Te encuentras en la páginas de Blogsperu, los resultados son los ultimos contenidos del blog. Este es un archivo temporal y puede no representar el contenido actual del mismo.

Per� y Venezuela seg�n el Latinobar�metro. Una verdad inc�moda


La noticia mundial afirma que el presidente Ch�vez es el m�s impopular de Am�rica Latina. Para sustentarlo apela al Latinobar�metro, una conocida encuesta anual realizada por una empresa privada a miles de ciudadanos de todo el continente, menos Canad� y Estados Unidos.

Lo interesante es que esto despierta curiosidad y empuja al lector a buscar dicha encuesta de opini�n popular en Internet y all� aparecen las sorpresas. Resulta que efectivamente, en uno de los muchos cuadros estad�sticos, aparece Ch�vez como el m�s impopular entre la gente. Muy cerca de �l, sin embargo, junto con los otros l�deres �antisistema�, y atacados por la prensa mundial, se encuentra el presidente del Per�, Alan Garc�a, quien lo es de un gobierno correcto, democr�tico, neoliberal y gran amigo de Estados Unidos, al igual que Colombia. Garc�a ocupa el nada honorable puesto 14, superando solo a �terroristas� como Ortega de Nicaragua, Fidel Castro de Cuba y el ya mencionado Ch�vez.

Comparaciones odiosas

Pero si llevados por este impulso de curiosidad hici�ramos una comparaci�n entre el Per� y Venezuela para comprobar qu� tan cierto es eso de que el Per� tiene mejor en imagen ante su pueblo, nos llevar�amos una gran sorpresa, puesto que los venezolanos, en todos los casos, superan a los peruanos en la percepci�n sobre s� mismos. En pocas palabras, en ning�n caso la opini�n de los peruanos sobre su pa�s supera a la de los venezolanos sobre el de ellos, como tampoco la de los colombianos con respecto a Colombia.

Lo que se desprende de esto es: o que el aparato de comunicaci�n y penetraci�n mental es m�s eficiente en Venezuela que en Per� y Colombia, o que el pueblo venezolano tiene m�s argumentos y elementos para creer que su pa�s se encuentra en una mejor situaci�n en general que los peruanos y colombianos (quienes, supuestamente, disfrutan del r�gimen m�s libre y democr�tico gracias a la implantaci�n de modelos privatizadores y liberales en extremo, adem�s de tener una actitud incondicional a aceptar en todo a Estados Unidos).

Los cuadros

Pero para que no se piense que esto es solo una apreciaci�n particular hemos seleccionado aquellos cuadros que permiten corroborar dicha opini�n, dejando de lado solo aquellos que no son relevantes como elementos comparativos. A continuaci�n presentamos un resumen de los mismos y los lugares que ocupan tanto Venezuela como el Per� en ellos. La pregunta que encabeza el cuadro va primero y los datos despu�s.

1. Bajo ninguna circunstancia apoyar�a un gobierno militar.

Mientras que Venezuela figura 5to, el Per� se halla en el puesto 16 de 18 pa�ses, siendo el promedio latinoamericano 65 sobre 100. Quiere decir que en el Per� la gente tiene una de las tendencias m�s marcadas a aceptar reg�menes militares y golpistas de derecha que su par venezolano.

2. La Democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno

Mientras que Venezuela figura en el primer lugar con 85 el Per� est� en el 13 de 18. O sea, en Venezuela la aprobaci�n hacia la Democracia es superior.

3. La Democracia puede tener problemas pero es el mejor sistema de gobierno.

Nuevamente Venezuela figura en primer lugar con 90 sobre 100, mientras que el Per� est� en el 15 con 67. La preferencia y confianza en la Democracia es mayor en Venezuela que en cualquier pa�s latinoamericano.

4. Los gobiernos democr�ticos est�n mejor preparados para enfrentar una crisis econ�mica.

Venezuela figura en primer lugar con 70 sobre 100, mientras que el Per� aparece en el puesto 15 con 45.

5. �Cu�n democr�tico es su pa�s?

Venezuela est� en el puesto 7. El Per� est� en el 17 de 18.

6. No puede haber Democracia sin Congreso.

En el Per� los medios de comunicaci�n se burlan del Congreso y la gente lo detesta, por eso la idea de aceptar un Congreso es muy baja: se sit�a en el puesto 15 con 48 sobre 100. En cambio en Venezuela la importancia y el valor del Congreso es la segunda m�s alta, con 72 sobre 100, despu�s de Uruguay.

7. No puede haber Democracia sin partidos pol�ticos.

El Per� aparece en el puesto 14 con 50 sobre 100, se�al que no se aprecia la vida partidaria. En Venezuela es de 80, por lo que figura en el segundo puesto de valorizaci�n de los partidos pol�ticos como importantes para la vida democr�tica.

8. M�s importante es la Democracia que el desarrollo econ�mico sin ella.

Para los venezolanos la Democracia es tan importante como el desarrollo econ�mico, por eso se encuentran en el puesto 5to con 54 sobre 100, mientras que en el Per� se cree que el desarrollo econ�mico se puede dar sin Democracia, por lo que est� en el puesto 14 con 32 sobre 100.

9. En una Democracia el sistema econ�mico funciona bien.

En Venezuela s� creen que la Democracia beneficia a la econom�a; ello se refleja en su primer puesto con 80 sobre 100. En el Per� no se cree en la Democracia como gestora del bien econ�mico, por lo que se ubica en el lugar 15 con 52 sobre 100.

10. �Est� usted muy satisfecho con la Democracia?

Los venezolanos se encuentran en el puesto 8 con 47 sobre 100, pero el Per� est� en el �ltimo lugar con 22 sobre 100. Esto explica muchas cosas.

11. En su pa�s �se gobierna para todo el pueblo o solo para un grupo de poderosos?

Los venezolanos responden 42 sobre 100 y eso los coloca en el 5to lugar. Los peruanos dicen que no, con un 15 sobre 100; por eso est�n en el puesto 16 sobre 18. En el Per� est�n convencidos que los gobiernos solo benefician a los ricos.

12. �La Democracia soluciona los problemas?

Nuevamente Venezuela aparece en primer lugar con 76 sobre 100, mientras que el Per� se encuentra en el puesto 15 con 43.

13. En su pa�s �es justa la distribuci�n de la riqueza?

Los venezolanos est�n en el segundo puesto despu�s de Bolivia con 32 sobre 100, mientras que el Per� aparece en el 17 de 18, con solo 10.

14. �La Democracia garantiza la justa distribuci�n de la riqueza?

Venezuela est� en el tercer puesto despu�s de Bolivia y Uruguay, con 35 sobre 100, en tanto que el Per� se encuentra en el puesto 16 con solo 18 sobre 100. Definitivamente los peruanos no creen en la Democracia.

15. De uno a diez en la escala de riqueza �en qu� lugar cree usted que se encuentran sus hijos?

Los venezolanos piensan que sus hijos gozan de una relativa riqueza, por eso est�n en el puesto 3 con 5,5. Los peruanos creen que sus hijos disfrutan de una mediana riqueza y se ubican en el puesto 10 de 18 con 4,9.

16. �Se describir�a usted como parte de un grupo discriminado?

En Venezuela se sienten menos discriminados que en el Per�, pues este �ltimo ocupa el tercer lugar en percibirse con discriminaci�n, mientras que Venezuela est� en el noveno, con menos percepci�n de discriminaci�n en su pa�s.

17. �Cu�nta discriminaci�n cree usted que hay en su pa�s?

El Per� ocupa el primer lugar de discriminados con 52 sobre 100, mientras que en Venezuela la gente piensa que 40 de cada 100 son discriminados, por lo que ocupa el puesto 14.

18. No me gustar�a tener como vecinos a los homosexuales.

El nivel de homofobia en el Per� ocupa el puesto 8, mientras que el de Venezuela es el 13, lo que quiere decir que es mucho menos homof�bico que el Per�.

19. �Usted aprueba o desaprueba el gobierno que encabeza su presidente?

Los venezolanos se ubican en el puesto 15 con 45 sobre 100, pero m�s abajo est� el Per�, en el puesto 17, con 26 sobre 100.

20. �Cree usted que el voto es eficaz para cambiar las cosas?

Los venezolanos piensan en un 85 sobre 100 que s�, por eso est�n en el segundo lugar. En cambio los peruanos dicen que el voto no sirve para nada, por lo que se encuentran en el �ltimo con 55.

21. En su pa�s �las elecciones son limpias o fraudulentas?

En Venezuela dicen que son fraudulentas en un 45 sobre 100, y se ubican en el puesto 9, mientras que los peruanos est�n en el puesto 15 con un 27 sobre 100 que creen que s� son fraudulentas.

22. �Calificar�a de Mala y Muy mala la situaci�n econ�mica de su pa�s?

Los peruanos superan a los venezolanos pensando que su situaci�n econ�mica es mala y muy mala; los primeros est�n en el puesto 8 de pesimismo mientras que menos pesimistas son los segundos pues est�n en el 9.

23. �Cree que su situaci�n econ�mica en el futuro ser� mejor o mucho mejor?

Los venezolanos que piensan que s� se hallan en el s�timo lugar, mientras los peruanos est�n en el d�cimo.

24. �Piensa que su pa�s est� progresando?

Venezuela se sit�a en el puesto 7; el Per� est� en el 10.

25. �Mi pa�s nunca llegar� a ser desarrollado�.

En esta escala de pesimismo los peruanos ocupan el cuarto lugar, mientras que los venezolanos son menos pesimistas y por eso est�n en el 15.

26. �Est� satisfecho con el funcionamiento de la econom�a de su pa�s?

Los venezolanos que dicen que s� son 35 de cada 100, por lo que este pa�s se encuentra en el s�timo lugar. Solo 13 de cada 100 peruanos lo afirman, y por ello est�n pen�ltimos, antes que los argentinos.

27. �Aprueba la manera c�mo est� enfrentando la crisis econ�mica su pa�s?

Los venezolanos que la aprueban son 37 de cada 100 y su pa�s se encuentra en el puesto 11, mientras que solo 24 de cada 100 peruanos la aprueban, por lo que ocupan el pen�ltimo lugar antes que Argentina.



Profec�as cumplidas


La informaci�n dice as�. "En una noticia exclusiva publicada esta semana en la revista WIRED, se revel� que In-Q-Tel, una empresa inversionista de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), acaba de hacer grandes inversiones en un negocio dedicado a monitorear los medios y redes sociales. Esta empresa, Visible Technologies, vigila cada d�a m�s de medio mill�n de sitios en Internet, revisando m�s de un mill�n de conversaciones, foros y postsen diferentes blogs, foros en l�nea, Flickr, YouTube, Twitter y Amazon. Los clientes de Visible Technologies reciben informaci�n en tiempo real sobre lo que se est� diciendo y haciendo en el ciberespacio, basada en una serie de palabras claves."

A mucha gente de nuestra �poca le parecer�, no solo bien, sino la mejor manera de �preservar nuestra forma de vida�, en especial, despu�s de los ataques terroristas, como se dice en Estados Unidos. Pero la gran pregunta es �cu�l es el precio que debe pagar el ser humano para vivir el mundo que desea? Esto se extrae de libros como Un mundo feliz donde seg�n Huxley "la libertad individual est� en peligro en el mundo entero. Poderosas fuerzas impersonales empujan hacia un 'totalitarismo' muy poco humano. Estamos ante una cultura que se ha 'rebajado' al estadio de un engranaje perfecto, en el que los contratiempos han sido desplazados por una cuidadosa planificaci�n gen�tica, una pastilla de la felicidad y un estado de esclavitud voluntaria que al mismo tiempo tambi�n ha dejado 'sin alma' a las personas.

Igualmente en la otra novela premonitoria 1984 de Orwell, se lee que El Gran Hermano es quien suple a todo personaje pol�tico: ��l es el comandante en jefe, el guardi�n de la sociedad, el dios pagano y el juez supremo. �l es la encarnaci�n de los ideales del Partido, el Partido ubicuo, �nico y todopoderoso que vigila sin descanso. El Partido al que han de pertenecer todas las personas�. �El mundo que queremos nosotros para nuestros hijos es aquel donde nadie tiene que pensar sino solo preservar el sistema porque es lo mejor que puede haber para el ser humano? �Habr�a dejado el hombre sus cavernas si el objetivo de la vida fuera �preservar el sistema� en que viv�a?Entonces ser� motivo, o bien para cuidarnos de todo lo que escribamos, o bien para preocuparnos por el tipo de sociedad totalitaria que voluntariamente estamos tratando de preservar.




Verdad, poder y los fen�menos paranormales

Conferencia dada el 11 de setiembre del 2009 durante el �1er. Encuentro peruano de exopol�tica. Aspectos pol�ticos y sociales de la hip�tesis extraterrestre�, en el cual intervinimos con la ponencia en cuesti�n.

Sumilla

La verdad es todo aquello que reafirma la correcta marcha y desempe�o de una sociedad, y la autoridad tiene la misi�n de velar porque ella prevalezca en todo sentido. Por eso la misi�n del poder es tanto el fomento de esta verdad como la fiscalizaci�n y represi�n de aquello que la contradiga. Los fen�menos paranormales, en la medida que no encajan dentro de la estructura una sociedad, tienen que ser tratados de modo tal que no perjudiquen el normal desenvolvimiento de la verdad instaurada en ella.

Definiciones

Verdad

La verdad es un conjunto de reglas y normas que sustentan la promesa fundacional que toda sociedad tiene. Se entiende como promesa al discurso que afirma que se puede encontrar la raz�n de ser de la vida si es que se siguen ciertos requisitos y condiciones. Se dice que es fundacional porque, en torno a esta promesa de conocimiento, se agrupa un determinado n�mero de individuos dispuestos a creer en lo que ella promete.

Poder

Es la concesi�n de dominio que los individuos de una sociedad delegan a quienes son elegidos para preservar la verdad.

El ser humano frente a la realidad. La configuraci�n del mundo

El ser humano percibe que su ser no es igual al de los dem�s seres animados de la naturaleza. Se da cuenta que �l no es creador sino criatura, una parte de un contexto m�s grande y determinante que est� por encima de su voluntad. Sabe que vive pero no porque �l lo quiso. El resultado de esta percepci�n es una angustia existencial que lo atormenta, raz�n por la cual necesita un mecanismo que le d� la calma para poder vivir. Ese mecanismo es la creaci�n de un mundo humano, hecho por �l y para �l.

Para ello recurre a la propia naturaleza e intenta adecuarla a los fines que cree convenientes. Para realizar ese proceso cuenta con tres elementos: los sentidos, la raz�n y la intuici�n. Mediante los sentidos se contacta directamente con la naturaleza y se desplaza con eficiencia a trav�s de ella; mediante la raz�n la percibe en su mente y la organiza; y mediante la intuici�n aplica su propia voluntad para interrelacionarse con ella.

De esto surgen tres tipos de intereses principales en el ser humano:

  1. El conocer a la naturaleza al margen de s� mismo.
  2. El conocerla para adecuarse a ella.
  3. El conocerla para saber c�mo actuar.

De este modo el ser humano se enfrenta ante los fen�menos con tres tipos de actitudes diferentes y emplea las tres para vivir. En el primer caso desea conocer los fen�menos para poder manejarlos, en el segundo para poder adecuarse a ellos y adaptarse, y en el tercero para descubrir qu� voluntad los rige y de ese modo saber c�mo actuar ante ellos. Del primero surge el inter�s cient�fico, del segundo el ecovivencial y del tercero el espiritual.

Estas tres experiencias dan origen a su vez a tres tipos de filosof�a: la sensorial, la razonal y la intuitiva, las cuales generan a su vez tres clases de estructuras de vida y de sociedad. Por lo tanto, existen sociedades humanas basadas en filosof�as sensoriales que priorizan la adaptaci�n humana al medio, filosof�as razonales que lo hacen en la raz�n y la investigaci�n de la naturaleza como ocupaci�n principal y filosof�as intuitivas que dan mayor importancia al conocimiento de las fuerzas no materiales que movilizan a la naturaleza.

De estas tres corrientes filos�ficas surgen la mayor�a de las formas de organizar y de darle sentido al ser humano, y, a la vez, de las sociedades que han existido hasta la fecha. Toda sociedad es, entonces, producto de una forma de ver al ser humano en relaci�n con su origen y destino.

La verdad

Una vez establecida una sociedad sobre una determinada clase de filosof�a todo se organiza en torno a reafirmar este planteamiento. La forma c�mo el ser humano vive apunta siempre a darle la raz�n a la promesa fundacional y esto se considera que es vivir por y para la verdad. Todo lo que el ser humano crea para ello es lo que se conoce como cultura. Tanto las funciones b�sicas para la subsistencia como las sociales o individuales est� regidas por la promesa fundacional y se orientan a que existen coherencia entre ellas y retroalimenten. Por el contrario, todo aquello que vaya en contra de esa estructura es considerada como lo falso, lo errado, lo equivocado, y es erradicado de la sociedad.

Tipos de verdad

  1. Concordante. Es aquella en la que existe una coincidencia entre lo que el ser humano piensa y lo que aparentemente es. Responde al lenguaje y al llamado sentido com�n.
  2. Convencional. La que por convenci�n o tradici�n se acepta ciegamente sin que requiera explicaci�n.
  3. Sensorial. Es la que tiene coincidencia con los sentidos.
  4. L�gica. Es aquella que se da en el mundo de la raz�n y de la l�gica.
  5. Intuitiva. Es la que se cree que existe por encima de los hechos, la raz�n y los sentidos. Va m�s all� de lo que se conoce.

C�mo se distribuye la verdad

Toda la estructura de la sociedad es un entramado social que procura se coherente y cerrado, es decir, que nada escape a reafirmar el objetivo principal del porqu� existe una determinada sociedad. Tanto sus leyes como sus costumbres y sus conocimientos son partes activas que tienen la misi�n de decirle a los individuos que la integran que todo lo que �l vive y conoce est� correcto y no puede haber algo mejor. De este modo la verdad transcurre y circula a trav�s de todo el entramado social por distintos caminos y de diferente modo. En cambio, todo lo que la contradice, es calificado de falso.

Clases de verdad dentro de la sociedad

  1. Religiosa. Es una estructura que llena los espacios vac�os a los que ni los sentidos ni la raz�n pueden acceder.
  2. Legal. Es toda la normativa que surge a trav�s de la historia de un pueblo.
  3. Art�stica. Es aquella que est� basada en las leyes de la est�tica y la imaginaci�n.
  4. Cient�fica. Es la que se basa en el conocimiento de los fen�menos.
  5. Social. Es el convencionalismo aceptado a lo largo de la historia que viene a ser la acumulaci�n de normas y criterios que dan firmeza a la sociedad.

El poder

Es la autoridad que surge de la cesi�n que los individuos hacen de parte de su libertad y voluntad a otros en v�as a que se vele por la reafirmaci�n de la promesa fundacional que dio origen a la sociedad.

De esto se deduce que le poder no es adquirido por propia voluntad sino que se recibe por consenso de la mayor�a. La funci�n principal del poder es hacer prevalecer la verdad que reafirma los principios fundacionales de toda sociedad. Los l�mites del poder son, entonces, el cumplimiento del mandato popular. Si los que detentan el poder no lo cumplen son sustituidos.

Clases de poder

Los diferentes planos que tiene toda sociedad contienen diversos tipos de autoridad. Cada autoridad tiene el compromiso de velar porque se cumpla con el fin principal y existe una permanente correlaci�n y evaluaci�n entre �stas. Las autoridades que en l�neas generales cubren la mayor�a de los aspectos de la vida en sociedad son:

  1. Autoridad familiar
  2. Autoridad formativa
  3. Autoridad laboral
  4. Autoridad espiritual
  5. Autoridad cient�fica
  6. Autoridad pol�tica
La m�s importante de todas las autoridades es la pol�tica, pues es la que tiene la facultad de fiscalizar o modificar a todas las dem�s

Mecanismos del poder

Es todo aquello a lo que la autoridad est� obligada a accionar para que se cumpla el mandato conferido. Esto significa que tiene que fomentar acciones que reafirmen la raz�n de ser de la sociedad y fiscalizar y reprimir aquellas que se desv�en de su objetivo. Estos mecanismos se pueden dividir en:

  1. F�sicos. Todo lo que requiera la intervenci�n de la fuerza f�sica para controlar el peligro de hechos que atenten contra los principios fundamentales de la sociedad. Aqu� se encuentran desde la polic�a hasta las fuerzas armadas.
  2. Mentales. Aquellos que apuntan a controlar la mente de los individuos de la sociedad, reafirm�ndoles el objetivo principal �la verdad� y negando todo aquello que vaya en su contra.
  3. Espirituales. Los que procuran sensibilizar a los individuos para que acepten a su sociedad no solo mediante las razones sino tambi�n mediante las emociones m�s elevadas.

Los mecanismos de tratamiento de los fen�menos paranormales

Los fen�menos paranormales son aquellos que son percibidos por diversos individuos que no encajan dentro del conocimiento y la verdad establecida como correcta dentro de una sociedad. Tomando en cuenta la funci�n del poder, no necesariamente lo que es real tiene que coincidir con lo que una sociedad se plantea como verdad. La realidad ante el ser humano a�n sigue siendo en gran parte desconocida, por m�s que se sepa algo de ella. Entonces, en vista que el ser humano no puede esperar a conocerla toda (en caso ese sea su principal objetivo), no le queda m�s remedio que conformarse con lo que conoce aunque sea poco. Esto lleva necesariamente a considerar que siempre se producir�n vac�os en este conocimiento que es parcial. Esos vac�os �los fen�menos paranormales� en la medida que afectan a la estructura social por el simple hecho de no estar estructurados correctamente, tienen que ser llenados de alguna forma, y lo son a trav�s de los siguientes mecanismos de tratamiento de los fen�menos paranormales:

  1. El tab�. Son acontecimientos o pensamientos que el poder considera que no deben ser tocados y ni siquiera planteados como existentes.La negaci�n. La autoridad, quien tiene siempre la �ltima palabra en todo, posee la capacidad de dar existencia real o no a aquello que afecta a la sociedad.
  2. La reinterpretaci�n. Los sucesos que no encajan en ninguna de las estructuras conocidas de la sociedad son explicados por la autoridad de una forma tal que puedan tener alg�n sentido o raz�n, siendo ello suficiente para satisfacer la intriga sobre su existencia.
  3. La incorporaci�n. Si los acontecimientos en cuesti�n no se distancian de aquello que la autoridad considera que la sociedad puede tolerar se los hace formar parte de alg�n sistema manejable o conocido, con lo que se vuelven inofensivos.
  4. La misterizaci�n. La autoridad ni los niega ni los admite, sino que los coloca en suspensi�n de juicio y se reconoce que existen cosas que no tienen a�n una explicaci�n convincente pero que alg�n d�a s� lo tendr�n.



La libertad vuelve a tocar las puertas del ser humano


Existen �pocas en la historia humana en que una verdad oficial se impone y se convierte en una prisi�n del pensamiento. Esta verdad afirma que ya todo se sabe y que todo est� en su lugar; que no puede haber otra forma de vida mejor que la que se tiene. Y as� la gente durante mucho tiempo vive esperanzada en que esto es as�, pues el pueblo siempre quiere creer en sus l�deres. Necesita tener fe en ellos porque si no la vida humana no tendr�a sentido; ser�a tan solo una supervivencia que nos ocasionar�a m�s angustias de las que ya tenemos, pues lo que queremos es ser seres humanos y no animales.

Pero esto no dura para siempre. Tarde o temprano las promesas de llegar a conocer las respuestas a las preguntas m�s importantes de nuestra existencia (el porqu� de todo) se vuelven primero vanas ilusiones, luego incredulidad y finalmente falsedades. As� ha ocurrido desde el principio de los tiempos y eso es lo que ha decidido el destino de todas las sociedades que han existido. Toda cultura se sustenta en un conjunto de verdades y de promesas que funcionan de amalgama para que los hombres que las conforman sigan ligados a ellas. Pero estas a la larga se demuestran que no son ciertas, que lo que proponen son solo unas ideas m�s puestas en duda y que, en consecuencia, ya no atraen, por lo que la gente que antes cre�a en ellas comienza a disgregarse en la b�squeda de nuevas promesas y nuevas formas de verdad que sean, en lo posible, opuestas a las anteriores.

La Modernidad y su promesa

La Modernidad surgi� en Europa como una alternativa a la Edad Media en la que su verdad, y lo que promet�a, se hab�an vuelto una condena esclavizante. Se dijo que con la ciencia el ser humano alcanzar�a el conocimiento verdadero y que ello lo llevar�a a la soluci�n de todos sus problemas, empezando por el de su raz�n de ser. Desde el principio todo pareci� ser cierto; incluso se eliminaron muchas terribles enfermedades que eran el terror de los tiempos y hasta se elabor� una idea acerca de nuestro origen que pareci� ser la respuesta final a nuestras dudas. Con este esquema de vida Occidente domin� al mundo y lo impuso a todos los pueblos de la Tierra. Hoy casi no hay ninguno que no comparta estas creencias. Sin embargo, as� como despertaron el entusiasmo, ahora provocan un gran rechazo.

La vigilia de la raz�n tambi�n crea monstruos

Sucede que reci�n ahora conocemos la otra cara de la moneda y ya son percibibles sus aspectos negativos. Podemos comprobar cada vez m�s fehacientemente que la Modernidad, as� como implica el conocimiento interno de la materia y su transformaci�n de acuerdo con la voluntad del hombre, tambi�n conlleva la destrucci�n de la naturaleza, rompi�ndose la cadena de la vida y, con ella, la existencia del ser humano. En suma de cuentas, es buena para unas cosas pero es mucho peor para otras. Nunca los hombres hab�amos llegado a poner en peligro nuestra propia casa. Es por eso que hoy esa Modernidad provoca espanto y negaci�n, porque por cada invento que nos maravilla sabemos que el costo real de ese aparato ser� nuestra salud y nuestra vida. Nos sentimos prisioneros de nuestra propia creaci�n y hemos llegado a un punto que pareciera que no la podemos controlar. La Sociedad de Mercado se afianza sin reparos y sin control y sin que podamos impedirlo pues �nada puede detener el progreso�. Estamos en una nueva c�rcel de la cual pareciera que no podemos salir. Pero s� hay una salida.

Hacia un nuevo mundo

Cuando las esperanzas y promesas de vivir en un mundo mejor se convierten en una cadena que no es posible romper aparecen las ideas liberadoras, aquellas que proponen nuevas promesas de hallar una forma de vida libre, feliz y donde no existan las injusticias. Se trata del nacimiento de una nueva filosof�a que a su vez desencadena una nueva sociedad, la cual tiene por misi�n, en un principio, negar a la anterior y calificarla de malvada, perversa y despreciable, procurando eliminar todo vestigio de ella, para dar paso luego a la construcci�n de otra que llega cargada de sue�os y de buena voluntad, dispuesta a responder, ahora s�, a todas las preguntas que el ser humano ha tenido desde siempre. Actualmente estamos en ese momento, en el que cada vez suena con m�s fuerza el deseo de encontrar aquel nuevo mundo que no destruya a la naturaleza pero que nos haga vivir mejor. Un mundo que no sea un mercado donde todo no es m�s que una cosa que se compra y se vende, donde se pueda compartir con los animales, las plantas e incluso con la materia, encontrando de este modo un equilibrio sano y hermoso; un mundo donde no haya que destruir nada para lograr nada, donde nadie que sea m�s inteligente se convierta en el amo de nadie, donde todos podamos vivir en paz en vez de vivir en competencia por lograr m�s y obtener grandiosos resultados.

Es la hora de los fil�sofos

Esta es tarea, entonces, de fil�sofos, de los verdaderos (no de los que estudian la carrera en una universidad y se convierten en profesores) quienes hoy deben estar m�s atareados que nunca exprimiendo sus cerebros e imaginaci�n para lograr definir y describir ese mundo al cual todos deber�amos aspirar a partir de ahora. A�n no sabemos cu�l ser�, pero de lo que s� estamos seguros es que derribar� al actual por muy fuerte y armado que �ste parezca. Los grandes imperios nunca han sido derrotados por las armas; todos se cayeron sobre s� mismos por el peso de la desilusi�n que provocaron en sus pueblos. Fueron eficientes en dominar y ser fuertes, pero fracasaron en responderle al hombre sus m�s profundas ansiedades e inquietudes que no eran el trabajar, comer y dormir. La vida humana siempre ser� algo m�s que su simple sobrevivencia y ese es el arte de crear nuevas promesas, las cuales son soluciones integrales que abarcan todos los aspectos del drama humano y no solo su manera de subsistir. Recibamos, entonces, con alegr�a y entusiasmo, esos nuevos mensajes que nos dar�n una vez m�s la libertad.



�Qu� hacer ante el imperio?

En el blog del escritor Luis Britto Garc�a se encuentra lo siguiente: �El Imperio (EEUU) mantiene su hegemon�a mediante la presi�n sobre los gobiernos c�mplices, la penetraci�n cultural que la presenta como deseable y las bases que facilitan la intervenci�n militar. Como dijo Bush en 2002 al formular la nueva Estrategia de Seguridad Nacional: �Estados Unidos necesitar� bases y estaciones dentro y m�s all� de Europa Occidental y el noreste de Asia, como as� tambi�n arreglos de acceso temporal para el despliegue de las fuerzas de Estados Unidos a gran distancia� (Bush 2002).�


Lo mismo de todas las noches Pinky: conquistar el mundo

Para muchos la loca idea de conquistar al mundo les debe sonar a dibujos animados o a pel�cula hollywoodense cl�sica, donde los h�roes siempre impiden que los malos-malvados logren su diab�lico plan de conquistar al mundo. Pero esto jam�s lo van a asociar a realidad alguna; a lo m�s lo relacionar�n socarronamente a una �teor�a de la conspiraci�n en la que siempre es EEUU el que intenta esa descabellada idea�. Para ellos Norteam�rica nunca ser� imperio pues sostienen que por antonomasia es la naci�n de la libertad, de la independencia y del bien para la humanidad. Por estas y muchas razones m�s no permiten en lo m�s m�nimo insinuar que dicha naci�n pueda ser comparada a cualquier otra imperial, ni siquiera con la �vieja y respetable� Inglaterra.

Sin embargo el mundo ya est� conquistado

Pero la realidad que no quieren ni pueden ver es demasiado fuerte para la fe que le tienen a ese pa�s, pasi�n muy similar a la del enamorado que se niega hasta el final a aceptar que lo han dejado de querer o que lo han enga�ado. Para muestra veamos estos datos extra�dos del mismo blog ya mencionado. �Estados Unidos ocupa en propiedad o en alquiler 6.000 bases militares en su territorio y 872 fuera de �l. �stas alojaban 253.288 soldados, un n�mero equivalente de familiares y personal de apoyo y 44.446 extranjeros contratados, y constaban de 44.870 cuarteles, hospitales, dep�sitos y otras estructuras de su propiedad, y 4.844 en arrendamiento.

Bases contra Latinoam�rica

Con respecto a lo que nos toca a los latinoamericanos es notorio que no estamos para nada ignorados. Nuestros recursos no son el petr�leo, como los casos de Irak o Afganist�n, sino el agua y la biodiversidad, algo que en el futuro valdr� mucho m�s que el oro negro. Contin�a la noticia. �Por los acuerdos sobre el canal de Panam�, el Imperio desocup� la base Howard en 1999; Brasil le neg� la proyectada base de Alc�ntara en Maranhao, y Rafael Correa les orden� desalojar la base de Manta en Ecuador. Pero restan al Comando Sur las bases de Guant�namo en Cuba, Vieques en Puerto Rico, Soto Cano en Honduras, Comalapa en El Salvador, y en Per� las de Iquitos, que domina la Amazonia, as� como las de Santa Luc�a Huallaga, Santa Luc�a y Palmapampa. Otra base de Estados Unidos funciona en Paraguay: los soldados ocupantes disfrutan de impunidad para violar las leyes paraguayas. El Comando Sur opera asimismo 17 bases terrestres de radares: cuatro en Colombia, tres en Per�, y varias m�viles o de ubicaci�n secreta en los Andes y el Caribe.�

�Nuestro destino est� sellado?

Pero la cosa no queda ah�. �A principios del Tercer Milenio, Estados Unidos instala las bases a�reas Reina Beatriz en Aruba y Hato Rey en Curazao, como respuesta a la negativa de Ch�vez a permitir la instalaci�n de bases y los sobrevuelos en Venezuela. En Colombia, donde avanza una intervenci�n militar masiva, ya funcionaban la base a�rea Las Tres Esquinas y la de de Larandia: aeronaves militares estadounidenses operan en los aeropuertos de Aplay, Melgar, Cali, El Dorado, Palanquero, Medell�n, Barranquilla y Cartagena. Desde una de ellas, y apoyado con tecnolog�a y personal estadounidenses, lanza Colombia su ataque contra Ecuador a principios de 2008. Estados Unidos tiene el total dominio sobre estos enclaves. As�, la agencia EFE en Bogot� informa que �El 22 de abril el embajador de EEUU en Colombia, William Brownfield, se reuni� con el ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, y le comunic� que el Departamento de Estado decidi� �levantar el veto que desde enero de 2003 aplicaba a la base a�rea de Palanquero, en el centro de Colombia, que estaba sancionada desde 1999 cuando aviones que despegaron de all� bombardearon por error un pueblo y mataron a 18 campesinos�. Estados Unidos sanciona, impone o levanta vetos a las bases militares en territorio colombiano, y sus soldados son inmunes a las leyes de Colombia. A su collar de enclaves all� a�ade ahora las bases de Malambo, Palanquero, Apiay, Tumaco, Bah�a M�laga, Tolemaida y Fuerte Larandia.�

�No vienen a dominarnos sino a ayudarnos�, dicen los c�mplices

Muchas veces solo los que conocen de meteorolog�a son los �nicos que pueden saber y predecir todo acerca del clima. La gran mayor�a de los mortales simplemente sufren sus consecuencias y desgracias. Lo mismo pasa con los movimientos de la historia: solo aquellos que comprenden los hilos que la manejan saben qu� est� pasando y qu� se debe hacer para que ello ocurra a su favor. Por eso es que las risas y acusaciones de tremendismo son lo m�s com�n entre las personas que se dicen inteligentes y respetables cuando escuchan algo sobre los acontecimientos mundiales; como ellos suelen apoyar al fuerte de turno (en este caso, la gran naci�n del norte) siempre niegan cualquier cosa que debilite o manche su �buena imagen�. Sin embargo los hechos no por ello dejan de existir.

�La soluci�n? Como siempre: las ideas

Si existe alguna verdad en el mundo de la pol�tica es que nadie puede ser dominado y esclavizado si no acepta en su cabeza la posibilidad de que eso puede ser. Recordemos que la historia nos ilumina cuando nos dice que no todas las tribus de �frica eran susceptibles de ser suministradoras de esclavos; ten�an que ser aquellas que en su tradici�n exist�a esa costumbre. Hab�an otras que, si bien pod�an ser derrotadas por Occidente, no aceptaban el trabajo forzado y, por lo tanto, no serv�an para dicho comercio. Lo mismo ocurri� en Latinoam�rica donde el pueblo andino no conceb�a tal condici�n y solo se lo pod�a obligar mediante mecanismos complejos en los que interven�an los mediadores de sus propios pueblos quienes los predispon�an a trav�s de la religi�n y el respeto al rey. Esto quiere decir que no se puede convertir a los hombres que tienen la libertad en su cabeza en simples m�quinas que acepten sumisamente ser dependientes, as� sea con d�divas o con regalos de colores como hicieron con los nativos norteamericanos (quienes, al no aceptar tampoco la sumisi�n, terminaron siendo casi exterminados). Para ello lo primero que tenemos que hacer es reconocer que Estados Unidos va a intentar sojuzgarnos por completo y convertirnos en pueblos cabizbajos y ciudadanos de segunda, como los puertorrique�os. Si no entendemos que ese es el destino que nos quieren imponer entonces no nos quedar� m�s remedio que resignarnos a otros 500 a�os m�s de vivir como simples cargadores-de-turistas-blancos al servicio de el nuevo imperio, esta vez bajo el nombre de su majestad el Presidente de los Estados Unidos.



Despu�s de Iraq, Am�rica Latina

Mientras la gran mayor�a de la humanidad contin�a con sus vidas diarias, preocupados por sus problemas privados, con sus alegr�as y tristezas personales, una m�nima parte de ella, los encargados del poder, no se detienen ni un instante en hacer planes y en realizarlos, y sobre cuyas consecuencias muy pocos sabemos de qu� manera nos van a afectar. Se trata de los se�ores de las guerras, aquellos que fabrican el futuro de la humanidad a la medida del gusto y los intereses de los que tienen el control de las naciones m�s poderosas.

La principal de ellas, Estados Unidos, como imperio que es ya ha puesto en marcha todo el mecanismo que har� que el mundo del ma�ana sea tal como lo han pensado en sus mesas de trabajo, al igual lo hacen cuando env�an una nave al espacio o dise�an un nuevo modelo de autom�vil que ser� usado cinco a�os despu�s. Esta reflexi�n sirve para advertir que la historia humana no es un proceso producto del azar ni de los fen�menos naturales. Nuestra historia son hechos realizados por seres humanos, pensados y estudiados al detalle con objetivos espec�ficos preestablecidos.

Dios lo quiso

Estados Unidos es una naci�n que se ha construido a s� misma partiendo de un proyecto racional. Sus fundadores fueron migrantes europeos que no ten�an espacio dentro de ese continente para realizar su sue�o de un mundo feliz, uno creado por la raz�n. Un proyecto racional es aquel que se basa en las ideas sobre qu� tipo de sociedad el ser humano debe tener para poder alcanzar la paz y el equilibrio con la naturaleza. La versi�n racional que lleg� con los pillgrim (peregrinos puritanos) a Am�rica fue la de la Modernidad, un proyecto alimentado con la nueva visi�n cient�fica de la realidad (como cr�tica de la raz�n) pero siempre controlada por la racionalidad, principalmente la de origen b�blico. De ese modo esta naci�n, con el auxilio de la ciencia y la tecnolog�a modernas, mantuvo y mantiene su misi�n original de construir un para�so en la Tierra y, a la larga, convertirse ellos en el �nuevo pueblo elegido�.

La raz�n de ser

Esa visi�n que Norteam�rica tiene de s�, esa misi�n divina, reci�n se siente posible de realizarse a comienzos del siglo XXI denominado por ellos �el siglo Norteamericano�. Pasados los vientos ideol�gicos del siglo XX hoy Estados Unidos tiene el terreno despejado para, de la mano de su maquinaria militar, concretar sus expectativas de ser la naci�n que conduzca a la humanidad hacia el proyecto de la vida feliz. Este consiste en llevar un modo de vida tal como los puritanos lo imaginaron: uno donde la Biblia es la orientaci�n y el norteamericano el encargado de hacer cumplir sus mandatos. Quienes piensan que los intereses econ�micos son los que determinan en el rumbo de dicha naci�n es que no la entienden. Los Estados Unidos no son un pa�s a la deriva de las circunstancias; son una naci�n con un plan espec�fico a futuro. Por eso se explican todos los pasos que toma, siempre puestos en la mira a su objetivo final.

�El futuro en nuestro�

Esto no lo suelen percibir los dem�s por estar sometidos a su f�rula y porque no tienen ellos mismos un proyecto propio. Simplemente se limitan a seguir al gigante, sin saber si �ste al final los terminar� por aplastar cuando ya no les sean �tiles. Los Estados Unidos act�an bajo un designio que piensan que es divino, de ah� la fuerza y convicci�n que imprimen a sus acciones. Ellos m�s que nadie saben lo que es ser fundamentalistas, y no solo por ser los creadores del t�rmino. Ellos saben que el ser humano que vive sin un proyecto de vida es un ser sujeto al embate de la voluntad de los dem�s. Por eso ellos viven permanentemente en estado de planificaci�n, preparando siempre el futuro, sea en la Tierra o en el espacio. La ciencia ficci�n, g�nero creado por ellos, no es m�s que el reflejo de c�mo entienden el concepto �futuro�, y de c�mo se proyectan hacia el ma�ana como dominadores del Universo. Eso es para ellos la voluntad de Dios.

Latinoam�rica: su despensa

Por todo esto no debe sorprendernos a los latinoamericanos que hoy Estados Unidos se encuentre en un proceso de expansi�n en nuestras tierras, tal como lo est� tambi�n en todo el mundo. La decisi�n de ir acondicionando nuestro territorio para servirles de reservas naturales para los pr�ximos a�os se est� poco a poco materializando. Ello implica no solo pactos con los gobiernos de turno sino tambi�n una lenta penetraci�n militar. La experiencia ense�a que para un efectivo dominio no basta solo con tener compa��as norteamericanas en los territorios: hace falta tambi�n la presencia de un ej�rcito que garantice los intereses de la gran naci�n del norte. La idea que ya est� en camino es el control total, siendo en todo esto sus habitantes simples actores secundarios quienes ocupar�n los puestos de servicio y de trabajo manual.

�Es inevitable?

La cuarta flota ya est� en acci�n como pronto lo estar�n las distintas bases militares como las de Colombia. Con todo ello, m�s las presiones econ�micas y pol�ticas, Estados Unidos iniciar� pronto la �reconquista� de Latinoam�rica, pero esta vez bajo su tutela personal, convirti�ndola as� en una lugar �seguro�, donde no surjan proyectos alternos a su dominio completo. Est�n as� avisados movimientos como los nacionalistas y los de corte social. La expansi�n y control total del mundo por parte de ellos ya est� en marcha y todo eso responde, no a intereses de dinero (pues eso es lo que m�s les sobra) sino a visiones sobre la vida y sobre el destino de la humanidad que dicha naci�n tuvo desde su nacimiento. La �nica manera de combatirlo ser�a creando una proyecto alternativo, otro concepto filos�fico que hasta ahora no existe, y con �l enfrentarse. En esa disyuntiva se encuentra hoy el mundo entero.



Si me conviene, estoy de acuerdo


La noticia es estremecedora. Dice as�: �El Gobierno del Reino Unido est� a punto de gastar 700 millones de d�lares en la instalaci�n de c�maras de vigilancia dentro de las casas privadas de sus ciudadanos para garantizar que los ni�os vayan a la cama a tiempo, asistan a la escuela y coman su comida adecuadamente.� Quiere decir que el horror que toda la vida se le endilg� a la desparecida URSS de ser una sociedad controlista estaba ac�, en el coraz�n del Capitalismo.

Contin�a la informaci�n: �Si estos programas llegan a buen t�rmino y son aplicados a escala masiva el vasto alcance de la representaci�n de una sociedad totalitaria preconizada por George Orwell en su cl�sica novela 1984 se habr� alcanzado. http://movimientoantinwo.wordpress.com/2009/08/05/gobierno-britanico-instalara-camaras-en-domicilios-privados/

El pragmatismo en su m�xima expresi�n

Esto obviamente nos suscita varias reflexiones. �Hasta d�nde el ser humano puede resignar sus ideas y sus derechos en pro de tener �protecci�n�? �Ser� que la moral pragm�tica y utilitaria finalmente es la que se va a imponer en el mundo? Porque en �ltima instancia el pensamiento que hoy prima es el �si eso me favorece, entonces estoy de acuerdo�. De nada sirven las razones ni los principios o valores morales y �ticos. Eso forma parte ya de una �poca pasada. Lo �nico que cuenta ahora es �qu� gano yo con lo que pasa�. Si ocurre una matanza en alg�n lugar del planeta y eso hace subir mis acciones o le da m�s seguridad a mis ahorros pues enhorabuena: que sigan las matanzas.

Somos esclavos por nuestro bien

La actitud del pueblo norteamericano despu�s de los no aclarados hasta ahora �atentados del 11 de setiembre� fue la de: �hagan algo con tal de darme seguridad�. Y lo hicieron, pues los primeros perjudicados no fueron los afganos sino los mismos ciudadanos estadounidenses quienes entregaron sus libertades individuales al gobierno para que este los �vigile por su bien�. Y por su bien hoy son investigados y desnudados cuantas veces sea necesario. Por su bien su gobierno ha decidido ponerles a ellos mismos cadenas para seguir sus movimientos por donde vayan. Por su bien se invaden pa�ses y se asesinan ni�os en todos los continentes. Todo lo que pasa es por su bien, por su seguridad, para calmar sus temores.

El que no es feliz es terrorista

Hoy esta actitud es la que prima en todas las sociedades del mundo, donde se ve a las clases altas sustentar su dominio con la acusaci�n de terrorismo a quienquiera que las cuestione. Todo aquel que manifieste alg�n tipo de oposici�n o una simple queja es mirado como un posible terrorista, alguien que quiere atentar contra el sistema. Lo cierto es que toda idea acerca de c�mo deber�a ser el ser humano ha quedado reducida a la simple supervivencia: el ser humano es un ser que trata de sobrevivir por excelencia; esa es la definici�n imperante. Estamos entonces en la ley de la selva, en la lucha por la subsistencia planteada por Darwin y seguida al pie de la letra por la Sociedad de Mercado, feliz por la �coincidencia� con sus ideas acerca del hombre como un ser de necesidades que hay que satisfacer.

El �mundo feliz�

Nos encontramos, gracias a la tecnolog�a, cada vez m�s cerca de la pesadilla que cre�amos solo era posible de parte de �el enemigo natural� que eran los perversos comunistas. Pronto las personas no usar�n los inc�modos y extraviables Documentos de Identidad sino los pr�cticos y sencillos chips, insertados en la piel, para que, vayamos por donde vayamos, siempre el ojo del �Estado Bueno y Benefactor� nos vea y evite que cometamos alguna falta �contra nuestra seguridad�. Es el mundo feliz de Huxley que se acerca a pasos agigantados. Ser� la sociedad perfecta donde todo estar� programado y tendr� su lugar y su porqu�. Y todo dirigido diligentemente por un grupo de comerciantes quienes ser�n los que indiquen c�mo deben ser los mercados y qu� tipo de consumo se har� en ellos.

Es la hora de la filosof�a

�Habr� alg�n camino de salvaci�n? Siempre lo hay, pero pasa por las ideas, por donde nacen nuestras creencias acerca de las cosas y de qui�nes somos. Es entonces la hora de la filosof�a. Ella es la �nica que tiene la capacidad de entender y de plantear nuevos horizontes. El ser humano, antes que al arma, responde a lo que piensa, a lo que cree, a lo que teme y a lo que le da la tranquilidad. La filosof�a tendr� que crear un mundo nuevo hacia el cual se pueda dirigir el hombre para librarse de esta esencia del mal que hoy campea m�s que nunca. Tal parece que las predicciones cristianas sobre la llegada del Anticristo y su gobierno de mil a�os se hubieran hecho realidad. La maldad, esa crueldad fr�a y calculadora que asesina racional y mec�nicamente por cuestiones de cifras, est� hoy dominando y haciendo el mundo a su imagen y semejanza. Es ya hora que los fil�sofos despierten de su letargo idiom�tico y acad�mico antes que todo acabe en manos de estos monstruos.

Recordando la novela

El siguiente pasaje est� contenido en el 1984 de Orwell: �La telec�mara recibe y transmite simult�neamente. Cualquier sonido que hiciera Winston, por encima del nivel de un susurro muy bajo, ser�a recogido por ella, adem�s, siempre que permanec�a en el campo de visi�n de la placa de mando, pod�a ser visto como tambi�n escuchado. Por supuesto que no bah�a manera de saber si es que era observado en cualquier momento. Cuan a menudo, o en de que forma, la Polic�a del Pensamiento se enchufaba en cualquier �cable de conjetura� del individuo. Era incluso concebible que miraran a todos todo el tiempo. Pero de cualquier manera ellos pod�an enchufar tu cable cuando quisieran. Ten�as que vivir � vivir desde el habito que se convirti� en instinto- en la concepci�n de que cada sonido que emit�as era o�do por casualidad e, incluso en la oscuridad, cada movimiento era estudiado.�



China diabla, chola fea


Hace poco se suscit� un extra�o problema entre Per� y Bolivia a ra�z del uso de la reina de belleza peruana de un traje relacionado con la diablada. Resulta que Bolivia acus� al Per� de emplear un atuendo que era t�pico de Bolivia y no del Per�. Esto levant� polvo tanto por lo llamativa de la acusaci�n como por las tensas relaciones que ambos pa�ses tienen debido a sus distintos modelos de desarrollo que cada uno quiere implantar.
Pero el problema que queremos comentar no es tanto sobre lo atinado o no del traje que us� la "reina" peruana (pues todos los que tenemos un poco de cultura sabemos que el mundo andino atraviesa las fronteras de las actuales rep�blicas) sino m�s bien sobre algo en lo que ahora nadie repara: por qu� tenemos que elegir a las personas que nos representan internacionalmente dentro de los biotipos "blancos".

Per� pa�s de rubios
Siempre me result� gracioso ver en los concursos de belleza (entendiendo �stos como que existe un biotipo oficial de �belleza�) c�mo ciertos pa�ses africanos (como por ejemplo la antigua Sud�frica) y algunos sudamericanos (como Bolivia y Per�) eran representados por mujeres "rubias de ojos azules y de apellidos extranjeros". Tenemos los casos de Gladys Zender, Jacqueline Graham Fletchelle o Madeleine Hartog-Bel. En el caso nuestro sabemos que es as� porque siempre hemos perseguido un imaginario tipo racial y social al estilo occidental, cosa que no lo somos pero quisi�ramos serlo.

Los blancos no son racistas
Esto se llama obviamente "complejo de inferioridad" o deseo de ser aquello que no se es. El 99% de nuestro pa�s es mestizo pero no lo queremos aceptar. Prueba de ello es la televisi�n: para ingresar a ella, sea como presentador o como modelo de comerciales, hay que ser "aquel blanco que todos queremos ser". Lo digo porque trabaj� durante 20 a�os en el mundo de la publicidad y all� se aprende mucho del racismo inveterado y silencioso que existe entre nosotros (y que adem�s sumamente hip�crita, como cuando todos decimos -en el balneario que ya conocemos- "aqu� todos somos cholos mi hermano").

Las cholas no tienen buenas medidas
�Por qu� nuestras reinas de belleza nunca son andinas, cholitas de 1.60 mt de estatura, rechonchas, de pelo negro y de apellido Quispe? �Por qu� para decir que "aqu� no hay discriminaci�n racial" siempre se escoge a "una negrita" y con eso estamos contentos (tal como se hace en los comerciales, donde los cholos solo salen para burlarse de ellos o para la propaganda de las postas de salud). Dicen que es por las tallas y por los trajes, etc. Pero �por qu� eso no amilana a Jap�n y siempre mandan a una japonesa de tipo japon�s? �Por qu� no usan esa misma l�gica otras naciones como las de Ocean�a, donde todas son bajitas y regordetas?

Ser blanco es ser superior
El actual gobierno, con tal de vender su ya gastada y sesentera idea de modernidad, asocia a este concepto con "occidental y blanco", por eso se llena de asesores y t�cnicos que provienen de las clases altas quienes suelen ser casi todos de ese tipo racial (que en el Per� significa: si soy blanco soy de la clase alta y pienso como tal). �No existen en las universidades estatales o de provincias "cholitos" brillantes que, si bien no han estudiado su postgrado en Harvard, son capaces de asumir los cargos con eficiencia?

Sigan al blanco
Los casos de Malpartida y Mul�novich son ejemplares (adem�s de muchos otros) puesto que se las eleva a la categor�a de "peruanas modelo" sin darse cuenta que est�n poniendo como par�metros de "�xito" a quienes tienen el estereotipo blanco de origen social alto. Eso indica claramente que en el Per� se sigue deseando ser lo que no se es (occidental) y se sigue rechazando como realmente se es (cholo) con la idea errada que la piel o la raza nos convierte en "m�s desarrollados o menos desarrollados". Los hechos de Bagua demostraron claramente esta triste verdad ("esas razas no son peruanas").

Cholo es cholo
Toda mi vida (desde mi lejano San Isidro infantil) he escuchado la eterna monserga de que �aqu� el que no tiene de inga tiene de mandinga� y que todos somos peruanos, y que hablar de razas es dividirnos, que tambi�n los cholos discriminan, que ser blanco no tiene por qu� se excluyente, que hay muchos blancos que son cholos de coraz�n, que tambi�n hay blancos cholos en Cajamarca, etc., etc�. En mi no corta vida conozco todos los argumentos habidos y por haber para eludir la realidad. Al final, despu�s de haberlo vivido todo en el Per�, de lo �nico que estoy convencido es que aqu� �el cholo apesta�; as� lo dicen mis amigos, mi familia, mi entorno social y mis clientes. Eso no ha cambiado ni un m�sero �pice en nuestra acomplejada y racista sicolog�a nacional.

Hacia la Rep�blica de indios
Termino recordando lo primero que aprend� cuando ingres� al mundo de la publicidad. Me dijeron que todos los modelos ten�an que ser blancos y lindos porque "eso era lo que los peruanos quer�amos ser". Parece que, a pesar de los a�os, esa idea est� muy arraigada a�n, y por eso se desprecia a personas que quieren poner a los cholos en el poder, mientras que se alaba y se exalta a los blanquitos por ser �inteligentes, capaces, trabajadores, bien educados y bellos�). Hace un tiempo una revista eligi� a los hombres m�s guapos de la pol�tica peruana y todos eran los �blanquitos� del medio. Su calidad moral no importaba para nada. Estamos en esa coyuntura: entre aceptar a la Rep�blica de Indios o a la Rep�blica de Blancos, como se dec�a en la Colonia, como la aut�ntica representante del Per�. El tiempo decidir� por cu�l de las dos nos inclinaremos.


Derechos de autor y decadencia del arte en Occidente


El mundo del arte contempor�neo est� plagado de leyes y de derechos de autor que buscan que los artistas ganen un dinero que supuestamente les es leg�timo. Pero en nuestra opini�n el arte no es ni puede ser propiedad de nadie. Es un trabajo colectivo hecho por toda la humanidad. Es como si un zapatero nos cobrara, no solo por arreglar nuestros zapatos, sino tambi�n por usarlos, ya que �l se dedica al arte de hacer zapatos. En nuestra opini�n los artistas no hacen mal cuando cobran por sus servicios. Tampoco cuando se agremian para ayudarse en sus necesidades. Pero s� cuando pretenden tener derechos sobre sus obras m�s all� de los que les corresponden. Imaginemos que los poetas estuvieran amparados por una ley que les permitiera exigir dinero a todos los que usan la poes�a para cualquier tipo de actividad: para enamorar, para pensar, para hablar, para ense�ar, etc. Lo que hay aqu� es un mal entendido derecho a la propiedad y al justo precio.

Pero �qui�nes crearon esos derechos y actualmente los usufruct�an? Pues todo se origina en las grandes empresas norteamericanas las que, ansiosas de recuperar sus inversiones y obtener a�n m�s dividendos, inventaron dichas leyes y luego las extendieron a todo el �mbito art�stico. Esto no debe sorprendernos pues se trata de la l�gica del mercado, donde todo producto debe generar un beneficio econ�mico. El arte y las obras que este produce cayeron en manos de los comerciantes quienes hoy lo manejan como una industria m�s. Este mismo criterio se traslad� hacia los artistas y estos, a su vez, se han convertido tambi�n en comerciantes de s� mismos.

El nuevo rico

Sin embargo todos sabemos qu� pasa cuando, de la noche a la ma�ana, a un individuo com�n se lo convierte en mercader de lo que hace: le brota la ambici�n y el desenfreno por obtener m�s dinero. Los artistas en general, y los creadores en particular, se sienten hoy con derecho a poseer fortunas debido a lo que hacen; pero eso ha convertido al arte contempor�neo de Occidente en una producci�n de frusler�as en el cual el �nico objetivo es vender y vender. Ya no importa qu� es lo que se hace: el �nico valor real y objetivo es el dinero.

Todo es privado

Y esta ambici�n por la posesi�n privada de la naturaleza se extiende incluso hasta a las mol�culas de la vida, las cuales son ahora patentadas como si de inventos se tratase, y ning�n ser humano puede emplear el g�nero de vida que de �sta provenga. Es decir: si alguien, por ejemplo, siembra una papa y no sabe que �sta ha ya sido registrada por una empresa privada terminar�, sin saberlo, siendo multado o yendo preso por delincuente. Llegamos entonces a la conclusi�n que, tanto un delito como una falta �y por qu� no, hasta el mismo �mal�� solo existen cuando se crea la ley que les da nacimiento. Esta es la idea que ampara a quienes, con la ley en la mano, convierten autom�ticamente en criminales a aquellos que contravienen el derecho a la �propiedad�.

El declive

Y as�, desde los a�os 80 hasta la actualidad, casi todo lo que se ha creado en el mundo occidental y aleda�os est� impregnado de esa visi�n, de esa manera de pensar. Ning�n g�nero art�stico se ha salvado; todos apuntan al mismo blanco: a la econom�a. Todos los artistas, j�venes o no, solo conciben su arte en funci�n del mercado. Por eso se vuelven lobos que protegen sus presas con los dientes. El arte actual no es m�s que la demostraci�n clara de la m�s profunda decadencia en que se encuentra Occidente.

El mendigo que se vuelve millonario

En el caso particular del Per�, este af�n por ganar dinero a trav�s de las leyes tiene su m�s viva expresi�n en la Ley de protecci�n de los derechos de autor que usufruct�a la Asociaci�n Peruana de Autores y Compositores (APDAYC). Cuando la propiedad musical se posesion� s�bitamente de unos individuos de humilde condici�n �quienes no estaban preparados para la administraci�n de una econom�a de ese tipo sino solo para la creatividad y el disfrute de la m�sica� se repiti� as� el caso del pobre que de un momento a otro tiene la posibilidad de obtener plata y pierde la cabeza, descarril�ndose luego. A partir de esto la calidad musical del autor peruano desapareci�; surgi� en cambio el inter�s por surtir al mercado, por darle pan y circo al pueblo, por alimentar al negocio de la m�sica, por generar ante todo una rentable econom�a basada en el sonido. Ahora todo se ha vuelto baratija; los g�neros en s� ya no interesan; solo cuenta la efectividad, el consumo, las cifras de venta. Todo aquello como la profundidad, el cuidado, la po�tica, el mensaje qued� de lado ante la necesidad de �llegar al primer lugar�, de �alcanzar el �xito�, de ser un producto masivo para las mentes m�s elementales posibles.

Aparte de dinero, nada

As� como los a�os 60 fueron una luz que ilumin� el panorama del alma humana, desde el �triunfo� del Capitalismo de los 70 hasta la actualidad la oscuridad total ha inundado todos los rincones del valor humano. Ya no existen los aut�nticos artistas: son solo best-seller, grandes vendedores de algo. Todos son productos, objetos de consumo, todos tienen un precio. Los cr�ticos, parte del engranaje del sistema, solo se dedican a alabar cada 5 segundos a un "nuevo genio" o a alguna "insuperable obra" reci�n salida al mercado. Pero cuando se hace una evaluaci�n de lo realizado durante los �ltimos 30 a�os solo encontramos repeticiones, deformaciones, remedos, y a�oranzas, mas ninguna obra de arte que sea siquiera comparable con las que se hicieron a comienzos del siglo XX.



El Museo de la Memoria, Vargas Llosa y el intento de lavar la imagen del genocida Alan Garc�a

NOTA: Presento a continuaci�n un art�culo enviado por Pepe Mej�a[1], un gran amigo peruano residente en Espa�a. Es una importante reflexi�n sobre el tema.

El escritor Mario Vargas Llosa considera una excelente noticia la puesta en marcha del Museo de la Memoria de Per�. La iniciativa, seg�n afirman las cr�nicas, parti� del mismo Presidente Alan Garc�a. A estas alturas me cuesta creer que el responsable pol�tico de la matanza de m�s de 300 presos[2] en las c�rceles de San Juan de Lurigancho, El Front�n y Santa B�rbara, el 18 y 19 de junio de 1986 mientras se celebraba un congreso de la Internacional Socialista[3], haya dado el visto bueno a este proyecto financiado por Alemania.

El actual presidente Alan Garc�a estuvo en el consejo de ministros[4] en donde se decidi� lo que se ha calificado[5] �como el asesinato masivo m�s grande durante la lucha contrasubversiva de la d�cada de los a�os 80�.

La iglesia cat�lica de Per�, en un documento fechado el 19 de junio de 1986, y titulado �Masacre de los penales en Lima� se�ala: �En la madrugada del 18, los detenidos de los penales de El Front�n, Lurigancho y Santa B�rbara, en Lima, se amotinan y toman rehenes. El consejo de ministros y el presidente Alan Garc�a deciden encargar al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas la restauraci�n del orden. En Santa B�rbara -c�rcel de mujeres- interviene la Guardia Republicana. Las rehenes son liberadas. Hay dos reclusas muertas. En Lurigancho intervienen el Ej�rcito y la Guardia Republicana. Al amanecer del 19 un reh�n es liberado. Los ciento veinticuatro reclusos -seg�n el informe oficial- son fusilados despu�s de rendirse. En el Front�n, la operaci�n se encomienda a la Marina, que bombardea el Pabell�n Azul durante todo el d�a. Sobreviven treinta internos, que se rinden. Eran alrededor de doscientos detenidos. En todo el proceso se impide el acceso a las autoridades civiles: jueces, fiscales, directores de penales. Tampoco la prensa.�

En los hechos acaecidos en el penal de El Front�n hay, al menos dos casos, en que murieron personas que hab�an sido declaradas inocentes, tal y como la Corte Interamericana de Derechos Humanos declar� en su sentencia del 16 de agosto del 2000[6].

De aquella matanza s�lo qued� la c�lebre frase "o se van ellos o me voy yo" porque el actual presidente de Per� otorg� impunidad a los responsables de la masacre. El vicealmirante Luis Giampietri Rojas, uno de los responsables del operativo, lleg� a primer vicepresidente del segundo gobierno de Garc�a. Por cierto, en esas fechas de la matanza en los penales, el novelista, apadrinado por Felipe Gonz�lez y Jos� Mar�a Aznar, ex presidente de Gobierno en Espa�a y representante de las posturas m�s conservadoras del Partido Popular (PP), no denunci� la masacre ni se signific� por su condena a Alan Garc�a.

El gesto del escritor, de impulsar el museo de la memoria, me parece encaminado a lavar la imagen de Garc�a, como la lav� en su d�a a Bela�nde Terry cuando intervino en la Comisi�n de investigaci�n por la matanza de 8 periodistas en Uchuraccay en junio de 1983. En aquella oportunidad, Vargas Llosa eximi� de toda responsabilidad al Presidente Bela�nde y a las fuerzas antisubversivas. Firm� un informe escrito por un responsable militar. Despu�s, este informe lo sac� en forma de novela: �Lituma en los andes�. Su trabajo en la citada Comisi�n se tradujo en el env�o de diversas cr�nicas al diario mon�rquico y plataforma de la ultraderecha, ABC de Madrid.

Alan Garc�a y Vargas Llosa coinciden en que la mejor fecha para inaugurar el museo tiene que ser antes del 2011. Y esto s� me parece un gesto t�ctico motivado por razones electorales.

Vargas Llosa ha demostrado, adem�s de ser un buen escritor, ser un buen instrumento para ocultar matanzas, genocidios y violaciones a los derechos humanos. Experto en el juego de los equ�vocos y ocultamientos, Vargas Llosa siempre ha estado sol�cito para proteger, bajo su enorme paraguas medi�tico, a los violadores de los derechos humanos. Su actitud ante Alan Garc�a es una muestra. La puesta en marcha del referido museo no acallar� las denuncias que sobre violaci�n de los derechos humanos recae sobre el Presidente de Per�. Todav�a estamos esperando las responsabilidades en la reciente masacre de ind�genas en la amazon�a peruana.