone al “asegurador” ninguna norma de solvencia. Los intentos por establecer algún tipo de regulación, como los realizados en el Congreso estadounidense en 1974 y 1978, siempre fracasaron.”

Comentario: Lo que controla estas operaciones son los contratos. Cada CDS es un contrato que debe cumplirse. Y si no, llévaselo a Griesa a ver qué pasa. La norma de solvencia es la que evalúa el comprador respecto a la solvencia del emisor, y/o del activo subyacente.

“Los fondos buitre utilizan habitualmente los CDS para sus operaciones especulativas. ¿Cómo operan? Cuando un país entra en suspensión de pagos, los buitres compran los bonos defaulteados al 10 o 15% de su valor. Algunos de los que tienen esos bonos los venden porque creen que es mejor recuperar algo que nada. Articulados con estudios de abogados muy expertos e importantes compañías de lobby, a veces con el apoyo de personalidades importantes, los buitres, radicados casi siempre en paraísos fiscales, lanzan juicios contra los países en default y rastrean sus activos por el mundo en busca de embargos que sumen presión.”

Comentario: Sin que sea su objetivo, los buitres cumplen una función. Como ante el default los acreedores se enfrentan ante un problema de “acción colectiva”, todos los acreedores tendrían incentivo a ser “free riders” de los esfuerzos de los demás. Si todos actúan de esa forma, nadie perseguiría la vía judicial y todos se resignarían a arreglar con quita. Solamente porque el premio es muy grande es que hay algunos que siguen ese camino. Los otros holdouts que no hicieron juicio son free riders de los buitres. Y los que entraron en el canje no deberían cobrar más, ya que no estuvieron dispuestos a seguir el largo e incierto camino del litigio. Tal vez sean éstos, los holdin, más perversos que los holdouts, si es que ahora quieren cobrar de nuevo.

“Los fondos buitre no aceptaron entrar en esa negociación. Compraron deuda argentina por 325 millones de dólares y están reclamando 3250 millones; es decir, 1000% de interés en siete años. Un juez de Nueva York ya ha determinado que al fondo buitre NML se le debe pagar el total al contado, e incluso ordenó al Banco de Nueva York, sede del pago a los acreedores que aceptaron reestructurar la deuda, embargar las transferencias y utilizar ese dinero para pagarle. Algunas versiones indican que, como suele suceder, el fondo buitre NML tenía CDS sobre los bonos argentinos. Se trata de un juego win win: si el fallo es positivo, cobra, y si hay default, también.”

Comentario: Esa es una acción común en todo negocio. Se trata de reducir el riesgo. Técnicamente se conoce como “hedging”. Por un lado se asume el riesgo de un bono, con la vaga probabilidad de cobrarlo, y por el otro se asegura en caso de no pago con un CDS. No cobra dos veces, sino que o es una o es otra. Es un servicio financiero esencial, muy común en todo tipo de mercados.

“Lejos de ser entidades abstractas, los fondos buitre tienen dueños y empleados, abogados y lobbistas, pero no son como las personas corrientes que cada día dedicamos buena parte de nuestro tiempo a estudiar, a la investigación científica, a la creación artística o a trabajar en el campo o en la ciudad. Viven lejos de todo eso, alienados, desconectados de la realidad, imaginando muy creativamente la mejor manera de multiplicar su dinero a través de productos financieros que dañan al conjunto de la sociedad. Podríamos decir, con Freud, que son psicóticos sociales.”

Comentario: Si fueran tan alienados de la realidad no se entiende cómo pueden haber tenido éxito. El señor autor empresario, ¿acaso no busca multiplicar su dinero?

“…Pero lo peor es que puede que nos acontezca si, como dice Felipe González, los países no establecen leyes de gobernanza internacional sobre el sector financiero, que permitan controlar el proceso creciente de financiarización de la economía que acentúa las desigualdades.”

Comentario: Hace falta leer algo de Public Choice si es que vamos a asumir que gobiernos benevolentes van a perseguir el bien común y para el beneficio de todos. Supuestamente son esos gobiernos los que nos van a cuidar de estos buitres, cuando fueron esos mismos gobiernos los que crearon y magnificaron el problema: primero gastaron por demás, luego se endeudaron, luego no pagaron y dieron origen a todo esto. ¿Esos son los que van a controlar si no pueden controlarse a sí mismos?

“Los fondos de cobertura, algunos de los cuales disponen de un capital superior al PIB de un país desarrollado, han capturado una parte importante del dinero que los bancos destinaban a la producción y a la creación de empleo, orientándolo en buena medida a operaciones de compra y venta de dinero. En 2008, algunos millonarios americanos encabezados por George Soros presentaron una ponencia en el Congreso estadounidense en la que advertían el riesgo que representan los fondos de cobertura para la economía mundial.”

Comentario: Parece que estamos de vuelta con la condena al interés de la Edad Media. Los escolásticos comenzaron ya a separarse de este asunto y la Iglesia finalmente lo abandonó a comienzos del siglo XIX.

“La solución inmediata no consiste en ejercer una crítica moral para que recapaciten. Lo más efectivo es aplicar lo que nos duele a todos: una fiscalidad que quite rentabilidad a este tipo de operaciones, una fiscalidad que debería pensarse globalmente de modo que los fondos especulativos no encuentren refugios en donde operar y prohibir que los bancos comerciales actúen como bancos de inversión tal como promulgó en 1933 el Parlamento de los Estados Unidos. Ningún país desarrollado con una deuda de entre el 80 y el 120% de su PIB, que es el peso de la deuda en la mayoría de los países de Occidente, puede pagarla sin ayuda, porque no genera el superávit fiscal necesario para eso.”

Comentario: ¿Alguna condena para esto? ¿Algún límite es propuesto para el gasto y el endeudamiento? ¿Qué tal si en vez de perseguir inversores se sanciona a quien gaste de más y a quien se endeude? Ups, pero esto es lo que ya hace el mercado….

Como una familia con una hipoteca que, si no ahorra, no puede afrontar los vencimientos, los países dependen de la confianza del mercado y de la renovación de los créditos para seguir funcionando. Así como tuvieron éxito con la Argentina, Perú, el Congo, Panamá y Grecia, cualquier país, aun los más desarrollados, puede ser una víctima de estos depredadores en el futuro.

Etiquetas: [desarrollo sostenible]  [Francis Fukuyama]  [gobernabilidad]  [tendencias]  
Fecha Publicación: 2014-07-04T17:38:00.000-05:00
Lima, jul. 04. El politólogo estadounidense Francis Fukuyama consideró que a pesar del importante crecimiento económico experimentado por el Perú en los últimos, aún está pendiente una reforma política que haga sostenible dicho progreso en el largo plazo.

Además, el autor de El fin de la historia y el último hombre consideró que el Perú no ha hecho lo suficiente para asegurar la consolidación de instituciones públicas y diversificar su economía.

Por ello, advirtió que el país andino es muy vulnerable a la recesión que, a su juicio, de todas maneras experimentará China en el futuro.

“Por eso hay mucho trabajo que necesita hacerse en reforma política”, manifestó.

Según dijo, no es una estrategia de desarrollo sostenible a largo plazo crecer económicamente con instituciones políticas débiles.

En el corto plazo –añadió- quizá puedas vivir con instituciones políticas débiles si tienes suerte, “pero lo que hace importante a una institución es que te permite sobrevivir a una gran crisis”.

“Es por eso que se requieren instituciones sólidas”, manifestó en declaraciones al programa “Buenas Noches” de ATV+.

A su juicio, América Latina en general está en un “punto de quiebre”, pues, tras la victoria de las democracias sobre las dictaduras, la agenda ahora está centrada en la capacidad de los gobiernos democráticos de proveer servicios públicos de calidad, como salud, educación y seguridad ciudadana.

“En esa perspectiva esto ha sido especialmente el fracaso de muchos países en América Latina”, comentó.

Con ese marco, vaticinó que la democracia no terminará de consolidarse en la región si los gobiernos no mejoran en la tarea de brindar servicios básicos de calidad a la población.

“Porque el mayor reclamo que se les hace a los gobiernos democráticos es que son muy corruptos y no pueden tomar decisiones o hacer cosas básicas como educar a sus ciudadanos y por eso la gente apoya más a los Estados autoritarios. Por la seguridad de la democracia es importante que los gobiernos mejoren en ese ámbito”, manifestó.

Fukuyama llegó a Lima invitado por el Centro Global para el Desarrollo y la Democracia (CGDD) para dictar conferencias sobre América Latina y le evolución del sistema internacional en el siglo XXI.
Etiquetas: [Carlos Romero Sanchez]  [comité central del PCCFARC]  [Gilberto Vieira White]  [Jacobo Arenas]  [Luis Carlos Pérez]  [PCCFARC]  [Tirofijo]  
Fecha Publicación: 2014-07-02T18:59:00.000-05:00

 Por Carlos Romero Sánchez
1 de julio de 2014

“Nuestra lucha es por la toma del poder, no le hemos puesto fecha ni le pondremos, pero es la toma del poder definitivamente”.
(Pedro Antonio Marín Marín, alias ‘Tirofijo’ o ‘Manuel Marulanda Vélez’, miembro del comité central del PCC-FARC).


¿Las FARC “nacieron”, como ha decretado dictatorialmente la izquierda y ha repetido machacónamente la derecha, en mayo de 1964? ¿Las FARC han sido una rueda suelta que no se deben a ningún partido y, en consecuencia, han operado a la deriva y sólo se han valido del terrorismo después de la caída del muro de Berlín? Pues ni las FARC nacieron en 1964, ni han sido una rueda suelta y tampoco han recurrido al terrorismo recientemente. El aparato armado que el PCC designará bajo la sigla FARC ha estado aterrorizando a los colombianos desde mediados de los años veinte del siglo pasado. Su conformación no se ha debido a la decisión espontánea y libre de unos campesinos que veían como sus derechos estaban siendo vulnerados por “perversos latifundistas”: ha sido un aparato de terror gestado, nutrido y desarrollado en las entrañas del Partido Comunista Colombiano, PCC, partido subversivo enfeudado voluntariamente a los dictados de sus máximos jefes moscovitas durante la existencia de la URSS, con una ideología intrínsecamente criminal, el marxismo-leninismo, y que en su inseparable doble condición de partido legal y de banda armada ha ambicionado imponer por la fuerza o por vías políticas –no ha sido la única secta marxista que ha tenido esa pretensión, por ejemplo, el MOIR- un régimen totalitario: el comunismo.

El PCC-FARC es una de las vertientes –las otras son el Polo “democrático” Alternativo y el ELN- por donde los comunistas, llamados ahora socialistas del siglo XXI, intentan apoderarse de Colombia. Seamos puntuales: no desean incrustarnos el inexistente… “castro-chavismo”. Invitamos a no temer en llamar a ese régimen por su nombre: comunismo o socialismo, sistema carcelario que la izquierda latinoamericana procura instaurar de la manera que sea en nuestro país.

Desde el comienzo de la colaboración con el totalitarismo y terror marxista, es decir, con el PCC-FARC y con el Foro de Sao Paulo, el gobierno Santos Calderón notificó a los colombianos que no se repetirían los errores del pasado. Sin embargo, varios de aquellos reiterados yerros, que ni la hipótesis del “conflicto armado interno” ni la de la “amenaza terrorista” le conceden la merecida atención, han vuelto a emerger. Algunos de esos equívocos que han salido a flote son: que las FARC no son marxistas, que son una banda que utiliza la lucha armada –un eufemismo para el terrorismo- como única “forma de lucha”, y que no se deben o que no hacen parte de algún partido, y si alguna remota vez lo hicieron fue de manera tangencial. Pues no. Las FARC, además de ser una banda marxista y no “castro-chavista”, hacen parte del PCC. Digámoslo más claro: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, son Partido Comunista Colombiano, PCC. No son el “ejército del pueblo” ni el Partido que vela por los intereses de la “clase explotada” o de “los más pobres” para acabar, como reza la propaganda, “con la explotación, con la miseria, con el hambre, con el terror y con la guerra”.

Aclarar tan importante y sustancial aspecto ayudaría, sin lugar a dudas, a deshacer ideas preconcebidas y mitos dañinos que emborronan el planteamiento del grave peligro que sobrevuela a Colombia y es, además, un urgente cometido que estamos llamados a acometer los defensores de la democracia liberal, del libre mercado, del cristianismo y de las libertades individuales y civiles. Es decir: la derecha liberal.

Cuenta el antiguo miembro del comité central del PCC-FARC Benjamín Isauro Yosa Vanegas, alias ‘capitán Líster’, a Alfredo Molano Bravo en su libro Trochas y Fusiles como el Partido Comunista desde los años veinte y treinta comenzó a organizar las “ligas campesinas” –uno de los eufemismos para designar solapadamente el ya conformado aparato armado- en el sur del Tolima. Aquellas “ligas” o bandas armadas, de las cuáles ‘Líster’ fue el mandamás de las de Irco y El Limón, invadían las fincas y sembraban el terror. Narra Yosa Vanegas que cuando la Policía arribaba para reestablecer el orden no vacilaba en preguntar: “¿De quién es esto?”, los invasores comunistas respondían: “De todos, de todos, aquí no hay dueño”. Es evidente el adoctrinamiento marxista en la respuesta.

Sin entrar en muchos detalles, tampoco Molano Bravo se molestó en pedirlos, ‘Líster’ cuenta su afiliación al PCC. No sólo eso: revela cómo ejecutaban las emboscadas a las patrullas de Ejército, como secuestraban a hacendados, como organizaban las diversas seccionales y células del Partido Comunista y, por si fuera poco, también relata las constantes visitas de sus jefes del comité central del PCC -las que se destacaron las de Raúl Clavijo y Martín Camargo, alias ‘Máximo Leal’- a aquellos rincones tolimenses. Varias “columnas móviles” del naciente brazo de terror comunista fueron bautizadas: una de ellas llevó el nombre de Luis Carlos Prestes, secretario general del Partido Comunista del Brasil. Afirma ‘Líster’ que Prestes varias veces los visitó. Tiempo después una de las manos izquierdas de ‘Tirofijo’ no dudó en utilizar el nombre del célebre marxista brasileño. Nos referimos al jefe de banda armada y militante del PCC-FARC Gratiniano Rocha, alias ‘Avenegra’ o alias ‘Luis Carlos Prestes’.

Como vemos, recurrir a emboscadas, secuestros y al terror no es un “desvío” o algo nuevo en el PCC-FARC. Tampoco es algo que contravenga o “traicione” al marxismo: basta con constatar los genocidios, las hambrunas controladas, los campos de concentración y la violencia sistemática que ejecutaron los diversos dirigentes socialistas en donde han logrado aplicar los “hallazgos científicos” de Marx y Engels: recordemos el Laogai, sistema de campos de concentración de la China comunista que sigue en pie hasta el día de hoy. ¿El cabecilla maoísta Francisco Mosquera se molestó en denunciarlo?

Para la izquierda colombiana -que cree que todo se soluciona con “condenas” a la violencia o a la lucha armada o a la “combinación de todas las formas de lucha” estimando que así se transforman automáticamente en demócratas- someter a crítica su pasado totalitario es algo que no está en su vocabulario ni en sus prácticas como tampoco lo está para los diversos “ex marxistas” que al negarse a someter a crítica el marxismo no han podido romper de manera sincera con la historia sangrienta y antidemocrática de la praxis y teoría marxista. Los izquierdistas jamás han sido los “defensores” de la libertad y la democracia: todo lo contrario: han sido los verdugos y los sepultureros de ellas. Uno de sus habituales resabios revolucionarios es desgañitarse en trance de entrar en indignación permanente cuando no nos tragamos el grosero embuste de que Gilberto Vieira, el “maestro” Gerardo Molina o Francisco Mosquera fueron“grandes demócratas”.

            Afortunadamente, las palabras del ‘capitán Líster’ no son la única marca registrada de militantes del PCC que dicen abiertamente que las FARC son Partido Comunista Colombiano.

Gracias a la determinante acción del Ejército colombiano en reabrir las puertas de la libertad a los habitantes de los laogai de “Marquetalia”, El Pato, El Guayabero y Riochiquito y en desarticular a gran parte de las diversas bandas armadas del PCC, llamadas taimadamente por los publicistas izquierdistas como “bandoleros”, la ofensiva del comunismo internacional contra Colombiano no se hizo esperar. Entre las “diversas formas de lucha” emprendidas por ellos estuvo la filmación de un “documental” propagandístico intitulado Riochiquito. Urdido por los franceses Jean Pierre Sergent y Bruno Muel en 1965, el film es dedicado a Hernando González Acosta, “revolucionario y dirigente del Partido Comunista de Colombia”. El mito de los 16.000 mil soldados, la tergiversación de la Operación cívico-militar Marquetalia como una “agresión a los campesinos” por parte del gobierno de Guillermo León Valencia Muñoz, la transformación de “autodefensa” a “guerrilleros” de la “resistencia campesina” y, por supuesto, la propaganda negra contra el Ejército colombiano aparecen allí en toda su mentirosa dimensión. Empero, son rescatables algunos datos. Advertimos que las negrillas son nuestras.

En el minuto 4:50 el narrador informa: “…miembro del comité central del Partido Comunista de Colombia [PCC], ‘Manuel Marulanda Vélez’, [Pedro Antonio Marín Marín, alias ‘Tirofijo’] se convirtió en el enemigo público número uno del gobierno por su larga resistencia el año pasado [1964] en Marquetalia”. Luego habla ‘Tirofijo’ y persistiendo en una supuesta “resistencia campesina” revela la misteriosamente olvidada batuta del PCC en toda esa patraña propagandística: “La prensa hablada y escrita es un medio que tiene la propaganda para desvirtuar la realidad de la lucha revolucionaria, de los hombres que estamos enfrentados con el gobierno”. En 1962 –prosigue ‘Tirofijo’- el gobierno “agredió” a Marquetalia y gracias a la “resistencia de los campesinos” –otro eufemismo para el terrorismo- y a la “solidaridad promovida por el Partido [Comunista Colombiano, PCC] en las ciudades” dizque lograron que las “fuerzas oficiales desocuparan la región”. (Ver http://www.youtube.com/watch?v=WmQtWbneY94).

En la segunda parte, en el minuto 7:14, interviene Luis Alberto Morantes Jaimes, alias ‘Jacobo Arenas’, miembro del comité central del PCC-FARC desde 1958. Buen materialista histórico, ‘Jacobo Arenas’ eructa a un pequeño grupo de ¿campesinos? la vulgata marxiana dictada desde Moscú: “Camaradas: todos ustedes habrán leído la última hoja de propaganda que lanzó la aviación del gobierno. Esta propaganda, en síntesis, nos quiere significar que el glorioso comité central de nuestro Partido [Comunista Colombiano, PCC] nos ha abandonado en esta justa lucha en que nosotros estamos empeñados por el derrocamiento del régimen y por la instauración en Colombia de un gobierno popular de liberación nacional. Mas no es así como la propaganda reaccionaria del gobierno, como la propaganda negra de los mandos militares lo dicen en sus hojas. No. El comité central de nuestro Partido [Comunista Colombiano, PCC] nos está acompañando, y no sólo nos acompaña: sino que dirigela acción heroica de los combatientes de la resistencia. Y por eso nosotros nos hacemos matar peleando por la causa justa de nuestro pueblo, porque sabemos que la orientación que encarna la línea política de nuestro Partido [Comunista Colombiano, PCC] es una orientación consecuente, es una orientación justa, es una orientación enderezada a acabar en nuestro país con la explotación, con la miseria, con el hambre, con el terror y con la guerra”. Otro de los miembros del PCC-FARC que aparece farfullando en el film es el jefe de banda armada Ciro Trujillo Castaño. (Ver http://www.youtube.com/watch?v=T064cs5C3e8). No dejemos de lado que el frente 38 del PCC-FARC se denomina Ciro Trujillo Castaño.

Subrayemos que en el film bendecido por los comunistas afirman la militancia en el organismo máximo del PCC-FARC de ‘Tirofijo’. Además, ‘Jacobo Arenas’atestigua sin reservas que el “glorioso” comité central de “nuestro” Partido Comunista Colombiano, PCC, dirigió a las bandas armadas de Marquetalia. No sobra reiterar que no sólo a aquellas bandas dirigió el “glorioso” comité central, también a los distintos “bandoleros” diseminados en el Cauca, Valle, Huila, Caquetá, Tolima, Cundinamarca, Llanos orientales, Caldas y Santander. Por otra parte, sobresale en la arenga revolucionaria de Morantes Jaimes el culto a la muerte, culto manifiesto en la consigna “socialismo, patria o muerte” vociferada con ardoroso brío por las dos necrológicas figuras más representativas del presente comunismo latinoamericano: Fidel Alejandro Castro Ruz y Hugo Rafael Chávez Frías. Leamos con atención: en la misma consigna los dos dictadores socialistas nos avisan del sistema totalitario que ambicionan aplicar en Colombia: el socialismo, y no el… “castro-chavismo”. Y si todavía albergan algunas dudas, la portada de la edición del 18 al 24 de julio de 2012 del órgano de propaganda del Partido Comunista Colombiano, Voz, tituló: Unidad, paz y socialismo. Acerca de la “paz” de los movimientos socialistas es nada menos que la dictadura de su correspondiente clan.

Recientemente, durante la última semana de marzo de 2014, los narcoterroristas comunistas divulgaron en una de sus páginas web un escrito titulado “Recordando a [alias] Manuel [Marulanda Vélez] carta al estado mayor central”. Según los marxistas, es una misiva sacada de los archivos de la correspondencia del PCC-FARC en “consideración del sexto aniversario” de la muerte de ‘Tirofijo’. Fechada el 27 de noviembre de 1972, el renombrado cabecilla se dirige al “pleno del estado mayor” con una mal disimulada distancia. Con un “fraternal saludo revolucionario” a sus camaradas, Pedro Antonio Marín envía un plan al “estado mayor” para crear una “guerrilla móvil” y así adelantar “acciones militares”. Para la exposición de dicho plan fue enviado el “camarada Ramírez”. No obstante, ‘Tirofijo’ esperaba que a la explicación del proyecto hubiera llegado uno del [comité] ejecutivo [central del PCC] y uno del EM [estado mayor] para tal fin, pero como no fue posible, de todas maneras nos vemos urgidos de que uno de los nuestros lo haga, porque de no ser así, este plan corre el riesgo de no ser bien comprendido”.

            Prosigue el miembro del comité central del PCC-FARC exponiendo la necesidad de conformar una red clandestina de apoyo -¿será lo que luego se denominará el PC3?- en diversos municipios del país. En el punto siete, plantea la preocupación por la circulación de la revista propagandística “resistencia”. Según don Pedro, los contratiempos en su propalación deben ser discutidos, “pues de no ser así, estamos llamados a quedar sumidos en el silencio ante la opinión pública, y ésta se quedaría sin conocer nuestra orientación política. Creo que esto es bueno tratarlo con el Partido [Comunista Colombiano, PCC] y ver qué posibilidades hay que este trabajo continúe. Pero también los comandos deben continuar sacando su propia propaganda, de acuerdo a una de las conclusiones de la Conferencia”.

            El siguiente punto, el número ocho, es bastante ilustrativo acerca de cómo las FARC son Partido Comunista Colombiano. Pronto iba a realizarse la V conferencia del brazo armado del PCC, por tal motivo ‘Tirofijo’ recomienda que “se haga una invitación a varios comités regionales [del PCC] a fin de que participen en ella”. E insiste en que “el camarada Emiliano haga una participación numérica mayor. Esto a fin de que ella [la V conferencia] sea más de Partido [Comunista Colombiano, PCC]” y de esa manera lograr que todos puedan “entender mejor nuestras funciones. Puesto que la gran mayoría de algunos del Partido [Comunista Colombiano, PCC] entienden qué es la línea del Partido [Comunista Colombiano, PCC], pero cuando vamos a la aplicación militar, encontramos problemas porque esta parte no se entiende muy bien, y me imagino que algunos no se dan cuenta que una de estas [aplicaciones militares] es [sic] muy complicada y que esta tiene una misma relación”.

Acto seguido, ‘Tirofijo’ alienta una colaboración más cercana entre las diversas secciones del PCC, entre ellas la armada, para la próxima conferencia: “ojalá que no resulte que ninguno puede ir dizque por no disponer de cuadros. El caso de la IV [conferencia] es un buen ejemplo, ya que solo participó un regional [del PCC] y eso porque tenía cargos contra nosotros. De esta manera aparecemos nosotros, [los del “estado mayor” de las FARC], como una cosa muy separada del Partido [Comunista Colombiano]”. (Ver http://farc-ep.co/?p=3022).

Pasados cinco años, en mayo de 1977, el número 113 de la revista izquierdista totalitaria Alternativa publica una entrevista que realizó a alias ‘Jacobo Arenas’. El ideólogo y terrorista marxista explica la composición y dirección del aparato armado del PCC, y agrega: “Estos mecanismos de dirección, comenzando por el Estado Mayor General, seguían por la línea general de las FARC, dada en las conferencias nacionales del movimiento para la acción concreta, y como es natural, por los principios marxistas leninistas [no por el inexistente ‘castro-chavismo’] y en política, por el programa y las resoluciones políticas de los congresos comunistas. Me refiero a los Congresos del PCC [Partido Comunista Colombiano]”.

A la par que ‘Jacobo Arenas’ confirmaba por enésima vez que las FARC son PCC y el M-19, el ELN y el EPL seguían vertiendo sangre colombiana en el estanque izquierdista, en Bogotá las diversas pandillas antidemocráticas seguían debatiendo como lograr la anhelada unión de las izquierdas que desembocara en un pretendido “frente amplio”. El debate entre las mafias comunistas del PCC-FARC y el MOIR, que pronto sellaría una alianza más con la ANAPO, era el que más acaparaba la atención en aquellos días. En ese polémico ambiente el histórico secretario general del PCC-FARC ofreció una rueda de prensa en el Círculo de Periodistas de Bogotá en la primera semana de julio de 1977. El número 122 de la revista Alternativa consignó sus palabras. Entre los diferentes temas abordados, Gilberto Vieira White dijo sin sonrojarse que su Partido tiene la peculiaridad de “participar en la lucha armada”, que “combina todas las formas de lucha, [y] que no es un secreto la participación de militantes comunistas en la guerrilla revolucionaria”, es decir: en las FARC y en las otras bandas armadas. 

Por esos años militaban en el PCC-FARC, entre otros, Manuel Cepeda Vargas, Teófilo Forero Castro, José Cardona Hoyos, Angelino Garzón y Carlos Romero Jiménez esposo de Clara López, ex candidata presidencial por la Unión “patriótica”-Polo “democrático” Alternativo. Recordemos también al marxista Luis Carlos Pérez que, aunque en aquella época no militaba en el Partido Comunista, fue un orgulloso compañero de viaje vieirista. Mencionemos que una de las “columnas móviles” del brazo armado del partido de Vieira porta el nombre de Teófilo Forero Castro y el “frente” 42 se denomina Manuel Cepeda Vargas, que tiene en su haber el secuestro de los once diputados del Valle del Cauca.

Dos años después, en octubre de 1979, el General Luis Carlos Camacho Leyva, ministro de Defensa del gobierno de Julio César Turbay Ayala (1978-1982), en una intervención ante la Cámara de Representantes reiteró, ratificando lo afirmado por ‘Jacobo Arenas’ y Vieira White, que las FARC son Partido Comunista Colombiano. El ministro Camacho Leyva citó los artículos dos, diez y once de los “estatutos” del brazo terrorista del PCC. El número dos reza: “Las FARC son parte integrante del Partido [Comunista Colombiano, PCC]. Cada Escuadra o Unidad Básica o mínima es al mismo tiempo célula del Partido [Comunista Colombiano, PCC]. Las conclusiones y planes de las conferencias nacionales de las FARC están a disposición del Comité Central [del PCC]”. El número diez confirma: “La disciplina de las FARC es político-militar y se contempla en los Estatutos del Partido [Comunista Colombiano, PCC]”. Y el número once reafirma: “La máxima autoridad en materia política es el Comité Central del Partido [Comunista Colombiano, PCC] y por tanto, los miembros del Comité Ejecutivo Central [del Partido Comunista Colombiano, PCC] son dignos de honores militares en las FARC”. Hoy en día el “reglamento” de las FARC ha sido debidamente modificado para que el somnífero las “FARC son una cosa y el PCC otra” siga surtiendo efecto.

Lo denunciado por el General Camacho Leyva en 1979 es reconfirmado 33 años después por uno de los milicianos del PCC-FARC en una clarificadora crónica intitulada: “Apropósito de los 22 años de su muerte: memoria de una entrevista con Jacobo Arenas”. Escrita por alias ‘Gabriel Ángel’ y publicada la primera semana de septiembre de 2012 en una de las distintas web de los comunistas, el miliciano describe que tras estar un año en las FARC, en el frente 19 bajo las órdenes de Adán Izquierdo, fue enviado por el “secretariado” a Casa Verde. Era el año de 1988. Allí sostuvo una entrevista con ‘Jacobo Arenas’ quien estaba acompañado de Guillermo León Sáenz Vargas, alias ‘Alfonso Cano’. Entre las diversas cuestiones abordadas, alias ‘Gabriel Ángel’ le pregunto en cuál texto podía encontrar una línea política de las FARC. Recuerda nítidamente que ‘Jacobo Arenas’ “se explayó a hablarme del Partido Comunista [Colombiano, PCC], revelándome que las FARC no expresaban su línea en ningún libro especial. Quien quisiera conocerla, debía estudiar las conclusiones de cada uno de los congresos comunistas [los del PCC], pues las FARC no teníamos línea diferente a esa. Otra cosa era la expresión militar de esa línea, que no aparecía en forma tan nítida en los documentos del Partido [Comunista Colombiano, PCC], pero en cambio sí podía conseguirse en las conclusiones de las Conferencias Guerrilleras de las FARC y de los Plenos del Estado Mayor Central. Se mostró muy incisivo al reiterar que los estatutos de las FARC no eran más que una redacción, en términos militares, de los estatutos del Partido Comunista [Colombiano, PCC], que también nos regían a nosotros. Se mostraba orgulloso de su origen y militancia partidarias”. Militancia partidaria, es decir: del PCC.

Enseguida, rememora ‘Gabriel Ángel’, Morantes Jaimes procedió a comparar “las estructuras jerárquicas del Partido [Comunista Colombiano, PCC] y las de las FARC, afirmando que el Estado Mayor Central de las FARC no eran más que el equivalente del Comité Central del Partido [Comunista Colombiano, PCC], que ellos [los del comité central del PCC] habían procedido a crear el Secretariado de las FARC, casi como una copia del Secretariado General del Partido [Comunista Colombiano, PCC], así como en las FARC existía el Ejecutivo del Estado Mayor Central, que era el equivalenteal Ejecutivo del Comité Central del Partido Comunista [Colombiano, PCC]”. (Ver http://farc-ep.co/?p=1635). Muy interesante: el comité central del PCC es el creador del “secretariado” de las FARC.

Alias ‘Gabriel Ángel’ en su crónica alude a la fuerte emoción que le produjo conocer a uno de los históricos del PCC. La muerte de ‘Jacobo Arenas, sin duda, fue un golpe sensible para las huestes totalitarias. Corría el mes de agosto de 1990 cuando Luis Alberto Morantes Jaimes falleció en la Uribe, Meta. Para conmemorar tan triste fecha el “núcleo bolivariano Juan de la Cruz Varela” elaboró un “especial” titulado: “El funeral de Jacobo Arenas”. Al final de la tercera parte, durante los funerales de don Luis Alberto, a partir del minuto 8:47 una voz muy similar a la de alias ‘Alfonso Cano’, luego de vocear varios vivas a ‘Jacobo Arenas’ que la “guerrillerada” responde muy disciplinadamente, arenga con devoción: “¡¡¡Viva el Partido Comunista Colombiano!!![…], ¡¡¡Vivan las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia!!!”. (Ver http://www.youtube.com/watch?v=iWYHPWOs7Nc).

Siguiendo en la ruta conmemorativa, para el 23 aniversario de la muerte de ‘Jacobo Arenas’ el PCC-FARC divulgó un vídeo propagandístico por la red. En el minuto 3:29, durante el funeral del reputado bandido marxista, con voz trémula, entrecortada y sollozante una hija de ‘Jacobo Arenas’ no dudó en pronunciarse a todos sus camaradas: “Terriblemente dolidos, pero hoy como nunca los guerrilleros farianos poseemos una elevadísima, pura y cristalina moral revolucionaria. El mejor homenaje a mi padre es ser mejores comunistas, guerrilleros, continuadores incansables y honestos de su obra que era hacer una patria digna para nuestro pueblo. Empezaremos, camaradas, por defender proyectos, ideas, planteamientos que no eran otros sino los del Partido [Comunista Colombiano], y nuestro ejército revolucionario, [FARC]”. (Ver http://www.youtube.com/watch?v=e_YysKphS00). Es pertinente recordar que otra de las “columnas móviles” del PCC-FARC se denomina ‘Jacobo Arenas’.

Gran parte de esas “ideas” y proyectos fueron consignados por el camarada ‘Jacobo’ en el libro Paz, amigos y enemigos. Para el tema que nos concita, en una de sus páginas Morantes Jaimes incluye una entrevista que Ignacio Zaragueta Barrachina, corresponsal de la agencia EFE en Colombia, hizo a varios cabecillas comunistas, entre ellos al “marquetaliano” y mano izquierda de ‘Tirofijo’, Rigoberto Losada Perdomo, alias ‘Joselo’. Acerca de él, escribe Zaragueta: “Cuando se le habla o se le interroga responde directa y secamente. Está siempre atento a todo cuanto ocurre a su alrededor. Es cordial, y tal como [alias Manuel] Marulanda [Vélez] pertenece al Comité Central del PCC”.

Así es: Rigoberto Losada Perdomo, alias ‘Joselo’, fue miembro del comité central del PCC-FARC, dato capital que no es refutado por ‘Jacobo Arenas’, ‘Tirofijo’ o el mismo ‘Joselo’. Losada será abatido en Bogotá en la segunda semana de octubre de 1992. Tras su muerte una de las “columnas móviles” del PCC-FARC, que hace parte del bloque sur, ha llevado el nombre de Rigoberto Losada Perdomo.

            ¿Alguna duda de que las FARC son Partido Comunista Colombiano? Hace menos de un mes, el 22 de mayo de 2014, el aparato de terror del Partido publica una necrología de alias ‘Darío 40’. Y allí cuenta que a “este Partido [Comunista Colombiano, PCC] ingresa el joven que más adelante se conocería como Darío 40. Inicia su vida militante en la juventud comunista [JUCO] en Medellín del Ariari [departamento del Meta] de donde es oriundo”. Luego pasa al séptimo frente de las FARC “siendo comandante en ese entonces el camarada Hernán Benítez. Durante su vida partidaria demostró fidelidad a su causa, a la de su partido”. ¿A cuál Partido se están refiriendo? No hay duda: al Partido Comunista Colombiano. (Ver http://pazfarc-ep.org/index.php/noticias-comunicados-documentos-farc-ep/estado-mayor-central-emc/1930-fallece-nuestro-camarada-dario-40.html).

           En ese mismo mes Voz publica la noticia del fallecimiento del camarada Alcibiades Paredes Collazos. En la página ocho de la edición del 28 de mayo al 3 de junio de 2014 nos recuerdan que Paredes fue militante ardoroso del PCC-FARC, iniciándose, como ‘Darío 40’, en la JUCO. Según el semanario, su actuación más memorable fue cuando ofició como abogado defensor de Tarcisio Guaracas: “Se le recuerda especialmente [a Alcibiades Paredes] por la defensa que hizo de Tarcisio Guaracas, comandante de las FARC, en 1976, proceso que estuvo a cargo de un tribunal militar”. Lo interesante es que el fenecimiento de su camarada también es reseñado por una web fariana. (Ver http://pazfarc-ep.org/index.php/noticias-comunicados-documentos-farc-ep/delegacion-de-paz-farc-ep/1920-alcibiades-paredes-collazos.html).

Y para que no quede duda sobre que las FARC son PCC podemos leerlo, otra vez, en el mismo órgano de propaganda en el pasquín titulado: “Tanja se queda en Colombia: Que le concedan la doble nacionalidad”. Publicado en la página dos de la edición del 18 al 24 de julio de 2012, los narcomarxistas demandan que a Tanja Nijmeijer, alias ‘Alexandra Nariño’, le sea otorgada la nacionalidad colombiana. Sus méritos, según los liberticidas, son: ser una “luchadora internacional” -es decir, una aniquiladora de colombianos- y ser una “luchadora por la segunda independencia de Colombia” -es decir, una conspiradora para establecer una dictadura comunista en Colombia. Y finalizan proclamando: “¡Démosle la doble nacionalidad a Tanja, para que se quede y eche raíces en esta tierra fecunda! Y además que se case, para que le dé hijos, luchadores como ella, a esta patria de ensueño. Si de casarse se trata, a la menor señal que ella haga, seguramente le van a llover pretendientes. ¡Incluso, desde las orillas del periodismo!”. (Ver también: http://www.semanariovoz.com/2013/05/23/tanja-se-queda-en-colombia-que-le-concedan-la-doble-nacionalidad/).

El actual momento que vive Colombia es apremiante y delicado. El diagnóstico para plantear las posibles salidas –que no son las “soluciones políticas” ni los “procesos de paz”- a la amenaza comunista que desde hace más de 80 años asedia sin compasión a Colombia y al continente americano no pasa por soslayar uno de los aspectos capitales del problema: las FARC son Partido Comunista Colombiano. De manera que no deja de ser una broma ramplona cuando los “expertos” conminan a que las FARC  “deban transformarse” en partido político una vez terminado eso que han llamado… el “proceso de paz”. No es necesario. Ya lo tienen: es el Partido Comunista Colombiano. Exigir que las FARC se transformen en partido es una muestra contundente del efecto desastroso que ha producido la propaganda comunista-izquierdista, que la “derechita” colombiana sigue al pie de la letra, de que el PCC es una entidad distinta de las FARC. No es así. Movimientos como la Unión “patriótica”, Marcha “patriótica”, Junta “patriótica”, el PC3 y el Movimiento Bolivariano son marcas donde se enmascara el PCC-FARC. 

Por otro lado, muestra lo importante que es la batalla por las ideas, campo que la derecha ha abandonado y que la izquierda ha acaparado con muy buenos resultados. Esa batalla no pasa, como hace cierto sector derechista ademocrático, en explicarlo todo con teorías conspirativas de una oscura empresa “judeomasónica”. Idea y explicación nada cristiana, por cierto.

La responsabilidad del Partido Comunista en la tragedia de miles de hogares colombianos es superlativa. Igual responsabilidad le corresponde a la izquierda colombiana por ocultar, alabar o relativizar la descomunal criminalidad de las diferentes bandas marxistas y por pretender implantar un sistema totalitario.

Ahora bien, así como se exige la desmovilización de criminales como alias ‘Iván Márquez’, ‘Jesús Santrich’, ‘Pablo Catatumbo’, ‘Fabián Ramírez’ o ‘Victoria Sandino’, de igual manera, al ser las FARC Partido Comunista Colombiano, debe exigirse la desmovilización de la plana mayor del PCC y la de sus compañeros de viaje y/o ex militantes. Y, sumado a esto, que la reaccionaria izquierda colombiana (como anapistas, moiristas y demás grupúsculos marxistas junto con sus ex afiliados) pida perdón a los colombianos por intentar imponer una dictadura socialista y garantizarnos la reparación y no repetición por los constantes intentos en destruir la democracia y la sociedad cristiana en la cual vivimos.


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Fecha Publicación: 2014-07-01T10:54:00.004-05:00
Autor: Gonzalo Alegria Varona*
Fuente: facebook
La ley Mora bajo la lupa

Mientras la pobre ANR se manifestaba ayer en contra de la nueva Ley Universitaria, basándose en los términos del debate sobre el futuro de la Universidad Peruana que nos ha impuesto el exgeneral Daniel Mora -términos por cierto, totalmente obsoletos y estrechos-; el último número de la afamada revista "The Economist" aborda breve y brillantemente, la crisis del modelo educativo universitario a escala global, producto de la irrupción de las nuevas tecnologías. Vale la pena hablar del tema. Tres afirmaciones importantes hace el artículo:

1º) La Educación Superior padece la "enfermedad de Baumol". En la Teoría Económica, dícese de "la tendencia de los gastos a dispararse en sectores intensivos en mano de obra y con productividad estancada". El artículo da ejemplos concretos, sobre el creciente costo de una plaza universitaria en USA que ha crecido todos los años, un 1.6% por encima del IPC. Y de la creciente incapacidad de los egresados para devolver los costos préstamos universitarios con que financian sus cada vez más caras carreras, tanto en USA como UE.

2º) El Mercado de Trabajo Globalizado, no puede absorber la creciente oferta de titulados, lo que reduce los ingresos medios por universitario. Anualmente, en USA se gradúan en las Universidades 3,5 Mill/alumnos, en la UE cerca de 5 Mill/alumnos. En China, en los últimos 20 años, han egresado casi 30 Mill/alumnos universitarios. El problema se agrava también, por el lado de la demanda de trabajo. Según un estudio reciente de Oxford University, el 47% de los empleos se automatizarán o semiautomatizarán en las próximas 3 décadas, destruyendo el Mercado de Trabajo actual, lo que exige reformular los criterios de especialización y cualificación.

3º) Finalmente, el papel de la "tecnología disruptiva" en la futura crisis de las Universidades. Hablamos de los MOOC, o “Massive Open Online Course” ("Cursos en línea de Acceso Masivo") que están permitiendo que las grandes universidades, como Oxford, Cambridge, Harvard, etc., puedan atraer a millones de alumnos potenciales... Así como las tecnologías de intercambio de música online, destruyeron la industria discográfica; así como el PDF, el eBook y Amazon.com terminaron de destruir a la prensa y los libros convencionales; así los MOOCs pueden terminar por destruir el concepto convencional del Negocio Universitario actual, que desde tiempos del Liceo Aristotélico no ha variado gran cosa: Maestro erudito, alumnos que concurren a su encuentro, y una serie de lecciones a aprender y tareas a hacer, para pasar a su vez, de discípulo a nuevo maestro.

El modelo alternativo que se vislumbra para el Sistema Universitario del Siglo XXI, pasaría por la desaparición de prácticamente todas las Universidades convencionales. Una catástrofe mayor a la que produjo NAPSTER a la industria discográfica.

En síntesis: demasiados problemas en el horizonte amenazan el modelo global universitario actual. Parece que al final, en unas pocas décadas, podríamos derivar a un modelo de alta concentración, donde sólo sobrevivan las Universidades que generen contenidos de calidad comercializables en línea. Las clases serían siempre a distancia o semipresenciales, y los simuladores y otros sistemas modernos, sustituirían a las tareas, las correccciones, las calificaciones manuales, etc. Una especie de Amazon del conocimiento Universitario parece ser el "modelito" que nos amenaza con irse imponiendo, a escala global.

Y frente a este vertiginoso ritmo de cambios, nosotros, como siempre, hemos perdido el paso, no seguimos -ni remotamente- la música de los que marcan el compás con que gira el mundo. Vamos retrasados, perdidos… No es que nadie nos saque a bailar, es peor: ¡ni siquiera estamos invitados a la fiesta!

Pobre Perú, como siempre, inmerso en discusiones bizantinas, producto de la tremenda ignorancia de sus Gobernantes. El exgeneral Mora (que nunca estudió en ninguna Universidad), se ufana de que su mediocre articulado intervencionista y reglamentarista va a generar un "milagro" en nuestra calidad educativa. Pobre de él... Pobre de nosotros...


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* Director de Cooperación Nacional e Internacional en Universidad César Vallejo y Parlamentario (Suplente Primero) en Parlamento Andino. 
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Fecha Publicación: 2014-06-30T16:22:00.000-05:00
La ofensiva re-centralista 



Autor:    Eugenio D´Medina Lora
Fuente: Diario Correo

De pronto, han aparecido varios "expertos en descentralización". Hablan de "regionalización destructiva" y participan en mesas de análisis, pero no los escuchamos para defender la descentralización en los pasados doce años. Hoy la atacan. ¿Basados en qué? En presuntos actos de corrupción de unos cuantos presidentes regionales. ¿Y adónde apuntan esos "expertos"? Pues a crear una ola de opinión pública para re-centralizar el país.

A esos "expertos" se les podría responder muchas cosas, pero me concentraré ahora solo en tres. Primero, no ha existido regionalización en los últimos doce años. Ese proceso se truncó en el 2005 y nadie quiso avanzar en ello. Mal podríamos hablar de que algo "destruye" cuando no existe. Casi cartesiana la lógica. Segundo, la descentralización siempre contempló un monitoreo cercano, que lo hacía el Consejo Nacional de Descentralización desde el 2002 y que fue desactivado en el 2007, precisamente para establecer un sistema de alerta temprana que evitara casos como el de Álvarez en Áncash y para acompañar técnicamente la gestión regional. Y tercero, que plantear una descentralización a base de los municipios es falaz, tanto porque hemos tenido alcaldías desde siempre conviviendo con el centralismo, como por el hecho de que las mayores corruptelas de los gobiernos sub-nacionales se encuentran en los municipios y no en los gobiernos regionales. Sorprende el acelerado encarcelamiento de Santos, mientras se permiten las corruptelas de alcaldes distritales coludidos con las mafias de traficantes de tierras.

Hay algo más. Re-centralizar bajo un régimen de las características del actual es peligrosísimo, porque implica darle más poder a un gobierno central que claramente está manejado por una maquinaria orientada a un proyecto de permanencia prolongada. Debilitar a los gobiernos regionales es parte de la estrategia.

En adición, debe entenderse que Lima es la más beneficiada con la descentralización. Re-centralizar el país va a poner sobre sus hombros más carga de la que precariamente puede soportar. El centralismo nos trajo el caos y el desorden a Lima. No mejoró nuestra calidad de vida, sino la empeoró. No nos disparemos al pie.
Etiquetas: [Cajamarca]  [corrupción]  [Gregorio Santos]  [izquierda peruana]  [Jaime De Althaus]  
Fecha Publicación: 2014-06-28T16:52:00.000-05:00
Autor:  Jaime De Althaus
Fuente: El Comercio 

Gregorio Santos, el luchador social, el defensor de las comunidades, el paladín del agua era, según la acusación fiscal que recoge el testimonio de colaboradores eficaces y reúne diversas pruebas, un ladrón. Habría recibido sobornos cuando menos por 802 mil soles a cambio de favorecer a un amigo en la construcción de obras del gobierno regional. 


Pero Santos no solo habría defraudado al Estado peruano, apropiándose de dinero de todos los ciudadanos vía sobornos, sino que impidió que se generen más ingresos fiscales para mejorar los servicios públicos para los más pobres al sabotear la realización del proyecto Conga y de tres proyectos mineros más. Provocó, de paso, la ruina de Cajamarca, que entró en recesión dejando sin empleo y sin ingresos a decenas de miles de personas.

Pero la estrategia de Patria Roja y de su socio Marco Arana ahora es victimizarlo, para convertir al acusado por sus delitos en un perseguido político, al delincuente en un justiciero ambiental.       

Cuentan para ello con muchas de las radios de Cajamarca y de provincias como Bambamarca y Celendín, que acallaron toda voz siquiera neutral frente al conflicto de Conga, que despidieron o amordazaron o golpearon a cualquier periodista que osara formular algún análisis objetivo del impacto del proyecto. Veremos ahora si esas radios se mantendrán alineadas con la mentira y se declararán cómplices de la corrupción, o empezarán a difundir los cargos contenidos en la acusación fiscal que revelan quién era realmente el señor Santos.

Por supuesto, tenemos que esperar la sentencia final. Pero ninguna pena podrá devolverles a los cajamarquinos y al Perú los años y las oportunidades perdidas como consecuencia de haber bloqueado grandes proyectos de inversión con argumentos falaces construidos solo para la exhibición ideológica al servicio del ejercicio rentable del poder.