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Clase de inglés
Les había explicado algunos usos de la palabra
like. Luego tenían que completar una serie de oraciones utilizándola. Caminé alrededor de ellos en caso necesitaran ayuda. Pasados cinco minutos o más juzgue propicio escucharlos.
- ¿Voluntarios?
Sin embargo algo me hizo cambiar de opinión y enseguida llamé a una alumna.
- ¡Paloma!
Naturalmente se sorprendió, asentí con la cabeza.
- Me gustaría conocer el clima de… España.
- ¿Por qué?
- Porque mi papá vive allá.
Hombre pez
Hace poco zapeaba la televisión, pues ella me sirve para anestesiarme y perderme en el laberinto del sueño, cuando un experto en pescados explicaba los modos de identificar su frescura. Uno de ellos recaía en los ojos de la presa; saltones como uvas deben ser. Un hombre recostado al filo del catre de una habitación de hotel entrevé, a través de la puerta semiabierta, la cortina a medio correr de la bañera. Hitchcock termina su famosa escena de la ducha con la pupila dilatada de la victimada Marion Crane. El mismo hombre seguramente recuerde el comentario de su amante sobre sus ojos dilatados y tal vez repare no en que el calor dilata los cuerpos, sino que algunos cuerpos y sus partes se dilatan luego del combate amoroso. Rendezvous
Lo había citado temprano, un almuerzo familiar le impedía quedarse mucho tiempo. El momento era propicio, la coartada impedía cualquier posible reconciliación.
- Ya no te quiero.
Pareció esbozar una sonrisa incompleta. Miró algunas aves surcar las nubes y desaparecer en el horizonte. El follaje temblaba.
Era una tarde hermosa, perfecta, tranquila. La brisa se deslizaba sin apuro.
No la vio alejarse, el sendero lucía sereno y confiado.
La silla de Adán
De él mucho se ha dicho, pero poco queda al descubierto. Su sobretodo lo abrazaba de la cabeza a los pies. Nunca lo vi, pero aquellos que sí dieron fe de su presencia avasalladora.
Eloy Jáuregui lo escuchó cantar el castellano, el pecho pegoteado de tallarines malolientes, el copón de aguardiente bajo el mentón. Previamente sazonado,
Oswaldo Reynoso armose de valor y le entregó, tembloroso, el borrador de
Los inocentes.
“He leído su texto y me ha dado miedo” le espetó el vate en su rostro.
“Usted va a sufrir mucho en el Perú”. No dijo más, pero el hálito de pisco quedó colgando del eco de su voz. Luego de ese encuentro el propio novelista saldría a su encuentro, en la esquina de
Chancay con
Colmena, para salvarlo de una patota de pirañitas ante los cuales el poeta, vencido, clamaba un poco de cariño.
Luis Alberto Sánchez lo llamó
“gitano de su verbo, lo raptó cuando apenas balbuceaba, y ha logrado romperle las articulaciones para obligarle a todo género de piruetas” y en el mismo colofón a
La Casa de Cartón sentencia
Mariátegui la conciliación entre el
Génesis y
Darwin que su nombre intenta. Algunos versos suyos deben descansar aún en la habitación que ocupaba en
El Comercio, las otras en las huellas que dejara
Genaro Ortiz al matar a
Marcelino Domínguez y aunque las mesas ya no son las mismas, antes eran de madera,
El Cordano guarda los recuerdos de su impronta, su chela negra y su ceviche de rigor, los poemas en servilleta bordean su rincón, que ascienden hasta
Humareda y su sempiterno sancochado.

Frédéric ChopinFeliz cumple año Domenico
Parce que ton sourire c’est ca que j’ attends et espère prendre avant de partir trés loin pendant l’arrivée de la nuit.
Azar
Es bueno volver sobre los libros, como se vuelve a un antiguo amor, no se le visita, pero se le echa un vistazo. Desde luego, el encuentro puede ser un fiasco total.
Momento
Al dolor hay que combatirlo con placer.
El último tango en París (1972)
Ayer fue navidad
De pronto nos vimos todos en la calle. El cielo de colores, los vecinos mirando hacia arriba, no pude evitarlo y también lo hice. Pensé en un gran amigo, su madre partía hace doce meses. Mi sobrino de casi tres años sorprendido. Se dice que la navidad es de los niños, debe ser así, pues ya en ellos descansa una zozobra que se prolongará a lo largo de su discurrir en este mundo. Mis recuerdos de entonces no podría llamarlos felices, siempre un regalo bajo mi cama o al pie del árbol. Minutos antes mi progenitora me susurraba al oído: “Hay que seguir adelante”. La sabiduría de los años impuesta, había adivinado con solo mirarme el pesar de mi hijo ausente. Me hice el fuerte y ahogué mi llanto. Luego entramos a cenar.
Huachafería
Por la calle vi a un hombre pelirrojo andar, trajeado de azul, camisa y corbata del mismo color. Los zapatos tonalidad zanahoria.
Dulce espera
Cada vez que entro a una sala de cine siento un millón hormigas recorriendo mis canillas. Pero sobre todo al sentarme y al esperar que las luces bajen. Y que mi visión vaya perdiendo definición de a pocos. Y que el ecran ilumine todo.
Carta de un gallinazo sin plumas
Julio Ramón:
Te han sacado de casa para darte un merecido homenaje, que de otro modo no tendría lugar. Pero dudo mucho que lo recibas con una sonrisa, hasta la voluta de tu cigarrillo se enfada y se aleja del
alcaide. Y aunque siempre estuviste del lado de los marginados, de los de la acera de enfrente,
La Victoria linda con
San Borja, te pido tomes con serenidad o de una empinada, como quien cata la uva malsana, esta afrenta al libro, a tu nombre y a
don Ricardo.
Dazed woman
As she walked out of the toilet she glanced at me convinced of her beauty. “If you think you’re beautiful it’s because you aren’t. To be so your stunning figure must be independent of your thoughts” – I said to myself.
Morfeo
Una siesta después del almuerzo oxigena el corazón, aclara las ideas, da brillo a la mirada. Los colores y las formas no se ven como en
las pantallas planas, sino con erratas. Los sonidos ya no en
high definition, pero con vacíos, llenos de ruido.
Borges y Maiden
Ignoro si Steve Harris leyó alguna vez a Borges. Tampoco sé si éste escuchó alguna vez el álbum The Number Of The Beast. Lo que sí es cierto es que hay más probabilidades de que Maiden haya leído al ciego maravilloso que éste escuchado a ellos. Sabida es la inclinación de la banda inglesa por la historia, la literatura fantástica y la poesía clásica. Phantom Of The Opera, Transylvania, Murders In The Rue Morgue, Rime Of The Ancient Mariner y Alexander The Great son obras maestras, por la referencia cultural inmediata y por el aporte a nivel musical. La primera basada en la novela de Gastón Leroux, la tercera en el relato de Edgar Allan Poe y la cuarta en el poema de 1798 de Samuel Taylor Coleridge. Sobre la lápida de Eddie del álbum Life Afther Death descansa la siguiente cita: "That is not dead which can eternal lie yet with strange aeons even death may die".H.P. Lovecraft Borges, hombre de letras, confeso adorador de Lovecraft y a quien rinde tributo con There are more things en el Libro de arena (1975), gustaba del tango, y así lo confirma en una conversación sostenida con Ernesto Sábato incluida en el libro Diálogos: Borges-Sábato compaginado por Orlando Barone hacia 1976. En 1944 es publicada una segunda versión de Ficciones, donde ya se incluía El milagro secreto del cual más tarde diría Sábato ser uno de los cuentos que más le apasionaron. Dicha historia es la de un hombre condenado a muerte, quien en su frenesí por acabar su obra antes de morir pide a Dios un deseo: se le conceda poder terminarla antes de su ejecución a las nueve de la mañana. De espaldas al paredón y luego de vociferada la orden final del sargento, Dios así lo hace. La de Hallowed be thy name, en cambio, es un tanto distinta. Otro mortal, tal vez el mismo, será llevado a la picota a las cinco en punto. Declara todo hecho consumado, pero las arenas del tiempo avanzan lentas para él. Y el padre viene a confesarlo, pero él no teme morir. ¿Es realmente el fin o algún sueño insano? ¿Si Dios está conmigo por qué me deja ir? La vida no es más que una extraña ilusión. Bastaron dos minutos cronológicos para que aquel pudiera concluir su sueño, un segundo divino son horas para los mortales. Jaromir Hladík al clamar a Yahvé demuestra así su carácter perecedero. El otro rechaza al sacerdote y sus santos oleos. Ambos, sin embargo, cada uno a su modo, desafían las leyes de la naturaleza. El primero se regodea en el no tiempo, donde el universo físico carece de movilidad, de importancia. El segundo pierde humanidad al sentir miedo y luego desprecio por la vida esta. Se entregan a la muerte no resignados, sino convencidos de sí mismos, de lo hecho, de su legado. Sobrehumanos los dos, hombres imposibles, semidioses terrenales. Llenos de ira, dolor y terror. Seres maculados, finitos y eternos. Hallowed be thy name de Iron Maiden
Ventana
Posible reminiscencia o mera sombra del cuadro
Muchacha en la ventana (1925) de
Salvador Dalí; antes o después de la partida de la musa, océano árido. El deja vu constante, tal vez distinto, pero siempre flotante; el velero del cuadro que la mujer piensa y observa se adivina en el tiempo, se hace presente. Podría ser también que ella penda del otro lado de la ventana y que el disparo tardío de la cámara no la haya podido retratar.
El todo es la parte
Es cierto, después de haber observado, de reojo, toda su humanidad reposar sobre el asiento del bus, finalmente me quedo con su pie atrapado en una ballerina multicolor. Totalizante, ya impregnado de todo lo que hasta entonces podía llamar mío. Creo haber visto un lunar o una cicatriz sobre él. Era canela, no sé si seguirá así, la memoria me falla. Bajé raudo, asombrosamente no llegué tarde a mi destino. Pregunté la hora, solo me había tomado un minuto tamaña revelación.
Morir de risa es también, morir de a pocos
Está en los hombres desafiar a la naturaleza.
Borges sonreía y sorprendía así a los doctores, mientras era internado, poco antes de morir. En
El campeón de la muerte, Hilario Crispín toreaba a la parca con esa habilidad de quien nada teme.
Marv, en
Sin City, no le huye, sino la busca. Al final expira, pero no se sabe si le ganó la pereza de luchar una última vez o la muerte le venció. En el capítulo
El soldado y la muerte del
Narrador de cuentos, la segunda es atrapada por el primero. Y pasea contento, pero la libera más por las consecuencias, hay ancianos que precisan reposar sus huesos, que por debilidad. Tal vez la catalepsia sea una forma de burlarse de la pelona, por eso en enterrado vivo,
Poe lleva al extremo la idea de volver en sí, después de un breve letargo.
Burton la ve como un estado tan absurdo, que es preferible estar medio vivo o medianamente muerto.
Morrison creía que más vivos estamos mientras más cerca de la muerte andamos. En su estado de paciente,
Ribeyro encontraba la razón de ser entre salud y enfermedad, en la dialéctica que daba lugar a la vitalidad.
Pedro Damián cambió el curso de la historia, al haberse agenciado una segunda muerte, más digna, de héroe. Y queriendo ser recordado donde descansaban los grandes deportistas,
Socrates hizo, de la antesala de su muerte, un festín: un momento memorable.
Judas y sus veinte monedas,
Jesús y su cruz también. Por eso el suicidio no es tanto un acto de cobardía, como jugarse la vida y vencer a su mayor antagonista.
La historia de Marv según Sin City

Bates Motel

... coincidences
don't exist ...
Rarísimo
L’enfer c’est les autres
Jean Paul Sartre
Camino a la universidad subieron dos señoras añosas al bus. Las miré de reojo. ¡Qué regio! Una de ellas, la de menor edad, se alisó el cabello frente a él. Se examinaba. No lo había notado, pero en efecto, a falta de vidrio un objeto especular había sido colocado en su lugar. Y la observé, a ella y a su reflejo. Luego desvió la vista hacia mí, a través del mismo y fuera de él. Tal vez se apenó al saberse mirada, al ver mi mirada sobre ella. Y puede ser que haya pensado lo aterrador de la situación: dos espejos casi juntos, casi simultáneos, reflejándola al infinito. El infierno bajo las cejas. De lejos yo era el más feroz.
Blurry

... Las Nazarenas
muriendo la tarde ...
Botella de ketchup
Debían haber dejado el envase mal cerrado: una pequeña costra en su cuello dejaba soñar con placeres vívidos de batallas pasadas. Como los ganchos que cuelgan de los lomos de las reses sacrificadas o una boca lacerada, sangrante. Porque el sexo y el amor es herida sin cauterizar.
Premonición
Siempre la veía perderse camino a casa.
Cuando la luz oscurece de Rata Blancap.s. : … y amaneció, lo sé (con acento) muy bien…Perfil
Domenico Dante tiene las manos tristísimas. Aún no lleva vello en pecho, pero cuando ronca espanta a las arañas. De sus pestañas surgen ocasos y caballitos violáceos cuyo sabor a mar encanta y ennoblece. Ondas eternas. Sus labios llevan el peso de mis besos y saben a crema de verduras. Sus pasos serán de caballería, de tropel, de cien hombres caminando sobre alfileres. Ya quiere cortar el aire con su lengüita de anciano, fracasa en el intento, pero no desmana. Todo en él es vida. Dialéctica. Cada día envejezco más, mientras él se hace más fuerte todavía. Veo la conexión entre él y yo, el cordón umbilical invisible que jamás se rompió. Soy tronco viejo para que revolotees y brinques. Eres fruto en mi vida. Te ofrezco mis brazos cansados, exangües. Es todo lo que tengo. Nunca podré hacerte feliz a mi lado. Nunca seré completamente tuyo.
Pareceres
Es difícil hacer el amor pero se aprende
Antonio Cisneros
Hay mujeres que visten cabello, cejas, pestañas, ojos, nariz, pómulos, boca, mentón, busto, uñas, glúteos y demás. A la hora del combate amoroso habrá que estar precavidos: un tubito de pegamento a buen recaudo.
Los años maravillososY pensar que estuve cerca
Como los erizos, ya sabéis,
los hombres un día sintieron su frío
Y quisieron compartirlo
Entonces inventaron el amor
Hace poco se casaba un amigo. Los dos apenas podían hablar, ni siquiera musitaban entre ellos. Supe por sus ojos de su emoción. Casi ni se movían. El momento más feliz de su vida diría el propio novio más adelante. No tanto sin embargo. Era algo distinto, ajeno, extraño, allí donde coinciden la melancolía y la dicha. Donde habita la ausencia, el no tiempo y el no espacio. Tal vez por empezar algo nuevo o mejor dicho, por perder algo. Porque la felicidad se nutre de la tristeza y viceversa.
New York Minute de Don Henley