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FERIA DEL LIBRO SE LLAMARA LUIS FELIPE ANGELL DE LAMA, SOFOCLETO

"Luis Felipe Angell de Lama, SOFOCLETO", ser� el nombre de la I Feria del Libro Piurano que organiza la Instituci�n Educativa Miguel Cort�s del Castillo, Castilla, Piura, Per�, entre el uno y catorce de junio del presente a�o.
Luis Felipe Angell de Lama, piurano, paite�o para m�s se�as, es el escritor humorista del milenio. Ha escrito m�s de 50 libros y en 1958 obtuvo el Premio Nacional de Literatura, con su obra La tierra prometida. Leer m�s en
COLEGIO MIGUEL CORTES
La invitaci�n a participar es p�blica y las inscripciones de los literatos de toda la Regi�n Piura se reciben en la secretar�a del Miguel Cort�s, de 8 a 12 m, de lunes a viernes. Pueden contactarse, adem�s con Ra�l F. Moscol Le�n, Coordinador de la I Feria del Libro Piurano, al 96-9620801 o escribirle al correo
rafemole@yahooo.com
EL CODIGO SOFOCLETO
20 DICIEMBRE 2008
EL CODIGO DE HONOR DEL MARQUES DE CABRI�ANA.
Autor: Sofocleto (seud�nimo de Luis Felipe Angell de Lama, 1926-2004)
A�o de publicaci�n: 1999, 153 p�ginas.
El presente volumen es lo que podr�a llamarse �El Pensamiento Vivo del Marqu�s de Cabri�ana� y es una radiograf�a de la verdadera naturaleza que tienen los duelos, convertidos hoy �debido al progreso y a las nuevas drogas contra el cretinismo� en una verdadera pieza de museo, que a los espectadores les produce risa y a los protagonistas diarrea. Donde ocurre que los que pretenden lavar su honor, terminan al final lavando sus calzoncillos.
Entonces ten�a once o doce a�os. Mi t�o Carlos y yo hab�amos caminado m�s de una hora por el mercado de Trujillo buscando una edici�n �ntegra de Las mil y una noches. Hartos del sol, de alguna forma recalamos en una oscura librer�a de saldos en la que algo pareci� interesarle. No era el libro que busc�bamos pero, tras cancelar su precio, anunci� que nuestra b�squeda hab�a finalizado. Recuerdo que ten�a las tapas azules y a un tipo bigot�n en pijamas en la car�tula. Creo que �l no lo sabe pero as� fue como obtuve el primer libro que le� en serio �quiero decir sin saltarme hasta la �ltima p�gina� en mi vida. El libro era el Manual del perfecto deportado y su autor, hasta entonces un desconocido para m�, era Sofocleto.
Art�culo 13.- Cuando entre varios individuos ofenden a otro, este �ltimo tiene el derecho de elegir a qui�n debe exigirle reparaci�n por las ofensas recibidas. Ahora bien, si no hay ning�n enano o tuerto entre ellos, si la ofensa se ha producido en una cantina de los bajos fondos y es muy probable que ninguno de los agresores haya o�do hablar jam�s del presente C�digo, lo m�s prudente es entregar a dichos caballeros el reloj, el anillo de la familia, el dinero que se lleve encima y, en fin, todos los objetos de valor que puedan contribuir a calmar los �nimos del grupo. En circunstancias como estas, abofetear con el guante a cualquiera de los agresores o citarlos al campo de honor tiene un nombre espec�fico: Suicidio.
Desde aquella primera lectura, debo de haber comprado al menos unos diez libros m�s de �l. Aunque ser�a mucho decir que todos son excelentes, inolvidables, s� me parece justo decir que a Sofocleto le debemos m�s de lo que parece. Menos conocido como Luis Felipe Angell de Lama, Don Sofo debe de ser uno de los escritores peruanos m�s prol�ficos q

ue hay. Novelas, ensayos, d�cimas, art�culos period�sticos y hasta diccionarios de refranes y de lenguas. Se dice que su obra completa abarca 1
62 vol�menes. Siempre me sorprende encontrar nuevos y nuevos libros que literalmente sostienen, porque est�n siempre debajo de todo, pilas enteras de libros en las librer�as de viejo de provincia. �l es la mente macabra detr�s de innumerables chistes que hemos escuchado desde chicos, �l le puso �Caballo Loco� a Alan Garc�a, era �l quien firm� miles de columnas en Ojo, La Rep�blica y El Comercio. Yo creo que Sofocleto, detr�s de su risa escandalosa, las historias sobre su ni�ez en Paita y sus varias deportaciones, era un hombre sencillo. Una amiga de la universidad recuerda haberlo visto varias veces en el Club Miraflores, alt�simo y con un traje blanco, de seguro escribiendo sin escribir alg�n soneto al papel higi�nico o corrigiendo mentalmente una cuartilla.
Art�culo 177.- Si alguno de los contendores fuera sordo y estuviera, por lo tanto, imposibilitado de escuchar la palabra �Fuego�, dicha por el Director del Combate, tal palabra se escribir� en un cartel que, desde lejos, el Director mostrar� al protagonista para que comience a disparar. Si, adem�s de sordo, el protagonista fuera miope y no tuviera anteojos apropiados, no habr� otro remedio que encargarle a �l mismo dar las �rdenes pertinentes, advirti�ndole que por ning�n concepto debe gritar �Rompan filas�, �Socorro�, �Mam�, �Cada uno para su casa� u otras frases de parecido jaez. Finalmente, si adem�s de sordo y miope, el contrincante resultare ser tambi�n mudo, ser� l�cito que los padrinos de ambas partes le apliquen un puntapi� en el trasero por haberles hecho perder el tiempo miserablemente. El C�digo de Honor� es un libro escrito a manera de C�digo de Leyes (con art�culos, cap�tulos y notas al pie) sobre los supuestos, formas y consecuencias del duelo. Como �l mismo lo afirma, la instituci�n del duelo como mecanismo para defender el honor mancillado est� tan pasada de moda como la pianola, la sombrilla o los escarpines. Sin embargo, el C�digo de honor� constituye, a su manera, un interesante ensayo sobre la irracionalidad de la violencia como mecanismo autocompositivo de diferencias y de c�mo sus promotores no son m�s que perfectos idiotas, haciendo el rid�culo. Un libro perfecto para disfrutar un d�a cualquiera, de a pocos, con una prosa exacta que lo vuelve agil�simo. Un libro ideal para ense�arle a cualquier persona que los libros tambi�n pueden, y deber�an, ser divertidos.
Luis Felipe Angell de Lama ve como el alcalde de Paita, Walter Wong Ay�n, intenta romper la botella de champagne, el d�a que se inaugur� el Parque Sofocleto en Paita.
Una �ltima nota. La noticia de la muerte de Sofocleto, hace varios a�os, fue lo primero que vi en la televisi�n la primera noche que vine a vivir a Lima. No estoy seguro de si es una coincidencia, una se�al o algo parecido, pero esa noche me dio un poco de pena no poder llegar nunca a conocerlo, escucharlo re�r o decirle algo. Despu�s de todo, todav�a le debo una visita a la Plaza Sofocleto en Paita (inaugurada por �l mismo, ver foto arriba). Y, principalmente, debo terminar de leer todos sus libros. Hasta ahora, recomiendo con especial entusiasmo su Enciclopedia de la Conducta Humana (en tres tomos: Los Cojudos y Los Conchudos. Le falt� escribir Los Pendejos) as� como el Manual del Perfecto Deportado y El Virus Matrimonial.
Menci�n aparte, en la tarea de recopilar lo existente sobre la obra de Sofocleto, merece la p�gina de Ra�l Moscol Le�n.
"Empecemos a re-estudiar el Per�"
SOBRE LA INMADUREZ
Entre la cordial y generosa
monta�ita de cartas que nos han llegado, desde los m�s distintos y alejados rincones del mundo, por la aparici�n de nuestro �
SOFOCLETO DOMINICAL�, hay una buena cifra de �visitadores� (ambos sexos, porque sin las mujeres no se puede vivir) relacionados con las eventualidades de la vida pol�tica en lo que todav�a nos queda del
Incanato.
No entraremos en m�s detalles, ni en nombres (por ahora) ni tampoco en nuestras inmortales �chapas� indelebles con que
re-bautiz�ramos a tant�simos pol�ticos, de todas las categor�as y jerarqu�as. Nos parece -es evidente- que hay una gran crisis en el pa�s, as� como una grave resquebrajadura en cuanto a la realidad, los personajes del evento gubernamental y lo que se llama en la Parla Pol�tica �la circunstancia�. Aparte de eso hay una profunda inmadurez, una ambici�n desatada y una especie de locura colectiva donde ya no se sabe por d�nde, exactamente, estamos caminando. Y hacia d�nde.Emitir una opini�n rotunda a estas alturas resultar�a de una irresponsabilidad total y peligrosa. Para m�, con perd�n de los puritanos, el Per�-personaje est� enfermo, contaminado de algo, sufriendo de alguna peste y viviendo en la Luna. Es, con toda simpat�a por mi patria, una verdadera mazamorra. El Per� actual est� como uno de esos pacientes hospitalizados a los que se debe auscultar, examinar y
profilactar (con perd�n del neologismo) para determinar, exactamente, lo que sufre y de qu� padece.Claro, imaginar al Per� en una cama de hospital, con pijama, un term�metro en la boca y una lavativa en el sitio correspondiente, no es como para levantar el �nimo a la indiada (en la que me incluyo), pero por un nudo hay que retomar la soga y todos, creo, tenemos la obligaci�n de meter la cuchara para que nada se quede en el fondo. Dicho de otra manera, creo que al �
meccano� del Per� lo han desarmado sin mucha experiencia y lo quieren armar, ahora, sin las indicaciones correspondientes. No me refiero particularmente a nadie, pero lo cierto es que andamos y estamos mal, como los ni�os muy ni�os, con diarrea, que no necesita presentaci�n. Criticar es muy f�cil y creo que pocas veces en nuestra Historia hubo tanto espacio para sembrar lo que uno quiera y, particularmente, productos relacionados con el Humor. �Chapas?. Tengo m�s de cien maravillosas, escondidas bajo tierra, lo mismo que algunos art�culos, poemas, d�cimas, sonetos y cuanto siempre mantuve en mi repertorio, pero creo que todav�a es mejor esperar, para ver si -por lo menos la buena suerte- nos alcanza para llevarnos por el camino preciso.
Siempre he dicho que al Per� no hay que tenerlo pegado a la nariz sino mirarlo en perspectiva. Desde un poco lejos se tiene la versi�n panor�mica perfecta de lo que se debe examinar o
autopsiar. Miren ustedes el grotesco problema habido entorno al caballo de
Pizarro. Han resurgido los espa�olistas, que siguen viviendo en la Luna, sin la menor idea de lo que es nuestra nacionalidad. Veamos las cosas desde lejos, que eso es muy bueno �incre�blemente- para los miopes important�simos:
Hern�n Cort�s (hay versiones de que el apellido era
Cort�z, pero no importa; aqu� en el Per�, todos los personajes tienen errores y horrores ortogr�ficos (�Si anot�ramos cuanto se dice en el Ejecutivo y en el Parlamento..!) y lo importante es decir lo que se piensa. Don
Hern�n hizo de las suyas, naturalmente... tuvo su amante oficial (La
Malinche) y lo pas� de lo m�s bien hasta que le sali� el n�mero premiado en el cementerio... �Qu� ocurri� despu�s? Nada. Para los mejicanos Cort�s era un invasor, un asesino y (ver diccionario) un ladr�n de siete espuelas. A la
Malinche la calificaron de traidora, polilla y dem�s elogios, pero lo importante es que, hasta la fecha, en la Historia Mejicana y en M�xico, no aparece el nombre de Cort�s ni de la
Malinche en ninguna parte, excepto en los W.C. (que no son las iniciales de
Walter Carranza sino de
Water Closed). Dicho de otra manera, en todo M�xico NO HAY ABSOLUTAMENTE NADA QUE RECUERDE O ACEPTE A CORTES Y/O A LA
MALINCHE.
Pero, �Qu� ha pasado en el Per� con el caballo de
Pizarro?. Que anduvo en el interior de la catedral, que lo pusieron luego en la escalinata principal del Arzobispado, lo trasladaron despu�s de la
plazuelita donde est� el Servicio de Inteligencia Pol�tica, a la izquierda de Palacio y que, finalmente, lo tumbaron veinte
cholos con una sonrisa de p�mulo a p�mulo. �Alg�n nativo descontento? No. M�s bien le hac�an
cachita, en las narices. Pero �
Qui�nes salieron en defensa de
Pizarro? Pues toda la
huachafer�a social (?) que sigue sinti�ndose �espa�ola�, vale decir �chapetona� como siguen siendo espa�oles los hijos (tres) que le dej� el virrey
Amat a la
Perricholi. En el Per� hay muchas cosas por tirar abajo, comenzando por la
huachafer�a, de la que todos tienen su
microbito por ah�. No es f�cil renunciar a un antepasado, porque puede ser tema de conversaci�n. Pero no es tan importante como creen algunos. Uno es de donde naci�; no de donde nacieron sus antepasados. Y hablo por m� mismo, para poner la sopa en el fog�n.
Atenti: EN TODOS LOS LIBROS DE HER�LDICA ESPA�OLA, aparecen los antepasados directos, leg�timos, aut�nticos y verdaderos de mi familia por v�a directa y maternal DE LAMA. Repito, DE LAMA, con su �de� leg�timo y no como lo usan
huachafamente algunos, por ah�. Alg�n d�a me ocupar� de esto al detalle, porque la familia comienza en el a�o 1,070, cuando mis antecesores fundaron Santander a trav�s de don
G�mez Fern�ndez de
Segovia, modestamente secretario del rey Alfonso
XI, quien le concedi� el �Se�or�o de la Casa de Lama� y fue el primero que tom� ese nombre (De Lama) por apellido. Su hijo, Gabriel de Lama,
II Se�or de la Casa de Lam

a; Maestre sala de don Enrique
IV, casado con do�a
In�s de Toledo, de la casa de los Duques de Alba (mis hermanos) �ya fallecidos- somos sobrinos 18 de la Casa de Alba, y por lo tanto, primos 18 de la Duquesa de Alba. Sus armas o escudos, son siete. Est�n en mi casa y en pergamino de la �poca. Etc. La lista es interminable. Pero desde el a�o en que lleg�
Pizarro a
Piura, tambi�n lleg� mi antepasado, que se qued� ah�, en
Piura, porque no era soldado sino agricultor. Sigue la lista: Nacieron en
Piura mi
s�per- tatarabuelo, mi tatarabuelo, mi bisabuelo, mi abuelo, mi madre (porque mi
taita era ingl�s venido a Lima) y el suscrito que es el �nico sobreviviente en l�nea directa. He conocido personalmente al Rey de Espa�a, al Conde de Barcelona (quien era su padre) a la Duquesa y a muchos parientes de Lama, que todav�a quedan en Santander, donde tenemos un mausoleo m�s grande que nuestra Plaza de Armas, pero nosotros (Yo, mis hijos Luis
Felipe y
Allan Norman, quien se llama
Norman por nuestro t�o abuelo,
Sir Norman Angell, Premio
Nobel de la Paz) somos peruanos hasta el �ltimo pelo de la cabeza o cualquier parte. Creemos que
Pizarro fue, entre otras cosas, otro asesino (adem�s de ladr�n, am�n de ambicioso y necio, como dice la canci�n) que NUNCA
DEBIO ESTAR AQU� DONDE LO TUVIERON. En lugar de
Pizarro (arriba, monumento a Pizarro en Piura, ex mercado viejo) han debido rendir un homenaje nacional que recordara al Inca
Atahualpa, del cual hemos sido
hermanones desde el segundo de Primaria, cuando comenzamos a saber de �l, por nuestro
librito de Historia del Per�.
En nuestro pa�s estamos como las
paltas verdes: Tenemos que madurar a tiempo o nos
podrimos con pepa y todo. �Por qu� no creamos una Academia
Anti-
Huachafer�a, con becas para algunos personajes parlamentarios, judiciales, gubernamentales y tantos otros males que andan por ah�? Empecemos a
re-estudiar el Per�, en clases para todas las edades: Desde los seis hasta los ochenta a�os. Matr�cula gratuita, con l�pices y cuadernos gratis, am�n de su desayuno con buena mantequilla y leche en vez de t�, como se hace ahora. �
Ta, que sacar�amos unos ciudadanos como para chuparse, no los dedos, porque el pa�s anda muy corto en dedos limpios, pero �por lo menos- los dientes de uno mismo, que son gratis!
�A la
pucha, me hab�a olvidado de
Hu�scar... pero, como lo sacaron en el primer tiempo y siempre le falt�
�eque, nos quedamos con el
cholo Atahualpa,
nom�s...
"... alg�n d�a volver� a conversar con Alan Garc�a"
PERUANIZAR EL PERU
S�, yo s� que es dif�cil, pero no imposible. La frase ha sido adjudicada a muchos personajes (inclusive a un abuelo m�o �Jos� de Lama- que fue parlamentario en �pocas de Pardo y nunca cobr� un centavo por sus emolumentos) pero donde yo la pesqu� fue en Caracas, Venezuela, cuando se descubri� una cantidad de documentos y se comprob� que le dijo Sim�n Bol�var a San Mart�n, en la Conferencia de Guayaquil, cuando el t�o Pepe comprendi� que lo m�s prudente era pic�rselas a Francia (Bologne Sur Mer), junto con su amante de trece a�os, porque el hombre le gustaban las maltoncitas, a diferencia de don Sim�n, que vivi� toda una epopeya con do�a Manuelita S�enz (ecuatoriana) que muri� en Paita, a tres cuadras de nuestra casa solariega, frente a la playa, donde nacimos cinco generaciones de mi familia, el suscrito incluido. Porque la Historia es redonda, yo s� que alg�n d�a volver� a conversar con Alan Garc�a
(abajo) sobre el misterio de sus restos, tras la epi

demia de la fiebre amarilla. Algunos dicen que la cremaron pero nosotros (mi tatarabuela fue su amiga) decimos que la enterraron y que hasta ahora sigue donde siempre estuvo. Alan sabe que yo s�, pero Alan tambi�n sabe que yo no lo dir�.
Bueno, la frase de Bol�var, al respecto, fue algo as� como �es indispensable peruanizar al Per�, porque, alg�n d�a, Espa�a querr� recuperar lo que fue su colonia....� Parece que, de alg�n modo, San Mart�n quer�a vincular muy estrechamente al Per� con la Rep�blica Argentina, donde �l hab�a nacido. Esto, definitivamente, no fue aceptado por Bol�var, cuyo proyecto de la Gran Colombia inclu�a a Venezuela, Colombia, Ecuador, Per� y Bolivia. Definitivamente, Sim�n Bol�var manej� su pol�tica en el sentido de que el Per� independiente resurgiera con una personalidad clara, firme y propia. Esto es, que el Per� se peruanizara. Cosa que ahora no se ha podido hacer, modestamente.Mal podemos hablar de un Per� peruanizado si hemos permitido que el Canad� copiara, exactamente, la bandera peruana para cambiar la suya. Nadie protest�, nadie suspendi� la relaciones diplom�ticas con Canad�, nadie present� una queja en las Naciones Unidas y hasta hoy la bandera del Canad� es una copia exacta de la nuestra. �Ustedes creen que al Brasil, por ejemplo, les habr�an hecho semejante cosa? �O a M�xico y, para ir a lo m�s chico, a Panam�, que es de este tama�ito?. Solamente lo anterior bastar�a para demostrar que, como lo dijera don Sim�n Bol�var, no se ha peruanizado ni medio, sin referirnos para nada al kil�metro cuadrado de territorio que le regalamos al Ecuador y sobre cuyo caso no se ha enjuiciado todav�a a ning�n r�gimen. Pero, pasando a la vida cotidiana actual, algo nos ocurri� durante el siglo 19 (que aqu� termin� reci�n hace cuatro a�os) el Per� estaba totalmente extranjerizado por donde se le mirase: Los casimires eran ingleses, el t� era ingl�s, el bud�n ingl�s, la hora (�Que ya es el colmo!) era inglesa, la flema era inglesa y, por su lado, tambi�n casi todo era franc�s. Yo he nacido en un medio totalmente franc�s e ingl�s y s�lo por circunstancias de la vida, el suscrito y algunos centenares de personas lucharon por peruanizarse de la dominaci�n extranjera en los �mbitos cultural, formal y estructural. En la actualidad somos casi norteamericanos, pero eso corresponde a otro fen�meno hist�rico, si consideramos que el mundo, todo el mundo, pertenece a nuestros vecinos del norte y al que levante el dedo para protestar se lo cortan. Claro, el mundo ha cambiado, han cambiado todas las mec�nicas universales y todos los pa�ses chicos (merefiero a la trascendencia y la significaci�n de los pa�ses) a tal extremo que si �por ejemplo, no vayan a seguir mis consejos- le declaramos la guerra a los Estados Unidos, al medio minuto tendr�amos que rendirnos incondicionalmente y buscar alguna manera m�s o menos digna de pedir perd�n.
Pero, veamos, nuestra idea no es la de invadir los Estados Unidos ni cosa por el estilo sino (dentro de nuestras peque�as posibilidades) nacionalizar, sencillamente, al Per�, dentro de circunstancias que no molesten ni toquen a nadie del extranjero. Hace sesenta a�os que vinieron al Per� los hot dog (butifarras), las hamburguesas (alemanas, no estadounidenses), la mostaza (en el buen sentido de la palabra), el milch�ik y la mar en coche. Todas estas cosas �vamos a decir- se nacionalizaron en cuanto al concepto pero han seguido teniendo su nacionalidad extranjera, mientras al quechua no lo entiende ni macuito. Pero, aclaremos: El mundo est� dirigido hacia el idioma ingl�s. No el de Inglaterra, que solamente lo hablaban mi abuelo y mi abuela, sino �sencillamente- el de los Estados Unidos, porque el comercio universal se habla en ese idioma. Y no s�lo el comercio sino el entendimiento humano. Yo estuve en China tres veces y del chino s�lo aprend� que China quiere decir �Sinju�. En cambio, todos los chinos hablan ingl�s. Y lo mismo ocurre en todos los rincones del tan desinflado globo terr�queo. Pero lo anterior no significa que debamos desfigurar o borrar nuestras propias esencias. San Mart�n no hablaba en ingl�s y Bol�var
(abajo) tampoco pero, sin embargo, Bol�var lucho hasta el final por �nacionalizarnos� en el sentido exacto de la palabra. Esto es, educarnos en el orden de mantener nuestras esencias y definirnos ante la humanidad como peruanos. Pero todo esto ya pas�. No estamos, como Bol�var y San Mart�n, peleando contra el dominio espa�ol sino enfrent�ndonos a nosotros mismos, en tanto y en cuanto constituimos un pa�s (en dif�ciles condiciones econ�micas y pol�ticas, pero un pa�s, no una chacra) y ahora s�lo necesitamos �peruanizarnos�, con sentido com�n y criterio, en tanto y en cuanto somos peruanos y no indonesios (que no son de Indonesia sino de Indonesia, para aclarar conceptos y ortograf�as. Yo creo que si el Se�or Toledo, fundara un Instituto de Peruanizaci�n Nacional para, por ejemplo, cambiar los dise�os de la bandera peruana (lo de la tradici�n es una necedad si el objeto tradicional no existe) donde hay una cornucopia que s�lo usan los maridos con la se�ora libertina, un arbolito de la quina, que ya no existe en el pa�s, un chorro d

e monedas de oro que hoy no lo tiene ni el Banco de la Reserva y una vicu�a, que est�n desapareciendo porque las exportan a Bolivia, Chile y Argentina. �tem m�s, �Qui�nes conocen la letra del Himno Nacional y qui�nes se ofrecen (Aparte Jos� Santos Chocano) para quemar vivas a esas horrendas estrofas que todo el Per� rechaza?. El �Somos Libres� no nos inspira nada. Porque, �De qu� somos libres? �De las drogas, de los robos, de los asaltos, de la quiebra econ�mica, de la prostituci�n comercializada, de la pobreza, de los personajes corruptos..? �De qu�?
El Per�, en s� y por s�, es lo �nico real que nos queda entre manos. �C�mo nacionalizamos lo que es nuestro? Hay que ponerse, hist�ricamente, al d�a. Somos un pueblo angustiado y depauperado. �Hay que cambiar, se�ores de Gobierno!. Y no cambiar d�lares porque muchos ya lo hicieron, sino las estructuras sociales y econ�micas en que se apoya el Per�. Hace cincuenta a�os estuve en una gran fiesta en la Quinta Heeren. Ahora se derrumb�...
"Yo sab�a que "pavo" significaba "Per�"..."
LA PLAZA "PERU" Y EL PAVO
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Como ustedes no sabr�n, porque estos son conocimientos de muy alta cultura, el pavo es un b�pedo plum�fero (como tantos otros plum�feros que descargan sus h�gados en las m�quinas de escribir) irreprochablemente vestido de negro y con una especie de corbata �michi� en el pico que �vivo- abunda en los corrales pobres y muerto preside los banquetes ricos. Adem�s, en nuestro caso de peruanos �a muerte� (porque alguien los viene matando poco a poco) ocurre que �pavo� significa nada menos que �Per�� en portugu�s. Lo digo con la certeza de haber vivido tres a�os en Lisboa, con un cargo diplom�tico. Bueno, resulta que, adem�s de esta inc�moda coincidencia donde el pavo se identifica con el Per�, tambi�n tenemos el agravante de que en todos los �mbitos de la lengua inglesa al pavo se le llama �Turkey�. Esto es, Turqu�a. Sobre cuanto piensen los turcos al respecto, hace veinte a�os que no s� nada porque �cuando sal� de Stambul, donde com�a otras carnes que adem�s bailaban como serpientes erguidas �jur� no regresar m�s, para que no me aplicaran l

os tormentos ofrecidos por un pavo �digo, por un gallo, �nicamente interesado en reducirme a cubitos.
Al regresar de Turqu�a, como era natural, volvi� a la superficie de mi memoria el asunto del binomio �Per�-Turqu�a� cuyo cap�tulo he querido olvidar para siempre, ignorando que lo del �pavo� me ten�a reservadas otras sorpresas. En efecto y para comenzar, pavo es el animal nacional de Piura (incluida Paita, donde tuve el honor de �venir al mundo� sin saber que se refer�an a �este mundo� y no al Jard�n de las Delicias. Desde otro �ngulo, �tico y sonoro, todo el pa�s consideraba al pavo como �cojudo�, que no viene de �cojo� pero va por ese camino. Ahora bien, el pavo gozaba tambi�n de otro seud�nimo o sin�nimo (�Me da pavo... tengo pavo... fulano es un pavo... zutano es un pavo zonzo... y, as�, por el estilo) Sin embargo, en lo �ntimo de mi alma y de mi cultura sensacional, yo sab�a esa cosa terrible de que �pavo� significaba �Per�� y viceversa. Recuerdo que la mente se me hizo un milk-shake cuando, en el aeropuerto de Nueva York sufr� esta humillaci�n:
-�Name of your country...?
-Pavo� �Oh, excuse me� Turkey.. no, no.. Per��!
Fue terrible y no lo he olvidado jam�s. Pero segu� investigando, computando, resumiendo y buscando hasta llegar a una alternativa: �O Per�, nada m�s, aunque signifique pavo... o Pavo, nom�s, aunque todo el mundo me haga cachita...
Finalmente, me qued� con lo de �Per��, que era m�s familiar. Y as� he venido sobreviviendo a la dicotom�a �Per�-Pavo� hasta que, hace pocos d�as, el burgomaestre lime�o (Ojo, no �vulgomaestre�, como otro que tuvimos no s� cu�ndo) a quien felicitamos por haber echado de la plaza de Armas a Pizarro (no el cobrador de no s� qu�, sino al que vino con Almagro y eso) para deshumillar a la ciudad, pero pensamos que ser�a cosa de consultarlo con su almohada porque yo �desde que se me cay� el reloj en la sopa- no tengo tiempo. En efecto, la plazuelita es como para barrio pobre de provincia mis�rrima; las mangueras que riegan el �rea central hacen llorar a la gente. No s�lo porque el agua, al saltar, salpica en los ojos y, francamente, se le ve pobr�sima, como un amigo que invirti� sus fondos en bonos del Gobierno, antes de matar a tres funcionarios y de suicidarse �l mismo. �Por qu� no le pusieron una estatua de Atahualpa? Alguien dijo, por ah�, que el cholo era ecuatoriano; �mono�, para decirlo familiarmente porque yo estuve deportado tres veces en Guayaquil y me trataron como de la familia. Pero es que en esa �poca no hab�a fronteras sino las dispuestas por la corona espa�ola. El mundo ha cambiado; Bol�var est� en la plaza del Congreso (O �Sin�ngreso econ�mico, seg�n dicen sus guachimanes, tambi�n conocidos como �diputados� y �cenadores� (De cenar a �men� libre�); San Mart�n, que le hizo la prueba del esfuerzo a una ni�a de trece a�os, con la cual se larg� a Francia cuando todav�a no �ramos �libres� porque, la verdad, al 28 de Julio habr�a que ajustarle el almanaque. Ayacucho reci�n se produjo en el a�o 24. Pero, como dicen, �el fuerte come primero y el d�bil no come nunca�. Ah� est� Sucre, un tipo extraordinario. Y sigue la lista, pero no sigo porque estoy apurado.

Adem�s, llamarla �Plaza Per�� no tiene peso, como una flaca que conozco por ah�. Donde hay que poner un gran monumento es en la Plaza de Armas del Per�, mi estimado alcalde, a quien no veo desde hace taitantos a�os. La plaza de Armas tiene una historia hermosa, propia y enaltecedora. Ha sido testigo de mil acontecimientos que nos enorgullecen. En el 895 mi padre sali� con unos amigos suyos a �contar cad�veres�. Y seg�n el taita, que no ment�a, contaron cinco mil muertos entre Pi�rola y C�ceres. �Todo eso lo vamos a cambiar con un chorrito que, con perd�n de la concurrencia, en Piura llamar�an �miaus de borracho� si vienen a ver el supuesto chorrazo de la placita en cuesti�n, �D�nde, mi estimado alcalde, est� la gran Estatua que se merece Jos� Santos Chocano?
(abajo). �Y la de C�sar Vallejo?
(arriba). �Y la de tantos grandes hombres que no est�n consagrados por mediaci�n de algunos huachafos de origen extranjero que odian a Chocano o desprecian a Vallejo?. Cuando tenga usted un poco de tiempo

, agarra, me llama, me invita un lonchecito y yo, en cuya casa se han hospedado Georgette Vallejo y la esposa centro americana de Chocano, am�n de muchas otras cosas que conozco, en cuanto a lo que son verdaderos delitos contra la historicidad patria. Ahora no lo vemos, pero en un futuro corto, cuando el Pavo, digo, el Per� despierte vamos a tener un verdadero terremoto social. El Pavo es de todos los comensales y quienes sigan pensando en la �repartija� se van a despertar en cualquier momento. Aqu� hay que entrar con mano de hierro (no de �yerro�, que es error, sino de �hierro�, que es firmeza) Mientras tanto y regresando a su placita, piense usted mi querido Alcalde: Si a la fuente no le ponen agua de colores sino agua de ca�o, nom�s, van a creer que es ducha o ca�o para lavarse la cara. P�ngale colores al agua, por lo menos. �tem m�s como aqu� cada quien hace lo que le �dea� la gana, si corta el agua por la noche la convertir�n en picherio u orinario, con perd�n de la palabra; hay que prohibir sentarse en los bordes a comer s�nguches o cosa parecida (lo cual exige varios vigilantes las 24 horas; hay que suprimir el paradero de la esquina porque le quita respeto al tinaj�n, as� como -importante- tiene que hacer salir del sexto o s�ptimo piso del edificio central a la Oficina de Inteligencia, desde donde vigilan a quienes, con larga-vista y todo, est�n vigilando, fotografiando y filmando a cuantos se acercan a la puerta lateral de Palacio o se orinan en el rinconcito, que tambi�n lo hacen cuando no est�n de acuerdo con el R�gimen. Para terminar, porque se me acaba la cinta de m�quina, a la plazuelita hay que ponerle su cartelito, cosa que la gente no se confunda. O sea, algo que diga �Plaza del Per��, que en realidad es una plazuelita como las de la Sierra, o las iniciales, nom�s (P.P) como �Plaza del Per��, que la gente aprovechar� para usar las dos �pes� (P.P. o P. de P. por ejemplo) o, finalmente, para quienes hemos viajado por todo el mundo y tomando una decisi�n en�rgica, ponerle, nom�s �Plaza del Pavo�, para demostrar que somos cultos y que hablamos portugu�s. �Se imagina usted, por ejemplo, con qu� entusiasmo gritar�an los hinchas si nuestro pa�s jugara alg�n partido internacional de f�tbol y estuvi�ramos a punto de la victoria?
�Pavo o no Pavo, Pavo ser�...!
LOS 77 DE DON SOFO
12 DICIEMBRE 2008
Paita
-
Sofocleto apaga las velitas, el d�a de su cumplea�os n�mero 77, en Paita, Piura, Per�.
GRAN SERENATA A SOFOCLETO
12 ABRIL 2003
Piura
A UN GRAN ESCRITOR
Un hombre trabaja en su escritorio, saca hojas escritas y hojas nuevas. Repasa con la mirada lo que hizo el d�a anterior, se vuelve hacia las hojas y comienza a redactar. Est� concentrado; su gesto var�a conforme el texto avanza. Por su imagen, algo nublada por la penumbra de la escena, podemos suponer que se trata de un catedr�tico, un profesional en sus asuntos.
Si miramos lo que hay en el papel talvez cambie nuestro juicio: no escribe n�meros ni lleva cuentas; no prepara una conferencia ni elabora un informe; ni siquiera redacta una carta... Nuestro dedicado amigo escribe Sinlogismos.
Luis Felipe Angell De Lama, mejor conocido como Sofocleto, es (y seguir� siendo) un escritor peruano, autor de una serie de aforismos y epigramas que bautiz� ingeniosamente con el nombre de "sinlogismos". Pero, �qu� son los sinlogismos? Seg�n el autor, "ideas llevadas a la

m�xima condensaci�n conceptual e idiom�tica que rompen esquemas dando una nueva forma a la verdad". Pero no debemos dejarnos enga�ar por esta definici�n un tanto formal. Los lectores han de saber que Sofocleto es un iconoclasta incorregible: para �l, nada es sagrado, ni existen los tab�es. En consecuencia, los sinlogismos resultan ser, sobre todo, una fina mezcla de irreverencia, frescura, iron�a, agudeza, y una fuente inagotable de ingenio y buen humor.
Con un ingenio innato y una creatividad a flor de letras, Sofocleto ha plasmado su manera particular de ver las cosas; esa forma de percibir la realidad ha hecho que se le reconozca mundialmente como un escritor famoso. Es por ese motivo (no el reconocimiento, sino sus buenos escritos) que quise dedicarle unas cuantas l�neas a quien consagr� muchas horas de trabajo a la noble vocaci�n de escritor. Y que ahora nos deja un gran va

c�o con su partida a la eternidad (arriba, derecha).
Gracias Sofocleto por todos tus escritos que quedaran grabados en nuestra memoria como prueba fehaciente de tu gran ingenio. Piura, el Per� y el mundo quedan agradecidos con tus obras. Que Dios te tenga te bendiga y te tenga es su gloria.
Tu sobrina.
Katherine Evilyn de Lama Miranda.
LOS PERIODISTAS Y EL PARQUE SOFOCLETO
ESCRIBE: RAUL FERNANDO MOSCOL LEON
rafemole@yahoo.comLa Municipalidad de Paita inaugur�, en el d�a del cumplea�os n�mero 77 de Luis Felipe Angell de Lama -el 12 de abril del 2003- y contando con su presencia, el Parque �SOFOCLETO� en el sector conocido como �La Pu

nta�, en Paita, Piura, Per�. Su construcci�n lo realiz� la comuna que encabez� el Q.F. Walter D. Wong Ay�n, por un monto que sobrepas� los 27 mil nuevos soles.
En el centro de este moderno paseo se ha colocado el busto de Luis Felipe Angell de Lama, que don� el Centro Federado de Periodistas de Piura, presidido en aquel entonces por Ra�l F. Moscol Le�n.
La idea de la construcci�n del parque SOFOCLETO la hizo llegar al alcalde Wong Ay�n el periodista-ingeniero industrial-profesor Moscol Le�n, quien entreg� el busto de Luis Felipe, en ceremonia especial, durante la Semana Jubilar de Paita del 2003.
La efigie mira al mar, cuyas olas, al �encontrarse� en su constante ir y venir, parecen aplaudir la gran decisi�n de la comuna paite�a de perennizar la memoria de su Hijo Ilustre, como un justo reconocimiento al gran aporte que hizo SOFOCLETO a las bellas letras.
SOFOCLETO: APUNTES INICIALES
Escribe: RAUL F. MOSCOL LEON
12 ABRIL 2003
Articulo publicado en el diario CORREO de Piura, Per�.
Luis Felipe Angell de Lama, verdadero nombre de SOFOCLETO -creador de los sinlogismos-, naci� en Paita, Piura, Per�, all� por 1926, un 12 de abril, en la calle los Hermanos C�rcamo. La vivienda que aun resiste los embates del tiempo figura, actualmente, con el n�mero 423 y est� ubicada al lado del viejo local de la ex Aduana, hoy Casa de la Cultura.
Casa, en Paita, donde naci� Luis Felipe Angell de Lama, SOFOCLETO.
El peque�o Luis Felipe goz� de la �luna de Paita y el sol de Col�n� durante sus primeros cuatro a�os de vida, luego de los cuales se traslado a Lima con su familia. Sab�a, a esa edad, leer a la perfecci�n y gracias a su afici�n a la lectura -su obsesi�n de toda la vida-, recibi� de herencia, a los 8 y 11 a�os, dos grandes bibliotecas de sus t�os abuelos.
Cuenta Luis Felipe, en el prologo de una de sus Obras Completas, Tomo XIII, que:
- A los cinco a�os escrib�a perfectamente,
- Dio a luz a su primer verso a los 6 a�os,
- Escribi� sus primeros sinlogismos a los siete,
- A los ocho a�o hizo las primeras cuartetas,
- El primer soneto lo escribi� a los 9 a�os de edad,
- Sus primeras cinco d�cimas las public� a los diez a�os y
- A los trece, se enamor� de una prima, que vive hasta hoy, pero, cuando se ven, dice �l, no nos hacemos caso el uno al otro.
El adolescente e inquieto Luis Felipe estudi� en varios colegios de Lima. De los hermanos Maristas paso a La Merced, de La Inmaculada a San Agust�n y finalmente ancl� en el San Andr�s, conocido por aquellos a�os como Anglo-Peruano. Don Sofo explica estos �saltos estudiantiles�, por la idea muy personal que ten�a sobre la disciplina escolar y especialmente porque era �promotor de la libre determinaci�n de los ni�os en lo tocante a la ense�anza�. Por eso, a los 12 a�os, contrajo una variante -evidentemente incurable- de periodismo agudo y fund� una hoja diaria, manuscrita en cuaderno, titulada �Abajo los curas�, que dur� dos d�as y determin� su expulsi�n del plantel.
Luis Felipe, en 1934, en el Colegio San Jos� de Huacho, el d�a que hizo su Primera Comuni�n.
De su ni�ez y adolescencia, recuerda Luis Felipe: el premio �Percentil�, con cero errores, entre mil palabras de ortograf�a dif�cil en segundo de primaria y el premio �Instrucci�n Pre Militar�, que gan� en segundo de media, entre 5 mil competidores.
Su vida universitaria fue un remedo de la edad escolar. Dio varios �saltos de canguros�. Paso de la San Marcos a la Cat�lica, despu�s a Coimbra, luego a la Sorbona y en este ir y venir, los idiomas se fueron acumulando en su cerebro y hoy lee y habla en ingl�s, portugu�s, franc�s e italiano. Tambi�n conoce algo de lat�n y ruso.
Luis Felipe Angell de Lama ha escrito en innumerables publicaciones nacionales e internacionales. Empez� en el Dominical de �El Comercio� y con el correr de los a�os escribi� sucesivamente en El Comercio, La Cr�nica, Correo, Ojo, Expreso, La Rep�blica, La Ma�ana, Don Sofo y en Selecciones del Readers Digest, en todos sus idiomas.
Luis Felipe empez� a escribir en el diario El Comercio, a ra�z del Campeonato Sudamericano de F�tbol que se jug�, en Lima, all� por 1957 y como una necesidad del decano de la prensa nacional para contrarrestar la lector�a del ahora desaparecido diario La Prensa, que hab�a contratado como comentarista al argentino Borocot�, considerado como el mejor periodista deportivo del mundo.
Francisco Mir� Quesada, ex director de El Dominical de El Comercio, recuerda que:
-El anuncio de La Prensa fue mal recibido en El Comercio... Mi primo Alejandro, el m�s fastidiado de todos, dijo que deb�amos hacer algo para contrarrestar el efecto producido por la Prensa y de repente, Cloaldo L�pez Merino, quien era Jefe de Redacci�n de la edici�n de la ma�ana, hizo una propuesta inesperada: �Y �por qu� no contratamos a Sofocleto para que comente el campeonato�? A Alejandro le pareci� muy buena idea y a los pocos d�as comenz� el torneo y Don Sofo comento el partido inicial que se jugaba entre Argentina y otro pa�s (no recuerdo cual). Su comentario fue tan despampanante que, al d�a siguiente, SOFOCLETO ascendi� a las cumbres m�s elevadas del prestigio literario. El pobre Borocot� pas� inadvertido y La Prensa se qued� con los crespos hechos.

Los relatos deportivos que public� en El Comercio, despu�s Luis Felipe los reuni� en un solo volumen que t�tulo �Sofocleto en dos columnas�. En las primeras l�neas de esta obra que se agot� y de la cual se ha perdido el rastro, su autor reclama �ir a la lucha efectiva, no s�lo para defender lo que es nuestro, sino para lograr una definici�n aut�nticamente peruana que nos acerque los unos a los otros y destierre los odios y las envidias que nos han hecho tanto da�o�. Estas palabras fueron escritas en 1957, pero tienen vigencia, en pleno Siglo XXI.
La producci�n literaria de Luis Felipe Angell de Lama es �cien veces m�s all� de la producci�n en conjunto, del Siglo de Oro Espa�ol. Ha escrito �muchas veces m�s que F�lix Lope de Vega, Calder�n de la Barca, Quevedo, Gustavo Adolfo B�cquer y todos sus contempor�neos�.
SOFOCLETO, actualmente, ha publicado 17 tomos de los 105 vol�menes, aproximadamente, que comprenden sus Obras Completas. Confiesa Luis Felipe Angell de Lama que hab�a perdido una gran cantidad de apuntes, pero a ra�z de sus nuevas publicaciones, comenzaron a llenarse sus manos de un material que, inclusive, parec�a haber olvidado para siempre. Desde los m�s diversos lugares del mundo le han llegado informes, textos, recortes y hasta publicaciones escritas en chino.
La producci�n literaria de Sofocleto, seud�nimo literario de Luis Felipe Angell de Lama, que proviene de la combinaci�n de las palabras griegas �Sofos� y �Cletus� que significan sabidur�a, esta dividida, seg�n su autor, en cuatro sectores: Los que salieron a la venta, Los secuestrados por las autoridades, los publicados en el extranjero y los que vienen public�ndose actualmente como Obras completas. 
Pertenecen a la inspiraci�n de Sofocleto, entre otras obras: El Manual del Perfecto Deportado, tres vol�menes de D�cimas, La Tierra Prometida, Hac�a una Filosof�a Universal del Gato, Diccionario Loco, La S�bana de Arriba, Trilog�a Universal del Humor, San Camilo, Sofocleto Dominical, La Tierra Prometida, Manual de Urbanidad y de las Buenas Costumbres, Los Cojudos, Sinlogismos -siete tomos- los que hacen un total de 12 mil 222 y algo m�s, etc.
El sinlogismo, recientemente ha sido incorporado a un volumen literario franc�s, titulado �La Inteligencia y la creaci�n lingu�stica de los Escritores Contempor�neos� y a decir de su creador, son como frutos de terrenos donde se cultivan la perfecci�n del idioma en todas sus latitudes, un poco de la sabidur�a que tambi�n vamos adquiriendo al correr de la vida. O simplemente, el sinlogismo es una p�ldora de sabidur�a.
Los Cojudos, el libro de mayor tirada y venta en el mercado nacional e internacional, tiene su propia historia. El tiraje fue de cerca de un mill�n de ejemplares y el gobierno de ese entonces, pens� que el t�tulo correspond�a a una radiograf�a pol�tica que Don Sofo hab�a pintado en la obra y envi� gente de Seguridad de Estado para impedir su difusi�n. Decomisaron 150 mil ejemplares. Los libros robados permanecieron en manos ajenas hasta casi ocho a�os m�s tarde. Luis Felipe recupero la edici�n confiscada, pagando un sol por libro. Puestos a la venta, se vendieron 130 mil.
Luis Felipe Angell de Lama, como coralario de su largo trajinar por el mundo del periodismo, la literatura y la pol�tica, ha sufrido cuatro deportaciones. Fue desterrado por autoridades que no soportaron su punzante humor a Chile, Argentina, Bolivia, Panam� y Ecuador.
Tambi�n, el creador de los sinlogismos, ha estado, en total, tres a�os y medio en la c�rcel, donde tuvo la oportunidad de saber lo que es la impunidad, la inmoralidad y el atropello contra la inteligencia. Conoci�, por decirlo as�, San Camilo, carceleta para delincuentes comunes que se ubicaba en el Hospital 2 de mayo. Tambi�n pas� d�as enteros en la del Palacio de Justicia, con el perd�n de la palabra, como dice Luis Felipe. Sufri� las inclemencias del tiempo en El Front�n, la isla del terror y en Lurigancho, cuenta el gran Sofocleto, que al revelar su �nacionalidad� piurana se hizo, autom�ticamente, asociado de todo el grupo de nuestro pa�s peque�o y aprendi� r�pidamente las costumbres de los piuranos. Por ejemplo, tocar �nicamente la guitarra cuando se lo pidieran. Quien hac�a lo contrario, recib�a el castigo de la ley no escrita del hampa.
La biblioteca de Luis Felipe Angell de Lama fue arrasada en siete oportunidades por las autoridades de turno, debido a su identificaci�n, por aquellos a�os, con la revoluci�n de Fidel Castro. Y por el hecho de haber vivido en Cuba, fue impedido de firmar los cinco libretos que para el Canal 5, Panamericana TV, produjo para �La Tremenda Corte� del celebre Tres Patines. Ra�l Villar�n, otro gran periodista peruano, los hizo suyos, al igual que los que escribi� Sofocleto para Tulio Loza, el popular Camotillo Tinterillo, l�der del pa, pe, pi, po, pu.
PARQUE SOFOCLETO EN PAITA

2 DICIEMBRE 2008
Escribe: RAUL F. MOSCOL LEON
rafemole@yahoo.com
El 12 de abril del 2003, contando con la presencia de Luis Felipe Angell de Lama, se inaugur� en Paita, su tierra natal, el Parque SOFOCLETO que se ubica en La Punta, sector cercano a la Plaza de Armas del puerto.
Ese mismo d�a, el gran SOFOCLETO cumpli� 77 a�os y en este sector de la bah�a de Paita, se confundieron autoridades y pueblo en general para rendir homenaje en vida al autor de La tierra prometida, Premio Nacional de Novela "Juan Mej�a Baca" 1958.
El homenaje, promovido por la Municipalidad Provincial de Paita, se inici� a las 11 de la ma�ana. Luego del Himno Nacional, el profesor Francisco Garc�a Curay hizo un semblanza de Luis Felipe Angell de Lama. Posteriormente, el alcalde de la provincia -Walter Wong Ay�n-, invito a SOFOCLETO a cortar la cinta que abr�a el parque a todos los paite�os.
La develaci�n del busto, donado por el Centro Federado de Periodistas de Piura que presid�a Ra�l F. Moscol Le�n, la hizo el mismo SOFOCLETO, mientras que el velo de la placa recordatoria la corri� RAFEMOLE y Walter Wong, burgomaestre de la ciudad (arriba-izquierda).
Las palabras de Luis Felipe Angell de Lama pusieron punto final a este homenaje. SOFOCLETO agradeci�, emocionado, la iniciativa de los periodistas piuranos de perennizar su nombre "con la construcci�n de este parque" que construy� el Concejo de Paita, tierra en la que naci� hace 82 a�os.
SOFOCLETO estuvo pocas horas en su cuna natal. Departi� con viejos amigos y entra�ables familiares. Recibi� el aplauso de la multitud que lo aclam� cuando develaron su busto y se emocion� tanto, que pese a ser un viejo guerrero, de uno y mil combates, lagrimas de hombre rodaron por su tez sonrosada.
No era para menos. Los aplausos y el cari�o mostrado para sus paisanos lo llenaron de emoci�n. Por eso, al despedirse de todos, confes� con palabras entrecortadas por sollozos contenidos, que se iba �con pena, pero alegre de saber que aqu� me quedo para siempre con ustedes�. No dijo m�s. Recorri� con su mirada el parque que lleva su nombre y levantando la mano, se despidi� de cada uno de los paite�os.
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Luis Felipe Angell de Lama, hablando en el Parque Sofocleto de Paita.
SOFOCLETO, EL DOBLE DE FIDEL
Escribe: RAUL F. MOSCOL LEON
Luis Felipe Angell de Lama acaba de partir. Se fue sin despedirse el 18 de marzo, cuando estaba por amanecer. Muri� en una habitaci�n de la Cl�nica �Ricardo Palma�, Lima, a la misma hora en que naci� en el puerto de Paita, Piura, el 12 de abril de 1926: cinco de la madrugada. Quiz� antes de exhalar el suspiro del adi�s, record� su viejo sinlogismo: �lo bueno de la muerte es que jam�s se repite�.
El creador de los sinlogismos le sac� el jugo a sus casi setenta y ocho a�os y durante largo tiempo hizo suyo aquello que �para conservar la vida, el hombre debe morir ocho horas diarias�. Por eso es que �muri� muchas noches y tantas otras despert�, a sabiendas que �los hombres de principios tienen muy mal fin�, aunque �a veces, uno quisiera morirse para toda la vida�.
-La vida ha sido muy ben�vola conmigo... Circunstancias casi milagrosas me han salvado de morir... Cierto d�a me ca� de un avi�n. Viajaba, con mi esposa y mis dos primeros hijos, de Azores, Portugal, a Boston, Estados Unidos. De pronto, el avi�n tuvo que regresar y cuando est�bamos a unos nueve metros de altura y ve�amos el aeropuerto, el aparato se precipit�. El impacto fue tremendo, pero mi familia salio ilesa.
Luis Felipe o mejor dicho SOFOCLETO, fue un vagabundo por excelencia. Viaj� por todos �los recovecos de la tierra� y aprendi� el idioma de los pa�ses que visitaba. Solo le falt� llegar a Nueva Zelandia y Australia. Y en este ir y venir por el mundo entero, conoci� a grandes personalidades, como Mao Tse Tung, Fidel Castro Rus (izquierda), Ernesto �Che� Guevara�, Nikita Kruschev, Jos� Ortega y Gasset, entre otros.
-Yo fui doble de Fidel, cuando trabaj� en Cuba. Una d�a viaj� con �l a Rusia vestido con su cl�sico uniforme verde olivo. De espaldas �ramos igualitos y a la distancia no hab�a ninguna diferencia, pues los dos somos altos, us�bamos barba y casi ten�amos la misma contextura. Compartimos el riesgo ante cualquier posible atentado contra el comandante.
Don Sofo se ufanaba de haber sido �tocado por Mao� -el l�der de la revoluci�n china-, en uno de sus viajes que hizo a Pek�n. Mao Tse Tung era considerado, en su patria, como un Dios y poqu�simos eran los que pod�an verlo. De ah�, la emoci�n que embargaba a Luis Felipe cada vez que recordaba el d�a que el creador de la Rep�blica Popular le puso su mano en el hombro.
Luis Felipe Angell de Lama est� descansando en �Los Sauces�, sector J de los �Jardines de la Paz� de La Molina, Lima, ciudad a la que lleg� a los cuatro a�os de edad, procedente de Paita, para empezar su formaci�n escolar en un colegio regentado por sacerdotes jesuitas. Despu�s hizo un �tours� estudiantil por varios planteles de la capital y finalmente recal� en las universidades San Marcos y La Cat�lica.
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-Cat�lico?
-Yo he tenido algunos renunciamientos en la vida, en cuanto a la creencias religiosas... Cuando uno crece y adquiere el derecho total de pensar sobre las cosas que hay en la vida, pasa uno de la mansedumbre total ideol�gica o religiosa a una posici�n de investigaci�n, de buscar, de preguntar cosas, de repreguntar por qu� es esto y entonces rechaza cosas establecidas como dogmas, de los que hay much�simos impasables, que no entran en tu l�gica.
Los �ltimos cuatro a�os de su vida visit� constantemente Piura y Paita, ciudad que ha perennizado su nombre construyendo e inaugurando con su presencia el Parque SOFOCLETO. La ceremonia se realiz� el 12 de abril del 2003, d�a de su cumplea�os n�mero setenta y siete. Una gran concurrencia aplaudi� la iniciativa del alcalde Walter Wong Ay�n y Luis Felipe, al hacer uso de la palabra, record� los d�as felices que pas� en su tierra natal.

-Despu�s que mi familia se fue de Paita, vinieron tiempos dif�ciles. Mi padre, incluso, me puso en una escuela para ni�os ciegos con el fin de no perder el a�o escolar. Es decir, tuve que hacerme el ciego, pero siempre recuerdo las buenas piernas que mostraba sin recato la profesora. Cre�a que todos los ni�os �ramos invidentes de verdad. Despu�s que sal�a del colegio, iba a jugar bolitas. Siempre ganaba. Era campe�n jugando. Vend�a la ganancia a los chicos y con un sol en el bolsillo, llegaba a mi casa. Con ese dinero mi mam� cocinaba.
Sofocleto public� en vida m�s de cincuenta libros. La muerte lo sorprendi� cuando estaba preparando un diluvio de humor. Hab�a reunido ya, en 22 vol�menes, sus obras completas las que ahora han quedado incompletas, pero pronto circular�n t�tulos como �El chino Flasico�, �Los Cojudos�, �De n�cares y venas�, �Sofocleto a dos columnas�, �San Camilo�, �Sofocleto dominical�, �E� nego P�de�, �Diccionario loco�, �Sofonetos�, �San Camilo�, �Virus matrimonial�, �La Tierra Prometida� y m�s de veinte mil sinlogismos, reunidos en ocho tomos.
-Cuando yo est� muerto, ruego a cualquier cr�tico, profesor de literatura o ciudadano compelido a escribir una tesis de grado que se interese en usufructuar los sinlogismos, que se abstengan de especular en lo tocante a posible, eventuales o remotas influencias de alguien o algo sobre mis cosas... En el orden creativo no le debo nada a nadie. Yo escribo simplemente porque un d�a me sent� a escribir, que es la manera gr�fica de pensar y, si llegu� a los sinlogismos fue por condensaci�n del pensamiento y la palabra.

Luis Felipe Angell de Lama en la biblioteca de su casa en Miraflores, Lima.
Luis Felipe Angell de Lama o simplemente Sofocleto convirti� en humor candente cada una de sus palabras. Armado de punzante pluma, busc� aliviar el �sufrimiento social que est� maltratando irresponsablemente el alma de nuestro pa�s�. Defendi� sus principios a capa y espada, pero �esa labor fue interrumpida muchas veces por el atropello, por las c�rceles, las deportaciones y todos los abusos a que recurre la fuerza para silenciar a quienes se les enfrentan�.
Pero, ahora, ni la muerte podr� silenciar el pensamiento de Luis Felipe o el de su hermano gemelo Sofocleto. All�, en ese mundo de tinieblas y del que no ha regresado nadie, Luis Felipe seguir� sosteniendo duras batallas para frenar �el abuso pol�tico e insocial, porque en el Per� aceptar la realidad es como entregarle la bandera a la vida; como paralizar la lucha; como aceptar las infinitas injusticias que se han instalado desde hace tantos a�os entre nosotros�.
Luis Felipe nos vemos all�!
PAGINA ABIERTA*
*Prologo del libro de sonetos de puro amor que Luis Felipe Angell de Lama escribi� bajo el nombre De n�cares y venas, edici�n de 200 ejemplares numerados y firmados por SOFOCLETO. Apareci� en marzo de 1998.
Escribe: SOFOCLETO
Soy hombre de mar!
Nac� en nuestra centenaria casa que todav�a sobrevive en la calle Hermanos C�rcamo, de Paita. El que habr�a de ser mi dormitorio y donde mi madre me trajo al mundo, se hallaba en el lado posterior de la casa, asentado sobre inmemoriales pilotes de algarrobo y gratificado a los efectos de la luz y el aire fresco por inmensos ventanales corredizos, a trav�s de los cuales transitaban el amanecer que, al salir por la ventana opuesta, se convert�a en crep�sculo y el aliento inolvidable del mar, limpio en la madrugada y cargado de estos multimilenarios licores indefinibles con que, seguramente, Neptuno humedece las aguas para divertirse con sus mareas, sus remolinos embriagadas y sus bramidos desafiantes que las playas se encargan de amansar.
Nac�, pues, entre piedras, arenas, algas, fragmentos de n�car, olas infatigables, calores que fre�an el aire y cielos tanto m�s azules cuanto m�s blancas nubes adornaban su inmensidad. Junto conmigo y dentro de mi alma indeleble nacieron tambi�n un desconcertado respeto por el universo, por el sol que ve�a pasar, por la luna que lo segu�a pacientemente, seg�n las mujeres de mi tierra quieren a sus hombres � mitad maridos, mitad hijos, como en todas partes del mundo y de la historia- y por las estrellas, de las que s�lo se ve�a la luz porque a sus velas se las com�a la oscuridad.
Paita y su microcosmos crecieron dentro de m� como una c�lida planta cultivada por los relatos familiares; las an�cdotas de anteriores generaciones, cuya cronolog�a nunca pude establecer porque era muy peque�o cuando los dem�s la conoc�an pero ya hab�an muerto casi todos en la familia cuando quise poner en orden mis ra�ces y s�lo encontr� algunas puertas vac�as de informaci�n. Mi madre, que perdi� la juventud pero jam�s la belleza esplendorosa, nimbada por las plateadas canas del ocaso, tampoco perdi� el dejo y la fabla nuestra, de los piuranos. Sus decires, sus gestos, sus actitudes y su voz eran como un heterog�neo jard�n que reviv�a constantemente en nosotros � mis hermanos y yo � una m�stica reverencial por la tierra lejana a la que, seg�n se lo prometimos, jam�s regresar�amos mientras ella viviera.
Crecimos con el tondero metido en los latidos del coraz�n y con la mejor comida del mundo refresc�ndonos la memoria del paladar. Vivimos siempre con Piura en el alma y yo, en lo �ntimo, con esta alma de Piura que era la Paita de mis primeros d�as como habitante del planeta al que alguien nos envi�, por castigo o recompensa. �Vaya usted a saber! Ahora me parece un recuerdo casi imposible pero es evidentemente cierto que � vagabundo como he sido y protagonista de mil andanzas por todos los recovecos de la Tierra � mi sensibilidad final y verdadera jam�s sali� de ese cuarto sobre el mar y en todo en m� fue creciendo en total identidad y comuni�n con cuanto vieron mis ojos incipientes y escucharon mis o�dos, todav�a v�rgenes, dentro del ambiente en que nac�.
Conmigo crecieron tambi�n, seg�n los a�os desfilaban hac�a m� mismo, como un ej�rcito de horas acuartel�ndoseme en el alma, mis afectos por el mar, las arenas, los amaneceres, los crep�sculos, la luna, la sombras y el culto al n�car tibio, tostado en la piel de alguna mujer inolvidable, cuya presencia se me entrecruz� siempre en la memoria, como pein�ndome el ayer cuando nos encontr�bamos recorriendo nuestros jardines interiores.
La luna ilumina todos los d�as Paita, Piura, Per�, tierra donde naci� SOFOCLETO
DON SOFO: HOMBRE DE MAR
Escribe: Ra�l F. Moscol Le�n.
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Luis Felipe Angell de Lama ha muerto, pero �l y SOFOCLETO, el otro yo del ilustre paite�o, pasaron a la inmortalidad el 18 de marzo del 2004, d�a en que exhal� el suspiro del adi�s en su habitaci�n de la Cl�nica �Ricardo Palma�, cuando faltaba una hora para que salga el sol de un verano lime�o que se bat�a en retirada. El oto�o de su vida, de esa vida que para Don Sofo �es una muerte lenta�, llego a su fin quiz� pensando que � a veces, uno tiene que irse para que noten su presencia�.
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Despu�s de haber vivido casi 78 a�os, Luis Felipe nos dejo, leg�ndonos un sinn�mero de sus obras, cargadas de humor fino y que durante m�s de cuatro d�cadas fueron el term�metro que marco la vida de quienes leyeron, por ejemplo: �Los cojudos�, �El manual del perfecto deportado�, �La s�bana de arriba�, �El virus matrimonial�, �Sofocleto en dos columnas�, �Sinlogismos�, �Diccionario loco�, �La tierra prometida�, �San Camilo�, entre otros libros que empez� a publicar desde 1957.
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La muerte no era ajena para Luis Felipe. Siempre la ten�a presente, pero nunca se imagin� que llegar�a antes de cumplir los 78 a�os, los que se aprestaba a celebrar, como en el 2003, en su natal Paita, puerto en el naci� el 12 de abril de 1926. La parca le jugo una mala pasada y trunc� sus deseos de llegar a Piura para reencontrarse con los amigos que, siempre lo recordaba, le cantaron las ma�anitas, acompa�ados con mariachis, a la hora en que empezaba a celebrar su onom�stico n�mero setenta y siete.

-Soy hombre de mar... Nac� en nuestra centenaria casa que todav�a sobrevive en la calle Hermanos C�rcamo... Nac� entre piedras, arenas, algas, fragmentos de n�car, olas infatigables, calores que fre�an el aire y cielo tanto m�s azules cuando m�s blancas nubes adornaban su inmensidad... Paita y su microcosmos crecieron dentro de m� como una c�lida planta cultivada por los relatos familiares.
El creador de los sinlogismos naci� a las cinco de la madugada, cuando la �luna de Paita� se alejaba para ir alumbrar otros lugares y ced�a el paso al �sol de Col�n�, que se aprestaba a celebrar, alumbrando m�s que nunca, el amanecer de una Paita que acababa de ver nacer al que ser�a el Escritor-Humorista del milenio Luis Felipe, hijo de Jorge Angell y Juana Mercedes de Lama y Farf�n de los Godos. Vivi� aqu� los primeros cuatro a�os de su vida, para luego partir a Lima, all� por los a�os treinta.
-Mi madre, que perdi� la juventud pero jam�s la belleza esplendorosa, nimbada por las plateadas canas del ocaso, tampoco perdi� el dejo y la fabla nuestra, de los piuranos. Sus decires, sus gestos, sus actitudes y su voz eran como un heterog�neo jard�n que reviv�a constantemente en nosotros -Jos�, Fernando, Teresa y yo- una m�stica reverencial por la tierra lejana...
Don Sofo no olvidaba las muestras de aprecio de sus paisanos de Piura y de sus coterr�neos de Paita, durante sus �ltimas visitas a la tierra de Miguel Grau. Recordaba los homenajes que le tributaron el Concejo Provincial de Piura, El Instituto Nacional de Cultura, El Centro Federado de Periodistas de Piura y el Instituto Superior Tecnol�gico �Otto Tossman�. Preguntaba siempre por el Parque �Sofocleto� que construy� en Paita la comuna del puerto.
-Crecimos, mis hermanos y yo, con el tondero metido en los latidos del coraz�n y con la mejor comida del mundo refresc�ndonos la memoria del paladar. Vivimos siempre con Piura en el alma y yo, en lo �ntimo, con esta alma de Piura que era la Paita de mis primeros d�as como habitante del planeta al que alguien nos envi�, por castigo o recompensa, �vaya usted a saber!
-Ahora, qu� quiere don Sofo de la vida?
-Por ahora el aire fresco, el verde limpio, el horizonte abierto de un mar sin chimeneas y n poco de soledad, para llevarla a cuestas mientras camino solo dentro de m� mismo. Entre mis muertos, como quien deambula por un gigantesco cementerio, en busca de una tumba inubicable.
-Y despu�s?
-Me pondr� el cuerpo encima, para vestirme de algo y viajar� con �l all� donde nada... me alcance. Me ir� muy lejos. No s� donde, pero... cuando me vaya, no volver� jam�s. Nunca m�s. Definitivamente nunca. Ni vivo, ni muerto.
El mismo d�a de su cumplea�os n�mero setenta y siete -12 de abril del 2003-, el �ltimo de su agitada y fruct�fera vida, Luis Felipe Angell de Lama recibi� en Paita el mejor de los regalos. La municipalidad hizo entrega a la poblaci�n del parque �Sofocleto�. El Q.F. Walter Wong Ay�n, burgomaestre de la ciudad, dio un ejemplo al mundo: los honores se rinden en vida, porque los muertos, muertos est�n y no sienten, ni lloran, ni se alegran porque �en los cementerios no se muere nadie�.
Luis Felipe Angell de Lama, Ra�l F. Moscol Le�n, Martha Ubill�s de Moscol, Enriqueta Noriega y Luciano Castillo Elias, en Paita, el d�a que se inaugur� el Parque Sofocleto.
La muerte de Luis Felipe Angell de Lama, vagabundo por excelencia y �protagonista de mil andanzas por todos los recovecos de la tierra�, enlut� al mundo literario nacional y mundial, pues sus celebres sinlogismos han sido publicados en todos los idiomas. Empezaron a publicarse en �El dominical del �diario �El Comercio�. Hoy suman m�s de veinte mil y han sido reunidos en m�s de siete vol�menes de sus obras completas.
-Nada circula mejor que una moneda falsa.
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Los restos de Luis Felipe descansan en La Molina.
Sobreviven a SOFOCLETO, su esposa Graciela Lora de la Piedra y sus hijos Luis Felipe, Jorge Enrique y Felipe Alberto Angell Lora y Allan Byron y Karen Dagmar Angell. Sus restos reposan en Los Jardines de la Paz de La Molina, Lima y, seguramente, en la soledad de este camposanto estar� pregunt�ndose �si los muertos descansan, �por qu� los entierran en posici�n de firmes�, luego de �comprobar� que �los sepultureros se ganan la vida con quienes la pierden�.
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Luis Felipe Angell de Lama f�sicamente ya no estar� mas con nosotros, pero SOFOCLETO se queda para seguir deleit�ndonos con su humor que constituye �un carga terrible que lleva al renunciamiento de la irrealidad, porque sus llamas queman los disfraces de igual manera que sus dedos invisibles arrancan las m�scaras y rompen las verdades como cristales de agua, ya que no hay para el humor fronteras ni distancias que lo limiten, as� como no hay paredes ni barrotes que lo aprisionen�.
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Luis Felipe descansa en paz!