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Nuestro primer hijo!
Hoy ha nacido nuestro primer hijo, fruto de nuestro amor, de nuestra consideración y respeto como compañeros, como colegas, como seres humanos.
Hoy hemos logrado dejarnos de cuatro cosas, hemos logrado hacer a un lado nuestros deseos particulares por un bien común, y eso es más que memorable.
Ahora con este "bebé" delante, sé que podremos lograr mucho más! He disfrutado mucho nuestra etapa de labor... definitivamente 9 es el número mágico... ha sido mucho más ardua que lo que pensé, pero no por eso menos deliciosa, porque estaba a tu lado.
Me emociona saber que de a pocos vamos logrando cosas juntos. Gracias por apostar por mi, por nosotros, por la confianza, por la paciencia, por tu entrega desinteresada, por tu enseñanza diaria... por todo!
Y sí, como dices, estamos locos!
Un beso, y hasta una nueva amanecida con más bebés forjándose por nosotros.
Yo.
Something...
Hace tiempo que vengo rondando la idea de volver a escribir en este espacio sin lograrlo. He preferido echarle la culpa a mi nuevo estilo de vida, ahora condicionado al vaivén del mar, marcado por la suave brisa marina del norte... Pero sé de sobra que mi desatención a esta vitrina de compartires se debe a que tengo muchas ideas, sentimientos y sensaciones nuevas en mi que no se cómo procesarlas, cómo canalizarlas, cómo hacerles frente.
Por eso creo importante hacer un ejercicio de lluvia de ideas de todas estas cosas para revisarlas e irlas procesando mejor, a ver qué sale. Ojalá me sigan y no se aburran :)
* Confieso que he pagado un tratamiento de reducción de peso, pero desde que me mudé he sucumbido ante la gastronomía del norte del Perú. Lo peor de todo es que me siento riquísimamente culpable por esto. ¿Podré ponerme al corriente al volver, podré recuperar el tiempo perdido y mi salud también?
* Jamás pensé decir algo parecido, pero es la primera vez en la vida que desearía ser hombre. El machismo por mi nueva zona es demasiado fuerte y me intimida. Mi mecanismo de defensa ha sido hacerme aparentemente más fuerte, veo que al menos cada vez más me respetan, pero igual ha sido una situación bastante complicada. ¿Habrá resultado buena esta estrategia de ingreso, habrá alguna mejor?
* Con vergüenza reconozco que me he vuelto demasiado comodona. Años atrás hubiera caminado horas bajo el sol, hoy tomo mototaxi. Tiempo atrás no me hubiera importado tomar el refresco que me dieran en cualquier lugar de comidas, hoy pregunto disimuladamente sobre la procedencia del agua. ¿Me estaré aburguesando demasiado o simplemente corresponde a mi cuidado personal?
* Admito que durante esta temporada de viaje me está sirviendo para mirar atrás sin tanto dolor ni remordimiento. Ha ayudado a (re)convencerme que los pasos andados hasta ahora han sido los más acertados y convenientes. Admito que no me siento feliz, pero si tranquila, y sé bien que ese es un pacito más para llegar a la tan ansiada felicidad, ¿verdad?
* Debo aceptar que me ha costado estar sola. Hace bastante tiempo que no me encontraba así, pero poco a poco la he ido pasando mejor conmigo misma. Ir sola al concierto de Alberto Plaza en San Valentín y disfrutarlo plenamente fue una gran prueba de ello. Ok, sí, llamé a mi ser especial, sí, hubiera dado todo lo que tengo porque esté a mi lado, sí, algunas lagrimitas se acercaron a mis ojos en algunos momentos, y creo que si todo eso pasó es porque en verdad lo quiero. Pero a diferencia de otras veces no me quebré, no sentí ansiedad ni nada por el estilo. Asumí nuestra lejanía con madurez y sigo esperando volverlo a ver pronto. Lo que no me queda claro es si él entiende esto como yo. ¿Acaso no está mal sentirse morir por alguien, o significa que no te interesa tanto? yo no lo creo así, pero hay personas que difieren de mi. El tiempo y nuestros actos lo dirán.
* Es cierto, estoy empezando a tener temor de volver. Cada vez que estoy por mi cuenta me acostumbro a ser ama y soberana de mi tiempo, de mis emociones, de TODO. Pero cuando vuelvo a casa, a mi mundillo capitalino siento que eso a veces se esfuma. ¿Podré esta vez mantener esta tranquilidad y equilibrio al regresar? Cuestiono esto porque siempre cuando regreso siento que yo he cambiado alguito pero los demás no necesariamente lo han hecho y allí empiezan los problemas. Bueno, veremos también...
Dentro de todos los cambios, creo que, en conclusión, la tranquilidad me está visitando, no se si invitada por el mar o por mi misma, pero me gustaría que su estancia sea por tiempo indefinido. A ver cómo le hago para convencerla ;)
Escuché esta canción por primera vez en el concierto que dio recientemente The Cranberries y me impactó. Creo que no hay mejor canción para este post que "The Journey" de Dolores O´Riordan, que la disfruten!
Al hombre de mi vida...
Hoy tus últimas palabras fueron categóricas:
"Perdón,
me retiro,
buenas noches".
No hubo más, ni el beso de buenas noches acostumbrado, ni las sonrisas cómplices, ni siquiera miradas ni palabras recriminatorias, N-A-D-A. Sólo te paraste y te marchaste, dejándome verdaderamente sorprendida.
"¿Es que acaso te molestaste?", atiné a decir, mientras todo a mi alrededor me decía que sí y yo no terminaba de comprender. No podía creer que todo este tiempo juntos se iba al tacho luego de la noticia que te di.
No podía creer cómo es que no te alegrabas conmigo por mi próximo viaje, el primero fuera del país que yo costearía totalmente con mis propios ingresos, mi primera aventura independiente, un sueño anhelado desde hace ya bastante tiempo y de la que ya te había hecho partícipe...
No podía creer como el hombre admirable con el que tanto había compartido, desde interminables tardes de domingo viendo tele en el sillón, hasta tertulias interesantísimas teniendo siempre el adecuado marco musical en su auto parqueado; aquel hombre que me ha apoyado siempre, que saltó de alegría cuando le dije que cruzaría el charco cuando apenas tenía 20 años, que ahora que tengo casi 26, que buscaba compartir esta nueva alegría contigo, ni siquiera dejaras que contara mi relato...

"Es que esta vez no te vas sola, te vas con otro y Él es tu papá", comentó mamá, con quien también compartíamos la mesa.
Esto fue lo que me hizo reaccionar.
Tu incomodidad, quizá, al sentirte desplazado, al ver que poco a poco me estoy yendo y en serio, te hicieron reaccionar así.
Estabas claramente enfadado. Que yo recuerde ni en mi más terribles remolinos adolescentes, que fue la época donde tuvimos más encontronazos, te has parado y me has dejado con la palabra en la boca. JAMÁS. Esta vez te marchaste y me dejaste sola, porque así hubieran estado medio millón de personas a mi lado, tu ausencia y tu actitud me hicieron sentir abandonada, muy muy MUY sola.
¿Qué tengo que hacer para que me comprendas un poco más, papá? ¿Qué tengo que hacer para que veas que te amo desde lo más profundo de mi ser, pero sobre todo que te respeto y que no quiero que te marches así? ¿Es que acaso no debí viajar acompañada de mi pareja? ¿es que acaso eso está mal amar así a otro hombre? ¿por qué tu desaprobación? Se suponía que este debería ser un momento feliz y ya no lo es, no puede serlo sin tu aprobación. La tristeza y la angustia vuelven a mi, sabes bien que cualquier otra persona puede decirme que le parece mal lo que hago y yo me zurro en eso, pero contigo no puedo. No quiero irme así, sin sentir que tu estás de acuerdo, no puedo.
Te he dado muchas muestras que sé cuidarme bien y que sé tomar las mejores decisiones para mi y para nosotros, y que si llegado el momento me equivoco, seré responsable con eso y lograré avanzar. ¿Por qué no confías en mi ahora, por qué no confías en que esta vez también todo irá bien?
El hecho concreto es que ya tengo los pasajes, el perfecto acompañante y los sueños revoloteando mi cabeza concretizándose cada vez más. Además estoy convencida que mi decisión es la correcta, así que tengo casi 3 meses para cambiar este panorama contigo. Este es mi nuevo reto personal, papá, y al menos por aquí quería que lo supieras tal cual.
Te amo. En verdad te amo.
Yo.
*Cada vez que escucho esta canción pienso en ti, en mi, en nosotros, y las lágrimas aparecen una tras otra...
Act@ final
Siendo las 02:00am del miércoles 30 de diciembre del 2009, se suscribe la presente acta para dejar constancia que esta servidora ha culminado con éxito sus actividades establecidas para el año aún en curso.
Es preciso manifestar que quien suscribe ha sido protagonista de un año intenso, sin embargo y dado los resultados finales, se puede concluir que ha sabido enfrentar con hidalguía todos los retos encontrados y trazados, dando muestra de su capacidad de adaptación y constante innovación.
A continuación, un recuento puntual de los alcances del presente año:
Enero - Febrero: Cierre del proyecto de reconstrucción, que logró dichos objetivos hacia las comunidades en desmedro de la de-construcción de quien suscribe.
Marzo: Vagaciones Nº1 por el norte huanchaquero, con desenlace ampliamente anunciado.
Abril: Celebración del cuarto de siglo con el regalo preciso, la tan ansiada y tan esperada propuesta de EL trabajo.
Mayo: Zubidom inesperado, de vuelta mano sobre mano.
Junio: Gala de capacidades de mil oficios: Entrevistadora, mesera, administradora, educadora, alcohólica empedernida y principiante psiconalítica.
Julio - Agosto: De vuelta al ruedo, ahora al Centro - Diseñadora de sueños de conservación... ambiental.
Setiembre - Octubre - Noviembre: Pisando fuerte por los arenales chalacos, entendiendo y asesorando a que la gente se relacione con las empresas y a que estas no mueran en el intento.
Diciembre: Vagaciones Nº2 en el norte mancoreño, donde llegó por fin la reconciliación consigo misma y renació el amor.
*Reconciliada con la vida, aun peleada con la plancha.
Cabe resaltar que, pese a todo lo andado y recordado, a quien suscribe le hacen falta tres tareas fundamentales para cerrar con broche de oro el presente año:
a. Iniciar por lo menos el ABC de su Plan de Tesis.
b. Prepararse contra el sol matutino veraniego y el vecino voyerista de al lado, colocando la nueva cortina para su habitación.
c. Meterse al mar a en el último minuto del 2009, para que este se lleve consigo lo que aún no se termina de ir.
Que quede constancia que en los últimos dos días del año aún se pueden y/o se deben lograr estas cosas.
Siendo el miércoles 30 de diciembre a las 03:20am horas, se firma el presente acta.
Atenta y muy sinceramente,
Yo.
Crónica del día en 5 actos
El telefonito es, una tremenda necesidad,
llamada tras llamada, y tás, Tás, TÁs, TÁSSSS!
Ring.... ring... RIIING...
I. La buena noticia del día.
Ring... ring...
Yo: Aló? Dime, querida?
La Novia: Amiga, el viernes me caso. Me encantaría que me ayudes a coordinar con los chicos.
Yo: Chévere! No te preocupes, yo me encargo. Gracias por dejarnos compartir esto contigo!
La Novia: Nada... gracias a ustedes. Nos vemos el viernes.
Yo: Oki, besito!
Alegría, alegría, caras sonrientes!!!
II. Lo preocupante del día, en tres tiempos, aunque sólo hubieron dos efectivos.
Ring... ring...
Colega: Amiga, te llamo después, si?
Yo: Ok, disculpa la molestia. Beso.
- 30 mins después -
Ring... ring...
Yo: Hola Reyna!
Colega: Hola... oye disculpa, estaba saliendo de una cosa para entrar a otra... dime, qué tal?
Yo: No te preocupes, sé que la chamba es así... pero hay una buena noticia! La novia se nos casa!!!
Colega: Ay qué bueno... entonces vamos con el plan?
Yo: De hecho, contamos contigo entonces?
Colega: Sí, sí... aunque ya te devuelvo la llamada en la noche para contarte detalles: hoy me tomé el día, no estoy en la oficina, pero si con muchos pendientes... en fin.
Yo: Ok, no te apures, espero tu llamada entonces. Un beso.
Colega: Otro para ti, hablamos.
Confusión, preocupación... qué habrá pasado? porqué no llamó?
Te quiero mucho, mi coleguita.
III. La lora del día, precisa.
Ring.... ring...
Yo: Hey!
Newly Wed: Hooolaaa, cómo has estado?
Yo: Ahí, ahí, avanzando... y usté? qué tal su concierto?
Newly Wed: Mostrazo, la verdad. Yo que pensé que iba sólo por mi esposa, pero lo disfrutamos mucho, bien pagados nuestros solcitos.
Yo: Qué bueno! Al que muero por ir es al de The Cranberries!!!
Newly Wed: Manya, ya vienen? Por ellos también pagaría, y sé que mi esposa me acompañaría.
Yo: Entonces vamos juntos pues!
Newly Wed: Claro, puede ser, yo le diré. Tú con quiénes piensas ir?
Yo: Bueno... Aquel me dijo que le gustaría ir.
Newly Wed: Y tu novio? ya no estás con él?
Yo: ...
Newly Wed: Amiga??
Yo: No.
Newly Wed: Qué pasó??
Yo: Mira, lo que pasó te lo tengo que contar con 5 chelas delante, porque dos no nos alcanzarían.
Newly Wed: Pucha... ya pues... sí, tenemos que conversar, amiga.
Yo: Sí, ya quedaremos, pues... Gracias por llamar.
Newly Wed: De nada, loca. Ya nos vemos.
Yo: Sale, besito!
Newly Wed: Chau - chau.
Últimamente estoy hablando menos, pero tengo mucho por decir... por qué será? será el miedo a la desaprobación micro-social? a los cuestionamientos de mis pares cuando ya de por si me cuestiono incesante e incansablemente?
IV. El anuncio-chote del día.
Ring... ring...
Yo: Hola.
Aquel: Hola! Leí tu mail.
Yo: Sí, dijiste que no podías esta semana.
Aquel: Sí, pero... oye, estoy por Miraflores, con Hugo, su enamorada, Paco y Luis . Vamos a ir... a dónde chicos? Ah si, al pub este que queda por la calle las pizzas... y nada, pensé que podrías venir y de aquí ya salimos.
Yo: Uhmmm pero vas a estar con tus amigos, seguro no te quieres quedar con ellos?
Aquel: Bueno, si, pero por qué no vienes, me recoges y de ahí nos vamos a otro sitio.
Yo: ... Mira, son las 7.30pm, yo todavía tengo que avanzar unas cosas, si dices que no te vas a quedar, mejor avanza con ellos y nos vemos 8.30pm, te parece?
Aquel: ya pues, nos vemos.
- 30 minutos después-
Yo: Hola.
Aquel: Oye... mira, por qué no vienes? Los chicos aquí han traido sus cartas, estamos jugando ocho locos... jajaja
Yo: Sabía que llamarías para decirme algo parecido...
Aquel: Es que además acabamos de pedir...
Yo: Mira, no quiero sonar grosera pero, no te parece que estás mezclando las cosas? Yo quiero hablar contigo no con tus amigos. Si quieres quedarte con ellos, hazlo, yo me voy a casa, y no hay problema.
.... silencio...
Aquel: Bueno, si es así... sí, me quedo.
Yo: Ok, nos vemos.
Aquel: Ok, chau, un bes...-FIN-
En el acápite 4.1. horror total ante el (re)encuentro luego de tanto tiempo. Algo de alegría porque por fin podría encarar la situación, pero a la vez miedo, ansiedad, tensión... emoción? En el acápite 4.2. no sé, fue una sensación muy extraña de cosas... sobre todo resignación y algo más de aceptación ante la realidad que así son las personas, que así son las cosas y nada ni nadie y menos yo podremos cambiarlas.
V. El sueño del día.
Ring... ring...
Yo: Hola . . .
Tú: Hola Preciosa, cómo te fue en el día?
Yo: Bien bien, extrañándote mucho, y a ti?
Tú: Igual... y pensé que estaría bien terminar el día conversando contigo.
Yo: Pero si eres un dulce!
Tú: No digas eso... gracias... Nada, entonces te dejo descansar. Sabes que me quedaría aquí prendido pero es bien tarde y luego nos ganará el sueño.
Yo: Ya, no te preocupes. Te mando un beso grandote y más abrazos de buenas noches.
Tú: Yo más. Chau-chau!
De todas las conversas, la única que no pasó fue esta última. Las demás, aunque evidentemente modificadas, si sucedieron. Pero la única que en verdad me hubiera hecho terminar el día con una sonrisa en el rostro y en el alma hubiera sido esta, la que estoy segura sería el fiel reflejo de como nos encontramos, de como nos sentimos...
Es paradójico, pero recién entiendo porque algunos se empeñan en escribir las cosas que no pasan. Quizá porque si pasan en la fantasía, algún día, sí puedan volverse realidad.
*Qué buena compañía puede ser la música en estos momentos.
Hoy, regresando a casa, pensando cómo escribir este post escuché muchas canciones que me hicieron recordarte, una de ellas es esta...
Estadísticas
Sobre mi:
1.72 mts. de altura, donde mis pensamientos y mis sentimientos se pierden y confunden.
75 kilos de (sobre)peso contenido, cual represa realmente llena.
80% de cabello natural. No, el otro tanto no son extensiones ni pelucas; simplemente hago la distinción porque el stress hizo que lo perdiera en el camino.
75% del tiempo hablo, y hablo y sigo hablando. El resto, duermo. A veces, se me escapa el sueño e intento escuchar algo, alguito nomás; en realidad me gustaría que fuera más.
50% de las veces sonrío, 30% reniego, 15% lloro y el otro 15% lo dejo para las demás sensaciones que una pueda tener. Cuidado si son los días luneros, que el porcentaje se revierte proporcionalmente.
Sobre mis pertenencias:
2 estantes y 1 caja de libros, apuntes, papeles, recortes de la vida.
1 ropero y 2 maletas de ropa (des)variada, siempre lista para el viaje de mudanza que no tiene cuándo ser.
1 perchero de madera del que cuelgan bolsos de todos los tipos y todos los colores, de los cuales sólo uso 1/4 parte de ellos.
1 zapatera que en vez de preservar mis zapatos los está marcando muy feo, por lo que cumple su objetivo sólo en un 40%. Conclusión: debo cambiarla, no me es funcional.
2/3 de laptop, el otro tercio se ha ido cayendo, desprendiendo, perdiendo con el tiempo y el (buen?) uso que le proporciono.
1 cama de dos plazas que eventualmente comparto... con mi abuela.
Sobre mi Tiempo:
25 años de lucha. No ha habido día en el que no me haya despertado con ganas de continuar. Mentira, flaqueé 2 veces, sólo 2 veces... pero fue mi licencia, mi auto-huelga, y funcionó. Me autorregulé, me sacudí la modorra y continué. Gracias Dios por esa fuerza, en verdad muchas gracias.
7 meses de zozobra, de cambios, de subidas a la estratósfera y de auto-sepultarme en el último anillo del infierno. Lo bueno es que visité al buen Dante y me di cuenta que no quiero estar/seguir así.
3 semanas de esperanza. Sólo duró tres semanas??? O quizá aquí si haga mal uso de mis estadísticas, quizá fueron más semanas, no lo sé. Lo cierto es que fueron tres semanas intensas... pero fueron.
3 días de desencuentros. Estos también FuErOn y no quiero volver a ellos.
1 tarde de revelaciones. El apocalipsis es cierto, lo viví hoy.
1/4 de instante de sinceridad conmigo misma. El derroche de catarsis, de sinceridad liberadora también es real, y mucho. Lo mejor es que este instante tiene la eventual capacidad de incrementarse hasta alcanzar el instante completo. Lo lograré?
*Esta noche me he pegado a Bebe, y esta canción refleja lo que siento. Quiero cuidarme y cuidar a los que quiero, es mucho pedir?
Vivir libre!
Déjame vivir libre como las palomas
Que anidan en mi ventana
Mi compañía, cada vez que tu te vas
Cada vez que tu te vas.
Déjame vivir libre, libre como el aire
Me enseñaste a volar
Y ahora, me cortas las alas.
Y volver hacer yo mismo
Que tu vuelvas a hacer tu
Libre, libre como el aire.
Déjame vivir libre, pero a mi manera
Y volver a respirar ese aire que me vuelve a la vida.
Pero a mi manera, pero a mi manera.
Y volver a ser yo mismo
Que tu vuelvas a ser tu
Libre pero a tu manera
Y volver a ser yo mismo
Que tu vuelvas a ser tu
Libre
Libre, libre como el aire.
Hoy me he sentido chispazos de libertad por diversos motivos.
Me he sentido libre porque - por fin!- encontré el justo medio entre mi quiero-ser y mi deber-ser.
Aquí algunos ejemplos cotidianos de ello:
- Mis medias son de color entero, y como compré varias tengo muchos colores a la vez.
- Mi trabajo va dirigido a dar servicio en comunicación para el desarrollo a entidades públicas y privadas, y como hago consultorías a diferentes clientes tengo muchos casos únicos que atender a la vez.
- Mi enamorado -Dios,qué extañamente feliz me siento al volver a usar este tag!- es, después de mi padre, el hombre más íntegro que conozco, y al ser también pasional puede volverse multifacético y versátil a la vez.
Como ven, la libertad para mi raya mucho con la falicidad, y significa tener tanto unidad como variedad en las diferentes facetas de la vida. Unidad porque es necesario contar con un centro unificador para todo, por donde nuestro ser gire con seguridad; y variedad porque en ella está el gusto, verdad?
Les dejo con el increíble dúo de Mari de Chambao y Jarabe de Palo.
Día a día...
"Día a día,
me levanto
queriendo ser mejor;
y me acuesto
noche a noche
con mi contradicción..."
Hoy fue un día muy intenso: como hace tiempo salimos de paseo él, yo, nuestro hoy, nuestros recuerdos y nuestras ganas de querer estar mejor, de ser felices de una buena vez.
Salimos desde muy temprano. Es cierto, el sol no salió hoy, y eso que lo fuimos a buscar al norte, pareciera que pese a nuestros esfuerzos hasta los rayos del sol nos eran esquivos. Sin embargo él no dejó de sonreir... hasta que yo dudé. Y dudé mal, me subsumí en mi misma, caí en el terreno de las fregadas inseguridades y casi-casi lo arrastré a ellas.
Gracias a Dios, a la vida y al cosmos él es mucho más fuerte y decidido que yo, y siempre me trae a tierra. Nos enjugamos el rostro con aire nuevo y lágrimas inocentes; ambos con la esperanza que las pequeñas tormentas pasarán y que estaremos mejor, mucho mejor.
Y terminamos el día como lo empezamos: de la mano, contemplándonos, anhelando que el mañana se siga tiñiendo de esperanza y continuemos avanzando juntos...
Esta canción va para ti, para mi, para los dos.
Don´t stop me now!!!
Días atrás me estaba alistando para ir a la oficina -Update: he ingresado a una Consultora para continuar con las consultorías pero a tiempo completo =)- y necesitaba ir decentemente, entiéndase lo comúnmente llamado "sport elegante". Ese día estaba con pantalón de tela, cafarena de cuello alto ambos en tonos marrones, mis favoritos; con zapatos, cartera y abrigos negros. Tal parece que la sobriedad ha llegado a mi; sin embargo, a mi madre no le parece y, como siempre, ha notado algo en particular. Entra a mi cuarto para despedirse y dice... - Hijita, esa ropa te queda bien... pero esas medias, ESAS MEDIAS!!!- ¿Qué tienen? son cómodas...- Mira Urpi, estás bien vestida pero ¿cómo vas a ir con esas medias blancas, las que usabas en el colegio?- No son las mismas y a mi me gustan. Ese día caí en la cuenta que soy una fan enamorada de las medias abrigadoras deportivas. Si, esas mismas que se usaban en la hora de educación física del cole, blancas por completo o a veces, como era el caso de ese día, con ribetes de nombres de marcas deportivas casi conocidas "adibas", "miky", etc. Espera, dijo mi madre y salió de mi habitación. Es que no contenta con refregarme en la cara mis gustos colegiales, regresó y me dijo,- Usa estas, están nuevas, ESAS SÍ son medias de mujer. Eran unas medias de nylon color marrón, iban a tono con la ropa que llevaba. Las miré extrañada. Le agradecí a mi mamá e hice ademán que me las pondría, cosa que evidentemente no hice. Son sumamente imprácticas, poco abrigadoras además de parecerme incómodas.Sin embargo, me puse a pensar varias cosas. Mucho más allá que, debo admitir, mis medias blancas deportivas son un insulto a la moda, me rehuso a caer en convencionalismos, a lo esperado, como por ejemplo lo que mi mamá llama "cosas de mujer", como son las medias nylon, y demás artificios. Pero más allá de eso, no quiero hacer las cosas como las hacen los demás, quiero mi propia manera, mi propio estilo.Y es el símil de lo que me ocurre en mi crecimiento como mujer. Siento que he avanzado bastante en lograr mi consolidación personal, pero aún me rehuso a algunas cosas que no resultan tan difíciles de asumir para el resto, pero si para mi. Repasemos todo, pero esta vez de la cabeza hacia los pies.Es curioso que después de 3 años de irme auto-buscando conscientemente recién me esté encontrando. En los últimos meses cambié mi corte de cabello y con eso senti que mucho karma se esfumó, y no es floro. Me sentía más fresca y los demás también lo notaron.He vuelto a consolidar mi autoestima. Es curioso como recuerdo que cuando era adolescente amarraba mi cabello con lo primero que encontraba alrededor -ok, cuando lo tenía largo también lo hacía a veces- y usaba ropa más grande que la Carpa Grau, escondiéndo mi cuerpo porque lo encontraba más que feo. Honestamente si no fuera por aquel contacto al otro lado del charco con mis buenas amigas españolas y mexicanas hoy no sería la misma persona, me hubiera estancando en creerme la más fea de todas y seguiría teniendo una autoestima paupérrima.Queridos fans, agradezcan conmigo a Dios que esto cambió. Tuve que salir de mi contexto para ver el potencial que había en mi, sentirme bonita y más que eso, wapa, ya que sepan ustedes no es lo mismo, porque la bonita es porque nació o se hizo así, y la mujer wapa es la que tiene la actitud ganadora de salir al ruedo a matar! En los últimos meses me he hecho más fuerte, tomando decisiones difíciles de manera concienzuda, que luego han devenido en mejores sentimientos y situaciones. Con ese fortalecimiento, es cierto, también he ganado algunos kilitos de más... pero mis fans peruchos están contentos porque hay más que mirar ;)Pero dejándome de cuatro cosas y de mi eventual pose de Lady Go-diva, aún faltan cuerdas que templar, aún quedan prendas por lavar, aún quedan ideas por concretar.Mi temperamento es una cuerda rebelde que aún no se deja templar, ni siquiera por el más dócil, ni el más humilde, ni por el más intenso amor, como es el que es el que estoy viviendo ahora.La prenda más difícil de lavar está siendo mi propia psiquis. El autonálisis no es tan fácil en una persona testaruda como yo, pero como mi propia determinación proviene de la misma fuente de esa testarudez creo que me autovenceré para bien.Y sobre las ideas, son varias. Desde la próxima compra del sofá cama bendito para mi ya-ya! mudanza, pasando por el título en el 2010 sin parar hasta la maestría en el 2011. Joer, ya parece campaña presidencial! Ja! Pero veremos cómo se van dando la cosas.Y como por algún lado se debe empezar, desde ya tengo algo decidido: mañana iré a comprar medias nuevas, y no serán de nylon ni deportivas ni de colorinches -si, también tengo de esas-. Y serán... no sé, debe haber algún intermedio, no? Y para no parar, esta canción que está siendo mi inspiración en estos días de cambio...

Algo que debí escribir el 08.09.07
Tú abajo, y yo arriba.Tú dormido, yo desvelada.Tú silente y paciente, yo bulliciosa e inquieta.
Tú nostálgico,
yo renegando.
Tú renegando,
yo nostálgica.
Tú sonríes, yo sonrío contigo y todo se ilumina.
Últimamente he vivido tan agitadamente que no me he detenido a contemplarte. Han pasado desapercibidos el tiempo, tus pesares, tus dolores, tus preocupaciones; no me he dado cuenta que efectivamente los años no pasan en vano y que del hombre grande y fuerte hoy quedas tú, un ser tierno y carismático aún, pero que necesita cada vez más atenciones que, pese a mis esfuerzos, no he sabido darte en la suficiente medida.
A veces paso de largo, ya ni te saludo, y tú tampoco a mi; pero lo cierto es que cuando nuestras miradas se cruzan no hace falta más qué decir. Te veo sentado, alzas la mirada y al verme tus ojos me sonríen. Sino te cojo desprevenido, me acerco a ti y te asustas, pero todo se compone con mi beso tierno en tu rostro y vuelves a sonreir. así es como me gusta verte.
Desde hoy no te veré más. Tu sonrisa, tus palabras, tus abrazos, tus historias, tu sufrimiento, tus dolores, tu enfermedad, tus problemas, tus regaños, tus aciertos, tus lecciones... todo tu quedará en mi memoria y en mi corazón. Hoy hice un último esfuerzo por verte. Me llamó mamá para ir a verte, es más, ni siquiera a ti sino a papá, que te habías puesto mal, dijeron, que mi papá necesitaba apoyo; pero qué clase de apoyo, dije yo, si él tiene el dinero y tú te ibas a poner bien, total, ya habías dado signos de mejoría, no? Y yo, una vez más necia, a regañadientes fui a encontrarte. Llegué y no me dejaron pasar. Volví a renegar, y me fui.
Pasaron unas cuantas horas y volvieron a llamar. Esta vez la llamada tenía otro tenor, en verdad estabas mal. Sentí escalofríos cuando escuchaba eso en el teléfono. Es más, ni recuerdo quien llamó, ni qué conversamos ni qué nos dijimos exactamente. Sólo recuerdo que vino a mi memoria tu imagen en aquella cama, tu expresión de dolor disimulado y tu sonrisa infinita diciendome adiós... y sentí que era en verdad un adiós eterno y no quería que fuese así.
Tras el llamado, corrí. Casi no me dejan verte. Mi primo me abrazó y me dijo que ya no estabas, no le quise creer. Luché por entrar y verte, para sentir tu último abrazo, tu último calor. Y lo logré. Estabas en la misma cama en que la que nos vimos por última vez, pero ahora yo te podía ver y tú a mi no. Tus ojos ya estaban cerrados y por primera vez, como nunca antes, noté oscuridad alrededor de los dos, ya no estabas tú para iluminarme...
Y te abracé y te besé y te lloré y te hablé y me despedí... lo recuerdas? lo sentiste? me sentiste?
Sabías que, pese a mi necedad, te quise mil? Siempré recordaré nuestras tardes de lonchesito, cuando me enseñaste a jugar casino y cuando 15 años más tarde se cambiaron los papeles y tuve que enseñarte a hacerlo porque te olvidaste; cuando me hiciste creer que tenía el don mágico de "leer" a la gente; cuando nos sentábamos "a oscuras" a conversar y pese a que yo tenía miedo a la oscuridad contigo jamás aparecía ese temor porque nunca sentí oscuridad entre nosotros.
O como cuando te dije que había conseguido un empleo y con mucho gusto y orgullo les hablé de ti, de mi abuelito querido, el hombre de la selva, que todo lo sabe y todo lo conoce, y lo que no sabe y no lo conoce, lo aprende o se lo inventa para mi.
Trabajando desde casa
Hace unos meses tanto por decisión propia como por los azarosos recovecos que da la vida, me fui convirtiendo en consultora independiente. He venido avanzando sin pausa pero sin prisa en esto de irse perfilando como "independiente" pero... qué ha traido este cambio consigo?
Hoy he estado pensando mucho en eso, y quiero hacer, a manera de balance, un listado de los típicos pro y contras que encuentro en esta modalidad de trabajo:
Pro1: Eres tu propio jefe, nadie más que tú mismo tomas las decisiones de qué trabajos hacer y cuáles no. Creo que eso es suficiente para que cualquier mortal sea muy pero muy feliz. Con1: Si tu red de contactos no es tan influyente y/o no te conocen lo suficiente, las propuestas de chamba demoran en llegar y tu paciencia y buen humor pueden flaquear.Pro2: Te posicionas entre tu círculo laboral como el especialista en el tema en que trabajas, lo cual es favorable para ganar experiencia, generar más contactos y por ende, continuar con consultorías de ese tipo.Con2: Si no conoces tanto el tema o ciertos matices del tema, pues a la fuerza deberás hacerlo. Habrás de convertirte en autodidacta -lo cual no es tan con- ya que eres "el consultor" por lo que se espera que cuando te hagan consultas-preguntas tu las respondas siempre con solvencia.
Pro3: Manejas tu tiempo, tu agenda, tus horarios y prioridades. Puedes empezar tu jornada laboral a las 5am, parar a las 10am para un desayunito con tu familia o tus amigas y retomar la chamba a las 3pm si te da la gana, pero siempre cumpliendo ya que trabajas por productos.Con3: Si, como yo, tienes problemas en manejar tus tiempos, las amanecidas serán constantes y las bolsas debajo de tus ojos crecerán de manera directamente proporcional al incremento de esos espacios de ocio que ahora te permites.
Pro4: Cuando recién empiezas puedes ahorrar en algunos gastos operativos: no alquilas oficina ya que usas algún espacio de tu casa, ya sea un estudio o tu propia habitación; usas el teléfono y el internet de la casa que ya estás pagando, etc.
Con4: Pese a que dicha habitación es grande y has podido dividir ciertos espacios, cuando menos te des cuenta, la habitación empezará a verse invadida por documentos laborales que ya no sabes dónde colocar. Y luego nunca falta algún familiar -las abuelas son expertas en esto- en quedarse prendido al teléfono de casa y tienes que lidiar con ellos para hacer tus llamadas, un lío! En conclusión, debes invertir en tu propio espacio pero ya!
Pro5: Como te quedas en tu casa-oficina, ahorras tiempo y dinero en traslados y pasajes, así como en comer fuera. Bonus track: tu mamá o tu abuela te empieza a engreir sirviéndote sus mejores manjares a la hora debida, un sueño.Cons5: Como te quedas en casa y literalmente tienes que movilizarte con tu oficina andando o te compras un carro o andas sólo en taxi, las combis son impensables, con lo que tu visión de ahorro queda totalmente descartada. Y es cierto, la comida caliente con sabor a casa puede ser super, siempre y cuando sea lo que te gusta, no como hoy, que me embutieron a comer patita con maní, el único plato de comida que NO me gusta y ni modo, no se le puede decir que no a la abuelita, sino otro lío.
Pro 6: Pasas más tiempo en casa y en tu ciudad, algo que tu familia y amigos te habían pedido a gritos y que ahora disfrutas mucho.
Con 6: Cierto, pasas más tiempo con ellos, lo que puede quitarte tiempo para ti! Si los límites no están bien definidos vas a tener a tu madre pidiéndote que te pares de la computadora para que cocines o tiendas la ropa; o a tus amigos pidiéndote irte de viaje cuando ellos tienen vacaciones mientras tú tienes un producto enorme pendiente aún super verde.
El balance está a la par, creo que los cons se pueden manejar siempre y cuando la persona tenga disposición, orden y disciplina. Personalmente tengo una de tres, las dos últimas son virtudes que me está costando cultivar pero que, dentro de este proceso de reajuste personal, no me vienen nada mal.
*ACTUALIZACIÓN:
Jueves 13 de Agosto del 2009, 2:00am.
No hace mucho acabo de llegar a casa y encontré este regalo de mi madre, con una nota: Bienvenida al club.
Ella no sabía, hasta hoy, de la existencia de este espacio, pero se nota que estamos conectadas. Con este presente está colaborando con la inauguración de mi oficina.
Díganme si no es lindo el organizador!
Te adoro, mami... mil gracias por tanto y por todo!!!

Nuestras manos
He de admitir que tengo una fijación y no es sólo física ni sexual, sino también emocional y espiritual: me encantan las manos... observar los dedos largos, las uñas pulcramente recortadas, los pliegues de los nudillos arrugaditos... sentir la piel de las manos a veces suave, otras tersa, otras tensa; pero sentirlas al fin.

A lo largo de mi vida me han encantado muchas manos, las de mi madre, por ejemplo, me siguen cautivando hasta el día de hoy. Son suaves pero firmes a la vez, son delicadas y fuertes al mismo tiempo; por momentos me hacen sentir calidez y por otros algo de rigidez. Además de sentirlas, me encanta mirarlas en acción: cuando era niña recuerdo verlas trabajando ágilmente cuando con una mano utilizaba la calculadora sin mirar las teclas y con otra hablaba por teléfono; hoy se me viene más el recuerdo verlas por las noches en plena tarea de tejido a palito, dando signos de que ya quiere ser abuela, aunque esto no sea del todo consciente.
Otras manos que recuerdo mucho son las de mis ex compañeros. Nunca me he acercado a nadie sin haber inspeccionado atentamente sus manos, y la verdad, lo que más recuerdo de ellos son estas mismas.
Recuerdo que mi primer chico tenía unas manos pequeñas con dedos gruesitos y una piel muy suave. Al conocernos nuestras manos jugaron un papel muy importante ya que bastó un roce sutil para empezarnos a gustarnos en verdad. Compartíamos el mismo grupo de teatro en el colegio y entre ensayo y ensayo conversabamos mucho. Un día se canceló el ensayo y decidimos quedarnos a conversar, hacía frío, me prestó una pieza de su par de guantes, rozamos nuestras dos manos libres y eso bastó para mirarnos de manera diferente y flecharnos totalmente.
Hasta antes de conocer a mi segundo chico, siempre pensé que no soportaría unas manos duras y ásperas, pero con él fue todo lo contrario. Él solía tenerlas muy finas, pero el trabajo físico en el más feroz invierno, escenario en el que nos conocimos, hizo que poco a poco estas se fueran encalleciendo y maltratándose. Recuerdo que cuando llegaba por las noches me sorprendía entrando a hurtadillas y me abrazaba muy fuerte, todo él era la tibieza hecha persona, menos sus manos... estas seguían frías y duras debido al trabajo, y yo me desvivía por darles calor.
Mi última experiencia fue también peculiar. Creo que nunca se lo dije, pero de mis ex compañeros él fue el único que tenía las manos más grandes que las mías. Yo solía jugar con eso, colocaba mi mano con la palma extendida junto a la suya y me encantaba ver como finalmente mi mano enorme encajaba en la suya aún más gigante; yo lo asociaba a que por fin había encontrado a alguien que pudiera protegerme, en quien confiar y en quien descansar porque podría albergarme, pero finalmente no fue así.
Todo eso fue en el pasado... Hoy mi fijación por las manos continua y ando observando un par en especial. Estas manos tienen tantos detalles que me roban muchas miradas: sus dedos son medianos y delgados pero a la vez macizos, su palma es amplia y tersa, sus uñas no son ni redondas ni cuadradas más parecen pequeños óvalos atriangulados sin terminar de definirse lo que me hace pensar y repensar en qué calificativo ponerles y al mantener activa mi imaginación me hacen feliz, son las primeras manos de hombre que noto que, al igual que las de mi padre, tienen muy marcadas las venas, algo que siempre significó para mi fortaleza porque veo que por ellas circula gran cantidad de sangre que las hace estar vivas y apasionadas... Y lo mejor de todo es que desde que las he empezado a contemplar así siento cada día mayor seguridad en que siempre estarán ahí para mi.
*Esta canción es muy propicia, así me siento últimamente...
colgada en sus manos...

Verde, que te quiero verde
Hace poco me preguntaron cuál era mi color favorito y la respuesta fue casi directa: verde, es el verde, contesté en una. Sé que no es una pregunta muy novedosa, es mas un lugar común cuando empiezas a conocer a alguien; sin embargo fue la primera vez que la otra persona me preguntó el por qué, y fue la primera vez que le di vueltas al asunto.Porque me gusta la selva, le contesté.Ah sí, y qué partes de la selva conoces?, me repreguntaron, y yo casi me quedé muda.
Recordé que de la selva conozco muy poco. Más alla que no he pasado de visitar 3 zonas de la selva central, no puedo contar ni aseverar que conozco la zona. Recuerdo que desde chica siempre quise viajar a la selva. Además de parecerme exótica, tan lejana, casi inentendible y enigmática, la selva siempre me significó parte de mi origen. Mi abuelito querido llegó a Lima cuando tenía apenas 13 años, dejó su Luya natal y recorriendo Bagua, Cajamarca y Chiclayo, llegó finalmente al centro de Lima, a asentarse exactamente al costado del entonces nuevo Parque Universitario.Desde muy chica la historia de la migración de mi abuelo me marcó, él vino desde su pueblo a la misma edad en la que yo empezaba a conocer su historia y a escucharla con atención. Mi abuelo tenía mucha facilidad para contar historias: tenía una picardía nata, un super sentido del humor y una capacidad muy curiosa para recordar olores, colores, situaciones, suscesos que ante la mirada de cualquiera podrían parecer insignificantes, pero él los contaba con una convicción tal que terminaban siendo muy importantes para quienes lo escuchaban. Yo aprendí a contar historias de esa manera, dando saltos en el tiempo, mezclando fechas, nombres, lugares, porque lo que a él más le importaban -y luego a mí también- eran los sucesos, los procesos, los detalles, "la carnecita" de las historias... y sus historias tenían mucho de ello. Las historias que me acompañaron durante la infancia estaban teñidas de verde selva... la montaña, los demonios del monte, los animales, los silencios, las pausas de la selva eran elementos recurrentes en esas historias. Fue así como desde pequeña empecé a tener curiosidad, respeto y cariño por lo relacionado a la Amazonía, y conforme fui creciendo me fue acompañando la idea de conocer de dónde provenía mi abuelo, y con eso, empezar a entender mis orígenes. En mis pocas visitas a la selva central de mi país me he sentido más libre, más YO que nunca. Todo me hace sentir mejor, el espacio decorado con montañas llenas de árboles en distintos tonos de verde en vez de cerros con piedras grises, donde los ruidos en las ciudades van al ritmo de los ronroneos de las motos en vez de los gritos de los combistas, donde el plátano acompaña todas las comidas en vez del plano arroz blanco, donde las gotas de lluvia refrescan en vez de dar frío, donde la gente habla cantando en vez de gritando, donde todos sonríen sinceramente, y yo también.
Pero eso no es conocer, me digo a mis adentros, para conocer tienes que estar, que convivir, que permanecer e ir al ritmo de las comunidades de aquí.Lo cierto es que lo vengo pensando hace bastante tiempo y quizá ya sea el momento de terminar de tomar la decisión. Necesito ir a mis orígenes, a la Luya de mi abuelo y ver si también tiene algo de mi. Terminar de definir si lo que siento por la selva es meramente utópico o si puedo afrontarlo como una realidad, quizá no perenne pero si por una temporada.Será Luya? no lo sé, pero quiero descubrirlo pronto. 
Volver . . .
"Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos
van marcando mi retorno.
Son las mismas que alumbraron
con su pálido reflejo
hondas horas del dolor
y aunque no quise el regreso,
siempre se vuelve al primer amor."
Estrella Morente - VOLVER
Alguna vez oí que no hay que volver al lugar donde se fue feliz... ¿y qué hay de los lugares dónde no se fue tan feliz, dónde costó tanto hallarse, dónde dolió tanto el proceso de encajar y no encajar?
Lo escribo y lo vuelvo a leer: suena una locura... ¿volver al lugar donde se fue, en suma de cuentas, infeliz? No parece tener sentido lógico. Sin embargo, yo decidí volver. Y finalmente cuando lo hice, creo que fue lo mejor que pude hacer.
Estos dos últimos fines de semana retomé los pasos que recorrí el pasado 1ero de marzo cuando, junto a un amor no correspondido, con 2 maletas y una bolsa llena de cachivaches, me alejé de una ciudad sureña en la que, hasta ese entonces creía, yo había sido muy infeliz durante los 8 meses que permanecí allí.
Recuerdo bien que cada vez que podía me escapaba de mi enclave sureño y volvía a casa, a mi zona segura por excelencia, escapando una y otra vez de las tensiones, de los malos ratos, de los sinsabores que aquel ambiente cotidiano me ofrecía una y otra vez. Y es curioso porque, una vez más, el tiempo y la lejanía me han hecho caer en cuenta que no era necesariamente así.
En efecto, mis responsabilidades no eran poca cosa, el ambiente no era el más óptimo, pero yo sabía por qué había ido allí. Yo sabía que quería y que debía apostar por el cambio social, que esa era mi tarea, y que ese enfoque era el que debía mantener desde el incio hasta el final del proyecto. Tenía un claro y voluntario compromiso con las comunidades con las que trabajaba, que se iba reafirmando día tras día. Yo sabía que había ido a quedarme, pese a que a los pocos días de mi llegada casi todo el mundo quería lo contrario...
Sea como fuere, era muy consciente de todo esto, me armé de valor y asumí el reto. Tenía 24 años, hartas ganas de trabajar dejando todo en la cancha, además de 2 años de experiencia laboral y la tarea clara y explícita de liderar un proceso de fortalecimiento de capacidades para más de 2 mil familias damnificadas. Pero pese a mis denodados esfuerzos e intentos por dar la talla, con mis jefes y con mi equipo, debo reconocer que no fui lo suficientemente fuerte ni consecuente al asumir el reto, por lo que pronto sucumbí a las presiones y me quedé con la falta de confianza inicial de mis jefes, antes que con el apoyo y el reconocimiento de la gente con la que trabajaba diariamente.
Me confundí, perdí la brujula, y dejé que la negatividad se apoderara de mi. Me agobié, me entristecí y estuve muchas veces al borde de tirar la toalla... Es más, recuerdo que el día en que partí estaba ansiosísima por irme y salí casi corriendo del lugar, de mi oficina, de mi cuarto, de mi ciudad sureña tan amada, tan odiada. Sólo pude despedirme de algunos, me hubiera encantado tomarme el tiempo necesario y despedirme de cada una de las 80 comunidades en las que trabajamos en ese lapso de tiempo... pero no pude.
Y volví al que creí era mi hogar, con esperanzas de renovarme, de reasentarme en la ciudad que me vio nacer; pero mientras eso ocurría sentía que algo me faltaba...
Es cierto, cuando salí de la ciudad sureña, parte del trabajo estaba culminado, pero faltaban los últimos -y no por eso menos importantes- toques de la obra. Conforme iban pasando los días, las semanas y los meses; y conforme mis ex-compañeros de trabajo me comentaban lo avances y retrocesos que se iban durante mi ausencia, me propuse volver.
Era una tarde de inicios del mes de Junio cuando, luego de casi un año de nuestra primera conversación, tuve la oportunidad de hablar nuevamente con El Chaparro, uno de los miembros de mi entonces equipo, uno en los que más confié tanto por las capacidades como por las potencialidades que veía en él, y con el que -coincidentemente- tuve más conflictos y rencillas generadas. Lo saludé, él me saludó, y fue genial darme cuenta que después de todo, ni yo tenía esa pose agobiante y tirante, ni el tenía ya -aparentemente- ninguna rencilla conmigo. Le pedí el favor que me informara cuándo sería la inaguración de la obra, él prometió hacerlo y finalmente cumplió.
Fue así como regresé a donde no debí partir, o al menos no de esa manera tan drástica y desarraigante. Fueron dos sábados en los que recorrí barrios que no me eran ajenos, rutas que me eran muy conocidas; dos sábados llenos de reencuentros, de abrazos sentidos, de reconocimientos; dos tardes llenas de sonrisas, de recuerdos gratos, de simpatía y buen humor.
Y fui feliz. Muy feliz de darme cuenta que todos los pasos que di, acertados algunos, desatinados los otros, valieron la pena. Porque cada decisión tomada, buena o mala, co-ayudó a que la obra finalmente se pudiera presentar. Es cierto, el merito es totalmente compartido, pero hubieron momentos en los que, por el agobio, ni yo misma me daba el crédito de lo que mi pequeño aporte significó para la tarea mayor. Y lo mejor de todo es que esta vez no lo reconoció ningún jefe ni mis compañeros de trabajo, sino las familias que se vieron de una manera u otra beneficiadas con el trabajo que como equipo desempeñamos.
Y fue así que volví a mi primer amor laboral... que muy parecido a mis demás amores, fue intenso, pasional, tormentoso, agobiante, a veces asfixiante y sobre todo muy desgastante, pero al final de cuentas extremadamente gratificante; del cuál tengo lecciones profesionales y de vida invaluables y que espero seguir asimilando y compartiendo.
Me es inevitable hablar de este tema y no recordar "Volver", la película de Almodovar. Aquí les dejo la canción, interpretada por la gran Estrella Morante.

19 de Junio
Semanas atrás él me regaló "La tregua", de Mario Benedetti. Él sabía que lo estaba buscando hace tiempo. Además, él conocía mi historia y fue aproximandose a mi de una manera especial e inesperada para los dos.
Y es curioso que, leyendo el libro, haya encontrado una entrada muy parecida a lo que estamos viviendo últimamente, me permito parafrasearla un poco:

Viernes 19 de junio
El plan trazado es la absoluta libertad.
Conocernos y ver qué pasa, dejar que corra el tiempo y revisar.
No hay trabas.
No hay compromisos.
Él es espléndido.
Y si, lo es. Tal parece que, al igual que Martín Santomé, también ingreso a un tiempo de Tregua.
Un año
Hace un año un chico-hombre o un hombre-chico volvió sobre sus pasos y la buscó. La llamó, le dijo "eres tú, apostemos por esto, apostemos por nosotros"; y ella le creyó.Hace un año ella lo amaba como nunca y esperaba cual fiel Penélope a que él volviera, hasta que un día pasó. Ante esto ella le dijo, "cómo sabes que soy yo?"A lo que él respondió "hoy tuve la corazonada y sé que es cierto... hasta se lo conté a mi jefe! Eres tú."Y ambos creyeron, o al menos eso aparentaron creer. Y volvieron a caminar juntos de la mano. Ella sonrió, él también.
Pasaron una cuantas horas y un detalle apareció: había alguien más y, por lo que ella presintió y finalmente dedujo, pese a que él intentó volver sólo hacia ella, en realidad , en su regreso, él volvió trayendo consigo a una pasajera más que no logró salir del círculo por mucho tiempo...Para beneplácito de todos, el panorama de hoy es diferente. La pasajera, aparentemente, desapareció del círculo... porque finalmente logró romperlo, con la atenta colaboración de la testarudez y la insegurdad de ella, y con el asombroso yoísmo y la poca disposición de amar de él. Para beneplácito de ella, finalmente tomó consciencia de la mentira en la que estaba viviendo, hizo tripas corazón y finiquitó el asunto.Para beneplácito de él, ella tomó la decisión, ya que él jamás hubiera podido decirle defrente a la cara "me equivoqué, no eras tú, no era la pasajera, por ahora y en adelante, no es nadie... ". Moraleja:
El tiempo pasa... a veces pesa,
pero en otras, como esta vez, aligera la carga.
Me casé
Hoy domingo aproveché en darme un gustito: me fui de compras.
Entre todas las cosas que vi en la feria dominguera noté una rareza especial. Estaba hecho de plata, con mucho cuidado y delicadeza. Cuando lo vi no dudé en probarmelo, era un anillo de plata hecho de filigrana.
Luego de regatear algo con la vendedora -si, soy bien peruana!- pagué el importe convenido y me fui feliz y campante con mi nueva adquisición.Caminando de regreso a mi hogar temporal, iba pensando en por qué había elegido un anillo, cuando en realidad jamás uso esas cosas. Pensaba que me había enamorado del diseño y que una vez puesto no lo quise soltar. Pensaba que era la cuarta vez que tengo un anillo y que esperaba no perderlo como en las veces anteriores.Fue así que apenas llegué le mostré la joya a mi compañero de viaje. Lo primero que me dijo fue: y con quién te casaste?Y yo: qué dices?Y él: sí, el anillo está lindo, pero lo tienes en el mano derecha, en el dedo angular. Ahí se ponen los anillos de compromiso, de matrimonio...Y yo: uhmm será la costumbre de usarlo ahí...- y sonreí, un tanto desconcertada hacia dentro de mi...Y seguí pensando: jamás uso anillos, siempre los pierdo.Y recordé: los únicos anillos que he usado siempre me los han regalado. El primero fue un denario, también de plata, y fue el regalo del 3er mes-ario con mi primer chico. Recuerdo que me lo dio, otra vez, antes de despedirse de mi y me lo colocó justo en el dedo angular derecho. Me sorprendió el regalo pero también me agradó, sobre todo porque el también llevaba uno igual.El segundo me lo regaló mi segundo chico. Era un solitario, también de plata; y también fue un regalo por el primer mes que estuvimos juntos. No niego que lo recibí contenta, pero también asustada. Él era super, pero siempre iba a distintas revoluciones que yo.El tercero también me lo dió este segundo chico. Recuerdo que este anillo me lo dio dos veces, porque desafortunadamente la primera vez yo misma lo rechacé. Si, mis estimados y estimadas, era un anillo de compromiso. Estábamos al otro lado del charco cuando el me lo dio, luego de haber cruzado el atlántico en mi búsqueda para hacerme LA pregunta... y yo, inmadura total, insegura total le dije qué cosa? y huí. Luego, ya en el aeropuerto, antes de despedirme de él -por qué siempre reacciono a última hora?!?!?- le dije que había cambiado de opinión y que sería conveniente que volviera a hacerme la pregunta; y lo hizo. Y nos comprometimos, y sonreímos mucho, y nos tomamos muchas fotos, y le hicimos saber a todos los que queríamos que eramos felices, o que al menos pretendíamos serlo. No hay que ser Nostradamus para intuir que el compromiso no duró mucho. El volvió desde donde había venido y yo me quedé en el viejo continente y luego de 2 semanas de compromiso accidentado, por messenger, me dijo adiós.Luego de eso me prometí a mi misma que jamás volvería a usar un anillo hasta que supiera en realidad que esa persona era LA persona de mi vida. Y así fue. No llevo anillos desde entonces... hasta hoy.Pues me he casado conmigo misma!- le dije a mi compañero, luego de un singular mutis.Y él: cómo?!?Y yo: si, siempre voy a estar conmigo, así que me comprometo conmigo! - le dije decidida.Y él: pues dichosa tu!- me dijo celebrando la ocurrencia.Pero llegada la noche, me doy cuenta que no es ocurrencia, que no fue coincidencia que haya elegido un anillo de plata y que me lo haya autoregalado luego de casi 3 meses de mi auto proclamada transformación.Y puedo decirles con gusto que hoy me casé. Sí, señor! me casé conmigo misma y soy inmensamente feliz de haber aceptado - por fin! - que es conmigo misma con quien siempre estaré y que si por ahí hay alguien que quiera subirse al coche, pues que se abroche muy bien los cinturones, porque mi ruta es larga y voy siempre en turbo!

Pablo y el amor
Era una tarde de invierno. Lloviznaba suavemente, como está empezando a llover ahora. Pero a diferencia de hoy, en ese entonces tenía 16 años, aún usaba el feo jumper azul-gris del cole y solía peinar mi entonces copioso y largo cabello en dos colas.Y fue así que a la salida del cole llegó él, como siempre, a recogerme. Era una de esas tantas tardes en las que nos encontrábamos a la salida del cole, en las que caminábamos fingiendo no tener rumbo, aunque sabíamos que nuestro encuentro terminaría en el paradero más lejano que pudiéramos ubicar. Era una de aquellas tardes en las que conversábamos de todo y de nada a la vez, en la que solíamos jugar con nuestras manos mientras las entrelazábamos de las maneras menos ortodoxas, en la que a veces nos quedábamos sentados mirándolo todo desde un parque, susurrándonos cosas en cada esquina, robándonos besos apasionados aprovechando las luces rojas de los semáforos...Cuando de pronto, y lo recuerdo bien, antes de despedirse me entregó un papel blanco delicadamente doblado en ocho. "Para ti", me dijo, me dio un dulce beso y se fue.Me subí a la combi que me llevaba a casa -sí, mi vida transcurre combi tras combi!- y mientras el bendito carro avanzaba lo desdoblé con el mismo cuidado con el que imaginaba en que había sido doblado y empecé a leer...Esto no puede ser no mas que una canción es un sueñoQuisiera fuera una declaración de amor sin límites, verdadero...Romántica sin reparar en formas tales porque el infinito no es medibleQue ponga freno a lo que siento ahora a raudales sólo tú lo haces posibleTe amo, Te amo, Eternamente te amo. sólo contigo es amor.Si me faltaras yo voy a morirme ir al paraíso de tu serSi he de morir quiero que sea contigo y estar rodeado de tiMi soledad se siente acompañada y no quiere estar sola nunca másPor eso a veces es que necesito para estar juntos... siempreTu mano, Tu mano, Eternamente tu mano. y yo darte mi esencia, mi ser.Cuando te vi sabia que era cierto una verdad que deseo más,Este temor de hallarme descubierto porque soy yo, solo yoTu me desnudas con siete razones tu me haces ser como soy Me abres el pecho siempre que me colmas con todo el amor que me dasDe amores, De amores, Eternamente de amores. quiero vivir, y vivo de tu amor.Si alguna vez me siento derrotado En el mundo donde no descanso,Renuncio a ver el sol cada mañana pero no renuncio a tu amor, Rezando el credo que me has enseñado tengo tiempo para ti, para los dos.Miro tu cara y digo en la ventana espero que estés allí, tan cerca de miYolanda, Yolanda, Eternamente Yolanda eternamente conmigo...Yolanda, Yolanda, Eternamente Yolanda y yo a tu lado, rogando por ti, para solo amarte tanto, como nunca antes amé a alguien, a algo, a todo.Me quedé de una pieza. Las mariposas del amor revolotearon mi ser como nunca antes, y eso que por esa época ya eran asiduas visitantes de mi yo interior. Y creo que desde esa vez en particular se quedaron por mucho tiempo, ya que esta relación, la de mi primer amor, duró 3 años y medio.Al día siguiente lo volví a ver. Y lo abracé como nunca antes, le dije lo mucho que me había gustado la carta y que no entendía por qué habían partes del texto impresos y otras habían sido escritos a mano. Ante esto el me dijo "es que somos Pablo Milanés y yo cantando para ti". Hasta ese día yo ni enterada de la existencia de Pablo. Hasta ese día nunca antes alguien había cantado para mi. Y mi chico y Pablo me encantaron aún más, me enamoraron aún más.Han pasado casi 9 años de aquella tarde de invierno y aún hoy cuando escucho Yolanda en la cálida voz de Pablo las mariposas del amor vuelven a visitarme. Y es curioso, porque pese a que con mi primer chico nos quisimos mucho, la canción ha trascendido a ese eprimer amor, se ha quedado como la fiel imagen del amor que quiero tener, que creo que todos merecemos vivir, experimentar y gozar.Y como deseo volver a tener las mariposas del amor en mi, este sábado escucharé a Pablo en vivo. No saben, estoy que cuento los días! Gracias V por tener esta primera experiencia contigo y por presentarme a Pablo Milanés. Gracias a ti Pablo por hablar por V y por mi sobre lo maravilloso que puede ser el amor.
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*Actualización: Lamentablemente me perdí el concierto del Gran Pablo Milanés por salir intempestivamente de viaje... sin embargo, y para los que tampoco pudieron ir, aquí les dejo un extractito de esta bella canción. A disfrutarla!

Contenta!
Acabo de regresar del matrimonio de mi amigo A. Fue una ceremonia sencilla, acogedora e íntima. Me sentí muy bien al haber sido partícipe de su felicidad y de divertirme tanto en la fiesta.

Y es que parecía mi fiesta: bailé y bebí como nunca. Por qué? Muy sencillo. Estaba en la mesa compartiendo con las chicas y unos amigos de A. Todo tranqui y normal, nada fuera de lo común. Cuando de pronto empezaron a aparecer mensajes de texto a mi celular. Uno de estos mensajes de texto decía literalmente "como quisiera estar contigo ahora", y recordé que tuve 4 opciones de posible acompañante a la boda, 3 de ellos se invitaron solitos, y yo no elegí a ninguno. Hasta ahora me sorprende gratamente que esta vez estuve mucho más preocupada por cómo iba a ir y llegar hasta el bendito lugar donde mis amigos se casaban, que de preocuparme con quién iría y si conocería a alguien allí y tal y cual. Esta vez elegí salir conmigo misma, ir sola y sentirme bien. Y así fue.
Luego de leer ese mensaje de texto lo que se me vino a la mente fue "pero yo no quiero que tú estés aquí, quiero que... -mutis cerebral-... quiero que pronto esté esa persona especial conmigo, pero ahora no". Y por primera vez no me referí a ningún pasado. Me di cuenta que -por fin!!!- no lo extrañaba más y me sentía -por fin!!!- contenta conmigo misma, con mis amigas, con mi familia, con el cosmos, con la vida.
Y fui feliz, y brindé conmigo misma y bailé con los invitados pero a fin de cuentas sola porque yo marcaba el compás y los movimientos y todo. Y disfruté ser yo y estar contenta, en verdad contenta.

No me salvaré, Mario.
Hoy regresaba cansada, como siempre, y contenta, como hace siglos y lunas, de hacer trabajo de campo, de haber transitado por las calles limeñas. El ruido, las voces, los cláxones, las pisadas, los olores, las luces... todo esto no me abrumaba, al contrario, todo me parecía hasta extrañamente armónico. Todo bien, muy bien, hasta que mi querida amiga a.k.a. RPP me envía un sms lacónico, único, sentido y sencillo a la vez:
Murió Benedetti...
Eso decía, y mi corazón se estrujó. Si, ese que últimamente está estrujadísimo se volvió a condensar. De pronto todo el movimiento de afuera quedó paralizado. Vino a mi memoria como con mi amiga RPP descubríamos y compartíamos sus versos y con ellos nuestras sensaciones y emociones; vinieron a mi muchos recuerdos de tácticas y estrategias pasadas, muchas sensaciones de viceversas ocurridas, la dedicatoria más sentida que he tenido al decirle te quiero de verdad a ese alguien especial que lamentablemente jamás entendió...Diversos momentos de mi vida en los que Benedetti me acompañó y habló por mi, hacia mi y para mi. Incluso hoy Mario me volvió a dejar un regalo con sabor a legado. A diferencia de muchos hizo un llamado a mi conciencia y a mi sentir primigenio: No te salves, me dijo. NO TE SALVES
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
Y lo escuché recitármelo al oído, y luego lo leí para finalmente comprenderlo, interiorizarlo y hacerlo.
Gracias querido, y no dudes, no me salvaré, Mario.
Despeinada, ajá, ajá, ajá.
Hace algún tiempo leí este mail-cadena y es uno de los pocos que en verdad merecen ser compartidos.
Hoy estoy despeinada, despeinadísima porque es casi media noche y apenas llego a mi casa me pongo el pijama de turno y revuelvo los pocos pelos que me quedan... Me libero, me siento a mi misma y me despeino, pues. Y sí, quiero despeinarme más y que me despeinen! pero ese será tema de otro post.
Mientras tanto, a vivir despeinadas.
VIVIR DESPEINADA
Todos deberíamos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento, cada experiencia, cada afecto. Sin lugar a dudas, seríamos mucho más felices.
Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad… El mundo está loco. Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro.. El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…
Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado… (Yeeeeeeee!!! por fin!!! a no sentirnos culpables por lo que el viento y nuestras viviencias hicieron con nosotras, con nuestro pelo :D)Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida. Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria… Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuándo me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda… ¡La persona más linda que puedo ser!Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres: Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta, y sobre todo, deja que la vida te despeine!!!!Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar. 
Al borde
Estoy al borde de todo: de mis fuerzas, de mis ánimos, de mi paciencia, de mi contenencia, de mi pertinencia, de mi inteligencia, y hasta de mi negligencia.Toqué fondo? quizá si...
Hoy decidí repuntar... otra vez, como tantas veces. Y quiero que sea diferente. Porque ya basta de seguir construyendo en base al pasado. Eso ya fue, ya pasó y no debe influir más en el hoy.
Llevo más de 12 horas trabajando, intentando ser productiva con resultados poco notables, la verdad... pero es que, cómo lograr mayores niveles de productividad si tengo el corazón, el alma y por ende también la cabeza desecha???Bueno, hoy lo intenté: intenté focalizarme, apasionarme de nuevo por lo que hago... y obtuve algunos resultados. Es obvio que el coche laboral va mucho más rápido, a 500 revoluciones más que yo. Pero la ruta es clara: o me subo y me adhiero al ritmo, o me detengo a verlo pasar para no volver.
Mañana es el día....De mañana depende qué puertas cierro yo y qué otras me son cerradas....En ambos casos, está claro que es por mi propia (i)rresponsabilidad.

Semana emblemática
Hoy viernes, si tu cuerpo aún acompañara mi recuerdo y mi querer, tendrías ya 85 años cumplidos, y empezarías a caminar a los 86, como te gustaba decir.
Sigo sintiendo tu presencia a mi alrededor no sólo cuando veo tus fotos o en los momentos en que converso con la familia sobre ti, sino sobre todo cuando siento este calorcito especial al pensarte y al recordarte como ahora, abuelito querido.
Mi recuerdo sobre ti siempre estará teñido de verde selva, de una sonrisa infinitamente luminosa y de unas manos trabajadoras que siempre me animaron a continuar.
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El jueves por la noche ha sido un sueño: luego de casi 3 años de idas y venidas, logré -por fin!- retomar mi espacio. Volví a la universidad y aunque haya sido por tiempo limitado, volví a sentirme viva al ser parte nuevamente de ponencias novedosas e interesantes, de debates apasionados y de lo anecdótico de revivir el viaje interprovincial que significa mi regreso a casa.
Estaba recién llegando al paradero cuando de pronto apareció el mítico bus público que transita una vez a las quinientas por la avenida principal. Aquel único bus que luego de dos horas clavadas me deja a 2 cuadras y media de mi hogar.
El otrora bus-estudio, espacio en el cual durante los 6 años de mi vida universitaria me peleé con los filósofos antiguos y contemporáneos, donde leí por primera vez sobre teorías de la comunicación, donde intentaba repasar las lecciones de las clases, a la vez que dormía las siestas pendientes, e intentaba comer algo entre viaje y viaje.
En resumidas cuentas, vivía en el bus, y este jueves reviví todo eso: me volví a sentar en el asiento de copiloto y disfruté cual niña chica que por primera vez se sube al gusanito. Como lo hacía antes, aprecié cada calle de la ciudad, repasé el recorrido con suma atención, imaginando historias detrás de cada persona que veía caminando o parada en las aceras; jugarreteaba con las luces de los faroles y achinaba los ojos para ver cómo cambiaba mi enfoque de dichas luces y me regocijaba en ello.
A fin de cuentas fue todo un disfrute, un placer al que ahora tengo muy poco acceso, razón por la cual mi sensación de satisfacción y de felicidad es aún mayor.
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Lunes. 4ta semana. // Miércoles. Un mes calendario.
El primer aniversario del cambio.
No celebro que te hayas ido o que te haya pedido que te fueras.
Recuerdo con satisfacción que hace un mes exactamente decidí por cuenta propia el irme para no volver.
Recuerdo con alegría que finalmente me di la opotunidad de dejar que el cambio llegara a mi y tuve la valentía de manejarlo hasta hoy... hasta mañana... hasta siempre.
Soundtrack de esta semana: La siempre-viva Cher instándome a vivir mejor y liberada, dicendome que soy Strong enough.
A Swinger´s Tale