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Etiquetas: [Laura Marling]  [Semper Femina]  
Fecha Publicación: 2017-04-18T20:26:00.002-07:00
"Oh Nouel, it must hurt like hell 
When you're so afraid to die 
Semper femina So am I"


Semper Femina está basado en una frase del poema “Eneida” de Virgilio, el cual dice: “Varium et mutabile semper fémina”, traducido como “volátil y caprichosa siempre la mujer”; de aquí nace el nombre del más reciente disco de la cantante británica Laura Marling, en donde a lo largo de nueve canciones, nos relata la historia de las mujeres, en diferentes aspectos de la vida cotidiana, mostrando tanto la simpleza como la complejidad de ser mujer en el mundo actual.



Para este fin Marling utiliza la guitarra acústica, la cual la interpreta de forma solemne, y junto a su voz (ya a estas alturas es difícil negar la virtud de Marling como cantante) logra crear un ambiente íntimo y majestuoso, lo cual es complementado de forma magnánima con los arreglos de cuerdas; este es un disco sólido y honesto, ya que tanto la parte instrumental como la lírica confluyen en forma armoniosa, y cada historia (es decir cada canción) es contada de una forma directa.
No sé si sea el trabajo más maduro de Marling, empero si puedo decir que es uno de sus discos más refinado, que muestra la versatilidad de la artista, en donde nos regala parte de su intimidad, desde su punto de vista femenino.

Track Listing:

Etiquetas: [Jesca Hoop]  [Memories Are Now]  
Fecha Publicación: 2017-04-10T19:37:00.002-07:00
"Jesus turned in his crown of thorns today
and announced to the Earth and the heavens the end of his reign"




Creo que en cada época hay un grupo de solistas femeninos, que nos sumerge a su mundo íntimo, relatando historias personales a través d su música; por ejemplo en los 90’s tuvimos a artistas de talla de Tori Amos, Fiona Apple o PJ Harvey; en los 00’s esta corriente tomó una influencia más cercana al blues con artistas como Joss Stone o a Norah Jones, en los últimos años debemos de citar a Laura Marling o Mitski; y dentro de esta categoría podría entrar Jessica Ada Hoop o mejor conocida como Jesca Hoop, una cantautora que maneja múltiples estilos musicales.

La californiana ya cuenta con cinco LP, su más reciente se titula ‘Memories Are Now’ y es el más personal e íntimo de toda su discografía; el disco desde el principio muestra su versatilidad, ya que Hoop juega y experimenta con varios sonidos musicales; siendo la guitarra el instrumento principal que la acompaña en estos nueve temas, ya que dependiendo de la canción utiliza efectos o la deja fluir limpiamente; acompañados de una base rítmica sólida, con una percusión cruda que crea una sensación de desequilibrio, también cuenta con bajos potentes que pasan desapercibidos; además los instrumentos de apoyo son utilizados de una manera versátil que le dan forma y color a las melodías, y para acabar los coros terminan por darle solidez a cada canción; en la parte lírica la oriunda de Santa Barbara toca diversos temas, siendo el amor el recurso más utilizado a lo largo del disco, pero el que más atrae (al menos a mi punto de vista) es ‘The Coming’ tema con el cual cierra el disco, ya que es una crítica al cristianismo en general (ella fue criada en una familia tradicional Mormona).

Para acabar puedo decir que es un disco sólido en la parte musical, en donde Hoop muestra su capacidad para utilizar diversos estilos, y crear un disco íntimo y entrañable.

Track Listing:






Daniel Mosquera
Etiquetas: [La Lá]  [Zamba Puta]  
Fecha Publicación: 2017-04-03T18:24:00.002-07:00

La aparición en escena de La Lá a inicios de esta década se dio en un contexto en el que el formato clásico de cantautor, al menos en su versión acústica y con alguna base en lo hecho de forma reciente en el indie folk gringo, comenzó a cobrar cierto empuje en nuestro medio. Es así que artistas como Alejandro y María Laura, Danitse, Kanaku y El Tigre Camilo Vega tomaron dicha influencia para fusionarla y adaptarla a música y contenidos que respondían a sus particulares necesidades de expresión, lo cual en algunos casos cosechó buena respuesta a nivel crítico (tanto fuera y dentro de nuestro país) como de público. Pero al igual que con varios de los ya mencionados, lo de encasillar a La Lá (nacida en Lima como Giovanna Nuñez) dentro de un estilo folk no solo es inexacto, sino que es reduccionista para una propuesta que, partiendo de la libertad que le otorga una formación musical autodidacta, apunta en varias direcciones, lo que fue palmario desde que sus canciones empezaron a aparecer de a pocos en plataformas virtuales como YouTube (hay un EP editado artesanalmente en el 2010 que parece ser inubicable) y que mostraban en ella a una cantautora sensible y con un singular universo temático, lo que luego de algún tiempo de espera al final cobro fruición en Rosa (Independiente, 2014), su disco debut, con temas de ecléctica naturaleza que sus acústicos arreglos y cálida voz ayudaban a hermanar y que lo convirtieron en uno de los álbumes locales más celebrados de los últimos años. En el caso de La Lá, el detalle de la voz viene a ser un elemento clave al referirse a ella y sus creaciones; no hay duda en que si bien el suyo no es de esos registros privilegiados, al componer los temas a su medida le permite darle a cada uno de ellos la expresividad justa al cantarlos, por lo que las ideas o sentimientos que desea transmitir son más palpables y resultan más sinceros para el oyente. Eso, sumado a lo heterogéneo (entre lo lúdico y dramático) del material permitían tener una expectativa justificada para lo que sería el próximo álbum de la cantautora, aunque entonces no sabíamos que éste también iba a tomar algún tiempo en aparecer. 


Según lo expresado por La Lá en la semana previa a su lanzamiento, Zamba Puta (Independiente, 2017) -cuyo sulfuroso título temí que le atrajera nombradía no deseada a la artista y a su nuevo lanzamiento- engloba un concepto que su autora vincula a la desigualdad y violencia que se ejerce a diario contra la mujer, muchas veces de forma disimulada (tema sensible que ha estado en el tapete en los últimos años y no sólo en nuestro país). Debo admitir que no es algo que en este caso me resulte tan evidente al repasar las letras, ya que mi aproximación a la música no es necesariamente textual (como si debe serla para muchos que noten la directriz que Nuñez busca darle a estas canciones). Lo que si salta rápidamente al oído al dar play es nuevamente el detalle puesto en los arreglos de cada tema, en los que al acusticismo ya acostumbrado se le ha agregado un sutil acompañamiento de vientos, cuerdas, percusiones e instrumentos eléctricos, que enriquece las delicadas composiciones incluidas para la ocasión (buen aporte de Juanito el Cantor, músico argentino que co-produce aquí y que también trabajara en La Casa No Existe, el más reciente y logrado álbum de Alejandro y María Laura). Esto se aprecia desde el inicio con "Bebés", que sorprende por su arreglo marcadamente jazzy (se podría tararear los heads de "My Favorite Things" o "Take Five" encima de la intro) aunque no por su lírica, en la que su autora vuelve a mostrar ese tono romántico/naíf tan suyo y que rezuma en muchos pasajes aquí. La fijación de La Lá por la MPB (presente en pasajes de Rosa como "Hiedra" o "Mamifera") se reitera aquí en "Cornamenta", en la que incluso se anima a cantar versos en el idioma de Pelé, y en canciones como "Linda Bler" o "Leche Tibia", en los que se acerca al estilo moderno de artistas como Adriana Calcanhotto o Marisa Monte. La dulce y abolerada "Caramelo" y la minimalista "Primor" (sólo voz y contrabajo entonando una letra que hará fruncir el ceño a algunas feministas) eran temas ya conocidos de su repertorio incluso desde antes de la aparición de su debut (y que por alguna razón misteriosa no incluyó ahí) que encuentran por fin su lugar en versiones definitivas. La recta final del álbum incluye a mi entender dos de sus pasajes más destacados: "Entera" es un tema de arreglo mínimo y aire doliente que contiene una de sus mejores interpretaciones vocales (con un falsete que parece cortar el aire y precisos cello y corno francés) y "La Felicidad", que cierra el disco, es un jubiloso vals criollo que le hace honor a su título y que parece ser la contracara de "Selva Negra" (de Rosa), recordando al igual que aquel a la estilizada impronta de Chabuca Granda (lo cual no es poco decir). A pesar de su brevedad, que invita a darle constantes replays pero que también nos obliga a pedirle a La Lá mas canciones pronto, Zamba Puta es un conjunto que la ratifica como una rara avis dentro de la escena limeña, haciendo música personalísima y de atemporal acabado, pero que a la vez posee el suficiente atractivo como para congregar a diverso tipo de público. No sabría si llamarle necesariamente un disco "de madurez" (cliché que suele aparecer en reseñas de segundos o terceros discos), pero aun sin contar con proto-hits como "Animales" o "Mango", es de todos modos la sólida confirmación de un singular talento al que conviene no perderle la pista. El gusto es nuestro.

LesterStone

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Etiquetas: [Grandaddy]  [Last Place]  
Fecha Publicación: 2017-03-26T19:22:00.000-07:00

Pocas bandas y/o artistas a inicios de este nuevo siglo reflejaron tan vívidamente en sus canciones la incertidumbre pre y post-milenial como Grandaddy, proveyendo el soundtrack para una época que ya empezaba a caracterizarse por la dependencia de los seres humanos a la tecnología, lo que con algún giro de tuerca (y un tono ciertamente pesimista) encontró lugar dentro de sus líricas. Formados en Modesto (California) en 1992, el grupo ha tenido un line-up estable compuesto por Jason Lytle (voz, guitarra, teclados y composición), Jim Fairchild (guitarra), Kevin García (bajo), Tim Dryden (teclados) y Aaron Burtch (batería), si bien el núcleo principal de sus grabaciones reside en el trabajo que Lytle efectúa de manera casi solitaria en el estudio. En sus primeros años de existencia editaron de forma autogestionaria varios casettes, singles y EP's (material reunido luego en compilatorios como The Broken Down Comforter Collection y Concrete Dunes) hasta que en 1997 debutan de manera oficial con Under the Western Freeway, con lo que llaman la atención de la prensa musical, logrando reseñas positivas a ambos lados del Atlántico e incluso teniendo un tema ("A.M. 180") como parte de la banda sonora de 28 Days Later (Exterminio), la película de Danny Boyle. Sería sin embargo con su siguiente álbum, el espléndido The Sophtware Slump (2000), que la música de Grandaddy da un salto cualitativo, dejando de lado el lo-fi que había signado a sus lanzamientos previos y creando una obra de fuerte caracter conceptual que le trajo comparaciones con el venerado OK Computer de Radiohead, sobre todo por girar a nivel temático en torno a tópicos diversos vinculados a la creciente alienación en la era posmoderna. Sumday (2003), proponía una continuación lógica a esas cuestiones, tanto a nivel musical como de imaginario y también con resultado sobresaliente, en tanto que Just Like the Fambly Cat (2006), sería el último disco del grupo en su primera etapa antes de anunciarse su disolución. Posterior a ello, no era raro imaginar que sus miembros se embarcarían en proyectos individuales y es así que el guitarrista Jim Fairchild lanza 4 producciones bajo el alias All Smiles y se une a Modest Mouse de manera intermitente entre el 2005 y 2009, mientras que Jason Lytle editaría varios álbumes en plan solista (a destacar Yours Truly, the Commuter del 2009 y Dept. of Disappearance del 2012) y, junto al baterista Aaron Burtch, forma parte de Admiral Radley, con quienes graba I Heart California en el 2010. 

Luego de que la banda se reuniera en el verano boreal del 2012 con la intención de hacer algunos shows en USA y Reino Unido, no era una quimera pensar en que Grandaddy pudiera reaparecer con material nuevo, más cuando Just Like the Fambly Cat dejaba un cierto sabor a cosa inconclusa y -a decir de Lytle- la camaradería grupal no había desaparecido, avocándose entonces en el último par de años a la tarea de componer material para un posible nuevo disco acreditado al conjunto. Last Place (30th Century Records, 2017) no pretende ser una puesta al día de su sonido, sino un simple recordatorio de porqué fueron en un momento dado una de las alineaciones más entrañables del indie americano. De saque con la animada "Way We Won't" (que fue el primer adelanto de la placa, lanzado en setiembre último) y ese contagioso riff de sintetizador tan de la casa (una constante), lo que sigue es una serie de temas que reiteran el carácter que el grupo había mostrado en su obra previa, tal como en "Brush with the Wild" (de cierta similitud a "Now It's On"), "Evermore", "The Boat is in the Barn" y la enérgica "Chek Injin". La consigna pareciera ser "esto es lo que eramos y es lo que somos", aunque la diferencia más saltante reside en que a nivel lírico Lytle no le da exclusividad a las fantasías distópicas sobre robots y artefactos eléctricos, sino también se siente el influjo de la separación de su esposa y posterior divorcio luego de una década de vínculo sentimental, lo cual es notorio sobre todo en la segunda mitad (que es la mejor, si me preguntan). Un título como "I Don't Wanna Live Here Anymore" resulta obvio al respecto, aun a pesar de su melodía ligerita, pero es a partir de ese punto que tenemos de vuelta al Grandaddy más introspectivo, lo que es patente en tracks como "This is the Part" (que recuerda musicalmente en algo a la excelsa "He's Simple, He's Dumb, He's the Pilot" del 2000) y "A Lost Machine" (lo mejor del disco en mi opinión, con base en un melancólico piano y con un emotivo crescendo) e incluso haciendo uso de la autoreferencia en "Jed the 4th", breve pieza en la que le dan continuidad a la historia de "Jed The Humanoid" de The Sophtware Slump. Last Place culmina en una nota suspensiva y esperanzada con la acústica "Songbird Son", que representa un remanso para el desborde emocional mostrado en los temas que lo anteceden y en la que Lytle parece poner punto final a la relación, al menos de forma textual. Tratando de darle una conclusión a estas líneas, creo que es dificil que éste set de canciones le ganen nueva hinchada a Grandaddy, más bien retoman directamente donde se habían quedado hace 10 años y está sin duda dirigido a los fans que los extrañaban, así que viéndolo desde ese punto el álbum cumple solventemente con lo esperado, aunque habría que constatar si en entregas próximas ("al menos una más", prometió Lytle en una entrevista reciente a Paste Magazine) haya más sorpresas de las que Last Place proporciona. Pero vaya que es un gusto el poder tenerlo(s) de vuelta. 

LesterStone

Óyelo aquí:

Etiquetas: [FORGET]  [Xiu Xiu]  
Fecha Publicación: 2017-03-14T21:22:00.000-07:00
"The dream of love to come 
When you leave all life will end "



Xiu Xiu es una banda a la que se le puede catalogar de culto, esto se debe a que ha sabido evolucionar, ya que en cada disco nuevo nos regala sonidos distintos, puesto que la banda suele utilizar diferentes tipos de instrumentos musicales que en su mayoría son poco convencionales, dando como resultado que su propuesta sea experimental, muy poco común, hasta cierto punto rara, tan rara que por momentos puede resultar espeluznante. Su más reciente disco titulado “FORGET” es un disco sombrío, que transmite desasosiego, es como si fuese algún soundtrack de una película de terror, ya que este juega con las emociones, siendo misterioso y siempre transmite miedo y soledad; en la parte instrumental la banda liderada por Jamie Stewart toma como base los sintetizadores para armar el esqueleto musical del disco, que luego va acoplando otros instrumentos para darle esa atmósfera tétrica que ya se mencionó. No cabe duda que este es uno de los discos más exquisitos del año, un compañero ideal para las noches de soledad, ya que ese coktail de canciones tristes puede llevarnos a mundos grises, en donde será casi imposible regresar pues sentirás un placer doloroso.

Track Listing:



Daniel Mosquera
Etiquetas: [Julie Byrne]  [Not Even Happiness]  
Fecha Publicación: 2017-02-27T16:38:00.000-08:00

Aunque llevaba ya algunos años haciendo música, es recién a partir del 2014 con la aparición de Rooms With Walls and Windows -álbum que compilaba 2 casettes que grabó de forma casi artesanal y que fueron editados en tirajes limitados- que la cantautora estadounidense Julie Byrne (Buffalo, 1990) empieza a concitar la atención de algunos medios con su folk intimista y despojado (influenciado por un espíritu inquieto y trashumante que la sacó pronto de su ciudad natal y la llevó a vivir en lugares tan distintos de USA como Seattle, Pittsburgh, Chicago, New Orleans y finalmente New York), lo cual le trajo comparaciones iniciales con notables del género como Joni Mitchell y Vashti Bunyan. Al igual que las de Bunyan, las canciones de Byrne poseen un aura calma y pastoral, con letras que -además de los tópicos personales clásicos en la música de autor- en varios casos discurren sobre el contacto con la naturaleza y están llenas de contemplativas imágenes; no sorprende el leer que la artista estudió ciencias ambientales y se dedicó algún tiempo durante el año pasado a ser guardabosques del Central Park neoyorquino, experiencia que asumo en algo le habrá servido como inspiración para las composiciones de Not Even Happiness (Ba Da Bing! Records, 2017), su largo debut propiamente dicho. 

El discreto encanto de Not Even Happiness no reside precisamente en su elemento sorpresa: después de todo, el folk indie del tipo que practica Byrne no es algo que resulte novedoso a estas alturas (su voz recuerda a la Cat Power de sus primeros discos), es más bien la delicada introspección de sus canciones y los etéreos toques con los que están revistas lo que las convierte en un dulce manjar para oídos pacientes. Lo que encontramos aquí es a Julie -por lo demás, mujer de exótica belleza- en el formato básico de singer-songwriter: guitarra acústica y un deadpan vocal que le otorga uniformidad y carácter definido al registro (lo que para algunos podría dar sensación de monotonía) y algunos sutiles aditamentos cercanos al ambient y al new age. Mencionar algún momento en particular podría resultar un tanto ocioso cuando estamos en frente de un álbum conciso (32 minutos) y consistente en su austeridad sonora y que por ello se presta bien para continuos replays, pero el cautivante fingerpicking de "Sleepwalker", "Morning Dove" y "All the Land Glimmered" me parecieron desde un inicio de lo más atrayente, así como temas de impronta más dreamy como "Natural Blue", "Sea as It Glides" y "I Live Now as a Singer", que cierra el disco y cuya brumosa capa de sintetizadores la acercan a parajes explorados recientemente por Julia Holter, dando una idea de hacia donde podrían dirigirse sus próximas pesquisas. Not Even Happiness es pues una entrega de crepuscular atractivo, ideal para escuchar al final del día y resulta apta para quienes -como yo, en estas últimas semanas- requieran un bálsamo para el citadino y rutinario ajetreo.

"I crossed the country and I carried no key
Couldn't I look up at the stars from anywhere?
And sometimes I did, I felt ancient
But still I sought peace and it never came to me"
(de "Sleepwalker")

LesterStone

Óyelo aquí:

Etiquetas: [Juna Kainuuseen]  [Litku Klemetti]  
Fecha Publicación: 2017-02-21T20:09:00.002-08:00


Mi historia con el indie finés se resumen a Pepe Deluxé, hasta que a inicios de año navegando por Rate Your Music, encontré a a una artista llamada Litku Klemetti, al llamarme la atención la descripcipón del disco, fui a buscarla en Spotify y la encontré. Lo primero que me llamó la atención del disco Juna Kainuuseen, es que las canciones están en finés, tanto sus nombres como sus letras, pero eso no impide que lo disfrute, ya que el disco es bueno y tiene todo (o casi todo) lo que me agrada, para empezar las melodías son frescas y alegres, un disco ecléctico que recoje varias influencias: jungle pop, surf rock, power pop; todas juntas envueltas en una atmósfera Lo-Fi, y del bueno, con reminiscencias a Ariel Pink, con guitarras sucias que le dan un toque rebelde al disco. Sin dudas un gran descubrimiento, que refresca el panorama indie, que últimamente está estancado.

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Daniel Mosquera
Etiquetas: [Nothing Feels Natural]  [Priest]  
Fecha Publicación: 2017-02-13T19:32:00.000-08:00
"Come on sitcom, come on streaming, come on nostalgia, nineties TV"



Actualmente políticamente EE.UU. vive una situación polarizada, esto se debe las medidas radicales de su actual presidente Donald Trump, las voces de protestas no se han hecho esperar, y una de ellas viene de la misma capital de EE.UU., me refiero a la banda de punk: Priest, compuesta por jóvenes activistas políticos, que busca a través de su música los viejos y conocidos objetivos del punk: la de rebelarse contra el sistema, atacar a los poderosos (gobiernos, militares, empresarios) y la de despertar conciencia social en los jóvenes.
 A pesar de que el 'Nothing Feels Natural', es su primer disco; Priest no es una banda nueva, ya tienen 5 años y 4 EP’s , en donde también se dedicaron a atacar al anterior inquilino de la Casa Blanca: Barack Obama, durante ese periodo la banda se hizo un nombre dentro del circuito underground de EE.UU., este tiempo le ha servido a Priest crecer como banda, y sobre todo cuajar este disco debut; que se caracteriza por sus desenfrenadas melodías, llenas de guitarras distorsionadas, bajos potentes y la voz estridente de Katie Alice Greer; es decir cumple a cabalidad los cánones musicales del punk. Estructuralmente hablando el disco tiene dos partes bien marcadas las primeras 5 canciones son duras y crudas, luego viene una canción titulada ‘Interlude’ que es una pausa, ya que las 3 últimas canciones son más rítmicas y elaboradas, más cercanas al post-punk y con ciertas influencias funk, que enriquecen la musicalidad del disco.
 En conclusión el 'Nothing Feels Natural' es un disco punk, que cumple con todos los “requisitos” de este género, y Priest es una banda que tiene todo lo necesario para convertirse en los abanderados de una generación que más que nunca necesita ser escuchada

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Daniel Mosquera
Etiquetas: [Jeff Rosenstock]  [WORRY]  
Fecha Publicación: 2016-11-24T18:56:00.000-08:00
"These are the Amazon days. We are the binge-watching age 
And we’ll be stuck in a screen until our phones fall asleep 
Oh, I am never letting go of you."


Cuando vi el más reciente disco de Jeff Rosenstock, me sentí confundido, pues el disco se llama WORRY. (preocupación en inglés) pero en la portada vi a un tipo feliz bailando, buscando en Internet información de donde salió esa peculiar foto, averigüé que se trataba de mismo Rosentsock y que dicha foto fue tomada nada más que el día de su boda el año pasado; mi confusión aumento cuando comencé a escuchar las canciones que forman el disco, ya que en su mayoría habla de gentrificación, desigualada económica y el abuso policial en los EE.UU., en donde predominan la desesperanza y fatalidad, ya que me parece extraño que utilice una foto en donde desborda optimismo en un disco de dichas características; el disco tiene una estructura la cual ha sido comparada con el mítico Abbey Road y con el compilado Short Music for Short People de finales de los 90’s, en donde la primera parte nos presenta las canciones más “largas” y más “sólidas” mientras que luego 11 canciones en tan sólo 19 minutos; musicalmente el disco es heredero del punk, siguiendo los cánones musicales y líricos de este género, no obstante Rosenstock no se olvida el ska (sus inicio con The Arrogant Sons of Bitches) ya que en la última parte intercala ambos géneros.  WORRY. es el punto de quiebre de Rosenstock, ya que creo que es su etapa donde consolida su carrera como solista; debido que el disco muestra toda su versatilidad y capacidad como músico y compositor.

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Daniel Mosquera
Etiquetas: [22 A Million]  [A Million]  [Bon Iver]  
Fecha Publicación: 2016-11-07T20:29:00.004-08:00
"I'm standing in your street now, no 
And I carry his guitar 
And I can't recall it lightly at all 
But I know I'm going in"


Era el año 2007 y un proyecto titulado Bon Iver, a cargo del músico Justin Vernon lanzó su primer disco titulado ‘For Emma Forever Ago’ uno de los discos más interesantes de la década pasada, un indie-pop-folk que conquistó rápido tanto al público como a los críticos, ocho años después, vuelve con su tercer disco titulado 22, A Million, un discos que desde que leemos los títulos de las canciones (un lenguaje encriptado formados por números, gráficos y símbolos) nos damos cuenta que no es un trabajo típico; dicha especulación se confirma cuando empiezan a sonar las canciones, puesto que Vermon comienza a experimentar con la electrónica y de a pocos se siente varias influencias como el soul, el R&B y el jazz hasta el hip hop, creando sonidos únicos y raros, producidos por los múltiples instrumentos y voces que son utilizados; sin embargo hay algo que no ha cambiado, me refiero a ese ambiente melancólico y triste, esa necesidad de escapar, esa sensación de descontento, que ha estado presente en la obra de Vernon (y que se ha convertido en su sello personal).

En realidad no se (y me interesa poco) saber que significa los símbolos, no sé si son fechas especiales o si tienen un significado oculto, lo único que puedo decir es que he disfrutado cada instante que he escuchado el disco, ya que es un trabajo innovador de 34 minutos de sonidos vanguardistas, que sumergen al oyente a un mundo irreal y fantasioso.

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Daniel Mosquera
Etiquetas: [Nick Cave]  [Nick Cave The Bad Seeds]  [Skeleton Tree]  
Fecha Publicación: 2016-10-29T23:16:00.000-07:00
"Cause nothing really matters I'm standing in the doorway 
You're walking 'round my place in your red dress, hair hanging down 
With your eyes on one, we love the ones we can 
Cause nothing really matters when you're standing, standing"


La muerte es y será una de las musas de los artistas, perder a un ser querido es algo que afecta a todos, pero a un artista es algo que generalmente estimula la imaginación y ayuda a crear obras eternas, llenas de solemnidad y majestuosidad, el último trabajo de Nick Cave & The Bad Seeds, es precisamente un claro ejemplo de lo que sostenemos; ya que durante la grabación del disco falleció el hijo de Cave de tan sólo 15 años.

El Skeleton Tree es un disco es oscuro, tétrico y desgarrador desde sus primeros acordes, Cave nos sumerge a un ambiente devastador sin previo aviso, con su característica voz grave el buen Cave comparte su tristeza, haciendo catarsis de sus pesares y miedos, mientras va narrando su dolor (pues siento que en vez de cantar Cave habla). En la parte musical, es simplemente algo maravilloso, el piano suena impecable dándole el aire ceremonioso que necesita el disco, los violines por su parte juegan un papel importante ya que aporta el lado sombrío, el crédito para la ejecución de estos instrumentos recae en Warren Ellis; mientras los coros que son dignos del soundtrack una película de terror logran trasmitir ese pesar que siente Cave.

Lamentablemente aún no puedo el documental One More Time With Feeling de Andrew Dominik, que es complemento de este disco (cuando lo hagamos haremos la reseña en nuestro blog de cine Sin Butaca), pero al menos puedo decir que el disco me ha dejado más que satisfecho, un disco elegante, en donde Nick Cave se puso sus mejores galas, para entregarnos una joya que sin duda es lo mejor del año.

Track Listing:



Daniel Mosquera
Etiquetas: [Angel Olsen]  [MY WOMAN]  
Fecha Publicación: 2016-09-19T19:17:00.002-07:00
"Tell me that love isn't true"


Íntimo, misterioso, seductor y melancólico; son los adjetivos que se me ocurren cuando escucho ‘MY WOMAN’ el tercer disco de la artista oriunda de Misuri: Angel Olsen; en este trabajo la artista no hace más que sacar brillo de todo su talento como cantante y compositora; dando un paso importante en su crecimiento, tanto instrumental como melódica, ya que este trabajo no es más que una evolución lógica que empezó en el 2010 con su trabajo debut titulado "Strange Cacti".
El disco combina armónicamente sonidos acústicos con los eléctricos, coqueteando al mismo tiempo con el rock como la música electrónica, ya que tanto las guitarras como los sintetizadores intercalan el protagonismo de las canciones, siendo esta la característica más interesante del disco ya que Olsen yuxtapone ambos sonidos de una forma casi perfecta, ya que no se nota cambios abruptos, ni mucho menos se siente que sea forzado o pretencioso; otro punto por el cual el disco sobresale es por la voz de Olsen, puesto que la cantante hace gala de sus cualidades vocales trasmitiendo sensaciones de tranquilidad, y dulzura así como de fuerza y determinación.
Sin dudas ‘MY WOMAN’ es una joya, un disco íntimo, que juega con las emociones del oyente, y en donde la compositora demuestra todo su talento, para crear un disco fantástico.

Track Listing:

Etiquetas: [Emilys DEvolution]  [Esperanza Spalding]  
Fecha Publicación: 2016-09-04T18:20:00.001-07:00
"I want to lock it all up in my pocket 
It's my bar of chocolate 
Give it to me, now!"



Todos en la música esperan un elegido; un ser dotado que renueve los cimientos, un mesías que rompa los esquemas y le dé una nueva dirección, en el caso del Jazz ese mesías se llama Esperanza Spalding una bajista de Portland que ha sabido cautivar al público con su gran voz y su talento para escribir canciones sublimes, su más reciente disco se titula “Emily's D+Evolution” que mezcla el jazz con el art rock, resultando un disco singular que desde el primer track envuelve al oyente con riffs de guitarras, golpes fuertes de batería y sobre todo con hipnóticos bajos; cuyo sonido es muy cercano por momentos a los sonidos del funk, blues y R&B
El disco narra la historia de Emily, el cual es el segundo nombre de Esperanza, funcionando como su alter ego; Esperanza describe a Emily como “un espíritu, u otro ente, o una expresión que acabo de conocer o de la que he sido advertida. Reconozco que mi trabajo… consiste en ser sus brazos y orejas, su voz y su cuerpo” a partir de esa premisa Esperanza se convierte en la arquitecta de las vivencias de Emily, construyendo con sus melodías las penas y alegrías de Emily.
Un disco atrevido, pero al mismo tiempo fresco, en donde Esperanza sigue puliendo su talento, creando pequeñas historias narradas de una forma contundente, dándole un nuevo aire al jazz, y acercándolo a nuevos oyentes.

Track Listing:




Daniel Mosquera
Etiquetas: [Garbage]  [Strange Little Birds]  
Fecha Publicación: 2016-08-08T21:51:00.001-07:00
"I'm not in love, I'm not in love And there will be no future tense for us "


El sexto disco de Garbage está aquí se titula ‘Strange Little Birds’, y a mi opinión es el tercer mejor disco de la banda, luego de los ya clásicos ‘Garbage’ (1996) y ‘Version 2.0’ (1998), para afirmar eso me baso en que su sonido es ligeramente distinto, es más electrónico, más cercano al rock industrial, haciendo que el disco sea el más oscuro de su trayectoria, pero sin perder la esencia, ya que las guitaras distorsionadas, así como los sintetizadores siguen estando presente, para crear ese sonido que caracteriza a la banda, como ya mencioné antes el disco es oscuro ya que vemos influencias tales como trip-hop, post-punk y dream pop, creando ambientes densos y sombríos, donde la voz sexy de Sherly Manson esta vez nos trasmite disconformidad, desamor y tristeza .
Si bien es cierto la fórmula es la misma a los que nos tiene acostumbrado este cuarteto, han mostrado cierta madurez en su sonido, dando como resultado un disco solvente y contundente que muestra las virtudes de esta banda, quizás no sea el disco del año, pero creo que es un trabajo que merece la pena ser escuchado y recomiendo dejarse hipnotizar por el sonido ‘basura’ de esta banda; sin duda alguna un gran logro para Butch Vig y compañía

Track Listing:



Daniel Mosquera
Etiquetas: [Alisson Mosshart]  [Ash Ice]  [Hotel]  [Jamine Hince]  [The Kills]  
Fecha Publicación: 2016-07-29T20:01:00.002-07:00
"I'm lookin for answers to my wishes and my prayers 
You missed most of the words When I said 'em"


Luego de un lustro The Kills está de regreso, su más reciente trabajo se titula Ash & Ice, que hace que este dúo binacional vuelva a estar presente en los diferentes charts; como es lógico estos cinco años ha servido para que tanto VV y Hotel (sobrenombres de Alisson Mosshart y de Jamine Hince respectivamente) puedan buscar nuevos sonidos, ¡y vayan que lo lograron!, ya que el disco es el menos sucio que sus antecesores; sin embargo el sello de The Kills está presente en estos 50 minutos, por un lado tenemos la voz sensual, cautivadora y desenfrenada de VV por otro los riffs de Hotel elementos los cuales están presentes en todo el disco, pero la pregunta ¿qué es lo distinto en este disco? Para empezar que para el trabajo el estudio la banda contó con la participación de un baterista y un bajista haciendo que el sonido sea más real, ok hasta allí puede que no haya novedad, sin embargo, les hago recordar que The Kills no utiliza estos instrumentos, por tal motivo hace que su sonido se renueve; además que la caja de ritmo (que durante mucho tiempo fue el tercer integrante de la banda) sigue allí, para hacernos recordar que a pesar de los cambios la esencia está presente; quizás para mucho no les agrade el resultado, eso es algo que se entiende y respeta, sin embargo a mi gusto este es un disco bien elaborado y milimétricamente trabajado, en donde el alma de The Kills está presente en cada canción, donde nos podemos dejar llevar por los jugueteos que hace Hotel en las guitarras y en donde nos cautiva la voz inconfundible de VV, es cierto el disco es menos sucio pero la flama del garaje rock sigue ardiendo en este dúo, y quizás no sea su mejor trabajo, pero a mi opinión no es retroceso ni un fracaso, es sólo dos viejos amigos/músicos buscando nuevos sonidos y matices.

Track Listing:


Daniel Mosquera
Etiquetas: [Mitski]  [Puberty 2]  
Fecha Publicación: 2016-07-10T20:17:00.001-07:00
"Oh if you're going, take the train 
So I can hear it rumble, one last rumble"



Mitski Miyawaki mejor conocida como Mitski, es mitad japonesa mitad estadounidense, nació en Japón y se crió en Nueva York, su familia se movía constantemente por tal motivo ella vivió en la República Democrática del Congo, en Malasia, en China y en Turquía, ella afirma que su música es una influencia de sus dos raíces la Japón y la de EE.UU.
Este año, sin dudas es el año de Miskit, su más reciente trabajo titulado Puberty 2, está cosechando buenas críticas y no debe sorprender que aparezca en la listas de fin de año; el disco no es pretencioso, está bien trabajado, y sobre todo las canciones son contundentes; Mitski sabe equilibrar las canciones rockeras en donde predominan las guitarras distorsionadas, con las canciones de corte más electrónico en donde sobresale el teclado; así como sabes utilizar otros tipos de instrumentos como los de viento o los de cuerda, creando una atmósfera ecléctica.
El Puberty 2, es hasta ahora su trabajo más completo, en donde vemos la versatilidad de Mitski, que rescata el indie femenino de inicios de los 90’s ya que por momentos se disfraza de PJ Harvey, o de Hope Sandoval, así como también utiliza elementos más actuales como a St Vincent o a Courtney Barnett; un disco que vale la pena darle play y disfrutarlo de inicio a fin, un trabajo interesante, que dudo que pase desapercibido.

Track Listing:




Daniel Mosquera
Etiquetas: [Feelin Kinda Free]  [The Drones]  
Fecha Publicación: 2016-06-30T21:58:00.001-07:00
"Thud thud my heart pumping blood 
Whenever someone talks about my Taman Shud"



The Drones es una banda australiana que en sus inicios tenía un clara influencia del blues, especialmente Bod Dylan, sin embargo en su séptimo trabajo titulado ‘Feelin Kinda Free’ deciden darle más cabida a la experimentación, teniendo como resultado un disco intenso, compacto, profundo y sobre todo muy sugestivo, en este disco los australianos le dan un giro de 180° a su sonido, ahora los sintetizadores son los que predominan mientras que las guitarras pasan a segundo plano, es que parece que la banda quiso retarse, buscar nuevos sonidos , de revitalizarse, es como si hubieran desquebrajado su sonido y lo reamaron utilizando otros elementos alejados del sonido rockero (como el hip-hop por ejemplo) .
Sin duda es algo digno de elogiar, ya que el cuarteto australiano ha sabido salir de su zona de confort (algo que pocas bandas, incluso las renombradas, se atreven a hacer), ya que el ‘Feelin Kinda Free’ es un disco que rompe esquemas, un trabajo difícil de etiquetar en un género ya que es muy ecléctico; sin embargo si alguien se atreve a darle play, les garantizo que tendrá un viaje espectacular, lleno de sorpresas y en donde tu imaginación volará libremente a través de una vorágine de sonidos.

Track Listing:



Daniel Mosquera
Etiquetas: [Everything at Once]  [Travis]  
Fecha Publicación: 2016-06-20T22:24:00.001-07:00
"When enough is enough and it's all too much for anyone 
When you're out on your own, everybody's in love"




Creo que de Travis siempre recordaré sus tres primeros discos: Good Feeling, el fabuloso The Man Who y The Invisible Band, luego los escoceses han entrado en una zona de confort que hasta ahora no ha podido (o mejor dicho querido) salir, su último disco titulado Everything at Once, no es la excepción a esta premisa, ya que es un disco que sigue con los cánones a los cuales Travis nos tiene acostumbrado, sin embargo este no es un disco aburrido, todo lo contrario es un disco que se deja escuchar , a pesar de ser monótono y predecible, es efectivo, ya que las canciones son directas y simples, llenas de melodías y cargados con una esencia sosegada que es la firma típica de los escoceses. Si bien es cierto este disco no entrará en la historia, ni será recordado como el mejor trabajo de Travis; pero al menos les garantizo que las (pocas) veces que lo escuches no lo te arrepentirás. En conclusión un disco que a pesar de que sabes que va a venir, no te decepciona.

Track Listing: 



Daniel Mosquera
Etiquetas: [Angelo Badalamenti]  [David Lynch]  [Twin Peaks]  [Xiu Xiu]  [Xiu Xiu Plays the Music of Twin Peaks]  
Fecha Publicación: 2016-06-07T22:41:00.002-07:00
"Are we falling in love?"



Twin Peaks fue una serie (y posteriormente tuvo una adaptación cinematográfica) creada por David Lynch, es considerada como una serie (y película) de culto, no sólo por su sólido arco argumental o por la forma como fue narrada, sino también por su música que estuvo a cargo de Angelo Badalamenti (el cual es un colaborador recurrente de Lynch), dicho soundtrack compartía la esencia misteriosa y tétrica de la serie, lo cual creo yo, ayudó a que Twin Peaks sea un producto completo, ya que creó una atmósfera musical que se complementaba perfectamente con las imágenes visuales. Hacer un covers algo sencillo, lo complicado es apropiarse de la obra original, darle el toque personal del artista para poder recrearla, son pocos artistas los cuales tienen covers que ha superado al origina, y dentro de ese reducido grupo de artistas que han sabido hacer suya una canción ajena, debemos de agregar a la banda californiana Xiu Xiu, ya lo que hicieron con la obra de Badalmenti es algo excepcional, un verdadero deleite al oído, recreando de una forma sobria el soundtrack de esta serie, respetando la esencia lúgubre y enigmática de la obra original, y al mismo tiempo imprimiéndole el toque particular de esta banda, llevándolo a terrenos más experimentales y ásperos, en donde no tienen reparo de incluir distorsiones y juegos de voces para elevar el grado de lobreguez de las canciones. Estamos enfrente d una trabajo impecable de Jamie Stewart y los suyos, en donde los fans de la banda sonora de Twin Peaks no se sentirán decepcionados, sino agradecidos por la grandilocuente ejecución de Xiu Xiu, ya que supo mantener el meollo pero al mismo tiempo brinda una nueva perceptiva ampliando los horizontes imaginarios y esperemos que Lynch incluya alguna de estas canciones en la tercera temporada de la serie.

Track Listing:


Etiquetas: [Car Seat Headrest]  [Teens of Denial]  
Fecha Publicación: 2016-05-31T21:44:00.002-07:00
"This isn't sex, I don't think, it's just extreme empathy 
She's not my ex, we never met, but do you still think of me?"


Teens of Denial es el décimo tercer disco de la banda de Virginia Car Seat Headrest, esta banda inició el 2010 como un proyecto en solitario de Will Toledo, el cual lanzó 11 discos por internet que poco a poco llamó la atención tanto de los productores como de la prensa especializada, luego firmaron con Matador Records y lanzaron el disco Teens of Style el 2015, que es un recopilado de sus discos anteriores.
Este año está de regreso con un nuevo material que musicalmente es heredero del underground estadounidense de los años 80’s 90’s: Yo La Tengo, Sonic Youth, The Breeders, Weezer, Wilco, y sobre todo Pavement; es decir estamos ante un disco rockero, lleno de distorsiones de guitarras, ritmos cambiantes, riffs potentes y cargado de emociones fuertes, ósea un disco que tiene el espíritu de la vieja escuela; en este álbum podemos sentir que el trabajo de Toledo ha evolucionado poco a poco, que todo ese tiempo en la cual se la pasó grabando discos en forma artesanal ha sido toda experiencia que le sirvió para encontrar su propio sonido, luego; gracias a Matador Records (un disquera que se caracteriza por dar libertad a sus artistas) y al productor Steve Fisk (que entre otros trabajó con Nirvana, Soundgarden, Screaming Trees, etc) pudo pulirlo y finalmente regalarnos un disco intenso, en donde la emotividad se respira en los más de 70 minutos el cual dura el disco.

Track Listing:


Etiquetas: [A Moon Shaped Pool]  [Radiohead]  
Fecha Publicación: 2016-05-17T20:23:00.002-07:00
"And true love waits In haunted attics"



Por primera vez en la historia de Oídos Vírgenes, nuestros dos redactores opinaran del mismo disco:

LesterStone

Después de la desazón que me generó The King of Limbs, que fue un álbum que me pareció desangelado y sin gracia al margen de uno que otro pasaje decente logrado a base de puro oficio (y que luego de aquel 2011 sigo sin volver a revisar, aunque igual no creo que mejore mucho en mi cánon personal), el leer que Radiohead tenía material nuevo para ofrecer en este 2016 era algo que ya no me generaba demasiada expectativa. Y no porque pensara que no podían mejorar luego de aquel bache, sino porque en general sus lanzamientos post-Kid A (que supuso en su momento todo un abreojos para mí a un género que no había explorado muy bien hasta entonces como lo era la electrónica) no han hecho demasiado click conmigo, aun reconociendo la solidez lograda en trabajos como Hail to The Thief (2003) e In Rainbows (2007), en los que sin embargo echo en falta lo primero que atrapó mi atención con respecto al grupo: su particular uso de las guitarras, mostrado de excelente forma en el siglo pasado. En todo caso, la asimilación que hace Radiohead de la tecnología e influencias nuevas y el no temerle a probar con texturas y sonidos de vanguardia son parte de lo que definió la obra del conjunto británico en este nuevo milenio, aunque este flamante A Moon Shaped Pool parece ser más bien un resumen de dicha estética, no proponiendo nada muy novedoso con respecto a lo que ya se les conocía, pero haciendo énfasis en algo que fue -a mi gusto- su talón de aquiles en The King of Limbs: las canciones. Las composiciones (la mayoría de las cuales ya eran conocidas al haber sido tocadas en directo en los últimos años) y los trabajadísimos arreglos y atmósferas que el grupo crea en torno a ellas van siempre al mismo nivel, no lo segundo devorando a lo primero como sucedió en el disco anterior: sustancia y estilo al mismo tiempo. Acá hacen uso de la electrónica como un elemento aún principal y ya indesligable de su impronta, pero a ello le suman el carácter orgánico que poseen las guitarras eléctricas y acústicas, una base rítmica sutil y precisa, brillantes arreglos de cuerda con los que Jonny Greenwood demuestra estar en un gran momento y ser el genio (no tan) en las sombras del grupo y, por último -hay que reconocer-, una interpretación cálida y humana de Thom Yorke, mucho menos sombría y distante; es en esa mixtura en que radica lo notable de este álbum y las ganas de oírlo repetidas veces que me ha generado, algo que no auguraba hasta hace unas pocas semanas. No creo muy necesario entrar en detalle con respecto a los temas, de eso ya se han encargado las miles de reseñas que han aparecido en estos últimos días y que puedes leer en tus webs y blogs de música favoritos, muchas aparecidas de forma casi inmediata al lanzamiento y que han diseccionado el disco de forma casi quirúrgica, una muestra más del status que Radiohead posee en la actual escena musical. Este texto es basicamente escrito solo con la intención de dejar constancia que A Moon Shaped Pool me devuelve en algo la fe que le había perdido a los de Oxford, sobre todo en lo que respecta a ofrecer canciones memorables y con las que uno puede establecer una conexión emocional, como lo demuestran las hipnóticas "Daydreaming" y "Decks Dark", el bossanova hi-tech de "Present Tense" y la inmensa y remozada "True Love Waits", que cierra el álbum. Con el permiso de In Rainbows, creo que este es su mejor -o más consistente, al menos- desde Kid A.

Dlma97

Hablar de Radiohead para mí es algo especial, no sólo porque se trata de la banda que actualmente más admiro, sino por lo que significa en mi vida, ya que puedo decir que su música ha estado en todas las etapas las cuales he vivido y que un buen número de sus canciones son parte de mi soundtrack personal, Radiohead es una parte de mi vida; sin embargo no quiero que mi subjetividad me gane en esta entrada, trataré de ser objetivo con este su último trabajo titulado ‘A Moon Shaped Pool’.
Para empezar que la banda supo con el factor sorpresa, desde que borraron prácticamente todas su cuentas de redes sociales, y luego empezaron a soltar imágenes de su nuevo video ‘Burn The Witch’, para luego lanzarla, y en lo personal tanto el video como la canción me dejaron satisfecho; luego lanzaron el video de ‘Daydreaming’ dirigido nada más que por Paul Thomas Anderson (director de cine que ya ha trabajado con Jonny Greenwood) y para acabar con el lanzamiento del disco, que como ya te habrás imaginado me ha gustado.
Hay cosas que debo aceptar, es que no hay ‘el gran cambio’ que los fans de Radiohead esperamos; es más el disco sigue tiene algo del ‘In Rainbows’, no obstante estimado lector, no me malinterprete, no estoy diciendo que el disco sea malo, más bien todo lo contrario, ya que no deja de ser sorpresivo, manejando los tiempos y buscando melodías nuevas, no estará a la altura del The Bends, OK Computer o Kid A (a mi gusto sus tres mejores discos), al menos no es tan monótono como el ‘The King Of Limbs’ (tampoco quiero decir que sea un disco malo); y sobre todo ese final grandilocuente con ‘True Love Waits’ que fue la sorpresa más grata que encontré en el disco; sin duda en este álbum encontraremos aproximadamente una hora con melodías sorprendentes y canciones que pronto se convertirán en nuevos clásicos.
En si no sé qué más puedo agregar, más que dejar claro que el disco me ha fascinado, Radiohead lo ha vuelto a hacer, nos ha regalado un nuevo trabajo con melodías fantásticas que nos envuelven en un ambiente tétrico, lleno de arreglos orquestales, como de elementos típicos de la música electrónica; que, mezclados con los típicos instrumentos del rock, nos dan el motor perfecto para iniciar un viaje alucinante.







Etiquetas: [Weezer]  [White Album]  
Fecha Publicación: 2016-05-09T18:51:00.000-07:00
"The California kids 
Will throw you a lifeline"



Weezer es una banda que ya tiene 24 años, es decir es una banda cuajada, siempre guiado por Rivers Cumo, con diez discos en su haber la banda ha sabido moldear y “perfeccionar” su estilo, que se caracteriza por tener un sonido fresco y juvenil, en donde predominan las guitarras herederas del garaje rock, del power pop, del post punk, y sobre todo del surf rock (específicamente de los míticos Beach Boys), su décimo disco autitulado pero para diferenciarlos de los otros muchos lo conocen como el “White Album” (recodemos que Weezer tiene otros tres discos titulados Weezer que se diferencias por el color de su portada y son los siguientes: Blue (1995), Green (2001) y Red (2008) )es un tributo al surf rock, ya que desde la portada la banda nos traslada a la playa, puesto que en las playas de California se va desarrollando este disco que comienza con el sonido de las olas y las gaviotas, y se va desarrollando en un ambiente veraniego y playero, en donde la preocupación no existe y todo se resuelve en una gran fogata nocturna; sin embargo el disco no es sólo un homenaje a los Beach Boys, sino también recuperan el sonido del Pirketon (1996) su segundo disco, que curiosamente este año cumple 20 años de haber sido lanzado, y creo que no han dejado de lado esta oportunidad para rendirse un pequeño tributo (recomiendo oír ‘Do You Wanna Get High’ una canción que tiene un estructura muy similar a que las mayorías del Pirketon) . El disco como ya mencioné es fresco y creo que es una mirada en retrospectiva, tanto a los inicios del power pop, como a una fórmula que ellos ya conocían, creo que este es un disco imprescindible dentro de la discografía de Weezer, y nos dicen que ellos tienen más momentos buenos que regalarnos, sin duda un de la más gratas sorpresas de este año.

Track Listing:

Etiquetas: [Cholo Visceral]  [Nicotina es Primavera]  
Fecha Publicación: 2016-05-03T21:40:00.000-07:00
Esta reseña doble (primera vez que intento algo así y creo/espero que habrá más en el futuro) tiene como protagonistas a dos combos instrumentales que lanzaron ó presentaron álbumes durante el mes de abril último y cuyas propuestas -aunque disímiles en forma- se encuentran hermanadas por la experimentación y la búsqueda de posibilidades expresivas: los locales Cholo Visceral y la banda multinacional Nicotina es Primavera. Pero, vamos por partes.


Cholo Visceral es una banda limeña conformada por Arturo Quispe (guitarra, teclado), Israel Tenor (guitarra), Manuel Villavicencio (bajo), Max Vega (saxo), Joao Orosco (batería) y Silvana Tello (theremin, voz) que hace 3 años apareciera en escena con un destacable LP debut autotitulado (Tóxiko Records, 2013) en el que practicaban un prog-rock de raigambre crimsoniana con ribetes psicodélicos, mostrando una dinámica cuyo resultado final estaba basado más en intrincadas estructuras sonoras que en la holgura y libertad del jamming. Luego de eso, la banda se dedicó a tocar en el reducido circuito progre limeño y por el interior de nuestro país, llegando a presentarse en escenarios de Chile y Argentina a finales del 2015, mientras el disco se editaba en vinilo en un sello griego. Un adelanto de lo que sería este nuevo álbum se dio el año pasado, cuando grabaron una sesión para el net-label moqueguano Diamonds and Knives en la que presentaron "Explosión del Misti" y "Cholacos", incluidos ya en versiones definitivas en esta entrega, de la que por su duración (12 y 16 minutos, respectivamente) se constituyen como piezas centrales. Lo que ya mostraban aquellos 2 temas y que el resto del flamante Vol. II se encarga de ratificar, es que CV redobla la ambiciosa propuesta ya esbozada en su álbum debut, con composiciones extensas construidas con tantos cambios de tiempo y giros sorpresivos en su estructura que a veces resulta difícil recordar como han iniciado y que no se sabe como van a culminar: siempre hay un riff de guitarra o bajo que aparece de la nada o pasajes en los que la banda ralentiza o acelera el ataque, con un saxo que cobra un papel protagónico por instantes y con tramos en los que nuevamente citan al funk (p.ej: el sabroso "funky drummer" de "10 años de terror: la dictadura") y al acid-rock, con un groove abigarrado y muscular que no da tregua al oyente como elemento distintivo. A destacar también son los momentos en los que incorporan motivos de música andina ("Muca", "Cholo Visceral"), incluso con un tema de acústico arreglo y vocales femeninos ("Jarjacha") y un final anticlimático y suspensivo a base de piano ("El paso entre las lomas"), que son pequeñas anomalías dentro de su breve obra. Quizá por sus características y tiempo de reproducción este Vol. II sea un álbum de escucha más ardua y asimilación más lenta si lo comparamos a los 36 concisos minutos en los que su antecesor se daba la maña de exhibir todas sus virtudes, pero en todo caso este un recordatorio de que Cholo Visceral no es una banda que le tema al reto de seguir sus instintos psico-progresivos aun con el riesgo de dejar a algunos oyentes fuera en ese proceso de complejizar su sonido. Quien quiera oír, oirá; queda para los interesados. 


Camilo Ángeles es un flautista y compositor peruano radicado en Buenos Aires desde hace unos años que, ya inserto plenamente en la bullente y variopinta escena musical de dicha ciudad, ha formado parte de diversas bandas y proyectos vinculados al jazz-rock y a la improvisación. Una de esas bandas es Sales de Baño (liderada por el bajista colombiano Carlos Quebrada) con la que grabara el interesante Estrangulado el Mundo (2014),  el que incluso vinieron a presentar a Lima a mediados del año pasado. Nicotina es Primavera es una iniciativa formada por el propio Ángeles que también cuenta con Quebrada en el bajo y se completa con Juan Olivera (trompeta), Violeta García (cello), Pía Hernández (piano), Fermín Merlo (vibráfono) y Nicolás del Águila (batería), que funciona como un septeto que le sirve para explorar los a veces incomprendidos terrenos de la vanguardia. Hablar de "vanguardia" en todo caso es relativo si tomamos en cuenta los añejos referentes de los que Ángeles y cía. se valen (Rock In Opposition setentero, avant-jazz y algo de la música académica menos amable) pero que de algún modo hacen funcionar como un mecanismo bien aceitado y operativo en Animal Cerámico, álbum debut del conjunto (editado a nivel local por Buh Records). El disco está compuesto por 3 extensas piezas en las que el ensamble alterna libérrimos pasajes de improvisación desbocada -en la que los sonidos son practicamente arrancados a los instrumentos- con motifs y esquemas propios del avant-progresivo, con influencia de bandas como Henry Cow y Univers Zero, sobre todo por la tensión que van construyendo de a pocos y la irrupción abrupta de pasajes de inspiración jazzera y de cámara, con una pieza central epónima construida a la manera de una suite de 3 partes que llega a los 38 minutos de duración (!). Para quien escribe la escucha de temas como "Humor Humano" (de inquietante inicio y en la que gradualmente se va pasando a pasajes de carácter más free-jazz), el 2do movimiento de "Nicotina es Primavera" (mi favorito, con un inicio atonal de aire schoenbergiano que va mutando a una descarga final casi hard-bopera) y "Enero Suicida" (de apacibles ecos Canterbury, el más melódico de todos) ha sido una experiencia perturbadora y gratificante al mismo tiempo. Entiendo que quizá esto puede saberle a sebo de culebra a quienes no estén habituados y/o le hagan ascos a este tipo de despliegues arty, pero creo que la alternancia que los Nicotina logran entre la abierta experimentación y los momentos en los que se muestra un lado compositivo más estructurado es lograda y hace de Animal Cerámico un remarcable debut que recomiendo a melómanos open-minded y a quienes no le teman a un sacudón auditivo. A mi me ha gustado, que puedo decir. 

LesterStone


Etiquetas: [Human Performance]  [Parquet Courts]  
Fecha Publicación: 2016-04-30T01:07:00.004-07:00
"I find building blocks filled with nothing. 
Seen an ink blot page and I said nothing."


Cuando escucho al cuarteto neoyorquino Parquet Courts, siento que estoy escuchando a la banda californiana Pavement, y no es porque los liderados por Andrew Savage sean un vil copia de Malkmus y compañía; es porque esta banda ha sabido recoger el legado de Pavement para acomodarlo a su estilo y propuesta; en el Human Performance, su quinto disco predominan las guitarras sucias causadas por la gran cantidad de distorsiones utilizadas; así como bajos potentes, baterías constantes y sobre todo la voz desaliñada de Savage, que le da un aire altruista al disco, tomando, por una parte, la aptitud insurgente que es típica en los orígenes del punk y por otra parte el espíritu lo-fi, heredero del underground americano de finales de los 80’s e inicio de los 90’s; es decir que combina la rebeldía con la apatía y lo sazona con cierta pisca de tristeza, para darle ese delicioso sabor tan amargo como el café.
En conclusión el ‘Human Performance’ es un disco que le da un aire fresco a la escena lo-fi, re nutriéndolo de un espíritu sedicioso, reafirmando su carácter amateur, para darnos un disco patea traseros.

Track Listing:

Etiquetas: [PJ Harvey]  [The Hope Six Demolition Project]  
Fecha Publicación: 2016-04-22T21:53:00.000-07:00
"I took a plane to foreign land / And said I’ll write down what I find"


Resulta casi innecesario tener que presentar a la inglesa Polly Jean Harvey (Bridport, 1969), cantautora, multi-instrumentista y señera figura de la escena alternativa en las dos últimas decadas, cuya obra, ecléctica y muy personal -que incluye albumes tan espléndidos como Dry (1992), To Bring You My Love (1995) y Stories From The City, Stories From The Sea (2000)- la coloca como primus inter pares en lo que respecta a artistas femeninas surgidas en ese mismo periodo. Iniciando la segunda década del siglo XXI, la Harvey se había anotado otro gol con la edición de Let England Shake (2011), notable trabajo en el que se mostraba con una vena menos introspectiva que la del pianístico y taciturno White Chalk (2007), cuestionando en sus líricas tópicos diversos de la historia y la situación social y política de Inglaterra. El trabajo fue un clamoroso suceso de crítica y de ventas, sirviéndole incluso para ganar por segunda vez -situación inédita en la historia de ese premio- el prestigioso Mercury Prize. Los 5 años transcurridos desde Let England Shake llevaban a pensar que el siguiente opus de PJ iba a alejarse un tanto del tono político exhibido en aquel, pero como demuestra el flamante The Hope Six Demolition Project (2016), eso es algo que aún llevan impregnadas sus nuevas canciones, aunque ya desde una perspectiva global y menos localista, influenciada sin duda por los viajes que la artista efectuó junto al fotógrafo Seamus Murphy en estos últimos años a Afganistan, Kosovo y Washington D.C. y las vivencias recogidas en dichos lugares, que no solo se convirtieron en líricas para estos nuevos temas sino también en textos incluidos en The Hollow of the Hand, su libro de poesía editado el año pasado. La grabación misma del álbum tuvo algo fuera de lo común: fue realizada  en un sótano de la Somerset House de Londres entre enero y febrero del 2015 como parte de una instalación llamada Recording in Progress, en la que el público podía observar a través de un vidrio como Harvey y sus sidemen Flood y John Parish trabajaban, lo cual ya atraía cierta expectativa por lo que la inglesa se traía entre manos.

A nivel musical, The Hope Six Demolition Project es un álbum que no se aleja del estilo más sosegado y folk-rockero (aunque no por ello carente de nervio) que PJ había explorado en Let England Shake. Las citas a su álbum anterior son algo de lo que la ya madura Harvey se sirve aquí, así el par de temas que abren la placa den otra impresión: "The Community of Hope" es una canción de ritmo animado y casi uptempo, de carácter más pop que cualquiera de su obra previa, pero que en sus breves 2:23 se refiere de forma cáustica y negativa a Hope VI, un proyecto del gobierno estadounidense -que Harvey visitó durante su estadía en Washington D.C.- destinado supuestamente a recuperar y poblar áreas urbanas deshabitadas o en estado de abandono ("Here's the highway pathway of death and destruction / South Capitol is its name / and the school that looks like shit-hole / Does that look like a nice place?"), que por tocar dicho asunto levantara cierto revuelo en circulos políticos de USA luego de ser lanzado como single. "The Ministry of Defence", el segundo track, sorprende por su metálico riff, quizá el más pesado creado por Harvey, y describe un paisaje desolado por la guerra ("Broken glass, a white jawbone / syringes, razors, a plastic spoon / Human hair, a kitchen knief / (..) scratched in the wall in Biro pen / This is how the world will end") acompañada de graves coros masculinos y un divagante saxo, presencias constantes a lo largo del disco. Luego de ello, se suceden pasajes en los que la impronta folk se inmiscuye de forma templada ("A Line in the Sand", "River Anacostia") o potente ("Medicinals" y "Near the Memorials to Vietnam and Lincoln" con su contagioso sing-along y ominoso telón de fondo) y hasta se da tiempo para ensayar un blues de desértica evocación ("Chain of Keys"), pero no todos resultan tan notables ("The Orange Monkey", último single del álbum, es solo pasable a mi gusto) aun si están vinculados en espíritu, al discurrir sobre la decadencia de las relaciones humanas y con un tono ciertamente pesimista con respecto al devenir de las cosas. Hasta este punto algunos podrían echar en falta el rupturismo que PJ se autoimponía de un lanzamiento a otro al notarse las similitudes con Let England Shake, pero yo no veo esa falta de sorpresa como un problema siempre y cuando haya buenas canciones, las cuales si podemos hallar aquí. Quizá lo que se podría observar es que el carácter de denuncia que Harvey enarbola no se condice -a mi parecer- con una interpretación que lo haga tan patente: su indignación ante los eventos y hechos que describe es sincera pero es comedida, como si dejara que las líricas cumplan su función sin que a nivel vocal aflore del todo su lado más visceral. En todo caso, algo de esa urgencia se puede percibir en la triada de temas que cierra el álbum: "The Ministry of Social Affairs" es un blues referido a la codicia de las instituciones gubernamentales, cuya intensidad va aumentando de a pocos, con una base de vientos y una percusión machacante de marcial tono que desemboca en un enloquecido solo de saxo free-jazz, probablemente mi momento de música favorito en el disco. "The Wheel" fue el primer single de adelanto y aquí Harvey vuelve a terrenos folk-rock ya visitados previamente pero con un coro más pegadizo y palmadas a compás narrando una oscura fábula sobre 28 mil niños desaparecidos: la "rueda" del título refiere a lo cíclico de la violencia que observamos día a día como inertes testigos y con alguna complicidad. La dolorosa travesía de Hope Six concluye con "Dollar Dollar", que podría sonar anticlimático por lo que le precede: este es un tema de aire dramático en el que se nos describe la escena de niños mendigos en las calles de Kabul ("I can't look through or past / a face saying 'dollar dollar' / a face pock-marked and hollow / staring from the glass") y en el que la voz con eco de Polly Jean se yergue por sobre un minimalista arreglo, mientras un saxo bluesero dibuja una meditabunda figura. El viaje ha concluido.

The Hope Six Demolition Project resulta ser otro álbum apreciable dentro de la obra de PJ Harvey, aunque -siendo sincero- quizá no le va en zaga a sus mejores discos, algo que le puede pasar a artistas con un body of work tan versátil y suculento. Como ya mencioné, su autora no visita aquí nuevos parajes ni propone algo rompedor con respecto a su pasado, pero la sabia autorreferencia, el carácter documental del conjunto y la honestidad que emana de estas crónicas musicales lo convierten en un disco de un nivel satisfactorio y que vale la pena oír. 

LesterStone

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