Te encuentras en la páginas de Blogsperu, los resultados son los ultimos contenidos del blog. Este es un archivo temporal y puede no representar el contenido actual del mismo.
Visite La Refuta

Las perspectivas del movimiento


En los �ltimos d�as nos hemos visto bombardeados de informaci�n proveniente de distintos �ngulos, de medios oficiales e independientes, carteles y volantes, por blogs, entrevistas en Youtube, Twitteos masivos, grupos de Facebook; en fin, ni el reggaet�n lleg� a ser tan popular jam�s. En estos medios, todo ciudadano de este pa�s, desde el opin�logo m�s importante hasta el cachimbo m�s t�mido, no pudo aguantar las ganas de manifestarse empezando as� interminables debates en los cuales las partes no pod�an evitar esbozar alg�n tipo de explicaci�n macro que sustente sus argumentos.

Antes de decir cualquier otra cosa, esta es nuestra postura: nos parecen terribles, condenables y criminales los sucesos ocurridos en Bagua; obviamente, la violencia no es justificable por ning�n argumento moderno, menos a�n por alguna tesis antropol�gica. Por este motivo, no nos parece que podamos hablar �ni que se deber�a hablar- de lo sucedido en t�rminos de blancos y negros, de asesinos y asesinados, de culpables e inocentes; aqu� lo que existe son distintos niveles de responsabilidad en los actores involucrados que deben de ser tratados seg�n los mecanismos que la justicia provee. Punto.


Esta vez no pretendemos esbozar un �an�lisis correcto� de la situaci�n �sobre todo para ahorrarnos el debate en un tema tan pol�mico- sino lanzarnos la pregunta: ��De que maneras estan siendo analizados estos sucesos desde las ciencias sociales, espec�ficamente desde la naciente academia de ciencia pol�tica peruana?�. Siendo sinceros, no tenemos la respuesta exacta y concreta. Sin embargo, podemos hacer un recorrido de las hip�tesis que a nuestro parecer son m�s relevantes.


En principio, lo que hemos visto primar han sido explicaciones de tipo antropol�gico, que se sustentan los reclamos en base al choque de cosmovisiones; en otras palabras, el culpable se encuentra en el lado estatal-occidental-libremercado-hijodeputa que ignora la particularidad de la cosmovisi�n ind�gena. Creemos que este tipo de explicaci�n es v�lida en cierto sentido ya que �como hemos escuchado hasta el cansancio- las protestas se han dado a trav�s de una organizaci�n articulada por un mensaje �tnico. Sin embargo, nos parece que se exagera con pensar que el choque de cosmovisiones pueda ser un factor importante por una simple raz�n: en ning�n momento los dos actores principales del conflicto, comunidades nativas � Estado, estuvieron hablando en c�digos distintos: unos ped�an la revocatoria y los otros tercos con que no, que ni a de vainas. �D�nde est� la cosmovisi�n aqu�? Las comunidades nativas ped�an que se derogue decretos que los afectan directamente para no hab�rseles consultado; si a los vecinos de San Isidro les llega una carta enter�ndose de que van a construir una petrolera en el parque, y nunca se les consult�, apuesto a que salen a manifestarse al respecto y de nos ser escuchado termine en una gresca, ah� no hay nada de cosmovisi�n y esp�ritus del bosque.


Algo un poco m�s venido a tierra puede encontrarse en la perspectiva de actor, la cual analistas como Mart�n Tanaka han expuesto. En ellas podemos encontrar que la situaci�n en la regi�n tiene una explicaci�n en distintos �errores fatales� del gobierno, el cual intent� jugar a una estrategia de desgaste sin utilizar el di�logo como estrategia prioritaria. Si tenemos en cuenta este tipo de explicaci�n podemos ver que en el contexto en que nos encontramos, es decir, con un TLC ad portas, distintos intereses comerciales, lobbies y otros grupos de presi�n, la v�a de la imposici�n, sumada al discurso del perro del hortelano de Garc�a, en fin, el desenlace de la historia era de esperarse. Lo interesante de esta perspectiva es que da luces sobre los actores �del otro lado�, es decir, actores que han articulado y dado forma al movimiento tales como AIDISEP, una organizaci�n fundada en 1980 que incluye 57 federaciones y organizaciones territoriales, las cuales representan a las 1,350 comunidades; sin esta la movilizaci�n no hubiese sido posible dado que, como reza aquel viejo dogma de las ciencias sociales, la existencia una insatisfacci�n relativa o general en la poblaci�n no es suficiente para que se articule un movimiento de manera autom�tica o mec�nica. Esta perspectiva nos sirve mucho para comprender los hechos sucedidos en Bagua en concreto, pero no son satisfactorios si queremos un panorama general de las causas de los conflictos sociales de este tipo (�tnicos) en el pa�s.


Carlos Melendez, al ser entrevistado, desarrolla este punto de vista integrando una especie de �perspectiva temporal� a los conflictos sociales en el pa�s, adem�s de ciertos factores que se�alan por qu� sucedi� la movilizaci�n en ese lugar e �incluso- que otros lugares son potenciales. Un estado presente pero vac�o, sin capacidad de acci�n efectiva, sin capacidad �sobre todo- de mediaci�n de demandas, termina creando �situaciones l�mite� en las zonas. Lo que se puede rescatar de Melendez es que con esta perspectiva podemos observar los alcances efectivos de las instituciones del estado como factor que puede explicar otros conflictos sociales pasados y los futuros en el pa�s.

Obviamente, no nos inclinamos ciegamente por ninguna de las tres perspectivas; vemos que cada una tiene validez siempre y cuando sea complementada en el an�lisis con las otras. Sin embargo, Melendez menciona una cuesti�n muy cierta casi al final de la entrevista: en la bibliograf�a sobre los conflictos sociales ind�genas en Latinoam�rica el Per� es un caso at�pico. Autores como Degregori, Van Cott, Cadena, entre otros, han tratado de analizar porque en el Per�, a diferencia de otros pa�ses de la regi�n con similares proporciones de poblaci�n con rasgos �tnicos diferenciados, no se ha articulado un movimiento-partido �tnico fuerte. En esta situaci�n, la protesta ind�gena en Bagua, con innegables caracter�sticas y discursos �tnicos en si (por los dos lados) es un caso significativamente at�pico y paradigm�tico en nuestro pa�s.


En conclusi�n, creemos que existen muchas perspectivas por las cuales podemos analizar el conflicto de los �ltimos meses e insertarlo en un mapa m�s grande donde los conflictos sociales imperan (la Defensor�a del Pueblo publica uno cada dos meses). Esto nos ser� �til para descalificar las ideas absurdas, como que los que el Paro Amaz�nico es parte de una confabulaci�n en contra del progreso peruano y los ind�genas est�n manejados, como un mu�eco de ventr�locuo por los nacionalistas o las redes del socialismo del siglo XXI. Esos argumentos del gobierno son francamente infantiles (no digo que estos grupos no apovecharan la situaci�n pol�tica) pero evidentemente no son el titiritero detr�s de ind�genas que no entienden nada, sumidos en su cosmovisi�n y utilizados por los azuzadores, que para estos efectos son todos lo que no est�n de acuerdo con las pol�ticas del ejecutivo.


Mientras termin�bamos este post, escuchamos la noticia de la derogatoria de los decretos por parte del gobierno, lo cual nos parece una respuesta inteligente y acertada. Lo lamentable es que haya sido necesario que la sangre llegue al ri� para que el Per� Avance.


PD: Les pasamos un trabajo de Mauricio Zavaleta que analiza las perspectivas de la inexistencia de un movimiento �tnico en los andes, lo presentamos como fuente informativa, la cual puede ser de inter�s del lector que quiera saber sobre el caso peruano en perspectiva regional.


La Refuta - La_paradoja_peruana[1]

Tag: ,peru,latinoamerica

Sendero is back?

En mi adolescencia, cuando le�a de una sola sentada las 300 o 400 p�ginas de cada libro de Harry Potter, no pod�a evitar sentir una sensaci�n extra�a cuando se mencionaba entre los personajes, el regreso de Lord Voldemort (�perd�n, perd�n! El-que-no-debe-ser-nombrado) como si la resurrecci�n del anticristo se tratase. En el caso peruano, nuestro peor miedo, nuestro se�or oscuro que no debe ser nombrado, es nada m�s y nada menos que Sendero Luminoso. Los recientes acontecimientos en la zona del VRAE han resucitados los miedos de la poblaci�n por Sendero, ese temor de los peruanos al regreso de los atentados, las matanzas, los paros armados y la compulsi�n de los lime�os de prender el televisor apenas acabado el apag�n para enterase de donde hab�a estallado el �ltimo coche bomba.

Diversos comentaristas y bloggers se han subido al carro de la opini�n sobre el tema y han visto estos hechos como factores que inevitablemente nos llevar�n a un retorno a los ochenta, a la inseguridad, al caos y violencia. Otros, algo m�s sensatos, afirman que Sendero no es el mismo que en aquella d�cada (es curioso, porque la misma pregunta se hac�an hace poco los peruanos sobre Alan Garc�a), pero que por el contrario ahora se asemeja a otros grupos guerrilleros de la regi�n en su estrategia, espec�ficamente las FARC colombianas. No es del todo err�neo hacer esta �ltima aproximaci�n, sin embargo, no se est� observando las diferencias entre Sendero y este grupo guerrillero. Se han planteado muchas interrogantes, sobre todo sobre el car�cter del actual Sendero, sus implicancias, oportunidades y amenaza y retorno, sin embargo, hay que aguantar el coche e ir por partes.

La primera pregunta que habr�a que plantearnos para analizar el �resurgimiento� de Sendero Luminoso en el Vizcat�n, es preguntarnos por el Sendero que conocimos en los ochenta y parte de los noventa. No me detendr� en la discusi�n s� SL es o no es un partido, organizaci�n terrorista o guerrilla a lo cubana, me parece que es una discusi�n in�til para los objetivos de este art�culo y es, adem�s, una discusi�n larga en la que entra teor�a pura y dura. Para simplificar las cosas, me referir� a Sendero Luminoso como una organizaci�n con fines pol�ticos; como se afirma en la CVR, �la guerra emprendida por Sendero contra el Estado Peruano fue de car�cter puramente pol�tico�.

Esta organizaci�n surgi� de una de las tantas escisiones del Partido Comunista Peruano que se form� en torno a la Universidad de Huamanga. De inspiraci�n mao�sta, y siguiendo �El Sendero Luminoso de Jos� Carlos Mari�tegui�, los l�deres senderistas decidieron emprender la toma del poder, considerando al Estado Peruano como un ente hist�ricamente opresor. Es importante decir que Sendero Luminoso no fue �como plantearon algunos despistados autores- el intento de llevar a cabo la utop�a andina; Sendero no muestra rasgos culturales de ning�n tipo, la c�pula Senderista estaba guiada por el Marxismo-Leninismo-Mao�smo-Pensamiento-Gonzalo (Ja!), de car�cter puramente �racional�, enemigo del sentimiento, cient�fico y teleol�gico, destinado a ser el comienzo de la revoluci�n a escala global (Stara 1995). Por lo tanto, para los Senderistas, no exist�a nada fuera del partido, todo lo que estaba fuera de �l estaba corrompido y putrefacto, ya que s�lo el partido simbolizaba en todas su dimensiones el universo de los partidarios, los cuales estaban imbuidos en una religi�n laica que promet�a el para�so comunista. No me detendr� en las posibles causas del surgimiento de Sendero Luminoso como organizaci�n pol�tica o por qu� Abimael Guzm�n pudo salir de departamento de Filosof�a de la Universidad de Huamanga y dirigir la lucha armada que puso en jaque al Estado Peruano. Sin embargo, propondr� la siguiente pregunta: Por qu� luego de iniciada la guerra, la organizaci�n pudo mantenerse en combate y sus remanentes sobreviven hasta nuestros d�as? Nuestra hip�tesis es que son las oportunidades de movilizar recursos a nivel regional, junto a la debilidad del Estado al mismo nivel, son los factores que determinan la permanec�a y duraci�n de las organizaciones rebeldes en los t�rminos en los que los vemos hoy en d�a (Kay: 1999) En resumen, lo determinantes son las estructuras de oportunidades, tanto pol�ticas como econ�micas. La oportunidad de movilizar recursos es la de controlar mercados regionales y organizar a personas en torno la consecuci�n de estos recursos. Esto est� acompa�ado de la baja capacidad estatal en ciertas zonas de territorio, donde el Estado no cumple con sus obligaciones primordiales como la m�s esencial: proteger a los ciudadanos. Por ello, sostenemos que son estos factores las causas de la persistencia de Sendero y no una suposici�n basada en la continuidad del discurso pol�tico e ideolog�a de estos.

A falta de pruebas emp�ricas, haremos un acercamiento a la zona que fue la fuente de recursos m�s importante para Sendero en pleno apogeo y las implicancias que jug� el mercado internacional de coca�na en este territorio: el Valle del R�o Huallaga fue el motor productivo de coca en el Per� a principios de los ochentas, gracias un alza de precio considerable en el mercado ilegal de la coca�na No est� de m�s decir que en dicho territorio no exist�a autoridad alguna, el Estado Peruano era incapaz de cualquier control en la zona, es decir, se cumple la premisa de incapacidad estatal. Cuando Sendero Luminoso entr� en el Valle de Huallaga, replegado por la fuerte ofensiva militar de 1983-84, los l�deres senderistas supieron aprovechar de inmediato la oportunidad de movilizar los recursos de la zona, es decir, el mercado de la coca, hasta ese entonces, controlado directamente por los narcotraficantes. Desde ese momento, asumieron funciones de gobierno, como la imposici�n de leyes y cobro de impuestos. A diferencia de la estrategia implementada en la sierra central, Sendero no tuvo la necesidad de de recurrir a m�todos coercitivos de extrema violencia, dado que la relaci�n que cumpl�a como intermediario entre los �cocaleros� y los narcotraficantes, beneficiaba a los primeros en dos aspectos. Primero, los proteg�a del control de precios de los narcotraficantes y segundo, de los intentos estatales de erradicar los cultivos (Kay 1999). Tampoco practic� adoctrinamiento ideol�gico intenso. Este papel como intermediario, por el cual tuvo la capacidad de controlar recursos y movilizarlos a su conveniencia, le permiti� seguir en la lucha armada contra el Estado en otros frentes.
A principios de los noventa, la cambiante demanda de la coca, influenciada por el precio internacional y los puntos de producci�n de coca�na o pasta b�sica a nivel regional, ocasion� una baja de los precios de la coca producida en el Valle del Huayaga, lo cual debilito considerablemente los recursos movilizados por Sendero Luminoso.

Siguiendo la l�gica del globo poco inflado (Pizarro Leongomez 2006), el mercado de la coca es peregrino y oscila entre motores productivos a nivel regional, con lo que el incremento de los precios en los �ltimos a�os ha tra�do una supuesta reaparici�n de Sendero Luminoso, lo cual se ha hecho a�n m�s expl�cito con las recientes emboscadas. Las preguntas que se desprenden de esta reactivaci�n son varias, la m�s com�n es si Sendero sigue ideologizado, si mantiene el compromiso pol�tico de hacer la guerra al Estado Peruano e implementar el para�so comunista. Otras interrogantes: �Sendero es un cartel, un intermediario, o una organizaci�n �asimilada� a los narcotraficantes como una especie de ej�rcito privado? o, acaso la m�s importante para la opini�n p�blica �Sendero es nuevamente una amenaza para la estabilidad del pa�s?

Evidentemente, todas estas preguntas no pueden ser contestadas salvo a base de intuici�n. Creo que bajo este intento de presentar el problema bajo una perspectiva comparada se puede intuir cu�l es la posible situaci�n del VRAE, sin embargo, es dif�cil diagnosticar sentado desde el escritorio en el que escribo, como muchos periodistas y bloggers acostumbran hacer. Creo que bajo la informaci�n propuesta, la respuesta a la primera interrogante es que no. A nuestro parecer, los miembros actuales de Sendero no est�n caminando en la b�squeda de caminar por el Sendero Luminoso de Jos� Carlos Mari�tegui, ni tampoco se encuentran fuertemente influenciados por la Cuarta Espada del Comunismo. Evidentemente, no hay que descartar la posibilidad de que existan cuadros capaces de revertir esta situaci�n e ideologizar la lucha, aunque el comportamiento de Sendero en el Huallaga delata que en pleno apogeo senderista los cuadros del Valle del Huallaga fueron los menos ideologizados. Por lo tanto, yo sospecho que declarar la guerra al Estado Peruano no est� en su agenda, al menos, no en la inmediata.

La segunda pregunta planteada, sobre cu�l es el car�cter de Sendero en la actualidad, es a mi parecer la m�s interesante. Hace pocas semanas, el mandam�s de las Fuerzas Armadas, E. Guibovich, en una entrevista hecha por El Comercio lanzaba la siguiente frase: Si no detenemos esto a tiempo, Sendero ser�n las nuevas FARC de la regi�n�. �Qu� tanto de cierto tiene esto? Pues, obviamente estos dos grupos comparten el hecho de sostenerse en el narcotr�fico para financiar sus actividades, adem�s de apoyarse en la poblaci�n residente en su espacio de operaci�n mediante la extorsi�n y camuflarse en lo m�s profundo de la selva. Sin embargo, seg�n Eduardo Pizarro Leongomez (2006) experto en el conflicto colombiano, la diferencia de las FARC con cualquier otro grupo armado en el mundo, es que a pesar de sus v�nculos con el narcotr�fico sigue d�ndole prioridad al objetivo pol�tico que plante� desde su nacimiento. �Lo mismo se podr�a decir de Sendero? No lo creemos. Si tenemos que catalogarlo en base a la similitud, Sendero estar�a m�s cercano a los grupos paramilitares de ese mismo pa�s, los cuales nacieron como grupos armados de autodefensa de regiones acosadas por la guerrilla. Estas, al ver la potencialidad financiera del narcotr�fico tras la ca�da de los grandes carteles y la aplicaci�n de una pol�tica anti-subversiva de lucha frontal, siguieron dominando las regiones bas�ndose en esta actividad.

La �ltima pregunta sin lugar a duda es la que despierta los miedos de la mayor�a de la poblaci�n. A nuestro parecer, el considerar a Sendero Luminoso aun como un grupo terrorista que mantiene su antigua estrategia �como hemos mencionado- es un error, por lo cual es improbable que intenten nuevamente el camino o sendero de la lucha popular. Sin embargo, de esto se desprenden dos cosas: primero que sin duda el VRAE es un reto para la consolidaci�n del Estado Peruano, en otras palabras, que no deje zonas desprotegidas creando ciudadan�as de baja intensidad, para decirlo en t�rminos de O�Donnell (1994), las cuales pueden ser aprovechas por organizaciones como Sendero Luminoso. La segunda observaci�n es de car�cter medi�tico y claro esta, pol�tica: sostener que Sendero es una amenaza latente para la paz nacional puede convertirse, como en d�cada del Chino, en un arma de control social; ya sabemos que en la pol�tica peruana hay cientos de remakes. Bajo esta �ltima observaci�n, la gran beneficiaria del resurgimiento medi�tico de Sendero Luminoso es Keiko Fujimori, la cual no se cansa de repetir el papel de su padre en la lucha contra la subversi�n.

Al igual que cuando le�a en el sill�n de mi sala sobre el-que-no-debe-ser-nombrado, refugiado en el Bosque Prohibido, deambularte y en b�squeda de un cuerpo por el cual perdurar su existencia, no pod�a de dejar de sentir esa extra�a sensaci�n de temor a un enemigo com�n, a un pasado nacional que no viv� y me contaron. Esa sensaci�n de aversi�n al terror y la posibilidad de su regreso, como la que tienen la mayor�a de peruanos cuando leen en los diarios que Sendero ha vuelto a realizar una emboscada en la inh�spita selva del VRAE.


"2011"

Volv�, otra vez porque estoy harto de cada bloggercito y comentarista pol�tico (porque de analistas no tienen nada) que escribe sin que nadie le diga �ya pe� brother, se conciente var�n, estas cagando fuera del water�. �Sobre que escriben esta vez? Pues sobre las elecciones que se avecinan (�?) el a�o 2011. Y es que todos quieren meterse al carro del pron�stico, todos quieren especular de una vez sobre el qui�n ganar�, qui�nes tienen posibilidades o qui�nes estar�n de relleno en esa kilom�trica c�dula electoral. Bueno, bac�n por ustedes el decir que Keiko puede ganar por lo que dicen las encuestas ahora, bac�n tambi�n que crean que Casta�eda es un buen prospecto, o que digan que Kucqchinsky (o como se escriba) puede que la haga si es que mueve bien sus fichas, incluso el decir que la izquierda busca un candidato y este parece prometer; genial, good effort boy, estrellita en la frente.


La verdad, ch�veres sus comentarios muchachos, pero se quedan en eso, en simples comentarios. �Por qu� soy tan duro con ustedes? Por una cuesti�n muy simple: ninguno se ha puesto a pensar en quien puede ganar las elecciones m�s all� de los sondeos de popularidad que se publican hoy. Se que todos son adictos a levantarse, prender la laptop y chekar de una la p�gina del comercio, ver la �ltima encuesta o la opini�n de mi comentarista favorito y en eso basan todas sus argumentaciones. Pero muchachos, arranquen ese poster de Susy Villar�n, y si bien el sondeo es una herramienta �til, esta no es determinante teniendo (ojo con esto) la campa�a presidencial tan distante. Pong�monos a pensar con detenimiento que es lo que hace un candidato ganar o no. �Qu� es determinante entonces para ver quien gana o no una elecci�n? Pues obviamente la postura pol�tica de cada candidato, cosa que se expresa en la campa�a, y cosa que �a mi consideraci�n- ninguno ha expresado de manera definida a�n.


�Pero a que me refiero con postura pol�tica? Pues no es el plan de gobierno que proponga cada candidato, porque aunque este sea muy bonito o te proponga ser como Alemania en 5 a�os, obviamente esto siempre ha sido de poca importancia pues hemos visto �en todo el mundo- candidatos con excelentes planes no salir elegidos. A lo que me refiero con discurso pol�tico no es sino la posici�n que cada candidato adopta en relaci�n a determinados puntos o temas clave en la pol�tica nacional e internacional; cosa que en el argot politol�gico denominamos �clivajes electorales�. La posici�n de los candidatos en estos clivajes electorales es la que de una manera u otra define al ganador. Por ejemplo, en la �ltima elecci�n en EE.UU. el clivaje electoral, en otras palabras, el problema clave que preocupaba a la poblaci�n de ese pa�s, era la crisis financiera; Barack Obama, con un plan m�s s�lido en ese aspecto logro convencer a la poblaci�n y salir vencedor. Dando ejemplos m�s cercanos, el clivaje en Colombia para elecci�n �y reelecci�n- de Uribe ha sido la pol�tica frente a la guerrilla, en Chile el clivaje desde el retorno a la democracia se relaciona mucho con la postura frente al gobierno militar, en Bolivia el clivaje tuvo y tiene un car�cter �tnico en la elecci�n y reafirmaci�n de Evo Morales, y acerc�ndonos a nuestro terru�o, la victoria de Fujimori en los 90�s tuvo el clivaje entre los a favor y contra el shock con los cuales Vargas Llosa era se�alado como abanderado de los primeros, o la elecci�n de Garc�a frente a Humala estuvo en relaci�n antichavista de uno y la Chavista del otro.


Obviamente, no podr�a se�alar cual va a ser el clivaje, el tema clave que decida la elecci�n del 2011, pero lo que si podr�a hacer es se�alar posibles clivajes, y en base a los candidatos que hoy consideramos podemos plantear distintos escenarios. De esta manera, podemos hacer una aproximaci�n m�s sesuda y politol�gica al asunto.


Clivaje Ricos vs Pobres.


Obviamente, si estamos al d�a en nuestra tarea, chekamos las cifras de pobreza, de desigualdad y la proporci�n de esta en la poblaci�n dir�amos sin titubear que quien se ponga de parte de los pobres la tiene hecha. En este caso, candidatos como Lourdes, Casta�eda y Kucchinsky la tendr�an harto dif�cil, les sacar�an la mugre con respecto a su origen social y los partidos que representan. Aunque Casta�eda y Kucchinsky se podr�an salvar si se mueven bien al ritmo de la cumbia, Lourdes �ya lo hemos comprobado- esta totalmente perdida. Los beneficiados, por ah�, podr�an ser Keiko y Humala, que tienen arraigo popular, sin embargo, considero a pesar que este clivaje fue pudo ser determinante en alg�n momento no creo que lo sea ahora. �Por qu�? Por una cuesti�n muy simple y obvia: los pobres no son los mismos en todos lados ni est�n expuestos a los mismos valores. Por ejemplo: a pesar de que en las pasadas elecciones Lourdes fue percibida como la candidata de los ricos, las cifras (que las podemos chekar en la p�gina de la ONPE) nos muestran que ella consigui� una buena votaci�n (incluso gan�) en muchos de los sectores populares de Lima. Si ampliamos la observaci�n, podemos constatar que la candidata consigui� buena votaci�n tanto en los sectores ricos y los populares de las ciudades del norte del pa�s, pero en cambio obtuvo pobres resultados en los sectores rurales y las ciudades del sur.

Esta diferencia entre los sectores nos deja con dos posibles clivajes: uno con relaci�n al centro (ciudades) y periferia (campo) y otro con relaci�n al norte y sur del pa�s.


Centro � Periferia, Norte � Sur


Obviamente, considerando que por lo menos el 70% de la poblaci�n del pa�s se concentra en las ciudades y que esta cifra esta en aumento, y tambi�n que el 30% de la (8 millones) se concentra en Lima, no hay que ser muy sagaz para darse cuenta que la mayor apuesta electoral est� en las ciudades, sobre todo en la capital.


Entonces, en lo que respecta al clivaje centro-periferia, quien apueste por las ciudades en vez de la periferia, las zonas rurales, estar� un paso por delante que sus competidores, sobre todo si logra consolidarse en Lima. Quien tenga un discurso articulador de toda la poblaci�n urbana apostar� por la mayor cantidad de votos, sin embargo, entre la poblaci�n urbana existe una gran diferencia entre el norte y el sur. Como vimos en las �ltimas elecciones, y cosa que pronostico se va a repetir, ya que las condiciones siguen siendo muy similares, la poblaci�n de los departamentos del sur, tanto rural como urbana, que se sienten olvidados por el estado en la actual bonanza econ�mica, apost� por un candidato antisistema, en cambio los departamentos del norte, espec�ficamente la costa norte, pr�spera e integrada al mercado internacional con la explotaci�n minera y exportaci�n de productos primarios, tuvo apuestas m�s moderadas y democr�ticas repartiendo su voto entre Lourdes y Garc�a. No voy a entrar en una discusi�n de la ra�z de estas diferencias, solo plantear la existencia de un clivaje entre el norte �democr�tico� y el sur �antisistema�. Para las pr�ximas elecciones Humala seguir� teniendo en el sur su basti�n principal, en contraposici�n del norte, el cual vota por opciones m�s moderadas.


Sistema � Antisistema, Ch�vez � Anti Ch�vez


Ahora que hablamos de Humala, a pesar de su apuesta por los pobres, por el sur y por la periferia, la cual le daba un alto �ndice de intenci�n de voto con la cual logr� pasar en primer puesto a segunda vuelta, no logr� ganar. �Por qu�? Como afirma Vergara (2007) sobre las elecciones - el cual no nos cansamos de citar en este blog � este fue acusado de estatista, antidemocr�tico y pro-chavista, lo cual est� en contraposici�n a al elector promedio en la ciudades. El apoyo o condena a las pol�ticas de Ch�vez fueron determinantes para el desarrollo electoral.


De esto podemos sacar dos puntos importantes. Primero, lo que importa es la posici�n dentro de lo que la poblaci�n percibe acerca de los procesos regionales y globales, siendo m�s claros dado que es lo m�s relevante hoy, importa la posici�n de cercan�a con el r�gimen Chavista. No entrar� en la discusi�n si Humala ten�a vinculaci�n personal o ideol�gica con Ch�vez, lo importante es que esa percepci�n de cercan�a lo sepult�. Considero que Humala puede que aprenda de sus errores y plantee de primera una distancia, sin embargo, la percepci�n de la poblaci�n alentada �o creada- por los medios de comunicaci�n que consideran su discurso como desfasado y pol�ticamente incorrecto pueden enterrarlo tambi�n. Entonces, obviamente cualquier candidato que aspire al sill�n presidencial deber� marcar distancia en este aspecto.


Segundo, el discurso anti sistema �por m�s que quisieron los medios de comunicaci�n- no fue el causante de la derrota de este candidato. Si algo hay que ceder a la postura anti sistema, es que en las ciudades costeras, principal y obviamente en Lima, esta fue rechazada por casi todos los sectores. Sin embargo, viendo los datos del �ltimo latino bar�metro, podemos ver claramente como hay una fuerte inclinaci�n de la opini�n peruana lejana al respaldo hacia las instituciones democr�ticas. Algunos argumentan que esta postura de rechazo demuestra la poca confianza en la democracia como sistema de gobierno, sin embargo, yo me inclino a pensar que m�s que un rechazo a la democracia en s� se trata de un rechazo hacia las instituciones debido al poco prestigio que poseen. En todo caso, el discurso anti sistema es aun capaz de congregar a un gran n�mero de electores y ser considerado por nosotros como un clivaje respetable.


Chino � Anti Chino


Habl�bamos de discursos pol�ticamente correctos e incorrectos. Quiz�s esta es la parte de pura especulaci�n del art�culo, pero pensando en un escenario electoral en el cual se presentan figuras como Casta�eda, Toledo, Lourdes y Kuckchinsky, los cuales se repartir�n los sectores urbanos, ricos, clase media y uno que otro pobre, con discursos de continuidad del sistema; y otro conformado por Humala y quiz�s alg�n outsider -aunque considero una posibilidad remota dado que el espectro est� copado - lo cuales apostar�n por la periferia, los departamentos del sur y el discurso antisistema. Como dir�a Vergara, por un lado tenemos a los candidatos que est�n apostando por los sectores modernizados del pa�s, incluido dentro de las din�micas de la globalizaci�n y reconocido por el estado, y por el otro el sector que lucha por incluirse dentro de la modernidad, excluido hist�ricamente de todo proceso y sin reconocimiento. En esta argumentaci�n, Garc�a sali� victorioso pues se coloc� en el medio, con un pi� en el primero y disputando el otro con su opositor.


Si consideramos que para las siguientes elecciones tendremos un escenario similar al anterior, o por lo menos en las condiciones en las que nos encontramos hoy, la pieza que encaja en ese vaci� que dejar� Garc�a es nada menos que Keiko Fujimori, la cual se presenta como una extensi�n de su padre, legitimada por un �carisma heredado�. Weber puro. Amplios sectores de la poblaci�n recuerda, a pesar de Cantuta y Barrios Altos de por medio, los beneficios que les otorg� el gobierno de Fujimori y los logros en materia econ�mica e infraestructura, tanto como la derrota de Sendero Luminoso. Esto es para Keiko una bendici�n y una condena, ya que a pesar de tan solo tener una propuesta clara � la amnist�a del Chino � aparece primera en la encuestas. Sin embargo, esto puede costarle un gran precio pol�tico debido a que el gobierno de su padre no tuvo ning�n respeto por las libertades individuales, la divisi�n de poderes y la democracia, lo cual pesa en las ciudades. Ya escuchamos decir a Keiko, comentando en un mitin la sentencia a su padre, que el poder judicial no sirve para nada.


A pesar de todo el apoyo que Keiko pueda tener, su discurso es considerado pol�ticamente incorrecto. Quiz�s este �ltimo punto es muy debatible: por un lado podr�amos decir que la focalizaci�n de los medios puede producir, al igual que en el caso de Humala, que el candidato gane popularidad, o tambi�n podr�amos decir que este puede sepultar en una ola de opiniones negativas, pero en todo caso debemos considerar a los medios como un factor de importancia fundamental en una elecci�n. Igualmente, creo que los medios juegan un papel importarte mas no determinante, al menos si nuestra perspectiva es a partir de clivajes.


En conclusi�n, los clivajes que hemos expuesto son los que han polarizado el voto de la poblaci�n en el pa�s a lo largo de los �ltimos a�os. Como hemos postulado, las divisiones sociales en diferentes niveles pueden determinar el triunfo de derrota de los candidatos que aparecen en las tablas de IOP, de esta manera podemos hacer un an�lisis de las preferencias electorales desde una perspectiva sociol�gica y no un simple comentario sobre los candidatos y sus elecciones dentro de un plano competitivo. En mi opini�n, los clivajes m�s determinantes seguir�n entre las opciones institucionales (pro-sistema) y discrecionalistas (�antistema?), lo cual est� profundamente ligado al clivaje pro o anti Fujimori, lo cual sin duda marcar� el debate pol�tco gracias a la emergencia de Keiko como candidata de peso. Este clivaje es interesante porque muestra como un estilo de hacer pol�tica; �el fujimorismo�, influye de manera tan determinante en la polarizaci�n del pa�s. Es decir, el clivaje populista, el cual tan vez encierre todos los anteriores.


As� que se�ores, bloggers y periodistas, ojala que esto les sirva para hacer an�lisis m�s sesudos, teniendo en cuenta que poco el plano social actual y no simplemente las acciones de los candidatos. Lo que cuenta es, en este sentido, qu� tan hincha de parte de que clivaje pueda ser el candidato. En definitiva hace falta escribir mucho sobre este aspecto, y sobre todo, hacer investigaciones emp�ricas. Se los dejo de tarea.



Ni de derecha ni de izquierda, sino todo lo contrario


Como saben, en este blog nos encargamos de cargarla contra cualquiera que empiece a hablar cuestiones sin fundamentos y presentar juicios sin pruebas, como si de dogmas sacramentales se tratase. Y saben que, esta tarea es muy ardua, casi heroica. Se trata de buscar y revisar todo lo que se publica a diario �principalmente en la web- y hacerlo pasar por nuestro �scanner refutista�.


Entre otras cosas, entre la com�n opini�n sobre el acontecer nacional, �ltimamente hemos solido encontrar un sin fin de dimes y diretes entre aquellos personarijillos �in� de la opinolog�a peruana. �Y saben que? Realmente la hemos pasado bien leyendo todas esas acusaciones cruzadas como cargarle el peso del populismo a uno, del autoritarismo a otro, del fracaso econ�mico, de la crisis mundial, y mas bla bla bla y bla!. �Y saben que m�s? Es muy graciosa esa creatividad de inka cola con la que cuentan todos ellos pues inventan severos apodos como �izquierda caviar�, �izquierda carn�vora�, �izquierda vegetariana�. �izquierda naif�. Very funny guys.


Pero �por qu� me he tomado la molestia de leerlos a ustedes se�ores? (�Pooorqueeee?) Porque creo que es necesario una an�lisis conciente, una revisi�n a fondo sobre lo que significa ser de derecha o ser de izquierda en este pa�s �Y por qu� lo digo? Porque en este pa�s estamos habituados a concebir las cosas de blanco o de negro sin tomar en cuenta los distintos matices que existen en el medio, y peor a�n, estamos habituados a concebir esas categor�as como estables a trav�s del tiempo, sin tomar en cuenta las din�micas hist�ricas, pensando que por tener una orientaci�n pol�tica esta implica necesariamente estar de acuerdo con todo, y sobre todo, SOBRE TODO, estamos habituados a hacer consideraciones subjetivas acerca de la orientaci�n pol�tica de los individuos seg�n su posici�n social, labora o econ�mica, cosa que obviamente no es determinante.


Antes de seguir, vale la pena la aclaraci�n refutista de rigor: aqu� no negamos que existan �derechas� o �izquierdas� en la pol�tica. Obviamente, este tipo de etiquetas son comprobables te�rica y emp�ricamente. En la teor�a pol�tica, quiz�s podr�amos hablar de dos posturas contrapuestas como menciona Sartori, una que sigue la tradici�n Hobbesiana y otra a Rousseau. Estos dos autores no son de ninguna forma patriarcas fundacionales de derecha e izquierda, sino m�s bien, los dos aportan concepciones sobre la naturaleza del hombre utilizadas por las dos corrientes fundamentales, el liberalismo y el socialismo, para decirlo as� al tun-tun. Por un lado, Hobbes pensaba que los hombres viven en un estado natural de competencia entre s�, por lo que es necesario ceder su poder de defensa a un tercero, el cual ser�a el encargado de hacer cumplir las convenciones. Por otro, Rousseau pensaba que el hombre era naturalmente bueno por lo que era posible un estado en el que se cumpliera la �voluntad general�. Es decir, el mito de la libertad versus el mito de la igualdad. Bajo esta tosca diferenciaci�n que hemos formulado se han concebido a los lados otro tipo de dicotom�as: por ejemplo la econ�mica que formula a la derecha las orientaciones al libre mercado y al otro lado al proteccionismo, o tambi�n podr�amos hablar sobre la relativa a los problemas sociales, que conciben a la iniciativa individual como productora del progreso y por el otro la necesidad del asistencia, o tambi�n podr�amos hablar de las posturas pro religiosas o pro secularizaci�n del estado. En fin, podr�amos seguir.


Generalmente, se han construido ciertos �como decirlo- �aglutinamientos� de posturas con los cuales caracterizar la derecha y la izquierda. Evidentemente, estas caracter�sticas dependen de los criterios con los cuales se jusgue a un individuo o grupo dentro del espectro pol�tico en un contexto determinado, o mejor dicho, todo depende de cu�l sea el factor que genere la dicotom�a derecha-izquierda en los pa�ses, la cual consideramos no es igual en todo sitio ni menos caracter�stica �nica de un tipo de ideolog�a.


Quiz�s se me podr�a decir que la postura clave, la que determina la posici�n izquierda-derecha en el Per� es la consideraci�n sobre la forma que debe adoptar el manejo econ�mico. Un manejo liberal esta relacionado al capitalismo, ergo, derecha; por otro lado, un manejo m�s proteccionista, m�s intervencionista en la econ�mica, esta relacionado con las consideraciones socialistas de izquierda. Estoy de acuerdo con esto, quiz�s esta es la l�nea divisoria, la l�nea b�sica que separa a unos de otros en este pa�s, sin embargo, a cada lado de esta divisi�n se han ido agregando nuevas posturas que �valga la aclaraci�n- no son posturas determinantes de la derecha y la izquierda, ya que uno puede mostrarse a favor o en contra sin que eso niegue fundamentalmente la posici�n pol�tica que uno adopta. Me explico: por ejemplo hoy se considera de derecha defender la participaci�n de las fuerzas armadas en el conflicto armado interno, o tambi�n se considera de izquierda una postura a favor de una mayor protecci�n a las comunidades ind�genas, sin embargo, como he se�alado, esto no implica una contradicci�n con la dicotom�a econ�mica que determina el posicionamiento pol�tico en el pa�s.


Podr�a decir sin temor a equivocarme que existen individuos que se reclaman de una determinada postura pol�tica pero que tienen estas posturas que parecen ser contradictorias. Eso es natural, siempre han existido distintos matices en la derecha y la izquierda. Pero la derecha (gracias Alditus) ha inventado todo un nuevo vocabulario para referiste a sus enemigos del otro lado. Los �llam�mosle- apodos como �izquierda caviar�, �izquierda vegetariana�, �izquierda carn�vora� son altamente graciosos, y la verdad muchas veces caen perfecto para poder se�alar a los individuos. No voy a entrar en un debate muy serio frente a la utilidad o la realidad que cobran estos, sino m�s bien quiero se�alar una cosa que me ha estado rondando. A pesar que muchos de estos apodos tienen validez pues se�alan una determinada postura dentro de la izquierda o la derecha, muchas veces se peca de un uso indiscriminado de estos que suele caer en el error.


�A que me refiero? Pues si dec�amos que es un error metodol�gico considerar a la izquierda o la derecha como un todo, como un c�mulo de posturas a las que se tiene uno que adherir, pues un error a�n peor es considerar que un individuo, por el solo hecho de pertenecer a una determinada clase social, tener alg�n cargo laboral o haber sufrido un hecho fortuito debe de �por una cuesti�n mec�nica- estar a uno u otro lado de esas posturas. Obviamente esto no es as�. Ejemplo: estudiar en San marcos, ser hijo de padres ayacuchanos, vivir en el centro de lima e chapar la combi todos los d�as no te hace fan ac�rrimo del cojo Diez Canseco; tampoco el vivir en la Molina e ir a ver la exposici�n de la CVR te hace necesariamente un �Caviar�. Lo que quiero apuntar es que este uso de apodos y categor�as se esta considerando la procedencia como un determinante de la postura pol�tica, cosa absolutamente err�nea por donde se la vea. Eso es peor aun causita.


Como reflexi�n final les voy a exponer mi postura frente a este embrollo. Siguiendo las ideas de pensadores que se definen como neo-marxistas como Chantal Mouffe y Ernesto Laclau, Butler o Zizek, considero en primer lugar, y lo que me parece lo central de todo este asunto, es que todos, absolutamente todos, adoptamos ciertos roles en la sociedad y adem�s estamos expuestos a ciertos fen�menos, sin embargo, esto no llevar� necesariamente a una determinada manifestaci�n o postura del tipo pol�tico; por ejemplo, en los a�os 20� ser obrero no te hac�a necesariamente un comunista, o hablando en base a casos actuales, las mujeres, madres, trabajadoras y pobres, que adem�s sufren el maltrato f�sico de sus esposos no es una condici�n que va a llevar de manera mec�nica a que todas ellas se vuelvan feministas de izquierda; hay otros factores de por medio. En segundo lugar, esa idea de que todos tendremos una postura pol�tica que esta marcada por nuestra condici�n socioecon�mica �u otra- es totalmente falsa; seguir este tipo de razonamiento nos llevar�a al absurdo de pensar que todos los pobres, por ser pobre votaron por Ollanta, o que todos los ricos, por ser ricos votaron por Lourdes (Ver Vergara 2006, plis), o tambi�n a pensar, como puse en los ejemplos, que el hecho de estar con la CVR te hace de izquierda, y que manejar un Peugeot te hace de derecha; en otras palabras, si piensas eso, estas realmente jodido hermano.


Lean esto con atenci�n: Lo que pasa en el mundo �y en el Per�- es que las personas tienden a simpatizar con distintas cosas, muchas veces contradictorias, porque hay distintos discursos que articulan cada postura que tienen como sujetos y los mueven hacia una cierta manifestaci�n del tipo pol�tico. Recuerden el ejemplo de las mujeres maltratadas y pobres que puse: no por esta condici�n van a simpatizar necesariamente con el feminismo de izquierda pues se necesita primero �en pocas palabras- que este discurso �articule� a las mujeres hacia este tipo de manifestaci�n pol�tica. Podemos pensar tambi�n en lo que sucede con las mujeres que no son maltratadas en sus hogares, tienen dinero pero son feministas �Deber�an estar fuera del feminismo, dejar abogar por el respeto a los derechos f�sicos, ser de derecha? La verdad, como he mencionado, todo depende de la forma en la que el discurso articule al sujeto dentro de s�; en este caso, podr�a esperarse un distinto matiz del discurso.


Por �ltimo, hablando m�s del tema de las categor�as pol�ticas derecha-izquierda, estos son igualmente discursos que los individuos adoptan, pero que sin embargo contienen en s� distintos matices, no son para nada adscripciones homog�neos y dogm�ticas. Es por esa raz�n que hablamos de distintos tipos de izquierda o de derecha, asimismo hay que tener en cuenta el factor que genera esta dicotom�a (para el caso peruano, como mencion�, es de tipo econ�mico en su mayor�a). As� es, causita.


Say no more


No es otro tonto post sobre un museo

Se ha escrito mucho, much�simo a ra�z de la negativa del Estado Peruano de recibir dos millones de d�lares del gobierno alem�n para la construcci�n de un �Museo de la Memoria�. Y claro, ya ha llegado a niveles de asco ver tanto bloggersito y periodista colgarse de la noticia, crey�ndose �oh, soy la reserva moral de este pa�s, tengo que escribir como sea el tema�. Hasta ahora solo he le�do comentarios como �Que mal el gobierno� �Que pena me da ser peruano� �Qu� mala imagen internacional estamos dando� y un largo etc. Bla Bla BLA!


Antes de seguir con este art�culo, queremos dejar unas cosas claras. En primer lugar nos parece importante que se existan registros visibles para todos los peruanos del conflicto armando de 1980 al 2000, y nos encontramos de acuerdo por lo dicho por la gran mayor�a de analistas y los manifestado por el comunicado encabezado por Mario Vargas Llosa, firmado por otras personalidades �in� del pa�s. Y s�, por supuesto que consideramos una l�stima que el gobierno no acepte un donativo para construir el museo, el cual ser�a un elemento simb�lico de la memoria del conflicto.

Por otra parte, las razones del gobierno para regresar la donaci�n son las mismas articuladas contra la CVR desde su creaci�n, las cuales llegan desde las fuerzas armadas y de manera m�s discreta, desde la derecha del espectro pol�tico. Estas cr�ticas tienen su origen en la formaci�n misma de la CVR, la cual es la causa principal de que no haya tenido mayores repercusiones en la sociedad civil y solo en algunos �mbitos universitarios (l�ase la U.Cat�lica).

El argumento b�sico de los que se muestran en contra de la CVR es que la mayor�a de sus integrantes son personas asociadas a la izquierda pol�tica y por lo tanto, el informe tendr�a un sesgo pro-senderista y en contra del desempe�o de las FFAA durante el conflicto (un remake de la acusaci�n de que toda la izquierda es revolucionaria). Este argumento no es del todo falso; efectivamente, la mayor�a de los comisionados son personas cercanas a la izquierda, e incluso algunos de ellos al inicio de las acciones terroristas no denunciaron los atropellos, pero por otro lado, es falso que la comisi�n denuncie �nicamente a las fuerzas armadas e intente indultar a los terroristas. Eso es lo que Alditus nos quiere hacer creer.

Denuncia las FFAA, s�, pero lo hace con mayor dureza respecto a Sendero Luminoso, al cual adjudica el 54% de las v�ctimas fatales (CVR 2004). No s� cuantas de las personas que se muestran en contra de la CVR han le�do el informe, o al menos la versi�n abreviada Hatum Willakuy; creo que muy pocos. El informe es bastante objetivo sobre las violaciones cometidas por los dos actores principales del conflicto, lo cual es compresible que no le guste a las fuerzas armadas porque relatan los abusos cometidos contra la poblaci�n �civil�, la gran afectada por el conflicto entre dos fuegos. Este argumento anti � CVR est� muy bien resumido por el in�dito historiador H�ctor L�pez en un panfletero art�culo que titula �No al frente legal del terrorismo� donde concluye: �No permitamos que manos mercenarias que reciben d�lares o euros por su abyecto oficio se atrevan a se�alar como violadores de derechos humanos a quienes en el cumplimiento del deber arriesgan generosamente sus vidas.� Esta acusaci�n contra la CVR de ser un frente legal de terrorismo y olvidar los derechos humanos de los efectivos estatales es simplemente descabellada. La pregunta que habr�a de hacerle a estos �contras� es �Si? �Por donde eh?

Ahora bien, dicho esto queda otro punto clave: la falta de una repercusi�n importante en la sociedad civil, en la que el informe ha pasado desapercibido. La respuesta es muy clara; a diferencia de otros pa�ses en los que se ha implementado una comisi�n de la verdad, en el Per� esta fue implementada gracias una peque�a oportunidad pol�tica que tuvo un sector de la izquierda (acad�mico-intelectual-caviar) durante el gobierno de Valent�n Paniagua, cuando se aprob� su creaci�n. Es decir, a diferencia de Chile o Argentina, donde hubo una movilizaci�n de importantes sectores de la poblaci�n que exig�an el esclarecimiento de los hechos y derivaron en la Comisi�n Rettig y S�bado respectivamente, en el Per� esta fue exigida y realizada por unos pocos intelectuales y no fue demandada por la v�ctimas, presumiblemente porque la mayor�a (ojo, digo mayor�a) no tuvo �ni tiene- relevancia pol�tica para el estado peruano; pobres y quechua-hablantes alejados del Estado.

Tanto en Chile como en Argentina, las v�ctimas pertenec�an a una extendida clase media la cual exigi� la apertura de las investigaciones; un ejemplo perseverante de lucha son las Madres de la Plaza de Mayo, otro ejemplo de la relevancia de las v�ctimas es que Michelle Bachelet sea hija de un hombre asesinado por la dictadura militar. Seg�n la propia CVR, la mayor�a de las v�ctimas fueron registradas en los departamentos de Ayacucho, Jun�n, Huancavelica y Apur�mac, de la misma forma que m�s del 50% de estas pertenec�an al quintil m�s pobre de la poblaci�n y cuya gran mayor�a ten�a como legua materna otro idioma diferente al castellano. Es decir, el sector hist�ricamente m�s olvidado por el Estado Peruano, que hasta el a�o del inicio del conflicto -1980 - no otorgaba derecho a voto a los analfabetos.

Como hemos dicho en p�rrafos anteriores, es una l�stima que el gobierno no haya aceptado la donaci�n alemana, pero sin embargo nos parece que no debemos quedarnos en rasgarnos las vestiduras porque el museo no ser� construido. Si pues, alguien sensato se ha preguntado almenos �D�nde iba a estar ubicado? �Qui�nes hubieran sido los visitantes? Creo que son preguntas de f�cil respuesta; estar�a ubicado en Lima y luego de la inauguraci�n, Polizontes presente, sino no vale, ser�a una visita obligada de los hinchas m�s ac�rrimos de APRODEH. De ah�, no creemos que tuviera m�s relevancia, se invitar�an a algunas v�ctimas del terrorismo el d�a de la inauguraci�n, unas pocas, y luego nunca m�s, s�lo para la foto oficial. �Algunas de las indignadas personas que se ha manifestado en contra se han preguntado qu� es lo que realmente quieren las v�ctimas? �C�mo es que a su entender deber�amos enfrentar las secuelas del terrorismo en el presente? Muy pocos lo han hecho, me atrevo a decir que el �nico que ha mostrado datos de opini�n p�blica ha sido Martin Tanaka (http://martintanaka.blogspot.com/2009/03/la-memoria-y-el-museo-de-lamemoria.html) en la que muestra los resultados de la encuesta publicada en la revista "Memoria", s�lo nos limitaremos a presentar un gr�fico de los publicados por Tanaka:


La mayor�a de las personas que viven en ciudades, las cuales se encuentras m�s cercanas al Estado y sufrieron en menor medida el conflicto interno, creen que es mejor recordar lo que pas�, mientras que las regiones m�s afectadas por el conflicto � l�ase las m�s alejadas del Estado- creen que es mejor olvidar y no remover el pasado. Creemos que esto debe ser tomado en cuenta, sobre todo por el gobierno, que debe crear una pol�tica oficial seria frente al conflicto y no seguir con el negacionismo que ha adoptado desde el gobierno de Garc�a. Ojo, eso es la postura que defendemos.

Finalmente, a esto se resume todo el este embrollo, es decir, a una pol�tica estatal con respecto a los hechos y a la comisi�n que investig� los acontecimientos, pol�tica que desestima el informe de la CVR dado que implica al partido de Gobierno (unos de los a�os m�s sangrientos fue 1989) y un sector importante de las FFAA. Por otro lado, a pesar de que lamentamos la actitud del gobierno, creemos que no es s�lo necesario un museo para recordar y reconciliarnos, sino es primero necesario �acordarnos� de las v�ctimas que a�n viven hasta la actualidad alejadas del Estado. Solo as� la violencia no ser� repetida.


Ay Laurita

Es curioso que los que opinan sobre pol�tica no parezcan haber abierto nunca un libro de politolog�a. Si soy ama de casa, ling�ista o cirujano, opinar sobre algo que a todos nos concierne (como la pol�tica) no tiene nada de malo, es m�s, es una muestra de dialogo alturado en la mesa familiar, al menos muchos m�s que sobre el regreso de Magaly y el pucha t�a, viste como le sac� la vuelta su mujer al Puma, pobrecito.
Opinar de pol�tica est� bien, pero otra cosa es decir, bac�n, yo mismo soy, hago mi blog y que todos lean las cosas que se me ocurren sobre la pol�tica nacional. Eso es otro nivel, porque en la gran parte de los post publicados en los blog que dicen ser pol�ticos se utilizan t�rminos y conceptos a diestra y siniestra que revelan no estar muy claros para los que los utilizan; representaci�n, sistema de partidos, gobernabilidad, democracia representativa, todo es una mezcolanza de conceptos sin definir y sin especificar.

Este es el caso de Laura Arroyo, del blog Menos Canas. Laura, Laurita, es ling�ista y como ella misma dice en su bit�cora �defensora de los derechos humanos y amante de la democracia�. Hasta aqu� ch�vere contigo, pero �porque un blog de pol�tica?

Hace unas semanas Laurita public� un post sobre los partidos pol�ticos y el sistema de partidos peruano (ver http://menoscanas.blogspot.com/2009/02/desesperacion-partido-politico.html) en el que de manera asombrosa elabora una definici�n de partido pol�tico muy propia y a la vez critica el �inexistente� sistema de partidos peruano� analizando el intento de los fonavistas de lograr una inscripci�n como partido pol�tico. Es asombros que se pueda hablar de tantos temas en un solo post.

Pues ahora bien, vayamos por partes. En primer lugar, al discutir el intento de los fonavistas de crear un partido pol�tico, Laurita afirma que �un partido pol�tico �no es, ojo con esto, un espacio compartido por un inter�s espec�fico, sino un espacio compartido por personas que se identifican con una ideolog�a respecto a una serie de pol�ticas.� Perm�tanme discrepar. �De d�nde sacaste esta definici�n Laurita? O mejor dicho �Qu� pasaba por tu cabeza en ese momento? D�noslo.

Utilizare la definici�n m�nima que postula Sartori (1977) en la que plantea que un partido pol�tico es �cualquier grupo pol�tico identificado por una etiqueta oficial que se presenta a elecciones y es capaz de colocar a trav�s de estas (sean esta elecciones libres o no) candidatos en el oficio p�blico� (Traducci�n propia)

Bajo esta definici�n los fonavistas podr�an constituir un partido con facilidad, ya que los partido son agrupaciones que buscan obtener metas concretas y ocupar cargos representativos en el gobierno, es decir, como afirma Laura que no es un partido pol�tico, un partido pol�tico s� es �un espacio compartido por un inter�s espec�fico� a lo que le falto agregar: cuya meta es tomar parte de alg�n cargo en el gobierno. Si minimizamos a�n m�s la definici�n de Sartori, un partido pol�tico es b�sicamente, una agrupaci�n de cualquier �ndole que busca tomar parte o todo el poder. �Ideologia? Pues no es necesaria Laurita �Ideario? Menos �Inter�s? Eso es lo �nico esencial.

Por consiguiente, la definici�n de Laurita -ojo con esto- basada en identificaci�n con respecto a una ideolog�a en particular es al menos secundaria e incluso irrelevante, ya que existen partidos sin ideolog�a y que responde a �issues� particulares de la poblaci�n. Revisemos la historia: Melendez y Roncagliolo (2006) afirman los siguiente con respecto a los partidos pol�ticos peruanos surgidos luego en los noventas: �los partidos pol�ticos nuevos, que se fundaron en la d�cada de los noventa, los hicieron bajo el contexto de ajuste estructural (�) y homogenizaron un discurso de centro, con d�biles definiciones ideol�gicas y con un inter�s en representar pol�ticamente �issues� particulares, como la descentralizaci�n y la lucha contra la corrupci�n.� Para el caso de los fonavistas, ya pues Laurita, f�jate bien, pon dos dedos de frente, estos responden un �issue� en particular, la devoluci�n de su dinero, lo cual hasta ahora ha sido un problema ignorado por los gobernantes de turno.

Es iluso pensar que la mente de los fonavistas est� llegar a la presidencia de la republica, lo que a ellos les interesa es lograr pasar la vaya electoral y colocar a uno o unos pocos congresistas de su partido, los cuales pongan el tema en agenda si es que el refer�ndum del mayo les es desfavorable. Es algo muy parecido a la estrategia de los partidos verdes en Europa. Estos partidos no intentan tomar el poder por completo, pero si parte de este, es decir, curules en los parlamentos con el fin de que el medio ambiente este en agenda. Ninguno de estos partidos, por no contar con una base social fuerte, pretende lograr una mayor�a o ganar la presidencia.

En un segundo lugar, Laura hace un comentario sobre la representaci�n pol�tica en el Per�. Por lo que he podido entender, postula que al estar tan desprestigiada la clase pol�tica en el pa�s, los ciudadanos crean redes sociales en las cuales se sienten representados. Laura afirma �es de este modo que los ciudadanos empiezan a crear sus propias redes de identificaci�n. As�, ya no se vota por quien hace una real mejor campa�a, o por quien presenta una mejor propuesta program�tica, o por quien representa una ideolog�a pol�tica que calza con la personal, etc. sino, se vota por �uno mismo�. Laurita una pregunta, en todos estos a�os, desde que ingresaste a la universidad, desde que egresaste de ella, desde que votaste por primera vez, desde que tu control remoto puso de manera voluntaria CNN y no MTV, desde que revisas rutinariamente los diarios de todo el mundo, desde que escribes en el blog, en todo este tiempo transcurrido �Realmente pensaste que en una democracia realmente se vota por quien presente una �mejor propuesta program�tica� o por �quien representa una ideolog�a�? Si es as�, pues te digo sinceramente, has perdido mucha pero mucha plata. Desde W. Burke, pasando por los modernos como Marx, Gramsci y Weber, hasta soci�logos como Bourdieu, psicoanalistas como Lacan o polit�logos como Downs o Manin, todos ellos te dir�an que el �ltimo factor por el cual la gente manifiesta una preferencia es de cuestiones pasionales y de apego, de clase, de identidad, por carisma del postulante, por un c�lculo costo beneficio, o por miles de razones m�s; pero ojo Laurita, ni en la mejor democracia escandinava los ciudadanos votan por las cuestiones que tu mencionas. Esa es la realidad.

Otra pregunta: �C�mo es posible votar por �uno mismo�? si uno vota por uno mismo, no es posible que exista la representaci�n, porque entonces ya no existe representado ni representante. Creo entender que a lo que Laurita se refiere es al problema de la infra-representaci�n en el Per�, la cual identifica como consecuencia del deterioro de la imagen de la clase pol�tica del pa�s. Aqu� debo decir lo siguiente: el deterioro de la imagen de la clase pol�tica no es la causa de la falta de representaci�n. La falta de representatividad de los partidos pol�ticos obedece a problemas de gobernabilidad ocurridos en la d�cada de los ochenta, el cambio de una arena pol�tica movimientista a una arena pol�tica med�atica (Tanaka 1998) y los cambios estructurales ocurridos luego del autogolpe del 92, en el que aparece un r�gimen autoritario que disminuy� los niveles de competencia pol�tica de los partidos fundados con anterioridad a la d�cada de los noventa. (Melendez; Roncagliolo, 2006) No me detendr� sobre este punto ya que resultar�a demasiado extenso, sin embargo me sirve para que Laurita se de cuenta que las cosas no son como las plantea. Ahora bien, �Qu� es representarse a uno mismo, Laura? �Crear redes de identificaci�n social entre personas similares? �Convertir estas asociaciones en formas de representaci�n pol�tica? Esto simplemente no queda nada claro, pero lo que si te puedo decir, y no te ofendas, es que la gente no vota por uno mismo, la identificaci�n con el candidato a votar responde a una compleja combinaci�n de ingredientes tanto racionales como emocionales, esto ya qued� claro en el p�rrafo anterior.

Para terminar, Laurita, coraz�n, que no te debes perder a Rosa Mar�a Palacios a las 11, que asistes puntualmente a los debates de IDL, que has dejado de un lado a Saussure para escribir sobre lo que �apasiona�, t�, amante de la democracia, las misma de ayer, la incondicional defensora de los derechos humanos, hincha a muerte de la CVR, que debiste lavar la bandera frente a palacio de gobierno, te digo, t�malo como una cr�tica constructiva, que tus conceptos estas errados.

En primer lugar, tu definici�n de partido pol�tico no es consistente y no tiene ninguna bas� acad�mica, es decir, se te ocurri�, pero no pues, as� no funcionan las cosas, hay que leer antes de escribir. Un partido pol�tico no es un espacio compartido por personas que se identifican con una ideolog�a, por el contrario, es un grupo pol�tico que presenta candidatos a elecciones con el fin de que estos ocupen cargos p�blicos. Listo, no m�s, lo ideol�gico es secundario; as� de f�cil y pr�ctico, no hay que sacar explicaciones trasnochadas de qu� es en realidad un partido pol�tico. Los fonavistas pueden organizar un partido sin ning�n inconveniente. Estamos de acuerdo en que estas intenciones responde a una crisis de representaci�n, es cierto Laura, punto pa� ti, pero no por las causas que expresas, ni tiene los resultados de representaci�n sin representantes que expones, sino son formas de hacer una medida pol�tica efectiva para un grupo particular, es el mismo caso de los Movimiento Regionales y Organizaciones Colectivas de Alcance Local, las cuales van ganando terreno en el interior del pa�s a la ausencia de partidos nacionales fuertes (Vergara, ponencia LASA 2007). (Si te interesa te podemos mandar bibliograf�a recomendada).






Manifiesto Refutista

Indignados por lo que se publica en la prensa, lo que se escribe en los blogs, por lo que se dice en la radio y la televisi�n, hemos decido fundar �La Refuta�.


�Indignados de qu�?
Del discurso barato de los pol�ticos, del debate por nimiedades, de la difusi�n de pseudo axiom�s. Indignados de los argumentos de aquellos que dicen ser "analistas pol�ticos"; periodistas, bloggers y abogados, que tienden a explicar la pol�tica sin ning�n marco te�rico, lo cual convierte sus opiniones en simples impresiones; lo mismo que el dicharachero taxista nos comenta sobre la situaci�n del pa�s, comentarios muchas veces m�s acertados, porque despu�s de que les has explicado que no, que la ciencia pol�tica no tiene nada que ver con el derecho o que t� no quieres ser presidente, se lanzan con el an�lisis a toda m�quina mientras parecen olvidar el volante, y a veces (si es que no te toc� un fascista que quiere fusilar gente y no para de tocar el claxon) encuentras puntos de vista interesantes.
Pero son eso, puntos de vista, y no pe var�n, t� que tienes t� blog o escribes en La Republica, lo que t� opinas no es ciencia; bac�n tu punto de vista, mostro lo que se te ocurri� mientras conversabas con tus patas en el San Antonio, pero existe una rama acad�mica que se llama ciencia pol�tica, �te suena? y no, no amigo taxista, blogger, periodista, abogado; no tiene nada que ver con derecho, es una ciencia social y claro, de ninguna manera tenemos la m�s m�nima intenci�n de ponernos la banda presidencial ni juramentar en el congreso por la papa a la huancaina, la provincia de Chumbivilcas o el b�culo de viracocha.

Marx, no Karl, sino Groucho, parece estar pensando en algo similar cuando dec�a que la pol�tica es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagn�stico falso y aplicar despu�s los remedios equivocados. Por nuestra parte, lo que realmente nos interesa es buscar problemas (en esto se basa esta ciencia social) y hacer una lectura m�s o menos acertada sobre el asunto. Uno de los problemas actuales de los pol�ticos y sobre todo de los analistas est� muy bien descrita en las dos �ltimas explicaciones de la frase de Groucho Marx, la mayor�a intenta buscar las soluciones antes de determinar las causas del problema, por lo que se caen en diagn�sticos f�ciles y generalmente errados.
As� nace este blog. Con la abnegada tarea de ser un espacio de debate serio, pero no necesariamente alturado (bienvenida la irreverencia). Presentaremos ideas para contrapesarlas y discutirlas, ideas que inciten al debate; pol�micas, aceptadas, erradas, est�pidas (Aldo, prep�rate), las cuales luego de pasar por este filtro queden al descubierto como teor�as �tiles o in�tiles, porque, by the way, otra cosita darling, no te ofendas, te comento nom�s que lo que t� opinas no es cierto, es decir, no es verdad as� tenga sentido l�gico, sino m�s bien es un argumento �til para explicar la realidad o un fen�meno pol�tico en particular. Analiza, investiga, date una vuelta por la biblioteca, entra a una librer�a y c�mprate tu libro de Lipset, vete de viaje a Puno, Moquegua, luego, despu�s de que todos esos puntos tienen un check en tu agenda, escribes.
Por otra parte, es conveniente aclarar que nosotros no militamos ni militaremos en ning�n tipo de agrupaci�n, partido, cofrad�a, hermandad o c�rtel pol�tico. Eso nos da una independencia, una distancia importante respecto al acontecer pol�tico, porque, otra pregunta cl�sica luego de que has dicho que estudias ciencia pol�tica es ah que bac�n �y de que l�nea eres? Disculpa, no entiendo la pregunta, ah, si pertenezco ha alg�n partido pol�tico, no hermano, ah� nom�s �ideolog�a?, tampoco compadre, ni con dios ni con el diablo, ni hablar de entrar a las juventudes del APRA o del PPC.
Evidentemente no somos los due�os de las teor�as verdaderas y mucho menos de la verdad � si acaso es esto posible -. Somos un grupo de futuros polit�logos un poco cansandos de que se opine, hable, y escriban argumentos sin mucho sentido, elaborados de un d�a para otro, sin ning�n tipo de investigaci�n o al menos, lectura previa. Por eso, no es que te tengamos rencor compadre, no es eso cu�ado, paz y amor contigo, pero si no sabes que es un autoritarismo competitivo a una democracia representativa (dos conceptos muy �tiles para explicar la pol�tica peruana de las �ltimas d�cadas), mejor escribe sobre otra cosa (consejo de patas, no lo tomes a mal).